11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 27 de diciembre de 2015

"Star Wars: El despertar de la Fuerza" (2015).


-- "Star Wars: The Force Awakens". Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: J.J. Abrams.
-- Actuación: Harrison Ford, Mark Hamill, Carrie Fisher, Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Lupita Nyong'o, Andy Serkis, Domhnall Gleeson, Anthony Daniels, Peter Mayhew, Max von Sydow.
-- Guión: Lawrence Kasdan, J.J. Abrams y Michael Arndt, basados en los personajes creados por George Lucas hahahá mira Lucas lo que hicieron con tus personajes lero-lero quédate con la pica de que jamás habrías rodado algo mejor que esto juajuajuá qué malo soy burlándome de la tercera edad gato cruel que soy nada más.
-- Banda sonora: John Williams, o qué esperaban, ¿Michael Giacchino?

-- "Star Wars: El despertar de la Fuerza" en IMDb.
-- "Star Wars: El despertar de la Fuerza" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

FANFARRIA TRIUNF... Un momento, ¿a dónde se fue la fanfarria de la Tuénti Cénturi Fox? Ah, verdá, ahora la 20th no tiene ná que ver, ahora que Lucasfilms pertenece al RATÓN ÉSE. En fin, el caso es que... EPISODIO VII: EL DESPERTAR DE LA FUERZA (el rollazo ése de las letritas que se pierden EN LAS ESTRELLAS porque esta peli es de ésas que es de la guerra EN LAS ESTRELLAS, no en las galaxias como la tradujeron acá, pasaos de roscas que son los traductores). Que dice más o menos así: "A Luke Skywalker lo hemos escondido porque... HYPE. En su ausencia, la PRIMERA ORDEN ha ascendido porque ya no tenemos el IMPERIO y con algo hay que rellenar. La República existe pero no hace ná, y ahí está LA RESISTENCIA. O sea, el final del Episodio VI no cuente para nada porque treinta años después, TODO EL BALANCE GEOPOLÍTICO DE LA GALAXIA SIGUE EXACTAMENTE IGUAL, así se hace, bros... Leia ahora está a cargo porque a ganarse los porotos, que ahora ya no está para bikini dorado metálico. Y envía a su mejor piloto al planeta Jakku, que no es Tatooine pero que es desértico porque... ya no estamos usando a Tatooine, pero sí, ¿OK? Y lo envía a Jakku para perseguir una pista del paradero de Luke que la han obtenido... de algún modo, ¿OK?". Joer, esto va a ser laaaaaargoooooo... En fin, el caso es que el piloto de marras está con... ¡Max von Sydow! ¡Qué emoción, qué lágrimas, tenemos a un ACTOR QUE HA ACTUADO BAJO LAS ÓRDENES DE INGMAR BERGMAN, WOODY ALLEN Y STEVEN SPIELBERG, joer, me emoc...! Los imperiales atac... perdón, la Primera Orden ataca, y se cargan a Max von Sydow. Eso es ser cabrón. ¡Que el vejete ya tiene 86, leñe, un poco de respeto con los ancianos! El caso es que el piloto se fuga y se fuga y se fuga... y no, al final lo capturan. No sin antes darle la información a un droide porque... porque no se nos ocurre nada mejor que plagiar la escena inicial de la peli-que-lo-partió-too. La cosa ya es casi coitus interruptus: se cargan la fanfarria de la 20th, se cargan el final del Episodio VI, se cargan a Max von Sydow, casi-casi se cargan al prota... Yo queriendo encariñarme con la peli, y éstos van y le van cortando toos los elementos a los cuales podría engancharme, ¿están seguros de que saben lo que hacen...? En fin, el caso es que un stormtrooper va y desarrolla CONCIENCIA porque... vaya uno a saber. Y va y ayuda al piloto a fugarse. Después de una TREPIDANTE SECUENCIA DE AXIÓN (sin ironía, por una vez... sí, leñe, no está mal la secuencia), se estrellan en Jakku y EL PILOTO VA Y LA PALMA. ¡Joer, que era el prota! Bueno, admitámoslo, el piloto era un white y el stormtrooper es un nigga, así es que la cosa fue inesperá porque, verán... EL NEGRO NO FUE EL QUE SE MURIÓ. OK, tenían mi atención, ahora tienen mi interés. El caso es que el droide por su parte anda a su bola (literalmente: es una bola con casco campana), y se hace amigo de una chatarrera porque... porque... bueno, es Daisy Ridley, yo no la conocía tampoco, pero es verla y también quiero hacerme amigo de ella y subirme y ronronear todo el santo día, y... ¿en qué estaba? Ah, sí, la peli. Bueno, los malos por una vez en la vida PIENSAN, y deciden empezar a cazar al droide. Vienen más secuencias en Jakku porque PLANETA DESÉRTICO COMO TATOOINE, y luego vienen secuencias en el espacio porque HAN SOLO, y al final viene una secuencia contra una superarma porque ESTRELLA DE LA MUERTE. Ante ustedes, el Episodio IV... perdón, Episodio VII, me equivoqué de número romano, señoras y señores. Hasta que venga el Episodio VIII. Y los spin-offs. Y la serie televisiva. Y lo más importante... ¡¡¡EL MERCADISHING!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana... existía un tipejo llamado George Lucas, que además de rodar cositas como "American Graffiti", tenía un sueño: no crecer nunca, como un Peter Pan cualquiera, y rodar las pelis de su infancia, pero con los FXs de ahora (bueno, el ahora de los '70s, eso es). Dicho y hecho, rodó "La guerra de las galaxias" (y no, no voy a llamarla como "Una nueva esperanza" ni de coña, EL TÍTULO ORIGINAL ES "LA GUERRA DE LAS GALAXIAS" Y A JORDERSE SI NO LES GUSTA), y la cosa funcionó, y TÍO YEORCH SE FORRÓ DE MONEY, y se creó SU PROPIO IMPERIO DE MERCADISHING, e hizo lo que toda la gente ebria de poder: lo que quiso. ¿Y qué fue lo que quiso? Primero que ná, echar de su lao (o cabrear a la gente a su lao hasta que se fueran, no sé ni me interesa la soap opera respectiva tampoco) a la gente que le daba buenas ideas y que le ayudaron a que "El Imperio contraataca" fuera incluso mejor que la peli anterior, y mandarse el declive (ahora mínimo, pero en esa época de órdago) que fue "El regreso del Jedi", A.K.A. "vamos contra una segunda Estrella de la Muerte porque en una galaxia entera no se nos ocurren mejores argumentos que otra PELI DE HÉROES CONTRA SUPERARMA GALÁCTICA IMPARABLE". Luego se pasó la punta de años diciendo una cosa sí y otra no: que "La guerra de las galaxias" era una peli única, luego que no, que había sido planificada como una trilogía, ¡pero qué digo!, ¡son TRES TRILOGÍAS y ésta es la del medio!, luego que no, que la historia había sido contada en las tres pelis, luego que están escritos los episodios VII, VIII y IX, luego que el rodaje será en los '90s, luego que no será en los '90s, luego al final sí fue en los '90s y empezó la trilogía precuela al mismo tiempo que estamos planeando la trilogía secuela, luego que en realidad la trilogía precuela era too y como la cosa era la historia de Darth Vader y el jodío va y se muere en la sexta pues ya no hay episodios VII, VIII, IX... y luego va y vende Lucasfilms a la Disney y la Disney dice... ¡¡¡MERCADISHING!!! Porque iba tocando. Piénsenlo. Para la vieja guardia, tus personajes de Star Wars son los originales: Luke, Leia, Han, blablablá. Pero para la nueva generación, los Y y sobre todos los millennials, Star Wars son las precuelas porque el otro material huele a naftalina (fíjense: todo el material adicional, incluyendo series de TV y las pelis de los ewoks, "Caravana del valor" y "La conquista de Endor", too eso es ante-1999, mientras que post-1999, tenemos puro material de las Guerras Clones, y too lo otro, barrío bajo la alfombra). Pero claro, los Y y los millennials crecen, y tampoco es que la trilogía precuela fuera para tanto (en recaudación sí, por supuesto que sí, pero no tuvieron el mismo impacto generacional, compitiendo cuello con cuello con "Harry Potter y la piedra filosofal", "El Señor de los Anillos" y "La Liga de los Hombres Extraordinarios"... sí, con la última estoy bromeando, HAHAHÁ qué gracioso soy). Entonces, ¿qué hacemos? Fácil. Estrenamos UNA NUEVA GENERACIÓN DE PERSONAJES, con la cual los NIÑOS DE AHORA enganchen, así como los niños de hace 10-15 años engancharon (más o menos) con los personajes de la trilogía precuela, y los niños de hace 30-40 años engancharon con la trilogía original. Bueno, George Lucas, entusiasmado lo que se dice entusiasmado, no estaba. Cosiacas de que él tiene una visión, él sabe lo que es weno, él te va a maravillar con EFECTOS ESPECIALES, y después van las audiencias malagradecías y le dicen que TU MATERIAL ES MIERDA, y él, en vez de tomar nota y reconocer con humildad que en algún punto perdió el norte y se dejó seducir por el Lado Oscuro de la Fuerza, pues que se encierra como tortuga y se amarga y le dan los berrinches de niñato diciendo que EL PÚBLICO NO SABE LO QUE ES STAR WARS Y NO LO APRECIA YO SOY EL ÚNICO QUE SABE YO SOY EL ÚNICO QUE TIENE SENTIDO DE LA MARAVILLA SOY EL ÚLTIMO NIÑO INOCENTE EN ESTE MUNDO BUABUABUÁ CÓMO NO ENTIENDEN MI VISIÓN QUE ES TAN LINDA blablablá. Y cabreado y con el corazón roto, va y vende Lucasfilms a la Disney, a que hagan lo que quieran con Star Wars, prostitúyanmela, trátenmela como a una mujerzuela barata, vístanmela de bikini metálico dorado y pónganle una cadena al cuell... er... mejor sigo. Y la Disney, qué dijo... tiíto Lucas no tenía idea, mira que tener la media peazo ni franquicia entre las manos y TENER CONTROL ABSOLUTO DE LA MISMA y no estar lanzando boda tras boda tras boda perdón PELI TRAS PELI TRAS PELI hasta que la franquicia no sea redituable. Nosotros sí que sabemos. Así es que vamos a rodar el Episodio VII y un Episodio VIII y uno IX, too eso para los fans nuevos que vengan, y además unos spin-off que se ambienten en la época anterior para apelar a la nostalgia de los fanáticos, incluyendo "Rogue One", y una precuela basada en Han Solo, y en general, hacer lo mismo que estamos haciendo con el Universo Cinemático Marvel (otra franquicia Disney... a este paso, van a terminar comprando Cine 9009. Si no, tiempo al tiempo), o sea, SATURAR LAS SALAS CON NUESTRAS PELIS HASTA QUE AL PÚBLICO LE SALGA SANGRE DE LAS NARICES. ¿Y funcionó? ¡Por supuesto que sí, qué esperaban! Miren las cifras, si no: MÁS DE QUINIENTOS MILLONES DE DÓLARES EN SU PRIMER FIN DE SEMANA DE EXHIBICIÓN. Lo repito. 500 millones de dólares en apenas tres o cuatro días. Prácticamente lo que recaudaron "Cenicienta" y "Ant Man" EN TODA SU CARRERA EN EL CINE CADA UNA, por mencionar dos títulos distribuidos por Disney en 2015. Al momento de estar corrigiendo este posteo (para Navidad, porque como buen gato que soy, no tengo nada mejor que hacer por estas fechas, que eso de Jesucito el Redentor es pa' los humanitos nomáh, y los gatos bien gracias, que nos la apañemos solitos contra los perros, la perrera y los bebés tiracolas), para la fecha de estar corrigiendo este posteo, decía, ya están pasando los 700 millones, así de ná. ¿Seria candidata a romper la mítica barrera de los 2.000 millones de dólares de recaudación? También. ¿Seria candidata a desbancar a "Avatar"? ¿Por qué no? ¿Aclamación crítica? En general, sí. Los que idolizan a George Lucas como un genio del cine, vayan tomando notas: George Lucas al final de idea no tenía una p*** m*****. El ratón, ése sí que sabe. Y no, no voy a escribir aquí el nombre del ratón al que me refiero, que no quiero que vengan los abogados a plantarme una demanda. (Aunque, bien mirao... hoy por hoy la Disney se forra con lo de Marvel, lo de Lucas... con cualquier cosa MENOS CON LOS DIBUS QUE DIBUJÓ WALT DISNEY EL PATER PATRIAE EN PRIMER LUGAR. Hay algo de triste en esto, si lo piensan).

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Qué puedo decirles? Salí con sensaciones encontradas del cine, después de verla. Me gustó. Y no me gustó. Después de darle un par de vueltas mientras comía mis Whiskas, usaba mi caja de arena y arañaba las cortinas, llegué a la conclusión de que había pasado algo muy simple con esta peli: su mayor fortaleza es también su mayor debilidad. ¿Cómo así? ¿Es que mi General al fin perdió el juicio y ahora está botao a Zen? A ver, déjenme explicar. La mayor baza que se juega esta peli, es que es una peli Star Wars hasta la médula. Pero también, la mayor debilidad de esta peli es... ya lo saben... es una peli Star Wars hasta la médula, también. Veamos, ¿qué es lo último que ustedes recuerdan de Star Wars? "La venganza del Sith", ¿verdá? La conclusión de una trilogía tan deplorable que, como dicen en Honest Trailers, este desorden indescriptible de malas actuaciones y guión atropellado es recordada como LA BUENA, o sea, qué queda para el resto. La verdá es que, en los años pasados desde el estreno de "La venganza del Sith", mi estima por esa peli ha ido descendiendo cada vez más. No es que en su época la encontré buena y ahora la encuentro mala. Sigo encontrando que es una buena peli de aventuras, pero ahora, habiéndola visto de nuevo y con el paso del tiempo, sus defectos (no tan grandes como "La amenaza fantasma" o "El ataque de los clones", pero que están ahí) se me han hecho más evidentes. Una de las críticas más acerbas dirigidas contra la Trilogía Precuela es que "no es lo suficientemente Star Wars". Eso es debatible, por supuesto. Si eres de los tarados cerriles que quiere que Star Wars sea siempre sobre tipos dándose de espadazos y naves espaciales haciendo PITIÚ-PITIÚ con sus lásers, entonces claro, las precuelas con sus conversaciones de pasillo, sus intrigas palaciegas y su romance pacotillero no es muy estarguasero que digamos. Pero por otra parte, hablamos de tres pelis que fatalmente debían estar ambientadas en la República, por lo que ese ambiente más bizantino era inevitable, y la única manera de esquivarlo, era siendo un espectador responsable y no yendo al cine en primer lugar, porque hay que ser tonto para no tener una idea ligera de lo que se iba a encontrar (otro cuento es que el guión haya sido escrito con un lápiz clavado en el ojete, y las actuaciones sean un glorioso muestrario de robles, nogales, abedules, cipreses, raulíes y otra clase de vegetales leñosos, por supuesto, pero nada de eso tiene que ver con ser "más o menos estarguasero"). Desde ese punto de vista, "El despertar de la Fuerza" marca un regreso al Star Wars clásico y más aventurero, y eso se agradece si es que quieres el Star Wars de toda la vida, el Star Wars con el que creciste si tienes 30-40. Pero por otra parte, en esto de querer restaurar el Star Wars clásico, el péndulo se va quizás demasiao para el otro lao. Se ha acusado a "El despertar de la Fuerza" de ser un remake de "La guerra de las galaxias" original, lo que no es cierto, porque definitivamente no es la misma historia, condición indispensable para que la llamemos remake, por supuesto, término que se aplica con demasiada ligereza hoy en día. Es bastante claro que J.J. Abrams pretende no rodar un remake, sino crear una historia original, pero que sea al mismo tiempo un cariñoso homenaje a la Trilogía Original en su conjunto, y a "La guerra de las galaxias" en particular (dicho sin ironía lo de "cariñoso": así como "Super 8" era un homenaje afectuoso al cine infantil ochentero de Steven Spielberg, esta peli es un homenaje afectuoso a las sensaciones que nos dio la Trilogía Original en nuestra remota infancia). Pero... pero... en su intención por homenajear, el guión toda DEMASIADOS elementos de "La guerra de las galaxias" (y en menor medida de sus dos secuelas), y en esto, se hace demasiado evidente la falta de originalidad, o si lo queremos poner de cierta manera, la falta de riesgo. El síndrome de lo cool por imitación: se adora algo porque es diferente, y para homenajearlo, se rueda una peli que es esa misma cosa diferente, lo que por supuesto es un oxímoron. En definitiva, "El despertar de la Fuerza" es una peli en general la mar de entretenida y muy bien llevada a cabo. Con algunos obvios defectos narrativos eso sí (el guión, mejor no cuestionárselo demasiado, porque tiene algunas inconsistencias bastante gruesas: los planetas de la República están todos demasiado cerca, a la República la exterminan de un solo golpe, la manera de reunir a los personajes es forzada a más no poder, la prota es casi una Mary Sue, la física de la superarma de turno con su alimentación succionaestrellas es imposible incluso para los estándares ridículamente anticientíficos del Star Wars clásico con sus naves espaciales haciendo ruido en el espacio, y... ¿alguien puede explicarme por qué el malo maloso se peleó con los buenos en el pasado y se pasó al bando de los malos malosos en primer lugar...? ¿Nadie? OK...). Con una puesta en escena notable, partiendo por actores en general muy carismáticos todos ellos (Harrison Ford merendándose con patatas a todo el resto del elenco, pero también una Daisy Ridley muy querible esquivando de manera olímpica el cliché siempre odioso de "soy una petarda independiente-pero-vulnerable" estilo Black Widow en "Avengers: La era de Ultron", un John Boyega que es EL SEGUNDO NEGRO DE LA GALAXIA DESPUÉS DE LANDO CALRISSIAN y que logra hacer querible a su personaje a pesar de lo patoso que resulta, un Oscar Isaac como secundario de lujo que contagia lo mucho que disfruta su rol, una Carrie Fisher que la vemos y nos da la nostalgia, y un Adam Driver cumpliendo bien con un rol bastante difícil, el de un villano wannabe que se esfuerza él mismo por ser tan memorable como Darth Vader y no le resulta porque... bueno, porque es un wannabe, por eso, en lo que seguro es un jab en todo el hocico a las hordas de imbéciles que idolizan a un genocida como Darth Vader como lo más cool de lo cool), siguiendo por efectos especiales que se agradece que usen pero no abusen del CGI, y en general rescatando bien el espíritu de aventura ligera que tenía "La guerra de las galaxias" original (lo que por supuesto ha repugnado a algunos, porque verán, para no poca gente Star Wars es SERIO, y Bastet nos libre de tener un nuevo episodio que sea eso, AVENTURA LIGERA, como eran las pretensiones originales). Tengo la impresión de que andando el tiempo, "El despertar de la Fuerza" no va a quedar como el clásico más memorable de la franquicia, y asentado el polvo, sus detractores van a empezar a enamorarse de la peli, mientras que sus defensores van a empezar a encontrarle sus defectos (lo forzado del guión, principalmente, además de algunos cabos sueltos que quedan, incluyendo el que le da el título a la peli, porque se habla de que "hay un despertar en la Fuerza", pero nunca se explica en qué consiste o se dan pistas de por qué). Pero en lo que sí cumple, es en despejar la franquicia para dejar paso a contar la misma historia, a nuevas generaciones. ¿Falto de originalidad? Por supuesto. De eso se trata Star Wars, que "La guerra de las galaxias" tampoco era un dechado de originalidad, siendo una mezcla de Western, peli de samuráis y Ciencia Ficción que en realidad partió como un refrito de Flash Gordon, y ya ven lo bien que resultó, ¿verdad? Pero algunos cuentos, las historias sencillas del bien contra el mal, deben ser refundidos y narrados una y otra vez, con nuevos envoltorios, a las nuevas generaciones. Por debajo de toda la parafernalia, "El despertar de la Fuerza" es otra sencilla historia de héroes contra villanos, y esta simplicidad es la que termina inclinando la balanza a su favor.

IDEAL PARA: Todos quienes estaban esperando que Star Wars regresara al tono de aventura ligera que tuvo en sus orígenes.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

"Los indestructibles 3" (2014).


-- "The Expendables 3" (título original en inglés), "Los mercenarios 3" (título en España). Estados Unidos / Francia / Bulgaria. Año 2014.
-- Dirección: Patrick Hughes.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Jason Statham, Antonio Banderas, Jet Li, Wesley Snipes, Dolph Lundgren, Kelsey Grammer, Randy Couture, Terry Crews, Mel Gibson, Harrison Ford, Arnold Schwarzenegger, Ronda Rousey, Glen Powell, Victor Ortiz, Robert Davi.
-- Guión: Sylvester Stallone, Creighton Rothenberger y Katrin Benedikt, sobre una historia del primero, basados en los personajes de Dave Callaham.
-- Banda sonora: Brian Tyler.

-- "Los indestructibles 3" en IMDb.
-- "Los indestructibles 3" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tren va a toda pastilla hacia... hacia... ¡¡¡HACIA ESTRELLARSE EN CONTRA DE... UNA CÁRCEL!!! Bueno, yo pensaba que los trenes los construían sobre rieles y que los rieles los mantenían despejados para NO ESTRELLARSE CON NADA, pero en fin, más absurdos son los videojuegos y nadie se queja. El caso es que todo el operativo es para rescatar a Wesley Snipes, que... (bueno, Wesley Snipes es el nombre del actor, pero es que me da flojera acordarme del nombre del personaje, y JOER ES UNA DE ÉSTAS, NO ES COMO QUE EL NOMBRE IMPORTE MUCHO, ¿EH? A ver, chico listo, ¿cómo se llama el personaje de Sylvester Stallone? ¿No, no te acuerdas? ¿Después de tres pelis? ¡¡¡HAHÁ, SUCKER!!! Se llama Barney Ross. Y no, tampoco yo me habría acordado si no hubiera consultado a la Wikipedia). Ya, el caso es que todo es para rescatar a Wesley Snipes, que está preso por-por... bueno, por problemas de impuestos, ya, HAHA, qué ingenioso soy. El caso es que lo rescatan porque LO NECESITAN PARA UNA MISIÓN. La misión en realidad es otra genérica, por lo que nos preguntamos por qué al jodío lo necesitamos JUSTO AHORA, pero weno, de qué otra manera íbamos a meter a Wesley Snipes en el elenco, ¿verdad? (eso, y además que YA LO ODIAMOS porque, joer, tratan de vendernos que él es un INDESTRUCTIBLE original, o sea, mola más que los indestructibles/mercenarios/expendables que hemos visto en las dos pelis anteriores porque sí, porque él era de los originales y los otros no, joer-cómo-lo-odiamos). (Además, ¿por qué rescatarlo como si fuera un gran momento emotivo snif-snif? ¿No es que ser atrapado/aprisionado/torturado/etc. forma parte de los riesgos del trabajo, y por lo tanto toos deberían tenerlo asumío? ¿Ah?). El caso es que van a una misión, y bueno, como ya tenemos al NEGRO ORIGINAL, pues resulta que el otro negro (Terry Crews) la palma. Sólo que no la palma porque ahora ESTA FRANQUICIA YA NO ES PARA FANÁTICOS DE LA CASQUERÍA, SINO QUE VAMOS A POR EL TODO-ESPECTADOR, así es que no muere ni el consueta aquí (bueno, los stormtroopers-sin-rostro sí, pero, vamos, ellos no son humanos, porque si lo fueran, no se enfrentarían a LOS BUENOS, claro, ¿no?). Bueno, queda en coma y no hace una mierd... perdón, verdá que ahora vamos a por el público adolescente e infantil. Decía que queda en coma y no hace ninguna otra acción de relevancia para el desarrollo de la peli, eso es. El caso ejke en medio de todo esto, Sylvester Stallone desc... (bueno, Barney Ross... Stallone, ya, déjense con la joda) descubre que el malo maloso es... ¡Mel Gibson! Y listo, todos ya estamos cagándonos en los pantalones. ¿Porque el villano es un INDESTRUCTIBLE ORIGINAL también, pero renegado, y por lo tanto, más peligroso que lo más peligroso de lo peligroso A PESAR DE QUE NO HEMOS SABIDO NADA DE ÉL EN LAS DOS PELIS ANTERIORES Y POR TANTO NOS IMPORTA UN PIMIENTO SU PASADO? No, por supuesto que no. Estamos cagándonos en los pantalones porque... joer, es Mel Gibson. O sea, el villano de esta peli es EL ULTIMATE ANTISEMITA DE JÓLIVU. Sí, téngale miedo: el villano es un tipo con las bolas de acero suficientes para ir contra todo el hebraísmo de las altas esferas en Jólivu. Y bueno, a este villano que en realidad luce, se ve y actúa como otro villano malvado genérico de esta franquicia, por alguna razón, Sylvester Stallone le baja cargoconzenza y dice que SE VAN A LA MIERDA LOS EXPENDABLES, QUE ESTE ENEMIGO ES DEMASIADO PELIGROSO, y se embarca a RECLUTAR UN NUEVO EQUIPO DE EXPENDABLES. Joer, Sylvester, perdón, Barney Ross, cómo te respeto: te dan penita tus asociados así es que los envías a la casa a pesar de ser veteranos de mil batallas y por lo tanto son los que tienen mejor oportunidad de sobrevivir a un enemigo mortífero, y reclutas a un equipo de mercenarios nuevos que están toos verdes pero si se mueren pues no importa porque NO SON TUS AMIGOS DE TOA LA VIDA (además de que quizás, sólo quizás, tampoco te van a defender a tí, sea que no puedan, sea que no quieran, en la hora decisiva). Heroico e inteligente, Sylvester, heroico e inteligente. Pero bueno, los amigos son los amigos, así es que los veteranos de los 80s y Jason Statham van igual. Así es que tenemos INDESTRUCTIBLES ANTIGUOS e INDESTRUCTIBLES NUEVOS, toos unidos en contra del villano de turno, que... bueno, es Mel Gibson. Que lo mismo puede ser ultrapeligroso, o al final un puro pussy antisemita. En fin.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá por el lejano 2010, nos llevamos una agradable sorpresa con "The Expendables", peli traducida brutalmente como "Los indestructibles" en Latinoamérica y "Los mercenarios" en España (la de España gana porque es más cercano al original "Los Prescindibles", pero la de Latinoam es una cagada de proporciones épicas). Lo que se suponía iba a ser una peli aisladita así como así (aunque si le iba bien igual iba a venir secuela, ya sabemos, pero es que era una peli que NO SE BASABA EN UN CÓMIC, LIBRO DE MAGOS INFANTILES, VIDEOJUEGO O QUE FUERA REMAKE/REBOOT, o sea, las posibilidades de armar franquicia eran limitaditas), al final rentó lo suficiente como para sacar secuela ("The Expendables 2"), en donde ya advertíamos por donde iban a ir los tiros: si la original "The Expendables" era un homenaje puro y duro al cine de acción ochentero, rodado desde el más absoluto respeto por el material original (fuera bueno o malo... eso es otra cosa, claro), "The Expendables 2" ya se iba metiendo en los terrenos de la parodia, incluyendo diálogos sangrantes para Arnol Chuarzeneguer, y Chuck Norris riéndose de su fama de INDESTRUCTIBLE. Y entonces tomaron la decisión más sabia (sarcasm mode here), inteligente (sarcasm mode here... again) y brillante (SARCASM MODE HERE, OF COURSE) para mantener en pie la franquicia: ¡hagámosla TODO ESPECTADOR! Bueno, no tan violenta, cosa que los adolescentes vagos también la vean. Y la cagaron. "The Expendables 3" estuvo a punto de cargarse la franquicia. Bueno, corren rumores de que vendrá un "The Expendables 4" para 2017, y que volverá a tener rating R, como corresponde. Y un spin-off con buenorras luciendo cuerazo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿La verdá? Después de toda la mierda que le echaron a esta peli, puessssss... no está tan mal. Bueno, tampoco tan bien. A ver, si me citan, cítenme bien. No escribí "no está tan mal". Lo que escribí es: "después de toda la mierda que le echaron a esa peli, puessssss... no está tan mal". O sea, esta peli es definitivamente mediocre, yo creo que no hay dos opiniones en esto (bueno, hay gente que la encuentra una mierda, OK, pero... ya me entienden). Pero no creo que sea tan mala como se diga. Es una peli seriamente lastrada por varios problemas, eso sí. El principal, por supuesto, es que ahora tenemos VIOLENCIA SIN SANGRE. Cuando en realidad si hay algo que los fanáticos de la franquicia quieren ver, es SANGRE. Joer, que cada franquicia tiene que ocupar un nicho determinado, y el nicho de esta franquicia a lo largo de las dos entregas anteriores es consolar a los huérfanos de la VIOLENTA ACCIÓN OCHENTERA, que hoy en día no tienen su ración porque, verán, la axión hoy en día tiene que ser SANITIZADA. Si no te gusta, no veas esta franquicia, pero de eso se trata esta franquicia (bueno, salvo esta entrega, en la que corre menos sangre que en "Los Vengadores", lo que ya es decir). O sea, tenemos una peli de los Expendables que no parece una peli de los Expendables, sino apenas otra peli mierdera de acción de las que se hacen a paladas hoy en día, en donde axión significa piruetas el más increíble, pero sin fisicidad ni... sangre. Eso no lo hace una mala peli. Sólo la hace una peli sin identidad, eso es todo. Se deja ver, de eso no cabe duda. En buena medida gracias a que Mel Gibson como villano es una gozada, a pesar de que su personaje es una porquería (tratan de vendérnoslo como EL MÁS PELIGROSO VILLANO EVER AL QUE HAN ENFRENTADO LOS PERSONAJES PORQUE ES PERSONAL, DEL PASADO, ESTÁ LOCO, ETC, pero después, figúrense, al final es apenas otro villano genérico que envía matón tras matón tras matón a ser masacrado y al final tiene su base secreta que es tomada al asalto y tiene un duelo uno a uno con el jovencito y es muerto, o sea, nada especial, salvo porque ES MEL GIBSON, joer, y si hay un actor que es capaz de interpretar de manera convincente y realista a un loco sediento de sangre, ése es Mel Gibson). Bueno, por otra parte tenemos a Antonio Banderas haciendo el rídiculo más supino (lo que podríamos llamar el Síndrome Jar Jar Binks: tratan de que nos riamos con sus gracietas, pero esa cosa de "estoy loco nene" no cuela, y al final termina siendo más cargoso que gracioso). ¿El guión? Ridículo incluso en lo básico. O sea, nadie dice que estas pelis necesiten a un William Faulkner para ser escritos (joer, si todos sabemos cómo va la cosa: misión, encuentro con el villano, etapa intermedia de avance-investigación-batallitas, asalto final, duelo uno-a-uno del héroe contra el villano, triunfo y fin), pero en este caso la situación se hace especialmente agresiva porque, de pronto, así como así, el personaje de Stallone decide que el villano es peligroso y despide a todo el mundo y contrata a gente nueva. Lo que por supuesto es estúpido incluso para los estándares no demasiado exigentes de estas pelis. Porque, veamos: eres un mercenario, y lo tuyo es ir a meterte con balas y metralletas a escenarios en donde tienes que matar o ser muerto. Lo asumes como parte del oficio, leñe. Tus amigos lo saben, conocen el riesgo, y te han defendido cincuenta millones de años así como tú los has defendido a ellos. Si tienes una misión désas, entonces, ESA ES LA GENTE A LA QUE PRIMERO DEBES LLEVAR A LA BATALLA, joer. Pero vas, y so pretexto de protegerlos (como si necesitaran protección: ¡joer, los tipos saben como armar y desarmar una AK-47 solitos, si no necesitan niñera para eso, angelito de Bastet!), los despides, y contratas a gente que no te importe, porque total si los matan NO SON TUS AMIGOS, y además es para una misión y un villano contra el cual ESTÁN MENOS PREPARADOS QUE TUS AMIGOS DE TODA LA VIDA PORQUE SON UN MONTÓN DE ROOKIES. Puede que las pelis de esta franquicia sean genéricas, puede que las pelis de esta franquicia sean clichés, pero lo que no habíamos visto hasta esta tercera entrega, es que el héroe sea un subnormal profundo como aquí. Y con eso, es fácil terminar de perder el resto de la peli (bueno, aparte de cuando aparece Ronda Rousey con ropas apretadas y con su escotito, joer, ahí la peli tiene TODA PERO TODA PERO LO QUE ES TODA mi atención. Y ojalá que salga un spin-off con Ronda Rousey y otras action girls de ayer y hoy... con ropas apretadas y con su escotito, claro está, joer. Que soy un gato, y todos sabemos lo básicos que somos los gatos).

IDEAL PARA: Ver una entrega no especialmente mala pero sí muy desaliñada de la franquicia de los mercenarios de Stallone.

jueves, 18 de marzo de 2010

"K-19" (2002).


-- "K-19: The Widowmaker". Inglaterra / Alemania / Estados Unidos / Canadá. Año 2002.
-- Dirección: Kathryn Bigelow.
-- Actuación: Harrison Ford, Liam Neeson, Joss Ackland, Shaun Benson, Tygh Runyan, Peter Sarsgaard, Christian Camargo, James Ginty.
-- Guión: Christopher Kyle, sobre una historia de Louis Nowra.
-- Banda Sonora: Klaus Badelt.

-- "K-19" en IMDb.
-- "K-19" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1961. La Guerra Fría está alcanzando un punto álgido. Estados Unidos (¡por una vez NO los buenos de la peli... bueno, no es que sean los malos tampoco, pero en fin...!) está emplazando misiles nucleares que podrían alcanzar directamente Moscú. Los jerifaltes rusoskas se empiezan a poner nerviosos, y deciden que nada de tratados SALT ni otras mendas, sino que vamos a colocar aún más a la Humanidad en peligro, demostrándole a los yanketas que también podemos meterle un pepino nuclear por el drenaje en pleno Washington, a ver si así se dejan de posturitas de fuerza, que no somos el tarado de Sadam Hussein que se deja desarmar por comisiones internacionales y después acaba todo invadido. El caso es que para eso, el Oso Ruso debe confiar en los submarinos nucleares. Aunque tales submarinos nucleares, como corresponde a la desidia burrocrática a todos los niveles que manifestaba la extinta Союз Советских Социалистических Республик, estén a medio armar y sean un completo desastre. Y como estamos hablando de rusoskas aquí, pues ponen de capitán a un tovarich que ha ascendido por casarse con la hija correcta, y que ahora está en el brete de tener que demostrar que su submarino es el más grande y es más mejol, aunque tenga que reventar a sus hombres para sacarles punta, que estos flojonazos gustan de la ineficiencia en que los tiene sumergidos el capitán anterior (por alguna razón en esta peli, el capitán nuevo que quiere eficiencia, trabajo y progreso es "el maloh", mientras que el capitán antiguo, que es negligente con la disciplina y parco en los resultados, es "el buenoh", porque siente compasión de sus hombres, cuando a ver qué ejército aguanta una guerra si tratamos a los soldados como niñitos mimados de mamá). El caso es que, mientras tanto, empiezan a ocurrir una serie de bizarros malos augurios que auspician lo peor para más adelante. Pero la tripulación, que serán unos jodíos sacavueltas, pero también son hombres que saben responder (aunque sea por aquello de acabar en Gulag, para que luego no digan que el régimen soviético no sabía motivar a sus hombres), pone hombro al trabajo, ¡y a partir! Claro, la cosa es un paseíto de ida y vuelta a las coordenadas tanto y tanto, para lanzar unos misiles de largo alcance (sin cargas nucleares activas, porque es un ejercicio de pruebas, pero la idea es que los satélites espías yankis los vean y se les meta el miedo a los cojones). Pero como si fuera eso la peli se acababa en un santiamén, pues bien, las circunstancias se van a enmarañar bien enmarañás, las jodías, y ahí es cuando el K-19 va a hacerle compañía al Poseidón, al Titanic y a ése del quinto misil también.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hasta 1990, hablar de rusos en el cine era hablar de LOH MALOH con mayúsculas. De las cinco pelis Bond de los '80s, sólo en una ("Licencia para matar") los rusos no eran los villanos, o al menos, tenían conexiones con el villano. Después de todo, los rusos frente a los yankis de pro representaban la opresión totalitaria versus el respeto al individuo, la burocracia ineficiente versus el espíritu economicista, la arquitectura plomiza y estándar versus la casita pret-a-porter, los uniformes grises versus el rabioso y colorido multiculturalismo textil, los deprimentes paisajes nevados versus el verde y el Sol. Y es que, como bien lo han demostrado "Invictus" y "Ultimátum a la Tierra", nada unifica tanto a la gente como un enemigo común al que temer por lo alto y odiar entre los dientes. Pero después se derrumbó el Muro de Berlín, y de pronto los rusos eran nuestros amigos, y podíamos hacer inversiones en su simpático paisito ("Juego de espías"), mandar a nuestros agentes secretos a pasearse por allá como por casa ("Goldeneye"), matar a los que sobren allá ("Hitman: Agente 47"), reivindicar su pasado patriótico ("Enemigo a las puertas") e incluso ¡salvar a esa horda de brutos salvajes fácilmente engañables por cualquier mafiosillo de poca monta de su propio enemigo interno! ("El Santo"). De esta manera, era cuestión de tiempo antes de que viniera una peli en donde los rusos fueran los buenos y los yankis fueran... bueno, no es que en "K-19" sean los malos precisamente, pero por una vez en la vida no son "los héroes", sino que están puestos ahí para ser el incordio en las sombras, como ocurría exactamente al revés (o sea, con los rusos de "esa cosa al frente") en cosas como "Doctor Insólito" o "Límite de seguridad". Y claro, era una buena idea desde el punto de vista intelectual, pero la gente con verdadero intelecto son minoría y no suelen copar los cines. ¿Resultado? Otro batatazo padre en la taquilla. Y luego se quejan de que las pelis salgan tan descerebradas. Como si las hiciera al gusto de ustedes, querido 1% de la Humanidad que aún conserva la anquilosada costumbre de la lectura (aunque sea de un blog online como Cine 9009).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Pelis de submarinos. Cada cierto tiempo se les ocurre hacer una. "El submarino", por ejemplo. O "Marea roja", por otro ejemplo. O "U-571", por ver algo más reciente. O la miniserie televisiva "El quinto misil", por más ejemplos. O el ultraclásico "20.000 leguas de viaje submarino", por ponernos steampunk. Pero vistas una, vistas todas. Porque a diferencia de las pelis con barquitos, las pelis de submarinos simplemente no tienen un rango dramático tan amplio. En el buque tenemos los interiores, pero también la cubierta, las naves recalan en puertos, repostan, etcétera. Un submarino, en cambio, es básicamente una lata de sardinas con un elenco reducido de personajes dándose la tabarra unos a otros. Además, como los submarinos no pueden comunicarse con el mundo exterior (pueden escuchar, pero sólo emitir en condiciones supremas) para no revelar su posición a otros submarinos con sonares y micrófonos, y además si emergen hasta sus periscopios pueden ser detectados por los satélites espías, entonces toda la acción debe concentrarse en recintos claustrofóbicos, cuyas posibilidades dramáticas simplemente no son un abanico de variedad, precisamente. En ese sentido, "K-19" repite algunos esquemas. El principal, claro está, es el conflicto entre los dos capitanes, el viejo lobo de mar y el nuevo joven brillante y repipi listo para comerse al mundo (bueno, Harrison Ford tenía 60 al rodar esta peli, así es que "jovencito", lo que se dice jovencito...), y que parece una reversión del mismo resorte argumental de la por otra parte estupenda "Marea roja". Pero "K-19" encontró su veta y su filón, ya que... (SPOILER GRUESO DE LA SEGUNDA MITAD DE LA PELI, ASÍ ES QUE SI NO QUIERES SABER EN QUÉ DERIVA LA COSA, SÁLTATE AL SIGUIENTE PÁRRAFO DE INMEDIATO YA) ...trata el espinoso asunto de qué pasa cuando el propio submarino tiene una falla que pone en peligro no la estabilidad del submarino mismo (después de todo, siempre se puede emerger y evacuar), sino la salud de la tripulación. Y no es una falla cualquiera, sino una fisura del reactor nuclear, que para colmo ni siquiera puede atenderse bien debido a la insuficiencia del equipo. Es aquí donde lo que hasta el minuto era una peli bien llevada, pero un tanto convencional, se transforma en una joyita, porque Kathryn Bigelow (sí, vamos, la misma que se llevó el Oscar por esa peli machorra que es "Vivir al límite") le pone brío supremo a la historia de una tripulación literalmente condenada, y la convierte en algo muy duro... y único. La desesperación de los tripulantes se ve genuina, y es que uno los comprende, que hace tiempo el asuntillo dejó de ser parte de un ejercicio de guerra y ahora se transforma en pura y simple supervivencia. Y no pueden hacer nada al respecto. La Bigelow se ha hecho escuela con lo que podríamos llamar "cine de la adicción", porque todos sus personajes ("Punto de quiebre", "Días extraños", "Vivir al límite") en realidad son yonketas pegados a esto o aquello. Aquí no vemos una adicción en forma, pero sí un fenómeno similar: los pobres submarinistas dependen para funcionar e incluso para mantenerse a flote, de algo tan peligroso como un reactor nuclear, que cuando falla, pues bien, están entre la opción de morir reparándolo o morir sin repararlo, igual que un adicto tiene la opción de morirse inyectándose o morirse sin inyección. Ver a la peli como una metáfora de la adicción (como no sea una adicción al veneno de la "tecnología moderna") sería bastante forzado, pero no me cabe duda de que la Bigelow quizás inconscientemente supo tomar esta parte de la peli, y conectarla con sus preocupaciones cinematográficas de toda la vida, y por eso ésta es la mejor parte de la peli. La solución final quizás es un poco facilona, probablemente para cumplir con los estándares hollywoodenses (¿cuántas pelis de Hollywood de años recientes recuerdan ustedes que no tengan un "happy end"?), pero no llega a anular todo lo trabajosamente ganado en el sólido metraje anterior. (FIN DEL SPOILER).

-- Las actuaciones están bien. Bueno, tiene su gracia que los dos protas no sólo sean rusos, sino que ambos... ¡son irlandeses! (bueno, Liam Neeson, que Harrison Ford es sólo medio irlandés, por parte de padre). Como para poner a Enya, a Cruachan o a la Chinocónor de soundtrack, hehehé... Bueno, hablando ahora en serio, uno tiende a ver a Neeson más como ruso que a Ford, además de que su actuación es más natural. Pero no hay que desmerecer al resto del elenco, que están brillantes cada uno en su respectivo rol, expresando todo lo que se supone es el comprensible cabroneo de que llegue un jefe malparido cuando antes todo era relajito, además del también muy comprensible terror a morir en una situación que, bien mirado, ni es una situación de guerra ni ná, que para eso se supone que los ponían a bordo.

-- Sumémosle también una banda sonora discreta, que sabe ser épica sin desbordarse, y que hace un uso dosificado de los coros pseudogregorianos inevitables en cualquier banda sonora pseudorrusa que se precie de tal, y estamos aviados.

IDEAL PARA: Ver una peli de submarinos potente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

viernes, 13 de febrero de 2009

"La conversación" (1974).


-- "The Conversation". Estados Unidos. Año 1974.
-- Dirección: Francis Ford Coppola.
-- Actuación: Gene Hackman, John Cazale, Allen Garfield, Frederic Forrest, Cindy Williams, Michael Higgins, Elizabeth MacRae, Teri Garr, Harrison Ford, Mark Wheeler, Robert Shields, Phoebe Alexander.
-- Guión: Francis Ford Coppola.
-- Banda Sonora: David Shire.

-- "La conversación" en IMDb.
-- "La conversación" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es un día normal en el patilludo mundo de los '70s. La gente va, viene, camina, disfruta... Y el sonido chicharrea. Claro, sabemos todo esto por una punta de micrófonos direccionales. El blanco: una pareja que anda circulando por ahí. ¿Para qué espiarlos? Qué importa, lo que importa es que pagan, y bien. De manera que obtienen tres cintas que, emitidas todas ellas en conjunto para compensar entre sí las falencias de unas y de otras (lo que tiene grabar a capella, que el audio anda por ahí con las grabadoras celulares de un concierto de Madonna), permiten armar el cuadro completo de lo que ocurre. ¿Quién es nuestro buen espía? Es el gran Gene Hackman, bueno, interpretando a un pobre diablo llamado Harry Caul, exitoso en su profesión y discreto para no ser pillado en la misma, pero que a consecuencias de lo mismo, pues bien, vida personal equals zero (bueno, tiene guantera donde echar el micrófono, pero hasta el mejor cuero de guantera se resiente, si me entienden lo que quiero decir...). Por cierto, no sé si mencioné que es católico, pero católico un poco a la manera de Daredevil, que me siento mal de hostiar gente, sí señoh, pero lo hago igual (o no hay peli, no en último lugar). Desgraciadamente, a la hora de la entrega, en la empresa no lo recibe su jefazo, que era el contratante, sino un perico dizquejecutivo que yo soy muy chulo y pásame la cinta muerto de hambre y yo se la llevo al jefe (Harrison Ford hecho un crío). Gene Hackman huele algo raro y no la pasa. Y al bajar por las escaleras, descubre (sin que ellos lo descubran, claro) a los espiados, que oh-sorpresa, trabajan en la misma compañía que el encargante. Mmmmmm, muuuuuu turbio todo. De manera que nuestro héroe rompe su regla de no mirar nunca dentro del paquete, cual Transportador cualquiera, y descubre una línea de diálogo de la cual infiere que si entrega la cinta, sus espiados podrían terminar fertilizando el fondo del mar con zapatos de cemento o alguna otra suerte semejante, de modo que se resuelve a no entregarla. Pobrecillo. Aún no aprende que con la gente de arriba no se juega. Ahora las cosas irán poniéndose cada vez más interesantes. Y el problema supremo es que ahora el espía es espiado, cosas que parecen inocentes podrían no serlo tanto, y al revés, cosas potencialmente complicadas podrían ser puras casualidades...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '70s, qué época oscura para el cine. Cualquier cineasta de pro, para destacarse, debía rodar pelis serias, adultas, comprometidas, etcétera. Incluso hasta pelis no demasiado sesudas, como "Harry el Sucio", tenían su dosis de oscuridad y rudeza, por no hablar de cosas como "El Padrino", "Serpico", "Tarde de perros", "Límite de seguridad", "Cabaret", "Jesucristo Superestrella", y un largo etcétera de géneros y estilos distintos. Y es que Hollywood había tenido que contener la formidable arremetida del cine europeo (que había entrado en los últimos '50s y los plenos '60s un poco por el tema de que las chicas europeas se desnudaban, pero pasaban más o menos la censura porque eran desnudoh atí-ti-coh) poniéndose serio a su vez, con un cine más comprometido. América lo necesitaba. Después de todo, el país estaba naufragando en medio de esa resaca posthippienta marcada por el FlowerPower, el SexPower, el NiggaPowah y todas esas cosas. Y como música de fondo estaba la Satánica República de Nixon, caída en 1973 gracias al asuntillo ése de Watergate. Eran buenos tiempos para ser cineasta comprometido y criticar a cuanta cosa de la sociedad se pusiera por delante, y por qué no, para pasar como progre siendo un poquitín reaccionario y criticando la llegada de la modernidad. Una de esas cosas, era el tema del espionaje, la invasión de la privacidad, etcétera. Se nota que en esos años no pensaban no sólo en que iba a existir Facebook, sino además que la gente se pelearía por ver quién demonios sube más fotos de uno mismo vomitando borrachos en una fiestoca del tres al cuatro. Y de esta manera Francis Ford Coppola, quién venía de rodar "El Padrino" (de hecho, quería hacer esta peli antes que "El Padrino", pero nadie le dijo que sí hasta que el asuntillo ése de los mafiosos resultó un éxito de taquilla y crítica y los estudios entonces le dijeron que sí a todo, y sin vaselina si por evitar alergias se trataba), rodó "La conversación".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por las malas noticias. Es una peli comprometida. Esto no es malo a priori, claro está. Tienen que haber pelis que sean banales e insubstanciales para dejar descansar el cerebro, y también tienen que haber pelis con ideas, e incluso ideologías, que hagan remecer un poco las conciencias, no necesariamente para estar de acuerdo, pero sí para pensar un poquito al menos. Pero ese compromiso no debería llevar a forzar la historia hasta tornarla un panfleto. Y eso es lo que a ratos ocurre en esta peli. Está bien contada, está bien llevada, pero en algunos minutos hay cosas que están puestas ahí sólo para que la peli avance y tenga algún sentido. El error más garrafal, por supuesto, es pintar toda la peli a Harry Caul como un tipo obsesivo, paranoico, desconfiado y reservado, y así, a santo de nada, a mitad de peli, hacer que éste sea anfitrión dando acceso a su casa, de un grupete de colegas que también son espías igual que él... ¿Qué sentido puede tener eso? Eso, por no hablar de que convenientemente para la trama, y también un poco a santo de nada, Harry Caul sufre una crisis de conciencia y decide hacer lo que el inteligente de "Ronin" no hace y el tarado de "El transportador" sí: echar un vistazo a la mercancía. Y para tapar esto, nada mejor que un trauma del pasado (y si estaba tan traumado, ¿por qué no se retiró del negocio, en primer lugar...? Dinero para empezar de nuevo, se da a entender que tenía). Bueno, todo esto es para probarnos que Harry Caul es un tipo sucio-pero-bueno, enfrentado a una sociedad de tipos sucios-pero-malos, y demostrarnos así la deshumanización de la sociedad y todas esas cosas. Así puedes terminar de ver la peli y, si eres un intelectualoide de pro, decir "en realidad soy un poco como Harry Caul, pecador pero idealista", y te puedes sentir mejor contigo mismo viviendo de manera vicaria las pendejadas por las que pasa Harry Caul por eso de pasarse de trabajólico. En fin, todo esto es para decir que la peli es buena, sí, pero no me cuela como el clásico que los críticos de toda la vida han considerado (ganó la Palma de Oro en Cannes en 1974, por más señas).

-- Gene Hackman. Hackman declaró alguna vez que era su peli favorita entre todas las que hizo, y considerando que en su repertorio no sólo hay joyitas como "La aventura del Poseidón", "Contacto en Francia" o su lexluthoresca aparición en "Superman" y secuelas (¡incluso mencionemos su estupendo y más reciente rol en "Marea roja"!), sino también cosas como "Tribunal en fuga", "Enemigo público" o (¡¡¡AAAAAAJJJJJJ!!!) "Detrás de las líneas enemigas", le creemos. Si esta peli vale la pena de ser vista y revista, es para gozarse como chino con la perfomance de Gene Hackman, que construye un personaje odioso y repelente con gran humanidad, y lo hace profundamente simpático más allá de que, bien en el fondo, a nadie le gustaría tener que trabajar con ese malparido que no sabe divertirse. Toda la secuencia en el motel es de antología y funciona muy buen justamente por el fino trabajo de Hackman. Sí, Gene, tienes razón, es uno de tus mejores trabajos.

-- Los actores secundarios están grandes. El siempre on-the-top John Cazale, quien ya había trabajado con Francis Ford Coppola en "El Padrino" (es el hermanito medio mongoloide de Michael Corleone) y repetiría ese mismo año con "El Padrino II", compone un estupendo rol como el tipo siempre puteado por su jefe Hackman. Cindy Williams aparece lo justo y preciso como la chica espiada, una presencia siempre colateral e inquietante. Harrison Ford, quien se había hecho notar en "American Graffiti" para papi George Lucas (antes de que éste mismo lo reclutara para la por entonces aún por venir "La guerra de las galaxias"), demuestra aquí que todavía tenía que ganarse el pan nuestro de cada día y se saca los zapatos actuando como probablemente nunca después (bueno, Harrison Ford es un gran actor, sí, pero aquí está aún más superlativo).

-- Hay algunos detalles muy interesantes de esta peli, que le dan una textura muy peculiar. Está la arquitectura, por supuesto, muy '70s, muy kubrickiana, fría y deshumanizada (el taller del prota es un piso, y el de la chica que limpia cañerías con él es un cuartucho indecente, por ejemplo, por no hablar de la fachada de la empresa, o de la habitación del motel, epítomes de la frialdad lecorbusieriana), y probablemente no por casualidad, el único espacio geográfico más cálido en la peli es la secuencia del inicio, en que se graba la dichosa conversación de marras, y que es una plaza pública con gente alegre y bandas de música y etcétera (aunque también hay maña para mostrar un mendigo medio muriéndose y durmiendo en una banqueta). A lo largo de la peli, el prota escucha, o bien recuerda, una y mil veces, la conversación en comento, transformándose en una omnipresencia, casi opresiva, y el intercalar una y otra vez, hasta el cansancio, esa conversación, y algunos flashbacks, marca un agudo contraste con la realidad fría e impersonal del prota.

-- Esta peli resulta también curioso como testimonio arqueológico. Aunque no se crea, había una época en que se valoraba la vida privada, y el espionaje a la misma era considerado casi un pecado capital. La idea de que grandes empresas tomaran bases de datos y las trabajaran para determinar perfiles de consumo (consumo de electrodomésticos o de candidatos presidenciales, tanto más da, el producto es lo de menos y el dinero de la venta lo es todo), probablemente los hubiera horrorizado, pero hoy en día nadie se escandaliza. Antes, obtener información de la gente significaba liarse un credo mundo para obtener migajas de datos, mientras que hoy en día basta con guglear a alguien, o arreglárselas para soltar noticias desde el Facebook, y voilà!, the world is yours. Bueno, en esa época la información era escasa y todavía valía algo. Hoy en día, si no eres un insider con acceso a información privilegiada sobre auge o mamporrazo de valores bursátiles, tu información vale bien poco. Sí, definitivamente esta peli con su afán antiespionaje y contra la cultura Watergate, es casi romántica. Lástima que ahora el romanticismo se venda embotellado y al compra tres y paga dos...

IDEAL PARA: Ver una peli quizás no tan grande como la crítica la considera, pero al menos buena, sobre el fin de la privacidad de las personas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "LA CONVERSACIÓN":

-- (Ir a la página) Comentario en Alicia Y Los Espejos.
-- (Ir a la página) Comentario en El Otro Mensual.
-- (Ir a la página) Comentario en Cine.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Quesito Rosa.
-- (Ir a la página) Comentario en Cine Más Pop.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Gene Hackman y Harrison Ford en una escena de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 17 de enero de 2008

"Enemigo íntimo" (1997).


-- "The Devil's Own" (título original en inglés), "La sombra del diablo" (título en España). Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brad Pitt, Margaret Colin, Rubén Blades, Treat Williams, George Hearn, Mitch Ryan, Natascha McElhone, Paul Ronan, Simon Jones, Julia Stiles, Ashley Carin, Kelly Singer, David O'Hara, David Wilmot.
-- Guión: David Aaron Cohen, Vincent Patrick y Kevin Jarre, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Enemigo íntimo" en IMDb.
-- "Enemigo íntimo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1972. Una devota familia de irlandeses está tranquilamente dando las gracias a esa criatura de ciencia ficción llamada "Dios", cuando de pronto la protección divina se les acaba, y la familia es limpiamente masacrada por un grupo de sicarios. En respuesta, el pequeño hijo superviviente decide que la vida es una mierda, después de todo, y se hace terrorista (¡gran boceto de la psicología del personaje, yeah!). Pero como a comienzos de los '90s son malos tiempos para el IRA (la peli es de 1997, pero está ambientada en 1992-93), pues bien, el hijo pródigo de la nación irlandesa se marcha para buscar nuevos horizontes en América. Su red de contactos lo instala entonces en el sótano de la casa de un policía rodeado de mujeres, su esposa y sus tres hijas (¿así, tan fácil, a un perfecto desconocido... UN POLICÍA...?). ¿Creen ustedes que nuestro mijo terrorista escarmienta? Pues no. Porque a medida que se hace amiguete con el polizonte, también empieza a las andadas, buscando comprarse armas para el IRA y seguir fomentando la revolución, los bombazos, los niños destripados por el C-4. Lo de siempre, vamos. ¿Alcanzará nuestro poli a descubrir los pasos en que anda su nuevo protegido, antes de que a su familia le pase algo malo, muy, pero muy malo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el post 2000 los terroristas musulmanes son la moda, en los '90s tenían presencia significativa los malos del IRA, el Ejército Revolucionario Irlandés. Entre las pelis con "malo IRA" están "Lluvia de fuego", "Juego de patriotas", "El juego de las lágrimas", y un pequeño etcétera (no contamos "En el nombre del padre" por no ser los malos del IRA, pero a los protas los confunden con gentes del IRA); todas ellas presentan un retrato bastante poco favorable, por no decir poco interesante, de estos terroris, obviando el contenido político de sus proclamas a favor de la espectacularidad de la bomba volando un tranquilo y soñoliento pub inglés. "Enemigo íntimo" trató de hacer algo así como plegarse a la moda. Alguien discurrió que era buena idea entonces juntar a dos chulolindos como Harrison Ford y Brad Pitt, con la vieja fórmula "estrella consagrada vs. estrella ascendente". El problema es que el tiro salió por la culata porque ambas estrellas se miraron con odio en los ojos. Ford consideraba a Pitt como un entrometido advenedizo, y quería que la peli fuera sobre su personaje de policía. Pitt, por otra parte, ya se había hecho un lugar con "Entrevista con un vampiro", "Leyendas de pasión", "Los siete pecados capitales" y "Doce monos", así es que no estaba para dejarse chulear por ese viejecito gagá que alguna vez fue Han Solo e Indiana Jones, pero es que ahora son los '90s y tú al asilo, Ford, ¿OK? El resultado del choque de egos fue todo lo predecible que podía ser. Y si defecación es el nombre del juego, pues bien, hagámosla con estilo y contratemos a Alan J. Pakula, hombre con un prestigio bien ganado como dire de pelis de thriller político ("Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie"), pero que por decirlo vulgarmente, ya no estaba para esos trotes, como que sus últimas pelis habían sido "Juego de adultos", y en particular la desastrosa "Informe pelícano", tan mala que no la dieron en el cable ni los cuervos de Cine Zeta; por cierto, y para la trivia, un misericordioso accidente de tránsito que cegó de una manera muy bizarra la vida del señor Pakula poco después (un camión soltó por accidente un tubo de metal que cayó sobre su cabeza, lo sacó del camino y lo mató), a la arterioesclerótica edad de 70, le impidió seguir cayendo aún más bajo... ¡Misteriosos son los caminos de la Providencia!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algunos secundarios. Porque de los protas, ni hablar: Harrison Ford hace como que se esfuerza y a veces le resulta hasta creíble, pero mucho menos que en otros roles, mientras que Brad Pitt está claramente a disgusto y verlo actuar es algo parecido a que te metan un enema hasta el esófago. Pero desde su trinchera, Natascha McElhone se defiende bastante bien; en aquellos años la McElhone era la secundaria de lujo en pelis como "Sobreviviendo a Picasso", "El show de Truman" o "Ronin", y algo después en el "Solaris" de Soderbergh, pero por alguna razón desconocida nunca consiguió capitalizar su talento en una carrera actoral de serie A. Otro tanto ocurre con Margaret Colin, y es que el personaje de Harrison Ford no se merece una esposa como ésa (quizás si se hubiera esforzado más en actuar). Y casi para la trivia, aparece como hija mayor de Ford, una Julia Stiles hecha una cría, antes de transformarse en la promesa joven que a estas alturas del partido ya no es promesa ni es joven tampoco (su caída en picado ha llegado hasta el remake de "La profecía"). Mención aparte merece también la banda sonora de James Horner; por cierto, digamos que el señor Pakula usa la música incidental con contención, un poco al estilo del thriller setentero, en el cual es más importante el ruido ambiente (o el silencio ambiente) que extorsionar emocionalmente al público con música estridente que le diga qué debe sentir a cada instante. Aparte de eso, todo el resto está fatal. La subtrama del policía compañero corrupto, interpretado por el latino Rubén Blades para más inri, simplemente sobra, y además, por ser el compañero latino del héroe, ya sabemos de entrada que va a morir (en "Harry el Sucio" el compañero latino se la sacó más barata, sólo lo enviaron al hospital, pero es que ése no era corrupto). La película insiste en echar por la borda el suspenso del thriller, a favor de crear ambiente dramático con los personajes, opción que es suicida si los actores que interpretan a los personajes echan más tiempo en putearse unos a otros, que en actuar bien. Además, la historia del tráfico de armas es más lineal que las "curvas" de Kate Moss. Y ni hablar del final, precedible a más no poder.

IDEAL PARA: Hmmm... Hmmm... No, la verdad es que no se me ocurre para qué o quién podría ser ideal esta película. ¿Quizás para treintonas enamoradas de Brad Pitt, o cuarentonas enamoradas de Harrison Ford...?

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