Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 25 de noviembre de 2012
"Looper: Asesinos del futuro" (2012).
-- "Looper" (título original en inglés), "Asesino del futuro" (título en México). Estados Unidos / China. Año 2012.
-- Dirección: Rian Johnson.
-- Actuación: Joseph Gordon-Levitt, Bruce Willis, Emily Blunt, Paul Dano, Noah Segan, Piper Perabo, Jeff Daniels, Pierce Gagnon, Qing Xu, Tracie Thoms, Frank Brennan, Garret Dillahunt, Nick Gomez, Marcus Hester, Jon Eyez.
-- Guión: Rian Johnson.
-- Banda Sonora: Nathan Johnson.
-- "Looper: Asesinos del futuro" en IMDb.
-- "Looper: Asesinos del futuro" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Año 2044. Que es más o menos como 2012, pero en versión 2044... bueno, no me entendieron un palote, no importa. Digamos que es el presente, pero con un par de cachivaches tecnológicos más, cortesía de la inevitable crisis económica etcétera. Una buena y bendita narración en off nos explica un poco las reglas del juego. Resulta que aún más en el futuro (treinta años después, en concreto) se ha inventado el viaje en el tiempo, pero que es una tecnología tan esto-o-aquello, que está prohibida. A pesar de lo cual, la mafia se las arregla para utilizarla de todas maneras. ¿Para apostar a la Bolsa en las especulaciones inmobiliarias y salirse justo antes de que pinche la burbuja respectiva? ¿Para matar al padre del líder de la futura Resistencia contra los robots, er, contra la mafia? ¿Para entregarle a su yo del pasado un almanaque lleno de los eventos deportivos de los próximos 50 años para hacerse rico apostando? ¿Para enviar un aparato de éstos al pasado a una época en donde no sea ilegal tener uno, y explotarlo desde ahí a mansalva? ¿Para conocer a Al Capone el Unico y Verdadero Dios y rescatarlo de Alcatraz? Pues, no... Para ejecutar a la gente. Verán, en el futuro tienen una tecnología tan chupi que ríanse de CSI, que no hay asesinato impune, entonces si quieren ejecutar a alguien, tienen que enviarlo de regreso al tiempo, y tener un asesino apostado ahí esperando para descerrajarle un tiro al pobre sonao. Un looper, que le llaman. Al looper le pagan su buen dinero para ir al pasado en un ticket sin regreso, y a vivir que son dos días. O treinta años en realidad, porque para no dejar cabos sueltos, cuando el looper envejezca treinta años y llegue al "día de hoy" (bueno, al treinta desde el 2044... es un enredo, lo sé, trato de hacerlo lo mejor que puedo, ¿vale?) lo envían al pasado, a ser asesinado por él mismo, o mejor dicho, por su propio yo del pasado treinta años más joven... ¿En donde está la recompensa entonces? En vivir treinta años a lo rey, claro. Pasa lo inevitable. Pues que cuando a un tipete le cae su propio yo desde el futuro, no lo mata porque, después de todo, es su propio yo con treinta más a cuestas. Así es que va nuestro prota, que es el bueno de Joseph Gordon-Levitt, y lo persigue y lo mata. Hasta que a nuestro prota le pasa la china. Nuestro prota es lo suficientemente listo como para saber que si no mata a su yo del futuro entonces a él lo matarán en el presente (bueno, con esto se está condenando porque ya sabe que de manera inevitable no podrá esquivar la trampa, si ya ha visto el resultado... paradox temporal aquí), pero no lo suficientemente listo como para que el yo del futuro le salga con un chiste y se escabulla. Ahora, nuestro prota tiene el enorme lío de tener que perseguirse a sí mismo pero con treinta años más de inteligencia (además de que es el jodido Bruce Willis, que ya se sabe, es el único y legítimo DURO DE MATAR), y además hacerle el quite a la mafia. Todo como parte de una aventura que lo llevará a una casa en donde hay una chica muuuuuu rica (Emily Blunt, quizás no tan exhuberante como otras, pero que compensa con personalidad a lo bestia ella), un niñato creepy que te cagas, y el misterio misterioso del futuro amo del mundo de la mafia etcétera. Chapeau...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Peli meritoria donde las haya, aún así el gran daño que le hizo "La guerra de las galaxias" a la Ciencia Ficción, es haberla infantilizado y convencido a todo el mundo de que era más rentable hacer SF descerebrada que pelis con ideas. Cierto es que después tuvimos cosas como "Blade Runner", y de cuando en cuando salen pelis de SF con ideas muy provocativas. Pero la dirección del cine de Ciencia Ficción en general fue la contraria, la de ir sacando blockbusters cada vez más descafeinados, cada vez más dependientes de los FXs, y con guiones y diálogos cada vez más esquemáticos. La tendencia tardó su buen poco en agudizarse, por supuesto (después de todo, en los '80s el concepto de "blockbuster" seguían siendo joyas como "Volver al futuro" por ejemplo), pero ya un par de décadas después, para los tiempos de "Matrix", la idea de "SF de acción con ideas" estaba cargada de manera irremisible hacia lo cool, y la filosofía a hacer gárgaras, gracias. En este medio ambiente (en este páramo, mejor dicho) es que llega "Looper". Una peli atípica dentro de lo que se hace en la Ciencia Ficción de los '10s. Y que misteriosamente, ha conseguido hacer una buena cantidad de caja: sobre 160 millones de dólares la última vez que revisé. Claro, una miseria al lado de, digamos, los 400 millones de "Prometeo" o los más de 620 de "Hombres de negro 3", pero si consideramos que la cosa costó apenas 30...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Alguna vez dijimos de "Terminator" que por debajo de su maquillaje cyberpunk, en el fondo era la vieja historia de la princesa en peligro, del dragón que se la intenta comer, y del San Jorge en brillante armadura y brioso corcel tratando de impedir el desastre. "Looper: Asesinos del futuro" viene a tener una idea o concepto quizás reminiscente de "Terminator" en más de un aspecto, pero es cualquier cosa menos una historia tópica. Más que una historia sobre viajes en el tiempo, es una historia acerca de un grupo de personajes (uno de ellos por partida doble) metidos en un mundo de mierda, uno de cuyos elementos es que el trabajo está en relación a los viajes temporales. El guión es muy ingenioso y tiene momentos brillantes, aunque a veces deba forzar un poco las cosas para que todo encaje (¿en serio los forenses del ultrafuturo son tan buenos que no se puede cometer ningún asesinato ni de coña? ¿En serio los mafiosos no encuentran ninguna otra aplicación para la máquina del tiempo que utilizarla para enviar a sus víctimas a "dormir con los peces"? ¿En qué está el gobierno del futuro que no envía agentes al pasado a capturar a los loopers? ¿Y por qué los mafiosos envían al looper del futuro a ser ejecutado por su propio yo del pasado, en vez de un looper diferente para evitar justito lo que desencadena los eventos de la peli?). Pero la historia es interesante, y lo que es mejor, está bien llevada. El prota, y los demás personajes ya puestos, no es en realidad ningún héroe. Ni siquiera un antihéroe del tipo "hago cosas malas y rompo las reglas porque obtengo resultados". El prota es simplemente un superviviente que hizo un pacto mefistofélico, comprometiéndose a trabajar para la mafia a cambio de una vida regalada durante treinta años, con ejecución al final del día: cuesta imaginar algo menos heroico que eso, o un personaje que encaje en un perfil heroico y que a su vez pueda tener un trabajo como éste. A su alrededor, todos los personajes son supervivientes dentro de un mundo seriamente colapsado, no tanto como en "Cyborg" o "Mad Max" quizás, pero aún así. Quizás lo que más rechina de la peli es cuando salimos del ámbito más intimista o de la acción más sucia, para ir al terreno clásico de Bruce Willis haciendo el macarra, que no son demasiadas escenas, pero que de todas maneras están ahí, y que en otro tipo de peli o argumento estarían más que bien, pero que aquí se sienten un poco fuera de lugar. Pero en fin, pecados menores frente a una propuesta que, como mínimo, la calificaríamos de atrevida.
-- Otro elemento inusual de esta peli es lo bien actuada que está. Claro, tenemos un muy buen elenco, pero también tenemos a personajes que son algo más allá que la frase chula o el chistecillo esperable. La dupleta de Joseph Gordon-Levitt y Bruce Willis funciona muy bien interpretando ambos al mismo personaje con treinta años de diferencia, cuesta un poco en un comienzo asimilar que los dos son el mismo debido a las evidentes diferencias físicas, pero el trabajo con los gestos, manierismos y maneras de expresarse está bien desarrollado, sin recurrir a soluciones tramposas como darle un tic al personaje que permita conectarlo con el tic del otro personaje... ya me entienden. Que Joseph Gordon-Levitt y Bruce Willis pasan dignamente la prueba que hizo naufragar con escándalo a Saoirse Ronan, Romola Garai y Vanessa Redgrave en "Expiación", por decirlo fuerte y claro. Al lado de ellos, el otro gran personaje es por supuesto Emily Blunt, un poco más afeada que de costumbre (hay quien opina que ella estaba mucho más interesante que Anne Hathaway en "El diablo viste a la moda", y si bien yo no soy tan extremo, concedo que ambas van nariz con nariz ahí), interpretando a una madre soltera con más que evidentes frustraciones dentro de una vida no demasiado interesante (hasta que se topa con el prota, claro). Alrededor Paul Dano ("Petróleo sangriento") y Jeff Daniels hacen roles menores, y los sacan bien adelante, aunque debido a su carácter secundario, tampoco es que consigan mucho en el camino. En cuanto a Piper Perabo, su rol es poco menos que de adorno como una bailarina de mala muerte, un rol hilarante si recordamos que la chica se hizo famosa meneándose más joven en "Coyote Ugly"... Pero la palma se la lleva con creces Pierce Gasnon, el chico que hace de hijo de Emily Blunt, y que cosa rara tratándose de un niñato, se saca una actuación brillante que opaca a todo el resto: cuando quiere verse tierno te dan ganas de abrazarlo y achucharlo hasta las lágrimas, y cuando es creepy, realmente llega a infundir miedo. Puede que los otros actores estén bien o mal, pero el personaje del chico es una pieza central de la peli, que en manos de un niño, digamos, "común", hubiera sido un desastre y hubiera convertido la peli en una comedia involuntaria.
-- El final. No lo voy a revelar ni habrán spoilers aquí. Sólo diré que no es un final típico. O si se lo quiere ver de esa manera, puede ser leído como una subversión del final típico de esta clase de pelis. Es un final muy acorde con el resto de la peli, no un final cobarde como el de "Sentencia previa" por ejemplo, o de otras tantas pelis de Hollywood que pueden ser muy gritties, pero que a la hora de la verdá, lo endulzan todo porque, cómo va a ser posible que acabe de esa manera, ¿verdad? No es un final lleno de trompetas triunfantes. Tampoco es un final para hundirse en la agonía de la desesperación. Es... bien, es un final muy humano. Entre tanta producción robótica que viene de Hollywood, eso es un plus enorme.
IDEAL PARA: Ver la rara avis de una peli de Ciencia Ficción que se preocupa primero y ante todo por sus personajes.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2012,
Asesinos Profesionales,
Viaje en el Tiempo
domingo, 17 de junio de 2012
"Hombres de negro 3" (2012).
-- "Men in Black 3". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Barry Sonnenfeld.
-- Actuación: Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Jemaine Clement, Emma Thompson, Michael Stuhlbarg, Mike Colter, Nicole Scherzinger, Michael Chernus, Alice Eve, David Rasche, Keone Young, Bill Hader, Cayen Martin, Clarke Thorell.
-- Guión: Etan Cohen, basado en los personajes del cómic de Lowell Cunningham.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Hombres de negro 3" en IMDb.
-- "Hombres de negro 3" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
De entrada, la peli nos dice con qué nos vamos a encontrar: el cuerpazo de Nicole Scherzinger enfundado en cuero apretao por toas partes, como para que nos olvidemos de cualquier pretensión filosófica aquí. El caso es que ella recurre al truco más viejo del manual (pasaportar la "herramienta de fuga" en una torta) para liberar a un preso muuuuuu malo, pero muuuuuu malo, tanto que sacrifica a su chica para su libertad. Cabrón, si no quería a Nicole Scherzinger me hubiera avisado y trato de hacerle los puntos yo, miren qué desperdicio. Nuestro villano entonces sale a... la Luna. Sí, la cárcel está en la Luna. Sin atmósfera. Y promete vengarse de... K. Paso a... la Tierra. Vemos algunas escenas más o menos inconexas de los hombres de negro, incluyendo el funeral de un viejo compañero, lo que sirve para presentarnos a Emma Thompson como la nueva jefa, lo que sería genial si el guión se hubiera preocupado de darle algo tan básico como... escenas para actuar. El caso es que de eso vamos a una escena de acción en donde J y K nos muestran otra vez lo chulos que son lidiando con la escoria del universo. Sólo que esta vez, K se encuentra con el supervillano. El que le anuncia que ya está muricío, que no vale la pena enfrentarlo, tatatín-tatatán. Y en una decisión absurda e idiota, considerando que han trabajao quince años juntos, se supone que se han salvao el culo varias veces, y además J ya le conoce historial romántico del pasao a K de la entrega anterior, resulta que K decide... ¡no conversar con su partner y esconderle información vital respecto del villano contra el cual tienen que lidiar juntos! Y resulta que J, como buen compañero, se pone idiota en vez de ayudar a su compañero claramente necesitado de ayuda. Resultado: cuando despierta al día siguiente tiene un hambre metafísica de chocolate, y además nadie recuerda a K. Después de sacar cuentas con esto o aquello, J descubre que la línea de tiempo ha sido modificada por el supervillano que quería matar a K, y J debe regresar en el tiempo a 1969 para salvarle las castañas a su compañero (y a la Tierra de paso: en este nuevo futuro, la Tierra está siendo invadidas por criaturas flotantes con tentáculos que deben verse la mar de chulos en 3D. Digo yo). De manera que J se las arregla para regresar en el tiempo, y comienza en 1969 la guerra por... ¡el futuro!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El mundo del cómic fuera del duopolio Marvel/DC es apasionante. Hay cosas desde el Génesis según Robert Crumb hasta... buenoooooo... esto. Tengo entendido que el cómic original era dramático, angstsy, y además el prota era caucásico. Pero cuando era el día de hacer casting, andaba Will Smith paseando por allá afuera, y dijeron que bueno, por qué no... Y para hacer drama del güeno, contrataron a... Barry Sonnenfeld. Sí, "Bota a mamá del tren", "Los Locos Addams"... (de todas maneras, después del rotundo fiasco de "Wild Wild West", parece que nadie confía en él más que para secuelas de MiB). Lo divertido es que para "Hombres de negro 2" se tardaron cinco años, una eternidad considerando que la primera "Hombres de negro" había sido bastante rentable con un guión que básicamente era un... buenoooooo... un no-guión, digámoslo así. Pero como "Hombres de negro 2" no salió tan buena (¿a quién se le ocurre contratar como fulana sexy a un saquito de huesos como Lara Flynn Boyle...?), la eventual tercera quedó en el congelador nada menos que una década entera. O eso, o hubo una tercera tan horripilante que llegaron los MiB themselves y nos neuralizaron a todos, y por eso no la recordamos. Ahora, cuando Will Smith está cada vez más retirado de la actuación para tratar de que su hijo pase a la primera fila, y de rapear ya no hablamos, y con un Tommy Lee Jones cada vez más desganado de todo, estos cowboys crepusculares vuelven otra vez para salvarnos de la escoria del universo. Para la cuarta ya les digo dónde pueden encontrarla: en Hollywood. Puedes recoger la escoria en las calles ahí.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Contra los pronósticos que auguraban lo peor después del desastre de "Hombres de negro 2", tan horrenda que uno bien podía pedir que la entrada viniera con neuralizador incorporado, ésta salió bastante resultona. Al nivel de la primera "Hombres de negro". Lo que no es mucho decir, porque ésa no era Eisenstein precisamente. Pero era entretenida y tenía vidilla. Esta también. Partamos por el guión de Etan Cohen (no el Ethan Coen de los hermanos Coen, nótese que la H va en el apellido y no el nombre, este tipo guionizó entre otras "La idiocracia", "Una guerra de película" y "Madagascar 2", para que nos entendamos en qué territorio nos manejamos), que no es perfecto ni mucho menos, en particular cuando debe incluir los obligatorios guiños a las entregas anteriores (en particular Will Smith siendo babeado por alguna criatura alienígena, una perturbadora tradición en la saga), pero que consigue ganar por los puntos gracias al ingenio en meter siempre una gracieta nueva e inesperada (Will Smith siendo parado por los polis por ser un nigga conduciendo un cochazo en 1969, la aparición de Andy Warhol, el personajillo ése que hace predicciones de lo más raras...). Al principio la cosa como que no junta ni pega, y como que no encuentran como hacer arrancar la peli, pero después cuando viajan al pasado y los fachos de negro hacen lo suyo en 1969, es que todo despega como por magia. Sigamos por un Will Smith que no ha perdido el tono frente a un Josh Brolin estupendo como el K joven (a diferencia de Tommy Lee Jones, que en esta entrega no puede lucir más aburrido), y el inesperado detalle de que Emma Thompson joven sea interpretada por... Alice Eve (inesperadamente bien: la chica se tomó maña en copiar los tics y manierismos del personaje de la Thompson). En definitiva, éste debería haber sido otro blockbuster olvidable, y que de hecho será olvidado después de la temporada blockbustera 2012, pero que con detalles solventes y un carácter festivo, se las arregla para salir avante. Lo mejor es no ver esta peli demasiado en serio, y unirse al cachondeo elegante de la misma, y tenemos no diré que el mejor blockbuster del 2012, pero sí uno de los más simpáticos de ver, entre tanta morralla que invade la cartelera día sí y día también. Y por cierto... ¿será tendencia eso de volver a los '60s all-style que allí se ambientó la precuela "X-Men: Primera generación", y ahora en ésta saltan a esa década en particular...? ¿Y soy el único que piensa que la premisa de esta peli, y un buen poco de su desarrollo, está calcadito de "Volver al futuro" y "Viaje a las estrellas IV", incluyendo la idea de arreglar lo que está mal en el futuro haciendo labor de destornillaje en el pasado...?
IDEAL PARA: Ver una simpática comedia de viajes en el tiempo.
VIDEOS.
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2012,
Viaje en el Tiempo
domingo, 6 de junio de 2010
"Príncipe de Persia" (2010).

-- "Prince of Persia: The Sands of Time".
-- Dirección: Mike Newell.
-- Actuación: Jake Gyllenhaal, Gemma Arterton, Ben Kingsley, Alfred Molina, Steve Toussaint, Toby Kebbell, Richard Coyle, Ronald Pickup, Reece Ritchie, Gísli Örn Garðarsson, Claudio Pacifico, Thomas DuPont, Dave Pope, Domonkos Pardanyi, Massimilano Ubaldi.
-- Guión: Boaz Yakin, Doug Miro y Carlo Bernard, basado en una historia de Jordan Mechner, basada en su videojuego.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams.
-- "Príncipe de Persia" en IMDb.
-- "Príncipe de Persia" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Algunas vidas están enlazadas en el tiempo blablablá, o así nos dicen unos cartelitos supuestamente ilustrativos al comienzo, y pensamos que va a ser una de reencarnaciones y "creo que te conozco desde siempre" y en una vida pasada etcétera. Los saco del error de una: no es sobre reencarnaciones. Es sobre un niñato llamado Dastan que, con el impulso de la juventud, va y defiende a un compañero de un guardia estilo ropero de tres cuerpos y etcétera. Actitud tan gallarda y viril llama la atención del rey de Persia, que justito iba pasando por ahí, y va y lo adopta como hijo. Pasan quince años, el tal Dastan está instalado en el Palacio y todo, y ha marchado a la guerra. En la frontera, los malvados dirigentes de Alamut están juntando armas de destrucción masiva y se preparan para rebelarse contra... ¡Persia! ¡El Imperio! (¿a alguien le suena un poco todo esto? ¡Si hasta en un punto de la peli mencionan Irak!). Y Alamut será una ciudad sagrada muy sagrada y todo, pero los persas son mucho persas, e ingresan a saco a la ciudad, y religión mi par. La dichosa ciudad cae en manos persas, pero a partir de entonces, los acontecimientos se precipitan. Dastan, el héroe de la jornada (era que no), acaba echándose encima a la princesita mimada de la ciudad, soportable únicamente porque tiene una carrocería modelo F1, el rey de los persas muere víctima de un complot (creyendo que su hijo adoptivo lo ha traicionado, para que sea más cruel la escena si es que cabe), y pronto la pareja dispareja debe darse a la fuga. En breve, Dastan no sólo tendrá que limpiar su nombre de las malvadas maquinaciones del villano de turno, sino que además se ve enfrascado en la guerra por un mcguffin que podría desatar el apocalipsis/armagedón/auditoría sobre la Humanidad y etcétera. Lo de siempre, vamos.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Me cuentan mis hermanos mayores (en realidad no, pero no quiero que se note el paso del tiempo, ehm) acerca de un juego llamado "Prince of Persia", que era chulo molón para sus años (hablamos de los tempranos '90s, que es cuando se supo de su existencia acá en Chile). El juego era impresionante para su tiempo, porque el personaje parecía más o menos eso, un personaje, y no una nube de pixeles retratando a un humano abstracto Picasso' style. Recordemos que en esos tiempos no se hablaba de gigas de disco duro, sino de procesadores 286, 386... (los menores entre ustedes ni saben de qué hablo. Y bendita sea su ignorancia). Se le suele atribuir el éxito del juego a su gran jugabilidad (valga la redundancia), a la fluidez de sus gráficas, y en general a todo el apartado técnico, pero yo creo que hay un factor adicional: la ambientación. Porque en vez de elegir opciones de toda la vida como la Europa Medieval, las tumbas aztecas (¡"Montezuma"!), la China o el Japón de los samurais, el juego se decantó por Persia, cultura que ha sufrido la humillación de verse considerada a nivel común como un apéndice del mundo árabe, en vez de una civilización por derecho propio (en eso, "Prince of Persia" fue un pionero, antes que "Age of Empires" o "Civilization", y válgame que tenían cojones para eso, habida cuenta de que desde los '80s, con el villano favorito de todos el Ayatola Jomeini, poner a Persia como "los buenos" era casi una herejía, y sigue siéndolo en buena medida incluso hoy). Y bien, llegó la hora. En la resurrección de la épica post2000 (post "Gladiador" y post "El Señor de los Anillos") habíamos tenido épica germánica ("El Rey Arturo", "Beowulf"), nacionalcatólica ("Cruzada"), griega ("Troya", "Alexander", "300"), romana ("La última legión"), japonesa ("El último samurai") y pirata ("Los Piratas del Caribe"), pero de los persas nada (y del mundo islámico en general, ya puestos, tampoco, porque como sabemos, desde el año 2001 que son "los malos", así es que vayan olvidándose de tener algún biopic sobre la expansión musulmana del siglo VII, al menos de momento). "Príncipe de Persia" viene a saldar la deuda. Que la pague bien pagada, eso es cuestión de opiniones.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Nuevamente voy a ir a contracorriente de la crítica erudita para quienes o es el Indiana Jones de Steven Spielberg (y sólo las tres primeras) o nada, y voy a defender esta peli. ¿Es brillante, es la pipa, es la revolución en dos patas? No. Es el cine de acción y aventuras palomitero de toda la vida. Pero es buen cine de acción y aventuras palomitero. La peli juega sin complejos con los clichés de toda la vida (el aventurero con una misión, la chica malas pulgas que al final se derretirá por el héroe, el rey bondadoso, el malvado poder detrás del trono, el artefacto mágico que desatará el fin del mundo, y una ambientación exótica para todo lo anterior), y se mantiene en esa delgada línea de equilibrio entre no caer ni en la petulancia de ser lo chulo y antes nunca visto por un lado (el defecto clásico de Michael Bay, por ejemplo), y la parodia autoconsciente por el otro. Esta peli se toma a sí misma suficientemente en serio como para las peripecias de sus personajes nos interesen, sin ser tan mayestática que nos cause risa por el humor involuntario. Y eso es una rara avis por estos días. Por supuesto que no hay que pedirle demasiado a la historia (el plan del villano es lo suficientemente descabellado como para que podamos reirnos viéndole tratar de matar una mosca a cañonazos, por explicarlo de una manera que no implique spoilers), ni tampoco a los personajes, que responden a una serie de arquetipos mil veces vistos antes en el cine, pero también a veces hace bien desconectar el cerebro y dejarse llevar. La peli y sus ambientaciones se sienten como si fueran Persia de verdad y no un escenario musulmán genérico (aunque no tratemos de situar históricamente la trama porque lo mismo podría ser la Persia aqueménida, la sasánida o la safavida, y todos tan contentos), y eso le hace mucho bien a la hora de suspender la incredulidad. Mike Newell, mercenario perseguido en varias jurisdicciones por haber rodado "La sonrisa de la Mona Lisa", "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" o "El amor en los tiempos del cólera", hace una dirección no memorable (como de costumbre, en realidad), pero sí eficiente, y salva el dinero. Contra toda esperanza, el improbable Jake Gyllenhaal interpreta a un héroe creíble, Gemma Arterton se defiende en su cómodo terreno de chica dura (dura de carácter y dura de carnes, entiéndase en ese doble sentido por supuesto), Ben Kingsley se divierte de lindo haciendo un rol no especialmente memorable pero tampoco un mamarracho como otros en que ha caído desde que (sí, joer, que Halle Berry no es la única que ha caído así de tanto) ganó el Premio Oscar al Mejor Actor por su protagónico en "Gandhi", y la joya de la corona es Alfred Molina explotando al máximo su rol de alivio cómico (a ratos recuerda un poco al entrañable Danny DeVito de "La joya del Nilo", pero con algo de más mala leche). Y Harry Gregson-Williams nos regala un soundtrack discreto y cumplidor. ¿Qué más puedes querer de una peli? ¿Contenido, profundidad filosófica, cátedra sobre cómo se debe rodar una peli? Bueno, OK, tienes derecho a pedirlo, pero si aún así acabaste por ver esta peli, no puedes quejarte después de que te tomaron el pelo. Esta peli no ofrece más que entretención pura y dura a la vena, y cumple con eso, y el resto es pedirle peras al olmo. O vastos océanos a Persia, ya en vereda.
IDEAL PARA: Esos días en que se necesita aventura de la buena.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2010,
Persia,
Viaje en el Tiempo
viernes, 19 de febrero de 2010
"Terminator" (1984).

-- "The Terminator". Estados Unidos. Año 1984.
-- Dirección: James Cameron.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, Michael Biehn, Linda Hamilton, Paul Winfield, Lance Henriksen, Bess Motta, Earl Boen, Rick Rossovich, Dick Miller, Shawn Schepps, Bruce M. Kerner, Franco Columbu, Bill Paxton, Brad Rearden, Brian Thompson.
-- Guión: James Cameron y Gale Anne Hurd, con diálogos adicionales de William Wisher Jr., sobre una idea acreditada ex-post a Harlan Ellison.
-- Banda Sonora: Brad Fiedel.
-- "Terminator" en IMDb.
-- "Terminator" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Unos rayos muy ochenteros nos anuncian lo que vendrá. ¿Cazafantasmas, Highlander...? Er... No. Se trata de un mijo en bolas, que se acerca a una pandilla de punks, y les pide amablemente la ropa. Como ellos deciden no dársela, faltaba más, quedarse en bolas ellos (como si ser punk no fuera un poco estar mentalmente en bolas, anyway), nuestro sujeto decide aplicarles un pequeño correctivo: puñetazo en la panza que lo perfora de parte a parte, etcétera. Bueno, los punks tienen excusa: en la época no se conocía todavía a... ¡¡¡ARNOLD!!! Al mismo tiempo, en otra parte de la ciudad, un segundo juego de rayos hacen aparecer a... ¿Cazafantasmas, Highlander? ¡¡¡QUE NO, HE DICHO!!! A otro tipejo en bolas, que se trata de conseguir ropa, pero robándola sin tener que matar a nadie. O sea, el primero es el maloh, y el segundo el jovencito. Pues bien, el malo va a una tienda de armas y se apera como era bueno hacerlo en la Era Reagan, que no por nada era patrocinado por la Asociación Nacional del Rifle, y luego de quedar hecho un miliciano, toma la guía telefónica por la página "Sarah Connor". Luego de descubrir que hay tres, le da el bajo a dos de ellas. El otro tipo, mientras tanto, se las apaña para llegar hasta la tercera Sarah Connor, y empieza a seguirla. La tal Sarah Connor es una rubia media desaliñada, ni tan hortera que sea muy ochentas ni tan bonita que merezca fotos en lycra-gym aerobicosas como se estilaban en ese tiempo, y empieza a mosquearse porque el noviecito la deja plantada primero (bueno, vaya hombre feliz, no sabe de la que se salvó), y luego porque la está siguiendo su acosador particular. En una discoteca llamada Tech Noir, que de tech tiene más que nada ese punchipunchi ochentero de toda la vida, ambos hombrones se encontrarán por primera vez. Y entonces, Sarah Connor descubrirá la verdad: el acosador en realidad la quiere salvar del otro tipo, que no es un ser humano sino un terminator, un cyborg cubierto de tejido humano que quiere eliminarla, porque ella parirá con el dolor de su vientre al futuro salvador de la Humanidad y todo. Una Virgen María cualquiera la chica (¡para colmo su futuro hijo será J.C.!).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
"Terminator" fue la peli que puso en el mapa a James Cameron, cuyo gran crédito anterior era ¡"Piraña II"! Fue precisamente en el complicadísimo (¡¡!!) rodaje de "Piraña II" (pero hombre, qué tan complicado puede ser rodar eso: bicho muerde actor y sería tó) que tuvo la pesadilla de un robot de metal saliendo de las llamas, listo para cortarle las criadillas y devorarle. La idea estaba en el ambiente. A finales de los '70s, el Nuevo Hollywood realista y socialmente comprometido estaba agotándose, en reemplazo del blockbuster de toda la vida ("La guerra de las galaxias", "Superman"...), y de por medio había venido la revolución tecnológica, y los computadores eran the next best thing. Esto llevó a la eclosión de un cine que podríamos llamar "proto-cyberpunk", con pelis tales y como "Escape de Nueva York", "Blade Runner", "TRON", "Videodrome", "Proyecto Brainstorm"... la idea estaba en el aire. James Cameron, en compañía de Gale Anne Hurd, su productora y más tarde una de las cinco esposas consecutivas que el masho ha tenido hasta la fecha, le dieron vida a lo que era en toda regla un producto de serie B, sin realmente demasiado futuro por delante, algo muy acorde con el tema de la peli, por supuesto. Pero el futuro postapocalíptico presentado, o más bien intuido en la peli, calzó espectacularmente con el Zeitgeist de su época, en plena Era Reagan, con la deshumanización a manos de las máquinas, el terror al holocausto nuclear, etcétera, y dio origen a una parida de secuelas que no se detienen ("Terminator 2: El juicio final", "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", "Terminator: La salvación"...). O sea: "Terminator" llegó a ser una gran peli no porque fuera planificada como tal desde el comienzo, sino por una serie de circunstancias y decisiones en apariencia casuales, pero que con el tiempo probaron ser las correctas.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es la obra maestra de James Cameron. Al respecto, digamos que James Cameron, si bien es un buen director palomitero, es pretencioso adjudicarle la categoría de artista. Es un artesano, y muy bueno, pero sus pelis tienden en general a sobreponer la técnica pura y bruta por sobre el alma. Pensemos en lo que hubiera sido "Terminator" si hubiera contado con los 300 millones de presupuesto de "Avatar", por ejemplo. En primer lugar habríamos tenido muchas escenas más del futuro postapocalíptico, porque James Cameron es un incontinente respecto de mostrar más y más de sus universos narrativos, con el resultado de que ese futuro hubiera sido mucho menos temible, ya que si hay una razón por la que este futuro postapocalíptico en particular es tan terrorífico, es porque se lo sugiere con algunos flashforwards estratégicamente insertados, sin mostrársenos todo el detalle. En segundo lugar, la peli se habría empinado sobre las dos horas y media, quizás las tres, para narrarnos miles de cosas sobre Sarah Connor que no venían a cuento. En tercer lugar, las explosiones y persecusiones hubieran quedado mucho más vistosas, sí, pero hubiéramos perdido de vista el factor humano, y en algún minuto hubiéramos dejado de preocuparnos por la suerte de Sarah Connor, un poco como pasa con las escenas de acción de "Avatar" por ejemplo (no por casualidad, el mejor duelo de la peli es el avatar vs. el mech, que es también el más a escala "humana"). En cambio, como "Terminator" fue rodada con el vuelto del pan o poco menos, tuvimos en cambio un futuro amenazante por lo entrevisto, una narración recortada a lo esencial, y escenas de acción que en ningún minuto ensombrecían a los protas. Además, "Terminator" es la única peli pesimista de Cameron (quizás porque muchos conceptos acá fueron desarrollados en colaboración con Gale Anne Hurd, y tengo el presentimiento de que ella estuvo mucho más envuelta de lo que se piensa en el desarrollo de la peli como concepto), y la prueba está en que su primer final iba a ser otro (Sarah Connor y Kyle conseguían detener la creación de Skynet), y que en todo caso ese final sí fue usado en "Terminator 2: El juicio final", a pesar de que niega por completo todas las premisas argumentales de "Terminator" (en "Terminator 2: El juicio final" queda claro que el futuro sí puede ser cambiado, a diferencia de "Terminator"... en eso "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" volvió las cosas a como debieron ser en primer lugar para una secuela). Ya se encargaría de dejarnos claro todas estas cosas James Cameron, al rodar "Alien 2" (a mi gusto la peor de la tetralogía original, por mucho que le pongan), "El secreto del abismo", "Terminator 2: El juicio final" (tecnooptimista ahí donde "Terminator" es nihilismo puro), "Mentiras verdaderas" (entretenida pero insubstancial), "Titanic" (el mundo se va al carajo pero aún quedan triunfos morales, compañero) y "Avatar" (en el cual el final optimista está garantizado por el deus ex machina más grande desde que se inventó la franquicia fílmica de Harry Potter). Es probable entonces que ésta sea la pieza maestra de James Cameron no gracias a él... sino a pesar de él mismo.
-- Es también la obra maestra de Arnold Schwarzenegger. Admitámoslo, Schwarzenegger es un actor con un registro terriblemente limitado, y si hace gracia verlo en el cine, es porque en el fondo el tipo sabe que su participación es una payasada, y se divierte haciéndolo (a diferencia de Sylvester Stallone, que sí se cree un gran actor, y que por eso es mucho más insoportable en general). Cuando "Terminator" estaba en sus prolegómanos, Schwarzenegger estaba haciéndose un nombre gracias a su protagónico en "Conan el Bárbaro". El rol estuvo a punto de ir a Lance Henriksen, convencidos de que el Terminator debía ser un ser humano común capaz de infiltrarse entre seres humanos comunes (Henriksen es, por más señas, el renacuajo que es segundo en la cadena de mando de la comisaría, porque sí se quedó en la peli a fin de cuentas). Y después, cuando decidieron que era bueno tener a un Terminator con más presencia, el rol iba a ir a Michael Biehn, y Arnold iba a ser el héroe. Claro, con ese cuerpazo de Mister Universo, era poco creíble que el bueno no pudiera atizar de yoyah al maloh hasta reventarlo, de manera que cambiaron los papeles, y así Schwarzenegger interpretó el que sería su rol definitivo. Además, su escaso registro actoral le ayudó a interpretar incluso mejor su papel de máquina de matar inexpresiva (esta lección la aprovechó bien después Robert Patrick en "Terminator 2: El juicio final", pero muy mal Kristanna Loken en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", en la que ella no parece una fría robot asesina sino una muñequita caprichosa poniendo boquita de princesita fruncida cada vez que algo le sale mal a su personaje).
-- La peli misma está rodada de manera absolutamente magistral. Aunque la idea ha sido saludada como brillante, en realidad no hay que rascar mucho para darse cuenta de que en el fondo "Terminator" es el mismo viejo cuento de la princesa en apuros, el dragón que se la quiere comer, y el apuesto príncipe en armadura brillante que viene a salvarla. Una de las dificultades supremas que han tenido las secuelas de "Terminator" es justamente su incapacidad de poder expandir más allá un concepto que no admite expansión posible, sin desnaturalizar la historia de base ("Terminator 2: El juicio final" es simplemente un remake en el cual se le aplica morphing al robot y se añade a Skynet como mcguffin, "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" le da un pequeño giro al poner como blancos potenciales a los futuros lugartenientes de J.C. y le cambia el final, y en "Terminator: La salvación" simplemente echaron toda la premisa por la borda). Es maravilloso lo que consigue James Cameron en términos de cine, con un guión tan escuálido, porque la peli en sí no es más que una escena de acción encadenada a otra escena de acción, pero todo acontece de manera tan frenética, que no te deja tiempo para respirar. La historia entera transcurre más o menos en 48 horas (el enfrentamiento final es dos noches después de la llegada de los dos viajeros del futuro), y la tensión narrativa no disminuye en ningún minuto. Las escenas de acción son vibrantes, y el aprovechamiento inteligente de los escasos recursos las hacen aún más espeluznantes dentro de su realismo (cuando tienes a un cyborg elaborado por morphing de cien millones de dólares perforando el vidrio de tu vehículo, te relajas porque como que se ve un poco irreal, mientras que si ves a un actor físicamente hacer la proeza con sus puros puños, ya te estremeces un poco porque estás viendo que eso es de verdad, y te imaginas que, leñe, claro que te puede pasar a tí el menos parao de los días...). Las escenas en que Sarah Connor y Kyle Reese se van conociendo y respetándose poco a poco hasta que el asunto acaba en... bueno... er... conocimiento carnal, claro está, si así era el cine en los '80s, están rodadas también con una extraordinaria humanidad. Lo mismo vale para el proceso de conversión de Sarah Connor, desde una adolescente puteada por la vida en un empleo de mierda y con un novio de mierda, hasta una mujer autosuficiente y capaz de enfrentar su destino (además, no se nota tanto el síndrome que padece James Cameron, de que sus alabadas y cacareadas "mujeres fuertes" en realidad sean machos con tetas, como si no hubiera otra forma de que una mujer pudiera ser una hembra de carácter). Alrededor la atmósfera opresiva, con una ciudad infecta y llena de callejones, y seres humanos miserables cuyas existencias están de todas maneras condenadas porque sobre ellos camina la sombra del futuro e inminente holocausto nuclear, encogen aún más el corazón. James Cameron tiene la habilidad de que su máquina de matar imparable se introduce en lo cotidiano de las personas, tocando la puerta de la casa de una housewife o dejando hecha tiritas una estación de policía, acentuando así más esa sensación de violación (intimidad violada en el primer caso, seguridad pública violada en el segundo). Y por último tenemos la excelente banda sonora de Brad Fiedel, que sólo cede a la electrónica más hortera (y nunca demasiado) en las escenas de discoteca y en que los personajes escuchan personal stereo, y el resto del tiempo es un amenazante ruido de cañerías como se estilaba hacerlo con los sintetizadores y samplers por las bandas de música protoindustrial o EBM de los '80s. En resumen, aunque esta peli en el fondo tiene un argumento de lo más convencional, se las apaña a punta de una dirección firme y sólida para salir avante, y eso también vale a la hora de hacer buen cine.
-- Capítulo aparte merece el estupendo tratamiento del tema del tiempo y de la predestinación, omnipresente sobre toda la peli. EL PÁRRAFO ENTERO SIGUIENTE, ES SPOILER, ASÍ ES QUE SI ERES DE LOS POCOS BICHOS RAROS QUE NO HAN VISTO "TERMINATOR", NO SABES CÓMO TERMINA, Y TIENES PLANES DE VERLA, NO DEBERÍAS SEGUIR LEYENDO. Desde el comienzo sabemos que la guerra fue librada y que los robots ganaron. El destino parece inevitable. La única esperanza es el hijo nonato de Sarah Connor, e incluso esta esperanza parece a punto de desfallecer. ¿Está todo escrito y predeterminado? Buena parte del cine de Hollywood se inclina por la negativa, por la opción de que el futuro puede ser cambiado, una opción lógica si se considera que Hollywood es la fábrica de sueños, y no hay mucho sueño en tener un panorama deprimente al final del túnel. Un ejemplo extremo de final feliz forzado es el de "Sentencia previa", por ejemplo, en el que todo el tema de la predestinación y lo predeterminado se rompe con un final que se paspa el diazme con todo lo que el argumento había ido construyendo de manera tan laboriosa. E incluso "Terminator 2: El juicio final", con guión y dirección del mismísimo James Cameron otra vez, hace esa concesión a la audiencia. Pero en "Terminator" no queda mucho espacio para la esperanza. Vemos distintos detalles en la peli que a lo largo de dos narraciones paralelas (el presente, y los esporádicos flashforwards del futuro) se van encadenando para producir un único resultado, que más encima es obvio desde que empieza la peli (si el futuro pudiera ser cambiado, los viajeros del tiempo no habrían llegado, en primer lugar, el malo porque no existiría, y el bueno porque no tendría necesidad, y la peli nunca habría arrancado desde su primer fotograma). El final de la peli es anunciado ya desde el comienzo, y todo lo que va pasando se va concatenando hasta terminar en una verdadera tragedia griega. Sí, al final el Terminator es destruido, y sí, al final Sarah Connor consigue sobrevivir e incluso queda embarazada de su futuro hijo el mesías de la Humanidad postapocalíptica, pero... ¿acaso no se suponía que eso debía pasar de todos modos, para que se configurara el horripilante futuro que adivinamos desde el primer minuto de peli? La respuesta es obvia: sí. En ese sentido, la paradoja temporal que involucra "Terminator" (el viajero "bueno" es el padre del futuro salvador de la Humanidad y con su viaje hace esto posible, así como el viajero "malo" y la tecnología que ha quedado convertida en chatarra hace posible la construcción de Skynet y el apocalipsis futuro, como se intuye en esta peli y se señala explícitamente en "Terminator 2: El juicio final") está tan bien armada y cerrada, como la trampa sobre la pata de la zorra, que esta peli no admitía secuelas de ningún tipo, que pudieran destruir todo lo tan bien equilibrado aquí. Pero ya sabemos cómo es Hollywood. Si se atrevieron a rodar "Máxima velocidad 2" a sabiendas de lo ridículo que resulta que a una misma chica le pase dos veces que un loco pirado ponga bombas en un vehículo y ordena que el vehículo no se detenga, con mayor razón se iban a atrever a rodar secuelas de "Terminator". Bueno, así es como nos va.
IDEAL PARA: Ver una peli de Ciencia Ficción, que de un argumento convencional saca un buen guión y una aún mejor realización.
P.D.: (¿Se dan cuenta de que me hice el casi imposible de escribir una reseña completa con comentarios y todo sobre esta peli, sin tener que escribir "John Connor" ni una sola v...? Er... Er... ¡Maldición!).
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Secuencia de créditos con la música de Brad Fiedel [sin necesidad de subtítulos].
-- Inicio de la peli [doblado en español].
Busca otras películas relacionadas:
+ Arnold Schwarzenegger,
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+ James Cameron,
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Predestinación,
Viaje en el Tiempo
viernes, 12 de febrero de 2010
"Los cronocrímenes" (2007).

-- "Los cronocrímenes". España. Año 2007.
-- Dirección: Nacho Vigalondo.
-- Actuación: Karra Elejalde, Candela Fernández, Bárbara Goenaga, Nacho Vigalondo, Juan Inciarte, Miguel Ángel Poo.
-- Guión: Nacho Vigalondo.
-- Banda Sonora: Eugenio Mira.
-- "Los cronocrímenes" en su página oficial.
-- "Los cronocrímenes" en IMDb.
-- "Los cronocrímenes" en la Wikipedia en castellano.
-- "Los cronocrímenes" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Héctor está bien sentadito en su casa con su semiotoñal esposa, con su vida bien tranquilita y sin que nada le perturbe, y ¡joer!, es lo que pasa por venirse a una casa en las afueras, que de pronto, así como así, de la nada, te pones a mirar por un par de binoculares y ves a una tía con cuescos bien buenos despelotándose en medio del bosque. Y como más tira un par de t***s que un par de carretas, pues bien, ahí va nuestro hombre a fisgonear, que la feminorra está bien buena a fin de cuentas (se llama Bárbara Goenaga, la actriz, no el personaje, so pajilleros, así es que vayan, y... ¿ya volvieron? Bien, seguimos). Héctor se mete a través del bosque, y... ¡Oh, demonios! Ahí está la chica, bien encueradita (y tiene una academia que, ¡OLÉ!), tiradita en el suelo... ¿Muerta? ¿Asesinada? ¡GLUP! Cuando nuestro buen Héctor está necrohusmeando, ¡sorpresa, que le atacan con un par de tijeras en el brazo! Sale a escape. Cuando se detiene a recobrar el aliento (bueno, lo poco que le dejó la carrera, y andar fisgoneando de las que no hay paraíso también), mira otra vez, y ¡Jesuh-María-Joseh, es un hombre con la cabeza toda vendá! Vamos arrancando de nuevo (¡sí, señores, ríanse conmigo, estamos viendo una slasher movie hispánica en la que el prota no es un musculoso y aguerrido joven, sino un vetustus pelao y fondón!). El hombre salta una cerca y se mete al interior de una casa de arquitectura de peli Sci-Fi sesentera que, por supuesto, no augura nada bueno. Mientras tanto, va cayendo la noche. Un poco más que sigue y sigue y sigue, y ¡blup!, acaba de lleno dentro de una cubeta de un líquido lechoso de muy discutible prosapia. Cuando a los pocos segundos sale, mira por la ventana... ¡y es de día de nuevo! ¿Qué ha pasao, macho? Que hace unos minuticos era de noche, joer, y ahora es de día... ¿Qué mierda de hongos le metieron a ese líquido, y por qué mierda me lo bebí? No, macho, le dicen, que no te lo has bebío ni estás fumao, que esto es una máquina del tiempo, joer, y ¿te acuerdas de ese día de pesadilla en que viste a una buenorra en santas pelotas y después te persiguió un maniático con la cabeza con vendas y con tijeras? Pues que vas a revivir el mismo día otra vez. Joputá, claro, pero es lo que tienen los viajes en el tiempo, joer...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Los viajes en el tiempo son tema de rancio linaje en la Ciencia Ficción. No es descabellado considerar que el género mismo principia en la literatura con "La máquina del tiempo" de H.G. Wells (adaptada al cine como "La máquina del tiempo" o "El tiempo en sus manos", a según si eres espalda mojada o ezpañoh...), aunque el buen Wells no se atrevió a meterse con la pregunta fundamental que el capítulo "Tiempo y castigo" de "Los Simpsons" sí se atrevía a afrontar con los dos bolones de hierro de Homero Simpson: ¿que pasa si regresas al Mesozoico y bostezas y te tragas un mosquito? Pues que cambias toda la Historia, y no llegarás a existir. Bueno, hay un problema peor, que es el qué pasa si un mosquito del Mesozoico bosteza y te traga a ti (en esa época tenían el tamaño, probablemente), pero aunque te mueres digerido por sus potentes e insectiles jugos gástricos, acá en puridad no hay paradoja temporal, así es que no tenemos problema (nosotros, el resto de los mortales, no tú, cuyos pedacitos están chapoteando en clorhídrico del bueno). O como ese bizarro capítulo de "Futurama" en el cual Fry descubre que es su propio abuelo, el muy degenerete. O ya puestos en serio, cuestiones similares planteadas por "Rescate en el tiempo", por "Desafío al tiempo", por "Pídele al tiempo que vuelva" (también por "Terminator", pero como ésa no tiene la palabra "tiempo" en el título, no la menciono porque me rompe el chiste). "Los cronocrímenes" es la humirde aportación que le aportamos que le dijimos, al cine de paradojas temporales. Hecha con dos chauchas del vuelto del pan. Apoyándose, miren qué horror, ¡en un buen guión en vez de los FXs a lo "Terminator 3: La rebelión de las máquinas"! ¿En qué estarían pensando? ¡Ah, sí, en el remake yanketa de pro, que parece se va a llamar "Timecrimes" y viene para el 2011! Y nosotros que pensábamos, que el fin del mundo venía en el 2012...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Er... Hmmmmmm... ¿Apoye la cinematografía nacional? No, ese argumento no me convence, yo soy chileno y no baturro. ¿Apoye la cinematografía en castellano? Bueeeeeeno... Si asumimos que el idioma ezpañoh es una especie de subdialecto del castellano de toda la vida, claro. Porque, a ver... ¿vale la pena ver esta peli? En un sentido sí... y en otro sentido no. Por un lado, tenemos una peli correctísima, en la que la falta crónica de presupuesto del cine extrayanki se tapa de lo más bien y ni siquiera molesta. O sea, al igual que la denostada y aún así buena "Abre los ojos", no hay FXs de encender fuegos artificiales y disparar, vale, pero tiene su ingenio que la máquina del tiempo sea una cubeta llena de líquido, lo que ahorra gastarse un pastón en eso precisamente, en los FXs. El guión también está bueno, con todas las piezas estupendamente bien colocadas (bueno, en términos de guión el empelote de la actriz Bárbara Goenaga es superfluo, pero es que oigan, en primera nadie iría a ver una peli española en donde alguna chica no muestre carnazo, y en segunda la morocha está cañón), y si bien el asunto tarda en arrancar y ponerse interesante, cuando lo hace está bien. Con poquitos mimbres, se construyeron una estupenda peli de paradojas temporales, que en nada desmerece a productos yanketas mucho más pulidos de dinero. Incluso, cosa rara, el asunto de las paradojas temporales va bien aderezado con una pasada al estilo Slasher Movie, y una segunda pasada que podría ser vista como una comedia negra (servidor quien esto escribe, por lo menos, se partió de la risa en más de alguna ocasión... aunque probablemente no fuera la intención del guionista/director, todo sea dicho). En algunos minutos el guión no puede evitar caer en algunos tics y manías del cine culturetoide hispano de toda la vida (que el prota a ratos se aliena de la sociedad y se vuelve loco, joer, que una peli en V.O. español no es peli V.O. español hasta que el personaje principal se aliena de la sociedad y se vuelve loco, joer de nuevo). Pero quizás el problema más grande, es que si te has visto una chupetecientorrada de pelis sobre viajes en el tiempo, no te vas a encontrar ninguna sorpresa aquí. Que ya sabes lo que va a pasar, vamos. O sea, que este detallito casual que viste, y que no debería sorprenderte, en realidad ya sabes, porque el género es así, que no es un detalle casual y que en X minutos más de peli te lo van a explicar como otra paradoja temporal más. Y esto, como que arruina un poco la fiesta. O sea, si no has visto demasiadas pelis de ésas de qué se han fumao para enredar tanto el curso de la flecha temporal (y, alternativamente, no te has mamao cincuenta veces "La Era de Apocalipsis" y exmeníadas similares), ésta te la vas a gozar como chino, pero si ya has tenido tu buena ración de Kyle Reese y Sarah Connor por sus buenos restos, entonces la cosa va a quedar en un entretenimiento insubstancial, en la frikada de "miren, es una de viajeros en el tiempo que la cagan cuando vuelven al pasado, pero hablada en ezpañoh y con despelote mamario en las serranías cervantinas cantadas por Antonio Machado, hombre". Y es una lástima, porque en verdad esta peli merecía un destino mejor. Aunque por otra parte, si los yankis se fijaron en ella para hacer su propio remake ("Timecrimes", en su cine favorito en el año 2011, según anuncio de IMDb), entonces la peli igual tenga todavía capacidad de sorprender al personal. Igual, cuando tengamos la versión yanki, podremos pedorrearnos en ella, y sacando pechito con auténtico espíritu de fraternidad hispanoamericana, decir "sí, la versión hispana está hecha con cuatro duros, pero tenía dignidah... y un prota calvito y con michelines, y lo queremos por eso". Sí, hombre, lo queremos por eso. Porque es hispano, grande y nuestro.
IDEAL PARA: Completistas del cine hispánico y del cine de Ciencia Ficción de paradojas temporales, y por qué no decirlo, si alguna vez quieres ver un producto fílmico decente en vez de toda la morralla direct-to-DVD que viene de los Yueséi.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "LOS CRONOCRÍMENES":
-- "Los cronocrímenes: a viajar en el tiempo" en Plano Subjetivo.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en español, sin subtítulos].
Busca otras películas relacionadas:
+ Bárbara Goenaga,
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Cine de España,
Viaje en el Tiempo
lunes, 1 de febrero de 2010
"Futurama: El gran golpe de Bender" (2007).

-- "Futurama: Bender's Big Score". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Dwayne Carey-Hill.
-- Actuación: Voces de (en inglés) Billy West, Katey Sagal, John Di Maggio, Tress MacNeille, Maurice LaMarche, Phil LaMarr, Lauren Tom, David Herman, Dawnn Lewis, Kath Soucie, Frank Welker, Coolio, Al Gore, Mark Hamill, Tom Kenny.
-- Guión: Michael Rowe, sobre un desarrollo para televisión de Ken Keeler, con historia de éste y de David X. Cohen, sobre los personajes creados por Matt Groening y desarrollados por éste y por David X. Cohen.
-- Banda Sonora: Christopher Tyng.
-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en IMDb.
-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Han pasado los años, y esos ejecutivos que decidieron poner a Planet Express fuera de órbita han sido convertidos en polvo multiusos para... bueno, ¿para echar unos polvitos? (el chiste sería bueno, de no ser porque es un rip-off del mismo chiste que hicieron en "Padre de familia", en idénticas circunstancias, cuando esa serie oficialmente difunta también regresó al aire). En fin, no pasan ni cinco minutos y los tirismiquis de Planet Express ya están liados en problemas. Hermes Conrad, el simpático contador semirrasta, sufre un accidentillo estúpido, de esos que te cortan la cabeza, nada que sea un problema en el siglo XXXI por supuesto, porque a una pecera de cabezas y listo (debe ser la primera cabeza-en-frasco dentro de la serie que no viene desde el siglo XX). Leela aprovecha la ocasión para sentir hondo dolor por su colega, y además, para ligarse al peladito que justo trabajaba en la agencia de cabezas enfrascadas. El resto de la tripulación, demostrando hondo dolor por su coleguete, viaja hasta un planeta nudista a hacer un encargo y de paso a hacer un poco de gracioso nudismo alienígena. Por ahí justo pasaban un grupete de tipos que huelen a estafa al parsec de distancia, pero como si nuestros héroes fueran inteligentes no habría Futurama, pues bien, ellos llegan y firman. Al poquito, descubren dos desagradables hechos: 1.- Los estafadores se las han arreglado para apoderarse de Planet Express, y 2.- Bender ahora trabaja con los malosos (infectado con un troyano, vale, pero disfrutándolo igual, el jopú...). Y como si de una de Philip K. Dick se tratara, resulta que por esas revueltas del guión los buenos y los malos descubren que Philip J. Fry tiene estampadito en su reverendo culo la fórmula por la cual se puede viajar en el tiempo. Originando las consabidas paradojas espaciales de ya-saben-qué, si ustedes se han fumao SF hasta quedarse revolteaos con el asunto, o no estarían leyendo esto. Y contra lo que pudiera parecer, apenas llevamos como media hora de peli: faltan todavía 70 minutos de emocionantes y ruletarrusísticas aventuras con la tripulación que aprendiste a conocer y amar... O a cambiar el canal, si de todo hay en la viña de Bastet.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1999, la serie de TV "Futurama" reventó nuestras pantallas. ¿La reventó? Bueno, eso es materia de opiniones. "Futurama" es hondamente amada y reverenciada por los frikis, a pesar de haber evidencia de que la serie era, así-así, irregularcilla, como pueden ustedes verlo en el artículo contrafáctico sobre Futurama en Tribu de Plutón (y no, no me pagan por el espónsor... aunque deberían). Es lo mismo que pasa con "Sex and the City" o "Crepúsculo", que son productos con target, y por lo tanto, dentro del target van a decir que son genialadas Top-250 en IMDb, mientras que fuera van a dar su respinguito y decir que, bueno, ehm... En lo de "Futurama" lo entendieron bien, y desde el comienzo diseñaron la serie para que le gustara a los frikis, con un humor a veces muy fino y muy intelectual (ese capítulo en que Bender se convierte en un dios, y después encuentra a... ¿Dios?), y a veces con capítulos realmente deleznables (ése en que Leela se transforma en estrella de blataból o como se llame ese sucedáneo de béisbol...). Quizás por eso, a pesar de tener ratings bastante decentes para "una de marcianitos", acabó cancelada en 2003 (los exec de la FOX no eran frikis, por lo visto). Y, un poco como pasó con la tercera temporada de "Viaje a las estrellas" (y lo que después pasó con la quinta de "La Femme Nikita" y la segunda de "Dollhouse"), los fans se revolvieron y empezaron a vociferar para que la serie regresara al aire. Es lo que tiene ser friki, que como no tienes chica con la cual hacértelo, tienes todo el tiempo del mundo para ver series de TV frikitargeted y enviar E-Mails de protestas cargaditos de troyanos de diseño contra la cadena televisiva que te cierra la llave de beber tu serie regalona. El canal Comedy Central dijo entonces que el asunto pintaba bien, y llegaron a un acuerdo redondo con los creadores de Futurama: financiarían cuatro pelis que saldrían al mercado en DVD para testear la reacción de la audiencia, y ver si con eso encargaban una nueva temporada de Futurama. Y si eso no pasaba, pues que no importa, que agarramos las cuatro pelis, las troceamos en cuatro cada una, y tenemos dieciséis nuevos episodios de "Futurama" con sus respectivos "continuará", lo que en estos tiempos modernos post-Lost y post-Héroes equivale a una temporada completa y más. Y los creadores de Futurama, aferrándose a la oportunidad, sabían bien lo que tenían que hacer. Nada de tratar de ampliar la audiencia a riesgo de desnaturalizar la serie. La primera peli, dedicada a los fanáticos. O sea, si la serie era Futurama, esto iba a ser Futurama al cuadrado. Los fanáticos, de plácemes. El reducto de silenciosos discrepantes que estimamos a Futurama sin descorchar champaña por ella, en cambio, bueno... por hacerla demasiado Futurama le quitaron justamente todo lo que hacía disfrutable a la serie original. En fin. La supieron hacer, chicos, al menos...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Redundaré en lo mismo. Esta peli no es para gruesas audiencias. Aunque tiene una trama autocontenida, los guiños a la serie anterior, los cameos de ilustres secundarios ya aparecidos en la serie, y el enlace con varias subtramas a medio desarrollar en la serie, la convierten en material para acólitos bienobservantes de la religión del Futuramismo. Alguien no fanático puede verla y aún entenderla, pero sólo alguien que se haya tragado los ochentialgos episodios originales puede llegar en verdad a disfrutarla a cabalidad (suponiendo que haya disfrutado los ochentialgos episodios originales, claro está). Si no eres fanático de Futurama de camiseta puesta, es una mala idea que empieces a ver Futurama por aquí. Incluso llegan hasta el rizar el rizo de dedicarle casi un tercio de peli a recontar en un segundo nivel narrativo la historia del viaje del Fry congelado hasta el siglo XXXI (un poco como en "Volver al futuro II" te contaban de nuevo la historia de la promo de "Volver al futuro"... pero desde la perspectiva del viajero segundo que viajaba para ver al viajero primero del tiempo, que a su vez veía a los que no habían viajado... ya me entienden, y me entienden también si les digo que la gracia de "Volver al futuro II" se pierde si no han visto la primera "Volver al futuro", aunque se entienda el argumento). ¿Autohomenaje, autocomplacencia, agotamiento de ideas? Quién soy yo para decidir eso. Queda al final la sensación de que tenían muchas ideas, y no pudieron explotar a fondo ninguna. Y justo cuando el gran final nos estaba dejando gratamente sorprendidos, pues bien... (SEMI SPOILER AQUÍ), ahí quedó un cliffhanger de proporciones para enlazarla con la segunda ("La bestia del millón de brazos", FIN DEL SPOILER AQUÍ).
-- Si fuiste fanático de Futurama, esta peli te dejará más que satisfecho. Pocas veces en la serie el tarado y estúpido de Fry se vio tan... ¿cómo decirlo? Heroico quizás sería mucho... ¿Humano...? No, tampoco. ¿Filosófico...? Podría ser... Quizás "noble" sería la palabra adecuada. Leela, por su parte, está menos poochie que de costumbre, y eso se agradece (además, esa fugaz escena en que se está quitando la ropita en la playa nudista... ¿qué están esperando en Galaxellas que no se buscan esa imagen y la suben, ah?). Quizás el personaje más desaprovechado, dado su peso específico en la trama, sea Bender, a pesar de que en estricto rigor la peli se llama justamente "El gran golpe de Bender". De hecho, su gran golpe no es orquestado por él, sino por los malos malosos que lo utilizan, y dentro de la trama no tiene casi ninguna consecuencia, y la única que tiene, podría perfectamente haberse solucionado con un mecanismo argumental similar.
IDEAL PARA: Futurómanos terminales.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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2007,
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Serie de TV,
Viaje en el Tiempo
jueves, 6 de diciembre de 2007
"Rescate en el tiempo" (2003).

-- "Timeline". Estados Unidos. Año 2003.
-- Dirección: Richard Donner.
-- Actuación: Paul Walker, Frances O'Connor, Gerard Butler, Billy Connolly, David Thewlis, Anna Friel, Neal McDonough, Matt Craven, Ethan Embry, Michael Sheen, Lambert Wilson, Marton Csokas.
-- Guión: Jeff Maguire y George Nolfi, basados en la novela de Michael Crichton.
-- Banda Sonora: Brian Tyler.
-- "Rescate en el tiempo" en IMDb.
-- "Rescate en el tiempo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
De pronto, en un típico paisajeto estilo Malboro Man, en las grandes planicies yankis, aparece un fulano vestido de sotana, que tiene todo su cuerpo, bien, cómo decirlo suavemente, hecho mierda por dentro. El incidente es tapado por los consabidos intereses corporativos de siempre, en nombre del negocio, etcétera... Al mismo tiempo que un arqueólogo es contactado por la misma corporación, en vísperas de estar frente a una didáctica maqueta que describe una batalla de la Guerra de los Cien Años, librada en 1357 (tiene que ser didáctica, o los espectadores no entenderíamos nada, de paso). A medida que el arqueólogo y sus amiguetes son llevados por el interior de las instalaciones en tour, descubren que están nada menos que frente a una portentosa máquina que... bien... sí, digámoslo, es una máquina del tiempo. Y que hay alguien perdido en 1357. ¿Quiénes irán a rescatarlo? Adivinaron, nuestro grupo de guapos y aguerridos hombres del siglo XXI irá al pasado y afrontará todos los retos y desafíos; los de la guerra medieval, por supuesto, pero también los derivados de los crudos intereses corporativos que tratan de echarle tierra al secretillo de que quienes viajan en el tiempo regresan con el cuerpo listo para ser ensacados por partes, de los derivados de la necesidad de afrontar las paradojas temporales y evitar cambiar la historia, y por qué no decirlo, de los derivados de ese músculo que trasciende el tiempo y la existencia, y que se llama amor...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Desde los tiempos de "Jurassic Park" que el escribano Michael Crichton era grito y plata escribiendo novelas adaptables para el cine (en realidad de antes, si contamos "La amenaza de Andrómeda"). Aunque no siempre sus películas sean grandiosas. Y es que cosas como "Congo" o "Esfera", pues, no sé... O saliéndose del tecnothriller para meterse en los pecadillos de las altas corporaciones ("Sol naciente", "Acoso sexual")... Pero llegó un minuto en que el interés por Crichton empezó a agotarse. Principió cuando empezó a verse al Crichton interesado en la Historia, que no tuvo tanto gancho como el Crichton interesado en la alta tecnología ("13 guerreros" y la presente "Rescate en el tiempo"). Los productores de "Rescate en el tiempo" querían forrarse en dinero, e hicieron todo lo posible para ello. Pero no pudieron sacudirse de una trama anodina y en definitiva poco interesante, y así les fue en la taquilla: costó 80 millones, recaudó apenas 19, y ya no digamos cómo los críticos la hicieron pedazos...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una sólida pieza de aventuras. Con eso no quiero decir "buena película", o una que vaya a reinventar el concepto de las pelis sobre viajes en el tiempo o similares. Simplemente, tiene un poderoso empaque visual, que fortalece notablemente lo escuálido de las ideas. Quizás el principal problema es que tenemos dos filmes en uno, y la historia nunca se decanta bien por cuál de los caminos andar. Por un lado está todo el asunto de la paradoja temporal, tratada con los más estrictos códigos sci-fi, y que (por qué no decirlo) son más que altamente reminiscentes de "Terminator" (la primera y original) de James Cameron (y tan burdamente plagiados por "Deja Vu"). Por la otra está todo el asunto de las aventuras medievales, que bebe de la más pura tradición heredera de Douglas Fairbanks o Errol Flynn, pero convenientemente adaptados a los tiempos que corren. Quizás el público se habría sentido encantado con esta mezcla, los medievales por tener ciencia ficción y los sci-fi por tener historia... o bien pueden haberse sentido desconcertados por seguir canónicamente su género predilecto tan solo la mitad del tiempo, y seguir canónicamente otro género que no es su predilecto la otra mitad. No ayuda mucho que el desarrollo sea tan predecible: se sabe quién acabará encamado con quién, se sabe que el asunto acabará con el asalto al castillo, se sabe quién es el villano...
-- Richard Donner. Ya que nos pusimos a parir la película, digamos algo sobre este pobre hombre, que ha tenido una trayectoria de lo más irregular como cineasta, con grandes exitazos como "La profecía" o "Superman", con puntos interesantes como "El hechizo del águila" o "Arma mortal", y que es capaz de darle cierto vuelo a memeces como "Maverick" o "Asesinos". En manos de un director de segunda o tercera, el material de esta película la hubiera mandado derecho al submercado del DVD de alquiler; en cambio, gracias a Donner y su (¿diré "talento"? Mejor no exageremos), gracias a Donner, decía, y a su oficio de años, la película se deja ver. El ritmo de la acción no decae, los personajes de verdad se ve como si se estuvieran moviendo en la Edad Media, las escenas de viaje en el tiempo lucen naturales y sin derroche excesivo de FXs, y en general podemos dejarnos llevar desde el punto A hasta el punto B sin excesivo fastidio. Nada mal para una película con una historia estereotipada y con personajes igualmente estereotipados...
IDEAL PARA: Relajarse un sábado por la tarde.
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2003,
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Viaje en el Tiempo
jueves, 24 de mayo de 2007
"El sonido del trueno" (2005).

-- "A Sound of Thunder". Estados Unidos / Alemania / República Checa. Año 2005.
-- Dirección: Peter Hyams.
-- Actuación: Edward Burns, Catherine McCormack, Ben Kingsley, Armin Rohde, Heike Makatsch, Jemima Rooper, David Oyelowo, Wilfried Hochholdinger, August Zirner, William Armstrong, Corey Johnson.
-- Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer y Gregory Poirier, sobre una historia de los dos primeros, basados en un cuento de Ray Bradbury.
-- Banda Sonora: Nick Glennie-Smith.
-- "El sonido del trueno" en IMDb.
-- "El sonido del trueno" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Mesozoico, la época definida una vez por Homero Simpson como aquella "en la que los dinosaurios no estaban sólo en los zoológicos". Un grupo de expedicionarios por el tiempo se dedica a cazar dinosaurios. En condiciones ultracontroladas, por supuesto, porque el cambio más pequeño en ese pasado podría originar una catarata de cambios que afectaran a todo el mundo futuro: pisar un escarabajo llevaría a que no pusiera huevos, por lo que una nueva especie de escarabajos no nacería, por lo que un depredador carecería de alimentos, por lo que la tribu humana que cazara a ese depredador se extinguiría, por lo que no nacería la civilización mesopotámica, por lo que no existirían los astrólogos, y por ende, la civilización pudiera ser mucho más feliz de lo que es. Pero frente al depredador dueño de la computadora y el sistema de salto en el tiempo están el jovencito empleado con corazón de león, y la bellísima creadora de la supercomputadora TAMI, que regula el salto temporal. Cuando algo sale mal, todo parece arreglarse bien, pero de pronto, el futuro comienza a ser asaltado por ondas temporales. Cada nueva onda temporal cambia en algo el mundo: la vegetación, los depredadores, los primates, incluso la propia Humanidad... De esta manera, los expedicionarios que metieron la pata y se han metido allí donde el ser humano jamás debería meterse, violaron las leyes de Dios, etcétera, parten en un angustiante viaje, luchando con toda clase de criaturas animatrónicas, muriendo alguno de los buenos cada X minutos, etcétera.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En algún minuto de su incontinente, dulzona y éticamente reaccionaria producción literaria, Ray Bradbury escribió un cuentito llamado "El sonido del trueno", en el cual un grupo de malvados empresarios organiza una empresa de safaris para matar dinosaurios, pero algo sale mal, y la historia cambia. La anécdota del cuentito era mínima y no daba ni con elástico para una peli de dos horas de duración, pero como el cuento era famoso, se intentó la proeza de construir la Torre de Babel con cuatro ladrillos y 500 gramos de cemento. Para tan ímproba empresa eligieron de dire a Peter Hyams, creador de lustrosas joyitas del género "quiero y no puedo", como "2010: El año en que hicimos contacto", "Timecop" o "El mosquetero"; con decir que la primera opción era para el no mucho más eficiente pero al menos más entretenido Renny Harlin ("Duro de matar 2", "Riesgo total", "El exorcista: El comienzo") queda todo dicho. El resultado es una peli del subgénero "nosotros contra los monstruos", aderezada con un poco de paradoxa temporal y efectos especiales más o menos molones. Nada del otro jueves (ni un jueves cretácico).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Veamos. ¿El elenco...? Sí, la tríada protagónica Kingsley/McCormack/Burns es poderosa, pero están insultantemente bajo mínimos. ¿El concepto de base? Es interesante, y la idea de que el tiempo mute en oleadas no es tan cretina como puede parecer a primera vista (si el tiempo puede estar vinculado al espacio y a la gravedad en vez de ser un absoluto, ¿por qué no, en principio al menos?), pero es tratado con la sutileza y el tacto de una bomba H (si cuando el tiempo estaba descomponiéndose cambiaba en oleadas, ¿por qué no pasó lo mismo cuando se recompuso mágicamente?). ¿Las secuencias de acción? Aburridas. ¿Las criaturas? Interesantes de ver al principio (los saurios primates no tienen desperdicio), pero luego cansan. ¿El ritmo narrativo? Parte aceptablemente, después se pone moroso, y el final es aburrido; todo eso "amenizado" con ataques de criaturas para que el espectador no se duerma (objetivo cumplido a medias, por lo demás). ¿La estética? Ningún alarde de creatividad, una mera combinación de "2010: El año en que hicimos contacto", "Invasión" y "Yo robot". ¿Basada en la obra de Ray Bradbury? Ese es el mejor chiste de todos, y es que después de ver este filme no hay como evitar compadecerse del pobrecito escritor. Lo que deja... Pues sí, los efectos especiales. Los efectos especiales no son malos. Tampoco son la última maravilla. Pero no son malos, eso sí.
IDEAL PARA: Arrendar el DVD de al lado.
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2005,
Viaje en el Tiempo
lunes, 19 de febrero de 2007
"La máquina del tiempo" (1960).

-- "The Time Machine". Estados Unidos. Año 1960.
-- Dirección: George Pal.
-- Actuación: Rod Taylor, Alan Young, Yvette Mimieux, Sebastian Cabot, Tom Helmore, Whit Bissell, Doris Lloyd.
-- Guión: David Duncan, basado en la novela de H.G. Wells.
-- Banda Sonora: Russell García.
-- "La máquina del tiempo" en IMDb.
-- "La máquina del tiempo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Comienzos de 1900, una época que ya en tiempos de la peli en comento era añeja. Un grupo de amiguetes muy estiradotes y eduardianos llegan de visita. El anfitrión, eso sí, no está. Los invitados protestan por la enorme descortesía, y lo hacen como buenos hijos de la Rubia Albión, pero cuando la anciana ama de llaves anuncia que puede empezar la comilona sin que llegue el anfitrión, por expresas instrucciones de éste, el grupete no se hace de rogar. Y de repente... ¡¡CHAS!! ...se abre la puerta y aparece el anfitrión, con la camisa descosida como un indy jones de rebajas, y muy alterado. Uno de los amigos le pide que cuente su historia con calma, porque "tiene todo el tiempo del mundo". Y el otro, con esos ojos medidativos y perdidos en el horizonte que vienen muy bien en el cine cuando alguien va a empezar a contar un relato, dice "es verdad, tengo todo el tiempo en el mundo"... Refiere entonces como cinco días antes, el último de 1899, ha convocado a esos mismos amiguetes, y les ha hablado sobre una máquina del tiempo. Después de una prolija explicación pseudoeinsteniana, sólo obtiene risotadas, consejos de buena crianza ("no se enfebrezca tanto, mi amigo, que se va a enfermar", y cosas así), y preguntas sobre el potencial del invento para ser aplicado en la guerra imperialista británica (ni que fueran industriales yankis). Fastidiado de que el siglo XIX/XX sea tan estrecho de miras como para entenderle, decide entonces usar su máquina para viajar al futuro. Después de descubrir que el mundo se irá progresivamente al demonio durante el siglo XX, arriba nada menos que a 800 mil años en el futuro, y descubre... ¿El Paraíso Terrenal...? ¿El infierno de Dante...? Un poco de ambas cosas, porque en el futuro hay una sociedad de lindos arios rubios y de ojos azules, y otra que...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1895, un inglés de finales del imperio victoriano, de clase media, y convicciones políticas cercanas al fabianismo (o sea, lo que hoy en día sería un socialista de asados de fin de semana en el barrio alto) publicó su opera prima, cual era "La máquina del tiempo". Esta obra, del posteriormente prolífico Herbert George Wells, estaba destinada a transformarse en uno de los libros más importantes de todos los tiempos, ya que era el primer relato en el cual el viaje temporal se hacía mediante máquinas y no por magia o extraños pactos con criaturas sobrenaturales, sentando así uno de los temas capitales de lo que después llegaría a llamarse "ciencia ficción"; esto, sumado a su exquisito estilo literario, y a una trama llena de aventuras, y con un trasfondo social y filosófico sumamente hondo. No es casualidad entonces que desde siempre hayan querido llevarla al cine, de una manera o de otra. Quien se llevó el palo al agua fue George Pal, hombre con un zutantrástico currículum que en la dirección incluía incontables cortos para Bugs Bunny, y en la producción algunos de los grandes clásicos de la CF de los '50s, incluyendo "Mundos en colisión", "Destino: la Luna" y "La guerra de los mundos". Perteneciente a una generación de cineastas que, aunque preocupados por ganar dinero en la taquilla, mostraban algo de preocupación por no corromper (demasiado) el material literario original, la adaptación de Pal resultó ser enormemente respetuosa al texto de Wells, aunque un tanto menos sobre su espíritu. Y es que Wells ha sido siempre un escritor complicado para el cine: atrae por una parte el que sus obras sean canónicas (la primera invasión extraterrestre en "La guerra de los mundos", el primer experimento científico de invisibilidad en "El hombre invisible"), pero su vena corrosiva e izquierdoide hace difícil de pasar el trasfondo metafísico. Y George Pal, estadounidense ortodoxo a fin de cuentas, se ve obligado a introducir algunos sutiles cambios en la trama, para evitar al Wells más crítico social, algo que siempre ha herido la sensibilidad pequeñoburguesa de los yankis. La película está más ajustada en realidad a los miedos propios de los '60s (la aniquilación de la raza humana por cortesía de un bombazo nuclear), que a la sensibilidad críticobritánica wellsiana, pero aún así mantiene un carácter contestatario que es muy propio del autor de la novela original.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La novela original tiene un argumento buenísimo y muy original, dentro del género "viajero del tiempo perdido en el siglo chorropetecientos", y la película es enormemente fiel al argumento buenísimo y muy original. ¿Más comentarios...?
-- Consecuencia de lo anterior. Esta película es una crítica feroz a cierto dogma liberal (bien mantenido por las grandes corporaciones petroleras actuales) de que el progreso es eterno y hasta el infinito. Otras civilizaciones tan buenas como la nuestra han caído antes, ¿por qué no iba a hacerlo aquella en la que vivimos? Y no se necesita ningún empujón externo para ello, basta que nosotros metamos el dedo en el botón nuclear, en vez del botón del expendedor de snacks, y estamos listos. Aún sin el discurso social de Wells, sigue siendo una premisa aterradora. "Terminator" no inventó nada (y los robots de Terminator tienen más que un simple aire de familia a los morlocks, en más de un sentido, para que vean que James Cameron no inventó nada).
-- El diseño visual. La máquina del tiempo es todo lo vistosa que se puede. Los efectos de aceleración del tiempo cuando se produce el viaje son notablemente buenos, a pesar de su simplicidad casi rústica (cámara acelerada y nada más). Y el mundo futuro luce realmente como un mundo casi alienígena para nuestro entendimiento normal, incluyendo una ominosa esfinge que... no, no contemos más, para maantener el suspenso arriba.
-- El vigoroso ritmo narrativo. A diferencia de las peripecias de películas contemporáneas, que mantuvieron al público en su día sentado al borde de la butaca, pero que hoy en día produciría algunos bucólicos bostezos, los eventos del filme aún consiguen emocionar. Tanto, que se comen con zapatos al remake de 2002, y eso que para éste le metieron una serie de elementos nuevos para hacerla aún más espectacular, con resultados en definitiva mediocres.
IDEAL PARA: Ver una adaptación fílmica hecha con la altura de miras necesaria para respetar la obra original, en vez de "rejuvenecerla" y "modernizarla" para el ignaro público actual.
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1960,
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Viaje en el Tiempo
viernes, 19 de mayo de 2006
"Viaje a las estrellas: Primer contacto" (1996).

-- "Star Trek: First Contact". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Jonathan Frakes.
-- Actuación: Patrick Stewart, Jonathan Frakes, Brent Spiner, LeVar Burton, Michael Dorn, Gates McFadden, Marina Sirtis, James Cromwell, Alice Krige.
-- Guión: Brannon Braga y Ronald D. Moore, sobre una historia de estos dos y de Rick Berman, basados en la franquicia creada por Gene Roddenberry.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.
-- "Viaje a las estrellas: Primer contacto" en IMDb.
-- "Viaje a las estrellas: Primer contacto" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Los borg, los villanos más pintorescos de "Viaje a las estrellas" desde que los klingon aparecieron tomando sopa, atacan a la Tierra misma. Luego de una vistosa batalla espacial en que un cubo borg entero es reventado en el espacio, por iniciativa del Capitán Picard (que fue asimilado por los borg otrora y pasó una temporadita como Locutus, según vimos, o según vieron otros en la serie televisiva mejor dicho, que yo me enteré por Internet, si tan friki no soy). Pero los borg sobreviven, y envían una sonda al pasado, por esas convenientes disrupciones temporales que aparecen cuando les conviene a los guionistas, asimilando a la Tierra entera un par de siglos antes de la batalla. Con los últimos restos de cachilupicronopartículas de la estela borg, el Enterprise se lanza valientemente. Ahora, la batalla entre borgs y humanos se prolonga en el siglo XXI, y el blanco borg es bien claro: desean impedir el "primer contacto", cuando los humanos descubren otra raza alienígena (los vulcanos), para que la Federación nunca llegue a nacer, y así no haya contrapeso posible para su poder. Con lo que la tripulación del Enterprise tendrá el honor de conocer nada menos que a Zephran Cochrane, creador del vuelo wapr, y por tanto, el Werner von Braun y Louis Armstrong del siglo XXI, todo en uno. Y, además de lidiar contra los odiosos borg, deberán hacerlo con un héroe que, pues bien... simplemente no tiene pasta de héroe.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Después de la no muy decente "Viaje a las estrellas: La nueva generación", había que enrielar la saga de nuevo, si los productores querían seguir pariendo películas y ganando con ello. Esta vez fue Jonathan Frakes, el sucedáneo liofilizado de Charlon Heston que es el Comandante Riker en la serie, el encargado de la dirección. Y, francamente, Frakes tiene más habilidad e instinto como director, que talento y presencia actoral. En general, el resultado fue todo lo bueno que se puede, contando con la triste presencia de los "I was a teenager Star Trek" en vez de la vieja guardia de la serie primitiva.
¿POR QUÉ VERLA?
-- En primera, es una space opera bastante aceptable. Hay una buena escena de batalla espacial al comienzo, imponente destrucción de cubo borg incluida, y después hay algunas logradas secuencias de enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre borg y humanos, incluyendo una en ambiente gravedad cero.
-- La caracterización de los borg como villanos cyberpunk es verdaderamente atemorizante. La amenaza borg es tanto más inquietante porque no te van a matar físicamente como un klingon o un romulano al uso, sino que te sumirán en un estado zombie de muerte en vida llamado "asimilación", en donde serás mitad humano y mitad máquina, y sin voluntad propia, dependiente para todo de "la Colmena". Una idea cargada de implicancias filosóficas, que la película explota hábilmente, mostrando que hasta la más rígida estructura jerárquica de partido necesita de un poco de individualidad para ser flexible y sobrevivir.
-- El drama principal de la película es un trasunto del viejo tema de "Moby Dick". El Capitán Picard ha sido asimilado por los borg y recuperado después para la Humanidad, y no olvida esta experiencia traumática que para él es casi una mutilación, así es que su cacería contra los borg es, más que una lucha por la justicia o por la supervivencia humana, casi una pulsión demoníaca, al estilo del Capitán Achab contra Moby Dick. Esto, potenciado al máximo por la adecuada interpretación de Patrick Stewart, que como es habitual, se merienda a la barbacoa a todo el resto de la tripul... perdón, del elenco.
-- Hay también un fuerte elemento desmitificador en la serie, al mostrar la enorme dicotomía que suele haber entre los registros históricos, siempre apologéticos y con aromas de santidad, y la cruda realidad de que nuestros héroes y personajes históricos de siempre eran seres humanos con muchas miserias y cadáveres escondidos en el armario. Así, el glorioso "primer contacto" de humanos y vulcanos se produce no como una aventura épica gloriosa, sino como fruto de la más pura casualidad (verán, la Humanidad era pobre como rata de iglesia, venía saliendo de una guerra nuclear, y casualmente pasaba una nave vulcana cuando Cochrane hizo su experimento warp). Y el propio Zephram Cochrane, admirado por la tripulación del Enterprise como una especie de Newton o Einstein de la astronáutica, es en realidad un vejete tímido e inseguro, que se refugia en el alcohol, y que jamás hubiera llegado a ninguna parte de no ser por la providencial ayudita que le prestan quienes le admiran como un gran personaje histórico. A esto contribuye, por supuesto, la cuidada interpretación del gran James Cromwell.
-- La estética es todo lo cuidada que se puede, luchando una vez más contra ciertas evidentes limitaciones presupuestarias (el látex en los implantes faciales campea a sus anchas). Y eso también se agradece.
-- Y para los trekkies, finalmente, la gran oportunidad de ver un episodio histórico: la primera vez que los vulcanos y los humanos se encuentran cara a cara, y los vulcanos hacen ese gracioso saludito de "larga vida y prosperidad".
IDEAL PARA: Ver una película de aventuras "como las de siempre", entrañable y humana, y además, con ideas y conceptos de cierta profundidad.
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