11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Brad Pitt. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Brad Pitt. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de octubre de 2015

"Los siete pecados capitales" (1995).


-- "Se7en" (título original en inglés), "Pecados capitales" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Richard Roundtree, R. Lee Ermey, John C. McGinley, Kevin Spacey, Julie Araskog, Mark Boone Junior, John Cassini, Reg E. Cathey, Peter Crombie, Hawthorne James, Michael Massee, Leland Orser, Richard Portnow, Richard Schiff, Pamala Tyson, Daniel Zacapa, Alfonso Freeman, Harris Savides, Andy Walker, Richmond Arquette.
-- Guión: Andrew Kevin Walker.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "Los siete pecados capitales" en IMDb.
-- "Los siete pecados capitales" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una ciudad no especificada de Estados Unidos en donde todo es óxido y lluvia, hay un policía negro vejete que sabemos que va a ser cool porque es MORGAN FREEMAN. En la época en que, hagan memoria... ACTUABA. El caso es que al Morgan le asignan... ¿una señora Daisy? Oh, no, por supuesto que no. Le asignan un joven y ambicioso policía, Brad Pitt cuando estaba en la cresta de la ola como el galán mojabragas de Jólivu. Ambos deben investigar la muerte de un tipo que aparece... ¿no han visto la peli? Bueno, lo describiré. Un gordo obeso mórbido cuya grasa daría para volver al peso normal a como veinte clones de Gwyneth Paltrow, con la cabeza hundida en un plato de espaguetis. El Brad Pitt empieza a dárselas de estoquello, y el Morgan Freeman se cabrea y lo manda a tomar vientos. (A ver cuántas chicas vieron esta peli en el cine para alimentar sus fantasías húmedas con Brad Pitt, y al ver la escenita ésta buitrearon de una toda la ración de vómitos agendada para mantenerse flacas durante la semana). El caso es que Brad Pitt, con modales macarras que parecen casi autoparodia, le hace flor pará 'e carros al Freeman porque, oye, tú eres un vejete y además feo, mientras que yo soy jovencito y arrastro a la chica que se me pegangana, así es que más respeto con lo HOTTIE. El Morgan Freeman dice que pa' estarse jo'iendo la última semana de trabajo con un chuloputo merda, mejor que lo asignen a casos separados. El jefazo, como hay que poner problemas, quiere no, quiere no, quiere no, al final bueno-ya. Al Morgan Freeman lo dejan en el caso, y al Brad Pitt lo mandan a un caso un poquito menos sangriento, el de un abogado (porque como todos sabemos, los abogados son vampiros porque tienen carencia de sangre en las venas). Y bueno, sucede lo que cualquiera puede adivinar: tenemos a dos actores con tremendo cartel, al Freeman y al Pitt, así es que no vamos a desperdiciar a ninguno corriendo por separado en una historia B cuando podemos concentrarlos a los dos en la historia A, de manera que al final resulta que los dos casos igual están conectados. Morgan Freeman entonces descubre, porque será poli y too pero es más listo que el hambre y culto además, que el asesino está escenificando los SIETE PECADOS CAPITALES. Porque verán, para algunos la Edad Media no termina todavía. Vendrán más asesinatos, y... ¿podrán nuestros héroes impedirlos? ¡Por supuesto que no! Porque qué gracia tiene que una peli se llame "Los siete pecados capitales" si agarran al fulano cuando está cometiendo su cuarto asesinato, digamos, y desperdiciamos otros tres bonitos asesinatos porque sí, ¿verdad?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Qué época aquélla. David Fincher pertenece a la primera gran oleada de directores que se habían cultivado menos en el mundo del cine, que en uno bien diferente, más taquilla, más rompedor: el videoclip MTV. No es que los directores de cine no grabaran antes videoclips o comerciales (Ridley Scott dirigió el famoso spot 1984 para Apple, y su hermano Tony Scott había rodado un videoclip para George Michael, pero ambos ya tenían currículum en el cine a sus espaldas, mientras que Fincher partió con videoclips y de ahí subió al cine). Alguien olvidó que es más fácil enseñarle a un cineasta a hacer videoclips, que a un videoclipero a hacer cine, por lo visto. De todas maneras el asalto era inminente: después de todo... ¿no se había vendido YA A MEDIADOS DE LOS '80S el concepto de "Miami Vice" como "MTV cops"? En paralelo, un tipo llamado Andrew Kelvin Walker, que trabajaba para Tower Records (una red de tiendas de venta de discos que era más o menos análoga a Blockbuster en el mercado del videohome, o sea, una plaga imparable cuya gran afición era reventar a la competencia más pequeña hasta que Internet los reventó a ellos), y de cuya experiencia salió... ¿un lindo relato de ponies rosados y arcoiris? Por supuesto que no: salió el guión de esta peli. Eso es síndrome postraumático y no lo de Vietnam. Resulta hilarante observar, a la luz del éxito, taquilla y fama posterior de la peli, que nadie quería el guión. ¿El guión escrito por un perfecto desconocido que además NO ES UNO DE LOS NUESTROS PORQUE NO ES JUDÍO, y que en realidad tiene un argumento que es apenas una excusa para concatenar asesinato molón tras asesinato molón? (Joer, los de "El juego del miedo" se mandaron siete con la misma premisa a partir de 2004, siete, cuéntenlas bien, pero una década antes, nadie tenía idea). Al final alguien compró el guión, pero encontraron el final demasiado poco Hollywood (ya saben, la tierra de los finales felices), así es que lo reescribieron, cambiándolo por una EMOCIONANTE CARRERA CONTRA EL TIEMPO para salvar a la esposa del poli joven. Y entonces, alguien pensó en David Fincher. Que después de todo, tan mal no lo había hecho con su peli debut, "Alien 3" (universalmente masacrada como una pésima peli de Alien y un muy poco promisorio debut para Fincher, aunque en estricto sentido, ni la peli es tan mala, ni tampoco la culpa es de Fincher sino de los cincuenta millones de cocineros que echaron a perder el pastel). Así es que le enviaron... el guión equivocado. El original, sin la reescritura HAPPY ENDING. Ups. A David Fincher le gustó, y decidió que le daría una segunda oportunidad a Hollywood. Cuando llegó, se encontró con que el estudio no quería rodar el guión original, quería rodar la revisión. Maldita sea. David Fincher dijo que se bajaba si no lo dejaban rodar el guión de verdad. Estuvo a punto, pero al coro se sumó Morgan Freeman. Y después, Brad Pitt. No es que estuvieran largos de estrellas para rodar la peli (el rol de Brad Pitt originalmente iba a ser para Denzel Washington, lo que hubiera sido la repipa, pero éste decidió que el guión era demasiado sanguinolento... ya tuvo el Washington tiempo para arrepentirse después. En cuanto al rol de Morgan Freeman, se lo quisieron ofrecer a Al Pacino, que prefirió ir a rodar "La sombra de la corrupción", y después a darse de cabezazos contra el Muro de los Lamentos de las malas decisiones fílmicas). Tampoco querían a Gwyneth Paltrow arriba, pero como en esa época algo pasaba con la Gwyneth y el Brad (¿recuerdan esos tiempos? ¿Antes de Brad y Jennifer? ¿Antes de Brad y Angelina?), al final éste insistió y se mantuvo a la Gwyneth. Al final, después de todos esos accidentes, la peli terminó siendo estrenada. Con éxito inmediato. Costó 30 millones de dólares, hizo 327. La crítica la adoró. David Fincher ascendió al Olimpo fílmico, y si bien después su carrera ha sido más o menos irregular (nunca ha caído demasiado bajo, pero también su condición de darling se ha desvanecido algo con el paso del tiempo... es el precio de la integridad artística, por supuesto), nunca ha dejado de ser amado por todo cultureta hipster con el corazón bien puesto. Por no hablar de los cincuenta millones de clones que siguieron de esta peli, el más destacado de los cuales es por supuesto la mencionada "El juego del miedo". Nada mal, sr. Fincher, nada mal. ¿Sería mucho pedirle ahora que rodara una peli que fuera menos estilo y algo más de substancia?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Considerando que "Los siete pecados capitales" es una de las pelis más famosas, vistas e influyentes de los '90s, hasta el punto que su famoso giro de tuerca final es tan conocido y por lo tanto tan poco misterioso como el significado de "Rosebud" en "El ciudadano Kane" de Welles o la verdadera solución del asesinato en "Psicosis" de Hitchcock, resulta increíble observar lo mal que ha envejecido. No es una mala peli, en lo absoluto. Pero sí que es una peli demasiado "muy de su época". Un par de razones lo evidencian. Por un lado, la fórmula de "Los siete pecados capitales" (investigación policíaca, fotografía cochambrosa, asesinatos over-the-top, un cierto toquecillo sobrenatural-quizás a ratos) ha sido explotada después hasta la saciedad ("Poseídos", "El juego del miedo", "Captivity", el torture porn en general... y de hecho ni siquiera es una idea nueva porque es más que nada un refinamiento y americanización de lo que los italianos venían haciendo desde el giallo en adelante), y frente a sus imitadores, no se puede decir que "Los siete pecados capitales" sea más icónica o profunda, si no es por el hecho de ser "la primera". En segundo lugar, el propio Fincher después siguió adelante y rodó pelis mucho más interesantes, redondas y profundas ("El Club de la Pelea", "Zodíaco", "El curioso caso de Benjamin Button", "Red social", "Perdida"). Resulta curioso observar que Fincher mismo comentó alguna vez que "Los siete pecados capitales" era un intento de rodar algo como lo que William Friedkin debería haber rodado después de "El exorcista", curioso porque aunque algo más de dos décadas anterior, "El exorcista" se ha mantenido mucho más firme con el paso del tiempo, ayudado por supuesto que a diferencia de "Los siete pecados capitales", no es un ejercicio de substancia sobre estilo, sino que todo el excelente apartado visual está al servicio de una profunda exploración de nuestra relación con la naturaleza del mal, incluyendo la sexualidad, la culpa, y el valor de la religión, mientras que "Los siete pecados capitales"... bueno, en "Los siete pecados capitales" tenemos apenas un loquito que mata gente y eso es el mal, y punto. Es fácil ver por qué la peli enganchó tan bien con la audiencia de los '90s, considerando que en esos felices tiempos en que la Historia se había acabado, la racionalidad surgía triunfante, el libremercadismo era la solución y panacea a todos los problemas del mundo, era también la época en que, en las catacumbas, el movimiento neocon levantaba cabeza. No es por nada que en "Los siete pecados capitales", la religión es identificada explícitamente en la imaginería fílmica con el Medioevo, con grabados vetustos, con una estética lejana a la vida moderna, y el asesino es un tipo sin ninguna real conexión humana (tanto, que no aparece en la peli sino hasta bien el final, y carece de identidad). Es una idea interesante, pero nuevamente las comparaciones son ofensivas y reveladoras a un tiempo. "The Dark Knight" hizo exactamente lo mismo con el Joker, ya que el Joker, al igual que John Doe, no es tanto un ser humano o un personaje como una fuerza satánica suelta sobre el mundo, pero en "The Dark Knight" vemos como esa fuerza satánica influye, pervierte y corrompe a los "buenos" ciudadanos, mientras que en "Los siete pecados capitales", toda esa exploración de nuestra relación con el mal es terriblemente superficial: el mal está ahí, nosotros estamos aquí, el mundo es lluvia y óxido (y desierto, al final), pero igual nosotros somos buenos, nobles y decentes y de una pieza. No hay ambigüedad. Es exactamente el Zeitgeist de los '90s, en donde todos los libremercadistas ateos éramos buenos, y esos idiotas religiosos eran una especie de reliquia del pasado. Claro, después llegamos al XXI, y descubrimos que los talibanes todavía pisaban fuertes (los talibanes que tumban Torres Gemelas, por supuesto, pero también los talibanes que ganan Presidencias en Estados Unidos con sospechosos recuentos de votos en Florida). La peli tuvo las antenitas de vinil para captar eso que estaba viniendo, pero no alcanzó a ser premonitoria porque no exploró mucho más el tema. Es decir, lo dicho: nada de substancia. Sólo estilo. Y si el estilo al final resultó tan fácil de copiar...

-- Si la peli se ha sostenido en el paso del tiempo, es en buena medida gracias a su impecable factura. David Fincher es y ha sido siempre un cineasta de fuste. Habrá rodado pelis mejores o peores, pero de ninguna de ellas puede decirse que le falte un envoltorio bonito. Fácil, ¿no? Bueno, si es tan fácil, ¿por qué Michael Bay se fusila cañonazos de 200 millones por peli y no es capaz de sacarse una que tenga una estética mínimamente decente? Claro, David Fincher venía del mundo del videoclip, blablablá, OK con eso, pero muchos otros que vienen del videoclip no han sido capaces de rodar tan sólido (se me ocurre McGee, cuya estética videoclipera funciona excelentemente bien para "Los ángeles de Charlie", pero en buena medida por el carácter autoparódico de la peli). Capitaneados por Fincher, Morgan Freeman y Brad Pitt entregan dos enormes actuaciones, saliéndose de la dinámica caricaturesca del "poli viejo serio vs. poli joven macarra" para construir dos verdaderos personajes, en lo que acaso es una deconstrucción inconsciente de los tópicos de los dos polis condenados a entenderse (en esta peli, lo de ambos no termina exactamente en amistad abierta, sino en algo a mitad de camino entre la mera tolerancia y la incomodidad... tal y como probablemente sería en la vida real). Al lado de ellos, el resto de los actores son más bien veniales. Sea porque las actuaciones son deslavadas (¿cómo es que Gwyneth Paltrow se hizo una carrera después? Ha actuado bien en algunas pelis, pero es que joer, al día siguiente de verla aquí yo no la hubiera contratado ni para que interpretara a un extra sin diálogo), sea porque aparecen demasiado poco (Kevin Spacey, el caso más notorio). Pero funcionan dentro de lo suyo. Howard Shore por su parte contribuye con un excelente soundtrack, aunque lo suyo ya era cosa de fábrica si se piensa que venía de soundtrackear "El silencio de los inocentes" (aunque, cosas del destino, nadie hoy en día lo identifica con la musiquita de estas pelis porque, vieran ustedes, su trabajo más reconocido acabó siendo uno completamente diferente, la titánica banda sonora de "El Señor de los Anillos" en concreto). Si vamos a tener una peli puro-estilo-nada-de-substancia, entonces por lo menos que el estilo sea bueno. En ese sentido la peli cumple, y cumple muy bien.

IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s, y amantes del cine de horror, policial morboso, y casquería varia.

domingo, 9 de marzo de 2014

"El abogado del crimen" (2013).


-- "The Counselor" (título original en inglés), "El consejero" (título en España). Estados Unidos / Inglaterra. Año 2013.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Michael Fassbender, Cameron Diaz, Javier Bardem, Penélope Cruz, Brad Pitt, Rosie Perez, Richard Cabral, Natalie Dormer, Édgar Ramírez, Bruno Ganz, Rubén Blades, Goran Višnjić, Toby Kebbell, Emma Rigby, John Leguizamo, Dean Norris, Donna Air, Fernando Cayo, Sam Spruell, Carlos Julio Molina.
-- Guión: Cormac McCarthy.
-- Banda Sonora: Daniel Pemberton.

-- "El abogado del crimen" en IMDb.
-- "El abogado del crimen" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La peli se abre con Michael Fassbender HACIÉNDOLE UNA LAMIDA DE ALFOMBRA A PENÉLOPE CRUZ. Como suena. Pero... ambos están en las sábanas y vestidos. Exacto, la peli se abre con la ESCENA DE SEXO MÁS MARUJA DE LA HISTORIA. Joer, qué lejanos los tiempos en que la Penélope exhibía sus alegrías con toda franqueza en el cinezpañó. Además, la escena no tiene ninguna incidencia para la trama, absolutamente ninguna, si el punto era presentar a los personajes, lo mismo bastaba colocar su foto y letritas al lado, estilo créditos de culebrón Televisa de los '70s. En fin. Paso a otra escena en donde vemos que echan en unos barriles lo que evidentemente es droja, todo en un galpón tan cutre y sórdido que hasta se te quitan las ganas de meterte otra pichicata pa' las fosas, quién sabe si los espaldamojás se lavaron las manos antes de manipular el clorhidrato o lo que sea. Otra escena en donde vemos a Cameron Diaz a la que ni la mucha iluminación que le echan encima le disimulan los ya cuarentialgos, junto a Javier Bardem con su mejor cara de actuación a media máquina para justificar el cheque y tal, ambos en una cacería en no sé dónde, con un par de chitas porque los guepardos MOLAN. Después, el prota viaja a Amsterdam y tiene una larga conversación acerca del valor de los diamantes, que... ¿adivinaron? Exacto, no tiene la mayor trascendencia para la peli (bueno, la compra sí, la conversación, no tanto). Luego hay una fiesta organizada por el Javier Bardem, aparece el Máikel Fasbénder, ambos conversan sobre de qué van a conversar un par de machos, pues de mujeres por supuesto, y luego al negocio, algo sobre un cargamento de drojas y qué se yo. Más o menos entendemos que el Fasbénder, que es un abogao, no quería entrar al negocio de la droja aunque defendía delincuentes y narcos, pero ahora sí que le va a entrar, porque bueno, los diamantes no se pagan solos (en otra escena veremos que la roca es para proponerle matrimonio a la Penélope... en la misma peli en donde actúa su maridito Javier Bardem, hehehé). Bueno, conversan de eso y también de las medidas de seguridad del Javier Bardem, lo que en términos de guión al espectador avispado ya le está diciendo que le van a meter la seguridad por todo el tracto. El caso es que después, el Fasbénder va y habla con el Brad Pitt, que también aparece en la peli (tan poco y tan fuera de la trama principal, que cada vez que aparece te das un palmazo en la frente y te dices que ¡JOER, VERDÁ QUE EL BRAD PITT TAMBIÉN ESTÁ AQUÍ!). El Brad Pitt le dice al Fasbénder que oye, los carteles mejicanoh son lo más de lo más, que Mafia Rusa ni que Yakuza, los de México si que saben, son unos cabrones de cuidado, y lo que más le gusta filetearse son abogaos. Con tanto build-up, pues ya sabemos en qué va a acabar, ¿no? El caso es que por supuesto algo sale mal, algo sale muy mal, y de pronto la instrucción es DISPAREN SOBRE EL ABOGAO. Joer, que peli más satisfactoria, ¿no? Podrían rodar una segunda parte en donde el metío en el asunto sea un político, ¿no?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Había una vez un escritor llamado Cormac McCarthy, tan empingorotao él, un nuevo valor de la literatura que en 2013 acaba de cumplir 80. No, no fue error de tipeo, lo escribiré en letras: OCHENTA. (Cumple los 81 en julio, si se lo preguntan). El caso es que al vejete empezaron a adaptarle novelas para el cine. La olvidadísima "Espíritu salvaje" (una sobre cowboys moderniquis en la que actuaba, este mundo es un pañuelo... Penélope Cruz en su etapa folla¡¡¡TOM!!!Cruise), y luego alguien más se arriesga y en 2007 tenemos en las pantallas "Sin lugar para los débiles" (en la que actuaba, este mundo es un pañuelo... Javier Bardem). Y luego le adaptaron "La carretera". Pero al vejete empezó a picarle el bicho de que, oye, tengo 80, algo tengo que dejarle a los nietos, además la típica ambición de escalar una nueva cumbre, vamos a botarnos a... guionista. Y escribió un guión. Con un par. ESTE guión. El cual, por revueltas de Jólivu, acabó yendo a parar a las manos de Ridley Scott, quien parece quería descansar de la Sci Fi después de "Prometeo" (bueno, él y todos nosotros, en realidad). El baile de roles fue bastante impresionante. La peli fue proyectada con Michael Fassbender (eso salió), Angelina Jolie (acabó siendo Cameron Diaz), Jeremy Renner o Bradley Cooper tanto monta monta tanto (acabó siendo... Javier Bardem. Joer), y Natalie Portman (acabó siendo Penélope Cruz, back in Hollywood, y rodando con su maridito de nuevo desde "Vicky Cristina Barcelona"). La peli fue estrenada finalmente en 2013. Con dedicatoria a Tony Scott, el hermano de Ridley que se murició en forma contemporánea al rodaje de esta peli, en 2012. Joer, Ridley, si tanto te preocupaba la memoria de tu hermano, pues te hubieras esforzado en dedicarle una peli un poquitito mejor. Digo yo, ¿no?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algo ha pasado con Ridley Scott. En 2000, cuando después de haber rodado "Alien" y "Blade Runner" empezó a estrenar pelis a cual más infame que la anterior, y nadie daba un centavo por él, sorprendió a moros y cristianos con "Gladiador". Desde entonces es seguro decir que ha profitado de la buena voluntad que le ganó dicha peli. Trece años la separan del abogao 'el crimen ésta que nos ocupa. Y se ha consolidado como un muy resultón director de género: la comedia romántica ("Un buen año"), el drama criminal ("Gánster americano"), el espionaje ("Red de mentiras"). ¿Y después? La caída libre. La decente-pero-poco-más "Robin Hood", la estúpida "Prometeo", y ahora la insufrible "El abogado del crimen", sin lugar a dudas un nadir en su carrera como no lo había alcanzado desde... los 90s probablemente. Bueno, no es tan detestable como "Hasta el límite", aunque sea porque no es tan panfletaria. Pero... Veamos. La peli se trata sobre lo típico, un tipejo de afuera que se mete al tráfico de droja por aquello del money fácil, va por lana y sale trasquilado. Lo mil veces visto (incluso por el propio Ridley Scott, que rodó una versión nigga del mismo cuento en "Gángster americano", y mucho mejor por cierto), pero bueno, al menos podrían contar la historia bien y con eso salvamos el día, ¿no? Pues no. Porque la trama del guión es tan simplona, que alcanzaba para una hora... pero dura dos. ¿Y el resto, el relleno, de qué va? Pues un montón de diálogo filosófico existencialista de baratillo. No hay nada de malo en rodar pelis que so pretexto de una historia, intenten plasmar una filosofía o visión del mundo determinada (joer, la muy subvalorada "1492: La conquista del paraíso" la rodó el mismo Scott). Pero hay que hacerlo bien. De manera coherente. Lo que tenemos aquí es un discurso sobre el mundo de fieras, sobre la naturaleza animal del ser humano, sobre que todos somos depredadores, etcétera, pero está planteado de manera tan forzada, tan antojadiza, que no cuela. O sea, cuando tenemos un montón de personajes que son narcotraficantes o están vinculados al narcotráfico, y de pronto se ponen a dar discursos que ni un filósofo griego óigale usté, pues como que no queda muy creíble. A lo largo de la peli, los personajes dejan de sentirse como personajes y pasan a ser un poco las bocas muertas por las cuales emerge la filosofía de baratillo que nos tratan de vender. O sea, un thriller sin mucho suspenso y una peli filosófica sin mucha filosofía. O de cómo quedarnos con lo peor de ambos mundos. ¿Algo que rescatar? Bueno, la impecable fotografía (digan lo que digan, Ridley Scott sabe como extraerle belleza a cualquier toma, yo creo que el hombre podría rodar a un camello cagando en el desierto y le quedaría como para exposición de fotografía). Las actuaciones, con un Michael Fassbender realmente inmenso y a varios niveles por encima del guión, y bien secundado por un elenco de buenos actores. Las actuaciones son tan buenas, de hecho, que consiguen que el espectador pueda cruzar a través del marasmo del guión depositando un mínimo de interés en las (muy predecibles) peripecias de los personajes. Pero en general, "El abogado del crimen" no es una peli que vamos a recomendar en Cine 9009. Ni como entretención, ni como reflexión, ni como ejemplo de buen cine en general. Ni siquiera es tan mala que podamos verla riéndonos a costillas de ella. Es simplemente... plana. Diría que se ve rápido y que se olvida fácil, pero si bien la segunda parte es cierta, la primera no, porque su visionado se hace muuuuuuyyyyyy pero que muuuuuuyyyyyy lento.

IDEAL PARA: Ultrafanáticos completistas de Ridley Scott o de Michael Fassbender.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 17 de enero de 2008

"Enemigo íntimo" (1997).


-- "The Devil's Own" (título original en inglés), "La sombra del diablo" (título en España). Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brad Pitt, Margaret Colin, Rubén Blades, Treat Williams, George Hearn, Mitch Ryan, Natascha McElhone, Paul Ronan, Simon Jones, Julia Stiles, Ashley Carin, Kelly Singer, David O'Hara, David Wilmot.
-- Guión: David Aaron Cohen, Vincent Patrick y Kevin Jarre, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Enemigo íntimo" en IMDb.
-- "Enemigo íntimo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1972. Una devota familia de irlandeses está tranquilamente dando las gracias a esa criatura de ciencia ficción llamada "Dios", cuando de pronto la protección divina se les acaba, y la familia es limpiamente masacrada por un grupo de sicarios. En respuesta, el pequeño hijo superviviente decide que la vida es una mierda, después de todo, y se hace terrorista (¡gran boceto de la psicología del personaje, yeah!). Pero como a comienzos de los '90s son malos tiempos para el IRA (la peli es de 1997, pero está ambientada en 1992-93), pues bien, el hijo pródigo de la nación irlandesa se marcha para buscar nuevos horizontes en América. Su red de contactos lo instala entonces en el sótano de la casa de un policía rodeado de mujeres, su esposa y sus tres hijas (¿así, tan fácil, a un perfecto desconocido... UN POLICÍA...?). ¿Creen ustedes que nuestro mijo terrorista escarmienta? Pues no. Porque a medida que se hace amiguete con el polizonte, también empieza a las andadas, buscando comprarse armas para el IRA y seguir fomentando la revolución, los bombazos, los niños destripados por el C-4. Lo de siempre, vamos. ¿Alcanzará nuestro poli a descubrir los pasos en que anda su nuevo protegido, antes de que a su familia le pase algo malo, muy, pero muy malo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el post 2000 los terroristas musulmanes son la moda, en los '90s tenían presencia significativa los malos del IRA, el Ejército Revolucionario Irlandés. Entre las pelis con "malo IRA" están "Lluvia de fuego", "Juego de patriotas", "El juego de las lágrimas", y un pequeño etcétera (no contamos "En el nombre del padre" por no ser los malos del IRA, pero a los protas los confunden con gentes del IRA); todas ellas presentan un retrato bastante poco favorable, por no decir poco interesante, de estos terroris, obviando el contenido político de sus proclamas a favor de la espectacularidad de la bomba volando un tranquilo y soñoliento pub inglés. "Enemigo íntimo" trató de hacer algo así como plegarse a la moda. Alguien discurrió que era buena idea entonces juntar a dos chulolindos como Harrison Ford y Brad Pitt, con la vieja fórmula "estrella consagrada vs. estrella ascendente". El problema es que el tiro salió por la culata porque ambas estrellas se miraron con odio en los ojos. Ford consideraba a Pitt como un entrometido advenedizo, y quería que la peli fuera sobre su personaje de policía. Pitt, por otra parte, ya se había hecho un lugar con "Entrevista con un vampiro", "Leyendas de pasión", "Los siete pecados capitales" y "Doce monos", así es que no estaba para dejarse chulear por ese viejecito gagá que alguna vez fue Han Solo e Indiana Jones, pero es que ahora son los '90s y tú al asilo, Ford, ¿OK? El resultado del choque de egos fue todo lo predecible que podía ser. Y si defecación es el nombre del juego, pues bien, hagámosla con estilo y contratemos a Alan J. Pakula, hombre con un prestigio bien ganado como dire de pelis de thriller político ("Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie"), pero que por decirlo vulgarmente, ya no estaba para esos trotes, como que sus últimas pelis habían sido "Juego de adultos", y en particular la desastrosa "Informe pelícano", tan mala que no la dieron en el cable ni los cuervos de Cine Zeta; por cierto, y para la trivia, un misericordioso accidente de tránsito que cegó de una manera muy bizarra la vida del señor Pakula poco después (un camión soltó por accidente un tubo de metal que cayó sobre su cabeza, lo sacó del camino y lo mató), a la arterioesclerótica edad de 70, le impidió seguir cayendo aún más bajo... ¡Misteriosos son los caminos de la Providencia!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algunos secundarios. Porque de los protas, ni hablar: Harrison Ford hace como que se esfuerza y a veces le resulta hasta creíble, pero mucho menos que en otros roles, mientras que Brad Pitt está claramente a disgusto y verlo actuar es algo parecido a que te metan un enema hasta el esófago. Pero desde su trinchera, Natascha McElhone se defiende bastante bien; en aquellos años la McElhone era la secundaria de lujo en pelis como "Sobreviviendo a Picasso", "El show de Truman" o "Ronin", y algo después en el "Solaris" de Soderbergh, pero por alguna razón desconocida nunca consiguió capitalizar su talento en una carrera actoral de serie A. Otro tanto ocurre con Margaret Colin, y es que el personaje de Harrison Ford no se merece una esposa como ésa (quizás si se hubiera esforzado más en actuar). Y casi para la trivia, aparece como hija mayor de Ford, una Julia Stiles hecha una cría, antes de transformarse en la promesa joven que a estas alturas del partido ya no es promesa ni es joven tampoco (su caída en picado ha llegado hasta el remake de "La profecía"). Mención aparte merece también la banda sonora de James Horner; por cierto, digamos que el señor Pakula usa la música incidental con contención, un poco al estilo del thriller setentero, en el cual es más importante el ruido ambiente (o el silencio ambiente) que extorsionar emocionalmente al público con música estridente que le diga qué debe sentir a cada instante. Aparte de eso, todo el resto está fatal. La subtrama del policía compañero corrupto, interpretado por el latino Rubén Blades para más inri, simplemente sobra, y además, por ser el compañero latino del héroe, ya sabemos de entrada que va a morir (en "Harry el Sucio" el compañero latino se la sacó más barata, sólo lo enviaron al hospital, pero es que ése no era corrupto). La película insiste en echar por la borda el suspenso del thriller, a favor de crear ambiente dramático con los personajes, opción que es suicida si los actores que interpretan a los personajes echan más tiempo en putearse unos a otros, que en actuar bien. Además, la historia del tráfico de armas es más lineal que las "curvas" de Kate Moss. Y ni hablar del final, precedible a más no poder.

IDEAL PARA: Hmmm... Hmmm... No, la verdad es que no se me ocurre para qué o quién podría ser ideal esta película. ¿Quizás para treintonas enamoradas de Brad Pitt, o cuarentonas enamoradas de Harrison Ford...?

Seguidores