Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 6 de diciembre de 2012
"Atrapen al gringo" (2012).
-- "Get the Gringo" (título original en inglés), "Plan de fuga" (título en Uruguay), "Vacaciones explosivas" (título en Argentina), "Vacaciones en el infierno" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Adrian Grunberg.
-- Actuación: Mel Gibson, Kevin Hernandez, Daniel Giménez Cacho, Dolores Heredia, Peter Stormare, Dean Norris, Bob Gunton, Peter Gerety, Scott Cohen, Aaron Cohen, Patrick Bauchau, Mayra Serbulo, Stephanie Lemelin, Denise Gossett, Tom Schanley, Tenoch Huerta, Roberto Sosa, Jesús Ochoa.
-- Banda Sonora: Antonio Pinto.
-- "Atrapen al gringo" en IMDb.
-- "Atrapen al gringo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¿Ven a ese payaso manejando y siendo perseguido por los policías? Es Mel Gibson. Y no, no es un reality, no es C.O.P.S., no es The E! True Hollywood Story, no es el Mossad cazando antisemitas. Es literalmente Mel Gibson literalmente vestido de fucking paiazhou. Manejando como diablo hasta la frontera mexicana con el consabido malentín con los consabidos billetes de banco, y con los consabidos polizontes en la cola (originalidad: esa pobre víctima propicitaria del siglo XXI). Llega entonces hasta la Gran Muralla Americana (una empalizada de mierda, vale, pero es lo que tiene el déficit fiscal, que no te puedes construir una muralla antiinmigración estilo Qin Shihuang) y la rompe y pasa a terreno mexicano. Los polis mexicas y yanketas se ponen de acuerdo, acá no ha pasao na macho, llévense al ghringou de vuelta a los Yueséi... hasta que los polis mexicanos encuentran el malentín: entonces la cosa se transforma bruscamente en un problema de jurisdicción miren qué casualidá, los mexicanos se quedan con el tipejo, y los yanketas que se vayan a la chingasumadre pinchegüeycaurón. Por supuesto que para quedarse con el dinero deben hacer desaparecer a Mel Gibson, pero si lo pusieran a cavar en pleno desierto y después le descerrajaran un tiro en la nuca la peli se acabaría en diez minutos (algo con lo que el propio prota ironiza, por cierto), así es que en vez de eso se lo llevan a una cárcel mexicana. Que no será tan malo como una cárcel turca, pero sigue siendo una cárcel del Tercer Mundo, y con rancheras de mierda pa' colmo. El caso es que la cárcel es de ésas medias progretas en donde a la gente la dejan hasta vivir con sus familias y too, hay comercio y tráfico de bienes, etcétera (todo pinche pobre, sí, muy autóctono too). Incluso hay un preso que tiene jacuzzi y muherjuelas, viste, qué te crees. Porque si hay algo que nos gusta en el Tercer Mundo, es que nuestros criminales tengan una vida de puta madre, si por algo votamos en elecciones por ellos una y otra vez. El caso es que Mel Gibson, sin papeles ni dinero, tiene que ingeniárselas para sobrevivir, lo que incluye hacer alguna que otra trapacería no muy heroica, pero es que óigale... En éstas lo ve un criaturo de diez años, que le dice que va a soltar la pepa de las cositas que está haciendo Mel Gibson en prisión si no le da cigarrillos. A Mel Gibson maldita la gracia, pero necesita un aliado dentro de la prisión para sobrevivir. Además, el chico tiene una madre que es convenientemente viuda, mira tú que fácil (Dolores Heredia, que a sus venerables 46 está harto más de buen ver que muchas treinteañeras arruinadas por el mucho follar y el mucho jalar). Ahora, la ristra de enredos que se ha armao por la llegada del chingao ghringou es para verla bien sentadito en el asiento. Porque the puto Mel Gibson is back.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Mel Gibson. Tremendo peazo galán por el que todas las féminas suspiraban en los lejanos '80s (¡una generación atrás, leñe, así pasa el tiempo!). Que fue inmenso, muy inmenso. ¿"Mad Max", "Arma mortal", "Corazón valiente", alguien...? Pero después de dárselas de cristiano renacido con cosas como "Señales", "La pasión de Cristo" o "Apocalypto", se acabó transformando en una broma viviente. Desde entonces la cosa no ha ido muy bien. Trató de ganarse de nuevo el nicho de duro de acción con "Al filo de la oscuridad", y la cosa no salió muy bien (contrató al director de "Goldeneye", "La marca del Zorro" y "Casino Royale", pero si hubiera sido clarividente habría descubierto que ese mismo tipo iba a dirigir después "Linterna Verde"...). Tan mal salió, que este regreso a la acción ni siquiera fue saludado con algún rumorcillo de ser incluido en "Los indestructibles 2" o la inevitable "Los indestructibles 3", y eso que hasta otro conejo de capa caída como Harrison Ford estaba saltando a la nómina. Luego trató de copar de nuevo el mercado de la comedia con "Mi otro yo", pero la cosa no terminó de cuajar. No ayuda claro que la primera era un thriller muy poco heroico y muy pie a tierra, algo que los kids de la generación Matrix o que alucinan con los putos superhéroes no suelen apreciar porque... bueno, son kids después de todo, qué más se puede esperar. Y que la segunda tratara de venderse como una comedia pero en realidad fuera bastante creepy: peli interesante, sí, pero no es lo que la audiencia anda buscando precisamente. Ya en estas circunstancias, al pobre Mel le quedaba una única salida: mezclar acción y comedia burra al estilo "Arma mortal" claro. "Atrapen al gringo" es una peli de presupuesto entre bajo y asqueroso para mayor gloria de las nuevas cámaras digitales, que no se avergüenza de su humildad, y nos devuelve al Mel Gibson más gamberro. Más viejo sí, quizás más sabio. Y definitivamente más entretenido. Tanto, que hasta le dieron un pase en los cines en el extranjero y todo. En Estados Unidos no tuvo tanta suerte: quizás después del sonao que causó una matanza en el estreno de "The Dark Knight Rises" en Colorado, los cines no quisieron arriesgarse a que algún sionista hiciera lo propio en el estreno de esta cosa. Resultado: direct-to-DVD. Pobre Mel.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La primera escena es toda una declaración de intenciones. Vemos a un payaso vestido con atuendos de payaso, manejando a toda velocidad escapando de la policía: entonces se saca la máscara y vemos a MEL GIBSON. El mensaje es unívoco: las payasadas se acabaron (en particular ésas de ser arrestado borracho perdido conduciendo y exclamando contra la conspiración sionista mundial, suponemos), Mel se pone serio otra vez. ¡Y de qué manera! "Atrapen al gringo" es de esas pelis que se hacen sin pretensiones, únicamente por hacerte pasar el gran rato de tu vida, y por Bastet que lo consigue. La peli tiene un ritmo frenético y endiablado, y no decae en ningún minuto. A veces la trama se hace difícil de seguir entre tantos personajes, pero no hay cuidado: si una escena no se entiende mucho, en dos minutos estaremos en una diferente y la cosa sigue de manera trepidante, así es que no hay tiempo para aburrirse acá. Además el grueso de los personajes son villanos, así es que están ahí un poco para lo inevitable: para que en algún momento u otro terminen cosidos a balazos o algo peor que eso (créanlo, hay alguno por ahí que sí termina peor que eso). La acción de la peli es bien pie a tierra, sin excesos de ninguna clase, y está bien contenida: la única secuencia realmente grande es un tiroteo de pinche tu puta madre en el interior del penal (también el final, pero como es de noche se aprecia menos). Imagínense algo así como "Snatch" de Guy Ritchie, pero en México, y conteniendo el humor negro lo justito para que no se transforme en una parodia autoconsciente. Ayuda por supuesto la poderosa actuación de Mel Gibson, que no trata de vendernos un héroe chulo más grande que la vida, ni siquiera en plan antihéroe mira-qué-pendehou-soy, sino que posa como un superviviente siempre al borde, siempre tratando de sacarse el cañón de la cabeza, sin frasecitas resultonas, y cuyo único gran talento es su habilidad casi endemoniada para reptar fuera de las situaciones a punta de pura genial improvisación. Aunque claro, con un poco de mala leche podríamos decir que interpretando a un pobre sonao tratando de salvar su cuello con desesperación, Mel Gibson está en realidad interpretándose a sí mismo, pero qué importa, ¿verdad? Ayudado por Kevin Hernandez en un gran rol como chico que va de despierto por la vida, obligado por las circunstancias darwinianas, claro. Y por la mentada Dolores Heredia. Y por el pinche elenco de secundarios. Una recomendación, eso sí. Nada de versiones dobladas. Esta peli es casi bilingüe, con el grueso de los diálogos en inglés, pero muchas partes e incluso diálogos esenciales completos en castellano, así es que se beneficia mucho de verla con subtítulos para sumergirse un poco mejor en ese mundo tan... espanglish. Por último, para ver a Mel Gibson chapurreando el ehpannó que 'e un gusto, güey...
-- Hora de ofender mexicanos. Hay algunos juegos interesantes de la peli con los estereotipos mexicanos. Por un lado la ambientación War on Drugs estilo carteles de Tijuana se refuerza al máximo, lo que podría ser tildado de racista. Por el otro, toda la peli se ambienta en una cárcel, así es que, qué esperaban, no hay escenas ambientadas en los estudios Televisa para que nos entendamos. Los mexicanos son presentados como gente corrupta, pero los yanketas, tres cuartos de lo mismo (seriously: absolutamente todos los yankis son corruptos, incluso el prota, que sólo agarra algo de conciencia por contagio, mientras que los dos únicos personajes algo más decentes son la madre y el crío, que son mexicanos). Claro que, como de costumbre, hay algo de implicancia desafortunada en la idea de que una miserable sabandija yanketa como Mel Gibson (o su personaje mejor dicho, entiéndase) llega a México y resulta ser absolutamente mejor que toda la escoria de ahí, tanto por más decente como por bueno para driblear entre tanto pinche jodío cabrón. Nuevamente, esto es una peli yanketa, y el mercado de reivindacionismo antiyanki está copado por los ululaplumas de "Danza con lobos" y los pitufos azules de "Avatar". Los mexicanos por el minuto pueden seguir esperando (y votando por Obama, a según).
IDEAL PARA: Ver una burrada muy entretenida.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "ATRAPEN AL GRINGO":
-- "Get the Gringo: Mel Gibson en su mejor faceta de cabrón" en Cinescopia.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español... la peli es bilingüe, pero el trailer va enterito en inglés, güey...].
Busca otras películas relacionadas:
+ Adrian Grunberg,
+ Antonio Pinto,
+ Bob Gunton,
+ Daniel Giménez Cacho,
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+ Kevin Hernandez,
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+ Peter Stormare,
2012,
Cárcel,
México
domingo, 1 de enero de 2012
"El tesoro de la Sierra Madre" (1948).

-- "The Treasure of the Sierra Madre". Estados Unidos. Año 1948.
-- Dirección: John Huston.
-- Actuación: Humphrey Bogart, Walter Huston, Tim Holt, Bruce Bennett, Barton MacLane, Alfonso Bedoya, Arturo Soto Rangel, Manuel Dondé, José Torvay, Margarito Luna.
-- Guión: John Huston, basado en la novela de B. Traven.
-- Banda Sonora:
-- "El tesoro de la Sierra Madre" en IMDb.
-- "El tesoro de la Sierra Madre" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un yanki anda dando vueltas en México. Ya lo veo venir, es que ustedes han visto muchas pelis antes. ¿De turismo? No... ¿Salvando a los mexicanos de sí mismos y sus corruptos líderes mientras cantan ayayay con agradecidos mariachis y apetecibles damiselas? Tampoco. ¿Rodando una peli ambientada en Chile? Pues, tampoco. Sí, es una peli rara. Y se va a poner más raro cuando les diga que este yanki no está llevando la civilización a los pobres compañeritos del sur ni mucho menos, sino... malviviendo. Ya sé. No me creen. Lo escribiré de nuevo: malviviendo. Lo escribiré una vez más, porque ustedes saben que a los yankis no se los ve así en el extranjero. Allá va: mal-vi-vien-do. El caso es que las cosas están malas para los gringgous, y pues qué se le va hacé, pues que así está de chingada la vida... Por eso se mete a trabajar para una obra yanketa en México, sólo para aprender la lección de que el capitalismo salvaje funciona para los yankis si estos yankis están en la cúspide de la cadena alimenticia, no si están, ya lo saben... malviviendo. Eso es. Entendieron el punto. El caso es que nuestro personaje está a punto de dejarse caer de hambre, cuando por una serie de circunstancias, acaba tejiendo buenas migas con un coleguete, además de con un buscador de oro. Se sabe que para ciertos pagos de la Sierra Madre, nadie ha buscado oro, de manera que es posible hallar un filón allá, con un poco de suerte... y con una buena inversión. Pero... ¡cuidado!, dice el viejo buscador de oro. Que en primera, la ilusión del oro se lo lleva por delante a uno, más o menos como las tragaperras y las perras de Las Vegas, y en segunda, una vez que se encuentra el oro... surgen los fantasmas, las ambiciones, el odio por tener un gramito más. Los otros dos dicen que naaaaaa, que cómo tanto, que van a ser buenos compañeros y tó. Y como el buscador de oro se ha ganao y perdido fortunas, y tanto más le da el tema, si lo que le apasiona es la búsqueda en sí, se une al grupo. Así es que parten los tres rumbo a la Sierra Madre. En donde encontrarán el oro. Y problemas. Y su destino. Y la inmortalidad en este clásico de 1948 de la Warner...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
B. Traven es uno de los escritores más desconcertantes de la Literatura Universal. No quiero decir el más grande o el mejor, aunque cada uno de sus libros deja caer verdades como puños acerca de la condición humana, con algo a mitad de camino entre la resignación existencialista y el cinismo socarrón. Y para complementar esta estampa de escritor escribiendo sobre temas malditos (la condición humana, el pesimismo inherente a la naturaleza humana, etcétera), el hombre nunca dio a conocer la cara, nunca dio entrevistas, y hasta el momento de escribir estas líneas ni siquiera estamos demasiado seguros de cuál era la verdadera identidad del hombre que se escondía tras el seudónimo de B. Traven (sí, señores, tenemos a un escritor que no está ávido de subvenciones ni hambriento de cámaras ni despotricando contra los filisteos que no entienden su magna obra, sino a un tipo verdaderamente preocupado de la Literatura... y el mundo no se acabó, figúrense). Esta rara avis vendió los derechos de una de sus novelas, "El tesoro de la Sierra Madre" precisamente, para una adaptación al cine. Cayó en las manos de John Huston, hombre que ya había legado a la posteridad ese gran clásico policial que es "El Halcón Maltés" (protagonizada por Humphrey Bogart, así es que acá en "El tesoro de la Sierra Madre" repite la dupleta Huston-Bogart). El resultado, una peli inmortal allí por donde se la mire.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Qué hace a una peli universal, ser verdaderamente universal? Ya puestos, a cualquier obra de arte, pero ya que estamos, hablemos de pelis. Probablemente sea un delicado equilibrio entre contar historias cotidianas (o no tanto, que también existen el cine histórico y la Ciencia Ficción) sin desvirtuarlas con demasiados elementos fantasiosos, pero extrayendo algunas verdades universales y válidas para todos los seres humanos en el camino. No es tarea sencilla, y por eso, por cada clásico que se rueda hay 200 o 300 que, aparte de algunos reivindicacionistas acérrimos como vuestro seguro servidor el General Gato, pasarán sin mayor pena ni gloria. "El tesoro de la Sierra Madre" es una de las pocas pelis que se han rodado que merecen verdaderamente el calificativo de universales. Sus peripecias están firmemente enraizadas en un medio ambiente y época (el México de los '30s), y sus personajes son también tres gringos representantes del período y ambiente, pero a poco de andar, el viaje de los personajes hacia la soledad se transforma en un periplo metafísico hacia el interior de ellos mismos. Llega un minuto en que, a pesar de ver gringos y mexicanos, nos olvidamos de que estamos frente a tales, sino que vemos simples seres humanos, desnudos en su miseria, prisioneros de su descenso personal a los infiernos. El viaje hacia la veta, el hallazgo del mineral, el trabajo para explotarlo, y las posteriores rencillas entre los triunfadores ebrios de más, reflejan como pocas veces en el cine todas las miserias que se pueden esconder las personas bajo su capote, y que generalmente no salen gracias a esa delgada pátina de costumbres que llamamos "ser civilizados", pero que en determinadas situaciones se triza para dejar al descubierto lo que verdaderamente es una persona, aquel viejo adagio hobbesiano de que el hombre es el lobo del hombre. Es una visión pesimista de la condición humana, vale, pero si no fuera así, los libros de Historia Universal serían notoriamente más delgados (les habríamos expurgado las guerras, las intrigas, los asesinatos, las masacres, los genocidios... bien mirado, todo lo que hace entretenida a la Historia, vaya). Llega el minuto en que el oro es apenas un pretexto, casi un mcguffin, y lo verdaderamente importante aquí es la ambición, la codicia, el quiero ser más a costa de todo. Ese ambiente, esa mentalidad, esa naturaleza humana, esta peli la refleja como pocas. Si hubiera una invasión extraterrestre a la Tierra y hubiera que salvar las 20 pelis más representativas de lo que es la Humanidad, probablemente "El tesoro de la Sierra Madre" debería ir en el paquete. Los pesimistas dirán que como estudio frío y cuasi metafísico de la naturaleza humana. Los optimistas, como un recordatorio de las cosas que los seres humanos no deberíamos hacer, pero en determinadas circunstancias sí somos capaces de. Sea cual sea, esta peli es un must-see.
-- John Huston. El hombre es un director de talante bastante neoclásico, a un tiempo fascinado por la puesta en escena correcta y el trabajo de edición draconiano, y además frío como el culo de una foca. Era por lo tanto el mejor hombre para rodar esta peli, y se nota. La mirada de Huston sobre sus personajes, sobre los tres buscadores de oro abandonados a sus propios impulsos y bajas pasiones, es gélida y despiadada, casi como de entomólogo abriendo a sus bichos con bisturí. Huston se toma su tiempo para ponernos en ambiente, hacernos ver la cochina vida de sus protas para que les tomemos simpatía, y una vez que nos hemos encariñado con ellos, y les vemos hacer el viaje y queremos que triunfen, empieza a mostrar su lado más oscuro y retorcido, provocando justamente el efecto buscado: desconcierto, irritación, asco. Pero Huston en ningún minuto festeja o condena a sus personajes: se limita a describirlos, y que el espectador se tome sus propias conclusiones. El final de la historia, que no develaré para no lanzarme un spoiler (aunque quienes hayan visto el gran homenaje que se mandaron con el episodio de los tres niños y el comic del Hombre Radioactivo N° 1 en "Los Simpsons", ya tendrán una intuición sobre cómo acaba la cosa) es en cierta medida el más lógico y el más merecido, pero también es el más amargo porque a las últimas no hay héroes ni villanos en esta tragedia, sino apenas seres humanos. Y eso se debe fundamentalmente a la maestría de un John Huston iluminado como pocas veces en su carrera (y estamos hablando del director de "El Halcón Maltés" y "Moby Dick", pelis ambas cualquiera de las cuales le hubiera asegurado en solitario un lugar en la Historia del Cine), que crea una peli con pulso y nervio dramático desde sus rastrosos comienzos hasta su terrible final. (P.D.: Si ya adivinaron el final, véanla igual. Esta peli es de ésas que aguantan más de un visionado sin problemas, y de hecho, saber el final hace que en segundas revisiones le encuentres todavía más aliento a la historia).
-- Humphrey Bogart. Estamos lejos del cínico y amoral Sam Spade que interpretó en "El Halcón Maltés", o del duro-pero-sentimental Phillip Marlowe de "El sueño eterno". Su Dobbs es lo que en buen y castizo romance llamamos "un maldito y grandísimo cabrón hijo de puta", pero como le hemos visto antes del comienzo de la aventura y sabemos de qué pie cojea, además de ayudado por la gran interpretación de Bogart, llegamos no diré a empatizar con él, pero sí al menos a comprenderlo y sentir piedad por el pobre desgraciao. Tampoco es como es porque "el sistema" o "el capitalismo" ni ninguna de esas zarajandas, sino simplemente porque es un ser humano, y como tal tiene sus virtudes y defectos: es valiente y arrojado cuando se le necesita, pero también egoísta y desconfiado, y esta lucha del hombre torturado por sus propios demonios lo convierte en un personaje inmenso como la vida. Uno podría pensar que Bogart se lo traga todo a su alrededor, pero no: a su lado sobrevive incólumne el gran personaje del minero experto en mil y una lides, interpretado por Walter Huston como un pobre tipo que hace rato ha perdido el verdadero sentido de la búsqueda de oro (hacerse rico para disfrutar la riqueza) y ha convertido la aventura de hallarlo en un fin en sí mismo, hasta el punto que si llegara a obtener una veta, es poco probable que eso lo aquietara y al poco partiría por más. Este personaje, en el fondo un yonketa buscaadicto, también es pintado con vivos colores humanos por el actor que (no, el apellido no es coincidencia) es el padre del director John Huston.
IDEAL PARA: Ver una de las pelis más interesantes sobre la condición humana.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Encuentro con unos mexicanos [en inglés, sin subtítulos].
Busca otras películas relacionadas:
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1948,
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jueves, 12 de mayo de 2011
"Nacho Libre" (2006).

-- "Nacho Libre" (título original), "Super Nacho" (título en España). Alemania (¡¡!!) / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Jared Hess.
-- Actuación: Jack Black, Ana de la Reguera, Héctor Jiménez, Darius Rose, Moises Arias, Carlos Maycotte, Richard Montoya, Cesar Gonzalez, Rafael Montalvo, Julio Sandoval, Ventura 'Tigre Hispano' Lahoz, Felipe Jesus 'Terror Chino' Hernandez, Enrique Muñoz, Carla Jimenez, Agustin 'Rigo' Rey.
-- Guión: Jared Hess, Jerusha Hess, Mike White.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Nacho Libre" en IMDb.
-- "Nacho Libre" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En algún lugar indeterminado de ese gran territorio al Sur del Río Grand... er... perdón, del Río Bravo que es México, hay un orfanato regentado por la Iglesia Católica. Y dentro de ese orfanato hay pecado, mucho pecado. No, no me refiero a que los curas sean pederastas o algo así. Me refiero al mortal pecado de la avaricia, eso que hace a Nacho (en castellano en el original) tener que obrar el milagro de la multiplicación de las monedas para que haya ingredientes en la cocina, y poder darle de comer a sus huerfanitos. Bueno, lo que pasa es que Nacho es el clásico chico bueno que al inicio de la peli es puteado por sus jefes. O sea, está sumido en un empleo de mierda, se conmueve con los huerfanitos y no puede hacer nada por ellos, sueña algún día con salirse de su vida... Las cosas están siempre al ritmo de la rueda, hasta que aparece la Hermana Encarnación (también en castellano), que está como para quebrar los votos de celibato (¿qué hace a una chica tan linda meterse a monja? O sea, aparte de las necesidades del guión, claro). La Hermana Encarnación está para darle lecciones a los chicos como profesora, pero ya quiere Nacho que se den lecciones mutuamente en el salón de clases de cuatro perillas, y... Un día, Nacho tiene la idea célebre. Se hará luchador. Y con el dinero que obtenga luchando, comprará más y mejores alimentos para los huérfanos, que por fin van a tener una alimentación tipo Segundo Mundo (no Primer Mundo, si no es para pasarse tampoco). Para estos menesteres, se consigue la ayuda de un ladronzuelo devenido en amigo suyo (o como hacerla hoy mal y mañana peor...), y que con el nombre de Esqueleto (en castellano en el original también), le acompañará en el noble arte de recibir palizas en el ring. Acólito de día y luchador de noche, Nacho tendrá ahora su agenda muy ocupada, y cual Clark Kent, deberá esconderle a Encarnación lo que verdaderamente está haciendo... y al resto del monasterio... Y todo eso mientras va de derrota en derrota, hasta tener su gran oportunidad contra nada menos que... ¡¡¡RAMSÉS!!! (¡No, hombre, no el Faraón de Egipto, sino un luchador que se hace llamar como...! Agh, ya me entienden, para qué insisto).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Pobres mexicanotes. Hubo una época en que podían lucir orgullosos toda una civilización refinada y autosuficiente: olmecas, zapotecas, mixtecas, toltecas, aztecas, chiletecas, ponchotecas, charrotecas... Y luego vinieron los oscuros años ezpañoleh, y luego los oligarcas republicanos, y luego el PRI... Y así fue como México, antaño orgullosa cultura con un arte y arquitectura distintivos, se transformó en el objeto de irrisión mundial, con esos chistes de charros durmiendo la siesta bajo sus enormes sombreros y cosas así. Bueno, también está Octavio Paz, orgulloso reivindicador de la herencia autóctona mexicana, pero ¿quién diablos lo lee? O sea, se lo cita, se lo defiende, pero... ¿alguien en serio lo lee, fuera de México por supuesto...? Claro, es que cuando eres un aristócrata viejo y refinado, y al lado de tu mansión llega a instalársete un new rich con modales de gimnasio, como el Tío Sam, pues bien... Pero los mexicanos no se quedaron quietos en sus laureles. Y con esa gran capacidad de asimilación que poseen los mexicanos para darle su orgulloso toque propio a todo lo foráneo que venga (ya saben, Superman devenido en el Chapulín Colorado, y de esos esqueletitos en el autobús mexicanote de "Harry Potter y el prisionero de Azkabán" ya ni hablamos...), tomaron la apolínea y neoclásica lucha libre de toda la vida, y la convirtieron en un producto típicamente mexicanote, con regusto local... Algo fácilmente agarrable en el extranjero y transformable en un producto digno de sátira por su colorido local. Era cuestión de tiempo. Y en 2006 se produjo el fenómeno. Se llama "Nacho Libre". La que aquí comentamos.
¿POR QUÉ VERLA?
-- No me meteré en el espinoso tema de si es una peli racista, xenófoba, o etcétera. Por supuesto que cualquier peli yanketa de pro que se ambienta en otra región del mundo con su propio colorido local, hace devenir la tradición presentada en mero souvenir para la ignorancia del yanki promedio. Pero yo no sé qué se esperaban. Eso es lo que los yankis han hecho toda la vida. Y lo seguirán haciendo. Peor para ellos si son tan cretinos. Vale que son los amos del mundo, pero ya sabemos que su sistema educativo es cada vez más una mierda, y si siguen al pie del cañón es por la afluencia extranjera (y luego quieren echar a los ilegales... ¿quién les va a limpiar los retretes, entonces? ¿Sus propios hijos...?). O sea, tenemos una peli que podría ser xenófoba o no. Pero por otra parte, no se advierte (aparte de la payasización de elementos que de por sí son payasos, y no me vengan que la lucha libre mexicana no lo sea) una intención clara de denigrar a los mexicanos. Al menos el héroe es tan mexicano como el resto de la parroquia, y no un chulomijo yanki metido en donde no le importan, yendo a salvar al mundo para que los nativos ungabunga le recen después, agradecidos (y le dejen apoderarse de todo su oro, que por supuesto no irá a dar a un museo después).
-- Funciona como una comedia sin pretensiones. El argumento es el de toda la vida. El chico bueno está en la base de la pirámide social, el chico bueno se enamora, el chico bueno lucha por cambiar el orden social establecido. Bueno, en este caso ese cambio se limita a comprarle trastos decentes a los huérfanos, pero es un cambio para bien a fin de cuentas. El mecanismo elegido es al estilo Rocky. De hecho, la peli tiene casi la misma estructura de "Rocky", con el perdedor de toda la vida que trata de conquistar a la chica (que en este caso no es la buena actriz, pero deslavada de físico, Talia Shire, sino la más vistosa Ana de la Reguera), con la correspondiente escena de fracaso y retirada hasta que le convencen para volver, etcétera (por ley, la parte más aburrida de toda comedia, que aquí es obedecida a rajatabla), y con un duelo final en el cual el underdog tendrá su oportunidad de medirse contra el malo de turno, que aquí no es Apollo sino Ramsés. ¡Si al final sólo faltaba el "Encarnacioooooón" a falta de "Adriaaaaaan"! Y de la comparación se resiente su poco. Pero la peli no trata de rizar el rizo, toma el esquema de toda la vida, y lo adapta a la lucha libre mexicana. Y haciendo de necesidad virtud, esta falta de pretensiones le adjudica varios enteros.
-- Esta peli no sería lo que es sin Jack Black. Personalmente siempre lo he considerado un poco sobrevalorado como comediante, interpretando siempre al personaje que trata de dárselas, y al final resulta que se las podía dar por su superior temple moral, etcétera. Pero en esta peli está como corresponde. Bueno, cuando le atizan a palos es divertido porque es Jack Black, y tan pesadote es en plan "soy el bueno" que, qué bueno lo aticen. Pero sus motivaciones son nobles y cuando consigue bajarse del pedestal, está bien. Le creemos como luchador. Y con eso basta. De hecho, el resto del elenco (incluyendo el bellísimo jarrón chino que es Ana de la Reguera) están prácticamente de adorno.
-- Escenas memorables. Jack Black recibiendo dinero por ser apaleado. La secuencia de la fiesta (con acoso sexual y rancheras incluidas). Y por supuesto, la pelea final, en la que queremos ver ganar a Nacho porque Ramsés es básicamente un jodepú.
IDEAL PARA: Ver una divertida e irresponsable comedia folclórica.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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2006,
Autosuperación personal,
Deporte,
México
viernes, 6 de febrero de 2009
"Los profesionales" (1966).

-- "The Professionals". Estados Unidos. Año 1966.
-- Dirección: Richard Brooks.
-- Actuación: Burt Lancaster, Lee Marvin, Robert Ryan, Woody Strode, Jack Palance, Claudia Cardinale, Ralph Bellamy, Joe De Santis, Rafael Bertrand, Jorge Martínez de Hoyos, Marie Gomez, José Chávez, Carlos Romero, Vaughn Taylor.
-- Guión: Richard Brooks, basado en la novela de Frank O'Rourke.
-- Banda Sonora: Maurice Jarre.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La época de los románticos pistoleritos de camisita limpia por el Old West ha terminado. Ahora, las planicies son invadidas por el ferrocarril y por los Ford Modelo T. ¡Ah, qué tiempos aquéllos...! ¿Qué hace un hombre formado en esos páramos machorros, cuando éstos se feminizan por la obra de la civilización y aparece ese otro horrible tipo humano llamado... (puaj) ..."capitalista"? Pues, ¡se va a México a vivir aventuras! Hasta que la aventura cansa y se regresa a Estados Unidos. Entonces, puede que aparezca en el horizonte un... (puaj) ...capitalista... ya sabemos, uno de esos afeminados que creen que el dinero compensa la poca masculinidad... Y ofrezca un trato. 10.000 de los verdes del Tío Sam a cambio de un trabajito. El trabajito para nuestro grupo de hombrones consiste en pasar la frontera una vez más, con rumbo a México, y liarse con su antiguo jefe, un revolucionario mexicanote pseudoMadero/Zapata/Villa llamado con el pintoresco nombre de Jesús Raza (por Bastet, estos yanketas a la hora de ponerle nombres caztellanoh a los personajes en ezpañoh...), que ha secuestrado a la esposa del contratador. Y bueno, es la Revolución Mexicana, o acaso los años inmediatamente posteriores, vaya uno a saber, el caso es que los conductos regulares suponemos que no funcionan (bueno, después de la RM vino el PRI, lo que fue pasar de la anarquía del revólver a la anarquía de la corrupción), y por lo tanto, nuestro self made man tiene que hacer lo que un hombre con cojones tiene que hacer, o sea contratar a los duros de rigor para que apliquen la ley del más fuerte (no, ir él mismo al rescate no, que para eso es capitalista y paga, carajo, y por eso no necesita ser tan machorro). El trabajito, por supuesto, tiene sus complejidades. No es sólo que tengan que llevar a un "nigro" con ellos, o que para el éxito de la faena requieran a un dinamitador profesional, como un Bayarmagedón cualquiera, sino que además se enfrentan a un sequísimo desierto, al calor, a un territorio lleno de recovecos en donde podrían esconderse los enemigos, etcétera. Será el ocaso de la era Western, pero aún así, nunca antes México fue tan machorro como ahora...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En la época de los abuelitos de ustedes y tatarabuelos míos (los gatos tenemos una esperanza de vida más corta, miau, pero a cambio lo compensamos follando a los siete meses, hehehé...), el Western era substancialmente distinto a lo que es en la actualidad. Cosas medio sucingas como "Silverado", "Los imperdonables" o "Rápido y furioso" ni pensaban en pasar (menos enfoques de comedia chusca como "Shangai Kid" o "Bandidas"... Sí, "Bandidas" está ambientada en México y es una comedia, pero también es un Western, qué con eso...). Y ya ni hablar de salvajadas Steampunk como "Wild Wild West". En los buenos tiempos, el Western era pulcro y elegante, que el escenario podrá ser lo más profundo del maldito Desierto de Arizona, pero los vaqueros siempre encontraban agua suficiente para mantener bien limpiecitas y planchaditas sus camisas, además de tener siempre gomina a mano para peinarse y darle serenatas a sus damiselas con unas guitarritas recién salidas de la tienda de Música (o con un buen teflón antipolvaredas, quién sabe). Pero de pronto, de golpe y porrazo (bueno, no tanto, ya venían algunos Western revisionistas como "Shane", "Más corazón que odio" o "El tren de las 3:10 a Yuma" en los '50s), el Spaghetti Western, y muy en particular la Trilogía de los Dólares ("El bueno, el malo y el feo", "Por un puñado de dólares" y "Por unos dólares más") vino a golpear la mesa. Y adios al vaquerito Hopalong Cassidy, todo modosito y compuesto, para pasar a ese Western sucio y polvoriento, mucho más realista y de tramas más descarnadas. Bueno, salimos ganando. Los metrosexuales salieron por la trastienda y los hombres rudos hicieron su aparición. Quizás por eso el Western nunca ha conseguido recuperarse plenamente del bajón que le significó la década de los '80s (bueno, por eso y por "Jóvenes pistoleros" y "Cuatro mujeres y un destino"...).
¿POR QUÉ VERLA?
-- En el egregio arte de mantener erecta una peli viril, ésta lo consigue. Esta es peli para machos. Con corazón de hombre. Metrosexies abstenerse. O sea, los dos protas son el duro Lee Marvin y el siempre resultón Burt Lancaster. Y el malo es nada más y nada menos que Jack Palance, al que la Generación X, en su supina ignorancia gafapasta (y de la deGeneración YouTube ni hablemos, mejor), con suerte podrá ubicar como el jefecito mafi del Guasón en el "Batman" de Tim Burton, pero que antes de eso, ya tenía una prominente carrera, incluyendo el haber interpretado nada menos que a Atila en "El rey de los hunos". En cuanto a Burt, lo tuvimos en "De aquí a la eternidad", "Apache", "Veracruz", "El Juicio de Nüremberg", "El hombre de Alcatraz", "El gatopardo"... Y de Lee Marvin, sólo digamos que es tan duro, que tuvo los cojones para ser jefe de Chuck Norris y darle órdenes, y salió vivo del trance ("Fuerza Delta"). En el campo femenino, resulta que la esposa perdida/secuestrada viene en el explosivo empaque de Claudia Cardinale, con un busto para gritar FORZA ITALIA! que en esos años le hacía el peso bien pesado a otras tettimundis como Sophia Loren o Gina Lollobrigida... Ya con ese elenco tenemos calidad asegurada.
-- La historia es notablemente buena. Para la época las escenas de acción debieron ser el colmo de lo Michael Bay, pero ahora lucen un poco adocenadas quizás (a cambio, el tipo al que contratan por la dinamita, justifica bien la contrata, créanme). Pero la peli en ningún minuto resulta aburrida o soporífera. Sí un poco lenta para los estándares actuales. Pero consigue eso de que el desierto se te meta en la sangre, te sugestiona, y a mitad de peli ya estás deseando tener jugo al lado (o alcohol, no sé). Y no es tan lineal como pudiera parecer a primera vista, porque el rescate mismo no está al final de la peli, y después viene la otra parte, que es sacar a la chica de circulación, de regreso a la Civilización y a las bars and stripes, y esto que podría resultar anticlimático, no lo es en absoluto. La historia misma es de ésas simples, la ida y vuelta de un grupo de mercenarios en territorio hostil, pero de esa simplicidad misma nace la potencia y el músculo (¡cuántas partidas de AD&D o "El Señor de los Cinco Anillos" no se han forjado al alero de esa vieja fórmula...!). Seguramente los culturetas de pro dirán que la peli presenta los típicos estereotipos del latinaca, con mexicanotes sucios y medio tontos, y en eso habremos de decir que de acuerdo, pero es que oigan, alguien tiene que ser el malo, pues, y seamos realistas, no van a ser los yankis quienes rueden una en que los mexicanotes sean los buenos y ellos los malvados, ¿no...? Además, seguro que prefieren esto a una visión todavía más estereotípica de México como la presentada en "Dos mulas para la Hermana Sara" o en "Bandidas"... Mmmmmm... Bueno, también "Bandidas" calificaría como peli para machos, aunque por razones distintas a "Los profesionales" (con todo, Penelope y Salma están cada una como quieren, pero por separado difícilmente podrían flotar en el agua como Claudia Cardinale...).
IDEAL PARA: Ver un Western machorro, con tipos duros afrontando lo inafrontable y aguantando lo inaguantable, y arreglándoselas para lidiar contra el mundo a machada limpia al viejo estilo de papá.
ENLACES.
-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
VIDEOS.
-- Tema musical de la peli [no necesita subtítulos, claro está].
-- Dirección: Richard Brooks.
-- Actuación: Burt Lancaster, Lee Marvin, Robert Ryan, Woody Strode, Jack Palance, Claudia Cardinale, Ralph Bellamy, Joe De Santis, Rafael Bertrand, Jorge Martínez de Hoyos, Marie Gomez, José Chávez, Carlos Romero, Vaughn Taylor.
-- Guión: Richard Brooks, basado en la novela de Frank O'Rourke.
-- Banda Sonora: Maurice Jarre.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La época de los románticos pistoleritos de camisita limpia por el Old West ha terminado. Ahora, las planicies son invadidas por el ferrocarril y por los Ford Modelo T. ¡Ah, qué tiempos aquéllos...! ¿Qué hace un hombre formado en esos páramos machorros, cuando éstos se feminizan por la obra de la civilización y aparece ese otro horrible tipo humano llamado... (puaj) ..."capitalista"? Pues, ¡se va a México a vivir aventuras! Hasta que la aventura cansa y se regresa a Estados Unidos. Entonces, puede que aparezca en el horizonte un... (puaj) ...capitalista... ya sabemos, uno de esos afeminados que creen que el dinero compensa la poca masculinidad... Y ofrezca un trato. 10.000 de los verdes del Tío Sam a cambio de un trabajito. El trabajito para nuestro grupo de hombrones consiste en pasar la frontera una vez más, con rumbo a México, y liarse con su antiguo jefe, un revolucionario mexicanote pseudoMadero/Zapata/Villa llamado con el pintoresco nombre de Jesús Raza (por Bastet, estos yanketas a la hora de ponerle nombres caztellanoh a los personajes en ezpañoh...), que ha secuestrado a la esposa del contratador. Y bueno, es la Revolución Mexicana, o acaso los años inmediatamente posteriores, vaya uno a saber, el caso es que los conductos regulares suponemos que no funcionan (bueno, después de la RM vino el PRI, lo que fue pasar de la anarquía del revólver a la anarquía de la corrupción), y por lo tanto, nuestro self made man tiene que hacer lo que un hombre con cojones tiene que hacer, o sea contratar a los duros de rigor para que apliquen la ley del más fuerte (no, ir él mismo al rescate no, que para eso es capitalista y paga, carajo, y por eso no necesita ser tan machorro). El trabajito, por supuesto, tiene sus complejidades. No es sólo que tengan que llevar a un "nigro" con ellos, o que para el éxito de la faena requieran a un dinamitador profesional, como un Bayarmagedón cualquiera, sino que además se enfrentan a un sequísimo desierto, al calor, a un territorio lleno de recovecos en donde podrían esconderse los enemigos, etcétera. Será el ocaso de la era Western, pero aún así, nunca antes México fue tan machorro como ahora...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En la época de los abuelitos de ustedes y tatarabuelos míos (los gatos tenemos una esperanza de vida más corta, miau, pero a cambio lo compensamos follando a los siete meses, hehehé...), el Western era substancialmente distinto a lo que es en la actualidad. Cosas medio sucingas como "Silverado", "Los imperdonables" o "Rápido y furioso" ni pensaban en pasar (menos enfoques de comedia chusca como "Shangai Kid" o "Bandidas"... Sí, "Bandidas" está ambientada en México y es una comedia, pero también es un Western, qué con eso...). Y ya ni hablar de salvajadas Steampunk como "Wild Wild West". En los buenos tiempos, el Western era pulcro y elegante, que el escenario podrá ser lo más profundo del maldito Desierto de Arizona, pero los vaqueros siempre encontraban agua suficiente para mantener bien limpiecitas y planchaditas sus camisas, además de tener siempre gomina a mano para peinarse y darle serenatas a sus damiselas con unas guitarritas recién salidas de la tienda de Música (o con un buen teflón antipolvaredas, quién sabe). Pero de pronto, de golpe y porrazo (bueno, no tanto, ya venían algunos Western revisionistas como "Shane", "Más corazón que odio" o "El tren de las 3:10 a Yuma" en los '50s), el Spaghetti Western, y muy en particular la Trilogía de los Dólares ("El bueno, el malo y el feo", "Por un puñado de dólares" y "Por unos dólares más") vino a golpear la mesa. Y adios al vaquerito Hopalong Cassidy, todo modosito y compuesto, para pasar a ese Western sucio y polvoriento, mucho más realista y de tramas más descarnadas. Bueno, salimos ganando. Los metrosexuales salieron por la trastienda y los hombres rudos hicieron su aparición. Quizás por eso el Western nunca ha conseguido recuperarse plenamente del bajón que le significó la década de los '80s (bueno, por eso y por "Jóvenes pistoleros" y "Cuatro mujeres y un destino"...).
¿POR QUÉ VERLA?
-- En el egregio arte de mantener erecta una peli viril, ésta lo consigue. Esta es peli para machos. Con corazón de hombre. Metrosexies abstenerse. O sea, los dos protas son el duro Lee Marvin y el siempre resultón Burt Lancaster. Y el malo es nada más y nada menos que Jack Palance, al que la Generación X, en su supina ignorancia gafapasta (y de la deGeneración YouTube ni hablemos, mejor), con suerte podrá ubicar como el jefecito mafi del Guasón en el "Batman" de Tim Burton, pero que antes de eso, ya tenía una prominente carrera, incluyendo el haber interpretado nada menos que a Atila en "El rey de los hunos". En cuanto a Burt, lo tuvimos en "De aquí a la eternidad", "Apache", "Veracruz", "El Juicio de Nüremberg", "El hombre de Alcatraz", "El gatopardo"... Y de Lee Marvin, sólo digamos que es tan duro, que tuvo los cojones para ser jefe de Chuck Norris y darle órdenes, y salió vivo del trance ("Fuerza Delta"). En el campo femenino, resulta que la esposa perdida/secuestrada viene en el explosivo empaque de Claudia Cardinale, con un busto para gritar FORZA ITALIA! que en esos años le hacía el peso bien pesado a otras tettimundis como Sophia Loren o Gina Lollobrigida... Ya con ese elenco tenemos calidad asegurada.
-- La historia es notablemente buena. Para la época las escenas de acción debieron ser el colmo de lo Michael Bay, pero ahora lucen un poco adocenadas quizás (a cambio, el tipo al que contratan por la dinamita, justifica bien la contrata, créanme). Pero la peli en ningún minuto resulta aburrida o soporífera. Sí un poco lenta para los estándares actuales. Pero consigue eso de que el desierto se te meta en la sangre, te sugestiona, y a mitad de peli ya estás deseando tener jugo al lado (o alcohol, no sé). Y no es tan lineal como pudiera parecer a primera vista, porque el rescate mismo no está al final de la peli, y después viene la otra parte, que es sacar a la chica de circulación, de regreso a la Civilización y a las bars and stripes, y esto que podría resultar anticlimático, no lo es en absoluto. La historia misma es de ésas simples, la ida y vuelta de un grupo de mercenarios en territorio hostil, pero de esa simplicidad misma nace la potencia y el músculo (¡cuántas partidas de AD&D o "El Señor de los Cinco Anillos" no se han forjado al alero de esa vieja fórmula...!). Seguramente los culturetas de pro dirán que la peli presenta los típicos estereotipos del latinaca, con mexicanotes sucios y medio tontos, y en eso habremos de decir que de acuerdo, pero es que oigan, alguien tiene que ser el malo, pues, y seamos realistas, no van a ser los yankis quienes rueden una en que los mexicanotes sean los buenos y ellos los malvados, ¿no...? Además, seguro que prefieren esto a una visión todavía más estereotípica de México como la presentada en "Dos mulas para la Hermana Sara" o en "Bandidas"... Mmmmmm... Bueno, también "Bandidas" calificaría como peli para machos, aunque por razones distintas a "Los profesionales" (con todo, Penelope y Salma están cada una como quieren, pero por separado difícilmente podrían flotar en el agua como Claudia Cardinale...).
IDEAL PARA: Ver un Western machorro, con tipos duros afrontando lo inafrontable y aguantando lo inaguantable, y arreglándoselas para lidiar contra el mundo a machada limpia al viejo estilo de papá.
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1966,
Mercenarios,
México,
Rescate,
Western Revisionista
domingo, 6 de abril de 2008
"Bandidas" (2006).

-- "Bandidas". Francia / México / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Joachim Roenning y Espen Sandberg.
-- Actuación: Penélope Cruz, Salma Hayek, Steve Zahn, Dwight Yoakam, Denis Arndt, Audra Blaser, Sam Shepard, Ismael 'East' Carlo, Gary Cervantes, José María Negri, Lenny Zundel, Edgar Vivar, Ernesto Gómez Cruz, Filiberto Estrella, Yomo Tlazotlalli.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Eric Serra.
-- "Bandidas" en IMDb.
-- "Bandidas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
México, finales del XIX. Hay inquietud en el ambiente. Resulta que los bancos mexicanos están vendiendo todos sus créditos, y de paso a ellos mismos, a un poderoso trust financiero de Nueva York. Y ellos comienzan a cobrar según el contrato, con cláusulas bastante abusivas (por cierto, si el contrato se había vendido y nada más, entonces resulta que el banco mexicano debía haber estipulado esas cláusulas abusivas... de lo cual deducimos que ellos eran tan buenos, que nunca las usaron, así es que... ¿por qué las estipularon, en primer lugar?). Pero los yanketas se pasan de la raya, y en plan "América para los Americanos, y Afganistán también", empiezan a matar gente para que ningún mexicanote intente interferir con la libre circulación planetaria de las finanzas, que tanto bien le hace a los números gordos de la economía (en particular al 1% de la población que tiene lo más gordo de esos números gordos). Como de costumbre, no saben con quién se meten. Porque uno de los muertitos, es el papá de una campesina de armas tomar, que viene en el estupendo envase de Penélope Cruz, y otro de los muertitos es nada menos que el ricacho del lugar, que tiene otra hija igualmente combativa, esta vez en el envase high-bodied de Salma Hayek. Ambas chicas, haciendo gala de power girl, asaltan a un banco para intentar sabotear los planes de los malvados yanketas, pero ¡coincidencias del guión!, se encuentran en el mismo banco. Salen por milagro de ésa, pero es claro que necesitan mayor preparación para luchar contra el escuadrón de exterminio de alimañas anticapitalistas más poderoso del planeta. Y obtienen esa ayuda. Ahora, las dos bandihdah están listas para oponerse a los planes imperialistas del Tío Sam, y ¡Viva México Libre, cabrones!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Aunque ustedes no lo crean, mis queridos chavalillos, hubo una época en que el Western era cosa seria y respetable. Después de todo, ¡era la épica del Pueblo Americano, demonios! Años después, cuando la Frontera fue domeñada y el cuento se venía acabando, hubo que buscarse nuevas fronteras (ahí tienen "Viaje a las Estrellas: La película"), y la vieja frontera se transformó en objeto de historias reverenciales y míticas primero, artísticas después, y pacotilleras al último. Ya en tiempos de "Dos mulas para la Hermana Sara" (que también estaba ambientada en México, básicamente porque los extras y locaciones mexicanas son más baratos que los yanketas de toda la vida) se cachondeaban del Spaghetti Western a lo Clint Eastwood, con Eastwood himself, después tuvimos la burla intelectualoide de Mel Brooks ("Locuras en el Oeste"), y ya no hablemos de engendros posteriores como "Shangai Kid", con el siempre gracioso, pero no muy presentable en un Western, Owen Wilson (y entre medio estuvieron las crepusculares "Silverado" y "Los imperdonables", las horrorosas "Jóvenes pistoleros" y "Cuatro mujeres y un destino"...). Y faltaba lo último: el cachondeo de la escuela continental europea. Porque no se dejen engañar por el nombre de los directores, dos desconocidos que son bien conocidos en la pieza de su pensión. El verdadero cerebro detrás de esta operación, de poner a dos bellas latinas a dar de tiros a los malos, es Luc Besson, guionista de esta parida, lo que coloca ciertas coordenadas geográficas: es un francés contratando a una mexicana y una española para hacer una parodia del Western de toda la vida. Ya de por sí, por esta premisa, vale la pena ver esta peli.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos desde el comienzo. Esta no es una buena peli. Si están buscando cine arte, o incluso entretención de alturas, pierden su tiempo aquí. Por el contrario, si están buscando pasar distraídamente un par de horas, aquí estarán en su salsa. Porque la peli, de entretener, entretiene. Y de que es completamente insubstancial, también. El mérito principal es por supuesto del gran Luc Besson, bien conocido por ser el blockbustero N° 1 de Francia ("Azul profundo", "Nikita", "El perfecto asesino", "El Quinto Elemento", "Juana de Arco"...), y que aquí funge de guionista y productor. ¡Incluso hasta aparece Eric Serra a cargo del soundtrack, el compositor de toda la vida de Luc Besson! En cierto modo, así como otras pelis de Besson pueden verse como relecturas de motifs clásicos del cine, "Bandidas" puede verse como una relectura postmodernista y colorinche del viejo cine Western. Bien por ese lado, aunque la lectura definitiva en materia de Western postmoderno y bizarro sigue siendo "Locuras en el Oeste", de Mel Brooks. Por otra parte, ya lo advertimos: si andan poco exigentes, un día de éstos...
-- ¿Qué decir de las actuaciones? Bien, básicamente son deplorables. Pero la historia no tiene seriedad por ninguna parte, y hay que ser muy cejifruncido para criticar actuaciones malas en una peli que no sólo no tiene personajes de calidad, sino que tampoco pretende tenerlos. Penélope Cruz y Salma Hayek están puestas ahí para hacer lo suyo, o sea, mostrar cuerpada, y si bien la pelea de gatas en la iglesia no da mucho de sí, la escena en que agarran al investigador forense que viene de Nueva York tiene harto más morbo. La mala noticia: está hecha para público adolescente, así es que no se ve demasiado escote, y de otras cosas ya no digamos. (Para el recuerdo, citemos que Salma Hayek ya se había paseado por el Western, en "Wild Wild West"). La química entre las dos es perfecta: se supone que los personajes (campesina una y aristocratucha la otra) se detestan cordialmente, y en verdad les sale creíble (quién sabe, a lo mejor las dos actrices hasta se detestaban DE VERDAD... Y es que esto de creerse divas...).
-- Para el público latino, una buena noticia. ¡Edgar Vivar hace un cameo! Y viene, y viene, y viene... ¡Ahí está! El hereje de la última fila que se levanta para preguntar, con su perfecta cara de pazguantófilo: (léase con la dentadura superior completamente expelida de la boca): "¿Y quién es Edgar Vivaaaaaar?". Bien, a esa pobre y miserable alma contestémosle que Edgar Vivar es el Señor Barriga del "Chavo del Ocho". Sí, aparece Edgar Vivar en un papelito de soporte. Querible como siempre. Claro que no me creo verlo todavía con el pelito negro, pero en fin...
IDEAL PARA: Ver una de "girl power" en el oeste, entretenida e insubstancial.
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2006,
México,
Parodia de Western,
Siglo 19
"Dos mulas para la hermana Sara" (1970).

-- "Two Mules for Sister Sara" (título original en inglés), "Dos mulas y una mujer" (título en España). Estados Unidos / México. Año 1970.
-- Dirección: Don Siegel.
-- Actuación: Shirley MacLaine, Clint Eastwood, Manuel Fábregas, Alberto Morin, Armando Silvestre, John Kelly, Enrique Lucero, David Estuardo, Ada Carrasco, Pancho Córdova, José Chávez.
-- Guión: Albert Maltz, basado en una historia de Budd Boetticher.
-- Banda Sonora: Ennio Morricone.
-- "Dos mulas para la hermana Sara" en IMDb.
-- "Dos mulas para la hermana Sara" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Va pasando un vaquero montado con toda la machía de Clint Eastwood (eran los tiempos en que un macho era macho, y no esa especie de no asumidos que son los metrosexuales, ¿OK?)... va pasando un vaquero bien macho, dije, cuando escucha algo. Investiga, y descubre que tres truhanes están a punto de hacerle pasar un día sórdido a una pobre individua. Nuestro héroe, rudo y galante como solían serlo en los buenos tiempos, va en socorro de la dama y le pone las peras a cuatro al grupete. Entonces, el héroe, que algo de calentón había entre las razones para dárselas de guapo, descubre para su fastidio que la señorita es... ¡horror! ...una monja. La monja en cuestión está en movimiento hacia un lugar cualquiera, y el vaquero, vaya un fastidio, tendrá que desviarse, pero como una monja es una monja, por muy despistada de cómo sean las cosas en lo salvaje, o mejor dicho precisamente por eso, se impone el deber de escoltarla. Aunque para eso tenga que aguantarse las manos y todo lo demás, que para eso es monja. Poco a poco, nuestro heroico pistolero irá descubriendo que la monja está envuelta allí donde no la llaman, y que está de lado de los mexicanos en contra de los invasores franceses. Pobres franceses. No saben que merced a los manejos de la monja, Clint Eastwood está a punto de caerles encima...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En los '60s, así como muchas otras cosas, el Western empezó a cambiar dramáticamente. La famosa Trilogía de los Dólares ("El bueno, el malo y el feo", "Por un puñado de dólares" y "Por un puñado de dólares más") abrió la espita para el Spaghetti Western. A la vez, el propio Western en los Estados Unidos estaba desencasillándose del viejo esquema "pistolero rubiecito camisa limpia vs. indio malo sucio" para explorar nuevos rumbos ("A la hora señalada", "El hombre que le disparó a Liberty Valance", "Los siete magníficos"...). Este núcleo de pelis, muy fiel al espíritu de los '60s de cuestionarlo todo y volverlo patas arriba (anarquismo, que le dicen), tenía que llevar el asunto a la desmitificación por excelencia, que es la parodia. La primera, más delirante y más brillante parodia del Western fue, por supuesto, la inmortal comedia "Locuras en el Oeste", de Mel Brooks. Pero algunos añitos antes soplaban ya vientos de "no nos tomemos todo esto tan en serio". Circulaba por ahí un guión dizque Spaghetti Western, que cayó en manos de Elizabeth Taylor, que, inteligente chica ésta, se lo llevó al spaghettiwestenero por excelencia, que era Clint Eastwood, y que a la sazón estaba grabando la bélica "Donde las águilas se atreven" en Austria. La idea era buena, y le dieron luz verde... sólo que Elizabeth Taylor cobraba demasiado, así es que le dieron el bajo del proyecto, reemplazándola por Shirley McLaine, cuyo caché era tanto más bajo, por cuanto su mayor crédito en la fecha no era "Cleopatra" como la Taylor, sino cosas más modestitas como "Departamento de soltero" e "Irma la Dulce"... El resto es historia. Porque "Dos mulas para la hermana Sara" tiene el valor de ser la primera comedia abierta en el género del Western. O algo así, al menos. Claro que, vista hoy en día, luce terriblemente seria. Pero es que el Western, en aquellos años, también lo era. En fin, así evolucionan los tiempos...
¿POR QUÉ VERLA?
-- La premisa de la peli es ciertamente delirante. O sea, la idea de la pareja que se quiere, pero que por ABC motivos no puede estar junta, es vieja como el hilo negro, pero si funciona, no lo cambies. Además, aquí funciona de lo más bien. O sea, ¿qué puede hacer un rudo vaquero estilo Clint Eastwood, cuando frente suyo tiene a una monja...? En forma adicional, una monja no es la clase de personaje que uno asociaría de inmediato con el Viejo Oeste (cuando mucho, con las historias del Zorro, en donde se las arreglaban para aparecer monjes de las misiones por aquí y por allá). Hoy en día podrían hacer algo así (después de todo, tuvimos a Jackie Chan como karateka en el Oeste, en "Shanghai Kid"), pero no lo harían sin caer en lo pacotillero. En esta peli lo hacen, lo hacen como comedia, pero lo hacen en serio (y Dios sabe que no hay nada más mortalmente serio que sacar adelante una comedia...).
-- La premisa de esta peli también se aparta de lo usual en los Western. Generalmente están ambientados en los Estados Unidos. Pero en los 60s y 70s, por aquello de los menores costos de producción en términos de extras, empezó a rodarse en Italia, España o México, y esto llevó a que las tramas se internacionalizaran. "Bandidas" no fue ni de lejos la primera peli Western ambientada en México. En ésta, los villanos son los franceses, y los buenos, la resistencia mexicana (la peli no lo dice, pero cualquier persona medianamente instruida sabe que Francia invadió México entre 1864 y 1867). Ya de por sí, esto representa un valor agregado.
-- La peli cuenta con su dosis de acción y aventura. Nada demasiado espectacular, considerando que en la actualidad se hacen cosas mucho más grandilocuentes, CGI mediante, pero tiene pulso y mantiene. Hay balaceras, explosiones, etcétera. Además, en esa época, las muertes no eran tan estilizadas como desde "Gladiador" y "El Señor de los Anillos" en adelante, y mirado en retrospectiva, eso hace que duelan más.
-- Un par de menciones especiales. Dirige Don Siegel, con su nervio y temple habitual; sería la primera colaboración de tres que Clint Eastwood hizo para Siegel (las otras dos son la mítica "Harry el Sucio", y después, "Escape desde Alcatraz"). Y segundo, el soundtrack es del incombustible Ennio Morricone, quien lleva su arte como soundtrackista de Spaghetti Westerns desde Italia hasta Estados Unidos, con un tema musical que parece una parodia de su propia meisterwerk para "El bueno, el malo y el feo", y que acentúa el aire farsantesco de esta peli. Ya no hacen maestros así...
IDEAL PARA: Ver una comedia Western con nervio.
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+ Don Siegel,
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+ Manuel Fábregas,
+ Shirley McLaine,
1970,
México,
Monjes,
Parodia de Western
domingo, 8 de abril de 2007
"Babel" (2006).

-- "Babel". Francia / Estados Unidos / México. Año 2006.
-- Dirección: Alejandro González Iñárritu.
-- Actuación: Brad Pitt, Cate Blanchett, Mohamed Akhzam, Peter Wight, Harriet Walter, Trevor Martin, Matyelok Gibbs, Georges Bousquet, Claudine Acs, André Oumansky, Michael Maloney, Dermot Crowley, Adriana Barraza, Elle Fanny, Nathan Gamble, Gael García Bernal, Rinko Kikuchi, Kóji Yakusho.
-- Guión: Guillermo Arriaga, basado en una idea de éste y de Alejandro González Iñárritu.
-- Banda Sonora: Gustavo Santaolalla.
-- "Babel" en IMDb.
-- "Babel" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Marruecos, norte de Africa. Un bienpensante padre de familia bereber que ha visto muy pocas películas con la moraleja "las armas matan", compra un rifle para que sus hijos, que pastorean cabras, espanten a los chacales. Como buenos hermanos, los chicos no se soportan, y empieza la pelea por el rifle: que yo soy el hermano mayor y lo debo tener, que yo tengo mejor puntería y por eso pásamelo... Y se ponen a probar el rifle, su alcance, etcétera. Hasta que de pronto, con toda intención, le disparan nada menos que a un bus de turistas. En el bus de turistas va una pareja de americanos muy majos (no podía ser de otra manera, son la Blanchett y el Pitt, ¿vale?), y el disparo le llega a la chica. Desesperación del fulano, porque por supuesto, como el matrimonio estaba en crisis y todo, no alcanzó a decirle a la señora lo mucho que la quería, etcétera. Pero aún hay oportunidad, porque el tiro, si bien la dejó a medio morir muriendo, y aunque termina en un infecto pueblo sin hospital ni médico (salvo un veterinario que, por lo visto, probablemente atiende cabras), no la ha matado, y mientras hay vida hay esperanza. A su vez, el rifle venía desde un cazador japonés que alguna vez estuvo en Africa, y cuya hija sordomuda y voleibolista está entrando a los turbios dieciséis, y lo único que quiere es una afiladita de cuchillo, cosa que no puede porque todo el mundo la mira en menos y sin potencial sexual, pobrecita ella, por ser sordomuda (la incomunicación humana, ¿ves?). Qué tienen que ver los japoneses con Africa, no sé, pero ahí estaban, y estaban conectados por el rifle. Mientras tanto, en Estados Unidos, los hijos de los americanos atacados en Marruecos están al cuidado de una mexicanota sin palpeles, que como tiene que ir a un matrimonio y no sabe con quién dejar a los niños, no se le ocurre nada más estúpido que cruzar la frontera a México con ellos, sin papeles ni autorizaciones de ninguna clase. Total, para qué, si iban allacito por un día y después volvían. Y todo eso no pasa porque la gente tiene toda alma mongoloide (en el sentido de "down, síndrome de"), sino que en el fondo, ¿saben?, estamos todos interconectados, hay seis grados de separación, pero el mundo es Babel, nadie escucha a nadie... O se supone que eso debemos entender, de todo este truño de historias para el bronce de la comedia involuntaria (bronce nada más, que no da para plata ni menos oro).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Lo que es el castigo del paso del tiempo. Hace la friolera de cuarenta siglos, Babilonia era la ciudad más grande e imponente del mundo, con las leyes más progres de su época (el Código de Hamurabi), pero bastó que un escritorzuelo bíblico pergueñara una tendenciosa historia sobre la Torre de Babel, y ya tenemos a los babilonios como modelo de incomunicación y etcétera. La imagen de Babel como el lugar de todas las lenguas ha sido retomada una y otra y otra vez, hasta el cansancio, algunas veces de maneras brillantemente líricas como lo hiciera Jorge Luis Borges en sendos cuentos ("La lotería de Babilonia", "La biblioteca de Babel"), a veces de manera chusca como... bien, como aquí. A partir de los '90s, idos aquellos '80s en donde éramos nosotros los buenos defensores de la democracia conta los tenebrosos musulmanes, comunistas o chinos, se impuso la idea de la tolerancia y el multiculturalismo, una especie de "todo vale" cultural en donde un indio dándole a un monocorde instrumento autóctono hace música tan solemne, vibrante y maravillosa como los Conciertos de Brandenburgo de Johann Sebastian Bach. Después de filmes como "Danza con lobos" o "El último samurai", he aquí que llega la oda definitiva a la multiculturalidad: "Babel". La receta es simple: ponemos cuatro historias ubicadas en varios lugares del planeta (la japonesa caliente, los americanos aburridos, los marroquíes oligofrénicos y los mexicanotes imbéciles), los ponemos en problemas de tipo "si hablaran se entenderían" (¿quién lo dice?), lo regamos con harta mala leche a cargo de los siempre disponibles villanos de la Policía de Inmigración, y hacemos que tanto pobres como ricos sean enormente infelices cada uno en su medio ambiente. Y pensar que para eso yo me pagué la entrada...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Algunas actuaciones son buenas. En particular Brad Pitt, que no anda por la peli de chulo héroe ni de prota dramático, algo encomiable en alguien que, teniendo talento actoral, se ha dedicado durante casi veinte años a derrocharlo de la manera más criminal posible ("Inmortality! Take it! It's yours!", en "Troya"). Cate Blanchett también aporta lo suyo en un papel que le significa básicamente poner cara de sufrimiento en todas sus escenas, pero lo hace mejor que las scream queen al uso, y confirma el buen momento que pasa con "Escándalo", y la preparación de la secuela de "Elizabeth". Del resto, no es mucho lo que se puede decir, no tanto porque sus actuaciones sean malas, sino porque sus roles son tan estereotipados, que habría sido una empresa titánica levantar un papel allí donde sólo hay un pegostín de lugares comunes.
-- Las secciones mexicanotas. La historia del matrimonio en México es de una imbecilidad manifiesta, con una nana que se lleva el premio a la estupidez humana (mira que sacar a los nenes que cuida y no son suyos del país, después ponerlos al cuidado de un mocoso de ocho años, y después perderlos de vista para echar un polvete, y después en pleno desierto... mejor no nos acordemos). Pero aquí la cretina banda sonora cede paso a música de rancheras y cosas así, lo que demuestra que el director estaba contando algo personal, en vez de tomar lo que vio en documentales del National Geographic sobre Marruecos o Tokio. Además, es una gozada ver a la mexicanota meter la pata de manera tan crasa, que se piensa que no habrá una nueva muestra de cretinismo, ¡y sí!, siempre se las arregla para sorprendernos con algo más cretino aún. Conste que el director de la peli es mexicano, ¿habrá alguna crítica social de por medio?
-- La japonesa sordomuda. Su historia también es de una cretinez que vuela (mira que tratar de chuparle el dedo al dentista en su consulta para tener sexo), pero al final de su historia aparece en un glorioso desnudo frontal y muestra un cuerazo que ya se lo quisiera Jessica Alba. ¿Y así nunca encontró galán...?
IDEAL PARA: Gentes tan fanáticas de la tolerancia, el multiculturalismo y el respeto por todas las culturas de la Tierra, sin importar lo simplonas o poco desarrolladas que sean, que consideren como un sacrificio necesario el soportar esta película.
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