11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de octubre de 2013

"El cadáver de la novia" (2005).


-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").

¿POR QUÉ VERLA?

-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.

-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!

-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.

IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].


jueves, 7 de febrero de 2013

"Batman" (1989).


-- "Batman". Estados Unidos. Año 1989.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Michael Keaton, Jack Nicholson, Kim Basinger, Robert Wuhl, Pat Hingle, Billy Dee Williams, Michael Gough, Jack Palance, Jerry Hall, Tracey Walter, Lee Wallace, William Hootkins.
-- Guión: Sam Hamm y Warren Skaaren, sobre una historia del primero, basados en los personajes creados por Bob Kane.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "Batman" en IMDb.
-- "Batman" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una parejita con un niñito es tomada por asalto. Los ladrones huyen. Cuando se están repartiendo el botín, uno de ellos comienza a hablar acerca del "hombre murciélago" que por ahí ronda. El otro dice que son tonterías, nonsense, cuentos de viejas. Pero su compinche es yeta, porque el murciélago efectivamente aparece. Luego de propinarles una buena paliza, el murciélago tiene el descaro de pedirles un favor. "Dile a tus amigos quién soy yo". "¿Y quién eres tú?". "I'M BATMAN". (Frase después ultraparodiada hasta en SNL, figúrense). Buscando la leyenda del murciélago, una atractiva periodista llamada Vicky Vale (Kim Basinger en sus años de gloria) al que le echa los tejos su colega el perdedor de turno, termina encamándose con el extraño multimillonario Bruce Wayne, sin saber que éste sale por las noches vestido en traje sadomasox... (mujer, por Bastet, si ves a tu tipo durmiendo colgado cabeza abajo en vez de, digamos, tenerlo encima tuyo, ya deberías preguntarte un par de cosas, ¿no?). Cierta noche Jack Napier, un matón al servicio del malvado Grissom, sufre una emboscada por parte de su jefe, quien le ha traicionado por una mujer (siempre las mujeres, ¿lo ven?). Pero Napier sobrevive para transformarse en una criatura terriblemente desfigurada y psicótica, el Guasón, quien quiere venganza del Batman, porque le echa la culpa al murciélago por haberle echado a un caldero con ácido. Ahora Batman está liado de problemas: la periodista encontró tan buena la noche de amor que quiere repetirla, el Guasón anda tras el poder de los bajos fondos en Ciudad Gótica, y además, pretende las curvas de la tal Vale. ¿Ves, Bruce? Todo eso te pasa por tener gustos de viejo solterón raro...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Desde 1980 que, colgándose del éxito de "Superman" y "Superman II", venía hablándose de una peli de su colega el murciélago con manos. Incluso comisionaron a Tom Mankiewicz, coescritor de "Superman" y guionista de varias Bond movies ("Los diamantes son eternos", "Vive y deja morir", "El hombre de la pistola de oro"), para el trabajo. El asunto no prendió. El proyecto pasó por varias manos, hasta radicarse en las de Tim Burton, el por entonces novel creador de "Beetlejuice". El baile de actores fue abismante. Michelle Pfeiffer era la opción de Tim Burton para Vicky Vale, pero por suerte no prosperó, ya que quedó abierto su camino para Gatúbela en la secuela (todos salimos ganando con eso, porque donde está la Pfeiffer que se quite Anne Hathaway). Sean Young ("Blade Runner") estuvo a punto, pero se quebró practicando equitación para una escena de la película (¡que después fue eliminada!), y el rol cayó en manos de Kim Basinger. Los nombres barajados para el Guasón incluían a Willem Dafoe, David Bowie (¡hey, yo hubiera pagado por ver eso...!), John Lithgow, James Woods, Tim Curry, Robin Williams, ¡Ray Liotta! Y para el de Battie: Mel Gibson, Alec Baldwin, Charlie Sheen, Bill Murray (¿Bill Murray...? Pero... ¿qué se fumaron éstos?), Pierce Brosnan y ¡Tom Selleck! La música original, esa magnífica banda sonora de Danny Elfman, había sido encargada primeramente a John Williams ("Superman", "Tiburón", "La guerra de las galaxias" y secuelas y precuelas). Aunque los jodidos ejecutivos de la Warner decidieron que había que vender la música bien, así es que obligaron a la pobre peli a tragar... ¡Prince! Y nos fue bien: la primera opción era Michael Jackson (que se murió con una cara desfigurada que habría estado más que bien en una galería de villanos de Batman, hmmmmmm...). En definitiva, el "Batman" que hoy conocemos fue el resultado casi mágico o milagroso de un montón de opciones que pudieron haber llevado a un resultado muy diferente, y eso si no al desastre. Un "Batman" que, como hoy en día sabemos, se tomó por asalto la taquilla de una manera impresionante, recaudando la por entonces exhorbitante suma de 411 millones de dólares (superada eso sí por la aún más exhorbitante "Indiana Jones y la última cruzada" con 474), dejando atrás a varias segundas partes que eran consideradas valores seguros para esa temporada ("Volver al futuro II", "Arma mortal II", "Los cazafantasmas II"...). En un mundo en que las pelis de superhéroes todavía eran una cosa rarísima que nadie sabía muy bien si se venderían o no (y de hecho, no se vendieron bien durante todos los '90s, hasta "X-Men" ya amarradito el 2000). Que engendró tres secuelas, una muy superior ("Batman regresa"), una malilla pero entretenida ("Batman Forever") y una bosta con Mr. Frío que te deja helado ("Batman y Robin", y sí, fue un chiste fácil, y qué). Aunque "Batman" hoy en día es universalmente denostada por todos los desgraciaos malagradecidos que la ven como inferior a OHMYFUCKINGGOD "The Dark Knight" cuando en realidad es lo más oscuro y edgie que se podía rodar en una época en donde la conciencia popular acerca del personaje era la serie de televisión de los '60s más la inefable peli de "Batman" con Adam West ("Batman regresa" fue incluso más oscura y deprimente, y un montón de idiotas la criticaron porque "no era para niños"). El "Batman" de 1989 puede ser mejor o peor que la Trilogía del Dark Knight de Nolan, pero no es una cosa o la otra (bueno, los fanáticos dicen que es más mala) porque "no sea tan sicótica", "no sea tan oscura" o "no interprete de manera tan fiel al personaje". Este "Batman" es una propuesta alternativa al personaje, y todo lo consistente que podía serlo con un Tim Burton en su mejor época. Y no dejen que su friki de mierda favorito los convenza de lo contrario y los contagie con su poserismo de mierda, denostando este "Batman" sólo porque sí, porque se puso de moda denostarla: si ellos son frikis de mierda, es porque son unos malfollados a los que el exceso de retención de semen se les ha ido al cerebro, de ahí todas las pajas que se mandan con Heath Ledger. Aunque pedirle tolerancia a un fanático de un personaje tan nietzscheano como Batman es lo mismo que pedírsela a un sionista o un nazi, me imagino.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de ubicarse cronológicamente en 1989, y su estética colorinche es muy de esa década (ese peinado de Kim Basinger, esas canciones de Prince...), lo cierto es que este filme literalmente inaugura los '90s. Y lo hace de manera brillante. Su oscuridad (para la época) y sus valores de individualismo alienado definieron lo que iba a ser el cine de masas, y por qué no, parte importante del independiente y de élite, en esa especie de dark age que fue el cine desde ahí hasta "Mátrix". Gracias a "Batman" fue posible ser oscuro y cool otra vez, después de una década de pelo colorinche y peinados punkies (¡si hasta "Terminator II" de 1992 tuvieron que aclararla respecto de la oscurísima y deprimente "Terminator" original!). Es un valor arqueológico, pero si quieres saber de dónde salió, tienes que verla, no queda otra opción.

-- Presenta un guión inteligente en grado sumo. A través de éste descubrimos una relación casi simbiótica entre Batman y el Guasón: ambos se crearon mutuamente, de manera inadvertida, pero cuando se reencuentran, descubren que se necesitan para poder definirse a sí mismos. Batman lucha contra el Guasón no por sus muy deslavadas ideas de lo que es "el bien", sino por los traumas que carga, que el villano le ha ocasionado en su niñez. Y el Guasón lucha contra Batman porque en verdad es el único oponente que le hace sombra, y que le ha condenado a ser un fenómeno de circo (en su percepción de las cosas). Esto se manifiesta en diálogos soberbios, en donde no sobra prácticamente ni una sola palabra. Muchos criticaron la idea de que el Guasón haya sido quien asesinó a los padres de Batman, pero eso no está mal: no es canónico, o por lo menos no es canónico respecto de los cómics, vale, pero dentro de la peli funciona muy bien (un buen guionista/cineasta no es el que sigue el material original a la pata de la letra como las Santas Escrituras, sino el que lo reelabora de una manera coherente y personal. Pueden citarme a la pata de la letra como las Santas Escrituras en esto). Aunque el Guasón de Jack Nicholson ha sido criticado por payaso después de la soberbia interpretación de Heath Ledger en "The Dark Knight", lo cierto es que en esta peli esa relación simbiótica está mucho mejor desarrollada. En "The Dark Knight" el mal es algo extraño, foráneo a Batman. Acá, el Guasón es casi carne viva del héroe, y eso lo hace más doloroso. Acá la batalla no es por la salvación o perdición de Ciudad Gótica como en "The Dark Knight" (enfoque válido, pero no tiene por qué ser el único), sino directamente una pendencia personal entre los dos, lo que le confiere un nuevo y terrorífico matiz a la peli. ¿Necesitamos a nuestros héroes? Posiblemente sí, pero eso porque no hay en realidad mucha diferencia entre el héroe y el villano, en lo que a trasfondo sicológico se refiere. O de cómo combatir al mal contra el mal. O de cómo si miras demasiado tiempo al abismo, el abismo podría devolverte la mirada, y además, pedir que votes por él en las próximas elecciones...

-- Relacionado con lo anterior: la película da vuelta de campana un lugar común clásico del cine, y en particular del cine Bond, cual es la dicotomía entre héroe hipersexuado (James Bond) y villano con sexualidad perversa. En esta película funciona exactamente al revés: es el Guasón el que es una criatura insaciable de mujeres (tiene a la amante de su antiguo jefe, y se anda buscando otra), y es el héroe Batman el sexualmente reprimido. Y por si el mensaje no queda claro, hay una definición explícita de esto: cuando Batman, armado con su enorme y poderoso avión (que es el símbolo de Batman, pero también es redondo, igual que un óvulo), ataca al Guasón, éste se saca su larguísima pistola del pantalón (literalmente, pero también puede entenderse como metáfora...), y lo derriba a los pies de la catedral de Ciudad Gótica. Elocuente. Es una lectura de psiquiátrico, vale, pero se agradece tener una peli de superhéroes que se permita ser tan cruda respecto a un tema usualmente tan "¡qué la van a ver los niños, horror!" como es la sexualidad. Y sus disfunciones.

-- El elenco está por todo lo alto. En su tiempo se criticó enormemente que el rol del heroico Batman cayera en un tipo canijo y permiplís como Michael Keaton, pero con el paso del tiempo, su interpretación como un Bruce Wayne incómodo con su rol social, y que sólo es feliz asumiendo su alienada personalidad paralela, se ha revitalizado grandemente. Y si no, miren las miserias de roles que con ese mismo material hicieron Val Kilmer ("Batman eternamente") y George Clooney ("Batman y Robin"). Christian Bale lo hizo muy bien por supuesto en la Trilogía de The Dark Knight, pero dicha trilogía funciona en otra cancha, es otro tipo de enfoque sobre Batman, y uno no es necesariamente mejor que el otro, sólo son diferentes. Para el tipo de peli mugrienta, bruta y realista que son "Batman inicia" y secuelas, la interpretación de Christian Bale es perfecta, pero para este enfoque de Batman, que responde un poco más a la lógica del cuento de hadas retorcido y perverso (en particular ese final en la catedral gótica, prácticamente una reversión moderna del viejo cuento de asaltar el castillo para matar al dragón y rescatar a la princesa), el Batman de Michael Keaton está muy bien. En cuanto a Jack Nicholson, su rol del Guasón luce algo deslavado hoy en día, aparentemente no a mucha distancia del interpretado por César Romero en el "Batman" de 1966, y ampliamente criticado por eso. Sin embargo debemos reivindicarlo: Jack Nicholson tenía la dificilísima tarea justamente de hacernos olvidar en 1989 el Batman de 1966, y escenificar a un Guasón mucho más retorcido y siniestro. Y lo logra bien, para los estándares de la época. Si hoy en día luce desteñido no es porque su trabajo esté mal, sino porque hemos corrido el límite mucho más allá. Un Guasón como el de Heath Ledger en el "Batman" de 1989 hubiera sido impensable, y además hubiera rechinado. Para el tipo de peli que es el "Batman" de 1989, Jack Nicholson está muy bien. Bueno, algunos dicen que se interpretó más o menos a sí mismo, porque el bueno de Nicholson peli en que aparece es peli que lo ves con cara de que nada bueno va a salir de ahí. OK por eso, pero como dicen... si funciona, no lo toques.

- El elenco de secundarios está en su salsa. No se puede decir que sea el mejor rol de Kim Basinger, pero no está mal (es básicamente una scream queen, pero si fuera tan fácil interpretar esa clase de roles, entonces todas las pelis de terror serían obras maestras). El venerable Michael Gough, presencia constante de millones de pelis de la Hammer en donde actuaba no pocas veces de villano, es rescatado para un último entrañable rol, interpretando a un Alfred que, dentro de todo lo respetuoso que es, sabe ser sumamente socarrón. Y Jack Palance, a pesar de sus cinco minutos, consigue imponer más presencia que el mismísimo Jack Nicholson (no en balde arrasó al Imperio Romano en el "Atila" de 1953, ahí es nada).

-- El soundtrack de Danny Elfman es mítico. Volvió a hacerlo en "Batman regresa" e incluso se superó. Además, su tema fue más o menos la base del tema de "Batman: La serie animada". Cuando Hans Zimmer y James Newton Howard tuvieron que musicalizar "Batman inicia", entre los dos titanes no fueron capaces de sacudirse por completo el legado musical de Elfman, y fue recién con el soundtrack de "The Dark Knight" que consiguieron dotar a la Trilogía de The Dark Knight con una banda sonora con personalidad propia. Suena algo devaluado hoy en día porque, bueno, Danny Elfman se dedicó después a autoplagiarse hasta el cansancio, pero eso no quita el buen quehacer acá.

IDEAL PARA: Ver una peli de superhéroes filmada con la cabeza y el corazón.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


viernes, 17 de febrero de 2012

"El cuarto protocolo" (1987).


-- "The Fourth Protocol". Inglaterra. Año 1987.
-- Dirección: John Mackenzie.
-- Actuación: Michael Caine, Pierce Brosnan, Ned Beatty, Joanna Cassidy, Julian Glover, Michael Gough, Ray McAnally, Ian Richardson, Anton Rodgers, Caroline Blakiston, Joseph Brady, Betsy Brantley, Sean Chapman, Matt Frewer, Jerry Harte.
-- Guión: George Axelrod, con material adicional de Richard Burridge, basados en la novela de Frederick Forsyth.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "El cuarto protocolo" en IMDb.
-- "El cuarto protocolo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En plena Guerra Fría, las superpotencias nucleares Estados Unidos y la Unión Soviética firmaron sendos acuerdos para evitar la proliferación nuclear. Entre ellos está... ¡¡¡EL CUARTO PROTOCOLO!!! Chachaaaaaánnn... Salto a... la actualidad (los '80s, entiéndase, claro está). El superespía británico Kim Philby, famoso por haber defeccionado a la URSS, es llamado a una dacha soviética, y nada más abrirse la puerta tiene uno de esos momentos de revelación OH-CRAP, después de lo cual... До свидания, товарищ!, y superespía empapando la nieve con sangre (poético, ¿eh?). Luego, siempre en la gélida y nevada URSS, llaman a una misión ultrachupisecreta a... ¡¡¡PIERCE BROSNAN!!! Qué diablos hace un irlandés interpretando a un ruso en una peli inglesa, ni idea, pero Pierce Brosnan es el llamado. El caso es que le encomiendan infiltrarse en Inglaterra e irse a instalar al ladito de una base aérea que está siendo regentada por los yanketas. Mientras tanto, en Inglaterra, un espía interpretado por Michael Caine descubre unos papeles de la OTAN que están donde no deberían estar (a saber, a punto de viajar a manos del enemigo), pero sus superiores, como buenos genéricos burócratas obstructivos, lejos de felicitarlo, lo envían a una sección de esto-o-aquello. Poco a poco, el espía ruso infiltrado en Inglaterra y el espía británico investigando esto-o-aquello irán confluyendo tras un pavoroso complot contra Occidente: detonar una bomba nuclear cerca de la base aérea para hacer creer que los americanos están infiltrando armas nucleares en Inglaterra, hacer caer al Gobierno, retirar a Inglaterra de la OTAN... ¿Dónde he visto este plan antes...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

...¡Ah, sí, ya me acuerdo! ¡En "Octopussy"! Sólo que en la de James Bond, el lugar a detonar estaba en Alemania Occidental, pero la idea era la misma: volcar a Europa contra Estados Unidos, desintegrar la OTAN... ¡y hacer cabalgar los tanques rusoskas desde el Vístula hasta el Rin, MWAHAHAHAHÁ!!! Si hasta da rabia y todo que Gorbachov haya acabado con la Unión Soviética, si los soviéticos eran nuestros villanos favoritos detrás de los nazis. (Ni siquiera funciona la excusa de que la novela fuera anterior, porque no lo es: fue publicada en 1984, y "Octopussy" es de 1983). Y el malo maloso de "El cuarto protocolo" es Pierce Brosnan, que en 1995 será ascendido a James Bond himself en "GoldenEye", ¡todo se conecta! En fin, regresando a nuestra materia, el caso es que Frederick Forsythe fue el amo del suspenso de espías en los '70s, aunque en los '80s empezó a estar un poco más de capa caída. Recordemos que sus novelas sirvieron de base para pelis como "El día del Chacal", "Odessa" o "Los perros de la guerra". De manera que era cuestión de tiempo antes de que se llegara a rodar una adaptación fílmica de su novela "El cuarto protocolo". Que tan terriblemente bien no fue, pero que ayudó a introducir poco a poco en el ojito del público a Pierce Brosnan como eventual James Bond. Que de otra manera, este thriller estaría probablemente olvidado.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Recordemos un par de cosas sobre Frederick Forsythe, y entenderemos mejor. Las novelas de Forsythe se caracterizan (además de por ser endiabladamente entretenidas) por su apego casi irrestricto al mayor realismo posible. Es sabido que cuando se habló de un remake de "El día del Chacal", pero ahora en versión Hollywood '90s, se opuso vivamente porque no quería una peli de acción-tiros-disparos y sin substancia (salió como "El chacal" con Bruce Willis). Teniendo esto en mente, es claro por qué "El cuarto protocolo", más allá de lo atrevido de su premisa, no termina nunca de despegar: a veces, el realismo en el cine es el enemigo de la entretención. No quiero decir que la peli sea mala (no lo es), pero sí es un thriller un tanto rutinario. Tiene algunos destellos por aquí y por allá de lo que podría haber sido con una dirección más vibrante o con un mayor sentido de la urgencia para los personajes, pero no se da. Pero se lo perdonamos, porque a cambio tenemos una de espías que se enraiza en el suelo del realismo. Quienes hayan seguido durante su tiempo este blog Cine 9009 saben el afecto que acá le tenemos a James Bond, pero también entendemos que así como deben haber pelis de acción y adrenalina por todo lo alto, también se agradecen las visiones más pegadas a la tierra sobre los mismos temas.

-- Pierce Brosnan. Es que el hombre se roba la peli como malo bruto. Seguro que las chicas lo ven de chico malo acá y se les mojan las bragas (no estoy bromeando). La escena casi al inicio de la peli en que se despacha a un pobre tovarich es de una brutalidad exquisita, y mucho de la escena funciona porque de verdad te llegas a creer que Pierce Brosnan es un malparido de mierda capaz de hacer lo que se ve en escena sin que le tiemble un condenado pelo. A su lado, aunque técnicamente es el héroe, en realidad Michael Caine se queda como un segundón, y ya sabemos lo difícil que es dejar a Caine de segundón en cualquier cosa (bueno, en esos años venía de rodar "Tiburón IV", así es que quizás eran sus horas bajas). Tienes también a Ned Beatty como un ruso pelotillero (sí, leñe, el patiño de Lex Luthor en "Superman"), a la buenorra de Joanna Cassidy también como rusoska (la replicante que aparece siendo tiroteada medio en pelotas por Harrison Ford en "Blade Runner"), y Julian Glover como jerifalte de mierda justo un par de añitos antes de ponérselas canutas a, vamos mencionándolo otra vez, Harrison Ford en "Indiana Jones y la última Cruzada".

-- Escenas memorables. Pierce Brosnan y Joanna Cassidy construyéndose, así como quien se fuma un puchito, una bomba nuclear, tan panchos ellos. Por escenas como ésta es que vale la pena ver la peli.

IDEAL PARA: Fanáticos del cine de espías, seguidores de Frederick Forsythe, y hembras y gays babeándose por Pierce Brosnan.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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