11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 27 de septiembre de 2015

"Música maestro" (1946).


-- "Make Mine Music". Estados Unidos. Año 1946.
-- Dirección: Robert Cormack, Clyde Geronimi, Jack Kinney, Hamilton Luske y Joshua Meador.
-- Actuación: Tatiana Riabouchinska y David Lichine, con las voces de (en el original inglés) Nelson Eddy, Dinah Shore, Benny Goodman, The Andrews Sisters, Jerry Colonna, Andy Russell, Sterling Holloway, Tatiana Riabouchinska, David Lichine, The Pied Pipers, The King's Men, Ken Darby.
-- Guión: Homer Brightman, Dick Huemer, Dick Kinney, John Walbridge, Tom Oreb, Dick Shaw, Eric Gurney, Sylvia Moberly-Holland, T. Hee, Erdman Penner, Dick Kelsey, James Bodrero, Roy Williams, Cap Palmer, Jesse Marsh y Erwin Graham.
-- Banda Sonora: Eliot Daniel, Oliver Wallace y Charles Wolcott.

-- "Música maestro" en IMDb.
-- "Música maestro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es una historia de antologías. Diez de ellas para ser precisos. Algunas cuentan una historia, otras son puras viñetas musicales. Joer, eso salió corto. Mejor lo meto todo a saco en la sección "¿Por qué verla?", y todos tan felices.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '40s fueron una época crítica para los estudios Disney. Algo un poco triste, si se piensa que su primer largo es de 1937 ("Blancanieves y los siete enanitos"). Su segundo largo, "Pinocho", aunque fue muy valorada en su tiempo (todavía, en realidad), fue una debacle financiera en buena medida gracias a que la Segunda Guerra Mundial había estallado, y por lo tanto todo el mercado europeo estaba... en otras cosas. O muerto en las trincheras, más siniestramente. La peli al final produjo enormes ganancias, en comparación a sus costos eso sí, pero a puntapala de cincuenta millones de reestrenos en años sucesivos. A partir de entonces, los estudios Disney debieron sobrevivir en actividades tan poco honorables como por ejemplo hacer cortos patrióticos. En medio de todo eso vino el batacazo de "Fantasía", en parte por el mencionado problemilla ése del mercado europeo, y en parte porque la peli era demasiado artsy para el público de la época (bueno, todavía. Es buena. Demasiado buena. Y por eso, demasiado poco popular para su bien). Con "Dumbo" y "Bambi" la cosa no mejoró mucho. Para sobrevivir, los estudios Disney debieron abocarse entonces a hacer como que hacían pelis. O sea, lo que hacían era sacar cortos a toda pastilla, liarlos en un lío de mala manera, y lanzarlos como un único bártulo a los cines. Vinieron seis pelis, SEIS, del canon Disney (de la 6 a la 11), que fueron eso, pelis de antología, o sea, un montón de cortos amarrados en hora y media para vender un solo boleto, y seguir manteniendo el nombre Disney en la marquesina. Nos referimos a "Saludos amigos", "Los tres caballeros", "Música maestro" (la que nos ocupa, claro), "Diversión y fantasía", "Ritmo y melodía" y "Dos personajes fabulosos". ¿No han escuchado de ellas? No me extraña. Todos los que crecieron con Disney han visto algunos de los segmentos, usualmente por separado, porque en años sucesivos para la programación de Disney, dichos segmentos fueron emitidos como otros tantos cortos igual que los cortos de Mickey, Donald, etc. (en algunos casos, esas pelis INTEGRABAN cortos de Mickey y Donald). De ellas, "Música maestro" es quizás la peli más ambiciosa en términos artísticos. Lo que no quiere decir la mejor. En esencia es el mismo concepto de "Fantasía" (varios segmentos sin conexión entre sí, dándole un rol prominente a la música y suscitando la animación de por medio... ¡joer, si el segundo segmento ES UN DESCARTE DE "FANTASÍA"!), pero con algunos segmentos con, digamos, historias con narrativa tradicional para animar un poco el cotarro (y que los peques en la sala no se queden dormidos, o peor aún, se pongan a hinchar al vecino). Y con música popular de la época en vez de música clásica. Con los deprimentes resultados que son de prever.

¿POR QUÉ VERLA?

-- LOS DIEZ SEGMENTOS DE LA PELI, UNO POR UNO. Sí señor, cuéntelos usted bien. Los diez. Acá vamos. El primero es sobre una familia de hillbillies de esos patipelaos arriba 'e las montañas que se disparan felices hasta que se masacran todos entre sí (¡sí, en una peli Disney!). Quedan el último de la familia y la última de la otra familia, que da la casualidad que están maceteado el primero y wenorra la otra, así es que se enamoran y se casan (porque si quedaban el gordo y la fea, seguro que se liaban a tiros. Y es que más tira...). Y la hostilidad familiar sigue, porque, verán, ESTÁN CASADOS, o qué esperaban. No va a pasar a la historia como la mejor animación Disney, pero el grado de burrez, no tanto como en la parodia de Disney que hicieron en Family Guy claro está, pero aún así inusual para una peli Disney entonces y ahora (seriously: hay versiones home-video en donde censuraron este segmento por exceso de violencia. Figúrense), la hacen muy interesante de ver. Por desgracia, lo que viene después es mayoritariamente cuestabajo.

-- El segundo es el descarte de "Fantasía". Es básicamente un videoclip para el tema "Blue Bayou", que yacería en el más completo de los olvidos si no hubiera sido incluido en esta peli, y con razón (por otra parte, esta peli que estamos comentando yace también en el más completo de los olvidos, así es que...). Un tema ñoño romanticón de los que se estilaban en esos años pre-rock, indigno de la portentosa calidad de animación manifestada (se nota que es un descarte de "Fantasía" porque la animación acá es mucho mejor que el resto de "Música maestro"). Too muuu bonito, técnica impecable, pero sin mucha chicha que digamos.

-- El segmento basado en Benny Goodman. Escuchar al bueno de Benny Goodman siempre es agradable, pero en una peli Disney, como que se escucha extrañamente fuera de lugar. La animación refiere la historia de un grupo de adolescentes sanitizados Disney estilo Archie, que salen a hacer lo que parece que hacían los adolescentes en ese tiempo (no, tener bebés no, aunque lo hacían igual. Beber milsheiques y poner vinilos en la rocola, eso es). Animación pionera en un estilo más caricaturesco en sus días, aunque "muy de su época" en los nuestros. Premio especial por ser quizás la única peli Disney EN DONDE MUESTRAN LA SILUETA DE UNA CHICA DESNUDA SALIENDO DE LA DUCHA Y ENVOLVIÉNDOSE EN UNA TOALLA (no se ve nada, por supuesto, pero aún así, sigue siendo una escena risqué para el estándar Disney, incluso en nuestros días).

-- Una balada azul como el segundo tema, con animación azul como el segundo tema, con unas estrellas que brillan muy tristes en el cielo. Triste, reiterativo.

-- Una bizarrada. El recitado de un poema llamado "Casey at the bat"... un poema sobre el béisbol, eso es. Convertido en historia animada. Está bien si te gusta el béisbol. Pero si eres macho iberoamericano más del football soccer y tal, sin mucha gracia. El final tié su gracia, aunque es predecible.

-- Dos siluetas bailando ballet. En realidad, las dos siluetas son dos danzarines de ballet clásicos repasados con rotoscopía, parece ser (o no. No lo sé. Da esa impresión, por lo menos). Aquí es donde salen Tatiana Riabouchinska y David Lichine, los dos únicos actores que aportan algo más que la voz a la peli. Un alarde técnico hermosísimo de ver, pero meter esto a continuación y dentro de la misma peli del poema sobre el béisbol, es un despropósito mayúsculo. Póngase de acuerdo sobre qué clase de peli quieren rodar, después armen los segmentos, hombrrriii...

-- "Pedrito y el lobo". El segmento más "Fantasía" de todos, aunque sea por darle imágenes a la obrilla ésa del tal Prokofiev, que parece que algo le hacía a rayar notas sobre una partitura. Peca de algo infantiloide, pero se hace simpático por la traca de animales presentados. Y se redime por completo porque aparece un GATO. ¡Y qué gato, señores! Por una vez nuestra raza aparece bien representada y parada. Joer, debería llamarse "Pedrito y el gato". Pero claro, los lobos son más vendedores. Igual los tienen en reductos, mientras que nosotros dominamos el mundo desde los pantalones de nuestros "amos".

-- Otro segmento con Benny Goodman, ahora con imágenes de instrumentos musicales antropomórficos mandándose el trippy de su vida. Insólitamente alucinógeno. No sé si para bien o para mal.

-- Los dos sombreritos. Llegamos al material realmente de oro aquí. Dos sombreros (de la época en que los caballeros usaban sombrero y las damas usaban sombrero, claro está, son los '40s, recuerden) se enamoran en la sombrerería, pero suerte perra, a ella la compran y deben separarse. El la busca y la busca incansablemente, y... vamos, si estos dos sombreritos no te conmueven, es que no tienes corazón. Nada de diálogo, sólo una canción insufriblemente ñoña, pero que... sin embargo... no, no se preocupen, es sólo un granito de arena que me entró en el ojo, ya me lo estoy sacando, ¿ven?, dejen de mirarme así, cabrones, vamos al siguiente segmento, mejor.

-- La ballena que quería cantar en el Metropolitano. Ya la premisa es freak total (una ballena que quiere cantar ópera en un teatro de ópera). Y el desarrollo es... lacrimógeno a carta cabal. Porque, ¿qué hace el infalible empresario de ópera teatral? ¿Irse a Australia como los pringaos de "El Fantasma de la Opera"? Nones. Va el muy bruto, contrata una lancha ballenera, y a asaetear cetáceos que son dos días. Porque la ballena no puede ser que cante, debe ser que se tragó un tenor, así es que a rescatar el tenor se ha dicho (el empresario no se detiene a pensar que supuesto de que rescate el -inexistente- tenor, quizás no quiera o no pueda firmar contrato después). Si ven la versión en inglés original con subtítulos en español, sorpréndanse: TODAS las voces las hace el mismo tipo (Nelson Eddy, cantante muy reputado en su época, y con razón). No sé cómo lo habrán hecho en castellano. Pero, además de eso... premio AL FINAL MÁS BURRO DISNEY EVER. LO QUE VIENE A CONTINUACIÓN ES UN SPOILER GRUESO DEL FINAL (BUENO, AÚN MÁS TODAVÍA DE LO QUE YA HE ESPOILEREADO), ASÍ ES QUE ADVERTIDOS QUEDAN. Porque, verán, al ballenato se lo cargan bien cargado, con todos los peques llorando en el cine porque, JOER, SE CARGARON AL BALLENATO QUE CANTABA OPERA, Y SE LO CARGARON ARPONEADO EN MEDIO DE OLAS DE TORMENTA MÁS ENCIMA, muy en plan MATARON A LA MAMÁ DE BAMBI. Imagino que los críos quedarán así como los hijos de Ned Flanders cuando preguntaban si eso que le salía de la oreja al gatito de la tele era salsa de tomates o qué. Bueno, no es la primera peli de Disney con tragedia, ¿no? ¿Por qué el premio entonces? Bueno, aquí viene lo bueno. El diálogo final en off termina diciendo que no hay que culpar al empresario porque él no sabía lo que hacía, y no era capaz de comprender lo diferente, la belleza y variedad de la naturaleza, etcétera, y además el ballenato está en el cielo cantando para los ángeles. A ver, espéreme un minutito, ¿entendí bien? Rebobíneme la cinta por favor... Listo, veamos. Un empresario capitalista decide que un ballenato que canta no puede existir, así es que debe haberse tragado a un tenor, y como quiere su ganancia, va y sale a arponear a una pobre e indefensa ballena que no le ha hecho absolutamente nada, y además es el mejor chato de toda la peli. Y lo logra. La arponea. Y la peli, EN VEZ DE CONDENAR A ESE TERRORISTA DEL MEDIOAMBIENTE ESPOLEADO POR EL VIL Y DESALMADO CAPITALISMO, DICE QUE HAY QUE COMPRENDERLO EN SU MEDIOCRIDAD, PEQUEÑEZ DE MENTE Y ESPÍRITU DE DESTRUCCIÓN MASIVA. ¡JOER CON LA ANTIMORALEJA! ¡¡¡Y DESPUÉS NO DEBEMOS PREOCUPARNOS POR EL POBRE BALLENATO PORQUE IGUAL SE VA AL CIELO!!! ¡¡¡ME RECAGO EN LA P*** MORALEJA!!! ¡¡¡O SEA QUE SI TIENES UN TALENTO QUE TE HACE SER DIFERENTE Y ESPECIAL, Y A CAUSA DE ELLO UN EMPRESARIO CAPITALISTA TE PERSIGUE Y ARPONEA, IGUAL DEBES ACEPTARLO CON UNA SONRISA PORQUE TE VAS A IR AL CIELO!!! ¡¡¡ES QUE ME QUIERO DEFECAR TODOS LOS ÓRGANOS INTERNOS EN UNA SOLA GRAN CHORRADA DENTRO DE MI CAJA DE ARENA!!! ¡¡¡MIS OJOS Y OÍDOS, POR FAVOR!!! Ya, listo, me fastidié. Era un corto con un digno final, pero con esa apología del capitalismo salvaje ya quedé curado de espantos. Siguiente peli, plis... Veamos. Si algún día la llego a ver y escribo un comentario para acá, para Cine 9009, la siguiente del canon Disney debería ser... "Diversión y fantasía"... ah, claro, la de Bongo el Oso y la de Mickey y las habichuelas. Bastet, Bastet, las cosas que hay que ver, en el nombre del cine...

IDEAL PARA: Completistas de Disney.

jueves, 28 de marzo de 2013

"Ralph el Demoledor" (2012).


-- "Wreck-It Ralph" (título original en inglés), "Rompe Ralph" (título en España), "Ralph el Destructor" (título alternativo para Cataluña). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Rich Moore.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) John C. Reilly, Sarah Silverman, Jack McBrayer, Jane Lynch, Alan Tudyk, Mindy Kaling, Joe Lo Truglio, Ed O'Neill, Dennis Haysbert, Edie McClurg, Raymond S. Persi, Jess Harnell, Rachael Harris, Skylar Astin, Adam Carolla.
-- Guión: ¿Preparados? ¿Listos? Allá vamos. El listado completo es: Phil Johnston y Jennifer Lee, con material adicional de John C. Reilly y Jared Stern, y Sam J. Levine, basados en una historia de Rich Moore, Phil Johnston y Jim Reardon. Eso es.
-- Banda Sonora: Henry Jackman.

-- "Ralph el Demoledor" en IMDb.
-- "Ralph el Demoledor" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mi nombre es Ralph, y soy el malo. Soy tan gigantesco que llego a ser caricaturesco, aunque eso no está mal porque estoy en una peli animada después de todo. Y soy un rompedor. Quiero decir, vivimos en el juego llamado REPARA FÉLIX, y si no hay cosas rotas, no hay arreglo ni de joda. Porque no se puede arreglar lo que no se ha roto, vamos. En fin, sucede que Repara Félix es un buen chato. Es el bueno, ¿vale?, se supone que tiene que ser un buen chato. Sólo que los dados están cargados, la ruleta está trucada, las cartas están marcadas. El muy desgraciao tiene un martillito mágico de ná con el que golpea y ¡plip! todo reparao macho, así a cualquiera se le arregla la vida (seriously, piénsenlo, con un martillito así puede hacer virgen a la más trajinada... ¿a quién no se le arregla la vida así?). Que si el tipo fuera un weón cualquiera, ya lo quisiera ver arreglando a mil por hora lo que yo le echo abajo a pulso. Desgraciao. Ah, claro, él hace su trabajo con un martillito mágico, nada de universidad cinco años cartón, y se lleva medallas, ¿y yo? Ahí me tienen siendo arrojado edificio abajo por base regular, durmiendo en una pila de ladrillos restos de demoliciones (fuera de la vista del usuario del videojuego, no sea que vaya a sentirse mal el pobrecito), y en general siendo ninguneado y puteado por todo el mundo. Como la pega es extraordinariamente dura (a mí no me alcanza el bono Piñera ni tampoco soy adolescente embarazá, créanlo o no), los villanos tenemos... ¡TERAPIA DE APOYO! En donde nosotros los villanos nos reunimos estilo A.A. para compartir nuestras frustraciones, sentirnos en un círculo, apoyados y queridos, y en general sirviendo a nuestro trabajo y manteniendo en funcionamiento las ruedas del sistema. Hasta que un día cualquiera, ya, me aburrí. Porque veo lo obvio: que mi trabajo es puteado cosa madre, pero sin mí... ¡no hay videojuego! ¿Cómo Repara Félix va a ser el héroe si yo no hago alguna malvada villanía? (Bueno, la villanía de siempre, vamos). Lo comparto en la terapia de apoyo, pero verán, los weones no tienen ninguna vocación sindical, porque en vez de clamar por unir fuerzas y obtener un trato más justo y equitativo que ayude al desarrollo económico de los videojuegos como un todo, ellos dicen que HAY QUE ACEPTAR y que HAY QUE MANTENER EN FUNCIONAMIENTO EL SISTEMA. ¿Saben por qué? Porque si los villanos nos salimos de mamma mia, entonces el juego queda en calidad de ECHADO A PERDER y... ¡lo desconectan! Humanos cabrones. Claro, por esas cosas del guión que están puestas ahí para que, bueno, para que el guión funcione, eso es, resulta que no es la muerte para nosotros porque podemos igual meternos en otro juego. Claro que eso desata una reacción en cascada porque si invadimos otro juego podemos echarlo a perder, y luego lo apagan, y luego otro, y otro, y otro... ¡¡¡EL FIN DEL UNIVERSO CONOCIDO!!! O sea, del salón arcade, eso es. Y si eres un personaje con defecto de programación peor, estás atrapado en tu juego, no puedes salir, te desenchufan y... BYEBYEBEAUTIFUL. Pero yo, bueno, tengo mentalidad de albañil, no entiendo mucho de macroeconomía ni de la Trilateral ni del Club Ciberberg, así es que decido irme y salirme con la mía, así nada más. Y con una facilidad asombrosa sorteo a los guardias, quizás porque están todos tan adocenados que a nadie se le ocurre SUBLEVARSE Y SUBVERTIR EL SISTEMA. Y me meto primero a un juego de esos FIRST PERSON SHOOTER y dejo la escobarrina, porque bueno, SOY TORPE, si así soy menos amenazante y más querible para las audiencias, ¿verdad? Y luego, por vueltas del guión porque, bueno, a alguna parte tiene que ir el guión, resulta que en castigo por mis pecados termino en el peor videojuego posible... ¡¡¡UNO DE CARRERAS DE AUTOS PARA NENAS!!! ¡¡¡EN RRRRRROOOOOOSSSSSSAAAAAADOOOOOO...!!! ¡¡¡QUE ME DEN UNA INYECCIÓN DE INSULINA QUE EL AZÚCAR SE ME VA AL TECHO, PLIIIIIISSSSSS...!!! A partir de ahora los destinos de Repara Félix, el de una dura soldado futurista pateatraseros metida a la trama con calzador, el de una chica rechazada en su propio mundo de diabetes, y el mío propio, acabarán entrelazados para luchar contra un villano misterioso que amenaza con cargarse la galería arcade entera, y también contra unos bichos no tan misteriosos que se reproducen y... sí, adivinaron. Amenazan con cargarse la galería arcade entera. Pero ya saben lo que voy a decirles a esos malandrines, ¿verdad? Es hora... DE DEMOLER.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Uno de los chistes habituales acerca de la temporada cinéfila 2012, es que aprovechando el contubernio de pertenecer a los mismos amos, Pixar y Disney jugaron al travestirse. Así, Pixar sacó la peli Disney del año ("Valiente"), mientras que la Disney sacó la peli Pixar del año ("Ralph el Demoledor", la que nos ocupa, claro). Porque, qué espera uno de una peli Pixar: conceptos rompedores/demoledores (chiste fácil, vale, pero tengo sueño, ¿eh?), underdogs que se descubren a sí mismos mientras salvan al mundo, animación fuera de tiesto... todo lo que tiene "Ralph el Demoledor", vaya. Y de una peli Disney: princesas, dramones familiares, ambientación de época... todo lo que tiene "Valiente", justito. Porque, veamos, se supone que "Ralph el Demoledor" integra el mismo canon Disney que "Blancanieves y los siete enanitos", "Pinocho", "Fantasía", "Cenicienta", "Alicia en el País de las Maravillas", "La dama y el vagabundo", "La sirenita", "La bella y la bestia", "El rey león", "La princesa y el sapo"... Que cuando han tratado de salirse un tanto por los márgenes ("Fantasía" y su clasicismo over-the-top, "El caldero mágico" y su incursión en el reino de la High Fantasy, "Oliver y su pandilla" y su versión de Oliver Twist cool80s, "El planeta del tesoro" y su Space Steampunk Opera...) la cosa se ha estrellado cosa mala, no necesariamente en calidad pero sí en lo que importa, o sea, en taquilla. Como que después de un leve intento de pixarizarse con "Bolt" se sacaron la dupleta retroclasicista que es "La princesa y el sapo" y "Enredados". Irónicamente, el concepto de hacer una peli con videojuegos rondaba a Disney desde la década de los '80s (cuando Disney trató de alejarse del modelo clásico que dominaba hasta "El zorro y el sabueso" y trató de ser COOL), bajo títulos tan tristes como "Joe Jump" o "Reboot Ralph". Pero era necesario llamar a alguien de Pixar para concretar una idea como ésa (y ahora que John Lasseter el hombre tras "Toy Story" y "Cars" se mudó a la oficina de al lado, desde Pixar a Disney...). Para la tarea llamaron a un director primerizo en el cine, Rich Moore, aunque sus créditos incluyen trabajos tan finos como capítulos legendarios de "Los Simpsons" ("El héroe sin cabeza", "Llamarada Moe", "Un tranvía llamado Marge", "Tomy y Daly: La película"), la codirección del piloto de "Futurama", y, a ver qué más... ¡ah, sí! Un par de capítulos de "La casa de los dibujos". El resultado es una peli que gustó a grandes y chicos, a todas las audiencias, a las que crecieron con los videojuegos ochenteros, a los jovencitos entusiasmados con héroes queribles, a... a... a todo el mundo. ¿Todo? ¡¡¡NO!!! Una aldea poblada por irreductibles críticos resiste ahora y siempre al invasor... y se negaron a darle su merecido Premio Oscar a la Mejor Animación del 2012. Porque lo del Oscar para "Valiente" fue un robo en toda regla. Que yo defiendo a "Valiente" como una peli buena (no tan buena como el nivel que uno espera de Pixar, pero dejando eso de lado...), pero no es ni de lejos tan interesante, crítica, audaz o significativa como "Ralph el Demoledor". He ahí una cosa que nuestro entrañable Ralph no consiguió demoler...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para mí ha sido ver esta peli y quedarme de piedra. Seriously, ¿LA DISNEY HIZO ESTO? ¿Los estudios bastión del ultraconservadurismo TRADICIÓN-FAMILIA-PROPIEDAD? Porque no es exagerado decir que esta es la peli socialmente más crítica que ha parido el estudio del pato y el ratón desde... desde nunca, vamos. De manera inconsciente, creo. O si algún guionista sabía lo que estaba haciendo, entonces entra en la categoría gol arco-a-arco y de chilenita para remate. Porque veamos. Pareciera que el mundo de "Ralph el Demoledor" está estructurado en tres partes, ¿verdad? (los héroes, los villanos, los usuarios que se gastan sus moneditas en el arcade). Error. Hay una cuarta ominosa clase de personajes en este mundo de videojuegos, tan altos, encumbrados y divinos, tan Bilderberg ellos, que ni se les ve la cara en todo el metraje. Me refiero a los programadores. Ellos literalmente crean vida. Y también crean reglas sociales. Y están tan encumbrados, que ellos y los usuarios ni siquiera se dan cuenta de que los personajes de videojuegos ESTÁN VIVOS y de que SUFREN. ¿Han visto alguna vez a un ricachón preocuparse por los problemas de la servidumbre, de los obreros, de los proletariados? Pues no, con que produzcan está todo bien. Si los personajillos de videojuegos creados para diversión de la gente bien tienen a mal descomponerse, se los desenchufa y ya, igualito a como los oligarcas de hoy en día si el mercado laboral se les regula demasiado, pues envían las fábricas a China y si los antiguos trabajadores se mueren de hambre, pues mala cueva, que para eso es economía de mercado. Los programadores de la peli tienen mentalidad de mecagontó, y los usuarios tienen mentalidad de hijitos de papi que viven sus vidas con perfecta inconsciencia de toda la gente que sufre y pena para que ellos puedan tener el último modelo de esto o aquello o la diversión de esto y más allá. Porque entre la clase alta (los humanos) y la clase baja (los personajes de videojuegos) hay una barrera infranqueable, de manera que revoluciones marxistas al carajo. ¿No suena demasiado a "somos el 99%", "somos demasiado grandes para caer"...? ¿Y cómo reaccionan los personajes de videojuegos? Pues de la manera precedible. Imposibilitados de rebelarse, ni siquiera tratan de hacerse buena la vida entre todos de manera solidaria, sino que "los héroes" son insufribles pequeñoburgueses que tratan a las putadas a los villanos, porque ellos "son mejores", "son gente", "son decentes", etcétera, y a los villanos que les envíen los rotováiler y las fuerzas de seguridad por amenazar ¡¡¡EL ORDEN!!! ¡¡¡LA SEGURIDAD!!! Porque los villanos son FLOJOS, NO SON EMPRENDEDORES y tratan de subvertir el sistema. Seguro que Repara Félix y su cohorte de bienpensantes votan Romney, Rajoy o Piñera porque votar otra cosa es plebeyo, y le hacen barra a Samuel L. Jackson en "Django sin cadenas" porque NOSOTROS NO SOMOS PLEBE Y ÉL SÍ QUE NOS ENTIENDE, aunque los mencionados consideran y tratan a esos partidarios lameculos tan como escoria social como al resto. ¿Qué le resta a los villanos? Pues hacer terapia de autoayuda y superación para sobrellevar el que fueron designados como los perdedores y los detestables del sistema desde antes de su nacimiento (y en el fondo sin merecérselo, porque los verdaderos responsables son los programadores que lo diseñaron todo). Los villanos tienen tan asumido que su rol en la vida es fijo e inamovible, que cuando Ralph el Demoledor apunta lo obvio (que sin villanos no habría juego en primer lugar), ellos le tratan de callar porque eso es SUBVERSIVO. Con su punto de razón, claro (puede que mejore la situación, pero también puede que los desenchufen a todos...). Claro que la peli no es exactamente crítica social, porque a renglón seguido se nos informa que subvertir el sistema para que sea más justo y equitativo está mal. Ralph el Demoledor se sale de su posición, y el videojuego amenaza con venirse abajo (bueno, ser desenchufado). Y peor aún... (((SPOILER GRUESO AQUÍ, SPOILER GRUESO AQUÍ, SPOILER GRUESO AQUÍ))) resulta que el villano principal de la función es un antiguo personaje de un arcade del año del ñauca que ha tenido el mismo pensamiento que Ralph el Demoledor, y se las arregla para hacer lo impensado, para joder con el programa, y apoderarse de un nuevo videojuego para él solito. (((FIN DEL SPOILER, FIN DEL SPOILER, FIN DEL SPOILER))). Al final pasa lo mismo que en "Megamente" y "Mi villano favorito", que el prota se supone que es un villano, pero al final, como eso resultaría demasiado subversivo, pues igual el villano tiene su corazoncito y se abuena frente a un villano peor que ése sí que es malo pa'que te veas. Chistoso que este trío de pelis haya llegado con menos de media década de diferencia, cuando el cine de "villano hecho héroe" brilla por su escasez en los años precedentes. Porque las tres parten de la idea de que la audiencia empatizará con un villano, y al final el villano no era tan ni tan. ¿Signo de los tiempos? Probablemente. Porque está en el aire que mucha gente se siente tratada como villano (bueno, como "inútil subversivo" que los llamó cierto alto personero chileno), y por lo tanto Hollywood, siempre sensible a las necesidades del público para seguir vendiéndoles sueños, está creando pelis en donde los villanos no son tan malos, tienen su corazoncito y todo, y no tienen complejos en subvertir el sistema si es que se les da, pero al final (no sea que la peli salga demasiado filosa y los poderes fácticos la quemen en efigie) son buenos chatos que juegan según las reglas, triunfan y ascienden en la escala social porque no mueven demasiado el piso, y al final de too, aparte que ellos mismos han conseguido ser HOMBRES DE RESPETO... pues en lo social no pasa ná, macho (bueno, quizás con un poco de mala leche, la princesa Disney de rigor decide, cosa inédita en una peli Disney, vamos, que eso de las monarquías no le va y prefiere una república). Joer, esta gente de Hollywood sí que domina el arte de quedar bien con Dios y con el Diablo.

-- Lo que todos han insistido. Que es una gozada para los viciaditos de los videogames. Por los guiños y todo eso. Tanto a los clásicos como a los modernos, muy bien homenajeados. Está muy bien, pero como todos lo han dicho, no insistiré sobre ello.

-- El soundtrack. Henry Jackman es uno de esos nombres que en poquitos años (desde el 2008) y con unos poquitos créditos a su cargo ("Monstruos vs. aliens", "X-Men: Primera generación", "El Gato con Botas", "Abraham Lincoln cazavampiros") se ha consagrado como uno de los grandes en esto de tirar soundtracks... rompedores, vuelta otra vez con el chiste fácil. Mezclar orquestación clásica con arreglos electrónicos no es algo exactamente nuevo (ahí está en TV el magnífico score de Sean Callery para "24", o en cine el excelente trabajo de Hans Zimmer y James Newton Howard para "The Dark Knight"), pero Henry Jackman consigue coronarse muy bien. Por supuesto que las mejores partes son aquellas en las que Henry Jackman compone nintendopop (porque llamarlo nintendocore es demasiado), y lo hace como los dioses: PARECE 8-bits, pero no es ni de lejos tan simplón como la musiquita de los arcades 80s. La peli inserta también otras canciones, que por una vez en la vida no parecen forzadas ni metidas a presión al soundtrack para hacerlo vendedor, sino que de verdad se integran de manera armónica. Que Henry Jackman no se llevara el Oscar de cajón se explica porque la competencia estaba dura este año (principalmente por parte de "La vida de Pi" de Mychael Danna, y en menor medida por "Skyfall" de Thomas Newman), pero ¿ni una miserable candidatura siquiera? ¿En el año en que parece que las candidaturas se estaban rifando y el bingo le tocó a John Williams por "Lincoln"? Gerontócratas de Hollywood, háganselo ver o pónganse a pastar, por favor.

-- Premio a la línea más macarra que he escuchado en una peli de Hollywood en años: "El Juicio Final y el Armagedón acaban de tener un bebé... y es... HORRENDO" (en el doblaje español latino le pusieron un descafeinado/aguado "la miseria y la desgracia acaban de tener" etcétera". Ignoro cómo habrán doblado la línea en el ezpañoh de Ezpaña, ya me informarán los lectores de allá).

IDEAL PARA: Ver una peli Disney mucho más profunda y significativa, en varios sentidos, que el promedio.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 5 de mayo de 2011

"Robin Hood" (1973).


-- "Robin Hood". Estados Unidos. Año 1973.
-- Dirección: Wolfgang Reitherman.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Brian Bedford, Phil Harris, Andy Devine, Monica Evans, Carole Shelley, Peter Ustinov, Terry-Thomas, Pat Buttram, Roger Miller, George Lindsey, Ken Curtis.
-- Guión: Historia de Larry Clemmons, sobre una concepción y personajes de Ken Anderson.
-- Banda Sonora: George Bruns.

-- "Robin Hood" en IMDb.
-- "Robin Hood" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El buen rey Ricardo Corazón de León se ha marchado hacia las Cruzadas, y su perverso hermano Juan Sin Tierra se ha quedado para darle a los ricos y robarle a los pobres. Su mejor aliado es el Sheriff de Nottingham, que sólo hace su trabajo expoliando impuestos a los pobres, pero miren ustedes qué cabrón cómo goza con su trabajo, el rec****** hij* ** ** **dre. La última esperanza de Inglaterra está en las manos de un arquero que es un zorro. Literalmente, porque esta peli es antropomórfica. Estamos hablando por supuesto de... ¡Robin Hood! Este forajido se va haciendo cada vez más peligroso para los intereses de la Corona, y por lo tanto, Juan Sin Tierra le tiende una trampa feliz: una linda zorrita (literalmente una zorrita, no estoy haciendo un chiste subido aquí) que están ojito tierno con ojito tierno le dará un beso al que venza en un concurso de arquería. Y no sigo contando porque, créanlo o no, ya me he resumido casi la mitad de la peli, así de lenta es.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Un buen punto de partida aquí sería la chorrada de siempre, de que Robin Hood representa el anhelo de la justicia de la gente oprimida versus los poderosos que blablablá. Pero se hace más interesante si planteo que las pelis de Robin Hood tienden a repercutir más en la audiencia en épocas de crisis (no es que en las otras épocas no hayan habido sus pelis y series de TV de Robin Hood, pero han tenido menos repercusión o han sido menos icónicas que las "clásicas"). Así, "Las aventuras de Robin Hood" de Errol Flynn salieron en 1938, cuando la economía yanki llevaba arrastrando como diez años de crisis, por culpa de los de siempre, "El príncipe de los ladrones" salió en medio de la crisis económica que terminó por atragantar a George Bush padre, y el "Robin Hood" de 2010 de Ridley Scott cae justo en una época de crisis económica en donde ha quedado en evidencia como un puñadito de PIB Men se han cagado en el resto de la Humanidad y la han expoliado a su regalado gusto. La década de 1970 nos ofreció dos versiones icónicas, la desmitificadora "Robin y Marian" de 1976, y la que nos ocupa ahora, la versión Disney del asunto. No debe ser casualidad, si después de todo los '70s fueron una época muy oscura, con Estados Unidos hundido en Watergate, y con fuertes evidencia de la existencia de redes de corrupción dentro del sistema. Por desgracia para el arquero metrosexualmente verde, esta es una de las pelis Disney menos consideradas de todas. Y con toda razón, hemos de decir. No en balde pertenece a la etapa en que el viejo Walt ya había fallecido, y los estudios vivían bajo la sombra de Wolfgang Reitherman, que tenía una sola cosa en mente a la hora de hacer su trabajo: sacar pelis Disney como si el tiempo no se hubiera movido un solo segundo desde los gloriosos '50s. Así les fue.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Lo que podríamos llamar la Etapa Reitherman dentro de los Estudios Disney ("La espada en la piedra", "El libro de la selva", "Los aristogatos", "Robin Hood", "Las aventuras de Winnie the Pooh", "Los rescatadores" y "El zorro y el sabueso") puede ser considerada como una especie de Edad de Plata por lo irregular de su producción, con algunos puntos meritorios y otros que son directamente olvidables. Después de haberse sacado la interesante "Los aristogatos", Reitherman nos departió esta peli aburrida, de humorismo básico, sin aventura ni pulso narrativo, y que se hace enormemente pesada en sus apenas 83 minutos. Y una peli de Robin Hood sin aventuras no es una peli de Robin Hood. Aparte del detalle de usar animales antropomórficos, el vestuario y la recreación sigue a pie juntillas el clásico "Las aventuras de Robin Hood" de Errol Flynn, como si no hubieran pasado 35 años de por medio. Aún así, en medio de todo este marasmo, la peli tiene algunos puntos fuertes. El más interesante es, de lejos, el bastante elaborado trabajo de animación, que aunque no puede compararse con los estándares actuales, disimula bastante bien el que esta peli en realidad era casi una "serie B" y fue hecha con el vuelto del pan y poco menos. La animación de los dos protas, Robin Hood y Lady Marian, es simplemente estupenda y contribuye bien a hacerlos una pareja querible. Del lado de los villanos, el afán por hacer una peli sanitizada le juega en contra al crear un Rey Juan Sin Tierra que en su soberana (nunca mejor dicho) estupidez nunca representa una amenaza real (además el gag de chuparse el dedo a punta de repetirse pierde su efectividad), y su más inteligente cortesano (una serpiente directamente importada de la serpiente Kaa de "El libro de la selva", y es que tampoco los guionistas se comieron demasiado el coco pensando), que daba más de jugo como malo maloso, no pasa de ser un alivio cómico y poco más. Es en el último tercio de la peli, cuando vemos la lluvia y el tono cambia a ser bastante más ominoso y oscuro, incluyendo la esperable secuencia de acción final, que tenemos un atisbo de cómo podría haber sido la peli si Wolfgang Reitherman hubiera tenido más agallas para tomar decisiones creativas, porque es en ese tramo final en donde vemos por fin algo de oscuridad y tensión dramática. Por desgracia, para llegar hasta ahí hay que haberse mamado casi una hora de peli en la cual no pasa básicamente nada. Hay gente que considera a esta peli como subestimada. Puede que tengan razón, porque como señalé, méritos artísticos no le faltan. Pero una cosa es que una peli tenga elementos rescatables, y otra que sea buena como un todo orgánico. Si se disponen a verla por lo que de bueno tiene, entonces adelante y con mi bendición, pero también con mi advertencia: se están arriesgando aquí.

IDEAL PARA: Fanáticos de los Estudios Disney, nostálgicos de los '70s y seguidores completistas de Robin Hood.

VIDEOS.

-- Robin Hood libra una batallita contra las fuerzas de Ricardo [doblado al español].

domingo, 11 de mayo de 2008

"Los Aristogatos" (1970).


-- "The Aristocats". Estados Unidos. Año 1970.
-- Dirección: Wolfgang Reitherman.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Phil Harris, Eva Gabor, Liz English, Gary Dubin, Dean Clark, Sterling Holloway, Roddy Maude-Roxby, Scatman Crothers, Paul Winchell, Lord Tim Hudson, Vito Scotti, Thurl Ravenscroft, Pat Buttram, George Lindsey, Hermione Baddeley.
-- Guión: Larry Clemmons, Vance Gerry, Ken Anderson, Frank Thomas, Eric Cleworth, Julius Svendsen, Ralph Wright, Tom McGowan y Tom Rowe.
-- Banda Sonora: George Bruns.

-- "Los Aristogatos" en IMDb.
-- "Los Aristogatos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

París, 1910. Oh, la Ciudad Luz... En dicha ciudad, cantadita la historia con la voz de, ahí es nada, el gran Maurice Chevalier, tenemos el cuento de unos gatitos muy finos y muy moños (¡¡¡MMMIIIAAAOOOUUUUUU...!!! La vida no es así de apacible para vuestro General Gato...). Estos gatos muy finos y muy moños son Duquesa y sus tres cachorritos: Marie, Toulouse y Berlioz. Pueden permitírselo porque la pasta para fomentar su gran tren de vida procede de una ancianita que en sus buenos años ha sido cantante, y ha amasado fortuna con ello. Su mayordomo (sí, el mayordomo es el criminal, gran tópico, ¿qué pasa con eso?) escucha por "accidente" una conversación de la ancianita con su abogado, en la que instituye por testamento como herederos a sus gatitos, después de lo cual pasará la fortuna a Edgar. Para el mayordomo, maldita sea si tiene que seguir sirviendo a gatitos mimados, de manera que opta por saltarse el trámite de que la fortuna pase por dieciséis patas felinas, y vaya a parar a las del sirviente en un solo movimiento bancario, cuando la abuelita se despache. Como esto es una Disney, Edgar no llegará a la monstruosidad agathachristiana de pirrarse a la cantante calva, pero sí que se deshará de los pequeños herederos con pelo. Con una jugarreta, consigue echarlos en una cesta y sacarlos de París. Pero, aunque se lleva su merecido cuando se encuentra con los fieros Napoleón y Lafayette, ya es demasiado tarde: los lindos aristogatos están lejos de París, perdidos a campo traviesa, y si los dan por muerto, el siguiente en la lista de herederos es el mayordomo secuestrador...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los tempranos '70s fueron críticos para los Estudios Disney. Desde que en 1937 el incombustible y ultraamericano Walt Disney rodara "Blancanieves y los siete enanitos", había mantenido un férreo control sobre cada cinta animada que iba saliendo de su factoría (sí, fue Disney y no un suche intermedio el que se cargó las historias originales en "Pinocho", "Alicia en el País de las Maravillas"...). Pero en 1967, la larga sombra de Walt Disney desapareció para siempre, según unos porque estiró la canilla y reposa en el cementerio, y según otros porque su cuerpo fue congelado para experimentos de hibridación extraterrestre. Antes de irse de este mundo, bien sea para el sepulcro o para la cámara de criogenización, el viejo Walt había finiquitado "El libro de la selva", y había aprobado ya los trámites iniciales para el nuevo proyecto, "Los aristogatos". Dejó tan bien engrasada la maquinaria, que la peli tardó tres años ("El libro de la selva" había tardado cuatro). "Los aristogatos" había recorrido un largo camino desde que fue propuesta en los tempranos '50s como una peli con actores de carne y hueso (y leche, son mininos...), y así llegó a ser la primera Disney sin Disney. Dicho en forma brutal: de esta película pendía que los Estudios Disney siguieran adelante o se hundieran junto con su Demiurgo Creador. Y siguieron.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Los buenos absolutos de la historia somos los gatos. Y ustedes los humanos, a tomar aire. CATS WILL RULE THE WORLD!!!

-- La peli tiene un excelente feeling. Eran los años en que Wolfgang Reitherman dirigía (o sea, era el timbraórdenes entre Walt Disney y el resto del equipo), y no me extrañaría que ya papá Disney estuviera chocheando en sus últimos años, como lo prueba la desastrosa "La espada en la piedra" y la anémica "El libro de la selva", ambas dirigidas por el mencionado Reitherman. "Los aristogatos" es la primera que Reitherman dirige sin el Ojo de Sauron espiando por sobre su hombro, y se nota un filme mucho más relajado, mucho menos obligado a ser over-the-top, sin tantas concesiones al payaseo espúreo, y esto redunda en una peli que, dentro de los cánones de la comedia animada Disney, es más seria que las dos antecesoras del tándem Disney/Reitherman, y tiene más fibra y músculo. Ayuda, por supuesto, que es la primera peli de Reitherman para Disney que no está basada en un texto literario anterior, lo que por supuesto permite estirar un tanto la creatividad con la historia, además de que los ripios y baches se notan menos (yo no sé cómo alguien que haya leído el original de Rudyard Kipling podría no sentirse ofendido por la infraadaptación de "El libro de la selva" para el cine por Disney).

-- La peli intenta ambientarse en el París de la Belle Epoque, que aparte cosas como "Moulin Rouge", es un escenario curiosamente muy poco recorrido por el cine a pesar de su gran potencial estético y narrativo (quizás porque el grueso de las pelis son producidas en el mundo anglosajón, se prefiere la Inglaterra Eduardiana para una peli "del 900"). Decimos "intenta" no porque no lo consiga, sino porque lo hace sin pasarse y volverse un repertorio de curiosidades antropológicas, feo vicio que pareciera querer afectar a varias pelis Disney posteriores que tratan de rellenar su anemia narrativa con una estética antropológica, como "Pocahontas" o "Mulan". Aparte de los fondos palaciegos y las casas, hay algunos toques sutiles por aquí y por allá, como por ejemplo el dibujo de varios fotogramas de la anciana, sutilmente diseñados a partir de los afiches y figurines modernistas de la época (sí, ya no es moderno, pero se lo sigue llamando "Modernismo", ¿vale?). Hay también algunas alusiones, como por ejemplo hacer del gatito Toulouse una especie de pintor precubista, regodéandose en el arte de arrojar manchas a un lienzo. Quizás el único gran detalles, es la inclusión más o menos gratuita de una banda de jazz, concesión necesaria para los niños que en la época más o menos alucinaban con The Beatles o The Rolling Stones, y que por ende forzaban a introducir un número de luces sicodélicas (y como en ese tiempo no había rock 'n' roll...), pero que hoy en día chirría un poco (jazz en París, vale, pero... ¿1910...?).

-- Maurice Chevalier. Sí, el gran chanteur francés hace una aparición casi al borde de la tumba (la estrella de los '30 y '40 ya tenía 82 años), y estaba perfectamente retirado cuando un par de amiguetes lo convencieron de que hiciera un último trabajo y te retiras, nene, ahora para los Estudios Disney. La canción es en realidad una alabanza de la vida de poltronería de los aristogatos, pero... ¡es que la canta Chevalier! La canta con el énfasis de Chevalier, el estilo de Chevalier, la picardía de Chevalier... Para quienes piensen que hacer una canción para una peli de dibujos animados es una triste manera de despedirse para un contemporáneo de Mistinguett o Edith Piaf, piénsenlo de nuevo: he aquí una buena de cómo el oficio y la maestría dignifican cualquier trabajo, por pequeño que se vea.

-- El trabajo de dibujo está notablemente bien. Reitherman insiste en echar por la borda el clásico dibujo blandengue Disney, para privilegiar figuras más angulosas y caricaturescas, bajo la influencia de los Looney Tunes de la WB (ya saben, Bugs Bunny, el Pato Lucas, el Coyote y el Correcaminos...). Pero lo que en las dos pelis anteriores chirriaba lo suyo, aquí encaja de una manera más armónica y natural. Seguimos viendo una peli que bien podría haber sido dibujada por el creador de Pepé LePew para Looney Tunes, pero no se cae en la exageración ni el payaseo caricaturesco, o no mucho por lo menos, y aunque hay abundancia de gags visuales, éstos están más contenidos, y por lo mismo, alcanzan un buen grado de brillantez (de antología es la secuencia en la que Edgar debe recuperar cierta evidencia, disputándosela a los perrazos Napoleón y Lafayette). Bravo también por eso.

-- Incluso hasta los amigos forzosos de los protagonistas (elemento indispensable de toda peli Disney que se precie de tal) son simpáticos. La banda de jazz es prescindible, pero el ratoncillo rescatador y la yegua de paseo en calesa son queribles en grado sumo.

IDEAL PARA: Ver una Disney injustamente rotulada como "menor".

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