11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 5 de junio de 2016

"Carol" (2015).


-- "Carol". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Todd Haynes.
-- Actuación: Cate Blanchett, Rooney Mara, Kyle Chandler, Sarah Paulson, Jake Lacy, John Magaro, Cory Michael Smith, Kevin Crowley, Nik Pajic, Carrie Brownstein, Trent Rowland, Sadie Heim, Kk Heim, Amy Warner, Michael Haney.
-- Guión: Phyllis Nagy, basada en la novela de Patricia Highsmith.
-- Banda sonora: Carter Burwell.

-- "Carol" en IMDb.
-- "Carol" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Rooney Mara y Cate Blanchett se encuentran en un restorán y se sientan y empiez... an... a... conv... versar... oh my fákin... god... no-plís... ¡Si no se están presentando mutuamente y el trailer nos decía que la cosa iba de ella-con-ella, entonces quiere decir que la cosa está partiendo por el medio/final, y por tanto, VIENE TODAVÍA O-T-R-O PELUTUDO FLASHBACK CÓMO-LLEGAMOS-HASTA-AQUÍ! Seriously, el cine tiene que dejar esa maldita manía, AHORA-YA. El caso es que la escena muestra que las cosas están cold-cold-cold blablablá, saquen pañuelitos, etc. Y la cosa vuelve en el tiempo a... ¡¡¡LO SABÍA!!! ¡¡¡LO SABÍA!!! ¡¡¡ES CON FLASHBACK LA COSA!!! Vemos que la Rooney Mara trabaja en una multitienda, o lo que sea su versión en los tiempos (es una "peli d'época", y la época es como los 50s, pero no los 50s Elvis/Dean que todavía falta, ni tampoco los 50s suburbia/watchTV/honeyI'mHome, sino más bien esos 50s que todavía son finales40s, para que nos entendamos), y, ya lo decíamos, la Rooney Mara trabaja en una multitienda, y aparece la Cate Blanchett en esos roles de pija medio histérica que se le dan tan bien a medida que madura la señora (creo que lo dije en otro posteo aquí en Cine 9009. 50 en 2019. Siéntanse viejos, eso creo que también lo dije). Y el caso es que la Blanchett empieza a hacer preguntas y preguntas y preguntas, y la Rooney como que igual le contesta, pero... too profesional. Y a la Blanchett, ¡ups! se le quedan los guantes en la tienda (en la época, las señoras bien usaban guantes, recuerden. Y sí, nena, te creo que se quedaron así de pura pajarona fijaté). Y bueno, por aquello de perfilar personajes y tal, vemos que la Rooney tiene con el agua cortá al noviecito, y además d'eso,
hay un fotógrafo que le hace los corríos a la chica, pero ella no, que se escurre y tal. Bueno, así sabemos que a la Rooney le va también la fotografía y eso. Ah, y por el otro lao la Blanchett, que es la famosa Carol del título, vemos que está atravesando por un divorcio y ella y el maridito se llevan a matar el parcito, porque los 50s eran MACHISTAS y tal (porque ESO es heteropatriarcao, y lo de ahora, pura quejumbre de feminazis pasás de histeria). Yyyyyy volviendoalosguantesdemarras. El caso es que la Rooney le envía los famosos guantes, y la Blanchett aparece para agradecerle por lo buenita que es y tal, y te voy a recompensar con una invitación. A estas alturas del partido ya la cosa se pone un poco creepy, pero la Rooney va y too. Y entre conversa y conversa, resulta que ambas descubren el fuego incendiario de los corazones abrazándose y abrasándose y se levantan y van a un motel y lo incendian con las llamas de su pasión y se dedican a una vida de decadencia y corrupción moral que HAHAHÁ no, estoy bromeando otra vez. No, no es esa clase de peli. No, lo que pasa es que ambos quedan de amiguis así de amiguis, pero ná más. Lo que no impide que la Blanchett decida invitar a la Rooney a su choza/mediagua/ruca a pasar la Navidá, así de ná. Por el camino, la Rooney decide tomarle fotitos a la Blanchett, la Carol decíamos (no, no ESA clase de fotos, malpensaos. Que de ésas, en esos años, se los tomaba la Monroe y la Page). Y ahí ya la cosa se va poniendo más creepy. Y más aún cuando en Navidá se aparece el mariíto y tal, y pone mala cara. Y ahí nos vamos enterando de que la Blanchett, parece que tiene su pasaíto como depredadora porque igual, no es como que sea la primera vez que le gusta rodearse de chicas y tal. Y... buenoooooo... son los 50s. La era en donde ser lesbiana era una enfermedad mental que tenían que meterte electrodos en el cerebro y lobotomizarte. De manera que lo que viene dezpué no es una alegre peli softcore, sino... ¡¡¡DRAMA!!! ¡¡¡LÁGRIMAS ESCURRIENDO POR LAS MEJILLAS!!! ¡¡¡MUSIQUITA DE PIANO!!! ¡¡¡MI OSCAR, PLEASE!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

2015 fue el año en que dos pelis intentaron copar el mercado de "peli artsy pero-no-demasiado artsy" con temática de identidá sexual. Una fue "La chica danesa". La otra es "Carol". Irónicamente, ambas en development hell durante una cantidá de años. La cosa partió con una novela de Patricia Highsmith, lo cual ya de por sí promete si se considera que la buena señora era su tanto mórbida para escribir (ella creó al sociópata gay Ripley, personaje varias veces adaptado al cine, y Hitchcock rodó "Extraños en un tren", probablemente una de las más gays de la carrera del gordo ése, adaptando y mejorando de paso otra novela suya). La novela publicá como "El precio de la sal" en 1952 bajo seudónimo causó escándalo, no tanto porque fuera de lesbis la cosa (que sí era materia de escándalo, pero existían su multitú de novelas "d'ésas" que eran más o menos como el porno de interné hoy en día, o sea, escritas no artsy sino for-the-trade y así como pa' desahogo del momento), sino porque al final... afírmense... (y no, no voy a decir si novela y peli terminan igual o eso sería un spoiler de la peli), al final en la novela, figúrense... ¡¡¡LAS LESBIS NO RECIBEN SU CASTIGO!!! ¡¡¡YAHVEH NO ENVÍA UN RAYO PARA FULMINARLAS POR SU DEPRAVACIÓN!!! ¡¡¡NO TERMINAN CURADAS DE SU LESBIANISMO POR LA LARGA Y ERECTA VERGA DE UN VARÓN!!! Recordemos que era la época en donde Ian Fleming escribía una novela Bond y lesbi que se le ponía en el camino, lesbi que curaba (en 1964, en la peli "Goldfinger", el lesbianismo de Pussy Galore, el personaje de Honor Blackman era sólo implícito por un tema de censura, pero en la novela...). Bueno, el caso es que andando el tiempo, empezó a rondar la idea de adaptar esta novela. Como medio siglo, queremos decir con "andando el tiempo". O sea, para cuando la cosa ya no era tan rupturista ni ná. Joder, que en el camino se han estrenao cosas como "Shortbus" que son mucho más al hueso (aunque, bueno, pelis como ésas siguen siendo underground, vale). Por allá por 2011 se pensó en Rooney Mara para el rol de Therese (la pareja de la Carol del título, o sea, de la Blanchett), que en esa época venía saliendo de "Los hombres que no amaban a las mujeres", pero no quiso. (Y por suerte el teléfono no lo contestó su hermana Kate Mara. Que la Kate Mara no sólo es peor actriz que la Rooney Mara, sino que además, proyecto en donde ella se mete es proyecto que acaba gafao. Seriously, revisen su filmografía y televisografía, y tiemblen. Por algo en "The Martian" la sacaron lo justito y menos). Caída la Mara, la siguiente opción era Mia Wasikowska, y POR SUERTE esa opción también se cayó (aunque la Washonoska después hizo su propia peli sórdida, en concreto "Lazos perversos"). Entre tontera y tontera, se subió Todd Haynes a dirigir, hombre que algo se le daba el cine filogay de época, como que tiene "Velvet Goldmine" y "Lejos del cielo" en el currículum (así es que está pintao para un remake hotter and sexier and gayer de "300"). Y, sorpresa, la Rooney Mara volvió a estar disponible, y AHORA SÍ QUE SÍ (en particular, dice la rumorología, después de saber que la Carol iba a ser la Cate Blanchett, y a la Rooney se le pusieron blanquitos los ojitos. Hmmm... ¿era sólo actuación...? Bueno, está en una relación heteroestable desde 2010, dicen, así es que...). En fin, en qué estaba. Ah, sí. Rodar que son dos días. Y luego, estrenar la peli. Con aclamación crítica prácticamente universal. Una taquilla más o menos rendidora (costó 11 millones de dólares, recaudó 40). Y sus buenas 6 nominaciones a los Oscares, aunque sintomáticamente, no a Mejor Peli (y eso que ahora son 10 ahí, y fue el año en que hasta un muermo como "Puente de espías" quedó en el decemvirato). Y llevándose cero patatero para la casa (irónicamente en donde tenía mejores opciones, en Mejor Vestuario, ganó... "Mad Max: Furia en el camino". Y no que no se lo merezca, que cuesta ver diseño de vestuario cuando el vestuario son cuatro piltrafas apocalíticas, pero el vestuario de "Carol" estaba simplemente increíble, sin irse por esa cosa tan de princesa-de-época como "La cenicienta" por ejemplo). Y sobre todo, lo más importante: ¿gustó por acá por Cine 9009? Porque una cosa es que le hagas caso a los Oscares, que en el fondo todos sabemos que es tontería, y otra muy distinta es hacerle caso a Cine 9009, lo que muestra que eres una persona seria, distinguida, y cerebralmente sobria. Bueno, ya acabo de deslizar que el vestuario me gustó (mierda, me estoy poniendo gayer. Voy a tener que volver a ponerme pelis de Chuarzenéguer para machizarme de nuevo. Hmmm... pensándolo bien... una en donde no muestre pectorales, para machizarme bien, eso es). Pero en fin, aparte del vestuario...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos de la base de que la historia de fondo es HARTO menos rupturista de lo que era cuando se publicó la novela hace ya SEIS DÉCADAS Y MEDIA atrás. No es que el cine comercial acepte a las lesbis así con los brazos abiertos ni mucho menos. Por no aceptar, no acepta ni a las hétero, ya que estamos. Ya vimos la polvareda que se armó cuando en "Mad Max: Furia en el camino", Imperator Furiosa era un PERSONAJE en vez de ser la COMPARSA del prota, o que la prota de "El despertar de la Fuerza" fuera, joer, una mujéh... (¿una mujer, protagonizando Star Wars? Pero, ¿qué mierda se habrán fumao éstos? ¿lo mismo que los guionistas de "Lara Croft: Tomb Raider" o de "Catwoman"? Bueno, también la chica era una Mary Sue de cuidao, vale, mira que aprender a dominar la Fuerza en dos cómodas lecciones, ni Gokú aprendiendo el kamehamehá óigale... pero era Daisy Ridley, leñe, y yo le perdono too, incluso hasta que pertenezca a la raza humana en vez de ser una linda felina). En fin, en este contexto, las pelis con chicas todavía siguen siendo ghetto. Pero aún así, el colectivo LGBT tiene bastante más presencia de lo que tenía hace medio siglo atrás. Es cierto, si aparece un gay, es todavía en "situaciones de gay" y tal, o sea, con el estigma a cuestas, pero medio siglo atrás, ni eso (pelis como "El Halcón maltés" o la mencioná "Extraños en un tren", incluyen personajes gays, sí, pero por aquello de la censura y el Código Hays debían hacerlo de manera tan sibilina, que o estás atento a las señales, o se te va el subtexto). En fin, la historia es harto menos rupturista que hace medio siglo, y de hecho, la idea de que una peli con un romance sáfico pueda postular a un festival tan carcamal reaccionario como los Oscares (aunque pierda) ya sugiere el cambio de vientos. ¿Cómo podía entonces adaptarse bien para el cine? La respuesta... COMO AQUÍ. Porque la peli la protagonizan dos chicas lesbis, pero NO ES una peli estrictamente lesbi, sino más bien, un drama romántico cualquiera, pero en donde los dos protas dan la casualidá de ser dos chicas en vez de "boy meets girl". De hecho, para que funcione, tienen que adaptarla en la época de la novela en vez de traerla al presente, como a veces se hace, justamente porque todo el conflicto de fondo hoy en día carecería de sentido (no es que las chicas lo pasen bien en 2015 por ser lesbis, que todavía quedan bolsones de cretinos idiotas gastaoxígenos que piensan que los gays son infraseres o algo así, pero no es como que si sales del closet va a ser la muerte social para tí, lo que justamente es el conflicto principal de la peli). De esta manera, la mayor fortaleza de la peli es evitar todo lo posible lo discursivo, esa cosa de "mira, pobrecitas lesbis, lo mal que lo pasan, ¡¡¡NO DISCRIMINARÁS!!!", y se limita a contar su historia. ¿Fortaleza, dije? ¿Que no predique a favor del colectivo lesb? Sí, fortaleza, dije. Porque si la peli hubiera sido d'ésas que te meten sermones por la nariz, en veinte años estaría desactualizá (por ejemplo "Filadelfia", que para 1993 era el big deal, pero que hoy en día resulta casi hilarante en su afán por subrayar que LOS GAYS TAMBIÉN SON PERSONAS, mensaje que para 1993 era relevante, pero hoy en día, con mayor aceptación social, como que se siente algo superfluo). Pero la peli no sermonea. En lo absoluto. Se limita al drama puro y duro, y de ahí saca su mayor fortaleza. Porque la mejor manera de luchar contra la discriminación y a favor de los derechos de los discriminados no es crear "episodios especiales" que digan lo muy especiales que son porque eso sigue siendo discriminación (positiva, pero discriminación), sino contando historias de ellos que sean lisa y llanamente eso, historias, y eso hace mucho más por crear aceptación y una sensación de normalidá, que el siempre aborrecible espíritu preachy por el cual, poniéndote en una situación de "SÉ CONSCIENTE O SÉ MALA PERSONA", al final hasta te dan ganas de ser más mala persona y too y discriminar a esos jodíos por eso, por lo tanto que te los venden como los buenos y los pobrecitos y tal. Con "Carol", insistimos, eso no pasa, y esa es la gran baza de la peli.

-- La realización es lisa y llanamente perfecta. La peli, bien mirá, no tiene mucho argumento. Es un drama romántico, pero un drama y no un dramón efectista, y por lo tanto, tenía que sostenerse en una buena realización y punto. Y por suerte, la peli lo logra. Partiendo porque la Rooney Mara y la Cate Blanchett tienen una química realmente inmejorable. La historia en el fondo es la de una salida de armario, la del personaje de la Rooney Mara (la peli se llama "Carol", pero la verdadera prota es Therese: el arco argumental de maduración es suyo y no de Carol), pero evitando la jodía trampa de que la chica es entera reprimía en una escena y de pronto es un derroche de sexualidá al siguiente, lo que tanto hace por hundir la credibilidá de otras pelis por el estilo. La peli establece en su primera mitad que Carol ya es bisex de antemano, además de un carácter quizás un poquitito depredadó, pero claramente ella es la lipstick, mientras que Therese, aunque al inicio no tiene mucha conciencia de que igual le van las mujeres y tal, se dan varias pistas de que en el fondo tiene instinto butcher (el corte de pelo, el carácter un poco más serio y reconcentrao, su tendencia a pasar de los hombres, el hecho de que aunque Carol invita a comer es Therese quien toma una foto a Carol y por lo tanto sutilmente la objetiviza, lo que por lo general es considerado una tendencia más masculina que femenina), de manera que cuando los dos personajes empiezan a relacionarse a niveles más profundos cada vez, la transición se siente perfectamente natural. Tiene su escena de sexo para que no se note pobreza, pero la justita y necesaria para la causa, sin abusar del pretexto. Y cuando estallan las dificultades porque DOS CONTRA LA SOCIEDÁ, la peli no explota bruscamente en un festival de dramones, sino que sigue con un tratamiento bastante realista y para nada efectista del asunto. Too eso, apoyao por una recreación de época simplemente impecable, entre el vestuario, las escenografías, y los detalles. Por ejemplo, es posible perfectamente seguir a grandes rasgos el paso de los meses, y sabemos que la cosa va entre 1952 y 1953, no porque nos pongan esos siempre socorridos y facilones cartelitos sobreimpresos sobre la imagen, sino porque determinados detalles aquí y allá (las elecciones presidenciales, la Navidá, la toma de mando de Eisenhower) van mostrando cuánto tiempo ha pasao y en qué época del año estamos. O sea, en definitiva, ESTAMOS EN UNA PELI QUE EXPLOTA A CABALIDÁ TODAS LAS HERRAMIENTAS DEL CINE PARA CONTAR SU HISTORIA, en vez de ceder a las sucesivas potenciales trampas del relato fácil y subrayao. Y eso en definitiva ES cine, el cine que nos gustaría ver un poquitito mejor representao en las salas, no sólo frente a la invasión irrefrenable de los blockbusters, que también los queremos en las salas, por supuesto, no digo que no, pero que parecieran coparlo too por estos días... y no sólo frente a ellos, decía, sino también frente a esas comedietas románticas de mierda de Jólivu en donde una chica como tú querida pero con peazo trabajo conoce a un masho con tremendos pectorales y sin camisa que viene a arreglarle la vida después de un poquito de conflicto weón. Y también, frente a ese otro cine, ese cine arte pretencioso y ramplón, y en última instancia simplón y coñazo, pero que algunos culturetas y hipsters insisten que es arte y blablablá y tal.

IDEAL PARA: Ver una de las más potentes historias románticas que ha creado el cine en los 2010s.

jueves, 19 de mayo de 2016

"Conspiración y poder" (2015).


-- "Truth" (título original en inglés), "Sólo la verdad" (título en Argentina), "La verdad" (título en España). Australia / Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: James Vanderbilt.
-- Actuación: Cate Blanchett, Robert Redford, Topher Grace, Dennis Quaid, Elisabeth Moss, Bruce Greenwood, Stacy Keach, John Benjamin Hickey, David Lyons, Dermot Mulroney, Rachael Blake, Andrew McFarlane, Natalie Saleeba, Noni Hazlehurst, Connor Burke.
-- Guión: James Vanderbilt, basado en el libro de Mary Mapes.
-- Banda sonora: Brian Tyler.

-- "Conspiración y poder" en IMDb.
-- "Conspiración y poder" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cate Blanchett va a una oficina, y parece un pokito medio pa'llá, quizás porque la edá ya empieza a hacer lo suyo (seriously: medio siglo en 2019. Siéntanse viejos). Y entra a la oficina de un abogao, y la cosa va como de costumbre: a ver dígame qué pashó, estoy metía en lío pa're, hablemos de la cosa, blablablá. Y tenemos... tenemos... no, por favor, Bastet mía no por favor, no otra vez... ¡¡¡TENEMOS OTRO P*** FLASHBACK!!! ¿Qué manía le ha dao a las pelis ahora que to'as las hacen contás pa'trás? ¡Si no me interesa saber cómo llegaron hasta el final, de hecho NO ME INTERESA SABER EL FINAL ANTES DEL PRINCIPIO, y estos desgraciaos van y...! En fin. El caso es que la Blanchett participa en un medio ni peazo equipo periodístico, de ésos de serie de TV que te resuelven caso policíaco por semana. El del famosísimo 60 Minutes, ya puestos. Sí, ése. Esta es una de ésas de "basaos en hechos reales". Estamos en 2004, y viene la elección presidencial, con George W. Bush el Lesbailoiraquíes del Ritmo yendo a la reelección. El caso es que al equipo les llega un soplo désos. Que George W. Bush habría, figúrense... bueno... verán... no hizo el servicio militar. Niño malo. Que alguien habría movío palillos para que fuera a la Guardia Nacional de Texas, y luego ni pa'llá se habría presentao, el niñato (en la misma época en donde a otros yanketas de su edá los mandaban a Vietnam pa' ser masacraos por el Vietcón, pero claro, ésos eran los morenitos nigga/hispanou de Brooklyn, no el hijo de un ex senador de Texas que estaba tan conectao a las altas esferas que defendió a los republicanos durante Watergate, llegó a Director de la CIA, y luego a la Casa Blanca). El caso es que, moviéndose puaquí puallá, hablan con alguien que por trabajo tenía acceso a los documentos de los oficiales sirviendo en la Guardia Nacional de Texas, y que le entrega unas fotocopias así toas medias roñositas pero es lo que hay. El equipo periodístico hace la investigación, pide a peritos que evalúen el asunto, siguen otras pistas de Bush para ver en dónde coño estaba el nene hijitopapá, y... a lanzar la investigación. Porque, ¡horror!, el pijecito mintió sobre su servicio militar (lo que pue'e parecer moco 'e pavo, pero en un país en donde muchos veinteañeros que fueron a Vietnam eran votantes cincuentones, los que volvieron porque otros murieron en algún mugroso fango vietnamita, o terminaron en un campo 'e prisioneros sin Rambo/Norris que los rescatara, puej ke no es poco, ¿no?). Y, qué vino. ¿El desprestigio absoluto? ¿La tumba de las aspiraciones de Bush a la reelección? No, leñe, no. Que ya sabemos cómo acabó la cosa, tanto como sabemos que al final de la peli el Titanic se iba a pique (qué... ¿no lo sabías? ¿Que el Titanic se hunde? A la mierda contigo, por ignorante). El caso es que a Bush lo reeligieron, y désos papeles nunca más se supo. Y así le sigue yendo al mundo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pasá la época de la Segunda Guerra Mundial en donde los Yueséi luchaban por FREEEEEEDOOOOOOMMMMMM!!! en contra de los malvaos nazis porque, joer, pue'es ser un abusamujeres pedófilo descuartizacachorros con asiento en el Congreso y acciones en una petrolera en consorcio con una empresa de construcción, pero al final no eres tan malo porque "al menos no soy nazi", pasá la época ésa, decíamos, los Yueséi se han transformao en el matón pesao del barrio al que puede o no puede que sea un mal chato, pero en tu cumpleaños seguro que no lo quieres tener de invitao, por pesao. Bueno, es lo que tiene que los Yueséi tengan una actitud de tipo... de tipo... voy a citar la versión inglesa de "Amerika" de Rammstein, que lo grafica muy bien: "Will you do it? (No, I won't), Should you do it? (No, I don't), Could you do it? (No, I can't), Will you please me? (No, I won't), If you don't want me... (You'll get hurt), If you don't need me... (You'll get hurt), If you don't love me... (You'll get hurt), Fuck you is the magic word!!!". Pero pocos han graficado este imperialismo yanketa tan bien como George W. Bush, un tipo del cual no sabemos y quizás jamás sabremos si era un paleto puesto ahí como muñeco de intereses traseros, o era él mismo un tipo tan diabólicamente genial que consiguió que todos lo tomáramos por un tarao mientras sentó las bases del moderno New American Century, el proyecto geopolítico por el cual haces lo que quiere el gobierno del pueblo (de Yueséi, no el tuyo) por el pueblo (de Yueséi, no el tuyo) y para el pueblo (de Yueséi, no el tuyo), y por pueblo queremos decir los GRANDES INTERESES CORPORATIVOS, y si no te gusta , DRONE YOU is the magic word. En las elecciones de 2004 hubo un importante movimiento de gentes que lo quisieron fuera de la Casa Blanca, incluyendo el estreno de "Fahrenheit 9/11" por Michael Moore, por todas esas cosas que se han visto en documentales como "El mundo según Bush" y similares. Y, ¿adivinen qué? Los yanketas lo reeligieron. Al filo, pero lo reelegieron (50% de votos versus 48%, 286 electores versus 251, 31 estados versus 19 + Washington DC). En otra muestra de que una flor tan delicada como la democracia no funciona si la dejas en manos de paletos idiotas defensores del rifle y de los incestos con birra en los Montes Apalaches. (Bueno, después eligieron a Obama porque iba a ser un cambio, y... adivinen qué... la cosa siguió más o menos igual. Pero ahora con vaselina, por aquello de las cortesías, digo yo). En medio de ese movimiento de gente vino el asuntillo de los papeles ésos en que se probaba (o se supone que se probaba) que George W. Bush habría usao sus influencias para zafarse de ir a PRO PATRIA MORI en Vietnam. El asunto es que, finalmente, los papeles fueron cuestionados, y enterraron el asunto. Y no contentos con eso, además hicieron pupita al equipo de "60 minutos", y el equipo se fue básicamente por el caño. Por no hablar del follón judicial subsiguiente. Pero como los Yueséi son los países de los libros de memorias, la periodista Mary Mapes que fue el epicentro de too el juitreo escribió las suyas propias, con esos títulos tan bombásticos que tanto le gustan a la industria editorial anglosajona: "Truth and Duty: The Press, the President and the Privilege of Power" (no tengo idea si hay traducción al ezpañó, pero espero que hayan acortao la cosa, porque, leñe, 12 palabras en un título es indigesto, si por algo llamamos "Don Quijote", o más aún, el Quijote a secas, al libro ése que es "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", que palabras son 8 y ya cansan sin ser decena). Y compraron las memorias, y escribió el guión e hizo su debut directorial un tipo llamao James Vanderbilt. ¿Quién? Pues... el guionista de "Básico y letal", "El tesoro del Amazonas", "Zodíaco", "El ataque", "El sorprendente Hombre Araña", y su secuela. Sí, ése tipo decidió de pronto que lo suyo era el thriller político conspiranoico setentero. Y... tan mal olfato no tuvo, desde cierto punto de vista. O sea, se pegó castañazo padre (la cosa costó casi 10 millones de dólares, una miseria de presupuesto, pero no llegó a recaudar a nivel mundial ni seis millones), pero... pero... ¿adivinan qué peli se llevó al Oscar a la Mejor Peli en esa pasada? Bueno, no "Conspiración y poder", no, desde luego que no, pero sí otra peli de periodistas a la caza de la verdad: "Primera plana".

¿POR QUÉ VERLA?

-- "Conspiración y poder" es uno de esos castañazos absolutamente inmerecidos. La peli quizás podía haber sido mejor en varios respectos, pero no me cabe ninguna duda de que es mucho más sólida que "Primera plana", que se llevó el Oscar a la Mejor Peli por las molestias. Porque mientras que "Primera plana" es cine en la arcaica tradición de "Todos los hombres del Presidente" de que toos son corruptos y malvaos menos los heroicos periodistas que destapan LA VERDÁ, esta peli es mucho más crítica y cínica al respecto, mucho más actual y realista si se quiere. La historia en sí, es quizás un poco cliché: el periodista (o grupo de periodistas, mejor dicho) que mete las narices en LA VERDÁ, pasa a llevar a un poderoso demasiado poderoso, y luego viene too el acoso desde la mismísima maquinaria del poder para acallar ciertas verdades inconvenientes. Y sin embargo... no es tan así, al final del día. Porque al final, ¿cuál es la verdá? ¿Los papeles eran legítimos y se movió toa una conspiración para hundir a los críticos porque KAKA DEMOKRACIA Y KAKA TRANSPARENCIA, o bien los periodistas actuaron con demasiada premura y precipitación y dieron por buena una noticia a la que le faltaban un par de comprobaciones, o... peor aún... fue todo una maniobra de contrainteligencia para liquidar al periodismo disidente que, la peli lo apunta, ya se había anotao un tanto en contra de George W. Bush al exponer los abusos de Abu Ghraib? La peli se inclina por la primera respuesta, pero lo hace de manera sibilina, tanto que queda flotando la pregunta y la ambigüedad en el aire. El propio título original en inglés es decidor: se trata de la verdad, pero como decía nuestro bienamado Poncio Pilatos, ¿qué es la verdad? En ese sentido, la peli disecciona las enormes dificultades que tiene el periodismo, y por extensión las democracias modernas, para transparentar y exponer las corruptelas de los poderosos, los conectaos, los enchufaos. La peli acredita muy bien que en los 2000s se ha producío un cambio importante en el periodismo, y que ya no están los tiempos para que un heroico Clark Kent o el parcito ése de "Todos los hombres del Presidente" se las estén dando de salvadores de la verdad, la justicia y el American Way of Life: a través de la misma, vemos cómo el periodismo tradicional se está hundiendo por las presiones de los grupos corporativos, cómo la gente hace cada vez menos caso de la prensa, cómo la cultura de los blogs es una nueva e importante fuerza a ser tenida en cuenta (bueno, en 2004. Después llegó Facebook, Twitter e Instagram, e Internet volvió a ser la amiga petarda de siempre). ¿Por qué alguien entonces querría seguir haciendo periodismo investigativo tradicional, ser un Quijote contra molinos de viento? En el caso del periodista viejuno interpretado por Redford, la explicación es clara: es un periodista a la antigua usanza, que cree en los antiguos valores tradicionales de juego político limpio de toda la vida, y por lo mismo, la peli no se ahorra remarcarlo, es un dinosaurio carcamal que ya no tiene lugar en estos tiempos de la-imagen-lo-es-todo y de la información fast food. Y en el caso de la otra periodista, la Cate Blanchett, también nos explican: ella es una fulana que creció en un hogar abusivo, y por lo tanto, la cruzada de ella por la libertad y la justicia y el pastel de manzana de mamá es también, de cierta manera, un exorcisar los demonios personales, porque bueno, incluso en estos tiempos en donde a nadie le importa un carajo nada, siempre quedan esas almas desalienadas o desafectas que, por motivos personales, de alguna manera siguen siendo virutas en el sistema que te quiere cada vez más tonto y anestesiado. En ese sentido, el fracaso definitivo de la investigación (y sí, spoiler del final de la peli, pero ejke joer, está basá en hechos históricos, y además, todos sabemos que a George W. Bush lo reeligieron, y si eres tan ignorante como para no saberlo, entonces tírate a un pozo que no te necesitamos entre nosotros, zombi de TWD disfrazao 'e ser humano), el fracaso definitivo de la investigación, decíamos, se transforma en la metáfora de un fenómeno más profundo, de la decadencia e incluso, quizás, la extinción de los valores cívicos tradicionales y su reemplazo por la cultura del yo y mi metro cuadrao y lo demás que se pudra, del todo vale, del no estoy ni ahí. "Conspiración y poder", por debajo de su narrativa acerca de un caso periodístico (real), es también una acerba crítica acerca de cómo nosotros estam... er... no, me corrijo. De cómo USTEDES, HUMANITOS ESTÚPIDOS, están dejando que se les muera la democracia entre las manos. Cuando esa cancerosa finalmente se les difunte, no vengan a quejarse. Que yo, gato detrás de un teclado, a través de estas humildes líneas de blog, estoy tratando de advertirles, y además recomendarles una peli que aborda estos temas de manera bastante reflexiva e inteligente. Bola de malagradecíos.

-- La realización está bastante bien. Contra lo que uno podría esperar del currículum de James Vanderbilt como guionista (aquí es guionista y además debuta como director), el guión en sí está bien escrito y la dirección es bastante precisa, sin alardes ni grandes detalles, pero escueta y directo al grano, lo que potencia mucho la historia, por supuesto. El elenco actoral está más que bien, aunque por supuesto quienes se llevan la palma son el incombustible Robert Redford, puesto otra vez en primera línea por "Capitán América y el Soldado del Invierno", y su rol debe ser un comentario malicioso, considerando que actuó en "Todos los hombres del Presidente", 3a vez que la mencionamos, y de hecho su personaje puede ser visto, en un nivel meta, como una especie de secuela espiritual y contrapunto con esa peli, a la manera de los western crepusculares con pistolero-demasiado-cansao-pa'-seguir-disparando, y por otro lao una Cate Blanchett que estuvo bastante activa en 2015 (joer: "Knight of Cups", "La Cenicienta", "Carol", ésta, y ¡trece roles! en "Manifesto") y que aquí hace un rol similar al de "Blue Jasmine" (y en menor medida al de "Carol", no digamos que no, su tríada de roles bordes, por lo visto), pero cuyo personaje adquiere la suficiente profundidad emocional como para despegarse del cliché y terminar siendo interesante (aunque, admitámoslo... ¿hay algún rol que haya hecho Cate Blanchett, que haya resultado sin interés?). Y en el plano secundario, un Topher Grace alguna vez promisorio y ahora medio caído en desgracia, interpretando a un periodista investigativo, hace una excelente pareja con un Dennis Quaid siempre inmenso, un ex militar que ayuda al equipo de periodistas un poco porque alguien tiene que hacerlo, leñe. La química entre ambos es muy buena, y funcionan muy bien como beta couple (en el sentido no romántico, vamos. Que tengo que explicároos too, joer). En este caso, lo escaso del presupuesto juega incluso a favor de la peli, toda vez que brilla de mejor manera tanto el guión como los actores. En definitiva, una recomendada incluso aunque los temas de fondo de la peli, sobre los cuales hablábamos latamente en la parrafada anterior, sean un poco resbalosos.

IDEAL PARA: Todo el mundo. Seriously, esta peli necesita mucho más cariño del que recibió.

domingo, 26 de abril de 2015

"La Cenicienta" (2015).


-- "Cinderella". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Kenneth Branagh.
-- Actuación: Cate Blanchett, Lily James, Richard Madden, Helena Bonham Carter, Nonso Anozie, Stellan Skarsgård, Sophie McShera, Holliday Grainger, Derek Jacobi, Ben Chaplin, Hayley Atwell, Rob Brydon, Jana Perez, Alex Macqueen, Tom Edden.
-- Guión: Chris Weitz.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "Cenicienta" en IMDb.
-- "Cenicienta" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Después de aguantar la tortura china de un corto frozenxplotation, comienza la peli. Una ambientada en ese espacio genérico de contohada llamado Europa ¿medieval/renacentista/barroca/victoriana/mitteleurope? Bueno, ya sabemos. Que Perrault escribía lo suyo imitando lo que veía, y después, cuando el tiempo pasó, todo ese mundo quedó como hadas y duendes, hiperexótico, listo para depredadores como Tolkien para saquearlo. En fin. El caso es que en ese ecosistema florece una parejita formada por Ben Chaplin (¡leñe! No puede ser... ¡estaba vivo!) y Hayley Atwell (que Bastet la mantenga en su Santa Gloria, y qué alegría ser yo un mamífero), y que son una pareja tan perfecta que tienen una hija shúper en todo y tal. El caso es que, ya saben como va esto... la mami contrae esa misteriosa enfermedad victoriana que consiste en debilitarse y morir, y listo, ya nos cargamos un progenitor. Luego el papi, a pesar de estar enamorao hasta las repatas de su antigua domadora, decide casarse de nuevo igual porque... bueno... porque... por alguna razón. A saber. La nueva señora es Cate Blanchett, y considerando los roles que ha hecho la señora, es casi como para pegarse un tiro. ¡Joer, que te acabas de cazar con Elizabeth Spalko Galadriel Blue Jasmine! ¡Ten miedo, imbécil, ten mucho miedo! El caso es que sucede lo inevitable: que la jodía le hace la vida un infierno al masho, ella y sus dos hijas. Tanto así, que el tipo se larga y en un viaje, para las chalas (momento en el cual, dentro del cine, se escucha el llanto de uno o dos niños aterrorizados porque eso pueda sucederle a SUS propios padres. No kidding). Con su otro progenitor fertilizando narcisos (o alimentando tiburones, a saber), la chiquilla hijipapi se queda sola a merced de su madrastra y sus hermanastras (vamos, ustedes lo sabían, ¿no?). Y entonces la chica, quien entiende a cabalidad que el triunfo del BIEN y la JUSTICIA implican el exterminio completo y sistemático de todo rastro de maldad en el mundo, coge su Kalashnikov AKA-47 subfusil de asalto y, a la primera que la madrastra y las hermanastras miran feo, dice GO AHEAD, MAKE MY DAY, les mete bala entre ceja y ceja, y las despide con un cordial: BIENVENIDAS A MI CASA, POBLACIÓN: 3 MENOS. Y hereda todo, se busca un chico guapo con el cual follar, y vive feliz para siemp... no, mentira, estoy bromeando. Lo que pasa, una vez que la chica se queda sola, es que decide ENTENDERSE con su familia postiza, y SER BUENA con ellos. El gran momento OH-CRAP de la peli, por supuesto. Pero bueno, qué puede esperarse de una petarda imbécil que tiene de amigas a los ratones, a diferencia de la madrastra, que sabemos que es la buena porque ella tiene un gato (aunque después, en un clásico ejercicio de castración ideológica hollywoodense, al gato no lo dejan cumplir su destino natural de merendarse a esas ratamerdas que andan por ahí. Disney, tú antes eras chévere). El caso es que la madrastra, pobrecita ella, hace lo único en estas circunstancias: SURVIVAL OF THE FITTEST, la raza australiana debe dominar la Tierra, y vamos esclavizando a la infrahumana que cree en LA BONDAD y en LA MAGIA. Incluso, la chica termina durmiendo al lado de una chimenea y se tizna la cara, así es que la llaman Cenicienta, listo, hemos dejado caer el título de la peli, podemos terminarla, ¿no? Quiero decir, las fuerzas del bien han vencido (el gato, claro) y la hereje amigarratones ha sido castigada por su heterodoxia. Ah, que no. Que es una Disney. A ver, entonces viene que ella conoce al Príncipe, luego va a la fiesta, le hace ojitos la muy calentabragas, se deja la zapatilla cristal detrás (¿que la tiró de casualidad? A quién engañas, querida, trepamerda), y se queda con el Príncipe. Porque es MAGIA. Porque es PELI. Que si fuera la vida real, ahí teníamos a la Cenicienta explotada hasta que muera. Como se lo merece. Por ser amiga de ratones. Rata.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hay ciertas historias que son atemporales. El mito de la Cenicienta, por ejemplo. La patipelá trepamerda que, con ayuda de terroristas antisistema que quieren demoler el orden social establecido (esa hada madrina de porquería que no entiende de distinción de clases y tal), va y seduce al Príncipe con el poder de MIS OVARIOS, y llega hasta la cúspide. El cuento tiene más gracia cuando hablamos de Teodora, la puta que a punta de afilarse a Justiniano se transformó en Emperatriz de Bizancio. La carrera telenovelesca de Talía en los 90s era puro déstos personajes. Cámbiese rostrotiznao por boletera de Lotería en la calle, y tenemos el argumento de María Remedios. O María Mercedes. O María Juana. O qué se yo. El caso es que Charles Perrault escribió su propia versión de la historia, que prendió y tal. Los Estudios Disney le vieron potencial, y lo adaptaron. Eran los 50s, venían saliendo de los horribles 40s (seriously, ¿"Música Maestro"?, ¿"Saludos amigos"?, ¿"Canción del Sur"?). De hecho, "Cenicienta" de 1950 se transformó en el hito que resucitó a los Estudios Disney y les abrió la puerta, después del fracaso relativo de "Alicia en el País de las Maravillas", para su gran década dorada ("Peter Pan", "La dama y el vagabundo", "La Bella Durmiente" y "La noche de las narices frías", aunque ésta ya de 1961). Salto de medio siglo hacia el futuro, y nos encontramos con que la Disney apuesta a un remake/secuela/bastardización de Alicia, y le dan luz verde a "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton. La jugada tiene tanto éxito (ayudado por el 3D, digámoslo ya, porque la peli era más bien mugrosilla), que al final resulta que deciden darle luz verde a varios otros proyectos de remake pero con actores carnehueso. Y Angelina Jolie, que como actriz es estupenda, pero que es más hueso que carne por estos días, la pobrecita. Y esta moda llega justo ahora, en una época en donde los actores carnehueso actúan más que nunca frente a pantallas verdes, si no son ellos mismos pantallas verdes, claro (Andy Serkis, a tí te miramos). En 2014 comenzó el plan maligno disneyiano de dominación cinéfila mundial con "Maléfica". Ahora tenemos la siguiente entrega, que es la actual "La Cenicienta". Y ya están anunciadas "La Bella y la Bestia" con Emma Watson, "Mulan", "Dumbo" y "Pinocho". Por desgracia, no tenemos planes para una adaptación del Tío Remus. Joer, qué KKK sería tener un remake de "Canción del Sur" con Morgan Freeman... Ah, verdá. Que "Canción del Sur" ya no es parte del canon Disney. La industria de barrer bajo la alfombra, operando desde 1946.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Frente a una "Maléfica" que tomó la muy discutible opción de darle un aire moderniqui al guión, convirtiendo a la villana en una zorra empoderada feminazi en un mundo de HOMBRES KAKA, "La Cenicienta" optó por el camino exactamente contrario, el del respeto irrestricto a la tradición del cuento de hadas Disney de toda la vida. Es decir, lo opuesto de "Por siempre Cenicienta", esa mugre de Drew Barrymore que trató de presentar a una Cenicienta mashorra que... bueno, Drew Barrymore, ¿no? Aquí, en cambio, no tenemos ni un átomo o gota de ironía. Nada. Es lo que es. Y eso es justamente la mejor baza de la peli. Y la más divisiva, probablemente. Porque a quienes les de repelús el discurso carcamal de las pelis Disney, esta peli les va a caer como patánlaguata. Pero quienes quieran dejarse llevar por horita tres cuartos a un mundo de fantasía en donde todo es bonito y al final el bien triunfa sobre el mal, la peli es un dos pulgares arriba. Porque si hay una palabra para definir a esta peli, es BONITA. Es LINDA. Así, sin restricciones, y sin ninguna vergüenza. Así como sucedía con "Thor", el director Kenneth Branagh hace aquí también un trabajo alimenticio, de aportar su oficio y talento, cobrar el cheque, y salir para el lado discretamente. Vale por eso. En ese sentido, la peli no tiene ni un ápice de algo que podamos llamar originalidad. Pero por otra parte, Branagh es un tipo de formación shakesperiana, que sabe inyectar tanto fantasía como drama a la vena, y aquí lo consigue muy bien. Las escenas más dramáticas funcionan de maravillas, e incluso las escenas más romanticonas, habituales víctimas del pastelismo diabetes mellitus, también funcionan bastante bien, en eso de crear un aire de romanticismo irreal, que es a fin de cuentas a lo que veníamos al cine, ¿no? La dirección de actores es simplemente soberbia. Lily James como Cenicienta es todo un lujazo, muy lejana a esas chicas contratadas por carilindas que después no convencen a nadie en sus personajes (Liv Tyler en "Armagedón", por ejemplo). Frente a ella, Cate Blanchett se la pasa pipa interpretando a la madrastra, consiguiendo el milagro de que entendamos perfectamente sus motivaciones para la villanía... Y AÚN ASÍ LA ODIEMOS LA COSA PADRE LA MUY BITCH DESGRACIADA. Y cosa curiosa... ¡el Príncipe también funciona! Un tal Richard Madden, parece que actuó en la de Juego de Tronos o qué se yo (o actúa. No sé. No me importa. La tasa de masacre de personajes en esa serie rivaliza con Auschwitz). Todo eso sumado a un elenco de secundarios simplemente maravillosos, incluida una Helena Bonham Carter tremendamente borde como el Hada Madrina, que en la única secuencia de su aparición se roba la pantalla entera. Por su parte, Patrick Doyle, eterno colaborador de Kenneth Braga... er... Kenneth Branagh, eso es, y que compuso el interesante trabajo para "Thor" de 2011, aquí se manda un soundtrack tremendamente cumplidor, que evoca el aire de cuento de hadas, y que resulta vibrante en las secuencias más de acción. En definitiva, un estupendo cuento de hadas en pantalla, algo muy necesario en esta época desgraciada en donde si no es darkie tipo "The Dark Knight", pues no vale nada. En las pantallas debe coexistir todo tipo de cine, incluso estas fantasías escapistas, en particular cuando están hechas con un oficio más que notable, como es el caso aquí.

IDEAL PARA: Ver un cuento de hadas rodado como corresponde.

domingo, 23 de diciembre de 2012

"El Hobbit: Un viaje inesperado" (2012).


-- "The Hobbit: An Unexpected Journey" (título original en inglés), "El Hòbbit: un viatge inesperat" (título en catalán). Estados Unidos / Nueva Zelanda. Año 2012.
-- Dirección: Peter Jackson.
-- Actuación: Ian McKellen, Martin Freeman, Richard Armitage, Ken Stott, Graham McTavish, William Kircher, James Nesbitt, Stephen Hunter, Dean O'Gorman, Aidan Turner, John Callen, Peter Hambleton, Jed Brophy, Mark Hadlow, Adam Brown, Ian Holm, Elijah Wood, Hugo Weaving, Cate Blanchett, Christopher Lee, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Michael Mizrahi, Lee Pace, Manu Bennett.
-- Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson y Guillermo del Toro, basados en la novela de J.R.R. Tolkien, material adicional de J.R.R. Tolkien, ideas complementarias de J.R.R. Tolkien, y en general cuanta idea escrita en servilletas de mesa le pudieron adosar que viniera firmado por J.R.R. Tolkien.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en IMDb.
-- "El Hobbit: Un viaje inesperado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una época indeterminada, hace mucho tiempo atrás, dentro de este universo narrativo que a su vez no sabemos si es una época indeterminada hace mucho tiempo atrás de nuestro propio mundo, o bien una realidad paralela, o bien Nueva Zelanda. En dicho flashback vemos como los enanos tenían una chupicivilización cavando minas como un Codelco cualquiera, hasta que de pronto descubren esto-o-aquello, y su rey enano se enferma de ambición, codicia, deseo de oro... ¡Leñe, que se hace capitalista el desgraciao! Y con perfecta filosofía darwinista, resulta que cuando hay suficiente oro se viene así un tremendo especulador financiero llamado Smaug, que hace lo que todo especulador financiero de toda la vida hace: apoderarse de lo que ya está a sangre y fuego, echar a los anteriores, y decir "¡la destrucción creativa es el motor del capitalismo!". Y después echarse a dormir sobre sus riquezas, claro, sin preocuparse de los Occupy Wall Street porque esto es la Tierra Media, el mundo en donde todos son feudales y respetan las jerarquías en vez de nuestro mundo moderno. Salto en el tiempo a... Hobbiton. La aldea de los hobbits. Ahí vemos a Bilbo y a su sobrino Frodo (Elijah Wood harto más curtidito de cara que cuando tenía rostro de bebé para ESdlA), y Bilbo comienza a rememorar su aventura. Una aventura en la que Frodo todavía no estaba y por lo tanto el personaje no tuvo que pasar por recasting (en esta primera entrega a lo menos, que con too lo que se han inventao, pues quién sabe), y un Bilbo más joven que es otro actor (e Ian Holm, pataleta, vamos) es visitado por un tipejo cuyo modus vivendi es dedicarse a la industria de los fuegos artificiales, y que dice llamarse Gandalf. Este tipo va y le dice "¡oye, voy a cenar contigo a la noche, así es que tenme algo rico, y, ah, voy a invitar a una panda de gorrones a tu mesa! Hasta la noche, chaíto"... Tal cual. Con un par. Porque si hay algo que hacen los magos de la Tierra Media, es cagarse en la pobre clase media que lo único que quiere es que la dejen en paz. Y el tipejo éste cumple su amenaza: a la noche empiezan a aparecer uno por uno un montón de enanos que muy enanos serán, pero comen como sabañones los descriteriaos. Que le pelan la despensa al pobre Bilbo, que nada ha hecho para merecer semejante cosa salvo... como lo observa el desgraciao de Gandalf... "tenerle demasiado amor a la vida tranquila" o algo así. Toma ya, cabrón malparío, ¿qué tiene de malo quedarse en casita y no salir a ninguna parte ni meterse con nada ni nadie de este mundo? (Me rechinó cuando leí la novela hace más años de los que quiero confesar, y me sigue rechinando puesto en celuloide). Y como lo muestra la peli, se supone que cagarse sobre el pobre Bilbo, arrasarle la despensa, y ocuparle una noche en donde él podía tener otra clase de planes como salir con una grácil hobbita, machacársela con la última edición de Elfas Guarras Magazine o simplemente irse a la cama a dormir temprano, se supone que todo eso es GRACIOSO. QUE DEBEMOS REIRNOS DE LA DESGRACIA DEL POBRE WEÓN. En fin, el caso es que después de hacerle la putada, le extienden el contrato tipo para la aventura, porque si hay algo que los aventureros de toda la vida que van a cazar tesoros en plan Indiana Jones hacen, es llevar contratos tipos en donde estén establecidas todas las estipulaciones respecto de derechos, obligaciones, aportes, reparto de ganancias, y las inevitables cláusulas de exención de responsabilidad. (Seriously: estoy empezando a pensar que la Tierra Media es menos feudal y más capitalista de lo que pensaba). Al hobbit, maldita la gracia de ir y firmar para terminar, no sé, devorado por un lobo, cocinado por un troll o achicharrado por un dragón, así es que no firma. A la mañana siguiente, la casa está despejada. Todo limpio. No Gandalf, no enanos. Y entonces, cuando debería estar celebrando por patas, va el tonto, firma y sale corriendo detrás del grupo. Porque sí, porque la peli se llama "El Hobbit" y por lo tanto alguno de la raza tiene que haber para justificar el título, digo yo. ¿Cuántas aventuras más vivirán en esta peli? Unas cuantas, pero les daré una pista: quedan 45 minutos menos de peli. Seriously: para llegar al punto en que el hobbit se embarca en la aventura, debes aguantar tres cuartos de hora de metraje. Warren Ellis estaría orgulloso.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En una cátedra universitaria vivía un catedrático. No era una cátedra sucia y húmeda, llena de gusanos y olor a légamo: era una cátedra universitaria, y eso significa comodidad. ¿Quién la ocupaba? Un ínclito llamado John Ronald Reuel Tolkien, un soñoliento enamorado de los idiomas antiguos, las leyendas antiguas, la Inglaterra rural antigua y en general de cualquier cosa que tuviera más de un siglo de antigüedad en esos tempranos XX. Un tipo que había chocado de bruces con la Modernidad en las brutales trincheras de la WWI, y que al regresar había empezado a escribir historias entrelazadas entre sí por una mitología común. En medio de todo eso, por una razón u otra, en 1937 publicó una novelita infantil llamada "El Hobbit". Resulta que por razones bastante adivinables, esta obra terminó teniendo mucho más éxito que sus sesudos y secos estudios sobre los idiomas germánicos de la temprana Edad Media, y se abocó a la labor de una secuela, que fue "El Señor de los Anillos". El resto es historia. Por alguna razón nunca hubo adaptaciones de dichas obras al cine, pero una vez muerto en 1973, sus herederos descubrieron que había que comer, y por lo tanto vendieron los derechos. A finales de la misma década ya habían salido "El Señor de los Anillos" de Ralph Bashki, y una dupleta de pelis animadas del duo dinámico Rankin/Bass, "El Hobbit" y "El regreso del Rey" (sé que hay otras más, pero como no las he visto a la fecha, ni idea). El ostensible fracaso comercial de las mismas, sumado al hecho de convertirse en espantajo al ingresar a esa categoría espantapersonas que es "peli de culto", las convirtió en malditas no sólo a ellas, sino a la Tierra Media en general. El cine fantástico en general siempre había sido relegado a la categoría de cosa para cabros chicos, y no había mucho interés en la obra tolkieniana más allá de cuatro frikis. La losa pareció puesta con la decadencia definitiva del cine épico tradicional (que era más "para adultos", por regla general, o al menos de eso se convenció la Academia cuando repletó con Oscares la estantería de la gente tras "Ben Hur"), que con la inmensa explosión de los FXs en los '90s parecía cosa del pasado frente a cosas en donde se podía lucir más la animación por computadora, como la ciencia ficción o la acción ultrachula por ejemplo. Por alguna razón, alguien pensó entonces que era buena idea ir contracorriente y lanzarse a una adaptación épica de "El Señor de los Anillos", encargársela a un cineasta llamado Peter Jackson a quien nadie conocía (aunque quienes habíamos visto "Criaturas celestiales" podíamos tener algo de confianza viendo las escenas del mundo ficticio compartido del par de protas femeninas, que vistas en retrospectiva son como un preludio de lo que haría Jackson con la Tierra Media), en tres pelis en vez de dos, y a cruzar los dedos porque no se transformara en el Titanic del siglo XXI (o que lo hiciera en el sentido King Cameron en vez del hundimiento a pique, eso es). Y el milagro sucedió. No una sino dos, y tres veces. El final fue apoteósico: "El regreso del Rey" se transformó en la segunda peli más taquillera de la historia por detrás de "Titanic", y en la década siguiente todavía se mantenía porfiadamente en el Top Ten, siendo superada en la siguiente década sólo por "Avatar", "Los Vengadores", "Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2", y "Transformers 3: El lado oscuro de la Luna". Eso, por no hablar de igualar el récord histórico de "Ben Hur" y "Titanic" de llevarse once pelones dorados para la casa. Por alguna razón, los productores habían elegido empezar con "El Señor de los Anillos", y ahora que tenían una franquicia en que cada entrega superaba los 600 millones de dólares en promedio de ingresos (cifra rutinaria para un blockbuster de éxito hoy por hoy, pero en ese entonces una recaudación de órdago), se encontraron con el problema repentino de que no había cómo seguirla adelante. Después de todo, al final de "El Señor de los Anillos" el GRAN MAL es vencido, ¿no? (tengo entendido que Tolkien escribió apuntes para una eventual secuela ya sin elfos ni enanos sino sólo con los hombres, pero la perspectiva lo deprimió lo suficiente como para que nunca pasara de algunas páginas. Porque introducir una raza de gatos como Bastet manda estaba fuera de cuestión para el filólogo ése, parece). ¿Entonces qué explotamos? ¿Esa especie de puzzle de carnicero que es el Silmarillion? Probablemente no. ¡Entonces "El Hobbit"! Por alguna razón, no se pusieron manos a la obra de inmediato. Luego New Line Cinema pasó por problemas, y MGM que iba a poner fondos, estuvo a punto de irse a la quiebra y después se fue en derechura a la quiebra. En medio de eso iba a dirigir Guillermo del Toro ("El laberinto del Fauno", peli que tiene su qué de Tolkien, no me digan que no), pero después se aburrió de que la cosa no llegaba a ninguna parte, así es que se embarcó en la adaptación de "En las montañas de la locura" de Lovecraft antes de enterarse de que el tándem Scott/Lindelof se había embarcado en el vergonzante plagio de esa obra lovecraftiana IN SPACE que fue "Prometeo", pobre hombre... En fin, volviendo a "El Hobbit". Después de cincuenta millones de vueltas y circunvalaciones diversas, resultó que para que valga la pena la espera, la peli la vamos a sacar en dos... ¡no, quise decir, en TRES partes! Sí, leñe, una trilogía precuela completa a "El Señor de los Anillos" sacada de un texto que es más breve que cualquiera de los tres tochos que componen la otra obra... No quiero ni pensar en cuántas pelis va a salir "El Silmarillion" cuando traten de adaptarlo (¡la caída de Numenor! ¡¡¡EN CINCO PARTES!!!). O los doce tomos de la "Historia de la Tierra Media" ordeñados por Christopher Tolkien. ¡Leñe, que estos tipos podrían sacar un EPIC de dos horas cincuenta a partir del autógrafo de Tolkien a un admirador en una servilleta!

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Cómo se consigue extender una novela de unas 300 páginas a tres pelis de 150-180 minutos cada una? Ahora que tenemos la primera entrega, conocemos la respuesta. Dos técnicas. 1.- Meter un montón de incidentes conexos a la historia principal que están en relatos secundarios de Tolkien, o si no directamente inventados por los propios guionistas, que vive Dios no será la primera vez que un guionista se sacará cosas de la manga para llevar una peli al cine. Y 2.- Decompressive storytelling a mansalva, la misma plaga que azotó y todavía viene azotando a los cómics desde los '90s en adelante, que al principio era para darle una cualidad más cinematográfica al cómic (¡oh, ironía!) y acabó transformándose en un recurso sacacuartos que so pretexto de "hacer más fluida la narrativa", extendía una sola historia por seis grapas en seis meses al hilo para compendiarlas en su resultado final, EL TOMO, y vendérsela doblada y dos veces a los fanáticos (funcionaba mejor antes de las descargas de Internet, en todo caso). Leñe, y pensar que la invención de la elipsis en narrativa fue uno de los más grandes progresos de la literatura universal, si es que ustedes los humanitos están emperrados en involucionar de regreso a la ameba. ¿El resultado? Según los críticos blogueros de toda la vida, una mugre. Pero sabemos por qué lo dicen. Es la precuela de una de las pelis más bienamadas del siglo XXI, las pelis que todos los frikis aman porque salir del closet y proclamar SOY FRIKI se hizo respetable gracias a ellas, así es que todo comentarista que quiera dárselas y ser alguien en la blogósfera ahora tiene que tirar a partir "El Hobbit" por principio, porque no es "El Señor de los Anillos" ni tiene su mismo nivel de impacto. Frente a eso, partamos por lo obvio. No estamos ni de lejos una adaptación literal de la novela original tolkieniana (bueno, de un tercio más o menos de ella), aunque sea por la hipertrofia narrativa a cuanto nivel se le puso a tiro a los guionistas. Si hemos de evaluar esta peli no es por su fidelidad al material literario de base, que es relativa en el mejor de los casos, sino por su capacidad (o incapacidad, a según) para hacer lo que toda cinta épica debe hacer: proporcionarnos una experiencia BIGGER THAN LIFE, sentirnos por un minuto transportados a un universo paralelo en donde tú puedes ser un gran héroe, el bien y la nobleza triunfan, y el mal y la bellaquería encuentran su justo y merecido castigo. Como la vida misma, vamos. Y en eso, "El Hobbit" lo consigue. Aunque más con un "logrado" o un "bien", que con un WHOAAAAA WHAT THE SHIT OHMYFUCKINGGOD WHAT A MOVIE!!! Las comparaciones son odiosas, pero es inevitable que tengamos el referente de "El Señor de los Anillos" al verla, al igual que teníamos el referente de "La guerra de las galaxias", "El Imperio contraataca" y "El regreso del Jedi" cuando salió "La amenaza fantasma" (aunque en ese caso la precuela tenía muy poco de rescatable en sí, trilogía original o no trilogía original de por medio). Pero si nos olvidamos por un rato que estamos ante lo que técnicamente es una precuela (la novela original no lo era, era "El Señor de los Anillos" la que era secuela, pero como las pelis se hicieron al revés...), tenemos una historia buena en general. El esquema de la misma es más o menos el de todos los comienzos de aventura, con un prota bien asentado en su vida que por esto-o-aquello termina recorriendo el mundo y viviendo un montón de peripecias. A ratos la cosa es demasiado episódica y eso como que aburre un poco, pero ese defecto (inevitable, tratándose de una historia "de viajes") ya estaba en menor medida en la novela original. Hay secuencias que podrían haber sido apuradas con un poco de elipsis (¡leñe, si "El Hobbit" en dibus animados apenas duraba hora un cuarto y conseguía meter casi todos los incidentes importantes de la novela!), y otras que parecen encaminadas a desarrollarse en las dos secuelas que vendrán ("La desolación de Smaug" y "Ida y vuelta") [ACTUACIÓN FEBRERO 2015: El de la tercera terminaron llamándola "La batalla de los cinco ejércitos"]. También, cosa rara habiéndose dado espacio para un guión de casi tres horas, ciertas cosas no quedan bien amarradas, siendo la más descarada de todas por qué Gandalf eligió a Bilbo para la aventura (más adelante en la peli dice que fue porque le inspira esto-o-aquello, ehm, pero si uno reexamina la primera secuencia de la peli, nada de lo que dice Gandalf aparece en Bilbo ni por asomo, de manera que o quisieron poner a Gandalf como viejo ya medio chocheando, lo que puede ser por lo vejestorio que está el pobre Ian McKellen, o los guionistas simplemente usaron el kit-de-armar-guiones y no se preocuparon de retirar las sobras de pegamento de la maqueta ya armada). Pero en los momentos en que la peli se inspira, lo hace por todo lo alto. Puede que la secuencia de los gigantes de piedra salga sobrando en términos narrativos, ¡pero es que se ve tan cortaaliento en el cine...! Los momentos en que los personajes salen con algo asombroso, son realmente buenos (el trineo de conejos por ejemplo). Momentos cruciales de la saga como el encuentro entre Bilbo y Gollum están también muy bien narrados (ya sé, spoiler, leñe, pero es que óigale, si usted no ha leído la novela... ni ha visto los infinitos trailers... ni ha estado expuesto al hype...). Esos momentos vibrantes compensan para bien los tramos más morosos. La peli quizás no tenga tanta épica como "El Señor de los Anillos", pero por un lado es la precuela que lo inició todo, y la escala de la misión es bastante inferior a salvar un mundo entero, ni siquiera salvar un reino entero (reconquistarlo, más bien, pero no de un ejército enemigo sino de un dragón, que muy poderoso será, pero sigue siendo uno), pero si no tienes presente eso, entonces yo no sé en donde tenías puesta tu cabeza el día en que decidiste ir al cine a verla. En resumen, una peli solvente, que probablemente hubiera funcionado mucho mejor si se hubieran rodado en el orden original de las novelas en vez de haber partido por "El Señor de los Anillos", cuya sombra sauroniana es para desgracia de ésta, muy, pero que muy larga.

-- ¿Encaja bien esta peli con la trilogía original? La respuesta es sí. Le hicieron un montón de adiciones a la historia, incluyendo una escena completa con Christopher Lee y Cate Blanchett para hilvanar, lo que es un gran acierto. Lo que en la novela original era una aventura aislada (en un primer borrador de Tolkien, la novela ni siquiera se ambientaba en la Tierra Media, y se mencionaban lugares como China...) y sin mayor repercusión dentro del universo narrativo, acá aparece como algo más interesante. Es una simple misión para conquistar un tesoro y refundar un reino enano, ¿cierto? Por un lado, sí. Pero por el otro, la idea de que vuelva a surgir un reino enano poderoso obviamente cambiará los equilibrios geopolíticos, y eso la peli lo discute bien. Como bien se lo espetan a Gandalf, no esperaba que su pequeña cruzadita con una bandita de enanos iba a pasar desapercibida, ¿verdad? Esa sensación de que lo que ocurre en primer plano tiene más trascendencia de la aparente, y que se están cocinando cosas en la trastienda, la peli lo logra muy bien (la larga sombra de "La amenaza fantasma", sí, pero mucho mejor hechito aquí). Estamos a la espera de ver cómo resuelven esos tópicos y empalman todo con la trilogía original en las otras dos pelis que faltan para completar esta primera trilogía, pero si eres uno de esos humanitos que se la ha pasado la última década bajo una roca y nunca ha visto una de las tres pelis, puedes partir por acá y todo va a fluir naturalmente hacia allá (supuesto de que no la caguen con las otras dos entregas, claro). Por cierto, dicho sea malintencionadamente de paso, es sintomático que Peter Jackson jugó a la segura, y tramó la historia casi como una especie de remake bastardo de "La Comunidad del Anillo", como puede observarse haciendo un paralelo entre ambas: 1.- Prólogo épico, 2.- Escena en Hobbiton que empuja la aventura, 3.- Primeras batallitas, 4.- Encuentro clave (con Aragorn en la otra, con un mago aquí), 5.- Batallita en donde los protas se salvan in extremis, 6.- Escena cortesana con los elfos, Hugo Weaving incluido, 7.- Escena de peligro en las montañas, 8.- Batalla en el mundo subterráneo, 9.- Traca final. ¡Y funciona! Quizás por la vaga sensación de estar reconociendo una estructura familiar, vale, es una solución algo tramposilla, pero como dicen, si funciona no lo toques. Vamos a ver ahora si "La desolación de Smaug" sigue la misma estructura de "Las Dos Torres", lo que sería de esperar si consideramos que con el ataque de Smaug la novela original sube bastantes voltios de épica, igual que con la Batalla del Abismo de Helm en "El Señor de los Anillos". A esperar hasta 2013 para salir de las dudas.

-- El nivel de realización es tan lujoso y superlativo como la trilogía original. Las actuaciones son memorables de la primera a la última. Martin Freeman toma muy bien el relevo de Ian Holm como un joven Bilbo (seriously: el parecido de manierismos resulta espeluznante), salvando bien la papeleta en un rol que, como decíamos, el guión no termina de cuadrarlo a la hora de definirlo. Ian McKellen vuelve a disfrutar su rol de Gandalf el mago que viene y se va el muy cabrón, aunque el cansancio de una década después empieza a sentirse. Andy Serkis vuelve a robarse la pantalla en sus escasos minutos (bueno, no tanto, decompressive storytelling, ¿recuerdan?) de aparición como Gollum. Cate Blanchett como Galadriel por su parte es un aporte mucho más significativo que en "La comunidad del Anillo", además de una escena muy enternecedora con Ian McKellen que parece casi de romanticismo caballeresco medieval. Entre las adiciones que no estaban en "El Señor de los Anillos", Ken Stott se lleva escenas muy emotivas como Balin (leñe, que es el único de los enanos mencionado por nombre aparte de Thorin en el prólogo), el obligado personaje medio mentor, en este caso entre los enanos. Pero entre los nuevos el que se lleva la palma es Richard Armitage como el rey Thorin Escudo de Roble, dando muy bien el tipo como ese personaje al que sabemos heroico y que está luchando por una causa justa, pero en el cual podemos adivinar demonios interiores y un inquietante lado oscuro que suponemos veremos desarrollado en las secuelas (también se robaba la escena en la novela original, dicho sea de paso, y en la novela es imposible no sentir un poco de pena por él). Thorin es probablemente el personaje mejor desarrollado de todos, el que menos se siente como un arquetipo y más se siente como un personaje completo, y si bien es cierto que el guión ayuda y mucho, también Richard Armitage pone bastante de lo suyo. He escuchado quejas de que los enanos no están tan caracterizados como para distinguirlos unos de otros, pero se lo perdono porque este problema venía de la novela original (aunque bueno, quizás podrían haberlo corregido mejor, considerando la cantidad de escenas metidas con fórceps). Por cierto, la caracterización de los enanos a ratos me rechinó: alguno por ahí no dejaba de recordarme a un guerrero Klingon en la serie original de Star Trek, pero en fin, no podía ser perfecto tampoco. La fotografía es espectacular, y dato para la trivia, parte importante de la misma es obra de Andy Serkis, ya liberado de sus obligaciones como Gollum, y que parece andaba merodeando por ahí el día de contrataciones. El soundtrack de Howard Shore es correcto, aunque se resiente un poco de las odiosas comparaciones con su majestuosa banda sonora para "El Señor de los Anillos" (el de acá es algo más folk, incluyendo la canción de créditos final, lo que es congruente con la escala épica menor, pero ya sabemos que nunca faltan los ambiciosos inconformistas siempre ávidos de MÁS Y MÁS Y MÁS Y MÁS...). En resumen, tenemos una peli que no está llamada a tener el mismo impacto que "El Señor de los Anillos" original ni alcanza sus mismas cumbres, pero que encaja bien con la trilogía original y además es cine de aventuras del bueno, del de toda la vida. Aunque con media hora menos hubiera quedado mucho más redonda, eso sí.

IDEAL PARA: Ver una adaptación relativamente digna de "El Hobbit" y una digna peli de aventuras en general.

domingo, 31 de agosto de 2008

"Atando cabos" (2001).


-- "The Shipping News". Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: Lasse Hallström.
-- Actuación: Kevin Spacey, Julianne Moore, Judi Dench, Cate Blanchett, Pete Postlethwaite, Scott Glenn, Rhys Ifans, Gordon Pinsent, Jason Behr, Larry Pine, Jeanetta Arnette, Robert Joy, Alyssa Gainer, Kaitlyn Gainer, Lauren Gainer.
-- Guión: Robert Nelson Jacobs, basado en la novela de Annie Proulx.
-- Banda Sonora: Christopher Young.

-- "Atando cabos" en IMDb.
-- "Atando cabos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Pobre tipo. Tiene un papá que se encarga de recordarle lo inútil que es (¿para qué es un padre, si no?), y luego se encama con una chuloputa que lo putea de la mañana a la noche. Pero el tipo tiene la personalidad destruída, así es que se convence de que esas migajas de atención son amor. Y se casa. Y tiene una hija con ella (o mejor dicho, ella tiene una hija con él, para que esto no parezca la de Schwarzenegger). La fuckgirl termina aburriéndose y se va, con la niña al lado. La policía recupera a las dos después, a una de ellas lista para el necrófilo bajo una maraña de fierros de auto doblados, y a la otra después de que mamacita la había vendido en el mercado negro para sacar 6000 de los verdes. Aparece entonces una tía en plan lo que botó el hada madrina (no es bonita ni joven), que se lo lleva hacia la tierra de sus ancestros, un pueblo perdido en allá tíramepalmonte al borde de unos acantilados nada más monos. En esa nueva localidad, sumergido en un periodicucho local (¡¡¡N° 1 PARA ENVOLVER PESCADOS!!!), con nuevos y provincianos vecinos, y bajo la atenta mirada de la educadora de párvulos del lugar, nuestro héroe (¿héroe, este debilucho?) encuentra una nueva oportunidad de descubrirse a sí mismo, desarrollarse como persona, transformarse en un hombre completo, sobrevivir hasta doblar la segunda hora de peli, etcétera.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El buen Schopenhauer decía que la naturaleza humana oscilaba entre el deseo y el hastío. O algo así. Deseo, por querer lo que no se tiene, y hastío, por el aburrimiento que da todo lo que se tiene. En tanto la naturaleza humana siga siendo así, y no hay muestras de que vaya a cambiar (gattacos aparte, por supuesto), estas pelis de autoayuda y superación en plan "Tus zonas erróneas" seguirán teniendo su público, y en consecuencia, seguirán manufacturándose. Lasse Hallström, más o menos reconocido en los '90s por pelis de registro más intimista como "A quién ama Gilbert Grape" y "Las reglas de la vida" (nada de mal para alguien que comenzó su carrera ¡rodando casi toda la videografía de ABBA!), quiso seguir abusando de su suerte adaptando una novela de una tal Edna Annie Proulx (conocida también por escribir el relato que sirvió de base para "Secreto en la montaña", la de los vaqueros colipatos). El tiro le salió más o menos bien. No tan bien como para que la peli fuera estrenada comercialmente en los cines de Chile, pero no tan mal que nunca jamás en la vida sea retransmitida por el cable. Aunque por otra parte, si en el cable tienen la osadía de exhibir pelis como "Candyman 3" o "Detrás de las líneas enemigas 2: El eje del mal"...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es una de esas pelis en las cuales lo que se cuenta es menos importante que el cómo se cuenta. La historia es un tanto facilona (el tipo tiene un mal karma, viaja a un lugar relacionado con su pasado, en ese lugar rehace su vida y de paso conquista a la chica... lo de siempre, vamos), e incluso ni siquiera aquí está mejor desarrollada que en otras partes. En ese sentido, es simplemente otro producto Hollywood dizque-intelectual quiero-Premio-Oscar de los que suelen perpetrar los Hermanos Weinstein, para satisfacer al ala cultureta del cine comercial ("El paciente inglés", "Shakespeare apasionado", "Las reglas de la vida", "En busca del País de Nunca Jamás"...). Pero en lo que a nivel de realización se refiere, está más que bien. La novelista exigió, para autorizar la realización de la peli, que fuera rodada en locaciones, y eso, combinado a una estupenda fotografía, le da un tono único. Kevin Spacey, fresco entonces su éxito por "Belleza americana", se saca los zapatos (otra vez) y prueba (otra vez) lo gran actor que es (otra vez); esto hace fácil simpatizar con su personaje y seguirle las peripecias, a pesar de que en estricto rigor, el pobre desgraciao es un loser de lo peor, y ya sabemos que a nadie le gustan los losers. A su lado, Julianne Moore desluce un tanto, quién sabe por qué, si acaso Kevincito se la come (¡actoralmente hablando, claro está, no piensen eso, caramba!), o si el personaje simplemente no le iba, porque la Moore hace tiempo que tiene bien ganado su reconocimiento como gran actriz de Hollywood. Judi Dench, la M de las pelis Bond de la Era Brosnan, así como la Reina Isabel en otra Weinstein-Movie ("Shakespeare apasionado"), repite su papel de vieja pesada, lo que a pesar de tratarse de una gran actriz, pues bien, resulta algo cansino. Como la esposa muerta del prota aparece Cate Blanchett, en un papel rápido y fugaz, pero de que le pone morbo a su mujer fatal, le pone (para la trivia, años después la Blanchett y la Dench se cruzarán en "Escándalo", mientras que aquí no comparten escenas). Y como secundario de lujo tenemos al gran Pete Postlethwaite, qué más queremos. Todo esto alcanza para redimir una peli que cae en cosas como darle diálogos muuuuuu profundos a la niñata, convirtiéndola en la clásica pequiñirra odiosa, o como darle énfasis a eso de la casa amarrada de cables para que quede muuuuuu metafórico too. Pero cuando la peli se olvida de que tiene que ser cultureta, porque, ¡rediez, voto a Ezpaña, que es una de los Weinstein con Hallström de director!, entonces alcanza un estupendo nivel.

IDEAL PARA: Ver en esos momentos especiales en que la vida va down, y salir silbando una bonita melodía después.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "ATANDO CABOS":

-- (Ir a la página). Esta peli en Labutaca.net.
-- (Ir a la página). Comentario en El Criticón.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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