11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 19 de abril de 2012

"La mañana siguiente" (1986).


-- "The Morning After" (título original en inglés), "A la mañana siguiente" (título en España). Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Sidney Lumet.
-- Actuación: Jane Fonda, Jeff Bridges, Raul Julia, Diane Salinger, Richard Foronjy, Geoffrey Scott, James 'Gypsy' Haake, Kathleen Wilhoite, Don Hood, Fran Bennett, Michael Flanagan, Bruce Vilanch, Michael Prince, Frances Bergen, José Angel Santana.
-- Guión: James Cresson, con aportes sin acreditar de David Rayfiel.
-- Banda Sonora: Paul Chihara.

-- "La mañana siguiente" en IMDb.
-- "La mañana siguiente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Existe algo peor que despertarse en una cama, tu cama u otra cualquiera, con una resaca espantosa, y descubrir que tu ligue ocasional de anoche es un adefesio con el que sobrio no te habrías metido ni aunque fuera el último homínido vivo sobre la superficie terrestre? Sí, existe algo peor... Despertarse en una cama, tu cama u otra cualquiera, con una resaca espantosa, y descubrir que tu ligue ocasional de anoche está criando moscas. La clase de moscas que meten sus huevitos en los cadáveres, para que nos entendamos. A la actriz Alex Sternbergen le pasa. Antaño gloriosa presencia actoral en esto o aquello, y ahora bien apegadita a la botella, doña Alex ha tocado fondo (Jane Fonda en su etapa de actriz seria). ¿Qué hacer? Si va a la policía, la agarran a ella. Y claro, ya sabemos dentro de las pelis, siempre hay algún heroico abogado que tome el caso y, contra toda la evidencia que la apunta a ella, logra probar su inocencia de una manera tan maestra y más allá de toda duda posible, que no sólo convence al jurado y a la prensa sino también al espectador promedio, así de maestros son. Pero claro, Alex Sternbergen no tiene idea de que está dentro de una peli que nosotros estamos viendo, y esa historia ficticia para ella es la realidad, y ella razona prudentemente que en esa realidad los inocentes no siempre se salen con la suya. Además, la actriz otoñal estaba con un buen caso de curda, por lo que la pregunta se impone, claro... ¿y si no fue ella misma quien le dio el bajo al tipo? Para colmo, el tipo era un fulano medio cuestionado porque, bueno... se supone que tenía grabaciones de ésas en que aparecen chicas bonitas mostrándolo todo (era 1986, no como ahora que se graban upskirts y lesbian scenes con cámaras celulares, y las minas se sienten orgullosas y too en vez de bajarles el santo pudor). De manera que vaga un poco aquí y un poco allá, buscando fugarse de Los Angeles. Por esas vueltas y revueltas del guión, se topa con un tipo que, bueno, es jovencito (Jeff Bridges hecho un crío). Y chispas van y vienen, un poco vaya uno a saber por qué, porque la otra es más vieja, no está tan buena, y es una chupabotellas de cuidado (bueno, a lo mejor por ahí, vaya uno a saber). El caso es que ambos congenian y todo, pero ¿cómo esconderle la verdad de que a la chica se le amanecen fiambres en la cama? ¿Y si el chico tuviera algo que ver con el follón? La mañana siguiente se alarga y se alarga y se convierte en algo parecido a lo que Jack Bauer decía con resignación en la primera temp de 24 de que "today is the longest day of my life". Con el agravante de que la chica no tiene ni la energía ni la pericia de Jack Bauer para lidiar con un simple muertito y una investigación policial de ná...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Jane Fonda las ha pasado por todas. Actoralmente hablando, claro. Minorra rica: "Barbarella". Activista: "El baile interminable". Chica heroica: "El síndrome de China". Actriz dramática: "Agnes de Dios". Y finalmente, vieja de mierda: "Una suegra de cuidado" y "Las reglas de Georgia" (¡sí, la venerable Jane Fonda acabó como patiño de Jennifer Lopez, y como tratando de demostrar que se podía caer más bajo, siguió siéndolo pero ahora de Lindsay Lohan!). Pero en los '80s se llevó algunos buenos tantos. Además de esos videos en que aparecía con mallas spandex apretadas y que generaron toda una moda y furor (abrió el camino para los videos de ejercicio de Cindy Crawford y de Josefa Isensee, miren ustedes), también hizo algunos roles notables. Ahí están "Agnes de Dios" y "Gringo viejo" para probarlo. En estos dimes y deretes unió fuerzas con Sidney Lumet, el gran hombre detrás de pelis ciclópeas como "12 hombres en pugna", "Serpico", "Asesinato en el Expreso Oriente", "Tarde de perros" o "Network: Noticias que matan". El resultado por desgracia no fue exactamente 1+1=2, sino más bien "uno más uno igual un medio". Porque la peli se llevó aclamación crítica (merecida) para el papelazo que se manda Jane Fonda, pero pasó discretamente de todo lo demás. A un cuarto de siglo de estrenada, la verdad es que es una peli un tantín olvidada. Y en algunos respectos, con razón.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es de esas pelis que nacen condenadas a la mediocridad, y si se dejan ver sin excesivo fastidio, es por la estrella que las levanta. En este caso las estrellas son dos: Jane Fonda y el director Sydney Lumet. La Fonda está simplemente brillante en el rol y lo borda, como una actriz acabada que se ha refugiado en la bebida. Esta no es de esas pelis en que el personaje es alcohólico pero se le cura mágicamente la borrachera cuando tiene que defender su vida, la familia o la Patria (¿alguien dijo "Iron Man 2"?): la Fonda (su personaje, por supuesto) se la pasa arriba de la cuerda media peli entera, y le sale muy bien. Ayuda claro que para los momentos claves en que debe defenderse, o está sobria o está con una resaquita así de nada, claro, pero eso habla de la inteligencia del guionista para meter bajo la alfombra detallitos así. Por otra parte, en lo que en manos de otro director podría haber sido otro de esos thrillers efectistas e impersonales, en las manos de Sidney Lumet se transforma en otro de sus brillantes estudios de caracteres. El caso es que más allá de lo rocambolesco de la premisa, la trama no da mucho de sí, y de hecho se adivina desde lejos cómo es que el muertito se murició (el guión incluso tiene que esconder un detalle esencial hasta el final, para que sea más difícil de adivinar qué sucede). Por lo tanto, Sidney Lumet opta por el saludable recurso de echar por la borda la investigación, y centrarse en el retrato de sus personajes, y aquí se luce sacando agua de donde no la hay. Incluso se permite sacarle partido a un tema transversal en la cinematografía de Lumet, que es su repunto de crítica social, de cómo la sociedad es grande, vasta y hostil, y no está construida para perdedores como tú o yo (el final... bueno, la penúltima escena en realidad... en verdad hasta da lástima inclusive). Toda una muestra de maestría, porque claro, si tienes un guión armado y bien armadito, pues puedes ser un gran cineasta y te llevas los laureles y todo, y además la tienes fácil, mientras que sacar algo bueno de un guión mediocre, eso sí exige genio. Al final no tienes una peli que te vas a perder la mitad de tu vida si es que no la ves, pero se defiende esforzadamente y deja un buen sabor de boca. Matarte por buscarla quizás sea mucho, pero si de repente la encuentras... y te gustan las buenas actuaciones... y la dirección pulcra y eficiente... entonces quizás...

IDEAL PARA: Ver a Jane Fonda en uno de sus mejores roles.

sábado, 18 de febrero de 2012

"Experto en diversión" (1986).


-- "Ferris Bueller's Day Off" (título original en inglés), "Un experto en diversiones" (título en México), "Todo en un día" (título en España). Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: John Hughes.
-- Actuación: Matthew Broderick, Alan Ruck, Mia Sara, Jeffrey Jones, Jennifer Grey, Cindy Pickett, Lyman Ward, Edie McClurg, Charlie Sheen, Ben Stein, Del Close, Virginia Capers, Richard Edson, Larry Flash Jenkins, Kristy Swanson.
-- Guión: John Hughes.
-- Banda Sonora: Arthur Baker, Ira Newborn y John Robie.

-- "Experto en diversión" en IMDb.
-- "Experto en diversión" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La apertura de la peli es toda una declaración de intenciones: Ferris Bueller hablando directamente al espectador ("quebrando la cuarta muralla", hablando en técnico) acerca de cómo ser un cretino y un patán mola mazo, compa're. Acostúmbrense porque esto será una tendencia de la peli: Ferris Bueller mola, Ferris Bueller la lle'a, Ferris Bueller es lo máximo, y si no eres como Ferris Bueller, a lo mejor tienes la suerte de parecerte a él, porque él es OH-MY-GOD tan espectacular que no puedes menos que amarlo. El caso es que Ferris Bueller decide que no irá a la escuela ni hará nada productivo por la vida. ¿Por qué? Buenoooooo... Porque no se le antoja, ¿hay acaso un motivo mejor? El caso es que nuestro parásito favorito, destinado por supuesto a convertirse en tu nuevo mejor amigo, inventa toda una estrategia para engañar a sus padres, tan compleja que menos trabajo le daba ir a la escuela y todo, si total... Pero la estrategia de Ferris no se detiene ahí. Porque verán, que sería de este narcisista si no tuviera un amigo que fuera como felpudo para sus pies, y una novia bonita que estuviera entusiasmada por seguir en todas sus andanzas a... ¡¡¡FERRIS BUELLER!!! ...y probar así que ella también mola, la lle'a, etcétera, ya se saben el credo. De manera que va a la casa de su amigo, que está prisionero de una enfermedad ésta sí real, y luego diseña toda una estrategia para sacar a su novia de la escuela. Porque verán, Ferris Bueyes... er... perdón, Ferris Bueller en realidad podríamos decir que querría estar solita con su novia y todo, pero es que es el amigo el que tiene el auto bakán que tiene la catego como para ser manejado por... ¡¡¡FERRIS BUELLER!!! De manera que tenemos al trío maravilla marchando... ¿a un threesome? No, demasiado gay para alguien tan AWESOME como FERRIS BUELLER, de manera que simplemente se van de juerga por la ciudad, fusilándose tarjetas de crédito que por supuesto no son las suyas. ¡Ah, pero no se crean! Hay dos personas que no se tragarán la mascarada. Una de ellas es la insoportable hermana de Ferris Bueller, y la otra es el director de la escuela. ¿Conseguirán ambos hacer volver a Ferris Bueller en sus cabales y convertirlo en un ciudadano decente y de bien, respetuoso de las leyes y de la autoridad, o se estrellarán contra el BAKANISMO de FERRIS BUELLER y recibirán su merecido por no ser tan AWESOME como FERRIS BUELLER...? Es una escrita y dirigida por John Hughes, nenes, así es que hagan sus apuestas...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

John Hughes fue el no-va-más del cine adolescencial en los '80s. Su receta fue bastante simple, mirada en retrospectiva. Tómese a un grupo de adolescentes, que puede oscilar entre dos y cinco, pínteselos como rebeldes-pero-de-buen-fondo, colóquese enfrente a numerosos adultos estúpidos y obtusos como símbolos de autoridad, y haga que todo el drama gire en torno a conflictos que los llevarán a madurar, hacerse adultos, y respetarse a sí mismos. "Se busca novio", "El club de los cinco", "La chica explosiva" o "La chica de rosa" siguen todas ellas más o menos la fórmula, con variaciones más bien cosméticas. Su fórmula arrasó con la taquilla adolescente en los '80s gracias a una generación despertándose de la autocrítica y autoconciencia de los '70s para sumergirse en el yonkismo de MTV y su cultura de young-and-shiny-is-better. "Experto en diversión" es el epítome de esta manera de entender el cine. John Hughes escribió confesadamente el guión en apenas una semana, casi en estado de trance, debido a la inminencia de un eventual paro del gremio de guionistas de Hollywood (al final las tensiones estallaron en el gran paro de 1988... pero eso es otra historia). Es entonces una de sus pelis más autoconfesionales, en parte debido a la falta de filtros. Sí: ésta es la peli en donde el supervillano finalmente ¡¡¡SE SACA LA MÁSCARA!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Como todo el resto del cine de Hughes, "Experto en diversión" ha envejecido terriblemente mal, y esta peli así como todo el resto de su cine encuentran defensa más bien en la nostalgia ochentera que en sus verdaderos valores como cine, sean cuales sean éstos (my God, Hughes WAS TRULY the Eighties in cinema). Pasemos por alto el hecho de que el prota sea un anarco que en el fondo, más allá de su comportamiento casi sociopático, es un chato de buen corazón, y considerémoslo como el equivalente de un Chuarche que es feliz despanzurrando pobres diablos con su megahiperametralladora: es cuestión de ideologías, y puedes estar de acuerdo o no (además, cualquiera que haya lidiado con adultos con puestos de autoridad sabe que esto de darle oportunidades democráticas a todo el mundo incluye a un montón de pringaos en cargos de responsabilidad para los cuales simplemente no están preparados). El principal problema aquí es un guión terriblemente descoyuntado, en donde a una escena molona le sigue otra escena igualmente molona... y así. Interesantemente, nunca a lo largo de la peli el prota pasa por un apuro verdaderamente grande que nos haga preocuparnos lo más mínimo por él: ha quedado tan establecido que es tan OH-MY-GOD y sus enemigos apestan tanto, que promediando la mitad de la peli ya no tenemos ningún interés por sus peripecias, más allá de que muy en el fondo quieras ser un wannabe de Ferris Bueller, que él sea toda la fantasía húmeda que tú nunca llegarás a ser. No en balde, esta peli cimentó el rol de adorable granuja que ha hecho toda la carrera posterior de su prota Matthew Broderick. A su lado, Mia Sara está radiante y con clase, anunciando lo comestible que se verá con menos ropa en pelis compartiendo lecho y/o lugares acuáticos con Jean Claude Van Damme ("Timecop", OK) o Gil Bellows (¡sí, leñe, el Billy de "Ally McBeal", eso es decadencia!). Los villanos, dentro de todo lo patéticos que son por oponerse nada menos que a... ¡¡¡FERRIS BUELLER!!! ...están bastante bien, el director interpretado por el gran Jeffrey Jones sacando avante un rol de mierda, y la hermana en manos de Jennifer Gray, con un papel que auguraba una más próspera carrera posterior que nunca llegó a materializarse. De hecho, no es exagerado afirmar que si esta peli vale la pena de ser vista a cerca de un cuarto de siglo de su estreno en cines, es por el buen nivel de las actuaciones.

-- Premio adicional por el factor creepy de ver casi como cameo a un jovencísimo Charlie Sheen en un rol casi premonitorio... en una comisaría, drogado, y tratándose de levantar a una chica. ¡Ay, Denise Richards, si hubieras visto ESTO antes de casarte con él...!

IDEAL PARA: Nostálgicos de los '80s.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 16 de febrero de 2012

"El guerrero solitario" (1986).


-- "Heartbreak Ridge" (título original en inglés), "El sargento de hierro" (título en España).
-- Dirección: Clint Eastwood.
-- Actuación: Clint Eastwood, Marsha Mason, Everett McGill, Moses Gunn, Eileen Heckart, Bo Svenson, Boyd Gaines, Mario Van Peebles, Arlen Dean Snyder, Vincent Irizarry, Ramón Franco, Tom Villard, Mike Gomez, Rodney Hill, Peter Koch.
-- Guión: James Carabatsos, con aportes sin acreditar de Dennis Hackin y Joseph Stinson.
-- Banda Sonora: Lennie Niehaus.

-- "El guerrero solitario" en IMDb.
-- "El guerrero solitario" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La cárcel del condado. Vemos a... ¿los diukdejázar? Ya quisieras, hijo, ya quisieras. No, al que vemos es a... ¡Clint! Junto a otros presos. Vestido de milico. Va otro preso, harto más grandote, y le dice que no le gustan los milicos. Clint se burla un poquito de él, porque qué gracia tiene una paliza sin burla previa, a continuación de lo cual hace tabula rasa con la pobre humanidad del pobre desgraciado (consejo práctico: nunca te metas con un personaje interpretado por el actor que además DIRIGE la peli). Con ese acabado retrato de personaje, lo vemos salir del arresto y ser informado que ha sido enviado como instructor militar a su antigua unidad. Nada más llegar, se adivina que las cosas no van a ser fáciles. La unidad en cuestión es regentada por un culobonito que come y caga reglamento, pero que nunca ha estado allí donde importa, o sea, plantando pecho al enemigo en batalla (el elemento clave para reconocer a un macho en estas pelis de milicos tiesos y duros). Resulta que como Clint tiene prontuario, el culobonito le dice que no te metes con mi unidad, que dame un error y yo te daré infierno por el culo, etcétera. Lo que no impide que Clint Eastwood haga de las suyas con los pobres Untermenschen puestos bajo su cargo, una panda de inadaptados que creen que el ejército y la vida son pasársela de juerga y no te estreses, bro... Pobre manga de infelices, no saben que les ha caído encima... ¡¡¡CLINT!!! Quizás en ese universo paralelo no existan pelis con él de prota, y por eso no podían saber. Por supuesto que Clint las pasará canutas mientras trata de hacer de ese montón de incordios unos... ¡¡¡HOMBRES!!! ...lidia con el culobonito, trata de ligarse a su ex esposa... todo eso antes de que Estados Unidos emprende otra gloriosa y mayestática campaña militar para salvar la libertad y la democracia, en... ¿Libia...? ¿Corea del Norte? ¿China? ¿La Unión Soviética? Pues, es que, verán que no, sino en... er... Granada.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '80s, Clint Eastwood se movía más que un culo bailando la conga. Si me permiten una comparación tan gay tratándose de... ¡¡¡CLINT!!! Tanto te sacaba fascistadas como "Firefox", como se metía en secuelas de Harry el Sucio como "Impacto fulminante", o mira tú, hasta hacía comedias (una con Burt Reynolds llamada "Ciudad muy caliente"). Claro, eran los años anteriores a ser reconocido como regalón de la crítica y saludado como la gran esperanza blanca del cine en los 2000s, cuando los críticos todavía tenían a bien hacer pedazos sus pelis, o tratarlas con cierta condescendencia, porque bueno, porque no era progre ni europeo (para complacer a los críticos de cine se puede ser facha europeo o progre yanki, pero nunca, nunca, JAMÁS, facha yanki). En medio de todo esto rodó "El guerrero solitario". Peli en la que es más Clint que nunca, tratándose de su cine en los '80s, por lo menos. O la peli que no dejó contento a nadie. Porque para los progres, era una fascistada con un milico pasado de revoluciones defendiendo a América en un acto tan poco honorable como la intervención militar en Granada, mientras que para los fachas, proporcionaba una visión irrespetuosa y poco apologética del US Army. Pero le importó a quienes realmente importan. O sea a mí, que la voy a poner por las nubes. Porque sí. Porque esto es Cine 9009, y al que no le gusta, que se aburra con los blogs progres de todos los días.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por lo obvio y lo que tenemos que decir de casi todas las pelis de Clint Eastwood: su estudiado acabado formal. Si la ves de principio a fin puede que pase desapercibido un detalle: que en sus inicios es una comedia más o menos amable, incluso con algún que otro toque farsesco, y que en su final es una peli de acción bélica... y que no te diste cuenta de en qué minuto pasaste de un registro a otro, ni que la transición no chirrió en ningún minuto. ESO es talento para rodar, y lo otro son monsergas. Porque, qué hubiera hecho un cineasta de menor calado: rodar la parte bélica como comedia amable para prolongar lo anterior, ¿no? Clint no lo hace. Corre el riesgo de montarse dos pelis en una, y no sólo sale airoso, sino que le queda una pieza redonda en lo formal. O esa, esta peli enseña más cine que un montón de ladrillazos culturetas que te venden como cine, y son unos plomos insufribles, además mal rodados.

-- A pesar de que el personaje de Clint Eastwood es descrito de manera un poco over-the-top, un aspecto del personaje incide en un punto nuclear de nuestra sociedad hoy en día: el sentido de la disciplina. Su personaje tiene por trabajo adiestrar a un montón de idiotas que se creen que el asunto va de bromas. Cualquiera que haya tenido la desdicha de enseñar en un salón de clases de niñatos malcriados por sus papis y criados por sicólogos de la escuela de mierda ésa de "no vayan a traumar al niño", sabe a lo que me refiero. Claro, la peli hace un poco de trampa porque estando en el ejército, la disciplina se concibe como un valor positivo para mantener el valor bajo fuego y esas cosas. Tampoco se trata de que la sociedad sea un regimiento, pero sí que la peli incide en el concepto básico de que un hombre no es hombre hasta que se disciplina a sí mismo. Este es un discurso peligroso hoy en día: todos los que se capan y se tragan sus propios cojones por miedo a lo políticamente correcto y al qué dirán, defenestran esta clase de valores por la ventana. Es que a las personas hay que tolerarlas, hay que entenderlas, hay que dejarlas ser, dicen. Y se les olvida que para ser tolerado, entendido y que a uno lo dejen ser, primero hay que ser un ser humano que valga la pena, y una persona sin disciplina no lo es. ¡Herejía!, por supuesto. ¡Una persona que vale menos que otra, cómo es posible! ¡Mi General Gato es un facha! Bueno, déjenme decirles que bajo estos parámetros es que vuestro seguro servidor el General Gato no suele votar derechas precisamente por la alarmante falta de disciplina que se esconde tras la autocomplacencia de monetaristas, neoliberales, conservadores compasivos y amiguetes del cuartel y del convento (por algo Clint tampoco vota neocon a pesar de ser republicano). Pero el personaje de Clint no se limita sólo a mostrarles a sus soldaditos de chocolate cómo no derretirse con el calor, sino que además se las ve con su superior jerárquico que también tiene un concepto de disciplina equivocado: la idea de que ésta implica obedecer procedimientos y protocolos en vez de hacer las cosas que se deben hacer para sobrevivir (no en balde, el personaje de Clint ha estado en la guerra, y el cagatintas frente suyo no). E incluso tiene que disciplinarse a sí mismo, para ser merecedor del amor de la mujer a la que un día no supo satisfacer (sentimentalmente, suponemos, que en el tema de lo macho que sea Clint en donde importa, no nos metemos). Y claro, al final Clint triunfa por eso, por DISCIPLINADO, un triunfo quizás un poco fácil y efectista para efectos de guión, pero es que oigan, si es una peli al final, no un discurso político. Aunque casi-casi.

IDEAL PARA: Ver el ideario de Clint Eastwood en bruto, además de una peli estupendamente realizada de cabo a rabo.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos. Porque nadie subtitula a... ¡¡¡CLINT!!!].



-- Esta cárcel es demasiado pequeña para los dos [en inglés, subtítulos en inglés].

domingo, 16 de octubre de 2011

"Cobra" (1986).


-- "Cobra". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: George P. Cosmatos.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Brigitte Nielsen, Reni Santoni, Andrew Robinson, Brian Thompson, John Herzfeld, Lee Garlington, Art LaFleur, Marco Rodríguez, Ross St. Phillip, Val Avery, David Rasche, John Hauk, Nick Angotti, Nina Axelrod.
-- Guión: Sylvester Stallone, basado en una novela de Paula Gosling.
-- Banda Sonora: Sylvester Levay.

-- "Cobra" en IMDb.
-- "Cobra" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En América... hay un asesinato cada 24 minutos. Una puñalada trapera cada 15 minutos. Un asalto cada 9 minutos. Una violación cada 4 minutos. Una mentira presidencial cada 3 minutos. Una elusión de impuestos por parte de la alta banca cada 2 minutos. Una decisión cinematográfica insólita de la Cannon cada 1 minuto. Y una descarga ilegal de Internet cada 8 segundos. Cuando el crimen es una enfermedad... él es la cura. Un supermercado es tomado por asalto por un sonado con el cual la peli no pierde demasiado tiempo en caracterizaciones: es un sicótico con un arma y punto. La policía entonces recurre a su arma secreta: "Call Cobra". Y Cobra, que es Sylvester Stallone en chaquetacuero y lentoscuros, ingresa y hace lo suyo, o sea, escabechina al pobre sonao que ya desde su aparición es que daba lástima y too. A la salida están los buenoides periodistas que alegan brutalidad policíaca y derechos humanos para los criminales, y entonces Cobra nos enseña su filosofía sacando la sábana del cuerpo de una de las víctimas y diciendo que le vaya a hablar de derechos humanos de los criminales a la familia. (¿Ya dijimos que es una peli de los parafachos de la Cannon?). Establecidos personaje y filosofía (o algo así, que el guionista y actor prota no es Friedrich Nietzsche precisamente), entramos en redondo a la historia principal. Resulta que hay un asesino rondando allá afuera y matando aparentemente al azar. Pero en uno de los crímenes, de manera muy conveniente, pasa justito por ahí en su automóvil una chica que, por conveniencias del guión, es una modelo y es sueca, como para ponerle el tinte de liberalidad sexual a la cosa (con todo, no hay sexo del güeno en esta peli, desengáñense). Resulta que los malos malosos (sí, no es un asesino al azar sino un grupo de ellos) le toman la patente y la siguen y la atacan, y ella se libra por pura chiripa (y Cobra no andaba dando vueltas, figúrense). Pero ahora es la única testigo que puede ayudar a agarrar a los malos malosos. A Cobra, sus superiores no lo quieren en el caso porque, verán, él es muy violento, pone en problemas las relaciones públicas, etcétera, pero Cobra es mucho Cobra, y al final acabará protegiendo a la chica cuando viene otro brutal ataque, ahora en el hospital. La poli se lo piensa mejor, y asignan entonces a Cobra a proteger a la chica. Ustedes ya se saben el resto, aunque no hayan visto la peli, así es que para qué me molesto.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Esta historia tiene su puntillo de complicación, pero trataré de ser claro para que ustedes aprendan algo nuevo sobre la Historia del Cine. Ese algo nuevo no sirve para absolutamente nada, claro, y si pretenden usar estos conocimientos en alguna fiesta quedarán en ridículo y no conseguirán ligar, razón por la cual es prudente preguntarse si realmente vale la pena seguir leyendo este posteo. O yo escribiéndolo. Pero bueno, cuando las malas pelis son una enfermedad... General Gato es la cura. En fin. El caso es que había una vez una chica llamada Paula Gosling, que se mandó como primera novela (hasta donde tengo entendido, aunque en realidad ni me importa tampoco) una cosa llamada "Fair Game" (estamos hablando de ¡1974!). Algunos añitos después, resulta que la cosa inspiró un guión que iba a ser el embrión de "Un policía suelto en Hollywood" con Sylvester Stall... ¿¿¿QUÉ COSA DIJO USTED, MI GENERAL...??? Por favor, ténganme paciencia, es una historia enredosa ésta. El caso es que escribieron el guión con su poca de ultraviolencia, y después contrataron a Sylvester Stallone. Pero Stallone acabó bajándose del proyecto, y "Un policía suelto en Hollywood" fue masivamente reescrito para lo que es ahora, el vehículo de lucimiento que lanzó a la fama a Eddie Murphy (seriosly). Sylvester Stallone quedó entusiasmado de todas maneras con el proyecto, e hizo su propia reescritura masiva, firmando un acuerdo con la Cannon, que en esos años estaba haciéndose un nombre en la industria (es un decir...) con cosas como "Desaparecido en acción" (sí, leñe, Chuck Norris), "Las minas del Rey Salomón" (sí, la versión con Sharon Stone hecha una cría y antes de su espectacular rol en "Locademia de policía 4"...) o "El ninja americano". ¿Mareados? Porque esto sigue. El caso es que los de la Cannon, los inefables Menahem Golan (el apellido es seudónimo, adivinen de qué... sí, es un judío) y Yoram Globus, hacían todo lo que podían por saltar a las ligas mayores, y para eso necesitaban una franquicia que en lo esencial no fuera una reverenda mierda (en esos años se hicieron con "Superman IV", con los resultados funestos de todos conocidos, y si no, sigan el enlace para leer la versión generalgatesca del asunto). De manera que consiguieron pactar con Sylvester Stallone, y para el presupuesto hicieron un trato con Warner Bros, para repartirse las ganancias. El resultado de todos esos complejos tejemanejes es... bueno, esta cosa. Por cierto, en medio de todo este berenjenal quedó enterrada la idea de que esto es una adaptación de la novela original escrita por como-se-llame, así es que... ah, sí, Paula Gosling se llama. En fin, el caso es que aparece acreditada y todo, pero algún ideas geniales decidió años después que era necesaria una adaptación incluso más fiel, que supusiera una Nueva Era en aquello de las pelis de acción y todo. Y ese fulano, sea quien sea, volado en su noveno cielo decidió que la mejor opción era reemplazar a Sylvester Stallone por William Baldwin, y a Brigitte Nielsen por ¡Cindy Crawford! ¡Interpretando a una ABOGADA! Sí, señores, he aquí develado en Cine 9009 el horroroso secreto lovecraftiano de que... ¡"Atracción explosiva" es un remake bastardo de "Cobra"! Y por Bastet, una pequeña pausa, que ya me duele la cabeza con todo este zarzaparrilleo...

¿POR QUÉ VERLA?

OK, ya descansé, ahora vamos a... Ah, sí. Por qué verla. (O por qué NO verla, a según).

-- En principio, "Cobra" tenía mimbres para ser una peli de acción punto de referencia de los '80s. Y lo es... sólo que por el lado "mira que chorras y horteras fueron los '80s", en vez de por el lado en que solemos recordar a "Depredador" o "Duro de matar", por ejemplo. Y es que se nota demasiada ansiedad aquí. Por parte de la Cannon, que está tratando claramente de hacer esa GRAN peli de acción que los hará saltar a las ligas mayores. Por parte de Sylvester Stallone, tratando de diversificarse desde Rocky y Rambo y, ¿por qué no?, creando una tercera franquicia en el intento (franquicia que, gracias a Bastet, murió en esta primera y única entrega). Por parte de Brigitte Nielsen, tratando de colarse en el ojillo del espectador (recordemos: su protagónico en la chorra "La guerrera roja", su papelillo diálogo-de-una-línea en "Rocky IV", su matrimonio con Sylvester Stallone, sus fotos para Playboy... esta chica salió de aquí para ser la villana de "Un policía suelto en Hollywood II" que es secuela de ésa de Eddie Murphy que iba a ser para Stallone, todo se conecta como pueden ver, y de ahí al semianonimato otra vez). O sea, todos se toman esta peli de serie B como si fuera la gran cosa, y eso le hace fatal a la peli como tal. El guión es básicamente una lesera, en primer lugar porque Cobra es un sucedáneo de Harry el Sucio más parafascista si es que cabe, pero mucho más caricaturesco que el ilustre ancestro (bueno, es lo que tiene pasar de un gentleman como Clint Eastwood a un gorila como Sylvester Stallone), en segunda porque la trama tiene algún apunte similar a "Harry el Sucio" (eso del asesino suelto es puro Scorpio), en tercera porque no me termino de creer cómo la policía cree que es un solo asesino serial, cuando la banda son como cincuenta sonados, ¿es que no les pagan a los forenses para que hagan su trabajo? Por cierto, la cosa va de tópico en tópico, incluyendo la buenorra sumisa que está para gritar (la mitad de los diálogos de la Nielsen son chillidos rompecopas) y luego de ser salvada ofrecerse dócilmente al héroe semental (lo que tiene enjundia considerando el historial posterior, y es que la Nielsen acabó gorreando a Stallone... con la secretaria. Seriously). Y en último lugar, porque a lo largo del guión lo único que hacen los protas es escapar de una emboscada a la siguiente, y tener protas que no son capaces de pasar a la ofensiva sino hasta la traca final es la receta ideal para dormirse, por muy peli de acción que sea. ¿La acción, qué tal? Bien resuelta en general, lo único que vale la pena aquí, de hecho. Hay alguna que otra frasecita que tiene gancho (el villano: "¡¡¡SOMOS EL FUTURO!!!", el héroe: "No, eres historia", ¡¡¡BANG-BANG!!!), en la más rancia tradición "soy chulo", etcétera. ¿Vale la pena dedicarle tiempo entonces? Depende: si es que eres fanático del cine ochentero de acción entonces deberías verla, aunque sea por cultura general en tu propia materia (con mi sentido pésame, claro está). Si no... Puedes dejarlo hasta acá y no pasa nada.

IDEAL PARA: Desconectar el cerebro.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Cuando los precios altos son una enfermedad... violencia ochentera es la cura. Secuencia inicial en el supermercado [en inglés, sin subtítulos, ni maldita falta que hacen tampoco].

jueves, 9 de diciembre de 2010

"¿Quién es el 11° pasajero?" (1986).


-- "Jûichi-nin iru!" (título original en japonés), "They Were Eleven" (título para distribución internacional en inglés). Japón. Año 1986.
-- Dirección: Satoshi Dezaki y Tsuneo Tominaga.
-- Actuación: Voces de (en el original japonés) Akira Kamiya, Michiko Kawai, Hideyuki Tanaka, Toshio Furukawa, Tesshô Genda, Hirotaka Suzuoki, Norio Wakamoto, Michihiro Ikemizu, Kôzô Shioya, Tarako, Tsutomu Kashiwakura.
-- Guión: Toshiaki Imaizumi y Katsumi Koide, basados en el manga de Moto Hagio.
-- Banda Sonora: Dan Oikawa.

-- "¿Quién es el 11° pasajero?" en IMDb.
-- "They Were Eleven" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El futuro. La Humanidad se ha expandido por el universo, al tiempo que se ha ido encontrando con otras criaturas. En vez de ponerse con un par de cojones y exterminarlos para probarles quién es el p*** amo, deciden hacer algo muy de mina, y forman... ¡¡¡Una Federación!!! ¡¡¡Y DEDICADA AL PROGRESO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO MANCOMUNADO PARA EL PROGRESO DE TODOS LOS SERES DEL UNIVERSO!!! (ya, vale, dónde habré visto esa ñoñarda antes). El caso es que si quieres ser respetado y guay, tienes que lograr el ingreso a la Academia Espacial, un poco como en Starship Troopers pero sin el componente parafascista, que aquí todo es paz y amor entre las razas. Un joven terrícola hace su camino hasta la Academia, pasa todos los testes destinados a colar a todos los infiltrados, y acaba por ser seleccionado para la prueba final, que como en la cosa católica ésa del EJE, nadie habla nada porque es una experiencia que tienes que vivir, etcétera. El caso es que los separan por equipos, y envían a diez de ellos a una nave espacial chatarrienta en órbita alrededor del planeta Nomeimporta, para que durante 53 días la consigan sacar adelante. Ponen también a bordo de la nave un botón de pánico que pueden activar en cualquier momento para ser rescatados, si las cosas se ponen crudas (¡incluso si sólo uno de ellos se cabrea con el resto del grupo!), pero si lo hacen, adios a la prueba y a esperar otros tres años para postular again. La prueba no parece tan cabrona, no es sensiblemente peor que un Gran Hermano de toda la vida (sólo que con menos desnudos), pero se pondrá un poco mejor cuando en el hangar espacial hagan un inquietante descubrimiento: a bordo hay 11. Sin contar con el hecho de que cómo demonios se les infiltró un onceavo cuando en todo momento eran diez, la pregunta más interesante es qué diablos hace el desgraciado entre ellos, y si sus intenciones son hostiles o no (y todo pareciera indicar que sí). Ahora tienen dos opciones: aceptarlo y armar un equipo de fútbol, o descubrir y exponer al 11. Eligen la segunda. Para su desgracia.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el cine hollywoodense, en el mundo del manga y el animé han convivido dos fuertes tendencias: una más comercial y exitista, basada en la explotación ad nauseam de franquicia tras franquicia, a través de series televisivas, OVAs, etcétera, y una más subterránea, preocupada de contar historias de calidad. "¿Quién es el 11° pasajero?" se inscribe claramente dentro de la segunda. Y pertenece además a un ciclo de animación japonesa bastante definido, en torno a la Sci-Fi, ciclo que abarcó buena parte de los '70s y tempranos '80s, marcados por una Space Opera de alturas, muy deudora de ideas y conceptos a la vez comunes con la Ciencia Ficción de los '60s. A saber: una Ciencia Ficción que utiliza como decorado el universo y sus distintos planetas, y de vocación claramente filosófica y humanista (porque, vamos, eso de que existan razas extraterrestres, que en realidad apenas son variantes de seres humanos puestos ahí para recalcar el "valor de lo diferente" y etcétera, en el fondo es una metáfora de la difícil convivencia humana, blahblahblah). De ese ciclo destacan cosas como la serie televisiva de "Capitán Futuro", la serie y OVA de "La Reina de los Mil Años" y el Leijiverso en general, y "Super Agente Cobra" en una dimensión más macarra (pero no menos divertida y alucinógena). Ya vendría "Akira" primero, con sus epígonos "Tetsuo" y "Ghost in the Shell", para reemplazar ese optimismo spaceoperesco con un cibernihilismo más adecuado para los tardíos '80s y los '90s. Y después, la Ciencia Ficción en Japón habría de sobrevivir como Steampunk, avasallada ante el poderío de la magia y la brujería que se apoderó de todo después de Harry Potter y The Lord of the Rings.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Como decía, esta peli es un fiel exponente de una manera de entender la Ciencia Ficción, y la fantasía en general, que ya no existe más: la idea de aunar la aventura espacial con la preocupación humanista. Bueno, si el "Star Trek" de J.J. Abrams se encargó de cargarse todos los valores humanistas de la serie televisiva original, entonces qué queda para el resto. No es que lo deplore, porque después de todo los tiempos cambian, y el cine (incluyendo el cine de animación japonés, claro) debe evolucionar con los tiempos para mantenerse vigente. Pero eso no justifica el olvido porque sí de obras que, independientemente de su marco conceptual, vale la pena revisitar.

-- La peli mezcla muy bien una trama espacial con una de raigambre más bien policial. Para hacerlo más abstracto todavía, acá se trata de buscar la identidad de un personaje, sí, pero no porque sea el asesino, sino porque es la X de la ecuación. De hecho, ni siquiera se tienen claros los objetivos del onceavo pasajero, más allá de que está ahí por alguna razón que no pareciera tener nada que ver con los objetivos del grupo. Y en ese aspecto policial, la peli cumple sobradamente. Cierto es que la solución final es quizás un tanto previsible, hasta fácil, si uno ya tiene unas cuantas pelis de tipo "quién..." en el cuerpo, pero incluso así, logra el casi imposible a estas alturas de meterte suspenso. Y hacerlo por el camino más difícil, que es creando una auténtica atmósfera de misterio, casi agathachristiana (pero en versión SciFi), en vez de recurriendo al expediente más manido (y por desgracia muy explotado por Hollywood) de "hay un extraño entre nosotros que nos va matando uno por uno a razón de uno cada tantos minutos" (el síndrome "De-Tox", que lo podríamos llamar). No sólo es un misterio la identidad del número 11, sino también cuál es el objetivo que persigue, y que bien podría ir a favor o en contra del resto de quienes están en la prueba, y esto lo hace todo más difícil.

-- Como decía, esta peli pertenece a esa tradición de Ciencia Ficción intensamente humanista que impregnó a la animación japonesa hasta mediados de los '80s. La trama no va de buenos contra villanos (a pesar de que al interior del grupo surgen los inevitables antagonismos, que son más producto de los trasfondos y circunstancias que por verdadera vocación de "cómo me complazco en lo malvado que soy, joer"), y mantiene una fuerte tensión entre la obvia paranoia de descubrir quién demonios es el condenado 11, y la necesidad que tiene todo el grupo de armonizar y colaborar entre todos. Incluso, aunque tenemos un prota obvio, la trama se encarga también de meternos la sospecha sobre él, e incluso, aunque como seguimos la historia a través de sus ojos tendemos a disculparlo, en algún minuto nos llegamos de verdad a preguntar si es el 11, o al menos, si tiene algo que ver con el 11. Algunos de los momentos más tensionantes de la peli se basan en el concepto de cómo el grupo debe lidiar con la posibilidad de tener un enemigo interno, y aún así renunciar a sus diferencias para salvar peligros comunes (parece más difícil de lo que es, considerando que cada personaje tiene su propia personalidad y manera de entender las cosas, que no siempre trabajan en pos del esprit de corps). La peli trabaja esta tensión entre colaboración y competencia de una manera muy sagaz y sutil, hasta llegar a un desenlace prácticamente inevitable y que cierra de manera magnífica esta confrontación latente.

-- El diseño de los extraterrestres es bastante interesante. Cada uno de ellos procede de una sociedad distinta, y a través de los diálogos de los personajes, podemos entrever cómo funcionan y se estructuran esas sociedades, a veces de maneras impensables para nosotros. En ese sentido la peli hace un trabajo encomiable. Quizás la única pega al respecto, es que los once personajes sean todos biológicamente variaciones del viejo Homo Sapiens de dos piernas y dos brazos, algo que es inevitable tratándose de pelis antiguas de Hollywood en donde el extraterrestre debía embutirse en un traje de goma (antes de los CGI, claro), pero que en un dibujo animado con plena libertad para animar, podían haber resuelto de manera un poco más creativa. Aunque por otra parte, el antropomorfismo de los extraterrestres era moneda corriente en los dibus japoneses de Ciencia Ficción de la época (véase los animes basados en Leiji Matsumoto, sin ir demasiado lejos), así es que eso no debería extrañarnos tampoco.

-- Palabras aparte para la bizarra subtrama romántica entre el prota y... no diré la chica del grupo, porque a pesar de ser retratada como una chica y todo, en realidad no lo es exactamente. No quiero seguir adelante para no mandarme un spoiler (un tanto obvio con algo de olfato, en todo caso), pero la manera en que está construida dicha historia, con enorme ternura y cariño, le hace ganar muchos enteros a una peli que de por sí ya era encomiable.

IDEAL PARA: Ver una buena combinación de policial con Ciencia Ficción.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "¿QUIÉN ES EL 11° PASAJERO?":

-- "¿Quién es el 11° pasajero? (aka They Were Eleven): Misterio intergaláctico" en Cinemascope.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en japonés, subtítulos en inglés].

martes, 1 de julio de 2008

"Robotech II: Los Centinelas" (1986).


-- "Robotech II: The Sentinels". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Carl Macek.
-- Actuación: Voces de, en inglés, Cam Clarke, Tony Clay, Richard Epcar, Greg Finley, Rebecca Forstadt, Russell Johnson, Steve Kramer, Ted Layman, Melanie MacQueen, Michael McConnohie, Tony Oliver, Gregory Snegoff, Tom Wyner.
-- Guión: Carl Macek, con diálogos de Ardwight Chamberlain y diálogo adicional de Steve Kramer.
-- Banda Sonora: Michael Bradley, Jack Goga, Ulpio Minucci, Arlon Ober, Steve Wittmack.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Tataraaaaaá... tatarataraaaaaá... Han pasado diez años desde que la Tierra tuviera un encontronazo con una raza alienígena llamada los zentraedi, en que ninguno la sacó barata, y ahora ambas tienen que convivir a la fuerza, amenazados por una némesis común: los Maestros de la Robotecnia, antiguos amos de los zentraedi, bien pudieran tentar algo, así es que viaja una expedición militar disfrazada de embajada ("diplomacia de las cañoneras", lo llama el General Emerson) para hacer entrar en vereda a esos Maestritos de la Construcción. Lo que no saben es que los dichosos Maestros Robotech ya han emprendido su propia marcha contra la Tierra, tomando la muy eugenésica medida de dejar atrás a los inútiles (mujeres, niños, viejos, enfermos, inmigrantes ilegales, votantes no registrados...) en Tirol, el satélite de un planeta ezque-Júpiter que es su mundo nativo. Mientras el SDF-3 se prepara para las hostilidades, y Rick Hunter da el paso de su vida contrayendo matrimonio con Lisa Hayes (y quebrando el corazón de la pre-idol Lynn Minmei, de paso), una agresiva raza alienígena (sí, otra más), llamada los Invid, ataca a Tirol, buscando la Flor de la Vida que un tal Zor se las ha robado. ¿Cómo calzan todos estos elementos dispersos dentro de la trama? Pues bien, vean la serie de TV subsiguiente... ¡Esperen un minuto! ¡Verdad que nunca terminaron la serie de TV, y esto es el direct-to-DVD (direct-to-VHS en ese tiempo) de los capítulos que apenas alcanzaron a ser producidos!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los fanáticos ya se saben la historia, pero los que no, aquí les va. Y prepárense, porque es más embrollada que la continuidad del Universo Marvel después de las Crisis Infinitas. ¿O eso era el Universo DC? Bueno, más o menos la misma cosa. En cuanto a la historia, allá va. En 1982, siguiendo el éxito del anime "Space Battleship Yamato" (exhibida en los tempranos '80s en Chile como "Nave espacial"), la productora Tatsunoko inventó su propio anime sobre un gran portaviones espacial que vive chupecientas aventuras contra razas alienígenas, y etcétera. El resultado fue "Space Superfortress Macross", conocida como "Macross" entre los amiguetes, franquicia que en Japón dio lugar a una serie de TV, varios OVAs, y una continuación llamada "Macross 7", que no he tenido ocasión de ver más que algunos capítulos, que por lo demás no prometen nada bueno (en esto, se aceptan comentarios en contrario de gente más informada que yo). En Estados Unidos, el productor Carl Macek decidió que era tiempo de exhibir no un anime todo mutilado al gusto de las audiencias de papis que vigilan lo que sus niñitos ven, sino uno como corresponde. Y compró los derechos de "Macross". Pero como en Estados Unidos no le dejaban pasar un anime tan corto (30yalgos capítulos, no suficiente para llenar un trimestre en emisión Lunes a Viernes), Macek cayó en la misma trampa que trataba de evitar, y compró otros dos animes ("Super Dimension Cavalry Southern Cross" y "Genesis Climber Mospeada"... ¡ya les dije que era historia enredada!), ensamblándolos en una única serial, haciendo que cada nueva serial se ambientara en el mismo universo, pero "una generación después", para que cada una fuera una "Guerra Robotech" distinta, cambió el nombre de "Macross" a "Robotech" para vender los muñequitos (Matchbox había comprado los derechos de mercadishing y los promocionaba con ese nombre ya con anterioridad). Además, introdujo cambios en el guión para que encajaran unas con otras (el más grande de los cuales fue modificar el concepto original de "protocultura", presente en "Macross", y hacerlo extensiva a toda la serie). El Frankenstencito remanente, resultó un éxito a nivel mundial. Lo suficiente para pensar en una secuela. Además, la secuela podría arreglar esos baches de continuidad, con preguntas obvias y elementales como, por ejemplo, ¿a dónde se habían ido los personajes de las generaciones anteriores, que no aparecían en las más recientes?, o ¿por qué nunca se había visto juntos en pantalla a un zentraedi con un Maestro de la Robotecnia, si los segundos eran los amos de los primeros? La producción empezó, pero después, por distintas razones (según Carl Macek por el desplome del tipo de cambio entre el dólar y el yen, según otros porque nadie tenía muy claro cómo diablos hacer una secuela/spin-off con un Frankenstein todo remendado como éste), la cosa quedó ahí. Para no perder la inversión, sacaron los tres o cuatro primeros capítulos de "Los Centinelas" como una peli, un "Robotech II", ya que existía un "Robotech: La película" (otro Frankenstein, esta vez con metraje descartado de la serie de TV, junto con el anime "Megazone 23", encajado a la fuerza... yo dije que esto era enredado). Y dicho en crudo: los que perderán la inversión, son los que la arrienden en DVD (pero es que, ¿se habrán atrevido a sacar una edición en DVD de ESTO?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Veamos el asunto del siguiente modo: desde el ángulo del fanático casual, y del seguidor de Robotech. Partamos. El fanático casual se va a encontrar con una ensalada de cosas que no parecieran llevar a ninguna parte, y que ¡sorpresa!, en efecto no llevan a ninguna parte. Hay dos historias, la del despegue del SDF-3 y la boda de Rick Hunter con Lisa Hayes por un lado, y la de la resistencia de Tirol contra los invasores Invid, y no llegan a reunirse en ningún punto. Esto es lógico si se considera que era el anticipo de una serie de TV, pero apreciándolo como una peli, estas dos líneas argumentales que no se juntan no tienen nada que hacer una con otra. La historia de los tiroleses o tirolianos o tiotimolianos o como se llamen, está decentemente bien, aunque sea por las escenas de combate, pero a cambio tenemos a un villano, el Regente Invid, que dejas el piso lleno de heces con lo inepto que es, con sus celitos sobre su esposa y lo más evolucionada que es ella, su fijación con destruir Tirol a cualquier precio (esté o no esté la Flor de la Vida allí, y gastando toneladas de energía, a pesar de que su asesor de confianza le dice "hay opciones más baratas"...). La historia del SDF-3, por su parte, es larga, morosa, parece que no va a despegar nunca (de hecho, el SDF-3 como tal no despega nunca en la peli), y todo remata en la boda de dos personajes que no tiene ningún brillo para el espectador casual. Vaya cosa. ¿Y se supone que el casualish, pasando por aquí, después se entusiasme con "Robotech"...?

-- Para el fanático ultracompletista de "Robotech", "Robotech II: Los Centinelas" tiene el valor agregado de lo emocional, que puede llevar a perdonarle muchas cosas... o a enrabiarlo más, quién sabe. De partida, y olvidando a los puritanos que claman "¡¡¡MACROSS SÍ, ROBOTECH NO!!!" (a esos celosos guardianes de la ortodoxia de la fe en el anime, el General Gato les place usarlos como caja de arena), la peli cumple con ensamblar de manera más o menos coherente lo que en el original casi no lo era (y cómo podía serlo, si es que eran tres series independientes encamisadas a la fuerza). Aparecen personajes de las tres "generaciones" (de las tres series, deberíamos decir), vemos un evento tan canónico como el matrimonio entre Rick Hunter y Lisa Hayes (con el inevitable footage de archivo con los varitech haciendo pirotecnia, sacados de la boda de Maximilian Sterling con Miriya), y conocemos el planeta de los Maestros de la Robotecnia. Y aquí empieza el asunto a hacer agua. Porque en la "Robotech" original, el guión ya estaba dado, y Carl Macek simplemente había tenido que introducir ajustes por aquí y por allá. Dicho en crudo: los genios eran otros. Acá, en cambio, el guión es original, y la bajada en calidad es notoria. A alguien como su seguro servidor el General Gato le ponen a cien los robots gatiformes que los Invid sueltan en Tirol, pero en términos de consistencia temática, ¿no se supone que los Invid son alienígenas, y no podían conocer lo que es un gato hasta llegar a la Tierra, y estamos en un período anterior a su invasión contra los terrícolas...? Las escenas en Tirol son pobres, pobrísimas, mucho menos espectaculares de lo que esperaríamos, considerando que se trata del mundo nativo de los Maestros de la Robotecnia, una de las peores pesadillas del Universo Robotech. Los nuevos personajes presentados no tienen ningún impacto emocional (ni el piloto "quiero ser Rick Hunter", ni la piloto rebelde de papá, ni el patético Regente Invid, cuyo diseño gráfico era merecedor de mejor causa). Quizás hubieran hecho mejor en vender el VHS no como una peli, sino como lo que originalmente era, tres o cuatro capítulos compilados en un solo volumen, y así hubiera sido más perdonables estos errores, propios del trasvasije a un formato (el de largometraje, o mediometraje más bien) que no se suponía era destinado. Aunque por otra parte, si lo hubieran vendido así, jamás lo hubiéramos reseñado en Cine 9009...

IDEAL PARA: Fanáticos ultracompletistas de "Robotech" (y dije de "Robotech", no de "Macross", que tiene su propia j-continuidad).

ENLACES.

-- (Ir a la página). Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página). Artículo de la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 8 de junio de 2008

"Transformers: La película" (1986).


-- "The Transformers: The Movie". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Nelson Chin.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Judd Nelson, Orson Welles, Leonard Nimoy, Robert Stack, Norman Alden, Jack Angel, Michael Bell, Gregg Berger, Susan Blu, Arthur Burghardt, Corey Burton, Roger C. Carmel, Victor Caroli, Regis Cordic, Scatman Crothers, Peter Cullen, BJ Davis, Paul Eiding, Walker Edmiston.
-- Guión: Ron Friedman.
-- Banda Sonora: Vince DiCola.

-- "Transformers: La película" en IMDb.
-- "Transformers: La película" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot (¿qué se habrán fumado?) se está moviendo a toda pasta contra un simpático planetito poblado de robotitos. El muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot, que responde al nombre de Unicron, devora entonces al mundillo pelele, y con más eficiencia que Galactus, porque lo hizo solito y sin tener heraldos surfistas que le apuñalen por la espalda. Mientras tanto, en el futuro distante, en el año 2005 (la peli es de 1986, la época en que "futuro" significaba calles apestosas con chicas malas enchaquetadas en cuero y punkies, ¿vale?), el Universo Conocido es blitzkriegzado por la guerra entre los juguetes robóticos buenos, que son los Autobots, y los juguetes robóticos malos, que son los Decepticons. Los Autobots se han apoderado de dos lunas de su planeta nativo Cybertron, pero no conformes en su desatada ambición imperialista, quieren quitarles a los Decepticons el planeta que ocupan (Cybertron, pues), con la excusa de que es su planeta nativo y no les gusta que les priven de peregrinar al Santo Robosepulcro. En esta RoboJihad, los Autobots planean un enlace entre Ciudad Autobot y las lunas, pero los Decepticons interceptan el convoy y hacen discontinuar la venta de unos cuantos muñequitos Autobots en las jugueterías. Luego usan el vehículo como Caballito de Troya para meterse en Ciudad Autobot, y casi barren con ellos. Mal por los robotitos, por supuesto, porque habrán bajas de lado y lado, bajas que serían mucho mejor aprovechadas si pudieran unir fuerzas y combatir de esta manera a Unicron, que por necesidades dramáticas del guión, enfila recto hacia Cybertron...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dije a propósito de "Transformers" (la otra, la de carne y hueso, la cag... perdón, la deyección de Michael Bay), que en los '80s llegaron al extremo de la chunguez, de sacar series de TV auspiciadas por líneas de juguetes. Y éstas después saltaron al cine, o al DVD al menos. Ahí tienen "Amos del Universo" (basada en He-Man), "G.I.Joe: La película" (direct-to-VHS) y la que nos ocupa. En 1984 arribó a la TV una serie llamada "Transformers", y que fue grito y plata porque era de robots, y además estos robots eran muy chulos porque se transformaban. Claro que todos tenían la misma transformación básica (ya saben, meter los brazos y convertirse en vehículos o aviones), salvo unos pocos privilegiados que se transformaban en otras cosas, pero como lo que molaba eran los vehículos y aviones, tampoco nadie hacía demasiado caso de los otros. En fin, el caso es que la serie de televisión se vendió como churros, se convirtió en objeto de culto, fue secuestrada por el poder monetario del Duque Spielberg y entregada al Barón Bay en feudo para hacer cuanta trapacería se le ocurriera dentro de sus fronteras... Pero estoy adelantándome en el tiempo, incluso un poco más que el año 2005 de la peli que nos ocupa. Volvamos a ella. Sacaron la peli en 1986, y no la vio casi nadie. Ayudó la mala crítica, por supuesto, lo que no iba a alejar a los niños, pero sí a los papis que debían pagar el dinero de la entrada, y que dijeron "no, no, no, esa peli es muy violenta, ya sabes que la violencia es mala, y no te la llevo a ver". Bueno, hubo algunos padres más inconscientes que no querían educar a sus hijos sino entretenerlos, y los llevaron igual. En ese tiempo, mi amo no me quiso llevar. No importa, porque mis uñas quedaron afiladitas con su helecho regalón. En fin, garfieldadas aparte (la mala influencia de los cómic), lo cierto es que la peli fue un fracaso. Y bien merecido, por lo demás. Sí, a mí me gustaban los Transformers. Hubiera dado mi pata derecha, mis bigotes y mi cola por verla. Pero Bastet fue generosa conmigo y me lo impidió. De lo contrario, quizás intelectualmente siguiera siendo el Conscripto Gato, en vez de haber llegado a General Gato...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por un hecho casi obvio, pero no por ello con menos necesidad de mención. Esta peli fue hecha con fecha de entrega para la próxima semana, para aprovechar que los churros estaban todavía calientes y no debían enfriarse. Por otra parte, su público destinatario es justamente aquel que veía la serie de televisión. Ellos, los fanáticos, seguramente que gozarán como sexólogos chinos con las peripecias de sus juguetes favoritos entre la Tierra y Cybertron. La historia está diseñada específicamente para ser un puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie televisiva, y con ello la trama de la peli sufre un fuerte lastre. Para que nos entendamos, la primera mitad termina la historia de la segunda temporada (he ahí el duelo final entre el malvadísimo Megatron y el buenoide imperialista Optimus Prime), y la segunda mitad inagura la tercera temporada. Sí, es un enredo que no lo entiende nadie. No me culpen, yo sólo soy historiador del cine, nada más. Si quieres saber cómo Optimus Prime muere a manos de Megatron después de haber visto chorropetecientos capítulos de serie (¡UPS! Spoiler), entonces es tu deber cívico ver esto. El problema es que después de ese momento climático, a mitad de peli (¡UPS! Otro spoiler), viene el resto. Y no puede ser más anodino. La premisa del planeta gigante a punto de hacer mermelada de robot es interesante por sí misma, pero tiene el pequeño inconveniente de la escala: si el enemigo es físicamente muy grande, entonces el combate se dificulta y pierde interés (de hecho, la lucha final de los Autobots con Unicron linda el ridículo). Podía haber sido bien resuelta con un buen trabajo del binomio guionista-director. Lo repito: PODÍA haber sido bien resuelta etcétera. También NO PODÍA, como lógica consecuencia, y de hecho no pudieron. Es lo que tiene menospreciar a los niños: terminas creyendo que hacer una peli infantil sea sinónimo de hacer una peli ñoña, y no es el caso. Por el contrario, deberías ser incluso más cuidadoso en no caer en la ñoñería. La peli entera se resume en pelea, pelea, pelea. El desarrollo de personajes no es que sea mínimo, es que es nulo, incluso para los cánones de una de acción respetable. Aparte del duelo de Optimus Prime y Megatron, la única escena que excita medianamente la atención (fuera del imponente atracón que se manda Unicron en la primera escena, por supuesto, comienzo que pareciera ser homenajeado sutilmente en "Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer", con la idea de suprimir el carácter antropomórfico de Galactus), es aquella en que Megatron ajusta finalmente cuentas con el fastidioso Starscream. (Starscream, o sea "Grito estelar", con S intermedia, y no "Starcream", "Crema estelar", como traducen algunos no muy iluminados). Y esto también es a mitad de peli. ¡Ah, se me olvidaba! Uno de los protas humanos de la serie, veinte años en el futuro (2005, ¿recuerdan?), ha tenido un hijo, que es uno de esos niñatos que de tan adorable y heroico terminamos odiando. Lo dicho: los fanáticos de la serie se lo pasarán pipa. Los fanáticos irredentos, por lo menos (a mí me gustaba, ya lo dije, pero la peli, ejem...).

-- Bueno, mueren robots. No fue una decisión creativa, claro está (la razón última parece ser que los juguetes de los robots fueron discontinuados, y estrenaron otros juguetes nuevos, así es que para evitar que algún niño hinchara pidiendo los antiguos, que por lo demás estaban ya todos comprados, simplemente mataron a los personajes correspondientes en la peli). Pero mueren. Eso añade un poco de suspenso a la cosa. Después de todo, si la peli se abre con Megatron y sus esbirros cepillándose a cuatro de los buenos, entonces algo de tensión te mete tratar de adivinar a quién más le va a llegar la china. Y, contra la decisión de la juguetería responsable, algunos de los robots que parten en la peli, sí consiguen llegar vivos al final (a la rastra, por lo demás, pero vivos). Cosas como ésas no las veías en la serie original, en donde los robots se daban alegremente de tunazos, pero después se daban una reparadita y listo (y ahí tenemos a los críos matándose después al grito de "¡Yo soy Optimus Priiiiiime...!").

-- La música incidental, ¿qué decir? Bueno, en las partes de suspenso acompaña más que bien. Pero en las partes de acción vemos la inclusión de canciones que ¡horror! se corresponden con lo peor de la Música GlamFuckingHortera Metal ochentera, que en la época debieron quedar molonas (chicos malos ésos, ¿no?), pero en la actualidad descuadran por completo cualquier empeño por suspensión de la incredulidad. Y cuando dan paso a la música incidental de acción, ¿qué tenemos? Guitarras eléctricas tocadas en ese peculiar modo heavymetaloso conocido vulgarmente como "chillido de rata", y la comparación roedoril no le viene sólo por el timbre melódico. Pero en las escenas de suspenso acompaña bien, eso sí.

-- Para los historiadores del cine, digamos que fue la última peli en que participó Orson Welles. ¡¡¡Sí, mis amigos cinéfilos, el genio cinematográfico que partió su carrera con la justicieramente considerada mejor peli de la Historia del Cine, "El ciudadano Kane", rodada con miserables 25 años, cuatro décadas y media después vino acá, a recibir la extremaunción!!! Con los años, el genio de Welles no pudo desplegarse como correspondía, y se vio obligado a trabajar indignamente de garbancero por aquí y allá para pagar las cuentas, y suponemos que éste era otro de esos trabajos. Se dice que Welles, cuando le preguntaron por su personaje, dijo algo así como "soy un robot que es un planeta gigante, mato a muchos robotitos juguetes chicos que se hacen cosas horribles unos a otros, y entonces soy destruido". Las últimas palabras de Unicron en esta peli son, por tanto, "destino... no puedes... destruir... MI DESTINO", famosas últimas palabras después de las cuales su personaje muere, Welles sufrió después un ataque cardíaco, se despachó, y con eso se salvó de ir al estreno de la peli. Si les gustan esas morbosas recortinas de la Historia, pues vean a Kane/Welles/Unicron decir sus famosas últimas palabras, recordando aquello de sic transit omnia gloria mundi...

-- Momentos para el bronce: Unicron haciendo papilla de planeta, Optimus Prime vs. Megatron, la increíblemente maniquea introducción explicativa, la primera aparición de los Quintesson. Si toda, o al menos una parte importante de la peli, hubiera sido como esto...

IDEAL PARA: Fanáticos talibanes de los Transformers, historiadores del Transformerverso (debe haber alguno por ahí), y gente ociosa que pueda darse el gusto de perder una hora y media de su vida que, he aquí la mala noticia, nunca más podrán recuperar.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "TRANSFORMERS: LA PELÍCULA":

-- (Ir a la página). Comentario sobre la edición en DVD.
-- (Ir a la página). Esta peli en la comunidad Linkara.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Comienzo de la peli [en español]. -- Duelo final entre Megatron y Optimus Prime. Sigue la muerte de Optimus Prime [en español].

jueves, 20 de diciembre de 2007

"Fuerza Delta" (1986).


-- "The Delta Force". Estados Unidos / Israel. Año 1986.
-- Dirección: Menahem Golan.
-- Actuación: Chuck Norris, Lee Marvin, Martin Balsam, Joey Bishop, Robert Forster, Lainie Kazan, George Kennedy, Hanna Schygulla, Susan Strasberg, Bo Svenson, Robert Vaughn, Shelley Winters, William Wallace, Charles Grant, Steve James, Kim Delaney.
-- Guión: James Bruner y Menahem Golan.
-- Banda Sonora: Alan Silvestri.

-- "Fuerza Delta" en IMDb.
-- "Fuerza Delta" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

LUGAR NOSÉCÓMO, AÑO 1980, NOSÉCUÁNTAS MILLAS AL SUR DE TEHERÁN (es de esas pelis con subtítulos en letras militares con tipografía "Los magníficos", que te informan cada cinco segundos sobre la latitud, la longitud, el día calendario con su correspondiente día de semana, y la hora con aproximación de un cuarto). Un helicóptero revienta. Los boys del ejército yanki evacúan. ¿Y el piloto del helicóptero? ¡Se achicharrará, señores, y nadie puede rescatarlo! Pero, ¡ah, no se preocupen! Ahí está nuestro buen y viejo Chuck, listo para salvar el día. Esta vez, Chuck Norris (no tiene caso aprenderse el nombre del personaje, Chuck siempre interpreta a un solo personaje, a Chuck) se mete al dichoso helicóptero y saca a su camarada, porque en las pelis de Chuck, nadie se queda atrás. A pesar de todo, Chuck está fastidiado, porque la operación habría sido un éxito, de no ser porque esos señores políticos se metieron a hacer lo suyo, y Chuck está visiblemente cabroneado de que no dejen a los boys hacer lo que mejor saben hacer. Así es que se sale de la Fuerza Delta. Pasa el tiempo. Estamos a 1985. Aprovechando que el gran Chuck Norris está retirado, los terroristas levantan cabeza otra vez; los joputas, musulmanes para no romper el lugar común, se roban un avión repleto de pasajeros y en vez de dejarlo seguir a Roma, no vaya a ser que se hagan cristianos, ordenan su desvío a Beirut. El viejo jefe de Chuck (Lee Marvin, qué se creen, ¿quién otro podría tratar de mandar por sobre Chuck?) reune a la Fuerza Delta y se prepara para imponer el orden y la legalidad otra vez en el Medio Oriente, pero esperan cinco minutitos, por si acaso... ¿Qué demonios esperan?, espeta un suche. En ese minuto llega la respuesta: llamado una vez más por las fuerzas de la democracia, Chuck llega andando en moto para encajarle sopa de nudillos a las mandíbulas terroristas. No haremos la clásica y melodramática pregunta de rigor de tipo ¿conseguirá Chuck Norris vencer a los terroristas?, porque... ¡¡¡ES CHUCK NORRIS!!! ¡¡¡CHUCK, CARAJO!!! ¿¿¿CÓMO TE ATREVES A DUDAR DE LOS PODERES ANTITERRORISTAS DE CHUCK???

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En aquellos lejanos '80s en que Rocky Balboa metía puños al comunismo, podías escuchar los bramidos de las manadas de telepredicadores, y "The Final Countdown" de Europe era el non plus ultra del satanismo, emergió el legítimo duro americano yanki: Chuck Norris. Repasemos. Arnold Schwarzennegger era el duro con estilo, Sylvester Stallone era el duro con pretensiones, Bruce Willis era el duro reluctante, y Chuck... Chuck era el duro sin calificativos, caramba. Chuck Norris es la figura más emblemática de los filmes de la Cannon, pelis de bajo presupuesto centradas fundamentalmente en la acción (aunque no se crean, llegaron a distribuir pelis de pretensiones artísticas también), y en la acción porque el presupuesto no daba para más. Los productores de la Cannon eran Menahem Golan (sí, has visto ese nombre antes, es el que dirige esta peli) y Yoram Globus, dos judíos radicados en Estados Unidos que opinaban sobre el País de las Barras y Estrellas que era lo mejor podía pasarle a este puto mundo, y por ende, hacían pelis agresivamente sionistas/republicanas. Parida el mismo año que otro clásico del género "the american way is the only way" como lo es "Aguilas de acero", pero con menos presupuesto y tomándose mucho más en serio, "Fuerza Delta" es el más fiel reflejo de la filosofía Cannon: los judíos y los americanos son buenos porque sí, los musulmanes son malos porque sí, y el duro de turno se encargará de demostrarlo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad, esta película es desarmante. En estricto rigor, debería haber sido el clásico producto de guión lineal, estilo "el duro se estrena en acción, luego aparecen los malos haciendo joputás, luego el duro reaparece, luego los malos dan un contragolpe, luego el duro hace lo suyo y FIN". Y sí, el guión cumple a rajatabla con todas esas etapas. Y sin embargo, es notorio el afán de crear una peli de cierta suntuosidad. Cómo demonios pretenden conseguir eso con el vuelto del pan, no lo sé. Pero lo pretenden. Vean el elenco, si no. Frente a Chuck Norris tenemos a otro duro quintaesencial, como lo es nada menos que el gran Lee Marvin, héroe de los Western de antaño; por cierto, este fue el último rol de Marvin en el cine, snif... En los secundarios tenemos a George Kennedy como un sacerdote de pro, haciendo su especialidad, o sea, merendándose a la plancha a todo el resto del elenco; ni qué decir, este George Kennedy en los '70s fue el infatigable Patroni de "Aeropuerto" y secuelas, el dirígelotodo que le daba réplica al héroe Charlton Heston, y en los '80s y tempranos '90s fue el jefe de Frank Drebin en la ultraclásica "¿Y dónde está el policía?" y secuelas. O sea, tenemos a un antiguo prota de las clásicas Aeropuerto (las cuatro canónicas, las de los Estudios Universal, no sus exploits serie B), como pasajero de un avión tomado como rehén, más llamativo imposible el réclame, oiga... Y tenemos también a Shelley Winters, que se paseó por "La noche del cazador", "El diario de Ana Frank", "Lolita", "La más grande historia jamás contada", "La aventura del Poseidón"... además de ser la villana invitada Ma Parker en la mítica "Batman" de los '60s. Y el general mandamás es nada menos que el venerable Robert Vaughn, el clásico agente de CIPOL (UNCLE, en el original inglés). Un elenco de peso para tratarse de un simple serie B. (Digamos de paso que aparece una jovencita Kim Delaney en un rol ultrasecundario como monja, años antes de ser la prota de "Policía de Nueva York" y otros productos televisivos). Además, el formato de inicio (pasajeros presentándose antes de subir al avión, y que los terroristas hagan lo suyo) también responde al modelo no de las pelis de acción, sino de las de catástrofe setenteras. En puridad, salvo por la secuencia de créditos, no vemos a Chuck en real acción sino hasta la mitad de la peli. Lo dicho: esta peli es desconcertante.

-- Esta peli, así como otros subproductos de la Cannon, muestra de la manera más agresiva posible, aquella ideología fascistoide que en pelis como "Aguilas de acero" o "El último guerrero espacial" también estaba presente, pero con mayor gracia, incluso con elegancia. La primera mitad de la peli se reforcila mostrando cuán malvados son los terroristas musulmanes, para que podamos odiarlos a gusto, pero es que ni siquiera los detestas, de tan estereotipadamente malvados que son (de todas maneras, prefieren la violencia sicológica por sobre la física). Así, cuando en la segunda mitad veamos a Chuck Norris haciendo lo suyo, o sea, cepillarse a los enemigos de la democracia, podremos estar de todo corazón con el héroe. O eso se supone. La definición de "el lado bueno" en la peli es clara: Estados Unidos e Israel, hermanados contra los malvados musulmanes que están ahí para putear a ambos, así, porque sí, porque son musulmanes, joer, y como infrahumanos que son, odian todo lo que es bueno, noble, decente y democrático en este mundo.

-- Es una de Chuck Norris. La ideología fascistoide de sus pelis le dio un cierto público en los '80s, y ya hay voces reivindicando sus pelis como pequeñas perlas de acción. Bueh, considerando que la carrera de Norris corrió íntegra al alero de la Cannon, no es que podamos esperar mucho de ellas. Chuck Norris fue siempre el hermanito menor de los auténticos grandes de la acción ochentera, y eso se nota. Al César lo que es el César... y al monaguillo lo que es del monaguillo.

-- Un plus que tiene esta peli, es que cuando empiezan las balas, vemos terroristas muertos sin ceremonia. En aquellos años, si querías filmar carnaza, la filmabas y sanseacabó. Nada de mierda Nü Metal estilizada para bajarle la calificación del público e infiltrarse entre los adolescentes. Si tienes que mostrar a un pobre diablo haciendo el parkinson gracias a una metralleta disparándole a 30 centímetros del torso, pues lo muestras y punto. Por desgracia, ya no las hacen así...

IDEAL PARA: Amantes de la casquería fascistoide ochentera.

domingo, 10 de junio de 2007

"Aguilas de acero" (1986).


-- "Iron Eagle". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Sidney J. Furie.
-- Actuación: Louis Gossett Jr., Jason Gedrick, Tim Thomerson, Larry B. Scott, Caroline Lagerfelt, Jerry Levine, Robbie Rist.
-- Guión: Kevin Elders y Sidney J. Furie.
-- Banda Sonora: Basil Poledouris.

-- "Aguilas de acero" en IMDb.
-- "Aguilas de acero" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un vuelo de reconocimiento de los chicos de la USAF (United States Air Force) es derribado por un escuadrón de MIG-23. El Gobierno está conformado por un grupo de debiluchos que no se atreven a poner a los enemigos de la democracia en su lugar, pero para eso está el hijo de uno de los pilotos derribados. El joven es pendenciero y conflictivo, y se la pasa más tiempo en el simulador de vuelo (aprovechando sus contactos al interior de la base aérea) que en el cole, haciendo trabajo útil para la patria. Pero cuando sabe que a su padre lo van a matar, emprende una operación de rescate desesperada. Para eso, cuenta con el apoyo de un simpático coronel negrito, que decide arriesgar el cuello y su carrera militar porque, según él, respeta a su padre... Al coronelito negro, maldita sea si le importa algo la causa del chico, pero como éste demuestra ser un buen americano (es decir, odia a esos bastardos que se atreven a tocarle los cojones al Tío Sam), lo convence de ir. De manera que ambos se embarcan en sendos F-116 a meterle a los árabes un poco de decencia por la compuerta trasera, para que aprendan que con el glorioso mástil de la bandera americana no se juega, ya bastards...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En la Era Reagan florecieron las películas del fascismo americano, en géneros tan diversos como la acción ("Amanecer rojo") o la ciencia ficción ("El último guerrero espacial"). El patrón era siempre el mismo: América es la tierra dorada de las oportunidades, en donde vive la gente decente, y el resto del mundo, a freir monos, aunque se sintieran incómodos con las patudeces de los yankis, porque verán, si los americanos ganan, todos ganan, porque no hay mejor lugar en el mundo que América, y el que piensas distinto es porque es indecente, ¿nos comprendemos? "Aguilas de acero" sigue calcado este patrón. El american way of life justifica todo, desde violar la soberanía del espacio aéreo de un país enemigo hasta dictar embargos comerciales, y en un última instancia, robarse un bonito par de F-116 para matar civiles enemigos en represalia porque le han tocado el pelo a uno, apenas UNO, de nuestros boys. That's democracy! America... fuck yeah!!!

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de su contenido ideológicamente revulsivo, es de mérito reconocer que la película es entretenidíma de cabo a rabo. O sea, ya sabemos lo que nos llevan las películas nazis con un buen conteo de explosiones, balaceras y máquinas chulísimas, en donde los buenos y malos están claritos, sin tintas medias y sin complejidades argumentales. O sea, buenos a los que puedes adorar y malos a los que puedes odiar. Y los malos son realmente antiyankis, porque échenle un vistazo a todas las referencias, el enemigo es un país árabe con costa al Mediterráneo, en medio del desierto, y el mapa que muestran con el asunto de las 12-200 millas, pues bien sé, mis conocimientos de geografía están algo retrasados, pero es que ese paisito se parece mucho, pero mucho, a Libia (en ese tiempo gobernada por la sombra de Muammar Khaddafi, a quien por cierto Reagan ordenó bombardear ese mismo año 1986). Todo eso, condimentado con los tics propios del cine juvenil. O sea, un joven rebelde, pero que se da a entender que es rebelde no porque sí, sino porque es superior en su propio medio ambiente y se sofoca con la mala leche de sus rivales, música rockera glam-metal ochentera (¡tocan enterita "We're not gonna take it!" de los Twisted Sisters!), y hartas escenas con aviones de combate yankis, puestos de moda después de que se lucieran los F-14 Tomcat en la peli de Tom Cruise ("Top Gun"). Es probable que el señor Furie, que hasta ese momento no tenía ninguna perla en su currículum (lo más rescatable es "El ente"), y que tampoco volvió a tenerla, estuviera en sus días altos por aquel tiempo, o acaso la señora le daba sexo complaciente toda las noches. Como sea, se las arregló para parir este bebito entretenido, y eso se agradece (además de ser un testimonio histórico inapreciable del lo que significó la Era Reagan).

IDEAL PARA: Rememorar los tiempos en que ser patriota estadounidense no era una vergüenza, un demérito, o acaso un carcinoma del mundo libre.

miércoles, 19 de abril de 2006

"Viaje a las estrellas IV: El regreso a casa" (1986)


-- "Star Trek IV: The Voyage Home". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Leonard Nimoy.
-- Actuación: William Shatner, Leonard Nimoy, DeForest Kelley, James Doohan, George Takei, Walter Koenig, Nichelle Nichols, Jane Wyatt, Catherine Hicks, Mark Lenard, Robin Curtis, Robert Ellenstein, John Schuck, Brock Peters, Michael Snyder.
-- Guión: Steve Meerson, Peter Krikes, Harve Bennett y Nicholas Meyer, basados en una historia de Leonard Nimoy y Harve Bennett, sobre los personajes creados por Gene Roddenberry.
-- Banda Sonora: Leonard Rosenman.

-- "Viaje a las Estrellas IV: El regreso a casa" en IMDb.
-- "Viaje a las Estrellas IV: El regreso a casa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mientras los protas gozan de unas vacaciones forzadas en Vulcano, cortesía del Señor "Amnesia" Spock, la Tierra está otra vez en problemas. Una nueva presencia alienígena capaz de anular todos los aparatos defensivos terrestres, comienza a hervir los mares, amenazando con exterminar a la Humanidad. El Almirante Kirk, que pasaba una vez más por ahí con los suyos a bordo de una navecita klingon robada en la entrega anterior, descubre que la nave sonda alienígena está tratando de comunicarse con una especie inteligente que, ¡oh sorpresa!, no son los humanos sino las ballenas, y que hierven los mares buscándolas con espíritu de niño desordenado levantando la ropa sucia tirada en el suelo para descubrir su juguete favorito. Por esas casualidades del guión, hay un sistema experimental nunca probado (otro más) para regresar en el tiempo, que permitiría a la tripulación regresar al siglo XX, sacar algunas ballenas y reimplantarlas en pleno siglo XXIII, para que ellas de alguna manera resuelvan el entuerto creado por los mismos humanos al extinguirlas. El resto de la película es ver a los tripulantes del Enterprise haciendo el payaso en San Francisco, 1986.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En la tercera entrega había quedado casi todo bien amarrado, salvo los eventuales cargos de insubordinación contra Kirk. Ahora podían filmar una historia independiente a la que sacarle jugo. ¡Y de qué manera! La cuarta parte sigue una premisa bien simple: ¿qué pasaría si los adorables personajes de fantasía (¡perdón, del siglo XXIII!) aparecieran en nuestra realidad (¡perdón, en 1986!)? Y le sacan bastante partido a la idea. No hay que olvidar que esta película fue hecha en plena Era Reagan, y es todo lo políticamente incorrecta que puede. Abajo los militares y la Guerra Fría, arriba el pacifismo, el ecologismo y la preservación de las especies, es la consigna. Algo que estaba siempre solapado en la serie, pero que ahora se manifiesta con más crudeza que nunca.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Terminan por fin de amarrar todos los cabos sueltos de las dos anteriores, evitando alargar las subtramas pendientes y ahorrándonos más entregas en tono de culebrón. Gracias a Dios.

-- Los fanáticos pueden estar de plácemes por ver a sus personajes de siempre interactuar con el mundo real. El carácter vulgar y chabacano de Kirk encaja a las maravillas con el San Francisco de los '80s (la Sodoma de la época y cuna del SIDA, entre otras cosas); no en balde confiesa haber aprendido el estilo de la época en sus grandes clásicos literarios: Harald Robbins, Sidney Sheldon... El misticismo de Spock le hace un buen sucedáneo de adepto a la New Age. El Doctor McCoy rabea con lo que para él es el atrasado arte de los matasanos de la época ("¿Diálisis al riñón? ¿Qué es esto? ¿La Edad Oscura?"). Y así sucesivamente. Es para desternillarse de risa ver al ruso Chejov, con su mejor cara de inocencia, preguntarle a los del FBI por la ubicación de las naves nucleares...

-- Después de la filosófica "Viaje a las estrellas", la operática "Viaje a las estrellas II" y la mediocremente aventurera "Viaje a las estrellas III", ver una entrega con ideas serias, pero elaborada en tono de comedia ligera y con cierto distanciamiento irónico, no puede ser más refrescante. Después de todo, no todas las pastas han de ser acompañadas con salsa boloñesa, ¿no?

-- La premisa de fondo es escalofriante. ¿Quién dijo que somos la especie más inteligente y digna de atención sobre la Tierra? La sonda llega para conversar con las ballenas, y no sólo ponen en peligro a la Humanidad en conjunto, sino que ni siquiera la consideran a la hora de usar sus más bien expeditos métodos de comunicación. Para colmo, nunca nos enteramos qué clase de inescrutables secretos sobre la vida, la muerte o el universo pueden haber conversado las ballenas con los alienígenas. Tampoco es posible abrir una forma de comunicarse con ellos. Irónico... y terrorífico.

IDEAL PARA: Reirse un rato con los personajes de toda la vida, y entrar en trance ecologista-ambientalista.

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