11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 3 de mayo de 2009

"El transportador 2" (2005).


-- "Transporter 2". Francia / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Louis Leterrier.
-- Actuación: Jason Statham, Alessandro Gassman, Amber Valletta, Kate Nauta, Matthew Modine, Jason Flemyng, Keith David, Hunter Clary, Shannon Briggs, François Berléand, Raymond Tong, George Kapetan, Jeff Chase, Gregg Weiner, Gregg Davis.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Alexandre Azaria.

-- "El transportador 2" en IMDb.
-- "El transportador 2" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Frank Martin ha cambiado los bellos caminos en los bordes costeros y acantilados de Francia, por la pulpera y habanera Miami. Su trabajo ahora no es recoger y entregar paquetes que no ve qué diablos son, como en la anterior entrega, sino que se trata de uno de esos pequeños bajitos, al que tiene que hacer de escolta yendo a buscarlo y regresando de buscarlo en el Cole. Todo marcha como se supone debe marchar, life is good and smiling, y nada podría salir mal. ¿Nada? Bueno, si así fuera no habría peli, desde el inicio. El caso es que el niñato está en la mira de una malvada organización de espaldas mojadas que lo tienen fichao y pa' la foto. Se suponía que mami lo llevara al médico, pero por una triquiñuela del guión (mira que coincidencia, celebrarle al niño el cumple justo ese día...) es Frank Martin quien debe llevarlo al galeno. De pronto, ya cómodamente aposentado en la oficina mientras espera que el niño salga de la consulta, Martin empieza a olerse algo mal. Efectivamente: le están secuestrando al crío. Pero como el transportador es mucho transportador, barato no les sale a los desgraciaos. Al final, después de algunas vueltas y revueltas que sirven para alargar el asunto con escenas de acción (bueno, no nos quejamos, si para eso veníamos en primer lugar, si hubiéramos querido filosofía existencialista sobre el siglo XX habríamos arrendado una de Tarkovski), el caso es que los villanos se llevan al condenado niño. Y piden rescate. Como suele pasar en estas pelis, del primero que sospechan es del bueno de Frank Martin, pero nuestro heroico transportador no va a dejar que le enloden el nombre, por no hablar de la suerte que correrá el imberbe, así es que habrá que ir a por el chico, dejando por supuesto las calles de Miami hechas unos zorros. Pero si creían que esto es un rip-off de la de Schwarzenegger en que le secuestran a Alyssa Milano, olvídenlo, porque la trama tiene una inesperada vuelta de tuerca que...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

No hay mucho espíritu aquí. Es sólo negocios. La cosa va como sigue. "El transportador" les funcionó bien en taquilla. El personaje de Frank Martin, interpretado con su carisma habitual por el cariacontecido Jason Statham, cayó simpático. No es que la peli original diera para una secuela porque no había mucha mitología de fondo (el transportador, trabajo peligroso, no muchos personajes: lo dicho). Pero qué más da, si todo es un pretexto para montar más acción. De manera que ya podemos irles colocando a estas pelis el cartelito de "Frank Martin will return in...".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Jason Statham. No tiene la rudeza de un Arnold Schwarzenegger ni la ironía de un Bruce Willis, pero posee carisma, quizás porque se toma estos encargos un tanto a la liviana, y con eso salva la peli. O sea, no me pueden decir que no tiene encanto lo chulo que le sale cuando al comienzo de la peli están a punto de darle una frisca (bueno, al final la frisca la da él, claro), y antes de liarse a mamporros detiene a los villanos pidiéndole cinco segundos para sacarse el terno porque recién lo acaba de sacar de la tintorería... Sabemos que tanto "El transportador" como "El transportador 2" no hubieran tenido ni la mitad de encanto si le hubieran dado el prota a Vin Diesel, por poner un ejemplo contemporáneo. Pero es Jason Statham. Respiremos aliviados.

-- Si viste "El transportador", no puedes ver "El transportador 2" y decir que te metieron el dedo en la boca, porque es más de lo mismo. Eso, por suerte para los que nos gustó la primera. Y bueno, si no han visto la primera para decidir, no importa: como las de 007, aquí la entrega pasada es lo de menos para disfrutar la presente (bueno, salvo "Quantum of Solace", pero... ¿cuánta gente conocen ustedes que encuentren realmente buena la Bond 22?). Quizás lo único que chirría un poco, es que para asegurarse de que parezca una secuela y no una peli independiente, meten con calzador al personaje de Tarconi, que ya había aparecido en la primera, y si bien se agradece tener de regreso en pantalla a François Berléand (el escritor cabroncete de "Una mujer partida en dos", por más señas... o por menos, no creo que mucha gente la haya visto), queda la sensación de un tanto artificioso. ¡Ah! Y mencionemos también que la amenaza terrorista (no diré cual, para no espoilerear el asunto) tiene un tratamiento un poco ilógico, para alguien que sabe dos cosillas sobre el tema (mucho mejor trataron una crisis terrorista similar en una temporada de "24" que tampoco revelaré cual, para, como dije, no mandarme un spoiler...). Salvando esos detalles, tenemos una peli con argumento autocontenido y kick-ass. ¿Para qué más?

-- Aquello que podemos englobar genéricamente como "alrededor", está bien. Sin superlativos, pero bien. Bueno, dirige Louis Leterrier, y no le vamos a pedir más tampoco (entre la decente "El transportador 2" y su siguiente trabajo, la insufrible y sobrevalorada por el frikerío "Hulk: El Hombre Increíble", no hay mucho donde perderse). Los papitos son Amber Valletta y Matthew Modine, y ambos están justitos en su cometido, dentro de lo estereotipado de sus papeles. Alessandro Gassman compone un villano no especialmente memorable, pero al menos cumplidor (pero... ¿en serio este tipo es el hijo del gran Vittorio Gassman?), mientras que Kate Nauta como la esbirra del villano está para mostrar carrocería, por supuesto, y nadie le pide que actúe de verdad (aunque muestra poco, no porque no use modelitos atrevidos, sino por lo anoréxica). Reemplazar la ambientación en Francia por Miami fue una decisión quizás errada, se nota demasiado que querían regalonear a su público americano, pero al menos se conserva la elegancia ambiental de la primera, en vez de degradar la saga en el sudaquismo mal entendido. Y las escenas de acción, o sea, lo principal del plato, cumplen con lo suyo.

IDEAL PARA: Quienes disfrutaron la entrega original.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- La mala lamiendo al bueno [en inglés, subtítulos en... no me hagan descifrar, por favor].

jueves, 30 de abril de 2009

"El transportador" (2002).


-- "The Transporter". Francia / Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Corey Yuen.
-- Actuación: Jason Statham, Qi Shu, Matt Schulze, François Berléand, Ric Young, Doug Rand, Didier Saint Melin, Tonio Descanvelle, Laurent Desponds, Matthieu Albertini, Vincent Nemeth, Jean-Yves Bilien, Jean-Marie Paris, Adrian Dearnell.
-- Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen.
-- Banda Sonora: Stanley Clarke.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un estacionamiento de automóviles, mientras vemos unos créditos muuu Star Trek. Hay un tipo vestido de impecable terno y corbata, al que le suena un chulo relojito. Es la hora. Parte. Corre como endemoniado. Y se instala frente a un gran edificio. Del cual sale un grupo de individuos enmascarados. "¡Parte!". "Oye, hay cuatro". "Sí, sí sé contar, ¿y?". "El convenio eran tres". (OK, no me acuerdo del diálogo textual, pero algo así iba). El otro que arranque de una, y nuestro conductor se da todo el tiempo del mundo para explicar que si hay más de 254 kilos en el automóvil, adios sistema de suspensión. El caso es que echan abajo a uno (no pregunten el expediente, aunque es de suponer), y arrancan. Viene la consabida persecusión en que nuestro héroe conductor deja unos cuantos fierritos retorcidos con rueditas en el camino, y deja la entrega en el punto de entrega (ya sé, es obvio, pero por favor, déjenme terminar). El gangsta dice "OK, tantos más por viajar a Avignon". "Olvídalo, el trato es hasta acá, y es hasta acá". (Insisto, no me aprendí el diálogo de memoria, y maldita sea si alguna vez quiero, pero algo así era). Regresa a su casa, tan feliz, y le llega otro trabajo. Conducir otro paquete. Una bolsa, tanto por tanto, tantos kilos, etcétera. Nuestro héroe (¿héroe, dije?) toma el trabajo, recoge la bolsa, y ¡ARRIBA! Al portamaletas. El problema es que viene un reventón de neumáticos. Mientras nuestro héroe está en planes de hacer el cambio de llantas en plena carretera, la bolsa empieza a moverse y sonar de manera muy rara. Como ustedes entenderán, por regla general las bolsas no suelen moverse y sonar de maneras muy raras, de manera que nuestro héroe, porque sí, porque de lo contrario no habría peli, decide romper su regla de nunca mirar dentro del paquete, y miren lo que se encuentra, una china nada más mona (Shu Qi, busquen en Google Image Search sin el SafeSearch activado y babéense, kids). Y listo. Nuestro héroe tiene corazoncito de oro, en particular si la damisela en peligro tiene curvas peligrosas y bonito maquillaje (macho el hombre, ehm...), así es que ya está liado en el forro. ¿Cómo saldrá de él? La respuesta en breve: patadas, explosiones, patadas, pistolas, patadas, nadando, patadas, corriendo, patadas, manejando... Chuck Norris no lo hubiera hecho mejor.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, los '80s...! Aquellos eran duros. La época en que habían reyes como Schwarzennegger, Stallone, Norris, Willis... ¡Diablos, si hasta para Dolph Lundgren alcanzaba! Bueno, después vinieron los Van Damme, los Seagal... Tipos que ponían la cara de pocos amigos y la planta del pie en tu rostro, nene. Pero como todo en la vida, envejecieron (¡y no, majadero, última vez que te lo digo, LAS LÁGRIMAS DE CHUCK NORRIS NO CURAN EL CÁNCER!). Y debió llegar el relevo. Claro, están por ejemplo los Vin Diesel. O ya puestos, Jason Statham, por qué no. Jason Statham en cierta medida es una especie de Bruce Willis en tono menor, con esa combinación de duro y comediante (acuérdense que partió en cosas como "Snatch: Cerdos y diamantes" y otros subproductos fílmicos de Guy Ritchie). Bueno, no es ni tan buen comediante ni tan buen actor como Bruce Willis, pero a cambio distribuye McYoyah's como enajenado. Finalmente, el hiperkinético francés Luc Besson, que tuvo sus horas altas con cosas como "Azul profundo", "Nikita", "El perfecto asesino" e incluso hasta "El quinto elemento" inclusive, pero que post-2000 se volvió formulaico y reiterativo (de hecho, ahora más produce que dirige, aunque por lo general el tipo sentado en la silla de director, de sosías de Besson no pasa), decidió contratarle para personificar a su enésimo personaje. Y ahí tienen al bueno de Jason Statham haciendo lo suyo, o sea, partiendo carachos a discreción. Y todos contentos. Tanto, que después sacaron "El transportador 2", y como todavía tiraba el elástico, vino un "El transportador 3", y a ver cuántos transportadores más pueden seguir contratando...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Este apartado va a ser breve. Es una peli de acción al uso. Una buena peli de acción, pero nada más que una peli de acción. La historia va con eficiencia geométrica (Descartes hubiera estado contento) desde el punto A al punto B sin desviarse un solo milímetro ni despeinarse siquiera (pero, ¿es que estos tipos de verdad necesitaban escribir un guión?). Tenemos a un héroe que escala el Monte Macho escena tras escena, a una damisela en peligro para ser rescatada, y a unos villanos malos malosos que están ahí para ser cordialmente castigados en la Dimensión Dolor. Incluso cuando la peli parece que va un poco lenta, el guionista se acuerda de que ya vamos para la hora y aún no hay sexo, así es que aparece la mentada Shu Qi (¡¡¡BABA, BABA!!!) en paños menores para que nuestro héroe, después de las machadas de media peli, tenga su merecido descanso y renueve energías para la segunda parte. Y hay sexo (bueno, no se muestra, que esto no es "Terminator" tampoco, cuando Linda Hamilton hacía topless, pero a Shu Qi esa polerita apretadita y esas braguitas marcaculo le vienen ni que fabricando las fibras de algodón con ingeniería genética). Pero por otra parte, como es costumbre en Luc Besson, el tipo no trata de extralimitarse cuando no hay mucho espacio para salirse de la frontera. La peli está planeada, concebida y diseñada desde el comienzo de como un puro vehículo de acción y de lucimiento para la piroquinesia de Jason Statham (que a pesar de eso de no mirar dentro del paquete, esto no es "Ronin", aunque haya algún parecido en eso de volar vehículos en plena rue francesa), y en esto funciona eficazmente. No le busquen más patas al gato (¡MIAU!), que no se las van a encontrar. De hecho, el único punto realmente débil de la peli es cuando, quizás tratando de darle un poco de espesor dramático, a la chinita de marras tratan de darle un conflicto existencialista (ese diálogo final es... es... es... ¡¡¡PATÉTICO!!!), que por supuesto no sabe interpretar porque está ahí de cara(culo) bonita y no de actriz. Pero cuando no entramos en los oscuros meandros de la condición psicokierkegaardiana de la existencia, la peli funciona estupendamente bien. Pongan el DVD, presionen PLAY, y déjense llevar por un poco de testosterona masculina. Luego de haberla disfrutado, la devuelven responsablemente en el videoclub respectivo. Y listo. Buen provecho.

IDEAL PARA: Ver una llevadera peli de acción.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Comienzo de la peli [en inglés, sin subtítulos].

martes, 3 de febrero de 2009

"Mi nombre es violencia" (1968).


-- "Coogan's Bluff". Estados Unidos. Año 1968.
-- Dirección: Don Siegel.
-- Actuación: Clint Eastwood, Lee J. Cobb, Susan Clark, Tisha Sterling, Don Stroud, Betty Field, Tom Tully, Melodie Johnson, James Edwards, Rudy Diaz, David Doyle, Louis Zorich, Meg Myles, Marjorie Bennett, Seymour Cassel.
-- Guión: Herman Miller, Dean Riesner y Howard Rodman, basados en una historia de Herman Miller.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "Mi nombre es violencia" en IMDb.
-- "Mi nombre es violencia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Arizona. Ya se sabe que allí sólo hay desierto y mala leche. (No, Las Vegas no está en Arizona, está en Nevada). El Sheriff Coogan comete una indelicadeza que hoy en día calificaríamos de "atropello a los derechos fundamentales de la persona humana por uso excesivo de fuerza policial". Su jefecito está que rechina, no tanto por los derechos del sujeto en cuestión, sino porque la reparación del parabrisas le costará 30 dólares (¿y? A su Sheriff acaban de pasárselo al patio 'e los callaos... aunque se lo merece, en buena ley, por insubordinao, caramba). De manera que opta por sacárselo de encima por una temporada, enviándolo con pasajes a Nueva York en busca de un prisionero que debe viajar de un Estado a otro. El recién llegado, como buen vaquero de los brutos, es mirado como el campirano recién bajado de la yegua por los sofisticados y cínicos neoyorkinos, vulgarmente trampeado por cuenta de 50 centavos o un par de dólares, y también ninguneado de lo lindo por unos policías que dicen "tenemos un sistema, no funciona, pero es nuestro y no nos venga a revolver el caldero, jopú". Nuestro buen Sheriff está que revienta, en particular porque trata de alivianar la presión interna del epidídimo con una chica que lo deja con la olla a todo vapor, miren qué mal lo pasa el macho... Así es que decide hacer las cosas a la manera Clint Eastwood (¿no habíamos dicho que se trata de él, interpretando al buen Sheriff? Ah, bueno, haberlo dicho antes...), y trampea a medio sistema penitenciario para saltarse la burocracia y llevarse de una p*** vez al maldito prisionero de regreso a su tierra nativa. Con tan mala suerte que, apenas llega hasta el aeropuerto y está listo para levantárselo y a NY que se lo coman los terroristas, le tienden una emboscada y el prisionero se le escapa. Ahora sí que está en una buena: tiene encima a los NYPD, a ver la chimuchina que le arman de regreso en Arizona, y el prisionero para colmo había sido capturado por él algún tiempo atrás así es que es personal. Y no, en esos años todavía Clint Eastwood todavía no encarnaba al rudo y masho Harry el Sucio. Aunque casi.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '60s, Clint Eastwood se consagró como uno de los duros-duros de Hollywood. A diferencia de Sean Connery y su James Bond, puro glamour y elegancia él aunque cosiera a tiros a un pobre diablo, Eastwood era del estilo macho bruto, tipo rinoceronte en cristalería. A finales de los '60s ya estaba tratando de desligarse su poco del rol que lo hizo mundialmente conocido, el Pistolero Sin Nombre de la Trilogía de los Dólares (hacerse conocido por un personaje sin nombre, eso sí es ser macho... aunque por otra parte, nadie se acuerda del nombre de los personajes de Chuck Norris), haciendo cosillas como "La leyenda de la ciudad sin nombre" (esa peli que Homero Simpson alquilaba en el videoclub por ser un Western rudo para descubrir con horror que ¡es un musical!), o bélicas como "Donde las águilas se atreven". De pronto le ofrecieron un policial con rudo cop. Y aceptó. Para su bien. Porque si bien esta peli ha envejecido lo suyo, le brindó a Eastwood algunas otras satisfacciones posteriores, incluyendo el franqueo de pasaporte para su personaje más reconocible, el Inspector Harry "Dirty" Callahan.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En su tiempo esta peli levantó polvo porque el famoso Sheriff Walt Coogan en cuestión era rudo y bruto (características a las que bien sirve por lo demás Clint Eastwood, siempre tan BaleaMachos/PreñaHembras él en esos años), pero en la actualidad tiene poco quehacer contra un Vic Mackey o un Jack Bauer (aunque por otra parte, es justo reconocer que tanto a Sutherland como a Chiklis le pavimentó el camino Eastwood). La peli es incluso morosita, y la pésima traducción del título al castellano mejor calzaría como "Mi nombre es paciencia" (la escena de la fuga del prisionero, que desencadena toda la acción, tarda como 30-40 minutos de peli en producirse), y no termina de decantarse por el lado de la comedia del rudo vaquero versus el citadino, con chistes que ya eran viejos en tiempos de "La pérgola de las flores", o por el lado de la acción y el drama policial. Uno lo perdona con algo de indulgencia porque después de todo estaban entrando en terreno nuevo, pero bueno, ser el primero no necesariamente significa ser el mejor. Pero para fanáticos de Harry el Sucio, o historiadores del cine, esta peli es imperdible por un motivo: he aquí el borrador de lo que después tres años después será la peli "Harry el Sucio", el inicio de la próspera y ruda franquicia. De hecho, en esta peli se reunió por primera vez el equipo que la romperá en "Harry el Sucio": Clint Eastwood en el protagónico, Don Siegel en la dirección y Lalo Schifrin en el soundtrack, que después en "Harry el Sucio" desarrollarán conceptos vertidos primariamente acá (aunque la peli se ambienta en Nueva York y "Harry el Sucio" es prototípicamente de San Francisco). Pero claro, buscar estas relaciones cinéfilas es siempre gusto de minorías, y para qué vamos a engañarnos, no todo el resto de los mortales tiene por qué pasar por el calvario. Claro que si se vieron sepetecientas veces las cinco de Harry el Sucio y aún quedan con hambre de más, pues bien, algo más queda en el raspado de la olla...

IDEAL PARA: Fanáticos de Harry el Sucio e historiadores del cine.

VIDEOS.

-- Comienzo de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Coogan le hace una visitita al malvado Ringerman en su asilo mental [en inglés, sin subtítulos]. -- Escena romántica de la peli [en inglés, sin subtítulos]. -- Escena en una disco psicodélica sesentera [en inglés, sin subtítulos].

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