
-- "The Goonies". Estados Unidos. Año 1985.
-- Dirección: Richard Donner.
-- Actuación: Sean Astin, Josh Brolin, Jeff Cohen, Corey Feldman, Kerri Green, Martha Plimpton, Jonathan Ke Quan, John Matuszak, Robert Davi, Joe Pantoliano, Anne Ramsey, Lupe Ontiveros, Mary Ellen Trainor, Keith Walker, Curtis Hanson.
-- Guión: Chris Columbus, sobre una historia de Steven Spielberg.
-- Banda Sonora: Dave Grusin.
-- "Los Goonies" en IMDb.
-- "Los Goonies" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En un escenario tan icónico para los dibus de golpe y porrazo de los '50s como lo es la cárcel (¿golpe y porrazo de los '50s...? ¿No que estamos en los '80s...? ¿Pero quién diablos escrib...? er... ¡Oh, no! ¡Es un guión de Chris Columbus! RRRRRRUN FOR YOUR LIVES... RRRRRRUUUUUUNNNNNN...!!!), hay un motín, un desorden, en resumen, el caos. Y en medio del caos escapan los criminales que, suponemos, serán los malos de la función. Al mismo tiempo otros crueles supervillanos ansiosos de sangre y vísceras (o sea, los agentes inmobiliarios) tratan de echar por las buenas (o sea, con bajos precios y sin opción a decir "NO") a un grupo de buenos ciudadanos porque sus elegantes casitas estarían mucho mejor siendo demolidas y construyendo incómodas cajas de fósforos llamadas "edificios de departamentos". En medio de todo esto se encuentran los goonies, una pandilla de niños... FRIKIS!!! Ah, er, no, verdad que en esa época no se llamaban frikis, se llamaban... ¡¡¡NEEEEEERDS!!! Aprovechando los últimos días en que permanecerán en sus casas, y por lo tanto hay que empacar, los goonies hacen su última asamblea (los goonies son el nombre de esta pandilla de inadaptados traviesos que hacen honor a eso de que "los niños siempre serán los niños"). Y en medio de todo eso, descubren el mapa de un tesoro. De un pirata. Y listo: quince minutos de peli, y lo que quedaba de seriedad se acaba de ir por el sumidero. De manera que los goonies parten a la búsqueda del tesoro. ¿Será entonces esta una aventura de crecimiento hacia la madurez? ¡Claro que no, si la escribe Chris Columbus por un lado, y la produce Steven Spielberg por el otro! De manera que esta pandilla de nerds que son como tú quieres ser y por lo tanto son tus nuevos mejores amigos, se encuentran con los villanos de pacotilla, y... No voy a decir que lo que sigue es una peli de pacotilla, aunque con semejantes ingredientes ya uno va sacando el molde. Pero a riesgo de echarme encima a la mitad de la parroquia, alguien tenía que decirlo: "Los Goonies" no es tan buena como los frikis de pro ya creciditos suelen alegar.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Había una época en la que abrías tu lonchera de colegial, y te salía el ñoño de Steven Spielberg en su interior. Los '80s fueron su reinado absoluto. Si no podía sentarse en la silla del director, desde la del productor manejaba a una serie de paniaguados para dirigir sus ideas. ¿La receta? Espíritu infantil, ñoñoconservadurismo, y nostalgia por los buenos tiempos ya idos en donde la vida era más simple, la magia estaba allá afuera, y no existían divorcios ni cuentas por pagar. No debe ser casualidad que Spielberg dio lo mejor de sí en los '80s, cuando su cine era "entretención infantil" al que la crítica seria y especializada daba la espalda, y en los '90s, cuando quiso volverse respetable y a punta de pelis chantajistas como "La lista de Schindler" o "La terminal", se volvió un aburrido. "Los Goonies" es parte de esa extensa lista de pelis que Spielberg no-hizo-pero-sí, en que ofició como productor y contrató a un director mercenario para que la rodara por él (en este caso Richard Donner, nombre generalmente solvente en eso de rodar aventuras). De alguna manera, Spielberg le dio al clavo y creó una peli de aventuras muy recordada por la parroquia, y que un cuarto de siglo después sigue teniendo sus fanáticos defensores (usualmente los que crecieron con ella, por eso de ser una "peli generacional"). Aunque el paso del tiempo no le ha hecho muy bien. No le ha hecho nada bien.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Una ecuación en donde tienes al Steven Spielberg más ñoño y almibarado posible (uno que le hace homenajes a aventuras como "Capitán Blood", que no está mal para ser homenajeada, pero es que... ¡hombre, ya ha pasado medio siglo cabal...!), y al Chris Columbus que después saldrá del closet escribiendo y rodando "Mi pobre angelito" (y después se hará de respetabilidad a su vez, con las correctas-pero-convencionales "Harry Potter y la Piedra Filosofal" y "Harry Potter y la cámara secreta", además de producir el resto de la franquicia más rentable en la Historia del Cine), sólo podía presagiar algo muy, pero muy, pero muy neeeeeegro. Por suerte no es así. La historia es demasiado gamberra y homenajea de manera demasiado directa a las fuentes (vamos, que en el fondo es demasiado obvio que los personajes son Mary Sues de los creadores y de los propios espectadores de esta peli) como para ser salvable. Pero, ¡ah, momento ahí! Tenemos al incombustible Richard Donner al mando de la dirección, y la cosa se empareja. Donner es conocido por ser un buen artesano que hasta sus pelis más irregulares mantienen un cierto sentido de saber contar la historia, el encuadre justo, la edición a punto, y con eso consigue que casi todo su cine sea del pasable hacia arriba, incluso con guiones tan malos como los de "Rescate en el tiempo" (en el apartado bueno, Donner ha rodado "Superman", "El hechizo del águila", "Arma mortal" o "16 calles"). Es la buena artesanía de Donner para hacer verosímil lo más disparatado, que consigue hacer remontar otra peli que de otra manera hoy en día padecería en el más olvidado de los limbos cinéfilos.
-- Los actores. Tener un elenco tan carismático en una peli es simplemente un lujo, a pesar de que sus personajes en estricto rigor son unos Mary Sue demasiado obvios (se supone que el prota es un poco todo aquello que al espectador le gustaría ser, pero para que funcione, no se debe ser tan agresivo ni obvio como acá). Sean Astin luce con varios años y, lo más importante, varios kilos menos desde su recordado rol en "El Señor de los Anillos", y lo hace de una manera impecable, con un protagonista risueño, aventurero, emotivo, etcétera, sin caer mal en ningún minuto (clásico defecto de los niños actores metidos a héroes). Corey Feldman hace lo suyo, lo que lo entronizó como uno de los reyes juveniles en los '80s. Jonathan Ke Quan (sí, leñe, el niño chino insufrible de "Indiana Jones y el Templo de la Perdición") como Data, el niño genio, es el personaje más improbable de todos, pero nuevamente es su carisma lo que consigue hacerlo querible y recordado (sé de muchos blogueros para quienes Data es su héroe, y no sin buenas razones, he de decir). Jeff Cohen como el gordo impertinente también está más que bien. Tenemos como añadidura a un primerizo Josh Brolin haciendo un papel bastante más normalito que los que vendrán después, como opuesta a una Kerri Green que es la chica que todo frik... er... quise decir, nerd, querría para sí (la cheerleader que, al contrario de las porristas de verdad, sí está dispuesta a dejar las porras para transformarse en una nerd aventurera). Complementa una Martha Plimpton con un papel un tanto opaco sobre el guión (la amiga mayorcita, "madura" y llena de sentido común y por tanto opuesta a la aventura), pero que las arregla para hacerla querible dentro de su secundario. A cambio, los villanos deslucen un poco, salvo por Anne Ramsey, la gran mamá de Danny De Vito en "Bota a mamá del tren", rol que probablemente se lo dieran porque en "Los Goonies" interpreta a uno similar de manera previa.
IDEAL PARA: Nostálgicos de los '80s.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "LOS GOONIES":
-- "Los Goonies" en Películas de Culto.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].








