11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 15 de mayo de 2014

"El informe pelícano" (1993).


-- "The Pelican Brief". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Julia Roberts, Denzel Washington, Tony Goldwyn, Stanley Tucci, Sam Shepard, John Heard, James B. Sikking, Cynthia Nixon, William Atherton, Robert Culp, John Lithgow, Hume Cronyn, Ralph Cosham, Jake Weber, Anthony Heald, Nicholas Woodeson.
-- Guión: Alan J. Pakula, basado en la novela de John Grisham.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "El informe pelícano" en IMDb.
-- "El informe pelícano" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Vemos una escena de ésas en que "te vamos a mostrar algo perfectamente anodino, pero que no te explicaremos para que te quedes preguntándose WTF fue eso". En este caso, un grupo de gente protestando contra un vejete terminal, y con Denzel Washington conversando con él destoquello. Luego, fotogramas más adelante, el vejete terminal aparece muricido. No muricido de que se le acabó la cuerda, sino más bien de que se la acabaron. En paralelo, en un cine porno (y a juzgar porque sólo se escucha JAF-JAF masculino y ninguna hembra gimiendo, debe ser un cine porno gay), a otro tipejo van y le pasan una cuerda por el pescuezo (¿asfixia heteroerótica? ¡Misterio, misterio!). La prensa de inmediato salta, incluyendo al Presidente de Estados Unidos, porque los dos jueces eran de esa especie que sólo existen en los Yueséi: ¡¡¡RADICALES QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES!!! ¿Fueron grupos radicales que se deshicieron de ellos? En paralelo vemos a Julia Roberts asistiendo a clases de leyes (tan oronda a sus entonces 25-30, y ella jovencita lo que se dice jovencita nunca se vio), haciendo lo que siempre se hace en las pelis de "clases de leyes": debatiendo con el profe acerca del fallo estoquello. Algo después vemos que la Julia Roberts... ¡se acuesta con su profe! (O sea, siendo Jólivu, y siendo la Roberts, no se ve actividad coital por ninguna parte, se subentiende del diálogo, eso es). La Julia Roberts, que es más lista que el hambre, como que se subió a bordo de esta peli sólo de haber leído la novela y sin leer el guión, va e investiga, mete las narices en estoquello, y da con una teoría, que... ¿se la explica a su profe/follamigo para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. En vez de ello la escribe en un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). Escena siguiente, ella y su profe/follamigo salen de un bar, pelea, ella se va por su cuenta, él se sube al auto... ¡¡¡BOOOOOOMMMMMM!!!, el profe y su pija follastudiantes vuelan hasta el séptimo cielo. En el carro, a la Julia Roberts le preguntan nombre, apellido, grupo sanguíneo, dirección Féisbuk (no existía en ese tiempo, pero si es por exagerar...), un poli, y después cuando el poli se va, APARECEN LOS POLIS DE VERDAD a interrogarla... OH-CRAP. En paralelo, el Presidente de los Yueséi, que está en horas bajas, reelección, whatever sea necesario para mantener la trama funcionando, recibe la noticia de que alguien descubrió que existe una conspiración relacionada con un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). ¿Y el tipejo se la explica al Presi para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. Más conversación críptica, no nos enteramos de nada... (Bueno, algo sobre culpar a los terroristas blablablá, joer, si suena casi post 9-11). ¡Ah! Y a la Roberts comienzan a perseguirla. Ah, bueno, y Denzel Washington sigue dándose vueltas por ahí, por si no se acordaban de que también estaba en la peli...cula (está en el afiche promocional y tal, pero Sean Bean estaba en el afiche promocional de Juego de Tronos, y ya ven...). Como a la hora de peli y más (joer, sí, así de lenta, qué vendrá después en materia de thrillers, ¿¿¿SUSPENSO EN EL MUNDO DEL CARACOLÓDROMO???), recién se juntan los jodíos. ¿Y la Roberts le explica al Washington la conspiración para que los espectadores nos enteremos? Sí, señores, esta vez sí nos explican que existe una conspiración relacionada con un informe que, sí, algo tiene que ver con peli...canos, si está en el título de la peli...cula. Pero los espectadores igual no se enteran de nada, si total, a esas alturas del partido la mayoría ya se ha dormido o, para honrar el título de la peli, se las ha emplumado... como los peli...canos, eso es.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hubo una época en donde John Grisham era la chicha en cacho. ¿Quién, dice usté? A eso me refiero. Las pelis Grisham eran casi un subgénero del cine, fueron taquilleras y tal, pero de ellas, hoy en día nadie se acuerda (o si las recuerdan, es por las pelis en sí, no por ser una Grisham Movie). Todos quienes se han tragado más de una, reconocen el patrón. Un abogado joven e idealista, se enfrenta a lo que por lo general es una conspiración en las alturas, alguien que está moviendo el sistema como piezas de ajedrez, una conspiración por lo general que viene desde la derecha corporativa, que obvia la parte de enviar abogados y prefiere los matones de toda la vida para fijar el problema, aunque al final el abogado gana por lo general con alguna clase de trato porque EL SISTEMA FUNCIONA. Es la plantilla básica que (con variaciones) siguen "El cliente", "Tiempo para matar", "Hasta que la muerte nos separe" o "Tribunal en fuga". Pero antes de ésas, la bomba estalló con "Fachada", con ¡¡¡TOM!!!, en 1993. Y el mismo año salió OTRA Grisham Movie, que es ésta. Con Alan J. Pakula en la dirección, presto a reverdecer sus laureles de director de cine de denuncias (las escenas en el periódico tienen un cierto regusto a su antigua peli "Todos los hombres del Presidente"), y que había conseguido mandarse una con "Se presume inocente", y no mandarse una con la siguiente "Juego de adultos" (debe haber pensado que qué pasa si sumamos periodismo estilo TLHDP y abogacía estilo SPI y tenemos esto). Con una Julia Roberts entonces ultrahot en taquilla ("Mujer bonita", "Línea mortal", "Durmiendo con el enemigo", "Todo por amor", "Hook"), aunque todavía obligada a mostrar algo de (no mucha) carne, como una escena de lencería gratuita acá. Y un Denzel Washington que en ese mismo año estaba también al tope como abogado en "Filadelfia". La peli fue un taquillazo en toda regla, la décima del Top Ten de 1993 (compitiendo contra "Parque Jurásico", "El fugitivo" y "La lista de Schindler". Y también segundona respecto de la otra Grisham Movie del año que fue "Fachada"), aunque no le fue tan bien con la crítica. Y ha quedado... ¿como un clásico de la década? ¿Como un clásico menor? A ver, veamos, ¿cuántos de ustedes recordaban siquiera que esta cosa alguna vez se rodó?

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad es que "El informe pelícano" ha envejecido fatal. Ya no era material de excelencia en sus años, y pasados ciertos ganchos de taquilla (el reclamo de la Roberts y el Washington, principalmente), sus defectos se hacen todavía más evidentes. El problema del argumento es que es demasiado arquetípico. Hay cierta información sensible (el famoso informe en cuestión), y un grupo de villanos de esos "conspiración sin rostro" con matones a sueldo van detrás. Hemos visto cincuenta millones de versiones de este cuento, y ésta es una más. Cuando se cuenta este cuento, hay dos maneras de hacerlo bien. Una es que acompañemos al prota a lo largo de la investigación, sea en plan carrera contra el tiempo, sea en plan "descubrir el BIG SECRET antes de que nos maten por meter la narices en donde no deberíamos": el suspenso viene dado por qué tan grande va a ser la bomba de revelación al final. "Fachada", por mencionar una Grisham Movie, sigue más o menos este esquema (aunque lo ocupa la primera mitad de la peli, y la segunda se trata de ver a ¡¡¡TOM!!! tratando de salvar el culo). Y el otro es mostrar las cartas al espectador desde el inicio, exponer toda la conspiración con lujo de detalles y con copia por triplicado (sea que el prota sepa, sea que no), y transformar el asunto en una partida de ajedrez y que gane el bastardo manipulador más bastardo manipulador (parece irrazonable, pero piénsenlo: tanto Columbo como James Bond han tenido larguísimas continuidades usando este último sistema). "El informe pelícano" se queda con una combinación de ambos: la prota sabe, los malos saben, pero el espectador no. En definitiva, eso significa que cuando vemos la peli, no tenemos idea de por qué se están agarrando las mechas, o qué tan importante es el asunto en cuestión. Lo guardan hasta la mitad de la peli...cula, y cuando lo revelan, resulta que todo el p*** asunto era... por unos peli...canos. O sea, por la corporación malvada que quiere cagarse en unos peli...canos. Vale, mucho dinero en juego y tal, pero la cara de WTF del espectador puede llegar a ser muy épica aquí. "¡Qué tanta alharaca por unos cisnes muertos!". Perdón, "¡Qué tanta alharaca por unos pelícanos muertos!". Lo de los cisnes muertos era por una compañía maderera del sur de Chile, a comienzos del XXI, en un abracadabrante ejercicio de deficcionalización, de grandes empresas chilenas plagiando a Jólivu, para que después digan que las peli...culas no enseñan maldades a los espectadores. Si a eso le sumamos que los malos malosos son unos tarados de campeonato (porque resulta que el jodío informe es una teoría sin mayor evidencia fáctica aparte del "miren qué sospechosas las conexiones aquí y allá", pero sin pruebas tangibles, y además una que no iba a saltar más alarmas, entonces la mejor manera de concitar atención sobre el mismo y cargarse la conspiración es justito hacer lo que hacen los malos, o sea, enviar matones a matar a la que escribió el informe, en vez de desacreditarla y tratarla como una lunática conspiranoica como los hay tantos hoy en día en interné), y ADEMÁS la lata dura dos horas y media de acción no particularmente percutante (porque la cosa va de: STAGE 1, nos salvamos de un intento de asesinato, STAGE 2, nos salvamos de otro intento, STAGE 3... seguro que estaban pensando en el videojuego, los jodíos), pues apaga y vámonos. ¿Lo bueno de la peli? Bueno, si pones a Julia Roberts y a Denzel Washington como protas, es imposible que no te salga ALGO bueno. Sumémosle un Robert Culp como Presi de los Estados Unidos (actorazo de carácter fallecido en 2010 a los 80, que se le daban muy bien los roles de bribón simpático), Robert Lithgow como el jefe de Denzel Washington, y la cosa mejora algunos enteros, la posibilidad de carcajearse con una Cynthia Nixon pre-"Sex and the City" haciendo un rol-casi-cameo, y un en ese entonces todavía no muy conocido Stanley Tucci como el asesino de los malos, la cosa mejora algo. Pero sea cual sea la opinión de turno, desde lo insufrible hacia arriba, es muy difícil que suba más allá de "está OK". Es un thriller promedio, y poco más. Si estás bien con eso, perfecto. Pero si esperas la peli que te va a hacer vibrar y ponerte al borde de la butaca, olvídalo. Por suerte, es muy poco probable un remake. Si la ambientaran en 2014, la Julia Roberts iría y soltaría la bomba del informe por interné, y el remake de "El informe pelícano" sería un cortometraje de diez minutos. Bueno, TAMBIÉN hay Oscares para los cortometrajes, así es que alguna posibilidad tendría un remake, de todos modos.

IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s y devoradores compulsivos de thrillers.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 11 de noviembre de 2012

"Todos los hombres del Presidente" (1976).


-- "All the President's Men". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Dustin Hoffman, Robert Redford, Jack Warden, Martin Balsam, Hal Holbrook, Jason Robards, Jane Alexander, Meredith Baxter, Ned Beatty, Stephen Collins, Penny Fuller, John McMartin, Robert Walden, Frank Wills, F. Murray Abraham.
-- Guión: William Goldman, basado en el libro de Carl Bernstein y Bob Woodward.
-- Banda Sonora: David Shire.

-- "Todos los hombres del Presidente" en IMDb.
-- "Todos los hombres del Presidente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Son tiempos tenebrosos para Estados Unidos. Están perdiendo Vietnam, los hippies están desbordando por el ala izquierda (aún), y corre para la reelección... ¡¡¡RICHARD NIXON!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO, TENGAN MUCHO MIEDO!!! En medio de todo eso, un guardia (negro, como buen personaje secundario en peli de los '70s) del hotel o edificio o lo-que-sea Watergate, descubre que un grupo de ladrones se ha metido a una oficina demócrata. Un estúpido error por parte de los infiltradores (apagar el crucial aparatito de comunicación) los deja indefensos, y los cazan como zorros en una zorrera. En el diario Washington Post empiezan a pelotearse, que si va a política porque las víctimas eran las oficinas del Partido Demócrata, que si va a la crónica roja porque son ladrones... al final acaba en policiales, y los periodistas del rubro empiezan a investigar. Al joven Bob Woodward, la nariz le salta de una cuando descubre que los ladrones tenían bastante dinero en los bolsillos y por lo tanto no necesitaban robar, y además alguien les ha designado un abogado muy empingorotado, no la clase de defensor de oficio apático y abúlico que suelen ganarse los cacos de poca monta de toda la vida. Así es que empieza a echar a andar sus contactos para investigar qué pasa. El asunto parece en un callejón sin salida, hasta que aparece el contacto definitivo: un tipejo llamado Garganta Profunda (sí, como la peli porno, qué pasa con eso, si los espías también tienen su humor macarra), que les da el consejo supremo ("follow the money"). La batalla por limpiar el nido de ratas del que Watergate es la última punta de la madeja, ha comenzado, y la batalla llegará hasta arriba, hasta muuuuuuy arriba.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Más de tres décadas antes de que Jack Bauer terminara macarramente un episodio de la quinta temporada de "24" diciendo "vamos a derrocar al Presidente de los Estados Unidos" (y lo hace, el mal parido, pobre Charles Logan, y es que Jack Bauer es mucho Jack Bauer), ya le habían dado el bajo a Richard Nixon, uno de los más nefastos Presidentes que ha pasado por la Casa Blanca. Porque Kennedy era putero, Jackson un borrachín y George W. Bush... no, no defenderé a George "segundas partes nunca fueron buenas" Bush. Pero Richard Nixon fue un traidor contra los principios esenciales de la democracia que (se supone, en teoría, sobre el papel, al menos) informan o deberían informar la vida política de los Estados Unidos, desde los Padres Fundadores en adelante (ya saben: George Washington, Thomas Jefferson, Buffalo Bill, Lassie...). Y contra eso, no hay apertura de relaciones con China ni retiro de Vietnam que valga. Ya Estados Unidos había tenido un golpe recio con los famosos Papeles del Pentágono (véase "Los papeles del Pentágono" aquí en Cine 9009), y ahora venía el siguiente golpazo. Que demostró lo podrida que estaba la democracia en Estados Unidos. O sea, si el único que defiende a Richard Nixon con su cuestionable hacer en Watergate es el reaccionario y carca de Paul Johnson (el tipo tiene la cara de alegar que Watergate fue un golpe de estado de los demócratas... ¡y lo dice en serio!), entonces malas flautas musicalizan mi obra, gracias. Los artífices de darle puntazo al cabrón de Nixon fueron dos periodistas del Washington Post, que ayudados por el espía con chapa de peli porno, se las arreglaron para tumbar a un Gobierno solitos (años después, tanto de los hechos como del libro y la peli, se supo que Garganta Profunda era el segundo en la cadena del FBI, y parece que no lo hizo por patriotismo sino porque estaba ofendido de que no le permitieran seguir subiendo, el muy ladino, pero en fin, aunque no sea muy héroe, el tipo sí pasa por antihéroe, ¿no?). Y como América es la Tierra de las Oportunidades y eso de que los héroes lo hacen todo en forma noble y desinteresada y dicen eso de que "donde haya una injusticia habrá una pelea" es sólo para las pelis, resulta que los de verdad, los periodistas Woodward y Bernstein, se publicaron un libro, un poco a instancias de Robert Redford, que ya se relamía pensando en la peli que le daría aún más éxito, un premio Oscar, el beneplácito de los bienpensantes (el síndrome "Leones por corderos"), etcétera. Y ahí salió la peli. Que hasta el día de hoy tortura a los noveles estudiantes de periodismo, vendiéndoles la moto de que su profesión cambiará al mundo, que el periodismo investigativo sigue vivo, que a alguien le interesa de verdad leer profundos y prolijos reportajes en vez de las fotos en bikini de Kim Kardashian, etcétera. Bueno, se la sacan barata. Tengo un amigo abogado al que su profe de Derecho Procesal lo hizo leer "El proceso" de Kafka. Quizás a las aprendices de escort en Las Vegas los hagan leer "Los 120 días de Sodoma", vaya uno a saber. Pero para una profesión tan sosa como la de periodista (una que hoy en día es más o menos copy-and-paste el último cable de Reuter, o sentarse a escuchar pasivamente en las conferencia de prensa de los jerifaltes del ejército de ocupación en Irak), se merecen una peli tan sosa como "Todos los hombres del Presidente".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli es considerada una de las más inspiracionales oh-my-god-ever jamás realizadas. Es la quintaesencia de la peli de "el individuo contra el sistema", el ciudadano común y honrado que arriesga el trabajo, la reputación y la vida por desenmascarar un sistema corrupto hasta la médula. Y qué joer, a todos nos gustan esas pelis porque sabemos y olemos que eso de la democracia es una patraña y que cuando la Revolución Francesa y prólogo norteamericano y epílogo sudaca, en realidad fue un golpe de estado de la burguesía citadina contra los aristócratas ramplones, y que en el fondo "contra Franco estábamos mejor". Claro, después sales del cine y vas a la vida cotidiana y las cosas siguen tan podridas como siempre, pero al menos tuviste tu escapismo de dos horas. En ese rubro, "Todos los hombres del Presidente" funciona bien. El problema es que si sabes algo más de Historia, o lisa y llanamente sobre cómo funcionan las cosas, como que el asunto pierde fuelle. En primera, sabemos que el misterioso Garganta Profunda no era ningún héroe, sino un tipo que quería hacer rodar del tapete a Richard Nixon. En segunda, Woodward y Bernstein después hicieron una carrera posterior bastante oscura, y vivieron del cuento sus buenos años ya. En tercera, la democracia de Estados Unidos no mejoró un pelo. Y en cuarta, algo que en la peli se omite, aunque obligaron a Charles Logan... er, perdón, a Richard Nixon a renunciar, apenas llegó su vicepresi Gerard Ford al cargo (sí, joer, el mismo que después fue amigo de Homero Simpson), lo primero que hizo fue firmarle una amnistía plena y completa, y una bajada de pantalones no porque estoy demasiado gordo y se me atora el cinturón.

-- Además, la peli se ciñe estrictamente a los términos históricos. Claro, no era cosa de ponerse como en otra peli inspiracional como lo es "Los intocables", entre otras razones porque ahí habían balas y acá no, pero no es lo mismo la trepidante aventura de un grupo de agentes del FBI persiguiendo a un capo alcohotraficante, que unos periodistas tratando de tumbar a unos hombres sin rostro de una administración gubernamental sobre la cual nadie más allá de los círculos académicos sabe distinguir al perro del gato. Así es que desfilan nombres y nombres, y en realidad esos nombres no nos importan mucho, porque al final "todos son corruptos". La peli se la pasa batiéndose entre llamadas telefónicas, viajes y entrevistas en el domicilio de las personas, e incluso este tipo de escena (hablar con la gente en sus casas) fue rodada con mucho más sentido del drama en "Erin Brockovich", por ejemplo. En definitiva, en esta peli nunca llegamos a sentir el verdadero sentido de la urgencia de todo el asunto. ¿Histórica? Sí. ¿Bienpensante? También. ¿Cinematográficamente golpeadora? No, definitivamente no. Mención sea hecha de que el director es el irregular Alan J. Pakula, que ha dirigido... bueno, enunciaré las pelis y dejaré la evaluación a criterio de ustedes: "La decisión de Sophie", "Se presume inocente", "Juegos de adultos", "El informe pelícano", "Enemigo íntimo"...

-- Lo más defendible de esta peli es lo actoral. Robert Redford hace su clásico papel de galancete heroico, y hace una estupenda dupleta con Dustin Hoffman (ver a Hoffman en su escena con sobredosis de café está genial). Y el bueno de Jason Robards (el jefazo de los protas) se llevó un Premio Oscar al Mejor Actor Secundario mejorando un rol que en realidad sobre el papel no tenía mucha substancia. Aparece también Jane Alexander, en una escena bastante breve, robándose la cámara en ella (la chica después coincidirá de nuevo en un papel mucho más extenso y en donde demostrará su buena química con Dustin Hoffman nuevamente, en "Kramer versus Kramer"). Y Hal Holbrook, el que tiene los huevos de interpretar a un personaje que se hace llamar "Garganta Profunda" (aunque más huevos tenía el original, que inventó el sobrenombre), consigue de verdad verse imponente. El que sí de frentón actúa pésimo es Richard Nixon, que... er... ejem... a ver... no, parece que no es un actor, parece que es él mismo quien aparece en los noticiarios. Bueno, disculpen, no siempre se gana.

IDEAL PARA: Ver una peli inspiracional que con un poco de sentido común no inspira demasiado, precisamente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 17 de enero de 2008

"Enemigo íntimo" (1997).


-- "The Devil's Own" (título original en inglés), "La sombra del diablo" (título en España). Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brad Pitt, Margaret Colin, Rubén Blades, Treat Williams, George Hearn, Mitch Ryan, Natascha McElhone, Paul Ronan, Simon Jones, Julia Stiles, Ashley Carin, Kelly Singer, David O'Hara, David Wilmot.
-- Guión: David Aaron Cohen, Vincent Patrick y Kevin Jarre, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Enemigo íntimo" en IMDb.
-- "Enemigo íntimo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1972. Una devota familia de irlandeses está tranquilamente dando las gracias a esa criatura de ciencia ficción llamada "Dios", cuando de pronto la protección divina se les acaba, y la familia es limpiamente masacrada por un grupo de sicarios. En respuesta, el pequeño hijo superviviente decide que la vida es una mierda, después de todo, y se hace terrorista (¡gran boceto de la psicología del personaje, yeah!). Pero como a comienzos de los '90s son malos tiempos para el IRA (la peli es de 1997, pero está ambientada en 1992-93), pues bien, el hijo pródigo de la nación irlandesa se marcha para buscar nuevos horizontes en América. Su red de contactos lo instala entonces en el sótano de la casa de un policía rodeado de mujeres, su esposa y sus tres hijas (¿así, tan fácil, a un perfecto desconocido... UN POLICÍA...?). ¿Creen ustedes que nuestro mijo terrorista escarmienta? Pues no. Porque a medida que se hace amiguete con el polizonte, también empieza a las andadas, buscando comprarse armas para el IRA y seguir fomentando la revolución, los bombazos, los niños destripados por el C-4. Lo de siempre, vamos. ¿Alcanzará nuestro poli a descubrir los pasos en que anda su nuevo protegido, antes de que a su familia le pase algo malo, muy, pero muy malo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el post 2000 los terroristas musulmanes son la moda, en los '90s tenían presencia significativa los malos del IRA, el Ejército Revolucionario Irlandés. Entre las pelis con "malo IRA" están "Lluvia de fuego", "Juego de patriotas", "El juego de las lágrimas", y un pequeño etcétera (no contamos "En el nombre del padre" por no ser los malos del IRA, pero a los protas los confunden con gentes del IRA); todas ellas presentan un retrato bastante poco favorable, por no decir poco interesante, de estos terroris, obviando el contenido político de sus proclamas a favor de la espectacularidad de la bomba volando un tranquilo y soñoliento pub inglés. "Enemigo íntimo" trató de hacer algo así como plegarse a la moda. Alguien discurrió que era buena idea entonces juntar a dos chulolindos como Harrison Ford y Brad Pitt, con la vieja fórmula "estrella consagrada vs. estrella ascendente". El problema es que el tiro salió por la culata porque ambas estrellas se miraron con odio en los ojos. Ford consideraba a Pitt como un entrometido advenedizo, y quería que la peli fuera sobre su personaje de policía. Pitt, por otra parte, ya se había hecho un lugar con "Entrevista con un vampiro", "Leyendas de pasión", "Los siete pecados capitales" y "Doce monos", así es que no estaba para dejarse chulear por ese viejecito gagá que alguna vez fue Han Solo e Indiana Jones, pero es que ahora son los '90s y tú al asilo, Ford, ¿OK? El resultado del choque de egos fue todo lo predecible que podía ser. Y si defecación es el nombre del juego, pues bien, hagámosla con estilo y contratemos a Alan J. Pakula, hombre con un prestigio bien ganado como dire de pelis de thriller político ("Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie"), pero que por decirlo vulgarmente, ya no estaba para esos trotes, como que sus últimas pelis habían sido "Juego de adultos", y en particular la desastrosa "Informe pelícano", tan mala que no la dieron en el cable ni los cuervos de Cine Zeta; por cierto, y para la trivia, un misericordioso accidente de tránsito que cegó de una manera muy bizarra la vida del señor Pakula poco después (un camión soltó por accidente un tubo de metal que cayó sobre su cabeza, lo sacó del camino y lo mató), a la arterioesclerótica edad de 70, le impidió seguir cayendo aún más bajo... ¡Misteriosos son los caminos de la Providencia!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algunos secundarios. Porque de los protas, ni hablar: Harrison Ford hace como que se esfuerza y a veces le resulta hasta creíble, pero mucho menos que en otros roles, mientras que Brad Pitt está claramente a disgusto y verlo actuar es algo parecido a que te metan un enema hasta el esófago. Pero desde su trinchera, Natascha McElhone se defiende bastante bien; en aquellos años la McElhone era la secundaria de lujo en pelis como "Sobreviviendo a Picasso", "El show de Truman" o "Ronin", y algo después en el "Solaris" de Soderbergh, pero por alguna razón desconocida nunca consiguió capitalizar su talento en una carrera actoral de serie A. Otro tanto ocurre con Margaret Colin, y es que el personaje de Harrison Ford no se merece una esposa como ésa (quizás si se hubiera esforzado más en actuar). Y casi para la trivia, aparece como hija mayor de Ford, una Julia Stiles hecha una cría, antes de transformarse en la promesa joven que a estas alturas del partido ya no es promesa ni es joven tampoco (su caída en picado ha llegado hasta el remake de "La profecía"). Mención aparte merece también la banda sonora de James Horner; por cierto, digamos que el señor Pakula usa la música incidental con contención, un poco al estilo del thriller setentero, en el cual es más importante el ruido ambiente (o el silencio ambiente) que extorsionar emocionalmente al público con música estridente que le diga qué debe sentir a cada instante. Aparte de eso, todo el resto está fatal. La subtrama del policía compañero corrupto, interpretado por el latino Rubén Blades para más inri, simplemente sobra, y además, por ser el compañero latino del héroe, ya sabemos de entrada que va a morir (en "Harry el Sucio" el compañero latino se la sacó más barata, sólo lo enviaron al hospital, pero es que ése no era corrupto). La película insiste en echar por la borda el suspenso del thriller, a favor de crear ambiente dramático con los personajes, opción que es suicida si los actores que interpretan a los personajes echan más tiempo en putearse unos a otros, que en actuar bien. Además, la historia del tráfico de armas es más lineal que las "curvas" de Kate Moss. Y ni hablar del final, precedible a más no poder.

IDEAL PARA: Hmmm... Hmmm... No, la verdad es que no se me ocurre para qué o quién podría ser ideal esta película. ¿Quizás para treintonas enamoradas de Brad Pitt, o cuarentonas enamoradas de Harrison Ford...?

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