11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Ian McKellen. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ian McKellen. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de junio de 2014

"X-Men: Días del futuro pasado" (2014).


-- "X-Men: Days of Future Past". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2014.
-- Dirección: Bryan Singer.
-- Actuación: Hugh Jackman, James McAvoy, Patrick Stewart, Michael Fassbender, Ian McKellen, Jennifer Lawrence, Halle Berry, Nicholas Hoult, Kelsey Grammer, Anna Paquin, Ellen Page, Peter Dinklage, Shawn Ashmore, Omar Sy, Daniel Cudmore, Evan Peters, Fan Bingbing, Adan Canto, Booboo Stewart, Josh Helman, Lucas Till, Evan Jonigkeit.
-- Guión: Simon Kinberg, sobre una historia de éste y de Jane Goldman y Matthew Vaughn.
-- Banda Sonora: John Ottman.

-- "X-Men: Días del futuro pasado" en IMDb.
-- "X-Men: Días del futuro pasado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El futuro. Un mundo oprimido por una tiranía en apariencia planetaria, con minorías perseguidas, rebeldes haciendo lo imposible por derrocar al sistema... ¿El futuro? ¿Seguros de que no es el presente...? Déjenme revisar... Nopes... El futuro. Así por lo menos dice la narración en off. (Bueno, a lo mejor era el futuro cuando hicieron la peli. Ahora, en la fecha de su estreno, es el PRESENTE DE MIERDA en donde vivimos, uno tan mierdero que ni el Rey de España se queda en su trono para ver en qué acaba la cagada). El caso es que los mutantes son perseguidos, encerrados en campos de concentración e incluso EXTERMINADOS por unos robots llamados centinelas. Todo el planeta ha sucumbido. ¿Todo? No, porque un grupo de mutantes resiste ahora y siempre al invasor. Se trata de los sempiternos X-Men, que después de una escena de acción muuuuuu chulamolona, van y se esconden para un último plan: utilizar los poderes de Kitty Pryde para enviar al pasado la conciencia del único mutante que resistiría un viaje como ése, gracias a los poderes de regeneración blablablá (¿de dónde sacó Kitty Pryde sus poderes, si en la otra peli en que apareció sus poderes eran otros? Misterios del cine). Ese único mutante con poderes de regeneración es... Wolverine, quién más (joer, otra peli "de los éxmen" que en realidad es de Wolverine). Porque Kitty Pryde, que había aparecido en un papel casi cameo antes (y personaje del que nadie se acordaría salvo los que estaban "en los X-Men" en los '80s, porque la interpretó tu sueño húmedo hipster, Ellen Page herself. Bueno, tu segundo sueño húmedo hipster después de Zooey Deschanel). El caso es que tenemos a Wolverine en los '70s, o sea, el viejo Wolverine usurpando la conciencia del joven Wolverine. Soltando macarradas porque, leñe, es WOLVERINE, y sabemos lo mucho que te gusta que el jodío vaya de macarra por la vida. El caso es que es 1973, se van a firmar los acuerdos para el fin de la Guerra de Vietnam, los mutantes viven en la sombra (Mutantes en la Sombra, de dónde me suena eso...), y la mala Mystique va a cargarse a un malo al que no hay que cargarse, porque de cargárselo pasarán cosas todavía más malas (joer, cuánta maldad). O sea, evitando el asesinato del malo, se evita el futuro de mierda (y comienza otro futuro de mierda, suponemos, porque verán, el malo en cuestión es el inventor de los centinelas, y si ya desarrollaron los centinelas sin él, ¿qué tanto más rápido no se desarrollarán CON él vivo? Hay algo de que "el asesinato desatará la histeria antimutante y tal", pero es que óigale, son los X-Men, aquí todo cristo es un bastardo sin corazón que NO ACEPTA LA DIFERENCIA). El caso es que Wolverine, como un Terminator de carne y hueso (literalmente: tiene garras de hueso y no de molonantium), deberá defender a Sarah Conn... a Bolivar Trask, eso es, buscando a Charles Xavier, que en el intertanto está en una depre terminal porque... MYSTIQUE SE FUE CON MAGNETO. (Y considerando algunos diálogos de la peli, a saber a quien echa más de menos, si a la chorba pielazul que se pasea toda la peli en bolas, o al bello-apolíneo-querible genocida... de personalidad magnética, sí, eso debe ser. Bastet, mi sentido del humor apesta). Wolverine lo ayudará a recuperar la confianza en sí mismo y tal, ensamblando un nuevo equipo de X-Men (bueno, algo así: la Bestia, Magneto, uno que es-Quicksilver-pero-no-decimos-su-nombre-por-asuntos-de-copyright, el propio Wolverine...), y... ¡A PARÍS! (Magneto y el Profesor Xavier viajando a París para apalear a una chorba. Más gay imposible). Y bueno, como parar un intento de asesinato es como anticlimático porque, joer, a ver en dónde están los poderes mutantes, pues claro que las cosas se van a complicar y enredar, la historia no va a cambiar, "mientras tanto en el futuro" los mutantes libran su última batalla, blablablá. Ah. Y... (((SPOILER, JOER))) (((SPOILER))) (((SPOILER))). Al final en postcréditos sale Apocalipsis. Porque en la otra franquicia habían puesto a Thanos, y puestos a copiar... (((FIN DEL SPOILER. FIN DEL SPOILER. FIN DEL SPOILER))).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hace década y media atrás, las pelis de supers eran la irrisión del mundo. Existía "Superman", claro. Y "Batman" y "Batman regresa", también. Pero, ¿y más allá? Incluso a la hora de adaptar supers, la idea era que... bueno, que fueran lo menos supers posible. "The Punisher" de 1989. "Las Tortugas Ninja". "La Sombra". "Spawn". "Hombres Misteriosos". Ya nos entendemos, ¿verdad? Y de pronto, ¡¡¡TERREMOTO!!! ¡¡¡MAREMOTO!!! ¡¡¡HURACÁN!!! "X-Men" demostró que 1.- Se puede hacer una peli de supers en donde los FXs no den risa, 2.- Que demuestre mimo y amor por el material de base, y 3.- Que la audiencia responda y sea taquillazo. Después vino "X-Men II", y la gente descubrió que... ¡se puede hacer una secuela de supers que no sea una mierda! (bueno, estaban "Superman II" y "Batman regresa", pero ambas, si bien no demasiado envilecidas por la maledicencia popular, no son consideradas a la altura de las originales, en un caso de manera justa y en el otro no tanto). Dicho y hecho, llegó el aluvión de pelis de supers hasta ahora. ¿Y qué pasó con los X-Men? Curiosamente, la franquicia amenazó con irse por el caño. Primero con una "X-Men III" no tan terrible como la gente quiere hacernos creer, pero que ser la ÉPICA conclusión de la trilogía, pues como que no. Luego, ante los pobres resultados, decidieron que una cuarta mejor que no, así es que vamos arreando con spin-offs. Primero "Wolverine", porque si las pelis de X-Men parecían más Wolverine y Co., pues por qué no prescindimos de lo que sobra y vamos a lo que la gente quiere, o sea, Hugh Jackman hasta reventar. La peli fue un mojón, claro, lo que no le impidió hacer caja, porque es sabido el talante coprofágico de muchos que van al cine por estos días. Después vino "Wolverine: Inmortal", que acá no hemos visto a la fecha de escritura y redacción porque... bueno... porque Bastet es grande, supongo. Pero entretanto, el spin-off sobre Magneto acabó convertido en una precuela/reboot de la franquicia, en concreto "X-Men: Primera generación", considerada por moros y cristianos como un regreso en forma a la franquicia. Y entonces, viendo como al lado se están forrando con el Universo Cinemático Marvel, pues se dijeron que MI NIÑO GANDE MI TAMBÉN QUEDE, y como allá fusionaron a varios superhéroes para lanzar "Los Vengadores"... pues acá hacemos una secuela de la precuela que a la vez sea una precuela/secuela con la trilogía central y a su vez cross over con la misma, pero dejando fuera la tercera parte de la ahora trilogía devenida en duología. ¿No entendieron un carajo? Qué más da. El caso es que tomaron un cómic de 1981 llamado "Días del futuro pasado", y bajo la promesa de ser "la primera peli de supers adaptada directamente de un cómic en vez de tomar los personajes e inventárnoslo todo por el camino", se lanzaron al ruedo. Y proyectando ya la cosa para una eventual secuela que sería "X-Men: Apocalipsis". Llamando de regreso a Bryan Singer a la dirección (el de "X-Men" y "X-Men II", claro) y a John Ottman repitiéndose el plato como soundtrackista y editor. Y a rodar que son dos días. La cosa fue un taquillazo de proporciones épicas: 500 (QUINIENTOS) MILLONES DE DÓLARES EN DOS SEMANAS (y sobre 600 un mes después, y contando). Joer, para estos tipos no hay crisis económica, eso seguro. Tercera peli más taquillera del año, y en vías de desbancar a "Capitán América y el Soldado del Invierno" y "El asombroso Hombre Araña 2". Ni en sus sueños más húmedos se esperaban algo como esto, eso está claro. La crítica la adoró, como si nunca antes hubieran visto una de mutantes. Bueno, "nunca una como ésta", se dirán. En cierto sentido, tienen razón. Porque esta es la primera peli que hace importación de lleno a la franquicia fílmica, de uno de los peores vicios de la franquicia homóloga de los cómics. ¿Cuál, dirán ustedes...? Seguir leyendo para saber...

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Es realmente "X-Men: Días del futuro pasado" tan buena, la mejor de la franquicia y tal? Sí... y no. Partamos de algunas clarificaciones primero. Eso de que es la primera peli de supers que adapta un cómic, es una verdad a medias. Dejemos de lado que ya "Watchmen" adaptada una novela gráfica (y de manera no tan maligna como los frikis de mierda quieren hacernos creer, haciendo lo mejor que se podía con un material muy complicado de base). El caso es que esta versión de "Días del futuro pasado" es bastante libre porque, bueno, la historia clásica de Claremont y Byrne encajaba dentro de la continuidad del cómic, y como las pelis tienen una continuidad distinta, ciertos detalles debían chirriar, razón por la que se justifica que sea Wolverine y no Kitty Pryde quien regrese en el tiempo, como en el cómic original (eso, y que la gente quiere ver MÁS WOLVERINE, el chulomacarra que es como tú). También la historia original la expandieron su resto, porque el cómic eran apenas dos ejemplares (toda una épica en una época en donde no te extendían vía decompressive storytelling una historia mínima por seis grapas para colarte el tomo después), y por lo tanto si iban a hacer minería, pues debían inventarse con escándalo. En ese sentido, y considerando que "X-Men II" ya adaptaba en parte el clásico "Dios ama y el hombre mata", pues resulta claro que eso de PRIMERA ADAPTACIÓN DIRECTA hay que tomárselo con un pequeño respiro. Pero dejando de lado ese aspecto más frikillo del asunto, lo cierto es que los cambios en la adaptación son positivos, no en el sentido de mejorar el cómic original (que en su época la rompía, pero es que óigale, después de "Terminator", la trama esa de REGRESAR EN EL TIEMPO PARA EVITAR UN FUTURO DE MIERDA como que ya no tiene mucha novedad que digamos), sino en el de conseguir encajar bien la historia dentro de la continuidad de las pelis. Y esto, lo hacen de manera maestra. Por un lado, le dan una digna despedida al elenco original, redimiéndolo de su final en "X-Men III". Por otro, sacan "X-Men III" y "Wolverine" de la continuidad, para tristeza y desamparo de nadie. En forma adicional, dejan "X-Men" y "X-Men II" como canónicas, pero abiertas a ser reinterpretadas vacilándose cualquier punto de continuidad con el clásico "ejke la historia cambió". Igualito que en "Star Trek", pero de manera mucho más elegante. ¡Y además consigue ser una buena secuela de "X-Men: Primera generación"! Se nota que realmente se calentaron el mate aquí.

-- ¿Es la mejor peli de los X-Men? Me parece dudoso. Partamos por el hecho de que la vibra acá es distinta a la trilogía original. En la época, ver a los X-Men con spandex negro en vez del traje amarillo pato de Wolverine era el colmo de lo dark, pero hoy en día, tanto "X-Men" como "X-Men II" se ven algo ñoñas e infantiles. Después de todo, de por medio vino "The Dark Knight", como ya sabemos, y a partir de ahí, todas las pelis de supers tienen que ser OSCURAS. ¡Que Bastet nos libre de que el Superman de "Man of Steel" nos haga salir silbando con alegría del cine! ¡Héroes angustiados! ¡Caras largas! ¡Almas torturadas! ¡Eso queremos! "X-Men: Días del futuro pasado" responde a esa lógica, siendo bastante más oscura que sus predecesoras. Pero MÁS OSCURA no necesariamente quiere decir MEJOR. Y esta peli se lastra de ser un gigantesco nodo de continuidad. Si no has visto la trilogía original (o a lo menos las dos primeras) y "X-Men: Primera generación", te vas a perder la mitad del espectáculo, rascándote la cabeza con preguntas tales como ¿y este jodío quién es?, ¿y por qué estos personajes parecen conocerse de antes?, ¿y por qué algunos personajes de pronto son enemigos y en otro tiempo diferente son amigos? y asín. Eso no pasaba ni con "X-Men II" ni con "X-Men: Primera generación", que son las verdaderas cumbres de la franquicia. "X-Men: Días del futuro pasado" está bien, está muy bien, pero no le cabe el honor de ser la mejor de la franquicia porque es una peli demasiado dependiente de las otras pelis, mientras que las otras son relativamente autocontenidas ("X-Men II" sufría un lastre similar al seguir la historia de Wolverine, pero aparte de eso, la historia es perfectamente autosuficiente). En lo que sí "X-Men: Días del futuro pasado" será memorable, es en haber llevado la franquicia a un completo nuevo nivel. Mientras que en las pelis anteriores los villanos tenían planes algo más pedestres (el genocidio universal a los mutantes como en "X-Men II" o la creación universal de mutantes arrasando nuclearmente el mundo como en "X-Men: Primera generación"... vamos, lo que todo supervillano se banca como desayuno. ¡Si incluso la Fénix Oscura en "X-Men III" no era una fuerza cósmica universal capaz de reventar estrellas completas sino apenas una mutantilla de porquería con el superpoder de MIRARTE FEO), acá saltamos a la siguiente dimensión, a cambiar el curso mismo de la historia, a jugar con el tiempo y el espacio. Hemos saltado de los supervillanos de mierda que sólo quieren conquistar la Tierra, a los supervillanos que están dispuestos a cargarse el universo entero y sus jardines para alterar el curso de la historia de sinfinmillones de universos paralelos. ¡Sh'iar, allá vamos! De hecho, la siguiente entrega ya está anunciada como "X-Men: Apocalipsis". Y con el dramático retcon metido a la franquicia, hemos también importado una característica muy cara al cómic de base: una continuidad de mierda en donde no puedes leerte un cómic tranquilo sin estar preguntándote si con el siguiente viaje a un universo paralelo, viaje al pasado, viaje al futuro, viaje a fuera-del-espacio-tiempo o lo que sea, ese cómic que estás leyendo va a ser historia canónica o sólo un montón de información inútil después de que la enésima intrusión de Charles Xavier, Cable, Bishop, Wolverine, Shadowcat, Apocalipsis o el barrendero de la Mansión Xavier para Jóvenes Superdotados se le ocurra trastear con la historia. Con este salvaje retcon, nunca antes un exmenófilo habituado a la mescolanza de líneas temporales se sintió tan en casa.

-- La franquicia de los X-Men siempre ha tenido un cierto contenido sociopolítico. Los X-Men que han juramentado defender una sociedad que no los comprende y que los odia, han sido siempre una metáfora de la persecusión contra el diferente, contra el que por ser diferente está en minoría: el negro, el homosexual, el liberal, el inteligente, el buena gente. Las pelis han conseguido mantener esa premisa con mayor o menor elegancia, más en sus inicios que después, por aquello de que ahora se hacen las pelis tan neutrales o asépticas (¡o proyanketas imperialistas capitalistas!) como se pueda, para no despertar ampollas, boicots, etcétera. En Jólivu vale meterse incluso con la Iglesia Católica ("El Código da Vinci"), pero ¿con Wall Street? (Recuérdese cómo un sucedáneo de Wall Street aparecen como pobrecitas víctimas en "The Dark Knight Rises"). Si "X-Men: Primera generación" hacía un ejercicio de revisión sobre las luces y sombras de la época en que surgió el cómic (y en donde muchas cosas de nuestro mundo actual empezaron a irse al carajo), "X-Men: Días del futuro pasado" hace idéntica revisión respecto de 1973, algo bastante sintomático porque Richard Nixon es el Presidente que se mandó dos cagadas fundamentales para el futuro (de las muchas varias más, pero las realmente claves son dos): 1.- Fusilarse el padrón oro y con ello abrir la temporada de caza para que la especulación neoliberal empiece a profitar a lo bestia, algo cuyas consecuencias estamos pagando todos a cuarenta años plazo, sin que la cosa dé visos de terminar (más bien por el contrario), y 2.- Watergate, cargándose la credibilidad que la Presidencia del país más poderoso del mundo había conseguido gracias a la férrea defensa de los derechos civiles que habían promovido las administraciones de Kennedy y LBJ. Pero la peli no se atreve a... ser tan atrevida, digámoslo así. Aquí Richard Nixon (¡sorpresa!) no es el cabroncete dispuesto a lanzar un ataque nuclear en toda regla como en "Watchmen", sino un pobrecito político que iba pasando por ahí, que celebra la paz para terminar Vietnam, y cuyo único pecadillo, si es que, es ser manipulado en la sombra por un empresario corrupto. ¡Una peli de los X-Men, reivindicando a Nixon! ¡El mismo tipo que, en los cómics, en concreto la historia del Capitán América contra el Imperio Secreto, estaba señalado casi con nombre y apellido como un tipejo dispuesto a dar un autogolpe para cargarse la democracia! En este contexto, lo que en el cómic original de los X-Men es una elección ética fuerte (dejar vivir a un cabrón para evitar un futuro aún más cabrón todavía), acá se desdibuja un poco y pierde fuerza, porque los malos son malos, pero igual no tan malos blablablá, y con ello se fusilan parte del ethos de la historia original (adaptada de manera mucho más brillante en los monitos de los X-Men de los '90, aunque ahí el que viajaba en el tiempo era Bishop). Adaptar el cómic, está bien. Bien adaptado, además. Pero no hasta las últimas consecuencias, eso sí que no, no vaya a ser cosa que la gente vaya a desarrollar pensamiento crítico o algo así. En ese sentido, la peli se queda algo en deuda, tomando la premisa general del cómic de base, pero limando todo lo posible los aspectos más críticos de la misma. Bien... al menos el megacorp que tenemos acá es Bolívar Trask y no Iron Man o Bruce Wayne, por lo que aún así esta peli sigue siendo mucho más crítica que, digamos, "The Dark Knight Rises" o "Iron Man 2".

-- La realización misma está OK. Quizás uno de los lastres de la peli es que, salvo el mainframe del futuro-pasado, sigue en líneas generales el patrón de "X-Men: Primera generación", sólo que con un villano menos interesante (si la vieron, saben de qué hablo: ensamblaje de personajes principales, partida a una misión con París en reemplazo de Rusia, gran desastre ocasionado por pelea con villano en París en vez de los cuarteles de la CIA, movimiento para la batalla final, y batalla final por supuesto). El inicio de la peli es potente, viendo un futuromerda que ni Skynet, óigale, aunque hubiera sido de agradecer algunos referentes más, en vez de que nos conformemos con el ESCENARIO FUTURO GENÉRICO de rigor. Después, cuando la historia salta a 1973 y vemos a Wolverine dando vueltas aquí y allá, la cosa se pone un poco más latera, ya que falta acción, vemos personajes encontrándose con otros personajes encontrándose con otros personajes... aunque lo compensan con una vistosísima recreación de los '70s, no tan funny como el '60s de "X-Men: Primera generación", pero que funciona bien. Pero en general, el ritmo de la peli hasta París es más bien lerdeja. Es al final en donde la cosa mejora mucho, incluyendo una traca final de órdago con un final no tan predecible como podría parecer (o sea, ya sabemos que ganan los buenos y que el futuro va a cambiar, o si no, no podrían seguir sacando secuelas, que es de lo que se trata el negocio, pero aparte de eso, el destino de algunos personajes no es tan obvio como podría parecer). La dirección de Bryan Singer es bastante ajustada, eliminando las aprensiones de que el director de las más luminosas "X-Men" y "X-Men II" no se la pudiera con ésta (se la pudo, y más que bien). Las actuaciones están relativamente bien, con el grueso de los actores bien afiatados en sus roles, y con la incorporación de Peter Dinklage como Bolivar Trask haciendo tan suyo el personaje, que no me extrañará que en los cómics de pronto el personaje agarre enanismo y tal, sólo para justificar un cambio de look (la brevísima escena en donde Dinklage interpreta a Mystique fingiendo ser Bolivar Trask es oro puro, apenas un par de segundos y una expresión, pero la mímesis de Dinklage con Jennifer Lawrence es abracadabrante). John Ottman se sube por segunda vez al barco en la banda sonora (primer soundtrackista de los X-Men que se repite plato), componiendo un soundtrack que vincula a esta entrega directamente con "X-Men II", aunque por desgracia bota por la borda la memorable banda sonora que Henry Jackman compuso para "X-Men: Primera generación" en el camino, algo que a saber si podemos considerar como para mejor.

IDEAL PARA: Todos los que se quedaron atascados con el final de la trilogía original y querían despedir a sus personajes favoritos con dignidad (salvo Wolverine, que sigue).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 27 de marzo de 2014

"El Hobbit: La desolación de Smaug" (2013).


-- "The Hobbit: The Desolation of Smaug".
-- Dirección: Peter Jackson.
-- Actuación: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Benedict Cumberbatch, Orlando Bloom, Evangeline Lilly, Luke Evans, Lee Pace, Stephen Fry, Graham McTavish, Ken Stott, Aidan Turner, Dean O'Gorman, Mark Hadlow, Jed Brophy, Adam Brown, John Callen, Peter Hambleton, William Kircher, James Nesbitt, Stephen Hunter, Cate Blanchett, Mikael Persbrandt, Sylvester McCoy, Craig Hall, Ryan Gage, John Bell, Mark Mitchinson, Manu Bennett, Lawrence Makoare, Ben Mitchell, Nick Blake, Richard Whiteside, Dallas Barnett, Michael Mizrahi.
-- Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson y Guillermo del Toro, basados en la parte del medio y sin principio ni fin de la novela de J.R.R. Tolkien.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "El Hobbit: La desolación de Smaug" en IMDb.
-- "El Hobbit: La desolación de Smaug" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Escena en una taberna (¡FLASHBACK-FLASHBACK!). Vemos a Gandalf conversando con Therion... er... con Thorin acerca de estoquello de los destinos de la Tierra Media, y de cómo reclamar el reino de Thorin. Exacto, los enanos que ya no se veían exactamente heroicos en la primera entrega, acá se consagran oficialmente como los bitches de Galdalf el Marrullero. Luego, salto a una escena en donde aparece un... er... ¿hombre lobo? No. Es un hombre oso. Por aquello de la originalidad, supongo. No queremos que esta cosa se parezca a Crepúsculo, ¿verdad? El caso es que los enanos y el hobbit van y se esconden, pues en dónde más va a ser, en la casa del hombre oso, que justito andaba en su fase de hombre oso y por lo tanto afuera. Joer, invadiendo así una propiedad ajena, cualquiera los aloja de manera hospitalaria y tal. El caso es que la cosa viene bien porque los enanos y el hobbit están siendo perseguidos por... qué más da. El caso es que tienen un poco de conversación que ayuda a crear MITOLOGÍA (léase: leñe que tenemos que rellenar tres pelis de éstas, TRES, de TRES HORAS de duración cada una, partiendo de un panfleto de 300 páginas, tenemos que sacar de donde sea sin que importe lo mierdero que sea el resultado). El caso es que le hacen la quitada a los orcos que les venían a la siga y... STAGE 1 COMPLETE. STAGE 2... READY!!! Van caminando por ahí, y a Gandalf le da por, bueno, hay cosas más importantes que hacer, total estos peones de mi tablero de ajedrez se mueven solos, me largo me voy síyabeibi. Con Galdalf ex machina fuera de la partida, sucede lo inevitable. Que los enanos se pierden dentro de un bosque muuuuuu tenebroso, porque si hay algo que saben hacer los bosques, es ser tenebrosos. Para que después digan que Tolkien era un ecologista. Pero como perderse a lo tonto es como un poco banal y no mete mucho miedito, pues, veamos, qué más les metemos... ¿Qué no hemos metido en esta trilogía todavía? ¡Ah, sí! Arañas. ¿O ya lo hicimos? Bah, qué más da. De manera que van unas jodías arañas y se agarran a los enanos y los convierten en capullos de seda y... ¿se los devoran para que termine nuestra agonía y no tengamos que pasar por la caja del cine una tercera vez? Eh, no, que para eso está el hobbit. Que la peli se llama por el hobbit, leñe. ¿El hobbit entonces los rescatará con su profundo ingenio o haciendo uso de grandes dosis de heroísmo? No, claro que no, en qué clase de peli se creen que están, ¿una inteligente, acaso? No, va el jodío hobbit, el Bilbo que le dicen, se pone el anillo de invisibilidad, y asunto arreglao, macho, que con un anillo de invisibilidad cualquier idiota es valiente. Incluso hasta la clase de idiota que... antes de terminar la batalla... VA Y SE SACA EL ANILLO QUE ERA JUSTO EL ARMA DECISIVA EN LA BALANZA A SU FAVOR. Sucede lo previsible: que los enanos, que hasta el minuto iban ganando, empiezan a recibir la paliza padre, en la cual los enanos van cayendo heroicamente uno a uno... eso es lo que hubiera escrito si estas pelis tuvieran un mínimo de realismo, pero na, fíjense, las arañas inútiles no se meriendan a ningún enano a pesar de la clara incompetencia de éstos para luchar (y son los que quieren habérselas con un dragón, los mendas). ¿Los enanos se salvan porque AL FIN descubren su heroísmo y AL FIN hacen algo por ellos mismos en vez de ser salvados por el enésimo Jackson ex machina? ¿Qué? ¡No, joer, en qué clase de peli creen que están! No, llegan unos elfos y los salvan. Y los capturan. STAGE 2 COMPLETE. STAGE 3... READY!!! Y así.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Desde que "El Señor de los Anillos" marcara un antes y un después en la historia del cine épico, después de que los estudios New Line Cinema se forraran con casi 3.000 MILLONES DE DÓLARES DE UTILIDADES, y después de una coronación con aromas a santidad en donde "El regreso del rey" fue recompensado con los mismos 11 Oscares que son el récord mundial sostenido entre "Ben Hur" y "Titanic", el hambre por más tolkieníadas creció y creció como... como... (inserte su chiste favorito sobre la ambición por el Anillo Unico aquí). El problema es que el jodío Tolkien, como buen erudito inglés, pues ni puta idea de negocios. Nada de sacar tomo tras tomo tras tomo que se pueda hacer adaptación tras adaptación tras adaptación, sino que... una novelita más o menos corta llamada "El Hobbit", que se adapta en un plisplás. Eso, y un mamotreto intragable llamado "El Silmarillion" que cuenta el grueso de la historia de la Tierra Media y tal (bueno, después vinieron las historias inconclusas y las historias de la Tierra Media y no sé qué más). Pues que así no se puede. ¡Cómo se va a forrar uno de dinero si es que... si es que...! ¿O a lo mejor sí se puede? Bueno, adaptamos "El Hobbit" entonces. Y para que los pajarracos pasen por caja, la convertimos en trilogía con un par. Con un par de tres, eso es. Total, en la trilogía del Señor de los Anillos cada peli adaptaba un tomo entero de 500 páginas, mientras que aquí la novela entera apenas tiene 300, pero no vamos a dejar que esas menudencias nos detengan, ¿no? Total, 1.- Decompressive storytelling a mansalva, y 2.- Importar lo que sea del material semiapócrifo publicado por el hijo, y 3.- Inventarse el resto, total qué tan difícil puede ser. ¡Somos los guionistas de Hollywood, hemos conseguido arruinar una tonelada de tesoros de la literatura universal antes, y PODEMOS HACERLO DE NUEVO! "El Hobbit: Un viaje inesperado" resultó toda una sorpresa. Por lo laterilla que fue. Joer, que si querían sacar cuartos de los bolsillos de la audiencia, ya, tres pelis, vamos, si los zombis en estos tiempos tú no los encuentras en "Guerra Mundial Z" sino en el frikerío pasando por caja, pero, ¿de tres horas cada una? ¿Para qué? Si acortándolas a dos horas, la gente pasa más rapidito por caja, eso es razonamiento básico. O quizás para copar las carteleras de los cines y acogotar a la competencia, mira que el jodío Woody Allen con "Blue Jasmine" mandarse una de 90 minutos, qué loser el judío ése. Pero el público, algo escarmienta, figúrense. Poquito, pero algo. "El Hobbit: Un viaje inesperado" recaudó algo más de mil millones de dólares (del cuarteto de pelis que en 2.012 pasaron la barrera de los 1.000.000.000: "Los Vengadores", "The Dark Knight Rises", "Skyfall" y la hobbíada), mientras que ésta ya no llegó a los 1.000 millones (bueno, casi 950 millones, igual si ellos lo encuentran indigno de ellos, ya pueden ir dándomelos a mí, que falta me hacen. Aunque la humillación de quedar por debajo de "Mi querido enemigo 2" debe doler). Porque por mucho 48cuadrosporsegundo y por mucho tridí que le metan a las pelis, igual la gente como que se cabrea un poquito si es que no le ofrecen algo más substancioso. Historia. Personajes. Lógica interna. Bueno, el sector de la platea que todavía valora esas cosas. Porque los tarados que van al cine a conversar y tuiteárselo todo como reporteros en vivo y en el lugar de la acción, de ésos también los hay. A ellos se les podría vender una peli sobre culos como en "Idiocracia", y pagarían igual. O 3 pelis de 3 horas sobre 1 novela de 300 páginas. Y pagan igual. Eso, y... er... también mi dinero entró a la caja. Tarado que es uno, que no escarmienta.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Dejémonos de idioteces. Sabíamos a lo que íbamos. No se pueden sacar tres pelis de tres horas cada una de una novela de trescientas páginas, sin inventarse cosas por el camino o bailarle encima de la tumba a Tolkien. Lo sabíamos con "El Hobbit: Un viaje inesperado", sabíamos que era el aperitivo, y por eso aguantamos un par de cosas. Es una manera tramposa de hacer cine, y que a veces estalla en la cara de los productores (trataron de hacer un poco lo mismo con "Robin Hood", dejándose cosillas para la secuela, pero el público se anduvo cabreando y no respondió lo suficiente como para repetirse el plato). Pero bueno. Es lo que hay. Lo tomas o lo dejas. Si no quieres ver la peli, no la veas. Si te ensartaste con la primera parte, no veas la segunda. Pero por otra parte... si la primera era un preludio o prólogo, pues ahora vamos a lo bueno, ¿verdad? ¿¿¿VERDAD...??? Esa es la idea, por supuesto, pero al final, resulta que "El Hobbit: La desolación de Smaug" defrauda, y mucho. La primera mitad de la peli cumple con entretener. Tiene una estructura de videojuego, vale, pero total, ver a los enanos haciendo el mongo sobre unos barriles hasta es divertido y too. Los fanáticos se van a mosquear cosa madre, pero ser fanático de un meapilas como Tolkien es y siempre ha sido algo más bien para cachondeo. En fin, espectáculo puro y duro, la primera mitad, eso habíamos pagado por ver, ¿no? Hasta ahí, bien. Sin superlativos, sin alabanzas, pero bien. Pero luego viene lo triste. Los personajes llegan a la ciudad del lago. Y se la pasan UNA HORA DE PELI haciendo básicamente nada. O sea, tratando de conseguirse armas, lidiando con la política local que no es muy política tampoco, con una ciudad gobernada por una guardia militar compuesta por soldados que aparecen cuando le conviene al guión y están todos de franco cuando también le conviene al guión... Lata, en definitiva. Con el riesgo subsiguiente de que para cuando POR FIN los jodíos enanos y el hobbit viajan a la montaña, pues como que se corre el riesgo de que el espectador haya perdido todo el interés, que no en balde ya vamos en la marca de las 2 - 2 1/2 horas. ¡Ah! Entretanto Gandalf sigue en sus marrullerías, descubre el refugio del enemigo, ¿y qué va y hace? Manda a su amigote el cabezacagaopájaro a avisar en donde están los malos, y se mete él solito a luchar contra la más grande amenaza que ha existido sobre toda la Tierra Media. En las de James Bond funciona porque, bueno, el villano siempre es bruto para perder tiempo con el clásico "pero antes de matarte, dejaré que atestigües la hora de mi triunfo final" y tal, pero ESTO... ES... ESPART... er, no, esto es la Tierra Media. Joer, el no tener programas televisivos de cops en la Tierra Media, a lo mejor Gandalf hubiera aprendido así a no entrar sin refuerzos (y claro, sucede lo que sucede después. No tan gore como el "Robocop" de 1987, pero igual. Que lo de ser capturado por Saruman después en "La Comunidad del Anillo" es casi un running gag). La cosa repunta un poco gracias a que Benedict Cumberbatch se roba la platea como el dragón Smaug. Porque cuando sobreviene la inevitable batalla final, después de ver a los enanos cagándola minuto sí y minuto también, no haciendo nada por sí mismos para salvar su propio trasero de según qué circunstancias, dependientes de un hobbit que a su vez es dependiente de un anillo de invisibilidad que en la peli anterior estaba casi con un cartel de "SOY UN ANILLO MALTRATADO, SÁLVAME MI HÉROE Y PROTECTOR Y LLÉVAME LEJOS DE AQUÍ, ENSÁRTAME CON TU DEDO Y SERÉ TUYO POR SIEMPRE", después de todo eso hasta dan ganas que un dragón tan imponente y soberbio como Smaug se los cargue a todos (y nos ahorre la tercera parte, de paso). Y ojito, que eso no pasaba leyendo la novela original, ni tampoco viendo "El Hobbit" de 1977. La batalla final, por supuesto, en lo que podríamos llamar el Síndrome "Transformers 2: La venganza de los caídos", se alarga y se alarga y se alarga, y... ¿culmina con LA DESTRUCCIÓN DE SMAUG, dejando el escenario preparado para la Batalla de los Cinco Ejércitos? Joer, no, eso sería la decisión lógica, y qué decisión lógica se han mandao hasta ahora con la saga, Jackson y su estado mayor. O la otra decisión lógica habría sido cortar la peli antes, y dejar la peli justito en las primeras líneas de diálogo entre Smaug y Bilbo, y sugerir lo que podría llegar a pasar en la tercera. En vez de eso, después de una batalla larga y no muy decisiva, el dragón extiende las alas y se larga de su morada (dejando de paso el tesoro que tanto se esfuerza por conservar, a merced de unos enanos codiciosos revoloteando en el interior de su montaña sagrada, cargándose de paso el respeto que le teníamos a la inteligencia de Smaug), a... a... veamos, qué puede ser lo más villano que se haga... destruir la aldea del lago, sí, eso haré, porque eso es lo que hacen los malvados, hacer cosas malas (en la novela original y en "El Hobbit" de 1977 tenía más sentido: Smaug se lanzaba a atacar la aldea en el lago en un arrebato de ira ciega, PENSANDO QUE HABÍA DESTRUIDO A LOS INVASORES). Eso, con una línea tan cliché que le quita toda la imponencia que Smaug había reunido hasta el minuto: "Soy fuego. Soy MUERTE". ¿Tantos cientos de años viviendo en la Tierra Media y tanto tiempo tranquilito en tu montaña para pensar a conciencia, y no se te ocurre una línea más original? Smaug, muy grande y mucho escupir fuego, pero al final del día... apestas. Y ése es el momento que eligen para dejar caer el CONTINUARÁ. No uno en donde los héroes estén en peligro mortal o el mundo entero se encuentre en la estacada, sino uno en donde los enanos y el hobbit aunque apaleados están a salvo, y lo que está en peligro es una aldea de casuchas miserables que no tiene significación geopolítica ninguna ni sus habitantes nos importan tampoco. Guau, cuánto suspenso. Y no avisé de los spoilers porque, joer, ustedes se leyeron la novela, ¿verdad? ¿¿¿VERDAD...??? La inclusión de Evangeline Lilly, de lo mejorcillo (por una vez no por fanservice ya que la moza no muestra paños menores ni ná), la banda sonora de Howard Shore más bien anodina (y pensar que este tipo inventó el soundtrack épico del siglo XXI con "El Señor de los Anillos"), y... creo que no se me ocurre nada más. Después de todo lo anterior, ya ni siquiera me atrevo a escribir el "es de esperar que para la tercera remonten" de rigor, porque a saber qué estropicio harán allá. Viene la muerte de Smaug y la Batalla de los Cinco Ejércitos, y además tienen que unir los cabos sueltos con "La Comunidad del Anillo". La tercera parte se llamará "El Hobbit: Historia de una ida y de una vuelta", según tenemos entendido. Y nosotros iremos y volveremos del cine, y nos volverán a apalear. Somos animales de costumbres, y ellos lo saben, y así nos explotan. Pero para cuando adapten el "Silmarillion", ahí sí que no cuenten conmigo, ¿eh? Ahí sí que no.

IDEAL PARA: Aburrirse como una ostra.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


domingo, 23 de diciembre de 2012

"El Hobbit: Un viaje inesperado" (2012).


-- "The Hobbit: An Unexpected Journey" (título original en inglés), "El Hòbbit: un viatge inesperat" (título en catalán). Estados Unidos / Nueva Zelanda. Año 2012.
-- Dirección: Peter Jackson.
-- Actuación: Ian McKellen, Martin Freeman, Richard Armitage, Ken Stott, Graham McTavish, William Kircher, James Nesbitt, Stephen Hunter, Dean O'Gorman, Aidan Turner, John Callen, Peter Hambleton, Jed Brophy, Mark Hadlow, Adam Brown, Ian Holm, Elijah Wood, Hugo Weaving, Cate Blanchett, Christopher Lee, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Michael Mizrahi, Lee Pace, Manu Bennett.
-- Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson y Guillermo del Toro, basados en la novela de J.R.R. Tolkien, material adicional de J.R.R. Tolkien, ideas complementarias de J.R.R. Tolkien, y en general cuanta idea escrita en servilletas de mesa le pudieron adosar que viniera firmado por J.R.R. Tolkien.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en IMDb.
-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una época indeterminada, hace mucho tiempo atrás, dentro de este universo narrativo que a su vez no sabemos si es una época indeterminada hace mucho tiempo atrás de nuestro propio mundo, o bien una realidad paralela, o bien Nueva Zelanda. En dicho flashback vemos como los enanos tenían una chupicivilización cavando minas como un Codelco cualquiera, hasta que de pronto descubren esto-o-aquello, y su rey enano se enferma de ambición, codicia, deseo de oro... ¡Leñe, que se hace capitalista el desgraciao! Y con perfecta filosofía darwinista, resulta que cuando hay suficiente oro se viene así un tremendo especulador financiero llamado Smaug, que hace lo que todo especulador financiero de toda la vida hace: apoderarse de lo que ya está a sangre y fuego, echar a los anteriores, y decir "¡la destrucción creativa es el motor del capitalismo!". Y después echarse a dormir sobre sus riquezas, claro, sin preocuparse de los Occupy Wall Street porque esto es la Tierra Media, el mundo en donde todos son feudales y respetan las jerarquías en vez de nuestro mundo moderno. Salto en el tiempo a... Hobbiton. La aldea de los hobbits. Ahí vemos a Bilbo y a su sobrino Frodo (Elijah Wood harto más curtidito de cara que cuando tenía rostro de bebé para ESdlA), y Bilbo comienza a rememorar su aventura. Una aventura en la que Frodo todavía no estaba y por lo tanto el personaje no tuvo que pasar por recasting (en esta primera entrega a lo menos, que con too lo que se han inventao, pues quién sabe), y un Bilbo más joven que es otro actor (e Ian Holm, pataleta, vamos) es visitado por un tipejo cuyo modus vivendi es dedicarse a la industria de los fuegos artificiales, y que dice llamarse Gandalf. Este tipo va y le dice "¡oye, voy a cenar contigo a la noche, así es que tenme algo rico, y, ah, voy a invitar a una panda de gorrones a tu mesa! Hasta la noche, chaíto"... Tal cual. Con un par. Porque si hay algo que hacen los magos de la Tierra Media, es cagarse en la pobre clase media que lo único que quiere es que la dejen en paz. Y el tipejo éste cumple su amenaza: a la noche empiezan a aparecer uno por uno un montón de enanos que muy enanos serán, pero comen como sabañones los descriteriaos. Que le pelan la despensa al pobre Bilbo, que nada ha hecho para merecer semejante cosa salvo... como lo observa el desgraciao de Gandalf... "tenerle demasiado amor a la vida tranquila" o algo así. Toma ya, cabrón malparío, ¿qué tiene de malo quedarse en casita y no salir a ninguna parte ni meterse con nada ni nadie de este mundo? (Me rechinó cuando leí la novela hace más años de los que quiero confesar, y me sigue rechinando puesto en celuloide). Y como lo muestra la peli, se supone que cagarse sobre el pobre Bilbo, arrasarle la despensa, y ocuparle una noche en donde él podía tener otra clase de planes como salir con una grácil hobbita, machacársela con la última edición de Elfas Guarras Magazine o simplemente irse a la cama a dormir temprano, se supone que todo eso es GRACIOSO. QUE DEBEMOS REIRNOS DE LA DESGRACIA DEL POBRE WEÓN. En fin, el caso es que después de hacerle la putada, le extienden el contrato tipo para la aventura, porque si hay algo que los aventureros de toda la vida que van a cazar tesoros en plan Indiana Jones hacen, es llevar contratos tipos en donde estén establecidas todas las estipulaciones respecto de derechos, obligaciones, aportes, reparto de ganancias, y las inevitables cláusulas de exención de responsabilidad. (Seriously: estoy empezando a pensar que la Tierra Media es menos feudal y más capitalista de lo que pensaba). Al hobbit, maldita la gracia de ir y firmar para terminar, no sé, devorado por un lobo, cocinado por un troll o achicharrado por un dragón, así es que no firma. A la mañana siguiente, la casa está despejada. Todo limpio. No Gandalf, no enanos. Y entonces, cuando debería estar celebrando por patas, va el tonto, firma y sale corriendo detrás del grupo. Porque sí, porque la peli se llama "El Hobbit" y por lo tanto alguno de la raza tiene que haber para justificar el título, digo yo. ¿Cuántas aventuras más vivirán en esta peli? Unas cuantas, pero les daré una pista: quedan 45 minutos menos de peli. Seriously: para llegar al punto en que el hobbit se embarca en la aventura, debes aguantar tres cuartos de hora de metraje. Warren Ellis estaría orgulloso.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En una cátedra universitaria vivía un catedrático. No era una cátedra sucia y húmeda, llena de gusanos y olor a légamo: era una cátedra universitaria, y eso significa comodidad. ¿Quién la ocupaba? Un ínclito llamado John Ronald Reuel Tolkien, un soñoliento enamorado de los idiomas antiguos, las leyendas antiguas, la Inglaterra rural antigua y en general de cualquier cosa que tuviera más de un siglo de antigüedad en esos tempranos XX. Un tipo que había chocado de bruces con la Modernidad en las brutales trincheras de la WWI, y que al regresar había empezado a escribir historias entrelazadas entre sí por una mitología común. En medio de todo eso, por una razón u otra, en 1937 publicó una novelita infantil llamada "El Hobbit". Resulta que por razones bastante adivinables, esta obra terminó teniendo mucho más éxito que sus sesudos y secos estudios sobre los idiomas germánicos de la temprana Edad Media, y se abocó a la labor de una secuela, que fue "El Señor de los Anillos". El resto es historia. Por alguna razón nunca hubo adaptaciones de dichas obras al cine, pero una vez muerto en 1973, sus herederos descubrieron que había que comer, y por lo tanto vendieron los derechos. A finales de la misma década ya habían salido "El Señor de los Anillos" de Ralph Bashki, y una dupleta de pelis animadas del duo dinámico Rankin/Bass, "El Hobbit" y "El regreso del Rey" (sé que hay otras más, pero como no las he visto a la fecha, ni idea). El ostensible fracaso comercial de las mismas, sumado al hecho de convertirse en espantajo al ingresar a esa categoría espantapersonas que es "peli de culto", las convirtió en malditas no sólo a ellas, sino a la Tierra Media en general. El cine fantástico en general siempre había sido relegado a la categoría de cosa para cabros chicos, y no había mucho interés en la obra tolkieniana más allá de cuatro frikis. La losa pareció puesta con la decadencia definitiva del cine épico tradicional (que era más "para adultos", por regla general, o al menos de eso se convenció la Academia cuando repletó con Oscares la estantería de la gente tras "Ben Hur"), que con la inmensa explosión de los FXs en los '90s parecía cosa del pasado frente a cosas en donde se podía lucir más la animación por computadora, como la ciencia ficción o la acción ultrachula por ejemplo. Por alguna razón, alguien pensó entonces que era buena idea ir contracorriente y lanzarse a una adaptación épica de "El Señor de los Anillos", encargársela a un cineasta llamado Peter Jackson a quien nadie conocía (aunque quienes habíamos visto "Criaturas celestiales" podíamos tener algo de confianza viendo las escenas del mundo ficticio compartido del par de protas femeninas, que vistas en retrospectiva son como un preludio de lo que haría Jackson con la Tierra Media), en tres pelis en vez de dos, y a cruzar los dedos porque no se transformara en el Titanic del siglo XXI (o que lo hiciera en el sentido King Cameron en vez del hundimiento a pique, eso es). Y el milagro sucedió. No una sino dos, y tres veces. El final fue apoteósico: "El regreso del Rey" se transformó en la segunda peli más taquillera de la historia por detrás de "Titanic", y en la década siguiente todavía se mantenía porfiadamente en el Top Ten, siendo superada en la siguiente década sólo por "Avatar", "Los Vengadores", "Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2", y "Transformers 3: El lado oscuro de la Luna". Eso, por no hablar de igualar el récord histórico de "Ben Hur" y "Titanic" de llevarse once pelones dorados para la casa. Por alguna razón, los productores habían elegido empezar con "El Señor de los Anillos", y ahora que tenían una franquicia en que cada entrega superaba los 600 millones de dólares en promedio de ingresos (cifra rutinaria para un blockbuster de éxito hoy por hoy, pero en ese entonces una recaudación de órdago), se encontraron con el problema repentino de que no había cómo seguirla adelante. Después de todo, al final de "El Señor de los Anillos" el GRAN MAL es vencido, ¿no? (tengo entendido que Tolkien escribió apuntes para una eventual secuela ya sin elfos ni enanos sino sólo con los hombres, pero la perspectiva lo deprimió lo suficiente como para que nunca pasara de algunas páginas. Porque introducir una raza de gatos como Bastet manda estaba fuera de cuestión para el filólogo ése, parece). ¿Entonces qué explotamos? ¿Esa especie de puzzle de carnicero que es el Silmarillion? Probablemente no. ¡Entonces "El Hobbit"! Por alguna razón, no se pusieron manos a la obra de inmediato. Luego New Line Cinema pasó por problemas, y MGM que iba a poner fondos, estuvo a punto de irse a la quiebra y después se fue en derechura a la quiebra. En medio de eso iba a dirigir Guillermo del Toro ("El laberinto del Fauno", peli que tiene su qué de Tolkien, no me digan que no), pero después se aburrió de que la cosa no llegaba a ninguna parte, así es que se embarcó en la adaptación de "En las montañas de la locura" de Lovecraft antes de enterarse de que el tándem Scott/Lindelof se había embarcado en el vergonzante plagio de esa obra lovecraftiana IN SPACE que fue "Prometeo", pobre hombre... En fin, volviendo a "El Hobbit". Después de cincuenta millones de vueltas y circunvalaciones diversas, resultó que para que valga la pena la espera, la peli la vamos a sacar en dos... ¡no, quise decir, en TRES partes! Sí, leñe, una trilogía precuela completa a "El Señor de los Anillos" sacada de un texto que es más breve que cualquiera de los tres tochos que componen la otra obra... No quiero ni pensar en cuántas pelis va a salir "El Silmarillion" cuando traten de adaptarlo (¡la caída de Numenor! ¡¡¡EN CINCO PARTES!!!). O los doce tomos de la "Historia de la Tierra Media" ordeñados por Christopher Tolkien. ¡Leñe, que estos tipos podrían sacar un EPIC de dos horas cincuenta a partir del autógrafo de Tolkien a un admirador en una servilleta!

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Cómo se consigue extender una novela de unas 300 páginas a tres pelis de 150-180 minutos cada una? Ahora que tenemos la primera entrega, conocemos la respuesta. Dos técnicas. 1.- Meter un montón de incidentes conexos a la historia principal que están en relatos secundarios de Tolkien, o si no directamente inventados por los propios guionistas, que vive Dios no será la primera vez que un guionista se sacará cosas de la manga para llevar una peli al cine. Y 2.- Decompressive storytelling a mansalva, la misma plaga que azotó y todavía viene azotando a los cómics desde los '90s en adelante, que al principio era para darle una cualidad más cinematográfica al cómic (¡oh, ironía!) y acabó transformándose en un recurso sacacuartos que so pretexto de "hacer más fluida la narrativa", extendía una sola historia por seis grapas en seis meses al hilo para compendiarlas en su resultado final, EL TOMO, y vendérsela doblada y dos veces a los fanáticos (funcionaba mejor antes de las descargas de Internet, en todo caso). Leñe, y pensar que la invención de la elipsis en narrativa fue uno de los más grandes progresos de la literatura universal, si es que ustedes los humanitos están emperrados en involucionar de regreso a la ameba. ¿El resultado? Según los críticos blogueros de toda la vida, una mugre. Pero sabemos por qué lo dicen. Es la precuela de una de las pelis más bienamadas del siglo XXI, las pelis que todos los frikis aman porque salir del closet y proclamar SOY FRIKI se hizo respetable gracias a ellas, así es que todo comentarista que quiera dárselas y ser alguien en la blogósfera ahora tiene que tirar a partir "El Hobbit" por principio, porque no es "El Señor de los Anillos" ni tiene su mismo nivel de impacto. Frente a eso, partamos por lo obvio. No estamos ni de lejos una adaptación literal de la novela original tolkieniana (bueno, de un tercio más o menos de ella), aunque sea por la hipertrofia narrativa a cuanto nivel se le puso a tiro a los guionistas. Si hemos de evaluar esta peli no es por su fidelidad al material literario de base, que es relativa en el mejor de los casos, sino por su capacidad (o incapacidad, a según) para hacer lo que toda cinta épica debe hacer: proporcionarnos una experiencia BIGGER THAN LIFE, sentirnos por un minuto transportados a un universo paralelo en donde tú puedes ser un gran héroe, el bien y la nobleza triunfan, y el mal y la bellaquería encuentran su justo y merecido castigo. Como la vida misma, vamos. Y en eso, "El Hobbit" lo consigue. Aunque más con un "logrado" o un "bien", que con un WHOAAAAA WHAT THE SHIT OHMYFUCKINGGOD WHAT A MOVIE!!! Las comparaciones son odiosas, pero es inevitable que tengamos el referente de "El Señor de los Anillos" al verla, al igual que teníamos el referente de "La guerra de las galaxias", "El Imperio contraataca" y "El regreso del Jedi" cuando salió "La amenaza fantasma" (aunque en ese caso la precuela tenía muy poco de rescatable en sí, trilogía original o no trilogía original de por medio). Pero si nos olvidamos por un rato que estamos ante lo que técnicamente es una precuela (la novela original no lo era, era "El Señor de los Anillos" la que era secuela, pero como las pelis se hicieron al revés...), tenemos una historia buena en general. El esquema de la misma es más o menos el de todos los comienzos de aventura, con un prota bien asentado en su vida que por esto-o-aquello termina recorriendo el mundo y viviendo un montón de peripecias. A ratos la cosa es demasiado episódica y eso como que aburre un poco, pero ese defecto (inevitable, tratándose de una historia "de viajes") ya estaba en menor medida en la novela original. Hay secuencias que podrían haber sido apuradas con un poco de elipsis (¡leñe, si "El Hobbit" en dibus animados apenas duraba hora un cuarto y conseguía meter casi todos los incidentes importantes de la novela!), y otras que parecen encaminadas a desarrollarse en las dos secuelas que vendrán ("La desolación de Smaug" y "Ida y vuelta") [ACTUACIÓN FEBRERO 2015: El de la tercera terminaron llamándola "La batalla de los cinco ejércitos"]. También, cosa rara habiéndose dado espacio para un guión de casi tres horas, ciertas cosas no quedan bien amarradas, siendo la más descarada de todas por qué Gandalf eligió a Bilbo para la aventura (más adelante en la peli dice que fue porque le inspira esto-o-aquello, ehm, pero si uno reexamina la primera secuencia de la peli, nada de lo que dice Gandalf aparece en Bilbo ni por asomo, de manera que o quisieron poner a Gandalf como viejo ya medio chocheando, lo que puede ser por lo vejestorio que está el pobre Ian McKellen, o los guionistas simplemente usaron el kit-de-armar-guiones y no se preocuparon de retirar las sobras de pegamento de la maqueta ya armada). Pero en los momentos en que la peli se inspira, lo hace por todo lo alto. Puede que la secuencia de los gigantes de piedra salga sobrando en términos narrativos, ¡pero es que se ve tan cortaaliento en el cine...! Los momentos en que los personajes salen con algo asombroso, son realmente buenos (el trineo de conejos por ejemplo). Momentos cruciales de la saga como el encuentro entre Bilbo y Gollum están también muy bien narrados (ya sé, spoiler, leñe, pero es que óigale, si usted no ha leído la novela... ni ha visto los infinitos trailers... ni ha estado expuesto al hype...). Esos momentos vibrantes compensan para bien los tramos más morosos. La peli quizás no tenga tanta épica como "El Señor de los Anillos", pero por un lado es la precuela que lo inició todo, y la escala de la misión es bastante inferior a salvar un mundo entero, ni siquiera salvar un reino entero (reconquistarlo, más bien, pero no de un ejército enemigo sino de un dragón, que muy poderoso será, pero sigue siendo uno), pero si no tienes presente eso, entonces yo no sé en donde tenías puesta tu cabeza el día en que decidiste ir al cine a verla. En resumen, una peli solvente, que probablemente hubiera funcionado mucho mejor si se hubieran rodado en el orden original de las novelas en vez de haber partido por "El Señor de los Anillos", cuya sombra sauroniana es para desgracia de ésta, muy, pero que muy larga.

-- ¿Encaja bien esta peli con la trilogía original? La respuesta es sí. Le hicieron un montón de adiciones a la historia, incluyendo una escena completa con Christopher Lee y Cate Blanchett para hilvanar, lo que es un gran acierto. Lo que en la novela original era una aventura aislada (en un primer borrador de Tolkien, la novela ni siquiera se ambientaba en la Tierra Media, y se mencionaban lugares como China...) y sin mayor repercusión dentro del universo narrativo, acá aparece como algo más interesante. Es una simple misión para conquistar un tesoro y refundar un reino enano, ¿cierto? Por un lado, sí. Pero por el otro, la idea de que vuelva a surgir un reino enano poderoso obviamente cambiará los equilibrios geopolíticos, y eso la peli lo discute bien. Como bien se lo espetan a Gandalf, no esperaba que su pequeña cruzadita con una bandita de enanos iba a pasar desapercibida, ¿verdad? Esa sensación de que lo que ocurre en primer plano tiene más trascendencia de la aparente, y que se están cocinando cosas en la trastienda, la peli lo logra muy bien (la larga sombra de "La amenaza fantasma", sí, pero mucho mejor hechito aquí). Estamos a la espera de ver cómo resuelven esos tópicos y empalman todo con la trilogía original en las otras dos pelis que faltan para completar esta primera trilogía, pero si eres uno de esos humanitos que se la ha pasado la última década bajo una roca y nunca ha visto una de las tres pelis, puedes partir por acá y todo va a fluir naturalmente hacia allá (supuesto de que no la caguen con las otras dos entregas, claro). Por cierto, dicho sea malintencionadamente de paso, es sintomático que Peter Jackson jugó a la segura, y tramó la historia casi como una especie de remake bastardo de "La Comunidad del Anillo", como puede observarse haciendo un paralelo entre ambas: 1.- Prólogo épico, 2.- Escena en Hobbiton que empuja la aventura, 3.- Primeras batallitas, 4.- Encuentro clave (con Aragorn en la otra, con un mago aquí), 5.- Batallita en donde los protas se salvan in extremis, 6.- Escena cortesana con los elfos, Hugo Weaving incluido, 7.- Escena de peligro en las montañas, 8.- Batalla en el mundo subterráneo, 9.- Traca final. ¡Y funciona! Quizás por la vaga sensación de estar reconociendo una estructura familiar, vale, es una solución algo tramposilla, pero como dicen, si funciona no lo toques. Vamos a ver ahora si "La desolación de Smaug" sigue la misma estructura de "Las Dos Torres", lo que sería de esperar si consideramos que con el ataque de Smaug la novela original sube bastantes voltios de épica, igual que con la Batalla del Abismo de Helm en "El Señor de los Anillos". A esperar hasta 2013 para salir de las dudas.

-- El nivel de realización es tan lujoso y superlativo como la trilogía original. Las actuaciones son memorables de la primera a la última. Martin Freeman toma muy bien el relevo de Ian Holm como un joven Bilbo (seriously: el parecido de manierismos resulta espeluznante), salvando bien la papeleta en un rol que, como decíamos, el guión no termina de cuadrarlo a la hora de definirlo. Ian McKellen vuelve a disfrutar su rol de Gandalf el mago que viene y se va el muy cabrón, aunque el cansancio de una década después empieza a sentirse. Andy Serkis vuelve a robarse la pantalla en sus escasos minutos (bueno, no tanto, decompressive storytelling, ¿recuerdan?) de aparición como Gollum. Cate Blanchett como Galadriel por su parte es un aporte mucho más significativo que en "La comunidad del Anillo", además de una escena muy enternecedora con Ian McKellen que parece casi de romanticismo caballeresco medieval. Entre las adiciones que no estaban en "El Señor de los Anillos", Ken Stott se lleva escenas muy emotivas como Balin (leñe, que es el único de los enanos mencionado por nombre aparte de Thorin en el prólogo), el obligado personaje medio mentor, en este caso entre los enanos. Pero entre los nuevos el que se lleva la palma es Richard Armitage como el rey Thorin Escudo de Roble, dando muy bien el tipo como ese personaje al que sabemos heroico y que está luchando por una causa justa, pero en el cual podemos adivinar demonios interiores y un inquietante lado oscuro que suponemos veremos desarrollado en las secuelas (también se robaba la escena en la novela original, dicho sea de paso, y en la novela es imposible no sentir un poco de pena por él). Thorin es probablemente el personaje mejor desarrollado de todos, el que menos se siente como un arquetipo y más se siente como un personaje completo, y si bien es cierto que el guión ayuda y mucho, también Richard Armitage pone bastante de lo suyo. He escuchado quejas de que los enanos no están tan caracterizados como para distinguirlos unos de otros, pero se lo perdono porque este problema venía de la novela original (aunque bueno, quizás podrían haberlo corregido mejor, considerando la cantidad de escenas metidas con fórceps). Por cierto, la caracterización de los enanos a ratos me rechinó: alguno por ahí no dejaba de recordarme a un guerrero Klingon en la serie original de Star Trek, pero en fin, no podía ser perfecto tampoco. La fotografía es espectacular, y dato para la trivia, parte importante de la misma es obra de Andy Serkis, ya liberado de sus obligaciones como Gollum, y que parece andaba merodeando por ahí el día de contrataciones. El soundtrack de Howard Shore es correcto, aunque se resiente un poco de las odiosas comparaciones con su majestuosa banda sonora para "El Señor de los Anillos" (el de acá es algo más folk, incluyendo la canción de créditos final, lo que es congruente con la escala épica menor, pero ya sabemos que nunca faltan los ambiciosos inconformistas siempre ávidos de MÁS Y MÁS Y MÁS Y MÁS...). En resumen, tenemos una peli que no está llamada a tener el mismo impacto que "El Señor de los Anillos" original ni alcanza sus mismas cumbres, pero que encaja bien con la trilogía original y además es cine de aventuras del bueno, del de toda la vida. Aunque con media hora menos hubiera quedado mucho más redonda, eso sí.

IDEAL PARA: Ver una adaptación relativamente digna de "El Hobbit" y una digna peli de aventuras en general.

domingo, 7 de enero de 2007

"Lo que el agua se llevó" (2006).


-- "Flushed Away". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: David Bowers y Sam Fell.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Hugh Jackman, Kate Winslet, Ian McKellen, Jean Reno, Bill Nighy, Andy Serkis, Shane Richie.
-- Guión: Dick Clement, Ian La Frenais, Christopher Lloyd, Joe Keenan y William Davies, basados en una historia de los dos primeros, y de Peter Lord y de Sam Fell, con material adicional de David Bowers, Robert Nelson Jacobs, Sam Fell, Simon Nye, Paul Fisher, y Tim Sullivan.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams.

-- "Lo que el agua se llevó" en IMDb.
-- "Lo que el agua se llevó" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Oh, that Englishmen... In London, the city of the... oh, I'm sorry. En castellano ahora: En Londres, la ciudad más cool de la Pop Culture, una familia se va de vacaciones y deja a su lindo roedor con una provisión chanchérrima de comida. Bien llena la panza, el roedure sale a living la vida loca, paseándose con las muñecas de su pequeña ama, tocando música inglesa a todo volumen, etcétera. Hasta que por el caño sale, estalla, revienta... otro roedor. Pero éste es "de la baja", no es "gente como uno", no es de clase, ya me entienden... El little lord trata de deshacerse de la incómoda, sucia y eructante presencia rival, y en su cometido, sólo consigue él mismo terminar en un poco placentero viaje aguas abajo por el drenaje. Y lo primero que ve es... ¡¡¡YIAGHHH!!! ...una babosa chillona. Corriendo a perderse, descubre una entera ciudad de roedores en el subsuelo, cualesque los mutantes de Futurama. Buscando la manera de volver a la superficie, da con una ratona de formas voluptuosas, pero de genio insufrible, y se ve involucrado en la guerra de ésta contra un grupo de mafiosos que buscan un rubí, sin saber que, además, los malos malosos han diseñado the perfect plan para un genocidio que haría quedar a Hitler como un simpático niño mataperros.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Se suponía que esta historia iba de ratones piratas o algo así, pero considerando el nulo éxito de filmes de piratas en los últimos tiempos (léase "¡Piratas!" de Roman Polanski, o la inenarrable "La pirata" de Renny Harlin con Gena Davis), nadie le dio boleto a la iniciativa; y cuando "Los piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" se forró en dólares, hubo que cambiar el concepto. Quizás por eso los villanos de este filme son tan... er... ¿cómo decirlo...? Déjenme espectorar un poco y de ahí les muestro la bola de pelos: considérenlo una opinión de su seguro servidor el General Gato. Pero volviendo a lo nuestro: llegó la hora y Dreamworks tenía que tener un éxito para la temporada, así es que le dio el vamos al proyecto. El resultado fue un fracaso, porque digámoslo con franqueza, medio filme es un bodrio, y el otro medio filme tiene chistes tan ingleses y música tan inglesa, que estalló como un petardo mojado en la taquilla yanki, que como se sabe, es la mitad de la recaudación mundial de cualquier película que aspire a blockbuster.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una historia que va de menos a más. A pesar de que la premisa inicial tiene un cierto ingenio, y hasta un regusto a clásico literario (en el fondo es una variante de la vieja historia de "El príncipe y el mendigo" de Mark Twain), alimentado por el carácter elitista y flemático del roedor gentleman inglés que protagoniza, lo cierto es que la primera mitad del filme es clorofórmica, hasta el punto que uno puede buenamente preguntarse hacia dónde demonios conduce la trama, en particular considerando que el guión sigue el manual al pie de la letra (chico se pierde, chico encuentra chica, chico se pelea con chica, compañeros desunidos a la fuerza comienzan a empatizar)... La segunda mitad, en cambio, a medida que los protas se acercan al objetivo final, se hace más entretenida y llevadera, y la secuencia final, sin ser la Summa Theologica de la espectacularidad, es un cierre más que digno para el filme.

-- Los chistes ingleses. En una taquilla uniformizada al gusto de los yankis, es refrescante encontrar con una película cuya música es mayoritariamente inglesa, incluyendo punk, brit-rock... Y en la cual los chistes estén ajustados al carácter inglés, además. Imperdible la escena en la que el prota se dispone a ver un DVD con un roedor muy parecido a James Bond...

-- Las babosas. De lejos, siguiendo la estela abierta por la ardilla Scratchy en "La era del hielo" y secuela, estos secundarios sin hilación con la trama se roban la película por todo lo ancho. Su primera aparición es estupenda, y su afán por acompañar musicalmente las peripecias del protagonista con baladitas Presley's style es un lujo. Las babosas de "Lo que el agua se llevó" entran así en la rara categoría de personajes secundarios por las cuales vale la pena verse una película entera sin otros elementos demasiado distintivos.

IDEAL PARA: Ver los números musicales de las babosas (bizarro, ¿verdad?).

Seguidores