Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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lunes, 13 de febrero de 2017
"El contador" (2016).
-- "The Accountant" (título original en inglés), "El contable" (título en España). Estados Unidos. Año 2016.
-- Dirección: Gavin O'Connor.
-- Actuación: Ben Affleck, Anna Kendrick, J. K. Simmons, Jon Bernthal, Jeffrey Tambor, John Lithgow, Cynthia Addai-Robinson, Jean Smart, Andy Umberger, Alison Wright.
-- Guión: Bill Dubuque.
-- Banda sonora: Mark Isham.
-- "El contador" en IMDb.
-- "El contador" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Vemos una especie de caserón viejo en donde los zapatos (¿de quién? ¡¡¡AAAHHH - MISTERIO!!!) nos llevan a oir a unas personas (¿qué personas? ¡¡¡AAAHHH - MISTERIO!!!) siendo masacradas por otra persona (¿qué otra persona? ¡¡¡AAAHHH - MISTERIO!!!), y luego, cuando pensamos que nos van a revelar ALGO de lo que hemos visto... Salto a... Vemos una familia en donde un chico se ve así como medio enfermito, ya saben, físicamente bien, pero de comportamiento medio rarito (o sea, no material Teletón, pque pa' la Teletón, mientras más torcidos y con más fierros, mejor). Y unos papis preocupaos diciendo que "óigale usté, ¿lo puede curar?". Y el médico, maravillas de la ciencia médica, puez que no, y además, no doy un diagnóstico pque "no me gustan las etiquetas" (sí, desgraciao, eso y que no te demanden por diagnóstico erróneo, cabrón, que ya los conocemos a ustedes). El caso es que este niño autista y socialmente inadaptado crece para ser... Ben Affleck. Guau, no podían habérselo telegrafiao más claro, y el tontón va y acepta el cheque sin caer en como su casting es el cachondeo más mayúsculo desde Sophia Coppola como la niñata malcriá 'e Michael Corleone. El caso es que Ben Affleck ahora está en la mejor profesión posible para un autista socialmente inadaptado: contador auditor. (En cierta otra franquicia, decidieron que el mejor papel para un autista socialmente inadaptao es el de Batman. Yo no sé qué habrán querido decir). El caso es que el Ben Affleck éste va y es un genio manejando eso 'e los impuestos, y por tanto, los vecinos lo quieren bien y musho (poderoso caballero...). Por zuporto, el Ben Affleck ahí tiene su propia cura pa' mantener a raya el autismo y tal (básicamente joderse las pailas con noise industrial y recagarse las pupilas con luces estroboscópicas). Hasta ahí too bien... salvo pque en el FBI... er... perdón... no, digo... la CIA... er... ¿no, tampoco? Pero... joer... en estas pelis cuando no es la policía, es siempre el FBI o la CIA, ¿quién entonces...? Veamos... El... ¿¿¿DEPARTAMENTO DEL TESORO??? Le...ñe... En fin, un boss del Departamento del Tesoro va y agarra a una pedorra que, muuu guapa ella, pero que TIENE UN PASADO (prontuario criminal, específicamente), mintió en una solicitud pública federal, y por lo tanto, el boss la tiene agarrá por las bolas. Y la chantajea. ¿Pa' llevársela al catre, como güen masho? No, claro que no. Es J.K. Simmons, el chato más güen chato del mundo, hasta cuando hace papeles de chato malo. No, la chantajea, pero pa' que investigue unas fotos de un tipo misterioso que parezque siempre está reunido con toda clase de gentuza mala tipo narcos, yakuzas, terroristas, ayatolas, neonazis, votantes de Donald Trump, toda la escoria reptiloide infrahumana que te puedas imaginar (a pesar de que, según vemos en las fotos, el tipo en cuestión siempre aparece de espaldas, y uno como espectador se pregunta que cómo saben que es siempre el mismo tipo). MIEEENTRAS... (sí, leñe, peli de varios hilos argumentales, qué pasa con eso) el Ben Affleck acepta (vía la tipa que habla con él por medios electrónicos remotos pque AAAHHH - MISTERIO) un trabajito pa' averiguar en dónde hay una fuga de capitales en una empresa destoquello (electrónica, me parece recordar. No es que tenga musha importancia eso, en realitá). En donde conoce a... Anna Kendrick, muuu guapa ella como siempre. En fin, el caso es que el Ben Affleck se porta como un autista socialmente inadaptao con la Anna Kendrick (o sea, como Ben Affleck, vamos), y ella lo manda a la punta 'el cerro y jódete y mejor me busco un novio normal y HAHAHAHÁ, no, estoy de coña, que ya sabemos cómo se las gastan en Jólivu, que mientras más masho maltratador, más enganchás se quedan las minas, así es que a ella, como que le gusta que el Ben Affleck sea así como medio bruto el hombrón, y hace lo imposible pque la cosa llegue a... ya saben. Lo que todas quieren salvo mi novia. En fin, el caso es que la cosa PODRÍA llegar a romance, pero el caso es que el Ben Affleck va y descubre que faltan nosecuántos melonedólares y a dónde fueron a parar, y... salto a otra escena en donde vemos a un asesino ir y convencer al tipejo 'e la empresa que "oye, esto está crudo, mátame así como que parezca suicidio o axidente, y a cambio, no te matamos a ti y a la señora dezpué 'e violarla... no, es broma, no la vamos a violar pque está vieja y fea, no, sólo la vamos a matar, ¿eh?". Y por zuporto, ahora ya tenemos ¡POR FIN! el escenario clásico del tipo que sabe demasiao (el autista creepy socialmente inadaptao 'e Ben Affleck, y la Anna Kendrick, claro está, pa' que iban a subir a una guapa a bordo 'e la peli), y los asesinos que van detrás para cargárselos, mientras al mismo tiempo huyen del Gobierno pque... ¿ya les conté que esta peli, ADEMÁS, está trufá 'e flashbacks con el pasao de nuestro prota, el autista creepy socialm...? Vamos, ya se la saben.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En el año 2004 se estrenó en la TV una serie de TV (guau, nadie diría que una serie de cómics, ¿no? ¿No...? ¿Eh...? Er... Bastet, como humorista doy asco), se estrenó una serie de TV, decía, que es como la biografía de su seguro servidor el General Gato, pero con casting humano, acerca de un genio-profesional-sicópata-personal, que es tolerao por genio en vez de, ya saben, echarlo por el caño por cabrón malparío. Me refiero a "House", por supuesto (pque yo vengo siendo a los comentarios 'e cine lo que Gregory House a la medicina, o sea, el genio sicópata de turno). Lo que engendró una tanda de clones de variada calaña con tipo ultraprofesional-desastrepersonal: "Bones", "Nurse Jackie", "El mentalista", "Lie to Me"... (bueno, "Monk" fue anterior, pero era más bufonesca que comedia sociopática, y además nunca fue tan famosa). El genio de "House" es haber conseguido retratar un PJ como tú, querido: no es que seas un imbécil cabrón sobrepagado de ti mismo, sino que eres un genio al que nadie se lo reconoce, y por eso, Gregory House es como tú. Era cuestión de tiempo antes de que el concepto llegara al cine. Un precursor podría ser Jason Bourne, por supuesto, pero al prota de "Identidad desconocida" y secuelas le falta un componente esencial de la fórmula: ser un completo JERKASS. El concepto terminó por cristalizar recién cuando apareció en las pantallas un tipo ultraprofesional-desastrepersonal, ¡¡¡TOM!!!, interpretando a otro tipo ultraprofesional-desastrepersonal en "Jack Reacher" (cuya secuela, "Jack Reacher: Sin regreso", sintomáticamente pasó también por las pantallas en 2016). Y ahora, a este nuevo filón abierto por ¡¡¡TOM!!! y su Jack Reacher, el JERKASS-ULTRAPRO, se sube Ben Affleck con OTRA peli (esta vez basá en guión original, pque Jack Reacher está basado en una saga de novelas que, quizás, ahora que hay peli, hasta se publiquen en ezpañóh y tal) que TAMBÉN está tratando de cortejar a las audiencias pa' ver si hay secuela. Pque, weno, Ben Affleck no tiene franquicia propia: lo intentó con "Daredevil" y ya sabemos cómo acabó eso (bueno, al menos se llevó a Jennifer Garner al tálamo durante algunos añitos, ehm. Aunque a ella la llevó directo a "Elektra", y de ahí, a la irrelevancia. Este año actuó en "Mi papá es un gato", nuff said), lo de Batman no va a ser musho el chiringuito pque forma parte de un nuevo y grandiozo UNIVERSO HIPERMUSCULADO DC en donde Batman es apenas UNO MÁS entre un churretillón de supers, y, weno... el hombre ya se hace viejo y necesita con urgencia una franquiza que ponga las lentejas en la mesa, pque en algunos años aparecerá el alzéimer y el párkinson y a ver cómo anda la pega ahí. ¿Recepción? La crítica, ni fu ni fa, quizás sí, quizás no. El público, algo sobre 150 melonedólares 'e recaudazón, pero pa' ser una peli Warner, sin grandes supermegaquetecagasestrellas, casi sin publicitá, y que costó miserables bajo 50 millones, puez está bien. Quizás hasta haya secuela y tal, ¿por qué no? Total, más de alguna mina habrá que quiera ver más aventuras del creepy autista socialmente inadaptao interpretando a un creepy autista socialmente inadaptao en el rol más sincero y fidedigno de su vida.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Pues, qué decir... La peli... Está bien. Pero sólo eso. Bien. El trailer nos parecía querer convencer de que el prota viaja a varias partes del mundo tipo Jason Bourne pa' luchar en contra de algún poderoso cartel del narcotráfico tratando de cargárselo y con la CIA o algo así tras los talones, y... la peli es harto más mínima que eso. Los villanos son más de andar por casa, los que lo persiguen son el Tesoro (bueno, no hay que despreciarlos tampoco. Como en "Los intocables", fueron ellos quienes se cargaron a Al Capone, ¿no?), y la axón en general es bastante cable a tierra (lo que se agradece, claro). Nada de frasecitas humorísticas ni tonteras: se dispara BANG-BANG estás muerto y punto pelota. Una peli de estas características sólo puede estar protagonizá por dos clases de PJ: un tipo que sea así como de mundo pero sin mucha vida pa' que te puedas meter en su piel (el modelo James Bond o más recientemente Ethan Hunt o, sí, AGAIN, Jack Reacher) o uno con características tan marcás que destaque sobre el resto, que es el camino seguido por esta franquiza (bueno, estamos en la primera y quizás única entrega. Veremos qué sale d'ésto). Claro, eso sí, que la peli opta por el camino de meter un montón de flashbacks, casi como un "El Contador Begins", lo que al final termina por ser algo molesto (están metidos en buenos lugares, por una vez en la vida, y ayudan por tanto a perfilar por qué tales o cuales situaciones se van a desenvolver de tal manera, pero aún así, podrían haberlo puesto too en un largo tramo inicial, deshecho rápido déso, y luego a lo importante, o sea, ESCABECHINA). Ben Affleck canaliza una vez más su interpretación de Daredevil pa' ponerlo al servicio de un PJ que es mitad contador y mitad pistolero te-miro-te-mato, o sea, como Daredevil pero en versión contador en vez de abogao (y no es ciego. Pero es autista. Y sin disfraz de ridículos cuernos rojos. Joer, leñe, cuernos rojos. El PJ igual interesante, pero... CUERNOS ROJOS, mierda. ¡Si Hellboy que los tenía de verdá, se los aserruchaba y tal!). Anna Kendrick, AKA la chica más exitosa salida de "Crepúsculo" (pque no está en primera fila, pero ha tenido pega de manera consistente, a diferencia de una Kristen Stewart que anda a los tumbos, y más todavía cuando se fusiló la carrera poniéndole los cuernos a su novio con el director 'e su peli, de Pattinson no digamos, Ashley Greene hace rato que no da de qué hablar, y de Taylor Laurent ya nadie se acuerda), está ahí pa' ser el florero que el prota debe evitar que se rompa, pero cae simpática y tal, así es que, bien. Tener a John Lithgow, J.K. Simmons, Jean Smart y Jeffrey Tambor son pequeños lujos que ayudan también a levantar el nivel. La peli, eso sí, se perjudica de que al final todo tiene que quedar tan amarrado, que al final va a ser que mushas cosas terminan pasando porque sí, o peor aún, por esas coincidencias milagrosas mira-tú. Eso le impide levantar el nivel desde lo que es entretención pura y dura (lo que no le falta: esta peli hace que la CONTABILIDAD se vea cool, figúrense) hasta un producto de verdad memorable. Es de esperar que, si llegan a rodar la secuela, la aligeren un poquito, eliminen los flashbacks, y hagan una peli de axón más convencional. El resultado mejoraría musho.
IDEAL PARA: Ver una pasable-a-entretenidilla peli acerca de un gusano de números repartiendo tiros LIKE A BOSS.
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jueves, 15 de mayo de 2014
"El informe pelícano" (1993).
-- "The Pelican Brief". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Julia Roberts, Denzel Washington, Tony Goldwyn, Stanley Tucci, Sam Shepard, John Heard, James B. Sikking, Cynthia Nixon, William Atherton, Robert Culp, John Lithgow, Hume Cronyn, Ralph Cosham, Jake Weber, Anthony Heald, Nicholas Woodeson.
-- Guión: Alan J. Pakula, basado en la novela de John Grisham.
-- Banda Sonora: James Horner.
-- "El informe pelícano" en IMDb.
-- "El informe pelícano" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Vemos una escena de ésas en que "te vamos a mostrar algo perfectamente anodino, pero que no te explicaremos para que te quedes preguntándose WTF fue eso". En este caso, un grupo de gente protestando contra un vejete terminal, y con Denzel Washington conversando con él destoquello. Luego, fotogramas más adelante, el vejete terminal aparece muricido. No muricido de que se le acabó la cuerda, sino más bien de que se la acabaron. En paralelo, en un cine porno (y a juzgar porque sólo se escucha JAF-JAF masculino y ninguna hembra gimiendo, debe ser un cine porno gay), a otro tipejo van y le pasan una cuerda por el pescuezo (¿asfixia heteroerótica? ¡Misterio, misterio!). La prensa de inmediato salta, incluyendo al Presidente de Estados Unidos, porque los dos jueces eran de esa especie que sólo existen en los Yueséi: ¡¡¡RADICALES QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES!!! ¿Fueron grupos radicales que se deshicieron de ellos? En paralelo vemos a Julia Roberts asistiendo a clases de leyes (tan oronda a sus entonces 25-30, y ella jovencita lo que se dice jovencita nunca se vio), haciendo lo que siempre se hace en las pelis de "clases de leyes": debatiendo con el profe acerca del fallo estoquello. Algo después vemos que la Julia Roberts... ¡se acuesta con su profe! (O sea, siendo Jólivu, y siendo la Roberts, no se ve actividad coital por ninguna parte, se subentiende del diálogo, eso es). La Julia Roberts, que es más lista que el hambre, como que se subió a bordo de esta peli sólo de haber leído la novela y sin leer el guión, va e investiga, mete las narices en estoquello, y da con una teoría, que... ¿se la explica a su profe/follamigo para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. En vez de ello la escribe en un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). Escena siguiente, ella y su profe/follamigo salen de un bar, pelea, ella se va por su cuenta, él se sube al auto... ¡¡¡BOOOOOOMMMMMM!!!, el profe y su pija follastudiantes vuelan hasta el séptimo cielo. En el carro, a la Julia Roberts le preguntan nombre, apellido, grupo sanguíneo, dirección Féisbuk (no existía en ese tiempo, pero si es por exagerar...), un poli, y después cuando el poli se va, APARECEN LOS POLIS DE VERDAD a interrogarla... OH-CRAP. En paralelo, el Presidente de los Yueséi, que está en horas bajas, reelección, whatever sea necesario para mantener la trama funcionando, recibe la noticia de que alguien descubrió que existe una conspiración relacionada con un informe (que, adivinamos, algo debe tener que ver con pelícanos, si está en el título de la peli...cula). ¿Y el tipejo se la explica al Presi para que los espectadores nos enteremos? Claro que no, por supuesto, qué suspenso habría en eso. Más conversación críptica, no nos enteramos de nada... (Bueno, algo sobre culpar a los terroristas blablablá, joer, si suena casi post 9-11). ¡Ah! Y a la Roberts comienzan a perseguirla. Ah, bueno, y Denzel Washington sigue dándose vueltas por ahí, por si no se acordaban de que también estaba en la peli...cula (está en el afiche promocional y tal, pero Sean Bean estaba en el afiche promocional de Juego de Tronos, y ya ven...). Como a la hora de peli y más (joer, sí, así de lenta, qué vendrá después en materia de thrillers, ¿¿¿SUSPENSO EN EL MUNDO DEL CARACOLÓDROMO???), recién se juntan los jodíos. ¿Y la Roberts le explica al Washington la conspiración para que los espectadores nos enteremos? Sí, señores, esta vez sí nos explican que existe una conspiración relacionada con un informe que, sí, algo tiene que ver con peli...canos, si está en el título de la peli...cula. Pero los espectadores igual no se enteran de nada, si total, a esas alturas del partido la mayoría ya se ha dormido o, para honrar el título de la peli, se las ha emplumado... como los peli...canos, eso es.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hubo una época en donde John Grisham era la chicha en cacho. ¿Quién, dice usté? A eso me refiero. Las pelis Grisham eran casi un subgénero del cine, fueron taquilleras y tal, pero de ellas, hoy en día nadie se acuerda (o si las recuerdan, es por las pelis en sí, no por ser una Grisham Movie). Todos quienes se han tragado más de una, reconocen el patrón. Un abogado joven e idealista, se enfrenta a lo que por lo general es una conspiración en las alturas, alguien que está moviendo el sistema como piezas de ajedrez, una conspiración por lo general que viene desde la derecha corporativa, que obvia la parte de enviar abogados y prefiere los matones de toda la vida para fijar el problema, aunque al final el abogado gana por lo general con alguna clase de trato porque EL SISTEMA FUNCIONA. Es la plantilla básica que (con variaciones) siguen "El cliente", "Tiempo para matar", "Hasta que la muerte nos separe" o "Tribunal en fuga". Pero antes de ésas, la bomba estalló con "Fachada", con ¡¡¡TOM!!!, en 1993. Y el mismo año salió OTRA Grisham Movie, que es ésta. Con Alan J. Pakula en la dirección, presto a reverdecer sus laureles de director de cine de denuncias (las escenas en el periódico tienen un cierto regusto a su antigua peli "Todos los hombres del Presidente"), y que había conseguido mandarse una con "Se presume inocente", y no mandarse una con la siguiente "Juego de adultos" (debe haber pensado que qué pasa si sumamos periodismo estilo TLHDP y abogacía estilo SPI y tenemos esto). Con una Julia Roberts entonces ultrahot en taquilla ("Mujer bonita", "Línea mortal", "Durmiendo con el enemigo", "Todo por amor", "Hook"), aunque todavía obligada a mostrar algo de (no mucha) carne, como una escena de lencería gratuita acá. Y un Denzel Washington que en ese mismo año estaba también al tope como abogado en "Filadelfia". La peli fue un taquillazo en toda regla, la décima del Top Ten de 1993 (compitiendo contra "Parque Jurásico", "El fugitivo" y "La lista de Schindler". Y también segundona respecto de la otra Grisham Movie del año que fue "Fachada"), aunque no le fue tan bien con la crítica. Y ha quedado... ¿como un clásico de la década? ¿Como un clásico menor? A ver, veamos, ¿cuántos de ustedes recordaban siquiera que esta cosa alguna vez se rodó?
¿POR QUÉ VERLA?
-- La verdad es que "El informe pelícano" ha envejecido fatal. Ya no era material de excelencia en sus años, y pasados ciertos ganchos de taquilla (el reclamo de la Roberts y el Washington, principalmente), sus defectos se hacen todavía más evidentes. El problema del argumento es que es demasiado arquetípico. Hay cierta información sensible (el famoso informe en cuestión), y un grupo de villanos de esos "conspiración sin rostro" con matones a sueldo van detrás. Hemos visto cincuenta millones de versiones de este cuento, y ésta es una más. Cuando se cuenta este cuento, hay dos maneras de hacerlo bien. Una es que acompañemos al prota a lo largo de la investigación, sea en plan carrera contra el tiempo, sea en plan "descubrir el BIG SECRET antes de que nos maten por meter la narices en donde no deberíamos": el suspenso viene dado por qué tan grande va a ser la bomba de revelación al final. "Fachada", por mencionar una Grisham Movie, sigue más o menos este esquema (aunque lo ocupa la primera mitad de la peli, y la segunda se trata de ver a ¡¡¡TOM!!! tratando de salvar el culo). Y el otro es mostrar las cartas al espectador desde el inicio, exponer toda la conspiración con lujo de detalles y con copia por triplicado (sea que el prota sepa, sea que no), y transformar el asunto en una partida de ajedrez y que gane el bastardo manipulador más bastardo manipulador (parece irrazonable, pero piénsenlo: tanto Columbo como James Bond han tenido larguísimas continuidades usando este último sistema). "El informe pelícano" se queda con una combinación de ambos: la prota sabe, los malos saben, pero el espectador no. En definitiva, eso significa que cuando vemos la peli, no tenemos idea de por qué se están agarrando las mechas, o qué tan importante es el asunto en cuestión. Lo guardan hasta la mitad de la peli...cula, y cuando lo revelan, resulta que todo el p*** asunto era... por unos peli...canos. O sea, por la corporación malvada que quiere cagarse en unos peli...canos. Vale, mucho dinero en juego y tal, pero la cara de WTF del espectador puede llegar a ser muy épica aquí. "¡Qué tanta alharaca por unos cisnes muertos!". Perdón, "¡Qué tanta alharaca por unos pelícanos muertos!". Lo de los cisnes muertos era por una compañía maderera del sur de Chile, a comienzos del XXI, en un abracadabrante ejercicio de deficcionalización, de grandes empresas chilenas plagiando a Jólivu, para que después digan que las peli...culas no enseñan maldades a los espectadores. Si a eso le sumamos que los malos malosos son unos tarados de campeonato (porque resulta que el jodío informe es una teoría sin mayor evidencia fáctica aparte del "miren qué sospechosas las conexiones aquí y allá", pero sin pruebas tangibles, y además una que no iba a saltar más alarmas, entonces la mejor manera de concitar atención sobre el mismo y cargarse la conspiración es justito hacer lo que hacen los malos, o sea, enviar matones a matar a la que escribió el informe, en vez de desacreditarla y tratarla como una lunática conspiranoica como los hay tantos hoy en día en interné), y ADEMÁS la lata dura dos horas y media de acción no particularmente percutante (porque la cosa va de: STAGE 1, nos salvamos de un intento de asesinato, STAGE 2, nos salvamos de otro intento, STAGE 3... seguro que estaban pensando en el videojuego, los jodíos), pues apaga y vámonos. ¿Lo bueno de la peli? Bueno, si pones a Julia Roberts y a Denzel Washington como protas, es imposible que no te salga ALGO bueno. Sumémosle un Robert Culp como Presi de los Estados Unidos (actorazo de carácter fallecido en 2010 a los 80, que se le daban muy bien los roles de bribón simpático), Robert Lithgow como el jefe de Denzel Washington, y la cosa mejora algunos enteros, la posibilidad de carcajearse con una Cynthia Nixon pre-"Sex and the City" haciendo un rol-casi-cameo, y un en ese entonces todavía no muy conocido Stanley Tucci como el asesino de los malos, la cosa mejora algo. Pero sea cual sea la opinión de turno, desde lo insufrible hacia arriba, es muy difícil que suba más allá de "está OK". Es un thriller promedio, y poco más. Si estás bien con eso, perfecto. Pero si esperas la peli que te va a hacer vibrar y ponerte al borde de la butaca, olvídalo. Por suerte, es muy poco probable un remake. Si la ambientaran en 2014, la Julia Roberts iría y soltaría la bomba del informe por interné, y el remake de "El informe pelícano" sería un cortometraje de diez minutos. Bueno, TAMBIÉN hay Oscares para los cortometrajes, así es que alguna posibilidad tendría un remake, de todos modos.
IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s y devoradores compulsivos de thrillers.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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domingo, 9 de octubre de 2011
"El Planeta de los Simios: (R)Evolución" (2011).

-- "Rise of the Planet of the Apes" (título original en inglés), "El origen del planeta de los simios" (título en España). Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Rupert Wyatt.
-- Actuación: James Franco, Andy Serkis, Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox, Tom Felton, David Oyelowo, Tyler Labine, Jamie Harris, David Hewlett, Ty Olsson, Madison Bell, Makena Joy, Kevin O'Grady, Sean Tyson, Jack Kuris.
-- Guión: Rick Jaffa y Amanda Silver, sugerido por la novela original de Pierre Boulle.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.
-- "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" en IMDb.
-- "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Alguna jungla inespecífica. Los monos están tranquilos en su medio ambiente, cuando de pronto irrumpen esos revoltosos parientes bípedos que se hacen llamar "el mono desnudo", a llevarse una partida de ellos. Primer momento en que se te caigan las lágrimas, cuando uno de ellos en cautiverio ve que no puede fugarse y los otros monos están ahí para la despedida, escondidos para que no les caiga a ellos también (habrán más momentos rompelacrimales, descuiden). Acaba en un laboratorio, no testeando productos para el cabello (los conejos son para eso), sino una nueva chupidroga experimental que va a solucionar el Alzheimer y, quizás, quiensá, potencie la inteligencia. ¡Piensen un minuto en las aplicaciones! ¡Catedráticos universitarios que no necesiten esconder su ignorancia detrás de jerga tecnofilosófica! ¡Políticos preocupados del bien común que manden a los banqueros corruptos a la cárcel! ¡Blogueros que sepan defender sus posiciones con argumentos de peso! ¡¡¡Todo un nuevo mundo de posibilidades!!! Pero ocurre un desgraciado accidente cuando al mono para la presentación le bajan los changos y se le ocurre mandarse solo a la manera rinoceronte-en-cristalería en vez de ser... ¡¡¡DÓCIL!!! Resultado: los muy eficientes humanos lo cuecen a balazos, faltaba más, miren que un monicaco insurrecto. Y por supuesto que si la droga potencia la agresividad (piénsenlo: catedráticos universitarios follándose MÁS alumnas o alumnos, políticos MÁS sicópatas, blogueros MÁS trolls), entonces mejor que no, y cancelamos el proyecto. Y como eso no es crueldad suficiente, que no hablamos exactamente de seres humanos sino ejecutivos corporativos aquí, viene la orden de sacrificar a la docena de simios en hilera que han estado expuestos a la droga. El científico de turno se va mosqueado porque tenía la esperanza de que su papi, que anda medio cucú gagá, se fuera a curar con la droga. Y luego viene un memorable OH-CRAP cuando descubren que el mono en cuestión (una mona, en realidad, pero ese dato lo había mantenido oculto la picardía de los guionistas, para que sientas todavía más mal por la bicha bajada a tiros) estaba protegiendo a una cría. Sí, señores: en una peli de Hollywood se atrevieron a clavarle de balazos a una madre lactante. A dónde iremos a parar. Nuestro simpático científico toma entonces dos decisiones cruciales. Por un lado se lleva a la cría huérfana para ser criada en solitario. Por el otro, va y le clava la inyección a su padre, para ver si efectivamente funciona sin efectos secundarios (hijito corazón: ¿y si la droga potencia la enterocolitis en los tractos digestivos humanos como desconocido efecto secundario?). Además, para contentar a las novias de los chicos que fueron a ver esta cosa al cine, meten una subtrama romántica con una veterinaria de muy buen ver. Pasa el tiempo, nada menos que OCHO AÑOS. En que NADA CAMBIA salvo que el mono ha crecido y que la droga funciona (¿y en serio el científico no le ha dicho a los ejecutivos que la droga al final sí funcionaba y ha postergado su propio Premio Nobel de Medicina casi una década? ¿Y en serio en una década la chica no se ha aburrido y no se ha puesto insistente con el tema YOU AND I TOGETHER FOREVER AND EVER antes de desarrollar "líneas de expresión"?). Resulta que el mono, cuando estaba en el vientre de su madre, recibió la droga y se volvió inteligente. Y por lo tanto, no tiene lugar ni entre los monos ni entre los hombres. ¿Y qué pasa cuando eres un inadaptado así? La solución sería tratar de integrarse claro, pero esto es... ¡¡¡HOLLYWOOD!!! Así es que no seré yo quien me integre, sino que desataré el INFIERNO y convertiré al mundo entero en algo más parecido a mi imagen y semejanza, me cueste la cantidad de secuelas que me cueste.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1968, el cine de Ciencia Ficción se vio seriamente zamarreado por una peli seria, adulta, de calidad y efectos pioneros para su época, que suscitaba algunas hondas preocupaciones filosóficas y metafísicas respecto del ser humano. También en ese mismo año se estrenó el tostón de "2001: Odisea del espacio", pero hablamos de la entretenida aquí, de "El planeta de los simios" original con Charlton Heston maldiciendo que los humanos hicieron esto-o-aquello (ya saben: "yo os maldigo..." etcétera). "El planeta de los simios" de 1968 fue revolucionaria por varias razones, incluyendo la terrible premisa de los humanos esclavos de los simios (hablamos de una época en donde muchos conservadores aún veían a los negros o los asiáticos como subhumanos en Yankilandia, así es que el mensaje era cuando menos un poco fuerte), un nivel de violencia inusitado para su tiempo (nada que Schwarzenegger no haya superado después, pero claro, era 1968), su inesperado final (aún más chocante que el de la novela original, que por una vez es bastante inferior a la peli), y el inédito desarrollo de guión en que los compañeros del héroe... ¡morían! (1968, recordemos otra vez, eran los tiempos en que "¿estás bien, Roy?", "no te preocupes, Joe, ha sido sólo un rasguño", seguido de algún chascarrillo idiota tipo camaradería-masculina-WWII para seguir con la acción). Nada de raro que se haya transformado en la franquicia de Ciencia Ficción más importante de los '70s, con cuatro secuelas ("Bajo el Planeta de los Simios", "Escape del Planeta de los Simios", "La conquista del Planeta de los Simios" y "La batalla del Planeta de los Simios"). Nada de raro también que se haya comentado durante años el relanzamiento de la franquicia vía remake, algo que se materializó finalmente con la bastante fallida "El Planeta de los Simios" de Tim Burton (y, señores, créanlo o no, en los '90s fue muy en serio un proyecto de peplum futurista dándole el protagónico a... ¡Arnold Schwarzenegger! O sea, como "Gladiador" pero con simios). Pero aunque universalmente criticada hasta por quienes la vieron, "El Planeta de los Simios" del 2001 había hecho sobre 360 millones de recaudación, con apenas 100 millones de inversión, y en las matemáticas de Hollywood eso significa... secuela. La cual fue demorándose y evolucionando hasta que a mediados de década, gracias al éxito de "Batman inicia" y "Casino Royale", se impuso un nuevo concepto: reboot. Y si el final de "El Planeta de los Simios" de Tim Burton hacía como mínimo algo completo escribir una secuela, pues... ¡rebuteamos! Así es como llegamos al 2011, un año en que la peli ha venido como anillo al dedo. Después de todo, si los árabes se están rebelando contra sus petrocracias, los españoles y chilenos contra sus (¡ehm!) sistemas (¡EHM!) democráticos, y por todo el mundo hay revueltas en nombre de la libertad... ¿por qué no en la ficción los simios se iban a rebelar en contra de los humanos...?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Primero que nada, aunque tibiamente vendida como precuela de "El Planeta de los Simios" de Tim Burton, la verdad es que tenemos más bien un reboot en forma que otra cosa. Se la ha visto también como un remake de "La conquista del Planeta de los Simios", pero es mejor verla como una peli independiente que como anclada en el resto de la franquicia. Los productores tomaron la muy saludable decisión de contar una "historia de los orígenes" en vez de reservarse "inesperados" giros de tuerca como golpes de efecto, algo que había ayudado a construir la franquicia en los '70s a medida que cada nueva secuela debía arreglárselas para seguir manteniendo el interés, pero que no iba a funcionar para unas audiencias tan bien informadas hoy en día, que incluso hasta Homero Simpson se cachondeaba del final sorpresa de la peli original (el capítulo en que viaja al espacio, precisamente), por no hablar del guiño en "¡SOS! Hay un loco suelto en el espacio" de Mel Brooks (y yo el tarado cuidando la redacción al máximo para evitar el spoiler... es casi como si quisiera tapar el "yo soy tu padre" o algo así). Libre del lastre de la continuidad, la peli se permite respirar y crecer a sus anchas. No es un crecimiento libre de problemas, empero, incluyendo algún que otro agujero de guión (¿en ocho años el científico jamás reportó sus avances? ¿En serio?). Pero las fortalezas son más que las debilidades. El guión se da maña para dejar sembradas las semillas de las futuras secuelas (las referencias a la nave espacial perdida en ruta a Marte, clara invitación a rodar algún día un remake de la peli hestoniana original), pero con tino y cuidado, sin forzar la historia para hacerla calzar en la mitología, sino que construyéndose un corpus mítico propio que sea al mismo tiempo sólida y propia, pero al mismo tiempo fiel a la original. No es poco. La peli tiene un final muy adecuado, que funciona tanto para cerrar la trama de la historia (en caso de que no haya continuación), como para dejar abierta la posibilidad de una secuela que, si es tan buena como esta entrega, ya estamos perdiendo tiempo en ir a preguntar a la boletería del cine cuándo están en venta las entradas (bueno... primero tienen que rodarla).
-- Los actores están muy bien, pero el que se roba la peli por completo es Andy Serkis. Sí, el mono. Le roba el testigo incluso a James Franco, que es uno de los actores más competentes de su generación, ahí es nada. Algo parecido pasaba en "El Señor de los Anillos", en donde todos los actores estaban muy bien, pero cuando aparecía Serkis como Gollum, se te olvidaba automáticamente todo el resto. Pobre Serkis, condenado a brillar a través de roles hechos por computadora (incluyendo otro rol de simios, el King Kong del hórrido remake "King Kong" de 2005). Es cierto que el guión ayuda, pero la actuación de Andy Serkis es tan buena, que es imposible no entender al simio protagonista César y ponerse de su lado, aunque en estricto rigor no es un héroe sino más bien un antihéroe que mientras más avanza la peli, más peligrosamente cerca está de cruzar el horizonte moral y convertirse en villano (y al final casi-casi, y desde cierta interpretación, podríamos decir que se convierte en alguien tan malvado como los propios humanos... aunque no lo parezca aunque sea por contraste con alguien todavía más cabrón). Eso es maestría. En cuanto al resto, James Franco tiene la difícil misión de sobrevivir al torrente actoral de Andy Serkis, y lo logra bastante bien. John Lithgow como el padre medio pa'-llá está notablemente bien. Tom Felton por su parte, como el cabronazo cuidasimios, parece estar interpretando a un Draco adulto y venido a menos, pero encaja bien con la trama, así es que no nos quejamos. Y Freida Pinto, buenoooooo... está muy mona ella, qué más puedo decir (aunque actúa de humana).
-- La acción está muy bien. Es cierto que no debemos esperar violencia sórdida porque después de todo, es Hollywood, y algo de estilización se impone. Pero tampoco tenemos esa cosa over-the-top a lo Michael Bay, que arruina tantas pelis por otro lado bien aspectadas (¿Will Smith haciendo el Mátrix en "Yo Robot", alguien...?). La secuencia del tiroteo contra la simia al comienzo de la peli no es especialmente salvaje, pero sí está muy bien facturada y te rompe el alma: SABES que no se va a arrancar, y aún así DESEAS que se salga con la suya. Las escenas intermedias no están hechas a mayor gloria de los efectos especiales, sino que son necesarias para la trama, están en su punto, y no vemos a monos o humanos haciendo fantasmadas. Y salvo algún detalle del final (¿monos montando a caballo? ¿eh-eh...?), en general se mantiene bien. Algo que quizás no debería olvidarse en una buena peli, es que la acción debe ir acorde a la trama, no por detrás de ella claro, pero tampoco por delante (salvo en una de Chuck Norris, por supuesto). Esta peli lo recuerda, y eso siempre se agradece.
-- Hagamos otro poco de sociología barata. "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" (¿quién tradujo este título? ¿un Heidegger-wannabe?) podrá ser una muy buena peli en lo formal y con un guión en general bastante bueno más allá de algunas falencias, pero no hubiera sido un taquillazo (costó 90 y algo millones, lleva recaudados más de 400...) si no hubiera conectado de alguna manera con las audiencias. ¿Y cuál es esa conexión? Pues... que todos somos simios. Incluyendo a este pobre gato sentado detrás de un teclado que se dirige a ustedes. Los humanos que aparecen en la peli son de dos tipos: ambiciosos tiburones corporativos por un lado, y vecinos satisfechos con el American Way of Life por el otro. Ningún humano de la peli pretende revolucionar el mundo ni se cuestiona el tema de los derechos animales. Incluso nuestro bondadoso científico, cuando se encariña, no lo hace con todos los animales, sino en exclusiva con uno, con César, y eso porque de alguna manera es especial. O de cómo incluso los animales más bonitos tienen que hacer méritos para que un humano condescienda a darles estatus. Claro, el subtexto ecológico es el más fácil, pero... ¿no es algo que recuerde un poco a nuestra propia sociedad actual? Si ustedes agarran las páginas sociales de cualquier diario o revista de papel cuché, ven las dos clases de humanos reseñadas: los tiburones corporativos sonriendo en sus caros ternos de seda diciéndonos que "hay que ser más o menos cautos con la economía, y bueno, ustedes los peatones tienen que apretarse el cinturón para que nosotros podamos comer, pero es que nosotros somos necesarios porque sabemos y ustedes no...", y por el otro esos vecinos satisfechos que aparecen en fotos de cóctel con vestidos o trajes que cada uno suman dos o tres veces el salario mínimo de un obrero promedio. ¿Y los obreros promedios, la gente como tú y como tú? (O los gatos como yo). Esos no figuran. Para ellos existen los laboratorios de experimentación (¿y qué es la política económica internacional sino un gigantesco experimento social? Díganselo si no a los pobres griegos o españoles condenados a pagar la farra de sus banqueros), las residencias de los humanos bondadosos que los miran porque son especiales (muchos artistas que viven de columnistas en la prensa escrita porque escriben crítica artística inocua), o las jaulas (o echarles a Carabineros de Chile encima, como lo ha hecho sistemáticamente ese humano llamado Sebastián Piñera a lo largo de todo el 2011). Y claro, llega un minuto en que los simios, de tanto ser tratados como simios, les dan los monos y se vuelven changos y se portan como monos con ametralladora y dejan todo como chaleco de mono. En la peli, desde luego... pero también en la vida real. La traca final en donde los simios (algunos) consiguen ajustarle las cuentas a los humanos (algunos, otra vez) funciona así como una metáfora de los indignados en todo el mundo: los indignados musulmanes, los españoles, los ingleses, los yankis, los chilenos, todos ellos son simios. Y en esta peli, LOS SIMIOS SON LOS BUENOS. Al final de la peli (medio-spoiler aquí) se da a entender que la Humanidad afronta una eventual e inminente extinción gracias a un experimento que sale horriblemente mal. Los grandes tiburones corporativos hoy en día quizás puedan irse a la casa a dormir tranquilamente en sus almohadas rellenas con plumas de ganso legítimo, pero ¿y mañana? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que su macabro experimento social llamado "neoliberalismo", "friedmanismo" o "liberalismo" a secas les estalle en la cara, y los simios vayan a por ellos? Y para que no me acusen de tendencioso, no terminaré con mis propias palabras, sino con las de Jared Diamond al acabar su capítulo sobre la extinción de las colonias vikingas en Groenlandia (a manos de los esquimales, figúrense): "En el último momento, sin embargo, los jefes descubrieron que no tenían seguidores. El último derecho que habían conservado para sí era el privilegio de ser los últimos en morir de hambre" (pag. 365... del libro "Colapso" de Jared Diamond, ya que me preguntaron y el pajarón de yo olvidó consignar el título).
OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL PLANETA DE LOS SIMIOS: (R)EVOLUCIÓN":
-- "El origen del planeta de los simios" en Quesito Rosa.
-- "“El origen del planeta de los simios” (2011) - Rupert Wyatt" en Amazing Movies.
-- "'El origen del planeta de los simios', primates y Hollywood" en Valencia Plaza.
-- "'Rise of the Planet of the Apes' y el mono de los huevos de oro" en Extracine.com.
-- "Rise of the Planet of the Apes: (R)Evolution" en Diego: Mi Huella en el Mundo.
IDEAL PARA: Ver una más que notable actualización de la franquicia del planeta de los simios, una buena peli de acción a secas... y una ominosa profecía sobre el futuro inminente de nuestra sociedad.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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