Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 11 de octubre de 2015
"Los siete pecados capitales" (1995).
-- "Se7en" (título original en inglés), "Pecados capitales" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Richard Roundtree, R. Lee Ermey, John C. McGinley, Kevin Spacey, Julie Araskog, Mark Boone Junior, John Cassini, Reg E. Cathey, Peter Crombie, Hawthorne James, Michael Massee, Leland Orser, Richard Portnow, Richard Schiff, Pamala Tyson, Daniel Zacapa, Alfonso Freeman, Harris Savides, Andy Walker, Richmond Arquette.
-- Guión: Andrew Kevin Walker.
-- Banda Sonora: Howard Shore.
-- "Los siete pecados capitales" en IMDb.
-- "Los siete pecados capitales" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En una ciudad no especificada de Estados Unidos en donde todo es óxido y lluvia, hay un policía negro vejete que sabemos que va a ser cool porque es MORGAN FREEMAN. En la época en que, hagan memoria... ACTUABA. El caso es que al Morgan le asignan... ¿una señora Daisy? Oh, no, por supuesto que no. Le asignan un joven y ambicioso policía, Brad Pitt cuando estaba en la cresta de la ola como el galán mojabragas de Jólivu. Ambos deben investigar la muerte de un tipo que aparece... ¿no han visto la peli? Bueno, lo describiré. Un gordo obeso mórbido cuya grasa daría para volver al peso normal a como veinte clones de Gwyneth Paltrow, con la cabeza hundida en un plato de espaguetis. El Brad Pitt empieza a dárselas de estoquello, y el Morgan Freeman se cabrea y lo manda a tomar vientos. (A ver cuántas chicas vieron esta peli en el cine para alimentar sus fantasías húmedas con Brad Pitt, y al ver la escenita ésta buitrearon de una toda la ración de vómitos agendada para mantenerse flacas durante la semana). El caso es que Brad Pitt, con modales macarras que parecen casi autoparodia, le hace flor pará 'e carros al Freeman porque, oye, tú eres un vejete y además feo, mientras que yo soy jovencito y arrastro a la chica que se me pegangana, así es que más respeto con lo HOTTIE. El Morgan Freeman dice que pa' estarse jo'iendo la última semana de trabajo con un chuloputo merda, mejor que lo asignen a casos separados. El jefazo, como hay que poner problemas, quiere no, quiere no, quiere no, al final bueno-ya. Al Morgan Freeman lo dejan en el caso, y al Brad Pitt lo mandan a un caso un poquito menos sangriento, el de un abogado (porque como todos sabemos, los abogados son vampiros porque tienen carencia de sangre en las venas). Y bueno, sucede lo que cualquiera puede adivinar: tenemos a dos actores con tremendo cartel, al Freeman y al Pitt, así es que no vamos a desperdiciar a ninguno corriendo por separado en una historia B cuando podemos concentrarlos a los dos en la historia A, de manera que al final resulta que los dos casos igual están conectados. Morgan Freeman entonces descubre, porque será poli y too pero es más listo que el hambre y culto además, que el asesino está escenificando los SIETE PECADOS CAPITALES. Porque verán, para algunos la Edad Media no termina todavía. Vendrán más asesinatos, y... ¿podrán nuestros héroes impedirlos? ¡Por supuesto que no! Porque qué gracia tiene que una peli se llame "Los siete pecados capitales" si agarran al fulano cuando está cometiendo su cuarto asesinato, digamos, y desperdiciamos otros tres bonitos asesinatos porque sí, ¿verdad?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Qué época aquélla. David Fincher pertenece a la primera gran oleada de directores que se habían cultivado menos en el mundo del cine, que en uno bien diferente, más taquilla, más rompedor: el videoclip MTV. No es que los directores de cine no grabaran antes videoclips o comerciales (Ridley Scott dirigió el famoso spot 1984 para Apple, y su hermano Tony Scott había rodado un videoclip para George Michael, pero ambos ya tenían currículum en el cine a sus espaldas, mientras que Fincher partió con videoclips y de ahí subió al cine). Alguien olvidó que es más fácil enseñarle a un cineasta a hacer videoclips, que a un videoclipero a hacer cine, por lo visto. De todas maneras el asalto era inminente: después de todo... ¿no se había vendido YA A MEDIADOS DE LOS '80S el concepto de "Miami Vice" como "MTV cops"? En paralelo, un tipo llamado Andrew Kelvin Walker, que trabajaba para Tower Records (una red de tiendas de venta de discos que era más o menos análoga a Blockbuster en el mercado del videohome, o sea, una plaga imparable cuya gran afición era reventar a la competencia más pequeña hasta que Internet los reventó a ellos), y de cuya experiencia salió... ¿un lindo relato de ponies rosados y arcoiris? Por supuesto que no: salió el guión de esta peli. Eso es síndrome postraumático y no lo de Vietnam. Resulta hilarante observar, a la luz del éxito, taquilla y fama posterior de la peli, que nadie quería el guión. ¿El guión escrito por un perfecto desconocido que además NO ES UNO DE LOS NUESTROS PORQUE NO ES JUDÍO, y que en realidad tiene un argumento que es apenas una excusa para concatenar asesinato molón tras asesinato molón? (Joer, los de "El juego del miedo" se mandaron siete con la misma premisa a partir de 2004, siete, cuéntenlas bien, pero una década antes, nadie tenía idea). Al final alguien compró el guión, pero encontraron el final demasiado poco Hollywood (ya saben, la tierra de los finales felices), así es que lo reescribieron, cambiándolo por una EMOCIONANTE CARRERA CONTRA EL TIEMPO para salvar a la esposa del poli joven. Y entonces, alguien pensó en David Fincher. Que después de todo, tan mal no lo había hecho con su peli debut, "Alien 3" (universalmente masacrada como una pésima peli de Alien y un muy poco promisorio debut para Fincher, aunque en estricto sentido, ni la peli es tan mala, ni tampoco la culpa es de Fincher sino de los cincuenta millones de cocineros que echaron a perder el pastel). Así es que le enviaron... el guión equivocado. El original, sin la reescritura HAPPY ENDING. Ups. A David Fincher le gustó, y decidió que le daría una segunda oportunidad a Hollywood. Cuando llegó, se encontró con que el estudio no quería rodar el guión original, quería rodar la revisión. Maldita sea. David Fincher dijo que se bajaba si no lo dejaban rodar el guión de verdad. Estuvo a punto, pero al coro se sumó Morgan Freeman. Y después, Brad Pitt. No es que estuvieran largos de estrellas para rodar la peli (el rol de Brad Pitt originalmente iba a ser para Denzel Washington, lo que hubiera sido la repipa, pero éste decidió que el guión era demasiado sanguinolento... ya tuvo el Washington tiempo para arrepentirse después. En cuanto al rol de Morgan Freeman, se lo quisieron ofrecer a Al Pacino, que prefirió ir a rodar "La sombra de la corrupción", y después a darse de cabezazos contra el Muro de los Lamentos de las malas decisiones fílmicas). Tampoco querían a Gwyneth Paltrow arriba, pero como en esa época algo pasaba con la Gwyneth y el Brad (¿recuerdan esos tiempos? ¿Antes de Brad y Jennifer? ¿Antes de Brad y Angelina?), al final éste insistió y se mantuvo a la Gwyneth. Al final, después de todos esos accidentes, la peli terminó siendo estrenada. Con éxito inmediato. Costó 30 millones de dólares, hizo 327. La crítica la adoró. David Fincher ascendió al Olimpo fílmico, y si bien después su carrera ha sido más o menos irregular (nunca ha caído demasiado bajo, pero también su condición de darling se ha desvanecido algo con el paso del tiempo... es el precio de la integridad artística, por supuesto), nunca ha dejado de ser amado por todo cultureta hipster con el corazón bien puesto. Por no hablar de los cincuenta millones de clones que siguieron de esta peli, el más destacado de los cuales es por supuesto la mencionada "El juego del miedo". Nada mal, sr. Fincher, nada mal. ¿Sería mucho pedirle ahora que rodara una peli que fuera menos estilo y algo más de substancia?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Considerando que "Los siete pecados capitales" es una de las pelis más famosas, vistas e influyentes de los '90s, hasta el punto que su famoso giro de tuerca final es tan conocido y por lo tanto tan poco misterioso como el significado de "Rosebud" en "El ciudadano Kane" de Welles o la verdadera solución del asesinato en "Psicosis" de Hitchcock, resulta increíble observar lo mal que ha envejecido. No es una mala peli, en lo absoluto. Pero sí que es una peli demasiado "muy de su época". Un par de razones lo evidencian. Por un lado, la fórmula de "Los siete pecados capitales" (investigación policíaca, fotografía cochambrosa, asesinatos over-the-top, un cierto toquecillo sobrenatural-quizás a ratos) ha sido explotada después hasta la saciedad ("Poseídos", "El juego del miedo", "Captivity", el torture porn en general... y de hecho ni siquiera es una idea nueva porque es más que nada un refinamiento y americanización de lo que los italianos venían haciendo desde el giallo en adelante), y frente a sus imitadores, no se puede decir que "Los siete pecados capitales" sea más icónica o profunda, si no es por el hecho de ser "la primera". En segundo lugar, el propio Fincher después siguió adelante y rodó pelis mucho más interesantes, redondas y profundas ("El Club de la Pelea", "Zodíaco", "El curioso caso de Benjamin Button", "Red social", "Perdida"). Resulta curioso observar que Fincher mismo comentó alguna vez que "Los siete pecados capitales" era un intento de rodar algo como lo que William Friedkin debería haber rodado después de "El exorcista", curioso porque aunque algo más de dos décadas anterior, "El exorcista" se ha mantenido mucho más firme con el paso del tiempo, ayudado por supuesto que a diferencia de "Los siete pecados capitales", no es un ejercicio de substancia sobre estilo, sino que todo el excelente apartado visual está al servicio de una profunda exploración de nuestra relación con la naturaleza del mal, incluyendo la sexualidad, la culpa, y el valor de la religión, mientras que "Los siete pecados capitales"... bueno, en "Los siete pecados capitales" tenemos apenas un loquito que mata gente y eso es el mal, y punto. Es fácil ver por qué la peli enganchó tan bien con la audiencia de los '90s, considerando que en esos felices tiempos en que la Historia se había acabado, la racionalidad surgía triunfante, el libremercadismo era la solución y panacea a todos los problemas del mundo, era también la época en que, en las catacumbas, el movimiento neocon levantaba cabeza. No es por nada que en "Los siete pecados capitales", la religión es identificada explícitamente en la imaginería fílmica con el Medioevo, con grabados vetustos, con una estética lejana a la vida moderna, y el asesino es un tipo sin ninguna real conexión humana (tanto, que no aparece en la peli sino hasta bien el final, y carece de identidad). Es una idea interesante, pero nuevamente las comparaciones son ofensivas y reveladoras a un tiempo. "The Dark Knight" hizo exactamente lo mismo con el Joker, ya que el Joker, al igual que John Doe, no es tanto un ser humano o un personaje como una fuerza satánica suelta sobre el mundo, pero en "The Dark Knight" vemos como esa fuerza satánica influye, pervierte y corrompe a los "buenos" ciudadanos, mientras que en "Los siete pecados capitales", toda esa exploración de nuestra relación con el mal es terriblemente superficial: el mal está ahí, nosotros estamos aquí, el mundo es lluvia y óxido (y desierto, al final), pero igual nosotros somos buenos, nobles y decentes y de una pieza. No hay ambigüedad. Es exactamente el Zeitgeist de los '90s, en donde todos los libremercadistas ateos éramos buenos, y esos idiotas religiosos eran una especie de reliquia del pasado. Claro, después llegamos al XXI, y descubrimos que los talibanes todavía pisaban fuertes (los talibanes que tumban Torres Gemelas, por supuesto, pero también los talibanes que ganan Presidencias en Estados Unidos con sospechosos recuentos de votos en Florida). La peli tuvo las antenitas de vinil para captar eso que estaba viniendo, pero no alcanzó a ser premonitoria porque no exploró mucho más el tema. Es decir, lo dicho: nada de substancia. Sólo estilo. Y si el estilo al final resultó tan fácil de copiar...
-- Si la peli se ha sostenido en el paso del tiempo, es en buena medida gracias a su impecable factura. David Fincher es y ha sido siempre un cineasta de fuste. Habrá rodado pelis mejores o peores, pero de ninguna de ellas puede decirse que le falte un envoltorio bonito. Fácil, ¿no? Bueno, si es tan fácil, ¿por qué Michael Bay se fusila cañonazos de 200 millones por peli y no es capaz de sacarse una que tenga una estética mínimamente decente? Claro, David Fincher venía del mundo del videoclip, blablablá, OK con eso, pero muchos otros que vienen del videoclip no han sido capaces de rodar tan sólido (se me ocurre McGee, cuya estética videoclipera funciona excelentemente bien para "Los ángeles de Charlie", pero en buena medida por el carácter autoparódico de la peli). Capitaneados por Fincher, Morgan Freeman y Brad Pitt entregan dos enormes actuaciones, saliéndose de la dinámica caricaturesca del "poli viejo serio vs. poli joven macarra" para construir dos verdaderos personajes, en lo que acaso es una deconstrucción inconsciente de los tópicos de los dos polis condenados a entenderse (en esta peli, lo de ambos no termina exactamente en amistad abierta, sino en algo a mitad de camino entre la mera tolerancia y la incomodidad... tal y como probablemente sería en la vida real). Al lado de ellos, el resto de los actores son más bien veniales. Sea porque las actuaciones son deslavadas (¿cómo es que Gwyneth Paltrow se hizo una carrera después? Ha actuado bien en algunas pelis, pero es que joer, al día siguiente de verla aquí yo no la hubiera contratado ni para que interpretara a un extra sin diálogo), sea porque aparecen demasiado poco (Kevin Spacey, el caso más notorio). Pero funcionan dentro de lo suyo. Howard Shore por su parte contribuye con un excelente soundtrack, aunque lo suyo ya era cosa de fábrica si se piensa que venía de soundtrackear "El silencio de los inocentes" (aunque, cosas del destino, nadie hoy en día lo identifica con la musiquita de estas pelis porque, vieran ustedes, su trabajo más reconocido acabó siendo uno completamente diferente, la titánica banda sonora de "El Señor de los Anillos" en concreto). Si vamos a tener una peli puro-estilo-nada-de-substancia, entonces por lo menos que el estilo sea bueno. En ese sentido la peli cumple, y cumple muy bien.
IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s, y amantes del cine de horror, policial morboso, y casquería varia.
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Richard Roundtree
domingo, 5 de julio de 2015
"Perdida" (2014).
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, Missi Pyle, Emily Ratajkowski, Casey Wilson, Lola Kirke, Lisa Banes, Boyd Holbrook, Sela Ward, Scoot McNairy, Scott Takeda, David Clennon.
-- Guión: Gillian Flynn, basada en su propia novela.
-- Banda Sonora: Trent Reznor y Atticus Ross.
-- "Perdida" en IMDb.
-- "Perdida" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un tipo está por cumplir su quinto aniversario de matrimonio. Uno ya empieza a preguntarse quién es la pobre, considerando que es el Ben áflek, el rechazao por Gwyneth Paltrow (ex chica Fincher, fílmicamente hablando, hmmm...) y Jennifer Lopez, pero aceptao por Jennifer Garner, por un lapso de 10 años, hasta que, buenoooooo... bye-bye-again. El caso es que el Benáflek va a cumplir su quinto aniversario, pero está fuera de casa por alguna razón. El caso es que regresa, y su señora yanostá. El tipo va y llama a la poli, quienes hacen las primeras famosas averiguaciones de rigor que por lo general no sirven paná (kids... hora de afrontar la realidá... CSI es FICTION). Comienzan entonces a trufarnos la historia de verdá, con uno de los recursos más NEEEEEERD del cine: 1.- El flashback, que además es 2.- Un p*** diarovida que además 3.- está escrito por la mina, etc. Ya-OK... El caso es que, poco a poco, 1.- la poli empieza a convencerse de que la mina está muerta y el tipejo es el asesino A PESAR DE QUE NO HAN ENCONTRADO NINGÚN CUERPO (no es que no se pueda condenar a alguien por homicidio sin cuerpo, si hay pruebas suficientes, pero es que joer, el concepto de "prueba suficiente", como que se vuelve un poco cuestarriba sin fiambre de por medio), y por supuesto que los MASS MEDIA empiezan el festín respectivo, poco menos que poniéndolo con el cartelito de ASSSESINO. ¡Ah! Y resulta que el tipejo tiene una follamiga que, miren ustedes, no es una palurda pueblerina hinchá a macdónals sino Emily Ratajkowski mostrando tetas a tutiplén, que es más o menos para lo que la contrataron (a diferencia de sus coleguis Kate Upton y Brooklyn Decker, que claramente se han decantado por proyectos más... er... mercantiles). Ya, el caso es que el tipejo está cada vez más jodío, pero uno que es ojolince, piensa que no han contratao a la Rosamund Pike, que tendrá su buen truño de pelimerdas y tal, pero ej que tiene cartel y too, no la han contratao, he dicho, para tenerla en puros flashbacks. Y... ¡justo! ...sorpresa. Está viva. Y además de too eso... ¿están listos para el GRAN GIRO de la trama? ¿¿¿LISTOS, LISTOS, LISTOS...??? Bien, ahí va. LA PERRA LO PLANIFICÓ TODO. Es todo una gigantesca conspiración porque, bueno, ¿por qué...? Hmmm... Bien, yo, es, quiero decir, ejke, cómo decirlo... bueno, si no es porque la mina está conspirando, entonces no habría peli, ¿mmmKEY...??? Bien, ya nos entendemos. Lo que era el misterio de ver lo que había pasado con la jodía, ahora es el misterio de si la jodía psicótica se va a salir con la suya, o si por el contrario, el jodío medio psicótico se va a salir con la suya. Joer, el resto de esta peli va a ser laaaaaargoooooo...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
David Fincher. El genio del cine. ¿Por qué? Bueno, porqueeeeee... la crítica lo dice. Y los hipsters también. Joer, Fincher, tú molabas, pero ahora eres carnehipster, en particular después de "La red social", así es que ya no molas más. Porque así son los hipsters. Como el cáncer. Corrompen todo lo que tocan. Bueno, tus bandas sonoras te las compone Trent Reznor, que en los inicio90s molaba porque NINE INCH NAILS, pero ahora el pobre hombre hasta da pena y too porque su sonido industrial ya no suena rupturista ni ná, y además, ¿adivinaron? Sí, es carnehipster el pobre Reznor. El caso es que después de la peli anarcohipster definitiva ("El club de la pelea") y una peli noir menor ("La habitación del pánico"), Fincher se reivindicó con "Zodíaco", y ya no ha parao más ("El curioso caso de Benjamin Button", "La red social", el remake "La chica del dragón tatuado"). Por alguna razón, Fincher dirigió entonces su atención hacia una novela de una tal Gillian Flynn, que se ha dado la gran vida publicando thrillers sórdidos, la buena señora. Joer, quiero casarme con ella. En fin, ¿en qué estaba? Ah, sí. David Fincher. A diferencia de otros yerberrdes como Tim Burton, que se han vendido al sistema y siguen rodando pelis yeberrdes-no-tan-yeberrdes (joer, "Alicia en el País de las Maravillas" daba pena en el sentido de que "¡todavía soy rebelde!" sin realmente serlo), David Fincher ha seguido cagándose a diestra y siniestra. "House of Cards" está ahí para dar testimonio. "Perdida" fue la entrega 2014 del asunto. La peli se llevó una buena recepción por parte de la crítica. Y en cuanto a taquilla, fue estrenada en uno de los meses de mierda por excelencia (octubre), lo que ayudó a potenciarla sin la competencia de los leviatanes de mayo-junio-julio-(agosto a veces). ¿Resultado? 368 millones sobre un porsupuesto de 61. Sí, ya sé que 368 millones es una porquería al lado de blojbásteres que se hacen de 1000 millones y tal, pero es que, bueno, recaudó SEIS VECES su taquilla... A ver si aprenden, gentes de Jólivu: si hacen pelis de presupuesto medio-bajo YA NO TIENEN QUE ESTRESARSE PORQUE SU MASTODONTE NO PASA LOS 500 MILLONES DE TAQUILLA. Tomen el recado, idiotas. (Ah. Eso, y "estar en contra del sistema" pero en-serio "estar en contra del sistema" igual vende, tarados).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Entramos en el reino de David Fincher, una vez más. Y esto significa escarbar en la mugre y caca de la vida cotidiana de la civilización occidental, ese reino en donde todos tenemos que ser buenos y puros y felices. Contra la clásica moraleja Disney de la luz y la oscuridad y tal, Fincher vuelve a describir un mundo de porquería que, bueno, es NUESTRO mundo de porquería, para bien o para mal. Los protas, ambos son un par de mierdas casi sin remisión posible. El es un egoísta y narcisista que bajo un cierto bajo perfil, es un tipo que busca por todos los medios arrastrar a otros, pero se ve superado en su propio juego por una sociópata que es incluso peor, y que es casi como una caja de resonancia de él, porque es todo lo que él es, pero ampliado a la enésima potencia. Pero, ¡un momento! Que hay más. Resulta que ella es como es porque sus papis le cagaron la vida, convirtiéndola en heroína de una serie de novelas, y de manera más o menos solapada, obligándola a ser tan perfecta como la heroína en cuestión. Poniendo de relieve que los pecados de la generación actual muchas veces son los errores de la generación anterior, errores cometidos menos con benevolencia que con craso egoísmo. Y todo eso, rodeado por polis y un sistema judicial que oscilan entre la estupidez y la prepotencia, ayudados por los medios de prensa que buscan sangre allí donde puedan, y un público ávido de cagarse en quién sea, porque bueno, verán... mejor que sea otro y no yo, ¿verdad? Estamos así muy lejos de las ligas clásicas del cine joligudense en que hay un héroe o heroína y un villano. Esto no es Hitchcock en donde el prota, puede que tenga sus falencias y zonas oscuras, pero al último igual es una pobrecita víctima (lo que resulta curioso, considerando lo mucho que Fincher le debe a Hitchcock, incluyendo su sentido del esteticismo). O si se quiere, esto es Hitchcock llevado hasta las últimas consecuencias: un mundo en donde no hay héroes, sino gente buscando sobrevivir y profitar de la estupidez o ingenuidad de los otros. Esto podría resultar insoportable de ver en el cine, pero Fincher se juega la carta brechtiana de presentar a los personajes con cierto distanciamiento, repartiendo sus simpatías de tarde en tarde con tal o cual personaje para que al final descubramos el juego: ninguno de ellos se merecía tales simpatías. Ayuda por supuesto la aséptica banda sonora, y la clásica fotografía espartana propia de Fincher, llena de medias luces, abundantes sombras, y una limpieza y pulcritud que, Kubrick' style, nos ayuda a hacer un vívido contraste con la orgánica putrefacción interna de los personajes.
-- Insistiendo en lo mismo, pero desde un punto de vista colateral... ¿es casualidad que este bello retrato acerca de lo hórrida que es la gente, tenga por hilo argumental UN MATRIMONIO? Todavía hay gente que piensa que el matrimonio es lo más de lo más. ¡Joer, si hasta los gays quieren matrimonio para ellos! ¿Es que no han aprendido nada de los heteros, gays tarados? ¿No? Me lo suponía. Bueno, por algo se dice que el matrimonio es una jaula en donde los pájaros afuera quieren entrar y los pájaros adentro quieren salirse. El caso es que la peli, a su manera rocambolesca, pone énfasis en lo obvio: el matrimonio no es una solución ni una panacea. De hecho, el verse amarrado a otra persona que tiene sus propias ideas e intereses y además, ¡sorpresa!, podría ser un psicópata tratando de dragarte hacia su propio infierno de oscuridad y autodestrucción, puede ser una fuente segura de problemas y complicaciones. Es algo obvio, si uno lo piensa bien, o al menos si uno tiene ojos para mirar alrededor, pero ejke, óigale... ¿cuántas veces se ve eso en el mundo del cine? ¿Cuántas pelis no hay sobre problemas matrimoniales que al final se resuelven con un poco de conversa y lagrimitas y tal, y después toos felices? La vida no siempre es el pañuelo rosa que trata de vender Jólivu, señores. A veces, tener una peli como ésta ayuda a romper con el mito de la sagrada santidad del matrimonio y tal.
-- ¿La realización? Más que bien. Rosamund Pike ha actuado en pelis buenas ("Orgullo y prejuicio"), mediocres ("Otro día para morir") o directamente mierdas ("Doom"), pero aquí se manda el papelazo de su vida, consiguiendo que su personaje, una chica en principio despreciable y aborrecible, hasta despierte piedad y too. Ben Afleck no se queda atrás, y resulta cómico ver como todos ahora se suben al carro Afleck, después de denostarlo tupido y parejo por "Daredevil" (en donde no era una lumbrera, pero tampoco estaba mal), "Armagedón" (buenoooooo...) o el famoso Benifer (sí, casi olvidado, pero señor Afleck... CINE 9009 NO OLVIDA). La sorpresa es ver a Neil Patrick Harris en un rol secundario que funciona casi como una parodia oscura de sí mismo, o a Tyler Perry interpretando a un abogao que... ¿es un tipo con legítima preocupación por su cliente, o es todavía OTRO sociópata buscando profitar del celebrity media y tal? O Carrie Coon, la hermana del prota, quizás el único personaje con un mínimo (bien mínimo, eso sí) de inocencia. Ya hemos mencionado la muuuuuu bonita fotografía, la banda sonora... sí, creo que eso sería. Una peli muy estimulante, por supuesto. Para los que miran la realidad de frente, eso es. O casi (si consideramos la tonelada de giros que dejan a los guionistas de "24" como unos nenes de pecho).
IDEAL PARA: Ver (otra vez) lo mierda que es la gente.
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domingo, 15 de julio de 2007
"Zodíaco" (2007).

-- "Zodiac". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo, Anthony Edwards, Robert Downey Jr., Brian Cox, John Carroll Lynch, Chlöe Sevigny, Ed Setrakian, John Getz, John Terry, Candy Clark, Elias Koteas.
-- Guión: James Vanderbilt, basado en el libro de Robert Graysmith.
-- Banda Sonora: David Shire.
-- "Zodíaco" en IMDb.
-- "Zodíaco" en la Wikipedia en inglés.
ADVERTENCIA: Como el buen lector de Cine 9009 sabe, trato siempre de mandarme la menor cantidad de spoilers posible. Sin embargo, en este caso me va a ser difícil no adelantar algún detalle clave de la historia, incluyendo (en parte) su resolución final. Me siento autorizado para ello, porque la historia está basada en un hecho real, y cualquiera que investigue sobre el Zodíaco sabrá lo que pasó con ese caso, hasta el día de hoy. Pero si al amable lector no le gustan los spoilers, entonces le recomiendo encarecidamente que NO LEA LA SIGUIENTE RESEÑA. Cómodamente instalado en su mullido cojín, les saluda el GENERAL GATO.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una parejita desaparece por la carretera, y no para prenderle velas a un santo o por alguna otra razón religiosa, precisamente. Hay un tenso diálogo en el cual va a pasar y no pasa, va a pasar y no pasa... la chica es joven, pero está casada... De pronto, aparece un vehículo. Se ve que el año es 1969, porque aún no han estrenado clásicos de la infamia psycokiller como aquella de las leyendas urbanas o algunos de los episodios más descerebrados de los archivos X, así es que no intentan correr y se quedan como conejos encandilados, hasta que por su inepcia darwiniana son limpiamente liquidados a bala. En paralelo, hay un pobre diablo que trabaja de caricaturista en un periódico de los importantes, y por pura casualidad se inmiscuye en una reunión de directorio en la cual se ventila algo muy importante: el asesino de la pareja ha enviado una tierna misiva al diario y amenaza con que si no se publica un código cifrado en primera plana, habrá varias otras muertes al azar. El pequeño reptil que dibuja caricaturas empieza a obsesionarse con el tema, se acerca al periodista encargado de la investigación, y empieza a darle algunos nortes, porque el caricaturista ha ido a la biblioteca y se ha zampado unos cuantos manuales de criptografía. Y el periodista empieza a darle tabarra a los suches de la LAPD. Y los polizontes empiezan a cogerse la cabeza con las dos manos, cuando empiezan a llover los muertos, y empiezan a llegar más cartas del asesino, que ahora se ha puesto un nombre: el Zodíaco. La cacería recién empieza. Y será dura. Durísima. Tanto, que recién a comienzos de los '90s podrán por fin darle caza... ¿al hombre correcto...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
No es misterio ni piedra de escándalo para nadie que las naciones civilizadas adoran a sus escritores, sus filósofos y sus intelectuales, y los yankis adoran a sus beisbolistas y a sus asesinos en serie. Desde aquella jornada de 1969 en que empezaron los asesinatos de un cabrón que se hacía llamar el Zodíaco, que el público yanki se volvió en masa al tema. Tanto, que el famoso Zodíaco en cuestión inspiró al asesino Scorpio, que le hacía la vida de tiritas a Harry Callahan en la mítica primera entrega de la serie de Clint Eastwood, "Harry el Sucio". Como de costumbre, el Zodíaco inspiró algunas densas y sesudas investigaciones por parte de algunos ociosos que no saben qué hacer con su tiempo libre, y se dedican a escribir sobre homicidas famosos en vez de contribuir con el progreso de la Humanidad inventando la vacuna contra el SIDA. De ahí salieron dos libros, "Zodíaco" y "Zodíaco desenmascarado", que se supone son la investigación más seria y acabada sobre el tema. La idea de una cinta al respecto interesó a David Fincher, cineasta de escasa pero contundente trayectoria (puedo mencionar aquí TODAS sus películas a la fecha sin que falte espacio: "Alien 3", "Los siete pecados capitales", "Al filo de la muerte", "El club de la pelea" y "La habitación del pánico"). Por suerte. Porque Fincher tenía las cosas claras. Su película iba a ser sobre el Zodíaco, y no un burdo remake de "Harry el Sucio". Iba a ser una peli sin persecusiones automovilísticas ni disparos, y cuyos protagonistas eran un caricaturista y un asesino al que ¡ups! nunca agarraron en la vida real. O sea, iba a tener todos los ingredientes para ser un gran y memorable fiasco, porque ya sabemos lo que la audiencia busca (sí, "Shrek III", "Piratas del Caribe 3", "El juego del miedo 3")... Pero se la jugó. Llegó hasta a cambiarse de estudio cuando le dijeron "OK, hazla, pero hazla cortita, de dos horas y algo más para que el público no se aburra" (al final, dura como tres horas, con otro estudio). El resultado fue un filme bueno, con pulso y garra, lo suficientemente bueno como para que reventara en la taquilla. De perder dinero, no lo perdió. Tampoco lo ganó. Costó 75 millones de dólares y ganó 75 millones de dólares. Y nosotros ganamos uno de los mejores filmes del 2007, que no es poco (entre esto y el festival de terceras partes que ha sido la ida al cine este año)...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es agradable ver como el cine de David Fincher ha ido evolucionando y mutando, sin perder sus rasgos esenciales ni acabar convertido en un maldito mercenario al servicio de los grandes estudios. Poco queda ya del jovencito que buscaba provocar por el puro ánimo de escandalizar, que rodaba "Los siete pecados capitales". "Zodíaco" es una película madura y con buen pulso cinematográfico, y ¡ojo!, sin que esto signifique lo que siempre significa en manos de los críticos burgueses de toda la vida, que alaban las películas "de madurez" cuando están muertas de ideas y planos secuencias. Existen toques muy Fincher, como un sótano con cañerías oxidadas y un cuidado exquisito en la imaginería visual, pero a la vez se ha ido deslastrando de su necesidad de hacer un gran final o una vuelta de tuerca inimaginable. La historia va recta hacia su destino como una puñalada trapera, y corta como el hacha de un carnicero.
-- La estética de la época está recreada con un nivel de detalle asombroso, con minuciosidad casi maniática. Los peinados, los diálogos, los automóviles, los edificios... Incluso se permite el detalle de ir cambiando la calidad de la cinta, desde los tonos amarillentos para las secuencias sesenteras que lo emparentan con el fondo cromático de las primeras Bond de Guy Hamilton ("Goldfinger", "Los diamantes son eternos"), hasta tonos más naturalistas para las secuencias más recientes, deviniendo en la breve secuencia noventera en un filtro débilmente azulino, a estas alturas una marca de fábrica del cine de Fincher (véase, por ejemplo, "Al filo de la muerte"). No es simplemente una película ambientada en la época, sino que se ve y se siente como si se tratara de 1969 (y los setenta, y los ochenta, y los noventa).
-- Tiene un gran pulso narrativo. Y lo consigue a punta de lo bueno, de puro suspenso psicológico, sin truquitos idiotas como esperables inesperadas vueltas de tuerca, o secuencias de pura acción y adrenalina. Todo deviene de un hecho simple: no se sabe dónde va a atacar el Zodíaco la siguiente vez, no se conoce su modus operandi, y nadie está realmente a salvo. Ningún personaje es realmente noble o heroico (tampoco lo contrario), sino que tienen sus vidas y circunstancias peculiares, y su propio interés por cazar al Zodíaco. El detective Toschi es un buen funcionario que se emperra en atraparlo porque le gusta hacer bien su trabajo. El caricaturista es en el fondo un tipo patético y obsesivo que, bien dentro suyo, termina por identificarse con el Zodíaco. El periodista investigador es un egocéntrico alcohólico a quien, dicho desde ya, le importa en verdad un pucho el asunto del Zodíaco, y si trata de atraparlo, no es por afán de justicia ni verdad, sino por dar el golpe noticioso que le permita erigirse al podio en el que se entregan esos bonitos Premios Pulitzer. O sea, el equipo contra el Zodíaco está integrado por personas comunes y corrientes, lejos de la superhumanidad de tipos como Harry Callahan cazando a Scorpio, y eso le da un valor agregado a la peli (la de "Harry el Sucio" también es buena, dicho sea de paso, pero por otras razones, no por éstas).
-- Una de las implicaciones más tenebrosas de la película se refiere al problema de qué demonios hacemos con la gente que supuestamente debe cuidarnos. En las pelis de asesinos psicópatas, es tradición y lugar común que el psychokiller de turno es endemoniadamente inteligente y listo, y su mente implacable desafía por eso al más inteligente de los policías. Aquí, por el contrario, no se dice que el Zodíaco sea particularmente inteligente. De hecho, una de las razones por las cuales la cacería contra él se dilata tanto, no radica en que sea el epítome de la inteligencia hecha carne y sangre entre nosotros los pobres humanos, sino en porque los policías son demasiado amigos de empotingar su culo en su asiento, aún a costa de la investigación policíaca de rigor. El Zodíaco deja muertos en tres o cuatro condados, cada condado investiga el suyo propio, y a ninguno se le ocurre que podrían avanzar aún más si colaboraran entre sí, intercambiando la información entre condado y condado. O peor aún: se les ocurre, pero como cada uno quiere capturar al Zodíaco para sí, escamotean la información, no ocultándola de manera fraudulenta, sino con el manido recurso de "es que nadie preguntó"... (¿Cómo iban a preguntar, si no sabían qué debían preguntar?). Uno puede buenamente preguntarse, con escalofríos... ¿En cuántos casos no habrá ocurrido algo similar? No olvidemos que la peli está basada en hechos reales, y si pudo ocurrir ahí, ¿por qué no en otras partes...?
-- Las actuaciones son simplemente impecables. Jake Gyllenhaal, quien se las ha arreglado para hacer papeles en filmes interesantes (bueno, también en "Brockeback Mountain" y "El día después de mañana") siempre ha tenido algo que decir en materias actorales, y aquí no se desmiente, dándole vida al caricaturista que... ejem... en realidad no tiene una vida propia, digámoslo. Mark Ruffalo compone a un detective Toschi que es puras malas pulgas y olfato de sabueso. Incluso hasta Robert Downey Jr., que demostró su talla de actor interpretando nada menos que al prota de "Chaplin" en el biopic de comienzos de los '90s y después se fue por la pendiente del alcohol y las drogas, saca un estupendo rol, mostrando que... seamos crudos, que aún sirve para algo, el pobre. Y Chlöe Sevigny, objeto de los perturbadores deseos de Hilary Swank en "Los chicos no lloran", se roba la película con sus pequeñas apariciones.
-- Esta película debería ser revisitada como material histórico por la posteridad, porque representa muy bien lo que es el espíritu de los tiempos en las postrimerías de la tenebrosa Era Bush. Más que un personaje, el Zodíaco en esta película es una amenaza invisible, que podría atacar en cualquier minuto y a cualquier persona... exactamente igual que la paranoia de Bush y sus halcones frente al terrorismo, paranoia que tan barato se la compraron los yankis cuando descubrieron con el 9-11 que no eran tan invulnerables como ellos suponían. Quizás un poquito antes, hubiera sintonizado aún mejor con el interés del público yanki (y hubiera recaudado más en taquilla). Al final, aunque no pueden agarrar al malo maloso, queda una sensación de que el mal no es invulnerable, que los destructores pueden ser a su vez, sino destruidos, por lo menos contenidos, y esto se refuerza aún más por no ser una horterada al estilo Stallone, sino una peli basada en hechos reales. Es curioso que una película con un final tan ambiguo, sea capaz de depositar semejante nota de esperanza...
IDEAL PARA: Amantes del buen cine, degustadores de suspenso de categoría, retronostálgicos, historiadores... Comedores regulares de pop corn y profitadores de "El juego del miedo", mejor abstenerse.
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