11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 11 de julio de 2013

"El mundo según Monsanto" (2008).

-- "Le monde selon Monsanto" (título original en francés), "Controlling Our Food: The World According to Monsanto" (título en inglés para distribución internacional). Francia / Canadá / Alemania. Año 2008.
-- Dirección: Marie-Monique Robin.
-- Actuación: David Baker, Ken Cook, David Carpenter, Robert Bellé, John Hoffman, Dan Glickman, James Maryanski, Jeffrey Smith, Michael Hansen, Jeremy Rifkin, Michael Taylor, Richard Burroughs, Samuel Epstein, Pete Hardin, Ray Mowling.
-- Guión: Marie-Monique Robin.
-- Banda Sonora: Olivier Auriol.

-- "El mundo según Monsanto" en IMDb.
-- "El mundo según Monsanto" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Transgénicos. Están en tu comida. Están en tu bebida. Están en todo lo que consumes. ¿Sabes lo que es un transgénico? Básicamente le arrancan un gen a una pobre e infortunada planta (o animal) y lo cambian de un lado a otro. Una posibilidad muy interesante para el desarrollo humano. Figúrense. Le metemos a una planta el gen de la resistencia al pesticida X. Luego bombardeamos el cultivo entero con dicho pesticida X para erradicar absolutamente todo lo que impida a esa planta crecer, llámese malezas, malas hierbas, caracoles, langostas, zapatistas, comunistas. En cuanto a hacer crecer nuevos cultivos... ¡El cielo es el límite! ¡Un mundo ni que diseñado por los redactores de "Muy Interesante"! ¿Qué podría salir mal? Bueno, en primer lugar el tema de las regulaciones. Porque toda la comida de Estados Unidos es vigilada por la FDA (Food and Drug Alimentation)... pero ¿quién vigila a la FDA? ¿Quién nos protege de los lobistas? ¿Y quién paga a los lobistas? Si dijeron "Monsanto" porque está en el título de la peli, adivinaron. Y cuando la peli hace que hasta te den pena los pobres yanketas, expoliados por su propio gobierno, entonces la peli viaja al Tercer Mundo... y ENTONCES es que la peli se vuelve una de terror. ¡Ah, no, perdón, me equivoqué de género! Es un documental. Un documental de terror, eso sí.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cualquiera que vea la cartelera de cine pensaría que la Humanidad está en peligro de desaparecer, o al menos de caer en manos de un superestado mundial orwelliano, por culpa de asteroides contra la Tierra, dinosaurios, monstruos interdimensionales que salen de una grieta del Océano Pacífico, Ben Kingsley tratando de cargarse a Robert Downey Jr... Hasta el punto que cuando una peli aborda una amenaza más terrena, la cosa como que no nos la creemos mucho, como que suena a aburrido. ¿Recuerdan ustedes cuál era el complot de los villanos de opereta de "Quantum of Solace"? Apoderarse del agua de Bolivia. Sin embargo, el mismo año en que "Quantum of Solace" nos mostraba que la llave del dominio mundial no estriba en las armas nucleares ni en el manejo de la economía sino en los viejos derechos del Código de Aguas (leñe, en Bolivia el grupo Quantum tuvo que joderse la pita lo suyo, para al final fracasar en manos de James Bond, y todo por algo que en Chile les resultó a precioweo), salía al mercado, no al cine porque esto no llena salas sino a la humilde TV de toda la vida, este documental que nos muestra otro plan de dominación mundial más terrenal, diferente... Impensado. Uno basado en los transgénicos. El documental basado en una investigación de tres años en torno a Quant... er, perdón, en torno a Monsanto, sí, eso es, le valió a su realizadora el premio Rachel Carson, que premia a las ambientalistas femeninas (no se crea que es un premio comunacho cualquiera, que no lo otorga la Venezuela chavista sino Noruega). Los únicos que no han acreditado el documental son... Monsanto. Por algo será. En 2008 estaban a cinco años de la revolucionaria sentencia judicial Association for Molecular Pathology v. Myriad Genetics, que en junio de 2013 declaró que el material genético natural no es patentable. Resolución judicial aplicable sólo a Estados Unidos, eso sí. Como que estamos a tiempo para un "El mundo según Monsanto II: La venganza continúa"...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Este documental es de terror. Ofrece antecedentes y bases sólidos para hacer pensar que existe una conspiración mundial, en donde Monsanto juega un rol esencial, para apoderarse literalmente de todo el suministro alimentario del planeta. El invento funciona como sigue. Monsanto crea una patente para un transgénico. Luego, envía a los lobistas para convencer al Gobierno de que los transgénicos son exactamente iguales a los productos naturales de toda la vida (no lo son). Luego, emprende agresivas campañas de desprestigio y de persecusión personal en contra de cuanto profesor, académico y político trate de denunciarlos. A continuación, amasa suficiente dinero como para vender sus patentes a todo el mundo. Luego, la gente compra las semillas transgénicas bajo la promesa de que rinden más que los cultivos tradicionales. Y no fuera nada que los cultivos tradicionales queden desplazados (bueno, salvo la pérdida de la biodiversidad, eso es). Es que además los transgénicos son propensos a generar contaminación cruzada, por lo que cultivos inicialmente no transgénicos pueden verse invadidos. Y si Monsanto dispone la patente sobre el gen, entonces... adivinaron, CUALQUIER cultivo en donde se detecte el gen transgénico, automáticamente pasa a estar regido por el estatuto de patentes a favor de Monsanto. Por supuesto que los cultivos transgénicos son resistentes a ciertos herbicidas, ¿y adivinan quién vende justo esos herbicidas a los que son resistentes dichos cultivos? Exacto, Monsanto. ¿Resultado final? TODO EL SUMINISTRO ALIMENTARIO DEL PLANETA TERMINA PERTENECIÉNDOLE A UNA EMPRESA TRANSNACIONAL QUE ESCAMOTEA SUS ACTIVIDADES A LOS GOBIERNOS DEL PRIMER MUNDO MEDIANTE LOBISTAS. Claro, hasta ahí parece una pesadilla de novela de ciencia ficción. Pero el punto es que la peli ofrece entrevistas, documentación, fechas, cifras, etcétera, además de viajar entre Estados Unidos, Inglaterra, la India, México... Por amenazas mucho menores contra la seguridad nacional de países latinoamericanos se han justificado golpes de estado y dictaduras completas, y resulta que tenemos en la mano un documental acerca de cómo el golpe no está viniendo desde el tráfico de armas ni las altas finanzas internacionales, sino desde un grupo de ejecutivos que, además, juega a las sillitas musicales con el Gobierno de turno, cualquier Gobierno de turno (la peli proporciona nombres y apellidos). El documental no tiene ningún sesgo rojo ni mucho menos, no usa la gastada fraseología o el cansino aparataje intelectual marxistoide de toda la vida ni nada de eso, por el contrario es un documental ágil, moderno y bien fundamentado. Véanlo, y pónganse a temblar: ustedes jamás imaginaron desde dónde vendría la creación de un Nuevo Orden Mundial.

IDEAL PARA: Ver un descarnado retrato de cómo a la Humanidad no se la van a agarrar por los cojones, sino por la boca.

VIDEOS.

-- La peli completa [en francés, inglés y español, subtítulos en español].

jueves, 5 de julio de 2012

"Un policía francés en Japón" (2001).


-- "Wasabi" (título original en francés), "Wasabi: El trato sucio de la mafia" (título en España). Francia / Japón. Año 2001.
-- Dirección: Gérard Krawczyk.
-- Actuación: Jean Reno, Ryoko Hirosue, Michel Muller, Carole Bouquet, Yoshi Oida, Christian Sinniger, Alexandre Brik, Jean-Marc Montalto, Véronique Balme, Fabio Zenoni, Haruhiko Hirata, Michel Scourneau, Jacques Bondoux, Osamu Tsuruya, Akihiko Nishida.
-- Guión: Luc Besson.
-- Banda Sonora: Julien Schultheis y Eric Serra.

-- "Un policía francés en Japón" en IMDb.
-- "Un policía francés en Japón" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una discoteca de esas bien estrobodélicas y colorinches con música tecno, aparece una fenomenal chica bailando. Pero como es una de Luc Besson (no se dejen engañar por el tipo en el sillín del director, el que corta el queso aquí es ya-saben-quién), sabemos que viene algo macarra al segundo. Y efectivamente, con la regularidad de un reloj: aparece un poli duro (Jean Reno, como confeccionado con sastre para hacer para el rol del duro estoico) dándole a la chica, que por supuesto resulta no ser una chica sino un travesti. El asunto es darle a una banda de pirados, perdón, de piradas, que se travisten de mujerzuelas para asaltar bancos. Pero en todo el asuntillo, algo sale mal. Resulta que Jean Reno acaba golpeando accidentalmente al hijo del que no debía. Concretamente, al hijo del superior inspector prefecto prefectoso de la policía, o lo que sea su cargo. Así es que por mucho que haya resuelto el caso, el bureau manda, y cuando surge una oportunidad, se deshacen de él. ¿Qué oportunidad es ésta? Resulta que nuestro buen Jean Reno ha pasado 20 años (19, corrige él) melancólico por una relación del pasado, hasta el punto que ni siquiera es capaz de echarse entre pecho y espalda a nada menos que Carole Bouquet, femme MILF de mucho muy buen ver que además está coladita por él (ex-chica Bond, ¿OK?). Y la chica de la relación del pasado era japonesa. Y llega la noticia de que la chica está muerta y lo ha nombrado heredero universal de todos sus bienes (que, vamos, no es que sean tantos tampoco). Y ahí tienen al bueno de Jean Reno embarcado a Japón. Listo para reencontrarse con su pasado. Para descubrir que tiene una hija medio punk lolita (Ryoko Hirosue, hecha una cría). Y por supuesto, meterse en un lío en donde hará lo que mejor sabe hacer, o sea, golpear y disparar primero y preguntar después. Domoto arigato, miseru Reno.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Luc Besson revolucionó la cinematografía francesa. Un cine esterilizado por el potente bactericida de Cahiers du Cinema, que nadaba en la intrascendencia más absoluta (salvo para los culturetas de siempre, pero ésos qué saben), recibió un chute de adrenalina a la vena. Pero andando el tiempo, el hiperkinético Besson descubrió que como director iba a estar contando las historias de a una, y con eso no se hacía mucha industria que digamos (después de todo el cine francés no entra en el mercado par excellence que es Estados Unidos, como no sea vía remake, como la desastrosa "La asesina" es un remake de la bessonesca "Nikita"). Así es que, para hacerse con el resto del mundo, aunque sea direct-to-DVD, qué mejor que escribir/producir, y poner a una sarta de paniaguados a dirigir. ¡Vamos, que este tipo es una industria cinematográfica por sí mismo! "Un policía francés en Japón" sigue más o menos este patrón: es una peli escrita por Besson, y aunque otro tipo la dirige, tiene el sello de la artesanía Besson. O algo así, por lo menos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque no es la primera peli del género "Occidente le enseña a Japón como lo hacen los que saben" (ahí están la jamesbondesca "Sólo se vive dos veces" y la referencia no confesa de esta peli que es "Lluvia negra" de Ridley Scott, por no hablar de como Tom Cruise aprende the japanese way para después mostrar que la suya es más macarra y mejol, en "El último samurai"), ésta es... bueno, es la versión lucbessonesca del cuento. Lo que siempre se agradece, porque aunque después de sus éxitos '80-'90s como "Azul profundo", "Nikita", "El perfecto asesino" o "El quinto elemento" se ha dejado estar (eso de privilegiar la cantidad por sobre la calidad...), la verdad es que sus pelis siguen teniendo ese puntillo macarra que las hace tan entrañables. O cómo hacer esas absurdas pelis de Hollywood tomándose con la solfa necesaria. La peli va simple y recta del punto A al punto B, y en ese sentido no puede esperarse que tenga grandes sorpresas argumentales: el poli duro-pero-sensible es puteado por sus superiores, viaja a un país extranjero a descubrirse a sí mismo, se mete en líos, y sale triunfante a punta de chulería. Pero Besson sabe con lo que trabaja y no pretende vender una peli distinta tampoco. Tiene incluso sus idioteces incorporadas (se supone que el prota estuvo en Japón 19 años antes, y nunca supo lo que era el wasabi, por ejemplo). Desde luego que elegir de prota a Jean Reno, aunque igual haga un poco su rol de siempre, es una decisión acertada porque cualquier peli que ande cojeando, Jean Reno con esa eterna cara de estoicismo que se gasta, lo hace creíble. A su lado, Ryoko Hirosue como su hija recién descubierta (no es ningún spoiler esto, se sabe el nexo filial desde que entra el personaje en escena), compone de una manera muy carismática la típica criaturilla adolescente malcriada y rebelde que odia a su padre ausente justamente por eso, por ausente, sólo para que descubramos que por debajo tiene sus sentimientitos ocultos y todo eso. Y por cierto, entrañable el casi-cameo de Carole Bouquet, aún de muy buen ver en aquellos años ("Sólo para tus ojos"). En resumen, no es la peli que reinvente la rueda ni mucho menos, ni en su género ni como "una de Besson", pero tampoco pretende eso. Simplemente es hora y media de diversión por un tubo. ¿Se olvida fácil después? Probablemente. Quizás hubiera sido más recordable si la comedia estuviera un poco más afinada (se basa más en la farsa que en el gag o el estudio de caracteres) o la acción fuera un poco más trepidante (el gran talón de Aquiles de esta peli). Pero con su artesanía cumple. Entretiene, al menos. Es más de lo que se puede decir del hiperventilado cine hollywoodense.

IDEAL PARA: Ver una de esas noches en que se desea cine sin compromisos.

VIDEOS.

-- Jean Reno haciendo el mongo sobre una de esas infernales cosas bailables que inventaron los japoneses [en francés, sin subtítulos].



-- Jean Reno vuelve a enseñarnos otra vez y de nuevo y una vez más por qué es el p*** amo [en... bueno, sin subtítulos, pero no hacen falta, en serio].


martes, 2 de agosto de 2011

"El transportador 3" (2008).


-- "Transporter 3". Francia / Inglaterra. Año 2008.
-- Dirección: Oliver Megaton.
-- Actuación: Jason Statham, Natalya Rudakova, François Berléand, Robert Knepper, Jeroen Krabbé, Alex Kobold, David Atrakchi, Yann Sundberg, Eriq Ebouaney, David Kammenos, Silvio Simac, Oscar Relier, Timo Dierkes, Igor Koumpan, Paul Barrett.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Alexandre Azaria.

-- "El transportador 3" en IMDb.
-- "El transportador 3" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un barco vemos a un grupo de marinos que, con muy poco profesionalismo de su parte, se meten a la parte del cargamento porque hay licor. Y el licorcito con el que se encuentran, es de ese medio verde y químico que los ambientalistas de todo el mundo aborrecen, acabando lógicamente muertos, etcétera. Pasamos a Francia, en donde vemos a nuestro buen Frank Martin de pesca con el inspector Tarconi. Todo parece irle bien, hasta que un auto cargando problemas entra a su casa. Literalmente. Frank Martin reconoce entonces al conductor, que es un amiguete al que ha dejado en la brecha para un trabajo de transporte, porque o está retirado, o no le interesa, etcétera. El amiguete lo embarcan en una ambulancia, y apenas la ambulancia va camino al hospital, ¡¡¡BUM!!! Resulta que tanto él como la chica a su lado llevaban un brazalete explosivo, que detona si se alejan del vehículo. Pero Frank Martin no tiene mucho tiempo para pensar, porque alguien lo hace ver estrellitas, y cuando despierta, el tipo que ha encargado el trabajo está frente a él, y le ha puesto un brazalete. Ahora, el desgraciado no aceptará un no por respuesta. Y ahí tenemos otra vez a Frank Martin haciendo transporte, esta vez forzado por el villano, que es un cabrón de cuidado, y tendrá que cruzar toda Europa de parte a parte, desde Francia hasta Ucrania, para un trabajo en el que podría írsele la vida... por enésima vez.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los franceses acabaron por descubrir aquello que los yankis ya sabían desde mucho: el dinero está en las secuelas. Crea una peli que sea lo suficientemente simple como para poder repetir la premisa ad infinitum con variantes insubstanciales, y ya la tienes armada. James Bond lleva 22 en ésas. Star Trek, 11. Y así sucesivamente. El amo de las secuelas en Francia, por cantidad aunque no necesariamente calidad, es Luc Besson, quien con "Taxi" ya va por la cuarta. Y con "El transportador" alcanzó la tercera. A rastras, casi exánime, pero la alcanzó. Bien por él.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En "El transportador 2", los tipos cometieron un error mortal: cambiaron la trama de la primera "El transportador" de "Frank Martin hace una entrega mortal y pega yoyah por el camino", por una historia de secuestro y venganza. Para "El transportador 3" decidieron volver al buen camino, hasta el punto que ésta podría ser una especie de remake de "El transportador". Y ahí empiezan los problemas. No nos pondremos exigentes con el guión, que como de costumbre está puesto ahí sólo para enhebrar escena chula con escena chula (aunque los cambios de opiniones del villano, puestos ahí porque bueno, de alguna manera tiene que fluir la historia), además de que el gran secreto de qué es el verdadero transporte se adivina como a los cinco minutos de peli (y Frank Martin tarda como una hora de figurárselo, lo que no habla demasiado bien del intelecto de nuestro héroe). Para colmo, el director Oliver Megaton, con cuyo apellido nosotros esperaríamos que hiciera literalmente explotar la pantalla (ya sé, chiste fácil, pero bueno, ando en día de bajas hoy), se carga también la mejor baza de la peli, que es ver a Jason Statham repartiendo mamporros, con jueguitos idiotas de cámara como acelerarla o desacelerarla a gusto, dándole un acabado plástico y artificial made in Hollywood, cuando las dos anteriores (las dirigidas por Louis Leterrier, y debe ser malísimo Megaton dirigiendo como que echamos de menos al tipo que dirigió la infame "Hulk: El hombre increíble" y la denostada "Furia de titanes") tenían su mejor activo justamente en glorificar a Jason Statham partiendo traseros a discreción. Además, Natalia Rudakova no alcanza a llenar los zapatos de Shu Qi, lo siento (aunque Robert Knepper, el cabrón de mierda de "Prison Break", para compensar un poco, es el villano más acabronante contra el que ha tenido que lidiar Frank Martin hasta ahora). Aún así, la peli no es mala, o al menos no es mala de solemnidad, aunque sea porque trata de darle un poco la vuelta a los conceptos de la primera "El transportador", y tampoco resulta aburrida, excesivamente larga, o desprovista de acción. Pero está hecha con tanta desgana que al final acaba por condenarse a sí misma a la intrascendencia. Si te gustó la primera "El transportador" y quedaste hambriento de más, "El transportador 3" es una opción, aunque sea en la categoría "te arriesgas". Si en cambio crees que con la primera es suficiente, o no has visto de frentón la número 1, entonces puedes ir pasando de ésta.

IDEAL PARA: Fanáticos de la saga, pero verdaderamente fanáticos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 10 de abril de 2011

"El pequeño mundo de Don Camilo" (1952).


-- "Le petit monde de Don Camillo" (título original en francés), "Don Camilo" (España). Italia / Francia. Año 1952.
-- Dirección: Julien Duvivier.
-- Actuación: Fernandel, Gino Cervi, Vera Talchi, Franco Interlenghi, Sylvie, Charles Vissière, Clara Auteri Pepe, Italo Clerici, Peppino De Martino, Carlo Duse, Manuel Gary, Leda Gloria, Luciano Manara, Armando Migliari, Giovanni Onorato.
-- Guión: Julien Duvivier y René Barjavel, con Oreste Biancoli sin acreditar, basados en la novela de Giovanni Guareschi.
-- Banda Sonora: Alessandro Cicognini.

-- "El pequeño mundo de Don Camilo" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bienvenidos al valle del Po, en la deprimida Italia campesina de postguerra (la Segunda Guerra Mundial, aunque tratándose de Italia, cualquier postguerra es más o menos lo mismo). La tierra es amarrete, el sol caldea sobre las cabezas, y la vida sigue más o menos como siempre. O no. Porque en las elecciones para alcalde del pueblo han ganado... ¡¡¡HORROR, TERROR, DIOS NOS PILLE CONFESADOS!!! ...¡¡¡LOS COMUNISTAS!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!! Peppone es el nuevo alcalde del pueblo, y esto, maldita la gracia que le hace a Don Camilo, el sacerdote del lugar, que por ser sacerdote, católico, y de parroquia pequeña, e italiano más encima, junta todos los papeles para ser, bueno... un tantín reaccionario, para qué andarnos con finezas. Don Camilo ya está que trina porque la aldea aclama a Peppone, y cuando está a punto de hacer algo para solucionar el, ehm, "problema", recibe una llamada superior al orden, a no salirse de la iglesia, etcétera. Sí, Jesucristo mismo desde su crucifijo le habla a Don Camilo, ¿qué hay con eso? Así es que Don Camilo, sin salirse de la iglesia ¿eh?, sube al torreón y larga las campanas para ahogar el discurso. Los comunistas están ahora a por ir a por la cabeza del cura reaccionario, etcétera... Comienza así la larga historia de hostilidades entre Don Camilo el cura medio reaccionarillo pero no tanto como para que alguien no lo califique de bolchevique, y Peppone el comunista que igual lleva a su hijo a que lo bauticen en la iglesia (con el nombre de Lenin, OK, pero nadie es perfecto... pensándolo bien podríamos acusarlo de maltrato infantil). Hostilidades que van a durar todo lo que se pueda, porque, en definitiva, ¿qué sería de Don Camilo si no tuviera a Peppone para arrearle unas cuantas, y qué sería de Peppone si no tuviera a Don Camilo para entretenerse un rato...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quién lo creyera, resulta que el arte de Italia no se agotó en el Renacimiento ni en el Barroco. En el marasmo general que es el arte italiano postrenacentista (exceptuando el cine, claro, y eso hasta cierto punto), de cuando en cuando surgen lumbreras de interés. Una de ellas es Giovanni o Giovannino (a según la fuente) Guareschi, un escritor y dibujante satírico cuya peor desgracia era la de todos los que son demasiado risueños como para quedarse tranquilos comulgando con ruedas de carreta: era de derechitas y un tantillo monárquico y clerical, y por lo tanto las emprendía con alegría contra los comunachos, pero también era capaz de lanzarle dardos a la mano que alimenta, etcétera. Otro pobre hombre demasiado inteligente cuya mayor desgracia es ser y comportarse como él mismo (de pronto me cayó simpático, vaya)... Pero si por algo será recordado y se ha inmortalizado el nombre de Guareschi, es por haber creado la saga del Mundo Pequeño (Mondo Piccolo), y a su imbatible prota Don Camilo. La premisa es sumamente simple: en una aldea pequeña, el sacerdote fachas se lía con el alcalde comunista, pero todo en un ambiente de cierta amabilidad en que se pueden decir y hacer cincuenta millones de putadas, pero al final del día son todos amigos porque, bueno... todos viven en la misma aldea, ¿no? El personaje le ganó una popularidad enorme (auxiliado probablemente porque el héroe, como corresponde con todos los héroes dignos de admiración, es facha y reaccionario, o cuándo han visto ustedes una saga o historia digna de admiración en donde el héroe se caiga al lado socialista/comunista del espectro), y vinieron las adaptaciones para el cine, incluyendo ésta (que dio origen a una próspera franquicia en los '50s y '60s inclusive), además de un deslavado remake protagonizado por Terence Hill, y emitido hasta que les dio puntada al hígado por Televisión Nacional de Chile en los tiempos en que era el canal nacional de la dictadura pinochetista en Chile (cura reaccionario atizándole al alcalde comunista, a fin de cuentas). Además de un remake bastardo mexicano protagonizado nada menos que por... ¡Cantinflas! ("El padrecito", concretamente, que se roba varias ideas de la novela y de esta peli).

¿POR QUÉ VERLA?

-- La peli constituye una bastante fiel adaptación del original literario. La adaptación no dejaba de ser complicada porque la obra original es episódica y consiste más bien en una serie de viñetas que en un gran arco argumental desde el primer hasta el último capítulo, pero lo resolvieron con naturalidad, intercalando habilidosamente una voz en off que nos explica los personajes y los caracteres, con la mezcla a parejas de humanismo y socarronería que tiene el original, y con ello salvaron la papeleta. El final está modificado y quizás hubiera sido más interesante dejar el de la novela, mucho más simple y a la vez más significativo, aunque también más arriesgado desde el punto de vista cinematográfico (lo que funciona en la novela, no necesariamente funciona en el cine). La filmación en blanco y negro también añade un puntillo de fidelidad al asunto, entroncando a esta peli con el neorrealismo italiano de los años inmediatamente precedentes y haciendo por lo tanto más reconocibles esos paisajes italianos (esta es una de esas historias que difícilmente podría ser trasvasijada con toda su gracia y salero a otros contextos, como bien lo prueba "El padrecito", que tiene otros méritos como peli, pero que no puede evitar caer en algunos lugares comunes del cine mexicano de toda la vida). Pero volviendo a la novela y la adaptación, tenemos una versión muy fiel al libro original, que rescata toda su gracia, gracias a unos diálogos brillantes, en que la palma se la llevan los diálogos entre Jesucristo y Don Camilo (dándose a entender entre líneas que es en realidad la conciencia del sacerdote, espoleándole como si fuera Jesucristo, que de manera socarrona lo censura por su tendencia a pasarse de roscas tratando de hacer el bien y lo correcto). A pesar de su carácter más bien episódico, la peli no decae en casi ningún tramo, y consigue ser tremendamente graciosa de principio a fin, sin basarse en el gag o en el chiste barato, sino sacándole punta a los personajes y sus debilidades, las que por otra parte trata de una manera muy humana y comprensiva, como productos del medio ambiente en que se han forjado. Resulta curioso observar que uno de los guionistas es René Barjavel, a quienes ustedes no van a conocer ni en pintura, pero cuyo mayor aporte a la civilización son... ¡historias de ciencia ficción! (¿se conocen el cuento del tipo que viaja al pasado y mata a su propia madre y por lo tanto no puede nacer y por lo tanto no puede viajar al pasado y...? Bueno, René Barjavel lo planteó por primera vez). Aunque por otra parte, si Ray Bradbury estuvo metido en "Moby Dick" y "Rey de Reyes", por qué no iba a estar Barjavel detrás de un proyecto humorístico pseudoneorrealista italiano...

-- Desde el punto de vista histórico y arqueológico, esta es una de esas pelis que certifican la defunción del neorrealismo italiano. Recordemos que el género se había estrenado con "Roma, ciudad abierta" en 1945, y a través de éste se vertió toda la amargura de haber perdido la guerra y el resentimiento contra la grandilocuencia mussoliniana de los años precedentes. Pero de tantos pescadores de Sicilia y de tantos ladrones de bicicletas, el ciclo neorrealista terminó de agotarse rápido (en particular después de que la política volvió un poco a sus cauces de siempre, iniciando el predominio de la siempre tibia Democracia Cristiana en Italia), y los propios cineastas italianos empezaron a volverse en otras direcciones. En "Don Camilo" tenemos una visión radicalmente distinta de la sociedad italiana, que la planteada en el neorrealismo. Mientras que en el neorrealismo predomina la desesperación y la miseria, todo ello con tintes de denuncia social, en "Don Camilo" vemos que existe miseria y desigualdad social, pero como parte de un mundo que, bueno... el mundo es así, con ricos y pobres, pero al final todo se soluciona siempre con un poco de güena onda y buena voluntad, o sea, todo lo contrario que la militancia combatiente del neorrealismo tradicional. Quizás influya (además del monarquismo del autor de la novela) que es una coproducción entre Italia y Francia. Con todo, no debemos temer acá que el retrato de la Italia rural degenere en una serie de bonitas postales de campo al estilo de "Bajo el sol de Toscana" o ese capítulo de Los Simpsons en que se encuentran a Bob Patiño en la campigna, u otras producciones de "yanketa de ciudad descubre el campo italiano que no ha evolucionado desde 1945", aunque quizás haya ayudado su punto a la evolución del género cinematográfico del cine etnoitaliano de toda la vida, vaya uno a saber... pero no acá, por lo menos.

-- Los actores están realmente magníficos en sus roles. Fernandel está clavado a Don Camilo, tal y como lo describe la novela (quizás un poco más bruto, pero siempre socarrón, y a las últimas de buen corazón). Gino Cervi, por su parte, es que lo ves y es Peppone, tal y como debería ser, medio bribón y prepotente, pero en el fondo un chato con buen corazón que es como es porque ha tenido que ganarse la vida allá afuera en vez de poder acceder a una educación como corresponde. El elenco de secundarios por su parte está grandioso, en particular Sylvie (Louise Pauline Mainguené, en realidad) haciendo un gran rol como la maestra Cristina, aunque nunca llegan a robarse la peli, que se trata íntegramente de Don Camilo y Peppone.

IDEAL PARA: Ver una gran comedia italiana... producida en Francia.

lunes, 15 de febrero de 2010

"Dante 01" (2008).


-- "Dante 01". Francia. Año 2008.
-- Dirección: Marc Caro.
-- Actuación: Lambert Wilson, Linh Dan Pham, Simona Maicanescu, Dominique Pinon, Bruno Lochet, François Levantal, Gérald Laroche, François Hadji-Lazaro, Lotfi Yahya Jedidi, Yann Collette, Dominique Bettenfeld, Antonin Maurel.
-- Guión: Marc Caro y Pierre Bordage, con diálogos adicionales de David Martinez.
-- Banda Sonora: Raphael Elig y Eric Wenger.

-- "Dante 01" en IMDb.
-- "Dante 01" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay una estación espacial flotando sobre un planeta llamado Dante, que según lo vemos es un mundo volcánico al estilo Mustafar. Y para asegurarnos de que entendamos bien la metáfora, la rige una científica adultita llamada Perséfone, y su suche es un tipo llamado Caronte. En la estación espacial están los prisioneros condenados, a quienes se les ha conmutado la pena capital por el infierno (metafórica y literalmente, ambas a la vez) de vivir encerrados y aislados de todo contacto humano, como no sean sus propios pares ahí encerrados. A dicha estación llega una chica llamada Elisa (nombre destinado a romper el simbolismo que la peli con tanto cuidado trataba de establecer), con un nuevo prisionero, que es mudo y no habla, pero al que se refieren como "San Jorge" (sí, como las cecinas). Además, tiene un nuevo tratamiento para curar las psicopatologías de los tipos, que implica reordenar su material cromosómico inyectándoles nuevas secuencias nucleicas en su acervo genético, usando nanotecnología para ello. Por supuesto que Elisa se guarda una cartita bajo la manga, y esa cartita es que parte fundamental del tratamiento viene dada por San Jorge. El conflicto entre la vieja gloria y la estrella ascendente de la futuropsiquiatría está servido. Y se volverá aún más interesante cuando los prisioneros se monten su propia rebelión y conviertan este infierno (metafórico) en un infierno...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Había una vez una desopilante pareja de cineastas franceses llamados Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro. Entre ambos dirigieron la desopilante "Delicatessen", y la interesante pero un tanto sobreestimada "La ciudad de los niños perdidos", que en realidad reciclaba temas, ideas y tratamientos desde "Delicatessen" sin tanta inspiración. Luego vino "Alien: La resurrección", que fue dirigida por Jeunet, pero que tuvo alguna participación de Caro en los storyboards y todo eso. Y sería todo. Jean-Pierre Jeunet se desligó definitivamente del grotesque llevando su peculiar estilo a "Amélie", lanzando de paso a la fama a Audrey Tautou, y luego insistió con ella en "Amor eterno", que la vieron dos personas en Chile, concretamente los dos tipos sentados en los dos proyectores de las dos salas en que se estrenó (¿o fueron tres? Bueno, mi vida no va a cambiar si algún día resuelvo ese misterio). ¿Y Marc Caro? Desaparecido en acción una década completa, hasta ahora. En que se saca de la manga una nueva peli de Sci-Fi. Su retorno al género fue, por decirlo suavemente, bochornoso. Que "Dante 01" se llevó una sarta de collejas, queremos decir. Es probable que después de esto, no se vuelva a saber de Marc Caro durante un buen tiempo, aunque quien nace chicharra muere cantando (o muere aplastado, según otra versión), y lo veamos sentado en la silla de director alguna otra vez. Bueno, la vida es así, y nadie se queja (demasiado).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bueeeeeenoooooo, cómo decir esto... No me atrevo a recomendar esta peli de manera entusiasta, pero también tiene sus brillos y virtudes. Si nos olvidamos por un momento de que el escenario parece un rip-off de "Alien: La resurrección", hasta el extremo de incluir al enanín Dominique Pinon dentro del elenco (que era el prota de "Delicatessen", insistamos), la peli tiene un aspecto visual bastante atrayente. Se supone que es fría y sucia y debe causarte claustrofobia y agobio, y todas esas cosas las consigue sobradamente. La idea de una estación espacial que es una especie de cruz (símbolo cristiano por excelencia) sobrevolando el infierno (Dante) es interesante, y también la idea de conectar la metáfora de la condenación infernal cristiana con psicopatologías limítrofes tiene su punto. De que mezclando escenarios de Ciencia Ficción con conceptos teológicos se pueden hacer maravillas están para pruebas pelis bien distintas, pero interesantes ambas en ese respecto, como son "2001: Odisea del espacio" o "La guerra de las galaxias". Pero el problema es que cuando quieres hacer una metáfora a partir del relato, debes ir al todo o nada: cualquier punto descosido que rompa los equilibrios, destruye la metáfora. Así, el personaje de Elisa no termina de encajar del todo en aquello (¿es la metáfora del Demonio mismo, es la metáfora de un ángel...?), no queda claro si los prisioneros de la estación espacial son condenados al fuego eterno (metafóricamente hablando, claro) o si es la Humanidad completa vigilada por ángeles superiores al estilo "tengo una trompeta del Apocalipsis y sé como usarla", y la solución final, aunque bastante coherente con el universo narrado, es un deus ex machina vergonzoso a más no poder. En definitiva, ésta es una peli en la que de verdad se esforzaron, pero no lo lograron, y ese querer con sinceridad y no poder como que duele. Quizás lo mejor que se puede ver esta peli, es lo que podría haber llegado a ser y al final no fue, o como una fuente de inspiración para buscar nuevas ideas. ¡Diablos, si al final en esta mediocre peli de Sci-Fi, aparecen conceptos mucho más interesantes y elaborados que en el 90% de las pelis de Hollywood al uso!

IDEAL PARA: Ver una peli de Ciencia Ficción teológica de buenas intenciones y discretos resultados.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en francés, sin subtítulos].

domingo, 30 de agosto de 2009

"París" (2008).


-- "Paris". Francia. Año 2008.
-- Dirección: Cédric Klapisch.
-- Actuación: Juliette Binoche, Romain Duris, Fabrice Luchini, Albert Dupontel, François Cluzet, Karin Viard, Gilles Lellouche, Mélanie Laurent, Zinedine Soualem, Julie Ferrier, Olivia Bonamy, Maurice Bénichou, Annelise Hesme, Audrey Marnay, Xavier Robic, Farida Khelfa, Suzanne Von Aichinger, Kingsley Kum Abang, Judith El Zein, Emmanuel Quatra, Nelly Antignac, Joffrey Platel, Renée Le Calm, Sabrina Ouazani, Hubert Saint-Macary, Jean-Pierre Moulin, Joseph Malerba.
-- Guión: Cédric Klapisch.
-- Banda Sonora: Robert Burke, Loïc Dury y Christophe Minck.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bienvenue a Paris, la Ville-Lumière. POBLACIÓN: 2.000.001. El "1" final... ERES TÚ. Porque esta peli te develará los oscuros y secretosos meandros de la ciudad siempre viva, siempre palpitante, siempre vital... Serás testigo de innumerables personajes cuyas vidas, pasiones y milagros se entrecruzarán, como un Balzac de toda la vida, en calles y casas y bulevares y todo eso... Como por ejemplo un vivo-del-aire que de un día para otro le descubren una afección cardíaca, y se echa encima a una hermana que se aviene a cuidarlo y todo eso. Y que quiere con una vecinita universitaria que está más güena que la Josephine Baker con cinturón de plátanos. Que a su vez es objeto de las atenciones de un profe universitario facha-reaccionario que respinga la nariz cada vez que le hablan de educación popular. Y que tiene un hermano que es arquitecto. Y que tiene a su vez una esposa que con camisón de dormir está para untarle foie gras. Y... A ver... Me perdí en la maraña de personajes. ¡Ah, sí! Volvemos al comienzo, al tipo que está con una afección cardíaca terminal. Bueno, la hermana de ese tipo (tenía una hermana, ¿recuerdan?) compra en un mercado de frutas/verduras que es trabajado por varios tipos que, bueh... también tienen su subhistoria, no se crea que no, si aquí en París cada homme et cada femme es un universo, comme il faut. Y compran en una panadería donde llega una trabajadora francesa, y después una descendiente de árabe. ¡Ah! Y también hay unas modelos de pasarela que hacen cierto eso de cherchez la femme, que se van de vacaciones a Camerún (¡EPA! ¿No que esta peli era sobre París?), que no sé cómo encajan en el resto de la trama, pero en fin, ayuda porque a partir de ahí se hace el contraste con un inmigrante camerunés que quiere hacerse el french way of life. ¿Demasiado confundidos? Bueno, yo me la pasé 130 minutos de mi vida igual.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Si hay algo que tiene esta llamada, mentada y traída Mondialisation, es que los nativos se soliviantan y quieren mantener (¡¡¡HORROR!!!) su identidad nacional. Y así es como frente al avance implacable de Jolivú y sus pelis de americanos chichis salvando el mundo vistiendo Levi's, cada cinematografía mundial mundialosa del planeta se prepara para la guerra, afilando las cámaras y cargando los sets de filmación. Una de las que se las ha arreglado lo más bien para seguir un derrotero independiente al de Hollywood (¡y qué caray, para anclarse en los usos y costumbres del cine estilo Cahiers du Cinema!) es la francesa. Y es que los franchutes, con ese ánimo universaloide de que la Globalización sea à la franca, en vez de a la yanki, con ese afán degaullista de "nos salimos de la OTAN y usamos nuestros propios pepinos atómicos, gracias", han seguido adelante con entusiasmo digno de mejor causa. En medio de todo esto surgió esta peli que, bueno, trata de retratar París. Demostrarnos por qué París es única, por qué París... c'est Paris, merde!!! Los orígenes más remotos de esta peli, los ignoro. Pero quizás fue así. Partió con "Paris, je t'aime". Por 18 directores o así. Y llegó Cédric Klapisch y dijo "¡ah, yo también puedo, pero los 18 en uno!". O sea, la ímproba tarea de retratar a París en manos de 18 directores, el Prometeo del Cine Francés iba a hacerlo solito. No se diga que por empeño y ganas (¡y universalismo francés!) se queda. Pero claro, una cosa es tener un buen par de huevos, y otra saber hacer omelettes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Uno puede permitirse el lujo de ser indulgente con blockbusters popcorneros porque son justamente eso, blockbusters popcorneros, y no pretenden ser más. Si entretienen, ya estamos aviados. Pero con esta clase de pelis, más serias, más profundas, más monumentales, no es para que se escabullan de puntillas. Así es que, a gritarles un serio "¡¡¡OIGA, PÁRELE, DETÉNGASE AHÍ!!! PA-PELES...", y a examinar. La intención acá era monumental: nada menos que retratar a París. A todo París. Lo que Balzac hizo en los chorrocientos tomos de "La comedia humana" (Balzac dijo aquello de que con su obra estaba haciéndole "la competencia al Registro Civil"...), esta peli lo quiere hacer en dos horas y diez. Clavaditas. Así es que vamos metiendo al revoltijo las clases altas y las clases proletarias, la intelectualidad y las modelos de pasarela, los franceses de viejo terruño y los inmigrantes ilegales, los muertos y los vivos, el presente y el pasado, y así etcétera. La intención es loable. Algunas ideas también: tener a un personaje que sea un catedrático universitario permite meter de contrabando el pasado de París, aunque sea un par de pincelazos y no nos asomemos más por el tema en todo el resto de la peli. Pero el resultado final es... Veamos, ¿se podía hacer algo así? Sí, si se puede. A condición de que cada historia esté perfectamente calculada, cada escena haga avanzar la trama, y cada historia resulte no sólo interesante, sino igualmente interesante a todas las demás, para que no nos aburramos cuando nos dan el cambiazo de una a la otra. ¿Y se cumple esto? La verdad es: a ratos. Algunas escenas son repetitivas y no aportan nada. Algunos ejercicios de montaje son simplemente absurdos (esa secuencia en paralelo entre la fiesta del enfermito y las modelos volviéndose un camp des fauves en una carnicería...). Algunas cosas ni siquiera pegan (¿a qué viene mostrarnos al inmigrante de Camerún y su recorrido por el Africa Subsahariana, si la historia es sobre París?). El resultado general es que a ratos la peli es muy interesante y francamente buena, pero eso: a ratos. El resto es un marasmo general de aburrimiento que no parece conducir a ninguna parte, y a la postre, en verdad no conduce a ninguna parte. Hemos visto un gran fresco, eso sí, nadie lo discute, pero el tipo que pintó el fresco no era Leonardo da Vinci. Tampoco el maestro de brocha gorda de la esquina, vale, pero recordemos eso de que si sabio es el hombre que conoce sus talentos, más sabio es el que conoce sus limitaciones. Claramente, al señor Klapisch, a pesar de todos sus hallazgos inspirados, esta peli le quedó grande. No digo que esta peli sea mala, que no lo es. No digo que mejor rehúyanla y no la vean, porque sigue siendo mejor que el nivel promedio de pelis que se estrenan en los cines al año. Pero tampoco se van a perder la mitad de sus vidas por no haberla visto. Ni van a dejar de entender a París sólo porque esta peli que les marcaba el camino y los conducía al camino del siècle des Lumières. En cualquier caso, puestos a elegir, quédense mejor con "Paris, je t'aime". Y si después de beberse aquélla y ésta aún quedan encoñados, pueden seguir su caída libre a través de "2 días en París"...

IDEAL PARA: Francófilos de pro.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en francés, subtítulos en inglés].



domingo, 19 de julio de 2009

"Enamórate de mí" (2006).


-- "Hors de prix" (título original en francés), "Priceless" (título internacional en inglés), "Mujer de lujo" (título en Argentina), "Un engaño de lujo" (título en España). Francia. Año 2006.
-- Dirección: Pierre Salvadori.
-- Actuación: Audrey Tautou, Gad Elmaleh, Marie-Christine Adam, Vernon Dobtcheff, Jacques Spiesser, Annelise Hesme, Charlotte Vermeil, Claudine Baschet, Laurent Claret, Jean de Coninck, Blandine Pélissier, Philippe Vendan-Borin, Bernard Bourdeau, Didier Brice, Laurent Mouton.
-- Guión: Benoît Graffin y Pierre Salvadori.
-- Banda Sonora: Camille Bazbaz.

-- "Enamórate de mí" en IMDb.
-- "Enamórate de mí" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Todo progreso en la evolución de las especies marca también un progreso en la evolución de sus correspondientes parásitos. Mientras los gloriosos millonarios, símbolos y emblema del capitalismo que tantas bendiciones ha traído a la Tierra poniendo riqueza en los bolsillos de todos (bueno, de algunos más que otros, en particular de los wallstreetitos de toda la vida, OK, pero ¡no sean malagradecidos, que al menos tienen luz y agua potable, caramba!), ha prosperado también toda una subfauna de criaturas pupulando alrededor. Levanta una piedra en el jardín de un millonario, y los encuentras. Entre esta fauna podemos consignar a la mucama, a la lavandera, a la baby-sitter, al mozo de cuadra, al esclavo que susurra "acuérdate que eres mortal" (empleo en desuso éste, en realidad)... Y a los mozos de hotel que sirven martinis shaken and no stirren, y a las trepadoras que hacen como que se enamoran de algún vejete con money-money-money, always money, it's the richman's world, para obtener a cambio joyas, vestidos, suscripciones a "Astrobiological Magazine" (si, esto último fue un sutil y oscuro sarcasmo, ¿y?). Uno de estos mozos de hotel trabaja de cantinero, elaborando vaporosas bebidas para los millonarios que son su ser y razón de sustento. Hasta que, a las vaporosas de la madrugada, aparece una dama-de-éstas. Sólo que por las circunstancias, él no sabe que ella es una trepahombres, y ella no sabe que él es un alcoholizador mercenario a sueldo. El, hecho todo timidez frente al físico contundente de ella (Audrey Tautou never-seen-so...), es víctima de las tretas arteras de seducción de ella, que cree nuestro hombre está forrao, y ambos terminan encamados. El asunto no tendría consecuencias, de no ser porque un año después, y por esos azares del destino y de las comedias románticas, se reencuentran. Y ella le da un segundo preview a él, creyendo que la capacidad de pago de éste es prime y no subprime. Pero el vejete con el que está ella, se entera y la envía con cajas destempladas al frío mundo exterior. Ahora, ella está sola y por su cuenta, armada sólo con una libreta telefónica, lista para tomar por asalto a cualquier otro hombre que se le cruce en el camino. ¿Y nuestro heroico galán el sirvecocteles...? Ahí, el tarado, con ojitos de bovino, gastándose un pastón en la chica, y ella muy bien gracias, que si él es tarado para gastárselo... De esta manera, también él acaba en la calle, sin un solo franco. Ya sólo le queda una sola cosa por vender. Y como dicen, nunca mandes a una mujer a hacer el trabajo de un hombre: lejos de ser inconveniente, la naifeté de nuestro galán le abrirá una inesperada carrera como chulopiscinas, que podría llevarle no sólo dinero y prebendas sino también... ¿el corazón de la trepahombres...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El arte del hetairismo es viejo como... No diré como la Biblia, pero sí al menos como la Atenas de Pericles, en donde el mencionado Pericles se reforcilaba entre Peloponeso y Persia con la famosa Aspasia de Mileto, que como buena hetaira, no sólo conocía el arte de hacer cosillas inmundas para su hombre, sino que además era culta, tenía conversación y hacía socialité con los más grandes pensadores de su tiempo (no todos los griegos eran maricotas, para que vean). El paso del tiempo ha tratado mal el viejo arte del geishismo. Porque después de todo es un negocio, ellas son la oferta sexual y ellos la demanda, la oferta es refleja de la demanda (Economía 01, kids...), y si la demanda se deprime (los tipos cultos y refinados de finales del XX y comienzos del XXI son reemplazados por esnobs que compran discos de jazz o de cult-rock sin entenderlos ni disfrutarlos, pero que queda guay escucharlos...), la oferta debe adaptarse a la demanda o sucumbir. En paralelo, con esto de la liberación femenina, las mujeres no sólo han obtenido derecho al sufragio, a que el pater familias lave cagaos de guagua, y al patrimonio reservado de la mujer casada, sino también a contratar con sus propios medios económicos a sus propios vibradores con patas (bueno, nadie dijo que con la liberación las mujeres heredarían todas las virtudes de los hombres sin sus defectos, que esto no es beneficio de inventario, joer). Aumentado el poder económico de los demandantes, abiertas nuevas perspectivas con el incipiente mercado femenino y el de los y las homos, y rebajados los requisitos de titularidad para ser chula de lujo o putopiscinas (¡y es que ahora ya no exigen ni Cuarto Medio...!), parecen venirse buenos tiempos para este sexy mecanismo de redistribución de la riqueza. Así le va al mundo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Dicen que con esta peli querían hacer una especie de remake bastardo de "Desayuno con diamantes". Bueno, la pretensión de llegar a tanto es un poco escandalosa, OK, y de la comparación sale resentida. Pero si nos olvidamos del intento de hacer pasar a Audrey Tautou por Audrey Hepburn (la Tautou es plato fino, pero es que la Hepburn... es mucha Hepburn), la peli se defiende de lo más bien. La primera media hora es oscura, y uno puede muy bien preguntarse qué de comedia tiene el asunto, porque es un descenso cada vez peor a los infiernos. Pero una vez llegados a los tenebrosos avernos del vendecuerpismo... ¡qué tibiecito se está ahí! No es una comedia desopilante que vaya a matarte de risa, pero la vena de sarcasmo corrosivo ya no abandona ni por un minuto. Es como una Novela Picaresca con dos modernos Lazarillos de Tormes que no venden sus servicios como criados sino como calientacamas. Quizás no haya ningún chiste ni secuencia memorable, y el final sea hasta forzado de lo pasteloso, pero... Si es por comparaciones, lo mejor que pudo sacar Hollywood en materia de trade body for money es "Mujer bonita", y esta peli la barre de lejos porque no pretende ser una historia de Cenicienta ni mucho menos. O acaso, el verdadero romance está entre los cenicientos, y no vemos príncipes richardgerescos listos a salvar a Julias Roberts ingenuas de sus cadenas de opresión sexual (mmmmmm... Julia Roberts en cadenas... mmmmmm...). Aquí los millonarios lo tienen todo y lo compran todo y no tienen románticos y hollywoodenses ataques de conciencia. Sátira social garantizada.

-- Audrey Tautou. Que las minorras ingenuotas y optimistabalbas se queden con "Amelie" (o, para quedar más guay y sonar más cursi, "El fabuloso destino de Amelie Poulain"). Es el Síndrome Serena: Elizabeth Montgomery estaba buenoide como Samantha en "La Hechizada", pero cuando de verdad aceleraba a cien era cuando se ponía su peluquín negro y hacía maldades como la prima Serena. Las chicas buenas se van al cielo, las malas van a todas partes. Y esta Tautou sí que va a todas partes. Olvidémosnos de su detestable paso por "El Código Da Vinci" (por no hablar de que, como buena chica Bond, acompaña a Robert Langton sólo en ésa, y no se le verá el pellejo en "Angeles y demonios"). A pesar de que su personaje es en principio abiertamente repelente (hay que ver como abusa del pobrecillo barman...), Audrey Tautou consigue hacerlo simpático, y llega a doler cuando por pasarse de lista se le salen de madre las situaciones. Admitámoslo, esta peli de pícaros ventilavergüenzas no hubiera sido lo mismo sin ella.

-- Gad Elmaleh. Está simplemente estupendo en su rol. Al principio, cuando es un tímido camarero que blah-blah-blah, es un tanto detestable, y después, cuando se deja hundir a los abismos de la sordidez, uno puede preguntarse de qué se tomó. No se preocupen, que pronto rebota y se recupera en plena forma. Antihéroes románticos como éste no se ven en el cine de Hollywood. Al señor Elmaleh lo habíamos visto ya en "Mi otro yo", también escorzando entre el Escila y Caribdis de varios millonarios listos a jugar su juego con los pobres peones de todos los días... Y saliéndose con la suya. Gran tipo, oigan.

-- Escenas memorables. Audrey Tautou enseñándole a Gad Elmaleh cómo ser un buen p***. Audrey Tautou en bikini (ehm...). Gad Elmaleh fungiendo de Príncipe de Quéteimportastein... La familia con niñitos petrificada frente a Gad Elmaleh en camita (con la chica haciendo cositas, se entiende). Gad Elmaleh condicionado como botones incluso después de renunciar. O domesticando a la fiera de su ama. Las caras de la Tautou viendo como el poco aprovechable Gad Elmaleh prospera y le va bien en el negocio de prestación de servicios íntimos...

IDEAL PARA: Ver una estupenda comedia picaresca francesa de lujo.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en francés, sin subtítulos].



-- A ver quién hace caer a quién [en francés, sin subtítulos].

domingo, 3 de mayo de 2009

"El transportador 2" (2005).


-- "Transporter 2". Francia / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Louis Leterrier.
-- Actuación: Jason Statham, Alessandro Gassman, Amber Valletta, Kate Nauta, Matthew Modine, Jason Flemyng, Keith David, Hunter Clary, Shannon Briggs, François Berléand, Raymond Tong, George Kapetan, Jeff Chase, Gregg Weiner, Gregg Davis.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Alexandre Azaria.

-- "El transportador 2" en IMDb.
-- "El transportador 2" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Frank Martin ha cambiado los bellos caminos en los bordes costeros y acantilados de Francia, por la pulpera y habanera Miami. Su trabajo ahora no es recoger y entregar paquetes que no ve qué diablos son, como en la anterior entrega, sino que se trata de uno de esos pequeños bajitos, al que tiene que hacer de escolta yendo a buscarlo y regresando de buscarlo en el Cole. Todo marcha como se supone debe marchar, life is good and smiling, y nada podría salir mal. ¿Nada? Bueno, si así fuera no habría peli, desde el inicio. El caso es que el niñato está en la mira de una malvada organización de espaldas mojadas que lo tienen fichao y pa' la foto. Se suponía que mami lo llevara al médico, pero por una triquiñuela del guión (mira que coincidencia, celebrarle al niño el cumple justo ese día...) es Frank Martin quien debe llevarlo al galeno. De pronto, ya cómodamente aposentado en la oficina mientras espera que el niño salga de la consulta, Martin empieza a olerse algo mal. Efectivamente: le están secuestrando al crío. Pero como el transportador es mucho transportador, barato no les sale a los desgraciaos. Al final, después de algunas vueltas y revueltas que sirven para alargar el asunto con escenas de acción (bueno, no nos quejamos, si para eso veníamos en primer lugar, si hubiéramos querido filosofía existencialista sobre el siglo XX habríamos arrendado una de Tarkovski), el caso es que los villanos se llevan al condenado niño. Y piden rescate. Como suele pasar en estas pelis, del primero que sospechan es del bueno de Frank Martin, pero nuestro heroico transportador no va a dejar que le enloden el nombre, por no hablar de la suerte que correrá el imberbe, así es que habrá que ir a por el chico, dejando por supuesto las calles de Miami hechas unos zorros. Pero si creían que esto es un rip-off de la de Schwarzenegger en que le secuestran a Alyssa Milano, olvídenlo, porque la trama tiene una inesperada vuelta de tuerca que...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

No hay mucho espíritu aquí. Es sólo negocios. La cosa va como sigue. "El transportador" les funcionó bien en taquilla. El personaje de Frank Martin, interpretado con su carisma habitual por el cariacontecido Jason Statham, cayó simpático. No es que la peli original diera para una secuela porque no había mucha mitología de fondo (el transportador, trabajo peligroso, no muchos personajes: lo dicho). Pero qué más da, si todo es un pretexto para montar más acción. De manera que ya podemos irles colocando a estas pelis el cartelito de "Frank Martin will return in...".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Jason Statham. No tiene la rudeza de un Arnold Schwarzenegger ni la ironía de un Bruce Willis, pero posee carisma, quizás porque se toma estos encargos un tanto a la liviana, y con eso salva la peli. O sea, no me pueden decir que no tiene encanto lo chulo que le sale cuando al comienzo de la peli están a punto de darle una frisca (bueno, al final la frisca la da él, claro), y antes de liarse a mamporros detiene a los villanos pidiéndole cinco segundos para sacarse el terno porque recién lo acaba de sacar de la tintorería... Sabemos que tanto "El transportador" como "El transportador 2" no hubieran tenido ni la mitad de encanto si le hubieran dado el prota a Vin Diesel, por poner un ejemplo contemporáneo. Pero es Jason Statham. Respiremos aliviados.

-- Si viste "El transportador", no puedes ver "El transportador 2" y decir que te metieron el dedo en la boca, porque es más de lo mismo. Eso, por suerte para los que nos gustó la primera. Y bueno, si no han visto la primera para decidir, no importa: como las de 007, aquí la entrega pasada es lo de menos para disfrutar la presente (bueno, salvo "Quantum of Solace", pero... ¿cuánta gente conocen ustedes que encuentren realmente buena la Bond 22?). Quizás lo único que chirría un poco, es que para asegurarse de que parezca una secuela y no una peli independiente, meten con calzador al personaje de Tarconi, que ya había aparecido en la primera, y si bien se agradece tener de regreso en pantalla a François Berléand (el escritor cabroncete de "Una mujer partida en dos", por más señas... o por menos, no creo que mucha gente la haya visto), queda la sensación de un tanto artificioso. ¡Ah! Y mencionemos también que la amenaza terrorista (no diré cual, para no espoilerear el asunto) tiene un tratamiento un poco ilógico, para alguien que sabe dos cosillas sobre el tema (mucho mejor trataron una crisis terrorista similar en una temporada de "24" que tampoco revelaré cual, para, como dije, no mandarme un spoiler...). Salvando esos detalles, tenemos una peli con argumento autocontenido y kick-ass. ¿Para qué más?

-- Aquello que podemos englobar genéricamente como "alrededor", está bien. Sin superlativos, pero bien. Bueno, dirige Louis Leterrier, y no le vamos a pedir más tampoco (entre la decente "El transportador 2" y su siguiente trabajo, la insufrible y sobrevalorada por el frikerío "Hulk: El Hombre Increíble", no hay mucho donde perderse). Los papitos son Amber Valletta y Matthew Modine, y ambos están justitos en su cometido, dentro de lo estereotipado de sus papeles. Alessandro Gassman compone un villano no especialmente memorable, pero al menos cumplidor (pero... ¿en serio este tipo es el hijo del gran Vittorio Gassman?), mientras que Kate Nauta como la esbirra del villano está para mostrar carrocería, por supuesto, y nadie le pide que actúe de verdad (aunque muestra poco, no porque no use modelitos atrevidos, sino por lo anoréxica). Reemplazar la ambientación en Francia por Miami fue una decisión quizás errada, se nota demasiado que querían regalonear a su público americano, pero al menos se conserva la elegancia ambiental de la primera, en vez de degradar la saga en el sudaquismo mal entendido. Y las escenas de acción, o sea, lo principal del plato, cumplen con lo suyo.

IDEAL PARA: Quienes disfrutaron la entrega original.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- La mala lamiendo al bueno [en inglés, subtítulos en... no me hagan descifrar, por favor].

jueves, 30 de abril de 2009

"El transportador" (2002).


-- "The Transporter". Francia / Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Corey Yuen.
-- Actuación: Jason Statham, Qi Shu, Matt Schulze, François Berléand, Ric Young, Doug Rand, Didier Saint Melin, Tonio Descanvelle, Laurent Desponds, Matthieu Albertini, Vincent Nemeth, Jean-Yves Bilien, Jean-Marie Paris, Adrian Dearnell.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Stanley Clarke.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un estacionamiento de automóviles, mientras vemos unos créditos muuu Star Trek. Hay un tipo vestido de impecable terno y corbata, al que le suena un chulo relojito. Es la hora. Parte. Corre como endemoniado. Y se instala frente a un gran edificio. Del cual sale un grupo de individuos enmascarados. "¡Parte!". "Oye, hay cuatro". "Sí, sí sé contar, ¿y?". "El convenio eran tres". (OK, no me acuerdo del diálogo textual, pero algo así iba). El otro que arranque de una, y nuestro conductor se da todo el tiempo del mundo para explicar que si hay más de 254 kilos en el automóvil, adios sistema de suspensión. El caso es que echan abajo a uno (no pregunten el expediente, aunque es de suponer), y arrancan. Viene la consabida persecusión en que nuestro héroe conductor deja unos cuantos fierritos retorcidos con rueditas en el camino, y deja la entrega en el punto de entrega (ya sé, es obvio, pero por favor, déjenme terminar). El gangsta dice "OK, tantos más por viajar a Avignon". "Olvídalo, el trato es hasta acá, y es hasta acá". (Insisto, no me aprendí el diálogo de memoria, y maldita sea si alguna vez quiero, pero algo así era). Regresa a su casa, tan feliz, y le llega otro trabajo. Conducir otro paquete. Una bolsa, tanto por tanto, tantos kilos, etcétera. Nuestro héroe (¿héroe, dije?) toma el trabajo, recoge la bolsa, y ¡ARRIBA! Al portamaletas. El problema es que viene un reventón de neumáticos. Mientras nuestro héroe está en planes de hacer el cambio de llantas en plena carretera, la bolsa empieza a moverse y sonar de manera muy rara. Como ustedes entenderán, por regla general las bolsas no suelen moverse y sonar de maneras muy raras, de manera que nuestro héroe, porque sí, porque de lo contrario no habría peli, decide romper su regla de nunca mirar dentro del paquete, y miren lo que se encuentra, una china nada más mona (Shu Qi, busquen en Google Image Search sin el SafeSearch activado y babéense, kids). Y listo. Nuestro héroe tiene corazoncito de oro, en particular si la damisela en peligro tiene curvas peligrosas y bonito maquillaje (macho el hombre, ehm...), así es que ya está liado en el forro. ¿Cómo saldrá de él? La respuesta en breve: patadas, explosiones, patadas, pistolas, patadas, nadando, patadas, corriendo, patadas, manejando... Chuck Norris no lo hubiera hecho mejor.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, los '80s...! Aquellos eran duros. La época en que habían reyes como Schwarzennegger, Stallone, Norris, Willis... ¡Diablos, si hasta para Dolph Lundgren alcanzaba! Bueno, después vinieron los Van Damme, los Seagal... Tipos que ponían la cara de pocos amigos y la planta del pie en tu rostro, nene. Pero como todo en la vida, envejecieron (¡y no, majadero, última vez que te lo digo, LAS LÁGRIMAS DE CHUCK NORRIS NO CURAN EL CÁNCER!). Y debió llegar el relevo. Claro, están por ejemplo los Vin Diesel. O ya puestos, Jason Statham, por qué no. Jason Statham en cierta medida es una especie de Bruce Willis en tono menor, con esa combinación de duro y comediante (acuérdense que partió en cosas como "Snatch: Cerdos y diamantes" y otros subproductos fílmicos de Guy Ritchie). Bueno, no es ni tan buen comediante ni tan buen actor como Bruce Willis, pero a cambio distribuye McYoyah's como enajenado. Finalmente, el hiperkinético francés Luc Besson, que tuvo sus horas altas con cosas como "Azul profundo", "Nikita", "El perfecto asesino" e incluso hasta "El quinto elemento" inclusive, pero que post-2000 se volvió formulaico y reiterativo (de hecho, ahora más produce que dirige, aunque por lo general el tipo sentado en la silla de director, de sosías de Besson no pasa), decidió contratarle para personificar a su enésimo personaje. Y ahí tienen al bueno de Jason Statham haciendo lo suyo, o sea, partiendo carachos a discreción. Y todos contentos. Tanto, que después sacaron "El transportador 2", y como todavía tiraba el elástico, vino un "El transportador 3", y a ver cuántos transportadores más pueden seguir contratando...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Este apartado va a ser breve. Es una peli de acción al uso. Una buena peli de acción, pero nada más que una peli de acción. La historia va con eficiencia geométrica (Descartes hubiera estado contento) desde el punto A al punto B sin desviarse un solo milímetro ni despeinarse siquiera (pero, ¿es que estos tipos de verdad necesitaban escribir un guión?). Tenemos a un héroe que escala el Monte Macho escena tras escena, a una damisela en peligro para ser rescatada, y a unos villanos malos malosos que están ahí para ser cordialmente castigados en la Dimensión Dolor. Incluso cuando la peli parece que va un poco lenta, el guionista se acuerda de que ya vamos para la hora y aún no hay sexo, así es que aparece la mentada Shu Qi (¡¡¡BABA, BABA!!!) en paños menores para que nuestro héroe, después de las machadas de media peli, tenga su merecido descanso y renueve energías para la segunda parte. Y hay sexo (bueno, no se muestra, que esto no es "Terminator" tampoco, cuando Linda Hamilton hacía topless, pero a Shu Qi esa polerita apretadita y esas braguitas marcaculo le vienen ni que fabricando las fibras de algodón con ingeniería genética). Pero por otra parte, como es costumbre en Luc Besson, el tipo no trata de extralimitarse cuando no hay mucho espacio para salirse de la frontera. La peli está planeada, concebida y diseñada desde el comienzo de como un puro vehículo de acción y de lucimiento para la piroquinesia de Jason Statham (que a pesar de eso de no mirar dentro del paquete, esto no es "Ronin", aunque haya algún parecido en eso de volar vehículos en plena rue francesa), y en esto funciona eficazmente. No le busquen más patas al gato (¡MIAU!), que no se las van a encontrar. De hecho, el único punto realmente débil de la peli es cuando, quizás tratando de darle un poco de espesor dramático, a la chinita de marras tratan de darle un conflicto existencialista (ese diálogo final es... es... es... ¡¡¡PATÉTICO!!!), que por supuesto no sabe interpretar porque está ahí de cara(culo) bonita y no de actriz. Pero cuando no entramos en los oscuros meandros de la condición psicokierkegaardiana de la existencia, la peli funciona estupendamente bien. Pongan el DVD, presionen PLAY, y déjense llevar por un poco de testosterona masculina. Luego de haberla disfrutado, la devuelven responsablemente en el videoclub respectivo. Y listo. Buen provecho.

IDEAL PARA: Ver una llevadera peli de acción.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Comienzo de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 8 de marzo de 2009

"Una mujer partida en dos" (2007).


-- "La fille coupée en deux" (título original en francés), "The Girl Cut in Two" (título internacional en inglés). Alemania / Francia. Año 2007.
-- Dirección: Claude Chabrol.
-- Actuación: Ludivine Sagnier, Benoît Magimel, François Berléand, Mathilda May, Caroline Sihol, Marie Bunel, Valeria Cavalli, Etienne Chicot, Thomas Chabrol, Jean-Marie Winling, Didier Bénureau, Edouard Baer, Clémence Bretécher, Charley Fouquet, Hubert Saint-Macary.
-- Guión: Claude Chabrol y Cécile Maistre.
-- Banda Sonora: Matthieu Chabrol.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Perdido en los arrabales de Lyon (sí, no siempre París c'est la France...) hay un escritor viejonoide que je t'aime con su esposa, y cuyos berrinchitos de ah-tit-ha se lo aguanta una amiga (¿amiga...?) que funge de manager, asistente editorial, o como megde los llamen allá en el país de la Grandeur. De pronto, fastidiao porque tiene que ir a un programa de TV con un entrevistador farandulero que a duras penas sabe distinguir el Código Da Vinci de su culo (fácil: cuando te sientas en la taza del baño, el Código Da Vinci es el que está delante tuyo), le descubre el lado fille de la mer a la vida: resulta que anda rondando por ahí la femme que pone pechito para los comentarios del tiempo on-TV. Miradillas van, miradillas vienen, una cena tránsfuga por lo que pueda salir, y todo enrielado. Bueno, sería otra historia de vejete du megde tratando de flagelarse a viagrazo limpio con una tía buena, pero hay un tercero en discordia, un chulillo metío a millonario que los visillos le quedan de discogay y señor mío, y que también le tiene ganas a la petite fille de la lujurié. Las vidas de los tres comenzarán entonces a entrelazarse de maneras poco ortodoxas (bueno, se insinúa que el chiquillo y el escritor se conocen de antes, aunque ese resorte de suspenso nunca terminan de aclararlo bien). Y pasa lo que pasa. Pobrecilla. Tan ramerilla, y por ramerilla le pasan cosas (mujer caliente y maltratada, combinación ganadora... vamos, no me digan que no les sube, meapilas, que si no, no harían pelis así tampoco). Bueno, ya sabes lo que dicen: Cherchez la femme...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Claude Chabrol es uno de los directores más incombustibles de Francia. Es, por más señas, un superviviente de la legendaria época de Cahiers Du Cinema (legendaria porque en estos tiempos, ¿quién diablos ve cine antiburgués franchute sesentero...? Ni en Cine 9009, que a veces tenemos nuestras salidas, hemos posteado sobre disparos sobre el pianista o paraguas de Cherburgo...). Superviviente de esa época, decía, Chabrol se ha mantenido firme al pie de la bandera, ripeando de lo lindo al maestro Alfred Hitchcock (al cual, por cierto, dedicó un libro escrito de a deux), pero al menos ripéandolo comme il faut. En el 2000, como que ha querido darse un upgrade, una estucadita a la pared para no parecer tan old-fashioned ("La ceremonia", de 1995, era buena, pero tenía un look retro que tiraba para atrás). El resultado en definitiva ha ido por sí o por sá, soi-disant, pero al menos una peli de Chabrol seguía siendo una peli de Chabrol. "La comedia del poder", su anterior peli, no siendo una obra maestra, cumplía más que bien con los estándares. Viendo "Una mujer parida en dos"... perdón, "Una mujer partida en dos" (es que se la parten y se la hacen parir tant pis...), cuesta pensar que este tipo ha rodado cosas mucho mejores. O sea, tiene el estilo y la façade de Claude Chabrol, esa cosa medio burguesois decadente que es su élan, pero también tenemos un cul-de-sac que, hmmmmmm... Lo siento, Claude, viejo, pero esta vez la mélange no pasa.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bueno, se ha vendido esta historia como una de suspenso (muy propio de Chabrol) y una comedia negra. Y no funciona demasiado bien como ninguna de ambas. La historia parte bien centrada en el escritor, después descubrimos que el escritor no es el importante sino la chica, y al final parece que el importante es el chulomijo que andaba de secundario por toda la peli. Promediando la peli hay varios momentos climáticos en que podría haberlo rematado con una frase y vámonos (un poco al estilo del descolocante final de "La comedia del poder", no demasiado brillante, pero que no abusaba de estirar el elástico), pero y no, dale con seguir el asunto a ver hasta dónde nos conduce. Porque en alguna parte (Chabrol es muy Chabrol, qué rayos) hay que mostrar lo malos malosos y abusivos que son los burguesitos. Las motivaciones de los personajes para hacer esto o aquello tampoco quedan demasiado claras (en particular las de la chica, que se supone es la prota, y no es un personaje testigo precisamente... ¡si hasta la Bella Swan de "Crepúsculo" tenía un trasfondo narrativo más sólido y una personalidad más acabada!). La escena final, con un personaje que habían mostrado tangencialmente en la peli y que parece sacado sólo para la escena final, es un penoso ejercicio de obviedad narrativa, por si el mensaje no quedaba del todo claro. Pero al menos tenemos a Ludivine Savignier poniendo cara de hembra en celo y pasando por zorra victimizada, eso algo tiene que valer. Y Mathilda May, casi un cuarto de siglo después de pasearse en gomasterio por "Lifeforce", sigue interesantona la viejorra, y con su casto trajebaño aún más... Sí, ya lo sé, es bajo ver una peli de éstas y encontrar que las comares están buenas como gran crédito, pero es que no hay mucho más que rescatar... Son tantas las buenas ideas desperdiciadas... Es tanto el alargue y el no-termina-nunca (créanme, las escenas de "ahora sí termina" andaban por ahí con el clásico del "no termina nunca" que es "Leyendas de pasión")... En fin, quizás ahí se encuentra otro aspecto interesante de la peli: siempre tiene su cuota de morbo ver a los grandes caer y morder el polvo...

IDEAL PARA: Tipos que hayan pulsado el "házte fan" de Claude Chabrol o Ludivine Savignier en Facebook.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario en Primordiales.
-- (Ir a la página) Comentario en Estovadecine.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinemarama.
-- (Ir a la página) Comentario en elcine.ws.
-- (Ir a la página) Comentario en Escribiendo Cine.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en francés, sin subtítulos].



domingo, 24 de agosto de 2008

"2 días en París" (2007).


-- "Deux jours à Paris" (título original), "2 Days in Paris" (título internacional en inglés). Francia / Alemania. Año 2007.
-- Dirección: Julie Delpy.
-- Actuación: Julie Delpy, Adam Goldberg, Daniel Brühl, Marie Pillet, Albert Delpy, Aleksia Landeau, Adan Jodorowsky, Alexandre Nahon, Charlotte Maury-Sentier, Vanessa Seward, Thibault De Lussy, Chick Ortega, Patrick Chupin, Antar Boudache, Ludovic Berthillot.
-- Guión: Julie Delpy.
-- Banda Sonora: (¿no adivinan quién repite nombre...?) Julie Delpy.

¿DE QUÉ SE TRATA?

A bordo de un tren, una neurótica pareja postmoderna llega a París. Ambos no pertenecen a la cultura indígena, sino que forman parte de ese raro club social conocido como "intelligentzia", "culturetismo", o más crudamente dicho, "esnobismo intelectual". Ella es francesa de París, y como buena francesa de París, es muy chula y guay, y también muy liberal. El es un fotógrafo estadounidense, y reúne todos los clichés del macho triste: es macho-sensible, inseguro hasta fumarse una cajetilla entera y seguir, y permanentemente desencajado del mundo y sus miserias. Se van a alojar dos días en la casa de los padres de ella, y ahí comienza el calvario. Porque si ella es estrambótica, sus padres bordan más o menos lo mismo. El pobre tipo se queda alucinado con la cultura francesa, o lo que de ella se muestra (que como acá en Chile, en realidad es un pretexto de un grupo de narcisistas encumbraos que flipan en onda yo soy guay para tener sepso), en particular porque no termina de encajar en ella. Porque la ondilla media liberalistoide de su chica no lo termina de convencer (por "liberal" entendemos: la chica ha tenido sus tórridos escarceos por aquí y por allá). Tampoco ayuda que ella, con su mejor espíritu "pobrecito, vamos a protegerlo de mi misma y mis propias travesuras, y no le digamos nada de con quién me he revolcado", pero insisto, no por ella misma sino para proteger a su pimpollo, miren qué guay ella, empieza a enhebrar una que otra mentirilla sobre que ése tipo no significó nada en mi vida (salvo por salpiconcitos varios con aceite de la sartén, claro está), y bueno, eso no ayuda a consolidar la relación... serán las 48 horas más infernales de la pareja, y nadie garantiza que las cosas deban resultar como deben. Eso, salvo que nos encomendemos al espíritu de Santa Julie Delpy, que escribió el guión de esta peli, la coprodujo, la dirigió, la protagonizó, la editó, la musicalizó, y si no se quedaba cada noche a barrer el set del estudio es porque... porque... porque... hmmmmmm... ¿y si lo hubiera hecho, también...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Julie Delpy es de esas actrices que en alguna época remota estuvo a punto de ser the next best thing, pero que la arrogancia, las pésimas decisiones y un poco de mala suerte en el camino, la relegaron al rol de la promesa eterna que nunca llega a ser. Su irrupción a nivel internacional fue por el protagónico de "Blanc", la segunda parte de la trilogía de los Tres Colores (¿trilogía de tres...? ¿en serioooooo...?) que rodara el malogrado Krzysztof Kieslowski (ya había tenido un papelillo ultrasecundario del que nadie se acuerda, en "Los tres mosqueteros", sí, la de Sutherland/Sheen/O'Donnell). Su nombre siguió en alto con la sobrevalorada y aburridísima "Antes del amanecer", y luego la cg... perdón, metió la pata con "Un hombre lobo americano en París", y a partir de entonces, todos fueron papeles que, más que papeles, parecen cameos. Y los años pasan, la vejez llega, y ya sabemos que las actrices valen por su contrato con Revlon y no por su talento actoral (por cada Streep que ha conseguido envejecer y sobrevivir en Hollywood, hay cuarenta actrices con carreras prematuramente abortadas por la pérdida de, ejm, vigor y presencia física, podríamos decirlo así). De manera que Delpy dio el paso que otras actrices tratan, para mantenerse vigentes: saltar a la dirección. Paso que no siempre funciona (Jodie Foster lo intentó con "Nell", siendo escritora/directora/protagónica, y por suerte que la actuación se le siguió dando o si no ya estaría cobrando el seguro del paro). He aquí entonces la opera prima de una actriz semiacabada, el manotazo de ahogado para mantenerse vigente en el cruel mundo de la intelectualidad artística (cinéfila, en este caso). Maniobra que parece haberle resultado bien, como que después se embarcó en otros proyectos, ejm, "autorales". Por lo menos cosechó el aplauso del público, o el segmento más refinado de éste al menos. Lo que, como de costumbre, suele decir más sobre las personas que ven una peli, que sobre la calidad de la peli en sí, pero en fin...

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Por qué el mismo público que rechazó "Sex and the City" por ser superflua y banal, enfrentado a "2 días en París" la encontró la rechifla y saludó a Julie Delpy como la nueva Woody Allen francesa, cuando en realidad ambas pelis son casi la misma cosa? Las dos se tratan de chicas neuróticas treinteañeras, emperradas en no crecer, y que se refugian en su mundo de fantasía para evitar colisionar con la realidad y con el compromiso (en un caso ese mundo de fantasía es la joyería, la alta costura y los manolos, y en otro es el culturetismo diletante, pero mundos de fantasía al final del día). Y no vemos aquí un progreso notable por sobre la obra maestra de Darren Star. La peli de Delpy es un monumento a, bueno, el egotismo de justamente la diva, la Delpy, desesperada por tratar de sacar adelante una peli en donde demuestre de una vez por todas que ella es grande, única y nuestra. Puede alegarse en contra, por supuesto, que es una peli casi artesanal, producida a puro ñeque, un estilo de cine personalizado que casi no se estila en la era de grandes blockbusters de 250 millones de dólares que no alcanzan para comprarle alma propia a las cintas, pero claro, por otra parte podría decirse qué tan dificultoso podría haber sido conseguir financiamiento, si el proyecto de verdad hubiera podido venderse por sí mismo... La peli trata de ser irónica y distanciarse de la Delpy, pero a las últimas, es ella quien se supone llena la pantalla con lo que, nosotros debemos creernos, es su carisma personal. Cuando la Delpy trabajaba para otros directores estaba inmensa como la vida (ahí la tienen en "Blanc" de Kieslowski, sin duda el apogeo de su carrera), pero acá, dirigiéndose a sí misma, demuestra no tener claras sus limitaciones. Se la ha saludado como una especie de Woody Allen femenina en francés, pero para Woody Allen, mejor el original, que después de todo por algo inventó la fórmula del narcisismo neurótico autorreferente gracioso. Para colmo, la Delpy trata de hacer la movida cultureta de "soy crítica de mi país y soy crítica de la cultura occidental", y se le ocurre meter algunos chistes políticos ultrasobados, que a estas alturas del partido ya no tienen gracia (¿se supone que el gag del taxista racista debía hacernos reir inteligentemente...?). Incluso el final, en donde se resuelve toda la tensión dramática acumulada, está contado desde la no muy interesante perspectiva de ella, en vez de dejar fluir al libre juego de actores, resultando en uno de los finales más WTF que ha producido el cine en los últimos años, por su rampante narcisismo. Pero si eres un cultureta de pro, quizás aquí encuentres tu fantasía proyectada, de una chica bonita y con algo parecido al talento, metida a artista, que saca adelante un proyecto personal y es muy alabada por eso. O sea, la Princesita del Cine Cultureta Francés, directo para tus ojos. Si eres cultureta de pro, deberías saber apreciar eso.

-- La peli a ratos resulta graciosa. Las más de las situaciones en realidad son de risas forzadas, porque los protas son lo suficientemente antipáticos como para que, en un análisis más frío de la situación, no consigas empatizar con ellos (y si empatizas con ellos, ponte rápido en tratamiento, porque te advertimos, TIENES UN PROBLEMA). Pero a veces, cuando la Delpy se olvida de forzarse a ser graciosa, o trata de evitar ponerse a sí misma conscientemente en ridículo para decirnos "¿ven que no soy tan narcisista y me puedo reir de mí misma? ¿ven-ven-ven-ven-ven...?", consigue algunas buenas risas.

-- Dura algo menos de hora con cuarenta. No es tan largo el martirio, por suerte. Peor hubiera sido que fuera como "24" y hubiera narrado esos mismos dos días, en tiempo real...

IDEAL PARA: Hacer ejercicio de onanismo cultureta.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Sitio oficial de la peli.
-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Entrevista a Julie Delpy sobre la peli.
-- (Ir a la página) Comentario en Blog de Cine.
-- (Ir a la página) Otro comentario en Blog de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en El Cine... Una Realidad Poética.
-- (Ir a la página) Comentario en Bien Ahí.
-- (Ir a la página) Comentario en Disorder.cl.
-- (Ir a la página) Comentario en Mi Cine - por Halbert.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- La escena cuando van a tomar un colectivo [en inglés, sin subtítulos].



-- Conversación sobre el moho negro [doblada al español de Ezpaña].



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