Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de abril de 2014
"Robocop" (2014).
-- "RoboCop". Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: José Padilha.
-- Actuación: Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, Jackie Earle Haley, Michael K. Williams, Jennifer Ehle, Jay Baruchel, Marianne Jean-Baptiste, Samuel L. Jackson, Aimee Garcia, Douglas Urbanski, John Paul Ruttan, Patrick Garrow, K.C. Collins.
-- Guión: Joshua Zetumer, basados en el guión de Edward Neumeier y Michael Miner.
-- Banda Sonora: Pedro Bromfman.
-- "Robocop" en IMDb.
-- "Robocop" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El futuro, año... ¡¡¡2028!!! ¡¡¡UN AÑO ANTES DE QUE APOFIS SE CARGUE LA TIERRA!!! Vemos en televisión (¡pero cómo! ¿todavía existe la TV? ¿¿¿NO INTERACTIVA???) a un nigga republicano (yes, seriously... Samuel L. Jackson, no podía ser de otra manera, quién otro hubiera podido ser tan BADASS como para combinar en un único cuerpo semejante mercocha química) anunciando que ROBOTS ARE THE FUTURE. Porque robot sí y robot también, los Yueséi han... ¡¡¡PACIFICADO EL MUNDO!!! Para muestra, Irán (supongo que porque el director es brasileiro, o pais mais faveloso do mundo, y por tanto hubiera sido dolor que la escena hubiera sido en Río). Vecindario de mierda lleno de ululalalamuhaidines suicidas. Que deciden mostrar lo sanguinarios que son los robots... ¡¡¡CARGANDO EN UN ATAQUE SUICIDA CONTRA ELLOS!!! (por alguna razón, el arte de televisar una guerra ha retrocedido horrores en los casi 40 pasados desde CNN y el Golfo). Después de que los ED-209 (vamos, saben que querían que yo escribiera la dichosa sigla aquí, ¿eh? Allá va de nuevo: ED-209, ED-209, ED-209, ¡¡¡NERDGASMOOOOOO!!!) dejan escabechina terrorista y too (perdón, ¿escribí "terrorista"? Quise decir: "freedom fighters"), el locutor nos dice que MIREN COMO LOS ROBOTS IMPONEN LA PAX AMERICANA AL MUNDO, POR QUÉ NO DEJAN USAR ROBOTS EN LAS CALLES DE LOS YUESÉI. Negro mala leche, quiere vengar cuarto milenio esclavitud ahora esclavizando con robots al HOMBRE BLANCO. En fin, el caso es que en paralelo, en Detroit, una operación encubierta sale todo lo mal que debiera salir. Porque la cosa es interceptar el tráfico de armas, así pa'callao porque los polis son más corruptos que Ciudad Gótica, figúrense. Pero no falta el jodío chivatazo, QUE ÉSOS SON COPS ENCUBIERTOS, LEÑE, y tiroteo vamos porque iba haciendo falta uno en la peli. El amigo negro del prota (sí, leyeron bien, ahora no es una chica rubia de armas tomar sino un negro musculoso quetecagas, no sé qué clase de implicaciones habrán querido meter... introducir... er... sugerir con el cambio) termina en el hospital, y nuestro prota, Murphy por supuesto, acaba siendo CUESTIONADO POR THE CHIEF. En paralelo, la firma Omnicorp está tratando de conseguir que esos senadores de mierda (¡joer, el sistema político funciona!) derogue la ley que impide poner robots policías en las calles, así es que, ¿cómo lograrlo? Fácil: ponemos a un cerebro humano en un cuerpo robótico, y legalmente no es un robot, ¿no? El problema es encontrar un donante para la ciencia. Ah, pero misteriosos son los caminos del guionista, así es que de manera muy conveniente, a Alex Murphy le ponen una bomba que lo deja en la condición justa, o sea hecho mierda pero no muerto, lo justito mierda como para quitarle todo ese estorbo de carne y hueso llamado CUERPO HUMANO y reemplazarlo por METAL. Ha nacido ROBOCOP. ¿Ha nacido una franquicia? (O sea, una nueva franquicia a partir de este reboot, eso es, porque ya existía la trilogía, las series de TV... ¡la serie de monitos!). Por lo discreto de la taquilla, no parece ser.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Parece mentira que hubo una época en donde se rodaban pelis CRÍTICAS CON EL SISTEMA. No como "Los Vengadores" en donde un grupo de superhumanos mesiánicos a cargo de una organización que no parece responder a ninguna autoridad democrática, impone EL BIEN y LA JUSTICIA porque, bueno, son tan superpoderosos que... ¡joer, NO SE PUEDE SER TAN PODEROSO SIN TENER LA RAZÓN! O pelis perfectamente antiokupas como "The Dark Knight Rises". Una de esas pelis, a casi tres décadas de distancia, es el "Robocop" de 1987. Un delirio tan delirante que el director Paul Verhoeven no quería ni leer el guión (después lo leyó, le gustó, el resto es historia, como dicen). Un clásico que, y me voy a echar a toneladas de fanáticos aquí... igual se le notan el paso de los años. Esos FXs. Esa cosa tan ochentera. Lo delirante de tener a un cyborg ambulante SIN TELEFONÍA CELULAR NI INTERNÉ. No es que la "Robocop" original sea mala o haya envejecido fatal, pero un bebito lo que se llama un bebito, la peli no es. Y ahí es donde me van a decir que óigale usté, mi General, métase su displiscencia por todo lo que se llama el desaguadero, que la peli sigue vigente porque es CRÍTICA CON EL SISTEMA. Por supuesto, nada que objetar en ese respecto. Son LOS OTROS RESPECTOS los que son MUY DE SU ÉPOCA, muy 80s. Porque lo que en los 80s era ultraviolento a tope, ahora parece casi cine de matiné al lado de cosiacas como "300", el torture porn estilo "El juego del miedo" u "Hostal", u otros engendros similares. O de cómo la realidad supera a la ficción. ¿Eso quiere decir entonces que los estudios decidieron rodar un remake porque ya iba siendo hora de actualizar EL MENSAJE? Por supuesto, claro que no, qué idiota podría pensar eso de Jólivu. En realidad es que los estudios MGM se pegaron un batacazo tan padre que acabaron en la quiebra. Cosiacas de no tener éxitos taquilleros encadenados, en conjunción con la crisis económica más macanuda desde 1929. Momento entonces de... ¡reactivar las franquicias dormidas! ¡De traer de regreso a la vida a ROBOCOP! Si, hay una ironía que MGM en una movida de capitalismo voraz resucitó a Robocop, una franquicia en donde Omnicorp en una movida de capitalismo voraz resucita a un policía que... bien, dejemos eso de lado. El caso es que para el reboot llamaron a José Padilha, tipo que ha resultado un éxito en eso del cine medio marginaloide (léase, no blockbuster de Jólivu) gracias a "Escuadrón de élite" y secuela. La cosa iba a ser de un presupuesto de 60 millones, pero se encaramó como a los 130, lo que obligó por supuesto a rebajarle el rating y captar tanto público adolescente como se pudiera, cargándose de paso una de las señas de identidad más características de la serie, que es su espíritu Elizabeth Bathory. Finalmente se estrenó. Con bombos y platillos. Bueno, no tanto, se estrenó en temporada baja porque a saber qué tanto hubiera podido competir contra los blockbusters de mediados de año, que son los realmente jugosos. Al final, su competencia fue... "La gran aventura Lego". Porque si hay algo ultrajante en el mundo del cine, es que una peli que mezcla dos de los mejores elementos de peli de acción (polis y robots) en un solo personaje, es que barran con ella en el piso una peli que es un comercial de 100 minutos sobre un juguete de piecitas para 3-99 años (y que además costó 60 millones... los mismos que "ROBOCOP" IBA A COSTAR ORIGINALMENTE). Joer la mala pata. Eso, y la ira de los fanáticos porque ¡¡¡OMAIGÓ!!!, este Robocop no se parece al Robocop de 1987. O mejor dicho... tiene un airecillo a "Robocop 3" (al menos, esta peli es mejor que las versiones televisivas del personaje. Todas ellas).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos desde la base que este "Robocop" no es el "Robocop" de 1987. El concepto y las ideas de fondo son más o menos las mismas, pero las realizaciones son diferentes. Las críticas dirigidas contra este "Robocop" por no ser igual al "Robocop" de 1987 son imbéciles porque a estas alturas del partido Robocop no es solo una peli (una trilogía en realidad) o una franquicia, sino que es parte del folclor popular, y por lo tanto, es perfectamente válido hacer un ejercicio de reimaginación del mismo. Afirmar que el "Robocop" de 2014 es una mugre porque no se parece al "Robocop" de 1987 es tan imbécil como criticar a "The Dark Knight" porque no se parece al "Batman" de Tim Burton. La verdadera cuestión es: ¿esta reimaginación funciona? ¿Tenemos un caso de que "esta no es la peli que la gente quiere, pero es la peli que la gente necesita"? ("a dark robocop...", ya los oigo). La respuesta es: sí, en algunos aspectos, no tanto en otros. De partida es bastante transparente que quisieron hacer una peli algo más seria, con menos sátira y sangre. Claro, ésas eran las señas de identidad del "Robocop" original, por lo que en el camino corrían el riesgo de construir una franquicia genérica. O peor aún, un triste rip-off de "The Dark Knight", algo que amenazaba desde el trailer con ver a ese Robocop de armadura negra. Por suerte, tenemos a cambio otros aspectos interesantes. En primer lugar, la acción. En esta peli, los robots (Robocop, pero también ED-209) dan la impresión de ser más ágiles, más máquinas de combate, las peleas son menos estéticas y más sucias en cuanto a movimientos y estrategia, lo que está bien. Podría ser mejor, pero por desgracia los FXs no siempre acompañan (las secuencias de Robocop vs. ED-209, y vamos no me digan que es spoiler porque es adivinable este duelo, parecen más un videojuego estilo "Call of Duty" que una peli de verdá). Y en segundo lugar, uno de los mejores puntos a favor...
-- La cosificación del cuerpo. La idea estaba en el "Robocop" original, por supuesto (que es el punto central de la franquicia, a fin de cuentas), pero aquí es llevada a un extremo que la peli de 1987 no llegó a tocar, probablemente porque nadie podía imaginarse hasta dónde podía llegar la cosa. La peli remarca en profundidad todo lo que significa transformarse en un cyborg. A diferencia de la peli de 1987, la personalidad de Alex Murphy no es anulada para luego aflorar, sino que está siempre presente ahí, y cuando empieza a conflictuar, empieza a ser alterada y disminuida lentamente con un montón de químicos. Este escenario es por supuesto mucho más horroroso que el "Robocop" de 1987, en donde se asumía que Alex Murphy estaba muerto y, bueno, su cerebro iba pasando por el lugar y era de la talla del cráneo metálico de Robocop, así es que a encajarlo en el traje de metal y a rodar. Esta peli plantea de manera incluso más aguda el problema de qué nos hace humanos. ¿En algún punto, Murphy deja de serlo? Legalmente no: el punto entero de Robocop, dentro de la peli, es crear un robot que sortee la legislación antirrobótica con una trampa legal (si un cerebro humano comanda, entonces no es un robot, técnicamente hablando). Pero luego, le introducen a Robocop un dispositivo que le mutila su capacidad de decisión mientras está en combate, TODO ELLO MIENTRAS ALIMENTA AL CEREBRO DE MURPHY CON LA ILUSIÓN DE LIBRE ALBELDRÍO. Es decir, Murphy combate como Robocop creyendo sinceramente que toma las decisiones él mismo, cuando el complejo robótico lo hace por él. ¿Sigue siendo entonces humano? ¿Sigue siendo responsable por sus acciones? Piénsenlo un minuto. Ustedes se crean un perfil de Facebook y se creen que son libres para conversar con sus amigos... sólo que la página de inicio de Facebook selecciona las noticias por ti. Crees que seleccionas leer las notas más importantes para ti, pero es una ilusión: Facebook seleccionó por ti, a saber con qué criterios. Otro ejemplo: ustedes navegan por Google. Creen que tienen la libertad de introducir el término de búsqueda que quieran, ¿no? ¿No? Y entonces, chico listo, respóndeme, ¿cómo funciona el jodío algoritmo de Google? ¿Cómo sabes que Google no te está escamoteando una expresión de búsqueda por cualquier motivo? Tenemos la promesa de que Google no lo hace, pero, ¿estás seguro de eso? Robocop estaría seguro de su libre albeldrío, figúrense. En ese sentido, esta peli de "Robocop" supera de lejos a la peli de 1987, en lo que a las implicaciones de ser un medio humano y medio máquina corresponde. Incluso, parte importante del horror responde a que en esta peli, como técnicamente Alex Murphy no ha muerto... sigue casado con su señora y sigue siendo madre de su hijo. A pesar de que su armadura no tiene con qué... ya saben. Hay una escena familiar que refleja lo incómodo de tener a un papá cyborg, de lo seriamente disruptivo que sería un escenario así para cualquier familia. Claro, luego tenemos que el personaje de la señora no está escrito con exceso de profundidad, y es interpretado de manera bastante anémica por una Abbie Cornish en su salsa cuando se trata de verse rica (paseándose en bikini como en "Un buen año", o pegando patadas como en "Sucker Punch", eso es), pero que acá no consigue tampoco darle vuelta a un personaje no demasiado bien escrito. Vale. Pero la implicación de todas maneras está ahí.
-- ¿El resto de la peli? Está OK. No deslumbrante, no maravilloso, no genial. Tampoco está mal ni es un desastre. El guión tiene sus cosas lunáticas (¿de verdad le van a cargar toda la información al cerebro de Murphy, arriesgando a una sobrecarga, dos minutos antes de presentarlo en público?), y la traca de acción final se queda en deuda (seriously, la batallita final es tremendamente anticlimática), pero lo compensa con una historia en general bien llevada, bien guiada, y que como decíamos en el apartado anterior, explota bien su premisa. La banda sonora es... funcional, dejémoslo así (acompaña bien, pero tampoco es para tirar cohetes, y lo mejor es por supuesto el haber importado el tema original de Basil Poledouris de 1987). Las actuaciones son comsí comsá, con un Joel Kinnaman eficiente pero no descollante, un Michael Keaton que tiene el talento para haber interpretado un villano memorable, pero en vez de eso eligió memorizar las líneas, recitar, y cobrar callado el cheque, y Gary Oldman como el doctor por un lado y Samuel L. Jackson como el presentador televisivo por el otro, ambos robándose escena sí y escena también. Se agradece que el guión sea autosuficiente, sin tramas a medio resolver o cabos sueltos para una eventual secuela, de manera que si no llega a rodarse, nos quedamos con un producto íntegro. Y hablando de ello: ésta es una peli seriamente necesitada de una secuela que asiente mejor los conceptos, elimine puntos débiles y explote todavía más los fuertes. Secuela que, por desgracia, es muy poco probable que llegue, atendido a que no ha resultado la bomba en taquilla que se esperaba (tampoco la bomba en el sentido contrario, al menos).
-- ¿Soy yo, o esta peli tiene un sutil tono paródico respecto de "The Dark Knight"? Esta peli se encuentra respecto del "Robocop" de 1987 en la misma posición que la Trilogía de Nolan respecto del "Batman" de 1989: menos extravagancia visual, menos estetizante, más seria y más con los pies en la tierra. Pero a su vez, establece distancias. Batman y Robocop ambos se enfundan en un supertraje negro, tienen vehículos cool, usan realidad aumentada (uno hackeando celulares, el otro conectado 24/7 a interné), y tienen una actitud más que un poco fascista respecto de la delincuencia. Sólo que Batman es HEROICO porque él HA ELEGIDO SER UN HÉROE a través de un doloroso y agonizante proceso de maduración interior y autocontrol, mientras que Robocop es... bueno, es un pobre diablo metido en el traje sin que nadie le pregunte y después de que le estalló una bomba en la cara, eso es. Y que además ni siquiera tiene libre albeldrío aunque se lo figure, porque el programa computacional toma el control cuando cae el casco. No se puede ser más paródico respecto de la agresiva afirmación del individualismo que hace la Trilogía de Nolan. ¿Y la explicación del supertraje negro? En Batman, infundir terror en los villanos porque son cobardes supersticiosos, debo transformarme en un símbolo y en leyenda, blablablá. ¿En Robocop? MARKETING. (Seriously: va el malo y dice algo en plan "a este Robocop, como que le falta algo... ya sé, háganlo en negro"). Digan lo que digan, después de ver este remake/reboot de Robocop, ya nunca volveré a mirar al Batman de Nolan de la misma manera.
IDEAL PARA: Ver un digno remake/reboot de la bienamada franquicia ochentera, aunque sea más un ganador punto a punto que por K.O.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2014,
Cyborg
domingo, 3 de junio de 2012
"Soldado universal" (1992).
-- "Universal Soldier". Estados Unidos. Año 1992.
-- Dirección: Roland Emmerich.
-- Actuación: Jean-Claude Van Damme, Dolph Lundgren, Ally Walker, Ed O'Ross, Jerry Orbach, Leon Rippy, Tico Wells, Ralf Moeller, Robert Trebor, Gene Davis, Drew Snyder, Tommy 'Tiny' Lister, Simon Rhee, Eric Norris, Michael Winther.
-- Guión: Richard Rothstein, Christopher Leitch y Dean Devlin.
-- Banda Sonora: Christopher Franke.
-- "Soldado universal" en IMDb.
-- "Soldado universal" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Vietnam, la guerra que traumó a una generación, que como no es la nuestra no nos importa, y por lo tanto, ya podemos comenzar esta peli en solfa. Dos soldados están metidos en una aldea de charlies, y de un intercambio entre ambos, ya descubrimos que uno es "el buenoh" porque habla sobre humanidad y esas cosas (un por ese entonces top Jean-Claude Van Damme, por si a alguien le quedaran dudas), y el otro es "el maloh" porque le gusta matar gente por matar (Dolph Lundgren, que le hizo la puñeta a Sylvester Stallone no una sino dos veces el muy carajo, cómo se le ocurre hacerle eso a Sylvie...). El caso es que en esa jungla de macetero (seriously: pareciera que hubieran traído todos los gomeros del estudio y los hubieran amontonado en el galpón para que pareciera como que están en la selva), ambos soldados se matan. ¡Oh, no! ¡Mataron a Jean-Claude! ¿Cómo seguirá la peli...? Bueno, ¡no os preocupéis! Porque a ambos los congelan. Y los meten en un proyecto médico militar superchupisecreto (sin hacerles firmar nada, por cierto, si es que ya estaban clínicamente muertos). Años después, en lo que podría ser el presente o el futuro cercano (de 1992... recuerden lo puñeta que era "el futuro" en esos años... en los nuestros también, así como va la crisis), hay un grupo de rehenes encerrado en una represa. La policía no puede hacer nada. ¿Es un trabajo para Batman? ¡Por supuesto que no! Es un trabajo para los soldados universales, los nuevos boys cibernéticos creados con capacidades humanas aumentadas que les permitan hacer el superhéroe sin otras complicaciones que lo mediocre de los efectos especiales. Los soldados universales entran y hacen su trabajo con tanta eficiencia, que uno se pregunta cómo en algunos añitos más no los envían a Irak o Afganistán. Pero uno de ellos, el Yancló Vandám, sufre algo así como flash de su memoria. ¡Síndrome de Vietnam! Y decide que, obedecer, no más. Los soldados universales entonces deciden ir a por él. Pobrecitos. Porque Yanclovandam los va a partir... Los va a partir... Oh, sí, los va a partir...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
No tengo idea a quién se le ocurrió la idea, pero debió ser algo así: oye, colega, ¿qué tal si escribimos algo así como "Rambo meets Terminator"? O sea, ponemos a un cyborg bueno contra un cyborg malo (porque todos sabemos que "Terminator" era buena, pero hubiera sido mejor si el bueno también hubiera sido cyborg, la de puñetazos que se habrían dado), y uno de ellos tiene síndrome de Vietnam y se va y tratan de cazarlo. Increíblemente, a pesar del descerebro inherente al concepto, la peli no sólo se rodó, sino que además resultó un éxito de taquilla. Tanto, que ya cuando iba para el declive aceptó rodar "Soldado universal: El regreso". También le aseguró la carrera al director Roland Emmerich, que venía de rodar "Moon 44", y que acá se asentaría en definitivo como una presencia en el panorama blockbuster de Hollywood (las que siguieron fueron, claro está, "Stargate" y "El día de la independencia", que terminaron de... ehm... "consagrarlo"). Y fue la peli que cerró la edad de oro de Dolph Lundgren, quien a partir de aquí empezó a deslizarse cada vez más a la serie B... er... bueno, siempre estuvo en la serie B hasta cuando fue el serie B de Rocky Balboa en "Rocky IV", pero ahora se hundió más y perdió más reconocimiento. Lo que se llama una peli histórica, nada mal para una que, bien mirada, no pasa de ser otra pelienta serie B de toda la vida.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Cómo es que una peli condenada desde el primer día a ser y permanecer hundida en la más olvidada y olvidable serie B, se termina transformando en un pequeño clásico del entretenimiento palomitero? La respuesta: Roland Emmerich. Ninguneado por los críticos aspirantes de toda la vida incapaces de reconocer su enorme talento para el entretenimiento sin complejos, Emmerich consigue la magia. La receta es la que impondría después en sucesivos blockbusters, a cuál más aparatoso que el siguiente, todo hay que decirlo: su falta de complejos. Los efectos especiales son a ratos terriblemente baratos (ese dispositivo ocular que en realidad es poco más que un cartón pintado, esa jungla de Vietnam...), pero Emmerich en ningún minuto trata de disimularlos ni hacernos creer que estamos frente a una gran peli. Ayuda por supuesto el guión (esta fue la primera colaboración en los guiones de Emmerich con Dean Devlin, tipo que después coescribirá "El día de la independencia" y otros leviatanes emmerichianos), que dentro de su simpleza se las apaña para meter más de algún entrelíneas malicioso (la pareja de antagonistas lucha en el presente porque de alguna manera está reviviendo Vietnam una y otra vez, algo bastante fuerte dicho en los años inmediatamente posteriores a "Nacido el 4 de Julio", "Entre el cielo y la tierra", "Pelotón" y "Nacido para matar", entre toda la racha culpógena del cine hacia Vietnam). Jean-Claude Van Damme se divierte de lo lindo empelotándose para Roland Emmerich (activista gay confeso, por cierto) y para Ally Walker (sí, leñe, la chica de "Profiler"), que hace una gran pareja con él. Y Dolph Lundgren... bueno, este pobre nació para hacer de villano, desde "Rocky IV" hasta "Los indestructibles", y se la goza a concho. Todo lo anterior conforma un cuadro la mar de divertido, que no da tregua en ningún minuto, que no se esfuerza por querer amarrarlo todo y se entrega únicamente al sentido de la aventura. No será la materia prima con la que se confeccionan las grandes pelis, pero como de costumbre, si funciona no lo toques.
IDEAL PARA: Pasarse un rato endiabladamente entretenido.
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1992,
Cyborg
jueves, 17 de noviembre de 2011
"Armitage III: Poly Matrix" (1997).

-- "Armitage III" (título original de los OVA), "Armitage III: Poly Matrix" (título de la reducción a largometraje en Estados Unidos). Japón. Años 1995 (OVAs), 1997 (película).
-- Dirección: Hiroyuki Oshi (OVAs), Takuya Sato (largometraje).
-- Actuación: Voces de (en el original japonés) Hiroko Kasahara, Yasonuri Masutani, Shunsuke Shima, Ryusei Nakao, Megumi Ogata, Masaharu Satou.
-- Guión: Chiaki J. Konaka.
-- Banda Sonora: Hiroyuki Namba.
-- "Armitage III" en IMDb.
-- "Armitage III" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Con una música que fue palmariamente plagiad... er... homenajeada en el ending del capítulo de Los Simpsons en que viajan a Japón, nos muestran en los créditos que la chica Armitage III es... BADASS!!! Es el futuro, el siglo XXI, y las colonias marcianas están creciendo bajo un programa de terraformación que ríanse ustedes de la pasta lista en 3 minutos, así de rápida. De pronto, en el aeropuerto o astropuerto o lo que sea, porque si quieres ser terrorista nada mejor que un aeropuerto para hacer de las tuyas, ocurre un tiroteo en donde colaboran por primera vez (y se conocen) el policía Ross, que es grandote y buen corazón, y Armitage, que también es policía, pero que viste como una putorra punk y tiene actitud similar (pareja dispareja con su cuota de morbo fetichista... checked!). En el tiroteo descubren que LA ÚLTIMA JODIDA CANTANTE DE COUNTRY EN LA TIERRA HA MUERTO (por alguna razón, esto que debería celebrarse con champaña, es considerado una tragedia... ah, verdad, la manera cruel y sanguinaria en que fue asesinada). Claro, con una víctima así la cosa podría dar para algo que estuviera a medio camino entre Detective Conan o Kiss contra algo no-sé-qué en el parque, pero la cosa da un giro cuando se descubre que la cantante country... ¡era un robot! (¡lo sabía, lo sabía! ¡Nadie puede tener emociones y sentimientos genuinamente humanos, y gustarle esa clase de música ñoñoblandoide!). Sólo que no era un robot, porque era un cyborg... y tampoco, es que es una clase tan avanzada que hasta casi es humana y todo. Un "clase tres", para que nos entendamos. Al policía Ross, maldita la gracia que le hace, porque él, como un Will Smith cualquiera, odia a los robots. Hasta que se llevará una sorpresa: su nueva compañera Armitage, que está pa' mojar pan y además con esa actitud kick-ass pareciera estar pidiendo domesticación a gritos... también es una tercera. Porque, alíviense un poco sus existencias, no necesitan buscar en Internet dónde están las Armitage 1 y 2. Esta peli se llama así porque su prota es una modelo 3, no porque sea la tercera de la saga. Aunque después vendrá una secuela que seguirá teniendo el número 3, sólo para enredarle las cosas a los fanáticos.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El éxito dentro del mundillo cyberpunk pre-"Matrix" del anime "Ghost in the Shell", le puso el pie encima a un conjunto de cuatro OVAs que salieron al mercado de una manera mucho más humilde, pero que consiguieron ganarse de todas maneras su lugarcito bajo el sol. Aunque cuando se piense en anime cyberpunk, se viene a la mente "Ghost in the Shell", no "Armitage III". Varias cosas influyen. Por un lado, "Ghost in the Shell" estaba basado en un manga de Masamune Shirow, dibujante de cierto prestigio en lo que importa del anime, o sea, fetichismo a tutiplén, y que venía publicándose desde 1987, mientras que "Armitage III" era un guión original. Por el otro, "Ghost in the Shell" salió como peli unitaria y "Armitage III" originalmente eran un conjunto de cuatro OVAs ("Electric Blood", "Flesh & Stone", "Heart Core" y "Bit of Love"), por lo que la primera conoció de inmediato una mejor distribución como peli, mientras que "Armitage III" fue reducida, mutilada, y según dicen muy mal doblada al inglés por Kiefer Sutherland (!) y Elizabeth Berkley (!!) como "Armitage III: Poly Matrix". Y después, "Ghost in the Shell" engendró secuela, y además toda una continuidad paralela de series y otras pelis (Ghost in the Shell: Stand Alone Complex), mientras que de "Armitage III" sólo emergió "Armitage III: Dual Matrix", que tampoco hizo mucho por mantener vivo el producto original. Es saludable decir por tanto que "Ghost in the Shell" gozará aún de una larga vida entre la fanaticada cyberpunk, mientras que nadie echa demasiado de menos las peripecias de Armitage III. Por decir algo, ni siquiera debiéramos postearla en Cine 9009, en donde por filosofía posteamos pelis y no OVAs, pero aprovechándonos del resquicio legal de que hay reducción a peli, nos hacemos trampas a nosotros mismos (algo indigno, por supuesto, pero somos de la filosofía de resultados primero y reglas después aquí) y le hacemos un comentario.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Los fanáticos podrán pensar diferente, pero se me antoja que "Armitage III" ha envejecido mucho mejor que su contemporánea "Ghost in the Shell". Curiosamente, la mayor ventaja de partida de "Ghost in the Shell" acabó siendo su losa. "Ghost in the Shell" es más cyberpunk y más al grano que "Armitage III", pero a medida que la oleada cyberpunk al menos en su vertiente '80s-'90s se fue agotando, fue quedando mucho más fija a su tiempo que "Armitage III". Ayuda por supuesto que "Ghost in the Shell" acarrea un montón de filosofía tecnotransposthumanista, mientras que "Armitage III" se decanta más por el lado de la acción, la cual por supuesto es mucho más difícil que pase de moda. La peli no peca de innovadora, y de hecho podemos verla como una vuelta de tuerca a "Blade Runner": le bajamos un poco el perfil existencialista al poli, y cambiamos la cyborg domesticadita y pedazo de carne por una poli malhablada y cañera, y a quemar llantas. O de cómo "Armitage III" llega hasta donde "Blade Runner" no se atrevió a llegar: a vender fetichismo a tutiplén para las masas (con sus cuantos desnudos femeninos incluidos, claro). ¿La trama? Bien y mal. Mal en la parte de investigación policíaca, en que los personajes parecieran vagar de acá para allá un poco porque sí, porque la siguiente escena de acción requiere que sea en tal o cual escenario. Bien en la parte del trasfondo, en donde los asesinatos de los androides tipo 3 mezclan motivaciones políticas e incluso religiosas, con un tratamiento ni tan exagerado que llegue al ridículo existencialista, ni tan sutil que termine por perderse o ser un pretexto. "Armitage III" de hecho explota bien algo que no siempre queda bien establecido en las pelis de sci-fi: que la innovación tecnológica está íntimamente ligada a las circunstancias políticas, que cada nuevo invento puede cambiar el balance de poder, etcétera. Cuando escribo "lo explota bien", no quiero decir el tratamiento a lo bestia de "¡¡¡CON ESTA NUEVA ARMA DOMINARÉ EL MUNDO!!!", sino con mayor delicadeza y cuidado, en que la tecnología es buena para algunos y nociva para otros, todo a según las creencias y sobre todos los intereses dominantes. En ese sentido, más allá de su contexto cyberpunk, "Armitage III" es ciencia ficción con un muy buen acabado, que va más allá de los clichés (en esta materia, que en la parte policíaca, como decíamos, es un espanto) para explorar de verdad el tema.
-- La historia romántica. Vamos, es que ves al grandote con corazón de oro y a la pendejita pateaculos, y ya te ves que van a quedarse unidos, y además lo quieres. Y es que la fórmula del tipo paciente y la chica mala actitud siempre funciona porque a todos los hombres les gusta sentirse un poco galanes que domestican a la fiera, y todas las chicas gustan de sentirse un poco "yo no soy tan perra, en realidad necesito un hombre de corazón grande que me aguante, y"... Pero si funciona, para qué cambiarlo. Por debajo del ropaje cyberpunk-existencialista de que la chica es una androide y todo, tenemos una historia romántica vieja como el hilo negro, pero bien desarrollada y llevada hasta su término. ¿Quién dijo que los lugares comunes eran siempre negativos...?
-- El soundtrack... En este punto es que "Armitage III" le da a "Ghost in the Shell" una paliza sin remedio. Frente al lisérgico amontamiento de cánticos lisérgicos nipones en la competencia, el soundtrack de Hiroyuki Namba opta por la electrónica cyberpunk pura y dura, y funciona muy bien. Con todo, la valoración puede diferir a según qué edición del soundtrack se echen ustedes, porque algunas de ellas incluyen un par de odiosos temas country que echan el espíritu a perder (aunque, hijos del siglo XXI como son ustedes, todo es cuestión de copiar en una lista de WinAmp y dejar los temas odiosos fuera... y listo).
IDEAL PARA: Ver una cyberpunk con ideas y lo más importante, con actitud (la chica cyberpunk o la peli cyberpunk, cualquiera de las dos).
P.D.: Háganse el favor. ¡¡¡LOS OVAs!!! ¡¡¡LOS OVAs!!! No la peli en versión yanki. Me lo agradecerán después.
VIDEOS.
-- Trailer [en inglés, sin subtítulos].
-- Opening de los OVAs [sin subtítulos, ni falta que hacen tampoco, vamos].
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1997,
Cyberpunk,
Cyborg
domingo, 3 de julio de 2011
"Terminator: La salvación" (2009).

-- "Terminator: Salvation". Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: McG.
-- Actuación: Christian Bale, Sam Worthington, Moon Bloodgood, Helena Bonham Carter, Anton Yelchin, Jadagrace, Bryce Dallas Howard, Common, Jane Alexander, Michael Ironside, Ivan G'Vera, Chris Browning, Dorian Nkono, Beth Bailey, Victor J. Ho.
-- Guión: John D. Brancato y Michael Ferris.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Terminator: La salvación" en IMDb.
-- "Terminator: La salvación" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Año 2003. ¿John Connor está corriendo por su vida? No. ¿Una fábrica está creando los primeros terminators en serie? No. ¿Skynet está haciendo volar cabezas nucleares para acabar con la Humanidad? Tampoco. ¿Y entonces? Bueno, hay un preso. En la línea de ejecución. En una peli de Terminator. En serio, así parte. El preso es visitado por una chica que como es pelada, adivinamos que se está muriendo de cáncer. Y nosotros, comenzando a arrellenarnos en el asiento. Salto en el tiempo, año 2018. El mundo ha cambiado un poco. Ahora sólo hay desierto y mala leche. Y Skynet, masacrando humanos a mansalva. Con balas de ametralladoras en vez de rayos lásers. Repito, en una peli de Terminator. Bueno, ese futuro era 2029 y estamos en 2018, quizás los lásers no se han inventado todavía. ¡Ah! Y cosa rara, se combate a la luz del día y no de noche, como en las antiguas de Terminator, para esquivar sus infrarrojos. En fin, el caso es que vemos a la Resistencia combatiendo a las máquinas. La Resistencia no son cuatro pringaos armados con pistolitas ante un ejército de mechs que te acojonas, sino que están bien provistos y surtidos de aviones, helicópteros, submarinos... lo que habla a las claras de la ineficiencia de Skynet, que en putos quince años no ha sido capaz de cortarles la línea de petróleo a sus vehículos y dejar a los humanos a patita para asestarles el golpe final. Aparece John Connor... ¿liderando la Resistencia al fin, tal y como lo queríamos ver desde hace churretecientas pelis atrás? ¡No! ¡¡¡SIENDO PUTEADO POR LA RESISTENCIA!!! Hay acción, explotan algunas cosas, y el tipo del comienzo de la peli, al que le iban a administrar la pena capital y de hecho se la administraron, aparece vivito y coleando. Las audiencias estupidizadas deberían preguntarse ¿¿¿CÓMORRRRLLLL...???, pero no creo estar reventando nada significativo si digo lo que ya ustedes están adivinando: es un Terminator. Un cyborg. Increíblemente, la peli se guarda esta sorpresa hasta mitad de la peli, y para cuando se descubre, estamos echándonos atrás y diciendo "pero si ya lo sabíamos, o de otra manera, cómo". El caso es que a este tipo se le aparece un joven soldado llamado Kyle Reese. Sorprendentemente, cuando el otro empieza a hacer preguntas oligofrénicas ("¿qué es un terminator?, ¿en qué año estoy?, ¿por qué está too patas p'arriba?"), Kyle Reese va y le responde con toda la paciencia del mundo, en vez de ponerse sospechoso con un pobre hueón que no se ha enterado de nada acerca de los últimos quince años. Y el tipo comienza su marcha para encontrarse con el que sabrá que hacer, que es el jodido John Connor. De paso, a Kyle Reese lo secuestra Skynet. En serio. Mientras la Resistencia prepara su plan para bombardear a Skynet. Claro, entonces Kyle Reese moriría y John Connor no nacería, así es que, vamos yendo a rescatarlo. Y entonces...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hay pelis que por su propuesta, simplemente no admiten secuela. Cosas como "Todavía sé lo que hicieron el verano pasado", por lo forzado de su premisa, jamás debieron haberse rodado (también por lo mongo de sus actuaciones y lo espúreo de su guión, pero eso es aparte). O "Criaturas salvajes 2", "Criaturas salvajes 3"... Lo mismo pasa con "Terminator", el clásico de James Cameron de 1985. Su bien aceitado guión estaba en su punto justo de cocción, trabajando el tema de las paradojas temporales con la elegancia suficiente para que todo quedara amarrado y bien amarrado en la primera entrega. ¿"Primera", dije? LA entrega, debí decir, porque no se suponía que engendrara secuela (eran otros tiempos). Repasemos: dos viajeros del tiempo vuelven a 1985 para matar a la madre de un futuro héroe de la resistencia contra la rebelión de las máquinas, y con ese viaje desencadenan una secuencia de sucesos que desembocará justamente en el nacimiento de ese líder por un lado, y en la aparición de la tecnología que llevará a dicha rebelión, justamente. Un círculo perfecto: sin rebelión no hay líder ni viaje, sin líder no hay viaje, sin viaje no hay rebelión ni líder. Rodar una secuela era una idiotez desde todo punto de vista, pero money talks, y así fue como apareció "Terminator 2: El Juicio Final", que podrá ser un buen thriller de Ciencia Ficción, pero tuvo la santa virtud de cargarse todo el planteamiento narrativo de la primera, engendrando una contradicción que tuvo que ser resuelta, (y lo fue, pero muy a la maleta), en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas". No hacía falta una cuarta parte, en particular después de los deprimentes resultados de la tercera, universalmente denostada como mala de cojones (creo que un poco demasiado, aunque tampoco es que me vaya a quemar las manos defendiéndola, si me entienden). "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" cerraba más o menos toda la sarta de paradojas desatadas con el rodaje de "Terminator 2: El Juicio Final", y ahí debió quedar. Pero si hay vaca hay teta y si hay teta hay leche, así es que vamos exprimiéndola hasta dejar seca a la pobre bovina. Y para colmo, añadiendo insulto al dolor, resulta que los guionistas de la cuarta fueron los mismos que perpetraron la tercera (las dos primeras, las clásicas, fueron escritas por James Cameron himself). La peli fue un fracaso comercial en toda regla: con un presupuesto de 200 millones de dólares recaudó apenas 370. Ya quisiera yo ser un fracasado así, si me preguntan. Y dejó paralizadas las cosas para el rodaje de un "Terminator 5" que tampoco debería rodarse jamás, pero que apenas se solucionen las cosas respecto de la productora Halcyon Pictures, va a ser rodada inexorablemente, eso se los doy firmado. Sigan con Cine 9009 conmigo si es quieren vivir. I'll be back.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Saben cuál es el punto de mierda de esta peli? Que si hubiera sido un guión para una historia original en vez de una franquicia preexistente, hubiéramos tenido entre las manos un aceptable thriller futurista. Eliminemos las paradojas temporales como motivación de John Connor para buscar a Kyle Reese e inventémosle cualquiera otra, y lo mismo con Skynet, y tendríamos un filme a lo menos decente. No original, quizás no demasiado entretenido, pero que hubiera llenado la cuota de "peli postapocalíptica del año", porque de tarde en tarde debe haber alguna en cartelera, y ya iba tocando. Supongamos que la hubiéramos llamado "Cyborg: Salvación" (sin relación con el "Cyborg" de Yancló Fandám de 1989, claro, que por cierto también tiene sus propias secuelas), y luego metámosle secuelas propias como un universo autocontenido. ¡Perfecto! ¡Redondo! Pero el problema mayúsculo es que este guión fue escrito como secuela de "Terminator 3: La rebelión de las máquinas". Para colmo, iba a ser un nuevo punto de partida, y por lo tanto iba a introducir nuevos personajes, con John Connor moviéndose en la trastienda, por lo que todo el protagonismo debía recaer en Marcus Wright, el recién llegado, el cyborg que la lía entre Kyle Reese y John Connor. Pero cuando hablaron con Christian Bale para el rol, éste se interesó más en el personaje de John Connor, y hubo que modificar el guión para que hubiera más John Connor. Y con esto mandaron la peli al carajo. Porque el resultado final es que todos la vieron como "Christian Bale haciendo de John Connor", y resulta que se encuentran con un John Connor de mierda (interpretado para colmo con los mismos manierismos de Batman en "The Dark Knight") siendo puteado sistemáticamente por todo y por todos, y con un Marcus Wright interpretado con tanta mala leche (bien) como unidimensionalidad (mal) por el nuevo niño maravilla Sam Worthington, robándose la peli cuadro sí y cuadro también. Porque el personaje de Marcus Wright es el no va más de molón: 1.- Aparece en la peli antes que John Connor; 2.- Es un criminal atormentado buscando redención (ya os escucho decírselo a vosotros mismos: "en realidad no soy tan malo, soy un incomprendido, un poco como Marcus Wright"); 3.- Es un cyborg; 4.- Como consecuencia de lo anterior, es superfuerte y superpoderoso; 5.- A poco de andar se echa a una chica que lo arroja todo por la borda para ayudarle porque quiere ser apareada por él y engendrarle cyborguitos chicos y cocinarle pái de manzana; 6.- Es el que tiene clara la peli en todo momento y sabe qué hacer y cómo; y 7.- (((SPOILER AQUÍ, SPOILER AQUÍ, SPOILER AQUÍ))) A pesar de que Skynet trata de robárselo para la causa, acaba por salvar la situación, y más que eso, a John Connor mismo, sacrificando su vida en el proceso (((FIN DEL SPOILER, FIN DEL SPOILER, FIN DEL SPOILER))). Le falta puro usar casaca de cuero para ser tan chulo. Y ya sé que se la saben, ustedes también vieron ese capítulo de los Simpsons, así es que grítenla conmigo: "¡¡¡POO-CHIE!!! - ¡¡¡POO-CHIE!!! - ¡¡¡POO-CHIE!!!". O por usar otro ángulo, digamos que el guión de esta peli parece el fanfic de un fanático de 15: "¡ya, voy a escribir una historia en la que un personaje que soy obviamente yo, o soy como me gustaría ser, es súpermolón y se echa a una chica y tiene poderes, y aniquila robots, y le salva la vida al puto John Connor!". Puro Mary Sue. Gusto que los guionistas no podían haberse dado en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" (ya dijimos que eran los mismos), que se trataba de John Connor y debía seguir el esquema más o menos habitual de las pelis anteriores (testigos en peligro, robot bueno versus robot malo, etcétera). No me extraña que la peli no le gustara a nadie. Sumémosle además que está en esa tierra de nadie que se salta a la torera montones de cosas vislumbradas en las entregas anteriores (so pretexto implícito de que los viajes alteraron el curso de la Historia y muchos detalles por tanto pueden no calzar), para por otra parte meter referencias a las pelis antiguas con calzador, y ya la tenemos liada. Lo triste es que esperábamos esta peli con ansias. En "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" habían tenido las agallas de enviar por fin al mundo al carajo, en vez de todos bailando de felicidad antes de que Skynet lo intentara por cuarta y quinta y sexta vez hasta que la franquicia ya no fuera redituable. Ahora íbamos a ver por fin el mundo del futuro que se nos había prometido. Con un Skynet implacable masacrando humanos (en vez de eso, el plan de Skynet para pararle pies a John Connor es de un absurdo surrealista, lo que me lleva a preguntarme si el pringao que la programó no habrá estado mirando porno en Internet ese día y un virus se le metió al resultado final). Y además con John Connor tomando el lugar al que estaba predestinado literalmente desde antes de su nacimiento. Y en vez de eso, tenemos... esto. Por lo menos, no hubiéramos llamado de director a un tipo con un solo nombre y sin vocales. Vaya currículum el del tío, si está listo para trabajar de sepulturero: apenas cuatro pelis, dos de ellas secuelas, y dos franquicias enterradas en el polvo ("Los Angeles de Charlie 2: Al límite" y "Terminator: La salvación"). Bueno, en la de Terminator al menos no dirigió ninguna entrega anterior.
IDEAL PARA: Tomarla en el club de arriendos como señal de que las Terminator de James Cameron deben andar cerca, para seguir buscando y arrendar las buenas de verdad.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2009,
Cyborg,
Futuro Postapocalíptico
viernes, 19 de febrero de 2010
"Terminator" (1984).

-- "The Terminator". Estados Unidos. Año 1984.
-- Dirección: James Cameron.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, Michael Biehn, Linda Hamilton, Paul Winfield, Lance Henriksen, Bess Motta, Earl Boen, Rick Rossovich, Dick Miller, Shawn Schepps, Bruce M. Kerner, Franco Columbu, Bill Paxton, Brad Rearden, Brian Thompson.
-- Guión: James Cameron y Gale Anne Hurd, con diálogos adicionales de William Wisher Jr., sobre una idea acreditada ex-post a Harlan Ellison.
-- Banda Sonora: Brad Fiedel.
-- "Terminator" en IMDb.
-- "Terminator" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Unos rayos muy ochenteros nos anuncian lo que vendrá. ¿Cazafantasmas, Highlander...? Er... No. Se trata de un mijo en bolas, que se acerca a una pandilla de punks, y les pide amablemente la ropa. Como ellos deciden no dársela, faltaba más, quedarse en bolas ellos (como si ser punk no fuera un poco estar mentalmente en bolas, anyway), nuestro sujeto decide aplicarles un pequeño correctivo: puñetazo en la panza que lo perfora de parte a parte, etcétera. Bueno, los punks tienen excusa: en la época no se conocía todavía a... ¡¡¡ARNOLD!!! Al mismo tiempo, en otra parte de la ciudad, un segundo juego de rayos hacen aparecer a... ¿Cazafantasmas, Highlander? ¡¡¡QUE NO, HE DICHO!!! A otro tipejo en bolas, que se trata de conseguir ropa, pero robándola sin tener que matar a nadie. O sea, el primero es el maloh, y el segundo el jovencito. Pues bien, el malo va a una tienda de armas y se apera como era bueno hacerlo en la Era Reagan, que no por nada era patrocinado por la Asociación Nacional del Rifle, y luego de quedar hecho un miliciano, toma la guía telefónica por la página "Sarah Connor". Luego de descubrir que hay tres, le da el bajo a dos de ellas. El otro tipo, mientras tanto, se las apaña para llegar hasta la tercera Sarah Connor, y empieza a seguirla. La tal Sarah Connor es una rubia media desaliñada, ni tan hortera que sea muy ochentas ni tan bonita que merezca fotos en lycra-gym aerobicosas como se estilaban en ese tiempo, y empieza a mosquearse porque el noviecito la deja plantada primero (bueno, vaya hombre feliz, no sabe de la que se salvó), y luego porque la está siguiendo su acosador particular. En una discoteca llamada Tech Noir, que de tech tiene más que nada ese punchipunchi ochentero de toda la vida, ambos hombrones se encontrarán por primera vez. Y entonces, Sarah Connor descubrirá la verdad: el acosador en realidad la quiere salvar del otro tipo, que no es un ser humano sino un terminator, un cyborg cubierto de tejido humano que quiere eliminarla, porque ella parirá con el dolor de su vientre al futuro salvador de la Humanidad y todo. Una Virgen María cualquiera la chica (¡para colmo su futuro hijo será J.C.!).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
"Terminator" fue la peli que puso en el mapa a James Cameron, cuyo gran crédito anterior era ¡"Piraña II"! Fue precisamente en el complicadísimo (¡¡!!) rodaje de "Piraña II" (pero hombre, qué tan complicado puede ser rodar eso: bicho muerde actor y sería tó) que tuvo la pesadilla de un robot de metal saliendo de las llamas, listo para cortarle las criadillas y devorarle. La idea estaba en el ambiente. A finales de los '70s, el Nuevo Hollywood realista y socialmente comprometido estaba agotándose, en reemplazo del blockbuster de toda la vida ("La guerra de las galaxias", "Superman"...), y de por medio había venido la revolución tecnológica, y los computadores eran the next best thing. Esto llevó a la eclosión de un cine que podríamos llamar "proto-cyberpunk", con pelis tales y como "Escape de Nueva York", "Blade Runner", "TRON", "Videodrome", "Proyecto Brainstorm"... la idea estaba en el aire. James Cameron, en compañía de Gale Anne Hurd, su productora y más tarde una de las cinco esposas consecutivas que el masho ha tenido hasta la fecha, le dieron vida a lo que era en toda regla un producto de serie B, sin realmente demasiado futuro por delante, algo muy acorde con el tema de la peli, por supuesto. Pero el futuro postapocalíptico presentado, o más bien intuido en la peli, calzó espectacularmente con el Zeitgeist de su época, en plena Era Reagan, con la deshumanización a manos de las máquinas, el terror al holocausto nuclear, etcétera, y dio origen a una parida de secuelas que no se detienen ("Terminator 2: El juicio final", "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", "Terminator: La salvación"...). O sea: "Terminator" llegó a ser una gran peli no porque fuera planificada como tal desde el comienzo, sino por una serie de circunstancias y decisiones en apariencia casuales, pero que con el tiempo probaron ser las correctas.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es la obra maestra de James Cameron. Al respecto, digamos que James Cameron, si bien es un buen director palomitero, es pretencioso adjudicarle la categoría de artista. Es un artesano, y muy bueno, pero sus pelis tienden en general a sobreponer la técnica pura y bruta por sobre el alma. Pensemos en lo que hubiera sido "Terminator" si hubiera contado con los 300 millones de presupuesto de "Avatar", por ejemplo. En primer lugar habríamos tenido muchas escenas más del futuro postapocalíptico, porque James Cameron es un incontinente respecto de mostrar más y más de sus universos narrativos, con el resultado de que ese futuro hubiera sido mucho menos temible, ya que si hay una razón por la que este futuro postapocalíptico en particular es tan terrorífico, es porque se lo sugiere con algunos flashforwards estratégicamente insertados, sin mostrársenos todo el detalle. En segundo lugar, la peli se habría empinado sobre las dos horas y media, quizás las tres, para narrarnos miles de cosas sobre Sarah Connor que no venían a cuento. En tercer lugar, las explosiones y persecusiones hubieran quedado mucho más vistosas, sí, pero hubiéramos perdido de vista el factor humano, y en algún minuto hubiéramos dejado de preocuparnos por la suerte de Sarah Connor, un poco como pasa con las escenas de acción de "Avatar" por ejemplo (no por casualidad, el mejor duelo de la peli es el avatar vs. el mech, que es también el más a escala "humana"). En cambio, como "Terminator" fue rodada con el vuelto del pan o poco menos, tuvimos en cambio un futuro amenazante por lo entrevisto, una narración recortada a lo esencial, y escenas de acción que en ningún minuto ensombrecían a los protas. Además, "Terminator" es la única peli pesimista de Cameron (quizás porque muchos conceptos acá fueron desarrollados en colaboración con Gale Anne Hurd, y tengo el presentimiento de que ella estuvo mucho más envuelta de lo que se piensa en el desarrollo de la peli como concepto), y la prueba está en que su primer final iba a ser otro (Sarah Connor y Kyle conseguían detener la creación de Skynet), y que en todo caso ese final sí fue usado en "Terminator 2: El juicio final", a pesar de que niega por completo todas las premisas argumentales de "Terminator" (en "Terminator 2: El juicio final" queda claro que el futuro sí puede ser cambiado, a diferencia de "Terminator"... en eso "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" volvió las cosas a como debieron ser en primer lugar para una secuela). Ya se encargaría de dejarnos claro todas estas cosas James Cameron, al rodar "Alien 2" (a mi gusto la peor de la tetralogía original, por mucho que le pongan), "El secreto del abismo", "Terminator 2: El juicio final" (tecnooptimista ahí donde "Terminator" es nihilismo puro), "Mentiras verdaderas" (entretenida pero insubstancial), "Titanic" (el mundo se va al carajo pero aún quedan triunfos morales, compañero) y "Avatar" (en el cual el final optimista está garantizado por el deus ex machina más grande desde que se inventó la franquicia fílmica de Harry Potter). Es probable entonces que ésta sea la pieza maestra de James Cameron no gracias a él... sino a pesar de él mismo.
-- Es también la obra maestra de Arnold Schwarzenegger. Admitámoslo, Schwarzenegger es un actor con un registro terriblemente limitado, y si hace gracia verlo en el cine, es porque en el fondo el tipo sabe que su participación es una payasada, y se divierte haciéndolo (a diferencia de Sylvester Stallone, que sí se cree un gran actor, y que por eso es mucho más insoportable en general). Cuando "Terminator" estaba en sus prolegómanos, Schwarzenegger estaba haciéndose un nombre gracias a su protagónico en "Conan el Bárbaro". El rol estuvo a punto de ir a Lance Henriksen, convencidos de que el Terminator debía ser un ser humano común capaz de infiltrarse entre seres humanos comunes (Henriksen es, por más señas, el renacuajo que es segundo en la cadena de mando de la comisaría, porque sí se quedó en la peli a fin de cuentas). Y después, cuando decidieron que era bueno tener a un Terminator con más presencia, el rol iba a ir a Michael Biehn, y Arnold iba a ser el héroe. Claro, con ese cuerpazo de Mister Universo, era poco creíble que el bueno no pudiera atizar de yoyah al maloh hasta reventarlo, de manera que cambiaron los papeles, y así Schwarzenegger interpretó el que sería su rol definitivo. Además, su escaso registro actoral le ayudó a interpretar incluso mejor su papel de máquina de matar inexpresiva (esta lección la aprovechó bien después Robert Patrick en "Terminator 2: El juicio final", pero muy mal Kristanna Loken en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", en la que ella no parece una fría robot asesina sino una muñequita caprichosa poniendo boquita de princesita fruncida cada vez que algo le sale mal a su personaje).
-- La peli misma está rodada de manera absolutamente magistral. Aunque la idea ha sido saludada como brillante, en realidad no hay que rascar mucho para darse cuenta de que en el fondo "Terminator" es el mismo viejo cuento de la princesa en apuros, el dragón que se la quiere comer, y el apuesto príncipe en armadura brillante que viene a salvarla. Una de las dificultades supremas que han tenido las secuelas de "Terminator" es justamente su incapacidad de poder expandir más allá un concepto que no admite expansión posible, sin desnaturalizar la historia de base ("Terminator 2: El juicio final" es simplemente un remake en el cual se le aplica morphing al robot y se añade a Skynet como mcguffin, "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" le da un pequeño giro al poner como blancos potenciales a los futuros lugartenientes de J.C. y le cambia el final, y en "Terminator: La salvación" simplemente echaron toda la premisa por la borda). Es maravilloso lo que consigue James Cameron en términos de cine, con un guión tan escuálido, porque la peli en sí no es más que una escena de acción encadenada a otra escena de acción, pero todo acontece de manera tan frenética, que no te deja tiempo para respirar. La historia entera transcurre más o menos en 48 horas (el enfrentamiento final es dos noches después de la llegada de los dos viajeros del futuro), y la tensión narrativa no disminuye en ningún minuto. Las escenas de acción son vibrantes, y el aprovechamiento inteligente de los escasos recursos las hacen aún más espeluznantes dentro de su realismo (cuando tienes a un cyborg elaborado por morphing de cien millones de dólares perforando el vidrio de tu vehículo, te relajas porque como que se ve un poco irreal, mientras que si ves a un actor físicamente hacer la proeza con sus puros puños, ya te estremeces un poco porque estás viendo que eso es de verdad, y te imaginas que, leñe, claro que te puede pasar a tí el menos parao de los días...). Las escenas en que Sarah Connor y Kyle Reese se van conociendo y respetándose poco a poco hasta que el asunto acaba en... bueno... er... conocimiento carnal, claro está, si así era el cine en los '80s, están rodadas también con una extraordinaria humanidad. Lo mismo vale para el proceso de conversión de Sarah Connor, desde una adolescente puteada por la vida en un empleo de mierda y con un novio de mierda, hasta una mujer autosuficiente y capaz de enfrentar su destino (además, no se nota tanto el síndrome que padece James Cameron, de que sus alabadas y cacareadas "mujeres fuertes" en realidad sean machos con tetas, como si no hubiera otra forma de que una mujer pudiera ser una hembra de carácter). Alrededor la atmósfera opresiva, con una ciudad infecta y llena de callejones, y seres humanos miserables cuyas existencias están de todas maneras condenadas porque sobre ellos camina la sombra del futuro e inminente holocausto nuclear, encogen aún más el corazón. James Cameron tiene la habilidad de que su máquina de matar imparable se introduce en lo cotidiano de las personas, tocando la puerta de la casa de una housewife o dejando hecha tiritas una estación de policía, acentuando así más esa sensación de violación (intimidad violada en el primer caso, seguridad pública violada en el segundo). Y por último tenemos la excelente banda sonora de Brad Fiedel, que sólo cede a la electrónica más hortera (y nunca demasiado) en las escenas de discoteca y en que los personajes escuchan personal stereo, y el resto del tiempo es un amenazante ruido de cañerías como se estilaba hacerlo con los sintetizadores y samplers por las bandas de música protoindustrial o EBM de los '80s. En resumen, aunque esta peli en el fondo tiene un argumento de lo más convencional, se las apaña a punta de una dirección firme y sólida para salir avante, y eso también vale a la hora de hacer buen cine.
-- Capítulo aparte merece el estupendo tratamiento del tema del tiempo y de la predestinación, omnipresente sobre toda la peli. EL PÁRRAFO ENTERO SIGUIENTE, ES SPOILER, ASÍ ES QUE SI ERES DE LOS POCOS BICHOS RAROS QUE NO HAN VISTO "TERMINATOR", NO SABES CÓMO TERMINA, Y TIENES PLANES DE VERLA, NO DEBERÍAS SEGUIR LEYENDO. Desde el comienzo sabemos que la guerra fue librada y que los robots ganaron. El destino parece inevitable. La única esperanza es el hijo nonato de Sarah Connor, e incluso esta esperanza parece a punto de desfallecer. ¿Está todo escrito y predeterminado? Buena parte del cine de Hollywood se inclina por la negativa, por la opción de que el futuro puede ser cambiado, una opción lógica si se considera que Hollywood es la fábrica de sueños, y no hay mucho sueño en tener un panorama deprimente al final del túnel. Un ejemplo extremo de final feliz forzado es el de "Sentencia previa", por ejemplo, en el que todo el tema de la predestinación y lo predeterminado se rompe con un final que se paspa el diazme con todo lo que el argumento había ido construyendo de manera tan laboriosa. E incluso "Terminator 2: El juicio final", con guión y dirección del mismísimo James Cameron otra vez, hace esa concesión a la audiencia. Pero en "Terminator" no queda mucho espacio para la esperanza. Vemos distintos detalles en la peli que a lo largo de dos narraciones paralelas (el presente, y los esporádicos flashforwards del futuro) se van encadenando para producir un único resultado, que más encima es obvio desde que empieza la peli (si el futuro pudiera ser cambiado, los viajeros del tiempo no habrían llegado, en primer lugar, el malo porque no existiría, y el bueno porque no tendría necesidad, y la peli nunca habría arrancado desde su primer fotograma). El final de la peli es anunciado ya desde el comienzo, y todo lo que va pasando se va concatenando hasta terminar en una verdadera tragedia griega. Sí, al final el Terminator es destruido, y sí, al final Sarah Connor consigue sobrevivir e incluso queda embarazada de su futuro hijo el mesías de la Humanidad postapocalíptica, pero... ¿acaso no se suponía que eso debía pasar de todos modos, para que se configurara el horripilante futuro que adivinamos desde el primer minuto de peli? La respuesta es obvia: sí. En ese sentido, la paradoja temporal que involucra "Terminator" (el viajero "bueno" es el padre del futuro salvador de la Humanidad y con su viaje hace esto posible, así como el viajero "malo" y la tecnología que ha quedado convertida en chatarra hace posible la construcción de Skynet y el apocalipsis futuro, como se intuye en esta peli y se señala explícitamente en "Terminator 2: El juicio final") está tan bien armada y cerrada, como la trampa sobre la pata de la zorra, que esta peli no admitía secuelas de ningún tipo, que pudieran destruir todo lo tan bien equilibrado aquí. Pero ya sabemos cómo es Hollywood. Si se atrevieron a rodar "Máxima velocidad 2" a sabiendas de lo ridículo que resulta que a una misma chica le pase dos veces que un loco pirado ponga bombas en un vehículo y ordena que el vehículo no se detenga, con mayor razón se iban a atrever a rodar secuelas de "Terminator". Bueno, así es como nos va.
IDEAL PARA: Ver una peli de Ciencia Ficción, que de un argumento convencional saca un buen guión y una aún mejor realización.
P.D.: (¿Se dan cuenta de que me hice el casi imposible de escribir una reseña completa con comentarios y todo sobre esta peli, sin tener que escribir "John Connor" ni una sola v...? Er... Er... ¡Maldición!).
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Secuencia de créditos con la música de Brad Fiedel [sin necesidad de subtítulos].
-- Inicio de la peli [doblado en español].
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+ Arnold Schwarzenegger,
+ Brad Fiedel,
+ James Cameron,
+ Lance Henriksen,
+ Linda Hamilton,
+ Michael Biehn,
+ Paul Winfield,
1984,
Cyberpunk,
Cyborg,
Predestinación,
Viaje en el Tiempo
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