11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 18 de marzo de 2012

"Tirador" (2007).


-- "Shooter". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Antoine Fuqua.
-- Actuación: Mark Wahlberg, Michael Peña, Danny Glover, Kate Mara, Elias Koteas, Rhona Mitra, Jonathan Walker, Justin Louis, Tate Donovan, Rade Serbedzija, Alan C. Peterson, Ned Beatty, Lane Garrison, Zak Santiago, Michael-Ann Connor.
-- Guión: Jonathan Lemkin, basado en la novela de Stephen Hunter.
-- Banda Sonora: Mark Mancina.

-- "Tirador" en IMDb.
-- "Tirador" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Africa. Los boys del Yuesáiarmi están allá afuera, listos para la acción. Entre ellos dos francotiradores, cubriendo la marcha de un convoy. Uno de los coleguetes le muestra al otro una artesanía hecha por su novia, y con esto sabemos dos cosas: 1.- El coleguete es futuro fiambre porque nunca debes mostrarle objetos o fotos personales a un colega tuyo en una peli si quieres salir vivo de la siguiente escena, y 2.- La noviecita debe estar muy buena, así es que cuando se difunte el chico, ahí va a estar el amiguete para atrincársela. En fin, resulta que los boys son emboscados, y el asunto termina un poco más o menos mal. Lo típico. 36 meses después, el sniper está cómodamente instalado en las montañas, en plan monitos animados de Rambo (cuando aparecía el coronel Trautman en helicóptero y decía por megáfono: "¡Rambo, tu Patria te necesita!"). Allá van a buscarlo porque, bueno, es el más mejol, y lo necesitan. El negrito buenoide de turno le dice: "Oye, mira, ayúdanos a planear a matar al Presidente de los Estados Unidos". El otro, en un acto de huevonera suprema, vez de tirarse para atrás porque ese pescado huele a muchas tardes al Sol, prefiere contestar "dime más". El negrito dice entonces: "Lo vamos a matar, pero es de mentirijillas, porque tienes que planear el asesinato nada más, y después lo impedimos. Es que, ¿sabes?, tenemos un terrorista allá afuera que quiere hacer eso". El otro no quiere, no porque sea una celada obvia como una ballena en un tonel, sino porque está retirado, ya no estoy en eso nene, etcétera. Pero le venden otra vez la moto del patriotismo, de que AMERIKA ÜBER ALLES, de que "¿sabes cómo llamábamos a los cobardes antipatriotas como tú en West Point? ¡Estudiantes de Harvard!", hasta que lo convencen. El otro va y les proporciona un plan de asesinato completito, con pelos y señales. Y, para sorpresa de nadie que sepa cómo acaban estas cosas, o se haya mamado sus buenas temporadas de "24", al final el Presidente de los Estados Unidos sí es tiroteado, en un lugar tan emblemático y patriótico como Filadelfia (ya saben, 4-VII-1776...), y a quién le echan la culpa... Al mocosito ése que elaboró el plan en primer lugar, por supuesto. Ahora, con todo el FBI encima, sin lugar donde esconderse, el francotirador irá a por ellos, investigará quién demonios está detrás del asunto, los cazará como corresponde, y les enseñará que ¡¡¡CON LA PATRIA NO SE JUEGA, CARAJO!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dicho tantas veces. El mundo después del 9-11 no fue el mismo. Antes, los yanketas de pro podían sentirse orgullosos de pertenecer a la Tierra de los Libres y todo eso. Incluso cuando habían pelis de denuncia contra polis corruptos, políticos corruptos, o empresarios corruptos, siempre se dejaba bien en claro que eran tipos antipatriotas. Pero en los 2000s, resulta que quiénes se bañaron con la bandera de las stars & stripes eran justamente los enemigos de los valores de la democracia y la libertad de Estados Unidos, hombres tenebrosos como Karl Rove, Dick Cheney, George W. Bush, etcétera. No en balde, para ganar, en la quinta temporada de "24" el buen Jack Bauer tuvo que descabezar al mismísimo Gobierno de los Estados Unidos, con un par de huevos, eso es soberanía del pueblo y para el pueblo y lo demás son zarajandas. El que una oscura mafia de tipos dentro del sistema trabajen contra el Gobierno no es nada nuevo, en realidad, y ahí tienen cosas desde "Los tres días del Cóndor" hasta "Encima de la hora", pero hay algo de urgencia en el tratamiento del tema en el mundo post 9-11/2001. Colgándose un poco a la moda de Jack Bauer, y otro poco a la de Jason Bourne ("Identidad desconocida" y secuelas), alguien dijo que era buena idea adaptar una novela de Stephen Hunter, basada en un personaje llamado Bob Lee Swagger, que podía ser negocio redondo si funcionaba en la taquilla, porque su autor ha escrito como cinco, y por lo tanto, franquicia potencial habemus. El asunto no funcionó todo lo bien que debería, y por lo tanto, a media década de distancia, no parece haber planes para una secuela (lo que, por otra parte, no ha impedido que sagas aparentemente muertas y sepultadas resucitaran antes, como pasó con Jack Ryan en "La suma de todos los miedos"). Una lástima, porque esta peli, si bien no es una joya ni mucho menos, sí merecía un mejor destino del que tuvo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Crítica política aparte, esta peli tiene un cierto clasicismo en su tratamiento que la hace un tanto distinta a los blockbusters hollywoodenses al uso. Cortesía de Antoine Fuqua probablemente, que en los 2000s nos ha entregado a lo menos un par de buenas pelis, cuales son "Día de entrenamiento" y "El Rey Arturo" (más la primera que la segunda, todo sea dicho). En última instancia, el escenario político y social es en realidad eso, un escenario, y lo que importa es justamente esa cosilla de "alone against the world". Al final, esta peli es casi como uno de esos Western crepusculares en donde un pistolero solitario llega a un pueblo de corruptos y debe empezar a limpiarlo fusil en mano. Sólo que es un francotirador y no un pistolero, y su arma es un rifle de alta precisión y no un par de pistolones. Este enfoque dignifica enormemente un producto que, desde otro punto de vista, no puede evitar algunos giros de argumento bastante obvios (vamos, que el atentado no es lo que parece, que ya sabemos a dónde irá el jovencito cuando esté solo y abandonado de la mano de Dios, que ya sabemos los jerifaltes del FBI putearán al único agente que adivina la verdad, etcétera. Lo de siempre vamos), además de algunos obvios reclamos publicitarios como poner a Rhona Mitra y a Kate Mara en encantadora lencería para escenas que funcionaban perfectamente con sus bien tonificados cuerpecitos cubiertos con la ropa de costumbre (bueno, no me quejo por eso, tampoco, incluso hasta me hace gracia el descaro con el que hacen este... ehm... explotaishon). De esta manera, una peli que parte de manera un tanto deslavada y que puede inducir al aburrimiento a más de alguno, va cobrando pulso a medida que avanza la trama y empiezan a aparecer los huevos podridos al fondo del refrigerador, hasta un final que, sí, es predecible, y sí, es un tanto lowlands, pero que calza bien con el espíritu desencantado de la peli que, por qué no decirlo, era también en el 2007 el espíritu de una nación moralmente en bancarrota después de las barrabasadas de los neocon en la Casa Blanca. Por este pulso narrativo y esta dimensión vagamente metafísica de la peli, uno les perdona alguna que otra actuación deplorable (más allá de que está muy buena, Kate Mara no podría llorar en escena ni aunque la chorrearan con jugo de cebolla), una trama sin grandes sorpresas (o con algunas bastante previsibles), y una peli sin demasiadas escenas de acción que te corten el aliento. En resumen, un blockbuster que, siendo "uno más del montón", se deja ver con dignidad. Dado como anda el cine post-2000s, no es poco.

IDEAL PARA: Ver relajadamente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 15 de julio de 2007

"Zodíaco" (2007).


-- "Zodiac". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo, Anthony Edwards, Robert Downey Jr., Brian Cox, John Carroll Lynch, Chlöe Sevigny, Ed Setrakian, John Getz, John Terry, Candy Clark, Elias Koteas.
-- Guión: James Vanderbilt, basado en el libro de Robert Graysmith.
-- Banda Sonora: David Shire.

-- "Zodíaco" en IMDb.
-- "Zodíaco" en la Wikipedia en inglés.

ADVERTENCIA: Como el buen lector de Cine 9009 sabe, trato siempre de mandarme la menor cantidad de spoilers posible. Sin embargo, en este caso me va a ser difícil no adelantar algún detalle clave de la historia, incluyendo (en parte) su resolución final. Me siento autorizado para ello, porque la historia está basada en un hecho real, y cualquiera que investigue sobre el Zodíaco sabrá lo que pasó con ese caso, hasta el día de hoy. Pero si al amable lector no le gustan los spoilers, entonces le recomiendo encarecidamente que NO LEA LA SIGUIENTE RESEÑA. Cómodamente instalado en su mullido cojín, les saluda el GENERAL GATO.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una parejita desaparece por la carretera, y no para prenderle velas a un santo o por alguna otra razón religiosa, precisamente. Hay un tenso diálogo en el cual va a pasar y no pasa, va a pasar y no pasa... la chica es joven, pero está casada... De pronto, aparece un vehículo. Se ve que el año es 1969, porque aún no han estrenado clásicos de la infamia psycokiller como aquella de las leyendas urbanas o algunos de los episodios más descerebrados de los archivos X, así es que no intentan correr y se quedan como conejos encandilados, hasta que por su inepcia darwiniana son limpiamente liquidados a bala. En paralelo, hay un pobre diablo que trabaja de caricaturista en un periódico de los importantes, y por pura casualidad se inmiscuye en una reunión de directorio en la cual se ventila algo muy importante: el asesino de la pareja ha enviado una tierna misiva al diario y amenaza con que si no se publica un código cifrado en primera plana, habrá varias otras muertes al azar. El pequeño reptil que dibuja caricaturas empieza a obsesionarse con el tema, se acerca al periodista encargado de la investigación, y empieza a darle algunos nortes, porque el caricaturista ha ido a la biblioteca y se ha zampado unos cuantos manuales de criptografía. Y el periodista empieza a darle tabarra a los suches de la LAPD. Y los polizontes empiezan a cogerse la cabeza con las dos manos, cuando empiezan a llover los muertos, y empiezan a llegar más cartas del asesino, que ahora se ha puesto un nombre: el Zodíaco. La cacería recién empieza. Y será dura. Durísima. Tanto, que recién a comienzos de los '90s podrán por fin darle caza... ¿al hombre correcto...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

No es misterio ni piedra de escándalo para nadie que las naciones civilizadas adoran a sus escritores, sus filósofos y sus intelectuales, y los yankis adoran a sus beisbolistas y a sus asesinos en serie. Desde aquella jornada de 1969 en que empezaron los asesinatos de un cabrón que se hacía llamar el Zodíaco, que el público yanki se volvió en masa al tema. Tanto, que el famoso Zodíaco en cuestión inspiró al asesino Scorpio, que le hacía la vida de tiritas a Harry Callahan en la mítica primera entrega de la serie de Clint Eastwood, "Harry el Sucio". Como de costumbre, el Zodíaco inspiró algunas densas y sesudas investigaciones por parte de algunos ociosos que no saben qué hacer con su tiempo libre, y se dedican a escribir sobre homicidas famosos en vez de contribuir con el progreso de la Humanidad inventando la vacuna contra el SIDA. De ahí salieron dos libros, "Zodíaco" y "Zodíaco desenmascarado", que se supone son la investigación más seria y acabada sobre el tema. La idea de una cinta al respecto interesó a David Fincher, cineasta de escasa pero contundente trayectoria (puedo mencionar aquí TODAS sus películas a la fecha sin que falte espacio: "Alien 3", "Los siete pecados capitales", "Al filo de la muerte", "El club de la pelea" y "La habitación del pánico"). Por suerte. Porque Fincher tenía las cosas claras. Su película iba a ser sobre el Zodíaco, y no un burdo remake de "Harry el Sucio". Iba a ser una peli sin persecusiones automovilísticas ni disparos, y cuyos protagonistas eran un caricaturista y un asesino al que ¡ups! nunca agarraron en la vida real. O sea, iba a tener todos los ingredientes para ser un gran y memorable fiasco, porque ya sabemos lo que la audiencia busca (sí, "Shrek III", "Piratas del Caribe 3", "El juego del miedo 3")... Pero se la jugó. Llegó hasta a cambiarse de estudio cuando le dijeron "OK, hazla, pero hazla cortita, de dos horas y algo más para que el público no se aburra" (al final, dura como tres horas, con otro estudio). El resultado fue un filme bueno, con pulso y garra, lo suficientemente bueno como para que reventara en la taquilla. De perder dinero, no lo perdió. Tampoco lo ganó. Costó 75 millones de dólares y ganó 75 millones de dólares. Y nosotros ganamos uno de los mejores filmes del 2007, que no es poco (entre esto y el festival de terceras partes que ha sido la ida al cine este año)...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es agradable ver como el cine de David Fincher ha ido evolucionando y mutando, sin perder sus rasgos esenciales ni acabar convertido en un maldito mercenario al servicio de los grandes estudios. Poco queda ya del jovencito que buscaba provocar por el puro ánimo de escandalizar, que rodaba "Los siete pecados capitales". "Zodíaco" es una película madura y con buen pulso cinematográfico, y ¡ojo!, sin que esto signifique lo que siempre significa en manos de los críticos burgueses de toda la vida, que alaban las películas "de madurez" cuando están muertas de ideas y planos secuencias. Existen toques muy Fincher, como un sótano con cañerías oxidadas y un cuidado exquisito en la imaginería visual, pero a la vez se ha ido deslastrando de su necesidad de hacer un gran final o una vuelta de tuerca inimaginable. La historia va recta hacia su destino como una puñalada trapera, y corta como el hacha de un carnicero.

-- La estética de la época está recreada con un nivel de detalle asombroso, con minuciosidad casi maniática. Los peinados, los diálogos, los automóviles, los edificios... Incluso se permite el detalle de ir cambiando la calidad de la cinta, desde los tonos amarillentos para las secuencias sesenteras que lo emparentan con el fondo cromático de las primeras Bond de Guy Hamilton ("Goldfinger", "Los diamantes son eternos"), hasta tonos más naturalistas para las secuencias más recientes, deviniendo en la breve secuencia noventera en un filtro débilmente azulino, a estas alturas una marca de fábrica del cine de Fincher (véase, por ejemplo, "Al filo de la muerte"). No es simplemente una película ambientada en la época, sino que se ve y se siente como si se tratara de 1969 (y los setenta, y los ochenta, y los noventa).

-- Tiene un gran pulso narrativo. Y lo consigue a punta de lo bueno, de puro suspenso psicológico, sin truquitos idiotas como esperables inesperadas vueltas de tuerca, o secuencias de pura acción y adrenalina. Todo deviene de un hecho simple: no se sabe dónde va a atacar el Zodíaco la siguiente vez, no se conoce su modus operandi, y nadie está realmente a salvo. Ningún personaje es realmente noble o heroico (tampoco lo contrario), sino que tienen sus vidas y circunstancias peculiares, y su propio interés por cazar al Zodíaco. El detective Toschi es un buen funcionario que se emperra en atraparlo porque le gusta hacer bien su trabajo. El caricaturista es en el fondo un tipo patético y obsesivo que, bien dentro suyo, termina por identificarse con el Zodíaco. El periodista investigador es un egocéntrico alcohólico a quien, dicho desde ya, le importa en verdad un pucho el asunto del Zodíaco, y si trata de atraparlo, no es por afán de justicia ni verdad, sino por dar el golpe noticioso que le permita erigirse al podio en el que se entregan esos bonitos Premios Pulitzer. O sea, el equipo contra el Zodíaco está integrado por personas comunes y corrientes, lejos de la superhumanidad de tipos como Harry Callahan cazando a Scorpio, y eso le da un valor agregado a la peli (la de "Harry el Sucio" también es buena, dicho sea de paso, pero por otras razones, no por éstas).

-- Una de las implicaciones más tenebrosas de la película se refiere al problema de qué demonios hacemos con la gente que supuestamente debe cuidarnos. En las pelis de asesinos psicópatas, es tradición y lugar común que el psychokiller de turno es endemoniadamente inteligente y listo, y su mente implacable desafía por eso al más inteligente de los policías. Aquí, por el contrario, no se dice que el Zodíaco sea particularmente inteligente. De hecho, una de las razones por las cuales la cacería contra él se dilata tanto, no radica en que sea el epítome de la inteligencia hecha carne y sangre entre nosotros los pobres humanos, sino en porque los policías son demasiado amigos de empotingar su culo en su asiento, aún a costa de la investigación policíaca de rigor. El Zodíaco deja muertos en tres o cuatro condados, cada condado investiga el suyo propio, y a ninguno se le ocurre que podrían avanzar aún más si colaboraran entre sí, intercambiando la información entre condado y condado. O peor aún: se les ocurre, pero como cada uno quiere capturar al Zodíaco para sí, escamotean la información, no ocultándola de manera fraudulenta, sino con el manido recurso de "es que nadie preguntó"... (¿Cómo iban a preguntar, si no sabían qué debían preguntar?). Uno puede buenamente preguntarse, con escalofríos... ¿En cuántos casos no habrá ocurrido algo similar? No olvidemos que la peli está basada en hechos reales, y si pudo ocurrir ahí, ¿por qué no en otras partes...?

-- Las actuaciones son simplemente impecables. Jake Gyllenhaal, quien se las ha arreglado para hacer papeles en filmes interesantes (bueno, también en "Brockeback Mountain" y "El día después de mañana") siempre ha tenido algo que decir en materias actorales, y aquí no se desmiente, dándole vida al caricaturista que... ejem... en realidad no tiene una vida propia, digámoslo. Mark Ruffalo compone a un detective Toschi que es puras malas pulgas y olfato de sabueso. Incluso hasta Robert Downey Jr., que demostró su talla de actor interpretando nada menos que al prota de "Chaplin" en el biopic de comienzos de los '90s y después se fue por la pendiente del alcohol y las drogas, saca un estupendo rol, mostrando que... seamos crudos, que aún sirve para algo, el pobre. Y Chlöe Sevigny, objeto de los perturbadores deseos de Hilary Swank en "Los chicos no lloran", se roba la película con sus pequeñas apariciones.

-- Esta película debería ser revisitada como material histórico por la posteridad, porque representa muy bien lo que es el espíritu de los tiempos en las postrimerías de la tenebrosa Era Bush. Más que un personaje, el Zodíaco en esta película es una amenaza invisible, que podría atacar en cualquier minuto y a cualquier persona... exactamente igual que la paranoia de Bush y sus halcones frente al terrorismo, paranoia que tan barato se la compraron los yankis cuando descubrieron con el 9-11 que no eran tan invulnerables como ellos suponían. Quizás un poquito antes, hubiera sintonizado aún mejor con el interés del público yanki (y hubiera recaudado más en taquilla). Al final, aunque no pueden agarrar al malo maloso, queda una sensación de que el mal no es invulnerable, que los destructores pueden ser a su vez, sino destruidos, por lo menos contenidos, y esto se refuerza aún más por no ser una horterada al estilo Stallone, sino una peli basada en hechos reales. Es curioso que una película con un final tan ambiguo, sea capaz de depositar semejante nota de esperanza...

IDEAL PARA: Amantes del buen cine, degustadores de suspenso de categoría, retronostálgicos, historiadores... Comedores regulares de pop corn y profitadores de "El juego del miedo", mejor abstenerse.

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