11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 13 de mayo de 2012

"South Park" (1999).


-- "South Park: Bigger, Longer & Uncut". Estados Unidos. Año 1999.
-- Dirección: Trey Parker.
-- Actuación: Trey Parker, Matt Stone, Mary Kay Bergman, Isaac Hayes, Jesse Howell, Anthony Cross-Thomas, Franchesca Clifford, Bruce Howell, Deb Adair, Jennifer Howell, George Clooney, Brent Spiner, Minnie Driver, Dave Foley, Eric Idle.
-- Guión: Trey Parker, Matt Stone y Pam Brady, basados en la serie de televisión creada por los dos primeros.
-- Banda Sonora: Marc Shaiman.

-- "South Park" en IMDb.
-- "South Park" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

A los cines yankis, como los del perdido poblado de South Park por ejemplo, llega... ¡horror! ¡Una peli extranjera! Pero como es canadiense y la suponemos hablada en inglés (que Canadá también tiene su lado francófilo, para demostrar tolerancia hacia los gays), la peli pasa. ¡Y qué peli! Básicamente se trata de Terrance y Phillip dándose de cuezcazos toda la proyección. Los niños recurren a una estratagema para ver esta peli pedorreta (literalmente pedorreta en este caso, además de un vocabulario que los pechoños de rigor llaman "no apto para menores"), y después salen voceando todas las lindas novedades que han aprendido adentro. Los careperchas de toda la vida ponen entonces el grito en el cielo, y, ¿a quién le echarán la culpa? ¿Al Colegio por tener un pésimo sistema educativo? ¿A los medios de comunicación por promover el lenguaje soez? ¿A ellos mismos por ser malos padres y no darse el tiempo de educar a sus hijos? ¡Por supuesto que no! ¡Culparán A CANADÁ! El problema es que la economía de Canadá depende en un 30% de la exportación de la franquicia de Terrance y Phillip, de manera que un baneo internacional equivale a una declaración de guerra. ¡Y estalla la guerra entre los Yueséi y Canadá! ¡Por una movie! Y se pone peor. Porque una antigua profecía relacionada con la guerra está por cumplirse, y pronto emergerá desde los infiernos, para regir la Tierra... ¡¡¡SATÁN!!! Y peor aún... ¡¡¡ACOMPAÑADO DE SADAM HUSSEIN!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque ustedes no lo crean, mis estimados, había un tiempo en que los monitos eran... ¡para niños! Había una época en que en los dibus la gente... ¡no se lastimaba! ¡Ni salpicaba sangre! Claro, mataban chorrocientos millones de dólares en maquinaria en "G.I. Joe" y similares, pero nadie moría, no vaya a ser cosa que los pobrecitos niños se traumen. Hasta que irrumpieron "Los Simpsons". Y con ellos vino la moda de los monitos para adultos: "Dinosaurios" (bueno, no eran monitos, era animación en plasticina), "The Critic", "Ren y Stimpy"... muchos de los cuales ahora se exhiben "para niños", y es que los tiempos evolucionan una barbaridad, pero bueno, en sus inicios se supone que no eran para infantes sub-60. Pero la que llegó para quedarse fue, sin duda, la longevísima "South Park". Esta serie es casi surrealista, incluso dadaísta, en un respecto: burlarse de todo y de todos sin conmiseración. En una época en donde burlarse del sistema pasó a ser políticamente correcto (eran los '90s, ¿vale?), ellos no sólo se burlaban del sistema, sino que también se burlaban de quienes se burlaban del sistema. Con el éxito de la serie televisiva original, era obvio que tenía que llegar más tarde o más temprano la peli. Al revés de "Los Simpsons: La película", que se dejó estar 18 años antes de llegar al aire como un manotazo de ahogado antes de que los cancelaran (pero media década después aún siguen dando guerra, salto a secuencia de créditos HD mediante), "South Park" la peli salió en el peak de su serie madre, con apenas dos o tres temporadas en el cuerpo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Paso a paso, dijo el chulopiscinas. Primero que nada, la peli de "South Park" toma para sí y repite mucho de las virtudes, pero también de los vicios, propios de su serie materna. Existe un constante malentendido cultureta que identifica "establishment" y "convencionalismo" con "decencia" y "buenos modales", asociación que se suele dar, claro está, pero no es una igualdad matemática precisamente, y que por lo tanto para ir de rupturistas tratan de ser indecentes y coprolálicos. Mientras que "Los Simpson" dieron cátedra de elegancia y cinismo criticando a la sociedad yanketa (en sus primeras temporadas, al menos), demostrando que se puede criticar a la sociedad con feísmo y a la vez con elegancia, en lo de "South Park" las más de las veces se suelen pasar de rosca con el feísmo (feísmo visual, pero también feísmo lingüístico, temático, etcétera). Al final, en su afán de ser rompedores, terminan muchas veces rompiendo contra ciertas normas elementales de buen gusto. Seguro que hay muchas cosas malas en el convencionalismo, pero también seguro que NO TODO es negativo en el convencionalismo, y por lo tanto ser rupturista a ultranza puede ser tan malo como ser un dinosaurio conservador, aunque por extremos distintos. Este vicio, que lastra muchos capítulos de "South Park", también se traspasa a la peli. La peli trata de ser un fino metatexto dirigido en contra de los detractores de "South Park": es evidente que la estúpida y feísta peli de Terrance y Phillip siendo procaces y arrojando ventosidades al aire, es un trasunto de la propia serie de "South Park", y ridiculizando a quienes atacan a la peli y cantan "Blame Canada", están de paso satirizando a sus propios detractores. Los fanáticos de "South Park" deben haber recibido esto con orgasmos (coprofágicos) de emoción, pero para el resto de la platea, que no está ni demasiado allá ni demasiado acá, esto puede sonar a provocación gratuita. La peli trata de ser irónica, pero deviene en sarcástica (sí, ambas palabras no son intercambiables, hay un matiz muy sutil entre ambas, busquen el diccionario de la RAE y entenderán a lo que me refiero...). Además, tanto por elaboración como por intenciones, la peli es casi un capítulo larga duración de la serie televisiva, por lo que mucho del humor que funcionaba bien en apenas media hora de metraje, alargado hasta las dimensiones de un largometraje se vuelve reiterativo y aburrido. Pero resumiendo, y saltándonos el siempre espinoso problema de "una cosa es libertad y otra es libertinaje", se supone que ésta es la sección de ¿por qué verla?, así es que centrémonos en eso. Bueno, la respuesta a este acápite es: depende. ¿Eres la clase de persona que se siente un poco incómodo con el humor pasado de roscas y con el humor de waterclós? Entonces definitivamente este elemento de "South Park" saboteará por completo la peli para ti. Pero si consideras que no hay problema en llegar hasta la coprolalia si de ser rupturistas se trata, entonces te disfrutarás la peli como chino. ¿Y yo? A mi no me pregunten, yo sólo soy un gato detrás del teclado. ¿Han visto alguna vez a un gato alegrarse o mandarse a cambiar por un chiste de pedos, acaso...? No olviden que nosotros los miembros de la especie Felis Catus, que tan remilgados podemos ser en algunos respectos, somos también una especie que nos lavamos las bolas con nuestra propia saliva, para que no digan que no estamos bien con Dios o con el Diablo...

-- Más allá del contexto individual, la peli tiene algunos hallazgos interesantes. Presentar a Satán como alguien bueno y dulce en el fondo está un poco manido, pero verlo sodomizado por Saddam Hussein sí que está bueno (y, tomen nota, la peli es de 1999, como media década antes de que colgaran al pringao ése en Irak). La manera en que los chicos entran al cine en primer lugar, es una pequeña joya de perrería social. Y aunque la secuencia de Kenny en el ultramundo no tiene mucha gracia (parte importante del gag de "¡Oh, Dios mío, han matado a Kenny!" era que justamente se limitaba a eso, un gag, y explorarlo más allá es uno de los grandes errores de la peli), su resolución final sí que es algo que le debería tocar la fibra a cualquier southparkero de pro que haya por allá afuera. Bueno, después vino la saga de Mysterion Rises y... well, another story.

IDEAL PARA: Fanáticos de "South Park", coprodictos de toda la vida, y lectores habituales de "Vicisitud y Sordidez".

P.D.: Por si a alguien le interesa. En la opinión de su seguro servidor el General Gato, las ideas y planteamientos filosóficos de la dupleta Parker/Stone están mucho mejor desarrollados en la peli "Team America: World Police", en donde no tenían el lastre de una serie televisiva a la cual ceñirse, para poder crear con entera libertad.

VIDEOS.

-- "Blame Canada!" [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 27 de mayo de 2010

"Alicia en el País de las Maravillas" (1951).


-- "Alice in Wonderland". Estados Unidos. Año 1951.
-- Dirección: Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Kathryn Beaumont, Ed Wynn, Richard Haydn, Sterling Holloway, Jerry Colonna, Verna Felton, J. Pat O'Malley, Bill Thompson, Heather Angel, Joseph Kearns, Larry Grey, Queenie Leonard, Dink Trout, Doris Lloyd, James MacDonald.
-- Guión: Historia de Winston Hibler, Ted Sears, Bill Peet, Erdman Penner, Joe Rinaldi, Milt Banta, William Cottrell, Dick Kelsey, Joe Grant, Dick Huemer, Del Connell, Tom Oreb y John Walbridge, con aportes sin acreditar de Aldous Huxley, basados en la novela de Lewis Carroll.
-- Banda Sonora: Oliver Wallace.

-- "Alicia en el País de las Maravillas" en IMDb.
-- "Alicia en el País de las Maravillas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un bucólico territorio rural de Inglaterra, Alicia recibe una serie de aburridas lecturas sobre Historia (bueno, la Historia no es aburrida, pero cuando te la leen con tonillo displiscente a tí, pobre ignorante...). De pronto decide que ya está bueno, y se larga detrás de un conejo con un reloj. El conejo se mete a una conejera, y a Alicia, que nunca le han dicho eso de no irse con extraños, va y lo sigue. Le pasa lo que le pasa: cae en un gigantesco pozo que no termina nunca. Ahí se encuentra con animalitos parlantes, mucho color y un mundo animado de canciones. Lo de siempre en las pelis Disney, vaya.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1865, el reverendo Lewis Carroll inmortalizó a Alice Lidell convirtiéndola en la protagonista de "Alicia en el País de las Maravillas" (mayores antecedentes, autobombo va, en mi posteo "La verdadera historia de Alicia"). El libro alcanzó gran fama en el mundo anglófono, aunque siempre ha quedado como una obra menor en otros idiomas. Los lectores hispanos no siempre entienden la fascinación que los escritores anglosajones sienten con esta obra, en buena parte porque hay muchos chistes y juegos de palabras que en la traducción se pierden, además de parodias a poemas familiares a los anglosajones, pero desconocidos para los hispanos. Por esta razón, la obra carrolliana está asociada en el mundo hispanohablante de manera principal con la peli de Disney que, ésa sí, se la vio todo el mundo, bien porque eran niños en los '50s y siguientes, bien porque crecieron y tuvieron que rentársela/ripéarsela en VHS/Beta/DVD (táchese lo que no corresponda) a su cubil de humanitos. Un poco como "Pocahontas", historia que inflama de celo patriótico de todo yanketa de pro, pero que para audiencias extranjeras es la historia de una tía tan babas que se enamora de la raza foránea que ya daba amagos de querer masacrarla a ella (el punto de vista imparcial, lo bueno que tiene). En esas condiciones es un poco complicado valorar esta peli Disney con un mínimo de objetividad: se trata de una obra muy querida para los literatos, al mismo tiempo un recuerdo de infancia para mucha gente todavía (que la vieron originalmente, o en alguna reposición), además de ser uno de los considerados clásicos de Disney, de la que probablemente fue su mejor década (la de los '50s, la más ñoñoconservadora en la Historia de América, y no debe ser casualidad).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli es bastante irregular. Tiene momentos muy logrados e ingeniosos, a cambio de otros francamente deleznables. Aunque es complicado siempre referirse a una peli a partir de la obra original (se supone que la peli no debe ser una transcripción fiel word-by-word sino una adaptación, y además aportar su propio punto de vista), en este caso es casi inevitable porque "Alicia en el País de las Maravillas" no es de balde una de las mejores obras que se han escrito jamás, a lo menos en términos de riqueza imaginativa. Y como suele suceder con esas obras ciclópeas, repletas de virtudes, es más probable que haya pérdidas en el proceso, en vez de ganancias. Lewis Carroll, por vaya uno a saber qué oscurísima razón, comprendía mucho mejor la mentalidad infantil que Walt Disney, y uno como que tiene la sospecha de que mientras Carroll se dirige a los niños, Walt Disney se dirige a los padres de esos niños (lógico, si al final ellos son los que compran la entrada, en una época en que los chiquiturrines no eran caprichosos ni imperiosos ni desobedientes, y los papis aleccionaban bien aleccionados a sus críos sin miedo al "no vayamos a traumar al pobrecito", o peor, al "comprémosle lo que quiere para que no nos odie por trabajar 18 horas diarias y no hacerle caso en las seis restantes"). El resultado es que la Alicia de Disney es considerablemente más ñoña que la Alicia de Carroll, e incluso en algún minuto, cosa curiosa, se arrepiente de haber sido porfiada y desobediente y se promete aplicarse al estudio y ser obediente y etcétera, con una convicción en los buenos valores de Dios e Inglaterra (el mundo anglosajón, si el UK y los USA son hermanitos culturales) que la Alicia literaria jamás llegó a sentir. A pesar de esto, si bien la peli como una cosa entera se queda en deuda, siendo demasiado moralizante y a ratos francamente aburrida (la secuencia de las flores cantando tirapatrás que es un gusto, y ha envejecido terriblemente mal), hay algunas secuencias que se salvan de la quema. Los gemelos serán un par de pesadotes, pero el cuento de las ostras está bastante bueno (¡además el recto y conservador Walt Disney se dedica a hacer crítica social, quién lo diría!), la conversación con la oruga está resuelta con imaginación (por favor, no miren ese tupé pre-Elvis de la oruga...), la secuencia en la corte de la Reina se deja ver y aún Disney se permite su toque de malicia misógina retratando a esa reina que oprime a su pobrecito e inútil marido, y la secuencia en que Alicia sale finalmente del País de las Maravillas está incluso mejor resuelta que en la novela original (créanlo o no). Si eres un cinéfilo de pro o un entusiasta de las pelis Disney, probablemente es un must-see porque pertenece a la mejor época del viejo Walt (aunque se queda bastante atrás en comparación a "La cenicienta", "La bella durmiente" o "La dama y el vagabundo"), pero si tu interés en el cine es más bien casual, se me ocurren dos o tres opciones que serían más interesantes de ver antes que ésta.

IDEAL PARA: Ver una adaptación interesante, aunque irregular, de la obra original de Lewis Carroll.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [doblado al español].

lunes, 8 de febrero de 2010

"Cobra: La película" (1982).


-- "Space Adventure Cobra". Estados Unidos / Japón. Año 1982.
-- Dirección: Osamu Dezaki.
-- Actuación: Voces de (en inglés) Dan Woren, Jane Alan, Catherine Battistone, Steve Bulen, Barbara Goodson, Melora Harte, Wendee Lee, Joan Carol O'Connor, Brianne Siddall, Kirk Thornton y Jeff Winkless, y de (en japonés) Shigeru Matsuzaki, Jun Fubuki, Toshiko Fujita, Akira Kume, Goro Mutsumi, Akiko Nakamura, Yoshiko Sakakibara y Reiko Tajima.
-- Guión: Michael Charles Hill, sobre un trabajo de escritura de Kôsuke Miki, Kenji Terada, Buichi Terasawa y Haruya Yamazaki.
-- Banda Sonora: Kentaro Haneda, Yuji Ono y Osamu Shoji.

-- "Cobra: La película" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Sabes cuál es el problema de ser un enano bocón que anda pregonando que los Evangelios espaciales hacen decir a Dios que Dios no existe? Que llega una puñetera cazarrecompensas a mondarte vivo. Pero esta cazarrecompensas está buena por todas partes (¿alguien le dijo alguna vez que con un modelito más recatado podría pasar más desapercibida y esconderse mejor hasta cazar a su presa?). Lo suficientemente buena como para que se le pegue como la lapa un tío rubio que trata de ligársela. El tipo es bastante metete y todo, pero cuando está a punto de ser tapado como un bocazas cualquiera, ¡chas!, resulta que tiene una psicoarma atachada al brazo. Y sólo hay un solo tipo en todo el universo que posee una psicoarma atachada al brazo. ¡¡¡COBRA!!! El pirata espacial que hasta hace dos años atrás había desafiado a la Mafia Espacial, y al que todos daban por muerto. Nada más saber que el rubio es Cobra, la chica cae rendida a sus pies, y le da su nombre, dirección, carné de identidá, número de teléfono celular y de red fija, código de Seguridad Social, E-Mail, contacto en Facebook, dirección de Twitter y password de las cuentas bancarias, porque verán, nada convence tanto a una chica como ser un chico malo supuestamente muerto que además es un símbolo fálico ambulante con su brazo que disparan (fálico, ¿eh?, ¿lo captan, lo captan...?). Y como si con tener a la peazo cazarrecompensas fuera poco, resulta que la chica promete presentarle a sus dos hermanas, que parece están tan buenas como ella, para compartirlo, porque en la raza espacial a la que pertenecen, tres bellezas deben siempre enamorarse del mismo tipo. Y yo perdiendo mi tiempo con este blog en vez de buscarme una chica así. En fin, ¿en qué estaba? ¡Ah, sí! Resulta que nada en la vida es tan bueno que sea gratis, así es que el rescate de las dos hermanas será lo que en buen ezpañóh se denomina "que te jode un huevo y la médula del otro". Porque las tres hermanas esconden un secreto relacionado con la salvación de todo un planeta, y para que la cosa no se quede en pequeño, que Cobra es mucho Cobra, de la galaxia entera, si para qué restringirnos. Y por ese secretito, la Mafia Espacial en pleno los persigue. Con un tipo muy mala leche llamado Cristalino, que es malo maloso que te dejas los intestinos delgado y grueso en el baño de tan malo que es. La guerra por la salvación de la galaxia ha comenzado, y Cobra deberá lucharla... con tres mujerazas como ésa, dispuestas a compartirlo, bueno, cualquiera, hombre, cualquiera.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

A finales de los '70s, después de años en el congelador (por aquello de que el mundo estaba muy seriote para esas fantasías extraplanetarias tan psicodélicas estilo Moorcock/NewAge/NewWorlds como "2001: Odisea del espacio", "Barbarella" o "El planeta de los simios", que no en balde los '70s fueron la época de "Zardoz", "Solaris" o "Cuando el destino nos alcance"), de pronto tanta represión encontró su cauce en ver las estrellas de nuevo. La punta de lanza fueron "La guerra de las galaxias" y "Encuentros cercanos del tercer tipo", que abrieron una década, los '80s, rica y prodigiosa para la CF ("Alien", "Terminator", "E.T.", "TRON", "Volver al futuro"...). En medio de todo eso comenzó a abrirse paso de manera casi imperceptible, pero constante, no como en la catarata de las descargas peer-to-peer, pero cerca, todo el anime japonés de mechas y spaces operas. Recordemos que los '70s, en materia de animé de CF, fue la época de "Mazinger Z", "La reina de los 1000 años", "Nave espacial" ("Space Battleship Yamato"), "Capitán Futuro"... En medio de todo esto, un manga para adultos llamado "Cobra" intentó abrirse paso. En los '80s, "Cobra" causó escándalo cuando fue exhibida en TV abierta porque se la puso en horario para menores, ignorantes de que este anime no es exactamente para -18 (mucha tía buena en bikini siendo brutalmente masacrada, para que nos entendamos, si no la han visto). Con la perspectiva que dan los años, "Cobra" ha ido quedando como lo que podríamos llamar un clásico menor. Y es que "Cobra" nació trasnochada, con espíritu de psicodelia sesentera transplantado a finales de los soñolientos '70s. Como si de una versión anfetaminizada y testosteronizada de "Barbarella" se tratara. En paralelo, por ejemplo, teníamos la peli de "La reina de los 1000 años", que luce mucho más moderna y al día (bueno, para 1982, entendámosnos). Si por azares del destino a los otakus de pro se les ocurre hacer un poco de arqueología fílmica y adentrarse en los clásicos de aquella época, dudo que "Cobra" estuviera en primera línea, en particular considerando lo macarra del nombre del manga/anime (¡ponerle Cobra, mi Bastet, qué afán por hacerlo molón!), además de que sus tramas son pura psicodelia sesentera. Bueno, se lo pierden.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Quienes hayan visto la serie de TV, recordarán que de los cerca de treinta capítulos, habían como diez capítulos dedicados a la saga de tres hermanas que escondían un tesoro. De esos diez capítulos, la búsqueda de dos hermanas envolvían el enfrentamiento contra el supervillano Cristalino, que no creo exagerado decir, es uno de los villanos más jopús que se han visto en el cine o la TV ever. De hecho, nadie que haya visto la serie de TV se acuerda de la historia más allá, y eso que en los últimos capítulos remataba con el enfrentamiento de nada menos que el jefe jefazo de la Mafia Espacial de la galaxia en pleno (el condenado Salamander, otro cabrón de cuidado, aunque no tan jodío como Cristalino). Bueno, para la peli tomaron la saga de las tres hermanas, con algunos cambios para hacerla más redonda. En primer lugar, hicieron que la búsqueda de las hermanas fuera enteramente amenazada por Cristalino (en la serie de TV se cargan a Cristalino antes de que aparezca la tercera hermana, en una de las mejores muertes de villano que nos ha regalado la creatividad de los guionistas ever). En segunda, la chica que es la terrorista de la nieve, ahora es buena en vez de mala, cambiando por tanto bastante el encuentro con la tercera hermana. En tercer lugar cambiaron el tesoro a buscar (en la serie de TV es "el arma más poderosa"... no me pregunten qué es, para no arruinar el suspenso, pero qué jodía la puñetera arma, mientras que acá es... no, tampoco lo diré), aunque esto último no es para tanto, porque al final el dichoso tesoro que custodian las tres hermanas es un mcguffin para que los buenos y los villanos se líen a tortazo limpio y poco más que eso. ¿Vale la pena que quienes hayan visto la serie de TV se hagan de la peli? Sí, y sí. Si gozaron con Cristalino poniéndoselas a cuadritos a Cobra, y con Cobra haciendo el macarra vez sí y vez también, se gozarán lo mismo con la peli, condensadito en dos horas y al cuadrado, además de que acá el trabajo de animación es enormemente superior, incluyendo la banda sonora y el dibujo de personajes. ¿Y quienes no hayan visto la serie de TV? Bueno, si les gusta la Ciencia Ficción desmadrada y con mucha fantasía en la juguera, también. "Cobra: La película" no tiene grandes ideas filosóficas ni una densa cosmología, sino que es Space Opera y aventura exótica de tomo y lomo, con todos los ingredientes que han hecho grande a la literatura/cine de aventuras desde los tiempos homéricos, en grado superlativo: héroes más grandes que la vida (en este caso un macarra incorregible), villanos cabrones a los que detestar, chicas hermosas para recrear la vista, parajes exóticos en los cuales evadirse, y tramas que no te dejen respirar un solo segundo con el más imposible cada vez. Todo en un empaque de lujo, y escrito por guionistas de una época en la que importaba más contar una buena historia, que marearse con los FXs más molones del mercado. Combinación ganadora por donde se la mire.

IDEAL PARA: Ver una Space Opera entretenida, imaginativa y con músculo.

jueves, 15 de enero de 2009

"Las nueve vidas de Garfield" (1988).


-- "Garfield: His 9 Lives". Estados Unidos. Año 1988.
-- Dirección: Phil Roman, Doug Frankel (codirector de los segmentos "Gato de laboratorio" y "El piano de Diana"), Ruth Kissane (codirector del segmento "En el jardín"), Bill Littlejohn (codirector del segmento "Gato acróbata"), Bob Nesler (codirector de los segmentos "Gato acróbata", "Garfield" y "Gato del espacio"), Bob Scott (segmento "Músico de la corte"), George Singer (codirector del segmento "Gato cavernícola"), John Sparey (codirector de los segmentos "Gato rey", "Garfield" and "Gato del espacio").
-- Actuación: Voces (en inglés) de Lorenzo Music, Thom Huge, Gregg Berger, Desirée Goyette, Nino Tempo, Hal Smith, Heather Kerr, Sandi Huge, Carolyn Davis, Frank Welker, Ed Bogas, C. Lindsay Workman.
-- Guión: Jim Davis, salvo segmento "En el jardín" por David Kuhn y segmento "Gato del espacio" por Jim Clements, basados en el personaje y en el libro "Garfield: His 9 Lives" creado por Jim Davis.
-- Banda Sonora: Ed Bogas y Desirée Goyette.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hoy en día, el Amo y Señor de UniversoCorp ha decidido que sus suches trabajen en la creación de una nueva criatura. Hurry, hurry, the Master wants a cat!!! Dénle cuatro patas, seis ojos... Señor, sólo nos quedan dos... ¿Dos? Uh, bueno... Me gusta. Grandes párpados, que le den a un tiempo una mirada arrogante y cálida... Y además, así como que no quiero la cosa, dénle nueve vidas. ¿Cómo ha dicho, señor, nueve vidas...? Sí, nueve vidas... Digamos que eso pondrá las cosas más interesantes. Y he ahí, un nuevo PJ ha sido lanzado a la arena del mundo, con 9 PV y 100 de Carisma. Primero como un gato cavernícola, en los tiempos en que salía todo en primer lugar: la primera gallina, la primera mala hierba, el primer corredor de propiedades... Luego como un gato egipcio, uno en la corte de Jorge nosecuánto de Inglaterra, en algún minuto como Garfield y sus amigos, y finalmente...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El 19 de Junio de 1978 se produjo uno de los eventos más importantes de la Historia Universal, cuando fue publicada la primera tira cómica de Garfield. De pronto, después de siglos de ignorancia y oscurantismo auspiciados por los quemabrujas de la Iglesia Católica, ustedes los humanos se volvieron otra vez hacia nosotros, los gatos, y redescubrieron su destino sobre esta Tierra, a saber, cuidarnos, mimarnos y darnos Whiskas a paladas. Garfield se transformó así en uno de los personajes de ficción más importantes de todos los tiempos, sólo comparable en grandeza al Gato de Cheshire, al Gato Tom y al Gato Cósmico, seguido a muy corta distancia por Jesucristo, los Beatles y Jayavarman VII del Imperio Khmer. Más tarde o más temprano tendrían que venir las pelis, y fueron dos a falta de una ("Garfield" y "Garfield 2", precisamente). Pero antes que eso, hubo un interesante ciclo de animación sobre Garfield. Llegó a la televisión en 1982, un poco quiero y un poco no quiero, quizás como dudando del éxito potencial de un programa de televisión. El programa terminaría por llegar en 1988, de todas maneras, y dos tercios de él eran buenos (el tercio restante estaba conformado por ese horroroso segmento llamado "La granja de Orson", poblado por un chancho nauseabundo llamado Orson, un gallo bufón sin gracia llamado Roy, y un pato irritantemente asustadizo llamado... llamado... llamado no-me-acuerdo, pero no importa, entre todos estos mercenarios descolgados desde Nomeimportalandia le robaban espacio a nuestro reverenciado y bienamado Garfield). Ese mismo año 1988, por su parte, los productores de especiales de Garfield, con su creador Jim Davis himself a la cabeza, decidieron darle espacio a un comic-book llamado "Garfield: His 9 Lives" (ni idea de cómo lo habrán traducido al castellano, si es que), y lo adaptaron en un mediometraje de 60 minutos de duración (supongo que esa duración lo habilita raspando como peli para efectos de posteo en Cine 9009). El resultado es una pieza de arte muy por encima del material cotidianamente asociado a Garfield, y sin lugar a dudas, una de las mejores animaciones jamás producidas para televisión.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Se supone que la tira cómica de Garfield te haga sonreir con su visión cínica e irónica de la vida. Esta peli también lo hace. Pero hay más, mucho más. En realidad, lo de las nueve vidas es más que nada una débil excusa argumental para presentar nueve historias distintas, con una muy delgada hilvanación de fondo, cada una de las cuales es de por sí una joyita (bueno, algunas más que otras). Incluso podríamos considerar a los distintos protagonistas gatunos como personajes separados y no pasaría mucho, porque en verdad el dibujo entre vida y vida es distinto (y en la quinta vida, hasta el sexo, pues en esa vida Garfield es Diana). Pueden verse los segmentos por separado y son buenos, y en conjunto están tan bien enhebrados, que dejarse arrastrar de uno a uno es todo un placer. El segmento "Garfield", que se corresponde a la octava vida de nuestro héroe, es en realidad un retelling de la historia del personaje, material para fanáticos, refiriéndose a su origen en el célebre restaurante de lasaña, su paso por la tienda de mascotas (impagable escena de Jon, descrito de cuerpo entero en una frase, cuando dice sus famosas últimas palabras: "Me llevo éste, parece amistoso"...) y el origen de su amistad con Odie (contado, todo hay que decirlo, de manera diferente que en la historieta, excluyendo al siempre superfluo personaje de Lyman, que después en el cómic desapareció y nadie lo echó de menos jamás). Pero antes que eso han pasado segmentos de puro humor jimdavidiano como "Gato cavernícola" o "Gato rey", que juega con la mitología relativa a la evolución y al fanatis... perdón, a la debida reverencia de los egipcios hacia nosotros los gatos. "En el jardín" es una pieza maestra que recuenta la historia del Jardín del Edén con un buen gusto artístico que colinda en el surrealismo. "Gato de la corte" es un evidentísimo homenaje a los dibus de la Warner Brothers cincuenteros, muy bien llevado. "Gato acróbata" hace homenaje al cine mudo de gags con un brillantísimo y muy negro gag. "El piano de Diana" y "Gato de laboratorio" proporcionan las mejores partes (no en balde Doug Frankel, que las codirigió, después pasó al departamento de animación de Disney), refiriendo una historia que es muy sentimental sin pecar de sentimentaloide la primera, y variando después a una espeluznante pesadilla de serie B la segunda, que en conjunto muestran de manera sucesiva lo más elevado del ser humano, y también lo más criminal de éste. Después de todo esto, la novena vida ("Gato del espacio") destiñe un poco al regresar al humor más simple de toda la vida, aunque se redime con algunas filosas reflexiones existencialistas ("caramba, mientras tenía varias vidas por delante ellas no importaban mucho, pero ahora que estoy en la que cuenta"...), y además su final y el final de todo el programa es emoción pura, y por qué no decirlo, hay un hermoso canto de amistad de por medio. Es para morirse de rabia que en un humilde especial de televisión de 60 minutos, hecho con un presupuesto no diremos escaso, pero sí relativamente moderado, haya tantas cosas que trascienden el mero entretenimiento y pasan a convertirse en una obra artística de pleno derecho, y en otras pelis de animación para el cine en que se despachurran sin asco diez veces el presupuesto invertido aquí, haya una carencia tan crasa de ideas, la enésima prueba fehaciente de que no importa cuánto dinero tengas, al final del día la diferencia entre algo bueno y algo malo pasa por cuánto aprovechas tu cerebro y tu corazón.

IDEAL PARA: Ver un gran trabajo de animación, y en general una gran historia a secas, que podría haber sido sobre Garfield, pero también podría ser simplemente sobre la vida y lo que la acompaña a ella.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [doblado al español].


martes, 1 de julio de 2008

"Robotech II: Los Centinelas" (1986).


-- "Robotech II: The Sentinels". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Carl Macek.
-- Actuación: Voces de, en inglés, Cam Clarke, Tony Clay, Richard Epcar, Greg Finley, Rebecca Forstadt, Russell Johnson, Steve Kramer, Ted Layman, Melanie MacQueen, Michael McConnohie, Tony Oliver, Gregory Snegoff, Tom Wyner.
-- Guión: Carl Macek, con diálogos de Ardwight Chamberlain y diálogo adicional de Steve Kramer.
-- Banda Sonora: Michael Bradley, Jack Goga, Ulpio Minucci, Arlon Ober, Steve Wittmack.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Tataraaaaaá... tatarataraaaaaá... Han pasado diez años desde que la Tierra tuviera un encontronazo con una raza alienígena llamada los zentraedi, en que ninguno la sacó barata, y ahora ambas tienen que convivir a la fuerza, amenazados por una némesis común: los Maestros de la Robotecnia, antiguos amos de los zentraedi, bien pudieran tentar algo, así es que viaja una expedición militar disfrazada de embajada ("diplomacia de las cañoneras", lo llama el General Emerson) para hacer entrar en vereda a esos Maestritos de la Construcción. Lo que no saben es que los dichosos Maestros Robotech ya han emprendido su propia marcha contra la Tierra, tomando la muy eugenésica medida de dejar atrás a los inútiles (mujeres, niños, viejos, enfermos, inmigrantes ilegales, votantes no registrados...) en Tirol, el satélite de un planeta ezque-Júpiter que es su mundo nativo. Mientras el SDF-3 se prepara para las hostilidades, y Rick Hunter da el paso de su vida contrayendo matrimonio con Lisa Hayes (y quebrando el corazón de la pre-idol Lynn Minmei, de paso), una agresiva raza alienígena (sí, otra más), llamada los Invid, ataca a Tirol, buscando la Flor de la Vida que un tal Zor se las ha robado. ¿Cómo calzan todos estos elementos dispersos dentro de la trama? Pues bien, vean la serie de TV subsiguiente... ¡Esperen un minuto! ¡Verdad que nunca terminaron la serie de TV, y esto es el direct-to-DVD (direct-to-VHS en ese tiempo) de los capítulos que apenas alcanzaron a ser producidos!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los fanáticos ya se saben la historia, pero los que no, aquí les va. Y prepárense, porque es más embrollada que la continuidad del Universo Marvel después de las Crisis Infinitas. ¿O eso era el Universo DC? Bueno, más o menos la misma cosa. En cuanto a la historia, allá va. En 1982, siguiendo el éxito del anime "Space Battleship Yamato" (exhibida en los tempranos '80s en Chile como "Nave espacial"), la productora Tatsunoko inventó su propio anime sobre un gran portaviones espacial que vive chupecientas aventuras contra razas alienígenas, y etcétera. El resultado fue "Space Superfortress Macross", conocida como "Macross" entre los amiguetes, franquicia que en Japón dio lugar a una serie de TV, varios OVAs, y una continuación llamada "Macross 7", que no he tenido ocasión de ver más que algunos capítulos, que por lo demás no prometen nada bueno (en esto, se aceptan comentarios en contrario de gente más informada que yo). En Estados Unidos, el productor Carl Macek decidió que era tiempo de exhibir no un anime todo mutilado al gusto de las audiencias de papis que vigilan lo que sus niñitos ven, sino uno como corresponde. Y compró los derechos de "Macross". Pero como en Estados Unidos no le dejaban pasar un anime tan corto (30yalgos capítulos, no suficiente para llenar un trimestre en emisión Lunes a Viernes), Macek cayó en la misma trampa que trataba de evitar, y compró otros dos animes ("Super Dimension Cavalry Southern Cross" y "Genesis Climber Mospeada"... ¡ya les dije que era historia enredada!), ensamblándolos en una única serial, haciendo que cada nueva serial se ambientara en el mismo universo, pero "una generación después", para que cada una fuera una "Guerra Robotech" distinta, cambió el nombre de "Macross" a "Robotech" para vender los muñequitos (Matchbox había comprado los derechos de mercadishing y los promocionaba con ese nombre ya con anterioridad). Además, introdujo cambios en el guión para que encajaran unas con otras (el más grande de los cuales fue modificar el concepto original de "protocultura", presente en "Macross", y hacerlo extensiva a toda la serie). El Frankenstencito remanente, resultó un éxito a nivel mundial. Lo suficiente para pensar en una secuela. Además, la secuela podría arreglar esos baches de continuidad, con preguntas obvias y elementales como, por ejemplo, ¿a dónde se habían ido los personajes de las generaciones anteriores, que no aparecían en las más recientes?, o ¿por qué nunca se había visto juntos en pantalla a un zentraedi con un Maestro de la Robotecnia, si los segundos eran los amos de los primeros? La producción empezó, pero después, por distintas razones (según Carl Macek por el desplome del tipo de cambio entre el dólar y el yen, según otros porque nadie tenía muy claro cómo diablos hacer una secuela/spin-off con un Frankenstein todo remendado como éste), la cosa quedó ahí. Para no perder la inversión, sacaron los tres o cuatro primeros capítulos de "Los Centinelas" como una peli, un "Robotech II", ya que existía un "Robotech: La película" (otro Frankenstein, esta vez con metraje descartado de la serie de TV, junto con el anime "Megazone 23", encajado a la fuerza... yo dije que esto era enredado). Y dicho en crudo: los que perderán la inversión, son los que la arrienden en DVD (pero es que, ¿se habrán atrevido a sacar una edición en DVD de ESTO?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Veamos el asunto del siguiente modo: desde el ángulo del fanático casual, y del seguidor de Robotech. Partamos. El fanático casual se va a encontrar con una ensalada de cosas que no parecieran llevar a ninguna parte, y que ¡sorpresa!, en efecto no llevan a ninguna parte. Hay dos historias, la del despegue del SDF-3 y la boda de Rick Hunter con Lisa Hayes por un lado, y la de la resistencia de Tirol contra los invasores Invid, y no llegan a reunirse en ningún punto. Esto es lógico si se considera que era el anticipo de una serie de TV, pero apreciándolo como una peli, estas dos líneas argumentales que no se juntan no tienen nada que hacer una con otra. La historia de los tiroleses o tirolianos o tiotimolianos o como se llamen, está decentemente bien, aunque sea por las escenas de combate, pero a cambio tenemos a un villano, el Regente Invid, que dejas el piso lleno de heces con lo inepto que es, con sus celitos sobre su esposa y lo más evolucionada que es ella, su fijación con destruir Tirol a cualquier precio (esté o no esté la Flor de la Vida allí, y gastando toneladas de energía, a pesar de que su asesor de confianza le dice "hay opciones más baratas"...). La historia del SDF-3, por su parte, es larga, morosa, parece que no va a despegar nunca (de hecho, el SDF-3 como tal no despega nunca en la peli), y todo remata en la boda de dos personajes que no tiene ningún brillo para el espectador casual. Vaya cosa. ¿Y se supone que el casualish, pasando por aquí, después se entusiasme con "Robotech"...?

-- Para el fanático ultracompletista de "Robotech", "Robotech II: Los Centinelas" tiene el valor agregado de lo emocional, que puede llevar a perdonarle muchas cosas... o a enrabiarlo más, quién sabe. De partida, y olvidando a los puritanos que claman "¡¡¡MACROSS SÍ, ROBOTECH NO!!!" (a esos celosos guardianes de la ortodoxia de la fe en el anime, el General Gato les place usarlos como caja de arena), la peli cumple con ensamblar de manera más o menos coherente lo que en el original casi no lo era (y cómo podía serlo, si es que eran tres series independientes encamisadas a la fuerza). Aparecen personajes de las tres "generaciones" (de las tres series, deberíamos decir), vemos un evento tan canónico como el matrimonio entre Rick Hunter y Lisa Hayes (con el inevitable footage de archivo con los varitech haciendo pirotecnia, sacados de la boda de Maximilian Sterling con Miriya), y conocemos el planeta de los Maestros de la Robotecnia. Y aquí empieza el asunto a hacer agua. Porque en la "Robotech" original, el guión ya estaba dado, y Carl Macek simplemente había tenido que introducir ajustes por aquí y por allá. Dicho en crudo: los genios eran otros. Acá, en cambio, el guión es original, y la bajada en calidad es notoria. A alguien como su seguro servidor el General Gato le ponen a cien los robots gatiformes que los Invid sueltan en Tirol, pero en términos de consistencia temática, ¿no se supone que los Invid son alienígenas, y no podían conocer lo que es un gato hasta llegar a la Tierra, y estamos en un período anterior a su invasión contra los terrícolas...? Las escenas en Tirol son pobres, pobrísimas, mucho menos espectaculares de lo que esperaríamos, considerando que se trata del mundo nativo de los Maestros de la Robotecnia, una de las peores pesadillas del Universo Robotech. Los nuevos personajes presentados no tienen ningún impacto emocional (ni el piloto "quiero ser Rick Hunter", ni la piloto rebelde de papá, ni el patético Regente Invid, cuyo diseño gráfico era merecedor de mejor causa). Quizás hubieran hecho mejor en vender el VHS no como una peli, sino como lo que originalmente era, tres o cuatro capítulos compilados en un solo volumen, y así hubiera sido más perdonables estos errores, propios del trasvasije a un formato (el de largometraje, o mediometraje más bien) que no se suponía era destinado. Aunque por otra parte, si lo hubieran vendido así, jamás lo hubiéramos reseñado en Cine 9009...

IDEAL PARA: Fanáticos ultracompletistas de "Robotech" (y dije de "Robotech", no de "Macross", que tiene su propia j-continuidad).

ENLACES.

-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Artículo de la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 8 de junio de 2008

"Transformers: La película" (1986).


-- "The Transformers: The Movie". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Nelson Chin.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Judd Nelson, Orson Welles, Leonard Nimoy, Robert Stack, Norman Alden, Jack Angel, Michael Bell, Gregg Berger, Susan Blu, Arthur Burghardt, Corey Burton, Roger C. Carmel, Victor Caroli, Regis Cordic, Scatman Crothers, Peter Cullen, BJ Davis, Paul Eiding, Walker Edmiston.
-- Guión: Ron Friedman.
-- Banda Sonora: Vince DiCola.

-- "Transformers: La película" en IMDb.
-- "Transformers: La película" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot (¿qué se habrán fumado?) se está moviendo a toda pasta contra un simpático planetito poblado de robotitos. El muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot, que responde al nombre de Unicron, devora entonces al mundillo pelele, y con más eficiencia que Galactus, porque lo hizo solito y sin tener heraldos surfistas que le apuñalen por la espalda. Mientras tanto, en el futuro distante, en el año 2005 (la peli es de 1986, la época en que "futuro" significaba calles apestosas con chicas malas enchaquetadas en cuero y punkies, ¿vale?), el Universo Conocido es blitzkriegzado por la guerra entre los juguetes robóticos buenos, que son los Autobots, y los juguetes robóticos malos, que son los Decepticons. Los Autobots se han apoderado de dos lunas de su planeta nativo Cybertron, pero no conformes en su desatada ambición imperialista, quieren quitarles a los Decepticons el planeta que ocupan (Cybertron, pues), con la excusa de que es su planeta nativo y no les gusta que les priven de peregrinar al Santo Robosepulcro. En esta RoboJihad, los Autobots planean un enlace entre Ciudad Autobot y las lunas, pero los Decepticons interceptan el convoy y hacen discontinuar la venta de unos cuantos muñequitos Autobots en las jugueterías. Luego usan el vehículo como Caballito de Troya para meterse en Ciudad Autobot, y casi barren con ellos. Mal por los robotitos, por supuesto, porque habrán bajas de lado y lado, bajas que serían mucho mejor aprovechadas si pudieran unir fuerzas y combatir de esta manera a Unicron, que por necesidades dramáticas del guión, enfila recto hacia Cybertron...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dije a propósito de "Transformers" (la otra, la de carne y hueso, la cag... perdón, la deyección de Michael Bay), que en los '80s llegaron al extremo de la chunguez, de sacar series de TV auspiciadas por líneas de juguetes. Y éstas después saltaron al cine, o al DVD al menos. Ahí tienen "Amos del Universo" (basada en He-Man), "G.I.Joe: La película" (direct-to-VHS) y la que nos ocupa. En 1984 arribó a la TV una serie llamada "Transformers", y que fue grito y plata porque era de robots, y además estos robots eran muy chulos porque se transformaban. Claro que todos tenían la misma transformación básica (ya saben, meter los brazos y convertirse en vehículos o aviones), salvo unos pocos privilegiados que se transformaban en otras cosas, pero como lo que molaba eran los vehículos y aviones, tampoco nadie hacía demasiado caso de los otros. En fin, el caso es que la serie de televisión se vendió como churros, se convirtió en objeto de culto, fue secuestrada por el poder monetario del Duque Spielberg y entregada al Barón Bay en feudo para hacer cuanta trapacería se le ocurriera dentro de sus fronteras... Pero estoy adelantándome en el tiempo, incluso un poco más que el año 2005 de la peli que nos ocupa. Volvamos a ella. Sacaron la peli en 1986, y no la vio casi nadie. Ayudó la mala crítica, por supuesto, lo que no iba a alejar a los niños, pero sí a los papis que debían pagar el dinero de la entrada, y que dijeron "no, no, no, esa peli es muy violenta, ya sabes que la violencia es mala, y no te la llevo a ver". Bueno, hubo algunos padres más inconscientes que no querían educar a sus hijos sino entretenerlos, y los llevaron igual. En ese tiempo, mi amo no me quiso llevar. No importa, porque mis uñas quedaron afiladitas con su helecho regalón. En fin, garfieldadas aparte (la mala influencia de los cómic), lo cierto es que la peli fue un fracaso. Y bien merecido, por lo demás. Sí, a mí me gustaban los Transformers. Hubiera dado mi pata derecha, mis bigotes y mi cola por verla. Pero Bastet fue generosa conmigo y me lo impidió. De lo contrario, quizás intelectualmente siguiera siendo el Conscripto Gato, en vez de haber llegado a General Gato...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por un hecho casi obvio, pero no por ello con menos necesidad de mención. Esta peli fue hecha con fecha de entrega para la próxima semana, para aprovechar que los churros estaban todavía calientes y no debían enfriarse. Por otra parte, su público destinatario es justamente aquel que veía la serie de televisión. Ellos, los fanáticos, seguramente que gozarán como sexólogos chinos con las peripecias de sus juguetes favoritos entre la Tierra y Cybertron. La historia está diseñada específicamente para ser un puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie televisiva, y con ello la trama de la peli sufre un fuerte lastre. Para que nos entendamos, la primera mitad termina la historia de la segunda temporada (he ahí el duelo final entre el malvadísimo Megatron y el buenoide imperialista Optimus Prime), y la segunda mitad inagura la tercera temporada. Sí, es un enredo que no lo entiende nadie. No me culpen, yo sólo soy historiador del cine, nada más. Si quieres saber cómo Optimus Prime muere a manos de Megatron después de haber visto chorropetecientos capítulos de serie (¡UPS! Spoiler), entonces es tu deber cívico ver esto. El problema es que después de ese momento climático, a mitad de peli (¡UPS! Otro spoiler), viene el resto. Y no puede ser más anodino. La premisa del planeta gigante a punto de hacer mermelada de robot es interesante por sí misma, pero tiene el pequeño inconveniente de la escala: si el enemigo es físicamente muy grande, entonces el combate se dificulta y pierde interés (de hecho, la lucha final de los Autobots con Unicron linda el ridículo). Podía haber sido bien resuelta con un buen trabajo del binomio guionista-director. Lo repito: PODÍA haber sido bien resuelta etcétera. También NO PODÍA, como lógica consecuencia, y de hecho no pudieron. Es lo que tiene menospreciar a los niños: terminas creyendo que hacer una peli infantil sea sinónimo de hacer una peli ñoña, y no es el caso. Por el contrario, deberías ser incluso más cuidadoso en no caer en la ñoñería. La peli entera se resume en pelea, pelea, pelea. El desarrollo de personajes no es que sea mínimo, es que es nulo, incluso para los cánones de una de acción respetable. Aparte del duelo de Optimus Prime y Megatron, la única escena que excita medianamente la atención (fuera del imponente atracón que se manda Unicron en la primera escena, por supuesto, comienzo que pareciera ser homenajeado sutilmente en "Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer", con la idea de suprimir el carácter antropomórfico de Galactus), es aquella en que Megatron ajusta finalmente cuentas con el fastidioso Starscream. (Starscream, o sea "Grito estelar", con S intermedia, y no "Starcream", "Crema estelar", como traducen algunos no muy iluminados). Y esto también es a mitad de peli. ¡Ah, se me olvidaba! Uno de los protas humanos de la serie, veinte años en el futuro (2005, ¿recuerdan?), ha tenido un hijo, que es uno de esos niñatos que de tan adorable y heroico terminamos odiando. Lo dicho: los fanáticos de la serie se lo pasarán pipa. Los fanáticos irredentos, por lo menos (a mí me gustaba, ya lo dije, pero la peli, ejem...).

-- Bueno, mueren robots. No fue una decisión creativa, claro está (la razón última parece ser que los juguetes de los robots fueron discontinuados, y estrenaron otros juguetes nuevos, así es que para evitar que algún niño hinchara pidiendo los antiguos, que por lo demás estaban ya todos comprados, simplemente mataron a los personajes correspondientes en la peli). Pero mueren. Eso añade un poco de suspenso a la cosa. Después de todo, si la peli se abre con Megatron y sus esbirros cepillándose a cuatro de los buenos, entonces algo de tensión te mete tratar de adivinar a quién más le va a llegar la china. Y, contra la decisión de la juguetería responsable, algunos de los robots que parten en la peli, sí consiguen llegar vivos al final (a la rastra, por lo demás, pero vivos). Cosas como ésas no las veías en la serie original, en donde los robots se daban alegremente de tunazos, pero después se daban una reparadita y listo (y ahí tenemos a los críos matándose después al grito de "¡Yo soy Optimus Priiiiiime...!").

-- La música incidental, ¿qué decir? Bueno, en las partes de suspenso acompaña más que bien. Pero en las partes de acción vemos la inclusión de canciones que ¡horror! se corresponden con lo peor de la Música GlamFuckingHortera Metal ochentera, que en la época debieron quedar molonas (chicos malos ésos, ¿no?), pero en la actualidad descuadran por completo cualquier empeño por suspensión de la incredulidad. Y cuando dan paso a la música incidental de acción, ¿qué tenemos? Guitarras eléctricas tocadas en ese peculiar modo heavymetaloso conocido vulgarmente como "chillido de rata", y la comparación roedoril no le viene sólo por el timbre melódico. Pero en las escenas de suspenso acompaña bien, eso sí.

-- Para los historiadores del cine, digamos que fue la última peli en que participó Orson Welles. ¡¡¡Sí, mis amigos cinéfilos, el genio cinematográfico que partió su carrera con la justicieramente considerada mejor peli de la Historia del Cine, "El ciudadano Kane", rodada con miserables 25 años, cuatro décadas y media después vino acá, a recibir la extremaunción!!! Con los años, el genio de Welles no pudo desplegarse como correspondía, y se vio obligado a trabajar indignamente de garbancero por aquí y allá para pagar las cuentas, y suponemos que éste era otro de esos trabajos. Se dice que Welles, cuando le preguntaron por su personaje, dijo algo así como "soy un robot que es un planeta gigante, mato a muchos robotitos juguetes chicos que se hacen cosas horribles unos a otros, y entonces soy destruido". Las últimas palabras de Unicron en esta peli son, por tanto, "destino... no puedes... destruir... MI DESTINO", famosas últimas palabras después de las cuales su personaje muere, Welles sufrió después un ataque cardíaco, se despachó, y con eso se salvó de ir al estreno de la peli. Si les gustan esas morbosas recortinas de la Historia, pues vean a Kane/Welles/Unicron decir sus famosas últimas palabras, recordando aquello de sic transit omnia gloria mundi...

-- Momentos para el bronce: Unicron haciendo papilla de planeta, Optimus Prime vs. Megatron, la increíblemente maniquea introducción explicativa, la primera aparición de los Quintesson. Si toda, o al menos una parte importante de la peli, hubiera sido como esto...

IDEAL PARA: Fanáticos talibanes de los Transformers, historiadores del Transformerverso (debe haber alguno por ahí), y gente ociosa que pueda darse el gusto de perder una hora y media de su vida que, he aquí la mala noticia, nunca más podrán recuperar.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "TRANSFORMERS: LA PELÍCULA":

-- (Ir a la página). Comentario sobre la edición en DVD.
-- (Ir a la página). Esta peli en la comunidad Linkara.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Comienzo de la peli [en español]. -- Duelo final entre Megatron y Optimus Prime. Sigue la muerte de Optimus Prime [en español].

domingo, 11 de mayo de 2008

"Los Aristogatos" (1970).


-- "The Aristocats". Estados Unidos. Año 1970.
-- Dirección: Wolfgang Reitherman.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Phil Harris, Eva Gabor, Liz English, Gary Dubin, Dean Clark, Sterling Holloway, Roddy Maude-Roxby, Scatman Crothers, Paul Winchell, Lord Tim Hudson, Vito Scotti, Thurl Ravenscroft, Pat Buttram, George Lindsey, Hermione Baddeley.
-- Guión: Larry Clemmons, Vance Gerry, Ken Anderson, Frank Thomas, Eric Cleworth, Julius Svendsen, Ralph Wright, Tom McGowan y Tom Rowe.
-- Banda Sonora: George Bruns.

-- "Los Aristogatos" en IMDb.
-- "Los Aristogatos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

París, 1910. Oh, la Ciudad Luz... En dicha ciudad, cantadita la historia con la voz de, ahí es nada, el gran Maurice Chevalier, tenemos el cuento de unos gatitos muy finos y muy moños (¡¡¡MMMIIIAAAOOOUUUUUU...!!! La vida no es así de apacible para vuestro General Gato...). Estos gatos muy finos y muy moños son Duquesa y sus tres cachorritos: Marie, Toulouse y Berlioz. Pueden permitírselo porque la pasta para fomentar su gran tren de vida procede de una ancianita que en sus buenos años ha sido cantante, y ha amasado fortuna con ello. Su mayordomo (sí, el mayordomo es el criminal, gran tópico, ¿qué pasa con eso?) escucha por "accidente" una conversación de la ancianita con su abogado, en la que instituye por testamento como herederos a sus gatitos, después de lo cual pasará la fortuna a Edgar. Para el mayordomo, maldita sea si tiene que seguir sirviendo a gatitos mimados, de manera que opta por saltarse el trámite de que la fortuna pase por dieciséis patas felinas, y vaya a parar a las del sirviente en un solo movimiento bancario, cuando la abuelita se despache. Como esto es una Disney, Edgar no llegará a la monstruosidad agathachristiana de pirrarse a la cantante calva, pero sí que se deshará de los pequeños herederos con pelo. Con una jugarreta, consigue echarlos en una cesta y sacarlos de París. Pero, aunque se lleva su merecido cuando se encuentra con los fieros Napoleón y Lafayette, ya es demasiado tarde: los lindos aristogatos están lejos de París, perdidos a campo traviesa, y si los dan por muerto, el siguiente en la lista de herederos es el mayordomo secuestrador...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los tempranos '70s fueron críticos para los Estudios Disney. Desde que en 1937 el incombustible y ultraamericano Walt Disney rodara "Blancanieves y los siete enanitos", había mantenido un férreo control sobre cada cinta animada que iba saliendo de su factoría (sí, fue Disney y no un suche intermedio el que se cargó las historias originales en "Pinocho", "Alicia en el País de las Maravillas"...). Pero en 1967, la larga sombra de Walt Disney desapareció para siempre, según unos porque estiró la canilla y reposa en el cementerio, y según otros porque su cuerpo fue congelado para experimentos de hibridación extraterrestre. Antes de irse de este mundo, bien sea para el sepulcro o para la cámara de criogenización, el viejo Walt había finiquitado "El libro de la selva", y había aprobado ya los trámites iniciales para el nuevo proyecto, "Los aristogatos". Dejó tan bien engrasada la maquinaria, que la peli tardó tres años ("El libro de la selva" había tardado cuatro). "Los aristogatos" había recorrido un largo camino desde que fue propuesta en los tempranos '50s como una peli con actores de carne y hueso (y leche, son mininos...), y así llegó a ser la primera Disney sin Disney. Dicho en forma brutal: de esta película pendía que los Estudios Disney siguieran adelante o se hundieran junto con su Demiurgo Creador. Y siguieron.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Los buenos absolutos de la historia somos los gatos. Y ustedes los humanos, a tomar aire. CATS WILL RULE THE WORLD!!!

-- La peli tiene un excelente feeling. Eran los años en que Wolfgang Reitherman dirigía (o sea, era el timbraórdenes entre Walt Disney y el resto del equipo), y no me extrañaría que ya papá Disney estuviera chocheando en sus últimos años, como lo prueba la desastrosa "La espada en la piedra" y la anémica "El libro de la selva", ambas dirigidas por el mencionado Reitherman. "Los aristogatos" es la primera que Reitherman dirige sin el Ojo de Sauron espiando por sobre su hombro, y se nota un filme mucho más relajado, mucho menos obligado a ser over-the-top, sin tantas concesiones al payaseo espúreo, y esto redunda en una peli que, dentro de los cánones de la comedia animada Disney, es más seria que las dos antecesoras del tándem Disney/Reitherman, y tiene más fibra y músculo. Ayuda, por supuesto, que es la primera peli de Reitherman para Disney que no está basada en un texto literario anterior, lo que por supuesto permite estirar un tanto la creatividad con la historia, además de que los ripios y baches se notan menos (yo no sé cómo alguien que haya leído el original de Rudyard Kipling podría no sentirse ofendido por la infraadaptación de "El libro de la selva" para el cine por Disney).

-- La peli intenta ambientarse en el París de la Belle Epoque, que aparte cosas como "Moulin Rouge", es un escenario curiosamente muy poco recorrido por el cine a pesar de su gran potencial estético y narrativo (quizás porque el grueso de las pelis son producidas en el mundo anglosajón, se prefiere la Inglaterra Eduardiana para una peli "del 900"). Decimos "intenta" no porque no lo consiga, sino porque lo hace sin pasarse y volverse un repertorio de curiosidades antropológicas, feo vicio que pareciera querer afectar a varias pelis Disney posteriores que tratan de rellenar su anemia narrativa con una estética antropológica, como "Pocahontas" o "Mulan". Aparte de los fondos palaciegos y las casas, hay algunos toques sutiles por aquí y por allá, como por ejemplo el dibujo de varios fotogramas de la anciana, sutilmente diseñados a partir de los afiches y figurines modernistas de la época (sí, ya no es moderno, pero se lo sigue llamando "Modernismo", ¿vale?). Hay también algunas alusiones, como por ejemplo hacer del gatito Toulouse una especie de pintor precubista, regodéandose en el arte de arrojar manchas a un lienzo. Quizás el único gran detalles, es la inclusión más o menos gratuita de una banda de jazz, concesión necesaria para los niños que en la época más o menos alucinaban con The Beatles o The Rolling Stones, y que por ende forzaban a introducir un número de luces sicodélicas (y como en ese tiempo no había rock 'n' roll...), pero que hoy en día chirría un poco (jazz en París, vale, pero... ¿1910...?).

-- Maurice Chevalier. Sí, el gran chanteur francés hace una aparición casi al borde de la tumba (la estrella de los '30 y '40 ya tenía 82 años), y estaba perfectamente retirado cuando un par de amiguetes lo convencieron de que hiciera un último trabajo y te retiras, nene, ahora para los Estudios Disney. La canción es en realidad una alabanza de la vida de poltronería de los aristogatos, pero... ¡es que la canta Chevalier! La canta con el énfasis de Chevalier, el estilo de Chevalier, la picardía de Chevalier... Para quienes piensen que hacer una canción para una peli de dibujos animados es una triste manera de despedirse para un contemporáneo de Mistinguett o Edith Piaf, piénsenlo de nuevo: he aquí una buena de cómo el oficio y la maestría dignifican cualquier trabajo, por pequeño que se vea.

-- El trabajo de dibujo está notablemente bien. Reitherman insiste en echar por la borda el clásico dibujo blandengue Disney, para privilegiar figuras más angulosas y caricaturescas, bajo la influencia de los Looney Tunes de la WB (ya saben, Bugs Bunny, el Pato Lucas, el Coyote y el Correcaminos...). Pero lo que en las dos pelis anteriores chirriaba lo suyo, aquí encaja de una manera más armónica y natural. Seguimos viendo una peli que bien podría haber sido dibujada por el creador de Pepé LePew para Looney Tunes, pero no se cae en la exageración ni el payaseo caricaturesco, o no mucho por lo menos, y aunque hay abundancia de gags visuales, éstos están más contenidos, y por lo mismo, alcanzan un buen grado de brillantez (de antología es la secuencia en la que Edgar debe recuperar cierta evidencia, disputándosela a los perrazos Napoleón y Lafayette). Bravo también por eso.

-- Incluso hasta los amigos forzosos de los protagonistas (elemento indispensable de toda peli Disney que se precie de tal) son simpáticos. La banda de jazz es prescindible, pero el ratoncillo rescatador y la yegua de paseo en calesa son queribles en grado sumo.

IDEAL PARA: Ver una Disney injustamente rotulada como "menor".

"Tarzán" (1999).


-- "Tarzan". Estados Unidos. Año 1999.
-- Dirección: Chris Buck y Kevin Lima.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Tony Goldwyn, Minnie Driver, Glenn Close, Brian Blessed, Nigel Hawthorne, Lance Henriksen, Wayne Knight, Alex D. Linz, Rosie O'Donnell, Taylor Dempsey, Jason Marsden.
-- Guión: Tab Murphy, Bob Tzudiker y Noni White, sobre una historia Stephen J. Anderson, Mark Kennedy, Carole Holliday, Gaëtan Brizzi, Paul Brizzi, Don Dougherty, Ed Gombert, Randy Haycock, Don Hall, Kevin Harkey, Glen Keane, Burny Mattinson, Frank Nissen, John Norton, Jeff Snow, Michael Surrey, Chris Ure, Mark Walton, Stevie Wermers, Kelly Wightman, John Ramirez, todos ellos bajo la supervisión de Brian Pimentel, con material de guión adicional de David Reynolds y Jeffrey Stepakoff, basados en la novela de Edgar Rice Burroughs.
-- Banda Sonora: Mark Mancina.

-- "Tarzan" en IMDb.
-- "Tarzan" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Naufragio. Inglechutes varados en costas de la jungla. Gorilas criando a sus cachorros. Niñato de ingleses creciendo en la selva. Cachorro de gorila siendo arrebatado por un leopardo. Gorila hembra encontrando a cachorro humano, aparentemente también huérfano gracias a los colmillos del leopardo... Y, ¡hala!, tenemos a un nuevo integrante de la familia, creciendo entre los gorilas. Las cosas podrían marchar bien, pero ahí está el Gorila Alfa diciendo "¡no, no, no, ese cachorro nos traerá problemas!". Y vaya si los trae. En una de las tantas, el niñato humano es engañado por una treta de sus compañeros gorilas, y lo que sigue es de infarto. Con lo que el cachorro humano, ahora llamado Tarzán, está ahora cada vez más solitario y aislado. Las cosas darán un vuelco increíble cuando una embarcación con nuevos humanitos arribe a la costa. Se desencadenará entonces una catarata de acontecimientos que llevarán a Tarzán a descubrir la verdad de su origen, además de su vulnerabilidad a ese mermeloso sentimiento llamado amor... Y enfrentarse a ciertas horrorosas características humanas, como la hipocresía, la maldad y las ganas de llevarse souvenires de gorila desde la selva...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '90s, los Estudios Disney vivieron una nueva edad de oro, el primer verdadero Edén desde que pereciera el venerable patriarca Walt Criogénico Disney. La ristra de hits incluye "La Sirenita", "La bella y la bestia", "Aladino", "El Rey León", "Pocahontas", "El jorobado de Notre Dame", "Hércules", "Mulan"... Hasta llegar a la que nos ocupa, que es "Tarzán", y desde ahí, el diluvio, que llevaría a cerrar los estudios de animación 2D durante la eternidad de cinco años, después del wagneriano fiasco de "Vacas vaqueras". Poco importa que no todas estas pelis cumplan estándares mínimos de calidad, o que fueran respetuosos con el material original de base: lo importante es que recaudaron billetes de manera brutal, y eso enloqueció de codicia a los Estudios Disney. "Tarzán", como decíamos, es la última gran adaptación antes de los grandes fiascos de taquilla posteriores (aunque pelis como "Fantasía 2000" o "El Planeta del Tesoro" fueron claramente subestimadas, pero en fin...). Para sucesora de "Mulan", los Estudios Disney se fijaron en una vieja novela de Edgar Rice Burroughs. Los resultados de taquilla fueron demoledores. Los resultados de calidad también, pero en sentido inverso, podríamos decir.

-- La novela original "Tarzán de los monos", de Edgar Rice Burroughs, recomendable para cualquiera a quien le guste la aventura (aunque para qué pierdo el tiempo con la generación YouTube, esos pobres iletrados apenas conocen lo que es la palabra impresa), es pletórica de acción y aventuras, y sigue siendo un gran clásico literario, pero tiene un pequeño problema: está escrita para el gusto popular de principios del XX, y consecuentemente, es terriblemente racista y clasista. Tarzán es un noble, y su sangre noble lo hace sobrevivir en la jungla y enseñorearse sobre ella, para probar que es cierto aquello de la Sagrada Misión del Hombre Blanco. Los negros están ahí para hacer bulto, y en todo caso, cuando sean tan malvados que maten a los gorilas, Tarzán se encargará de ponerles las peras a cuatro. ¿Cómo diablos consigues pasar ese contenido a las audiencias de finales del XX? Bueno, si piensas que los Estudios Disney tenían la respuesta, te equivocas. La peli deja de lado todo ese espíritu de la novela original, es cierto, pero a cambio mete una tonelada de corrección política que no le hace nada de bien al original. O sea, ahora los nigga no aparecen, y el villano es un malvado antiecológico. Y se pone énfasis supremo en la infancia de Tarzán, no como un tipo más formidable que la vida, sino como un blandengue que se la pasa tres cuartos de la peli lloriqueando en plan "¿quién soy?". Estamos en las antípodas del héroe rudo y valiente de Edgar Rice Burroughs. O sea, los Estudios Disney destriparon por enésima vez una gran obra literaria (de aventuras, en este caso), y la infantilizaron y ñoñizaron para los gustos pequeñoburgueses de los papitos que quieren llevar a sus hijos al cine, para ver una peli "con valores". Pero bueno, al menos sigue en líneas generales la historia de Tarzán, y no vamos a discutir con eso (el final, en todo caso, es absolutamente diferente al de la novela).

-- Las escenas de acción. A pesar de que esta peli Disney se preocupa de tener los clásicos e irritantes secundarios chistosos (léase el sabio distraído que es el papá de Jane, o la maldita troupe de amiguetes gorilas wannabe-cool, por ejemplo), cuando pasa a la acción pura y dura, alcanza grados de rudeza y crueldad pocas veces vistos en otras pelis Disney. No es que haya gore, tampoco, si es que es para niños al final del día, pero en esta peli hay muerte, y más de una, y alguna de esas muertes es producto de una lucha armada (concretamente, la de Tarzán contra el leopardo). De hecho, toda la secuencia hasta la lucha de Tarzán contra el leopardo, es cine de primera clase, y hasta le perdonamos que conviertan a Tarzán en un quejica bienintencionado, en vez de ser la salvaje máquina de matar que era en la novela. (Tengo la rara idea de que esa parte es responsabilidad de la dirección de Kevin Lima, quien después tuvo tiempo sobrado para rehabilitarse y mostrar de qué era capaz, con la muy superior "Encantada"). Pero se los advierto: entre el minuto 30 y la pelea final, pueden perfectamente levantarse a cocinar algo. No se perderán de nada. Salvo que sean disneyianos irredentos. Pero en ese caso, ¿qué están haciendo, leyendo un blog tan eximio como Cine 9009...?

IDEAL PARA: Enseñarle a los niños pequeños quién demonios fue Tarzán... y después olvidarse.

domingo, 3 de febrero de 2008

"Encantada" (2007)


"Enchanted". Dirigida por Kevin Lima. Protagonizada por Amy Adams, Patrick Dempsey, James Mardsen, Idina Menzel, Susan Sarandon, Julie Andrews, Timothy Spall, Rachel Covey, Samantha Ivers, Matt Servito, Joseph Siravo, Michaela Conlin, Jeff Bennett (voz), Kevin Lima (voz). Estados Unidos. Año 2007.

¿De qué se trata?
Lalalí, lalalá, hay una bruja que quiere apoderarse del Reino (como siempre); una antigua profecía dice (como siempre) que perderá el Reino a manos de su encantadora hijastra (como siempre); la bruja manda entonces a su hijastra a confinamiento en lo más hondo del bosque (como siempre); la hijastra quiere conocer el verdadero amor (como siempre) y canta una bella canción para ello (como siempre), la cual lleva a un valeroso príncipe a encontrarse con ella (como siempre) y casarse (como siemp... ¡esperen, no llegan a casarse!). El Príncipe y la Princesa están a punto de casarse en el primer cuarto de hora de metraje, y ahorrarse el prolijo trámite de hora y media de peli Disney, cuando la bruja juega su última carta: empuja a la Princesa a un universo diabólico y encantado en el cual no existe el Amor Para Siempre, y en que todos son unos aprovechados egoístas, y en el cual las pelis Disney con linda música y sueños de amor romántico son para consumo de masas alienadas... ¡La Nueva York post 9-11! La bella princesita pasa entonces por una tonelada de apuros, porque ya verán el forrazo que es andar con un vestido lleno de capas de tul, cada una más suave y crujiente que la anterior (si, ya lo sé, Amy Adams está comestible como una galleta, ñomi ñomi). ¡Pero no se preocupen! Allí está nada menos que una niña pequeña, que aún cree en los sueños y en el Viejito Pascuero, que cuando ve a la chica decide que ella es una princesa de cuento, y que sí, papá, llevémosla a la casa porque necesita nuestra ayuda. El papá es un estirado y desengañado por la vida, que hace un GUAU VAYA REGALO a su hijita (eso fue sarcasmo, claro está), y que cree a la fulana haciendo el loco con sus ademanes de princesa, una especie loca y potencialmente sicótica, pero como no puede negarle nada a su hijita, pues bien, llevará a la princesa-loca a su departamento. Con lo que las cosas se precipitarán. Porque el príncipe parte en busca de la princesa, el papá de la chiquilla deberá lidiar con su novia ahora celosa de que su novio esté alojando princesas de cuento en su casa, la bruja envía a su propio acólito a liquidar de una vez por todas a la dichosa princesa (algo que debió hacer desde el principio, y es que las villanas Disney están más que necesitadas de leer "El Príncipe" de Maquiavelo)... y Pip, la ardilla amigui de la princesa, por estar en el mundo real... ¡Ya no habla!

El espíritu de los tiempos.
Son tiempos difíciles para los cuentos de hadas. Históricamente, éstos han servido a varios propósitos, algunos de ellos bastante diferentes, por no decir contrapuestos entre sí. Por una parte, forman parte de las esperanzas milagreras del campesinado, un escapismo hacia un mundo de ilusión en donde todo se arregla con la Fuerza (sí, ya sé lo que están pensando, "La guerra de las galaxias" es también un cuento de hadas, sólo que vestido con ropaje futurista, y eso lo he dicho unas sepetecientas veces... ¡si hasta hay una Princesa!). Por la otra, son un mecanismo de conformismo social, ya que la experiencia del éxito vicario purga la necesidad por exigir cambios sociales, de una manera que resulta inocua para las clases dirigentes. Por otra, son una manera encubierta de hacer algunas feroces sátiras sociales (lean desapasionadamente y en su contexto un cuento cualquiera de Charles Perrault, y ya verán cómo hacía arar en el piso a los aristócratas franceses del XVIII... algo que harán con armas menos literarias y de manera mucho más mortífera los revolucionarios de 1789). ¿Qué significa entonces que el hipertecnificado y postmodernista siglo XXI ya no crea en los cuentos de hadas? Y una pregunta más espinosa... ¿en verdad hemos dejado de creer? Vean lo que pasó con Shrek el Ogro. Se suponía que "Shrek" era la peli de cuentos de hadas para acabar con las pelis de cuentos de hadas, la que iba a dar vuelta a todos los cánones y clichés del género, pero después hicieron una "Shrek 2" en la que aún había voluntad paródica, y después una "Shrek Tercero" en la que teníamos un nuevo cuento de hadas, contado de la misma engolosinada manera de toda la vida... (y además, mal). Parece ser que mientras vivamos en una sociedad en donde un solo fulano como Bill Gates tiene tanta fortuna como una nación africana cualquiera entera, mientras en Chile haya gente que pueda comprarse helicópteros privados mientras otros apenas malviven con menos del sueldo mínimo y sin contrato de trabajo por escrito, mientras en Estados Unidos hayan reventones de burbujas bursátiles que arrastren pérdidas de cien mil millones de dólares para empresas de telecomunicaciones sin que éstas se despeinen en tanto hayan toneladas de inmigrantes sin documentación trabajando por apenas la comida y el techo, los cuentos de hadas seguirán siendo necesarios. O esa gente desamparada cree en algo, o habrá revolución social; y en ese caso, 1789 será apenas una fiesta de fuegos de artificio. En ese sentido, una peli como "Encantada", que busca al mismo tiempo parodiar y homenajear a los cuentos de hadas clásicos, es casi una misión imposible, destinada al fracaso desde el comienzo. Hercúleos son los esfuerzos que sus creadores llevaron a cabo para conseguir superar esta contradicción casi insuperable. Y por Dios que lo lograron. Si la medida de un éxito viene determinada por la medida del problema a afrontar, entonces ésta es sin lugar a dudas la peli más exitosa de la entera primera década del 2000.

¿Por qué verla?
- Primero que nada, una cuestión de perspectiva. La idea de "personajes de universo de ficción que cruzan la lógica de su universo con el universo real" ha sido explotada ya en pelis. La versión sórdida y cultureta fue la injustamente olvidada "Cool World". La versión para pelis de acción del mismo principio fue "El último héroe en acción" (si, la peli en que Arnold Schwarzenegger debía lidiar con un niñato insufrible que era fanático de sus pelis). Ambas pelis fracasaron por lo mismo: la gente no va al cine a ver el universo real sino uno ficticio en donde los romances funcionan y los malvados mueren al final, y si metes al mundo real en la ecuación, todo el valor escapista de la peli se pierde... salvo que al mundo real apliques las mismas convenciones del género y con eso desvirtúas que se trata del mundo real. "Encantada" tiene la inteligencia de abordar este problema creando mutuas interacciones entre los personajes del mundo real y los del mundo pasteloso Disney, y por lo tanto consigue darle fuerza y realismo a una premisa que, bien mirada, no tenía por donde funcionar. Punto a favor.
- Nunca pensé que llegaría el día en que diría esto, pero acá va: es una peli ñoña a más no poder, y ése es su mayor encanto. Sí, por una vez en la vida la ñoñería es un gran punto a favor. Porque la peli parte como una sátira a los cuentos de hadas, y una sátira a ratos enormemente corrosiva, pero termina en un final pasteloso a más no poder. ¿Y saben qué? Funciona. No me pregunten por qué. Quizás es la necesidad de creer que aún existe Dios en este mundo. Pero funciona. No pregunten razones. Esto es magia. Y esta peli la tiene. A raudales. No es una peli Disney hecha por fórmula, después de tomos y tomos con resultados de megaestudios de mercado. Rinde homenaje a lo mejor y más rancio de la tradición Disney, y lo hace con energía. El tributo a "Blancanieves y los siete enanitos" es una más que brillante actualización del original, y para públicos post-2000 podría pasar que a ratos superara al cartoon de 1937 (por otra parte, seamos justos, no podríamos llegar a tan bella techumbre si alguien setenta años antes no hubiera echado los cimientos de la casa). A pesar de ser una peli Disney, estamos en las antípodas de la comedia por la comedia, y tenemos pura y genuina emoción aquí.
- La sátira social aquí es despiadada. La labor de desmentir cuentos de hadas apenas tiene su inicio en escenas como el Príncipe de cuento haciendo el mongo a lo largo y ancho de Nueva York. Algunas escenas son enormemente crudas y duras, mucho más que las pelis gore de mostrar destripamiento y cosas así. El diálogo en el cual la Princesa se entera de que en este mundo el amor no es para siempre, y de que existen divorcios, es hincadientes a más no poder. Y no digamos la actitud que todo el mundo asume ante la Princesa o el Príncipe, cuando los ven tan ingenuotes en nuestro mundo moderno. Al final de la peli resulta que ganan la magia y el romance, vale, pero un final tan pasteloso, ¿no será en realidad un deus ex machina supremo, un recurso habilidísimo que hasta a los ejecutivos de Disney se les pasó entre líneas, para refregarnos en la cara que "esto en definitiva es demasiado bello para ser así"...? Eurípides era un maestro de esta técnica, pero por supuesto que los altos ejecutivos de Disney no han visto nunca una obra teatral de Eurípides, y menos aún se han tomado la molestia de leerle. El significado del deus ex machina final en donde al final el amor y la bondad vencen, es materia abierta a interpretaciones, por supuesto; no sería la primera vez que alguien en una obra de arte dice mucho más de lo que quería dejar escapar...
- Las actuaciones son brillantes. Amy Adams se roba la peli, indiscutiblemente, como la Princesa Giselle (qué nombre tan icónico, si me preguntan); su rol está hecho tan pasteloso como se supone que debería serlo, pero sin caer en el amaneramiento ni la actitud pelolais; si tuviera que buscar algún equivalente a su personaje y modos de actuación, tendría que remontarme hasta los lejanos días de juventud de Barbara Eden, cuando ésta interpretaba a la carismática Jennie en "Mi bella genio" (¡ahí tienen su idea del millón de dólares, genios! ¡Y gratis!). Patrick Dempsey está también notable como el joven padre de familia que está inmerso en "la realidad" y por lo tanto "se niega a creer"; quizás sea un chiste entre líneas que este tipo haya protagonizado años atrás su propia peli pastelosa, el clásico teenager ochentero "Novia se alquila" (sí, veinte años antes de "Encantada", él era el tipo que prefería alquilar a la chica popular de la escuela en vez de comprarse un telescopio). James Mardsen parece autoparodiar su rol de varias otras pelis (fue Cíclope en "X-Men" y el tercero del triángulo en "Superman regresa"), y la verdad es que lo hace con un sentido del humor magnífico (aunque vamos a ver si no se está interpretando a sí mismo en definitiva); pareciera ser que tratando de meterse en roles dramáticos, James Mardsen nos está negando al gran cómico que existe dentro suyo. Susan Sarandon como la malvada Reina Narissa, aunque aparece al final de la peli, demuestra porque ella es ¡¡¡Susan Sarandon!!!, así, con exclamativos, y las chicas de los teams playeros a cavar zanjas; si querían hacer una Reina ezque-Villana de Blancanieves, no podían haberse buscado una mejor actriz, y su casting fue básicamente darle al clavo. La no muy conocida Idina Menzel, por su parte, en su rol de apoyo (es la chica futura madrastra de la niña que cree en princesas) aporta su granito de arena a un rol que en principio es bastante repelente, pero que por el camino va demostrando que también puede humanizarse su poquito. Timothy Spall compone un gran esbirro tonto-con-sentimientos, y es imposible detestarlo (y ya sabemos que estos esbirros tontos son detestables no por villanos sino por tontos). Y Rachel Covey completa el elenco principal como la chica que creía en princesas, y que ¡sorpresa! ¡No resulta ser una repelente mocosa sabelotodo! Bueno, sí, un poco, pero no se nota demasiado cargada la mano.
- Grandes hallazgos de guión. La ardilla Pip, que al pasar al mundo real pierde la capacidad de hablar, y que a diferencia de otros pastelosos "mejores amigos de la prota" del Disneyverso, tiene carisma y se roba la peli con cada aparición suya. La sátira/homenaje a la escena de "Blancanieves y los siete enanitos" en donde la Princesa recluta a punta de gorgoritos a una fuerza de trabajo animal para limpiar el departamento. La impecable lógica de cuentos de hadas que el Príncipe y la Princesa desarrollan en el mundo real, con las terribles y desopilantes consecuencias que son de imaginar.
- Un último punto. Las versiones de caricatura de los personajes SON los personajes, y no hay diferencias entre ambos. ¿Estoy diciendo lo obvio, acaso? ¿Es que el buen General Gato se ha vuelto senil? Oh, no. Estoy pensando en el fiasco que significó "Cool World", peli no tan mala como para estar relegada al olvido, pero no tan buena tampoco como para tenerla de icónica, y que falló en un importante pivote: el personaje de caricatura que la protagoniza es terriblemente sexy en el dibujo, pero al pasar al mundo real, a pesar de tomar el cuerpo de la por entonces muy apetecible Kim Basinger, se veía terriblemente deslavada, por la pretensión de los animadores de conferirle un look de historieta en vez de recrearla como la bomba sexy que se supone su personaje era (con el correspondiente horrible maquillaje que la hacía parecer un cross over de geisha japonesa con callejera ochentera). Aquí vemos a una Princesa que en su versión de dibu animado es la viva réplica de tantas y tan señaladas Princesas Disney, y que en su versión de Amy Adams sigue viéndose encantadora y sexy, aunque luzca un tanto avejentada (33 años al momento de rodar la peli, una edad harto más elevada que el período nubil de una Princesa Disney que se precie); pero en fin, no vamos a fijarnos en esos detalles teniendo tantas otras cosas que admirar de la peli, ¿verdad?

IDEAL PARA: Ver, más que una parodia, un gran homenaje al cine Disney de toda la vida, al cine Disney de alturas... Y con más de algún elemento corrosivo para alimentar la inteligencia sutil.

domingo, 23 de diciembre de 2007

"El Libro de la Selva" (1967).


-- "The Jungle Book". Estados Unidos. Año 1967.
-- Dirección: Wolfgang Reitherman.
-- Actuación: Voces de (en inglés) Phil Harris, Sebastian Cabot, Louis Prima, George Sanders, Sterling Holloway, J. Pat O'Malley, Bruce Reitherman, Verna Felton, Clint Howard, Chad Stuart, Lord Tim Hudson, John Abbott, Ben Wright, Darleen Carr.
-- Guión: Larry Clemmons, Ralph Wright, Ken Anderson y Vance Gerry, con aportes sin acreditar de Bill Peet, basados en el libro de Rudyard Kipling.
-- Banda Sonora: George Bruns.

-- "El Libro de la Selva" en IMDb.
-- "El Libro de la Selva" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

De haber sabido la de trifulcas que iba a pasar, Bagheera hubiera hecho precisamente eso, pasar, pero del verbo "pasar de largo". Pero no. Por muy pantera que sea, Bagheera se enternece con un "cachorro humano", como lo llama, y se niega a darle muerte y merendárselo. Gracias a lo cual tenemos película, dicho sea de paso (eso pasa por saltarse las leyes de la naturaleza, ¿ven, niños?). Pero veamos. Bagheera se lleva al alevín humano consigo, y lo deja en adopción a una familia de lobos (otro carnívoro más... ¿es que nadie devora a nadie en esta selva...?). La pareja de lobos y su respectiva progenie acceden a criar al lobo calvo, y Mowgli, porque así se llama el polluelo humano (alias "ese loco bajito") se transforma en un niño hecho y derecho. Mas, las malas noticias empiezan a soplar con viento gélido por la selva. Shere Khan, el temible tigre, está de regreso en la jungla. Y todos saben que Shere Khan odia a los humanos por principio, y que a la primera oportunidad que tenga, arrojará la dentellada. De manera que Bagheera tiene otra vez que hacerse caso del renacuajo humano, y llevárselo consigo. En mala hora. El niñato, como es tradición en los filmes de Disney (léase "Pinocho", "Peter Pan", "Alicia en el País de las Maravillas") pasa de los adultos y le gusta hacer las cosas a su reverenda berenjena, lo que por supuesto es caldo de cultivo fácil para la moralina final Disney de "cuando seas niño, obedece a tus mayores, ellos saben lo que es mejor para ti". Pero en fin, regresando a la peli. Bagheera se lleva a la larva humana consigo, y tras algunas peripecias, se encuentra cara a cara con el temible Baloo, un oso que amenaza terriblemente al niño con la peor de las amenazas posibles: le dice al chico que no hay que preocuparse, que la vida de holganza es buena, que debes pasarla bien y relajaaaaaarte, compadre. Y como Baloo está harto más entretenido que Bagheera, el chico empieza a hacerle caso y a irse por el lado del discurso hippientocomunista del oso, y empieza a pasar de la pantera. En mala hora, porque ahí andan dando vueltas los monos de la ciudad perdida y están dispuestos a hacerle pasar un muy mal rato a Mowgli, y eso por no hablar del gran enemiguete, de Shere Khan, quien ha oído y se ha olido la existencia de un ternero humano, y está dispuesto a hacérselo novillos en la panza.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1967, Walt Disney había acumulado treinta años de triunfos glamorosos como productor de dibujos animados, desde su supermegahit "Blancanieves y los siete enanitos", hasta la película en comento (bueh, con alguna excepción, que "Fantasía" le quedó la retemblina de artística, pero de público acabó más bien corta). Uno de los puntales más sólidos del canon fílmico animado de Disney, es su sistemática campaña de masacre y saqueo, con espíritu de conquistador español, de todos aquellos viejos clásicos literarios que fueron adaptados desde las altas cumbres hasta el gusto más bien verde y vulgar del pequeñoburgués yanki promedio: "Pinocho", "Alicia en el País de las Maravillas", "Peter Pan", etcétera. Después de haber hecho pedazos la leyenda artúrica con la anémica "La espada en la piedra", Walt Disney se embarcó otra vez en pos de la Literatura Inglesa. Ahora, la indefensa víctima fue Rudyang Kypling. Por cierto, el espíritu de Kypling se vengó cumplidamente, porque mientras Walt Disney estaba produciendo esta película, falleció de cáncer... A medida que pasaba el tiempo, los filmes Disney se iban haciendo cada vez más conservadores y reaccionarios (ya mencionamos "La espada en la piedra"), y no parecía querer darse cuenta de que mientras seguía haciendo filmes de moralina ramplona y yankizante, el mundo afuera estaba hirviendo de hippies (o acaso por eso).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una película con ciertas pretensiones. El estilo de dibujo es fiel continuación de "La espada en la piedra", en su estilo "corto del Correcaminos", pero está más pulido (por cierto, ambos filmes comparten el mismo director, Wolfgang Reitherman, cuya carrera de director está escalonada de filmes Disney). Incluso hay un bonito efecto especial en el tratamiento visual que se le confiere a una cascada de fondo. Por otra parte, da una pista el hecho de que Shere Khan, el villano principal, en la versión original reciba su voz nada menos que de George Sanders, siempre fiel a su rol de clásico secundario de lujo, en los filmes de los '50s y '60s ("Sansón y Dalila", el "Ivanhoe" de 1952, "Salomón y la Reina de Saba", y agárrense, fue el Señor Frío en el "Batman" televisivo de los '60s). Nosotros no lo pudimos apreciar porque tuve acceso a la versión doblada al castellano, en el cual estaba el humorista mexicano Tin Tan como Baloo (en su época quizás fue un gran aporte, pero ahora)... Consigue ser alegre cuando debe ser alegre, risueña cuando debe ser risueña, y siniestra cuando debe ser siniestra. Consigue incluso un poco de drama, con los constantes narizazos de Mowgli contra una realidad que le supera y le obliga a encaminarse hacia donde debe, hacia la civilización ("por tu bien, hijo mío, por tu bien").

-- Ahora, veamos la parte negra. ¿Alguna vez han leído "El Libro de la Selva", de Rudyang Kypling. Es una maravilla estilística, y al mismo tiempo una hermosa colección de relatos, de los cuales SÓLO ALGUNOS están protagonizados por Mowgli. Dicho más claramente: la película se salta a matacaballo la mayor parte de los episodios para centrarse en Mowgli, y de paso, se carga toda la belleza narrativa. El incidente en la ciudad prohibida, que en la novela está resuelta con tensión, misterio, y un tono siniestro, en la peli es divertida, o al menos pretende serlo (y de buenas intenciones está empedrado el infierno). El discurso intelectual es desagradablemente reaccionario, y se reduce a la idea de que los humanos deben estar con los humanos, y los animales con los animales (¿quién dice?). El personaje de Baloo, que propugna vivir como el buen salvaje, está trágicamente equivocado, porque como buen enemigo de los yankis, le quita el hombro al trabajo. Los monos de la ciudad perdida, en su calidad de caricatura de los hippies y los latinos, no pueden ser más sangrantes. Shere Khan parece una caricatura de sí mismo, y en la novela tiene harta mayor presencia. Presentar a los elefantes como una panda de ridículos es delito, después de haber visto el respeto que tiene Kypling por la profesión marcial. Como siempre, podemos decir que la falta de respeto contra el original literario puede justificarse en parte al menos, si la ganancia supera a la pérdida, pero la verdad de las cosas es que aparte de casi inadaptable en cuanto libro, "El Libro de la Jungla" es demasiado bello para que gane algo si se le quita la más pequeña de sus partes. De hecho, se rumorea que el guionista original, Terry Gylkinson, decidió irse a paseo después de que no pudiera escribir un guión que prescindiera de los aspectos más oscuros del libro, tras lo cual se contrató a un par de paniaguados que culminaran la faena...

-- Lo que voy a decir es de exclusiva responsabilidad personal. ¿Es idea mía, o hay un cierto tono de represión sexual en torno a la historia? Mowgli crece con una familia putativa, y cuando debe marcharse, termina en manos de un Bagheera agresivamente dominante, aunque sensato (la imagen de un padre de familia de la Era Eisenhower, si me preguntan), y un Baloo condescendiente y algo alocado (la imagen de una madre de familia sexy y descocada, también en el Baby Boom). Eso, por no hablar de que Mogwli "se hace hombre" (literalmente, porque deja de ser animal y abandona la jungla) cuando conoce a una chica, con la cual, por cierto, se hace terriblemente torpe. Ya ven: haber conocido a una chica salvó la heterosexualidad de Mowgli.

IDEAL PARA: Niños pequeños y público que NUNCA haya leído el texto original de Kypling.

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