Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de octubre de 2013
"El cadáver de la novia" (2005).
-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").
¿POR QUÉ VERLA?
-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.
-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!
-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.
IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].
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jueves, 29 de noviembre de 2012
"Sombras tenebrosas" (2012).
-- "Dark Shadows". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Jackie Earle Haley, Jonny Lee Miller, Bella Heathcote, Chloë Grace Moretz, Gulliver McGrath, Ray Shirley, Christopher Lee, Alice Cooper, Ivan Kaye, Susanna Cappellaro, Josephine Butler.
-- Guión: Seth Grahame-Smith, sobre una historia de éste y de John August, basados en los personajes de la serie de televisión de Dan Curtis.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Sombras tenebrosas" en IMDb.
-- "Sombras tenebrosas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El siglo XVIII, la época de los colonos yankis de ceño fruncido y chaquetitas. Una extensa narración en off nos describe como los Collins viajaron de Inglaterra a Maine para hacer prosperar la industria y mejorar las condiciones de vida de los nativos, en general todo eso que hace justificable que los europeos vengan para darnos la lata en América. Uno de los Collins, un tal Barnabas, resulta que salió un poco putero y se trajina a la sirvienta, como ha sucedido con todos los amos y criadas en los tiempos en que existía RESPETO por las jerarquías sociales, leñe. Pero la sirvienta, parece que es media comunacha porque quiere que su patrón... ¡responda por el acoso! ¡Que la despose! ¡La haga ascender en la escala social por medio del matrimonio! Que la enculá no es gratis, pueh, 'on patrón... Y Barnabas Collins dice que no, que las criadas están para follárselas pero las señoritas para ca(z)arse. La sirvienta, como buena proletaria, resulta que además es bruja, y brujería mediante consigue matar a la rival de amores y además convertir a Barnabas Collins en vampiro. Flashforward a... 1972. Con "Nights in White Satin", figúrense ustedes, cuando iban a pensar que los Moody Blues iban a terminar en una Burton movie. Una chica va a buscar su fortuna en la mansión de los Collins. Una vez llegada ahí, descubre a una excéntrica familia disfuncional. Después de como cuarto de hora dándonos la lata con eso, volvemos a lo bueno, a lo que nos hizo agendar ver la peli en algún minuto, a la historia del vampiro. Resulta que una retroexcavadora encuentra el féretro del vampiro, éste renace a la vida, y después de reponer fatigas con un poco de sangrita (sí, eso mesmo, es un vampi que hablamos), de inmediato se dirige a la mansión de los Collins. Allí descubre que la familia está en vías de arruinarse, que el negocio de la pesca está controlado por tiburones incluso más tiburones que su propia familia... y que la niñera recién llegada está muuuuuu wena (Bella Heathcote, tomando el relevo de Burton Girl de la sosilla Mia Wachinona). A poco andar, Barnabas Collins descubre que su antigua enemiga bruja sigue viva, y ambos se trenzarán en la consabida lucha de poderes y venganza y etcétera. O algo así. La verdad es que no me acuerdo mucho, porque el guión estaba más deshilachado que el manto en donde rasco las garras para echarme a dormir. Bueno, eso.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Ahhh, el pobre Tim Burton. El chico genio de "Beetlejuice" que después fue elevado a las glorias con "Batman", antes de ser defenestrado porque su Batman ya no es tan molón como el Batman más cool, que es el de Christopher Nolan en "The Dark Knight". Antes que eso, ya Tim Burton se había botado a regalón y nos había regalado pelis entretenidas-pero-insubstanciales como "Marcianos al ataque" o "La leyenda del Jinete Sin Cabeza", para luego ir de cabeza a pelis simplemente insubstanciales como "El planeta de los simios", "Charlie y la fábrica de chocolates" y "Sweeney Todd". Excepción hecha de "El cadáver de la novia", que estaba bien, y "El gran pez", que es una anomalía por lo buena. ¿Cómo podía salir del pozo en que se metió con "Sweeney Todd", que a ratos parece más una autoparodia que otra cosa? Simple: haciendo un pacto fáustico con Disney. A resultas de eso le dejaron producir su proyecto mimado mascota te quiero mucho miau, que fue "Frankenweenie". Lo único que tenía que hacer era labor de galeras con "Alicia en el País de las Maravillas". Tanto con Marvel y "Los Vengadores" como con Tim Burton, la idea de la Disney pareciera ser comprarse marcas establecidas y dejarles hacer lo que quieran con lo visual y con presupuesto, en tanto no toquen los cojones con el contenido, que no ataque los valores sagrados WASP de la familia, el Cristianismo, y particularmente y más importante que los otros, el capitalismo. Entre medio, Tim Burton reanudó su vieja relación con la Warner, que le había producido "Sweeney Todd" y un chorreón de pelis para atrás. Con algo más de libertad creativa que bajo el alero de la Disney, Tim Burton chorreó... esto. Para ver qué tal está, pueden ustedes revisarlo in extenso en la siguiente sección, pero si quieren un adelanto... estoy rezando porque a Burton no se le ocurra hacer la adaptación para el cine de Cine 9009.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Frente a las devastadoras críticas que recibió esta peli, que la puso a la altura del zurullo o similar, la verdad es que taaaaaan mala no estaba. Aunque podía haber sido muuuuuucho pero muuuuuucho pero muuuuuu-uuuuuu-uuuuuucho mejor. Digamos que está más o menos malita, sin ser el desastre que otros dicen que es. A estas alturas del partido, por mucho que se critique a Tim Burton por repetir una y otra vez a su equipo creativo, la verdad es que han desarrollado un buen fiatto, y eso se nota. Claro, eso tiene su reverso negativo en el hecho de que Tim Burton a ratos pareciera estar rodando con el piloto automático, pero en fin. El punto fuerte acá son las actuaciones. Johnny Depp es un Barnabas Collins emo que a ratos lo logra, en particular cuando tiene que mostrarse feroz, aunque el resto del tiempo cuesta creer eso de que dice de que admiraba al Barnabas Collins original, o se hubiera preocupado un poco más de afinarlo. Michelle Pfeiffer como la matriarca Collins, en su primera incursión dentro de una peli Burton desde que hiciera de Gatúbela en "Batman regresa", se merienda con patatas como de costumbre a todo el resto. Helena Bonham Carter hace más o menos su rol borde de siempre, Jackie Earle Harley está más que nada para prestar testimonio (el más desaprovechado de los mejores actores de la peli), Bella Heathcore como interés romántico más o menos da la nota aunque sin pasarse tampoco (no es que actúe bien, pero fresco aún el recuerdo de Mia Washonoska en "Alicia en el País de las Maravillas"...), y Chloë Grace Moretz podría haberlo hecho mejor si su personaje hubiera tenido algo más de, ya saben... substancia. Pero cuando la peli agarra enteros y se vuelve un carnaval de diversiones, es teniendo a Eva Green gozándose a despiporre su rol de villana ultrasobreactuada, ultrasexy y ultra-lo-que-se-te-ocurra. Sólo Eva Green iba a poder conseguir sobreactuar de manera tan descarada, en un rol con tan poca enjundia, y salirse con la suya. ¡Si hasta Danny Elfman, acostumbrado a autoplagiarse a destajo, está hasta competente en el soundtrack! Con todos esos mimbres, cualquiera diría que el trabajo está prácticamente hecho. Además, Tim Burton conocía bien la serie original y la respetaba y adoraba, él no iba a sentarse en ella ni cagarse ni nada, ¿verdad? ¿VERDAAAAAAD...? Bastet, cúidame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo. Porque aquí falló un detalle esencial, uno que es capaz de tumbar al ferrocarril mejor cargado, al Superman más poderoso, al Tim Burton más... neoexpresionista, eso es. Y ese detalle es... tener un guión consistente. Interesante. Porque la cosa parte bien con el prólogo en el siglo XVIII a velocidad de metralleta (bastante creepy, me imagino, para quienes eligieron la peli basándose en el alegrecillo e insubstancial trailer, en donde el personaje de la amada de Barnabas Collins ni siquiera aparece, salvo en un pestañeo en donde no sabes que es ella si no has visto la peli). Luego viene la presentación de la familia, que es una lata pero una lata necesaria porque si no hablamos de los personajes, de qué vamos a hablar. Luego nos dicen que la villana anda rondando allá afuera y que todo se va a transformar en una lucha empresarial estilo Dallas, pero con pescado en vez de petróleo (hablando de glamour...), y... y... ¿Y...? Y ese es el problema. Nos quedamos con el "y" en la boca. Porque lo que viene después es básicamente una hora en donde no pasa nada, en donde los hechos se hilvanan un poco porque sí, en donde las distintas tramas y conflictos principales y secundarios no terminan de encajar bien, todo eso para un final en donde todo queda amarrado y convenientemente amarrado porque, bueno, es el final, por eso. Aunque sea con cola. Con cola de colafría, claro, pero también con cola de feroz peazo cliffhanger, con una subtrama cuya resolución final muestra a las claras que no sirve a ningún propósito narrativo dentro de la peli, sino que es el as bajo la manga para que venga... ¡¡¡SECUELA!!! No ayuda tampoco que una parte del humor viene de juegos de palabras en inglés acerca de Barnabas Collins hablando el XVIII vs. la jerga '70s... ("are you stoned or something?" - "They tried to stone me. It didn't work"), que o sabes inglés directo, o te lo pierdes. Vale que es la adaptación de una teleserie, y meter el universo narrativo de como un millar de capítulos dentro de una hora de peli es como inyectarle a una pulga la sangre de un caballo. Vale que su estructura de varios conflictos en paralelo trate de ser reminiscente de la estructura clásica de la soap opera de varias tramas simultáneas, incluyendo tener un elenco coral y todo. Vale que muchos de los incidentes de la peli están directamente inspirados en sucesos de la serie de 1972, y por lo tanto sean guiños para los pocos vejestorios que hayan visto la serie original y todavía caminen la Tierra en nuestros días (leñe, si el propio Barnabas Collins original se murió de viejo en el mismo 2012... a los 87). Pero un guión no puede ampararse en el "era demasiado difícil y no lo logramos" como justificación. O háganlo bien o no lo hagan. En este caso, un guión tejido con los palillos de tejer de una araña borracha se encarga de que a mitad de función estemos ya bostezando y preguntándonos para cuándo va a acabar la lata. Cuando llega la confrontación final, la cosa ni siquiera despierta interés: todo lo que estamos viendo es demasiado convencional para sacarnos del asiento (bueno, salvo el momento en que se muere la villana... sí, se muere, leñe, me mandé un spoiler, qué con eso, como si no lo supieras de antemano. El momento en que se muere la villana, que decía, que presume de alguna originalidad y es hasta triste y too. Pobre Eva Green, cargársela en "Casino Royale" y aquí, está de punto fijo parece). Así es que, ¿qué hacer con este respetuoso pero fallido homenaje emo y aséptico a las pelis Hammer? ("Sombas tenebrosas" no era de la Hammer, por supuesto, pero algo de inspiración había, aunque fuera por la época). Depende de cuánta sea tu tolerancia. Si te gustan las buenas actuaciones dentro de lo suyo, aquí hay para escarbar (no mucho, pero algo). Pero si eres la clase de público normal que le gusta que le cuenten, no sé, ya sabes, una HISTORIA, buenoooooo... mejor saltársela. Y rogar porque a Tim Burton no le de por hacer un homenaje al "Nosferatu" de 1922 el mejor de los días.
IDEAL PARA: La nueva generación emo que empieza a descubrir que la saga de los vampiros que brillan no es el colmo del vampirismo en el cine, pero que aún no han tenido ocasión de llegar hasta los verdaderos clásicos.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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