11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 25 de diciembre de 2008

"Agnes de Dios" (1985).


-- "Agnes of God". Estados Unidos. Año 1985.
-- Dirección: Norman Jewison.
-- Actuación: Jane Fonda, Anne Bancroft, Meg Tilly, Anne Pitoniak, Winston Rekert, Gratien Gélinas, Guy Hoffman, Gabriel Arcand, Françoise Faucher, Jacques Tourangeau, Janine Fluet, Deborah Grover, Michele George, Samantha Langevin, Jacqueline Blais.
-- Guión: John Pielmeier, basado en su propia obra teatral.
-- Banda Sonora: Georges Delerue.

-- "Agnes de Dios" en IMDb.
-- "Agnes de Dios" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un convento católico ocurre el desastre. Aparece una monja enteramente ensangrentada, y con ella, un neonato muerto. El asunto es de la máxima delicadeza, porque no se puede impedir una investigación judicial, pero por otra parte, ¡cómo sufriría la reputación de la Iglesia Católica! (eran los tiempos anteriores a que se hicieran públicas las decenas de denuncias por pedofilia, entendámonos). De manera que envían a una psicóloga a hacer una serie de evaluaciones que, mire usted, ejem, de lo que se trata es que la vea, le haga un par de preguntas y luego declare que está loquita, para que no vaya a juicio, y salvar así la integridad de la Santa Madre Iglesia. Pero como suele ocurrir en estos casos, la psicóloga resulta ser demasiado profesional, y en vez de limitarse a lo que le piden, eso es, un simple informecito que vaya a engrosar algún carpatacio burocrático por ahí, pues bien, se mete a tratar a la chica. A poco andar descubre que la pobre está loca como un millonario con hormigas, y que padece un cuadro psicótico completito desde el alfa hasta el omega, con creencia de que su niño muerto es hijo de Dios mismo incluido. Y para enturbiar más el asunto, resulta que toda la psicopatología, y el infanticidio subsiguiente, tienen que ver con un oscuro pasado de abuso sexual infantil en el cual las monjas parecen saber más de lo que debieran. Luego viene lo de rutina: las monjas se cabrean, el Monseñor trata de cerrar la investigación, etcétera, mientras la heroica psicóloga trata por todos los medios de llegar hasta el fondo de la verdad, por el bien y salvación de la pobrecita hermana Agnes y su alma eterna.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '60s, con clásicos camp como "Barbarella", Jane Fonda se había entronizado como la reina de la contracultura sicodélica pop. Ya en los '80s, algo más madurona, se consiguió hacer un nombre y reputación de actriz seria con filmes de cierta enjundia como "El síndrome de China", "La mañana siguiente" o "Gringo viejo" (eran los años anteriores a su esplanchurrante retorno como suegra de Jennifer López en "Una suegra de cuidado"). Uno de esos filmes "de catego" que protagonizó fue éste. Cómo rayos pasó este filme abiertamente anticatólico al cine, es en verdad un misterio, considerando que aunque el grueso de la industria fílmica de Estados Unidos está controlada por los judíos, éstos se cuidan muy bien de enemistarse con los poderosos grupos de lobby WASP, no por prurito religioso ni tolerancia ecuménica, sino porque éstos mueven suficiente poder para conseguir la censura o el boicot de cualquier filme (o sea, por la pasta, quiridi). Pero el caso es que el filme pasó, se le encomendó el rodaje a un director "no católico", por decirlo suavemente (y es que Norman Jewison era además el productor, ejem), y le dieron el rol principal a Jane Fonda, que venía interpretando esos roles serios, como ya lo dijimos, y la pusieron frente a frente contra la gran Anne Bancroft. El resultado, francamente, no pudo ser mejor.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de Jewison. Sin ser un director de primera categoría, ni un innovador del lenguaje cinematográfico, Norman Jewison ha filmado varios pequeños clásicos del cine, incluyendo "Rollerball" y "El caso Thomas Crown" (las originales, no los remakes con Rebecca Romijn o Pierce Brosnan), "Al calor de la noche", "F.I.S.T." y "Jesucristo Superestrella", entre otras. En "Agnes de Dios" se muestra una vez más como el director sólido y de formación clásica que es, rodando con naturalidad y sin grandes aspavientos una historia que se basa en lo principal, en los personajes y los diálogos, en vez de los golpes de efecto tan propios de los filmmakers de la Generación MTV.

-- La tríada de protas está por todo lo alto. Meg Tilly como la hermana Agnes se roba la película, por supuesto, con una muy cuidada interpretación de media loquita tirando para loquita entera sin remedio (si les suena como a "Jennifer Tilly", es porque ambas actrices son hermanas). Jane Fonda vuelve a demostrar que se la puede con un rol de alturas, creando a partir de un personaje que en el papel no pasa de ser la heroína idealista al uso, una verdadera funcionaria honesta con su trabajo, sin caer en los manierismos superheroicos de, por decirlo, un Denzel Washington por ejemplo. Y Anne Bancroft no es por nada una leyenda del cine, y aquí vuelve a demostrar por qué, creando una hermana rectora de convento tozuda como la vida misma, pero sin caer en los clichés del malo malísimo que trata de conservar su poder escondiendo la verdad, BUAHAHAHAHÁ!!!; incluso podemos comprender (no necesariamente aceptar) la difícil posición en la que se encuentra por su cargo, por su relación con Agnes, y por sus propias convicciones religiosas.

-- Esta película se atreve con un tema muy peliagudo, que por lo mismo, por tocar y herir sensibilidades religiosas, no es muy recurrente en el cine (salvo, quizás, y de manera un tanto más burda, en "El exorcismo de Emily Rose"). Este tema es la llamada "neurosis de conversión", es decir, la clase peculiar de psicosis que se traduce en una psicomatización, en este caso, los estigmas y el "nacimiento virginal". Y lo hace con honestidad y hondura, sin rehuir su carácter de fenómeno perfectamente estudiable por la ciencia (en este caso la psiquiatría), al revés de otros filmes que explotan el temor supersticioso hacia los fenómenos de la neurosis de conversión para asustar con el Coco y cosas así.

-- Tampoco es un filme complaciente con la Iglesia Católica. No se los muestra como los villanos de la película (al revés de la entretenida, pero burda, "Estigma"), ni como un nido de conspiradores tratando de encubrir la verdad (como por ejemplo en "El Código Da Vinci"), sino como una organización con intereses creados que utiliza los canales habituales para maquillar los problemas con mano mora, léase conversaciones de pasillo con funcionarios judiciales y cosas así. O sea, se los muestra como una entidad bien terrenal y asentada, ni la más honesta, ni tampoco particularmente malvada. Una visión realista, que se llama.

-- La trama está particularmente bien resuelta. La premisa y la tensión dramática giran en torno a algo que, a pesar de estar disfrazado de encuesta psiquiátrica, es en realidad una verdadera investigación policial. Sin embargo, el suspenso no sale a partir de un baile de sospechosos, ni hay malos malosos tratando de eliminar a los testigos a punta de pistola, ni nada por el estilo, y bien mirado, ni siquiera hay un misterio demasiado grande, sino que la tensión se resuelve a partir de la peculiar condición psiquiátrica de Agnes, en cuyo interior se encuentran en realidad las respuestas a lo que ocurrió verdaderamente la noche de infanticidio, aunque tamizado por su peculiar psicosis. Dicho en cristiano: es una película policial que consigue tensionar sin utilizar ninguno de los tópicos y clichés clásicos del cine policial. Todo un logro.

IDEAL PARA: Ver una película policial, enterarse de un par de cosas sobre la psicología de los fenómenos paranormales cristianos, y disfrutar con tres grandes actuaciones femeninas como suplemento.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- La psiquiatra y la monja cucú, conversando sobre fumar, sobre obsesiones y sobre de dónde vienen los bebés [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 6 de abril de 2008

"Dos mulas para la hermana Sara" (1970).


-- "Two Mules for Sister Sara" (título original en inglés), "Dos mulas y una mujer" (título en España). Estados Unidos / México. Año 1970.
-- Dirección: Don Siegel.
-- Actuación: Shirley MacLaine, Clint Eastwood, Manuel Fábregas, Alberto Morin, Armando Silvestre, John Kelly, Enrique Lucero, David Estuardo, Ada Carrasco, Pancho Córdova, José Chávez.
-- Guión: Albert Maltz, basado en una historia de Budd Boetticher.
-- Banda Sonora: Ennio Morricone.

-- "Dos mulas para la hermana Sara" en IMDb.
-- "Dos mulas para la hermana Sara" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Va pasando un vaquero montado con toda la machía de Clint Eastwood (eran los tiempos en que un macho era macho, y no esa especie de no asumidos que son los metrosexuales, ¿OK?)... va pasando un vaquero bien macho, dije, cuando escucha algo. Investiga, y descubre que tres truhanes están a punto de hacerle pasar un día sórdido a una pobre individua. Nuestro héroe, rudo y galante como solían serlo en los buenos tiempos, va en socorro de la dama y le pone las peras a cuatro al grupete. Entonces, el héroe, que algo de calentón había entre las razones para dárselas de guapo, descubre para su fastidio que la señorita es... ¡horror! ...una monja. La monja en cuestión está en movimiento hacia un lugar cualquiera, y el vaquero, vaya un fastidio, tendrá que desviarse, pero como una monja es una monja, por muy despistada de cómo sean las cosas en lo salvaje, o mejor dicho precisamente por eso, se impone el deber de escoltarla. Aunque para eso tenga que aguantarse las manos y todo lo demás, que para eso es monja. Poco a poco, nuestro heroico pistolero irá descubriendo que la monja está envuelta allí donde no la llaman, y que está de lado de los mexicanos en contra de los invasores franceses. Pobres franceses. No saben que merced a los manejos de la monja, Clint Eastwood está a punto de caerles encima...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '60s, así como muchas otras cosas, el Western empezó a cambiar dramáticamente. La famosa Trilogía de los Dólares ("El bueno, el malo y el feo", "Por un puñado de dólares" y "Por un puñado de dólares más") abrió la espita para el Spaghetti Western. A la vez, el propio Western en los Estados Unidos estaba desencasillándose del viejo esquema "pistolero rubiecito camisa limpia vs. indio malo sucio" para explorar nuevos rumbos ("A la hora señalada", "El hombre que le disparó a Liberty Valance", "Los siete magníficos"...). Este núcleo de pelis, muy fiel al espíritu de los '60s de cuestionarlo todo y volverlo patas arriba (anarquismo, que le dicen), tenía que llevar el asunto a la desmitificación por excelencia, que es la parodia. La primera, más delirante y más brillante parodia del Western fue, por supuesto, la inmortal comedia "Locuras en el Oeste", de Mel Brooks. Pero algunos añitos antes soplaban ya vientos de "no nos tomemos todo esto tan en serio". Circulaba por ahí un guión dizque Spaghetti Western, que cayó en manos de Elizabeth Taylor, que, inteligente chica ésta, se lo llevó al spaghettiwestenero por excelencia, que era Clint Eastwood, y que a la sazón estaba grabando la bélica "Donde las águilas se atreven" en Austria. La idea era buena, y le dieron luz verde... sólo que Elizabeth Taylor cobraba demasiado, así es que le dieron el bajo del proyecto, reemplazándola por Shirley McLaine, cuyo caché era tanto más bajo, por cuanto su mayor crédito en la fecha no era "Cleopatra" como la Taylor, sino cosas más modestitas como "Departamento de soltero" e "Irma la Dulce"... El resto es historia. Porque "Dos mulas para la hermana Sara" tiene el valor de ser la primera comedia abierta en el género del Western. O algo así, al menos. Claro que, vista hoy en día, luce terriblemente seria. Pero es que el Western, en aquellos años, también lo era. En fin, así evolucionan los tiempos...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La premisa de la peli es ciertamente delirante. O sea, la idea de la pareja que se quiere, pero que por ABC motivos no puede estar junta, es vieja como el hilo negro, pero si funciona, no lo cambies. Además, aquí funciona de lo más bien. O sea, ¿qué puede hacer un rudo vaquero estilo Clint Eastwood, cuando frente suyo tiene a una monja...? En forma adicional, una monja no es la clase de personaje que uno asociaría de inmediato con el Viejo Oeste (cuando mucho, con las historias del Zorro, en donde se las arreglaban para aparecer monjes de las misiones por aquí y por allá). Hoy en día podrían hacer algo así (después de todo, tuvimos a Jackie Chan como karateka en el Oeste, en "Shanghai Kid"), pero no lo harían sin caer en lo pacotillero. En esta peli lo hacen, lo hacen como comedia, pero lo hacen en serio (y Dios sabe que no hay nada más mortalmente serio que sacar adelante una comedia...).

-- La premisa de esta peli también se aparta de lo usual en los Western. Generalmente están ambientados en los Estados Unidos. Pero en los 60s y 70s, por aquello de los menores costos de producción en términos de extras, empezó a rodarse en Italia, España o México, y esto llevó a que las tramas se internacionalizaran. "Bandidas" no fue ni de lejos la primera peli Western ambientada en México. En ésta, los villanos son los franceses, y los buenos, la resistencia mexicana (la peli no lo dice, pero cualquier persona medianamente instruida sabe que Francia invadió México entre 1864 y 1867). Ya de por sí, esto representa un valor agregado.

-- La peli cuenta con su dosis de acción y aventura. Nada demasiado espectacular, considerando que en la actualidad se hacen cosas mucho más grandilocuentes, CGI mediante, pero tiene pulso y mantiene. Hay balaceras, explosiones, etcétera. Además, en esa época, las muertes no eran tan estilizadas como desde "Gladiador" y "El Señor de los Anillos" en adelante, y mirado en retrospectiva, eso hace que duelan más.

-- Un par de menciones especiales. Dirige Don Siegel, con su nervio y temple habitual; sería la primera colaboración de tres que Clint Eastwood hizo para Siegel (las otras dos son la mítica "Harry el Sucio", y después, "Escape desde Alcatraz"). Y segundo, el soundtrack es del incombustible Ennio Morricone, quien lleva su arte como soundtrackista de Spaghetti Westerns desde Italia hasta Estados Unidos, con un tema musical que parece una parodia de su propia meisterwerk para "El bueno, el malo y el feo", y que acentúa el aire farsantesco de esta peli. Ya no hacen maestros así...

IDEAL PARA: Ver una comedia Western con nervio.

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