miércoles, 19 de abril de 2006

"Viaje a las estrellas: La película" (1979).


-- "Star Trek: The Motion Picture". Estados Unidos, 1979.
-- Dirección: Robert Wise.
-- Actuación: William Shatner, Leonard Nimoy, DeForest Kelley, James Doohan, George Takei, Majel Barrett, Walter Koenig, Nichelle Nichols, Persis Khambatta, Stephen Collins, Grace Lee Whitney, Mark Lenard, Billy Van Zandt, Roger Aaron Brown, Gary Faga.
-- Guión: Harold Livingston, sobre una historia de Alan Dean Foster, basados en los personajes creados por Gene Roddenberry.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.

-- "Viaje a las Estrellas" en IMDb.
-- "Viaje a las Estrellas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una gigantesca nube viaja por el espacio exterior. Todo lo que se pone a su alcance explota o desaparece misteriosamente. Su destino final es, por esas cosas del destino, la Tierra. Por esas otras cosas del destino, los únicos que están a tiro para plantar cara a la amenaza son los esforzados tripulantes del Enterprise. Por esas cosas adicionales del destino, el ahora flamante ALMIRANTE Kirk andaba dando vueltas por ahí, y toma el mando como un vulgar capitán (y es que la vulgaridad midwest le va mejor a Shatner que el estirado estilo New England, qué podemos decir). De manera que embarcados todos juntos una vez más, parten en un largo viaje de descubrimiento que los llevará hasta un peregrino misterio del pasado terrestre.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El espacio exterior estaba de moda. El programa espacial yanki, alicaído desde que pusieron por última vez el pie en la Luna en 1972, había experimentado un repunte con el lanzamiento de las sondas Voyager: de ahí se nutrió la mítica serie de TV "Cosmos", de Carl Sagan, que reencantó a toda una generación (incluyendo su seguro servidor, el Capitán Gato, quien esto maulla y escribe) con las maravillas del espacio. Era el momento justo en que había que mirar hacia el espacio exterior, y un cuento de hadas en ropaje futurista bien pergueñado a nivel de FXs, "La guerra de las galaxias", abrió la temporada de caza. Desde la cancelación de la legendaria serie televisiva de los '60s, los fanáticos de "Viaje a las estrellas" no habían cesado de crecer. Inexplicablemente, la Paramount no había escuchado el rumor en todos esos años, hasta que con el éxito de la vecina Fox con esas películas de princesas estelares y malos ataviados con máscaras de buceo, recordaron que tenían esa franquicia entre las manos, y se pusieron a la obra diligentemente. El fruto fue esta parida.

¿POR QUÉ VERLA?

-- De toda la ristra de películas de la saga, es quizás la que recupera de manera más pura la esencia de la serie: explorar y maravillarse con el universo. En estricto rigor, en esta película no hay villanos de ninguna clase. El quid del asunto es parar a la nube, claro está, pero para eso, todos los esfuerzos de la tripulación se dirigen a abrir una vía de comunicación con el extraño, en vez de aniquilarlo (de todas maneras, siendo un poco cínicos, no les quedaba otra: de haber atacado, la nube se los hubiera quitado de encima como a la mosca joputando que en realidad eran). El asunto de inventar un medio de comunicación con una criatura alienígena totalmente incomprensible ya había sido tocado en "Solaris", claro está, película con la que por cierto ésta tiene muchos puntos argumentales comunes (la criatura usa a una mujer muerta para abrir una vía de comunicación), pero aquí el tratamiento es más aventurero, más western, más yanki en una palabra. No por nada, el guionista fue Alan Dean Foster, autor de la saga Humanx (muy apreciada por los círculos frikis, como que hasta el juego de rol GURPS le dedicó una expansión), y por tanto, alguien bien al corriente de cómo iban las cosas dentro de la Sci-Fi de la época.

-- La película está dirigida con suntuosidad, de manera apoteósica. Esto puede ser considerado un plus o un punto en contra, según se mire. En el cine, tiene que haber quedado espectacular, con los vistosos decorados que muestran el periplo del Enterprise por el interior de la nube. En TV, a pantalla chica, pues bien, qué vamos a decir, el efecto grandilocuente se pierde y se ve un poco monótono, haciendo más lenta la película en total. Pero siguen siendo escenas bonitas, para quienes les guste el placer estético de las texturas, los colores, etcétera.

-- La banda sonora se engarza orgánicamente con la película, y la apoya bien. Hay un poco de fanfarrias, como es el estilo grandilocuente de la serie, pero también hay un poco de experimentación electrónica, o lo que en esa época prehistórica en que aún no se conocían los samplers podía llamarse electrónico.

-- "Parece que el niño tiene una rabieta" (el Dr. McCoy, cuando V-Ger está a punto de destruir la Tierra, después de que Spock ha comentado que V-Ger es en realidad como un niño deseoso de aprender cosas nuevas).

IDEAL PARA: Vivir una experiencia místicoesotérica en clave cienciaficcionera.

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