jueves, 3 de noviembre de 2011

"El discípulo" (1998).


-- "Apt Pupil" (título original en inglés), "El aprendiz" (título para distribución de cine en Argentina), "Verano de corrupción" (título en España). Estados Unidos / Canadá / Francia. Año 1998.
-- Dirección: Bryan Singer.
-- Actuación: Brad Renfro, Ian McKellen, Joshua Jackson, Mickey Cottrell, Michael Reid MacKay, Ann Dowd, Bruce Davison, James Karen, Marjorie Lovett, David Cooley, Blake Anthony Tibbetts, Heather McComb, Katherine Malone, Grace Sinden, David Schwimmer.
-- Guión: Brandon Boyce, basado en la historia corta de Stephen King.
-- Banda Sonora: John Ottman.

-- "El discípulo" en IMDb.
-- "El discípulo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

California, 1984. En clases, es la semana de Odiar Al Nazi, porque ya saben, Estados Unidos podrá tener sus cosas malillas y criticablillas, pero... ¡no somos nazis! ¡Así es que somos los buenos! AMERIKA ÜBER ALLES!!! En fin, el caso es que el asunto nazi inspira a un joven a investigar por su cuenta. Y descubre algo inquietante: su vecino, un anciano medio acabado y con pinta de gay (Ian McKellen, ¿eh?) en realidad es un antiguo matajudíos que se ha escondido en América. Nuestro héroe, en vez de denunciarlo a la poli como cualquier americano de pro (amigos del sionismo, claro), va y le espeta a la cara: "Sé que eres nazi, te investigué, te tengo en mi poder". El hombre al final sí era. Y el joven entonces le dice que le cuente todo, quiere regodearse en, ya saben, los campos de concentración, el gaseado, etcétera. El vejete mira tímidamente hacia afuera, y decide dar un par de pasitos fuera del closet, y de a poco empieza a referir las historias y hazañas nazis. Por supuesto que la familia del crío se inquieta porque pasa tanto tiempo con un viejo solitario al que no se le conocen niñas, así es que, que lo inviten y todo. De hecho lo invitan y cae en gracia de inmediato, con ese refinamiento propio de... er... ya saben quiénes. Pero el desmadre viene cuando el joven decide que es hora de jugar al cosplay con el viejo, y le compra de regalo un uniforme nazi. El viejo, al principio ni quiere probarlo. Pero luego lo prueba. Y le gusta la tontera. Demasiado. La caja de los truenos ha sido abierta, und mein freunde die nazi va a demostrar que el huevo de la serpiente sigue incubándose una y otra vez y etcétera, y ya me entienden.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Nazis. Que sería del resto del mundo sin ellos. Frente a los nazis, no importa cuán chancleta o pasado por el agua tibia seas, siempre puedes sentirte que eres un buena persona porque no eres... ¡¡¡NAZI!!! Aparte de las pelis III Reich / WWII mismas, tenemos dos subgéneros relacionados, que son lo que podríamos llamar el huevo de la serpiente ("El huevo de la serpiente" de Bergman precisamente, o "La cinta blanca" de Michel Haneke), acerca de cómo la gente pudo alienarse tanto en primer lugar, y las de "mi adorable vecino el nazi", acerca de refugiados nazis viviendo como tú y como yo en mangas de camisa ("La maratón de la muerte", "La caja de música"). Seguro que tratándose del extremo opuesto, de pelis sobre santos, nadie se pregunta cómo llegaron a ser santos en primer lugar, sino que se cuenta su historia sin intentar explicar nada. Porque a ustedes los humanitos les gusta sentirse que son los buenos del cotarro, aunque estén por darle bancarrota al equilibrio ecológico y todo. La verdad pura y simple es que los nazis no fueron un fenómeno aislado o un manchón en la historia, sino seres humanos empujados a dar lo peor de sí, pero siempre dentro de las capacidades propias del ser humano. Por eso tienen tanto éxito las historias del nazi que anida en nuestra sociedad. Y es que después de todo, se nos antoja bonito que esos nazis sean una infección purulenta de las democracias, en vez de una tendencia natural que la mayoría de los seres humanos tiene bien reprimida, pero que bien un día u otro, a santo de cualquier cosa, puede saltar. Después de todo, los nazis no fueron los primeros. Antes estaban los aztecas, la Inquisición, los asirios...

¿POR QUÉ VERLA?

-- No se dejen llevar por lo que sugiere el trailer. Esta peli no es sobre nazis en absoluto. Incluso ni siquiera es sobre "el mal" a secas. Esta peli es sobre ese ancho y amplio y cómodo y uterino espacio conocido como "el closet". El nazismo se transforma así en la metáfora de algo mucho más interesante: la secreta y depravada afición por las relaciones desviadas. La peli da cincuenta millones de pistas al respecto. De partida, es un viejo y un joven envueltos en una relación sadomasoquista, que sólo puede desarrollarse plenamente en el secreto de la casa del vejete. En segunda, el joven tiene un mejor amigo que cuando lo dejan de lado, arma pucheros y escenas de celos porque ahora el prota prefiere al viejo. En tercera, no se le para cuando una chica popular, en forma absolutamente gratuita y porque sí, le baja el marrueco y le lame y saborea y chupa todo lo que se llama el Panzerkampfwagen. Y cuarto, para el papel del viejo eligen a Ian McKellen, que en ese tiempo llevaba como diez años fuera del armario, miren qué sutiles. Claro que todo presentado desde una óptica negativa, por supuesto, que después de todo esto es una peli comercial de Hollywood, y cuándo se ha visto que Hollywood le dé el visto verde a pelis en que los maricas sean los buenos. La valoración final de esta peli entonces va a depender mucho de cómo la enfoques. Si deseas ver un thriller de suspenso acerca de un nazi sentado en la casa frente a la tuya, pierdes tu tiempo aquí (hay violencia, sí, pero el final alargado y plagado de coincidencias para que todo encaje no ayuda mucho a mantener el suspenso). Creo que esta peli fue un fracaso de taquilla (costó 14 milloncejos pero ganó apenas 8) precisamente porque todos esperaban eso, un thriller percutante como "Los sospechosos de siempre" (la anterior y opera prima de Singer), y esta peli ni lo es ni pretende serlo. Pero si te la tomas como la historia de una relación homoerótica, reprimida, desviada, tortuosa, pervertida y sadomasoquista, esta peli cumple cien de cien.

-- Ian McKellen. Frente a un Brad Renfro que a ratos está bien y a ratos luce medio pijo, y al resto del elenco que está, bueno, está más o menos bien sin exigencias ni estridencias (Joshua Jackson de mejor amigo, y en particular David Schwimmer en un rol particularmente detestable y caricaturesco... ¡sí, leñe, el patético Ross Geller de la patética "Friends"!), Ian McKellen brilla con colores propios y no tiene dificultades en comerse al pilpil a todos sus compañeros de elenco. Suya es la mejor escena de la peli, cuando le regalan el disfraz de nazi y se ofende primero, y lo usa después a regañadientes y extorsión mediante, para al final terminar disfrutándolo de una manera que le ves la cara y te entra muuuuuucho cuco. La manera en que se presenta al principio como un viejo medio acabado e incluso buen chato dentro de lo suyo, para luego evolucionar a esa criatura encantada de volver a hacer las cositas que hacía con el Judaísmo Internacional en las cámaras de gas, apto y decidido a todo, convierten a su actuación en algo inolvidable.

-- El resto está más o menos bien. El guión consigue mantener el interés a pesar de tener una naturaleza por sí episódica y por lo tanto hacerse a ratos un pelín largo (y un final quizás menos impactante de lo que hubiera sido deseable para toda la tensión acumulada). La dirección de Bryan Singer es magnífica como de costumbre, creando una atmósfera de pesadilla alrededor de los dos personajes protagónicos. Y la idea de entregarle tanto la musicalización como la edición de la peli a John Ottman se revela muy interesante, porque Ottman hace un muy eficiente trabajo en el soundtrack, haciéndolo calzar a la perfección con las escenas, evitando en el camino la trampa de la videoclipización de la peli.

IDEAL PARA: Estudiar la sicología del closet.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

2 comentarios:

Secutor dijo...

buena peli, hace unos días vi "Los niños del Brasil" y no sé por qué la actuación de Gregory Peck me hizo recordar a Ian McKellen en esta peli.Es que cuando McKellen se pone el uniforme y entra a dar pasos de ganso a lo demente se le ve la misma euforia siniestra que tenía Peck con su experimento. Es lo que me parece, anda a saber si es así.

General Gato dijo...

"Los niños del Brasil" la vi hace como unos quince años atrás, así es que me acuerdo muy poco de los detalles. La escena ésa de McKellen haciendo cosplay es escalofriante, y lo que es peor, estoy convencido de que mucha gente (no sólo nazis) tienen ese bichillo interior agazapado, simplemente esperando salir ante la más mínima oportunidad... Lástima que no conseguí encontrar un buen video de la escena para incrustarlo (video había, pero la gracia es que sea uno bueno, con buena calidad de imagen, y ojalá subtitulado).

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