Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 27 de diciembre de 2015
"Star Wars: El despertar de la Fuerza" (2015).
-- "Star Wars: The Force Awakens". Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: J.J. Abrams.
-- Actuación: Harrison Ford, Mark Hamill, Carrie Fisher, Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Lupita Nyong'o, Andy Serkis, Domhnall Gleeson, Anthony Daniels, Peter Mayhew, Max von Sydow.
-- Guión: Lawrence Kasdan, J.J. Abrams y Michael Arndt, basados en los personajes creados por George Lucas hahahá mira Lucas lo que hicieron con tus personajes lero-lero quédate con la pica de que jamás habrías rodado algo mejor que esto juajuajuá qué malo soy burlándome de la tercera edad gato cruel que soy nada más.
-- Banda sonora: John Williams, o qué esperaban, ¿Michael Giacchino?
-- "Star Wars: El despertar de la Fuerza" en IMDb.
-- "Star Wars: El despertar de la Fuerza" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
FANFARRIA TRIUNF... Un momento, ¿a dónde se fue la fanfarria de la Tuénti Cénturi Fox? Ah, verdá, ahora la 20th no tiene ná que ver, ahora que Lucasfilms pertenece al RATÓN ÉSE. En fin, el caso es que... EPISODIO VII: EL DESPERTAR DE LA FUERZA (el rollazo ése de las letritas que se pierden EN LAS ESTRELLAS porque esta peli es de ésas que es de la guerra EN LAS ESTRELLAS, no en las galaxias como la tradujeron acá, pasaos de roscas que son los traductores). Que dice más o menos así: "A Luke Skywalker lo hemos escondido porque... HYPE. En su ausencia, la PRIMERA ORDEN ha ascendido porque ya no tenemos el IMPERIO y con algo hay que rellenar. La República existe pero no hace ná, y ahí está LA RESISTENCIA. O sea, el final del Episodio VI no cuente para nada porque treinta años después, TODO EL BALANCE GEOPOLÍTICO DE LA GALAXIA SIGUE EXACTAMENTE IGUAL, así se hace, bros... Leia ahora está a cargo porque a ganarse los porotos, que ahora ya no está para bikini dorado metálico. Y envía a su mejor piloto al planeta Jakku, que no es Tatooine pero que es desértico porque... ya no estamos usando a Tatooine, pero sí, ¿OK? Y lo envía a Jakku para perseguir una pista del paradero de Luke que la han obtenido... de algún modo, ¿OK?". Joer, esto va a ser laaaaaargoooooo... En fin, el caso es que el piloto de marras está con... ¡Max von Sydow! ¡Qué emoción, qué lágrimas, tenemos a un ACTOR QUE HA ACTUADO BAJO LAS ÓRDENES DE INGMAR BERGMAN, WOODY ALLEN Y STEVEN SPIELBERG, joer, me emoc...! Los imperiales atac... perdón, la Primera Orden ataca, y se cargan a Max von Sydow. Eso es ser cabrón. ¡Que el vejete ya tiene 86, leñe, un poco de respeto con los ancianos! El caso es que el piloto se fuga y se fuga y se fuga... y no, al final lo capturan. No sin antes darle la información a un droide porque... porque no se nos ocurre nada mejor que plagiar la escena inicial de la peli-que-lo-partió-too. La cosa ya es casi coitus interruptus: se cargan la fanfarria de la 20th, se cargan el final del Episodio VI, se cargan a Max von Sydow, casi-casi se cargan al prota... Yo queriendo encariñarme con la peli, y éstos van y le van cortando toos los elementos a los cuales podría engancharme, ¿están seguros de que saben lo que hacen...? En fin, el caso es que un stormtrooper va y desarrolla CONCIENCIA porque... vaya uno a saber. Y va y ayuda al piloto a fugarse. Después de una TREPIDANTE SECUENCIA DE AXIÓN (sin ironía, por una vez... sí, leñe, no está mal la secuencia), se estrellan en Jakku y EL PILOTO VA Y LA PALMA. ¡Joer, que era el prota! Bueno, admitámoslo, el piloto era un white y el stormtrooper es un nigga, así es que la cosa fue inesperá porque, verán... EL NEGRO NO FUE EL QUE SE MURIÓ. OK, tenían mi atención, ahora tienen mi interés. El caso es que el droide por su parte anda a su bola (literalmente: es una bola con casco campana), y se hace amigo de una chatarrera porque... porque... bueno, es Daisy Ridley, yo no la conocía tampoco, pero es verla y también quiero hacerme amigo de ella y subirme y ronronear todo el santo día, y... ¿en qué estaba? Ah, sí, la peli. Bueno, los malos por una vez en la vida PIENSAN, y deciden empezar a cazar al droide. Vienen más secuencias en Jakku porque PLANETA DESÉRTICO COMO TATOOINE, y luego vienen secuencias en el espacio porque HAN SOLO, y al final viene una secuencia contra una superarma porque ESTRELLA DE LA MUERTE. Ante ustedes, el Episodio IV... perdón, Episodio VII, me equivoqué de número romano, señoras y señores. Hasta que venga el Episodio VIII. Y los spin-offs. Y la serie televisiva. Y lo más importante... ¡¡¡EL MERCADISHING!!!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana... existía un tipejo llamado George Lucas, que además de rodar cositas como "American Graffiti", tenía un sueño: no crecer nunca, como un Peter Pan cualquiera, y rodar las pelis de su infancia, pero con los FXs de ahora (bueno, el ahora de los '70s, eso es). Dicho y hecho, rodó "La guerra de las galaxias" (y no, no voy a llamarla como "Una nueva esperanza" ni de coña, EL TÍTULO ORIGINAL ES "LA GUERRA DE LAS GALAXIAS" Y A JORDERSE SI NO LES GUSTA), y la cosa funcionó, y TÍO YEORCH SE FORRÓ DE MONEY, y se creó SU PROPIO IMPERIO DE MERCADISHING, e hizo lo que toda la gente ebria de poder: lo que quiso. ¿Y qué fue lo que quiso? Primero que ná, echar de su lao (o cabrear a la gente a su lao hasta que se fueran, no sé ni me interesa la soap opera respectiva tampoco) a la gente que le daba buenas ideas y que le ayudaron a que "El Imperio contraataca" fuera incluso mejor que la peli anterior, y mandarse el declive (ahora mínimo, pero en esa época de órdago) que fue "El regreso del Jedi", A.K.A. "vamos contra una segunda Estrella de la Muerte porque en una galaxia entera no se nos ocurren mejores argumentos que otra PELI DE HÉROES CONTRA SUPERARMA GALÁCTICA IMPARABLE". Luego se pasó la punta de años diciendo una cosa sí y otra no: que "La guerra de las galaxias" era una peli única, luego que no, que había sido planificada como una trilogía, ¡pero qué digo!, ¡son TRES TRILOGÍAS y ésta es la del medio!, luego que no, que la historia había sido contada en las tres pelis, luego que están escritos los episodios VII, VIII y IX, luego que el rodaje será en los '90s, luego que no será en los '90s, luego al final sí fue en los '90s y empezó la trilogía precuela al mismo tiempo que estamos planeando la trilogía secuela, luego que en realidad la trilogía precuela era too y como la cosa era la historia de Darth Vader y el jodío va y se muere en la sexta pues ya no hay episodios VII, VIII, IX... y luego va y vende Lucasfilms a la Disney y la Disney dice... ¡¡¡MERCADISHING!!! Porque iba tocando. Piénsenlo. Para la vieja guardia, tus personajes de Star Wars son los originales: Luke, Leia, Han, blablablá. Pero para la nueva generación, los Y y sobre todos los millennials, Star Wars son las precuelas porque el otro material huele a naftalina (fíjense: todo el material adicional, incluyendo series de TV y las pelis de los ewoks, "Caravana del valor" y "La conquista de Endor", too eso es ante-1999, mientras que post-1999, tenemos puro material de las Guerras Clones, y too lo otro, barrío bajo la alfombra). Pero claro, los Y y los millennials crecen, y tampoco es que la trilogía precuela fuera para tanto (en recaudación sí, por supuesto que sí, pero no tuvieron el mismo impacto generacional, compitiendo cuello con cuello con "Harry Potter y la piedra filosofal", "El Señor de los Anillos" y "La Liga de los Hombres Extraordinarios"... sí, con la última estoy bromeando, HAHAHÁ qué gracioso soy). Entonces, ¿qué hacemos? Fácil. Estrenamos UNA NUEVA GENERACIÓN DE PERSONAJES, con la cual los NIÑOS DE AHORA enganchen, así como los niños de hace 10-15 años engancharon (más o menos) con los personajes de la trilogía precuela, y los niños de hace 30-40 años engancharon con la trilogía original. Bueno, George Lucas, entusiasmado lo que se dice entusiasmado, no estaba. Cosiacas de que él tiene una visión, él sabe lo que es weno, él te va a maravillar con EFECTOS ESPECIALES, y después van las audiencias malagradecías y le dicen que TU MATERIAL ES MIERDA, y él, en vez de tomar nota y reconocer con humildad que en algún punto perdió el norte y se dejó seducir por el Lado Oscuro de la Fuerza, pues que se encierra como tortuga y se amarga y le dan los berrinches de niñato diciendo que EL PÚBLICO NO SABE LO QUE ES STAR WARS Y NO LO APRECIA YO SOY EL ÚNICO QUE SABE YO SOY EL ÚNICO QUE TIENE SENTIDO DE LA MARAVILLA SOY EL ÚLTIMO NIÑO INOCENTE EN ESTE MUNDO BUABUABUÁ CÓMO NO ENTIENDEN MI VISIÓN QUE ES TAN LINDA blablablá. Y cabreado y con el corazón roto, va y vende Lucasfilms a la Disney, a que hagan lo que quieran con Star Wars, prostitúyanmela, trátenmela como a una mujerzuela barata, vístanmela de bikini metálico dorado y pónganle una cadena al cuell... er... mejor sigo. Y la Disney, qué dijo... tiíto Lucas no tenía idea, mira que tener la media peazo ni franquicia entre las manos y TENER CONTROL ABSOLUTO DE LA MISMA y no estar lanzando boda tras boda tras boda perdón PELI TRAS PELI TRAS PELI hasta que la franquicia no sea redituable. Nosotros sí que sabemos. Así es que vamos a rodar el Episodio VII y un Episodio VIII y uno IX, too eso para los fans nuevos que vengan, y además unos spin-off que se ambienten en la época anterior para apelar a la nostalgia de los fanáticos, incluyendo "Rogue One", y una precuela basada en Han Solo, y en general, hacer lo mismo que estamos haciendo con el Universo Cinemático Marvel (otra franquicia Disney... a este paso, van a terminar comprando Cine 9009. Si no, tiempo al tiempo), o sea, SATURAR LAS SALAS CON NUESTRAS PELIS HASTA QUE AL PÚBLICO LE SALGA SANGRE DE LAS NARICES. ¿Y funcionó? ¡Por supuesto que sí, qué esperaban! Miren las cifras, si no: MÁS DE QUINIENTOS MILLONES DE DÓLARES EN SU PRIMER FIN DE SEMANA DE EXHIBICIÓN. Lo repito. 500 millones de dólares en apenas tres o cuatro días. Prácticamente lo que recaudaron "Cenicienta" y "Ant Man" EN TODA SU CARRERA EN EL CINE CADA UNA, por mencionar dos títulos distribuidos por Disney en 2015. Al momento de estar corrigiendo este posteo (para Navidad, porque como buen gato que soy, no tengo nada mejor que hacer por estas fechas, que eso de Jesucito el Redentor es pa' los humanitos nomáh, y los gatos bien gracias, que nos la apañemos solitos contra los perros, la perrera y los bebés tiracolas), para la fecha de estar corrigiendo este posteo, decía, ya están pasando los 700 millones, así de ná. ¿Seria candidata a romper la mítica barrera de los 2.000 millones de dólares de recaudación? También. ¿Seria candidata a desbancar a "Avatar"? ¿Por qué no? ¿Aclamación crítica? En general, sí. Los que idolizan a George Lucas como un genio del cine, vayan tomando notas: George Lucas al final de idea no tenía una p*** m*****. El ratón, ése sí que sabe. Y no, no voy a escribir aquí el nombre del ratón al que me refiero, que no quiero que vengan los abogados a plantarme una demanda. (Aunque, bien mirao... hoy por hoy la Disney se forra con lo de Marvel, lo de Lucas... con cualquier cosa MENOS CON LOS DIBUS QUE DIBUJÓ WALT DISNEY EL PATER PATRIAE EN PRIMER LUGAR. Hay algo de triste en esto, si lo piensan).
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Qué puedo decirles? Salí con sensaciones encontradas del cine, después de verla. Me gustó. Y no me gustó. Después de darle un par de vueltas mientras comía mis Whiskas, usaba mi caja de arena y arañaba las cortinas, llegué a la conclusión de que había pasado algo muy simple con esta peli: su mayor fortaleza es también su mayor debilidad. ¿Cómo así? ¿Es que mi General al fin perdió el juicio y ahora está botao a Zen? A ver, déjenme explicar. La mayor baza que se juega esta peli, es que es una peli Star Wars hasta la médula. Pero también, la mayor debilidad de esta peli es... ya lo saben... es una peli Star Wars hasta la médula, también. Veamos, ¿qué es lo último que ustedes recuerdan de Star Wars? "La venganza del Sith", ¿verdá? La conclusión de una trilogía tan deplorable que, como dicen en Honest Trailers, este desorden indescriptible de malas actuaciones y guión atropellado es recordada como LA BUENA, o sea, qué queda para el resto. La verdá es que, en los años pasados desde el estreno de "La venganza del Sith", mi estima por esa peli ha ido descendiendo cada vez más. No es que en su época la encontré buena y ahora la encuentro mala. Sigo encontrando que es una buena peli de aventuras, pero ahora, habiéndola visto de nuevo y con el paso del tiempo, sus defectos (no tan grandes como "La amenaza fantasma" o "El ataque de los clones", pero que están ahí) se me han hecho más evidentes. Una de las críticas más acerbas dirigidas contra la Trilogía Precuela es que "no es lo suficientemente Star Wars". Eso es debatible, por supuesto. Si eres de los tarados cerriles que quiere que Star Wars sea siempre sobre tipos dándose de espadazos y naves espaciales haciendo PITIÚ-PITIÚ con sus lásers, entonces claro, las precuelas con sus conversaciones de pasillo, sus intrigas palaciegas y su romance pacotillero no es muy estarguasero que digamos. Pero por otra parte, hablamos de tres pelis que fatalmente debían estar ambientadas en la República, por lo que ese ambiente más bizantino era inevitable, y la única manera de esquivarlo, era siendo un espectador responsable y no yendo al cine en primer lugar, porque hay que ser tonto para no tener una idea ligera de lo que se iba a encontrar (otro cuento es que el guión haya sido escrito con un lápiz clavado en el ojete, y las actuaciones sean un glorioso muestrario de robles, nogales, abedules, cipreses, raulíes y otra clase de vegetales leñosos, por supuesto, pero nada de eso tiene que ver con ser "más o menos estarguasero"). Desde ese punto de vista, "El despertar de la Fuerza" marca un regreso al Star Wars clásico y más aventurero, y eso se agradece si es que quieres el Star Wars de toda la vida, el Star Wars con el que creciste si tienes 30-40. Pero por otra parte, en esto de querer restaurar el Star Wars clásico, el péndulo se va quizás demasiao para el otro lao. Se ha acusado a "El despertar de la Fuerza" de ser un remake de "La guerra de las galaxias" original, lo que no es cierto, porque definitivamente no es la misma historia, condición indispensable para que la llamemos remake, por supuesto, término que se aplica con demasiada ligereza hoy en día. Es bastante claro que J.J. Abrams pretende no rodar un remake, sino crear una historia original, pero que sea al mismo tiempo un cariñoso homenaje a la Trilogía Original en su conjunto, y a "La guerra de las galaxias" en particular (dicho sin ironía lo de "cariñoso": así como "Super 8" era un homenaje afectuoso al cine infantil ochentero de Steven Spielberg, esta peli es un homenaje afectuoso a las sensaciones que nos dio la Trilogía Original en nuestra remota infancia). Pero... pero... en su intención por homenajear, el guión toda DEMASIADOS elementos de "La guerra de las galaxias" (y en menor medida de sus dos secuelas), y en esto, se hace demasiado evidente la falta de originalidad, o si lo queremos poner de cierta manera, la falta de riesgo. El síndrome de lo cool por imitación: se adora algo porque es diferente, y para homenajearlo, se rueda una peli que es esa misma cosa diferente, lo que por supuesto es un oxímoron. En definitiva, "El despertar de la Fuerza" es una peli en general la mar de entretenida y muy bien llevada a cabo. Con algunos obvios defectos narrativos eso sí (el guión, mejor no cuestionárselo demasiado, porque tiene algunas inconsistencias bastante gruesas: los planetas de la República están todos demasiado cerca, a la República la exterminan de un solo golpe, la manera de reunir a los personajes es forzada a más no poder, la prota es casi una Mary Sue, la física de la superarma de turno con su alimentación succionaestrellas es imposible incluso para los estándares ridículamente anticientíficos del Star Wars clásico con sus naves espaciales haciendo ruido en el espacio, y... ¿alguien puede explicarme por qué el malo maloso se peleó con los buenos en el pasado y se pasó al bando de los malos malosos en primer lugar...? ¿Nadie? OK...). Con una puesta en escena notable, partiendo por actores en general muy carismáticos todos ellos (Harrison Ford merendándose con patatas a todo el resto del elenco, pero también una Daisy Ridley muy querible esquivando de manera olímpica el cliché siempre odioso de "soy una petarda independiente-pero-vulnerable" estilo Black Widow en "Avengers: La era de Ultron", un John Boyega que es EL SEGUNDO NEGRO DE LA GALAXIA DESPUÉS DE LANDO CALRISSIAN y que logra hacer querible a su personaje a pesar de lo patoso que resulta, un Oscar Isaac como secundario de lujo que contagia lo mucho que disfruta su rol, una Carrie Fisher que la vemos y nos da la nostalgia, y un Adam Driver cumpliendo bien con un rol bastante difícil, el de un villano wannabe que se esfuerza él mismo por ser tan memorable como Darth Vader y no le resulta porque... bueno, porque es un wannabe, por eso, en lo que seguro es un jab en todo el hocico a las hordas de imbéciles que idolizan a un genocida como Darth Vader como lo más cool de lo cool), siguiendo por efectos especiales que se agradece que usen pero no abusen del CGI, y en general rescatando bien el espíritu de aventura ligera que tenía "La guerra de las galaxias" original (lo que por supuesto ha repugnado a algunos, porque verán, para no poca gente Star Wars es SERIO, y Bastet nos libre de tener un nuevo episodio que sea eso, AVENTURA LIGERA, como eran las pretensiones originales). Tengo la impresión de que andando el tiempo, "El despertar de la Fuerza" no va a quedar como el clásico más memorable de la franquicia, y asentado el polvo, sus detractores van a empezar a enamorarse de la peli, mientras que sus defensores van a empezar a encontrarle sus defectos (lo forzado del guión, principalmente, además de algunos cabos sueltos que quedan, incluyendo el que le da el título a la peli, porque se habla de que "hay un despertar en la Fuerza", pero nunca se explica en qué consiste o se dan pistas de por qué). Pero en lo que sí cumple, es en despejar la franquicia para dejar paso a contar la misma historia, a nuevas generaciones. ¿Falto de originalidad? Por supuesto. De eso se trata Star Wars, que "La guerra de las galaxias" tampoco era un dechado de originalidad, siendo una mezcla de Western, peli de samuráis y Ciencia Ficción que en realidad partió como un refrito de Flash Gordon, y ya ven lo bien que resultó, ¿verdad? Pero algunos cuentos, las historias sencillas del bien contra el mal, deben ser refundidos y narrados una y otra vez, con nuevos envoltorios, a las nuevas generaciones. Por debajo de toda la parafernalia, "El despertar de la Fuerza" es otra sencilla historia de héroes contra villanos, y esta simplicidad es la que termina inclinando la balanza a su favor.
IDEAL PARA: Todos quienes estaban esperando que Star Wars regresara al tono de aventura ligera que tuvo en sus orígenes.
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domingo, 22 de febrero de 2015
"El Planeta de los Simios: Confrontación" (2014).
-- "Dawn of the Planet of the Apes" (título original en inglés), "El amanecer del Planeta de los Simios" (título en España). Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: Matt Reeves.
-- Actuación: Andy Serkis, Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell, Toby Kebbell, Kodi Smit-McPhee, Kirk Acevedo, Nick Thurston, Terry Notary, Karin Konoval, Judy Greer, Jon Eyez, Enrique Murciano, Larramie Doc Shaw, Lee Ross.
-- Guión: Mark Bomback, Rick Jaffa y Amanda Silver, sobre los personajes creados en estos dos últimos, e inspirados en la novela de Pierre Boulle.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.
-- "El Planeta de los Simios: Confrontación" en IMDb.
-- "El Planeta de los Simios: Confrontación" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una animación de ésas con mapa de líneas computacionales estilo pantalla de radar de aeropuerto, nos muestra la expansión de un virus muy virulento el jodío, que se carga a buena parte de la humanidad y manda al resto al Madmaxlítico. Salto en el tiempo, diez años. En un bosque estilo la Tierra sin humanos, una cuadrilla de monos se dedica a cazar. Y aquí es donde los flojonazomerdas que les gusta la cosa doblá... (o sea, que les doblen las pelis del idioma original al ezpañóh, no se piense otra cosa, malintencionados), los que les gusta la peli doblada al ezpañóh, decía, a joerse tocan porque vienen SUBTÍTULOS. Porque la peli nos describe una sociedad de simios que SE COMUNICAN POR LENGUAJE DE SEÑAS Y RUIDITOS. Eso les pasa por no aprender inglé, que es el idioma más mejol de toos porque es el IDIOMA DE LOS YANKIS. El caso es que vemos una cantidad de monadas muy monas, incluyendo la sociedad simia cazando y tal. Y entonces aparecen James Franco y Freida Pinto, y se reencuentran con Caesar, una escena muy emotiva y tal, ¡¡¡HAHAHAHAHÁ!!!, no, estoy bromeando, a estos dos se supone que se los llevó la epidemia por delante, y no aparecen en la peli. Por una vez que tienen personajes simpáticos en estas franquicias McCine, y se los cargan sin más, si a estas alturas del partido uno no sabe cómo aguanta Jólivu. El caso es que aparecen humanos que son nuevos y originales (sentando las bases para una interesante mecánica: ELENCOS PRESCINDIBLES QUE NO PUEDEN COBRAR AUMENTO DE SUELDO DE SECUELA A SECUELA). El FIRST CONTACT termina en desastre, cuando un humanito pierde los estribos y se encomienda al espíritu de Buffalo Bill (y dado lo que se muestra, con úrea y feces de por medio, nos imaginamos), y BANG-BANG contra los monos. Caesar, mucho se mosquea. Los simios entonces van a LA CIUDAD DE LOS HUMANOS (un San Francisco que parece Chichen Itzá de maleza) y les dicen que YOU DON'T MESS WITH US. Los humanos, de una pieza, porque estos simios... ¡HABLAN! (y yo, ya pensando en el épico episodio de Los Simpsons ése de "he can talk, he can talk, he can talk, he can talk..." - "I can SIIIIIING" - "Dr. Zaius Dr. Zaius - Dr. Zaius Dr. Zaius - Dr. Zaius Dr. Zaius - Oh Dr. Zaius"...). Pero divago. El caso es que vemos que los humanos están retejodíos porque ya no les queda de dónde sacar combustible para electricidá (cómo les duró para una comunidad entera durante malditos diez años completos sin que la gasolina se volatilice, eso no se explica), su única esperanza es echar a andar una minirrepresa, y los simios la agarraron como domicilio. Y los simios, por su parte, liderados por Caesar, no quieren hostilidades con los humanos... salvo por Koba, el monicaco infernal de la peli anterior, que ése odia a los humanos porque EXPERIMENTARON con él y por eso se ha transformado en un GENOCIDA (joer, ¡Koba es sionista!), y le hierve la sangre por ponerse a masacrar monos desnudos. El caso es que los humanos envían una misión diplomática compuesta por un pringao, la pringá que es esposa del pringao, el pringao que es hijo del pringao y la pringá, y un ingeniero que, algo de drama tiene que tener la cosa, ODIA A LOS MONOS. Porque RACISMO = KAKA. Sutiles los guionistas, sutiles. La cosa entonces es negociar con los simios para que éstos le den luz verde a la hidroeléctrica, en plan MI HOMBRE UNO, MIS AMIGOS HOMBRE DIEZ, TÚ UNGABUNGA, TU DARNOS HIDROELECTRICIDAD, NOSOTROS DARTE NADA. (Lo de "nos haremos fuertes con los recursos que extraeremos de tus tierras y fabricaremos armas con las cuales destruirlos más tarde", no lo dicen). Ah, por supuesto, el líder de los humanos, al tiempo que la embajada marcha, está preparando también su propia solución final, atacar a los simios en su propia represa porque, buenoooooo... construir una sociedad híbrida humanosimia que deje atrás el especismo tradicional y encare un nuevo mundo postapocalíptico en donde marchen ambos juntos, no parece ser una opción. Con estos mimbres, el polvorín dispuesto y tal, la tragedia está servida. ¿Irán a pelear o no? Les daré un par de pistas. Acá en Latinoamérica la llamaron "Confrontación", así es que si no la hay, el público saldrá muy jodío del cine. Y otra pista más: es un blockbuster de Jólivu. ¿Han visto un blockbuster que no se salde con bonicas escenas de acción? ¿No? Pues eso.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Los simios han tenido mala suerte en el cine. "El Planeta de los Simios" de 1968 fue un taquillazo, aunque ha quedado algo ensombrecida por salir el mismo año que la mucho más pretenciosa y amuermante "2001: Odisea del espacio". Luego vino una secuela que más o menos mantuvo el tipo ("más o menos" es la expresión clave aquí), en concreto "Bajo el Planeta de los Simios", y luego vinieron las infrasecuelas "Escape del Planeta de los Simios" (decente), "La conquista del Planeta de los Simios" (tirando a malilla y aburridona) y "La batalla del Planeta de los Simios" (infumable). En una época en donde todavía no se hablaba in extenso de reboot ni ná, o sea por allá por 2001, alguien tuvo la genial idea de contratar a Tim Burton para rodar la infame "El Planeta de los Simios", que tan-tan-tan mala no era, si exceptuamos la de giros argumentales chorras con el pasado y el futuro en plan "Lost", o sea, que todo lo vamos a explicar en una secuela que, loada sea Bastet, nunca llegó. Pero ustedes no creerán que las sarmentosas garras de Jólivu iban a descansar, ¿no? Claro que no. De manera que pronto llegó otro reboot. Contrariamente a lo que se esperaba, "El Planeta de los Simios: Revolución" resultó ser un SciFi epic muy digno, en particular gracias al magnífico trabajo de Andy Serkis como Caesar. De hecho, es quizás uno de los mejores reboots de la historia del cine ever (aunque como peli tiene sus debilidades... bueno, tienen el enlace para el comentario que publicamos acá en Cine 9009, en su día). De manera que pronto llegó la secuela. Con nuevo director. Echando a prácticamente todo el elenco original (James Franco hace un cameo, pero no como personaje sino en una cinta dentro de una videocámara, lo que lo pone en términos de presencia escénica al nivel de Lisa Boyle en "Carretera perdida", porque si voy a ser malhablado, voy a serlo hasta el final, hehehé). Porque eso haces cuando has dado en el clavo con una franquicia, para las entregas siguientes: reemplazas a todo el mundo, a ver si los nuevos sí que consiguen cagarla en vez de, ya sabes, mandarse un nuevo exitazo. Pero eso sí, tenemos al omnipresente Andy Serkis interpretando una vez más a Caesar. La peli encontró éxito crítico y de taquilla, y logró encaramarse fácil al Top 10 de recaudación de 2014, resistiendo incólumne los embates de leviatanes como "Transformers 4", "El Hobbit 3", "Los Juegos del Hambre 3", "Capitán América 2" (AKA "Marvel 9"), "X-Men... ¿5? ¿7? - ya ni sé", etcétera. Pero una cuestión más acuciante: ¿es buena? ¿o es "Guerra Mundial Z" con monos en vez de zombis...?
¿POR QUÉ VERLA?
-- En realidad, "El Planeta de los Simios: Confrontación" son dos pelis por el precio de una. La primera mitad es cine del bueno, cine en estado puro, y si bien tiene algunas carencias lógicas por aquí y por allá (¿tres días apenas para reparar una hidroeléctrica? ¿y no se les ocurre mejor manera de gestionar al supuestamente INDISPENSABLE ingeniero racista que... la forma en que lo hacen? ¿y a nadie se le ocurre tratar de gestionar un tratado que beneficie mutuamente a humanos y simios?), resulta formidable en lograr algo que no siempre los blockbusters consiguen: darle real entidad a los simios. Porque vemos simios en pantalla, no seres humanos que da la casualidad que son simios. Es decir, se comportan como simios, se comunican como simios, y su visión del mundo es la propia de criaturas cazadoras recolectoras que viven en los árboles. Muchas escenas en donde se comunican con gruñidos y señas, no tienen nada que envidiarle a otros exitosos tour de force por el estilo como "WALL-E". Además, la peli desarrolla muy bien la idea de tragedia, de que en realidad humanos y simios son más parecidos de lo que podría pensarse, y que en realidad todos los personajes tienen su punto de razón en comportarse como lo hacen... y la sumatoria de todo eso es lo que más tarde o temprano conducirá a que todo salte por los aires. En definitiva, vemos algo que no siempre logran traernos los blockbusters: personajes, no meros monigotes haciendo lo que tienen que hacer para que la peli funcione. Todo eso, durante la primera mitad. Después viene la segunda mitad, cierto personaje toma una decisión crucial y desarrolla un plan para provocar la guerra total, y entonces todo lo logrado se va por el caño. ¿Todo? No, en realidad no. No seamos injustos. La peli sigue siendo potente y sigue rondando un halo de tragedia, pero toma el camino de los blockbusters más convencionales, los personajes más trágicos devienen en villanos y los más resueltos devienen en héroes, ambos de una pieza (cuando la tridimensionalidad de los personajes era la gran baza de la primera mitad), y el guión empieza a dar las clásicas vueltas de serie pulp. Sigue siendo un blockbuster con empaque, vemos una guerra-guerra y no un desfile de YO MOLO (aunque en versión todo espectador, eso sí, sin mucha sangre ni miembros mutilados ni ná, claro), y en eso sigue estando por sobre la media del blockbuster jolivudense corriente. Pero es un claro descenso desde la primera mitad. Por decirlo de alguna manera, la segunda mitad es cine palomitero del bueno, pero la primera mitad era cine del bueno a secas.
-- ¿Es una buena adición a la mitología de la franquicia? A medias. Se agradece que demos un salto en el tiempo de diez años, y no nos embolinen la perdiz con un "ya vamos a llegar hasta allá". Se supone que, si seguimos más o menos el hilo de la peli original de 1968, se supone que debemos llegar, decía, a un mundo dominado por los simios y con los humanos como esclavos, y esta peli marca bien el rumbo en esa dirección. El hecho de prescindir de los personajes de la primera entrega (salvo Caesar, Koba, Maurice, y no sé que otro mono más) es un arma de doble filo, porque por un lado aumenta la épica haciéndonos considerar que el mundo es más grande de lo que parece (a diferencia de Star Wars, en donde llega a ser ridículo que en una GALAXIA se topen una y otra vez los mismos personajes, mira que Chigüaca conocía a Yoda y acaba de matón de Han Solo que será el mejor amigo de Luke Skywalker que es el hijo de Darth Vader que conoció a Yoda que... me estoy mareando, mejor sigamos adelante), aumenta la épica, decíamos, pero por otra parte produce una cierta desconexión respecto de los eventos de la primera parte. Además, mientras que en la primera entrega todo acababa en un evento de ésos que cambian el mundo (los monos se rebelan y se independizan), el final de esta peli no modifica demasiado el status quo entre su inicio y su final. Vemos la primera batallita entre humanos y simios, vale, pero no es una batallita de la que se sigan grandes consecuencias. El continuará tampoco ayuda (no es que la peli quede directamente en un cliffhanger, pero igual que como en la Generación 2 de Robotech nos anunciaban que "vienen los invid" para sentar las bases de la Nueva Gen, aquí también dejan dicho que "viene un ejército con el cual nos vamos a liar a tortazos en la entrega 3"). En ese sentido, me da la idea de que quieren rodar una trilogía y esta peli es más bien de compromiso, un puente entre la 1 (monos se rebelan) y la 3 (que, suponemos, irá de cómo los monos van a esclavizar a los humanos, que es justo lo que deberíamos haber visto aquí en primer lugar). Si ése es el caso, entonces la historia de los astronautas que regresan a la Tierra y se la encuentran hecha unos monos, que era "El Planeta de los Simios" original de 1968, debería ser la entrega 4, cuando en realidad debería haber sido la entrega 3 (¡oh, guionistas de Jólivu abusando de la popularidad de una franquicia para estirarla como chicle! ¡Lo nunca visto!), y podrá sentar las bases para una segunda trilogía en la que, suponemos, esta vez no va a saltar la Tierra en pedazos como "Bajo el Planeta de los Simios" (ups, debí avisar del spoiler. Aunque, por otra parte...). Habrá que esperar hasta 2017 para salir de dudas. Supuesto de que Cine 9009, que va a ser un venerable abuelito blog de más de una década de existencia, siga vivo para esas fechas, considerando que (guiño - guiño) hubo gentes que lo daban por muerto. Y gatos también. No, gentes, no me había ido a crear el Planeta de los Gatos, aquí estoy de regreso con ustedes, hasta que Bastet así lo disponga.
IDEAL PARA: Ver una adición en general buena a la franquicia de los simios, aunque pudo haber sido incluso más de lo que es.
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domingo, 23 de diciembre de 2012
"El Hobbit: Un viaje inesperado" (2012).
-- "The Hobbit: An Unexpected Journey" (título original en inglés), "El Hòbbit: un viatge inesperat" (título en catalán). Estados Unidos / Nueva Zelanda. Año 2012.
-- Dirección: Peter Jackson.
-- Actuación: Ian McKellen, Martin Freeman, Richard Armitage, Ken Stott, Graham McTavish, William Kircher, James Nesbitt, Stephen Hunter, Dean O'Gorman, Aidan Turner, John Callen, Peter Hambleton, Jed Brophy, Mark Hadlow, Adam Brown, Ian Holm, Elijah Wood, Hugo Weaving, Cate Blanchett, Christopher Lee, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Michael Mizrahi, Lee Pace, Manu Bennett.
-- Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson y Guillermo del Toro, basados en la novela de J.R.R. Tolkien, material adicional de J.R.R. Tolkien, ideas complementarias de J.R.R. Tolkien, y en general cuanta idea escrita en servilletas de mesa le pudieron adosar que viniera firmado por J.R.R. Tolkien.
-- Banda Sonora: Howard Shore.
-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en IMDb.
-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En una época indeterminada, hace mucho tiempo atrás, dentro de este universo narrativo que a su vez no sabemos si es una época indeterminada hace mucho tiempo atrás de nuestro propio mundo, o bien una realidad paralela, o bien Nueva Zelanda. En dicho flashback vemos como los enanos tenían una chupicivilización cavando minas como un Codelco cualquiera, hasta que de pronto descubren esto-o-aquello, y su rey enano se enferma de ambición, codicia, deseo de oro... ¡Leñe, que se hace capitalista el desgraciao! Y con perfecta filosofía darwinista, resulta que cuando hay suficiente oro se viene así un tremendo especulador financiero llamado Smaug, que hace lo que todo especulador financiero de toda la vida hace: apoderarse de lo que ya está a sangre y fuego, echar a los anteriores, y decir "¡la destrucción creativa es el motor del capitalismo!". Y después echarse a dormir sobre sus riquezas, claro, sin preocuparse de los Occupy Wall Street porque esto es la Tierra Media, el mundo en donde todos son feudales y respetan las jerarquías en vez de nuestro mundo moderno. Salto en el tiempo a... Hobbiton. La aldea de los hobbits. Ahí vemos a Bilbo y a su sobrino Frodo (Elijah Wood harto más curtidito de cara que cuando tenía rostro de bebé para ESdlA), y Bilbo comienza a rememorar su aventura. Una aventura en la que Frodo todavía no estaba y por lo tanto el personaje no tuvo que pasar por recasting (en esta primera entrega a lo menos, que con too lo que se han inventao, pues quién sabe), y un Bilbo más joven que es otro actor (e Ian Holm, pataleta, vamos) es visitado por un tipejo cuyo modus vivendi es dedicarse a la industria de los fuegos artificiales, y que dice llamarse Gandalf. Este tipo va y le dice "¡oye, voy a cenar contigo a la noche, así es que tenme algo rico, y, ah, voy a invitar a una panda de gorrones a tu mesa! Hasta la noche, chaíto"... Tal cual. Con un par. Porque si hay algo que hacen los magos de la Tierra Media, es cagarse en la pobre clase media que lo único que quiere es que la dejen en paz. Y el tipejo éste cumple su amenaza: a la noche empiezan a aparecer uno por uno un montón de enanos que muy enanos serán, pero comen como sabañones los descriteriaos. Que le pelan la despensa al pobre Bilbo, que nada ha hecho para merecer semejante cosa salvo... como lo observa el desgraciao de Gandalf... "tenerle demasiado amor a la vida tranquila" o algo así. Toma ya, cabrón malparío, ¿qué tiene de malo quedarse en casita y no salir a ninguna parte ni meterse con nada ni nadie de este mundo? (Me rechinó cuando leí la novela hace más años de los que quiero confesar, y me sigue rechinando puesto en celuloide). Y como lo muestra la peli, se supone que cagarse sobre el pobre Bilbo, arrasarle la despensa, y ocuparle una noche en donde él podía tener otra clase de planes como salir con una grácil hobbita, machacársela con la última edición de Elfas Guarras Magazine o simplemente irse a la cama a dormir temprano, se supone que todo eso es GRACIOSO. QUE DEBEMOS REIRNOS DE LA DESGRACIA DEL POBRE WEÓN. En fin, el caso es que después de hacerle la putada, le extienden el contrato tipo para la aventura, porque si hay algo que los aventureros de toda la vida que van a cazar tesoros en plan Indiana Jones hacen, es llevar contratos tipos en donde estén establecidas todas las estipulaciones respecto de derechos, obligaciones, aportes, reparto de ganancias, y las inevitables cláusulas de exención de responsabilidad. (Seriously: estoy empezando a pensar que la Tierra Media es menos feudal y más capitalista de lo que pensaba). Al hobbit, maldita la gracia de ir y firmar para terminar, no sé, devorado por un lobo, cocinado por un troll o achicharrado por un dragón, así es que no firma. A la mañana siguiente, la casa está despejada. Todo limpio. No Gandalf, no enanos. Y entonces, cuando debería estar celebrando por patas, va el tonto, firma y sale corriendo detrás del grupo. Porque sí, porque la peli se llama "El Hobbit" y por lo tanto alguno de la raza tiene que haber para justificar el título, digo yo. ¿Cuántas aventuras más vivirán en esta peli? Unas cuantas, pero les daré una pista: quedan 45 minutos menos de peli. Seriously: para llegar al punto en que el hobbit se embarca en la aventura, debes aguantar tres cuartos de hora de metraje. Warren Ellis estaría orgulloso.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En una cátedra universitaria vivía un catedrático. No era una cátedra sucia y húmeda, llena de gusanos y olor a légamo: era una cátedra universitaria, y eso significa comodidad. ¿Quién la ocupaba? Un ínclito llamado John Ronald Reuel Tolkien, un soñoliento enamorado de los idiomas antiguos, las leyendas antiguas, la Inglaterra rural antigua y en general de cualquier cosa que tuviera más de un siglo de antigüedad en esos tempranos XX. Un tipo que había chocado de bruces con la Modernidad en las brutales trincheras de la WWI, y que al regresar había empezado a escribir historias entrelazadas entre sí por una mitología común. En medio de todo eso, por una razón u otra, en 1937 publicó una novelita infantil llamada "El Hobbit". Resulta que por razones bastante adivinables, esta obra terminó teniendo mucho más éxito que sus sesudos y secos estudios sobre los idiomas germánicos de la temprana Edad Media, y se abocó a la labor de una secuela, que fue "El Señor de los Anillos". El resto es historia. Por alguna razón nunca hubo adaptaciones de dichas obras al cine, pero una vez muerto en 1973, sus herederos descubrieron que había que comer, y por lo tanto vendieron los derechos. A finales de la misma década ya habían salido "El Señor de los Anillos" de Ralph Bashki, y una dupleta de pelis animadas del duo dinámico Rankin/Bass, "El Hobbit" y "El regreso del Rey" (sé que hay otras más, pero como no las he visto a la fecha, ni idea). El ostensible fracaso comercial de las mismas, sumado al hecho de convertirse en espantajo al ingresar a esa categoría espantapersonas que es "peli de culto", las convirtió en malditas no sólo a ellas, sino a la Tierra Media en general. El cine fantástico en general siempre había sido relegado a la categoría de cosa para cabros chicos, y no había mucho interés en la obra tolkieniana más allá de cuatro frikis. La losa pareció puesta con la decadencia definitiva del cine épico tradicional (que era más "para adultos", por regla general, o al menos de eso se convenció la Academia cuando repletó con Oscares la estantería de la gente tras "Ben Hur"), que con la inmensa explosión de los FXs en los '90s parecía cosa del pasado frente a cosas en donde se podía lucir más la animación por computadora, como la ciencia ficción o la acción ultrachula por ejemplo. Por alguna razón, alguien pensó entonces que era buena idea ir contracorriente y lanzarse a una adaptación épica de "El Señor de los Anillos", encargársela a un cineasta llamado Peter Jackson a quien nadie conocía (aunque quienes habíamos visto "Criaturas celestiales" podíamos tener algo de confianza viendo las escenas del mundo ficticio compartido del par de protas femeninas, que vistas en retrospectiva son como un preludio de lo que haría Jackson con la Tierra Media), en tres pelis en vez de dos, y a cruzar los dedos porque no se transformara en el Titanic del siglo XXI (o que lo hiciera en el sentido King Cameron en vez del hundimiento a pique, eso es). Y el milagro sucedió. No una sino dos, y tres veces. El final fue apoteósico: "El regreso del Rey" se transformó en la segunda peli más taquillera de la historia por detrás de "Titanic", y en la década siguiente todavía se mantenía porfiadamente en el Top Ten, siendo superada en la siguiente década sólo por "Avatar", "Los Vengadores", "Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2", y "Transformers 3: El lado oscuro de la Luna". Eso, por no hablar de igualar el récord histórico de "Ben Hur" y "Titanic" de llevarse once pelones dorados para la casa. Por alguna razón, los productores habían elegido empezar con "El Señor de los Anillos", y ahora que tenían una franquicia en que cada entrega superaba los 600 millones de dólares en promedio de ingresos (cifra rutinaria para un blockbuster de éxito hoy por hoy, pero en ese entonces una recaudación de órdago), se encontraron con el problema repentino de que no había cómo seguirla adelante. Después de todo, al final de "El Señor de los Anillos" el GRAN MAL es vencido, ¿no? (tengo entendido que Tolkien escribió apuntes para una eventual secuela ya sin elfos ni enanos sino sólo con los hombres, pero la perspectiva lo deprimió lo suficiente como para que nunca pasara de algunas páginas. Porque introducir una raza de gatos como Bastet manda estaba fuera de cuestión para el filólogo ése, parece). ¿Entonces qué explotamos? ¿Esa especie de puzzle de carnicero que es el Silmarillion? Probablemente no. ¡Entonces "El Hobbit"! Por alguna razón, no se pusieron manos a la obra de inmediato. Luego New Line Cinema pasó por problemas, y MGM que iba a poner fondos, estuvo a punto de irse a la quiebra y después se fue en derechura a la quiebra. En medio de eso iba a dirigir Guillermo del Toro ("El laberinto del Fauno", peli que tiene su qué de Tolkien, no me digan que no), pero después se aburrió de que la cosa no llegaba a ninguna parte, así es que se embarcó en la adaptación de "En las montañas de la locura" de Lovecraft antes de enterarse de que el tándem Scott/Lindelof se había embarcado en el vergonzante plagio de esa obra lovecraftiana IN SPACE que fue "Prometeo", pobre hombre... En fin, volviendo a "El Hobbit". Después de cincuenta millones de vueltas y circunvalaciones diversas, resultó que para que valga la pena la espera, la peli la vamos a sacar en dos... ¡no, quise decir, en TRES partes! Sí, leñe, una trilogía precuela completa a "El Señor de los Anillos" sacada de un texto que es más breve que cualquiera de los tres tochos que componen la otra obra... No quiero ni pensar en cuántas pelis va a salir "El Silmarillion" cuando traten de adaptarlo (¡la caída de Numenor! ¡¡¡EN CINCO PARTES!!!). O los doce tomos de la "Historia de la Tierra Media" ordeñados por Christopher Tolkien. ¡Leñe, que estos tipos podrían sacar un EPIC de dos horas cincuenta a partir del autógrafo de Tolkien a un admirador en una servilleta!
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Cómo se consigue extender una novela de unas 300 páginas a tres pelis de 150-180 minutos cada una? Ahora que tenemos la primera entrega, conocemos la respuesta. Dos técnicas. 1.- Meter un montón de incidentes conexos a la historia principal que están en relatos secundarios de Tolkien, o si no directamente inventados por los propios guionistas, que vive Dios no será la primera vez que un guionista se sacará cosas de la manga para llevar una peli al cine. Y 2.- Decompressive storytelling a mansalva, la misma plaga que azotó y todavía viene azotando a los cómics desde los '90s en adelante, que al principio era para darle una cualidad más cinematográfica al cómic (¡oh, ironía!) y acabó transformándose en un recurso sacacuartos que so pretexto de "hacer más fluida la narrativa", extendía una sola historia por seis grapas en seis meses al hilo para compendiarlas en su resultado final, EL TOMO, y vendérsela doblada y dos veces a los fanáticos (funcionaba mejor antes de las descargas de Internet, en todo caso). Leñe, y pensar que la invención de la elipsis en narrativa fue uno de los más grandes progresos de la literatura universal, si es que ustedes los humanitos están emperrados en involucionar de regreso a la ameba. ¿El resultado? Según los críticos blogueros de toda la vida, una mugre. Pero sabemos por qué lo dicen. Es la precuela de una de las pelis más bienamadas del siglo XXI, las pelis que todos los frikis aman porque salir del closet y proclamar SOY FRIKI se hizo respetable gracias a ellas, así es que todo comentarista que quiera dárselas y ser alguien en la blogósfera ahora tiene que tirar a partir "El Hobbit" por principio, porque no es "El Señor de los Anillos" ni tiene su mismo nivel de impacto. Frente a eso, partamos por lo obvio. No estamos ni de lejos una adaptación literal de la novela original tolkieniana (bueno, de un tercio más o menos de ella), aunque sea por la hipertrofia narrativa a cuanto nivel se le puso a tiro a los guionistas. Si hemos de evaluar esta peli no es por su fidelidad al material literario de base, que es relativa en el mejor de los casos, sino por su capacidad (o incapacidad, a según) para hacer lo que toda cinta épica debe hacer: proporcionarnos una experiencia BIGGER THAN LIFE, sentirnos por un minuto transportados a un universo paralelo en donde tú puedes ser un gran héroe, el bien y la nobleza triunfan, y el mal y la bellaquería encuentran su justo y merecido castigo. Como la vida misma, vamos. Y en eso, "El Hobbit" lo consigue. Aunque más con un "logrado" o un "bien", que con un WHOAAAAA WHAT THE SHIT OHMYFUCKINGGOD WHAT A MOVIE!!! Las comparaciones son odiosas, pero es inevitable que tengamos el referente de "El Señor de los Anillos" al verla, al igual que teníamos el referente de "La guerra de las galaxias", "El Imperio contraataca" y "El regreso del Jedi" cuando salió "La amenaza fantasma" (aunque en ese caso la precuela tenía muy poco de rescatable en sí, trilogía original o no trilogía original de por medio). Pero si nos olvidamos por un rato que estamos ante lo que técnicamente es una precuela (la novela original no lo era, era "El Señor de los Anillos" la que era secuela, pero como las pelis se hicieron al revés...), tenemos una historia buena en general. El esquema de la misma es más o menos el de todos los comienzos de aventura, con un prota bien asentado en su vida que por esto-o-aquello termina recorriendo el mundo y viviendo un montón de peripecias. A ratos la cosa es demasiado episódica y eso como que aburre un poco, pero ese defecto (inevitable, tratándose de una historia "de viajes") ya estaba en menor medida en la novela original. Hay secuencias que podrían haber sido apuradas con un poco de elipsis (¡leñe, si "El Hobbit" en dibus animados apenas duraba hora un cuarto y conseguía meter casi todos los incidentes importantes de la novela!), y otras que parecen encaminadas a desarrollarse en las dos secuelas que vendrán ("La desolación de Smaug" y "Ida y vuelta") [ACTUACIÓN FEBRERO 2015: El de la tercera terminaron llamándola "La batalla de los cinco ejércitos"]. También, cosa rara habiéndose dado espacio para un guión de casi tres horas, ciertas cosas no quedan bien amarradas, siendo la más descarada de todas por qué Gandalf eligió a Bilbo para la aventura (más adelante en la peli dice que fue porque le inspira esto-o-aquello, ehm, pero si uno reexamina la primera secuencia de la peli, nada de lo que dice Gandalf aparece en Bilbo ni por asomo, de manera que o quisieron poner a Gandalf como viejo ya medio chocheando, lo que puede ser por lo vejestorio que está el pobre Ian McKellen, o los guionistas simplemente usaron el kit-de-armar-guiones y no se preocuparon de retirar las sobras de pegamento de la maqueta ya armada). Pero en los momentos en que la peli se inspira, lo hace por todo lo alto. Puede que la secuencia de los gigantes de piedra salga sobrando en términos narrativos, ¡pero es que se ve tan cortaaliento en el cine...! Los momentos en que los personajes salen con algo asombroso, son realmente buenos (el trineo de conejos por ejemplo). Momentos cruciales de la saga como el encuentro entre Bilbo y Gollum están también muy bien narrados (ya sé, spoiler, leñe, pero es que óigale, si usted no ha leído la novela... ni ha visto los infinitos trailers... ni ha estado expuesto al hype...). Esos momentos vibrantes compensan para bien los tramos más morosos. La peli quizás no tenga tanta épica como "El Señor de los Anillos", pero por un lado es la precuela que lo inició todo, y la escala de la misión es bastante inferior a salvar un mundo entero, ni siquiera salvar un reino entero (reconquistarlo, más bien, pero no de un ejército enemigo sino de un dragón, que muy poderoso será, pero sigue siendo uno), pero si no tienes presente eso, entonces yo no sé en donde tenías puesta tu cabeza el día en que decidiste ir al cine a verla. En resumen, una peli solvente, que probablemente hubiera funcionado mucho mejor si se hubieran rodado en el orden original de las novelas en vez de haber partido por "El Señor de los Anillos", cuya sombra sauroniana es para desgracia de ésta, muy, pero que muy larga.
-- ¿Encaja bien esta peli con la trilogía original? La respuesta es sí. Le hicieron un montón de adiciones a la historia, incluyendo una escena completa con Christopher Lee y Cate Blanchett para hilvanar, lo que es un gran acierto. Lo que en la novela original era una aventura aislada (en un primer borrador de Tolkien, la novela ni siquiera se ambientaba en la Tierra Media, y se mencionaban lugares como China...) y sin mayor repercusión dentro del universo narrativo, acá aparece como algo más interesante. Es una simple misión para conquistar un tesoro y refundar un reino enano, ¿cierto? Por un lado, sí. Pero por el otro, la idea de que vuelva a surgir un reino enano poderoso obviamente cambiará los equilibrios geopolíticos, y eso la peli lo discute bien. Como bien se lo espetan a Gandalf, no esperaba que su pequeña cruzadita con una bandita de enanos iba a pasar desapercibida, ¿verdad? Esa sensación de que lo que ocurre en primer plano tiene más trascendencia de la aparente, y que se están cocinando cosas en la trastienda, la peli lo logra muy bien (la larga sombra de "La amenaza fantasma", sí, pero mucho mejor hechito aquí). Estamos a la espera de ver cómo resuelven esos tópicos y empalman todo con la trilogía original en las otras dos pelis que faltan para completar esta primera trilogía, pero si eres uno de esos humanitos que se la ha pasado la última década bajo una roca y nunca ha visto una de las tres pelis, puedes partir por acá y todo va a fluir naturalmente hacia allá (supuesto de que no la caguen con las otras dos entregas, claro). Por cierto, dicho sea malintencionadamente de paso, es sintomático que Peter Jackson jugó a la segura, y tramó la historia casi como una especie de remake bastardo de "La Comunidad del Anillo", como puede observarse haciendo un paralelo entre ambas: 1.- Prólogo épico, 2.- Escena en Hobbiton que empuja la aventura, 3.- Primeras batallitas, 4.- Encuentro clave (con Aragorn en la otra, con un mago aquí), 5.- Batallita en donde los protas se salvan in extremis, 6.- Escena cortesana con los elfos, Hugo Weaving incluido, 7.- Escena de peligro en las montañas, 8.- Batalla en el mundo subterráneo, 9.- Traca final. ¡Y funciona! Quizás por la vaga sensación de estar reconociendo una estructura familiar, vale, es una solución algo tramposilla, pero como dicen, si funciona no lo toques. Vamos a ver ahora si "La desolación de Smaug" sigue la misma estructura de "Las Dos Torres", lo que sería de esperar si consideramos que con el ataque de Smaug la novela original sube bastantes voltios de épica, igual que con la Batalla del Abismo de Helm en "El Señor de los Anillos". A esperar hasta 2013 para salir de las dudas.
-- El nivel de realización es tan lujoso y superlativo como la trilogía original. Las actuaciones son memorables de la primera a la última. Martin Freeman toma muy bien el relevo de Ian Holm como un joven Bilbo (seriously: el parecido de manierismos resulta espeluznante), salvando bien la papeleta en un rol que, como decíamos, el guión no termina de cuadrarlo a la hora de definirlo. Ian McKellen vuelve a disfrutar su rol de Gandalf el mago que viene y se va el muy cabrón, aunque el cansancio de una década después empieza a sentirse. Andy Serkis vuelve a robarse la pantalla en sus escasos minutos (bueno, no tanto, decompressive storytelling, ¿recuerdan?) de aparición como Gollum. Cate Blanchett como Galadriel por su parte es un aporte mucho más significativo que en "La comunidad del Anillo", además de una escena muy enternecedora con Ian McKellen que parece casi de romanticismo caballeresco medieval. Entre las adiciones que no estaban en "El Señor de los Anillos", Ken Stott se lleva escenas muy emotivas como Balin (leñe, que es el único de los enanos mencionado por nombre aparte de Thorin en el prólogo), el obligado personaje medio mentor, en este caso entre los enanos. Pero entre los nuevos el que se lleva la palma es Richard Armitage como el rey Thorin Escudo de Roble, dando muy bien el tipo como ese personaje al que sabemos heroico y que está luchando por una causa justa, pero en el cual podemos adivinar demonios interiores y un inquietante lado oscuro que suponemos veremos desarrollado en las secuelas (también se robaba la escena en la novela original, dicho sea de paso, y en la novela es imposible no sentir un poco de pena por él). Thorin es probablemente el personaje mejor desarrollado de todos, el que menos se siente como un arquetipo y más se siente como un personaje completo, y si bien es cierto que el guión ayuda y mucho, también Richard Armitage pone bastante de lo suyo. He escuchado quejas de que los enanos no están tan caracterizados como para distinguirlos unos de otros, pero se lo perdono porque este problema venía de la novela original (aunque bueno, quizás podrían haberlo corregido mejor, considerando la cantidad de escenas metidas con fórceps). Por cierto, la caracterización de los enanos a ratos me rechinó: alguno por ahí no dejaba de recordarme a un guerrero Klingon en la serie original de Star Trek, pero en fin, no podía ser perfecto tampoco. La fotografía es espectacular, y dato para la trivia, parte importante de la misma es obra de Andy Serkis, ya liberado de sus obligaciones como Gollum, y que parece andaba merodeando por ahí el día de contrataciones. El soundtrack de Howard Shore es correcto, aunque se resiente un poco de las odiosas comparaciones con su majestuosa banda sonora para "El Señor de los Anillos" (el de acá es algo más folk, incluyendo la canción de créditos final, lo que es congruente con la escala épica menor, pero ya sabemos que nunca faltan los ambiciosos inconformistas siempre ávidos de MÁS Y MÁS Y MÁS Y MÁS...). En resumen, tenemos una peli que no está llamada a tener el mismo impacto que "El Señor de los Anillos" original ni alcanza sus mismas cumbres, pero que encaja bien con la trilogía original y además es cine de aventuras del bueno, del de toda la vida. Aunque con media hora menos hubiera quedado mucho más redonda, eso sí.
IDEAL PARA: Ver una adaptación relativamente digna de "El Hobbit" y una digna peli de aventuras en general.
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domingo, 22 de enero de 2012
"Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio" (2011).

-- "The Adventures of Tintin". Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Steven Spielberg.
-- Actuación: Jamie Bell, Andy Serkis, Daniel Craig, Nick Frost, Simon Pegg, Daniel Mays, Gad Elmaleh, Toby Jones, Joe Starr, Enn Reitel, Mackenzie Crook, Tony Curran, Sonje Fortag, Cary Elwes, Phillip Rhys.
-- Guión: Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish, basados en la historieta de Hergé.
-- Banda Sonora: John Williams.
-- "Las aventuras de Tintín" en IMDb.
-- "Las aventuras de Tintín" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La secuencia de entrada nos muestra a unas siluetas que, suponemos quienes no hemos leído la historieta, se corresponden a Tintín, si después de todo la peli son las aventuras de él, reza el título. La cosa, después de haberse despachado unos títulos sicodélicos, recala en una de esas bucólicas callejuelas europeas con esas simpáticas edificaciones de paisajismo flamenco barroco. Autohomenajeándose a sí mismo replicando su presentación del personaje de Indiana Jones, Steven Spielberg nos muestra la espalda de nuestro prota mientras lo están retratando (¡hey, yo conozco a ese pintor! ¡Es Hergé himself haciendo cameo! ¡Y yo que pensaba que se había muerto!), de manera que lo primero que vemos de nuestro prota, es su retrato bidimensional en el lienzo. De pronto Milú, que para Tintín parece ser como Sabihondo para el Inspector Gadget pero en versión bonita firulí, empieza a hacer de las suyas en una feria al aire libre. Por esas revueltas del guión, Tintín termina entonces haciéndose de un modelo de un barco llamado el Unicornio (sí, decepciónense, a pesar del título no aparece ninguno de esos bichos aquí, que el Unicornio es un barco, leñe). Lo que suscita la atención no de uno, que eso sería fácil, sino de DOS potenciales compradores que quieren el barco a toda costa. Y como Tintín no lo vende porque lo compró no como inversión sino por... ¡¡¡ARTE!!! ¡¡¡GUSTO!!! Ya saben, esas cosas que no se transan en el mercado, pues ocurre lo que ocurre en cualquier país libremercadista, que el capitalista grande se come al capitalista chico, o en este caso, le roba el jodido modelo. Y como Tintín es muy pizpireto, decide que no le va a dejar el asunto a la policía (aunque después de ver a Fernández y Hernández en acción, en realidad es como para perderles la fe a los hombres de la ley), sino que él mismo va a meter su pequeñita y respingadita nariz en el asunto. Sucede lo inevitable, que termina siendo secuestrado y llevado a bordo de un barco, no para ser vendido como esclavo en Tailandia sino para... bueno, vaya uno a saber para qué. La cosa iría muy mal de no ser porque Milú es un perro más listo que el hambre, y consigue hacerse su camino nada menos que hasta el barco mismo, y liberar a su amo (lo dicho, igualito que Sabihondo para el Inspector Gadget, sólo que con consecuencias menos dolorosas para el quiltro en cuestión). Dando vueltas en el barco, Tintín conoce al capitán (que en realidad no manda nada porque está encerrado, y además es alcohólico perdido), que se apellida Haddock, forjándose entonces esa amistad épica de que están hechas las leyendas, etcétera. Ahora, estos dos contra el crimen deberán descubrir el secreto que rodea al condenado Unicornio (el barco, claro, aunque no el que están secuestrados, sino uno del siglo XVII o XVIII, ya ni recuerdo bien), en un periplo épico que los llevará por todas partes del vasto y ancho mundo. Dirigida por Steven Spielberg.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
¿Alguien me va a creer que nunca en la vida me he leído un cómic de Tintín? Es que, no sé, era una cuestión de ver las portadas, con ese prota tan '30s o '40s con el moño hacia arriba y esa cara de eterno buenoide... Además, nadie suele prestarle cómics a un gato, básicamente por el miedo de que utilicemos las garras o alguna otra parte menos recomendable del cuerpo sobre las preciosas páginas en cuestión. De manera que lo que sé de Tintín, lo sé por referencias. ¿Y cuáles son mis referencias? En lo esencial, que el dibujante belga Hergé inventó a Tintín un poco allegándose a la literatura pulp de aventuras de la primera mitad del XX, con un reportero de prota como excusa para evitar tener que dar antecedentes de su vida privada (ya saben... cualquier aventura es profesional) y así permitir que todos los lectores se identificaran con él. Que sus primeros cómics eran racistas a más no poder, aunque con el tiempo, Hergé se declaró arrepentido, señaló que no lo había hecho a propósito, y trató de enmendarse en sus cómics sucesivos documentándose más a conciencia (nuevamente: son referencias, no me he leído ningún cómic de Tintín para hacerme una idea. Y ahora que hay peli, creo que menos los leeré, que ya en hilera irán cayendo). Se dice también que antes de morir, como últimas y crípticas palabras, Hergé habría dicho que sólo Steven Spielberg sería capaz de recrear el universo mítico de Tintín en el cine. No puede decirse que a Hergé lo traicionara su olfato: no es un misterio para nadie un poco enterado, que todo el temprano cine de aventuras/suspenso de Spielberg, antes de ponerse pesado en sus afanes de ser reconocido como cineasta serio (léase post "La lista de Schindler"), toma toda su inspiración y muchos de sus resortes narrativos en el imaginario pulp (no sólo tenemos el héroe neo-pulp definitivo que es Indiana Jones, sino que también se barajó a Spielberg para alguna secuela de "La guerra de las galaxias", que bebe lo suyo del pulp/cómic de los '30s, así como que expresó su deseo de rodar alguna vez una Bond, cuyas aventuras le deben mucho al pulp de espionaje/aventuras al estilo Fu-Manchú). Y si las aventuras de Tintín huelen a pulp a la distancia, entonces qué mejor... Por alguna razón, el asunto no terminó de cuajar sino hasta ahora, hasta 2011, intervención de Peter Jackson mediante como productor (sí, el tipo que se mandó la salvajada de rodar la trilogía de "El Señor de los Anillos"). A finales del 2011 se estrenó el resultado. Una peli rodada con el procedimiento de captura de imágenes, para tener a actores reales embutidos en relés y cables y sensores que capturen sus movimientos sobre una pantalla azul para llevarlos a CGI. Con éxito de público y de crítica, y así como van las cosas, de eventual secuela en el horizonte.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Esta peli es lisa y llanamente el regreso en gloria y majestad de Steven Spielberg al terreno en donde nació y lo vimos crecer y aprendimos a amar: el cine de aventuras. El mayor talento de Spielberg ha sido siempre el saber crear suspenso y tensión narrativas, y cuando adquirió la costumbre de meter comentarios sociales o moralinas o sentimentalismo políticamente correcto a la mezcla (tendencia presente desde antes, pero desatada a lo locaza desde "La lista de Schindler" en adelante), su cine se fue en picada para abajo. No es que no haya vuelto a rodar nada decente ("Salvando al soldado Ryan" e "Inteligencia Artificial" son dos peliculones, y tiene otras bastante buenas de por medio), pero es claro que se siente más cómodo rodando pelis de corazón ligero como "Atrapame si puedes", que cosas más plúmbeas como "La terminal". Ya con "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" había tratado de volver a las raíces, y mal no le salió... pero tampoco era el Spielberg más clásico. Acá, en cambio, trabajando en nuevo suelo a sus respetables seis décadas y media, aflora de nuevo el espíritu aventurero. No es con todo una aventura desatada, sino que está más contenida y madura: ya intuíamos en "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal", la fatiga de un director que no en balde ha llevado rodando casi cuatro décadas (en cines desde "El duelo" en adelante, y eso fue en 1971). No digo esto en demérito de la peli. El que tuvo, retuvo, y Steven Spielberg se las compone bien para retomar el espíritu más aventurero, aunque ahora con menos estridencia y más serenidad. El resultado es una peli redonda y entrañable en la que Spielberg, vía Tintín, rinde una vez más tributo a todos esos locos sueños aventureros de su infancia. Ignoro qué tan bien adaptada esté del material original (dicho sea de paso, el guión es un Frankenstein de tres cómics de Tintín, así es que vaya uno a saber), pero si se saltaron o modificaron cosas a la torera, debió haber sido sin duda para bien, porque el resultado es magníficos. La peli es una sucesión de estampa aventurera detrás de otra estampa aventurera, sin respiro, pero rodada como los dioses, no como Michael Bay. El guión, mejor no mirarlo mucho (¿por qué el villano optó por un plan que implicaba navegarse medio planeta Tierra, en vez de lograr lo mismo por vías mucho más sencillas...?). También tiene un grueso problema al último, con una secuencia final no tan adrenalínica como esa soberbia pieza de acción que es la persecusión por las calles del país arábigo ése, lo que baja un poco el nivel (es ésa secuencia de persecusión con la que la peli entera debió haber terminado, con todo lo alto). Pero a cambio tenemos la monumental actuación de Andy Serkis como monarca y master del Reino del CGI, merendándose en su terreno como es habitual con patatas a todo el resto del elenco como Haddock (ya saben, el Gollum de "El Señor de los Anillos", el King Kong del "King Kong" de 2005, el César de "El Planeta de los Simios: (R)Evolución"...), a Daniel Craig brillando con colores propios como el villano, y a un Milú que... bueno... digámoslo de una, Tintín no sería nada sin Milú, que si el caniche ése no está para salvarle la papeleta cada quince minutos o así, el periodista de marras no llega vivo ni a la siguiente esquina. (Un gato alabando a un perro. Díganselo al Bill Murray de "Los Cazafantasmas"). Sumémosle además que la peli se manda la mejor banda sonora de John Williams desde hace muchos, muchos, pero que muchos años, además de poseer un envidiable sentido del humor y del timing, y de describir al borracho de Haddock de una manera muy poco políticamente correcta (¿borrachera en una peli para niños? ¡¡¡HORROR!!! ¿¿¿ES QUE ALGUIEN QUIERE PENSAR EN LOS NIÑOS...???), y ya estamos armados. ¿Entretenida? Sí. ¿Recomendable? Sin duda. ¿Tendrán a vuestro seguro servidor el General Gato sentado en la butaca del cine para una eventual secuela, que con los ingresos que ha generado esta peli es casi inevitable? Salvo force majeure o caso fortuito, eso dénlo por hecho.
IDEAL PARA: Ver una de las pelis más endiabladamente entretenidas del 2011.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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domingo, 9 de octubre de 2011
"El Planeta de los Simios: (R)Evolución" (2011).

-- "Rise of the Planet of the Apes" (título original en inglés), "El origen del planeta de los simios" (título en España). Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Rupert Wyatt.
-- Actuación: James Franco, Andy Serkis, Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox, Tom Felton, David Oyelowo, Tyler Labine, Jamie Harris, David Hewlett, Ty Olsson, Madison Bell, Makena Joy, Kevin O'Grady, Sean Tyson, Jack Kuris.
-- Guión: Rick Jaffa y Amanda Silver, sugerido por la novela original de Pierre Boulle.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.
-- "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" en IMDb.
-- "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Alguna jungla inespecífica. Los monos están tranquilos en su medio ambiente, cuando de pronto irrumpen esos revoltosos parientes bípedos que se hacen llamar "el mono desnudo", a llevarse una partida de ellos. Primer momento en que se te caigan las lágrimas, cuando uno de ellos en cautiverio ve que no puede fugarse y los otros monos están ahí para la despedida, escondidos para que no les caiga a ellos también (habrán más momentos rompelacrimales, descuiden). Acaba en un laboratorio, no testeando productos para el cabello (los conejos son para eso), sino una nueva chupidroga experimental que va a solucionar el Alzheimer y, quizás, quiensá, potencie la inteligencia. ¡Piensen un minuto en las aplicaciones! ¡Catedráticos universitarios que no necesiten esconder su ignorancia detrás de jerga tecnofilosófica! ¡Políticos preocupados del bien común que manden a los banqueros corruptos a la cárcel! ¡Blogueros que sepan defender sus posiciones con argumentos de peso! ¡¡¡Todo un nuevo mundo de posibilidades!!! Pero ocurre un desgraciado accidente cuando al mono para la presentación le bajan los changos y se le ocurre mandarse solo a la manera rinoceronte-en-cristalería en vez de ser... ¡¡¡DÓCIL!!! Resultado: los muy eficientes humanos lo cuecen a balazos, faltaba más, miren que un monicaco insurrecto. Y por supuesto que si la droga potencia la agresividad (piénsenlo: catedráticos universitarios follándose MÁS alumnas o alumnos, políticos MÁS sicópatas, blogueros MÁS trolls), entonces mejor que no, y cancelamos el proyecto. Y como eso no es crueldad suficiente, que no hablamos exactamente de seres humanos sino ejecutivos corporativos aquí, viene la orden de sacrificar a la docena de simios en hilera que han estado expuestos a la droga. El científico de turno se va mosqueado porque tenía la esperanza de que su papi, que anda medio cucú gagá, se fuera a curar con la droga. Y luego viene un memorable OH-CRAP cuando descubren que el mono en cuestión (una mona, en realidad, pero ese dato lo había mantenido oculto la picardía de los guionistas, para que sientas todavía más mal por la bicha bajada a tiros) estaba protegiendo a una cría. Sí, señores: en una peli de Hollywood se atrevieron a clavarle de balazos a una madre lactante. A dónde iremos a parar. Nuestro simpático científico toma entonces dos decisiones cruciales. Por un lado se lleva a la cría huérfana para ser criada en solitario. Por el otro, va y le clava la inyección a su padre, para ver si efectivamente funciona sin efectos secundarios (hijito corazón: ¿y si la droga potencia la enterocolitis en los tractos digestivos humanos como desconocido efecto secundario?). Además, para contentar a las novias de los chicos que fueron a ver esta cosa al cine, meten una subtrama romántica con una veterinaria de muy buen ver. Pasa el tiempo, nada menos que OCHO AÑOS. En que NADA CAMBIA salvo que el mono ha crecido y que la droga funciona (¿y en serio el científico no le ha dicho a los ejecutivos que la droga al final sí funcionaba y ha postergado su propio Premio Nobel de Medicina casi una década? ¿Y en serio en una década la chica no se ha aburrido y no se ha puesto insistente con el tema YOU AND I TOGETHER FOREVER AND EVER antes de desarrollar "líneas de expresión"?). Resulta que el mono, cuando estaba en el vientre de su madre, recibió la droga y se volvió inteligente. Y por lo tanto, no tiene lugar ni entre los monos ni entre los hombres. ¿Y qué pasa cuando eres un inadaptado así? La solución sería tratar de integrarse claro, pero esto es... ¡¡¡HOLLYWOOD!!! Así es que no seré yo quien me integre, sino que desataré el INFIERNO y convertiré al mundo entero en algo más parecido a mi imagen y semejanza, me cueste la cantidad de secuelas que me cueste.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1968, el cine de Ciencia Ficción se vio seriamente zamarreado por una peli seria, adulta, de calidad y efectos pioneros para su época, que suscitaba algunas hondas preocupaciones filosóficas y metafísicas respecto del ser humano. También en ese mismo año se estrenó el tostón de "2001: Odisea del espacio", pero hablamos de la entretenida aquí, de "El planeta de los simios" original con Charlton Heston maldiciendo que los humanos hicieron esto-o-aquello (ya saben: "yo os maldigo..." etcétera). "El planeta de los simios" de 1968 fue revolucionaria por varias razones, incluyendo la terrible premisa de los humanos esclavos de los simios (hablamos de una época en donde muchos conservadores aún veían a los negros o los asiáticos como subhumanos en Yankilandia, así es que el mensaje era cuando menos un poco fuerte), un nivel de violencia inusitado para su tiempo (nada que Schwarzenegger no haya superado después, pero claro, era 1968), su inesperado final (aún más chocante que el de la novela original, que por una vez es bastante inferior a la peli), y el inédito desarrollo de guión en que los compañeros del héroe... ¡morían! (1968, recordemos otra vez, eran los tiempos en que "¿estás bien, Roy?", "no te preocupes, Joe, ha sido sólo un rasguño", seguido de algún chascarrillo idiota tipo camaradería-masculina-WWII para seguir con la acción). Nada de raro que se haya transformado en la franquicia de Ciencia Ficción más importante de los '70s, con cuatro secuelas ("Bajo el Planeta de los Simios", "Escape del Planeta de los Simios", "La conquista del Planeta de los Simios" y "La batalla del Planeta de los Simios"). Nada de raro también que se haya comentado durante años el relanzamiento de la franquicia vía remake, algo que se materializó finalmente con la bastante fallida "El Planeta de los Simios" de Tim Burton (y, señores, créanlo o no, en los '90s fue muy en serio un proyecto de peplum futurista dándole el protagónico a... ¡Arnold Schwarzenegger! O sea, como "Gladiador" pero con simios). Pero aunque universalmente criticada hasta por quienes la vieron, "El Planeta de los Simios" del 2001 había hecho sobre 360 millones de recaudación, con apenas 100 millones de inversión, y en las matemáticas de Hollywood eso significa... secuela. La cual fue demorándose y evolucionando hasta que a mediados de década, gracias al éxito de "Batman inicia" y "Casino Royale", se impuso un nuevo concepto: reboot. Y si el final de "El Planeta de los Simios" de Tim Burton hacía como mínimo algo completo escribir una secuela, pues... ¡rebuteamos! Así es como llegamos al 2011, un año en que la peli ha venido como anillo al dedo. Después de todo, si los árabes se están rebelando contra sus petrocracias, los españoles y chilenos contra sus (¡ehm!) sistemas (¡EHM!) democráticos, y por todo el mundo hay revueltas en nombre de la libertad... ¿por qué no en la ficción los simios se iban a rebelar en contra de los humanos...?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Primero que nada, aunque tibiamente vendida como precuela de "El Planeta de los Simios" de Tim Burton, la verdad es que tenemos más bien un reboot en forma que otra cosa. Se la ha visto también como un remake de "La conquista del Planeta de los Simios", pero es mejor verla como una peli independiente que como anclada en el resto de la franquicia. Los productores tomaron la muy saludable decisión de contar una "historia de los orígenes" en vez de reservarse "inesperados" giros de tuerca como golpes de efecto, algo que había ayudado a construir la franquicia en los '70s a medida que cada nueva secuela debía arreglárselas para seguir manteniendo el interés, pero que no iba a funcionar para unas audiencias tan bien informadas hoy en día, que incluso hasta Homero Simpson se cachondeaba del final sorpresa de la peli original (el capítulo en que viaja al espacio, precisamente), por no hablar del guiño en "¡SOS! Hay un loco suelto en el espacio" de Mel Brooks (y yo el tarado cuidando la redacción al máximo para evitar el spoiler... es casi como si quisiera tapar el "yo soy tu padre" o algo así). Libre del lastre de la continuidad, la peli se permite respirar y crecer a sus anchas. No es un crecimiento libre de problemas, empero, incluyendo algún que otro agujero de guión (¿en ocho años el científico jamás reportó sus avances? ¿En serio?). Pero las fortalezas son más que las debilidades. El guión se da maña para dejar sembradas las semillas de las futuras secuelas (las referencias a la nave espacial perdida en ruta a Marte, clara invitación a rodar algún día un remake de la peli hestoniana original), pero con tino y cuidado, sin forzar la historia para hacerla calzar en la mitología, sino que construyéndose un corpus mítico propio que sea al mismo tiempo sólida y propia, pero al mismo tiempo fiel a la original. No es poco. La peli tiene un final muy adecuado, que funciona tanto para cerrar la trama de la historia (en caso de que no haya continuación), como para dejar abierta la posibilidad de una secuela que, si es tan buena como esta entrega, ya estamos perdiendo tiempo en ir a preguntar a la boletería del cine cuándo están en venta las entradas (bueno... primero tienen que rodarla).
-- Los actores están muy bien, pero el que se roba la peli por completo es Andy Serkis. Sí, el mono. Le roba el testigo incluso a James Franco, que es uno de los actores más competentes de su generación, ahí es nada. Algo parecido pasaba en "El Señor de los Anillos", en donde todos los actores estaban muy bien, pero cuando aparecía Serkis como Gollum, se te olvidaba automáticamente todo el resto. Pobre Serkis, condenado a brillar a través de roles hechos por computadora (incluyendo otro rol de simios, el King Kong del hórrido remake "King Kong" de 2005). Es cierto que el guión ayuda, pero la actuación de Andy Serkis es tan buena, que es imposible no entender al simio protagonista César y ponerse de su lado, aunque en estricto rigor no es un héroe sino más bien un antihéroe que mientras más avanza la peli, más peligrosamente cerca está de cruzar el horizonte moral y convertirse en villano (y al final casi-casi, y desde cierta interpretación, podríamos decir que se convierte en alguien tan malvado como los propios humanos... aunque no lo parezca aunque sea por contraste con alguien todavía más cabrón). Eso es maestría. En cuanto al resto, James Franco tiene la difícil misión de sobrevivir al torrente actoral de Andy Serkis, y lo logra bastante bien. John Lithgow como el padre medio pa'-llá está notablemente bien. Tom Felton por su parte, como el cabronazo cuidasimios, parece estar interpretando a un Draco adulto y venido a menos, pero encaja bien con la trama, así es que no nos quejamos. Y Freida Pinto, buenoooooo... está muy mona ella, qué más puedo decir (aunque actúa de humana).
-- La acción está muy bien. Es cierto que no debemos esperar violencia sórdida porque después de todo, es Hollywood, y algo de estilización se impone. Pero tampoco tenemos esa cosa over-the-top a lo Michael Bay, que arruina tantas pelis por otro lado bien aspectadas (¿Will Smith haciendo el Mátrix en "Yo Robot", alguien...?). La secuencia del tiroteo contra la simia al comienzo de la peli no es especialmente salvaje, pero sí está muy bien facturada y te rompe el alma: SABES que no se va a arrancar, y aún así DESEAS que se salga con la suya. Las escenas intermedias no están hechas a mayor gloria de los efectos especiales, sino que son necesarias para la trama, están en su punto, y no vemos a monos o humanos haciendo fantasmadas. Y salvo algún detalle del final (¿monos montando a caballo? ¿eh-eh...?), en general se mantiene bien. Algo que quizás no debería olvidarse en una buena peli, es que la acción debe ir acorde a la trama, no por detrás de ella claro, pero tampoco por delante (salvo en una de Chuck Norris, por supuesto). Esta peli lo recuerda, y eso siempre se agradece.
-- Hagamos otro poco de sociología barata. "El Planeta de los Simios: (R)Evolución" (¿quién tradujo este título? ¿un Heidegger-wannabe?) podrá ser una muy buena peli en lo formal y con un guión en general bastante bueno más allá de algunas falencias, pero no hubiera sido un taquillazo (costó 90 y algo millones, lleva recaudados más de 400...) si no hubiera conectado de alguna manera con las audiencias. ¿Y cuál es esa conexión? Pues... que todos somos simios. Incluyendo a este pobre gato sentado detrás de un teclado que se dirige a ustedes. Los humanos que aparecen en la peli son de dos tipos: ambiciosos tiburones corporativos por un lado, y vecinos satisfechos con el American Way of Life por el otro. Ningún humano de la peli pretende revolucionar el mundo ni se cuestiona el tema de los derechos animales. Incluso nuestro bondadoso científico, cuando se encariña, no lo hace con todos los animales, sino en exclusiva con uno, con César, y eso porque de alguna manera es especial. O de cómo incluso los animales más bonitos tienen que hacer méritos para que un humano condescienda a darles estatus. Claro, el subtexto ecológico es el más fácil, pero... ¿no es algo que recuerde un poco a nuestra propia sociedad actual? Si ustedes agarran las páginas sociales de cualquier diario o revista de papel cuché, ven las dos clases de humanos reseñadas: los tiburones corporativos sonriendo en sus caros ternos de seda diciéndonos que "hay que ser más o menos cautos con la economía, y bueno, ustedes los peatones tienen que apretarse el cinturón para que nosotros podamos comer, pero es que nosotros somos necesarios porque sabemos y ustedes no...", y por el otro esos vecinos satisfechos que aparecen en fotos de cóctel con vestidos o trajes que cada uno suman dos o tres veces el salario mínimo de un obrero promedio. ¿Y los obreros promedios, la gente como tú y como tú? (O los gatos como yo). Esos no figuran. Para ellos existen los laboratorios de experimentación (¿y qué es la política económica internacional sino un gigantesco experimento social? Díganselo si no a los pobres griegos o españoles condenados a pagar la farra de sus banqueros), las residencias de los humanos bondadosos que los miran porque son especiales (muchos artistas que viven de columnistas en la prensa escrita porque escriben crítica artística inocua), o las jaulas (o echarles a Carabineros de Chile encima, como lo ha hecho sistemáticamente ese humano llamado Sebastián Piñera a lo largo de todo el 2011). Y claro, llega un minuto en que los simios, de tanto ser tratados como simios, les dan los monos y se vuelven changos y se portan como monos con ametralladora y dejan todo como chaleco de mono. En la peli, desde luego... pero también en la vida real. La traca final en donde los simios (algunos) consiguen ajustarle las cuentas a los humanos (algunos, otra vez) funciona así como una metáfora de los indignados en todo el mundo: los indignados musulmanes, los españoles, los ingleses, los yankis, los chilenos, todos ellos son simios. Y en esta peli, LOS SIMIOS SON LOS BUENOS. Al final de la peli (medio-spoiler aquí) se da a entender que la Humanidad afronta una eventual e inminente extinción gracias a un experimento que sale horriblemente mal. Los grandes tiburones corporativos hoy en día quizás puedan irse a la casa a dormir tranquilamente en sus almohadas rellenas con plumas de ganso legítimo, pero ¿y mañana? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que su macabro experimento social llamado "neoliberalismo", "friedmanismo" o "liberalismo" a secas les estalle en la cara, y los simios vayan a por ellos? Y para que no me acusen de tendencioso, no terminaré con mis propias palabras, sino con las de Jared Diamond al acabar su capítulo sobre la extinción de las colonias vikingas en Groenlandia (a manos de los esquimales, figúrense): "En el último momento, sin embargo, los jefes descubrieron que no tenían seguidores. El último derecho que habían conservado para sí era el privilegio de ser los últimos en morir de hambre" (pag. 365... del libro "Colapso" de Jared Diamond, ya que me preguntaron y el pajarón de yo olvidó consignar el título).
OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL PLANETA DE LOS SIMIOS: (R)EVOLUCIÓN":
-- "El origen del planeta de los simios" en Quesito Rosa.
-- "“El origen del planeta de los simios” (2011) - Rupert Wyatt" en Amazing Movies.
-- "'El origen del planeta de los simios', primates y Hollywood" en Valencia Plaza.
-- "'Rise of the Planet of the Apes' y el mono de los huevos de oro" en Extracine.com.
-- "Rise of the Planet of the Apes: (R)Evolution" en Diego: Mi Huella en el Mundo.
IDEAL PARA: Ver una más que notable actualización de la franquicia del planeta de los simios, una buena peli de acción a secas... y una ominosa profecía sobre el futuro inminente de nuestra sociedad.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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Tom Felton
domingo, 7 de enero de 2007
"Lo que el agua se llevó" (2006).

-- "Flushed Away". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: David Bowers y Sam Fell.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Hugh Jackman, Kate Winslet, Ian McKellen, Jean Reno, Bill Nighy, Andy Serkis, Shane Richie.
-- Guión: Dick Clement, Ian La Frenais, Christopher Lloyd, Joe Keenan y William Davies, basados en una historia de los dos primeros, y de Peter Lord y de Sam Fell, con material adicional de David Bowers, Robert Nelson Jacobs, Sam Fell, Simon Nye, Paul Fisher, y Tim Sullivan.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams.
-- "Lo que el agua se llevó" en IMDb.
-- "Lo que el agua se llevó" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Oh, that Englishmen... In London, the city of the... oh, I'm sorry. En castellano ahora: En Londres, la ciudad más cool de la Pop Culture, una familia se va de vacaciones y deja a su lindo roedor con una provisión chanchérrima de comida. Bien llena la panza, el roedure sale a living la vida loca, paseándose con las muñecas de su pequeña ama, tocando música inglesa a todo volumen, etcétera. Hasta que por el caño sale, estalla, revienta... otro roedor. Pero éste es "de la baja", no es "gente como uno", no es de clase, ya me entienden... El little lord trata de deshacerse de la incómoda, sucia y eructante presencia rival, y en su cometido, sólo consigue él mismo terminar en un poco placentero viaje aguas abajo por el drenaje. Y lo primero que ve es... ¡¡¡YIAGHHH!!! ...una babosa chillona. Corriendo a perderse, descubre una entera ciudad de roedores en el subsuelo, cualesque los mutantes de Futurama. Buscando la manera de volver a la superficie, da con una ratona de formas voluptuosas, pero de genio insufrible, y se ve involucrado en la guerra de ésta contra un grupo de mafiosos que buscan un rubí, sin saber que, además, los malos malosos han diseñado the perfect plan para un genocidio que haría quedar a Hitler como un simpático niño mataperros.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Se suponía que esta historia iba de ratones piratas o algo así, pero considerando el nulo éxito de filmes de piratas en los últimos tiempos (léase "¡Piratas!" de Roman Polanski, o la inenarrable "La pirata" de Renny Harlin con Gena Davis), nadie le dio boleto a la iniciativa; y cuando "Los piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" se forró en dólares, hubo que cambiar el concepto. Quizás por eso los villanos de este filme son tan... er... ¿cómo decirlo...? Déjenme espectorar un poco y de ahí les muestro la bola de pelos: considérenlo una opinión de su seguro servidor el General Gato. Pero volviendo a lo nuestro: llegó la hora y Dreamworks tenía que tener un éxito para la temporada, así es que le dio el vamos al proyecto. El resultado fue un fracaso, porque digámoslo con franqueza, medio filme es un bodrio, y el otro medio filme tiene chistes tan ingleses y música tan inglesa, que estalló como un petardo mojado en la taquilla yanki, que como se sabe, es la mitad de la recaudación mundial de cualquier película que aspire a blockbuster.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una historia que va de menos a más. A pesar de que la premisa inicial tiene un cierto ingenio, y hasta un regusto a clásico literario (en el fondo es una variante de la vieja historia de "El príncipe y el mendigo" de Mark Twain), alimentado por el carácter elitista y flemático del roedor gentleman inglés que protagoniza, lo cierto es que la primera mitad del filme es clorofórmica, hasta el punto que uno puede buenamente preguntarse hacia dónde demonios conduce la trama, en particular considerando que el guión sigue el manual al pie de la letra (chico se pierde, chico encuentra chica, chico se pelea con chica, compañeros desunidos a la fuerza comienzan a empatizar)... La segunda mitad, en cambio, a medida que los protas se acercan al objetivo final, se hace más entretenida y llevadera, y la secuencia final, sin ser la Summa Theologica de la espectacularidad, es un cierre más que digno para el filme.
-- Los chistes ingleses. En una taquilla uniformizada al gusto de los yankis, es refrescante encontrar con una película cuya música es mayoritariamente inglesa, incluyendo punk, brit-rock... Y en la cual los chistes estén ajustados al carácter inglés, además. Imperdible la escena en la que el prota se dispone a ver un DVD con un roedor muy parecido a James Bond...
-- Las babosas. De lejos, siguiendo la estela abierta por la ardilla Scratchy en "La era del hielo" y secuela, estos secundarios sin hilación con la trama se roban la película por todo lo ancho. Su primera aparición es estupenda, y su afán por acompañar musicalmente las peripecias del protagonista con baladitas Presley's style es un lujo. Las babosas de "Lo que el agua se llevó" entran así en la rara categoría de personajes secundarios por las cuales vale la pena verse una película entera sin otros elementos demasiado distintivos.
IDEAL PARA: Ver los números musicales de las babosas (bizarro, ¿verdad?).
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