11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 17 de octubre de 2013

"El mundo perdido" (2001).


-- "The Lost World". Inglaterra / Estados Unidos / Alemania. Año 2001.
-- Dirección: Stuart Orme.
-- Actuación: Bob Hoskins, James Fox, Tom Ward, Matthew Rhys, Elaine Cassidy, Peter Falk, Nathaniel Lees, Tamati Rice, Nicole Whippy, Inia Maxwell, Tessa Peake-Jones, Tim Healy, Joanna Page, Tom Goodman-Hill, Robert Hardy.
-- Guión: Adrian Hodges y Tony Mulholland, basados en la novela de Arthur Conan Doyle.
-- Banda Sonora: Rob Lane.

-- "El mundo perdido" en IMDb.
-- "El mundo perdido" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1911. En una reunión de egregios (siempre lo son) científicos de la Inglaterra Vict... er... Eduardiana, perdón, un fatuo y pagao YO-SOY-LA-CIENCIA está dando una conferencia, cuando de pronto un hombre bajito y rechoncho (o sea: equivocado, en la concepción popular a lo menos... pero el gran y único Bob Hoskins, eso sí) irrumpe y grita que qué es lo que tengo aquí (no es un juego de escondrijos, porque el "qué es lo que tengo aquí" apenas se lo puede cargar de lo grande que es). Cuando el científico too pagao (James Fox, en esos roles estiradete-de-época que tan bien le vienen) lo examina, se lleva el patatús de su vida: ¡un pterodáctilo! Cazado en la Amazonia, dos meses atrás. Repito: pterodáctilo, Amazonia, 1911. Por supuesto que los respetables gentlemen ingleses responden con el muy British deporte de soltar ingeniosas ironías de ésas que hacen ganar Oscares al Mejor Guión. Porque quizás pterodáctico sí quizás pterodáctilo no, pero, ¿en la Amazonia? ¡Si todos saben que lo bueno de verdá viene de las Islas, no del Tercer Mundo...! En fin, el caso es que las risillas se acaban cuando un cazador decide que cazará LA PRESA MÁS PELIGROSA (no, el hombre no, por una vez en la vida, sino el dinosaurio) y se ofrece a acompañar a la expedición (no dice que los va a cazar, obvio, pero nunca los fusiles vienen de más, sobre todo contra reptiles titánicos con colmillos etcétera), financiando la mitad de la misma por supuesto. Y un periodista convence (bueno, más que "convence", aplica política de hechos consumados) a su jefe para enviarlo en la expedición y que el diario financie la otra mitad a cambio de la exclusiva. Y el James Fox también va, porque alguien tiene que ser LA CIENCIA ahí (bueno, el chico rechonchito Hoskins es también científico, pero es visto como medio magufo, ya me entienden). El grupo emprende viaje a Brasil (previa despedida del joven periodista de su girlfriend, que como corresponde a la época, es frígida y quiere un MACHO ALFA como marido... bueno, la segunda parte del enunciado no ha desaparecido, en realidad). En Brasil se encuentran con un misionero de ésos de la Tierra Joven y 4004 antes de Cristo y too (Peter Falk, Columbo himself, miren por dónde), que tiene una sobrina nada más mona que, verán ustedes, no es la Reina de la Jungla ni mucho menos, pero igual sirve de guía porque ha vivido toda su vida ahí. La chica se une al cuarteto, y emprenden entonces el viajecito a la meseta en donde quizás... ¡¡¡HAYAN SOBREVIVIDO DINOSAURIOS!!! ¿Los encontrarán? (Joer, qué suspenso. ¡Por supuesto que sí! ¿Qué otra cosa podría sugerir un título como "El mundo perdido"? ¡Que la novela original incluso bautizó este subgénero de ficción, leñe!).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1912 (el mismo año en que en los Yueséi el Edgar Rice Burroughs se mandaba "Una princesa de Marte" e inventaba a John Carter de Marte), Arthur Conan Doyle decidió hacer la Movida Stallone. Así como Sylvester Stallone no quiso confiarse al monopolio de Rocky e intentó diversificarse tallándose la franquicia de Rambo, también Conan Doyle quiso tener un activo adicional a Sherlock Holmes, y se inventó un personajillo llamado el Profesor Challenger (joer con el nombrecito, ¿eh?). En realidad la cosa nunca despegó demasiado porque la siguiente novela, "Los gases venenosos" de 1913, no le interesó realmente a nadie (y con razón, porque es un libro infecto de aburrido), y de ahí se esperó hasta ¡1926! para escribir una tercera novela, "La tierra de la niebla", en donde el profesor Challenger emprende su tercer reto científico... ¡defendiendo el espiritismo! (en esos años a Conan Doyle se le estaba yendo la chaveta, y empezaba a creer en toda clase de magufadas varias, como que lo estafaron haciéndole creer en unas fotos de hadas... seriously). Además de un par de cuentos aquí y allá. Como sea, "Un mundo perdido" se transformó en un pequeño clásico de ficción, aunque sea porque como dijimos, es la novela que inventó, o al menos le dio su acabado más o menos definitivo y moderno, a esa trama tan socorrida por los dibus animados de los '80s de "expedicionarios descubren en un rincón inexplorado del mapa un mundo perdido y aislado en donde los dinosaurios todavía existen" (o dinosaurios robots, como los dynobots de los Transformers). Nada de raro que comenzaran las adaptaciones: "Un mundo perdido" de 1925 (dicen que muy buena, pero como casi todo el cine mudo, acá en Cine 9009 no la hemos visto), "El mundo perdido" de 1960 (¡con Claude Rains como el Profesor Challenger!), "El mundo perdido" de 1992 (¡con John Rhys-Davies como Challenger!), "El mundo perdido" de 1998 (NO la segunda parte de "Parque Jurásico" que es del año anterior)... además de una TVserie de 1999 hilarantemente serie-B (que tuvo el atrevimiento de llamarse en inglés "El mundo perdido... DE ARTHUR CONAN DOYLE" a pesar de inventarse una chica-de-la-jungla por puro fanservice, a cargo de la muy agradecida Jennifer O'Dell, o una chica ¡del futuro!). Y ahora llegó esta... miniserie, eso es. Porque fue creada inicialmente como una miniserie en dos episodios de 75 minutos cada uno para la BBC, y vendido después en DVD amalgamados en una sola gran peli de... sí, sumaron bien... dos horas y media de duración. Rodada en Nueva Zelandia, ahí es nada. Y con los efectos especiales de la gente que tuvo a cargo la mítica "Paseando con dinosaurios", para más lujo. Estos de la BBC sí que la saben hacer. La única desgracia... es que no llegó a los cines. Debería.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta versión de "El mundo perdido" es relativamente fiel a la novela original, y conserva todo el espíritu y sabor de la obra original. No intenta ser una modernización de la historia desde ningún respecto. O mejor dicho, en los aspectos en que la peli trata de modernizarse, de no ser tan victoriana (típicamente el retrato de los personajes femeninos), al menos lo hace con elegancia. Lo que redunda en que tenemos una peli de aventuras ad usum antiquis, pero con el ritmo y los efectos especiales de la actualidad. Bueno, "ritmo" es algo que merece algo de profundización. Porque la peli parte bastante lento, y se toma su tiempo en la expedición en sí, quizás demasiado (me voy a mandar un pequeño spoiler, pero... el primer dinosaurio aparece más o menos cayendo el minuto 45, para que se hagan una idea). Pero una vez que la peli, o mejor dicho los protas de la peli llegan a la meseta, la peli se endereza por completo. Hay cosas inventadas para la ocasión, adiciones que no estaban en la obra original, etcétera, pero ninguna desentona tanto que nos haga chirriar. Incluso la peli esquiva el camino de la acción caricaturesca todo espectador, y en algún minuto se las arregla para meter alguna escena no voy a decir gore (no hay nada verdaderamente sangriento a la vista), pero tampoco exactamente para todo espectador. Las actuaciones por lo general están muy bien. A Bob Hoskins se lo siente un poco miscasting como el Profesor Challenger (tradicionalmente un poco "científico chalado", aspecto que Hoskins no consigue sacar adelante), pero no podemos decir que el hombre, un grande del cine después de todo, no se esfuerce en transmitirnos sentido de la aventura. James Fox como su adusta contraparte también está muy bien. El jovencito periodista está muy bien interpretado por Matthew Rhys, quizás mejor conocido una década después por su protagónico en "The Americans". Tom Ward como el deportista también está muy bien, ni tan heroico que lo amemos ni tan odioso que lo detestemos, o sea, más o menos como un ser humano normal, aunque con ideas un tanto extrañas (cualquier persona con la idea fija de que los animales están ahí para ser acribillados a tiros, admitámoslo, tiene un punto de subnormal). Elaine Cassidy por su parte está excelente como una chica habituada a la jungla, pero sin ser presentada como la ultrahembra de acción ni mucho menos (además de una breve escena de camisetas mojadas por aquello del fanservice, no se ve mucho más de ese lado. Y por una vez, se perdona). Y Peter Falk como el reverendo (reverendo de "hombre de religión", no que sea como las reverendas, valga la aclaración) aunque aparece más bien poquito, en los minutos en que está en pantalla se merienda con patatas a todo el resto del elenco, dejando bien en claro lo injusto que es haberle terminado encasillando dentro del rol de Columbo. En cuanto a los efectos especiales, son más bien discretos, considerando que estamos en una telemovie y no en una superproducción de 200-250 millones, pero no puede decirse que se vean cutres o les falte credibilidad. Los dinosaurios no sólo se sienten vivos y reales, sino que incluso el bichejo chico hervíboro ése que aparece, hasta llega a ser tierno y too, figúrense. La única pega real que se me ocurre para esta más que digna adaptación de la novela de Arthur Conan Doyle, es que las dos horas y media llegan a sentirse, que recortando un poquito aquí y un poquito allá, o amalgamando algunas escenas entre sí, la cosa hubiera quedado un poquito más fluida. Pero si bien un pelín larga, a cambio tenemos dos horas y media de cine de aventuras como debería ser, como siempre debería rodarse, uno con personajes simpáticos y que van más allá del cliché de una sola pieza, enfrentados a situaciones que se sientan como de riesgo real, y que no confunda "lo mejor" con la mera acumulación de momento molón tras momento molón. Un recomendado, sin lugar a dudas.

IDEAL PARA: Ver una excelente peli de aventuras.

jueves, 5 de julio de 2012

"Un policía francés en Japón" (2001).


-- "Wasabi" (título original en francés), "Wasabi: El trato sucio de la mafia" (título en España). Francia / Japón. Año 2001.
-- Dirección: Gérard Krawczyk.
-- Actuación: Jean Reno, Ryoko Hirosue, Michel Muller, Carole Bouquet, Yoshi Oida, Christian Sinniger, Alexandre Brik, Jean-Marc Montalto, Véronique Balme, Fabio Zenoni, Haruhiko Hirata, Michel Scourneau, Jacques Bondoux, Osamu Tsuruya, Akihiko Nishida.
-- Guión: Luc Besson.
-- Banda Sonora: Julien Schultheis y Eric Serra.

-- "Un policía francés en Japón" en IMDb.
-- "Un policía francés en Japón" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una discoteca de esas bien estrobodélicas y colorinches con música tecno, aparece una fenomenal chica bailando. Pero como es una de Luc Besson (no se dejen engañar por el tipo en el sillín del director, el que corta el queso aquí es ya-saben-quién), sabemos que viene algo macarra al segundo. Y efectivamente, con la regularidad de un reloj: aparece un poli duro (Jean Reno, como confeccionado con sastre para hacer para el rol del duro estoico) dándole a la chica, que por supuesto resulta no ser una chica sino un travesti. El asunto es darle a una banda de pirados, perdón, de piradas, que se travisten de mujerzuelas para asaltar bancos. Pero en todo el asuntillo, algo sale mal. Resulta que Jean Reno acaba golpeando accidentalmente al hijo del que no debía. Concretamente, al hijo del superior inspector prefecto prefectoso de la policía, o lo que sea su cargo. Así es que por mucho que haya resuelto el caso, el bureau manda, y cuando surge una oportunidad, se deshacen de él. ¿Qué oportunidad es ésta? Resulta que nuestro buen Jean Reno ha pasado 20 años (19, corrige él) melancólico por una relación del pasado, hasta el punto que ni siquiera es capaz de echarse entre pecho y espalda a nada menos que Carole Bouquet, femme MILF de mucho muy buen ver que además está coladita por él (ex-chica Bond, ¿OK?). Y la chica de la relación del pasado era japonesa. Y llega la noticia de que la chica está muerta y lo ha nombrado heredero universal de todos sus bienes (que, vamos, no es que sean tantos tampoco). Y ahí tienen al bueno de Jean Reno embarcado a Japón. Listo para reencontrarse con su pasado. Para descubrir que tiene una hija medio punk lolita (Ryoko Hirosue, hecha una cría). Y por supuesto, meterse en un lío en donde hará lo que mejor sabe hacer, o sea, golpear y disparar primero y preguntar después. Domoto arigato, miseru Reno.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Luc Besson revolucionó la cinematografía francesa. Un cine esterilizado por el potente bactericida de Cahiers du Cinema, que nadaba en la intrascendencia más absoluta (salvo para los culturetas de siempre, pero ésos qué saben), recibió un chute de adrenalina a la vena. Pero andando el tiempo, el hiperkinético Besson descubrió que como director iba a estar contando las historias de a una, y con eso no se hacía mucha industria que digamos (después de todo el cine francés no entra en el mercado par excellence que es Estados Unidos, como no sea vía remake, como la desastrosa "La asesina" es un remake de la bessonesca "Nikita"). Así es que, para hacerse con el resto del mundo, aunque sea direct-to-DVD, qué mejor que escribir/producir, y poner a una sarta de paniaguados a dirigir. ¡Vamos, que este tipo es una industria cinematográfica por sí mismo! "Un policía francés en Japón" sigue más o menos este patrón: es una peli escrita por Besson, y aunque otro tipo la dirige, tiene el sello de la artesanía Besson. O algo así, por lo menos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque no es la primera peli del género "Occidente le enseña a Japón como lo hacen los que saben" (ahí están la jamesbondesca "Sólo se vive dos veces" y la referencia no confesa de esta peli que es "Lluvia negra" de Ridley Scott, por no hablar de como Tom Cruise aprende the japanese way para después mostrar que la suya es más macarra y mejol, en "El último samurai"), ésta es... bueno, es la versión lucbessonesca del cuento. Lo que siempre se agradece, porque aunque después de sus éxitos '80-'90s como "Azul profundo", "Nikita", "El perfecto asesino" o "El quinto elemento" se ha dejado estar (eso de privilegiar la cantidad por sobre la calidad...), la verdad es que sus pelis siguen teniendo ese puntillo macarra que las hace tan entrañables. O cómo hacer esas absurdas pelis de Hollywood tomándose con la solfa necesaria. La peli va simple y recta del punto A al punto B, y en ese sentido no puede esperarse que tenga grandes sorpresas argumentales: el poli duro-pero-sensible es puteado por sus superiores, viaja a un país extranjero a descubrirse a sí mismo, se mete en líos, y sale triunfante a punta de chulería. Pero Besson sabe con lo que trabaja y no pretende vender una peli distinta tampoco. Tiene incluso sus idioteces incorporadas (se supone que el prota estuvo en Japón 19 años antes, y nunca supo lo que era el wasabi, por ejemplo). Desde luego que elegir de prota a Jean Reno, aunque igual haga un poco su rol de siempre, es una decisión acertada porque cualquier peli que ande cojeando, Jean Reno con esa eterna cara de estoicismo que se gasta, lo hace creíble. A su lado, Ryoko Hirosue como su hija recién descubierta (no es ningún spoiler esto, se sabe el nexo filial desde que entra el personaje en escena), compone de una manera muy carismática la típica criaturilla adolescente malcriada y rebelde que odia a su padre ausente justamente por eso, por ausente, sólo para que descubramos que por debajo tiene sus sentimientitos ocultos y todo eso. Y por cierto, entrañable el casi-cameo de Carole Bouquet, aún de muy buen ver en aquellos años ("Sólo para tus ojos"). En resumen, no es la peli que reinvente la rueda ni mucho menos, ni en su género ni como "una de Besson", pero tampoco pretende eso. Simplemente es hora y media de diversión por un tubo. ¿Se olvida fácil después? Probablemente. Quizás hubiera sido más recordable si la comedia estuviera un poco más afinada (se basa más en la farsa que en el gag o el estudio de caracteres) o la acción fuera un poco más trepidante (el gran talón de Aquiles de esta peli). Pero con su artesanía cumple. Entretiene, al menos. Es más de lo que se puede decir del hiperventilado cine hollywoodense.

IDEAL PARA: Ver una de esas noches en que se desea cine sin compromisos.

VIDEOS.

-- Jean Reno haciendo el mongo sobre una de esas infernales cosas bailables que inventaron los japoneses [en francés, sin subtítulos].



-- Jean Reno vuelve a enseñarnos otra vez y de nuevo y una vez más por qué es el p*** amo [en... bueno, sin subtítulos, pero no hacen falta, en serio].


martes, 8 de febrero de 2011

"La intriga del collar" (2001).


-- "The Affair of the Necklace". Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: Charles Shyer.
-- Actuación: Hilary Swank, Jonathan Pryce, Simon Baker, Adrien Brody, Brian Cox, Joely Richardson, Christopher Walken, Hayden Panettiere, Simon Kunz, Paul Brooke, Peter Eyre, Frank McCusker, Simon Shackleton, Hermione Gulliford, Geoffrey Hutchings.
-- Guión: John Sweet.
-- Banda Sonora: David Newman.

-- "La intriga del collar" en IMDb.
-- "La intriga del collar" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Francia. Antes de la Revolución que iba a acabar con todas las Revoluciones. Por alguna razón no demasiado bien especificada, un aristócrata francés que a pesar de todo defendía "al pueblo", es arrestado. En el tiroteo subsiguiente, el aristócrata muere. La esposa se muere de consumición poco después. Pero como en las más clásicas pelis... ¡la hija sobrevive! ¡y volverá a recobrar lo suyo! Intenta hacerse notar en Versalles, con muy malos resultados, porque no sabe nada de política ni esas cosas. Pero llama la atención de un tipo que vive de darle pollazos a las ricachonas, y que empieza a involucrarse cada vez más con ella. La chica, ahora toda una mujerona (Hilary Swank, en su fase no-andrógina, o sea, sexy por todas partes), se las arregla para alcanzar al cardenal de Rohan. La chica descubre que la reina María Antonieta pasa olímpicamente de Rohan, pero éste se muere de penitas porque quiere puro ya-saben-qué con la Reina, miren qué caradura. Se hace simpática también a un tipo misterioso llamado Cagliostro, a quien Rohan escucha atentamente, porque esa prohibición eclesiástica de no entregarse a los adivinos, por él no pasa. En fin, de pronto se le ofrece una oportunidad de oro, cuando descubre el medio de persuadir al cardenal para servir de intermediario y comprar un collar a nombre de la reina, para llevárselo a ella. El único problema es que la reina ni siquiera sabe que ha encargado un collar. Ni tampoco conoce a la chica que está armando todo el desaguisado. Y como es una peli histórica y si no leen Historia no son dignos de Cine 9009 o Siglos Curiosos, les reventaré cómo termina: la estafa se descubre, algunos la pagan con cárcel y deportación, después viene la Revolución Francesa...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pocos fenómenos sociales son tan complejos como la Revolución Francesa, en que chocaron los intereses antitéticos de la Corona, los aristócratas, el aparato administrativo del Estado, la Iglesia Católica, los burgueses y los campesinos, de maneras a veces bastante extrañas. En medio de todo esto (bueno, un poco antes de todo esto) vino la estafa de la Condesa de La Motte, conocida como la Estafa del Collar o la Intriga del Collar, en la que parece que la reina María Antonieta era inocente, pero como tenía una mala (y muy justamente ganada) reputación, el pueblo no se lo perdonó. Bueno, eso le pasa por burlarse de los pobres que le pedían pan, mandándoles a comer tortas. El asunto no había sido visitado en el cine probablemente porque hay muy pocos elementos filmables en esta historia: los protas son un grupo de estafadores que para colmo salen con los perdigones por el trasero, sin demasiada acción, y con la sombra de la Revolución Francesa cubriéndolo todo, pero sin que alcance la Revolución misma a aparecer en pantalla. Aún así, hubo quien se atrevió a rodarla. Por lo visto, era una película con ambiciones. Pero no siempre los resultados son los que se quieren. Y se pegó un golpazo de los de vértigo. Si alcanzó el millón de dólares de recaudación a nivel internacional, fue mucho. Lo curioso es que el tipo que dirigió esto, aún tuvo una nueva oportunidad. Fue otro fracaso: "Alfie". Por alguna razón no me extraña. Más me intriga que algún ejecutivo haya vuelto a confiar en él.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Mala-mala-mala, lo que se dice mala, esta peli no es. Pero tampoco es una maravilla. Quizás el problema principal es que le encargaron esta peli a Charles Shyer, tipo que a la fecha había rodado "Baby Boom" y "El padre de la novia" (y ya que estamos, también "El padre de la novia II"). Sí, el hombre que emparejó contra natura a Steve Martin con Diane Keaton para la gran pantalla, fue el tipo que dirigió esto. Con una falta de brío increíble. Porque la historia era difícil, pero con un director con cojones hubiera podido funcionar. Pero Shyer recurre a todas las soluciones obvias del subgénero histórico: ambientaciones suntuosas, música violinesca, narración en off, etcétera, con una falta de creatividad alarmante. Tiene a la gran Hilary Swank en el protagónico, pero en las escenas en que ella debe interpretar lo que significa volver a su hogar natal, en vez de dejarla actuar la corta con escenas reiterativas sobre sus recuerdos, eso se llama tenerse poca fe a la hora de narrar el cuento. Cuando no encuentra como apurar las cosas, recurre a la voz en off, que llega a ser opresiva a lo largo de la peli, y que a veces reitera lo que precisamente estamos viendo en pantalla. Tenemos así a un elenco enormemente desaprovechado, que se manda en general bastantes buenas actuaciones, pero que parecieran ir cada uno por su lado, y nunca terminan de encajar unos con otros. Hilary Swank, que empezaba su edad de oro gracias a sus éxitos en "Los chicos no lloran" (recordemos que su gran megahit anterior había sido... ¡"Karate Kid 4"!), trata y trata de sacar adelante la peli, pero el intento de transformar su personaje (que en realidad es una trepa repulsiva) en una antiheroína prerrevolucionaria se queda en lo superficial, y ella misma no pareciera tener idea de qué le está pidiendo su director que interprete. El cardenal de Rohan viene interpretado por el sobrevalorado Jonathan Pryce, en esos años de moda por "Carrington" (su papel bueno), "Evita" (era Perón) y "El mañana nunca muere" (uno de los peores villanos Bond ever), y que en sus intentos de hacer amenazante a su personaje lo interpreta de manera tan caricaturesca como siempre. Christopher Walken como Cagliostro, se roba sus pocos minutitos como secundario en un rol que ni hecho a su medida. Y la gran Joely Richardson se manda una gran María Antonieta, que es de verla y darle de patadas, una gran actuación si se considera que técnicamente ella es la víctima de la estafa, pero al mismo tiempo una soberana altanera que se tiene bien merecido lo que vendrá, a saber la guillotina y todo eso (estamos en las antípodas acá de la delicaducha interpretación reivindicativa de Kirsten Dunst en la feminazi "María Antonieta" de Sofia Coppola). La peli tiene también algunos momentos inspirados, no se diga que no, como la escena en que el cardenal de Rohan le pide a la condesa que "rece" (que se arrodille delante suyo, y sí, piensen mal, es exactamente eso), o la tanda de azotes que le caen a la condesa de castigo al final, o la escena final en que María Antonieta sube al cadalso. Eso, sumado a la infaltablemente suntuosa ambientación de época, hacen soportable un producto que de otra manera sería infumable. Pero si no eres muy adicto al cine de época, probablemente no sea ésta tu opción más recomendable para empezar a tomarle el gustillo.

(PD: Si en los créditos leyeron que actúa Hayden Panettiere y son fanáticos de la porrista de "Héroes", aún así no se detengan. Su actuación no tiene parlamentos, y dura un suspiro, ella es la Hilary Swank bebé, y acá está realmente bebé).

IDEAL PARA: Cinéfilos con debilidad especial por los filmes de época.

martes, 16 de febrero de 2010

"Fantasmas de Marte" (2001).


-- "Ghosts of Mars". Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: John Carpenter.
-- Actuación: Natasha Henstridge, Ice Cube, Jason Statham, Clea DuVall, Pam Grier, Joanna Cassidy, Richard Cetrone, Rosemary Forsyth, Liam Waite, Duane Davis, Lobo Sebastian, Rodney A. Grant, Peter Jason, Wanda De Jesus, Doug McGrath.
-- Guión: Larry Sulkis y John Carpenter.
-- Banda Sonora: John Carpenter.

-- "Fantasmas de Marte" en IMDb.
-- "Fantasmas de Marte" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Año 2176. Casi todo Marte está terraformao y la gente puede casi-casi respirar allí. Se arrejunta una Corte Marcial, o un tribunal de algún tipo (no de esas courtroom yanketas con abogados más listos que el hambre y un montón de público murmurando en los momentos claves, sino una salita chica para interrogatorios), y llaman al estrado a una pijilla nada más mona, que viene en el siempre bienvenido envase de Natasha Henstridge. Y la chica cuenta su historia. Es una policía que trabaja para una organización que, no sabremos mucho sobre ella en la peli, pero se da a entender que es casi-casi una fuerza policíaca privatizada a lo neoliberal, y que contrata mercenarios para sus faenas. El caso es que la envían a uno de esos pueblos tugurios de Marte, estilo "Crónicas marcianas" pero en cutre, a buscar a un prisionero maaaaaaloooooo, que lo acusan de haberse cargado y devorado a un pueblo completo o poco menos, él solito. Cuando llegan, no hay nadie. La tropa de mercenarios baja y sigue descubriendo que no hay nadie. Entran a la cárcel, y los prisioneros están preguntándose por qué demonios nadie les da comida, cual perrillos golpeando su platito (ehm, ehm). Entonces empieza la investigación. Que no demora mucho en descubrir lo que pasa. Y lo que pasa es que hay fantasmas. De Marte. Y no es spoiler porque después de todo, ¿cómo se llama la peli...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Alguna vez, John Carpenter fue un tipo respetado, casi el Rey de la Serie B durante los tardosetentas y los '80s. Con su trabajo artesanal nos entregó joyitas como "Halloween", "Escape de Nueva York", "La cosa"... Los '90s no fueron demasiado buenos para él. Pero considerando que "Memorias de un hombre invisible", "El pueblo de los malditos", "Escape de Los Angeles" y "Vampiros" no eran tan malas como la gente suele cachondearse de ellas, y que en ellas hacía más o menos lo mismo que antaño (o sea, reciclar viejos motivos de la serie B de toda la vida para hacer pelis de serie B de ahorita), cabe preguntarse qué diablos pasó entre medio. Me atrevo a pensar que el problema es que el mundo terminó por pillar a John Carpenter. Si hubiera sido un director puramente serie B, ninguna de sus pelis se habría transformado en un clásico. Pero aparte de eso, Carpenter utilizó estos materiales para trabajar una propuesta estética y moral terriblemente cargada de nihilismo, como una profecía oscura de lo que estaba por venir. No debe ser casualidad que después de "Fantasmas de Marte", John Carpenter no volviera a rodar una peli en todo lo que restaba de década (y por Bastet que fue larga, con el insufrible GWB como Amo Tenebroso del Mundo Mundial). El gobierno de George W. Bush, con su Presidente y asesores que mienten como respiran, se parece demasiado al de "Escape de Nueva York", con el agravante de que hoy en día ni siquiera queda espacio para un buen Snake Plissken de pro, porque verán, si surge un personaje de esas características (un Jack Bauer, entendámosnos), de inmediato lo tildan de facha-esto o facha-aquello, porque algunos ingenuotes siguen pensando que van a cambiar el mundo con rosas y claveles, y a ver si después todos cantamos algunas rondas infantiles para variar. Y los consumidores principales de cine, que son el público adolescente internético-yutúbico, no está hoy en día para críticas sociales darkies a lo Carpenter, sino para ver vibrantes historias de buenos muy buenos apretando dientes contra villanos terribles y sádicos, ambos muy unidimensionales, como suelen verse en el promedio de los mangas y animes japoneses de hoy en día (el asunto en cosas como "Dragonball Z", "Inuyasha" o "Slayers" es de vergüenza: cero desarrollo de caracteres, cero conflicto moral, cero... pero eso le gusta a la chavalería hoy por hoy, y esa gente no se verá una de John Carpenter salvo por el ketchup que pudiera correr, que tampoco va a ser tanto). En los '80s, "Fantasmas de Marte" hubiera sido, probablemente no un evento o un espectáculo, pero sí al menos un título para tener en cuenta. En el 2001, nacido de manera demasiado tardía, no fue más que un reventazo en la taquilla de los cines de todo el mundo. Inmerecidamente, es cierto, así como inmerecido es el éxito de "Transformers", pero así es como está el mundo. Y así es como hay gentes y gatos como vuestro seguro servidor, luchando porque se le den segundas oportunidades a quienes se las merecen. Que John Carpenter es muy superior a Michael Bay, carajo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- "Fantasmas de Marte" es, digámoslo desde ya, una de las pelis a reivindicar por el fanático de la Ciencia Ficción, y no se merece ni de lejos las contundentes críticas y varapalos que le han diluviado desde el día de su estreno hasta una década después. No es un clásico ni una obra maestra, pero sí es una peli hecha con todo el oficio, mimo y amor de un veterano en esto de producir pelis de serie B. Creo que el principal problema de esta peli es el título, porque si oye "fantasmas" la parroquia se espera una de terror (de darkgoth terror, para ser bien 2000s), y si oye "Marte" se piensa en una de Sci-Fi al estilo de "Misión a Marte" (¡urgh, mejor elevamos el listón) o de "Planeta rojo" (mmmmmm... no mucho mejor, pero en fin...). Y sí, la peli tiene algo de ambas, pero si me pidieran que la encasillara en un género fílmico determinado, creo que es más bien un Western. Como "Escape de Nueva York", que a pesar de su contexto protocyberpunk, en realidad era un Western sobre un pistolero crepuscular ya juerad'onda en un mundo corporativo que le empieza a pillar los dedos. Acá también tenemos a un grupo de pistoleros (mercenarios espaciales en este caso, pero para lo que vale...) peleando en un poblacho de mala muerte (pueblo marciano) contra un puñado de indios insurrectos (fantasmas marcianos, en este caso), una lucha desesperada al estilo Spaghetti Western en la que, en realidad, no tienen cómo ganar. En ese sentido, si bien es posible que después del estrellón financiero de "Fantasmas de Marte" ningún estudio quiera darle sus cuartos a Carpenter para algo nuevo, debe tener algo que ver también con un ánimo espiritual del propio Carpenter, porque esta peli huele a testamentaria, a recopilación de todo lo que ha sido el cine de John Carpenter. En efecto, sumemos: posee humanos devenidos en psicóticos (como "Halloween"), posesiones por criaturas sobrenaturales ("El príncipe de las tinieblas", "Vampiros"), antihéroes cuyo trabajo es sobrevivir como mejor puedan ("Escape de Nueva York"), extraterrestres posando como humanos ("Viven", "La cosa", "El pueblo de los malditos"), y algo de drama de estaciones policiales para sazón final ("Asalto al precinto 13"). Visto de esa manera, la peli tiene mucho más sentido que si nos la tomamos como "una de terror en Marte", cuyos elementos por otra parte, tomados de otro modo, no juntarían ni pegarían ni con cola ni con cemento.

-- La peli tiene todo el buen oficio de John Carpenter. Y algunas de sus debilidades también. Es artesanal y serie B como de toda la vida. Es cierto que a veces el cartón piedra canta lo suyo, pero a cambio, el recurso a las maquetas de toda la vida le añade puntos, cuando tan fácil era echarse en los deliciosos brazos de la animación CGI y prostituirse al Dios Ordenador (y van...). Las actuaciones son regulares, es cierto (Natasha Henstridge se ve para dejarse las babas en el popcorn, pero no me la trago como polizonte dura si cada vez que la veo disparar la veo pestañear... aunque aparte de eso tampoco lo hace mal... por no hablar de Ice Cube que pareciera haberse equivocado de set de filmación), pero ver a un chulísimo Jason Statham en un rol pre-Transportador (antes del "Transportador" era el tío macarra de "Snatch: Cerdos y diamantes") ayuda, ver a Pam Grier de minorra semilesbi también, y tanto Clea DuVall como la veterana Joanna Cassidy (¡"Blade Runner"!) están más que cumplidoras. La música, a cambio, en algunos puntos está muy bien lograda, aunque en otros, justo es admitirlo, es una fanfarria guitarroindustrial insufrible. Pero, ¡hey!, es serie B, así es que a no quejarse. Hecha a pulso, de manera artesanal, con oficio, y eso al final del día se agradece.

-- Escenas notables. El descubrimiento de la tumba de los marcianos, que no tiene nada que envidiarle a "Stargate" de Roland Emmerich. O la alucinación de Natasha Henstridge, con su dejo a "Dune". Todas las secuencias con el tren, básicamente porque la maqueta del tren se ve de lo más bien.

IDEAL PARA: Ver una de serie B, pero de las buenas de serie B.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Uno de los fantasmas posesiona a un personaje [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 9 de abril de 2009

"El maullido del gato" (2001).


-- "The Cat's Meow". Inglaterra / Alemania / Canadá. Año 2001.
-- Dirección: Peter Bogdanovich.
-- Actuación: Kirsten Dunst, Edward Herrmann, Eddie Izzard, Cary Elwes, Joanna Lumley, Jennifer Tilly, Claudia Harrison, Victor Slezak, James Laurenson, Ronan Vibert, Chiara Schoras, Claudie Blakley, Ingrid Lacey, John C. Vennema, Steven Peros.
-- Guión: Steven Peros, basado en su propia obra teatral.
-- Banda Sonora: Ian Whitcomb.

-- "El maullido del gato" en IMDb.
-- "El maullido del gato" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hollywood puede ser un lugar tan elegante, tan chic, tan... sucio. Tan mortal. ¿Quién es la persona dentro del ataúd? Sólo hay rumores, todos cuentan la historia a su modo... Podemos quedarnos con la versión de Elinor Glyn, por ejemplo. Una versión que principia a bordo del yate de William Randolph Hearst, el chupimillonario de los medios de comunicación. Un yate al que llega Thomas H. Ince, un tipo tan sobrado como semifracasado en el negocio de Hollywood, al que van a celebrar el cumpleaños... lo que en realidad es más bien un pretexto para la fiestoca (léase sexo, drogas...). Está presente Marion Davies, la amante de WRH, a quien WRH ama con todo su corazón (entonces podría divorciarse de su esposa y casarse con ella, ¿no? Say it with me: dick-dick-dick-dick-dick...). Y también Charles Chaplin, que ha dejado preñada a una de sus actrices, y aún así tiene la cara y tupé para hacer la rutina del vagabundo frente a la Davies para ver si puede encamarse con ella... Y también una retahila de otros invitados, incluyendo a la clásica y descocada bailarina de charleston que, promediando la peli y ya en plena orgía, se bajará el vestido y nos mostrará sus Josephine Baker. Poco a poco, Chaplin empieza a acosar el cerco en torno a Marion (¡eso no se hace, birlarle la chica al anfitrión del yate...! Aunque sea porque puede tirarte por la borda y aquí nadie ha sido...), de una manera tan poco inteligente que todos empiezan a darse cuenta de lo que pasa, salvo como de costumbre el señor Cornelius (por supuesto, que también le pone cuernos a su señora...)... Y Thomas Ince, que no por nada es una sanguijuela despreciable, está ávido de usar esa información para hacerse amiguete de WRH y así conseguir financiamiento para sus pelis. La tragedia está servida, por supuesto, y ya sabemos que uno de ellos saldrá con las patitas por delante, con su terno de madera bien puesto.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Peter Bogdanovich sufrió el destino común a tantos y tan señalados pioneros en el mundo del cine y del arte. En los '70s era parte de la tunda de imberbes que, empepados hasta el querétano de Cahiers du Cinéma, se dedicaron a decir "Nuevo Cine o muerte", y con sus coleguetes Friedkin, De Palma, Scorsese, Ford Coppola, etcétera, se las dieron de renovadores. Mirada hacia atrás, esta voluntad de back to the basics es casi risible porque les pasó los que a tantos revolucionarios, que estaban seguros de estar CONTRA algo, pero no estar A FAVOR de algo, y por lo tanto, de pronto despertaron y se encontraron que ELLOS eran la voz del cine oficial, y así es como su cine entró en una profunda espiral de decadencia. Que la noticia más importante para él desde 1975 en adelante no sea ninguna peli suya, sino el haberse afilado a Dorothy Stratten (la conejita Playboy que, a resultas de esto, fue asesinada a escopetazos por su noviecito celoso), y después haberse casado con la hermana menor de la Playmate, algo dice. En medio de sus ires y venires crepusculares, Bogdanovich decidió rodar esta peli, más o menos inspirada en eventos reales (en la historia real, el incidente en que se basa nunca fue bien aclarado, probablemente porque money talks...). Supongo que podemos decir que se dio el gusto, porque en realidad nadie la vio. Comprensiblemente, por lo demás. ¿A quién carajos le importa una peli sobre un productor olvidado del cine mudo, con una tropa de actores de segunda división, y que no tiene ni sexo ni escándalo? ¿Quién vería algo así...? Pues bien... General Gato la vio, y está listo para entregar su reporte.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por el principal escollo de esta peli, para que después no la vean diciendo "el General Gato la recomendó" y se queden desconcertados y ensartados con su seguro servidor quien esto maulla y escribe. El guión es, no diré débil (no lo es), pero más que un poco pueril. A lo largo de la peli se va construyendo tensión dramática, un poco a lo Agatha Christie, mostrando a varios personajes, uno de los cuales sabemos va a terminar fertilizando narcisos, pero en el momento de la verdad todo se resuelve de una manera tan increíblemente forzada que, es que ni un culebrón venezolano, oiga... Pero si exceptuamos eso, la peli está dirigida con dignidad y solvencia. Hay hallazgos notables, como la escena inicial en la que vemos el féretro sin saber quién va adentro, y después la escena cambia a retrospectiva, sobreponiéndose por un instante la imagen del dichoso ataúd con la del yate en que ocurrirá la tragedia. Pero esto no quiere decir que la peli sea malabarismo o birbiloque, sino que estos destellos de pirotecnia narrativa están bien mesuraditos, de manera que la peli fluye naturalmente. La presentación de personajes funciona bien, considerando que son varios de ellos, cada uno con bien poquitas líneas, pero aún así podemos seguirles la pista a todos y saber quiénes son sin extraviarnos por falta de carta de navegación. Y el final, que le quita harto aire a los neumáticos, aún así tiene un dejo melancólico, un "miren lo que hemos visto, y lo que el mundo nunca sabrá"... Sí, la historia tendrá debilidades y algún que otro agujero monumental, pero por lo menos está bien contada, y eso siempre se agradece.

-- Los protagonistas están notablemente bien. Kirnsten Dunst, superada su etapa de niñita chupasangre en "Entrevista con el vampiro", y oscilando entre el culturetismo de "Vírgenes suicidas" y el popcornerismo de "Triunfos robados" un año antes de su gran irrupción como Mary Jane Watson en "Spiderman", trata de alejarse de sus clásicos tics actorales para darle vida a Marion Davies, y a veces incluso lo consigue. Edward Herrmann es un buen William Randolph Hearst, amable y fiestero según lo seguro que está de poder ponerle el pie encima a todo el resto del mundo a golpe de chequera, pero tan indefenso como un niño cuando le arrebatan aquello que verdaderamente quiere (la chica, en este caso). Eddie Izzard, por su parte, interpreta a Charles Chaplin de una manera un tanto desafortunada, aunque concedámosle que tenía la vara alta, una porque... It's Chaplin, man...!!! Y dos, porque estaba a nueve años de distancia en el futuro de la que por décadas será la interpretación canónica de Chaplin por excelencia, que es la de Robert Downey Jr. para el biopic "Chaplin". Pero de que se esfuerza, se esfuerza. El sanguijuelesco Thomas Ince es interpretado por su solvencia habitual por el gran Cary Elwes, que como hemos dicho es el gran actor al que nunca le llegó su gran rol, y que en ese tiempo tenía que llevar legumbres a la mesa trabajando en la ya por entonces agotada franquicia televisiva de "Expedientes secretos X" (algunos años después, los amigos del cine de terror lo conocerán por "El juego del miedo"). Jennifer Tilly por su parte se luce como la pizpireta y métomentodo Louella Parsons, interpretándola de manera un tanto caricaturesca, pero reforzando con ello el aire de farsa general que tiene todo el tinglado.

-- ¿Qué queda al final de esta peli? Sin lugar a dudas, el sentimiento predominante es la melancolía. La moraleja nunca se explicita en la peli, pero a través de la recreación del mundo del cine clásico, puro oropel por delante y pútrido entre bastidores, es claro que Bogdanovich le ajusta cuentas al Hollywood de toda la vida, al que te atrapa y devora y después escupe tus huesos secos. No creo sea casualidad que uno de los grandes villanos sea William Randolph Hearst, que fue tan sangrantemente caricaturizado en "Ciudadano Kane" (según Bogdanovich, la anécdota de la peli fue sugerida por Orson Welles, lo que nos sitúa a lo menos quince años antes de su realización, y el propio Bogdanovich ha sido saludado como un director "wellesiano" de estilo y temática...), y que es uno de los prototipos más sólidos de sociópata con poder dentro de la cultura fílmica estadounidense (o por lo menos lo era hasta antes del Gordon Gekko de "Wall Street" y de Bill Gates). Y en un sentido más genérico, un poco a la "Gosford Park" (que es del mismo año, por lo demás), la peli utiliza los códigos del cine agathachristiano para subvertirlos y deconstruirlos, y mostrarnos que no necesariamente hay detectives heroicos cada vez que hay un crimen, que el bien no necesariamente vence sobre el mal, que el universo no tiene por qué ser un constructo racional (o si lo es, Dios puso los planos en el anaquel de al lado, y nosotros sin enterarnos), y que después de la tragedia nuestras vidas llenas de brillo, pero al final finitas y vacías, prosiguen como si nada hubiera pasado y como si los bárbaros no estuvieran gentilmente pidiendo el paso allá en la puerta. ¿Deprimente, dicen ustedes? Bueno, a mí no me miren, yo sólo soy el mensajero...

IDEAL PARA: Ver una peli con fortalezas y debilidades, sobre el oscuro submundo detrás del fasto de la vida.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 31 de agosto de 2008

"Atando cabos" (2001).


-- "The Shipping News". Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: Lasse Hallström.
-- Actuación: Kevin Spacey, Julianne Moore, Judi Dench, Cate Blanchett, Pete Postlethwaite, Scott Glenn, Rhys Ifans, Gordon Pinsent, Jason Behr, Larry Pine, Jeanetta Arnette, Robert Joy, Alyssa Gainer, Kaitlyn Gainer, Lauren Gainer.
-- Guión: Robert Nelson Jacobs, basado en la novela de Annie Proulx.
-- Banda Sonora: Christopher Young.

-- "Atando cabos" en IMDb.
-- "Atando cabos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Pobre tipo. Tiene un papá que se encarga de recordarle lo inútil que es (¿para qué es un padre, si no?), y luego se encama con una chuloputa que lo putea de la mañana a la noche. Pero el tipo tiene la personalidad destruída, así es que se convence de que esas migajas de atención son amor. Y se casa. Y tiene una hija con ella (o mejor dicho, ella tiene una hija con él, para que esto no parezca la de Schwarzenegger). La fuckgirl termina aburriéndose y se va, con la niña al lado. La policía recupera a las dos después, a una de ellas lista para el necrófilo bajo una maraña de fierros de auto doblados, y a la otra después de que mamacita la había vendido en el mercado negro para sacar 6000 de los verdes. Aparece entonces una tía en plan lo que botó el hada madrina (no es bonita ni joven), que se lo lleva hacia la tierra de sus ancestros, un pueblo perdido en allá tíramepalmonte al borde de unos acantilados nada más monos. En esa nueva localidad, sumergido en un periodicucho local (¡¡¡N° 1 PARA ENVOLVER PESCADOS!!!), con nuevos y provincianos vecinos, y bajo la atenta mirada de la educadora de párvulos del lugar, nuestro héroe (¿héroe, este debilucho?) encuentra una nueva oportunidad de descubrirse a sí mismo, desarrollarse como persona, transformarse en un hombre completo, sobrevivir hasta doblar la segunda hora de peli, etcétera.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El buen Schopenhauer decía que la naturaleza humana oscilaba entre el deseo y el hastío. O algo así. Deseo, por querer lo que no se tiene, y hastío, por el aburrimiento que da todo lo que se tiene. En tanto la naturaleza humana siga siendo así, y no hay muestras de que vaya a cambiar (gattacos aparte, por supuesto), estas pelis de autoayuda y superación en plan "Tus zonas erróneas" seguirán teniendo su público, y en consecuencia, seguirán manufacturándose. Lasse Hallström, más o menos reconocido en los '90s por pelis de registro más intimista como "A quién ama Gilbert Grape" y "Las reglas de la vida" (nada de mal para alguien que comenzó su carrera ¡rodando casi toda la videografía de ABBA!), quiso seguir abusando de su suerte adaptando una novela de una tal Edna Annie Proulx (conocida también por escribir el relato que sirvió de base para "Secreto en la montaña", la de los vaqueros colipatos). El tiro le salió más o menos bien. No tan bien como para que la peli fuera estrenada comercialmente en los cines de Chile, pero no tan mal que nunca jamás en la vida sea retransmitida por el cable. Aunque por otra parte, si en el cable tienen la osadía de exhibir pelis como "Candyman 3" o "Detrás de las líneas enemigas 2: El eje del mal"...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es una de esas pelis en las cuales lo que se cuenta es menos importante que el cómo se cuenta. La historia es un tanto facilona (el tipo tiene un mal karma, viaja a un lugar relacionado con su pasado, en ese lugar rehace su vida y de paso conquista a la chica... lo de siempre, vamos), e incluso ni siquiera aquí está mejor desarrollada que en otras partes. En ese sentido, es simplemente otro producto Hollywood dizque-intelectual quiero-Premio-Oscar de los que suelen perpetrar los Hermanos Weinstein, para satisfacer al ala cultureta del cine comercial ("El paciente inglés", "Shakespeare apasionado", "Las reglas de la vida", "En busca del País de Nunca Jamás"...). Pero en lo que a nivel de realización se refiere, está más que bien. La novelista exigió, para autorizar la realización de la peli, que fuera rodada en locaciones, y eso, combinado a una estupenda fotografía, le da un tono único. Kevin Spacey, fresco entonces su éxito por "Belleza americana", se saca los zapatos (otra vez) y prueba (otra vez) lo gran actor que es (otra vez); esto hace fácil simpatizar con su personaje y seguirle las peripecias, a pesar de que en estricto rigor, el pobre desgraciao es un loser de lo peor, y ya sabemos que a nadie le gustan los losers. A su lado, Julianne Moore desluce un tanto, quién sabe por qué, si acaso Kevincito se la come (¡actoralmente hablando, claro está, no piensen eso, caramba!), o si el personaje simplemente no le iba, porque la Moore hace tiempo que tiene bien ganado su reconocimiento como gran actriz de Hollywood. Judi Dench, la M de las pelis Bond de la Era Brosnan, así como la Reina Isabel en otra Weinstein-Movie ("Shakespeare apasionado"), repite su papel de vieja pesada, lo que a pesar de tratarse de una gran actriz, pues bien, resulta algo cansino. Como la esposa muerta del prota aparece Cate Blanchett, en un papel rápido y fugaz, pero de que le pone morbo a su mujer fatal, le pone (para la trivia, años después la Blanchett y la Dench se cruzarán en "Escándalo", mientras que aquí no comparten escenas). Y como secundario de lujo tenemos al gran Pete Postlethwaite, qué más queremos. Todo esto alcanza para redimir una peli que cae en cosas como darle diálogos muuuuuu profundos a la niñata, convirtiéndola en la clásica pequiñirra odiosa, o como darle énfasis a eso de la casa amarrada de cables para que quede muuuuuu metafórico too. Pero cuando la peli se olvida de que tiene que ser cultureta, porque, ¡rediez, voto a Ezpaña, que es una de los Weinstein con Hallström de director!, entonces alcanza un estupendo nivel.

IDEAL PARA: Ver en esos momentos especiales en que la vida va down, y salir silbando una bonita melodía después.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "ATANDO CABOS":

-- (Ir a la página). Esta peli en Labutaca.net.
-- (Ir a la página). Comentario en El Criticón.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 10 de enero de 2008

"Novocaína" (2001).


-- "Novocaine" (título original), "Rompiendo reglas" (título en Argentina), "La seducción" (título en México), "Sonrisa peligrosa" (título en España). Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: David Atkins.
-- Actuación: Steve Martin, Helena Bonham Carter, Laura Dern, Chelcie Ross, Lynne Thigpen, Polly Noonan, JoBe Cerny, Elias Koteas, Yasen Peyankov, Scott Caan, Teri Cotruzzola, Lucina Paquet, Preston Maybank, Sally Kao, Quincy Wong.
-- Guión: David Atkins, sobre una historia de éste y de Paul Felopulos.
-- Banda sonora: Steve Bartek.

-- "Novocaína" en IMDb.
-- "Novocaína" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Lo de siempre: tienes una vida perfecta, con una mujer perfecta (muchos no calificaríamos a Laura Dern como "perfecta", pero aquí la embellecieron lo suyo), un trabajo perfecto y todo perfecto, pero... algo falta. Algo está perdido. La respuesta para cualquiera es bastante obvia: si eres un dentista, lo que te hace falta es una vida de verdad, no una pega de sacamuelas con dientes cariados y arrojando olor a putrefacción (además, si eres Steve Martin, casi cualquier estilo de vida es uno que no te acomoda, para poner tu característica expresión de "respiro para no fastidiarme"). La respuesta cae del cielo cuando aparece una chica zarrapastrosa/darkie/goth, que para darle mayor realismo al papel, viene interpretada por Helena Bonham Carter, y que lleva a nuestro pulcro dentista al territorio prohibido del placer sucio y desaliñado ("¡Oh, gimmit dirty, babe!"). Y ahí las cosas empiezan a complicarse. Porque un buen turro de drogas del consultorio desaparecen, justo cuando un agente de la DEA (¡hey, yo pensaba que sólo operaban en Colombia!) está haciendo una investigación... Parece que a nuestro buen dentista, alguien le ha tendido una trampa. En particular porque las cosas se enturbian aún más, cuando el más que pasado de roscas hermanito de la chica darkie/goth aparece el mejor de los días, cómodamente muerto en la casa del dentista. Perseguido como narcotraficante y como homicida, el dentista tendrá que recurrir a sus mejores expedientes para sobrevivir no sólo a la caza del hombre por el hombre, sino a sus chicas, al potencial asesino...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pues, poco que decir. Esta película es bastante atípica. En primer lugar, es la única obra hasta la fecha de este posteo, del director David Atkins, que por no tener, no tenía en la fecha antedicha ni siquiera una entrada en la Wikipedia en inglés, eso es ser desconocido (su otro gran crédito es haber sido guionista de "Sueños en Arizona", de Emir Kusturica, hace más años de los que un gato puede recordar). En segundo lugar, podría haber sido rodada el 2001, pero podría ser también del '91 o del futuro cercano, y nadie notaría la diferencia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una película atípica, incluso para los cánones de ese género híbrido que es la comedia policial. De partida el protagonista no es un cirujano, un abogado o un policía, sino un dentista (¿hay profesión menos estimulante para elegir un prota de película, que la de dentista?). En segundo lugar, la mezcla de actores no puede ser más rara: Steve Martin haciendo su rol clásico de ingenuote semimalhumorado en un personaje que es un dentista y que por tanto uno no asociaría de buenas a primeras con semejante perfil, Helena Bonham Carter componiendo su clásico personaje de chica mala/gótica fuera de las tempestuosas aguas de las pelis ezqueBurton o de las cintas "de época", Laura Dern bien lejos del prototipo de actriz seriota que se ha ganado como antigua chica Lynch en filmes como "Terciopelo azul" o "Corazón salvaje"... Entre los secundarios están Elias Koteas, igual de borde que siempre (no necesita presentación, caramba, averigüen un poco sobre él si no saben), y Scott Caan, el hijo del gran James Caan, que tanto aparece en grandes acorazados fílmicos como "La gran estafa" y secuelas, como en faluchos del nivel de "60 segundos" o "Azul extremo". Todo esto al servicio de un estilo de comedia que opta por el tratamiento de seriedad y lo sicótico y absurdo de las situaciones, en vez del gag directo o el humor de excusado. Quizás no sea ni de lejos la mejor película de la primera década del siglo XXI, pero tiene su propio sello distintivo, es bien reconocible, y es entretenida de principio a fin (incluso aunque la identidad del asesino es bastante adivinable, si uno piensa un poco).

IDEAL PARA: Ver una comedia policial bien construida y con finas terminaciones.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

"Zoolander" (2001).


-- "Zoolander" (título original), "Zoolander (Un descerebrado de moda)" (título en España). Estados Unidos / Australia / Alemania. Año 2001.
-- Dirección: Ben Stiller.
-- Actuación: Ben Stiller, Owen Wilson, Christine Taylor, Will Ferrell, Milla Jovovich, Jerry Stiller, David Duchovny, Jon Voight, Judah Friedlander, Nathan Lee Graham, Alexandre Manning, Asio Highsmith, Alexander Skarsgård, Donald Trump, Christian Slater.
-- Guión: Drake Sather, Ben Stiller y John Hamburg, sobre el personaje y la historia creados por los dos primeros.
-- Banda Sonora: David Arnold.

-- "Zoolander" en IMDb.
-- "Zoolander" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Malasia está feliz, porque acaban de elegir a un Primer Ministro que promete eliminar políticas tales como salarios bajos o trabajo infantil. Un sindicato de peces gordos vinculados al negocio de la moda está que chirría los dientes, ya que para ellos, dichas políticas humanitarias son quiebra inminente. Por lo tanto, arman un plan para que el Primer Ministro sea asesinado en su viaje a los Estados Unidos. El elegido para la empresa es Derek Zoolander, un supermodelo cuyo cerebro en algún minuto de su vida se fue a comprar cigarrillos a la esquina y nunca más volvió. Zoolander está en horas bajas porque se hace viejo, y otro supermodelo más joven está por reemplazarlo, ganando el premio que Zuie quería para sí. Para colmo, aparece una entrevista en la revista Time que lo ridiculiza abiertamente, y para peor, sus amigotes sufren el percance más idiota del mundo. Decide, por ende, retirarse del mundo de la moda, y vuelve a la mina de carbón en donde trabaja su padre, quien no acepta que su hijo ande mostrando el paque en avisos de ropa interior, vestido de sireno. En medio de todo eso recibe una oferta que no puede rehusar: trabajar para un exquisito diseñador de moda. Al mismo tiempo, la periodista del Time comienza a investigar a este diseñador, y descuibre cosas muy raras. Como, por ejemplo, que sus modelos suelen morir jóvenes, y la chica del diseñador anda siempre metida en las cercanías. ¿Caerá acaso el buen Zoolander en la trampa que le están tendiendo los malignos conspiradores del Fashion Mundial...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

MTV llegó para quedarse. En los '80s marcó época, en los '90s era líder, y en el 2000 es un penoso espectro de lo que alguna vez fue. Pero su legado estético y videoclipero quedó para la posteridad. MTV se lanzó al mercado de producir películas, todas las cuales tienen en común ser productos de cierta estética videoclipera, sobre temas que interesan a su target objetivo, los adolescentes, tal y como la moda, la secundaria, etcétera. Una de sus realizaciones más ambiciosas es ésta, una desopilante sátira del mundo de la moda y el fashion.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una sátira descarnada y sin misericordia sobre el mundo de la moda. Derek Zoolander es descrito como el cerebrohueco más superficial de toda la tierra, que vive en la tierra de la perfecta inconsciencia. Su mejor enemigo, el modelo Hansel, busca la profundidad espiritual, pero lo hace en rituales tántricos New Age de los cuales la parte más interesante es, por supuesto, el sexo (¿cabía otra cosa?). Las situaciones tópicas descritas son increíblemente ajustadas a lo que de verdad ocurre por allí, incluyendo el hecho de que un modelo no puede, por mucho que quiera, volver a sus raíces, porque su propia huequedad viaja consigo, y de ahí que después de sus retiros espirituales, vuelven tan imbéciles como salieron (o peor).

-- Ben Stiller. Nunca se aplaudirá lo suficiente a este comediante, probablemente el mejor de su generación. Y es que no importa cuán perdedor, ruin, estúpido o loser sea su personaje, siempre se las arregla para caer sobre sus zapatos con dignidad. En esta película se las arregla para inyectarle una enorme dosis de humanidad a un personaje en principio despreciable, como lo es Zoolander, y consigue eso sin verse patético ni mamón. Maestro.

-- El elenco está por todo lo alto. Owen Wilson compone un Hansel tan competitivo como simpático, según se tercie. Will Ferrer está igual de antipático que siempre, pero como hace el papel de villano, eso es un punto a favor y no en contra. Milla Jovovich está en su salsa haciendo de villana dura y peligrosamente sexy, incluso más que en "El quinto elemento" o "Juana de Arco"; la cara de morbo que pone en la escena final, al ser derrotada por la jovencita, es de antología. Christine Taylor desmerece un tanto, pero cumple. Jon Voight aparece en poquitas escenas, como el padre de Zoolander, pero cuando aparece, es un estupendo contrapunto para Stiller. Y mención especial se lleva David Duchovny, en un rol prácticamente irreconocible, y sacándose de encima la placa de Mulder, Fox Mulder, FBI Agent.

-- Secuencias desopilantes. El "entrenamiento" en el "spa". La revelación de la conjura de los modistos (¿sabes por qué mataron a Lincoln y Kennedy?). Las secuencias estilo Garganta Profunda (el contacto, no la peli porno). La orgía por compasión (sí, como suena). La secuencia íntegra del regreso de Zoolander a la mina. Las, ejem, "negociaciones" entre el villano villanísimo y Zoolander. El duelo entre Zoolander y Hansel, incluyendo su zafadísimo final. La secuencia en los Premios MTV. El "accidente" de los amigotes de Zoolander. ¡Caramba, harto más que el promedio!

-- Si te gustan los cameos, esta película es tu oportunidad. Aparecen Billy Zane, Donald Trump, Christian Slater, Cuba Gooding Jr., Natalie Portman, Lenny Kravitz, Gwen Stefani, Heidi Klum, Paris Hilton, Fred Durst, Claudia Schiffer, Lukas Haas, y como gran aparición especial, David Bowie himself. Esos, y un cuantuhay más.

IDEAL PARA: Partirse de risa viendo en acción al más estúpido de los modelos (¿será en verdad el más estúpido...?).

jueves, 27 de julio de 2006

"El diario de Bridget Jones" (2001).


-- "Bridget Jones's Diary". Inglaterra / Irlanda / Francia. Año 2001.
-- Dirección: Sharon Maguire.
-- Actuación: Renée Zellweger, Hugh Grant, Colin Firth, Gemma Jones, Jim Broadbent, Celia Imrie, James Faulkner, Shirley Henderson, James Callis, Charmian May, Paul Brooke, Sally Phillips, Embeth Davidtz, Patrick Barlow, Felicity Montagu, Salman Rushdie, Jeffrey Archer.
-- Guión: Helen Fielding, Andrew Davies y Richard Curtis, basados en la novela de la primera.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "El diario de Bridget Jones" en IMDb.
-- "El diario de Bridget Jones" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bridget Jones es una chica treintona, soltera y con poco que ofrecerle a un hombre (físico algo abultado, vida intelectual bajo mínimos, inteligencia afectiva de una mocosa de quince), y que trabaja en una editorial que publica a intelectuales muy por encima de su nivel académico. Es Año Nuevo, y decide dejar de ser una perdedora. Bajará de peso, dejará de fumar, dejará de tomar. Y en particular, cazará a un hombre. El hombre que se pone a tiro es, ¡ups!, su jefe, un donjuán duro/tierno/sensible que hace lo imposible por meterse bajo sus pantaletas de abuela. Como debería deducirse a partir de la descripción que hicimos del personaje, Bridget Jones cae redonda en la trampa, y se transforma en una diosa sexual con un sinvergüenza entre las piernas. Más tarde o más temprano, por supuesto, la verdad se sabe, así es que Bridget corre rápido fuera de la protección uterina de la editorial, para hacer su propia vida en el mundo exterior. En medio de las procelosas aguas de la vida a las que ha sido arrojada con tan poca misericordia, comienza a hacerle los puntos un letrado que parece ser un genio en las ligas mayores de la abogacía, pero que de calor humano, nada. Así es que Bridget comienza a debatirse entre los dos prospectos, el sinvergüenza simpático y el témpano correcto... todo eso condimentado con las inevitables metidas de pata que perpetrará una y otra, y otra, y otra vez, ayudada por su escasa habilidad social y su aún más penoso sentido de cómo aterrizar sobre los pies en caso de caída inminente.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Treinta años después de que el tema de la liberación femenina se transformó de movimiento rebelde y contestatario en problema instalado en las agendas de todos los países civilizados, una nueva generación de mujeres ha devenido en esto. No es cosa de enviar a las mujeres de regreso a las tres K alemanas (Kuchen, Kirche, Kinder), pero sí podrían haber aprovechado un poco mejor todo el movimiento, ¿no? Algunas mujeres nacidas con la ventaja de que sea social y políticamente correcto potenciar el rol de la mujer en la sociedad lo han aprovechado para superarse a sí mismas y demostrar que pueden lidiar en igualdad de condiciones con los hombres, pero otras no se han liberado, sino que las liberaron a la fuerza, y no se lanzaron a la vida, sino que fueron lanzadas a ella. El mundo de comienzos del siglo XXI está plagado de chicas clónicas de Bridget Jones, cuyo horizonte vital queda penosamente reducido a encontrar un hombre con el cual copular y reproducir la especie, y hacer un poco de vida social con los amigotes de bar para no aburrirse. No es raro entonces que se haya formado un buen piso de base para proporcionarle lectores a la columna que Helen Fielding comenzó a escribir sobre Bridget Jones en la prensa (¡no en un libro, porque las Bridget Jones no leen nada que no sea "autoayuda y superación"!). No es raro que ese piso de lectores le haya dado éxito al personaje. Y no es raro por tanto que haya devenido en película (¡y hasta se pueda hacer estrujado jugo para una segunda parte!). No creo que todo esto haya estado en la mente de Simone de Beauvoir, cuando escribió "El segundo sexo".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es un retrato crudo y duro de hacia donde devino la liberación femenina del último tercio del XX. Bridget Jones es una chica independiente, pero lo único que añora es depender de un hombre porque su vida es tan vacua que nada más puede rellenar sus ansias por existir (¡y para colmo, ese hombre al final aparece!). Ya ese puro valor antropológico debería hacer esta película de visionado obligado para entender nuestra época, mucho más que cintas laureadas con el Premio Oscar por dizqueintelectuales de medio pelo y verborrea pseudoheideggeriana.

-- Renée Zellweger. Hizo tan suyo el personaje, se sacrificó tanto por él, lo hizo con tanto carisma, que consiguió hacerlo relativamente entrañable, a pesar de sus numerosos defectos. Digámoslo de una vez, después de verla a ella es impensable este papel en manos de otra actriz. No, si se quiere que la película tenga un mínimo de trabajo actoral.

-- Algunos chistes, aunque previsibles, tienen gracia. Pocas vergüenzas se pueden pasar en la vida tan crueles como la secuencia de la fiesta de prostitutas y curas, por ejemplo.

IDEAL PARA: Verla, mirar después alrededor, y ponerse a llorar.

lunes, 19 de junio de 2006

"El viaje de Chihiro" (2001).


-- "Sen to Chihiro no kamikakushi" (título original en japonés), "Spirited Away" (título en inglés para distribución internacional). Japón. Año 2001.
-- Dirección: Hayao Miyazaki.
-- Actuación: Voces de (en el original japonés) Rumi Hîragi, Miyu Irino, Mari Natsuki, Takashi Naitô, Yasuko Sawagushi, Tatsuya Gashuin, Ryunosuke Kamiki, Yumi Tamai (todos en la versión original japonesa).
-- Guión: Hayao Miyazaki.
-- Banda Sonora: Joe Hisaishi.

-- "El viaje de Chihiro" en IMDb.
-- "El viaje de Chihiro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es día de mudanza, y Chihiro está de malas. Tiene cerca de 10 años, es una niña mimada y caprichosa, pero sus padres no lo hacen mejor en cuanto a ignorarla y tratarla con el discursito de "miren las cosas graciosas que dice mi pequeña". Resultado: cuando por capricho del padre se meten en un poblado fantasma en donde no deben estar, y se engolosinan con un banquete servido por manos misteriosas, acaban metamorfoseados en cerdos. Chihiro, que con bastante sentido común se ha abstenido de comer, se ve entonces prisionera de un mundo mágico muy peculiar, en donde la hechicera Yubaba controla con manos férreas una especie de spa de lujo para espíritus y dioses, en donde los humanos tienen prohibida la entrada. Sobrevivir a Yubaba es sólo el comienzo de sus problemas: ahora Chihiro deberá trabajar en el interior de ese spa, pasar toda clase de pesadillas, y crecer y madurar algo en el camino, para encontrar a sus padres y salir con vida (y forma humana) del trance.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hayao Miyazaki es uno de los grandes nombres dentro del manga y el animé japonés, creador de clásicos como "Nausicaa", "Mi amigo Totoro", "La princesa Mononoke" o "El castillo andante". Se distingue por su enorme habilidad para crear entornos surrealistas, en donde los más disparatados elementos se integran para darle forma a universos completamente alucinantes. "El viaje de Chihiro" es otra de estas historias. Su planteamiento puede parecer sencillo (chica enfrentada a un país fantástico u onírico para salvar a sus seres queridos), pero su desarrollo no lo es, como es la tradición en las películas e historias de Miyazaki, y que le confieren su aire mágico, feérico e irreal.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es la recreación (consciente o no) del viejo mito de Circe, la hechicera que convirtió en cerdos a los compañeros de Ulises en "La Odisea". Pero con ropaje japonés. La descripción del ultramundo es todo lo minuciosa que se puede, y no deja de ser insólito presentar a una completa y pintoresca galería de criaturas sobrenaturales no como entes aterrorizantes o diabólicos, sino como simples seres de otra dimensión, que se diferencian de los humanos por vivir dentro de otras leyes físicas, pero que en el fondo tienen la misma necesidad de descanso y tranquilidad que éstos, eventualmente lejos de su presencia. O sea, nosotros les tememos, pero ellos sólo quieren que no los fastidien y los dejen en paz.

-- El tema básico de la historia es el viaje iniciático, un leit motiv viejo como los relatos de cazadores paleolíticos, pero siempre actual, que funciona a las maravillas como trasunto del proceso de abandonar la niñez y "convertirse en hombre" (o en mujer, en este caso).

-- El apartado visual es grandioso, y cuenta como lo mejor de la película. Los paisajes son hermosísimos y crean verdaderamente la impresión de estar sumergidos en un mundo aparte, con leyes distintas al nuestro. La estética está tomada predominantemente del mundo japonés, pero hay también elementos extraídos del steampunk (las calderas y maquinarias a carbón, típicamente).

-- Las criaturas están tratadas con una belleza sorprendente, y son verdaderamente inolvidables: un dragón volador, unos huéspedes solemnes, la fiera Yubaba o el encargado de las máquinas... Incluso hasta las diminutas criaturillas que transportan carbón a las calderas son todo lo simpáticas que se puede, dentro de la simplicidad de su diseño.

IDEAL PARA: Disfrutar de una película con magia verdadera.

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