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11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 19 de mayo de 2016
"Conspiración y poder" (2015).
-- "Truth" (título original en inglés), "Sólo la verdad" (título en Argentina), "La verdad" (título en España). Australia / Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: James Vanderbilt.
-- Actuación: Cate Blanchett, Robert Redford, Topher Grace, Dennis Quaid, Elisabeth Moss, Bruce Greenwood, Stacy Keach, John Benjamin Hickey, David Lyons, Dermot Mulroney, Rachael Blake, Andrew McFarlane, Natalie Saleeba, Noni Hazlehurst, Connor Burke.
-- Guión: James Vanderbilt, basado en el libro de Mary Mapes.
-- Banda sonora: Brian Tyler.
-- "Conspiración y poder" en IMDb.
-- "Conspiración y poder" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Cate Blanchett va a una oficina, y parece un pokito medio pa'llá, quizás porque la edá ya empieza a hacer lo suyo (seriously: medio siglo en 2019. Siéntanse viejos). Y entra a la oficina de un abogao, y la cosa va como de costumbre: a ver dígame qué pashó, estoy metía en lío pa're, hablemos de la cosa, blablablá. Y tenemos... tenemos... no, por favor, Bastet mía no por favor, no otra vez... ¡¡¡TENEMOS OTRO P*** FLASHBACK!!! ¿Qué manía le ha dao a las pelis ahora que to'as las hacen contás pa'trás? ¡Si no me interesa saber cómo llegaron hasta el final, de hecho NO ME INTERESA SABER EL FINAL ANTES DEL PRINCIPIO, y estos desgraciaos van y...! En fin. El caso es que la Blanchett participa en un medio ni peazo equipo periodístico, de ésos de serie de TV que te resuelven caso policíaco por semana. El del famosísimo 60 Minutes, ya puestos. Sí, ése. Esta es una de ésas de "basaos en hechos reales". Estamos en 2004, y viene la elección presidencial, con George W. Bush el Lesbailoiraquíes del Ritmo yendo a la reelección. El caso es que al equipo les llega un soplo désos. Que George W. Bush habría, figúrense... bueno... verán... no hizo el servicio militar. Niño malo. Que alguien habría movío palillos para que fuera a la Guardia Nacional de Texas, y luego ni pa'llá se habría presentao, el niñato (en la misma época en donde a otros yanketas de su edá los mandaban a Vietnam pa' ser masacraos por el Vietcón, pero claro, ésos eran los morenitos nigga/hispanou de Brooklyn, no el hijo de un ex senador de Texas que estaba tan conectao a las altas esferas que defendió a los republicanos durante Watergate, llegó a Director de la CIA, y luego a la Casa Blanca). El caso es que, moviéndose puaquí puallá, hablan con alguien que por trabajo tenía acceso a los documentos de los oficiales sirviendo en la Guardia Nacional de Texas, y que le entrega unas fotocopias así toas medias roñositas pero es lo que hay. El equipo periodístico hace la investigación, pide a peritos que evalúen el asunto, siguen otras pistas de Bush para ver en dónde coño estaba el nene hijitopapá, y... a lanzar la investigación. Porque, ¡horror!, el pijecito mintió sobre su servicio militar (lo que pue'e parecer moco 'e pavo, pero en un país en donde muchos veinteañeros que fueron a Vietnam eran votantes cincuentones, los que volvieron porque otros murieron en algún mugroso fango vietnamita, o terminaron en un campo 'e prisioneros sin Rambo/Norris que los rescatara, puej ke no es poco, ¿no?). Y, qué vino. ¿El desprestigio absoluto? ¿La tumba de las aspiraciones de Bush a la reelección? No, leñe, no. Que ya sabemos cómo acabó la cosa, tanto como sabemos que al final de la peli el Titanic se iba a pique (qué... ¿no lo sabías? ¿Que el Titanic se hunde? A la mierda contigo, por ignorante). El caso es que a Bush lo reeligieron, y désos papeles nunca más se supo. Y así le sigue yendo al mundo.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Pasá la época de la Segunda Guerra Mundial en donde los Yueséi luchaban por FREEEEEEDOOOOOOMMMMMM!!! en contra de los malvaos nazis porque, joer, pue'es ser un abusamujeres pedófilo descuartizacachorros con asiento en el Congreso y acciones en una petrolera en consorcio con una empresa de construcción, pero al final no eres tan malo porque "al menos no soy nazi", pasá la época ésa, decíamos, los Yueséi se han transformao en el matón pesao del barrio al que puede o no puede que sea un mal chato, pero en tu cumpleaños seguro que no lo quieres tener de invitao, por pesao. Bueno, es lo que tiene que los Yueséi tengan una actitud de tipo... de tipo... voy a citar la versión inglesa de "Amerika" de Rammstein, que lo grafica muy bien: "Will you do it? (No, I won't), Should you do it? (No, I don't), Could you do it? (No, I can't), Will you please me? (No, I won't), If you don't want me... (You'll get hurt), If you don't need me... (You'll get hurt), If you don't love me... (You'll get hurt), Fuck you is the magic word!!!". Pero pocos han graficado este imperialismo yanketa tan bien como George W. Bush, un tipo del cual no sabemos y quizás jamás sabremos si era un paleto puesto ahí como muñeco de intereses traseros, o era él mismo un tipo tan diabólicamente genial que consiguió que todos lo tomáramos por un tarao mientras sentó las bases del moderno New American Century, el proyecto geopolítico por el cual haces lo que quiere el gobierno del pueblo (de Yueséi, no el tuyo) por el pueblo (de Yueséi, no el tuyo) y para el pueblo (de Yueséi, no el tuyo), y por pueblo queremos decir los GRANDES INTERESES CORPORATIVOS, y si no te gusta , DRONE YOU is the magic word. En las elecciones de 2004 hubo un importante movimiento de gentes que lo quisieron fuera de la Casa Blanca, incluyendo el estreno de "Fahrenheit 9/11" por Michael Moore, por todas esas cosas que se han visto en documentales como "El mundo según Bush" y similares. Y, ¿adivinen qué? Los yanketas lo reeligieron. Al filo, pero lo reelegieron (50% de votos versus 48%, 286 electores versus 251, 31 estados versus 19 + Washington DC). En otra muestra de que una flor tan delicada como la democracia no funciona si la dejas en manos de paletos idiotas defensores del rifle y de los incestos con birra en los Montes Apalaches. (Bueno, después eligieron a Obama porque iba a ser un cambio, y... adivinen qué... la cosa siguió más o menos igual. Pero ahora con vaselina, por aquello de las cortesías, digo yo). En medio de ese movimiento de gente vino el asuntillo de los papeles ésos en que se probaba (o se supone que se probaba) que George W. Bush habría usao sus influencias para zafarse de ir a PRO PATRIA MORI en Vietnam. El asunto es que, finalmente, los papeles fueron cuestionados, y enterraron el asunto. Y no contentos con eso, además hicieron pupita al equipo de "60 minutos", y el equipo se fue básicamente por el caño. Por no hablar del follón judicial subsiguiente. Pero como los Yueséi son los países de los libros de memorias, la periodista Mary Mapes que fue el epicentro de too el juitreo escribió las suyas propias, con esos títulos tan bombásticos que tanto le gustan a la industria editorial anglosajona: "Truth and Duty: The Press, the President and the Privilege of Power" (no tengo idea si hay traducción al ezpañó, pero espero que hayan acortao la cosa, porque, leñe, 12 palabras en un título es indigesto, si por algo llamamos "Don Quijote", o más aún, el Quijote a secas, al libro ése que es "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", que palabras son 8 y ya cansan sin ser decena). Y compraron las memorias, y escribió el guión e hizo su debut directorial un tipo llamao James Vanderbilt. ¿Quién? Pues... el guionista de "Básico y letal", "El tesoro del Amazonas", "Zodíaco", "El ataque", "El sorprendente Hombre Araña", y su secuela. Sí, ése tipo decidió de pronto que lo suyo era el thriller político conspiranoico setentero. Y... tan mal olfato no tuvo, desde cierto punto de vista. O sea, se pegó castañazo padre (la cosa costó casi 10 millones de dólares, una miseria de presupuesto, pero no llegó a recaudar a nivel mundial ni seis millones), pero... pero... ¿adivinan qué peli se llevó al Oscar a la Mejor Peli en esa pasada? Bueno, no "Conspiración y poder", no, desde luego que no, pero sí otra peli de periodistas a la caza de la verdad: "Primera plana".
¿POR QUÉ VERLA?
-- "Conspiración y poder" es uno de esos castañazos absolutamente inmerecidos. La peli quizás podía haber sido mejor en varios respectos, pero no me cabe ninguna duda de que es mucho más sólida que "Primera plana", que se llevó el Oscar a la Mejor Peli por las molestias. Porque mientras que "Primera plana" es cine en la arcaica tradición de "Todos los hombres del Presidente" de que toos son corruptos y malvaos menos los heroicos periodistas que destapan LA VERDÁ, esta peli es mucho más crítica y cínica al respecto, mucho más actual y realista si se quiere. La historia en sí, es quizás un poco cliché: el periodista (o grupo de periodistas, mejor dicho) que mete las narices en LA VERDÁ, pasa a llevar a un poderoso demasiado poderoso, y luego viene too el acoso desde la mismísima maquinaria del poder para acallar ciertas verdades inconvenientes. Y sin embargo... no es tan así, al final del día. Porque al final, ¿cuál es la verdá? ¿Los papeles eran legítimos y se movió toa una conspiración para hundir a los críticos porque KAKA DEMOKRACIA Y KAKA TRANSPARENCIA, o bien los periodistas actuaron con demasiada premura y precipitación y dieron por buena una noticia a la que le faltaban un par de comprobaciones, o... peor aún... fue todo una maniobra de contrainteligencia para liquidar al periodismo disidente que, la peli lo apunta, ya se había anotao un tanto en contra de George W. Bush al exponer los abusos de Abu Ghraib? La peli se inclina por la primera respuesta, pero lo hace de manera sibilina, tanto que queda flotando la pregunta y la ambigüedad en el aire. El propio título original en inglés es decidor: se trata de la verdad, pero como decía nuestro bienamado Poncio Pilatos, ¿qué es la verdad? En ese sentido, la peli disecciona las enormes dificultades que tiene el periodismo, y por extensión las democracias modernas, para transparentar y exponer las corruptelas de los poderosos, los conectaos, los enchufaos. La peli acredita muy bien que en los 2000s se ha producío un cambio importante en el periodismo, y que ya no están los tiempos para que un heroico Clark Kent o el parcito ése de "Todos los hombres del Presidente" se las estén dando de salvadores de la verdad, la justicia y el American Way of Life: a través de la misma, vemos cómo el periodismo tradicional se está hundiendo por las presiones de los grupos corporativos, cómo la gente hace cada vez menos caso de la prensa, cómo la cultura de los blogs es una nueva e importante fuerza a ser tenida en cuenta (bueno, en 2004. Después llegó Facebook, Twitter e Instagram, e Internet volvió a ser la amiga petarda de siempre). ¿Por qué alguien entonces querría seguir haciendo periodismo investigativo tradicional, ser un Quijote contra molinos de viento? En el caso del periodista viejuno interpretado por Redford, la explicación es clara: es un periodista a la antigua usanza, que cree en los antiguos valores tradicionales de juego político limpio de toda la vida, y por lo mismo, la peli no se ahorra remarcarlo, es un dinosaurio carcamal que ya no tiene lugar en estos tiempos de la-imagen-lo-es-todo y de la información fast food. Y en el caso de la otra periodista, la Cate Blanchett, también nos explican: ella es una fulana que creció en un hogar abusivo, y por lo tanto, la cruzada de ella por la libertad y la justicia y el pastel de manzana de mamá es también, de cierta manera, un exorcisar los demonios personales, porque bueno, incluso en estos tiempos en donde a nadie le importa un carajo nada, siempre quedan esas almas desalienadas o desafectas que, por motivos personales, de alguna manera siguen siendo virutas en el sistema que te quiere cada vez más tonto y anestesiado. En ese sentido, el fracaso definitivo de la investigación (y sí, spoiler del final de la peli, pero ejke joer, está basá en hechos históricos, y además, todos sabemos que a George W. Bush lo reeligieron, y si eres tan ignorante como para no saberlo, entonces tírate a un pozo que no te necesitamos entre nosotros, zombi de TWD disfrazao 'e ser humano), el fracaso definitivo de la investigación, decíamos, se transforma en la metáfora de un fenómeno más profundo, de la decadencia e incluso, quizás, la extinción de los valores cívicos tradicionales y su reemplazo por la cultura del yo y mi metro cuadrao y lo demás que se pudra, del todo vale, del no estoy ni ahí. "Conspiración y poder", por debajo de su narrativa acerca de un caso periodístico (real), es también una acerba crítica acerca de cómo nosotros estam... er... no, me corrijo. De cómo USTEDES, HUMANITOS ESTÚPIDOS, están dejando que se les muera la democracia entre las manos. Cuando esa cancerosa finalmente se les difunte, no vengan a quejarse. Que yo, gato detrás de un teclado, a través de estas humildes líneas de blog, estoy tratando de advertirles, y además recomendarles una peli que aborda estos temas de manera bastante reflexiva e inteligente. Bola de malagradecíos.
-- La realización está bastante bien. Contra lo que uno podría esperar del currículum de James Vanderbilt como guionista (aquí es guionista y además debuta como director), el guión en sí está bien escrito y la dirección es bastante precisa, sin alardes ni grandes detalles, pero escueta y directo al grano, lo que potencia mucho la historia, por supuesto. El elenco actoral está más que bien, aunque por supuesto quienes se llevan la palma son el incombustible Robert Redford, puesto otra vez en primera línea por "Capitán América y el Soldado del Invierno", y su rol debe ser un comentario malicioso, considerando que actuó en "Todos los hombres del Presidente", 3a vez que la mencionamos, y de hecho su personaje puede ser visto, en un nivel meta, como una especie de secuela espiritual y contrapunto con esa peli, a la manera de los western crepusculares con pistolero-demasiado-cansao-pa'-seguir-disparando, y por otro lao una Cate Blanchett que estuvo bastante activa en 2015 (joer: "Knight of Cups", "La Cenicienta", "Carol", ésta, y ¡trece roles! en "Manifesto") y que aquí hace un rol similar al de "Blue Jasmine" (y en menor medida al de "Carol", no digamos que no, su tríada de roles bordes, por lo visto), pero cuyo personaje adquiere la suficiente profundidad emocional como para despegarse del cliché y terminar siendo interesante (aunque, admitámoslo... ¿hay algún rol que haya hecho Cate Blanchett, que haya resultado sin interés?). Y en el plano secundario, un Topher Grace alguna vez promisorio y ahora medio caído en desgracia, interpretando a un periodista investigativo, hace una excelente pareja con un Dennis Quaid siempre inmenso, un ex militar que ayuda al equipo de periodistas un poco porque alguien tiene que hacerlo, leñe. La química entre ambos es muy buena, y funcionan muy bien como beta couple (en el sentido no romántico, vamos. Que tengo que explicároos too, joer). En este caso, lo escaso del presupuesto juega incluso a favor de la peli, toda vez que brilla de mejor manera tanto el guión como los actores. En definitiva, una recomendada incluso aunque los temas de fondo de la peli, sobre los cuales hablábamos latamente en la parrafada anterior, sean un poco resbalosos.
IDEAL PARA: Todo el mundo. Seriously, esta peli necesita mucho más cariño del que recibió.
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jueves, 19 de septiembre de 2013
"El ataque" (2013).
-- "White House Down" (título original en inglés), "La caída de la Casa Blanca" (título en México), "Asalto al poder" (título en España). Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Roland Emmerich.
-- Actuación: Channing Tatum, Jamie Foxx, Maggie Gyllenhaal, Jason Clarke, Richard Jenkins, Joey King, James Woods, Nicolas Wright, Jimmi Simpson, Michael Murphy, Rachelle Lefevre, Lance Reddick, Matt Craven, Jake Weber, Peter Jacobson.
-- Guión: James Vanderbilt.
-- Banda Sonora: Harald Kloser y Thomas Wanker.
-- "El ataque" en IMDb.
-- "El ataque" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Nuestro prota es... a ver, veamos qué cliché corresponde aquí... ah, sí. Chico rebelde ansioso por ascender en la escala social. En este caso, ascender en la escala social significa ser del Servicio Secreto de los Yueséi. Aunque habla con las ardillas. Seriously. El sentido del humor de Roland Emmerich no conoce fronteras. (En serio: Habla con las ardillas). En fin, el caso es que este chico es... es... veamos la clichepedia... eso es, tiene una ex y una hija, con las que se lleva, veamos... veamos... no se lleva bien por estoquello. Mein Gott, ich liebe Klischees! El caso es que él se olvidó de tal o cual compromiso de la hija (una presentación de chirlíder tipo flamear banderas, cosiacas asá... créanme que ESTO SE TRANSFORMARÁ EN UN PUNTO CAPITAL DE LA PELI MÁS ADELANTE, a la manera de Emmerich que nunca sabemos si se está riendo de nosotros, o con nosotros, o nosotros de él, pero en fin). Pero se va a reconciliar porque, verán, trae unos tickets para... ¿ver la última de Crepúsculo? ¿Patinaje sobre hielo? ¿Ir al Festival de Helados del año? No, mein Gott, que nuestro padre masho recio que sabe de chicas... elige llevar un ticket para invitarla a un paseo guiado por la Casa Blanca (que se ha conseguido, cabrón malparido, haciéndose el lindo con una mina que está verde por comerle too el... er... tiempo de atención, eso es). Y... ¡resulta que conoce a su hija! ¡Porque no es el padre petardo de Furúncul... er... Crepúsculo, sino que su hija es NERDY por la Casa Blanca! Seriously, la cría es una empollona de cuidao porque ELLA ES EL FUTURO DE LA PATRIA, suponemos. Y como ya sabemos por el trailer la que va a pasar, ya estamos llevándonos las patas a la cabeza porque estará metía una niñata insoportable en too el follón que se viene. Bueno, al menos es más simpática que la pijilla ésa de Fur... er... Crepúsculo. En fin, en qué estaba. Ah, sí. Vemos algunas escenas en paralelo en donde, Emmerich' style, vemos a otros miembros del dramatis personae. Uno es el Presidente de Estados Unidos. Un negro pacifista nerdy que por eso mismo lo vamos a llamar Falsobama, no porque Barack Obama sea un falso (bueno... ehm...), sino porque no me acuerdo del nombre del personaje, por eso y por mis santos reverendos cojones. Y que es el bueno porque... ¡¡¡TIENE UN PLAN DE PAZ PARA EL MEDIO ORIENTE!!! Y por si no nos quedara claro que es el bueno... ¡¡¡SUS ENEMIGOS SON EL COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL!!! La otra es una chica del servicio secreto que creíamos que se la habían piteado en la del Dark Knight, y vieran ustedes que sigue viva. El jefe de la anterior, cabeza del Servicio Secreto, blablablá. Los técnicos con mirada de sospecha que es de verlos y sabemos que van a ser lo que la van a liar parda, a qué enchufáo incapaz de hacer su pega tenían revisando los antecedentes del personal. En medio de todo eso, nuestro prota conflictivo mal padre y too, tiene la entrevista en donde la chica del servicio secreto, que parece que resulta ser por coincidencia coincidenciosa un antiguo colchón del sujeto, termina por decirle que oye, nene, tú no sigues las reglas, tú no eres de fiar, no podemos contar contigo, salvo que por una enorme y terrible vuelta del destino ocurra un ataque terrorista en donde todos los protocolos salten en pedazos y necesitemos un héroe que haga sus propias reglas para que juegue el juego, pero hasta ese minuto no hay pega para tí, pero cuando quede la cagada te llamamos para que las arregles, ¿sí que sí? Urg... Y de pronto, ¡¡¡BOOM!!! Bombazo. Porque si hay algo que hace feliz a Roland Emmerich, es reventar la Casa Blanca peli sí y peli también (bueno, destrozada lo que se llama destrozada, más bien por el interior, pero no se desploma entera. Por una vez en la vida. Se nos hace viejo el Emmerich éste, he is too old for this shit). Y luego, en true fashion Duro de Matar, salen los villanos y se toman la Casa Blanca. Y bueno, ya saben lo que pasa cuando ocurre una enorme y terrible vuelta del destino con un ataque terrorista en donde todos los protocolos saltan en pedazos y se necesita de un héroe que haga sus propias reglas para que juegue el juego, y justo en el momento y lugar hay un héroe que hace sus propias reglas para jugar el juego. Pues que el héroe que hace sus propias reglas se pone a jugar el juego, y lo juega a ganar, claro. Que con la SANTA MADRE YANKILANDIA NO SE JUEGA, JOER. Dolor, lo que se llama dolor del bueno, en esta peli no vamos a ver (mucho). Pero risas, de ésas sí. Leñe con tío Emmerich, la ha vuelto a pasar otra vez.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
A estas alturas del partido, Roland Emmerich es un cineasta que no tiene que probarle nada a nadie. Después de todo, está en el top ten de directores que han recaudado más dinero en la historia del cine. Claro que su carrera ha sido un poco complicada. O sea, cuando lo tuyo es cine de desastres, todo se vuelve una eterna fuga hacia adelante en donde cómo lo hacemos para que la próxima peli sea lo más de lo más. Y así llegó hasta "2012", en donde se cargó la Tierra entera porque, bueno, era el siguiente peldaño en la escala. Y con muy buen criterio, Emmerich dijo que hasta ahí llegaba, que lo siguiente era un back to the basics, que iba a tratar de probar suerte con otras cosas. Bueno, con lo que probó suerte es con "Anónimo", y anónimo le gustaría haber sido él como director porque, pobre hombre, el cine histórico no es lo suyo (no si no puede meter una buena explosión, a lo menos), la intriga política se le escurrió de las manos, y en general mostró demasiado sus limitaciones como cineasta. Así es que volvió a lo suyo. A la aventura pura y dura, ojalá con hartas explosiones. Sobre un guión de James Vanderbilt, hombre que puede deslumbrar con "Zodíaco", dejar más o menos bueno-ya con "El sorprendente Hombre Araña", o simplemente PUAJ-KOGH-ARGH con "Básico y letal" (y bueno, ahora para 2014 vienen el remake "Robocop", y "El sorprendente Hombre Araña 2"). ¿Y qué tal salió la jugada? Pues en la crítica, más o menos, bueno-ya, sí-com-sá. La taquilla, no respondió. Esperablemente. ¿Una peli de Roland Emmerich en donde NO EXPLOTA EL MUNDO? ¿Sobre un icono tan patriotero como la Casa Blanca? ¿¿¿EL MISMO AÑO EN QUE SE ESTRENÓ "ATAQUE A LA CASA BLANCA" CON EXACTAMENTE EL MISMO TEMA??? Joer la mala suertecita.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por lo inevitable. "Ataque a la Casa Blanca" versus "El ataque". Si "Ataque a la Casa Blanca" era la versión seria, adusta, republicana del tema, "El ataque" es la versión cachonda e irónica de la misma. Es poco probable que a alguien le guste AMBAS pelis. Los fanáticos de la primera dirán que "El ataque" es cliché, formulaica, acción tirando a aburridona, y humor ramplón. Los fanáticos de la segunda dirán que "Ataque a la Casa Blanca" es demasiado ceñuda, patriotera, y ridícula en su grandiosidad. ¿Quién tiene la razón? Bueno, probablemente un poco los dos. De cualquier manera, sirva este proemio para indicar lo obvio: tenemos más Emmerich. Con sus virtudes y sus defectos. Como de costumbre, es clara la vocación emmerichiana de crear un entretenimiento ligero, nada demasiado sórdido y oscuro, y en particular, hacer un poco de suave ironía sobre la realidad política contemporánea. Este sentido de no tomarse demasiado en serio ni tratar al público con condescendencia es lo que diferencia a un Roland Emmerich (bien) de un Michael Bay (mal) por ejemplo. Es una peli hecha desde el guiño cómplice, desde el "sabemos que lo que estamos mostrando es MUCHO MUCHO MUCHO DEMASIADO, pero haremos cuenta de que nos lo creemos y pasamos un buen rato contando historias junto a la hoguera mientras se asa la pierna de carnosaurio, ¿OK?". Es esta saludable autoconciencia lo que libra de la quema a una peli que parecía condenada desde el minuto 1 por juguetear con los sagrados símbolos de la democracia yanketa. Porque Roland Emmerich no pierde tiempo también en criticar a su patria adoptiva: los malos son el complejo industrial militar, por supuesto (no es un gran spoiler, es algo que se viene dejando caer casi desde el minuto 1), y sus matones a sueldo son ex soldados de mierda, y escoria supremacista blanca. La peli incluso se permite juguetear con echarle la culpa a los terroristas musulmanes, para después dejar bien en claro que los extranjeros no tienen nada que ver en el tinglao, y que el verdadero enemigo de la democracia es el enemigo interno (compárese con "Ataque a la Casa Blanca" con su maniqueísmo entre yankis ultrabuenos versus coreanos malos como espinilla infectada en el culo). Aunque a Falsobama no se lo cree nadie porque, bueno, el personaje está revestido de un aura de tío bueno que hoy por hoy al auténtico no se la compra nadie (y menos que nadie, los que están haciendo petición de firmas para transformar al PRIMER PRESIDENTE NEGRO en EL PRIMER DESPOSEÍDO DEL PREMIO NOBEL, como a la PRIMERA MISS AMERICA NEGRA fue la PRIMERA MISS AMERICA DESPOSEÍDA, ironías de la vida). En definitiva, una peli para ver con el espíritu liviano, dispuesto a entretenerse un rato con humor algo facilón y jugueteo con los clichés y convenciones del género.
-- Un gran punto de esta peli, es el elenco de actores. Parte importante de la credibilidad de esta peli (que de otra manera hubiera hecho agua cosa mala) es lo jugado que está el elenco por el resultado final. O sea, la peli podrá tener su punto de ironía, pero los actores son totalmente serios... sin pasarse al extremo contrario de posar forzados o BIGGER THAN LIFE. Channing Tatum, actor que nunca ha conseguido encontrar del todo su nicho, aquí está en su salsa, y en realidad debería actuar más como héroe en las pelis de Emmerich porque su estilo de, ehm, "actuación", encaja a las maravillas de lo que se espera. Joey King por su parte consigue el enorme milagro a sus cortos catorce añitos de que SU ANTIPÁTICO PERSONAJE DE PERGENIA SABELOTODO MIERDA TERMINE AÚN ASÍ CAYENDO SIMPÁTICA (Joey King es una seria contendiente a actriz de cuidao en los próximos años: se ha paseado casi invisible en la trastienda pero siempre dejando su marca en pelis como "The Dark Knight Rises" y "Oz el Poderoso", y no creo exagerado afirmar que puede llegar a ser toda una Anne Hathaway con el paso del tiempo y los años de circo, si es que no descarrila su carrera a la manera espectacular de una Lindsay Lohan por ejemplo). Jamie Foxx como Falsobama está bastante bien (sin pasarse, ha tenido mejores roles, aunque por otra parte el que le cayó aquí...). Maggie Gyllenhaal por su parte le aporta bastante credibilidad a un rol que en realidad es bastante plano. Y cuando el jefe del Servicio Secreto a punto de sufrir una muy peculiar variante de retironía (vamos, es una peli de clichés, no me van a decir que no lo veían venir, ¿no?) viene interpretado por el gran e inmenso James Wood chupando cámara como contratao, entonces estamos de lo mejor. Puede que el guión sea cliché, puede que la política presentada en la peli a veces se pase de roscas en martillar su mensaje, puede que la realización a ratos tenga casi nivel de telefilme, pero con dicho elenco tienes una pieza clave sin la que ninguna peli puede sostenerse: esa vocecita interior que te dice ME IMPORTA LO QUE LE PASA A ESTOS PERSONAJES, ME INTERESA SABER CÓMO VAN A SALIR DE LA SITUACIÓN.
IDEAL PARA: Ver la enésima peli de ataque contra los Estados Unidos, perpetrada con todo el gozo sarcástico del mundo.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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jueves, 6 de septiembre de 2012
"El sorprendente Hombre Araña" (2012).
-- "The Amazing Spider-Man". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Marc Webb.
-- Actuación: Andrew Garfield, Emma Stone, Rhys Ifans, Denis Leary, Martin Sheen, Sally Field, Irrfan Khan, Campbell Scott, Embeth Davidtz, Chris Zylka, Max Charles, C. Thomas Howell, Jake Keiffer, Kari Coleman, Michael Barra.
-- Guión: James Vanderbilt, Alvin Sargent y Steve Kloves, sobre una historia del primero, basados en el cómic de Stan Lee y Steve Ditko.
-- Banda Sonora: James Horner.
-- "El sorprendente Hombre Araña" en IMDb.
-- "El sorprendente Hombre Araña" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Cuando Peter Parker era un niño, sus papis se lo llevan a la casa de su tío Ben (y aunque lo ves con el porte egregio de Martin Sheen, ya le estás tomando medidas para el ataúd... ¡es el jodío tío Ben, después de todo!) y se despiden de él prometiendo que van a volver, y bueno, no vuelven más. Desaparecen. De noche, porque si tienes tanta necesidad de desaparecer, esperas a la noche aunque la necesidad haya surgido de mañana. Y dejas al crío con el hermano porque allí fijo que nadie busca, si total a Darth Vader se le pasó Luke Skywalker bajo el radar como dos décadas con el tío Owen, pues... En fin, pasan los años. Peter Parker ahora es un adolescente pringao como todos los adolescentes pringaos, que trabaja de fotógrafo para la prensa del cole y anda con unas ganas libidinosas por su compañerita Gwen Stacy (Emma Stone, y quién podría culparlo). En medio de unas reparaciones dentro de la casa, descubre un maletín que perteneció a sus padres, y que posee la fórmula formulosa para crear... ¡¡¡CIENCIA!!! Después de una breve trifulca con su tío Ben que sirve para alargar la cosa como cinco minutejos, éste le larga la firme: que los viejos actualmente desaparecidos trabajaban para el doctor Curt Connors, que a su vez trabaja para Oscorp. Peter Parker va y se infiltra dentro de Oscorp con unos métodos dignos de James Bond: se presenta en portería, la secretaria le presenta un montón de credenciales SIN FOTO diciéndole que escoja alguna y raspe para ver si le sale premiado, y listo. Yisuscráis, la seguridad de Oscorp apesta. Apesta tanto, de hecho, que no sólo se pasea por el área asignada a los becarios entre los cuales se ha infiltrao, sino que se mete hasta el trecho más supersecreto supersecretoso, en donde encuentra... arañas. No radiactivas, eso sí. Pero que pican lo mismo. Porque tanto se habla de que Spiderman obtuvo sus superpoderes por la picadura de una araña, que ya no sé si de verdad estas arañas por ser mutantes tienen lancetas, o me las veo con una panda de ignorantes aquí. Y menos mal que el pringao no se metió a la sala en donde se encontraban las tenias solitarias: de morderla una, acaba como villano de X-Files. En fin, el caso es que la muerde uno de los bichos jodíos y nuestro héroe, en vez de ir a hacerse ver en el hospital, pues va a la casa dejando la escoba en el camino. Pero como con un gran poder sobreviene una gran lo que se me sale de los machos, pues que Peter Parker empieza a presumir de sus nuevos poderes, hasta el punto que en un increíble giro de acontecimientos los muy jodíos, resulta que el mismo ladrón que no atajó pudiendo atajarlo, termina matando al latoso del tío Ben (vamos, no creo que sea un gran spoiler, ¿no?). O sea, te tratan como las reverendas, y además tienes que pagar al mal con el bien porque de lo contrario te matan al tío puñetero. Yisssssus, ser Spiderman apesta. Ahora el pringao del Píter tiene la motivación (venganza, of course) para salir en la calle vestido cada vez más como locaza gay, algo de lo que él mismo se da cuenta ("oye, ¿te parece que si fuera policía andaría vestido así...?". Buen punto, chico alegre). Pero la cosa no acaba ahí, porque en el intertanto, en uno de esos minutos muertos de cómo rellenamos el guión para la cosa siga andando, Peter Parker va y le da a santo de nada la fórmula de los viejos, que por algo la tenían escondida, genio, se la da como decía a Curt Connors. El cual la usa, claro está, para lo habitual en los cómics de Spiderman: experimentar con él mismo y transformarse en el monstruo de la semana. En este caso el Lagarto. ¿Y Norman Osborne, el jefe de Oscorp? Se lo menciona pero no aparece por ninguna parte, quizás para no joderse con el casting de la secuela. Mientras tanto, disfruta cómo el Lagarto trapea el piso con el Hombre Araña...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
"La historia jamás contada". Así decía el tagline original de esta peli, y ya que nos partimos de risa. ¿Jamás contado? Para los nenazos de quince quizás, y eso. Porque no sólo está la a estas alturas del partido mítica "Spiderman" del 2002 (mítica por buena o mítica por cachondeo de cómics, a según el punto de vista, pero mítica igual), que también nos contaba cómo lo mordía la araña y le cargaban al entrañable tío Ben, sino que también está la serie de monitos de ¡1967! que nos contaba cómo lo mordía la araña y le cargaban al entrañable tío Ben, y con el porrón de otras series televisivas que le han exprimío al pringao de Peter Parker, vaya uno a saber si hay más, que uno tampoco es tan fanático e igual pierde la cuenta. ¿Por qué había que contar el origen de nuevo? La clave: reboot/copyright. Por el trato que Sony tenía con Marvel (o no sé quién con Marvel, heredado por Sony, que estos líos corporativos son mucho lucho para mí), o estrenaban peli nueva del arácnido en 2012, o los derechos revertían a Marvel. Y a ver si Sony (técnicamente Columbia Pictures, que es propiedad de Sony...) iba a dejar partir su franquicia estrella así como así, que la sección de dibus animados de la firma no anda muy firme, y otras franquicias importantes lo que se dice importantes (a finales de los '90s vendió los derechos sobre "Casino Royale" de James Bond a MGM, titular de los derechos de las pelis mismas de 007, terminando la larga ensalada por los derechos de autor sobre el personaje, y a cambio de renunciar a hacer otro remake de "Operación Trueno" o "Nunca digas nunca jamás", MGM se desprendió de la parte de derechos que le cabía sobre Spiderman. Puras decisiones basadas en la creatividad artística aquí). Porque aparte de "Hombres de negro" que estrena secuelas cada cinco o diez años, o "xXx" que después del desastre de "xXx: Estado de sitio" no ha vuelto a levantar cabeza (hace años se rumorea un "xXx: El regreso de Xander Cage" que viene sí y viene no), lo cierto es que el leviatán financiero de Columbia Pictures es el arañita. Algo que estaba difícil después del naufragio general que significó "Spiderman 3". Y claro, si "Batman inicia" y "Casino Royale" habían hecho tanto por Batman o James Bond, resucitando de los muertos al primero y dándole un nuevo espléndido aire a un personaje ya en vías de moribundo, pues bien, por qué no rebuteamos a Spiderman (después vinieron, claro, "Hulk: El Hombre Increíble" del 2008, "Star Trek" del 2009, "El Planeta de los Simios: (R)Evolución", "The Karate Kid"... y sólo estoy hablando de los que tuvieron algún éxito aquí) . Además, la generación que creció viendo al "Spiderman" del 2002 ya no está para alguien tan chorra como Tobey McGuire, ahora que se estilan los supers oscuros como, leñe, "Batman inicia" y "The Dark Knight" justamente. No nos olvidemos de que "El sorprendente Hombre Araña" debió medir sus fuerzas contra "El Caballero de la Noche asciende" en la taquilla del 2012. Además, los adolescentes oscuros después de Harry Potter y "Crepúsculo" la llevan, así es que alguien tan luminoso y colorinche como McGuire... ya saben a donde voy. Es decir, estaban todas las condiciones dadas para largarse a un reboot en forma del personaje. La única cuestión a despejar aquí era, ¿saldría un producto digno y decente que valiera la pena de ver, o sería un simple apretarle las tetas a la vaca para hacer el take the money and run? La respuesta, en la parrafada que sigue a esta parrafada.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Ahora que hemos doblado el Cabo de la Nueva Esperanza de ir religiosamente al cine y ver la peli, podemos respirar con alivio: hemos encontrado las Indias aquí. A pesar de que esta peli es de comienzo a fin una monstruosa operación de mercadotecnia, la verdad es que el resultado es bastante impresionante. No es una obra maestra ni de lejos, pero consigue superar el nivel de la mera entretención hasta crear una historia absorbente y unos personajes entrañables, lo que no es poco en el aséptico panorama del cine blockbuster de estos días. Partiremos, por aquello de ayudarnos a contextualizar, por la cuestión trolera de si es mejor o peor que el "Spiderman" del 2002. La verdad es que la pregunta carece de sentido, igual que carecía de sentido comparar el Batman de Nolan con el de Burton, porque son en esencia pelis distintas con enfoques distintos sobre el mismo personaje. Hoy en día se mira al "Spiderman" del 2002 como una cosa kitsch igual de camp que la serie de monitos del '67, igual que después de "Batman inicia" se mira al Batman de Burton como una cosa kitsch reminiscente del Batman de Adam West. Eso, a pesar de que tanto el "Spiderman" de Raimi como el "Batman" de Burton hacían lo imposible por ALEJARSE de ese modelo y hacerlo más oscuro y al límite. Es sólo que éstas son todavía más oscuras y al límite, y bueno, al correrse el listón... A la gente se le olvida que tanto el "Batman" de 1989 como el "Spiderman" del 2002 era lo que se podía rodar en la época sin que el público saliera con los pelos de punta del cine. En 1989, Batman para el mundo popular (más allá del friki irredento, me refiero) era el Batman de Adam West, no el de Frank Miller. En 2002, "Spiderman" era el personaje de monitos del '67 (o peor aún, el de la horterada fines'70s que hicieron por ahí). Además, en 2002 y con las visibles excepciones del "Superman" de Richard Donner y el "Batman" de Tim Burton, el género de superhéroes en el cine estaba de cualquier manera menos consolidado (estaba "X-Men", claro, pero nadie sabía entonces si eso había sido un pelotazo de chiripa, o la señal de partida para una nueva manera de ver los superhéroes en el cine, como sabemos hoy en día que efectivamente fue). En ese sentido, las críticas de que este "El sorprendente Hombre Araña" es mejor que la dupleta conformada por "Spiderman" y "Spiderman 2" son injustas. Es cierto que "El sorprendente Hombre Araña" mejora muchas cosas de los venerables ancestros Raimi-McGuire, pero en otras no han podido hacerla mejor. Partiendo por el largo del metraje, que el "Spiderman" del 2002 era más cortita, y ya se sabe: lo bueno, si breve, dos veces bueno...
-- Y ahora sí, entrando en vereda con "El sorprendente Hombre Araña", lo anterior sirve para desarrollar la siguiente idea. Lejos de ser un nuevo "Crepúsculo" como se temió en su día (aunque la idea de un casting "adolescente", o tanto como puede serlo un Andrew Garfield de 28 vs. una Emma Stone de 23 pasando por high school viene claramente de ahí), en realidad lo que tenemos es un nuevo "Batman inicia". Y esto es un plus o un contra, según se mire. En el "Spiderman" del 2002 comprimíamos un montón de historia del personaje debido al hecho fundamental de que nadie sabía con total seguridad si habría secuela o no (lo dicho, nadie sabía todavía en 2002 si los superhéroes eran algo que llegaba para quedarse). Acá en cambio juegan anchos de cancha, y al igual que "Batman inicia", ponen personajes y situaciones que están ahí para ser resueltos (esperamos) en la o las secuelas. Lo mismo vale para los villanos. Así como "Batman inicia" tenía al Espantapájaros (un villano menor) y Ra's al Ghul (villano mucho más importante, pero no tan conocido por el grueso público como "los clásicos"), acá tenemos al Lagarto en vez de, digamos, Electro o Misterio (por mencionar alguno que no apareciera en las pelis de Raimi). Y así como "Batman inicia" intentó distanciarse de Tim Burton por un tono más grounded-on-earth (y de Schumacher ya no hablemos), acá intentaron hacer deliberadamente un Spiderman más serio y oscuro que el conceptualizado por Raimi. El resultado es esto último es irregular. Al aterrizar el personaje, consiguen por un lado que sus peripecias sean más interesantes y que el espectador se comprometa más. Pero por el otro lado, ese mismo enfoque más realista hacía lo mismo que hacía por Batman en "Batman inicia", "The Dark Knight" y "The Dark Knight Rises": poner aún más de manifiesto los aspectos ridículos del personaje. "The Dark Knight" era un estupendo thriller policial, pero a ratos en escenas muy duras vemos un sociópata vestido de murciélago apaleando gente, y se requiere todo el extraordinario talento de Christopher Nolan para que sigamos interesados en vez de partirnos la caja de risa. Un poco eso mismo pasa acá: Peter Parker es tan querible, tan humano, tan entrañable, que cuando aparece Spiderman en escena la peli termina perdiendo varios enteros. Ello resulta más evidente si se compara el tratamiento del lanzarredes por Raimi y por Webb. En "Spiderman" no existían: las telas eran orgánicas y eran despedidas por el Hombre Araña como parte de su mutación, porque según Raimi era poco creíble que un adolescente de instituto tuviera la habilidad técnica para construirse los lanzarredes, solución no canónica pero sí correcta para una peli con lógica de cómic con ésa. En "El sorprendente Hombre Araña", buscando la mayor ortodoxia con el personaje, Peter Parker se construye sus propios lanzarredes, y cae en la trampa de "irrealismo" que Raimi justo había tratado de evitar. En ese sentido, la peli se esfuerza demasiado por ser "realista", por decirle al espectador "no estás viendo un cómic sino una peli seria", y con eso terminan por traicionar implícitamente al personaje. Es la misma trampa irresoluble en que cayó el Batman de Nolan, con la diferencia de que en lo de Nolan, al personaje el contexto de policial noir le viene lo suficientemente bien como para que no se note (demasiado), ya que por último Batman no tiene superpoderes ni sus villanos tampoco, mientras que acá, por mucha ingeniería genética que le pongan, al final siguen siendo superpoderes, que no pueden por definición encajar en lógica realista alguna (al menos de momento, que con la investigación científica, quién sabe). Es lo que tiene hacer el follow the leader, que cuando te pones a copiar indiscriminadamente sin entender a ciencia cierta qué estás copiando, los resultados terminan por chirriar más que en el modelo en donde todas esas cosas, para bien o para mal, estuvieron pensadas y calculadas en función de lo modelado.
-- De la historia abundemos en un par de cosas. Esta peli es otro ejemplo de esa horrible tendencia del cine blockbuster actual de dejar deliberadamente cosas en el aire para redondearlas en una eventual secuela ("Batman inicia", "Casino Royale", "Prometeo", "Robin Hood"...). Parte importante del cabreo que deja esta peli, son la cantidad de cosas sin resolver que quedan. SPOILERS A CONTINUACIÓN, si no quieren leerlos, saltarse al siguiente párrafo (aunque no destripan aspectos de la trama, sí revelan qué quedó abierto): ¿qué pasó con los padres de Peter Parker? ¿Cómo se relaciona su desaparición con Curt Connors? ¿Qué pasó con la cura para Norman Osborne, qué pasó con el asesino del tío Ben? ¿Y quién era ese hombre misterio misterioso de los misterios que se aparece en la verdaderamente última escena? Está bien dejar algún gancho suelto que pueda servir como cabo en el cual amarrar una potencial secuela (no es lo deseable, pero entendemos cómo funciona el negocio), pero esto es simplemente abuso.
-- Después de todo lo anterior, alguien podría colegir que la peli está bastante mal. Y la verdad es la contraria. Tiene serios lastres, es cierto (la muy poco atinada banda sonora de James Horner por ejemplo, que parece mentira que musicalizara "La ira de Khan" o "Titanic" escuchándole aquí). Pero también tiene fortalezas. La principal es por supuesto la entrega de los actores a sus personajes. Andrew Garfield, el chico que lo viste actuar en cincuenta partes y no lo recuerdas en ninguna (¿"Leones por corderos", no? ¿"La otra Bolena", tampoco? ¿Ni "El imaginario del Doctor Parnassus", tampoco ésa? ¿Y "Red social", tampoco...? No, él no era el prota, el prota era Jesse Eisenberg, él era el amigo al que se lo sodomizaban por todo lo alto), se apropia del personaje y consigue transmitir todo el angst del adolescente desadaptado y macarra y hacerlo, no diré entrañable, pero sí muy fácil de entender sin caer en los moqueos y manierismos de niñito mimadillo como un, por ejemplo, Hayden Christensen en "El ataque de los clones". Emma Stone por su parte está guapísima en otro de esos improbables rol de chica-en-peli-de-supers, que es bellabellabellabonita y además supersuperdupinteligente. Rhys Ifans por su parte vuelve a las andanzas dejándose que su alter ego le pase adelante como en "Anónimo", pero deja para la posteridad un buen rol con un personaje de sicología bastante compleja y que podría haber sido explotado un poco más por el guión. Denis Leary como Diego el dientesabl... er, perdón, el capitán George Stacy, le da bastante peso a un policía honesto y competente que por esa misma honestidad y competencia entra en curso de colisión frontal con Spiderman. Martin Sheen brilla como el tío Ben (después lo matan), pero Sally Field, si bien saca bien su rol de tía May a cuenta de oficio y tablas, no consigue que nos olvidemos de la gran Rosemary Harris del "Spiderman" del 2002 y secuelas. Por último, mencionemos a Mark Webb (porque si quieres rodar una del tirarredes, tienes que tener un director cuyo nombre al castellano se traduzca como Marcos Redd) haciendo una muy buena labor de dirección, quizás no tan potente en las escenas de acción (aunque tienen lo suyo, no se crea que no) como en el dibujo de personajes y la dinámica de los mismos.
-- Y ahora sí algo para terminar. Esta peli pone sobre el candelero a los papis de Spiderman. Que al hombre lo criaron sus tíos por razones nunca reveladas (en el cómic de los '60s parecía lo más natural, y es que nadie se preguntaba muchas cosas entonces). Es la primera vez que vemos en el cine a esos grandes olvidados. Sé que en los cómics han tenido su trayectoria, y me parece recordar que en la serie de monitos de Spiderman de los '90s aparecían dando vueltas por ahí también, pero ver algo de ellos (no mucho, pero algo) en una peli, es algo que contribuye a redondear bastante a Spiderman como personaje. Y eso se agradece.
IDEAL PARA: Ver un interesante nuevo enfoque de Spiderman como adolescente problemático que, además, le toca la china de los superpoderes.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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domingo, 15 de julio de 2007
"Zodíaco" (2007).

-- "Zodiac". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo, Anthony Edwards, Robert Downey Jr., Brian Cox, John Carroll Lynch, Chlöe Sevigny, Ed Setrakian, John Getz, John Terry, Candy Clark, Elias Koteas.
-- Guión: James Vanderbilt, basado en el libro de Robert Graysmith.
-- Banda Sonora: David Shire.
-- "Zodíaco" en IMDb.
-- "Zodíaco" en la Wikipedia en inglés.
ADVERTENCIA: Como el buen lector de Cine 9009 sabe, trato siempre de mandarme la menor cantidad de spoilers posible. Sin embargo, en este caso me va a ser difícil no adelantar algún detalle clave de la historia, incluyendo (en parte) su resolución final. Me siento autorizado para ello, porque la historia está basada en un hecho real, y cualquiera que investigue sobre el Zodíaco sabrá lo que pasó con ese caso, hasta el día de hoy. Pero si al amable lector no le gustan los spoilers, entonces le recomiendo encarecidamente que NO LEA LA SIGUIENTE RESEÑA. Cómodamente instalado en su mullido cojín, les saluda el GENERAL GATO.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una parejita desaparece por la carretera, y no para prenderle velas a un santo o por alguna otra razón religiosa, precisamente. Hay un tenso diálogo en el cual va a pasar y no pasa, va a pasar y no pasa... la chica es joven, pero está casada... De pronto, aparece un vehículo. Se ve que el año es 1969, porque aún no han estrenado clásicos de la infamia psycokiller como aquella de las leyendas urbanas o algunos de los episodios más descerebrados de los archivos X, así es que no intentan correr y se quedan como conejos encandilados, hasta que por su inepcia darwiniana son limpiamente liquidados a bala. En paralelo, hay un pobre diablo que trabaja de caricaturista en un periódico de los importantes, y por pura casualidad se inmiscuye en una reunión de directorio en la cual se ventila algo muy importante: el asesino de la pareja ha enviado una tierna misiva al diario y amenaza con que si no se publica un código cifrado en primera plana, habrá varias otras muertes al azar. El pequeño reptil que dibuja caricaturas empieza a obsesionarse con el tema, se acerca al periodista encargado de la investigación, y empieza a darle algunos nortes, porque el caricaturista ha ido a la biblioteca y se ha zampado unos cuantos manuales de criptografía. Y el periodista empieza a darle tabarra a los suches de la LAPD. Y los polizontes empiezan a cogerse la cabeza con las dos manos, cuando empiezan a llover los muertos, y empiezan a llegar más cartas del asesino, que ahora se ha puesto un nombre: el Zodíaco. La cacería recién empieza. Y será dura. Durísima. Tanto, que recién a comienzos de los '90s podrán por fin darle caza... ¿al hombre correcto...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
No es misterio ni piedra de escándalo para nadie que las naciones civilizadas adoran a sus escritores, sus filósofos y sus intelectuales, y los yankis adoran a sus beisbolistas y a sus asesinos en serie. Desde aquella jornada de 1969 en que empezaron los asesinatos de un cabrón que se hacía llamar el Zodíaco, que el público yanki se volvió en masa al tema. Tanto, que el famoso Zodíaco en cuestión inspiró al asesino Scorpio, que le hacía la vida de tiritas a Harry Callahan en la mítica primera entrega de la serie de Clint Eastwood, "Harry el Sucio". Como de costumbre, el Zodíaco inspiró algunas densas y sesudas investigaciones por parte de algunos ociosos que no saben qué hacer con su tiempo libre, y se dedican a escribir sobre homicidas famosos en vez de contribuir con el progreso de la Humanidad inventando la vacuna contra el SIDA. De ahí salieron dos libros, "Zodíaco" y "Zodíaco desenmascarado", que se supone son la investigación más seria y acabada sobre el tema. La idea de una cinta al respecto interesó a David Fincher, cineasta de escasa pero contundente trayectoria (puedo mencionar aquí TODAS sus películas a la fecha sin que falte espacio: "Alien 3", "Los siete pecados capitales", "Al filo de la muerte", "El club de la pelea" y "La habitación del pánico"). Por suerte. Porque Fincher tenía las cosas claras. Su película iba a ser sobre el Zodíaco, y no un burdo remake de "Harry el Sucio". Iba a ser una peli sin persecusiones automovilísticas ni disparos, y cuyos protagonistas eran un caricaturista y un asesino al que ¡ups! nunca agarraron en la vida real. O sea, iba a tener todos los ingredientes para ser un gran y memorable fiasco, porque ya sabemos lo que la audiencia busca (sí, "Shrek III", "Piratas del Caribe 3", "El juego del miedo 3")... Pero se la jugó. Llegó hasta a cambiarse de estudio cuando le dijeron "OK, hazla, pero hazla cortita, de dos horas y algo más para que el público no se aburra" (al final, dura como tres horas, con otro estudio). El resultado fue un filme bueno, con pulso y garra, lo suficientemente bueno como para que reventara en la taquilla. De perder dinero, no lo perdió. Tampoco lo ganó. Costó 75 millones de dólares y ganó 75 millones de dólares. Y nosotros ganamos uno de los mejores filmes del 2007, que no es poco (entre esto y el festival de terceras partes que ha sido la ida al cine este año)...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es agradable ver como el cine de David Fincher ha ido evolucionando y mutando, sin perder sus rasgos esenciales ni acabar convertido en un maldito mercenario al servicio de los grandes estudios. Poco queda ya del jovencito que buscaba provocar por el puro ánimo de escandalizar, que rodaba "Los siete pecados capitales". "Zodíaco" es una película madura y con buen pulso cinematográfico, y ¡ojo!, sin que esto signifique lo que siempre significa en manos de los críticos burgueses de toda la vida, que alaban las películas "de madurez" cuando están muertas de ideas y planos secuencias. Existen toques muy Fincher, como un sótano con cañerías oxidadas y un cuidado exquisito en la imaginería visual, pero a la vez se ha ido deslastrando de su necesidad de hacer un gran final o una vuelta de tuerca inimaginable. La historia va recta hacia su destino como una puñalada trapera, y corta como el hacha de un carnicero.
-- La estética de la época está recreada con un nivel de detalle asombroso, con minuciosidad casi maniática. Los peinados, los diálogos, los automóviles, los edificios... Incluso se permite el detalle de ir cambiando la calidad de la cinta, desde los tonos amarillentos para las secuencias sesenteras que lo emparentan con el fondo cromático de las primeras Bond de Guy Hamilton ("Goldfinger", "Los diamantes son eternos"), hasta tonos más naturalistas para las secuencias más recientes, deviniendo en la breve secuencia noventera en un filtro débilmente azulino, a estas alturas una marca de fábrica del cine de Fincher (véase, por ejemplo, "Al filo de la muerte"). No es simplemente una película ambientada en la época, sino que se ve y se siente como si se tratara de 1969 (y los setenta, y los ochenta, y los noventa).
-- Tiene un gran pulso narrativo. Y lo consigue a punta de lo bueno, de puro suspenso psicológico, sin truquitos idiotas como esperables inesperadas vueltas de tuerca, o secuencias de pura acción y adrenalina. Todo deviene de un hecho simple: no se sabe dónde va a atacar el Zodíaco la siguiente vez, no se conoce su modus operandi, y nadie está realmente a salvo. Ningún personaje es realmente noble o heroico (tampoco lo contrario), sino que tienen sus vidas y circunstancias peculiares, y su propio interés por cazar al Zodíaco. El detective Toschi es un buen funcionario que se emperra en atraparlo porque le gusta hacer bien su trabajo. El caricaturista es en el fondo un tipo patético y obsesivo que, bien dentro suyo, termina por identificarse con el Zodíaco. El periodista investigador es un egocéntrico alcohólico a quien, dicho desde ya, le importa en verdad un pucho el asunto del Zodíaco, y si trata de atraparlo, no es por afán de justicia ni verdad, sino por dar el golpe noticioso que le permita erigirse al podio en el que se entregan esos bonitos Premios Pulitzer. O sea, el equipo contra el Zodíaco está integrado por personas comunes y corrientes, lejos de la superhumanidad de tipos como Harry Callahan cazando a Scorpio, y eso le da un valor agregado a la peli (la de "Harry el Sucio" también es buena, dicho sea de paso, pero por otras razones, no por éstas).
-- Una de las implicaciones más tenebrosas de la película se refiere al problema de qué demonios hacemos con la gente que supuestamente debe cuidarnos. En las pelis de asesinos psicópatas, es tradición y lugar común que el psychokiller de turno es endemoniadamente inteligente y listo, y su mente implacable desafía por eso al más inteligente de los policías. Aquí, por el contrario, no se dice que el Zodíaco sea particularmente inteligente. De hecho, una de las razones por las cuales la cacería contra él se dilata tanto, no radica en que sea el epítome de la inteligencia hecha carne y sangre entre nosotros los pobres humanos, sino en porque los policías son demasiado amigos de empotingar su culo en su asiento, aún a costa de la investigación policíaca de rigor. El Zodíaco deja muertos en tres o cuatro condados, cada condado investiga el suyo propio, y a ninguno se le ocurre que podrían avanzar aún más si colaboraran entre sí, intercambiando la información entre condado y condado. O peor aún: se les ocurre, pero como cada uno quiere capturar al Zodíaco para sí, escamotean la información, no ocultándola de manera fraudulenta, sino con el manido recurso de "es que nadie preguntó"... (¿Cómo iban a preguntar, si no sabían qué debían preguntar?). Uno puede buenamente preguntarse, con escalofríos... ¿En cuántos casos no habrá ocurrido algo similar? No olvidemos que la peli está basada en hechos reales, y si pudo ocurrir ahí, ¿por qué no en otras partes...?
-- Las actuaciones son simplemente impecables. Jake Gyllenhaal, quien se las ha arreglado para hacer papeles en filmes interesantes (bueno, también en "Brockeback Mountain" y "El día después de mañana") siempre ha tenido algo que decir en materias actorales, y aquí no se desmiente, dándole vida al caricaturista que... ejem... en realidad no tiene una vida propia, digámoslo. Mark Ruffalo compone a un detective Toschi que es puras malas pulgas y olfato de sabueso. Incluso hasta Robert Downey Jr., que demostró su talla de actor interpretando nada menos que al prota de "Chaplin" en el biopic de comienzos de los '90s y después se fue por la pendiente del alcohol y las drogas, saca un estupendo rol, mostrando que... seamos crudos, que aún sirve para algo, el pobre. Y Chlöe Sevigny, objeto de los perturbadores deseos de Hilary Swank en "Los chicos no lloran", se roba la película con sus pequeñas apariciones.
-- Esta película debería ser revisitada como material histórico por la posteridad, porque representa muy bien lo que es el espíritu de los tiempos en las postrimerías de la tenebrosa Era Bush. Más que un personaje, el Zodíaco en esta película es una amenaza invisible, que podría atacar en cualquier minuto y a cualquier persona... exactamente igual que la paranoia de Bush y sus halcones frente al terrorismo, paranoia que tan barato se la compraron los yankis cuando descubrieron con el 9-11 que no eran tan invulnerables como ellos suponían. Quizás un poquito antes, hubiera sintonizado aún mejor con el interés del público yanki (y hubiera recaudado más en taquilla). Al final, aunque no pueden agarrar al malo maloso, queda una sensación de que el mal no es invulnerable, que los destructores pueden ser a su vez, sino destruidos, por lo menos contenidos, y esto se refuerza aún más por no ser una horterada al estilo Stallone, sino una peli basada en hechos reales. Es curioso que una película con un final tan ambiguo, sea capaz de depositar semejante nota de esperanza...
IDEAL PARA: Amantes del buen cine, degustadores de suspenso de categoría, retronostálgicos, historiadores... Comedores regulares de pop corn y profitadores de "El juego del miedo", mejor abstenerse.
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2007,
Anthony Edwards,
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