11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 19 de mayo de 2011

"El Cielo puede esperar" (1978).


-- "Heaven Can Wait". Estados Unidos. Año 1978.
-- Dirección: Warren Beatty y Buck Henry.
-- Actuación: Warren Beatty, Julie Christie, James Mason, Jack Warden, Charles Grodin, Dyan Cannon, Buck Henry, Vincent Gardenia, Joseph Maher, Hamilton Camp, Arthur Malet, Stephanie Faracy, Jeannie Linero, Harry D.K. Wong, George J. Manos.
-- Guión: Elaine May y Warren Beatty, con aportes sin acreditar de Robert Towne, basados en la obra teatral de Harry Segall.
-- Banda Sonora: Dave Grusin.

-- "El Cielo puede esperar" en IMDb.
-- "El Cielo puede esperar" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Tenemos a un jugador de fútbol americano que parece ir creciendo en estatura ante el resto de los seres humanos (bueno, si te puedes creer que un renacuajo como Warren Beatty sea capaz de sobrevivir a una trancada de otros jugadores en un campo de juegos de ésos, claro...). Como las cosas le están yendo bien, ya nos podemos oler la catástrofe, en particular si la peli tiene la palabra "cielo" en el título. Exactamente, viene un accidente, es una casi muerte, un ángel se lo lleva derechito hacia el Reino... Y allá arriba, nuestro jugador de fútbol americano arma un follón de los demonios, porque cómo es posible que le hayan matao tan rápido, no Señoh, que esto es América... y aunque no lo crean, considerando que en el Cielo hay un Dios Omnipresente, Omnipotente y Omnisapiente, ¡efectivamente hay un error burocrático! Un error cuántico, diría, porque habían probabilidades de que las cosas salieran mal, pero no necesariamente IBAN a salir mal. Más que nada, para que haya solución al veterano problema de la predestinación vs. el libre albeldrío, y para que haya peli también. El caso es que tratan de devolver al chico a la Tierra, pero es un poco tarde: el cuerpo está incinerado, y como no quiere reencarnar en barbacoa, vamos buscándole otro. Finalmente encuentran el de un millonario que lo dejaron por muerto en el baño, pero bueno, es lo que tiene resucitar en el cuerpo de alguien que está marcado para la muerte (podría haber sido un espía o un mercenario para que fuera más entretenida, pero no, tenía que ser un p*** millonario... ¡hey, ahí tienen la idea del millón de dólares, genios!). Sucede lo lógico, que nuestro hombre renewed ahora le cambia la personalidad al millonario, tiene que lidiar con las trampas de su señora que lo quiere a dos metros bajo tierra, se enamora de manera adulterina (está casado, recordemos), etcétera. ¿Y saben qué más? Me aburrí de seguir escribiendo esta reseña. Pasemos al siguiente apartado mejor.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Un buen día, el actor Warren Beatty decidió hacer el remake de una peli llamada "El difunto protesta" (para quienes se quejan de los malos remakes que plagan el cine post-2000, miren cómo ya en 1978 había pioneros abriendo el camino). La cosa iba de un boxeador que resucita en el cuerpo de un millonario, premisa aposta para aburrir a la taquilla. Se suponía que el remake iba a protagonizar Muhammed Ali, pero como el tipo estaba más preocupado de lo suyo (boxear, claro, si eso era al final, un boxeador), y otros tipos oliendo ya lo putrefacto decidieron dar el paso al lado, pues el propio Warren Beatty terminó poniéndose en el protagónico, cambiando el boxeo por el fútbol americano para que creamos que ese mequetrefe puede sobrevivir en un deporte rudo (mejor la hubieran hecho si le hubieran dado el protagónico a Woody Allen y hubieran cambiado el boxeo por el ajedrez). La cosa salió bien. La peli cosechó dinero, se llevó incluso algunos de esos calvidorados para la casa (Oscares, que los llaman), y ha sido considerada por los críticos de la posteridad como de las mejores comedias románticas jamás filmadas. Bueno, ya saben que cuando los críticos de la posteridad nadan en tal dirección, uno debe ponerse a nadar como desesperado en la opuesta. Bueno, al menos tuvieron el buen gusto de pasar de darle el Oscar a la Mejor Película, que ese año fue para "El francotirador". Que también pecaba de medio aburridilla a ratos, pero tenía más substancia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad, no se me ocurren muchos motivos para recomendarla. Déjenme explicitarlo de la siguiente manera. Estamos hablando de que esta peli fue (1) producida, (2) dirigida, (3) escrita y (4) protagonizada por un actor (Warren Beatty), que a lo largo de su carrera ha seguido una dirección muy consistente, desde su gloriosa participación en "Bonnie y Clyde" una década antes, hasta ser el prota de una peli que acabó estrellándose en la taquilla por ser llamada la clon cutre de "Batman" ("Dick Tracy")... y con Madonna más encima reemplazando a Kim Basinger... Y si pensaban que eso era el colmo de la decadencia, entonces ¡es que no saben que después se invirtieron las tornas y ÉL acabó siendo el secundario de ELLA ("En la cama con Madonna"... sí, también me he visto ese despropósito, qué pasa con eso...)! Seriamente, después de esta breve y sumaria exposición... ¿le darían ustedes crédito a este tipo? Por alguna razón, quien esto escribe su seguro servidor el General Gato lo hizo. Igual no daban nada mejor en el cable. Cuánto más daba que agarrara un libro de Historia y me pusiera a escribir posteos para Siglos Curiosos, que en esas dos horas hubieran salido cuatro posteos fácil, y con ellos para medio mes de blog hubiera tenido. ¡Cómo me sacrifico por ustedes, pequeñuelos, cómo me sacrifico! En fin, el punto es que además de ser una peli construida para mayor gloria del señor Beatty, la premisa de base es bastante abstrusa. Medios para arreglarlos habían (es increíble lo que un guionista ingenioso o un director inspirado pueden hacer para dar vuelta un concepto babalonio), pero ese día a la imaginación le dieron el día libre, parece. El señor Beatty llena la pantalla con su presencia, y nos aburrimos. Tratan de sacar adelante la peli con un estilo de farsa, y no da el pego. Y en el último tramo, tratan de ponerse serios, que esto es "comediah seriah, oiga usté, dénme el Oscah", y además de que no saben resolver la situación satisfactoriamente (el tipo del Cielo parece que tiene un plan bajo la manga, pero el dichoso plan consiste en esperar a que todo se arregle deus ex machina, y a otra cosa mariposa, gran farsa teatral ésta, por lo visto), y asunto arreglado. ¿Hay cosas buenas? O sea, quiero decir, aparte de ver al gran y único y vitalista y existencial James Mason poniéndose en vergüenza mientras nos exhibe su mejor cara de aburrición estilo "ya, listo, dije mis líneas, ¿dónde está el cheque?" (¡hombre, éste tipo estuvo en adaptaciones de Shakespeare para el cine, como en "Julio César"!). Sí, las hay. Julie Christie trata de hacer lo que puede con el guión y con un personaje imposible, y sale avante hasta el punto que la única buena razón para ver la peli es ella (Warren Beatty no lo dijo tan directo, pero admitió esto mismo de manera más subliminal). Al lado tenemos a Dyan Cannon, como la esposa malvada, a quien se le dan bien esos papeles de farsa, y que en sus escasos minutos consigue mover algo el cotarro. Y también está Jack Warden como el antiguo entrenador del prota, en un rol único y entrañable. Son detalles bonitos para la peli, pero son como escasos pedacitos de carne en una sopa de pan: a cambio de esos pedacitos tienes que tragarte toda esa agua caliente. Y sé que va a ser un chiste fácil, pero es que me lo dejan a huevo: si el Cielo puede esperar, entonces yo también, para verla de nuevo. Y puedo esperar muuuuuucho para eso.

IDEAL PARA: Aburrirse como una ostra.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

lunes, 16 de febrero de 2009

"Bonnie y Clyde" (1967).


-- "Bonnie and Clyde". Estados Unidos. Año 1967.
-- Dirección: Arthur Penn.
-- Actuación: Warren Beatty, Faye Dunaway, Michael J. Pollard, Gene Hackman, Estelle Parsons, Denver Pyle, Dub Taylor, Evans Evans, Gene Wilder.
-- Guión: David Newman y Robert Benton, y Robert Towne sin acreditar.
-- Banda Sonora: Charles Strouse.

-- "Bonnie y Clyde" en IMDb.
-- "Bonnie y Clyde" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Chico linda y chica linda se conocen. Son los años de la Gran Depresión, así es que en vez de irse a tomar un milkshake y presentarse a los padres como corresponde, o simplemente salir y hacer el shanti-shanti delight Buddha por ahí, ambos deciden emprenderlas contra el sistema, tomar la ametralladora y salir a vivir la vida loca por los caminos. En una de las tantas, se topan con una casa a medio derruir, que su dueño heredó de su padre, que a la vez heredó de su padre, que a la vez (suponemos) heredó de los indios originarios de la región, y que está con un mayúsculo cartel de "embargado por orden judicial a cuenta de la hipoteca impaga al Banco". El chico lindo (Clyde Barrow, o sea Warren Beatty cuando inflamaba corazones femeninos) y la chica linda (Bonnie Parker, la por ese entonces muy vistosa Faye Dunaway) dicen entonces la frase canónica ésa de "nosotros robamos bancos", a pesar de que en su p*** vida se las han empeñado con uno. Pero lo hacen. Porque eso es lo que se hacía en la época de la Gran Depresión, para redistribuir el dinero convenientemente acaparado por los especuladores: asaltar bancos para propender así a una redistribución de la riqueza que pusiera la economía en marcha otra vez. Empieza así la Balada de Bonnie y Clyde, estos dos descastados que por aquello de impresionar al sexo opuesto se meten a gangsterstars (los abuelitos lejanos de los raperos con pistolas, vaya), que pronto se verán acosados por la policía y el sistema, hasta su lógico y lúgubre final... Por eso, chicos, ustedes deben portarse bien, obedecer en todo a sus padres, ser niños de bien, y estudiar y crecer para transformarse en hombres de provecho para la sociedad. Amén.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, esos turbulentos '60s! Eran buenos años: los pijos metíos a rebeldes salían a las calles a protestar contra Vietnam, esos melenúos de Liverpool (¿cómosellamaban...? ¡Oh, sí! The Beatles, como el chaleco que se llama beatle) la llevaban, y con la píldora podías meterte con cualquiera a follar como conejos (bueno, eso si eras lo suficientemente bonito, que por muy hippie que se fuera, en cualquier época que se precie de tal nadie quiere follar con la fea). Para responder a esa oleada de rebeldía juvenil reprimida por tantos años de pie de manzana hornéandose en la ventana, el cine tuvo que emprender una profunda renovación. Esos entrañables bailarines bajo la lluvia, esos vaqueros peinaditos y de camisita limpia, esos gángsters siempre bien ataviados y reprendidos por el cura de turno hasta comer dieta de plomo, todo eso ahora lucía vetusto y anticuado. El cine se volvió más outrageous: más (y más extraño) sexo, más violencia... "Bonnie y Clyde" se inscribe dentro de esa tendencia revisionista generalizada, en donde los viejos códigos fílmicos (en este caso el cine de gángsters '30s style al estilo de "El enemigo público número 1" o "El bosque petrificado") eran subvertidos y reconvertidos en otra cosa. Por supuesto, lo que en esa época era progre, chupi y lo más adelantado de lo adelantado, hoy en día luce clásico, canónico, casi tan vetusto como ese tipo de cine al que se proponía reemplazar. Pero sigue siendo una joya fílmica.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una peli romántica. No me refiero sólo al romanticismo ñoño de "tequiero/teamo/teadoro" (aunque también lo hay), sino a esa cosa más vaga e indefinible que es el individualismo remarcado por encima de las convenciones sociales. Lejos de las convenciones del cine de gángsters de los '30s, aquí los gángsters son héroes sin paliativos (antihéroes, cabría mejor decir), y el sistema es el malvado. Puro romanticismo, vaya. Las motivaciones de los héroes son el más puro y refinado narcisismo: cada uno se mete a la vida delictual porque quiere impresionar al otro, y bueno, ambos se retroalimentan mutuamente. Un cuarto de siglo después, la idea de una pareja de outsiders armados con revólveres en la carretera le seguirá pareciendo buena a Oliver Stone, que rodará "Asesinos por naturaleza" con el mismo espíritu, aunque con resultados claramente inferiores.

-- Bonnie y Clyde, tal y como se presentan en esta peli, podrían perfectamente candidatearse al Premio de la Pareja Fílmica Más Extraña De La Historia. Verán, él... bueno, él... mmmmmm... Ella es calentorra, muy calentorra, cashonda hasta la médula, mientras que a él... pues bien... verán, es que a él no se le para la cosita. Iñipiñi. Cero. Nada. La peli tiene la suficiente delicadeza para no explorar en esa perturbadora faceta sexual de Clyde, pero de todas maneras, algo dice el que ambos puedan seguir adelante con su peculiar relación, a pesar de que él volaría medio planeta para esconderse del agresivo acoso de un par de biberones, mientras que ella, bueno, tiene que contentarse con aguantar la respiración hasta 10 y tomarse una ducha fría (y nótese que la Dunaway en esos años estaba para duchársela entera...). Aquí hay méritos compartidos, porque si bien el guión desarrolla muy bien este muy extraño romance entre ambos, también está el extraordinario trabajo de Warren Beatty y Faye Dunaway al respecto (imaginamos esto como un acto de valentía del señor Beatty, considerando que en esos años tenía fama de meterle escopetazo a cuanta gallinácea se le cruzara por el cañón, que era el nuevo chico rubio de Hollywood, y que además era el productor de la peli con casi entera libertad creativa, y por lo tanto, tenía todas las cartas para presentarse como macho viril matachicas, en vez del rol que hace en esta peli).

-- La parte de la acción y la violencia, pues bien... Ya sabemos que las copias le hacen mal al original. En su tiempo, muchas soluciones narrativas de esta peli eran buenísimas y originales, incluyendo el hecho de tener violencia a raudales combinada con música campirana. Pero esta fórmula fue tan imitada después (¡hasta en "Los Dukes de Hazzard", MFG!), que ha perdido gracia, y hasta es pesadota (ahí tienen a Homero Simpson y su clásico diálogo: "¡Empezaron a perseguirnos cuando pusiste esa música campirana de persecusión!"). Pero si uno se saca a los imitadores de encima y se concentra en lo que esta peli representó para su tiempo, o simplemente en el delicado acabado de las escenas de violencia, sigue siendo grande como la vida. Lo interesante del caso es que la violencia es tratada como parte de la atmósfera, incluso se respira en el ambiente, sin que los protas sean de naturaleza especialmente violenta. Dicho de otro modo: lo perturbador aquí no es poner a gángsters disparándole con rifles a la policía, o a policías ametrallando bárbaramente casas y autos para liquidar a los enemigos públicos de la sociedad, sino el hecho de que los protas piensan y actúan con perfecta inconsciencia, casi como niños chicos, y de este modo, cada vez que jalan del gatillo lo hacen con una amoralidad casi perfecta. Pero son tipos realizados, eso sí: el sueño americano perfecto, ¿no?

-- La ambientación de la peli, durante la Gran Depresión (la época en que efectivamente vivieron los históricos Bonnie y Clyde) añade una interesante segunda lectura a la peli, que no se dice frontalmente, pero que en más de algún minuto puede leerse. La Gran Depresión es uno de los episodios más traumáticos en la Historia de los Estados Unidos, porque representa el tenebroso reverso del American Dream: en 1929 la economía se fue a pique básicamente porque una manga de especuladores se pusieron a sobrevalorar acciones en el juego de la Bolsa, y cuando éstas se desplomaron, toda esa riqueza ficticia se evaporó y millones de personas se vieron paradas, o bien con hipotecas hasta el pescuezo. Antes de 1929 todos iban a ser millonarios, sin detenerse a pensar que alguien tiene que ser pobre para hacer el trabajo de baja calificación que permita a los millonarios seguir viviendo su lujoso tren de vida, y eso después de 1929 se acabó (por unos años al menos). Bonnie y Clyde en muchos aspectos son el resultado de dicho quiebre social. Quizás sean delincuentes, quizás sean gángsters, quizás se hayan liado a tiros con la policía y hayan matado a alguno, pero también en última instancia el sistema es el responsable, ese sistema que permitió la especulación irresponsable a gran escala y después hizo pagar al pequeño contribuyente los platos que esencialmente fueron rotos por los grandes contribuyentes. Esta peli representa de este modo la rayana incapacidad de una sociedad como la de Estados Unidos, que se pretende y a veces hasta actúa como si fuera democrática, para hacerse cargo de sus vástagos, cuando el American Way of Life por alguna razón sale mal, así como las formas retorcidas que el individualismo del Self Made Man puede volverse contra el individualismo de otras personas, cuando la prosperidad se acaba por culpa de otros Self Made Man. Y todo esto, ambientado en lugares tan clásicamente americanos como los pequeños poblados post-FarWest del MiddleWest yanki. La lectura, no por soterrada, es menos evidente. Con esos mimbres, vamos a ver si la combinación de la moda de hacer remakes por todo en Jólivu, con la Crisis Subprime made-in-2008, llevan a perpetrar una nueva versión de esta peli. Bueno, ya salió el rumor de que Clyde (la Faye Dunaway) sería interpretada por... ¡Hillary Duff! (Bastet, si lo permites, te lo juro, me cambio de religión).

IDEAL PARA: Ver una peli ultraclásica y catedralicia sobre el mundo de los bajos fondos de Estados Unidos, y sobre lo que significa ser americano en tiempos de crisis.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BONNIE Y CLYDE":

-- (Ir a la página) Comentario en Pablo Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Quesito Rosa.
-- (Ir a la página) Comentario en Ese Cierto Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en De Locuras Y Paranoias.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos]. -- Escena en la que se confiesan como ladrones de bancos [en inglés, sin subtítulos]. -- ¡Primer papel de Gene Wilder en el cine, en esta peli! [en inglés, sin subtítulos].

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