11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Pierce Brosnan. Mostrar todas las entradas
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viernes, 17 de febrero de 2012

"El cuarto protocolo" (1987).


-- "The Fourth Protocol". Inglaterra. Año 1987.
-- Dirección: John Mackenzie.
-- Actuación: Michael Caine, Pierce Brosnan, Ned Beatty, Joanna Cassidy, Julian Glover, Michael Gough, Ray McAnally, Ian Richardson, Anton Rodgers, Caroline Blakiston, Joseph Brady, Betsy Brantley, Sean Chapman, Matt Frewer, Jerry Harte.
-- Guión: George Axelrod, con material adicional de Richard Burridge, basados en la novela de Frederick Forsyth.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "El cuarto protocolo" en IMDb.
-- "El cuarto protocolo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En plena Guerra Fría, las superpotencias nucleares Estados Unidos y la Unión Soviética firmaron sendos acuerdos para evitar la proliferación nuclear. Entre ellos está... ¡¡¡EL CUARTO PROTOCOLO!!! Chachaaaaaánnn... Salto a... la actualidad (los '80s, entiéndase, claro está). El superespía británico Kim Philby, famoso por haber defeccionado a la URSS, es llamado a una dacha soviética, y nada más abrirse la puerta tiene uno de esos momentos de revelación OH-CRAP, después de lo cual... До свидания, товарищ!, y superespía empapando la nieve con sangre (poético, ¿eh?). Luego, siempre en la gélida y nevada URSS, llaman a una misión ultrachupisecreta a... ¡¡¡PIERCE BROSNAN!!! Qué diablos hace un irlandés interpretando a un ruso en una peli inglesa, ni idea, pero Pierce Brosnan es el llamado. El caso es que le encomiendan infiltrarse en Inglaterra e irse a instalar al ladito de una base aérea que está siendo regentada por los yanketas. Mientras tanto, en Inglaterra, un espía interpretado por Michael Caine descubre unos papeles de la OTAN que están donde no deberían estar (a saber, a punto de viajar a manos del enemigo), pero sus superiores, como buenos genéricos burócratas obstructivos, lejos de felicitarlo, lo envían a una sección de esto-o-aquello. Poco a poco, el espía ruso infiltrado en Inglaterra y el espía británico investigando esto-o-aquello irán confluyendo tras un pavoroso complot contra Occidente: detonar una bomba nuclear cerca de la base aérea para hacer creer que los americanos están infiltrando armas nucleares en Inglaterra, hacer caer al Gobierno, retirar a Inglaterra de la OTAN... ¿Dónde he visto este plan antes...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

...¡Ah, sí, ya me acuerdo! ¡En "Octopussy"! Sólo que en la de James Bond, el lugar a detonar estaba en Alemania Occidental, pero la idea era la misma: volcar a Europa contra Estados Unidos, desintegrar la OTAN... ¡y hacer cabalgar los tanques rusoskas desde el Vístula hasta el Rin, MWAHAHAHAHÁ!!! Si hasta da rabia y todo que Gorbachov haya acabado con la Unión Soviética, si los soviéticos eran nuestros villanos favoritos detrás de los nazis. (Ni siquiera funciona la excusa de que la novela fuera anterior, porque no lo es: fue publicada en 1984, y "Octopussy" es de 1983). Y el malo maloso de "El cuarto protocolo" es Pierce Brosnan, que en 1995 será ascendido a James Bond himself en "GoldenEye", ¡todo se conecta! En fin, regresando a nuestra materia, el caso es que Frederick Forsythe fue el amo del suspenso de espías en los '70s, aunque en los '80s empezó a estar un poco más de capa caída. Recordemos que sus novelas sirvieron de base para pelis como "El día del Chacal", "Odessa" o "Los perros de la guerra". De manera que era cuestión de tiempo antes de que se llegara a rodar una adaptación fílmica de su novela "El cuarto protocolo". Que tan terriblemente bien no fue, pero que ayudó a introducir poco a poco en el ojito del público a Pierce Brosnan como eventual James Bond. Que de otra manera, este thriller estaría probablemente olvidado.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Recordemos un par de cosas sobre Frederick Forsythe, y entenderemos mejor. Las novelas de Forsythe se caracterizan (además de por ser endiabladamente entretenidas) por su apego casi irrestricto al mayor realismo posible. Es sabido que cuando se habló de un remake de "El día del Chacal", pero ahora en versión Hollywood '90s, se opuso vivamente porque no quería una peli de acción-tiros-disparos y sin substancia (salió como "El chacal" con Bruce Willis). Teniendo esto en mente, es claro por qué "El cuarto protocolo", más allá de lo atrevido de su premisa, no termina nunca de despegar: a veces, el realismo en el cine es el enemigo de la entretención. No quiero decir que la peli sea mala (no lo es), pero sí es un thriller un tanto rutinario. Tiene algunos destellos por aquí y por allá de lo que podría haber sido con una dirección más vibrante o con un mayor sentido de la urgencia para los personajes, pero no se da. Pero se lo perdonamos, porque a cambio tenemos una de espías que se enraiza en el suelo del realismo. Quienes hayan seguido durante su tiempo este blog Cine 9009 saben el afecto que acá le tenemos a James Bond, pero también entendemos que así como deben haber pelis de acción y adrenalina por todo lo alto, también se agradecen las visiones más pegadas a la tierra sobre los mismos temas.

-- Pierce Brosnan. Es que el hombre se roba la peli como malo bruto. Seguro que las chicas lo ven de chico malo acá y se les mojan las bragas (no estoy bromeando). La escena casi al inicio de la peli en que se despacha a un pobre tovarich es de una brutalidad exquisita, y mucho de la escena funciona porque de verdad te llegas a creer que Pierce Brosnan es un malparido de mierda capaz de hacer lo que se ve en escena sin que le tiemble un condenado pelo. A su lado, aunque técnicamente es el héroe, en realidad Michael Caine se queda como un segundón, y ya sabemos lo difícil que es dejar a Caine de segundón en cualquier cosa (bueno, en esos años venía de rodar "Tiburón IV", así es que quizás eran sus horas bajas). Tienes también a Ned Beatty como un ruso pelotillero (sí, leñe, el patiño de Lex Luthor en "Superman"), a la buenorra de Joanna Cassidy también como rusoska (la replicante que aparece siendo tiroteada medio en pelotas por Harrison Ford en "Blade Runner"), y Julian Glover como jerifalte de mierda justo un par de añitos antes de ponérselas canutas a, vamos mencionándolo otra vez, Harrison Ford en "Indiana Jones y la última Cruzada".

-- Escenas memorables. Pierce Brosnan y Joanna Cassidy construyéndose, así como quien se fuma un puchito, una bomba nuclear, tan panchos ellos. Por escenas como ésta es que vale la pena ver la peli.

IDEAL PARA: Fanáticos del cine de espías, seguidores de Frederick Forsythe, y hembras y gays babeándose por Pierce Brosnan.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 17 de agosto de 2008

"El caso Thomas Crown" (1999).


-- "The Thomas Crown Affair". Estados Unidos. Año 1999.
-- Dirección: John McTiernan.
-- Actuación: Pierce Brosnan, Rene Russo, Denis Leary, Fritz Weaver, Frankie Faison, Ben Gazzara, Mark Margolis, Esther Cañadas, Faye Dunaway.
-- Guión: Leslie Dixon y Kurt Wimmer, basados en el guión original de Alan Trustman para la peli "El caso Thomas Crown" de 1968.
-- Banda Sonora: Bill Conti.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Es Thomas Crown un tipo confiable? ¿Le mirarías la cara a Pierce Brosnan y dirías "sí, confío en este tipo"...? Hmmmmmm... El caso es que Thomas Crown es una piraña erizada de abogados y conexiones políticas. Lo tiene todo. Salvo un lindo cuadro. Colgando en un Museo. Incomprable. Hasta que un día, llega un simpático caballito de troya hasta las instalaciones del Museo. Bueno, hay una diferencia entre un sarcófago etrusco y un caballo grecoasiático, así es que las autoridades del museo se ponen medio sospechosas. Pero entre burocracia viene y burocracia va, el caballito se abre. Y sale una panda de siniestros eslavos. Los slavish empiezan a hacer cositas aquí y cositas allá, y los sistemas del Museo empiezan a colapsar. Y por esos accidentes accidentosos del destino, aparece Thomas Crown rondando por ahí. Thomasito le dice a un guardia "oye, pues, mira, parece que algo raro está pasando aquí", y se arma la de Dios es Cristo dentro del Museo. Y en medio del todo el caos, Thomas Crown aparece en una sala cualquiera y, ¡ups!, así como que no quiero, por accidente, uno de los cuadros termina en el interior del maletín... Los pillastres acaban sentados en la comisaría, contestando preguntas, mientras que aparece una misteriosa mujer yo-en-control, representando a la agencia aseguradora suiza, que inmediatamente se las apaña para entrometerse con porfía femenina en la investigación. La agente en cuestión, apenas mete su nariz a la licuadora, empieza a oler todas las cosas que están mal, y su pizpireta probóscide le revela de inmediato que Thomas Crown está detrás de todo esto. ¿Por qué? Pues... ¡Porque es Thomas Crown, carajo! El poli a cargo de la investigación, mosqueado por supuesto porque ya quería a la agente para contratar su propia póliza de seguros, pero si le están haciendo el trabajo policíaco por él, pues bien, por qué no... La agente entonces se embarcará en la misión imposible de seducir el pelo en pecho de Thomas Crown, sin terminar ella seducida por él... ¿Quién ganará este juego del gato y el ratón? Ayayay, es que ustedes no han aprendido nada, en el amor, para ganar, hay que sacrificar un poco, y si uno se pone a competir, todo se va al demonio, el odio sólo destruye, sólo el amor es fecundo, hijos míos, aleluya...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá en 1968 se rodó una peli llamada "El caso Thomas Crown" (en español se ha exhibido también como "Sociedad para el crimen", por si acaso son cazadores de rarezas). La peli tuvo mediana recepción en su época por ser demasiado over-the-top (sí, es cierto, lo era), pero con el tiempo se transformó en pieza de culto, más que nada por lo onderos que se veían Steve McQueen y Faye Dunaway juntos, que por su no muy pulida trama. Pierce Brosnan, que no por nada es también el productor (¿pensaban que la peli lo lucía a él por casualidad...?) quería a John McTiernan en la dirección, él dijo no, luego dijo bueno ya, y cuando vio lo que se traían entre las manos, dijo: "¡Por Dios, es que ustedes no aprenden! ¿Acaso no se dan cuenta de que la original era un latazo? ¡Si la hacen igual, esto se va a pique! Déjenme mostrarles como se hace!". Uno de esos ejecutivos que están ahí por ser el hijo de Alguien, le dijo entonces a McTiernan: "¡Señor McTiernan, no me gusta el tonito en que me está hablando, usted va a resp...!", a lo que McTiernan respondió con tono solemne: "I'm Predator!!! I'm Die Hard!!! I'm Red October!!! And I can tell you, ugly crying kid, I WILL BE THOMAS CROWN!!!", después de lo cual miró a Pierce Brosnan y dijo respetuosamente "bueno, bueno, es metafórico, ambos sabemos que tú lo vas a interpretar, Piercito"... Bien, en realidad no sucedió así (salvo porque McTiernan iba, después no iba y al final fue, eso sí, pero el resto es ficción), pero tanto más hubiera sido así, porque el caso es que McTiernan dijo "esto no funciona, esto tampoco, esto menos... cambiémoslo así, así y asá". Y facturó una peli que no fue un éxito de masas, lo que se dice un éxito de masas, pero si gastó 48 millones y recuperó 71 millones de los verdes sólo en los cines de Estados Unidos, por no hablar de las ganancias planetarias y los derechos sobre el DVD... Y que dio pie para hablar durante años de un eventual "El caso Thomas Crown 2". Quién sabe.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Las comparaciones son inevitables, así es que digámoslo desde ya y ahorremos el suspenso. Generalmente, cuando se busca hacer remakes, se hacen sobre esas pelis que han adquirido cierto estatus de culto o clásicos, y eso porque algo de bueno tenían, razón por la que el remake, si es hecho a la rápida y sin inspiración, suele ser mucho más deslavado que el producto original. Sin embargo, en este caso la tenían fácil superando al Thomas Crown original (ya dijimos que el fuerte de "El caso Thomas Crown" de 1968 era la química de los personajes, no la trama), y aprovecharon bien la oportunidad. John McTiernan, hombre que nos ha entregado clásicos del cine popcornero como "Depredador", "Duro de matar", "La caza del Octubre Rojo", "El último héroe en acción" (peli seriamente subestimada) o "Trece guerreros", aquí se aplicó diligentemente a la tarea y consigue que la peli no decaiga en ningún minuto. Y eso, mezclando dos ingredientes que son como agua y aceite para cualquier peli: el suspenso policial (que exige mantenerte tenso en el asiento) y la historia romántica (que exige todo lo contrario, que te relajes y te pongas currucucú mi palomita en tu asiento). Las mejoras vienen dadas fundamentalmente por el lado de la trama policial, que en el original hacía agua por todas partes. Ahora sí que la investigadora de seguros luce como una detective, y no como una flamboyante cuasi parapsicóloga adivinando las cosas por puro "instinto femenino", sea lo que sea eso. También el policía es un hombre digno y esforzado, y no el aburrido y opaco chupatintas de la original. También la idea de robar un Museo da mucho más juego, y viene de McTiernan (en el original, el atraco era contra un banco y era por dinero, no por un cuadro). En general, fue el enfoque McTiernan lo que convirtió a esta peli de un fiasco seguro, en una real pieza de suspenso (que no de acción, si es que esto no es "Depredador" tampoco).

-- Los personajes en general están bien ajustados a sus cometidos. La idea de meter escenas de conversación entre Thomas Crown y su psiquiatra (interpretada por Faye Dunaway, en el infaltable cameo/homenaje a la peli original) es buena y le da nuevos perfiles, y el rol calza muy bien con el sentido flemático del humor de Pierce Brosnan. Rene Russo resultó también una gran opción para la detective de seguros (y pensar que en esos días era la chica adorno de "Freejack", "Arma mortal 3", "En la línea de fuego"... y siguió siéndolo después, qué caray, no es justa la vida...). Denis Leary le confiere una enorme dignidad al policía que es tercero en el triángulo, un personaje que en principio es terrible (no se anota goles ni con la investigación, ni con la detective tampoco), y con eso incrementa la tensión dramática, porque hasta dan ganas de que le toque en algún minuto. Y mencionemos para la trivia que en el rol de Anna "actúan" dos: Esther Cañadas, y su grotescamente hinchado par de labios. Bueno, por algo ni Esther Cañadas ni sus grotescamente hinchados labios tuvieron carrera actoral posterior.

IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso con empaque, y una peli romántica con un romance que, bien, no será GWTW, pero no lo hace mal tampoco.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en español.
-- (Ir a la página) Comentario en La Butaca.net.
-- (Ir a la página) Comentario en El Ejercicio De La Inteligencia.
-- (Ir a la página) Comparación entre la original y el remake en Charlas Embotelladas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Pierce Brosnan y Rene Russo bailando de lo lindo [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 22 de marzo de 2007

"Otro día para morir" (2002).


-- "Die Another Day". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Lee Tamahori.
-- Actuación: Pierce Brosnan, Halle Berry, Toby Stephens, Rosamund Pike, Rick Yune, Judi Dench, John Cleese, Michael Madsen, Will Yun Lee, Kenneth Tsang, Emilio Echeverría, Mikhail Gorevoy, Lawrence Makoare, Colin Salmon, Samantha Bond.
-- Guión: Neal Purvis y Robert Wade, basados en el personaje creado por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: David Arnold.

-- "Otro día para morir" en IMDb.
-- "Otro día para morir" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un equipo de surfistas llega hasta las costas de Corea del Norte, e ingresa en territorio enemigo. Después de interceptar a un pasajero VIP, Bond James Bond toma su lugar. Ojalá nunca lo hubiera hecho. Porque los norcoreanos, a pesar de lo que 007 y el MI6 parecen creer, no son una panda de neanderthales incapaces de usar alta tecnología para detectar a un impostor. Bond es descubierto, y tras un espectacular intento de fuga, ocurre lo impensable: Bond es capturado. A diferencia de otras pelis Bond en donde lo de "capturado" le dura un par de minutos, saliéndose antes de que lo alcance el láser de turno, esta vez Bond no puede, y es sacado de Corea del Norte por un intercambio de prisioneros. El MI6 lo mantiene bien custodiado, porque no saben si acaso Bond se ha ido de lengua o no. Pero ya se sabe que cuando Bond tiene oxiuros en el trasero, no se le puede detener. De manera que se fuga, y empieza a investigar por cuenta propia en un misterioso laboratorio genético en Cuba. El hilo de la investigación lo lleva a descubrir una conexión entre Corea del Norte y un misterioso millonario llamado Rupert Graves, por lo que Bond parte a su encuentro, en su espléndido castillo de hielo de Islandia... (y luego hablan del calentamiento global, los exagerados de siempre).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después del bajón de calidad que representara "El mañana nunca muere", "El mundo no es suficiente" había vuelto a dejar el listón alto para la saga Bond. Además, había vientos de que pasaría algo grande. Se vencía el contrato de Pierce Brosnan con la siguiente entrega, y además venían dos aniversarios, los 40 años de las pelis Bond, y los 50 años de la primera novela, "Casino Real". Además, sería la película Bond oficial número 20 (salvando las no oficiales "Nunca digas nunca jamás", y el "Casino Real" de 1967). Los productores querían hacer algo grande, una celebración por todo lo alto. Se barajaron múltiples alternativas, e incluso se difundió el rumor de que en esta entrega, Bond debería luchar contra el IRA, o rescatar al Primer Ministro de Inglaterra, o algo así. El tema se vio alimentado sobremanera porque el terrorismo se puso de moda. No en balde, entre "El mundo no es suficiente" y "Otro día para morir", Al Qaeda lanzó su mortífero ataque contra las Torres Gemelas, y con eso el terrorismo pasó a la primera línea en todo el mundo, y la saga Bond no podía quedarse atrás (de hecho, el tema del terrorismo es tocado en "Casino Real" del 2006). Pero los productores Bond optaron, por "Otro día para morir" al menos, obviar el tema del terrorismo, y lanzarse a algo que Bond no hacía desde los '80s: una trama con villano geopolítico, en este caso los malvadísimos militares de Corea del Norte, incluidos por George W. Bush en el Eje del Mal, y por lo tanto, tienen que serlo, porque como todos sabemos, George W. Bush no se equivoca, porque él ha sido elegido por Dios para llevar Su Palabra a todo el mundo, que para algo Estados Unidos es el Pueblo Elegido de Dios, y si Corea del Norte se opone a los designios del Mesías, pues... ¿qué puede hacer uno? (por supuesto, por si alguien no cae, todo lo anterior fue puro sarcasmo).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una Bond extraña, sin lugar a dudas. Y es que a pesar de tener muchos elementos Bond, no pareciera ser o tener el ambiente de una peli Bond. Irónicamente, por su parte, en algunos aspectos que fue muy criticada, sí que tiene un aroma al Bond clásico, al de Sean Connery. Vamos por parte. Desde "El satánico Doctor No" en adelante, que en el fondo era una película de espías de relativo bajo presupuesto (lo siguió siendo hasta que "Operación Trueno" lanzó a Bond al mundo de la serie A), toda la acción se ha hecho a pulso, con el viejo y nunca bien ponderado método de poner en riesgo la vida de algún esforzado extra con su correspondiente póliza de seguros, para que Bond parezca hacer el más chulo cada vez. En cambio, en esta peli muchas cosas son hechas mediante CGI, y el resultado se nota y se resiente de ello (por suerte, en "Casino Real" volvieron otra vez al viejo sistema). No es que haya salido mal, sino que no se diferencia de otras películas de acción al uso, aunque esto puede ser interpretado positivamente, en cierto sentido, como el enésimo ajuste de la saga Bond a las tendencias fílmicas y audiovisuales imperantes en el minuto. La cuestión es opinable, por supuesto.

-- Es una película Bond saturada de homenajes a... bueh, seamos sinceros, es un ejercicio de egomanía llevado al extremo, con referencias a las 19 pelis Bond anteriores (autobombo, que le llaman). Para meter 19 homenajes tuvieron que esforzarse, y la verdad de las cosas, algunos guiños son tan oscuros que parecieran haber sido incrustados con calzador. Pero en fin, tenemos un gran ejercicio de metalenguaje autoconsciente, algo que es muy propio de la postmoderna postmodernidad en la que con Internet, está todo revuelto. Signo de los tiempos, por supuesto.

-- El auto invisible. Mucha gente se quejó de que Bond usara una tecnología tan fantástica o inverosímil, después de que el pobre 007 se transformara en los últimos años en un promotor de gadgets ("¿ven este celular con el cual manejo mi auto a control remoto...? ¡Es NOKIA! Compre NOKIA, el celular que uso yo, Bond, James Bond"). Esta vez trataron de llevar la tecnología más allá, y eso era justamente lo que hacía especiales a las pelis Bond de los '60s y tempranos '70s, en que Bond usaba una tonelada de artilugios que en ese tiempo eran aún de avanzada (hoy en día, claro que no). Nadie se quejó de que James Bond usara un jetpack en "Operación Trueno", tecnología que no estuvo disponible sino hasta los '80s, ¿de qué se quejan entonces ahora los fanáticos de que Bond maneje un automóvil que quizás no exista sino hasta 20 años más?).

-- La trama es, en cierto sentido, un remake de "Los diamantes son eternos", ya que el villano utiliza el comercio de diamantes para fabricarse un satélite espacial capaz de ser utilizado como arma solar. Lo dicho, es "Los diamantes son eternos" en versión 2002. O sea, una de las más archiclásicas tramas, la del supervillano listo para comerse al mundo con un satélite artificial. ¿Qué más...?

-- Rupert Graves. Este es quizás el mejor villano contra el cual se ha enfrentado el Bond de Pierce Brosnan. Su prontuario incluye hacerse millonario de maneras poco santas, fabricar un satélite artificial para literalmente achicharrar la superficie terrestre, maneja ingeniería genética de avanzada (o algo así, por lo menos), lanzarse en paracaídas sobre Londres, tener un castillo de hielo porque sí, porque me gusta el hielo y puedo pagarlo, y atreverse a pararse frente a su propio padre y cantarle un poco cuando éste se niega a aceptarlo por hijo. Lo dicho, un gran villano.

-- Las chicas Bond. Famke Janssen ("Goldeneye") y Sophie Marceau ("El mundo no es suficiente") habían robado cámara, pero ahora AMBAS chicas Bond roban cámara, y eso no pasaba desde... Bien, desde hace mucho. Halle Berry como la agente cálida y letal al mismo tiempo es un estupendo contrapunto para Bond (por no hablar de su nitroglicerínico bikini), y Rosamund Pike como la gélida Miranda Frost también roba lo suyo. Curiosamente, lo que habla un poco sobre el espíritu de los tiempos, esta vez la chica Bond mala es la fría y angelical, y la chica Bond buena es la tropical y caliente, cuando en el viejo cine de toda la vida había sido generalmente al revés; signo de los tiempos, probablemente.

-- El castillo de hielo. Vale, es una imposibilidad lógica (¿cómo diablos se la arregla la gente en su interior para no morirse de frío sin necesidad de encender la calefacción central?), pero de que luce impresionante, luce. Es, quizás, la mejor guarida de villano que hemos visto en la saga Bond desde los '80s (y quizás antes).

IDEAL PARA: Ver una Bond extravagante.

jueves, 1 de marzo de 2007

"Goldeneye" (1995).


-- "GoldenEye". Inglaterra / Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: Martin Campbell.
-- Actuación: Pierce Brosnan, Sean Bean, Izabella Scorupco, Famke Janssen, Joe Don Baker, Judi Dench, Gottfried John, Robbie Coltrane, Alan Cumming, Tchéky Karyo, Desmond Llewelyn, Samantha Bond, Michael Kitchen.
-- Guión: Jeffrey Caine y Bruce Feirstein, sobre una historia de Michael France, basados en los personajes creados por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: Eric Serra.

-- "Goldeneye" en IMDb.
-- "Goldeneye" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una gran represa soviética, el inefable Bond James Bond se lanza a un gran salto en bungee, alcanzando el fondo de la misma. Ahí se encuentra con un compañero. Juntos, combaten al viejísimo enemigo soviético. Pero algo sale mal, desastrosamente mal, y el compañero pierde la vida, y Bond sale con los pies llenos de humo de pólvora. Años después, Bond está divirtiéndose en lo suyo, persiguiendo a una gatita en celo (es Famke Janssen, ¿OK?), y descubre que la chica está involucrada en una operación para robar un helicóptero resistente al pulso electromagnético nuclear. En forma paralela, un grupo de villanos toma por asalto una estación nuclear perdida al fondo de Siberia y un par de calles más allá. Desde la estación roban dos satélites GoldenEye, un ultrachupimegasecreto proyecto de la antigua Unión Soviética capaz de provocar eso mismo a lo que es resistente el helicóptero, un pulso electromagnético nuclear. Bond, listo como el hambre, ve de inmediato la conexión entre los GoldenEye y el helicóptero robado, y se lanza a una persecusión que lo llevará hasta donde nunca antes ha llegado, al corazón del Imperio del Mal, la Fortaleza de Sauron, la Estella de la Muerte de las pelis Bond: la Santa Madre Rusia...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de "Licencia para matar", la saga Bond estaba en serio compromiso, en particular por los débiles resultados económicos de ésta. En el intertanto el casi inmortal guionista Richard Maibaum, presente en casi todas las Bond desde "El satánico Doctor No", había finalmente pasado al reconfortante y consolador cielo de los guionistas, y además habían problemas legales sobre la franquicia Bond. Además, el material original de cuentos y novelas escritas por Ian Fleming estaba prácticamente agotado (aunque con el grado de fantasía de los guionistas para adaptar, esto era un problema menor, en realidad). Y para colmo el bloque oriental, el sempiterno enemigo de Bond, se había desplomado gracias a la mancha de Gorbachev y a los golpazos de vodka de Yeltsin. ¿Qué hacer para seguir explotando al Bond de los huevos de oro? En primer lugar, aprovechando que Timothy Dalton había desechado la posibilidad de rodar una tercera Bond, se dieron el lujo de contratar a Pierce Brosnan, ahora sí, considerando que lo habían intentado en 1987 para "Su nombre es peligro", pero no había podido por sus compromisos con la serie de TV "Remigton Steele". Además, aprovechando el deshielo y la Glasnot, qué mejor que poner a Bond en la mismísima Unión Soviética, como un Rocky Balboa cualquiera salido de "Rocky IV". En cuanto al argumento, no se calentaron excesivamente la cabeza. Se limitaron a tomar la vieja trama de "Operación Trueno", que ya había tenido un remake bastardo en "Nunca digas nunca jamás", cambiaron el avión por un helicóptero, y las dos bombas termonucleares por dos satélites capaces de soltar un pulso electromagnético, y dejemos seguir la serie hacia adelante. Era una apuesta arriesgada, presentar a un Bond nuevo, con un director también nuevo (Martin Campbell), después de cinco pelis al hilo dirigidas por John Glen que habían cubierto los '80s íntegros, y además con una trama que anunciaba descaradamente que el viejo Bond antirruso era historia. O quizás no...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es la primera Bond con Pierce Brosnan, quien en sus cuatro pelis interpretando al personaje, dio vida a un Bond bastante correcto. Probablemente es la mejor de las cuatro que hizo, con un Bond más clásico y bruto, sin los toques de sofisticación un tanto metrosexuales que fue ganando por el camino hasta "Otro día para morir".

-- Martin Campbell. Sin lugar a dudas es un gran director de acción, y sabe imprimir suspenso y tensión a las películas que filma, como bien lo demostró en "La máscara del Zorro" (y un poco menos en "La leyenda del Zorro"). Tan buenos resultados obtuvo, que los productores de las pelis Bond tuvieron el buen juicio, después de probar con los inanes Spottiswoode, Apted y Tamahori, de volver a colocarlo detrás de las cámaras para relanzar la saga Bond con Daniel Craig en "Casino Real". Siendo así el primer director Bond en repetirse plato desde los '80s.

-- Los villanos. Al pobre Sean Bean sólo le dan papeles de villano, como que intentó ser el Bond de reemplazo para Roger Moore y no resultó; y aquí entró (y salió casi de inmediato) en la saga Bond como villano. No es el más memorable de los villanos Bond, pero sin duda le imprime carácter a su personaje, el cual se ve un tanto perjudicado porque no es descrito como un supervillano al uso de las pelis Bond sino como un hombre vulgar y corriente, un tanto a la par con Bond, y por tanto no muy amenazante. Pero Bean cumple bien. Alan Cumming está perfecto como el computín detestable; años después se hará famoso interpretando a Nightcrawler en "X-Men II". Y Famke Janssen está en su salsa como la chica Bond mala, en un rol que, no por nada, la lanzó al estrellato, años antes de interpretar de su deslavada y gomosa interpretación de Jean Grey en "X-Men" y secuelas; de antología son sus escenas en las cuales se excita sexualmente matando por asfixia a otras personas...

-- Judi Dench. Una M mujer por sobre el machista Bond parecía sobre el papel una pésima idea, y el guión original no contemplaba algo así (fue idea de Martin Campbell), pero la elección de Dench para el rol demostró ser acertadísima, convirtiéndose desde entonces en pieza indispensable de los filmes Bond. Mencionemos también a Joe Don Baker, quien había hecho de villano Bond en "Su nombre es peligro", y que aquí repite plato, pero como Jack Wade, agente de la CIA amiguete de Bond. Y es que Félix Leiter, el antiguo y casi invisible amigo de Bond, pasado a retiro en "Licencia para matar", era demasiado indispensable en muchas pelis Bond, así es que hubo que buscarle reemplazo. El personaje de Jack Wade reaparecería en "El mañana nunca muere". (Por cierto, premio para que el que descubra el cameo de Minnie Driver en la peli).

-- Secuencias de acción pura y dura. El tiroteo en el ferrocarril. La escena en la represa. El secuestro del Goldeneye. Y muy en particular una que a estas alturas del partido es canónica dentro de las cintas Bond, cual es la persecusión que hace 007 de los villanos a bordo nada menos que de un tanque, reduciendo de paso a polvo a la bella San Petersburgo (si querían a alguien que hiciera el trabajo de manera más limpia debieron enviar a Mr. Bean, y no a Sean Bean, sino al de Rowan Atkinson, ¿no?).

-- La trama juega bien con la realidad política de la Unión Soviética posterior a la Perestroika, infestada de zares del crimen organizado y traficantes de armas, además de escuálidos controles sobre el armamento de alta tecnología. Es, en ese sentido, un digno colofón a las viejas historias de "James Bond vs. Unión Soviética", las cuales por motivos obvios no podían rodarse más. Además, son impecables las menciones aludiendo a que Bond sería un dinosaurio de la Guerra Fría, con métodos anticuados en medio de un mundo revolucionado por la computación e Internet. Lejos de esquivar el bulto, la película hace bien en hacerse cargo de todas esas cosas, y sale con elegancia de todos esos compromisos, presentando así al Bond post Guerra Fría en plena forma.

-- El argumento es bastante realista, hablando en términos comparativos respecto de otras películas Bond. El malo maloso no es un supervillano dispuesto a apoderarse del mundo o sembrar el caos mundial, sino que tiene un plan bastante más "aterrizado". Además, es un traficante de armas, lo que es una opción más natural que otros villanos Bond (ya en "Su nombre es peligro", el villano era también un traficante de armas). La trama es acción pura y dura, sin mucho espacio para extravagancias, corriendo la escena espectacular de rigor a cargo del golpe para apoderarse de Goldeneye. Y eso sería todo.

-- La banda sonora... ¿Qué decir de ella...? Durante casi un cuarto de siglo, entre "Desde Rusia con amor" y "Su nombre es peligro", y con poquísimas excepciones, el compositor John Barry se había transformado en un elemento Bond tan invisible como imprescindible, para que una Bond fuera realmente Bond. Tanto, que su reemplazo por Michael Kamen en "Licencia para matar" no había sido demasiado brillante. En "Goldeneye", para ponerse a tono con los electrónicos '90s, pusieron en el trabajo a Eric Serra, quien venía de laburar en "El perfecto asesino". El resultado es... es... ejem... Si te gustan las variaciones sobre el tema, está bien. Pero si eres amigo de lo clásico y hogareño de toda la vida, los esfuerzos de Serra por modernizarse a los '90s no funcionan excesivamente bien, que digamos.

IDEAL PARA: Ver una Bond en plena forma, considerando que al momento de su salida, todos daban a la franquicia por cadáver.

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