11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 9 de octubre de 2016

"Los siete magníficos" (2016).


-- "The Magnificent Seven". Estados Unidos. Año 2016.
-- Dirección: Antoine Fuqua.
-- Actuación: Denzel Washington, Chris Pratt, Ethan Hawke, Vincent D'Onofrio, Byung-hun Lee, Manuel Garcia-Rulfo, Martin Sensmeier, Haley Bennett, Peter Sarsgaard, Luke Grimes, Matt Bomer, Jonathan Joss, Cam Gigandet, Emil Beheshti, Mark Ashworth.
-- Guión: Richard Wenk y Nic Pizzolatto, basados en el guión de Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto y Hideo Oguni.
-- Banda sonora: James Horner y Simon Franglen.

-- "Los siete magníficos" en IMDb.
-- "Los siete magníficos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

ROSE CREEK, 1879, como dizen los cartelones. Un grupo de PJs están reunidos en la iglesia/templo/whatever, discutiendo el problema del día. ¿Que el Viejo Zacariah volvió a exhibirse en bolas? ¿Que las cabras de la encantadora viudita Polly se saltan la barda del señor Obadiah? No, claro que no, que esto no es Tom Sawyer. El problema ejke un reptil neolib ha hecho una oferta compra por el pueblo, de una miseria pagadera en veinte cuotas de un vigésimo de miseria cada una. ¿Y si no aceptan? Pues pum-pum-bala-bala, y corríos o cadáver. En eso están, cuando 'e pronto, aparece EL MALOH, que sabemos es MALOH pque él dice que es un EMPRENDEDOR y que DIOS ES CAPITALISTA (joer, no se puede subrayar más el mensaje). Y como es malo, sus matones VAN Y MATAN GENTE E INCENDIAN EL TEMPLO. (¿En qué quedamos? ¿Está con Dios y le quema la casa? Decídase, hombriii...). Frente a marcharse o fertilizar el suelo con sus cuerpecitos, una colona decide una tercera opción. Buscar ayuda en el exterió. Y la encuentra. O de lo contrario, no habría peli. Algo así como... Pongan la musiquita de Mike Post aquí... un grupo de siete pistoleros andan a la aventura por estoquello. Estos hombres vagan por ahí y se esconden en el Western. Hoy en día, varios de ellos buscados por el Gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. Si tienes un problema, necesitan ayuda, y pueden localizarlos... quizás puedan contratar a... LOS SIETE MAGNÍFICOS. (Sí, leñe. A mí nadie me quita 'e la cabeza que "Los magníficos" son los siete magníficos pero in-present-time y con cuatro en vez de siete). El caso es que recluta a Denzel Washington, que es tu nigga-rudo-pero-con-corazón, a Chris Pratt que, joder, se la ha podío con inquisidores fundamentalistas galácticos y con dinosaurios, cómo no va a poder con unos pistoleritos del tres al cuatro, a Ethan Hawke que, leñe, ¡todavía está vivo!, a Vincent D'Onofrio que, leñe... ¿sigue vivo?, y a otros tres que, weno, iban pasando por ahí. Y los siete magníficos más la chica guapa (que es una viudita joven del Oeste y aún así luce sus ricardos escotes que ni descocá 'e cantina en vez de, ya saben, ser recatadita como señorita de bien en esos días). Y... bueno, ya se saben el resto. Tiroteos a tutiplén, malos malosos cayendo como moscas, y el villano superhipermegachupimalo emperrao en... ya saben.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque algo envejecía hoy en día (cosiacas de que era el top de axón en los '50s, pero d'eso sus wenos días, y además están las imitaciones over-the-top que igual dañan lo suyo al original), "Los siete samurais" sigue siendo una de esas pelis seminales de toos los tiempos. Está el remake yanketa Western-en-vez-de-samurai que es "Los siete magníficos" de 1960, por suporto, que a su vez engendró no una sino TRES secuelas ("El regreso de los siete magníficos" de 1966, "Vuelven los siete magníficos" de 1969 y "El desafío de los siete magníficos" en 1972, las últimas ya sin el casting original siquiera) y una serie de TV. Y los inevitables clones: "Los siete gladiadores" (la verzón peplum con... Lou Ferrigno y Sybil Danning), "Los siete magníficos del espacio" (la verzón... en el espacio, leñe, que hay que decíroos todo), "Los tres amigos" (la verzón parodia y con tres en vez de siete pque... ¿PRESUPUESTO?), "Héroes fuera de órbita" (la verzón sci-fi parodia Star Trek... caso discutible aquí pero que puede verse como inspirá), "El rey Arturo" (todavía otro peplum... ¡y dirigido por Fuqua himself!), "Samurai 7" (la verzón anime), y ya lo decíamos, la premisa del grueso de los episodios de la serie ochentera ésa es más o menos que cuatro mercenarios ponen las peras a cuatro a cuatro malosos en esos pueblos olvidaos 'e la América 'e Dios (no así "Los magníficos" de 2010, que dejaba ese aspecto 'e lado para contar la historia de los orígenes del grupo, upgradeada XXI Cent of course, lo que la ponía más como una reversión de "Los doce del patíbulo" que de "Los siete magníficos", por ponéle número a la cosa). Supongo que era cuestión de tiempo antes de que alguien discurriera la bendita idea de rodar un remake de "Los siete magníficos" de 1960 (pque de la original "Los siete samurais" no hay cohóneh, no pque sea obra atítica y tal, que si Gus Van Sant se atrevió a perpetrar "Psicosis"... sino, yo creo, pque Western vende más que samurais. O eso se dijeron, al menos. And... well... razón no les faltaba. Este mismo 2016, "Kubo y la búsqueda del samurai" se mandó un inmerecido estrellón en taquilla. Con samurais). El caso es que rodaron y estrenaron "Los siete magníficos", ahora en 2016. Con Antoine Fuqua a cargo, quien ya lo dijimos, rodó su propia versión del cuento con "El rey Arturo" en 2004 (pque muy en el fondo, la idea es la misma: Arturo y sus buddies extranjeros en tierra extranjera defendiendo RULE BRITANNIA versus saqueadores extranjeros). ¿Resultados? Discretitos. Costó 90 melonedólares (bastante bajo para un blockbuster), recaudó... ¿cuánto? ¿Algo más de 100 melones? Pos como que no pinta pa' secuela la cosa... Pero, weno. No ha sido un año para el Western, en definitiva, y eso que en 2016 han prometío unos cuantos (en la sala al lao está "El valiente", y todavía estamos esperando el estreno de "Jane Got a Gun" con Natalie Portman y "Forsaken" con los Sutherland, Donald y Kiefer, que la peli a saber si es wena o una mugre, pero joer, son los Sutherland face-to-face, ya por eso hay que verla). No, leñe. 2016 ha sido un año cataclísmico para el cine blockbuster, y el Western es otro 'e los arrastraos por el tráfago 'e la catástrofe. Bueno, parezque eso de Mafalda jugando vaqueros-e-indios ya quedó para tiempos más inozentes que el actual...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La primera pregunta de ustedes: ¿es necesario este remake? Mi respuesta: VAYAN A PASTAR, VACAS DE MIERDA. Importa un carajo si un remake es necesario o no. Lo que importa, es que esté bien hechito, sea entretenido de ver, tenga dignitá, y si además de eso añade cosas a la original, pues tanto mejor. Joder, que incluso la original "Los siete samurais" puede ser vista como una versión IN JAPAN de "Los siete contra Tebas" del muuu griego Sófocles (aunque en ésa los siete ATACAN la ciudad y no la defienden, pero aparte d'eso, es como más o menos la mesma idea, ¿no?). No hay ideas originales, y siempre sale más honesto decir "es un remake" que "iba silbando por la calle y se me ocurrió y la idea, ¿y se parece a una peli anterior? PUUUEEE MIRA QUE CASUALIDAAAAAÁ...". Así es que... ¿vale la pena ver este remake? Depende. "Los siete magníficos" de 1960 es una buena peli y un clásico Western y tal, y toos han escuchao el tema de Elmer Bernstein aunque no sepan de qué peli viene, pero, leñe, es una peli hecha con los valores d'esa época, y el cine igual ha cambiao un poquito en... medio siglo ya que han pasao, siéntanse viejos. Tiene delito haber rodao "El sorprendente Hombre Araña" en 2012 a diez años del "Spiderman" de Raimi, sí, pero cincuenta años son más que tiempo suficiente para una nueva versión. Y en esta peli, el señor Fuqua tira por el lado más inteligente 'e toos: tomar lo esencial de la peli original y hacerla más o menos parecida y limitarse a actualizar el formato. El resultao es una mezcla 'e clasicismo y cine contemporáneo de axón, que consigue tomar lo mejor de ambos mundos: de la pepla clásica las ideas y los conceptos, y del cine moderno la inyexón adrenalina. Y con inyexón adrenalina no queremos decir aquí esas chorradas de hipermegaaxón que te cagas de las proezas en el aire tipo "Matrix" que se mandan, con una cámara epiléptica que no se entiende media merda. No, señores. El señor Fuqua ha demostrao su fuste para dirigir, y pelis que en manos de otros directores hubieran sido una mediocritá sin remedio, en sus manos se han transformao, si no en obras maestras, por lo menos en productos dignos y entreteníos de seguir, a lo menos ("Día de entrenamiento", la joya 'e la corona, pero también "El rey Arturo" mucho más vapuleá 'e lo que se merece, "Tirador" que es d'esas sería-mediocre-pero-está-bien-llevá, y la adrenérgica "Ataque contra la Casa Blanca"). Con "Los siete magníficos", lo mismo. Esta sería una peli anémica e irrelevante en manos de otro director, pero el señor Fuqua sabe lo que tiene entre las manos, es muuu respetuoso con la historia, le da espazio a los PJs para que respiren (tampoco es que dos horas 'e metraje den para hacer peazo caracterizaciones con los PJs, no pidamos tanto, pero por lo menos tenemos siete PJs que nos importan y que nos duele cuando alguno de ellos la palma, que a alguno iba a tocarle, en vez como en digamos "13 horas" que los marines son perfectamente intercambiables unos con otros como muñequitos Pláimobil y cuando alguno la palma ni nos interesa ni importa tampoco), la banda sonora está muuu bien (el último trabajo, inconcluso, del maestro James Horner, que como sabemos terminó hecho puré después 'e que su avioneta se estrelló, y... snif-snif...), y en general, la peli hace las concesiones justitas al espectáculo. Luego vienen los tiroteos, que se pasan un poco en eso de que los jovencitos desenfundan y listo, en cinco segundos se han cargao como cuarenta, pero weno, eso es un cliché del Western, y la peli se la juega en plan homenaje, por lo que es una ruptura aceptable del realismo en aras del espectáculo. La peli tampoco trata de hacerse la profunda ni musho menos, tira algunas pincelás de ciertos tópicos por aquí y por allá, pero lo justito pa' darle sabor al asunto. ¿Podía haber sido mejor en ese rubro? Sí, por zuporto que sí, pero si no sabes, mejor no te metas, y esta peli, entre irse de logos y ponerse en plan filósofo y meter la pata hasta el cubo, y dejar planteás un par de cosas y luego seguir con lo suyo, toma la segunda opción, más segura, y a la larga más cumplidora. Lo que tenemos entonces es una peli justita. Entretenida como un piñón de diablos. Cumplidora. Resultona. Podría haber sido mejor. No es una indispensable y no pasa ná' si te la pierdes. Pero si sientes nostalgia por ese cine macho de machos que son muuu machos hasta que aparecen the real machos a ser más machos, y en donde parte 'e ser macho es esa cosa idealista de "tenemos too que perder y na' que ganar, pero lo hacemos pque somos HÉROES leñe", pues este remake es un recomendao absoluto. Que tanto clon malote de "The Dark Knight" con su angst existencial ya cansa, y da gusto ver pelis en donde los buenos, los héroes, son justo eso: los buenos, los héroes.

-- Una 'e las cosas más divertidas 'e la peli, es que el malo es... ¡¡¡CAPITALISTA NEOLIBERAL!!! Seriously. Si lo dice en el diálogo inicial y too. ¿Es es un malo? NOOOOOO... El es un EMPRENDEDOR. Incluso, argumenta, pagar una miseria por las tierras y correr a balazo a los que no quieran vender es positivo pa' la economía pque él traerá RIQUEZAS y DESARROLLO y tal. Suena casi como los tipejos que dicen que "sí, con Pinochet hubo algunos muertitos y tal, pero ¡miren cómo dejó nuestra economía! ¡Jaguares de Latinoamérica, baby, jaguares de Latinoamérica!", claro que barriendo bajo la alfombra que "nuestra" economía es "la economía de ellos" y no la tuya, peatón de mierda. Si solo le falta el "¡todo es perfectible! ¡La Capilla Sixtina es perfectible!", y el villano ya casi-casi parece un Piñera. Y luego, como está en la Casa de Dios, dice que está haciendo la obra de Dios, así con un par, porque Dios ama el capitalismo y tal. Alguno de los guionistas leyó a Max Weber, eso seguro. Por supuesto, los buenos entonces vendrían siendo Occupy Wall Street, somos-el-99%, y... ¿nos quieren decir que los pistoleros serían algo así como los insurgentes mapuches que queman camiones de las madereras en Arauco? Preguntas, preguntas... Lo cierto es que, curiosamente, esta peli se permite mandarse peazo discurso antisistema que ni peli setentera óigale... pque es un Western. Que si la peli está ambientá en el "día de hoy", la cosa no pasa la censura ni por casualitá. Contrasten por ejemplo con "The Dark Knight Rises" o su agresivo discurso procapitalista. Incluso argumentábamos tiempo atrás que los villanos de "X-Men: Apocalipsis" y "Escuadrón Suicida" (Apocalypse y Enchantress) son esencialmente caricaturas (no intenzionadas, probablemente, pero ahí están) de los movimientos antisistema: son tipejos "que se han quedao en el pasao", vienen desde más allá del mundo oxidental (el Egipto faraónico y la América precolombina), van a destruir el mundo para "construir uno mejor" en donde ellos serán adorados como dioses (joer, casi-casi como Castro y Chávez), y por supuesto, hacen sus chambonadas en América pque ODIAN AMÉRICA PQUE AMÉRICA BUENA. En cambio acá el villano es "el futuro" (es un visionario, no ve un peazo 'e tierra sino oportunidades-para-el-mañana), es un perfecto hijo de p... er... hijo de Oxidente, no va a destruir el mundo sino que "él es la ley" (tiene al comisario en el bolsillo, money mediante) y los destruídos van a ser los estúpidos pequeñotenientes de tierra que estorban en el camino del progreso (o de cómo aplicar implícitamente la doctrina neoliberal de la "destrucción creativa"), y... hace sus chambonadas en América pque PROGRESO. Lo dicho, la única manera de que esta peli se sale con la suya, es pque es un Western (y aún así, me pregunto cuánto de que esta peli no rindió en taquilla, se debe a que el discurso cayó mal en los estómagos de las audiencias yanketas. Que los yanketas, que en este minuto se los están cargando los neocon de Wall Street, son los primeros que aman el discurso neocon pque TÚ LO MÁXIMO, TÚ YANKETA, pa' que luego digan que las ideologías de izquierda son las populistas). Están majaretas, estos yankis.

IDEAL PARA: Ver un más que digno remake del clásico de 1960, que cumple con mezclar de manera adecuada clasicismo y modernidad.

domingo, 13 de diciembre de 2015

"Filadelfia" (1993).


-- "Philadelphia". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Jonathan Demme.
-- Actuación: Tom Hanks, Denzel Washington, Jason Robards, Antonio Banderas, Joanne Woodward, Robert W. Castle, Mary Steenburgen, Ann Dowd, Charles Napier, Roberta Maxwell, Buzz Kilman, Karen Finley, Robert Ridgely, Bradley Whitford, Ron Vawter, Anna Deavere Smith, Tracey Walter, Julius Erving, Ed Rendell, Chandra Wilson, David Drake, Roger Corman.
-- Guión: Ron Nyswaner.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "Filadelfia" en IMDb.
-- "Filadelfia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una suave percusión, un teclado atmosférico, musicalizando escenas cotidianas en las calles de Filadelfia, y Bruce Springteen cantando "streets of Philadelphiaaa...", y ya tenemos una entrada a lo grande. Frente a un juez vemos a dos abogados conversando en lados opuestos de un caso, Tom Hanks y Denzel Washington. Pero a la salida del tribunal, nada más amiguis los dos, por aquello de que un tiburón no muerde a otro. Bueno, resulta que Tom Hanks es un maricón. Y valga la aclaración, no en el sentido de "abogado maricón" que se utiliza como sinónimo de "abogado malparío", "abogado jodepú" o "abogao" a secas, sino en el sentido de ser un abogado homosexual (bueno, eso tampoco es tan indicativo. Son más de lo que parece a simple vista). Pero es abogao homosexual de los buenos, o sea, que tiene pareja estable y tal (Antonio Banderas entrando por la puerta ancha a Hollywood. Y me ahorraré los potenciales chistes de doble sentido a costa de la expresión "entrando por la puerta ancha"). El caso es que como Tom Hanks es un crack, le dan el caso estrella dentro del bufete en donde trabaja, uno de esos en que hay cuatro o cinco vejetes "asociados" que nunca se los ve trabajar, en estas pelis a lo menos, pero que cortan el cotarro. En una de las tantas le preguntan al Tom Hanks que oye, qué es esa manchita Gorbachov' style que tienes allá arriba, y el otro que no, que no es ná de ná, si es un golpe de pelota y tal (mentira cochina, pero bueno, entre abogaos estamos, ¿vale? Joer, que esta peli me está poniendo el cachondeo a tiro). El caso es que la salud de Tom Hanks comienza a deteriorarse (oigan, es ficción nomás, no se apresuren a descorchar champaña. Está bien que les caiga mal, pero acuérdense que incluso un aburguesao como Tom Hanks califica dentro de la categoría "ser humano"), debe quedarse en la casa, y trabaja en el caso en esos modernos cacharros llamados... ¡¡¡COMPUTADORAS!!! (con un Windows 3.11 y un Word Perfect, suponemos). Y justo justito el día en que tiene la caballa crisis de salud, el documento se desaparece, y no hay respaldo en el disco duro de la empresa. Al final aparece y lo presentan poco menos que en el minuto final. Al día siguiente, los asociados citan al Tom Hanks y le dicen "mira, eras nuestro mejor abogado, no nos has fallao nunca, te íbamos a hacer asociao y tal, pero por este sospechoso incidente del que no se desprendió absolutamente ninguna consecuencia negativa porque igual se resolvió, te vamos a poner de patitas en la calle como un perro sarnoso. Pero eso nada tiene que ver con la costrita Gorbachov que te vimos en la cabeza, ¿OK?". Tom Hanks se fastidia cosa mala, y empieza a consultar abogaos para lo obvio, o sea, para plantarle así demanda a la empresa por culo y sin vaselina por despido injustificado, basado en la discriminación por SIDA. Habla con el Denzel Washington (estaba en la peli, ¿recuerdan?) y éste no quiere tomar el caso porque, joer, no hay por donde cogerlo (el caso, por favor...). O sea, ¿cómo se enteraron de que el Tom Hanks tenía SIDA? Quiero decir, aparte de ser un putero en varias pelis ochenteras, eso es. Pero al poco después, el Denzel Washington ve al Tom Hanks bien serio en la biblioteca estudiando, y sabe que no es una demanda frívola, que la cosa va en serio, además de ver al Tom Hanks DISCRIMINADO (oye, tú, el que gritó "bienchuchetumare"... un poco más de respeto por favor, que a todos nos gustaría discriminar a Tom Hanks pero no se puede, es contra la ley, óiganle). Ahora tenemos por fin a DOS CONTRA EL CRIMEN. Contra el crimen de despido injustificado y discriminación, eso es. Una importante batalla legal por la justicia y los derechos humanos, y los Oscares de la Academia, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La última gran peli de cine social de los '70s se estrenó en 1993, y se llama "Filadelfia". Versa sobre la homosexualidad, un tema que desde siempre ha sido difícil. Algunas culturas se lo toman con cierta naturalidad (los griegos, los japoneses). Otras, no tanta. Herederos de la Palabra de Dios, los cristianos han construido civilizaciones enteras en donde la homosexualidad no es aceptada, y en las cuales los homosexuales son buenos como leña para la hoguera. En fecha tan reciente como inicios del XX, todavía era posible ver a maricas como Oscar Wilde condenados a trabajos forzados, a ver si así se hacían hombres. El cine yanki, fiel al precepto de que hay que darle a las audiencias lo que pide, emprendió un cierto derrotero en mostrar perversioncillas sexuales antes de que a inicios de los '30s cayera con todo rigor el Código Hays sobre la industria, que entre otras cosas prohibía "cualquier inferencia de perversión sexual". Debemos recordar que en la época, la homosexualidad no era considerada una opción sino una enfermedad siquiátrica (bueno, todavía algunos, pero los siquiatras serios hace mucho que ya no intentan "curar a los gays" ni incluyen ser gay en el DSM). Pie de entrada para... las pelis que sugieren sutilmente la homosexualidad sin que nadie pueda darse por enterado so pena de ser un "mente sucia" (desde "El Halcón Maltés" de John Huston hasta varias de Hitchcock, incluyendo la increíblemente criptogay "Extraños en un tren"). Desde los '60s pareció que el cine iba a liberalizarse un resto, pero luego sucedió lo que sucedió: San Francisco convertido en Sodoma y Gomorra, los '70s, los Village People... y finalmente el SIDA. Visto por muchos grupos como un castigo de Dios. Y la propaganda antigay recrudeció de nuevo. Lo divertido del caso es que el cine '80s, y la cultura '80s en general, tuvo también su buen punto gay (los videoclips de la época exhudan hormonas raritas que es un gusto). Y en el cine, ¿qué puede ser más criptogay que vender una peli PARA HOMBRES en donde el prota es un recio adonis musculoso como Arnold Schwarzennegger o Sylvester Stallone, y en donde las minas o son amachadas, o directamente ni aparecen? Era cuestión de tiempo antes de que surgiera una peli dirigiéndose de raíz al problema. Quien tomó el toro por los cuernos fue Ron Nyswaner, guionista que también es activista gay, y que se inspiró en un par de casos de la vida real sobre despidos por SIDA (Geoffrey Bowers, y Clarence B. Cain). El guión le gustó a Jonathan Demme, pero como corresponde a una peli en donde los gays son los buenos, la producción atravesó por sus problemas. Primero que nada, había que venderle la peli al grueso público, porque admitámoslo, a inicios '90s era como un poquito difícil convencer a la gente de ir al cine a ver una peli en donde 1.- El prota es gay, que 2.- Tiene pareja gay estable, y que 3.- Se está muriendo de SIDA, y 4.- Además es un buen chato, en vez de ser un horrible depredador sexual al cual odiar (estilo "Cruising", o en versión femenina, "Bajos instintos", por ejemplo). Para remediar esto decidieron contratar a una estrella de alto perfil, aunque las primeras opciones se cayeron (para la posteridad: Daniel Day-Lewis, Andy Garcia, ¡Michael Keaton!). Al final el rol recayó, cosa inesperada, en Tom Hanks, un actor conocido hasta el minuto fundamentalmente como comediante, y del que nadie esperaba en realidad que tuviera las espaldas para cargar un rol dramático como éste. El rol del abogado amiguete iba a ser inicialmente un ítaloamericano, y se pensó en un comediante como Bill Murray o Robin Williams, pero por esas alineaciones cósmicas que de tanto en tanto bendicen al cine, un actor negro conocido hasta el minuto por roles con su cuota de activismo social ("Haz lo correcto", "Malcolm X") llamado Denzel Washington se mostró interesado, y como Jonathan Demme estaba interesado en trabajar con él hace tiempo, le dijo welcome on board, son, let's do it (la peli, claro. Por favor). Y hubo un incidente de ironía un tanto macabra cuando Jonathan Demme quiso que el rol de uno de los abogados homófobos cabrones fuera para un actor sidoso en particular, Ron Vawter, y TriStar Pictures se negó a contratarlo porque la compañía de seguros que aseguraba la peli no quería extenderle cobertura porque, bueno... estaba sidoso, por eso. Al final Ron Vawter apareció en la peli porque Jonathan Demme puso a TriStar Pictures contra la espada y la pared, haciéndoles ver lo hipócrita que era estrenar una peli de contenido social acerca de que no debemos discriminar a la gente con SIDA, en donde se le hubiera negado un rol a un actor por causa de tener SIDA precisamente. Al final, cuando se estrenó la peli, tuvo un éxito discreto, al inicio por lo menos. Después empezó a funcionar el boca-a-oreja, la gente acudió en masa a verla, y acabó recaudando OCHO VECES SU COSTO (con 26 millones de dólares de presupuesto, recaudó 206 millones), instalándose como la novena peli más taquillera del año, el mismo año en que "Parque Jurásico" instaló un nuevo récord mundial de recaudación con sus más de 900 millones, y que el cuarto lugar fuera ocupado por otra peli "con conciencia" como "La lista de Schindler". Qué tiempos aquellos en que un drama social quedaba entre las pelis más vistas del año, ¿no? La ruta de la peli se coronó con un Oscar para Tom Hanks (el primero en una racha de dos, porque al año siguiente vino "Forrest Gump") y otro para Bruce Springsteen por su tremendo tema "Streets of Philadelphia". Irónicamente, el guionista Ron Nyswaver se quedó debajo de la mesa, en otra de esas decisiones para la historia de las decisiones idiotas del Oscar, siendo batido por el guión de... "El piano". Porque parece que una peli que muestra a Harvey Keitel en bolas tiene un mejor argumento y diálogos que un drama social acerca de la discriminación. Digo yo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque en algunos aspectos "Filadelfia" es una peli seriamente "de su época" (y en otros, incluso resulta algo demodé), en otros sigue siendo tan actual como el primer día. Para las audiencias modernas ha perdido mucho de su impacto ya que a veinte años de su estreno, los temas que aborda se ven como superados: los homosexuales son mucho más aceptados hoy en día (no que la tengan regalada ni nadie los mire feo, pero su situación ha mejorado haaaaaarto respecto de lo que era en 1993), el SIDA ya no es una sentencia de muerte segura sino apenas una enfermedad crónica (una joda de enfermedad crónica, vale, pero aún así)... También el hecho de ver a Tom Hanks en un rol dramático, que en 1993 fue la gran sorpresa gran para todo el mundo acostumbrado a verlo en infracomedietas como "Despedida de soltero" o "Quisiera ser grande", se ha desvanecido un tanto, y su actuación ya no sorprende tanto como antes, no porque sea mala (no lo es) sino por el efecto acostumbramiento. Pero aún así, el tema fundamental de la peli sí que sigue siendo muy actual: la discriminación. ¿Somos una sociedad más tolerante que en 1993? Dudoso. Se ha instalado un discurso políticamente correcto acerca de muchas cosas, pero en la práctica se sigue mirando por arriba del hombro. La gran diferencia es que hoy en día la discriminación es más atomizada. En 1993, con medios de comunicación más limitados, la tendencia era a formar grandes bloques de ideas y pensamientos, mientras que hoy en día, con Facebook y las redes sociales, la discriminación se practica de facto ninguneando a los que no piensan como uno y no tienen el estilo de vida de uno. Hoy en día no se discrimina gritándole a alguien que es un pervertido o riéndose en la cara de él (salvo cierto autoproclamado pastor chileno al que hubo que cerrarle las fauces tribunales mediante, porque según algunos, Jesús autoriza a practicarle bullying a la gente que te desagrada). Hoy en día se discrimina ninguneando, haciendo el vacío, aplicando la ley del hielo. Antes se podía sacar en cara a alguien el haber dicho o hecho algún comentario discriminatorio, hoy en día ya no se puede porque la gente se cuida más de hacer dichos comentarios, pero los hechos los delatan. En ese sentido la dinámica ha cambiado un poco, pero la discriminación en sí sigue siendo la misma de todos los días. En "Filadelfia" vemos como el abogado gay sidítico se enfrenta a una verdadera muerte social porque es despedido de su trabajo por sus jefes homófobos, mientras que hoy en día la muerte social vendría por la exclusión tácita del tipo que no sigue a la masa, que no sigue el trend topic de Twitter, que postea cosas raras en Facebook. En ese sentido, en el retrato que la peli hace de la mentalidad prejuiciosa, de la desinformación, y en definitiva de las ganas de utilizar el poder propio para joder al prójimo que no es como nosotros porque sí, porque se atreve a SER DIFERENTE, esta peli sigue siendo dolorosamente actual.

-- Uno de los aspectos más criticados de la peli, es justamente una de sus fortalezas. Se ha dicho que la peli es demasiado camp, que presenta a los gays como locazas sueltas para el sexo casual, que el prota es un santo a pasitos del típico niño de tragedia de la época de Dickens que muere con aromas a santidad porque "es demasiado bueno para este mundo pecador", que no se muestra a Tom Hanks comiéndose a mordiscos con Antonio Banderas. En definitiva, una peli cuya principal moraleja radica en que los gays son como todas las otras personas, desfigura el universo gay hasta caricaturizarlo. En realidad, estas críticas son injustas. El "estilo de vida gay" presentado en la peli no difiere en exceso de un "estilo de vida heterosexual", quizás con la significativa excepción de la fiesta homosexual, que de todas formas, si bien tiene su toque camp, tampoco es un refugio de locas desatadas ni mucho menos. El prota es retratado como un buen tipo, vale, pero en un minuto confiesa haber tenido una escapadita pecaminosa por ahí, lo que introduce un tono de gris en su personaje, lo que lo humaniza sobremanera. Y es cierto que no vemos porno gay en la peli ni mucho menos, pero tampoco es estrictamente necesario para el guión, y hay una o dos escenas en donde vemos a Antonio Banderas efectivamente preocupado por Tom Hanks con gestos cariñosos. En definitiva, esta peli hace su mejor esfuerzo por mostrar a los gays como seres humanos normales, con sentimientos y afectos como todo el mundo, sin ridiculizarlos ni mucho menos, pero tampoco sin tratar de santificarlos. Es cierto que el prota parece un poco ser más santo que el resto, pero por otra parte está en la premisa misma de la peli, ¿no?

-- La realización misma es impecable. Partiendo por la actuación de Tom Hanks, que fue, es y será la mejor de toda su carrera, muy por encima de las salidas de madre pedorras que se mandaba en los '80s, y también muy por encima de esos roles de burguesito aburrido en que se ha encajado sobre todo a partir del XXI. A su lado, Denzel Washington también se manda otro papelazo como ese abogado muy profesional en lo suyo, pero que tiene serios problemas él mismo para aceptar a los gays, y se le nota claramente incómodo tratando de hacer lo correcto... y aún así lo hace. Del lado de los villanos el que brilla como una bestia inmunda de autocomplacencia y egotismo es Jason Robards, consiguiendo el casi imposible de que su rol de villano-con-tarjeta-de-presentación adquiera cuerpo y substancia, e incluso sea vehículo de algunos de los temores de la audiencia, sin hacerse querible en el proceso. La sinuosa y reptiliana abogada de los villanos es interpretada también de una manera excelente por Mary Steenburger, repitiéndose bajo la batuta de Jonathan Demme que le había dado un Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por "Melvin y Howard" en 1980, aunque para las audiencias masivas probablemente sea mejor conocida como la encantadora profesora de la que se enamora Doc Brown en "Volver al futuro III". El director Jonathan Demme venía por cierto de dirigir "El silencio de los inocentes", y tiene un tino estupendo para las locaciones y ambientaciones (vale, casi todo es en interiores, pero las escasas escenas exteriores están clavadas), hasta el punto que la mismísima Filadelfia, la "ciudad del amor fraternal" como lo recuerda Denzel Washington en un diálogo (Filadelfia viene del griego que significa "amor fraternal" justamente) se transforma en un personaje, de manera intencionada porque después de todo, como también lo recuerda Washington, es la ciudad de la Declaración de Independencia, la formulación de los derechos humanos para Estados Unidos. Complementa Howard Shore con una estupenda banda sonora, aunque el que sin lugar a dudas se lleva la palma en el rubro es Bruce Springsteen, componiendo una canción en realidad bastante sencilla, pero que de esa misma sencillez saca una garra tremenda. Así como "Filadelfia" es probablemente una de las mejores pelis de los '90s, es seguro afirmar que "Streets of Philadelphia" es una de las mejores canciones de la década.

IDEAL PARA: Ver cine social del bueno.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "FILADELFIA":

-- "Philadelphia" en Se Rueda.

jueves, 15 de mayo de 2014

"El informe pelícano" (1993).


-- "The Pelican Brief". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Julia Roberts, Denzel Washington, Tony Goldwyn, Stanley Tucci, Sam Shepard, John Heard, James B. Sikking, Cynthia Nixon, William Atherton, Robert Culp, John Lithgow, Hume Cronyn, Ralph Cosham, Jake Weber, Anthony Heald, Nicholas Woodeson.
-- Guión: Alan J. Pakula, basado en la novela de John Grisham.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "El informe pelícano" en IMDb.
-- "El informe pelícano" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Vemos una escena de ésas en que "te vamos a mostrar algo perfectamente anodino, pero que no te explicaremos para que te quedes preguntándose WTF fue eso". En este caso, un grupo de gente protestando contra un vejete terminal, y con Denzel Washington conversando con él destoquello. Luego, fotogramas más adelante, el vejete terminal aparece muricido. No muricido de que se le acabó la cuerda, sino más bien de que se la acabaron. En paralelo, en un cine porno (y a juzgar porque sólo se escucha JAF-JAF masculino y ninguna hembra gimiendo, debe ser un cine porno gay), a otro tipejo van y le pasan una cuerda por el pescuezo (¿asfixia heteroerótica? ¡Misterio, misterio!). La prensa de inmediato salta, incluyendo al Presidente de Estados Unidos, porque los dos jueces eran de esa especie que sólo existen en los Yueséi: ¡¡¡RADICALES QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES!!! ¿Fueron grupos radicales que se deshicieron de ellos? En paralelo vemos a Julia Roberts asistiendo a clases de leyes (tan oronda a sus entonces 25-30, y ella jovencita lo que se dice jovencita nunca se vio), haciendo lo que siempre se hace en las pelis de "clases de leyes": debatiendo con el profe acerca del fallo estoquello. Algo después vemos que la Julia Roberts... ¡se acuesta con su profe! (O sea, siendo Jólivu, y siendo la Roberts, no se ve actividad coital por ninguna parte, se subentiende del diálogo, eso es). La Julia Roberts, que es más lista que el hambre, como que se subió a bordo de esta peli sólo de haber leído la novela y sin leer el guión, va e investiga, mete las narices en estoquello, y da con una teoría, que... ¿se la explica a su profe/follamigo para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. En vez de ello la escribe en un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). Escena siguiente, ella y su profe/follamigo salen de un bar, pelea, ella se va por su cuenta, él se sube al auto... ¡¡¡BOOOOOOMMMMMM!!!, el profe y su pija follastudiantes vuelan hasta el séptimo cielo. En el carro, a la Julia Roberts le preguntan nombre, apellido, grupo sanguíneo, dirección Féisbuk (no existía en ese tiempo, pero si es por exagerar...), un poli, y después cuando el poli se va, APARECEN LOS POLIS DE VERDAD a interrogarla... OH-CRAP. En paralelo, el Presidente de los Yueséi, que está en horas bajas, reelección, whatever sea necesario para mantener la trama funcionando, recibe la noticia de que alguien descubrió que existe una conspiración relacionada con un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). ¿Y el tipejo se la explica al Presi para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. Más conversación críptica, no nos enteramos de nada... (Bueno, algo sobre culpar a los terroristas blablablá, joer, si suena casi post 9-11). ¡Ah! Y a la Roberts comienzan a perseguirla. Ah, bueno, y Denzel Washington sigue dándose vueltas por ahí, por si no se acordaban de que también estaba en la peli...cula (está en el afiche promocional y tal, pero Sean Bean estaba en el afiche promocional de Juego de Tronos, y ya ven...). Como a la hora de peli y más (joer, sí, así de lenta, qué vendrá después en materia de thrillers, ¿¿¿SUSPENSO EN EL MUNDO DEL CARACOLÓDROMO???), recién se juntan los jodíos. ¿Y la Roberts le explica al Washington la conspiración para que los espectadores nos enteremos? Sí, señores, esta vez sí nos explican que existe una conspiración relacionada con un informe que, sí, algo tiene que ver con peli...canos, si está en el título de la peli...cula. Pero los espectadores igual no se enteran de nada, si total, a esas alturas del partido la mayoría ya se ha dormido o, para honrar el título de la peli, se las ha emplumado... como los peli...canos, eso es.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hubo una época en donde John Grisham era la chicha en cacho. ¿Quién, dice usté? A eso me refiero. Las pelis Grisham eran casi un subgénero del cine, fueron taquilleras y tal, pero de ellas, hoy en día nadie se acuerda (o si las recuerdan, es por las pelis en sí, no por ser una Grisham Movie). Todos quienes se han tragado más de una, reconocen el patrón. Un abogado joven e idealista, se enfrenta a lo que por lo general es una conspiración en las alturas, alguien que está moviendo el sistema como piezas de ajedrez, una conspiración por lo general que viene desde la derecha corporativa, que obvia la parte de enviar abogados y prefiere los matones de toda la vida para fijar el problema, aunque al final el abogado gana por lo general con alguna clase de trato porque EL SISTEMA FUNCIONA. Es la plantilla básica que (con variaciones) siguen "El cliente", "Tiempo para matar", "Hasta que la muerte nos separe" o "Tribunal en fuga". Pero antes de ésas, la bomba estalló con "Fachada", con ¡¡¡TOM!!!, en 1993. Y el mismo año salió OTRA Grisham Movie, que es ésta. Con Alan J. Pakula en la dirección, presto a reverdecer sus laureles de director de cine de denuncias (las escenas en el periódico tienen un cierto regusto a su antigua peli "Todos los hombres del Presidente"), y que había conseguido mandarse una con "Se presume inocente", y no mandarse una con la siguiente "Juego de adultos" (debe haber pensado que qué pasa si sumamos periodismo estilo TLHDP y abogacía estilo SPI y tenemos esto). Con una Julia Roberts entonces ultrahot en taquilla ("Mujer bonita", "Línea mortal", "Durmiendo con el enemigo", "Todo por amor", "Hook"), aunque todavía obligada a mostrar algo de (no mucha) carne, como una escena de lencería gratuita acá. Y un Denzel Washington que en ese mismo año estaba también al tope como abogado en "Filadelfia". La peli fue un taquillazo en toda regla, la décima del Top Ten de 1993 (compitiendo contra "Parque Jurásico", "El fugitivo" y "La lista de Schindler". Y también segundona respecto de la otra Grisham Movie del año que fue "Fachada"), aunque no le fue tan bien con la crítica. Y ha quedado... ¿como un clásico de la década? ¿Como un clásico menor? A ver, veamos, ¿cuántos de ustedes recordaban siquiera que esta cosa alguna vez se rodó?

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad es que "El informe pelícano" ha envejecido fatal. Ya no era material de excelencia en sus años, y pasados ciertos ganchos de taquilla (el reclamo de la Roberts y el Washington, principalmente), sus defectos se hacen todavía más evidentes. El problema del argumento es que es demasiado arquetípico. Hay cierta información sensible (el famoso informe en cuestión), y un grupo de villanos de esos "conspiración sin rostro" con matones a sueldo van detrás. Hemos visto cincuenta millones de versiones de este cuento, y ésta es una más. Cuando se cuenta este cuento, hay dos maneras de hacerlo bien. Una es que acompañemos al prota a lo largo de la investigación, sea en plan carrera contra el tiempo, sea en plan "descubrir el BIG SECRET antes de que nos maten por meter la narices en donde no deberíamos": el suspenso viene dado por qué tan grande va a ser la bomba de revelación al final. "Fachada", por mencionar una Grisham Movie, sigue más o menos este esquema (aunque lo ocupa la primera mitad de la peli, y la segunda se trata de ver a ¡¡¡TOM!!! tratando de salvar el culo). Y el otro es mostrar las cartas al espectador desde el inicio, exponer toda la conspiración con lujo de detalles y con copia por triplicado (sea que el prota sepa, sea que no), y transformar el asunto en una partida de ajedrez y que gane el bastardo manipulador más bastardo manipulador (parece irrazonable, pero piénsenlo: tanto Columbo como James Bond han tenido larguísimas continuidades usando este último sistema). "El informe pelícano" se queda con una combinación de ambos: la prota sabe, los malos saben, pero el espectador no. En definitiva, eso significa que cuando vemos la peli, no tenemos idea de por qué se están agarrando las mechas, o qué tan importante es el asunto en cuestión. Lo guardan hasta la mitad de la peli...cula, y cuando lo revelan, resulta que todo el p*** asunto era... por unos peli...canos. O sea, por la corporación malvada que quiere cagarse en unos peli...canos. Vale, mucho dinero en juego y tal, pero la cara de WTF del espectador puede llegar a ser muy épica aquí. "¡Qué tanta alharaca por unos cisnes muertos!". Perdón, "¡Qué tanta alharaca por unos pelícanos muertos!". Lo de los cisnes muertos era por una compañía maderera del sur de Chile, a comienzos del XXI, en un abracadabrante ejercicio de deficcionalización, de grandes empresas chilenas plagiando a Jólivu, para que después digan que las peli...culas no enseñan maldades a los espectadores. Si a eso le sumamos que los malos malosos son unos tarados de campeonato (porque resulta que el jodío informe es una teoría sin mayor evidencia fáctica aparte del "miren qué sospechosas las conexiones aquí y allá", pero sin pruebas tangibles, y además una que no iba a saltar más alarmas, entonces la mejor manera de concitar atención sobre el mismo y cargarse la conspiración es justito hacer lo que hacen los malos, o sea, enviar matones a matar a la que escribió el informe, en vez de desacreditarla y tratarla como una lunática conspiranoica como los hay tantos hoy en día en interné), y ADEMÁS la lata dura dos horas y media de acción no particularmente percutante (porque la cosa va de: STAGE 1, nos salvamos de un intento de asesinato, STAGE 2, nos salvamos de otro intento, STAGE 3... seguro que estaban pensando en el videojuego, los jodíos), pues apaga y vámonos. ¿Lo bueno de la peli? Bueno, si pones a Julia Roberts y a Denzel Washington como protas, es imposible que no te salga ALGO bueno. Sumémosle un Robert Culp como Presi de los Estados Unidos (actorazo de carácter fallecido en 2010 a los 80, que se le daban muy bien los roles de bribón simpático), Robert Lithgow como el jefe de Denzel Washington, y la cosa mejora algunos enteros, la posibilidad de carcajearse con una Cynthia Nixon pre-"Sex and the City" haciendo un rol-casi-cameo, y un en ese entonces todavía no muy conocido Stanley Tucci como el asesino de los malos, la cosa mejora algo. Pero sea cual sea la opinión de turno, desde lo insufrible hacia arriba, es muy difícil que suba más allá de "está OK". Es un thriller promedio, y poco más. Si estás bien con eso, perfecto. Pero si esperas la peli que te va a hacer vibrar y ponerte al borde de la butaca, olvídalo. Por suerte, es muy poco probable un remake. Si la ambientaran en 2014, la Julia Roberts iría y soltaría la bomba del informe por interné, y el remake de "El informe pelícano" sería un cortometraje de diez minutos. Bueno, TAMBIÉN hay Oscares para los cortometrajes, así es que alguna posibilidad tendría un remake, de todos modos.

IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s y devoradores compulsivos de thrillers.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



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