Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 12 de junio de 2016
"Alicia a través del espejo" (2016).
-- "Alice Through the Looking Glass". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2016.
-- Dirección: James Bobin.
-- Actuación: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Sacha Baron Cohen, Rhys Ifans, Matt Lucas, Lindsay Duncan, Richard Armitage y Hattie Morahan, y las voces de Alan Rickman, Stephen Fry, Michael Sheen, Timothy Spall, Kyle Hebert, Barbara Windsor, Paul Whitehouse y Matt Vogel.
-- Guión: Linda Woolverton, basada en los personajes creados por Lewis Carroll.
-- Banda sonora: Danny Elfman.
-- "Alicia a través del espejo" en IMDb.
-- "Alicia a través del espejo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Alicia está viajando desde ¡¡¡CHINA!!!, porque la peli anterior nos había dejao con que se iba a China, ¿recuerdan? ¿Recuerdan? ¿No, no recuerdan? Bueno, no los culpo. En fin, la peli podría haber sido ALICIA EN CHINA o una especie de PAÍS DE LAS MARAVILLAS EN VERSIÓN CHINA (en particular ahora que está tan de moda eso de CORTEJAR A LOS CHINOS EN LA TAQUILLA), pero no, vuelta a atascarnos con los personajes cansinos de la entrega anterior, parece ser, ¿no? (Bueno, a mí quién me mandó a ir a meterme al cine para ver ESTO, después de cómo salió ESO OTRO, hace seis años ya. Si lo que estaba viendo al final resultaba un remake disfrazao 'e secuela y sale igual de bodrio, me lo tenía merecío por cretino. Ni que me pagaran por supliciarme así. En fin, en qué estaba... Ah, sí). Resulta que a Alicia y su nave la están persiguiendo PIRATAS porque por qué no, porque Lewis Carroll era un abuelete molestaniñitas que de narrativa no sabía ná' el tarao. Y Alicia que es... un momento... esa es Mia Wasikowska, ¿no? La que se veía así como angelical-desabría en la primera, ¿no? Porque, oye, mira lo bien que le queda el uniforme de marina del siglo XIX... Mira-mira-mira... Hay que ver cómo la vid... ¡YA BASTA! Mi General Gato... ¡Contrólese! Ud. tiene un deber y una misión, que es comentar pelis sin importar cuán sexy le quede el uniforme a la prota. A ver, vamos a con esto. En qué estaba. Ah, sí. Seré breve. INTRO-ACTION-SEQUENCE con piratas y tal, ni que fuera una Bond movie. Dezpué Alicia llega con bien (joer, no creo que sea spoiler, ¿verdá?), y saluda a su madre, y debe ir a reportarse con unos tipos que trabajan con el que fue su prometío y que en la primera entrega dejó plantao para irse a China... recuerdan que en la primera entrega la Alicia dejaba plantao a su matrimonio-de-conveniencia y se iba a China, ¿verdá? No, no recuerdan... En fin... El caso es que va, y lo hace por supuesto la misma noche en que el tipo hace fiesta y por lo tanto LA TONTA LE PROPORCIONA LA OCASIÓN JUSTA AL EX PARA HUMILLARLA EN PÚBLICO, porque ya sabemos, señorito aristócrata, a mí no me dejan plantao, ¡no-no-no! Ah, y el tipejo se casó con una tipeja tan plomo como él porque ALMAS GEMELAS. Y el caso es que el otro ha maquinao hacer tales-cuales transacciones económicas, medio enredás las cosas (con ayuda de la pesá de la ma're 'e Alicia, que no sé pa' qué uno tiene ma'res en este mundo), y no sé cómo organiza las cosas las muy jodías (porque me parece que muy legal no es la cosa, pero el guión en la parte de explicar el asunto parece que está escrito así: "El actor explica diciendo mumbu-mumbu-mumbu-mumbu bien rápido y bajito para que parezca está explicando lo inexplicable"), así es que Alicia, o entrega el barco de su padre y trabaja como fulana pedorra en la oficina del pesao, o se queda con el barco pero la mamita tonta pierde la casa. (Por cierto, la mamita, jodía la tonta, va y dice algo así como: "lo hice por tu bien, para que sientes cabeza y te humilles como buena señorita victoriana en vez de SER FELIZ en un barco navegando hacia tierras de mulatos musculosos sexis o misteriosos orientales sexis o latin lovers sexis o qué se yo", y a esas alturas yo también me acrimino con la vejamerda). Y el caso es que entonces justo-justo, así como ni coincidencia figuraté, aparece una mariposa que es la oruga de la peli anterior y OMAIGÓ ALAN RICKMAN SU ÚLTIMO ROL EN EL CINE SNIF-SNIF BUAAAAAÁ... En fin... snif-snif... en qué estaba... Ah, sí, justo aparece la... snif-snif... mariposa y guía a Alicia para que vuelva al dichoso país mágico blablablá (que es Alan Rickman sólo para quienes la vimos VOS, el resto se jode por ENGLISHNALFABETOS). Y Alicia lo hace y se encuentra con que al otro lao la necesitan para algo urgente. ¿Para salvar al MUNDO de la DESTRUCCIÓN y cumplir la PROFECÍA como en la peli anterior? ¿Qué? ¡Oh, no-no-no! Es para salvar al puto Sombrerero Loco, que por mí ya lo iban dejando morir, o mejor aún, eutanasiarlo con una bala 'nel cráneo pa' que no sufra la pobre beztia. Pero en fin, la peli ahora va de SALVAR AL PUTO SOMBRERERO LOCO, me quiero cagar en algo, ¿mi caja de arena, en dónde me la dejaron? OK, mis amigos, voy y vuelvo, pero antes de eso, les digo que para salvarlo, Alicia tiene que volver en el tiempo (¡sí, ES UNA PELI DE VIAJES EN EL TIEMPO! ¡¡¡MI INTERÉS EN LA PELI AUMENTÓ UN CHURRETECIENTOS POR CIENTO!!!) y es la única porque es la única que no ha estao en el pasado (porque como en la franquicia ochentera ésa "si te encuentras con tu yo pasao, FIN DEL UNIVERSO" y tal), y para eso tiene que ROBARLE LA MÁQUINA AL PADRE TIEMPO. Mira, al final la cosa parece que igual pintaba bien, ¿no? Y ahora sí, ¿mi caja de arena, por favor...? Gracias.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Y... er... listo, ya terminé de tapar mis monticulitos con mis patitas, y ahora, sin lavármelas, como es la costumbre de gato, voy a sentarme en el teclao y seguir con esto. Aunque por otra parte voy a dejar el teclao asqueroso, así es que... mejor me las voy a lavar... (slurp-slurp) ...con mi saliva... (slurp-slurp) ...porque soy gato aseao... (slurp-slurp) ...y qué es un poquito de arena y feces entre amigos, ¿verdá? (slurp-slurp). Si dezpué de too, son hueos de mis propios gusanos intestinales (slurp-slurp). Y... listo, ahora sí. Con mis patitas limpias sobre el teclao, como corresponde. ¿En qué estaba? Ah, sí. La máquina del tiempo. Volvamos al jurásico del cine, a los tiempos primigenios en que el 3D estaba recién saliendo del légamo primordial (corren viejísimas leyendas lovecraftianas de que hubo una plaga 3D en los 50s y otra en los 80s, pero son eso, viejísimas leyendas lovecraftianas). El caso es que en ese tiempo en que el cine era joven, había una peli llamá "Avatar" que la rompió con eso del tridí, y toos dijeron "mí tambén quedo". Y se embarcaron. La Disney lo hizo con "Alicia en el País de las Maravillas", y para sorpresa de toos... recaudó MÁS DE MIL MILLONES DE DÓLARES. Esa época era tan primitiva, pero tan primitiva, que te hacías MIL MILLONES y te quedabas tan ancho porque joer, MIL MILLONES, mientras que ahora en la actualidad, tienes que rodar una mugre purulenta como "Breakme vs. Serdoman" para quedarte a tiro de piedra. El caso es que la cosa cantaba secuela, pero por alguna razón, se tardó... se tardó... se tardó... Por allá por 2013 estaban recién haciéndose los arreglos para 2016 (o sea, para este año, leñe. Que hay que explicároos too). Quizás porque ya venía "Maléfica" y "La Cenicienta" en camino, y había que apurar un poco el tranco por aquello de MODA DE PELIS DE CARNIHUESO (bueno, más hueso que carne tratándose de la Mia Washonoska) BASÁS EN PELIS INFANTILES DISNEY. (Sí, joer. Piénsenlo. Las "pelis Disney-remakes con actores carnihueso" partieron con "Alicia en el País de las Maravillas", pero ahora en 2016 tenemos el estreno de LA PRIMERA SECUELA DE PELI CARNIWESO BASÁ EN PELIS INFANTILES DISNEY. Joer, éstas ya casi son un subgénero del cine. O infragénero, como lo quieran poner). En fin, en qué estaba. Ah, sí. En la dirección la Disney hizo un Batman, e igualito que Tim Burton "ascendió" de director a productor para "Batman forever" (o sea, lo pusieron en un puesto supuestamente de autoridá pero en donde en realidad no hinchara las pelotas), y ahora lo ascendieron a productor para esta franquicia. Y para director contrataron a un paniaguao llamao James Bobin, que ya había apuntao maneras con "Los Muppets" antes de estrellarse con "Muppets 2: Los más buscados", porque si quieres un éxito de taquilla para una segunda parte, vas y contratas a un tipo que en la última segunda parte apuntá en su currículum, hundió la franquicia respectiva (y considerando que "Alicia a través del espejo", según noticias que llegan, se está pegando castañazo pa're, parece que nadie va a volver a contratar al pobre Bobito... perdón, Bobin, para ninguna otra segunda parte. O para ninguna otra dirección, ya puestos. Lo que podemos llamar "hacer un Raja Gosnell", en homenaje al hombre que hizo la dupleta de cargarse a Scooby Doo con "Scooby Doo: Monstruos sueltos" y a los Pitufos con "Los Pitufos 2". Ya pueden estar yendo al bar Hindenburg Titanic a tomarse unas copas y lagrimear un poco sobre las injusticias de la vida). Y a rodar que son dos días. Estrenaron en 2016, y los resultados fueron... cataclísmicos. La peli ha recaudao musho, pero lo que es MUSHO menos que "Alicia en el País de las Maravillas", y si bien no pinta para fracaso económico todavía, aún así no es que parezca que vaya a dejar demasiaos benefizos. Bueno, no creo que al ratón le preocupe. Total, con "Zootopía", "Capitán América: Civil War" y "El Libro de la Selva" ya tienen el año hecho, así es que podrían encadenar fracasos económicos de aquí a dezembre, y cero riesgo de que la compre alguna multinazonal japonesa. Pero claro, otra coza muy destinta es que vayamos a tener una tercera entrega en esta franquicia muerta como "Gremlins 2", en la segunda entrega y por ahora final. Bueno, final hasta el siguiente reboot, que ya sabemos cómo se las gastan en Jólivu por estos días.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La verdá, me cuesta entender el fracaso de esta peli. No es que sea una joya ni una obra maestra ni mucho menos, pero mejora HARTO lo presentao en la primera. Sea buena, mediocre o mala, por lo menos no aburre, y eso es más de lo que se puede decir de la más bien clorofórmica "Alicia en el País de las Maravillas". ¿Entonces, qué pasó? ¿La gente quedó aleccioná con la primera y dijo "de ésta paso, dos veces va a ser que no", en particular dezpué de que ya se la metieron doblá por segunda vez con "Fartman vs. Puppyman"? ¿La gente quedó traumatizá con la pobrecita Amber Heard que la cachuchea o que dice que la cachuchea el Yoni Dep y dijo "ah, no, BOICOT"? ¿Ya se gastaron el presupuesto del año destinao a blockbusters, y ya no van a volver a ver blockbusters hasta enero del próximo año? ¿Promoción de mierda? ¿Mala conjunción astral? Qué se yo. Pero... Para entender claramente lo que voy a escribir, me van a permitir una pequeña explicazón. Todos vieron el trailer de la peli, ¿no? Y el dichoso trailer, lo que sugiere es un argumento de tipo "ahora Alicia va contra un megachupiquetecagas villano genérico llamao el Tiempo, y la cosa va a ir de saltos temporales a lo bestia con megachupiquetecagas batalla final" y tal. O sea, más o menos lo mismo de la primera, pero DARKIER AND EDGIER porque NOLANIZACIÓN. Y... no. La peli es en realidad otra cosa. Bueh, no DEMASIADO otra cosa, ya me entienden, pero sí que partiendo de los personajes de la entrega anterior, tiene un planteamiento ligeramente diferente, y mejor. De partida no es más oscura que la anterior, lo que se agradece. Y en segundo lugar... y no sé si cuente como spoiler, pero lo voy a lanzar de toas maneras... LA PELI NO TIENE VILLANO. Seriously. Tanto que han vendío que Sasha Baron Cohen como el Tiempo es el VILLANO MEGACHUPIQUETECAGAS y tal, y... no. Es el antagonista, sí, y el enfrentamiento entre Alicia y el Tiempo mueve la peli, pero al final, todo gira en torno a que ALICIA DEBE APRENDER A VIVIR CON LAS CONSECUENCIAS DE SUS DECISIONES, lo que pone al Tiempo en un rol a mitad de camino entre antagonista y mentor, más que de villano propiamente tal. En efecto, la peli se abre con una Alicia decidida a too... pero las cosas que ha hecho en la primera entrega tienen conzecuenzas ahora en la segunda, y... ¿injusto? Sí, por zuporto que sí. Pero la vida es injusta. A partir de ahí, hay dos ideas patentes a lo largo de la peli, que por zuporto el trailer no intenta vender. Una de ellas, es que no se puede luchar contra el Tiempo porque al final, hagas lo que hagas, el Tiempo va a ganar (y no. El Tiempo en esta peli no es un villano, lo repito, y por tanto, no es un final triste ni mucho menos). Y la segunda... es que la mejor manera de contrarrestar la marcha del tiempo, los errores, las pérdidas, etc., es vivir la vida con la conciencia limpia, apoyarte en tus amigos, y tener el corazó y la generosidá suficiente como para pedir perdón y a la vez perdonar. Resulta que toda la cadena de eventos que han resultao en los eventos de la peli, tienen su origen en (medio spoiler aquí) un cagazo que se mandó... la Reina Blanca. Sí, la buena buenita ésa (Anne Hathaway gozando a lo bestia una vez más su papel), ELLA fue la que se mandó un cagazo mayúsculo, y por su error (y su incapacidá para reconocerlo), hubo mucho dolor y sufrimiento, INCLUYENDO LA GUERRA QUE VIMOS EN LA PRIMERA PELI. Alicia, a su vez, tampoco es exactamente la buenita. Ella viaja en el Tiempo para ayudar a un amigo (sí, al Sombrerero Loco, nosotros tampoco lo queremos, que el Yoni Dep a estas alturas ya es algo cansino), pero por un propósito que bien mirao es absolutamente egoísta, resulta que la jodía pone en peligro toa la continuidá espazotemporal blablablá. ¡Si, igualito que "Volver al futuro II"! (Aunque la estética del viaje en el tiempo es más reminiscente de "La máquina del tiempo", el remake 2002 y no el original 60s). O sea, la misma razón por la que es imposible que un alma buena y generosa simpatice con el Capitán América en "Capitán América: Civil War", que un amigo está en peligro y porque un amigo está en peligro me cago en too y en toos y el mundo a tomar por culo si es preciso que ES MI AMIGUI Y EL RESTO QUE SE JODA. Y de hecho (y, lo pongo por escrito y firmao), en esto, esta peli es MEJOR que la mencioná "Capitán América: Civil War" porque al final sí, a Alicia le llega su raspacasho por ser tan egoísta, y al final, aunque las cosas salen para bien (joer, no creo que sea un spoiler, ¿no? ¿O alguien creía que al final too se va al demonio?), la chica termina aprendiendo que estuvo a punto de mandarse peazo cagazo con LA TOTALIDÁ DEL UNIVERSO. O sea, esta peli tiene la dignidá de meterse en un argumento con implicancias morales bastante severas... Y REALMENTE HACERSE CARGO DE ESAS IMPLICANCIAS MORALES, lo que en un Jólivu con pelis cada vez más "mira masho, molo", es una rareza. Tenemos así una peli que moralmente es musho más adulta que la churreteada infantiloide de "Alicia en el País de las Maravillas", en particular por su insistencia suprema en la necesidad del perdón y la reconciliación para transformarnos en seres completos, y ya por eso, cuenta como... quizás exagero si digo que es uno de los mejores blockbusters del año, pero sí que es por lo menos uno de los más dignos.
-- Por ser una peli de viajes en el tiempo, ésta tiene la santa virtú de revisitar varios puntos de la primera parte. Tranquilos, esto no es "Volver al futuro II" cuya segunda mitad en realidad es un remake hiperhormonado de "Volver al futuro". Los personajes no viajan a la época de la primera peli, pero sí que lo hacen a eventos aludidos o que al menos pueden inferirse de la primera peli. De esta manera, cumple muy bien con ahondar en los personajes. Mientras que con "Alicia en el País de las Maravillas" teníamos una peli que era una secuela-pero-no-secuela de la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951, aquí en cambio tenemos que este universo narrativo se separa por completo de su fuente. Porque la peli no tiene ná de la historia original de Lewis Carroll, salvo el título, y... mejor así. Mejor, porque ahora ambas pelis integran SU PROPIA CONTINUIDÁ, y mejor tener una continuidá que se pueda juzgar por sí misma, que ser la mediocre adaptación de una continuidá en principio ajena. Claro, no van a faltar los cenizos que digan que Carroll se está revolcando en su tumba y tal (lo que pue'e ser. La Alicia de esta peli está interpretá por una actriz que ya anda en el cuarto de siglo, y lo que al vejete Carroll le ponían eran las prepúberes. Pero en cuanto a la continuidá...). Por eso, es mejor ver estas dos pelis como un universo narrativo aparte, y con esta adición, dicho universo narrativo gana mucho. A través de esta peli vemos una panorámica musho mayor de la historia tras este universo de esta nueva Alicia, y por lo mismo, adquiere una consistencia de la que la peli burtoniana carecía casi por completo. Ayuda mucho también que, si bien seguimos trabajando sobre las líneas visuales trazás por Burton, algunos de sus excesos quedaron atrás (ya no vemos el enésimo homenaje visual burtoniano al Expresionismo alemán tipo "El gabinete del Doctor Caligari", por ejemplo, lo que sí estaba presente en "Alicia en el País de las Maravillas", y que se hayan perdío esos tics, no saben cuánto lo agradecemos), y por otra parte, la inclusión del Tiempo como personaje le permite incorporar una muy bienvenida estética Steampunk/Clockpunk que le da musha mayor originalidá al producto final (y no. La peli no inventa ná. Pero es aplicarlo a Alicia lo que cuenta como un rasgo de originalidá, y lo disho, se agradece). Y todo eso conduce a un final que sirve de cierre de manera muy digna a este binomio de pelis, uno que es... no, no voy a decir emotivo, quizás eso sería demasiado, pero sí más significativo y entrañable que el más convencional tipo "el bien vence al mal" de la primera entrega. De hecho, con este final, una tercera entrega en la franquicia pinta como una muuu mala idea, y uno de los aspectos positivos de que la peli se hunda en taquilla (y no crean que no escribo esto con tristeza, por lo que implica acerca del negocio jolivudense), sería que justo no tendríamos una tercera peli que deshiciera el bonico final de esta peli. (Seriously. Cuando volví a la casa, fui corriendo a abrazar a mi amito el dador de Whiskas. El pobre tenía más cara de sorpresa que político al que SÍ lo castigan por corrupción. Me preguntó que quién era yo y qué había hecho con el General Gato. No hallaba como zafarse. Por unas horas fui el gato más querendón y regalón con mi amito que el mundo haya conocío, para desesperación del pobre, que se la va a pasar buena parte de lo que resta de año tratando de sacarle los pelos de gato a su chaleco favorito, y a su colcha favorita, y a su novia favorita. Luego volví a ser el de siempre, por zuporto. Gato, pero digno, ¿eh?).
-- ¿La realización? Está bien. Sin superlativos ni genialidades, pero bien. James Bobin no es lo que llamaríamos un director "con personalidá", un "cineasta", etc. Es simplemente un artesano eficiente en llevar una peli del punto A al punto B, algo que ya habíamos visto en "Los Muppets". Curiosamente, eso redunda en una mejor peli, porque en vez de los tics visuales cansinos de Tim Burton (que el hombre era genial en sus inicios, con cosas como "Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood", vale, pero ez que ya 20-30 años de eso, el Burton ya anda CASI EN LOS SESENTA, saquen cuentas si no me creen, y ese jamelgo ya no está pa'l hipódromo, vamos), en vez de los tics visuales de Tim Burton, decía, tenemos una realización mucho más limpia y al grano, y eso a la vez redunda en una peli menos artística, pero más directa. Las actuaciones están un tanto desnivelás: Helena Bonham Carter se limita a más o menos repetir su rol de "Alicia en el País de las Maravillas" (que se robaba la peli, pero aquí no mejora lo ya visto), al Yoni Dep lo sacan poquito y no saben CUÁNTO lo agradecemos (otro que antes era chévere, pero que hoy en día da pena el pobre), Anne Hathaway lo ya dicho una vez más se la pasa bomba sobreactuando a lo bestia y gozándolo a lo largo 'e too el camino, y... la gran sorpresa es que... Mia Washurrona... ¡actúa! Bueno, actuar lo que se dice actuar, así como pa' Oscar la cosa, va a ser que no. Pero parece que los seis años pasaos 'e la entrega anterior le han hecho bien, porque su Alicia ahora es mucho más sólida y consistente, e incluso llega a conseguir que ME INTERESE SABER CÓMO SE VA A RESOLVER EL CONFLICTO EN EL QUE ELLA ESTÁ METÍA (y eso que, como decíamos, muuu en el fondo, heroína lo que se dize heroína ella en esta peli no es). El guión de Linda Woolverton es, no voy a decir ziento por ziento inspirao (la idea y los conceptos de base son buenos, y ya los explicamos más arriba, pero hay una diferenza entre eso y la ejecución claro), pero en general el mentao guión sí resulta funcional, y tratándose de un blockbuster, con eso basta (la Woolverton tiene el buen criterio de no ceñirse ciento por ciento al guión de la peli original, hasta el punto de contradecirlo en algunos aspectos menores, pero ejke joer, la primera peli no era ninguna maravilla 'el otro mundo, así es que eso es a lo sumo un pecao venial de dos parenuestros y tres avemarías y ego te absolvo). Danny Elfman por su parte, flojito como de costumbre (seriously, ¿se han tomao la molestia de escuchar sus soundtracks enteros? Los temas que compone, bestiales, nadie dice que no, y su tema para el "Batman" de 1989 definió al personaje en lo musical por década y media e incluso se sienten rastros de él en el trabajo de Hans Zimmer y James Newton Howard para "Batman inicia", pero... ¿se han tomao la molestia de sentarse a escuchar un SAUNTRAK ENTERO de este señó? ¿No? Bien por ustedes, chicos, no saben del plomo que se libran), como de coztumbre, decíamos, pero se apoya en el tremendo temazo que le compuso a "Alice" en la peli anterior, una vez más, y acompaña la mar de bien. ¿Suma too esto una buena peli? Quizás sí, quizás no. Pero el cuento es que si la ven con ojos más o menos abiertos, sin ideas preconcebidas, y sobre todo sin el espectacular ruido alrededor de too el mundo que está casi sugestionao a esperar que de esto salga una mierda pinchá en un palo, puez al final va a ser que esta peli está la mar de entretenía, y es musho mejor de lo que predican por ahí los desgraciaos que siempre están afilando cuchillos para ver a qué peli toca llevar a la hoguera, o que repiten como loritos que una peli es mala pke toos dicen que es mala y tienen miedo a no quedar bien con el resto si se atreven a defenderla. Y que esté entretenía, es MUCHO MÁS de lo que podíamos decir de la genérica y más bien aburridona "Alicia en el País de las Maravillas" original (que a su vez era una secuela-pero-no-secuela de la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951, o una secuela-pero-no-secuela de la novela de Lewis Carroll, por lo que es una segunda parte que a su vez sería una tercera parte pero con una primera parte que sería o la peli de 1951 o la novela o... joer, mejor no sigan sacando pelis en esta franquicia, o esto va a estar más enredao que la continuidá de "La momia" y "El Rey Escorpión"...).
IDEAL PARA: Ver la peli sobre Alicia que EN REALIDAD DEBERÍA HABER SIDO LA JODÍA PRIMERA PELI SOBRE ALICIA EN 2010.
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domingo, 26 de abril de 2015
"La Cenicienta" (2015).
-- "Cinderella". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Kenneth Branagh.
-- Actuación: Cate Blanchett, Lily James, Richard Madden, Helena Bonham Carter, Nonso Anozie, Stellan Skarsgård, Sophie McShera, Holliday Grainger, Derek Jacobi, Ben Chaplin, Hayley Atwell, Rob Brydon, Jana Perez, Alex Macqueen, Tom Edden.
-- Guión: Chris Weitz.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.
-- "Cenicienta" en IMDb.
-- "Cenicienta" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Después de aguantar la tortura china de un corto frozenxplotation, comienza la peli. Una ambientada en ese espacio genérico de contohada llamado Europa ¿medieval/renacentista/barroca/victoriana/mitteleurope? Bueno, ya sabemos. Que Perrault escribía lo suyo imitando lo que veía, y después, cuando el tiempo pasó, todo ese mundo quedó como hadas y duendes, hiperexótico, listo para depredadores como Tolkien para saquearlo. En fin. El caso es que en ese ecosistema florece una parejita formada por Ben Chaplin (¡leñe! No puede ser... ¡estaba vivo!) y Hayley Atwell (que Bastet la mantenga en su Santa Gloria, y qué alegría ser yo un mamífero), y que son una pareja tan perfecta que tienen una hija shúper en todo y tal. El caso es que, ya saben como va esto... la mami contrae esa misteriosa enfermedad victoriana que consiste en debilitarse y morir, y listo, ya nos cargamos un progenitor. Luego el papi, a pesar de estar enamorao hasta las repatas de su antigua domadora, decide casarse de nuevo igual porque... bueno... porque... por alguna razón. A saber. La nueva señora es Cate Blanchett, y considerando los roles que ha hecho la señora, es casi como para pegarse un tiro. ¡Joer, que te acabas de cazar con Elizabeth Spalko Galadriel Blue Jasmine! ¡Ten miedo, imbécil, ten mucho miedo! El caso es que sucede lo inevitable: que la jodía le hace la vida un infierno al masho, ella y sus dos hijas. Tanto así, que el tipo se larga y en un viaje, para las chalas (momento en el cual, dentro del cine, se escucha el llanto de uno o dos niños aterrorizados porque eso pueda sucederle a SUS propios padres. No kidding). Con su otro progenitor fertilizando narcisos (o alimentando tiburones, a saber), la chiquilla hijipapi se queda sola a merced de su madrastra y sus hermanastras (vamos, ustedes lo sabían, ¿no?). Y entonces la chica, quien entiende a cabalidad que el triunfo del BIEN y la JUSTICIA implican el exterminio completo y sistemático de todo rastro de maldad en el mundo, coge su Kalashnikov AKA-47 subfusil de asalto y, a la primera que la madrastra y las hermanastras miran feo, dice GO AHEAD, MAKE MY DAY, les mete bala entre ceja y ceja, y las despide con un cordial: BIENVENIDAS A MI CASA, POBLACIÓN: 3 MENOS. Y hereda todo, se busca un chico guapo con el cual follar, y vive feliz para siemp... no, mentira, estoy bromeando. Lo que pasa, una vez que la chica se queda sola, es que decide ENTENDERSE con su familia postiza, y SER BUENA con ellos. El gran momento OH-CRAP de la peli, por supuesto. Pero bueno, qué puede esperarse de una petarda imbécil que tiene de amigas a los ratones, a diferencia de la madrastra, que sabemos que es la buena porque ella tiene un gato (aunque después, en un clásico ejercicio de castración ideológica hollywoodense, al gato no lo dejan cumplir su destino natural de merendarse a esas ratamerdas que andan por ahí. Disney, tú antes eras chévere). El caso es que la madrastra, pobrecita ella, hace lo único en estas circunstancias: SURVIVAL OF THE FITTEST, la raza australiana debe dominar la Tierra, y vamos esclavizando a la infrahumana que cree en LA BONDAD y en LA MAGIA. Incluso, la chica termina durmiendo al lado de una chimenea y se tizna la cara, así es que la llaman Cenicienta, listo, hemos dejado caer el título de la peli, podemos terminarla, ¿no? Quiero decir, las fuerzas del bien han vencido (el gato, claro) y la hereje amigarratones ha sido castigada por su heterodoxia. Ah, que no. Que es una Disney. A ver, entonces viene que ella conoce al Príncipe, luego va a la fiesta, le hace ojitos la muy calentabragas, se deja la zapatilla cristal detrás (¿que la tiró de casualidad? A quién engañas, querida, trepamerda), y se queda con el Príncipe. Porque es MAGIA. Porque es PELI. Que si fuera la vida real, ahí teníamos a la Cenicienta explotada hasta que muera. Como se lo merece. Por ser amiga de ratones. Rata.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hay ciertas historias que son atemporales. El mito de la Cenicienta, por ejemplo. La patipelá trepamerda que, con ayuda de terroristas antisistema que quieren demoler el orden social establecido (esa hada madrina de porquería que no entiende de distinción de clases y tal), va y seduce al Príncipe con el poder de MIS OVARIOS, y llega hasta la cúspide. El cuento tiene más gracia cuando hablamos de Teodora, la puta que a punta de afilarse a Justiniano se transformó en Emperatriz de Bizancio. La carrera telenovelesca de Talía en los 90s era puro déstos personajes. Cámbiese rostrotiznao por boletera de Lotería en la calle, y tenemos el argumento de María Remedios. O María Mercedes. O María Juana. O qué se yo. El caso es que Charles Perrault escribió su propia versión de la historia, que prendió y tal. Los Estudios Disney le vieron potencial, y lo adaptaron. Eran los 50s, venían saliendo de los horribles 40s (seriously, ¿"Música Maestro"?, ¿"Saludos amigos"?, ¿"Canción del Sur"?). De hecho, "Cenicienta" de 1950 se transformó en el hito que resucitó a los Estudios Disney y les abrió la puerta, después del fracaso relativo de "Alicia en el País de las Maravillas", para su gran década dorada ("Peter Pan", "La dama y el vagabundo", "La Bella Durmiente" y "La noche de las narices frías", aunque ésta ya de 1961). Salto de medio siglo hacia el futuro, y nos encontramos con que la Disney apuesta a un remake/secuela/bastardización de Alicia, y le dan luz verde a "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton. La jugada tiene tanto éxito (ayudado por el 3D, digámoslo ya, porque la peli era más bien mugrosilla), que al final resulta que deciden darle luz verde a varios otros proyectos de remake pero con actores carnehueso. Y Angelina Jolie, que como actriz es estupenda, pero que es más hueso que carne por estos días, la pobrecita. Y esta moda llega justo ahora, en una época en donde los actores carnehueso actúan más que nunca frente a pantallas verdes, si no son ellos mismos pantallas verdes, claro (Andy Serkis, a tí te miramos). En 2014 comenzó el plan maligno disneyiano de dominación cinéfila mundial con "Maléfica". Ahora tenemos la siguiente entrega, que es la actual "La Cenicienta". Y ya están anunciadas "La Bella y la Bestia" con Emma Watson, "Mulan", "Dumbo" y "Pinocho". Por desgracia, no tenemos planes para una adaptación del Tío Remus. Joer, qué KKK sería tener un remake de "Canción del Sur" con Morgan Freeman... Ah, verdá. Que "Canción del Sur" ya no es parte del canon Disney. La industria de barrer bajo la alfombra, operando desde 1946.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Frente a una "Maléfica" que tomó la muy discutible opción de darle un aire moderniqui al guión, convirtiendo a la villana en una zorra empoderada feminazi en un mundo de HOMBRES KAKA, "La Cenicienta" optó por el camino exactamente contrario, el del respeto irrestricto a la tradición del cuento de hadas Disney de toda la vida. Es decir, lo opuesto de "Por siempre Cenicienta", esa mugre de Drew Barrymore que trató de presentar a una Cenicienta mashorra que... bueno, Drew Barrymore, ¿no? Aquí, en cambio, no tenemos ni un átomo o gota de ironía. Nada. Es lo que es. Y eso es justamente la mejor baza de la peli. Y la más divisiva, probablemente. Porque a quienes les de repelús el discurso carcamal de las pelis Disney, esta peli les va a caer como patánlaguata. Pero quienes quieran dejarse llevar por horita tres cuartos a un mundo de fantasía en donde todo es bonito y al final el bien triunfa sobre el mal, la peli es un dos pulgares arriba. Porque si hay una palabra para definir a esta peli, es BONITA. Es LINDA. Así, sin restricciones, y sin ninguna vergüenza. Así como sucedía con "Thor", el director Kenneth Branagh hace aquí también un trabajo alimenticio, de aportar su oficio y talento, cobrar el cheque, y salir para el lado discretamente. Vale por eso. En ese sentido, la peli no tiene ni un ápice de algo que podamos llamar originalidad. Pero por otra parte, Branagh es un tipo de formación shakesperiana, que sabe inyectar tanto fantasía como drama a la vena, y aquí lo consigue muy bien. Las escenas más dramáticas funcionan de maravillas, e incluso las escenas más romanticonas, habituales víctimas del pastelismo diabetes mellitus, también funcionan bastante bien, en eso de crear un aire de romanticismo irreal, que es a fin de cuentas a lo que veníamos al cine, ¿no? La dirección de actores es simplemente soberbia. Lily James como Cenicienta es todo un lujazo, muy lejana a esas chicas contratadas por carilindas que después no convencen a nadie en sus personajes (Liv Tyler en "Armagedón", por ejemplo). Frente a ella, Cate Blanchett se la pasa pipa interpretando a la madrastra, consiguiendo el milagro de que entendamos perfectamente sus motivaciones para la villanía... Y AÚN ASÍ LA ODIEMOS LA COSA PADRE LA MUY BITCH DESGRACIADA. Y cosa curiosa... ¡el Príncipe también funciona! Un tal Richard Madden, parece que actuó en la de Juego de Tronos o qué se yo (o actúa. No sé. No me importa. La tasa de masacre de personajes en esa serie rivaliza con Auschwitz). Todo eso sumado a un elenco de secundarios simplemente maravillosos, incluida una Helena Bonham Carter tremendamente borde como el Hada Madrina, que en la única secuencia de su aparición se roba la pantalla entera. Por su parte, Patrick Doyle, eterno colaborador de Kenneth Braga... er... Kenneth Branagh, eso es, y que compuso el interesante trabajo para "Thor" de 2011, aquí se manda un soundtrack tremendamente cumplidor, que evoca el aire de cuento de hadas, y que resulta vibrante en las secuencias más de acción. En definitiva, un estupendo cuento de hadas en pantalla, algo muy necesario en esta época desgraciada en donde si no es darkie tipo "The Dark Knight", pues no vale nada. En las pantallas debe coexistir todo tipo de cine, incluso estas fantasías escapistas, en particular cuando están hechas con un oficio más que notable, como es el caso aquí.
IDEAL PARA: Ver un cuento de hadas rodado como corresponde.
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2015,
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Stellan Skarsgård
domingo, 6 de octubre de 2013
"El cadáver de la novia" (2005).
-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").
¿POR QUÉ VERLA?
-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.
-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!
-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.
IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].
Busca otras películas relacionadas:
2005,
Albert Finney,
Christopher Lee,
Danny Elfman,
Emily Watson,
Helena Bonham Carter,
Johnny Depp,
Michael Gough,
Mike Johnson,
Paul Whitehouse,
Tim Burton,
Tracey Ullman
jueves, 29 de noviembre de 2012
"Sombras tenebrosas" (2012).
-- "Dark Shadows". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Jackie Earle Haley, Jonny Lee Miller, Bella Heathcote, Chloë Grace Moretz, Gulliver McGrath, Ray Shirley, Christopher Lee, Alice Cooper, Ivan Kaye, Susanna Cappellaro, Josephine Butler.
-- Guión: Seth Grahame-Smith, sobre una historia de éste y de John August, basados en los personajes de la serie de televisión de Dan Curtis.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Sombras tenebrosas" en IMDb.
-- "Sombras tenebrosas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El siglo XVIII, la época de los colonos yankis de ceño fruncido y chaquetitas. Una extensa narración en off nos describe como los Collins viajaron de Inglaterra a Maine para hacer prosperar la industria y mejorar las condiciones de vida de los nativos, en general todo eso que hace justificable que los europeos vengan para darnos la lata en América. Uno de los Collins, un tal Barnabas, resulta que salió un poco putero y se trajina a la sirvienta, como ha sucedido con todos los amos y criadas en los tiempos en que existía RESPETO por las jerarquías sociales, leñe. Pero la sirvienta, parece que es media comunacha porque quiere que su patrón... ¡responda por el acoso! ¡Que la despose! ¡La haga ascender en la escala social por medio del matrimonio! Que la enculá no es gratis, pueh, 'on patrón... Y Barnabas Collins dice que no, que las criadas están para follárselas pero las señoritas para ca(z)arse. La sirvienta, como buena proletaria, resulta que además es bruja, y brujería mediante consigue matar a la rival de amores y además convertir a Barnabas Collins en vampiro. Flashforward a... 1972. Con "Nights in White Satin", figúrense ustedes, cuando iban a pensar que los Moody Blues iban a terminar en una Burton movie. Una chica va a buscar su fortuna en la mansión de los Collins. Una vez llegada ahí, descubre a una excéntrica familia disfuncional. Después de como cuarto de hora dándonos la lata con eso, volvemos a lo bueno, a lo que nos hizo agendar ver la peli en algún minuto, a la historia del vampiro. Resulta que una retroexcavadora encuentra el féretro del vampiro, éste renace a la vida, y después de reponer fatigas con un poco de sangrita (sí, eso mesmo, es un vampi que hablamos), de inmediato se dirige a la mansión de los Collins. Allí descubre que la familia está en vías de arruinarse, que el negocio de la pesca está controlado por tiburones incluso más tiburones que su propia familia... y que la niñera recién llegada está muuuuuu wena (Bella Heathcote, tomando el relevo de Burton Girl de la sosilla Mia Wachinona). A poco andar, Barnabas Collins descubre que su antigua enemiga bruja sigue viva, y ambos se trenzarán en la consabida lucha de poderes y venganza y etcétera. O algo así. La verdad es que no me acuerdo mucho, porque el guión estaba más deshilachado que el manto en donde rasco las garras para echarme a dormir. Bueno, eso.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Ahhh, el pobre Tim Burton. El chico genio de "Beetlejuice" que después fue elevado a las glorias con "Batman", antes de ser defenestrado porque su Batman ya no es tan molón como el Batman más cool, que es el de Christopher Nolan en "The Dark Knight". Antes que eso, ya Tim Burton se había botado a regalón y nos había regalado pelis entretenidas-pero-insubstanciales como "Marcianos al ataque" o "La leyenda del Jinete Sin Cabeza", para luego ir de cabeza a pelis simplemente insubstanciales como "El planeta de los simios", "Charlie y la fábrica de chocolates" y "Sweeney Todd". Excepción hecha de "El cadáver de la novia", que estaba bien, y "El gran pez", que es una anomalía por lo buena. ¿Cómo podía salir del pozo en que se metió con "Sweeney Todd", que a ratos parece más una autoparodia que otra cosa? Simple: haciendo un pacto fáustico con Disney. A resultas de eso le dejaron producir su proyecto mimado mascota te quiero mucho miau, que fue "Frankenweenie". Lo único que tenía que hacer era labor de galeras con "Alicia en el País de las Maravillas". Tanto con Marvel y "Los Vengadores" como con Tim Burton, la idea de la Disney pareciera ser comprarse marcas establecidas y dejarles hacer lo que quieran con lo visual y con presupuesto, en tanto no toquen los cojones con el contenido, que no ataque los valores sagrados WASP de la familia, el Cristianismo, y particularmente y más importante que los otros, el capitalismo. Entre medio, Tim Burton reanudó su vieja relación con la Warner, que le había producido "Sweeney Todd" y un chorreón de pelis para atrás. Con algo más de libertad creativa que bajo el alero de la Disney, Tim Burton chorreó... esto. Para ver qué tal está, pueden ustedes revisarlo in extenso en la siguiente sección, pero si quieren un adelanto... estoy rezando porque a Burton no se le ocurra hacer la adaptación para el cine de Cine 9009.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Frente a las devastadoras críticas que recibió esta peli, que la puso a la altura del zurullo o similar, la verdad es que taaaaaan mala no estaba. Aunque podía haber sido muuuuuucho pero muuuuuucho pero muuuuuu-uuuuuu-uuuuuucho mejor. Digamos que está más o menos malita, sin ser el desastre que otros dicen que es. A estas alturas del partido, por mucho que se critique a Tim Burton por repetir una y otra vez a su equipo creativo, la verdad es que han desarrollado un buen fiatto, y eso se nota. Claro, eso tiene su reverso negativo en el hecho de que Tim Burton a ratos pareciera estar rodando con el piloto automático, pero en fin. El punto fuerte acá son las actuaciones. Johnny Depp es un Barnabas Collins emo que a ratos lo logra, en particular cuando tiene que mostrarse feroz, aunque el resto del tiempo cuesta creer eso de que dice de que admiraba al Barnabas Collins original, o se hubiera preocupado un poco más de afinarlo. Michelle Pfeiffer como la matriarca Collins, en su primera incursión dentro de una peli Burton desde que hiciera de Gatúbela en "Batman regresa", se merienda con patatas como de costumbre a todo el resto. Helena Bonham Carter hace más o menos su rol borde de siempre, Jackie Earle Harley está más que nada para prestar testimonio (el más desaprovechado de los mejores actores de la peli), Bella Heathcore como interés romántico más o menos da la nota aunque sin pasarse tampoco (no es que actúe bien, pero fresco aún el recuerdo de Mia Washonoska en "Alicia en el País de las Maravillas"...), y Chloë Grace Moretz podría haberlo hecho mejor si su personaje hubiera tenido algo más de, ya saben... substancia. Pero cuando la peli agarra enteros y se vuelve un carnaval de diversiones, es teniendo a Eva Green gozándose a despiporre su rol de villana ultrasobreactuada, ultrasexy y ultra-lo-que-se-te-ocurra. Sólo Eva Green iba a poder conseguir sobreactuar de manera tan descarada, en un rol con tan poca enjundia, y salirse con la suya. ¡Si hasta Danny Elfman, acostumbrado a autoplagiarse a destajo, está hasta competente en el soundtrack! Con todos esos mimbres, cualquiera diría que el trabajo está prácticamente hecho. Además, Tim Burton conocía bien la serie original y la respetaba y adoraba, él no iba a sentarse en ella ni cagarse ni nada, ¿verdad? ¿VERDAAAAAAD...? Bastet, cúidame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo. Porque aquí falló un detalle esencial, uno que es capaz de tumbar al ferrocarril mejor cargado, al Superman más poderoso, al Tim Burton más... neoexpresionista, eso es. Y ese detalle es... tener un guión consistente. Interesante. Porque la cosa parte bien con el prólogo en el siglo XVIII a velocidad de metralleta (bastante creepy, me imagino, para quienes eligieron la peli basándose en el alegrecillo e insubstancial trailer, en donde el personaje de la amada de Barnabas Collins ni siquiera aparece, salvo en un pestañeo en donde no sabes que es ella si no has visto la peli). Luego viene la presentación de la familia, que es una lata pero una lata necesaria porque si no hablamos de los personajes, de qué vamos a hablar. Luego nos dicen que la villana anda rondando allá afuera y que todo se va a transformar en una lucha empresarial estilo Dallas, pero con pescado en vez de petróleo (hablando de glamour...), y... y... ¿Y...? Y ese es el problema. Nos quedamos con el "y" en la boca. Porque lo que viene después es básicamente una hora en donde no pasa nada, en donde los hechos se hilvanan un poco porque sí, en donde las distintas tramas y conflictos principales y secundarios no terminan de encajar bien, todo eso para un final en donde todo queda amarrado y convenientemente amarrado porque, bueno, es el final, por eso. Aunque sea con cola. Con cola de colafría, claro, pero también con cola de feroz peazo cliffhanger, con una subtrama cuya resolución final muestra a las claras que no sirve a ningún propósito narrativo dentro de la peli, sino que es el as bajo la manga para que venga... ¡¡¡SECUELA!!! No ayuda tampoco que una parte del humor viene de juegos de palabras en inglés acerca de Barnabas Collins hablando el XVIII vs. la jerga '70s... ("are you stoned or something?" - "They tried to stone me. It didn't work"), que o sabes inglés directo, o te lo pierdes. Vale que es la adaptación de una teleserie, y meter el universo narrativo de como un millar de capítulos dentro de una hora de peli es como inyectarle a una pulga la sangre de un caballo. Vale que su estructura de varios conflictos en paralelo trate de ser reminiscente de la estructura clásica de la soap opera de varias tramas simultáneas, incluyendo tener un elenco coral y todo. Vale que muchos de los incidentes de la peli están directamente inspirados en sucesos de la serie de 1972, y por lo tanto sean guiños para los pocos vejestorios que hayan visto la serie original y todavía caminen la Tierra en nuestros días (leñe, si el propio Barnabas Collins original se murió de viejo en el mismo 2012... a los 87). Pero un guión no puede ampararse en el "era demasiado difícil y no lo logramos" como justificación. O háganlo bien o no lo hagan. En este caso, un guión tejido con los palillos de tejer de una araña borracha se encarga de que a mitad de función estemos ya bostezando y preguntándonos para cuándo va a acabar la lata. Cuando llega la confrontación final, la cosa ni siquiera despierta interés: todo lo que estamos viendo es demasiado convencional para sacarnos del asiento (bueno, salvo el momento en que se muere la villana... sí, se muere, leñe, me mandé un spoiler, qué con eso, como si no lo supieras de antemano. El momento en que se muere la villana, que decía, que presume de alguna originalidad y es hasta triste y too. Pobre Eva Green, cargársela en "Casino Royale" y aquí, está de punto fijo parece). Así es que, ¿qué hacer con este respetuoso pero fallido homenaje emo y aséptico a las pelis Hammer? ("Sombas tenebrosas" no era de la Hammer, por supuesto, pero algo de inspiración había, aunque fuera por la época). Depende de cuánta sea tu tolerancia. Si te gustan las buenas actuaciones dentro de lo suyo, aquí hay para escarbar (no mucho, pero algo). Pero si eres la clase de público normal que le gusta que le cuenten, no sé, ya sabes, una HISTORIA, buenoooooo... mejor saltársela. Y rogar porque a Tim Burton no le de por hacer un homenaje al "Nosferatu" de 1922 el mejor de los días.
IDEAL PARA: La nueva generación emo que empieza a descubrir que la saga de los vampiros que brillan no es el colmo del vampirismo en el cine, pero que aún no han tenido ocasión de llegar hasta los verdaderos clásicos.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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domingo, 30 de mayo de 2010
"Alicia en el País de las Maravillas" (2010).

-- "Alice in Wonderland". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Crispin Glover, Matt Lucas, Stephen Fry, Michael Sheen, Alan Rickman, Barbara Windsor, Paul Whitehouse, Timothy Spall, Marton Csokas, Tim Pigott-Smith, John Surman.
-- Guión: Linda Woolverton, basada en las obras de Lewis Carroll.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Alicia en el País de las Maravillas" en IMDb.
-- "Alicia en el País de las Maravillas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La Inglaterra Victoriana, la época en que los gentlemen británicos se reproducían por bipartición, y los limpiachimeneas cantaban chinchimenea-chinchimeó, si hemos de creer a The History of the World by Disney. En este tiempo, una sesuda reunión de hombres de negocios se ve interrumpida cuando uno de ellos... ¡va a atender a su chica que ha sufrido una pesadilla! (es en serio, como si eso en la Inglaterra Victoriana no fuera tarea de mujeres o de la servidumbre). Bueno, resulta que el tipo es un visionario (no un visionario científico o un visionario artístico, que esto es una peli Disney, así es que es un visionario... ¡hombre de negocios!), y como buen visionario, nadie le hace caso. No lo mandan a la hoguera porque no es la Italia del siglo XVII ni el entorno cotidiano del General Gato, pero se reemplaza con esa especie de muerte en vida que es la condescendencia. Pasan los años, papi va a parar al patio 'e los callaos, y la antigua niñita con pesadillas ahora ha crecido hasta ser una criatura muy apetecible para aquello de tenderla panza arriba y hacerla pensar en Inglaterra. El problema es que ella, hija de su padre, hace cosas tales como... ¡cuestionar la sociedad! ¡hacerse preguntas! ¡pensar en que todo se puede hacer de una manera diferente! De pronto, ella descubre de la peor manera que tiene un matrimonio arreglado del que ella ni se había enterado, con un desagradable lordcito inglés. Panorama ideal para terminar de sorberse el seso, así es que la tenemos ahí saltando detrás de un conejo blanco con trajecito. Y cayéndose por un agujero. Y al otro lado del agujero, después de algunas peripecias que la muy majareta piensa que son un sueño, descubre que es la Elegida para Matar a la Bestia y restaurar el Bien en el País de las Maravillas. Y por si se lo están preguntando a cuenta de Inglaterra y victorianismo y mundos paralelos, no me confundí de peli. Estoy reseñando el comienzo de la Alicia de Tim Burton del 2010, no una de las de Harry Potter.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hemos llegado hasta el equivalente cinematográfico de un magno crossover de historietas, en que tres superhéroes culturales confluyen para embarcarse en una cruzada artística. En un asiento del Salón de la Justicia Fílmica tenemos al sabio gurú, el Charles Xavier del grupo, que es Lewis Carroll, el tipo que en 1865, inspirándose en la revoltosa Alicia Lidell (no Kingsleigh, como en la peli), escribió una historia llamada "Alicia en el País de las Maravillas", que encontró su continuación en "Alicia a través del espejo". Las dos obras (más la primera que la segunda, justo es decirlo) son más que populares en el mundo angloparlante, aunque un tanto menos entre el hispanohablante debido a que en la traducción se pierden inevitablemente una serie de juegos de palabras y malabares verbales con los cuales Carroll (especialista en lógica matemática y lingüística y por tanto maestro en paradojas, por lo demás) trufó su peculiar obra. A pesar de esta popularidad, la obra siempre ha sido adaptada un tanto a desgana por el cine, debido a lo que podríamos llamar el factor subversivo. En la obra original nos encontramos con un mundo de locos, al que Alicia, en vez de ser buena chica victoriana y obedecer a sus mayores en todo, viene a dar vueltas patas arriba, poniendo de manifiesto el absurdo de las convenciones y manierismos sociales. Este mensaje es demasiado fuerte para muchas audiencias, a quienes les gusta que las olas estén bien quietecitas, y por lo tanto, una peli que adapte a Alicia de verdad no pasará de ser una rareza. No en balde, la única gran adaptación anterior que existía era la de "Alicia en el País de las Maravillas" de Walt Disney en 1951, en que los tonos subversivos de la obra original fueron limados debajo de una suave capa de almíbar para que nadie se sintiera demasiado ofendido. Lo que nos lleva al segundo gran paladín en esta cruzada: los Estudios Disney. Que después de una década particularmente sangrienta con ellos, como lo fueron los 2000s ("Vacas vaqueras", ¿recuerdan?), parecen ir otra vez rumbo a retomar su trono con cosas como "Bolt" y "La princesa y el sapo", porque eran demasiado grandes para quebrar, en particular debido a la filosofía monacalmente conservadora de los estudios. Y ya sabemos que el conservadurismo moral, como la mala hierba, nunca muere. Aunque para disfrazar esto le pongan el nombre más amable de "valores". Que los Estudios Disney estén adaptando "Alicia en el País de las Maravillas" no una sino dos veces, es casi tan surrealista como si Francisco Franco hubiera promovido una peli basada en una obra del rarito ése, el Federico García Lorca que le llaman, para que nos entendamos. Y bueno, los Estudios Disney serán conservadores, pero no TAN tontos. Hace rato que el mundo está en una marea diferente, y lo que se lleva es la rebelión juvenil, lo goth, lo dark, etcétera. ¿Cómo hacemos entonces una peli pechoña y puritana que tenga así como un aromilla a rebelión autoafirmativa adolescente? ¡Fácil! Llamamos a un director cuya marca sea sinónimo de peligro, pero que esté lo suficientemente domesticado y en horas bajas para hacer un pacto con el demonio y vender su alma a cambio de un plato de lentejas (o de lentejuelas, dado el caso). Pero, ¿quién será tan miserable, vendido, vil, rastrero, traidor, mentiroso, inescrupuloso, manipulador y egoísta como para ofrecerse maniatado así a las fauces de EL SISTEMA...? ¡Ah, claro! ¡Tim Burton! Total, si hizo "El planeta de los simios" por el vil dinero y se quedó tan ancho siguiendo como adolescente rebelde (el hombre ya pasó hace ratito la cincuentena, glup)... De esta manera, se fueron ensamblando los miembros de... ¡El Equipo A! (A de Alicia, claro). O "Dial A for Alice", el chiste que prefieran, hehehé.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Hay una constante sagrada en el cine hollywoodense, una clave que te permite agarrar el hilo que te llevará hasta el ovillo: ¿quién pone el money? Porque allí donde esté tu dinero, allí estará el corazón de la audiencia. Y la pasta no la pone Lewis Carroll (confortablemente muerto hace un santurrón de años) ni Tim Burton (demasiado rebelde para su propio bien), sino Disney. Así es que ésta será una peli Disney, sin ambages. Como lo dijimos, los Estudios Disney no se caracterizan por ser la punta de lanza del liberalismo moral, y por lo tanto, así como la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951 trataba de pulir los ángulos más filosos de la historia de Carroll tomando todos los elementos maravillosos que con su permanente saqueo han construido aquello que se ha llamado publicitariamente la "magia Disney", la "Alicia en el País de las Maravillas" del 2010 trata de ajustar esa misma esencia fantástica a un mensaje en definitiva ñoñoconservador. Disney ha sabido canalizar muy bien que la rebeldía juvenil es lo que la lleva, y ha creado productos de rebeldía perfectamente aséptica como Hannah Montana y Jonas Brothers, para explotar ese nicho de mercado y reconducir a esas ovejas descarriadas, porque al final del día los chicos serán rebeldes e individualistas, pero acaban aprendiendo una valiosa lección, y la rueda americana sigue girando. Esta Alicia es más o menos lo mismo: posee un gran empaque visual y un mensaje a primera vista muy progre (la chica se rebela contra las convenciones sociales... ¡es la Hannah del XIX!), para en definitiva esconder una peli familiar de las de toda la vida, con buenos muy buenos, malos muy malos, un mundo de fantasía de por medio, y una climática batalla final en donde la heroína asume que su Destino (¡!) es ser la Elegida (¡¡!!). O cómo cristianizar al socarrón Lewis Carroll y forrarse con mil millones de dólares a nivel mundial en el intento. Supongo que la mayor parte de las críticas acá cayeron por el lado de que todo el mundo se esperaba "la nueva de Tim Burton" (apoyado por la potente máquina publicitaria de Disney, claro está), y resulta que Tim Burton al final del día está para dirigir a su troupe de costumbre (Depp, Bonham Carter, Elfman) y crear el storyboard del asunto, calentar un poco la silla del director, y paremos de contar. O se esperaban una obra tan rica y profunda como la lectura original, cuando en realidad adaptar a Carroll de manera fiel al cine en una producción de alto presupuesto es imposible, porque esto excluye automáticamente el mensaje subversivo de fondo (ya pueden irse olvidando de los geniales diálogos sobre el Tiempo, aunque al menos se mantiene como un guiño la adivinanza sin solución). Desde ese punto de vista, tales críticas son bastante desatinadas. Mayor asidero tiene criticar a la peli por lo que realmente ofrece. Es decir, si es una peli de aventuras fantásticas que toma a la novela original como un pretexto para montar una de aventuras, ¿al menos lo hace bien? La respuesta es: a ratos. La cosa tarda en arrancar, pero bueno, en algún minuto lo hace, y entonces nos viene con una extensísima secuencia en el castillo de la villana, con una de las decisiones de guión más imbéciles ever (la Reina dice al ver un papiro que reconocería las greñas de Alicia en cualquier parte, y veinte minutos de peli después la tiene delante en carne y hueso y no sólo no la reconoce, sino que la invita a alojar y la hace su favorita, mira tú). La muy criticada secuencia final en donde todo se resuelve como una batalla de buenos contra villanos al uso, en realidad es lo que dentro de estas coordenadas viene a redimir un poco el contenido, y le da el aprobado y aceptable a la peli, entendida eso sí como una de aventuras pura y dura y no como la obra carrolliana original (de la que le dejaron la piel y le arrancaron todos los huesos) ni como la nueva genialidad burtoniana (que lo último genial que nos dio Burton a la fecha fue "El gran pez", y ya siete años nos separan de aquel entonces).
-- Quiero insistir un poco más en el mensaje de la peli, porque revela muchas cosas sobre la mentalidad del momento presente (2010 después de Cristo). Mentalidad yanki, sí, pero América es el mundo, para qué andarnos con cuentos. ¿Por qué, después de tantos años de ignorar al personaje, resulta que no sólo tenemos la Alicia de Tim Burton, sino además una miniserie (bastante más estimable que esta peli, por cierto, y protagonizada por Caterina Scorsone, por más señas) dedicada al personaje? Probablemente porque la obra original trataba sobre toda la podredumbre de un sistema corroído hasta la médula allí donde más duele, o sea, en la hipocresía y el puritanismo moral, algo que también se ha hecho dolorosamente visible desde el 9-11 en adelante. O sea, primero tuvimos a un Presidente de Estados Unidos que aprovechó el vuelo para mentir y declarar dos guerras en dos países allí donde no se les había perdido nada, después los corruptos banqueros que lo apoyaron estuvieron a punto de quebrar el sistema bancario, después fueron rescatados porque "eran demasiado grandes para caer" (sí, claro, gracias, y los de abajo que la carguen como siempre, porque a los otros no sólo los rescataron, sino que ni un día de cárcel como reos de "riesgo sistémico", cuando por bastante menos un ladrón de gallinas debe pudrirse sus buenos restos tomando el sol a cuadritos)... Y todo eso sin que se les despinte un solo segundo la cara de gentes respetables, que lo respetable se mide por la cantidad de días de vacaciones que tomas en los centros de esquís de Aspen o en las playas de Cancún, cosas ésas sí fácilmente mesurables y transables en bolsa. En resumen, vivimos en Wonderland (sintomáticamente llamado Underland en la peli, y que Alicia ha tomado por error como Wonderland, un cañero torpedo subliminal bajo la línea de flotación). Y las comparaciones son odiosas, pero mientras en la bastante low-perfil "Alice", la miniserie (que con sus elementos Sci-Fi steampunk tenía su encanto) se remarcaba abiertamente la rebeldía, acá en lo de Disney tenemos justamente lo contrario, o sea, al final ni rebeldía social ni nada. La pelea es entre dos aristócratas pijas (una más odiosa que la otra, pero ninguna demasiado simpática tampoco), en ningún minuto la rebelión pareciera destinada a cambiar el sistema ni nada, los locos en realidad no lo están tanto (y lo más bien que se avienen con el nuevo sistema después), y la propia Alicia, cuando por fin se descubre a sí misma (((¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!, ¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!, ¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!))), y descubre que es una heroína de tomo y lomo, abandona su pueril rebelión Hannah Montana de no usar corsets para dedicarse a causas más loables, como por ejemplo viajar a China para promover políticas corporativas que, la peli no lo dice, pero en el contexto histórico podemos suponerlo, significará el expolio masivo del capitalismo británico sobre los pobres chinos, que nada le habían hecho a Alicia. (((FIN DEL SPOILER AQUÍ))). O sea, ver esta peli nos proporciona una inestimable ventana a la mentalidad inconsciente de los tiburones grandes y su manera de ver el mundo. En un futuro, cuando escriban la historia de comienzos del XXI, esta peli probablemente será inevitable. Lo que no habla de su calidad cinematográfica, sino de su posición como documento histórico, pero bueno, un valor es un valor, a fin de cuentas.
-- Vamos al apartado actoral. Las actuaciones están irregulares. La prota (una bastante verde Mia Wasikowska) hace como que actúa de chica victoriana, pero confunde encorsetamiento con recitar diálogos de manera plana y con cara de fruncida (¿acaso en la academia de actuación no te enseñaron a relajar el ceño, mujer?), aunque el ejercicio fetichista de verla con armadura de combate no creo que le haga mal a nadie. Johnny Depp, por su parte, aunque hace un honrado intento por construir un personaje que no sea el Sombrerero Loco simplemente chiflado de la obra original, debo decir que es un personaje fallido, porque tratan de hacerlo oscilar entre el genio barrido por la tragedia, y el loco de perillas, y como ambas condiciones se excluyen mutuamente, el personaje naufraga por mucho Depp que le pongan (por cierto, no debe ser casualidad que este personaje tenga a ratos más protagonismo que la propia Alicia, si al final este genio que no está loco sino que es incomprendido es al final el personaje más burtoniano de todos). La que se roba la peli entera de principio a fin, con un personaje que parece un refinamiento de Bellatrix Lestrange (y dadas las circunstancias, ¿quién se queja por eso?), es Helena Bonham Carter, con una villana estupenda. La Reina Blanca, por su parte, viene interpretada por una Anne Hathaway pasadísima de roscas, y a ratos es difícil decidir si es el mejor papel de su vida, o si la chica se está mandando un cachondeo monumental a costillas de todo el proyecto para su propia risilla personal. Y el siempre salidorro Crispin Glover, que hubiera sido también un aceptable Sombrerero Loco (sí, ya saben, el Flaco Tenebroso de "Los Angeles de Charlie" y el papi de Michael J. Fox en "Volver al futuro") es el henchman de rigor, no demasiado amenazador ni siniestro en realidad, pero levantando asimismo a punta de weirdness un rol bastante plano en el papel. Los que la vieron doblada al español, se perdieron al gran Alan Rickman como la Oruga (un poco como su rol de Severus Snipe en lo de Harry Potter, todo sea dicho, pero una vez más sea dicho, quién se queja), a Stephen Fry como un Gato de Cheshire mucho más inquietante que la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951, y a Timothy Spall como el sabueso Bayard, un personaje un poco fuera de lugar en el contexto general, pero que aún así nos proporciona uno de los momentos más entrañables de la peli.
-- En el apartado técnico estamos en el área más segura. Solíamos decir que Hollywood nunca podía fallar acá porque con inyecciones tan brutales de dinero, es imposible que no saliera algo espectacular de todo aunque sea por paisajes y extras haciendo bulto, pero después de las peleas pésimamente coreografiadas de "Transformers" o "Quantum of Solace", ya es cosa de írselo preguntando. Acá, al menos, eso no pasa. Cada centavo invertido es un centavo bien invertido. La imaginería visual es simplemente magnífica y tiene personalidad propia, en vez de decantarse por la imitación servil de los grabados de Tenniel (aunque hay varias alusiones, como era inevitable, claro está), o por la blandenguería visual de la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951. Y Danny Elfman, por su parte, que hace rato vive de las rentas y se imita de cuando en cuando a sí mismo, acá al menos trata de construir una banda sonora con empaque, y a rasgos generales lo logra. El "Alice's Theme" con el que cierra la peli es simplemente magnífico... aunque, bueno, cualquier cosa es magnífica después de escuchar los aullidos ferales que Avril Lavigne trata de hacernos tragar como "canción", apenas empezada la secuencia de créditos.
IDEAL PARA: Pasar un rato relajado, con expectativas moderaditas.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS":
-- "Termina siendo “Alice in Wonderland” una película más de fantasía y aventuras" en Extracine.
-- "“Alicia en el País de las Maravillas” – En los límites de lo infumable" en Tierra de Cinéfagos.
-- "Alicia en el País de las Maravillas (2010)" en Quesito Rosa.
-- ""ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS" DE TIM BURTON / Excentricidad barroca frenta al surrealismo total de Lewis Carroll. Sobre las adaptaciones..." en (relatos agridulces) de Cine y Otras Culturas.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2010,
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jueves, 20 de agosto de 2009
"Harry Potter y el misterio del Príncipe" (2009).

-- "Harry Potter and the Half-Blood Prince". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: David Yates.
-- Actuación: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Jim Broadbent, Helena Bonham Carter, Robbie Coltrane, Tom Felton, Sir Michael Gambon, Helen McCrory, Alan Rickman, Dame Maggie Smith, David Thewlis, Mark Williams, Julie Walters, Bonnie Wright, Hero Fiennes-Tiffin, Frank Dillane, Jessie Cave, Evanna Lynch, Dave Legeno, Tom Moorcroft.
-- Guión: Steve Kloves, basado en la novela de J.K. Rowling.
-- Banda Sonora: Nicholas Hooper.
-- "Harry Potter y el misterio del Príncipe" en IMDb.
-- "Harry Potter y el misterio del Príncipe" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Harry Potter está volviéndose poco a poco una celebridad (¿recién?), y no me refiero a esa obrita teatral en donde el actor aparecía en bolas, sino a que la intensificación de la guerra contra Voldemort hace que sea mucho más difícil mantener el secreto de la existencia del mundo mágico respecto de los mugrosos... perdón, los muggles. De hecho, ahora Voldemort lanza incluso un ataque en toda regla contra Londres (ya saben: en las pelis yankis es Washington, en las inglesas es Londres, y en las de Godzilla es Tokio). El siempre ambiguo Dumbledore en persona es quien esta vez recluta a Harry Potter, y lo lleva hasta un profe de esto-o-aquello que está en el retiro. Poco a poco, Dumbledore le va exponiendo a Harry Potter su compleja (ehm) y ajedrecística (¡ehm!) intriga (¡¡¡EEEEEEHM!!!), y éste se la toma en plan mongo, que ni se había enterado el chaval ni se va a enterar en un buen peazo peli, porque es que oigan, se veía venir a la legua desde la escena de presentación del nuevo personaje. Resulta que por alguna razón, recién ahora a Dumbledore se le ocurrió que podía poner a Harry Potter delante del otro profesor, como un cebo, para hacerlos amigotes y espiarlo. ¿Por qué? Porque el profe esconde un tenebroso secreto: fue él quien le enseñó al Tenebroso Señor Oscuro cómo ser un Tenebroso Señor Oscuro (sí, más o menos como Jar-Jar Binks cuando pidió poderes absolutos para Palpatine). Y si pensaban que lidiar con Voldemort y tratar de sacarle cuerpo de ventaja mientras sus ataques contra el Plaza Sésamo del Potterverso era lo peor que le podía pasar a Harry Potter, están equivocados. Porque resulta que ahora, las hormonas están revolucionadas, hay feromonas por todas partes, y todos los chicos quieren agarrar... ehm... su pedazo de pastel, digámoslo así. ¿Conseguirá Harry Potter ponerle atajo a Voldemort y sus malvados secuaces, antes de que las hormonas terminen por dar buena cuenta de él...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
De manera consistente, la saga fílmica de Harry Potter se ha mantenido como un hito de los 2000s, con pelis que, sin ser la revolución cinematográfica en dos patas, se inscriben entre lo mejorcito del cine blockbustero made in Hollywood. Nadie espera aquí cine d'auteur, por supuesto, pero como entretenimiento pasarratos, esta cosa que lleva acumuladas como quince horas de filmes hasta la sexta entrega, han funcionado de maravillas. Ni idea de qué tanto de eso se deba a la genialidad de los productores o a la reciedumbre del producto de base (nunca he leído una novela de Harry Potter, así es que no puedo hacer comparaciones), pero el caso es que se han sostenido aceptablemente bien por casi una década y seis entregas, con un elenco estable (el único cambiazo de proporciones fue la incorporación de Michael Gambon como Albus Dumbledore, forzado por el deceso del actor original Richard Harris) y un aceptable-a-estupendo nivel de producción. Por eso, el retraso de la sexta entrega tuvo incluso regusto a síndrome de abstinencia, en particular porque la saga iba darker y darker cada vez, alejándose de ese espíritu un tanto más ñoño de "Harry Potter y la piedra filosofal" o "Harry Potter y la cámara secreta". No es raro entonces que cuando llegó este producto, dirigido por el mismo tipo que había sacado adelante la digna "Harry Potter y la Orden del Fénix", la respuesta haya sido un tanto "WTF???". La crítica oficial ha tratado bien a esta peli, pero el mundo bloguero, por el contrario, la ha puesto a parir por el agujero chico. La crítica más escuchada es que "al libro original se le podía haber sacado más provecho" (bueno, eso mismo expresado con dos o tres... centenares... de procacidades adicionales, en muchos casos). Quien esto escribe no lo sabe porque, repito, no he leído la novela original, pero como que se intuye. Porque la peli es desmayadita-desmayadita. Bueno, igual se forró en taquilla, eso quién lo dudaba. Y lo que es peor: igual sigue siendo mejor que el estándar de los blockbusters hollywoodenses. What a wonderful world.
¿POR QUÉ VERLA?
-- No es una peli ni buena ni mala. Es... la palabra para definirla es simplemente "rutinaria". Es la sexta entrega, había que hacerla para seguirse forrando de dinero, y creamos el puente para la séptima y la octava. En "Harry Potter y la Orden del Fénix", el director David Yates se nos había revelado como un artesano competente, capaz no de convertir la saga en algo elegíaco, pero sí por lo menos de crear un eficaz matarratos, y a priori parecía buena la idea de dejarlo dirigir las siguientes tres entregas (bueno, dos, pero es que ya saben, "Harry Potter y las reliquias de la muerte" vendrán en Parte I y Parte II al más puro estilo "Kill Bill", según ellos para preservar la integridad de la obra original, según nosotros para recaudar 2x1). Pero algo pasó por el camino. Conste que la peli, con sus más y sus menos, tiene sus puntos fuertes. Pero faltó atrevimiento. El asunto se abre nada menos que con la primera incursión del mundo mágico en contra de nuestro propio ignorante mundo, con una espectacular escena en donde recorremos Londres a toda pastilla montados en un mortífago, pero todo se resuelve en la caída de un puente y listo, cuando la situación ameritaba crear el caos más absoluto para dejar bien clarito que el asunto se pone feo de verdad. Y el final (no espoilearé el final, aunque los harrypotteros de pro ya se lo saben) está rodado de una manera tan fría y rutinaria, que no produce toda la emoción que se suponía debía producir una vuelta argumental como ESA (a ese respecto podría dar lecciones la espúrea "Harry Potter y el Cáliz de Fuego", que tenía un desarrollo inane, pero que con un final over-the-top conseguía voltear el tablero a su favor con una de las secuencias más emotivas de la saga). Si le sumamos la escuálida banda sonora de Nicholas Hooper y un guión que nunca parece decidirse si irse por el lado negro y liarse con los malos o por el lado rosa y contarnos el folletineo de los protas, y además ser incapaz de encajar ambas tramas, que por separado son interesantes, sí, pero juntas no pegan demasiado, estamos aviados. A ratos, diera la impresión de que tuvieron que echar una enorme cantidad de bártulos por la borda, que la novela original era más densa, y muchas situaciones se resuelven rapidito para abreviar todo lo que se pueda. El recurso es legítimo, si es que se sabe qué diablos abreviar y qué no (algo que supieron hacer muy bien, por poner un ejemplo distinto, pero también épico, los guionistas de "Lo que el viento se llevó", que debieron habérselas con un embrollado novelón de mil páginas), pero en este caso, Steve Kloves parece no haberlo sabido en demasía. De hecho, el título en castellano no tiene ningún sentido porque en definitiva no hay un profundo misterio policial que resolver, como en entregas anteriores, y además no hay ningún Príncipe en la peli (el título original era "Harry Potter y el Príncipe Mestizo", lo cual tiene mucho más sentido mirando bien la trama... pero que podía sonar racista, y eso de la corrección política... tengo entendido que lo de Príncipe viene de un detalle no develado en la peli, que por supuesto no voy a espoilerear). En fin.
-- Contra lo que podría parecer leyendo la parrafada anterior (¿siguen aquí todavía?), la peli no es despreciable. A lo largo de la mayor parte de la trama consigue mantener el interés sobre lo que se está narrando. Hay situaciones un tanto incongruentes en la peli (¿por qué Dumbledore no ejecutó su plan maestro incluso años antes?, ¿por qué no usó alguna vez la máquina del tiempo que vimos en "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban", o mejor aún, se construyó una?, ¿por qué se tarda tanto en explicarle por completo su plan a Harry?, ¿por qué Harry Potter no utiliza desde el comienzo la poción que le regala el profesor recién llegado para cumplir su misión de una?), pero también hay algunos chispazos interesantes. Las secuencias de flashback en que vemos a Tom Riddle antes de transformarse en Voldemort son simplemente impagables, gracias a los dos actores que lo interpretan a edades distintas. El gran Alan Rickman sigue agitando el cotarro como el sinuoso Severus Snape, y Jim Broadbent como ese profesor atribulado y asustado es una gran adquisición para la saga. Secundarios como Evanna Lynch (la excéntrica Luna Lovegood) y Jessie Cave (la nueva chica de Ron) son simplemente brillantes. Y el trío protagónico sigue infatigable al pie del cañón, siempre con buena química entre ellos, sin que se note cansancio después de haber estado casi una década metidos en sus roles. Pueden parecer pluses pequeños, pero admitámoslo, gracias a ellos el asunto se puede ver. Además, un poco más de aguante, sólo quedan dos más... (Bueno, eso hasta que J.K. Rowling descubra que sea buena o mala escritora, nadie la va a cotizar jamás por otra cosa que no sea Harry Potter, y se le ocurra escribir una secuela, o una precuela, o un libro paralelo, o una nueva trilogía, o vaya uno a saber qué...).
IDEAL PARA: Quienes han venido siguiendo con larga y estoica paciencia la saga fílmica de Harry Potter desde sus remotos inicios hasta la fecha.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
-- Otro trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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