11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 9 de octubre de 2016

"Los siete magníficos" (2016).


-- "The Magnificent Seven". Estados Unidos. Año 2016.
-- Dirección: Antoine Fuqua.
-- Actuación: Denzel Washington, Chris Pratt, Ethan Hawke, Vincent D'Onofrio, Byung-hun Lee, Manuel Garcia-Rulfo, Martin Sensmeier, Haley Bennett, Peter Sarsgaard, Luke Grimes, Matt Bomer, Jonathan Joss, Cam Gigandet, Emil Beheshti, Mark Ashworth.
-- Guión: Richard Wenk y Nic Pizzolatto, basados en el guión de Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto y Hideo Oguni.
-- Banda sonora: James Horner y Simon Franglen.

-- "Los siete magníficos" en IMDb.
-- "Los siete magníficos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

ROSE CREEK, 1879, como dizen los cartelones. Un grupo de PJs están reunidos en la iglesia/templo/whatever, discutiendo el problema del día. ¿Que el Viejo Zacariah volvió a exhibirse en bolas? ¿Que las cabras de la encantadora viudita Polly se saltan la barda del señor Obadiah? No, claro que no, que esto no es Tom Sawyer. El problema ejke un reptil neolib ha hecho una oferta compra por el pueblo, de una miseria pagadera en veinte cuotas de un vigésimo de miseria cada una. ¿Y si no aceptan? Pues pum-pum-bala-bala, y corríos o cadáver. En eso están, cuando 'e pronto, aparece EL MALOH, que sabemos es MALOH pque él dice que es un EMPRENDEDOR y que DIOS ES CAPITALISTA (joer, no se puede subrayar más el mensaje). Y como es malo, sus matones VAN Y MATAN GENTE E INCENDIAN EL TEMPLO. (¿En qué quedamos? ¿Está con Dios y le quema la casa? Decídase, hombriii...). Frente a marcharse o fertilizar el suelo con sus cuerpecitos, una colona decide una tercera opción. Buscar ayuda en el exterió. Y la encuentra. O de lo contrario, no habría peli. Algo así como... Pongan la musiquita de Mike Post aquí... un grupo de siete pistoleros andan a la aventura por estoquello. Estos hombres vagan por ahí y se esconden en el Western. Hoy en día, varios de ellos buscados por el Gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. Si tienes un problema, necesitan ayuda, y pueden localizarlos... quizás puedan contratar a... LOS SIETE MAGNÍFICOS. (Sí, leñe. A mí nadie me quita 'e la cabeza que "Los magníficos" son los siete magníficos pero in-present-time y con cuatro en vez de siete). El caso es que recluta a Denzel Washington, que es tu nigga-rudo-pero-con-corazón, a Chris Pratt que, joder, se la ha podío con inquisidores fundamentalistas galácticos y con dinosaurios, cómo no va a poder con unos pistoleritos del tres al cuatro, a Ethan Hawke que, leñe, ¡todavía está vivo!, a Vincent D'Onofrio que, leñe... ¿sigue vivo?, y a otros tres que, weno, iban pasando por ahí. Y los siete magníficos más la chica guapa (que es una viudita joven del Oeste y aún así luce sus ricardos escotes que ni descocá 'e cantina en vez de, ya saben, ser recatadita como señorita de bien en esos días). Y... bueno, ya se saben el resto. Tiroteos a tutiplén, malos malosos cayendo como moscas, y el villano superhipermegachupimalo emperrao en... ya saben.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque algo envejecía hoy en día (cosiacas de que era el top de axón en los '50s, pero d'eso sus wenos días, y además están las imitaciones over-the-top que igual dañan lo suyo al original), "Los siete samurais" sigue siendo una de esas pelis seminales de toos los tiempos. Está el remake yanketa Western-en-vez-de-samurai que es "Los siete magníficos" de 1960, por suporto, que a su vez engendró no una sino TRES secuelas ("El regreso de los siete magníficos" de 1966, "Vuelven los siete magníficos" de 1969 y "El desafío de los siete magníficos" en 1972, las últimas ya sin el casting original siquiera) y una serie de TV. Y los inevitables clones: "Los siete gladiadores" (la verzón peplum con... Lou Ferrigno y Sybil Danning), "Los siete magníficos del espacio" (la verzón... en el espacio, leñe, que hay que decíroos todo), "Los tres amigos" (la verzón parodia y con tres en vez de siete pque... ¿PRESUPUESTO?), "Héroes fuera de órbita" (la verzón sci-fi parodia Star Trek... caso discutible aquí pero que puede verse como inspirá), "El rey Arturo" (todavía otro peplum... ¡y dirigido por Fuqua himself!), "Samurai 7" (la verzón anime), y ya lo decíamos, la premisa del grueso de los episodios de la serie ochentera ésa es más o menos que cuatro mercenarios ponen las peras a cuatro a cuatro malosos en esos pueblos olvidaos 'e la América 'e Dios (no así "Los magníficos" de 2010, que dejaba ese aspecto 'e lado para contar la historia de los orígenes del grupo, upgradeada XXI Cent of course, lo que la ponía más como una reversión de "Los doce del patíbulo" que de "Los siete magníficos", por ponéle número a la cosa). Supongo que era cuestión de tiempo antes de que alguien discurriera la bendita idea de rodar un remake de "Los siete magníficos" de 1960 (pque de la original "Los siete samurais" no hay cohóneh, no pque sea obra atítica y tal, que si Gus Van Sant se atrevió a perpetrar "Psicosis"... sino, yo creo, pque Western vende más que samurais. O eso se dijeron, al menos. And... well... razón no les faltaba. Este mismo 2016, "Kubo y la búsqueda del samurai" se mandó un inmerecido estrellón en taquilla. Con samurais). El caso es que rodaron y estrenaron "Los siete magníficos", ahora en 2016. Con Antoine Fuqua a cargo, quien ya lo dijimos, rodó su propia versión del cuento con "El rey Arturo" en 2004 (pque muy en el fondo, la idea es la misma: Arturo y sus buddies extranjeros en tierra extranjera defendiendo RULE BRITANNIA versus saqueadores extranjeros). ¿Resultados? Discretitos. Costó 90 melonedólares (bastante bajo para un blockbuster), recaudó... ¿cuánto? ¿Algo más de 100 melones? Pos como que no pinta pa' secuela la cosa... Pero, weno. No ha sido un año para el Western, en definitiva, y eso que en 2016 han prometío unos cuantos (en la sala al lao está "El valiente", y todavía estamos esperando el estreno de "Jane Got a Gun" con Natalie Portman y "Forsaken" con los Sutherland, Donald y Kiefer, que la peli a saber si es wena o una mugre, pero joer, son los Sutherland face-to-face, ya por eso hay que verla). No, leñe. 2016 ha sido un año cataclísmico para el cine blockbuster, y el Western es otro 'e los arrastraos por el tráfago 'e la catástrofe. Bueno, parezque eso de Mafalda jugando vaqueros-e-indios ya quedó para tiempos más inozentes que el actual...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La primera pregunta de ustedes: ¿es necesario este remake? Mi respuesta: VAYAN A PASTAR, VACAS DE MIERDA. Importa un carajo si un remake es necesario o no. Lo que importa, es que esté bien hechito, sea entretenido de ver, tenga dignitá, y si además de eso añade cosas a la original, pues tanto mejor. Joder, que incluso la original "Los siete samurais" puede ser vista como una versión IN JAPAN de "Los siete contra Tebas" del muuu griego Sófocles (aunque en ésa los siete ATACAN la ciudad y no la defienden, pero aparte d'eso, es como más o menos la mesma idea, ¿no?). No hay ideas originales, y siempre sale más honesto decir "es un remake" que "iba silbando por la calle y se me ocurrió y la idea, ¿y se parece a una peli anterior? PUUUEEE MIRA QUE CASUALIDAAAAAÁ...". Así es que... ¿vale la pena ver este remake? Depende. "Los siete magníficos" de 1960 es una buena peli y un clásico Western y tal, y toos han escuchao el tema de Elmer Bernstein aunque no sepan de qué peli viene, pero, leñe, es una peli hecha con los valores d'esa época, y el cine igual ha cambiao un poquito en... medio siglo ya que han pasao, siéntanse viejos. Tiene delito haber rodao "El sorprendente Hombre Araña" en 2012 a diez años del "Spiderman" de Raimi, sí, pero cincuenta años son más que tiempo suficiente para una nueva versión. Y en esta peli, el señor Fuqua tira por el lado más inteligente 'e toos: tomar lo esencial de la peli original y hacerla más o menos parecida y limitarse a actualizar el formato. El resultao es una mezcla 'e clasicismo y cine contemporáneo de axón, que consigue tomar lo mejor de ambos mundos: de la pepla clásica las ideas y los conceptos, y del cine moderno la inyexón adrenalina. Y con inyexón adrenalina no queremos decir aquí esas chorradas de hipermegaaxón que te cagas de las proezas en el aire tipo "Matrix" que se mandan, con una cámara epiléptica que no se entiende media merda. No, señores. El señor Fuqua ha demostrao su fuste para dirigir, y pelis que en manos de otros directores hubieran sido una mediocritá sin remedio, en sus manos se han transformao, si no en obras maestras, por lo menos en productos dignos y entreteníos de seguir, a lo menos ("Día de entrenamiento", la joya 'e la corona, pero también "El rey Arturo" mucho más vapuleá 'e lo que se merece, "Tirador" que es d'esas sería-mediocre-pero-está-bien-llevá, y la adrenérgica "Ataque contra la Casa Blanca"). Con "Los siete magníficos", lo mismo. Esta sería una peli anémica e irrelevante en manos de otro director, pero el señor Fuqua sabe lo que tiene entre las manos, es muuu respetuoso con la historia, le da espazio a los PJs para que respiren (tampoco es que dos horas 'e metraje den para hacer peazo caracterizaciones con los PJs, no pidamos tanto, pero por lo menos tenemos siete PJs que nos importan y que nos duele cuando alguno de ellos la palma, que a alguno iba a tocarle, en vez como en digamos "13 horas" que los marines son perfectamente intercambiables unos con otros como muñequitos Pláimobil y cuando alguno la palma ni nos interesa ni importa tampoco), la banda sonora está muuu bien (el último trabajo, inconcluso, del maestro James Horner, que como sabemos terminó hecho puré después 'e que su avioneta se estrelló, y... snif-snif...), y en general, la peli hace las concesiones justitas al espectáculo. Luego vienen los tiroteos, que se pasan un poco en eso de que los jovencitos desenfundan y listo, en cinco segundos se han cargao como cuarenta, pero weno, eso es un cliché del Western, y la peli se la juega en plan homenaje, por lo que es una ruptura aceptable del realismo en aras del espectáculo. La peli tampoco trata de hacerse la profunda ni musho menos, tira algunas pincelás de ciertos tópicos por aquí y por allá, pero lo justito pa' darle sabor al asunto. ¿Podía haber sido mejor en ese rubro? Sí, por zuporto que sí, pero si no sabes, mejor no te metas, y esta peli, entre irse de logos y ponerse en plan filósofo y meter la pata hasta el cubo, y dejar planteás un par de cosas y luego seguir con lo suyo, toma la segunda opción, más segura, y a la larga más cumplidora. Lo que tenemos entonces es una peli justita. Entretenida como un piñón de diablos. Cumplidora. Resultona. Podría haber sido mejor. No es una indispensable y no pasa ná' si te la pierdes. Pero si sientes nostalgia por ese cine macho de machos que son muuu machos hasta que aparecen the real machos a ser más machos, y en donde parte 'e ser macho es esa cosa idealista de "tenemos too que perder y na' que ganar, pero lo hacemos pque somos HÉROES leñe", pues este remake es un recomendao absoluto. Que tanto clon malote de "The Dark Knight" con su angst existencial ya cansa, y da gusto ver pelis en donde los buenos, los héroes, son justo eso: los buenos, los héroes.

-- Una 'e las cosas más divertidas 'e la peli, es que el malo es... ¡¡¡CAPITALISTA NEOLIBERAL!!! Seriously. Si lo dice en el diálogo inicial y too. ¿Es es un malo? NOOOOOO... El es un EMPRENDEDOR. Incluso, argumenta, pagar una miseria por las tierras y correr a balazo a los que no quieran vender es positivo pa' la economía pque él traerá RIQUEZAS y DESARROLLO y tal. Suena casi como los tipejos que dicen que "sí, con Pinochet hubo algunos muertitos y tal, pero ¡miren cómo dejó nuestra economía! ¡Jaguares de Latinoamérica, baby, jaguares de Latinoamérica!", claro que barriendo bajo la alfombra que "nuestra" economía es "la economía de ellos" y no la tuya, peatón de mierda. Si solo le falta el "¡todo es perfectible! ¡La Capilla Sixtina es perfectible!", y el villano ya casi-casi parece un Piñera. Y luego, como está en la Casa de Dios, dice que está haciendo la obra de Dios, así con un par, porque Dios ama el capitalismo y tal. Alguno de los guionistas leyó a Max Weber, eso seguro. Por supuesto, los buenos entonces vendrían siendo Occupy Wall Street, somos-el-99%, y... ¿nos quieren decir que los pistoleros serían algo así como los insurgentes mapuches que queman camiones de las madereras en Arauco? Preguntas, preguntas... Lo cierto es que, curiosamente, esta peli se permite mandarse peazo discurso antisistema que ni peli setentera óigale... pque es un Western. Que si la peli está ambientá en el "día de hoy", la cosa no pasa la censura ni por casualitá. Contrasten por ejemplo con "The Dark Knight Rises" o su agresivo discurso procapitalista. Incluso argumentábamos tiempo atrás que los villanos de "X-Men: Apocalipsis" y "Escuadrón Suicida" (Apocalypse y Enchantress) son esencialmente caricaturas (no intenzionadas, probablemente, pero ahí están) de los movimientos antisistema: son tipejos "que se han quedao en el pasao", vienen desde más allá del mundo oxidental (el Egipto faraónico y la América precolombina), van a destruir el mundo para "construir uno mejor" en donde ellos serán adorados como dioses (joer, casi-casi como Castro y Chávez), y por supuesto, hacen sus chambonadas en América pque ODIAN AMÉRICA PQUE AMÉRICA BUENA. En cambio acá el villano es "el futuro" (es un visionario, no ve un peazo 'e tierra sino oportunidades-para-el-mañana), es un perfecto hijo de p... er... hijo de Oxidente, no va a destruir el mundo sino que "él es la ley" (tiene al comisario en el bolsillo, money mediante) y los destruídos van a ser los estúpidos pequeñotenientes de tierra que estorban en el camino del progreso (o de cómo aplicar implícitamente la doctrina neoliberal de la "destrucción creativa"), y... hace sus chambonadas en América pque PROGRESO. Lo dicho, la única manera de que esta peli se sale con la suya, es pque es un Western (y aún así, me pregunto cuánto de que esta peli no rindió en taquilla, se debe a que el discurso cayó mal en los estómagos de las audiencias yanketas. Que los yanketas, que en este minuto se los están cargando los neocon de Wall Street, son los primeros que aman el discurso neocon pque TÚ LO MÁXIMO, TÚ YANKETA, pa' que luego digan que las ideologías de izquierda son las populistas). Están majaretas, estos yankis.

IDEAL PARA: Ver un más que digno remake del clásico de 1960, que cumple con mezclar de manera adecuada clasicismo y modernidad.

jueves, 5 de junio de 2014

"El hombre de la máscara de hierro" (1998).


-- "The Man in the Iron Mask". Estados Unidos / Francia. Año 1998.
-- Dirección: Randall Wallace.
-- Actuación: Leonardo DiCaprio, Jeremy Irons, John Malkovich, Gérard Depardieu, Gabriel Byrne, Anne Parillaud, Judith Godrèche, Edward Atterton, Peter Sarsgaard, Hugh Laurie, David Lowe, Brigitte Boucher, Matthew Jocelyn, Karine Belly, Emmanuel Guttierez.
-- Guión: Randall Wallace, basado en la novela de Alejandro Dumas padre.
-- Banda Sonora: Nick Glennie-Smith.

-- "El hombre de la máscara de hierro" en IMDb.
-- "El hombre de la máscara de hierro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En 1789, manadas de sediciosos decidieron que eso de obedecer al rey no iba con ellos, y se tomaron... ¡¡¡LA BASTILLA!!! (sorry, folks, nada de imágenes, sólo voz en off). Adentro encontraron el registro de un prisionero que... chachán... ¡¡¡USABA UNA MÁSCARA DE HIERRO!!! Esta es su historia. O la que nos gustaría que fuera su historia, porque la historia verdadera de verdá es más bien prosaica (¿que cómo lo sé? ¡Porque soy un gato y tengo antepasados gatos! ¡Por eso, joer!). Pero no importa. 1660yalgos. Luis XIV gobierna en Francia como corresponde: con mano dura, dejando que el pueblo se muera de hambre, viviendo su vida principesca en Versalles (sólo le falta un think tank y ya estaríamos eligiéndolo Presidente). El pueblo se rebela porque todo el dinero se va en pagar soldados y guerras, y el rey en respuesta, ante la sugerencia de un cortesano, ordena repartir comida demasiado podrida para mandársela a los militares (¿en dónde he escuchado eso antes?). Y cuando el pueblo se rebela otra vez porque, verán, a ellos eso de comida con gusto a fermento y hongos y con amenaza de enfermedades estomacales como que no le va, el rey manda ejecutar al consejero que aconsejó repartir comida podrida. El caso es que en medio de todo esto, tenemos a los CUATRO MOSQUETEROS (sí, joer, cuéntenlos, eran cuatro a pesar del título: Portos, Athos, Aramis... y Dartañán). Que ahora son uno, porque sólo D'Artagnan continúa en servicio, y el resto anda porái. Y Luisito, muy Leo DiCaprio él, ¿qué hace? ¿Festejarlos, regalonearlos, tratarlos como se debe para que no se le metan ideas en la cabeza? Nops... Con D'Artagnan sigue portándose bien, pero no esconde que toma medidas estúpidas y da órdenes crueles, y a la decencia de D'Artagnan, eso como que le subleva un poco (no demasiado, de todos modos, hay un sueldo que mantener, además FRANCIA ÜBER ALLES...). A Athos, le echa el ojo a la futura nuera y envía al hijo al campo de batalla para que se muera de un festivo cañonazo, lo que efectivamente sucede, y ya tenemos a Athos complotando. A Aramis, jesuita él, lo pone a perseguir al jefe de los jesuitas. Aunque el jefe de los jesuitas hubiera terminado resultando quién termina resultando (sin spoilers, pero joer, no es tan difícil adivinar tampoco), es bastante estúpido pedirle a uno de los suyos que traicione a su jefe a cambio de nada. Y a Porthos... a Porthos... bueno, a Porthos en realidad no le hace nada, pero el hombre es un borrachín al que le van las tetonas, y por el amor a una buena pelea... Por lo tanto, los mosqueteros deciden que la cosa ya ha llegado a un colmo, que alguien tiene que hacer algo... y Aramis hace una revelación. Hace muchos años atrás, dejó encerrado a un hombre en un castillo. Un hombre con una máscara de hierro. Un hombre que, después de ser desmascarado-deshierrado, puede ser puesto en lugar de Luis XIV. Confiando en que no se vuelva tan tirano (y sobre todo tan estúpido) como el anterior, claro. La batalla por la salvación de Francia ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Luis XIV. La grandeur de la France. L'Etat c'est moi. Nadie pone en duda que el reinado de Luis XIV fue uno de los más importantes y significativos en la historia de Francia. Ahora bien, ¿de los mejores...? Buenoooooo... Nos legó Versalles. La Academia de Ciencias. Medidas progresistas en relación a las comunicaciones, los transportes, la marina... Por otra parte, libró un incesante ciclo de guerras que remató en la dantesca Guerra de Sucesión Española (una guerra paneuropea antes de las Guerras Napoleónicas o la Primera Guerra Mundial), y básicamente mantuvo a raya la explosión demográfica por el expediente de dejar que sus súbditos se murieran de hambre. Material de oro para un escritor como Alejandro Dumas... el que sin embargo, no era del tipo "voy a escribir un monumental tratado histórico que será ignorado cien años después de que me muera", sino más bien del tipo "voy a saltarme la historia a la torera y hacer el Dan Brown y escribir lo que se me sale de los santos cojones". El resultado fue una novela llamada "Los tres mosqueteros", en donde refiere las peripecias de los susodichos CUATRO MOSQUETEROS (aunque a D'Artagnan lo hacen mosquetero AL FINAL de la novela), y que tuvo tanto éxito, que engendró una secuela llamada "Veinte años después". Y como la nigocia is la nigocia, quiridi, engendró otro folletín más, "El vizconde de Bragelonne", que, señoras y señores... refiere tres aventuras de los mosqueteros CADA UNA DE LAS CUALES ES TAN LARGA COMO LA NOVELA ORIGINAL. Que este tipo alarga las cosas más que los guionistas de "Dexter". En fin, resulta que la última de las tres aventuras, ÉSA SÍ que es la de la máscara de hierro. Que ha sido objeto de varias adaptaciones, incluyendo una con Richard Chamberlain (créanlo o no), "El hombre de la máscara de hierro" de 1977. ¿Quién fue el hombre de la máscara de hierro? Nadie lo sabe con seguridad. Hay teorías, pero nada oficialmente comprobado. Alejandro Dumas se colgó alegremente a la teoría de que dicho hombre era el hermano gemelo de Luis XIV, y que no recurrieron al expediente macedónico de asesinarlo apenas Luis llegó al trono porque, verán... era de sangre real. Como en "El regreso del Rey", que a los orcos se los cargan a paladas, pero a Saruman noooooo porque él es un maaaaaagoooooo y por lo tanto más importante y etcétera. O como en ciertas dictaduras militares que los matones caen como moscas a la cárcel después, y los jerifaltes supremos mueren contentos en sus camas. Hay tradiciones que no pueden obviarse, leñe. El caso es que en 1998, un tal Randall Wallace (tipo que por lo demás no se ha prodigado demasiado en el cine, quizás debido al fiasco de "Fuimos soldados" con Mel Gibson en 2002) decidió que su opera prima sería una adaptación de la historia del hombre de la máscara de hierro (decisión apropiada para alguien cuyo gran crédito anterior fue, abrir boca en gesto de asombro aquí, guionista de "Corazón valiente"). La jugada salió excelente. La peli se llevó un piñazo con la crítica, pero en donde importa, la taquilla, se cocinó unos bonitos 180 millones con un presupuesto de apenas 35 millones, en una época en donde el presupuesto promedio de las pelis oscilaba en el rango 70-150 millones. Ayudado claro porque el prota era Leonardo DiCaprio en su primer rol post-"Titanic", porque las encuestas revelaron que la peli fue inesperadamente popular entre las jovencitas de sexo hémbrico sub-25 (lo que debe explicar seguramente el olor a efluvio de mujer que había en el cine después de cada función).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque recibida con pésimas críticas en su día, la verdad es que "El hombre de la máscara de hierro" es una muy aceptable peli de aventuras. Bastante darkier and edgier para los estándares de la época (la idea de los tres mosqueteros era la demasiado sanitizada "Los tres mosqueteros" de la Disney de 1993), ya que hay PERSONAJES QUE MUEREN, y además los protas no son mijos heroicos ni mucho menos, sino un puñado de vejetes crepusculares emprendiendo la que probablemente sea su última gran campaña por la justicia, los valores mosquetíricos y la Francia. Se agradece que en la peli, los protas son presentados más como antihéroes dedicados a las delicias carnales o soltando algún alegre diálogo con caquita de por medio, que la imagen demasiado idealizada que otras pelis nos han proporcionado de los personajes (lean ustedes los textos originales de Alejandro Dumas y llévense una sorpresa... ¡en las novelas originales, los mosqueteros son un puñado de perdedores antihéroes cuyo único heroísmo consiste en mantenerse más o menos vivos e intactos de página a página!). Curiosamente para una peli "de mosqueteros", esta peli tiene relativamente poca acción, y prefiere centrarse más bien en el desarrollo personal de... los personajes, valga la redundancia, lo que le confiere un espesor poco corriente en estas pelis cuyos protas por lo general suelen ser más estereotipos que hombres. En cuanto a la realización misma, no diremos que es débil (no lo es), pero tampoco nadie va a acusar a su director de ser original o un genio artístico. Es obvio que confió ante todo en la fortaleza de un buen guión (que fiel a la doctrina dumasiana, en ningún minuto deja que la fastidiosa realidad histórica se interponga en su camino de contar una historia entretenida), y en sus actores. Que por su parte, están bastante bien. El de mayor cartel es claramente Leonardo DiCaprio, y si bien no es descollante ni materia de Oscar (aunque, bueno, considerando que el Oscar, a veces...), sí cumple con eficiencia al caracterizar a los dos gemelos, el bueno y el malvado. Gabriel Byrne es un correcto D'Artagnan que lleva con mucha dignidad el peso dramático de su personaje dividido entre varias lealtades, mientras que Jeremy Irons y John Malkovich como los otros mosqueteros están muy bien, aunque el que descuella por supuesto es Gérard Depardieu, probablemente ayudado porque es el único de los cuatro mosqueteros que de verdad es francés (la otra francesa es Judith Godrèche, que está bien sin superlativos, y Anne Parillaud como la madre de Luis XIV, demasiado joven para el rol pero justificado para darle un puntillo sexy... y siendo una actriz francesa interpretando a Ana de Austria que no era austríaca sino española. Y no, yo tampoco entiendo ese casting). En definitiva, si bien la peli se aparta en varios respectos tanto del material dumasiano original como de la realidad histórica, claro está, lo hace en beneficio de construir una buena peli de aventuras, una que se preocupa por sus personajes, y una en donde la lucha que se emprende tiene más significación que la corriente "héroes contra villanos". Una peli de los '90s que se merece un mejor lugar en la historia del cine del que actualmente tiene.

IDEAL PARA: Ver una correcta peli de aventuras con espadachines, con más garra que el promedio de las mismas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves, 18 de marzo de 2010

"K-19" (2002).


-- "K-19: The Widowmaker". Inglaterra / Alemania / Estados Unidos / Canadá. Año 2002.
-- Dirección: Kathryn Bigelow.
-- Actuación: Harrison Ford, Liam Neeson, Joss Ackland, Shaun Benson, Tygh Runyan, Peter Sarsgaard, Christian Camargo, James Ginty.
-- Guión: Christopher Kyle, sobre una historia de Louis Nowra.
-- Banda Sonora: Klaus Badelt.

-- "K-19" en IMDb.
-- "K-19" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1961. La Guerra Fría está alcanzando un punto álgido. Estados Unidos (¡por una vez NO los buenos de la peli... bueno, no es que sean los malos tampoco, pero en fin...!) está emplazando misiles nucleares que podrían alcanzar directamente Moscú. Los jerifaltes rusoskas se empiezan a poner nerviosos, y deciden que nada de tratados SALT ni otras mendas, sino que vamos a colocar aún más a la Humanidad en peligro, demostrándole a los yanketas que también podemos meterle un pepino nuclear por el drenaje en pleno Washington, a ver si así se dejan de posturitas de fuerza, que no somos el tarado de Sadam Hussein que se deja desarmar por comisiones internacionales y después acaba todo invadido. El caso es que para eso, el Oso Ruso debe confiar en los submarinos nucleares. Aunque tales submarinos nucleares, como corresponde a la desidia burrocrática a todos los niveles que manifestaba la extinta Союз Советских Социалистических Республик, estén a medio armar y sean un completo desastre. Y como estamos hablando de rusoskas aquí, pues ponen de capitán a un tovarich que ha ascendido por casarse con la hija correcta, y que ahora está en el brete de tener que demostrar que su submarino es el más grande y es más mejol, aunque tenga que reventar a sus hombres para sacarles punta, que estos flojonazos gustan de la ineficiencia en que los tiene sumergidos el capitán anterior (por alguna razón en esta peli, el capitán nuevo que quiere eficiencia, trabajo y progreso es "el maloh", mientras que el capitán antiguo, que es negligente con la disciplina y parco en los resultados, es "el buenoh", porque siente compasión de sus hombres, cuando a ver qué ejército aguanta una guerra si tratamos a los soldados como niñitos mimados de mamá). El caso es que, mientras tanto, empiezan a ocurrir una serie de bizarros malos augurios que auspician lo peor para más adelante. Pero la tripulación, que serán unos jodíos sacavueltas, pero también son hombres que saben responder (aunque sea por aquello de acabar en Gulag, para que luego no digan que el régimen soviético no sabía motivar a sus hombres), pone hombro al trabajo, ¡y a partir! Claro, la cosa es un paseíto de ida y vuelta a las coordenadas tanto y tanto, para lanzar unos misiles de largo alcance (sin cargas nucleares activas, porque es un ejercicio de pruebas, pero la idea es que los satélites espías yankis los vean y se les meta el miedo a los cojones). Pero como si fuera eso la peli se acababa en un santiamén, pues bien, las circunstancias se van a enmarañar bien enmarañás, las jodías, y ahí es cuando el K-19 va a hacerle compañía al Poseidón, al Titanic y a ése del quinto misil también.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hasta 1990, hablar de rusos en el cine era hablar de LOH MALOH con mayúsculas. De las cinco pelis Bond de los '80s, sólo en una ("Licencia para matar") los rusos no eran los villanos, o al menos, tenían conexiones con el villano. Después de todo, los rusos frente a los yankis de pro representaban la opresión totalitaria versus el respeto al individuo, la burocracia ineficiente versus el espíritu economicista, la arquitectura plomiza y estándar versus la casita pret-a-porter, los uniformes grises versus el rabioso y colorido multiculturalismo textil, los deprimentes paisajes nevados versus el verde y el Sol. Y es que, como bien lo han demostrado "Invictus" y "Ultimátum a la Tierra", nada unifica tanto a la gente como un enemigo común al que temer por lo alto y odiar entre los dientes. Pero después se derrumbó el Muro de Berlín, y de pronto los rusos eran nuestros amigos, y podíamos hacer inversiones en su simpático paisito ("Juego de espías"), mandar a nuestros agentes secretos a pasearse por allá como por casa ("Goldeneye"), matar a los que sobren allá ("Hitman: Agente 47"), reivindicar su pasado patriótico ("Enemigo a las puertas") e incluso ¡salvar a esa horda de brutos salvajes fácilmente engañables por cualquier mafiosillo de poca monta de su propio enemigo interno! ("El Santo"). De esta manera, era cuestión de tiempo antes de que viniera una peli en donde los rusos fueran los buenos y los yankis fueran... bueno, no es que en "K-19" sean los malos precisamente, pero por una vez en la vida no son "los héroes", sino que están puestos ahí para ser el incordio en las sombras, como ocurría exactamente al revés (o sea, con los rusos de "esa cosa al frente") en cosas como "Doctor Insólito" o "Límite de seguridad". Y claro, era una buena idea desde el punto de vista intelectual, pero la gente con verdadero intelecto son minoría y no suelen copar los cines. ¿Resultado? Otro batatazo padre en la taquilla. Y luego se quejan de que las pelis salgan tan descerebradas. Como si las hiciera al gusto de ustedes, querido 1% de la Humanidad que aún conserva la anquilosada costumbre de la lectura (aunque sea de un blog online como Cine 9009).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Pelis de submarinos. Cada cierto tiempo se les ocurre hacer una. "El submarino", por ejemplo. O "Marea roja", por otro ejemplo. O "U-571", por ver algo más reciente. O la miniserie televisiva "El quinto misil", por más ejemplos. O el ultraclásico "20.000 leguas de viaje submarino", por ponernos steampunk. Pero vistas una, vistas todas. Porque a diferencia de las pelis con barquitos, las pelis de submarinos simplemente no tienen un rango dramático tan amplio. En el buque tenemos los interiores, pero también la cubierta, las naves recalan en puertos, repostan, etcétera. Un submarino, en cambio, es básicamente una lata de sardinas con un elenco reducido de personajes dándose la tabarra unos a otros. Además, como los submarinos no pueden comunicarse con el mundo exterior (pueden escuchar, pero sólo emitir en condiciones supremas) para no revelar su posición a otros submarinos con sonares y micrófonos, y además si emergen hasta sus periscopios pueden ser detectados por los satélites espías, entonces toda la acción debe concentrarse en recintos claustrofóbicos, cuyas posibilidades dramáticas simplemente no son un abanico de variedad, precisamente. En ese sentido, "K-19" repite algunos esquemas. El principal, claro está, es el conflicto entre los dos capitanes, el viejo lobo de mar y el nuevo joven brillante y repipi listo para comerse al mundo (bueno, Harrison Ford tenía 60 al rodar esta peli, así es que "jovencito", lo que se dice jovencito...), y que parece una reversión del mismo resorte argumental de la por otra parte estupenda "Marea roja". Pero "K-19" encontró su veta y su filón, ya que... (SPOILER GRUESO DE LA SEGUNDA MITAD DE LA PELI, ASÍ ES QUE SI NO QUIERES SABER EN QUÉ DERIVA LA COSA, SÁLTATE AL SIGUIENTE PÁRRAFO DE INMEDIATO YA) ...trata el espinoso asunto de qué pasa cuando el propio submarino tiene una falla que pone en peligro no la estabilidad del submarino mismo (después de todo, siempre se puede emerger y evacuar), sino la salud de la tripulación. Y no es una falla cualquiera, sino una fisura del reactor nuclear, que para colmo ni siquiera puede atenderse bien debido a la insuficiencia del equipo. Es aquí donde lo que hasta el minuto era una peli bien llevada, pero un tanto convencional, se transforma en una joyita, porque Kathryn Bigelow (sí, vamos, la misma que se llevó el Oscar por esa peli machorra que es "Vivir al límite") le pone brío supremo a la historia de una tripulación literalmente condenada, y la convierte en algo muy duro... y único. La desesperación de los tripulantes se ve genuina, y es que uno los comprende, que hace tiempo el asuntillo dejó de ser parte de un ejercicio de guerra y ahora se transforma en pura y simple supervivencia. Y no pueden hacer nada al respecto. La Bigelow se ha hecho escuela con lo que podríamos llamar "cine de la adicción", porque todos sus personajes ("Punto de quiebre", "Días extraños", "Vivir al límite") en realidad son yonketas pegados a esto o aquello. Aquí no vemos una adicción en forma, pero sí un fenómeno similar: los pobres submarinistas dependen para funcionar e incluso para mantenerse a flote, de algo tan peligroso como un reactor nuclear, que cuando falla, pues bien, están entre la opción de morir reparándolo o morir sin repararlo, igual que un adicto tiene la opción de morirse inyectándose o morirse sin inyección. Ver a la peli como una metáfora de la adicción (como no sea una adicción al veneno de la "tecnología moderna") sería bastante forzado, pero no me cabe duda de que la Bigelow quizás inconscientemente supo tomar esta parte de la peli, y conectarla con sus preocupaciones cinematográficas de toda la vida, y por eso ésta es la mejor parte de la peli. La solución final quizás es un poco facilona, probablemente para cumplir con los estándares hollywoodenses (¿cuántas pelis de Hollywood de años recientes recuerdan ustedes que no tengan un "happy end"?), pero no llega a anular todo lo trabajosamente ganado en el sólido metraje anterior. (FIN DEL SPOILER).

-- Las actuaciones están bien. Bueno, tiene su gracia que los dos protas no sólo sean rusos, sino que ambos... ¡son irlandeses! (bueno, Liam Neeson, que Harrison Ford es sólo medio irlandés, por parte de padre). Como para poner a Enya, a Cruachan o a la Chinocónor de soundtrack, hehehé... Bueno, hablando ahora en serio, uno tiende a ver a Neeson más como ruso que a Ford, además de que su actuación es más natural. Pero no hay que desmerecer al resto del elenco, que están brillantes cada uno en su respectivo rol, expresando todo lo que se supone es el comprensible cabroneo de que llegue un jefe malparido cuando antes todo era relajito, además del también muy comprensible terror a morir en una situación que, bien mirado, ni es una situación de guerra ni ná, que para eso se supone que los ponían a bordo.

-- Sumémosle también una banda sonora discreta, que sabe ser épica sin desbordarse, y que hace un uso dosificado de los coros pseudogregorianos inevitables en cualquier banda sonora pseudorrusa que se precie de tal, y estamos aviados.

IDEAL PARA: Ver una peli de submarinos potente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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