Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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lunes, 18 de febrero de 2013
"Sueños de fuga" (1994).
-- "The Shawshank Redemption" (título original en inglés), "Sueños de libertad" (título en Argentina y México), "Cadena perpetua" (título en España). Estados Unidos. Año 1994.
-- Dirección: Frank Darabont.
-- Actuación: Tim Robbins, Morgan Freeman, Bob Gunton, William Sadler, Clancy Brown, Gil Bellows, Mark Rolston, James Whitmore, Jeffrey DeMunn, Larry Brandenburg, Neil Giuntoli, Brian Libby, David Proval, Joseph Ragno, Jude Ciccolella.
-- Guión: Frank Darabont, basado en la novela corta de Stephen King.
-- Banda Sonora: Thomas Newman.
-- "Sueños de fuga" en IMDb.
-- "Sueños de fuga" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
1947. Un tipo está bebiendo como cosaco (es yanketa, eso sí) mientras que su esposa le cría cornamentas con otro sujeto. Se le ve con una pistola. Salto a... escenas de investigación CSI-1947-version, y escenas de juicio. Al prota (un Tim Robbins con esa misma cara de buenoide que ha paseado por peli sí y peli también) le caen dos cadenas perpetuas a falta de una, porque bueno, según el sistema, si la señora te pone los cuernos entonces debes soportarlos con santa paciencia y resignación (y pagar la pensión de alimentos para la señora so pretexto del cabro chico que a lo mejor se parece más al patas negras que a tí). Va a dar a la cárcel, y ya no tiene nada más en la vida que... todo el tiempo del mundo. Crap. Cuando llega a la cárcel hay un negro que le echa el ojo (en el buen sentido del término, no se piense mal), el negrata que tiene también un cuantuhay de años por delante porque siempre se sienta frente a los examinadores de la libertad condicional y les dice siempre el mismo discurso y los otros no se lo compran. Resulta que el negro (Morgan Freeman cuando todavía le ponía wendy a la actuación) piensa que el whiteass se lo van a cagar rápido, sea que de verdad se lo caguen, o sea que se pasaporte él mismo pa'l otro la'o. En particular porque esta cárcel no es gobernada como las cárceles para banqueros o para gente de la DINA, sino que la cosa va en serio, con un alcaide que anda con la Biblia en una mano y la luma en la otra (ya saben, la clase de cristiano de mierda que siente que Dios lo ha llamado a cagarle la vida a todos los pecadores porque él es JUSTO y BUENO). Andando el tiempo, Morgan Freeman empieza a descubrir que el blanquito a lo mejor tenga una expectativa de sobrevida algo mayor. En particular cuando en un lance, el blanquito, que a todo esto es contador, le enseña a los gendarmes a hacer ciertos trapicheos con las cuentas bancarias. El negro, que a todo esto tiene algo de poder en la cárcel porque es el que consigue cosas, y el blanquito, ambos se hacen amigos, y empiezan a redescubrir un nuevo sentido a la existencia a través de la amistad, los sueños de libertad, etcétera, todo lo que esas pelis hechas con un rótulo de "¡¡¡OSCAR YA!!!" llevan tatuados en la frente desde que el cine es cine.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
¿Stephen King? El escritor de terror, ¿verdad? Por ése pregunta ud., ¿cierto? Sí, sí. Pero Stephen King no es sólo un escritor de terror. De tarde en tarde, se deja caer con otro material. Lo que pasa es que en este mundo cruel, alguien te deja caer la etiqueta, y ya no puedes ir para otra parte. ¿A Isaac Asimov le pagarán por escribir una nueva novela? OK, pero por "nueva novela" quieren decir SciFi, y por SciFi quieren decir "de la Fundación". Como el capítulo ése de "Los Simpsons" de "haz lo tuyo Bart". Stephen King, tres cuartos de lo mismo. Que si no escribe algo con fantasmas, cementerios malditos o similares, no se vende, y si no se vende, pues para qué publicarlo (pues para ver si se vende igual, genios, quién sabe...). Incluso, para escribir un género pariente (Ciencia Ficción), debió escudarse tras el seudónimo Richard Bachman (después, cuando la cosa tuvo éxito e incluso una de sus novelas fue adaptada para el cine como "Running Man", sí, la del Chuarche que fue plag... er... sirvió de inspiración para "Los juegos del hambre", Bachman salió del armario y se reveló que era King all along). Resulta que nadie quería dar cuatro duros por un "King realista", así es que estas novelitas cortas, Stephen King las agrupó en un volumen de cuatro y las mandó publicar así, quien sabe, a lo mejor por el reclamo de ser cuatro compensa que no sean de terror. Al final, sorpresa de sorpresas, terminaron tres de ellas adaptadas para el cine ("Cuenta conmigo", la que nos ocupa, y "El discípulo", por orden cronológico de las pelis). Y es que en este mundo, nadie sabe nada. "Sueños de fuga" hizo un recorrido bastante breve por el cine, y si bien no fue un fracaso en forma, estuvo muy lejos de ser un exitazo (recaudó 28 millones, calificando de éxito comercial sólo porque costó la miseria de 25). Pero después ganó estatus de culto, gracias en parte a que Ted Turner la amó tanto que dijo al programador que si no la programaba en su canal de TV cada semana, lo despedía y lo demandaba de indemnización por daños y perjuicios. Debe resultar significativo que un magnate multimedia que tuvo el mundo a sus pies y a Jane Fonda en la cama, se sienta identificado con un personaje que acaba en cadena perpetua sin poder escapar de prisión y a punto de perder la esperanza, eso debe decir algo de la condición humana (o la condición del sr. Turner en específico, vaya uno a saber). El caso es que hoy en día "Sueños de fuga" es OMAIGÓ una de las mejores pelis de la Historia etcétera. No discutas eso. Jamás. Hereje. ¿Qué cosa? ¡¡¡QUE ES LA MEJOR, TE DIJE!!! Caray, de filisteos está lleno el mundo...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partiré diciendo que esta peli no me parece tan-tan-tan grandiosa como dicen. ¿Interesante? Sí. ¿Buena? También. ¿Bien hechita? Por descontado. ¿Obra maestra que debería ser incluido en el listado de 100 blurráis que poner en un OVNI cuando lleguen a hacer picadillo la Tierra? Creo que no. La peli pertenece al género del chato buena gente que por un motivo u otro termina en prisión (la peli tiene la amabilidad de mantener la ambigüedad sobre si mató a la señora con amante incluido o no, y si no es inocente, y si es sí, es culpable pero es comprensible porque en 1947 un macho debía defender su honor, leñe). Hasta ahí, bien. Luego vemos su historia frente a los otros presos que lo hostilizan, y los guardias de prisión que lo hostilizan... Lo mismo que "Expreso de medianoche" y cincuenta millones de otras pelis, pero bueno, no hay originalidad en este mundo, así es que bueno, con tal de que esté bien contado el cuento... y lo está, bien por eso. Pero lo que chirría aquí es el enfoque. Porque esta historia trata de ser SIGNIFICATIVA. O sea, que no sea "Condena brutal" con Sylvester Stallone, con malos muy malos y un bueno enfermo de bueno que aguanta y todo, con un gran final de opereta etcétera. En vez de eso, trata de retratarnos con fidelidad la historia de un everyman, un perejil como tú o yo, tratando de sobrevivir en la jungla carcelaria. Y aquí es donde la peli (imagino que la historia original también) hace una trampa de campeonato. Porque este tipo al que nos presentan como un cualquiera... ¿es un cualquiera? No. Es un contador. Y de los buenos, además. Qué casualidad. Y además escucha una conversación entre los gendarmes en donde hay un elemento que justo entraba en el examen de los contadores. Qué casualidad. Y eso le permite sobrevivir. O sea, en definitiva tenemos a un fulano corriente que no es un fulano corriente. La peli por un lado trata todo el tiempo de susurrarte sensualmente al oído: "mira, la peripecia de este hombre común y corriente en la cárcel es una metáfora de la peripecia tuya como hombre común y corriente en la cárcel de la existencia, y esta peli te enseñará a que ni en medio de las mayores calamidades, debes perder la esperanza". Bien por eso. Sólo que a renglón seguido, este no es un hombre común y corriente (no es un supermacho tampoco, no es Sylvester Stallone en "Condena brutal", ya que la mencionábamos, que era mecánico y no Rambo, pero es que, leñe, es el Estalón, ¿no?), sino un contador tan currao el gil, que no sólo hace malabares de tres cuartos con la contabilidad de la cárcel, sino que ADEMÁS parece que de una manera u otra consigue mantenerse actualizado con todas las novedades tributarias en como no sé cuántos años, que el IRS (el equivalente del SII en Yankilandia) no lo pilla nunca. Sólo que el común de los mortales no son tan espectaculares ni siquiera en algo, si no, no serían comunes en primer lugar. Y además, ¿cómo el prota consigue abrirse camino por la vida/cárcel? ¿Con honestidad moral? Nones. El tipo lo hace defraudando el Fisco en beneficio de sus gendarmes. Al tiempo que busca su oportunidad para fugarse, claro. O sea, tenemos al bueno que por no perder la esperanza ni la moral, está bien ser un defraudador y un evasor de prisión. Que el fin justifica los medios, vamos ("¡por una más grande justicia!"). Vaya cagada de moraleja ésa. Quizás esto pueda explicarse si nos metemos de lleno en las coordenadas de la moral religiosa puritana yanketa de que "el esfuerzo recompensa" y "el trabajo santifica", sin importar qué clase de trabajo sea (en este caso, el doble trabajo de defraudar y tratar de evadirse de prisión), pero en una moral decente como corresponde, esta peli está simplemente mal. Además, no explica el carácter medio mesiánico que adquiere el prota. Comprenderán que cuando llega el gran final (((SPOILER DEL FINAL, LEÑE, SPOILER DEL FINAL, SI NO QUIEREN SABER CÓMO TERMINA, SÁLTENSE AL SIGUIENTE PÁRRAFO))), y llega ese momento emotivo en donde cae la lluvia purificadora sobre Tim Robbins, y oímos la voz en off de Morgan Freeman hablando del fulano que "cruzó un río de mierda y salió limpio al otro lado", la emoción que me produjo no fue una genuinda lágrima de emoción por nuestro esforzado contador como-tú-o-como-yo que por fin ha alcanzado la tan merecida libertad, sino una sonora y profunda carcajada por lo ridículamente grosero del parlamento y por lo cristianoide reborn-again de la metáfora. Y es saludable que una peli sea cómica porque reir rejuvenece el alma y mejora la longevidad y todo eso, pero claro, cuando una peli trata de venderse como severa, sentimental, emotiva, etcétera, y lo que genera es una risotada, pues bien... (((FIN DEL SPOILER, CLARO, PUEDEN SEGUIR LEYENDO TRANQUILOS))).
-- Dejando de lado la deshonestidad de la peli, ¿hay algo rescatable de ella? Bueno, todo el resto. El guión está bastante bien, y la dirección está muy afinada. Es una peli hecha con mimo, y se nota. Ayuda, claro, que el duo protagónico está por todo lo alto. Tim Robbins interpreta de manera muy convincente su rol de pobre weón pescado por las ruedas del sistema, y podría ser alguien como tú o yo (bueno, excluyendo todo lo dicho de la parrafada anterior). Morgan Freeman por su parte descuella en un rol que podría haberse prestado fácilmente para la caricatura (ya saben, negro buenoide y sabio etcétera), dotando a su personaje de varios matices humanos y haciendo creíble que él también, a pesar de ser mentor del prota, tiene algo que aprender de la vida etcétera. La notable interpretación de ambos tiende a opacar a sus antagonistas, también muy bien caracterizados en lo suyo, en particular a Bob Gunton como el alcaide de mierda, y Clancy Brown como el infaltable gendarme de mierda. Mención especial debe ser hecha, casi para la trivia, de que aparece Gil Bellows metido en el cacao, poquito antes de comerse a Mia Sara en una peli de ínfima categoría ("Black Day Blue Night", recordada únicamente por el topless de la srta. Sara), y antes de hacerse reconocible como el jodío Bill de "Ally McBeal".
IDEAL PARA: Esos días en que una peli feeling-fine es necesaria para levantar los ánimos.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
-- El prota les toca ópera a sus compañeros de prisión [en inglés y en el que sea que sea el idioma en que cante la tonadillera en el 33RPM, sin subtítulos].
Busca otras películas relacionadas:
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1994,
Cárcel
jueves, 6 de diciembre de 2012
"Atrapen al gringo" (2012).
-- "Get the Gringo" (título original en inglés), "Plan de fuga" (título en Uruguay), "Vacaciones explosivas" (título en Argentina), "Vacaciones en el infierno" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Adrian Grunberg.
-- Actuación: Mel Gibson, Kevin Hernandez, Daniel Giménez Cacho, Dolores Heredia, Peter Stormare, Dean Norris, Bob Gunton, Peter Gerety, Scott Cohen, Aaron Cohen, Patrick Bauchau, Mayra Serbulo, Stephanie Lemelin, Denise Gossett, Tom Schanley, Tenoch Huerta, Roberto Sosa, Jesús Ochoa.
-- Banda Sonora: Antonio Pinto.
-- "Atrapen al gringo" en IMDb.
-- "Atrapen al gringo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¿Ven a ese payaso manejando y siendo perseguido por los policías? Es Mel Gibson. Y no, no es un reality, no es C.O.P.S., no es The E! True Hollywood Story, no es el Mossad cazando antisemitas. Es literalmente Mel Gibson literalmente vestido de fucking paiazhou. Manejando como diablo hasta la frontera mexicana con el consabido malentín con los consabidos billetes de banco, y con los consabidos polizontes en la cola (originalidad: esa pobre víctima propicitaria del siglo XXI). Llega entonces hasta la Gran Muralla Americana (una empalizada de mierda, vale, pero es lo que tiene el déficit fiscal, que no te puedes construir una muralla antiinmigración estilo Qin Shihuang) y la rompe y pasa a terreno mexicano. Los polis mexicas y yanketas se ponen de acuerdo, acá no ha pasao na macho, llévense al ghringou de vuelta a los Yueséi... hasta que los polis mexicanos encuentran el malentín: entonces la cosa se transforma bruscamente en un problema de jurisdicción miren qué casualidá, los mexicanos se quedan con el tipejo, y los yanketas que se vayan a la chingasumadre pinchegüeycaurón. Por supuesto que para quedarse con el dinero deben hacer desaparecer a Mel Gibson, pero si lo pusieran a cavar en pleno desierto y después le descerrajaran un tiro en la nuca la peli se acabaría en diez minutos (algo con lo que el propio prota ironiza, por cierto), así es que en vez de eso se lo llevan a una cárcel mexicana. Que no será tan malo como una cárcel turca, pero sigue siendo una cárcel del Tercer Mundo, y con rancheras de mierda pa' colmo. El caso es que la cárcel es de ésas medias progretas en donde a la gente la dejan hasta vivir con sus familias y too, hay comercio y tráfico de bienes, etcétera (todo pinche pobre, sí, muy autóctono too). Incluso hay un preso que tiene jacuzzi y muherjuelas, viste, qué te crees. Porque si hay algo que nos gusta en el Tercer Mundo, es que nuestros criminales tengan una vida de puta madre, si por algo votamos en elecciones por ellos una y otra vez. El caso es que Mel Gibson, sin papeles ni dinero, tiene que ingeniárselas para sobrevivir, lo que incluye hacer alguna que otra trapacería no muy heroica, pero es que óigale... En éstas lo ve un criaturo de diez años, que le dice que va a soltar la pepa de las cositas que está haciendo Mel Gibson en prisión si no le da cigarrillos. A Mel Gibson maldita la gracia, pero necesita un aliado dentro de la prisión para sobrevivir. Además, el chico tiene una madre que es convenientemente viuda, mira tú que fácil (Dolores Heredia, que a sus venerables 46 está harto más de buen ver que muchas treinteañeras arruinadas por el mucho follar y el mucho jalar). Ahora, la ristra de enredos que se ha armao por la llegada del chingao ghringou es para verla bien sentadito en el asiento. Porque the puto Mel Gibson is back.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Mel Gibson. Tremendo peazo galán por el que todas las féminas suspiraban en los lejanos '80s (¡una generación atrás, leñe, así pasa el tiempo!). Que fue inmenso, muy inmenso. ¿"Mad Max", "Arma mortal", "Corazón valiente", alguien...? Pero después de dárselas de cristiano renacido con cosas como "Señales", "La pasión de Cristo" o "Apocalypto", se acabó transformando en una broma viviente. Desde entonces la cosa no ha ido muy bien. Trató de ganarse de nuevo el nicho de duro de acción con "Al filo de la oscuridad", y la cosa no salió muy bien (contrató al director de "Goldeneye", "La marca del Zorro" y "Casino Royale", pero si hubiera sido clarividente habría descubierto que ese mismo tipo iba a dirigir después "Linterna Verde"...). Tan mal salió, que este regreso a la acción ni siquiera fue saludado con algún rumorcillo de ser incluido en "Los indestructibles 2" o la inevitable "Los indestructibles 3", y eso que hasta otro conejo de capa caída como Harrison Ford estaba saltando a la nómina. Luego trató de copar de nuevo el mercado de la comedia con "Mi otro yo", pero la cosa no terminó de cuajar. No ayuda claro que la primera era un thriller muy poco heroico y muy pie a tierra, algo que los kids de la generación Matrix o que alucinan con los putos superhéroes no suelen apreciar porque... bueno, son kids después de todo, qué más se puede esperar. Y que la segunda tratara de venderse como una comedia pero en realidad fuera bastante creepy: peli interesante, sí, pero no es lo que la audiencia anda buscando precisamente. Ya en estas circunstancias, al pobre Mel le quedaba una única salida: mezclar acción y comedia burra al estilo "Arma mortal" claro. "Atrapen al gringo" es una peli de presupuesto entre bajo y asqueroso para mayor gloria de las nuevas cámaras digitales, que no se avergüenza de su humildad, y nos devuelve al Mel Gibson más gamberro. Más viejo sí, quizás más sabio. Y definitivamente más entretenido. Tanto, que hasta le dieron un pase en los cines en el extranjero y todo. En Estados Unidos no tuvo tanta suerte: quizás después del sonao que causó una matanza en el estreno de "The Dark Knight Rises" en Colorado, los cines no quisieron arriesgarse a que algún sionista hiciera lo propio en el estreno de esta cosa. Resultado: direct-to-DVD. Pobre Mel.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La primera escena es toda una declaración de intenciones. Vemos a un payaso vestido con atuendos de payaso, manejando a toda velocidad escapando de la policía: entonces se saca la máscara y vemos a MEL GIBSON. El mensaje es unívoco: las payasadas se acabaron (en particular ésas de ser arrestado borracho perdido conduciendo y exclamando contra la conspiración sionista mundial, suponemos), Mel se pone serio otra vez. ¡Y de qué manera! "Atrapen al gringo" es de esas pelis que se hacen sin pretensiones, únicamente por hacerte pasar el gran rato de tu vida, y por Bastet que lo consigue. La peli tiene un ritmo frenético y endiablado, y no decae en ningún minuto. A veces la trama se hace difícil de seguir entre tantos personajes, pero no hay cuidado: si una escena no se entiende mucho, en dos minutos estaremos en una diferente y la cosa sigue de manera trepidante, así es que no hay tiempo para aburrirse acá. Además el grueso de los personajes son villanos, así es que están ahí un poco para lo inevitable: para que en algún momento u otro terminen cosidos a balazos o algo peor que eso (créanlo, hay alguno por ahí que sí termina peor que eso). La acción de la peli es bien pie a tierra, sin excesos de ninguna clase, y está bien contenida: la única secuencia realmente grande es un tiroteo de pinche tu puta madre en el interior del penal (también el final, pero como es de noche se aprecia menos). Imagínense algo así como "Snatch" de Guy Ritchie, pero en México, y conteniendo el humor negro lo justito para que no se transforme en una parodia autoconsciente. Ayuda por supuesto la poderosa actuación de Mel Gibson, que no trata de vendernos un héroe chulo más grande que la vida, ni siquiera en plan antihéroe mira-qué-pendehou-soy, sino que posa como un superviviente siempre al borde, siempre tratando de sacarse el cañón de la cabeza, sin frasecitas resultonas, y cuyo único gran talento es su habilidad casi endemoniada para reptar fuera de las situaciones a punta de pura genial improvisación. Aunque claro, con un poco de mala leche podríamos decir que interpretando a un pobre sonao tratando de salvar su cuello con desesperación, Mel Gibson está en realidad interpretándose a sí mismo, pero qué importa, ¿verdad? Ayudado por Kevin Hernandez en un gran rol como chico que va de despierto por la vida, obligado por las circunstancias darwinianas, claro. Y por la mentada Dolores Heredia. Y por el pinche elenco de secundarios. Una recomendación, eso sí. Nada de versiones dobladas. Esta peli es casi bilingüe, con el grueso de los diálogos en inglés, pero muchas partes e incluso diálogos esenciales completos en castellano, así es que se beneficia mucho de verla con subtítulos para sumergirse un poco mejor en ese mundo tan... espanglish. Por último, para ver a Mel Gibson chapurreando el ehpannó que 'e un gusto, güey...
-- Hora de ofender mexicanos. Hay algunos juegos interesantes de la peli con los estereotipos mexicanos. Por un lado la ambientación War on Drugs estilo carteles de Tijuana se refuerza al máximo, lo que podría ser tildado de racista. Por el otro, toda la peli se ambienta en una cárcel, así es que, qué esperaban, no hay escenas ambientadas en los estudios Televisa para que nos entendamos. Los mexicanos son presentados como gente corrupta, pero los yanketas, tres cuartos de lo mismo (seriously: absolutamente todos los yankis son corruptos, incluso el prota, que sólo agarra algo de conciencia por contagio, mientras que los dos únicos personajes algo más decentes son la madre y el crío, que son mexicanos). Claro que, como de costumbre, hay algo de implicancia desafortunada en la idea de que una miserable sabandija yanketa como Mel Gibson (o su personaje mejor dicho, entiéndase) llega a México y resulta ser absolutamente mejor que toda la escoria de ahí, tanto por más decente como por bueno para driblear entre tanto pinche jodío cabrón. Nuevamente, esto es una peli yanketa, y el mercado de reivindacionismo antiyanki está copado por los ululaplumas de "Danza con lobos" y los pitufos azules de "Avatar". Los mexicanos por el minuto pueden seguir esperando (y votando por Obama, a según).
IDEAL PARA: Ver una burrada muy entretenida.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "ATRAPEN AL GRINGO":
-- "Get the Gringo: Mel Gibson en su mejor faceta de cabrón" en Cinescopia.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español... la peli es bilingüe, pero el trailer va enterito en inglés, güey...].
Busca otras películas relacionadas:
+ Adrian Grunberg,
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+ Peter Stormare,
2012,
Cárcel,
México
jueves, 28 de abril de 2011
"Condena brutal" (1989).

-- "Lock Up" (título original en inglés), "Encerrado" (título en España). Estados Unidos. Año 1989.
-- Dirección: John Flynn.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Donald Sutherland, John Amos, Sonny Landham, Tom Sizemore, Frank McRae, Darlanne Fluegel, William Allen Young, Larry Romano, Jordan Lund, John Lilla, Dean Rader-Duval, Jerry Strivelli, David Anthony Marshall, Kurek Ashley.
-- Guión: Richard Smith, Jeb Stuart y Henry Rosenbaum.
-- Banda Sonora: Bill Conti.
-- "Condena brutal" en IMDb.
-- "Condena brutal" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Frank Leone es un buen chato que ha caído en las grietas del sistema. Es que lo ves tan campechano y simpático, ni te crees que este pobre desgraciao en realidad es un ¡¡¡ASESINO BRUTAL!!! Bueno, tan brutal no, se supone que la cosa fue accidente, pero ya saben cómo es América, que si no eres O.J. Simpson... El caso es que después de su salida dominical debe volver detrás de las rejas, en donde todos los presos lo quieren y sus gendarmes lo saludan por nombre, y suponemos que el médico le habrá prohibido el café, o le traerían una tacita de cortesía, pobre tipo, si es que debe ser tan malo estar encarcelado. El caso es que un día cualquiera, faltándole seis meses para cumplir su condena, por esos entresijos aquí y allá del sistema, lo sacan violentamente con guardias armados, lo meten a un furgón, y a otra cárcel se ha dicho. En esta otra, es que ríete de la de Prison Break, porque en la nueva cárcel sí que son jopús, con prisioneros que son la escoria de la escoria de la escoria, y vigilada con mano de hierro por el malvadísimo herr Warden Drumgoole, que hasta el nombre te da mala quina. ¿La razón? Hace un tiempo atrás, Frank Leone se fugó de la cárcel que vigilaba Warden Drumgoole, rompiendo su récord perfecto, así es que a Warden lo pusieron en el agujero del culo del sistema carcelario... y en venganza... ¡¡¡HA TRAÍDO A DICHO AGUJERO A FRANK LEONE, EN DONDE LE HARÁ LA VIDA IMPOSIBLE HASTA REVENTARLO PORQUE... YO... SOY... EL SISTEMA!!! ¡¡¡MUAHAHAHAHÁ!!! ¡¡¡MUAHAHAHAHÁ!!! Ahora, Frank Leone pasará los seis meses más difíciles de su vida, buscando no caer... porque si lo hace, serán otros tantos años de sentencia en las manos de Drumgoole... ¿conseguirá nuestro malvado Donald Sutherland quebrarle el espíritu a Sylvester Rambo Rocky Stallone...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Aunque ustedes no lo crean, había una época en que Sylvester Stallone era una estrella. Después de "Rocky" y "Rambo", podía darse el lujo de hacer cosas como "Cobra" y nadie le iba a decir que este huevo lo tienes hinchado. De esta manera, fue llamado o se interesó (las leyendas son vagas al respecto) en hacer esta peli de un género maldito en Hollywood: el carcelario. Y no es que la gente no pague por ver pelis de cárceles, en particular si son cárceles de mujeres con abundantes escenas de duchas de tías en bolas (por alguna razón, en esas pelis no hay prisioneras viejas, gordas ni planas, y eso que se supone son la hez de América). Las pelis de cárceles son un género maldito porque no hay posibilidad de crear franquicias, ya que al final pasa una de dos cosas: 1.- El tipo sale porque se fuga o porque cumple su condena, no tiene sentido hacer una secuela (bueno, hicieron "La fortaleza 2: Reentrada"). 2.- El tipo no se fuga, entonces muere adentro y vaya mierda de peli, por no hablar de que chao secuela. En Prison Break intentaron demostrar que se podía lo contrario, y ya ven el cagazo que quedó. Pero, ¿creen que esto iba a detener a... RAMBO? ¡No, señores! Porque Sylvester Stallone ha rodado a la fecha no una, sino DOS pelis de evasión carcelaria (en mi censo particular al menos, la otra es "Escape a la victoria"). Debemos aplaudir a Sylvester Stallone por esa vocación de arrostrar el peligro cinematográfico sin mirar las consecuencias. Porque el resultado es... bueno, ésta es de las pelis buenas de Stallone.
¿POR QUÉ VERLA?
-- "Condena brutal" tiene todo lo que nos gusta del cine ochentero. O sea, un tío muy bueno, que habrá sido criado con ratas y vagabundos, pero aún así es buena gente el individuo, y al lado un carajo del demonio al que es fácil odiar y tirar escupitajos, para que al final, cuando el bueno se cabree y vaya a por él como una máquina de matar imparable, aplaudamos a rabiar porque ahora sí que sí viene la justicia a imponerse en lo suyo. Y de verdad que el jefe de la cárcel es un cabrón de cuidado, que es de verlo y odiarlo (excelente casting y actuación de Donald Sutherland en el rol). La peli tiene un argumento bien hilvanado, en donde a cada minuto estás preguntándote con qué putada nueva va a salir el desgraciado, y sí, se las arregla para que la vida de Sylvester Stallone sea el infierno en vida. No se puede decir que esta peli sea una joya ni la revolución fílmica, ni mucho menos, y por supuesto que tiene algunos tics propios del cine ochentero, con un héroe tan prototípicamente ochentero como Sylvester Stallone, y siguiendo por la banda sonora del también ochentero Bill Conti, pero tiene una generosa dosis de adrenalina, y ves crueldad de verdad, no esa medio sanitizada con violencia estilizada, sino la que nace de tipos verdaderamente cabrones chingasumadre a los que dan ganas de ver muertos al final del espectáculo. Y es poco más lo que se puede decir, sin destripar el argumento y su progresión ascendente hacia un final tan electrizante como probablemente inesperado (no, no es el final más obvio de todos, créanmelo, y no diré más al respecto). En resumen, si te gustan las pelis carcelarias, ésta es prácticamente un must-see. Y si te gusta el cine palomitero en general, pues probablemente también.
IDEAL PARA: Ver una peli carcelaria con nervio.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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+ Bill Conti,
+ Darlanne Fluegel,
+ Donald Sutherland,
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+ Sylvester Stallone,
+ Tom Sizemore,
1989,
Abuso de Poder,
Cárcel
domingo, 28 de noviembre de 2010
"¿Y dónde está el policía? 33 1/3: El insulto final" (1994).

-- "Naked Gun 33 1/3: The Final Insult" (título original en inglés), "Agárralo como puedas 33 1/3: el insulto final" (título en España), "La pistola desnuda 33 1/3: El insulto final" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1994.
-- Dirección: Peter Segal.
-- Actuación: Leslie Nielsen, Priscilla Presley, George Kennedy, O.J. Simpson, Fred Ward, Kathleen Freeman, Anna Nicole Smith, Ellen Greene, Ed Williams, Raye Birk, Matt Roe, Wylie Small, Sharon Cornell, Earl Boen, Jeff Wright.
-- Guión: Pat Proft, David Zucker y Robert LoCash, basados en la serie de televisión creada por el segundo, y por Jim Abrahams y Jerry Zucker.
-- Banda Sonora: Ira Newborn.
-- "¿Y dónde está el policía? 33 1/3: El insulto final" en IMDb.
-- "¿Y dónde está el policía? 33 1/3: El insulto final" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Papshmir is back! ¿Que quién es Papshmir? Bueno, es el árabe que en la primera entrega le encargaba a Ricardo Montalbán que planeara un atentad... er... bueno, no importa, el caso es que el malvado Papshmir ahora aparece en una prisión, para encargarle a un prisionero un atentado terrorista. La lógica de pedirle a un tipo que todavía no se ha fugado, que haga un atentado terrorista que otro tipo allá afuera podría hacer lo mismo y quizás mejor (beneficios de estar en libertad vigilada o en plan de protección a testigos), la verdad se me escapa, pero el caso es que Papshmir reaparece, y ojalá que ahora sí que se muera el **jodep***. ¿En qué estaba? Ah, sí. Papshmir haciendo un encargo terrorista. ¿Quién será el encargado de detener los malvados planes de los villanos? Si ustedes pensaban "¡Oh, debemos llamar a Frank Drebin!", piénsenlo otra vez, y no porque sea el policía más patoso de todo Los Angeles, sino también porque ya se ha retirado, y está dedicado a las labores del hogar, etcétera. Pero ahí va su antiguo par de compañeros a pedirle que haga un último trabajito: perseguir el rastro de una chica pizpireta con unas siliconas de tirar patrás a un petrolero tejano (literalmente: es Anna Nicole Smith, años antes de terminar asfixiada en su propio vómito... o así me dijeron que acabó). La chica, por supuesto, tiene conexión con el atentado terrorista que está por realizarse. Frank Drebin está a punto de iniciar su último trabajo, al menos hasta que algún iluminado decida darle luz verde a una cuarta entrega. Un último trabajo que lo llevará a hundirse en la cárcel primero, y luego a la ceremonia de los Premios Oscar, en un desesperado intento por detener un atentado terrorista que de todas maneras no significa nada después de lo de las Torres Gemelas, que eso sí fue hacer desayunar a América con Kelloggs...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Aunque ustedes no lo crean, había una época en que cuando la primera parte era buena buenísima ("¿Y dónde está el policía?", en este caso), se sacaba una segunda parte ("¿Y dónde está el policía? 2 1/2: El aroma del miedo" en este caso) que no calentaba a nadie, pero que los exec de los estudios creían que era la manera más segura de seguir explotando una franquicia. Los últimos '80s vieron así engendros tales como "Cocoon 2: El regreso", "Los cazafantasmas 2" o "Mannequin 2", que no llegaron a nada porque las primeras no sólo eran buenas en sí mismas, sino que también eran redondas y no daban mucho espacio para una secuela que no fuera un burdo remake disfrazado de "eventos posteriores" (bueno, supongo que "buena" con "Mannequin" es pasarse un poco, pero ya me entienden). En estricto rigor, pasaba algo similar con "¿Y dónde está el policía?", una peli en la cual el argumento en realidad era un pretexto para poner gag tras gag tras gag, y por lo tanto, no daba espacio para una secuela que pudiera llamarse tal. De hecho, "¿Y dónde está el policía? 2 1/2" probablemente sea la más débil de la saga, y si se sostiene, en el fondo es por una serie de situaciones y personajes recurrentes de la primera y poco más. Pero, créanlo o no, se atrevieron a perpetrar una tercera. Los productores ZAZ tenían la cosa clara acá: la cosa ya no había cómo explotarla, de manera que la tercera entrega sería el adiós y despedida. Con esto en mente, crearon una secuela digna, que consigue el milagro de independizarse en parte de la primera, y si bien está lejos de ser perfecta, al menos tiene elementos propios que la hacen interesante y divertida para un visionado. Bueno, a diferencia de la primera entrega de la franquicia, quizás para sólo UN visionado, y puede que no aguante un segundo o un tercer visionado. Pero un visionado al menos. (Por cierto, corre el rumor de que quieren hacer una "¿Y dónde está el policía? 4". Me atrevo a sugerir el tagline: "Dios nos pille confesados"). (UPGRADE SEPT-2011: Más aún desde que falleció el único y original Frank Drebin que es Leslie Nielsen, porque más de algún lumbreras pensará en un remake con Steve Martin en el rol...).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es la despedida de la franquicia, al menos hasta que algún jackass de Hollywood decida financiar una completamente extemporánea y anacrónica cuarta parte (¡o peor aún, un reboot con Taylor Lautner como Frank Drebin!). Y una digna despedida. A diferencia de la segunda entrega, que trataba de meter con calzador los elementos que hicieron buena a la primera (incluyendo el reemplazo de la alcaldesa por una comisionada de policía que es más o menos el mismo papel con diferente personaje y actriz), acá la tercera se desmarca por completo de esos referentes y deja evolucionar a los personajes y la franquicia. Frank Drebin ahora está retirado de la policía, y enfrenta problemas con adaptarse a la vida de jubilado, y el guión consigue que todo esto no caiga en el dramón ni en el intento de profundizar en el personaje que hubiera arruinado a la peli (y que tanto hizo por hundir, por ejemplo, a "Los ángeles de Charlie 2: Al límite", matando todo lo que de divertido tenía la primera). Además, conscientes de que la fórmula de parodiar el policial ya estaba agotada, se dirigieron hacia el género carcelario, y si bien no están tan geniales acá como en lo otro, tampoco insisten demasiado y con eso consiguen que las mejores secuencias sean buenas, y las peores, a lo menos soportables. Un airecillo fresco que se agradece. Quizás el único bajón de la peli sea la subtrama de Priscilla Presley parodiando a "Thelma y Louise", básicamente porque esa peli está pasada de moda y por lo tanto tomarla para el cachondeo se ve y huele a outdated. Además, el humor ahora ya no se refiere tanto a códigos de género (salvo la secuencia carcelaria), sino a pelis más específicas, y en esto, como que marca el camino hacia el futuro ("Una película de miedo", "Epic Movie", "Spanish Movie", etcétera), a la vez que hace a sus chistes más perecederos en el tiempo (si no has visto los dibus de Beavis and Butthead, no entenderás porque Rocco en un momento se ríe como tonto, por ejemplo). Por cierto, este fue el debut directorial de Peter Segal, tipo que desde ese entonces se ha vuelto a descargar con alguna otra comedia discreta ("El superagente 86"), además de aterrorizar a las audiencias con infraproductos como "El profesor chiflado 2", "Locos de ira" o "Como si fuera la primera vez".
-- Es una peli que no puede dejar de emocionar a los amantes del cine, en su tramo final, en que agarran para el reverendo cachondeo la ceremonia de los Premios Oscar. Las pelis que se rían de las grandezas y miserias del cine (no que parodien pelis en tanto pelis, que eso sí se acepta porque es publicidad gratis, sino tomarle el pelo a la infragente de Hollywood en tanto infragente) son escasas porque rodar una peli así implica básicamente morder la mano que te alimenta. Es cierto que tenemos "El pez gordo" o "Tropic Thunder", por ejemplo, pero pelis así son excepcionales, porque debes ser un tipo con agallas como Robert Altman o un payaso como Ben Stiller para que te dejen pasar la jugada. No en balde, cuando se trata de hacer, muchas veces lo hacen desde el drama decadente para que a la gente no le guste ("El ocaso de una estrella", "El maullido del gato", "El camino de los sueños", "Imperio"...), y así la crítica antiHollywood pase soplada entre los pliegues. Acá, los ZAZ despiden su franquicia estrella y más exitosa, agarrando para el reverendo hueveo (perdóneseme el chilenismo, pero así es como es) a toda esa feria de las vanidades que es la ceremonia de los Premios Oscar. La receta es simple: pongamos al patoso Frank Drebin a arruinar la ceremonia, y con las caras de escándalo de las estrellas, luminarias, productores y personal técnico, mostramos como todo eso no es más que oropel y chimuchinas. O como hacer media peli con lo que en "La fiesta inolvidable" con Peter Sellers eran apenas unos minutillos de precréditos. Además, por una cuestión de presupuesto, seguramente no pudieron contar con ninguno de los grandes, así es que con tener estrellas venidas a menos o viejas glorias cobrando el cheque por interpretarse a sí mismos, la atmósfera general de esa secuencia es de aún más decadencia si es que cabe. O sea, tienes en una misma peli a la decadencia misma que es Anna Nicole Smith, y a Rachel Welch ya viejona e interpretándose a sí misma como una estrella pagada que todavía estuviera en su cuarto de hora. Y cuando Frank Drebin trata de meterse, no imposta a ningún respetado, sino a Weird Al Yankovic (muy respetado en Cine 9009 por haber rodado la visionaria "Los telelocos", que conste para el registro), que así aprovecha de hacer su tercer cameo en la franquicia (en la segunda salía, pero no interpretándose a sí mismo). Los pequeños segmentos en que, so pretexto de los cortos para promocionar las pelis candidatas, se ríen de las pelis engoladas (ese musical sobre Teresa de Calcuta, ese "Parque Geriátrico"...), son joyitas en sí mismas. Casi hasta dan ganas de que el puñetero terrorista los vuele a todos al infierno de Alá o algo peor. El momento sangrante: cuando Priscilla Presley (que en los '80s actuó en el afamado culebrón "Dallas", conste) se manda un muy sentido discurso como palabras finales, y el productor comenta que "y decían que no sabía hacer drama"... Si eres un cultureta de mierda, claro que todo esto no te hará gracia, porque no es SERIO, o no es comedia SERIA, pero si amas el cine por lo que es, así como lo amamos desde acá en Cine 9009, y lo tomas como a una chica, o sea, como lo que es y a sabiendas de que no podrá ni querrá nunca ser algo mejor la pobrecita, entonces no podrás dejar de emocionarte hasta las lágrimas con toda esta secuencia, uno de los más demoledores ataques contra la vanidad hollywoodense jamás perpetrados, amén.
-- Hablemos del grupo. Leslie Nielsen como de costumbre se desayuna, merienda y cena la peli con su caracterización de Frank Drebin. Por su parte, y a diferencia de las entregas anteriores, en que Priscilla Presley es un eslabón fundamental de la trama, agarrando para el divino cachondeo las subtramas románticas de las pelis policiales, acá es una viejorra histérica incluida con calzador en la trama, y más que nada porque era impensable no tenerla en la peli. La participación de George Kennedy y O.J. Simpson es también casi testimonial, porque en una subtrama carcelaria no tienen mucho quehacer, y en la secuencia de los Oscar tampoco, aparte de ser el apoyo del héroe, pero su presencia es siempre bienvenida (además es probablemente la última para O.J. aunque hagan una cuarta, porque al año siguiente vino lo de su esposa que apareció muriciada en su casa y el juicio y todo eso, y tan niñito bueno que se veía...). Fred Ward es una interesante opción como villano, y ya dijimos que reaparece Papshmir, interpretado nuevamente por Raye Birk. Pero el gran hallazgo de esta peli es Anna Nicole Smith, que es y se sabe una estrella decadente y de mal gusto, y en esta peli se parodia sangrantemente y sin compasión a sí misma (a diferencia de las siempre más relamidas y poseras Pamela Anderson, Carmen Electra y otras contemporáneas siliconizadas varias), estando sus secuencias con mucho entre lo más divertido de la peli (además, visto en retrospectiva, como murió la pobre... no, acabo de chequear, no se ahogó en su propio vómito).
IDEAL PARA: Ver una comedia ligera y relajada en una de esas tardes o noches.
VIDEOS.
-- Trailer de la peil [en inglés, sin subtítulos].
-- Secuencia de precréditos de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Madre Teresa: The Musical [en inglés, sin subtítulos].
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