11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 11 de noviembre de 2012

"Todos los hombres del Presidente" (1976).


-- "All the President's Men". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Dustin Hoffman, Robert Redford, Jack Warden, Martin Balsam, Hal Holbrook, Jason Robards, Jane Alexander, Meredith Baxter, Ned Beatty, Stephen Collins, Penny Fuller, John McMartin, Robert Walden, Frank Wills, F. Murray Abraham.
-- Guión: William Goldman, basado en el libro de Carl Bernstein y Bob Woodward.
-- Banda Sonora: David Shire.

-- "Todos los hombres del Presidente" en IMDb.
-- "Todos los hombres del Presidente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Son tiempos tenebrosos para Estados Unidos. Están perdiendo Vietnam, los hippies están desbordando por el ala izquierda (aún), y corre para la reelección... ¡¡¡RICHARD NIXON!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO, TENGAN MUCHO MIEDO!!! En medio de todo eso, un guardia (negro, como buen personaje secundario en peli de los '70s) del hotel o edificio o lo-que-sea Watergate, descubre que un grupo de ladrones se ha metido a una oficina demócrata. Un estúpido error por parte de los infiltradores (apagar el crucial aparatito de comunicación) los deja indefensos, y los cazan como zorros en una zorrera. En el diario Washington Post empiezan a pelotearse, que si va a política porque las víctimas eran las oficinas del Partido Demócrata, que si va a la crónica roja porque son ladrones... al final acaba en policiales, y los periodistas del rubro empiezan a investigar. Al joven Bob Woodward, la nariz le salta de una cuando descubre que los ladrones tenían bastante dinero en los bolsillos y por lo tanto no necesitaban robar, y además alguien les ha designado un abogado muy empingorotado, no la clase de defensor de oficio apático y abúlico que suelen ganarse los cacos de poca monta de toda la vida. Así es que empieza a echar a andar sus contactos para investigar qué pasa. El asunto parece en un callejón sin salida, hasta que aparece el contacto definitivo: un tipejo llamado Garganta Profunda (sí, como la peli porno, qué pasa con eso, si los espías también tienen su humor macarra), que les da el consejo supremo ("follow the money"). La batalla por limpiar el nido de ratas del que Watergate es la última punta de la madeja, ha comenzado, y la batalla llegará hasta arriba, hasta muuuuuuy arriba.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Más de tres décadas antes de que Jack Bauer terminara macarramente un episodio de la quinta temporada de "24" diciendo "vamos a derrocar al Presidente de los Estados Unidos" (y lo hace, el mal parido, pobre Charles Logan, y es que Jack Bauer es mucho Jack Bauer), ya le habían dado el bajo a Richard Nixon, uno de los más nefastos Presidentes que ha pasado por la Casa Blanca. Porque Kennedy era putero, Jackson un borrachín y George W. Bush... no, no defenderé a George "segundas partes nunca fueron buenas" Bush. Pero Richard Nixon fue un traidor contra los principios esenciales de la democracia que (se supone, en teoría, sobre el papel, al menos) informan o deberían informar la vida política de los Estados Unidos, desde los Padres Fundadores en adelante (ya saben: George Washington, Thomas Jefferson, Buffalo Bill, Lassie...). Y contra eso, no hay apertura de relaciones con China ni retiro de Vietnam que valga. Ya Estados Unidos había tenido un golpe recio con los famosos Papeles del Pentágono (véase "Los papeles del Pentágono" aquí en Cine 9009), y ahora venía el siguiente golpazo. Que demostró lo podrida que estaba la democracia en Estados Unidos. O sea, si el único que defiende a Richard Nixon con su cuestionable hacer en Watergate es el reaccionario y carca de Paul Johnson (el tipo tiene la cara de alegar que Watergate fue un golpe de estado de los demócratas... ¡y lo dice en serio!), entonces malas flautas musicalizan mi obra, gracias. Los artífices de darle puntazo al cabrón de Nixon fueron dos periodistas del Washington Post, que ayudados por el espía con chapa de peli porno, se las arreglaron para tumbar a un Gobierno solitos (años después, tanto de los hechos como del libro y la peli, se supo que Garganta Profunda era el segundo en la cadena del FBI, y parece que no lo hizo por patriotismo sino porque estaba ofendido de que no le permitieran seguir subiendo, el muy ladino, pero en fin, aunque no sea muy héroe, el tipo sí pasa por antihéroe, ¿no?). Y como América es la Tierra de las Oportunidades y eso de que los héroes lo hacen todo en forma noble y desinteresada y dicen eso de que "donde haya una injusticia habrá una pelea" es sólo para las pelis, resulta que los de verdad, los periodistas Woodward y Bernstein, se publicaron un libro, un poco a instancias de Robert Redford, que ya se relamía pensando en la peli que le daría aún más éxito, un premio Oscar, el beneplácito de los bienpensantes (el síndrome "Leones por corderos"), etcétera. Y ahí salió la peli. Que hasta el día de hoy tortura a los noveles estudiantes de periodismo, vendiéndoles la moto de que su profesión cambiará al mundo, que el periodismo investigativo sigue vivo, que a alguien le interesa de verdad leer profundos y prolijos reportajes en vez de las fotos en bikini de Kim Kardashian, etcétera. Bueno, se la sacan barata. Tengo un amigo abogado al que su profe de Derecho Procesal lo hizo leer "El proceso" de Kafka. Quizás a las aprendices de escort en Las Vegas los hagan leer "Los 120 días de Sodoma", vaya uno a saber. Pero para una profesión tan sosa como la de periodista (una que hoy en día es más o menos copy-and-paste el último cable de Reuter, o sentarse a escuchar pasivamente en las conferencia de prensa de los jerifaltes del ejército de ocupación en Irak), se merecen una peli tan sosa como "Todos los hombres del Presidente".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli es considerada una de las más inspiracionales oh-my-god-ever jamás realizadas. Es la quintaesencia de la peli de "el individuo contra el sistema", el ciudadano común y honrado que arriesga el trabajo, la reputación y la vida por desenmascarar un sistema corrupto hasta la médula. Y qué joer, a todos nos gustan esas pelis porque sabemos y olemos que eso de la democracia es una patraña y que cuando la Revolución Francesa y prólogo norteamericano y epílogo sudaca, en realidad fue un golpe de estado de la burguesía citadina contra los aristócratas ramplones, y que en el fondo "contra Franco estábamos mejor". Claro, después sales del cine y vas a la vida cotidiana y las cosas siguen tan podridas como siempre, pero al menos tuviste tu escapismo de dos horas. En ese rubro, "Todos los hombres del Presidente" funciona bien. El problema es que si sabes algo más de Historia, o lisa y llanamente sobre cómo funcionan las cosas, como que el asunto pierde fuelle. En primera, sabemos que el misterioso Garganta Profunda no era ningún héroe, sino un tipo que quería hacer rodar del tapete a Richard Nixon. En segunda, Woodward y Bernstein después hicieron una carrera posterior bastante oscura, y vivieron del cuento sus buenos años ya. En tercera, la democracia de Estados Unidos no mejoró un pelo. Y en cuarta, algo que en la peli se omite, aunque obligaron a Charles Logan... er, perdón, a Richard Nixon a renunciar, apenas llegó su vicepresi Gerard Ford al cargo (sí, joer, el mismo que después fue amigo de Homero Simpson), lo primero que hizo fue firmarle una amnistía plena y completa, y una bajada de pantalones no porque estoy demasiado gordo y se me atora el cinturón.

-- Además, la peli se ciñe estrictamente a los términos históricos. Claro, no era cosa de ponerse como en otra peli inspiracional como lo es "Los intocables", entre otras razones porque ahí habían balas y acá no, pero no es lo mismo la trepidante aventura de un grupo de agentes del FBI persiguiendo a un capo alcohotraficante, que unos periodistas tratando de tumbar a unos hombres sin rostro de una administración gubernamental sobre la cual nadie más allá de los círculos académicos sabe distinguir al perro del gato. Así es que desfilan nombres y nombres, y en realidad esos nombres no nos importan mucho, porque al final "todos son corruptos". La peli se la pasa batiéndose entre llamadas telefónicas, viajes y entrevistas en el domicilio de las personas, e incluso este tipo de escena (hablar con la gente en sus casas) fue rodada con mucho más sentido del drama en "Erin Brockovich", por ejemplo. En definitiva, en esta peli nunca llegamos a sentir el verdadero sentido de la urgencia de todo el asunto. ¿Histórica? Sí. ¿Bienpensante? También. ¿Cinematográficamente golpeadora? No, definitivamente no. Mención sea hecha de que el director es el irregular Alan J. Pakula, que ha dirigido... bueno, enunciaré las pelis y dejaré la evaluación a criterio de ustedes: "La decisión de Sophie", "Se presume inocente", "Juegos de adultos", "El informe pelícano", "Enemigo íntimo"...

-- Lo más defendible de esta peli es lo actoral. Robert Redford hace su clásico papel de galancete heroico, y hace una estupenda dupleta con Dustin Hoffman (ver a Hoffman en su escena con sobredosis de café está genial). Y el bueno de Jason Robards (el jefazo de los protas) se llevó un Premio Oscar al Mejor Actor Secundario mejorando un rol que en realidad sobre el papel no tenía mucha substancia. Aparece también Jane Alexander, en una escena bastante breve, robándose la cámara en ella (la chica después coincidirá de nuevo en un papel mucho más extenso y en donde demostrará su buena química con Dustin Hoffman nuevamente, en "Kramer versus Kramer"). Y Hal Holbrook, el que tiene los huevos de interpretar a un personaje que se hace llamar "Garganta Profunda" (aunque más huevos tenía el original, que inventó el sobrenombre), consigue de verdad verse imponente. El que sí de frentón actúa pésimo es Richard Nixon, que... er... ejem... a ver... no, parece que no es un actor, parece que es él mismo quien aparece en los noticiarios. Bueno, disculpen, no siempre se gana.

IDEAL PARA: Ver una peli inspiracional que con un poco de sentido común no inspira demasiado, precisamente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 18 de marzo de 2012

"Tirador" (2007).


-- "Shooter". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Antoine Fuqua.
-- Actuación: Mark Wahlberg, Michael Peña, Danny Glover, Kate Mara, Elias Koteas, Rhona Mitra, Jonathan Walker, Justin Louis, Tate Donovan, Rade Serbedzija, Alan C. Peterson, Ned Beatty, Lane Garrison, Zak Santiago, Michael-Ann Connor.
-- Guión: Jonathan Lemkin, basado en la novela de Stephen Hunter.
-- Banda Sonora: Mark Mancina.

-- "Tirador" en IMDb.
-- "Tirador" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Africa. Los boys del Yuesáiarmi están allá afuera, listos para la acción. Entre ellos dos francotiradores, cubriendo la marcha de un convoy. Uno de los coleguetes le muestra al otro una artesanía hecha por su novia, y con esto sabemos dos cosas: 1.- El coleguete es futuro fiambre porque nunca debes mostrarle objetos o fotos personales a un colega tuyo en una peli si quieres salir vivo de la siguiente escena, y 2.- La noviecita debe estar muy buena, así es que cuando se difunte el chico, ahí va a estar el amiguete para atrincársela. En fin, resulta que los boys son emboscados, y el asunto termina un poco más o menos mal. Lo típico. 36 meses después, el sniper está cómodamente instalado en las montañas, en plan monitos animados de Rambo (cuando aparecía el coronel Trautman en helicóptero y decía por megáfono: "¡Rambo, tu Patria te necesita!"). Allá van a buscarlo porque, bueno, es el más mejol, y lo necesitan. El negrito buenoide de turno le dice: "Oye, mira, ayúdanos a planear a matar al Presidente de los Estados Unidos". El otro, en un acto de huevonera suprema, vez de tirarse para atrás porque ese pescado huele a muchas tardes al Sol, prefiere contestar "dime más". El negrito dice entonces: "Lo vamos a matar, pero es de mentirijillas, porque tienes que planear el asesinato nada más, y después lo impedimos. Es que, ¿sabes?, tenemos un terrorista allá afuera que quiere hacer eso". El otro no quiere, no porque sea una celada obvia como una ballena en un tonel, sino porque está retirado, ya no estoy en eso nene, etcétera. Pero le venden otra vez la moto del patriotismo, de que AMERIKA ÜBER ALLES, de que "¿sabes cómo llamábamos a los cobardes antipatriotas como tú en West Point? ¡Estudiantes de Harvard!", hasta que lo convencen. El otro va y les proporciona un plan de asesinato completito, con pelos y señales. Y, para sorpresa de nadie que sepa cómo acaban estas cosas, o se haya mamado sus buenas temporadas de "24", al final el Presidente de los Estados Unidos sí es tiroteado, en un lugar tan emblemático y patriótico como Filadelfia (ya saben, 4-VII-1776...), y a quién le echan la culpa... Al mocosito ése que elaboró el plan en primer lugar, por supuesto. Ahora, con todo el FBI encima, sin lugar donde esconderse, el francotirador irá a por ellos, investigará quién demonios está detrás del asunto, los cazará como corresponde, y les enseñará que ¡¡¡CON LA PATRIA NO SE JUEGA, CARAJO!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dicho tantas veces. El mundo después del 9-11 no fue el mismo. Antes, los yanketas de pro podían sentirse orgullosos de pertenecer a la Tierra de los Libres y todo eso. Incluso cuando habían pelis de denuncia contra polis corruptos, políticos corruptos, o empresarios corruptos, siempre se dejaba bien en claro que eran tipos antipatriotas. Pero en los 2000s, resulta que quiénes se bañaron con la bandera de las stars & stripes eran justamente los enemigos de los valores de la democracia y la libertad de Estados Unidos, hombres tenebrosos como Karl Rove, Dick Cheney, George W. Bush, etcétera. No en balde, para ganar, en la quinta temporada de "24" el buen Jack Bauer tuvo que descabezar al mismísimo Gobierno de los Estados Unidos, con un par de huevos, eso es soberanía del pueblo y para el pueblo y lo demás son zarajandas. El que una oscura mafia de tipos dentro del sistema trabajen contra el Gobierno no es nada nuevo, en realidad, y ahí tienen cosas desde "Los tres días del Cóndor" hasta "Encima de la hora", pero hay algo de urgencia en el tratamiento del tema en el mundo post 9-11/2001. Colgándose un poco a la moda de Jack Bauer, y otro poco a la de Jason Bourne ("Identidad desconocida" y secuelas), alguien dijo que era buena idea adaptar una novela de Stephen Hunter, basada en un personaje llamado Bob Lee Swagger, que podía ser negocio redondo si funcionaba en la taquilla, porque su autor ha escrito como cinco, y por lo tanto, franquicia potencial habemus. El asunto no funcionó todo lo bien que debería, y por lo tanto, a media década de distancia, no parece haber planes para una secuela (lo que, por otra parte, no ha impedido que sagas aparentemente muertas y sepultadas resucitaran antes, como pasó con Jack Ryan en "La suma de todos los miedos"). Una lástima, porque esta peli, si bien no es una joya ni mucho menos, sí merecía un mejor destino del que tuvo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Crítica política aparte, esta peli tiene un cierto clasicismo en su tratamiento que la hace un tanto distinta a los blockbusters hollywoodenses al uso. Cortesía de Antoine Fuqua probablemente, que en los 2000s nos ha entregado a lo menos un par de buenas pelis, cuales son "Día de entrenamiento" y "El Rey Arturo" (más la primera que la segunda, todo sea dicho). En última instancia, el escenario político y social es en realidad eso, un escenario, y lo que importa es justamente esa cosilla de "alone against the world". Al final, esta peli es casi como uno de esos Western crepusculares en donde un pistolero solitario llega a un pueblo de corruptos y debe empezar a limpiarlo fusil en mano. Sólo que es un francotirador y no un pistolero, y su arma es un rifle de alta precisión y no un par de pistolones. Este enfoque dignifica enormemente un producto que, desde otro punto de vista, no puede evitar algunos giros de argumento bastante obvios (vamos, que el atentado no es lo que parece, que ya sabemos a dónde irá el jovencito cuando esté solo y abandonado de la mano de Dios, que ya sabemos los jerifaltes del FBI putearán al único agente que adivina la verdad, etcétera. Lo de siempre vamos), además de algunos obvios reclamos publicitarios como poner a Rhona Mitra y a Kate Mara en encantadora lencería para escenas que funcionaban perfectamente con sus bien tonificados cuerpecitos cubiertos con la ropa de costumbre (bueno, no me quejo por eso, tampoco, incluso hasta me hace gracia el descaro con el que hacen este... ehm... explotaishon). De esta manera, una peli que parte de manera un tanto deslavada y que puede inducir al aburrimiento a más de alguno, va cobrando pulso a medida que avanza la trama y empiezan a aparecer los huevos podridos al fondo del refrigerador, hasta un final que, sí, es predecible, y sí, es un tanto lowlands, pero que calza bien con el espíritu desencantado de la peli que, por qué no decirlo, era también en el 2007 el espíritu de una nación moralmente en bancarrota después de las barrabasadas de los neocon en la Casa Blanca. Por este pulso narrativo y esta dimensión vagamente metafísica de la peli, uno les perdona alguna que otra actuación deplorable (más allá de que está muy buena, Kate Mara no podría llorar en escena ni aunque la chorrearan con jugo de cebolla), una trama sin grandes sorpresas (o con algunas bastante previsibles), y una peli sin demasiadas escenas de acción que te corten el aliento. En resumen, un blockbuster que, siendo "uno más del montón", se deja ver con dignidad. Dado como anda el cine post-2000s, no es poco.

IDEAL PARA: Ver relajadamente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

viernes, 17 de febrero de 2012

"El cuarto protocolo" (1987).


-- "The Fourth Protocol". Inglaterra. Año 1987.
-- Dirección: John Mackenzie.
-- Actuación: Michael Caine, Pierce Brosnan, Ned Beatty, Joanna Cassidy, Julian Glover, Michael Gough, Ray McAnally, Ian Richardson, Anton Rodgers, Caroline Blakiston, Joseph Brady, Betsy Brantley, Sean Chapman, Matt Frewer, Jerry Harte.
-- Guión: George Axelrod, con material adicional de Richard Burridge, basados en la novela de Frederick Forsyth.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "El cuarto protocolo" en IMDb.
-- "El cuarto protocolo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En plena Guerra Fría, las superpotencias nucleares Estados Unidos y la Unión Soviética firmaron sendos acuerdos para evitar la proliferación nuclear. Entre ellos está... ¡¡¡EL CUARTO PROTOCOLO!!! Chachaaaaaánnn... Salto a... la actualidad (los '80s, entiéndase, claro está). El superespía británico Kim Philby, famoso por haber defeccionado a la URSS, es llamado a una dacha soviética, y nada más abrirse la puerta tiene uno de esos momentos de revelación OH-CRAP, después de lo cual... До свидания, товарищ!, y superespía empapando la nieve con sangre (poético, ¿eh?). Luego, siempre en la gélida y nevada URSS, llaman a una misión ultrachupisecreta a... ¡¡¡PIERCE BROSNAN!!! Qué diablos hace un irlandés interpretando a un ruso en una peli inglesa, ni idea, pero Pierce Brosnan es el llamado. El caso es que le encomiendan infiltrarse en Inglaterra e irse a instalar al ladito de una base aérea que está siendo regentada por los yanketas. Mientras tanto, en Inglaterra, un espía interpretado por Michael Caine descubre unos papeles de la OTAN que están donde no deberían estar (a saber, a punto de viajar a manos del enemigo), pero sus superiores, como buenos genéricos burócratas obstructivos, lejos de felicitarlo, lo envían a una sección de esto-o-aquello. Poco a poco, el espía ruso infiltrado en Inglaterra y el espía británico investigando esto-o-aquello irán confluyendo tras un pavoroso complot contra Occidente: detonar una bomba nuclear cerca de la base aérea para hacer creer que los americanos están infiltrando armas nucleares en Inglaterra, hacer caer al Gobierno, retirar a Inglaterra de la OTAN... ¿Dónde he visto este plan antes...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

...¡Ah, sí, ya me acuerdo! ¡En "Octopussy"! Sólo que en la de James Bond, el lugar a detonar estaba en Alemania Occidental, pero la idea era la misma: volcar a Europa contra Estados Unidos, desintegrar la OTAN... ¡y hacer cabalgar los tanques rusoskas desde el Vístula hasta el Rin, MWAHAHAHAHÁ!!! Si hasta da rabia y todo que Gorbachov haya acabado con la Unión Soviética, si los soviéticos eran nuestros villanos favoritos detrás de los nazis. (Ni siquiera funciona la excusa de que la novela fuera anterior, porque no lo es: fue publicada en 1984, y "Octopussy" es de 1983). Y el malo maloso de "El cuarto protocolo" es Pierce Brosnan, que en 1995 será ascendido a James Bond himself en "GoldenEye", ¡todo se conecta! En fin, regresando a nuestra materia, el caso es que Frederick Forsythe fue el amo del suspenso de espías en los '70s, aunque en los '80s empezó a estar un poco más de capa caída. Recordemos que sus novelas sirvieron de base para pelis como "El día del Chacal", "Odessa" o "Los perros de la guerra". De manera que era cuestión de tiempo antes de que se llegara a rodar una adaptación fílmica de su novela "El cuarto protocolo". Que tan terriblemente bien no fue, pero que ayudó a introducir poco a poco en el ojito del público a Pierce Brosnan como eventual James Bond. Que de otra manera, este thriller estaría probablemente olvidado.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Recordemos un par de cosas sobre Frederick Forsythe, y entenderemos mejor. Las novelas de Forsythe se caracterizan (además de por ser endiabladamente entretenidas) por su apego casi irrestricto al mayor realismo posible. Es sabido que cuando se habló de un remake de "El día del Chacal", pero ahora en versión Hollywood '90s, se opuso vivamente porque no quería una peli de acción-tiros-disparos y sin substancia (salió como "El chacal" con Bruce Willis). Teniendo esto en mente, es claro por qué "El cuarto protocolo", más allá de lo atrevido de su premisa, no termina nunca de despegar: a veces, el realismo en el cine es el enemigo de la entretención. No quiero decir que la peli sea mala (no lo es), pero sí es un thriller un tanto rutinario. Tiene algunos destellos por aquí y por allá de lo que podría haber sido con una dirección más vibrante o con un mayor sentido de la urgencia para los personajes, pero no se da. Pero se lo perdonamos, porque a cambio tenemos una de espías que se enraiza en el suelo del realismo. Quienes hayan seguido durante su tiempo este blog Cine 9009 saben el afecto que acá le tenemos a James Bond, pero también entendemos que así como deben haber pelis de acción y adrenalina por todo lo alto, también se agradecen las visiones más pegadas a la tierra sobre los mismos temas.

-- Pierce Brosnan. Es que el hombre se roba la peli como malo bruto. Seguro que las chicas lo ven de chico malo acá y se les mojan las bragas (no estoy bromeando). La escena casi al inicio de la peli en que se despacha a un pobre tovarich es de una brutalidad exquisita, y mucho de la escena funciona porque de verdad te llegas a creer que Pierce Brosnan es un malparido de mierda capaz de hacer lo que se ve en escena sin que le tiemble un condenado pelo. A su lado, aunque técnicamente es el héroe, en realidad Michael Caine se queda como un segundón, y ya sabemos lo difícil que es dejar a Caine de segundón en cualquier cosa (bueno, en esos años venía de rodar "Tiburón IV", así es que quizás eran sus horas bajas). Tienes también a Ned Beatty como un ruso pelotillero (sí, leñe, el patiño de Lex Luthor en "Superman"), a la buenorra de Joanna Cassidy también como rusoska (la replicante que aparece siendo tiroteada medio en pelotas por Harrison Ford en "Blade Runner"), y Julian Glover como jerifalte de mierda justo un par de añitos antes de ponérselas canutas a, vamos mencionándolo otra vez, Harrison Ford en "Indiana Jones y la última Cruzada".

-- Escenas memorables. Pierce Brosnan y Joanna Cassidy construyéndose, así como quien se fuma un puchito, una bomba nuclear, tan panchos ellos. Por escenas como ésta es que vale la pena ver la peli.

IDEAL PARA: Fanáticos del cine de espías, seguidores de Frederick Forsythe, y hembras y gays babeándose por Pierce Brosnan.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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