11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de octubre de 2013

"El cadáver de la novia" (2005).


-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").

¿POR QUÉ VERLA?

-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.

-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!

-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.

IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].


domingo, 15 de septiembre de 2013

"Hooligans: Defiende a los tuyos" (2005).


-- "Green Street" (título original en inglés, para Inglaterra), "Green Street Hooligans" (título en inglés para distribución internacional). Estados Unidos / Inglaterra. Año 2005.
-- Dirección: Lexi Alexander.
-- Actuación: Elijah Wood, Charlie Hunnam, Claire Forlani, Marc Warren, Leo Gregory, Geoff Bell, Kieran Bew, Henry Goodman, Christopher Hehir, Terence Jay, Ross McCall, Francis Pope, Rafe Spall, David Alexander, Oliver Allison.
-- Guión: Dougie Brimson, Lexi Alexander y Josh Shelov, basados en una historia de los dos primeros.
-- Banda Sonora: Christopher Franke.

-- "Hooligans: Defiende a los tuyos" en IMDb.
-- "Hooligans: Defiende a los tuyos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una de esas habitaciones universitarias de Estados Unidos que se prestan para tantas marranadas de ésas que sabemos, vemos que Elijah Wood es expulsado casi a punto de titularse. ¿El cargo? Esnifar blanca. Sólo que no es suya. El azúcar pertenece a su compañero de cuarto que, como buen WASP yanki, tiene apellido gay. Cabrón malagradecío, mira que incriminar al tipo que nos salvó a todos arrojando el Anillo Unico en el Monte del Destino (bueno, casi... dejémoslo hasta ahí). El caso es que el hilo se corta por lo más delgao, el otro tiene influencias y Elijah Wood no, así es que el pobre termina en Inglaterra, en la casa de su hermana. Sólo que su hermana está matrimoniá con un inglés. Que, miren ustedes por donde, no es de esos ingleses estiradetes de peli comercial promedio, sino uno más bien proleta de ésos de cine inglés (aunque, vamos, hasta para ser proletas los ingleses tienen estilo, que no es lo mismo ser proleta en una de esas casas pareadas con maceteros y geranios en las ventanas, que serlo en una población lumpen chilena, y eso que los chilenos son los ingleses de Latinoamérica). Y el inglés al mismo tiempo tiene un hermano, que llega justo a tiempo a sablear algunas libras y peniques. El cuñao del prota, como tiene entradas para un espectáculo de estoquello con su señora (que es Claire Forlani en sus buenos años, así es que no es para culparlo por querer hacer al mundo entero a un lado para estar con su churriñurri), el muy cabrón decide enchufarle el Elijah Wood al hermano, para que ambos dejen de jorobar. Porque si hay algo que haces por tu esposa, es mandar el hermano de la esposa al estadio con el concuñado hooligan. Aweonao. Al principio, el concuñao de Elijah Wood medio fastid... ¿perdidos? Veamos. Elijah Wood, hermano de Claire Forlani (la buenorra), que es esposa del proleta inglés (el cabrón), que a su vez es hermano del hooligan. ¿Nos entendemos ahora? Bien. El caso es que el hooligan maldita sea si le enchufan el amigo americano, así es que primero trata de hacer lo que todo hooligan que se respete hace: asaltarlo (aunque sea su concuñao...). Pero al final, el hooligan encuentra a Elijah Wood tan patético y aweonao, que hasta le cobra cariño y too (únete al club). Sucede lo inevitable: que como Elijah Wood se siente estorbando en la casa de la hermana, y aceptado entre los hooligans (bueno, al principio no, ya saben, por aquello de "debes ganarte tu lugar entre nosotros y tal"), termina convirtiéndose él mismo más y más en un hooligan. ¿Terminará encontrándose a sí mismo entre los románticos rebeldes del fútbol? Déjenme darles una pista. Es una peli inglesa pero financiada además con capitales yanketas. ¿Desde cuándo una peli financiada con capitales yanketas acaba dándole la razón a los rebeldes? Star Wars no cuenta, en Star Wars los rebeldes son rebeldes, pero es que el Imperio se había rebelado antes, y rebelde que se rebela contra rebelde tiene cien años de perdón. Así es que, repito: ¿desde cuándo una peli financiada con capitales yanketas acaba dándole la razón a los rebeldes...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el cole a todos les enseñan que la historia va de la Antigüedad, en donde todos eran déspotas orientales salvo esos majos griegos y romanos, a la Edad Media en donde todo eran tinieblas y teocentrismo, a los Tiempos Modernos en donde hubo un poco más de libertad económica e intelectual, y finalmente la Epoca Contemporánea en donde hay libertad, democracia y derechos humanos. Aunque a poco de rascar, uno descubre que la Historia no es tan lineal y que cambian los actores y las causas, pero las luchas siguen siendo más o menos las mismas: los de arriba siempre buscando una parcelita adicional de opresión, y los de abajo siempre buscando sacudirse el yugo de la opresión para... ¿construir un mundo mejor? ¡No, joer! ¡Para oprimir a su vez, leñe! ¿Y qué pasa con los perdedores del sistema, los fracasados, los que nunca llegarán a oprimir a nadie más? Pues construirse sus propias parcelitas, sus feudos, aprovechando los intersticios del sistema. Como aprovechar el derecho de libre reunión y asociación para crear barras bravas y transformar los campeonatos de fútbol en batallas campales en donde desquitarse de los demás rompiendo cosas, y a veces huesos. Porque eso del patriotismo y la democracia está bien, pero a la hora de ir a la guerra, qué prefieres: ¿Ir a la guerra por tu país y regresar convertido en un inválido de mierda con desorden postraumático estilo Rambo, y todo para que TU PUTA VIDA NO MEJORE NI UN MILIGRAMO PORQUE LOS BENEFICIOS DE DICHA GUERRA SE LO VAN A QUEDAR LOS PECES GORDOS QUE NO DISPARARON NI UN PUTO TIRO? ¿O prefieres ir a la guerra por tu equipo de fútbol, gente que al menos te proporciona 90 minutos de sano entretenimiento deportivo (con 30 adicionales en caso de empate), con la ventaja de que además ES UNA GUERRA QUE COMO SE PELEA CON PIES Y PUÑOS TIENES UNA MUCHA MEJOR PROBABILIDAD DE GANAR O AL MENOS REGRESAR VIVO Y EN UNA SOLA PIEZA? La respuesta está clara. Está tan clara, de hecho, que se ha transformado varias veces a lo largo de la Historia en política de estado, desde los Juegos Olímpicos de 1936 hasta el juego de rugby ése explotado por un Nelson Mandela tan maquiavélicamente brillante que hasta para adaptación al cine bajo título de "Invictus" dio y too. Y bueno, así surgieron los hooligans europeos, las barras bravas latinoamericanas... a las que, a pesar de todas las rasgaduras con puñales en la vestimenta y cenizas en el pelo por parte de las autoridades que lamentan los heridos y destrozos, en realidad tampoco es que hagan mucho por apretarles las tuercas ya que, como sabemos, el fútbol mueve millones, y muchos de esos millones de repente terminan, así como así, quién sabe cómo, de pura chiripa nomás, financiando campañas políticas. Incluyendo el sueldo de honorables políticos. En billetes que, miren ustedes por donde, después aparecen en los bolsillos (¡o las ligas!) de alguna estriptisera o nudista por ahí. Por pura casualidad, que nadie vaya a pensar mal, caray, que estos billetes viajan a su bola y después miren ustedes dónde uno se los encuentra. El juliganismo no es que se trate de un subproducto lamentable-pero-inevitable de nuestra vida en democracia. El juliganismo en realidad es una muestra del fracaso de la democracia, o al menos de una manera de hacer democracia, LA NUESTRA, por la sencilla razón de que UNA DEMOCRACIA INCLUSIVA Y PARTICIPATIVA NO EMPUJARÍA A TANTAS PERSONAS A REALIZAR CONDUCTAS ANTISOCIALES DE ESA CALAÑA CON TANTA IMPUNIDAD. En medio de todo esto cayó la peli "Hooligans". En la que Elijah Wood tenía interés porque, bueno, sobre él pendía la larga sombra de "El Señor de los Anillos" y tenía miedo de quedarse encasillado como el tierno y criptogay Frodo (aunque su rol en "Hooligans" tiene también mucho de tierno y criptogay, jejejé...), razón por la que también aceptó el rol de creepy serial killah en "Sin City". No te preocupes, Elijah, que lograste sacudirte el typecasting y ahora ya no mucha gente te contrata para hacer de Frodo over and over again. Bueno, ahora ya no mucha gente te contrata para hacer cualquier cosa en realidad, pero lo principal era que no te contrataran para hacer de Frodo over and over again, ¿verdad...?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al contrario que muchas pelis en donde el cine se mete a explorar un submundo marginal y con sus propios códigos, haciéndolo de manera condescendiente para que la audiencia pueda tener seguras y confortables reacciones que oscilen entre el "lo sabía, son unos payasos" y "lo sabía, son unos cabrones de mierda", o por el contrario, que crea alrededor de ellos un aura romántica que los distorsiona más allá de todo reconocimiento (seriously, ¿ustedes han visto a Jack Sparrow y su tripulación de piratas de "La maldición del Perla Negra" y secuelas hacer algo remotamente cercano a VERDADERA PIRATERÍA, como asaltar una nave, saquear un puerto, matar, incendiar y violar? No, ¿verdad?), "Hooligans: Defiende a los tuyos" consigue transmitir una imagen más o menos desapasionada del fenómeno del juliganismo. Debe influir el hecho de que este proyecto sea más inglés que yanketa, salvo por las inevitables inyecciones de presupuesto. Y debe influir también que fue el primer bebé fílmico de Lexi Alexander, una realizadora que dista varias leguas del perfil común del cineasta mercenario (a saber: 1.- Es mujer, 2.- Es alemana y alemana-no-judía, y créanlo o no, 3.- Es campeona de karate). Y que cuando ingresó al sistema, se llevó un fiasco de proporciones ("The Punisher: Zona de guerra"). El caso es que la peli ofrece un retrato bastante ecuánime del juliganismo, ensalzando tanto sus puntos fuertes como los débiles. A veces carga las tintas un poco demasiado, en particular gracias a un guión un poco demasiado bien estructurado para que todo ocurra a conveniencia (los ejemplos más flagrantes son que el prota haya estudiado periodismo, lo que se transformará en un punto de la peli, o la muy adivinable difícil-de-adivinar identidad del mítico hooligan desaparecido), pero nunca resulta moralista ni intenta sermonearnos acerca de lo maaaaaalos que son los hooligans, o por el contrario, venderlos como lo más cool de lo cool. A través de la peli es fácil entender por qué a pesar de ser unos losers sociales (y en buena medida precisamente por ello), los hooligans forman una especie de gran familia en donde pueden sentirse acogidos los que no tienen acogida en ninguna otra parte. Y esto, sin perder de vista por otra parte todo el sinsentido que representa la violencia júligan, en particular la que se sale de madre y deja heridos e incluso muertos en el camino. Como decía, la peli deja que el espectador se forme sus propias conclusiones. El mecanismo narrativo de poner a un yanketa metido entre los hooligans puede ser algo irritante como concesión a la estupidez del espectador promedio yanki, que no puede seguir una historia sin un personaje surrogatorio que sea de su raza para verlo todo con ojos similares a los suyos, pero el buen quehacer de Elijah Wood permite sortear ese escollo sin dificultades. En donde la peli se queda algo corta, es en describir el juliganismo en términos sociales. No es que la peli no lo intente. Un diálogo clave de la peli nos revela el desprecio de un personaje hooligan por la Guerra de Irak, irónico si se considera que ser un hooligan es más o menos estar en permanente estado de pie de guerra contra otros hooligans. En otro punto de la peli, el hooligan que hace de niñera le enseña a Elijah Wood que debe pasar desapercibido bajo las cámaras de seguridad, una alusión directa a la cultura de la invasión de la privacidad y de la supervigilancia orwelliana que se instaló en el mundo post 9-11. Por desgracia estas alusiones y tintes son sólo esto, alusiones y tintes, y faltó más bravura en redondear el concepto (pienso por ejemplo, en un contexto muy diferente, "Fiebre de sábado por la noche" se lleva un festín contraponiendo la brillante cultura disco a la brutal realidad cotidiana de sus personajes perdedores). Pero es un caso de "pudo haber sido mejor", no de peli fallida ni mucho menos. "Hooligans: Defiende a los tuyos", con sus logros y sus fallas, es casi una peli imprescindible para entender y conceptualizar muchas cosas: la manera en que nos relacionamos, cómo formamos tribus urbanas, y sobre todo, como la libertad y la democracia a inicios del siglo XXI no funcionan en lo absoluto para los proletarios cuya única salida al final del horizonte es agarrarse a puñetazo limpio con otros proletarios por una causa tan abstrusa como el color de una camiseta deportiva.

IDEAL PARA: Ver una estupenda peli acerca de las relaciones entre el deporte, las tribus urbanas y nuestra sociedad democrática.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 28 de julio de 2013

"Gracias por fumar" (2005).


-- "Thank You for Smoking". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Jason Reitman.
-- Actuación: Aaron Eckhart, Cameron Bright, Katie Holmes, Maria Bello, David Koechner, William H. Macy, Robert Duvall, J.K. Simmons, Marianne Muellerleile, Kim Dickens, Rob Lowe, Adam Brody, Sam Elliott.
-- Guión: Jason Reitman, basado en la novela de Christopher Buckley.
-- Banda Sonora: Rolfe Kent.

-- "Gracias por fumar" en IMDb.
-- "Gracias por fumar" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay gente que tiene un trabajo ingrato. Pero pocos trabajos son tan complicados como el de Nick Naylor. Aunque él lo ve como un desafío, o algo así. Porque su trabajo es defender lo indefendible, soportar lo insoportable, vender lo invendible. Tabaco. El veneno del siglo XX. El alquitrán que mata. ¿Cómo defiendes algo así? Pues bien, Nick Naylor tiene la fórmula. Es un tiburón de sonrisa fácil y ojos sonrientes, que es capaz de hacer pedazos a los abogadillos de las antitabacaleras en un talk-show, o de voltear de cabeza a un salón de clases. Básicamente porque nadie sabe lo que es un lobista, y él lo explica como nadie. Claro que sigue siendo un trabajo difícil, y Nick Naylor no podría soportarlo sin la positiva ayuda de sus amiguetes, una bella chica del lobby de alcohol (¡hey, Maria Bello, yo también podría alcoholizarme así...!) y un peladito simpático del lobby de las armas. Pero no siempre eso de hacer lobby funciona. No funcionó con su antigua mujercita, que ahora deja que otro la cabildee a gusto (lo que origina la gran frase de Nick Naylor, respecto del hijo común, al otro tipo: "Yo soy el padre del niño, tú sólo eres el que se folla a mi mujer"...). Aún así, los problemas empiezan a acumularse. Nuestro heroico lobbista descubre que el chiste es viajar a Hollywood y tratar de poner de vuelta el tabaco en los cines, en las movies, con héroes que fumen como el máximo símbolo de la masculinidad y todo eso. Aunque eso signifique sobornar al Hombre Malboro, que se está muriendo de cáncer. Y follarse a una reportera de t**** exprimibles (Katie Holmes, ¿vale?). Y de paso, tratar de darle una educación al hijo. Una educación que de verdad le sirva, sobre cómo usar la lengua para destrabar nudos a conveniencia del lingüista, y no toda esa mierda ñoñosensible de que todos somos hermanos y juntos debemos trabajar (bueno, por eso algunos se hacen ricos expoliando al próximo y luego obtienen rescates de 700 millones de dólares de parte del Gobierno de los Estados Unidos, y otros trabajamos de balde haciendo comentarios de pelis en blogs como éste... pero adivinen quién de los dos será visto en el futuro como una contribución al verdadero progreso de la Humanidad... algún día... alguno de éstos...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lobbistas. Qué sería de la democracia sin ellos. ¿Se imaginan que la democracia fuera perfecta? ¿Que toda la gente tuviera exactamente las mismas oportunidades, sin poder tomar ventaja? Exacto, sería un mundo de clones. Send it the clones! Sería el Brave New World del fucking Rousseau. ¿Cómo pueden entonces los mejores, los optimates, sobresalir en un mundo así? Fácil, contratando los servicios de alguien que venda proyectos e ideas al Gobierno. Ese papel que antes era jugado por los correveydiles, por los Grima Lengua de Serpiente, por los Maquiavelos (bueno, para el caso que le hicieron a Maquiavelo en vida...), por los Goebbels de rigor, hoy en día es desempeñado por honrados think tanks y lobistas de todo tipo. No nos dejemos engañar por el denigrante nombre de los lobistas ("lobby", en inglés, es simplemente "pasillo", o sea que un lobbista es básicamente un "pasillero", como el barrendero, oiga, pero de terno y corbata). El lobista cumple la función vital, para cualquier democracia que se precie de tal, de defender los intereses de los grupos corporativos frente a un poder que a veces podría verse tentado a tomarse en serio eso de gobernar por el pueblo y para el pueblo, lo que obligaría a esos grupos corporativos a enviar no a un ejército de lobbistas, sino a un ejército de veras, de los que usan metralletas y uniformes de combate en vez de maletines yeimbón y ternos Armani. El lobista así permite que la grosería de un golpe de estado sea reemplazada por la civilizada y cortés recomendación a espaldas del pueblo, para apoyar tales o cuales políticas. Claro que a veces surgen ingratos vendepatrias que... ¡horror! ...toman la sagrada actividad del lobby para el reverendo puñeteo, como por ejemplo el novelista Christopher Buckley, y escriben una novela tratando de denigrar tan noble profesión. O peor aún, surgen productores pirañas que toman la novela y tratan de adaptarla para el cine. Y peor aún, la hacen con un elenco bueno, para que la peli salga bien. Aunque quién sabe, el público yanki (¡qué rayos, el público en general!) es lo suficientemente estúpido como para que acaso considere esta peli como una defensa cerril de la actividad del lobby, y el asunto salga bien, después de todo. Total, en estos tiempos de relativismo e incertidumbre moral, ¿quién sabe lo que es bueno y lo que es malo...? Pues, quizás... su lobista amigo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una peli hilarante de principio a fin. Nick Naylor, brillantemente interpretado por Aaron Eckhart ("Un domingo cualquiera", "Erin Brockovich", "Posesión", "El núcleo", "El pago", "La dalia negra", y famoso como Dos Caras en "The Dark Knight", además de ser Presi de los Yueséi en "Ataque a la Casa Blanca"), es desde ya nuestro héroe: corrupto, sinvergüenza y amoral. Sus lecciones para el crío, acerca de cómo estirar los límites, son de una desvergüenza increíble, y todo un prodigio de cómo ser políticamente incorrecto sin ser políticamente incorrecto. Sus métodos, por otra parte... La manera en que, al comienzo de la peli, desbanca solito a cuatro infelices del lobby antitabaco, incluyendo a un niñito muriéndose de cáncer por el humo de segunda mano... La forma en que promueve el regreso del tabaco a Hollywood... Las mil y una maniobras siguientes... Y me temo que ya he adelantado demasiado, pero lo que queda en el tintero es simplemente oro puro. Probablemente esta peli no hubiera funcionado con otro actor. Aaron Eckhart es lo suficientemente serio como para defender una astracanada como esta sin despeinarse, y lo suficientemente divertido para que la sátira se deslice como un cartoon.

-- El resto del elenco está más que bien. Los amiguetes malignos (Maria Bello, ooo-o-o-ohhh y David Koechner) están de lo mejor, una panda de neuróticos realmente enamorados de su trabajo y cachondeándose de sus éxitos contra la corrección política. J.K. Simmons, el jefecito J. Jonah Jameson en "Spiderman" y secuelas, es aquí el jefe de un grupo protabaco, y lo interpreta de una manera subliminalmente ladina (esa escena en que Nick Naylor lo confronta por cierta idea...). El jefe del jefe viene interpretado en un papel casi de cameo, por el gran Robert Duvall, cuyo perfil de actuación y de fenotipo da de sobra el tipo. Cameron Bright, a cambio, está un poco insoportable como niño genio, aunque por suerte no obra como Pepe Grillo del prota y lo deja ser, lo que alivia un tanto la amenaza que todo Bajito de M***** representa en una peli como ésta. William H. Macy, abandonando por un rato los papeles de buen chato campechano, interpreta a un malvado senador antitabaco, que cual villano en su guarida secreta, putea de lo lindo a sus asesores cuando se dejan derrotar estúpidamente por el malvado Nick Naylor, y se queda esperando hasta que él caiga en sus manos en una épica confrontación final que... Sam Elliot tiene un papelito menor, pero dentro de él está bien, y lo mismo Rob Lowe (Bastet, pobre tipo, siempre queriendo hacer de yuppie eterno...). Y la periodista con buenos, ehm, yasabenqué, viene interpretada por Katie Holmes, en un papel pindy hecho a la medida de una actriz pindy.

-- Es el primer largometraje de Jason Reitman, y le imprime una fuerza envidiable. La peli no da respiro. Bueno, es una comedia, es una sátira, se supone que no te tenga que dar un momento de respiro. Pero decirlo es más fácil que hacerlo. Después, Jason Reitman se encargaría de rodar una peli un poco más pacifista, pero también con su garra satírica, la cual es "Juno" (y en la cual J.K. Simmons repite como figura de autoridad, ahora paterna).

-- Como decíamos, ésta es una sátira redonda, una especie de "Caballero sin espada" en versión maligna. Pero hay algo que le hace perder garra a esta sátira, al final del cuento, y no tiene que ver con la calidad de la peli (que es magnífica), ni con la importancia de mantener a raya los negocios del tabaco, sino con algo distinto. La cultura del lobby ya está entre nosotros. Se supone que los lobbistas son de bajo perfil, pero en Chile salen hasta dando entrevistas en el diario (en el diario La Tercera, más de algún lobbista de la Concertación ha salido entrevistado a doble página y con una foto 1024x768...). ¿Qué daño puede hacer una inocente satirilla, si la cultura del lobby ya está tan infiltrada entre nosotros...? O sea, si incluso un vaquero sin cultura como George W. Bush salió Presidente de los Estados Unidos porque el votante promedio opinó que con él se podrían tomar una cerveza más a gusto, o el votante español o chileno sigue votando a los de siempre y después se quejan de que las cosas van mal, entonces qué podemos esperar... El lobby difícilmente va a desaparecer, y de hecho no puede desaparecer (después de todo, no se supone que los legisladores y administradores vivan en una burbuja de espaldas a la realidad, ¿no?), pero el hecho de que la política se haga más en pasillos que en las urnas, dice algo sobre el verdadero valor de las democracias. En Chile se intentó un proyecto de ley para regular el lobby, pero se dejó expresamente afuera las reuniones que no tengan lugar en la oficina del lobeado, lo que es un absurdo, porque todos sabemos que casi toda la actividad de lobby se hace en clubes de golf y catas de vino, no en la oficina de nadie (en particular ahora que existen los celulares manos libres). Aunque bueno, como decía Nick Naylor, todo el mundo tiene un talento, y el del lobista es hablar. Si tienen talento para hablar, no pueden tenerlo para apreciar una buena peli, y por tanto, puede que ni se hayan dado cuenta de que estrenaron esto en el cine (bueno, duró apenas dos semanas en cartelera, pero se estrenó, al menos, no fue directo a DVD). Mejor por ellos y mejor por nosotros, claro.

IDEAL PARA: Ver una corrosiva sátira sobre la industria del lobby.

VIDEOS.

-- Créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


jueves, 15 de noviembre de 2012

"Arcángel" (2005).


-- "Archangel". Inglaterra. Año 2005.
-- Dirección: Jon Jones.
-- Actuación: Daniel Craig, Ekaterina Rednikova, Gabriel Macht, Lev Prygunov, Alexey Diakov, Harry Ditson, Tanya Moodie, Avtandil Makharadze, Anna Gerasimova, Claudia Harrison, Kaspars Zvigulis, Valery Chernyak, Aurelija Anuzhite, Ziedonis Lochmelis, Jakov Rafalson.
-- Guión: Dick Clement e Ian La Fresnais, basados en la novela de Robert Harris.
-- Banda Sonora: Robert Lane.

-- "Arcángel" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿007 está en Rusia? What the...? Er... No, no es 007, es un profesor universitario interpretado por Daniel Craig, dando una conferencia sobre Stalin, en Rusia eso sí. Porque ya sabemos que los rusoskas son maaaaaalos, maaaaaalos, tan malos que... ¡¡¡NO ODIAN A STALIN!!! Incluso más, algunos de ellos... ¡¡¡REVERENCIAN A STALIN!!! Así de tontos, si no estuviéramos nosotros los occidentales para decir qué pensar y en quién confiar, a ver cómo estarían. En fin, el caso es que a nuestro profesor se le acerca medio entre bambalinas un viejo diciéndole que "la Historia no es como ud. lo cuenta, yo sí que sé". Resulta que el viejo fue un antiguo KGB y chofer de Laurent Beria, y estuvo ahí el día en que murió Stalin (murió en 1953, la peli es del 2005... saquen cuentas). Como Beria fue asesinado después, el viejo quedó en posesión de un secreto muy secretoso... ¡¡¡EL DIARIO DE STALIN!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!! El caso es que a nuestro profesor le pica la guía por saber si efectivamente es el diario de Stalin, que podría revelar grandes verdades sobre Stalin... Como el Código da Vinci de Dan Brown, pero con Stalin en vez de Jesucristo (bueno, algunos opinarían que... no sé...). Aunque la novela de Harris es anterior al legajo de Brown, para crédito del británico. Y claro, el diario de Stalin puede llevar a una pista que signifique... ¡El regreso de la Союз Советских Социалистических Республик! ¡¡¡STALINISTAS AL PODER!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Con la caída de la Unión Soviética, un nuevo género fílmico asomó: la peli de Rusos Jodidos. Básicamente se trata de la sociedad rusa manejada por las mafias, aderezada por lo general por algún Батюшка carismático que pretende instaurar alguna dictadura neocomunista/neosoviética (tárjese lo que no proceda), todo ello sobre un populacho ignorante y rayano en el fanatismo místico, y con el buen occidental dispuesto a plantarle pies al villano en su imparable ascenso al poder. El ejemplo paradigmático de este cine es probablemente la noventera "El Santo", aunque elementos del mismo están presentes en "Goldeneye" o "El chacal", y más recientemente "Hitman: Agente 47" o "Juego de espías"... (los ejemplos no abundan, de todas maneras, debido a que rodar en Rusia o Europa del Este cuesta, así es que cuando aparece la Mafiya, suele hacerlo en un contexto occidental, desde "Ronin" hasta "Promesas del este" por ejemplo). Por supuesto que en estas pelis el sistema es discretamente down-toned, y el héroe no suele pretender reparar las falencias del mismo (que ni siquiera se mencionan, así es que suele asumirse que los rusos viven muy bien bajo la corrupción, o al menos la aceptan con santa resignación, que para eso son rusos y no londinenses ni neoyorkinos), sino simplemente mantener un status quo que podrá tener sus tisquismiquis implícitos, pero que siempre es una alternativa frente a esos odiosos neoestalinistas que pupulan en este subgénero fílmico. A las últimas, estas pelis en el fondo son un subgénero de ese tipo de cine más amplio en donde un yanki ario viaja al Tercer Mundo a resolver la papeleta de esos pobres paganos ignorantes, y cuando lo haga, recibirá el agradecimiento y la gratitud por haberles traído la luz y la justicia (y a veces se verán recompensados con oro de tesoros nativos, como Indiana Jones o Rico McPato). "Arcángel" juega straight con este tropo. Basado en una novela de Robert Harris (HBO le adaptó otra novela en su día, "Fatherland"), fue estrenada como telefilme el mismo año, de manera coincidente o no, en que su prota Daniel Craig fue ascendido a The New James Bond para "Casino Royale", que se estrenó al año siguiente.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Alguien recuerda ese viejo capítulo de The Simpsons en donde la Unión Soviética resucita, sacan la bandera roja sobre la Plaza Roja, la momia de Lenin le da un puñetazo al cristal y se levanta como Lenin Zombi? Sin los ribetes de comedia, esta peli va un poco de eso: el viejo secreto que podría llevar a subvertir el status quo, y el héroe que debe investigar primero, e impedir el complot después. Lo dicho: puro "Código da Vinci", pero en rusoska. Como la cosa originalmente es un telefilme, no debemos esperar demasiada suntuosidad acá. El argumento es un tanto predecible y a ratos carente de interés, aunque a mitad de camino se descubre un macguffin que se ve prontamente reemplazado por otro, más un final que se potencia por su simplicidad, y el resultado último es un film con algo más de vidilla que lo habitual en materia de telefilmes. La acción está limitada a lo esencial, tanto en cantidad de escenas como en espectacularidad, lo que hace mucho más aceptable este resultado que si tuviéramos entre manos otro de esos exagerados thrillers de Hollywood. Sumémosle una más que aceptable perfomance por parte del titular Daniel Craig en una especie de borrador de su gritty James Bond (pero con la mitad de acción, acción de patear traseros y acción sexy, entiéndase en ambos sentidos), pareado con la vistosa Ekaterina Rednikova, y tenemos un material que se deja ver sin mayores problemas. Nada obligatorio, nada que vaya a terremotear tu vida, pero sí que puede llenar un par de horas en una de esas noches sin demasiado sueño y sin demasiadas ganas de calentarse la cabeza.

IDEAL PARA: Alejarse un rato de la cruel realidad tuya compadeciéndose de esos pobres rusos esperando la Segunda Venida de la URSS.

martes, 16 de agosto de 2011

"Stealth: La amenaza invisible" (2005).


-- "Stealth". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Rob Cohen.
-- Actuación: Josh Lucas, Jessica Biel, Jamie Foxx, Sam Shepard, Richard Roxburgh, Joe Morton, Ian Bliss, Ebon Moss-Bachrach, Michael Denkha, Rocky Helton, Clayton Adams, Maurice Morgan, Woody Naismith, Charles Ndibe, Nicholas Hammond.
-- Guión: W.D. Richter.
-- Banda Sonora: BT.

-- "Stealth" en IMDb.
-- "Stealth" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bandits at twelve! Open fire, OPEN FIRE!!! Un grupo de chulos pilotos se embarca en un ataque aéreo. Las defensas antiaéreas están ahí para recibirlos con un saludo de plomo. Pero los pilotos maniobran y, muy chulos ellos, consiguen abrirse paso. Descargan un piño misil, y ¡¡¡BOOM!!! objetivo. Vuelta a casa. A festejar. Porque han marcado score 100/100. Sí, la vieja trampa argumental del "escena de acción que en realidad es escena de entrenamiento para la verdadera escena de acción". Nuestro grupo de tres pilotos, conformados por el chulo soy-demasiado-bueno-para-las-reglas, la empollona-rica-pero-dura y el negro-macarra-pero-letal (más macarra que letal, es Jamie Foxx y no Samuel L. Jackson), recibe entonces una ducha d'agua fría: se les sumará un cuatro miembro al equipo. ¿Uh? ¿Seguro...? Señóh, resulta que somos los tres mosqueteros, los mah mejoreh... Sí, por eso mismo les vamos a sumar un cuarto. A los tipos los hacen viajar a un portaviones pa' enterarse (y así aumentar el suspenso del público: ¿quién será ese cuarto? ¿Acaso será ese avión automático que vimos en el trailer?). Y se enteran: el cuarto es... suspenso... sorpresa... ¡¡¡ESE AVIÓN AUTOMÁTICO QUE VIMOS EN EL TRAILER!!! A los tres, maldita la gracia que les hace tener que hacer de niñeras de un bebé electrónico, pero se lo llevan consigo porque órdenes superiores son órdenes superiores (esto es la Marina en una peli yanki, así es que nadie se espere algo fuera del manual, ¿vale?). Sucede lo evidente: el avión automático no sólo aprende a pilotar que es un gusto, sino que además aprende del chulo prota que es chulo romper las reglas. Y basta un encontronazo más (con un rayo, para darle pega a los de FXs) para que el avioncito de marras empiece a mandarse solo. Ahora, el avión de mierda está a punto de ocasionar la Tercera Guerra Mundial, y nuestros tres héroes tienen que ir a ponerle atajo. ¿Conseguirán salvar al mundo evitando un holocaus...? A quién engaño, si ustedes saben cómo termina esto. Todas terminan igual, por lo demás.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pelis militaristas. Qué sería del cine sin ellas. Tendrían que sobrevivir a punta de pura comedia romántica. Qué asco. Gracias a Bastet tenemos productos como "Top Gun" y "Detrás de las líneas enemigas", que nos devuelven la confianza en el ser humano: no importa qué tan hundidos estemos como sociedad y civilización, siempre nuestra última línea de defensa contra la barbarie serán... ¡¡¡LAS FUERZAS ARMADAS DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA!!! Quizás espoleados por el éxito de otra de "nuestros boys contra los bárbaros" de "Detrás de las líneas enemigas" precisamente (que engendró un "Detrás de las líneas enemigas II: El Eje del Mal" y un "Detrás de las líneas enemigas: Colombia"... Bastet mía, a veces me siento indigesto de tantas cosas como éstas), alguien decidió que sería buena idea rodar otra peli que glorificara a la USAF, pero ahora con algo de Sci-Fi para darle vaporcillo a la mezcla. Con Rob Cohen de director, hombre que tanto te suelta entretenimientos disfrutables ("Corazón de dragón"), como infraproductos de verlos y maldecir a la madre de alguien ("La Momia 3: La tumba del Emperador Dragón"), pero que en esos años estaba con el caché bueno gracias al éxito (inmerecido) obtenido con "xXx" (por cierto, Rob Cohen está listo para perpetrar un "xXx 3"). "Stealth" tenía todos los mimbres necesarios para triunfar en la taquilla, incluyendo muchos aviones y una escena de Jessica Biel con bikini (que salió en el trailer, claro está), pero no cuajó: por alguna razón se pegó un batacazo padre en la taquilla, y apenas recuperó algo más de tres cuartos de centenar de millones (costó 138). Y pensar que se tenían fe: en la escena de postcréditos, para los que se queden hasta el final finaloso, aparece una escena de quince segundos que está diciendo ¡¡¡GUAU... SECUELA!!!!!! Ingenuos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es de esas pelis que puedes tomarlas como vaso medio vacío o medio lleno. Quizás la desgracia de "Stealth" es que se queda un poco a medio gas de todo. Créase o no, el guión se preocupa por algo tan elemental (y parece obvio, pero considerando el cine de acción post-2000s...) como construir una historia que se sostenga a sí misma. No es una gran historia, no se sale de algunos clichés y parámetros (incluyendo, SPOILER LEÑE, que el negro se muere... FIN DEL SPOILER...), pero es una historia con inicio, desarrollo y desenlace, y no solamente un pretexto para hilar escenas de acción como cuentas en un collar. Pero la historia, como que quiere abarcar más y no se atreve. Existen ideas y conceptos interesantes, incluyendo la noción de que el avión robot se rebela contra el ser humano porque aprende cosas de los humanos que lo llevan a comportarse así, o la idea de que el ser humano es preferible porque tiene ética y una máquina no (discutible, claro, pero aún así un concepto interesante), pero lo segundo no lo desarrollan, y lo primero lo arruinan con lo mismo que se cargan las pelis de Frankenstein respecto a la original: no es un proceso sicopedagógico del villano lo que lo lleva a ser villano sino que le meten el cerebro de un asesino (le cae un rayo, en este caso). Por lo demás, la ideología es tan reaccionaria como se puede esperar en un producto de estas características (a saber: el Ejército tiene disciplina, hasta el más despreciable milico tiene más honor que los civiles, no hay lugar como el US Army, AMERICA RULES...), de manera que si te cargan las americanadas, ni te asomes por acá. Frente a eso, ¿qué se puede rescatar? Fundamentalmente, que le sacan buen partido a la premisa de cara a la acción. No diré que es la peli de acción más trepidante y cortaliento que he visto en mi vida, pero al menos no se van con el tarro entero de pintura en su afán de ir siempre a más por el puro amor de lucir al departamento de efectos especiales, y eso se agradece. Al final, resulta que por este ánimo de construir una peli emocionante sin irse en las exageraciones a lo Michael Bay, es que su visionado resulta hasta agradable. Y el guión resulta un poco menos predecible y lineal (un poco, si es que no es Richard Matheson quien firma esto tampoco) que otros productos en la misma línea. Se puede discutir si se merecía o no que la barrieran de manera tan ignominiosa de la taquilla, pero es indiscutible que hay algo de vergonzoso en que pelis de acción no demasiado buenas pero tampoco demasiado indecentes como ésta se revienten así, y mugres mucho más odiosas como "Transformers" tengan éxito y triunfen a lo largo y ancho como lo hacen.

IDEAL PARA: Ver de manera distraída entre amiguetes o una noche de ésas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



jueves, 21 de octubre de 2010

"El aura" (2005).


-- "El aura". Argentina. Año 2005.
-- Dirección: Fabián Bielinsky.
-- Actuación: Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Pablo Cedrón, Nahuel Pérez Biscayart, Jorge D'Elía, Alejandro Awada, Rafa Castejón, Manuel Rodal, Walter Reyno, Alejandro Gancé, Daniel Alejandro Ovando.
-- Guión: Fabián Bielinsky.
-- Banda Sonora: Lucio Godoy.

-- "El aura" en IMDb.
-- "El aura" en la Wikipedia en español.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un taxidermista tiene un pasatiempo bastante creepy. Quiero decir, aparte de la taxidermia misma, claro, que eso de andar embalsamando animales ya es creepy de por sí. En fin. Su pasatiempo es pensar y planificar el crimen perfecto. Cómo lo harías para cargarte la bóveda del banco y pirarte con puturrucientos millones, por ejemplo. Por esas cosas del guión, su mejor amigo, o algo que más o menos equivale a su mejor amigo, se lo lleva a la montaña (no, no es ésa de los vaqueros maricotas, pierdan cuidado aquí). A cazar. Por esas cosas adicionales del guión, resulta que cuando llegan a donde tenían que llegar no hay alojamiento, así se que tienen que ir a otra parte, que por supuesto está aislado, no signal, etcétera. Por esas cosas más adicionales del guión todavía, resulta que el amigo tiene que irse y deja a nuestro taxidermista solo en ese limbo natural (y nosotros mirando el reloj y preguntándonos para cuando puñetas comienza la peli). Por su parte, aprovechamos de aprender que el taxidermista es epiléptico, y que la peli se llama "el aura" por la sensación de aura que le viene al prota cuando se le viene un ataque, etcétera. Y cuando ya empezamos a fastidiarnos porque la cosa no parece ir hacia ninguna parte, viene otra cosa adicional adicionalosa del guión, que en el sitio caen unos malandras que les ves la cara y te dices que patitas paqué las quiero. Pero nuestro taxidermista, ¡ah, no! Que él es bien macho... bueno, no tanto, porque con la chica del lugar de los ojitos no pasa. Pero se atreve a ir planeando cómo hacer su sueño realidad. Porque ahora se meterá de lleno en una trama que lo llevará, al final, a cometer su atraco perfecto. O... bueno, algo así. O sea, si en las pelis yankis vemos como en el Primer Mundo las cosas salen mal, qué queda para los sudacas de toda la vida, ¿eh?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Con apenas dos pelis en el cuerpo (la anterior "Nueve reinas", y la que nos ocupa ahora), Fabián Bielinsky se ha transformado en uno de los más importantes cineastas de Argentina a comienzos del XXI. Y son y serán dos per secula seculorum amén, porque el pobre hombre falleció prematura e inesperadamente a los 47, de un patatús al cucharón. La receta de Bielinsky es simple, y tiene su correlato en una tendencia también observada en el cine chileno contemporáneo al suyo: olvidarse de las pretensiones de hacer costumbrismo fílmico y de rodar en ese estilo que puede ser calificado como latincampy, para adoptar cánones y estándares propios del cine internacional de Hollywood que, al final del día, es lo que funciona. Pero sin sacrificarse tampoco. "El aura" no es una peli perfecta ni de lejos, y no estoy razonablemente seguro de calificarla como una imperdible, pero sí es para lamentar (más allá del factor humano, claro) que el cineasta haya fallecido cuando tanto prometía.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos con las aclaraciones de rigor. "El aura" está concebida desde el comienzo como un híbrido entre el thriller neo-noir (a la criolla, claro) y esa cosa tan de cine latino que es el retrato de personajes. O sea, la misma fórmula que con balances ligeramente distintos llevó al Oscarato a "El secreto de sus ojos" en 2010. Algo que, en el fondo, se agradece. Porque la máxima fábrica de hacer thrillers en el mundo es Hollywood, y te manufacturan pelis electrizantes que golpe de efecto a golpe de efecto te tienen al borde de la butaca, pero sus personajes son todo lo estereotipados que se puede (prota heroico o antiheroico sin matices, villano ambicioso antisistema, a veces un traidor que suele ser un jefe del prota, y la chica neumática de premio para el prota cuando salve el día), e incluso ese otro gran productor de thrillers que era Francia, por la larga sombra de Luc Besson se ha jolivudizado lo suyo (nada contra el cine de Luc Besson, que servidor se lo disfruta como chino, pero su fuerte por lo general no es la caracterización, precisamente). En "El aura" nos encontramos con un thriller en donde el thriller mismo es en realidad más bien accesorio. El plan para el robo perfecto no tiene las vueltas y circunvalaciones de "La gran estafa" o similares, sino que es un atraco como los de toda la vida, sólo que ejecutado con ciertos estudios previos para asegurarse el resultado. El suspenso no viene dado por las vueltas de tuerca del guión, sino por la creación de una tensión constante y creciente que llevará a... bueno, al final de la peli, qué esperaban. Además, la motivación del prota para meterse en el lío, simplemente el cumplir un retorcido sueño casi colindante con la sociopatía, le añade un grado de oscuridad adicional a la trama bastante mórbido: al final, toda la trama del thriller se va convirtiendo casi en una especie de pesadilla existencial, un descenso a la bestia que anida en el subconsciente del propio prota. Quizás el único defecto grave de la peli, lo que me impide calificarla de una pequeña obra maestra, es un comienzo leeeeeento en que las coincidencias del guión se van acumulando un poco porque sí, porque o si no, no hay peli. Pero la paciencia es una virtud, y en el caso de esta peli, su recompensa, así es que dénle tiempo a la peli para desplegarse. En cuanto a la epilepsia del prota es tratada con naturalidad y sin efectismos, y está encajada estratégicamente en la peli para provocar algún momento de tensión, sin que rechine ni parezca un recurso barato del guionista.

-- La puesta en escena es magnífica. La fotografía está muy inspirada y contribuye a crear el ambiente pesadillesco que poco a poco se apodera de la pantalla, y la música minimalista ayuda a crear ese ambiente. Ricardo Darín como el prota está simplemente perfecto, y el resto de los actores acompañan muy bien. Desde un punto de vista formal, no hay absolutamente nada que cambiar o mejorar aquí.

IDEAL PARA: Ver un thriller que confía en sus personajes, para variar.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en español].

jueves, 13 de mayo de 2010

"Sin City" (2005).


-- "Sin City". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Robert Rodríguez y Frank Miller, con Quentin Tarantino como director invitado.
-- Actuación: Bruce Willis, Mickey Rourke, Clive Owen, Jessica Alba, Benicio del Toro, Brittany Murphy, Nick Stahl, Elijah Wood, Rosario Dawson, Jaime King, Michael Clarke Duncan, Alexis Bledel, Powers Boothe, Michael Madsen, Josh Hartnett, Devon Aoki, Carla Gugino, Rutger Hauer, Marley Shelton.
-- Guión: Frank Miller.
-- Banda Sonora: John Debney, Graeme Revell y Robert Rodriguez.

-- "Sin City" en IMDb.
-- "Sin City" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Muchas cosas pasan en un horrible lugar llamado Basin City, mejor conocido como Sin City, la Ciudad del Pecado. Como por ejemplo, hay un elegante tipo al que le gusta seducir mujeres, que después terminan trágicamente muertas. O una pareja de policías cuya misión es rescatar a una pequeña de las garras de un joputa psicótico que tiene carta blanca para ser un criminal porque papi es un influyente senador. O un matón que por una bella noche de pasión con una chica asesinada, ahora se encargará de remecer cielo e infierno buscando y poniendo a punto a los asesinos de la chica. O un clásico renegado golden-hearted que por dárselas de galancete con una chica, desata un infierno en que estarán metidos los polis, la Mafia y un grupo de aguerridas prostis que, ¡ups!, se mandan a sí mismas sin chulos de por medio, y quieren seguir haciéndolo. Bella fauna urbana, ¿eh? Me pregunto si celebrarán Carnaval.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El ícono del cómic ochentero Frank Miller, quien nos legó toda una generación de héroes recios y de dientes apretados, ha dejado un prolífico legado, en el que mezcla a partes iguales la experimentación gráfica con el fascismo más desmadrado posible. Ya sé lo que van a decirme, que no he entendido a Frank Miller, que sus cómics son una obra maestra, que sus héroes están siempre en contra de la corrupción o en contra del mundo, según se tercie, y son grandes héroes... Vale lo de "obra maestra", eso nadie lo va a discutir, pero... ¿siempre el individuo bueno vs. el sistema malvado? ¿siempre el individuo puro y mesiánico contra los malvados borregos masificados? Lo siento, pero eso es puro fascismo de derechas, y de la derecha más ultra si me preguntan. Y no me vale que Frank Miller haya sido un antiReagan en sus años; se puede contestar al fundamentalismo con un fundamentalismo de signo inverso, y aún así sigue siendo fundamentalismo (de lo contrario, las pelis de Chuck Norris, o el Jack Bauer de "24", serían imposibles ya no digamos de realizar, sino siquiera de concebir como posibilidades narrativas). Quizás por eso, no me sorprendió tanto como a los fanáticos del dibujante en comento, que en su tiempo Frank Miller anunciara un cómic de Batman dándole jarabe de palo a Al Qaeda, en la más pura línea Chuck Norris. No es raro que Frank Miller sienta tanta afinidad por el Hard Boiled, por la novela negra de detectives duros y mujeres vaporosas, que con demasiada frecuencia presentan al héroe emperrado en resolver un caso, versus la sociedad corrupta (o sus elementos corruptos), género muy fuerte en unos '40s hundidos por el gangsterismo y las grandes corporaciones, y que en los '80s volvió a caer bien en las manos de Frank Miller, que dibujaba bajo la sombra del vudú económico de la presidencia de Reagan el Rebajador Impositivo. El más destacado fruto de este cross over estilo "Frank Miller visita a Sam Spade y Phillip Marlowe" es la saga de cómics de "Sin City", que es puro Hard Boiled: héroe rudo, chicas seductoras y letales, mafiosos y rufianes de poca monta, corrupción y dinero de la mano, y ciudades en las cuales todos los buenos ciudadanos que obtienen la pasta diaria de un salario mensual parecen haber desaparecido. Robert Rodríguez, quien ya tiene cierta solera con filmes Serie Neo-B como "El mariachi" y secuelas, "Del crepúsculo al amanecer" o "Spy Kids" y secuelas, y que no por casualidad era fanático de "Sin City" (después de todo, el Hard Boiled siempre ha sido literatura "Serie B" para la gran academia, y hasta donde recuerdo, nunca un novelista de serie negra ha recibido el Premio Nobel de Literatura), le ofreció a Frank Miller rodar la peli. La historia, no por conocida, nos saltaremos de reseñarla: Frank Miller estaba más que acabronado con los resultados de la mediocre tirando a mala "Robocop 3", y había jurado nunca más trabajar para Hollywood, pero luego de ver el corto que había preparado Robert Rodríguez (y que, hasta donde sabemos, integra la peli, como la secuencia de prólogo de la misma), cambió de idea. El resto es historia: el tándem Rodríguez/Miller sacó adelante la peli, obtuvieron un gran reconocimiento de crítica y la taquilla les sonrió, y Frank Miller quedó tan satisfecho, que no sólo le sacaron la autorización para realizar "300", sino que además decidió que dirigir era lo suyo y fue a por "The Spirit". Después de ver la sargentesca manera en que Miller trató al cómic de Will Eisner, aunque no lo crean, aún hay gente que se cuestiona si Miller es parafascista.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si por adaptación cinematográfica entendemos fidelidad a la fuente original (fidelidad al espíritu por sobre el texto, y si es posible a ambas, mejor), entonces esta peli es de las mejores. Refleja muy bien el ambiente sórdido del cómic original. Los personajes protagónicos se ven bien millerianos (tipos derrotados por la vida, pero aún fuertes como toro, que tienen una última pseudocristiana, o mejor dicho pseudonietzscheana, oportunidad de redención), todas las chicas cumplen con ser lúbricas (se dice que Jessica Alba pidió, con compunción casi católica, si era necesario bailar desnudita como el personaje original del cómic, o podía cubrirse con un pudoroso par de piecitas de ropa), y lo más importante, el moderno trabajo con efectos por computadora permitió lo casi impensable, o sea, rodar la peli con los colores y tonos propios de la historieta original. Hay gente que opina sobre qué tanto trabajo creativo puede ser eso, traducir literalmente una historieta casi viñeta por viñeta. Bueno, no dije que esta peli destacara por su creatividad, dije que destacaba por su fidelidad, y ambas son cosas distintas. Después de todo, "El Código Da Vinci" es también fiel a su fuente originaria, y ya ven el esperpento que salió, si hasta para traducir hay que tener clase.

-- El trabajo gráfico es simplemente brillante. El año anterior, "Capitán Sky y el Mundo del Mañana" había probado que se podía rodar una peli con sólo actores frente a una pantalla azul, y rellenar todo el resto a punta de CGI. En "Sin City" hicieron lo mismo, pero ahora en un entorno de historieta (bueh, en "Capitán Sky y el Mundo del Mañana" buscaban un estilo más realista, pero con los tonos pastelosos de las portadas dieselpunk del pulp Sci-Fi). Vemos el blanco y negro, los tonos primarios de ciertos personajes bien destacados... Todo como en la historieta original. Lo que es un plus, porque siempre el problema de adaptar el cómic al cine, es que buena parte de la gracia del mismo es el trazo de la mano del dibujante, algo que hasta la tecnología de animación por computadora era imposible de traspasar al cine; no hay que olvidar el hecho de que el cine, por estar hecho a punta de cámara, impone un naturalismo mayor que la historieta, que puede permitirse el ser de dibujo más irreal y aún así ser creíble (por algo en la peli de live-action "Garfield" tuvieron que recrear al prota infográficamente, y ¿alguien imagina de verdad a los cabezones amiguetes de Snoopy interpretados por niños reales, estilo "Ricky Ricón"?, y ya no me hagan acordarme del papelón que hacía Robin Williams como protagonista de "Popeye el Marino"...). Todos esos problemas de adaptación o traducción están brillantemente subsanados, y se nota que en "300", después, tomaron nota. Después de todo, si con CGI pueden pasar las imágenes de la historieta al celuloide, entonces pueden ahorrarse la paga del tipo que hace el storyboard, e incluso la del guionista...

-- Los actores están de maravilla, y parecen elegidos aposta para el papel. Claro que al ser una peli coral, hablar de todos sale un poco largo... Partamos por los actores. Bruce Willis como policía sacando fuerzas de flaqueza, interpreta por enésima vez su rol de duro de siempre, pero ahora sin tonos de comedia, y a pesar del déjà vu, le sale creíble y bien. Mickey Rourke, insigne duro de antaño que en ese tiempo era un caído en desgracia (había pasado ya el tiempo de "Nueve semanas y media" o "Mariposas en la noche", y faltaba para "El luchador" y "Iron Man 2") se redime de todos sus pecados actorales interpretando el papelazo de su vida, como el grandulón y sentimental Marv, querible hasta las entrañas a pesar de lo bruto que es y de cómo lo ha puteado la vida. Clive Owen pasea otra vez el rol de renegado siempre al filo, y no puede decirse que actúe bien esta vez, pero es su rol de siempre y cumple con él (más que actuar, parecen haberlo encajado en el papel como pieza de rompecabezas, para que entendamos). Benicio del Toro hace también lo de siempre, pero cumple más que sobradamente con ironía negra (verlo y oirlo hablar después de muerto es una experiencia). Nick Stahl (sí, John Connor de "Terminator 3" himself) está irreconocible y brillante como el detestable Bastardo Amarillo (aunque por otra parte, podría decirse que su interpretación peca un tanto de gollumesca). Elijah Wood, alejándose de su metrosexual Frodo, compone a un gran, frío y despiadado asesino. Michael Clarke Duncan hace casi una aparición de cortesía, como un gran y detestable jefe mafioso, repitiendo algunos de los tics de su Kingpin de "Daredevil", pero... ¡cómo no vamos a querer a este gordito tan simpático, caramba! Powers Boothe como el Senador Roark, hace un papel que parece el borrador de su futuro rol como el más que turbio Vicepresidente de la sexta temporada de "24" (senador, luego Vice, luego Presi... la vida lo trata bien). Michael Madsen se desprende un poco de su rol estereotipado, e interpreta a un poli que actúa más bien como un opaco burócrata de la justicia, y más que un poco, digamos, complejo en sus lealtades. Josh Harnett hace una aparición también de cortesía, y pues bien, qué decir, no le recordamos bien. Y rematamos con el gran Rudger Hauer, cuya carrera después del llénalotodo Roy Beatty de "Blade Runner" ha ido en picada, y que aquí vuelve a mostrarnos quién es y por qué está en este mundo, con un breve rol como cardenal que... mejor véanlo por ustedes mismos.

-- Las actrices... Todas bellas, todas lúbricas, todas deseables. Jessica Alba sigue actuando en plan baba-baba ("baba" por balbuceo, y "baba" porque para babearse...); claro que no me trago que la pequeña y frágil Nancy haya crecido en ese tremendo mujerón, pero supongo que es la magia del cine o algo así... La hace poquito fenecida Brittany Murphy hace más o menos su rol de siempre, ahora en clave dramática (o sea, poner cara de perrita alegre-pero-triste en unas escenas, y llorar en otras), pero podría rejurar sobre la Biblia nunca jamás en toda la anterior Historia del Cine se vio ella tan apetecible como en esta peli (y eso que no hace el stripper, como su colega Jessica). Rosario Dawson como jefa de prostis, la dama cueruda-pero-letal, está más que creíble. Jaime King, como la Goldie que le vuela la cabeza al pobre Marv, es pura tradición novela negra. Y resulta puro morbo, quizás alguna clase de perversión fetichista estilo "disfraz de enfermera", el darle casting a Alexis Bledel, la chica inocentona y centrada de "Gilmore Girls", como una prostituta carita de ángel y corazón de demonio. Devon Aoki interpreta, con gran dificultad de su parte (¡miren la de diálogos que tuvo que aprenderse...! Eso es sarcasmo, claro está), a la letal Miho, sin duda otro gran símbolo fetish de la peli. Y cerramos con Carla Gugino (porque el rol de Marley Shelton es tan fugaz que ni merece mención), habitué de Robert Rodríguez (era la mami de los chicos espías en "Spy Kids" y secuelas), que aquí hace un rol más adulto y menos familiar, que digamos, concretamente una oficial gendarme lesbiana, y que... ¡¡¡BABA-BABA-BABA!!! (y esta vez, no por la calidad actoral, que sí es buena).

IDEAL PARA: Ver una gran adaptación de un cómic, una buena peli de acción, un puñado de chicas muy visibles... Una pequeña joyita, contando no sólo el año 2005, sino quizás la década.

VIDEOS:

-- Inicio de la peli [doblado al español].



-- Jessica Alba mandándose un bailecito [en inglés].

jueves, 15 de octubre de 2009

"Imagínanos juntas" (2005).


-- "Imagine Me & You". Estados Unidos / Inglaterra / Alemania. Año 2005.
-- Dirección: Ol Parker.
-- Actuación: Piper Perabo, Lena Headey, Matthew Goode, Celia Imrie, Anthony Head, Darren Boyd, Sue Johnston, Boo Jackson.
-- Guión: Ol Parker.
-- Banda Sonora: Alex Heffes.

-- "Imagínanos juntas" en su sitio oficial en inglés.
-- "Imagínanos juntas" en IMDb.
-- "Imagínanos juntas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Suenan campanas de bodas. Una linda chica, muy femenina ella, va camino del altar. Lo espera, en el altar, el chico de los sueños. Es el día perfecto, con la clásica familia ricachona y cómicamente disfuncional. Pero así como en la de Steven Seagal no contaban con el cocinero, aquí no contaban con la florista. Porque la florista, con ademanes un tanto masculinos, pero igual interesantes de ver, dice "bueh, hoy día toca boda, tendré que ir a dejar las flores, no tengo idea a quién, pero es un cliente", etcétera. No sabe lo que le depara el destino. Porque en el matrimonio en cuestión, la florista encontrará al amor de su vida. Si pensaron en uno de los invitados, prueben a adivinar otra vez. ¿El novio? No, tampoco. El cura está fuera de competencia, así es que por descarte... ¡Sí, es la novia! Y cuando la novia ve a la florista, ups, también saltan chispas... Así de linda es la vida. La chica recién casada se lo toma con calma, después de todo ella es una chica y la otra chica es también justamente eso, una chica, así es que, qué puede pasar, entre dos chicas... (es que no ha estado muy conectada a YouTube o al Fotolog últimamente, parece). Y entablan amistad. Pero esa amistad quiere. Y quiere mucho. Quiere quizás más que el matrimonio con el maridito, que a todo esto, es también como para patearlo, porque quiere viajar, escribir un libro, tiene todo el dinero para hacer eso, y el muy carañul no se atreve... Nada de raro entonces que para la flamante noviecita, la florista sea más interesante. Mucho más interesante. Quizás tan interesante como para intentar una aventurilla estilo "The L Word"...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El lesbianismo ya no es lo que era. En los buenos y viejos tiempos, cuando existía esa bella institución llamada censura, y por lo tanto tenías que ser creativo para saltártela (y es que, ¿qué diablos eres tú si no tienes enemigos para batir?), podíamos ver cosas como a la hija de Drácula (en la peli "La hija de Drácula", por más señas) haciéndole indicaciones muy sugestivas a una chiquilla, o a Rosa Klebb haciéndole toqueteos muy sutiles y estratégicos a la pobre agente de la KGB en "Desde Rusia con amor". Pero desde "Bajos instintos", todo eso se acabó. A finales de los '90s todavía había quien se escandalizaba porque la mejor amiga de Buffy la Cazavampiros tenía a su vez una mejor amiguita sáfica, pero en los 2000, con culebrones como "The L Word" ("La palabra con L", en buen castellano, pero que en Chile exhiben por el cable con el título en inglés, tan flojos que son para traducir), pues, qué puede decirse que le quede al lesbianismo militante como fruto prohibido... Quizás la última pieza faltante sea un "Wena Naty 2: Ahora con tortilleras", y la rematamos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por el comienzo. Por debajo de su propuesta supuestamente provocativa (dos chicas enamoradas, en plan comedia indie), en realidad tenemos el viejo esquema que las comedias románticas nos han vendido desde toda la vida. O sea: "chico encuentra chica, chico pierde chica, chico se reencuentra con chica y fin", pero ahora reemplazando el "chico" por "chica". He ahí la gran novedad. Y bueno, escenas calientes, lo que se llama escenas calientes, pues ninguna, en realidad. Ahora bien, si te gustan las comedias románticas pastelonas de toda la vida, con ésta estarás en tu salsa. Aunque la disfrutarás mejor si eres hombre, o si eres mujer lesbiana, porque no veo que a una chica heterosexual educada al modo tradicional, pueda gustarle más que incomodarle... Pero en fin, como decíamos, tenemos una buena y ñoña comedia romántica de toda la vida. Además, es inglesa, con elenco prácticamente completo inglés, con ese toque de sofisticación que sólo los ingleses son capaces de darle a sus productos románticos. O a sus productos de toda clase, ya puestos. Y es que los ingleses son mucho ingleses, qué caray...

-- Piper Perabo. Y es que esta chica se desliza sigilosamente por los laterales, y hay que ser conocedor para encontrarla... ¡Y vaya que uno la encuentra! Casi todos la conocen por ser la prota de "Coyote Ugly", y pensaban que su carrera se había atascado ahí (bueno, también está "Rocky y Bullwinkle", un manchón oscuro encima de todos aquellos quienes participaron en ese despropósito... ¡y fueron varios!). Pero después, aparte de su gran rol como detestable femme fatale en "Crímenes de la mente", ha hecho más de alguna peli en la que interpreta a tortilleras, con escenas de ésas subidas de tono incluidas. Aquí está en estado de gracia: es una buena comediante, y su personaje tiene todo el morbo de la chica correctita que se está iniciando en esa cosa sórdida llamada lesbianismo... Sí, Piper, te teníamos bien a trasmano por esa cosa que fue "Coyote Ugly", pero después hemos aprendido a quererte, jejejé...

-- No se trata sólo de Piper, por supuesto. El elenco alrededor está de lujo. Lena Headey, la esposa de Leónidas ("300") y la Sarah Connor himself, como la compañerita centrada no-tan-femenina-pero-sexy-igual, hace una pareja soñada con Piper Perabo, quizás sin mucho voltaje erótico, pero sí que dan la impresión de poder hacerse cariñitos tipo mañumañu... Por cierto, ¿estas dos serán sólo amiguis, o algo más...? Coincidieron en "La caverna" y se hicieron muy amiguis, y ahora vuelven a aparecer, interpretando a una pareja rarita... Hmmm... Da igual. A veces, mi imaginación es más emocionante que la realidad. Pero ahora, sin distracciones. El papá de la prota es Anthony Head, bien conocido por los fans de "Buffy la Cazavampiros" por haber interpretado al tímido-pero-noble Rupert Giles (¡el bibliotecario maestro de Buffy, caramba, qué mala memoria!), y que aquí compone un rol bastante distinto, incluso zafio, bien poco inglés si me preguntan, pero consigue inyectarle gran bonhomía a pesar de que en realidad su profile es bastante aborrecible. Matthew Goode hace un gran rol como el maridito que ve con buenos ojos que su flamante esposita tenga una amiguita, sin sospechar el huevo de serpiente que se está incubando por debajo suyo... Y Boo Jackson se roba la película en sus escasas apariciones, como la hermanita chica de la prota, que quiere y adora a su cuñado, y que, agárrense... ¡¡¡NO ES LA CLÁSICA NIÑATA INSOPORTABLE!!! Sí, tenemos una peli con niña de diez años que no es una maldita sabelotodo ni una inocente que justo dispara la frase certera casi sin querer... Por favor, tienen que ver esto, una peli con una niña que no es una niñata insoportable. Así, como suena. Quizás existen los milagros, después de todo...

IDEAL PARA: Ver la versión para cine, en clave de comedia romántica pastelosa clásica, de "The L Word" (y, por cierto, es mejor que la serie de TV).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves, 13 de agosto de 2009

"Juego de espías" (2005).


-- "Silent Partner" (título en inglés), "Теневой партнер" (título en ruso). Estados Unidos / Rusia. Año 2005.
-- Dirección: James D. Deck.
-- Actuación: Tara Reid, Nick Moran, Gregg Henry, Patrick F. Gallagher, James D. Deck, Oleg Shtefanko, Igor Staroseltsev, Georgi Martirosyan, Irina Grigoryeva, Aleksandr Fastovskiy, Robert F. Lyons, James Keane, Sergei Konov, Veronika Izotova, Lyubov Germanova.
-- Guión: James D. Deck y Chris Larsen.
-- Banda Sonora: Larry Brown.

-- "Juego de espías" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Crreían acaso que desde la derrota de Iván Drrago a manos de RRocky Balboa se había terrminado la amenaza rrusa? Piénselo otrra vez, tovarrich. Hay un ministro ruso que las pasa canutas con una tovarich que le gusta, ya saben, hacer cositas porque hace cositas, si es que son todas unas sueltas. Algo después, el tipo aparece en su casa, con su bolita de plomo dentro del cerebro. Suicidio, dicen, pero claro, es la Santa Madre Rusia, y ya sabemos que allá se estila que te metan talio en la bebida para dejarte un desfigurao que no digamos. En Yueséi, por su parte, un analista de la CIA dice "la economía de los soviets va viento en popa ahora que pateamos el culo comunista, América debe invertir en Rusia y prestar dinero... y obtener suculentas ganancias al cabo de un tiempo, cuando el parque industrial ruso crezca lo suyo", y de que usen ese parque industrial para reflotar el Red Army, bueno, eso nadie lo dice. En fin. El caso es que el suicidio del ministro le cae como patada en el estómago, porque el ministro en cuestión era el interesado en el préstamo. Para salvar su operación, y también mandao por sus jerifaltes de la CIA, debe viajar a Moscú. Allí se topa con que todos dicen que es suicidio, que le quieren dar carpetazo, que nadie colabora, lo de siempre, vamos. Además, el tipo no es James Bond, precisamente, porque tiene una cara de pasmao que te la vieras. En un minuto, claro, se hace la pregunta clave: ¿por qué envían a un tarado como yo para hacer esta investigación? Y se responde: ¡Claro, envían a un tarado como yo porque nadie quiere que haya investigación! (si hay algo más penoso que ser un tarado, es serlo y más encima darse cuenta). Pero, fiel a su tradición personal de ser un tarado, en vez de acusar recibo y darse media vuelta a casita a cobrar el cheque y vivir en paz y hacerse chica y procrear nuevos taraditos, decide que sí hará la investigación, de todos modos. En estos menesteres acaba topándose con la chica que decíamos al comienzo, porque bueno, siempre en estas pelis la chica y el chico se reúnen, o no hay tensión dramática sobre si follan o no follan. Juntos, ambos librarán una épica lucha por desenterrar la verdad, contra todo el apparachitnik ruso y sus buenas conexiones mafiosas yankis de paso. ¡Nastarobia, camarada!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ni James Bond en "GoldenEye" pudo limpiar ese hoyo infecto de corrupción económica y política que es Moscú a comienzos del XXI. Porque claro, derribaron a los tenebrosos Hijos de Stalin para instalar a los Hijos del Kapital en su lugar. Y el pueblo ruso, igual que siempre. Incluso, quizás peor. Aunque el clima es misericordioso: si estás muy cagao por la economía, siempre te queda la opción de dejarte morir de frío. O beber vodka a destajo, qué más da. En medio de todo esto, era cuestión de tiempo antes de que surgieran las coproducciones y alianzas fílmicas rusoamericanas. O sea, los yankis ponen el dinero (o los rusos, si hay que lavar lo suyo), y los rusos ponen los bellos paisajes y las basílicas de cúpulas doradas. "Juego de espías" (cuyo título original, "Silent partner", es un tanto más lógico para la trama, digámoslo, porque se refiere a un archivo computacional, y no, no es un espoiler porque se ve en los primeros diez minutos de trama) es un intento por hacer coproducción entre Rusia y América. Con la ubicua mano de Andrew Stevens por detrás como productor ejecutivo. ¿De quién, dice usted? ¡Joer, es que ustedes no vieron cine noventero! ¡Andrew Stevens era el productor/actor que se afilaba a Shannon Tweed en cosas como "Scorned", "Sueños ilícitos", "Night Eyes II"...! (¿quién dijo que Cine 9009 era solamente sobre cine de alturas? Yo no, por lo menos, y soy quien mantiene el blog funcionando, ¿eh?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digámoslo desde ya. Esta es la clase de pelis que se ven fácil, se digieren rápido y se olvidan con prontitud. Lo curioso es que, a pesar de su clara vocación de serie-B, es algo más estimable que el promedio. El argumento no es ninguna maravilla, y se sigue todos los tópicos del género (chica de infarto en peligro de muerte, chico lindo devenido en agente reluctante, conspiraciones en la sombra, traidores dentro de "los buenos", más unos cuantos tiroteos que animen el cotarro de cuando en cuando). El final podía haber sido algo bueno, pero no supieron montarlo bien, y quedó algo abierto a la libre interpretación, por decirlo con suavidad. Los giros de la trama permiten que la chica (Tara Reid, a quien nunca contratan por su talento actoral, ni menos cuando era la host de Wild On) muestre su peazo anatomía en una lencería obviamente diseñada para sus medidas corporales. Y las escenas de acción están relativamente bien resueltas, dentro de lo escaso del presupuesto (una persecusión automovilística, como manda el lugar común, un tiroteo con ametralladoras al mejor estilo "24"...). ¿Eso es demasiado poco para calificar a una peli como "buena"? Sí, estamos de acuerdo, pero es que la hizo el ya mencionado Andrew Stevens en coproducción con el Oso Ruso, con el vuelto del pan y tres sánguches de mermelada con mantequilla. Hay muchas otras pelis que las hacen con diez veces el presupuesto de lo que seguramente costó esto, que son tan pointless como ésta, y reciben mucha más atención y bombo, e incluso (¡AJ!) público. Buen truco: si te gastas una millonada, se nota que es una peli mediocre a la legua, mientras que si la haces con una mano por delante y la otra por detrás, las (escasas) virtudes relucen un poco por encima del marasmo general. Y al final, sí, la peli se aguanta y se defiende sola. De manera vacilante, pero se defiende.

-- Démosle algo de crédito a la banda sonora. No es una maravilla ni mucho menos, pero acompaña bien sin fastidiar, tiene los toques rusoskas justos para la ambientación, y si bien en ningún minuto tiene punch, tampoco distrae ni molesta.

IDEAL PARA: Ver de nochecita, en la camita, para conciliar el sueño con algo ligerito.

VIDEOS.

-- La escena de persecusión de autos [en inglés, doblada al ruso... yo qué culpa, así venía el video].

domingo, 3 de mayo de 2009

"El transportador 2" (2005).


-- "Transporter 2". Francia / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Louis Leterrier.
-- Actuación: Jason Statham, Alessandro Gassman, Amber Valletta, Kate Nauta, Matthew Modine, Jason Flemyng, Keith David, Hunter Clary, Shannon Briggs, François Berléand, Raymond Tong, George Kapetan, Jeff Chase, Gregg Weiner, Gregg Davis.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Alexandre Azaria.

-- "El transportador 2" en IMDb.
-- "El transportador 2" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Frank Martin ha cambiado los bellos caminos en los bordes costeros y acantilados de Francia, por la pulpera y habanera Miami. Su trabajo ahora no es recoger y entregar paquetes que no ve qué diablos son, como en la anterior entrega, sino que se trata de uno de esos pequeños bajitos, al que tiene que hacer de escolta yendo a buscarlo y regresando de buscarlo en el Cole. Todo marcha como se supone debe marchar, life is good and smiling, y nada podría salir mal. ¿Nada? Bueno, si así fuera no habría peli, desde el inicio. El caso es que el niñato está en la mira de una malvada organización de espaldas mojadas que lo tienen fichao y pa' la foto. Se suponía que mami lo llevara al médico, pero por una triquiñuela del guión (mira que coincidencia, celebrarle al niño el cumple justo ese día...) es Frank Martin quien debe llevarlo al galeno. De pronto, ya cómodamente aposentado en la oficina mientras espera que el niño salga de la consulta, Martin empieza a olerse algo mal. Efectivamente: le están secuestrando al crío. Pero como el transportador es mucho transportador, barato no les sale a los desgraciaos. Al final, después de algunas vueltas y revueltas que sirven para alargar el asunto con escenas de acción (bueno, no nos quejamos, si para eso veníamos en primer lugar, si hubiéramos querido filosofía existencialista sobre el siglo XX habríamos arrendado una de Tarkovski), el caso es que los villanos se llevan al condenado niño. Y piden rescate. Como suele pasar en estas pelis, del primero que sospechan es del bueno de Frank Martin, pero nuestro heroico transportador no va a dejar que le enloden el nombre, por no hablar de la suerte que correrá el imberbe, así es que habrá que ir a por el chico, dejando por supuesto las calles de Miami hechas unos zorros. Pero si creían que esto es un rip-off de la de Schwarzenegger en que le secuestran a Alyssa Milano, olvídenlo, porque la trama tiene una inesperada vuelta de tuerca que...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

No hay mucho espíritu aquí. Es sólo negocios. La cosa va como sigue. "El transportador" les funcionó bien en taquilla. El personaje de Frank Martin, interpretado con su carisma habitual por el cariacontecido Jason Statham, cayó simpático. No es que la peli original diera para una secuela porque no había mucha mitología de fondo (el transportador, trabajo peligroso, no muchos personajes: lo dicho). Pero qué más da, si todo es un pretexto para montar más acción. De manera que ya podemos irles colocando a estas pelis el cartelito de "Frank Martin will return in...".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Jason Statham. No tiene la rudeza de un Arnold Schwarzenegger ni la ironía de un Bruce Willis, pero posee carisma, quizás porque se toma estos encargos un tanto a la liviana, y con eso salva la peli. O sea, no me pueden decir que no tiene encanto lo chulo que le sale cuando al comienzo de la peli están a punto de darle una frisca (bueno, al final la frisca la da él, claro), y antes de liarse a mamporros detiene a los villanos pidiéndole cinco segundos para sacarse el terno porque recién lo acaba de sacar de la tintorería... Sabemos que tanto "El transportador" como "El transportador 2" no hubieran tenido ni la mitad de encanto si le hubieran dado el prota a Vin Diesel, por poner un ejemplo contemporáneo. Pero es Jason Statham. Respiremos aliviados.

-- Si viste "El transportador", no puedes ver "El transportador 2" y decir que te metieron el dedo en la boca, porque es más de lo mismo. Eso, por suerte para los que nos gustó la primera. Y bueno, si no han visto la primera para decidir, no importa: como las de 007, aquí la entrega pasada es lo de menos para disfrutar la presente (bueno, salvo "Quantum of Solace", pero... ¿cuánta gente conocen ustedes que encuentren realmente buena la Bond 22?). Quizás lo único que chirría un poco, es que para asegurarse de que parezca una secuela y no una peli independiente, meten con calzador al personaje de Tarconi, que ya había aparecido en la primera, y si bien se agradece tener de regreso en pantalla a François Berléand (el escritor cabroncete de "Una mujer partida en dos", por más señas... o por menos, no creo que mucha gente la haya visto), queda la sensación de un tanto artificioso. ¡Ah! Y mencionemos también que la amenaza terrorista (no diré cual, para no espoilerear el asunto) tiene un tratamiento un poco ilógico, para alguien que sabe dos cosillas sobre el tema (mucho mejor trataron una crisis terrorista similar en una temporada de "24" que tampoco revelaré cual, para, como dije, no mandarme un spoiler...). Salvando esos detalles, tenemos una peli con argumento autocontenido y kick-ass. ¿Para qué más?

-- Aquello que podemos englobar genéricamente como "alrededor", está bien. Sin superlativos, pero bien. Bueno, dirige Louis Leterrier, y no le vamos a pedir más tampoco (entre la decente "El transportador 2" y su siguiente trabajo, la insufrible y sobrevalorada por el frikerío "Hulk: El Hombre Increíble", no hay mucho donde perderse). Los papitos son Amber Valletta y Matthew Modine, y ambos están justitos en su cometido, dentro de lo estereotipado de sus papeles. Alessandro Gassman compone un villano no especialmente memorable, pero al menos cumplidor (pero... ¿en serio este tipo es el hijo del gran Vittorio Gassman?), mientras que Kate Nauta como la esbirra del villano está para mostrar carrocería, por supuesto, y nadie le pide que actúe de verdad (aunque muestra poco, no porque no use modelitos atrevidos, sino por lo anoréxica). Reemplazar la ambientación en Francia por Miami fue una decisión quizás errada, se nota demasiado que querían regalonear a su público americano, pero al menos se conserva la elegancia ambiental de la primera, en vez de degradar la saga en el sudaquismo mal entendido. Y las escenas de acción, o sea, lo principal del plato, cumplen con lo suyo.

IDEAL PARA: Quienes disfrutaron la entrega original.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- La mala lamiendo al bueno [en inglés, subtítulos en... no me hagan descifrar, por favor].

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