11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de octubre de 2013

"El cadáver de la novia" (2005).


-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").

¿POR QUÉ VERLA?

-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.

-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!

-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.

IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].


domingo, 14 de septiembre de 2008

"El novio de mi madre" (2007).


-- "I Could Never Be Your Woman". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Amy Heckerling.
-- Actuación: Michelle Pfeiffer, Paul Rudd, Saoirse Ronan, Stacey Dash, Fred Willard, Jon Lovitz, Sarah Alexander, Tracey Ullman, Yasmin Paige, Rory Copus, O.T. Fagbenle, Jayden Berry-Garvey, Iddo Goldberg, Noah Lee Margetts, Jonathan Ryland.
-- Guión: Amy Heckerling.
-- Banda Sonora: Jess Bailey.

-- "El novio de mi madre" en IMDb.
-- "El novio de mi madre" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Ha pasado el tiempo, y Michelle Pfeiff... perdón, Rosie ya no es la jovencita rompehielos que alguna vez fue. Pasó la cuarentena, tiene una criatura chica que está entrando en los terribles 11 (¿o 12? Qué se yo, no me acuerdo), y su maridito decidió casarse con una chiquilla de veintialgos (sí, parece el chiste de "cambio una de cuarenta por dos de veinte"). La vida siempre le aguarda sorpresas, porque verán, aunque hay telarañas en el falopioverso, ser madre de una criatura que recién empieza a caer en las redes de aaaaaahhhhhh... amoooooor... y ser la guionista/productura/almamáter de una serie de TV de adolescentes cool es todo su mundo. Hasta que de pronto el cabronazo de su boss le dice que, bueno, verán, eso de programas infantiles/juveniles/whatever ya no rinde, no la lleva, y debemos introducir cambios en el programa si es que queremos mantenerlo a flote. Nuestra buena Rosie se resiste y se resiste, porque el brillante concepto de renovación es hacer un extreme-makeover, y nuestra chica dice que no, que eso está saturado, old-fashioned, etcétera, pero la palabra del jefe es la palabra del jefe, y se llama a un casting para proveer el papel de un nerd volviéndose el head of the class. Como suele suceder en los castings, se llena de chicos que compensan la falta de talento con chorreón de narcisismo (¡hey, lo mismo pasa en los torneos de "Vampiro: La Mascarada"!), y pareciera que la búsqueda es un fracaso, hasta que... ¡sorpresa, señores! Aparece el Chico Maravilla. Tan maravilla, que nuestra cuarentona Rosie empieza a qué estoy haciendo, poniendo ojitos, etcétera... Y el chico, pues, como que corresponde... Y empieza a flotar love in the air... Pero ¡quién está de por medio! ¡Oh, sí! ¡La hijita preadolescente! O no, porque el chico se la da vuelta enseñándole como pasar cierto videojuego que es el favorito del compañero de escuela de ella... Pero ése será el primero de los obstáculos. Vendrán peores. Incluyendo, por supuesto, la neurótica inseguridad de una cuarentona que cómo va a ser la Demi Moore de Ashtun... Ashtoon... Ash... No, no me digan ¡salud!, no estoy estornudando... ¿Cómo es que se llamaba ese impresentable? ¡Bueno, el criaturo ése, el pobre sustituto del gran Bruce Willis! Y eso por no hablar de las intrigas cruzadas en el ambiente laboral... El drama estaría servido, de no ser porque esto es una comedia. Y de las buenas, si me preguntan.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

MILF la lleva. En el 2000, las veinteañeras tienen un poquito de gusto a nada, de sosainas, y tienen que madurar su resto antes de llegar a los peligrosos treintas. Y los cuarentas y los cincuentas... Pregúntenselo a Ash... Esh... Pashtun Kuchen o como se llame, el que se afila a Demi Moore. O a Guy Ritchie, que se come los ya transitados Firestone de Madonna. Antaño, 30 era el umbral de la muerte para una mujer, y a los 40 estaban ya acabadas (para la gloria ese gran diálogo de Goldie Hawn en "El club de las divorciadas", que decía algo así como: 'Sólo existen tres edades para las actrices en Hollywood, jovencitas, fiscal de distrito y "Conduciendo a la Señora Daisy"'). Pero claro, a condición de que la MILF tenga recursos. Dinero. El poder del sex-appeal. Una MILF debe tener money para enchularse, hacerse las cirugías pertinentes, etcétera. Una MILF sin dinero no es MILF, es simplemente una veterana (dicho así, con cariño, por aquello de lo políticamente correcto). Antaño, una MILF era una mujer medio acabada ("El graduado"), y hasta tiempos bien recientes era una especie de fantasía adolescente ("Y tu mamá también"). Pero ahora, aunque sea una comedia, el tema se está volviendo serio. Mortalmente serio. Como en "Infidelidad", por ejemplo. Las MILF ya están aquí, y llegaron para quedarse. Así es que mejor tomárselo con humor. Como acá.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque todas las críticas positivas de esta peli han partido por elogiar a Michelle Pfeiffer (merecidamente, por lo demás), partamos primero por ese angelito invisible (o demonio, según el caso, pero angelito aquí) llamado "director". Amy Heckerling hace rato que pasó la sesentena (cero posibilidad de autorreferencia MILF aquí, entonces), pero en su vasta y no demasiado prolífica carrera fílmica ha dejado un puñado de pelis relativamente clásicas, de las que sólo me basta enunciar los títulos: "Años locos en Ridgemont High", "Vacaciones en Europa" (bueno, en este caso recordemos que es parte de la saga de Chevy Chase), "Mira quién habla", "Mira quién habla ahora", "Ni idea"... Esta peli podríamos considerarla como "más madura", incluso con una perspectiva más otoñal que las anteriores, debido al choque entre el "estoy vieja, la vida y el amor se acabaron para mí" y el "¡quiero vivir!". Pero bueno, la señora Heckerling sigue incombustible al pie del cañón, y no deja que lo melancólico del tema le carcoma lo principal, que es hacer reir. Y en eso lo logra, con un guión inteligente (escrito por ella misma) y una estupenda dirección de actores. Además, ella conoce más que sobradamente el ambiente de trabajo dentro de la televisión (tanto "Años locos en Ridgemont High" como "Ni idea" parieron sendas series de TV), así es que acá está en su salsa.

-- Ahora sí. Lo que estaban esperando. Michelle Pfeiffer: ¿se mantiene la vieja sobre su esqueleto o se la come la osteoporosis? Recordemos que la Pfeiffer (nativa de ¡1958!, o sea de la edad de Madonna y un año más joven que Sharon Stone) fue sex-symbol ya en los tempranos '80s (era la noviecita de Al Pacino en "Caracortada", y la siguió dando con "El hechizo del águila", "Casada con la mafia", "Relaciones peligrosas", la escena en que se revuelca con un vestido rojo sobre un piano en "Los fabulosos Baker Boys"...), y a la par que interpretaba magníficamente a Gatúbela en "Batman regresa", ya en 1991 aparecía como "vieja de vida sentimental acabada" (¡¡¡!!!) junto a Al Pacino (again) en la por otra parte estupenda "Frankie y Johnny". Uno podría esperar por tanto que la señora se arrastrara ahora en un fútil intento por volver a arañar la cartelera, como una Goldie Hawn cualquiera, ¡y no! Después de algunos años de silencio volvió con esta comedia, y con su insigne rol de "Stardust", no sólo asumiendo los años y llevándolos dignamente, sino que también pateando traseros sin necesidad de disimular las arrugas ni mucho menos. A punta de puro talento actoral. Y que lo tiene. Como acá, por ejemplo, asumiendo con valentía que ya no tiene 25 (bueno, tiene 49 y su personaje 40, pero en fin...). Y haciendo comedia de eso. Y mostrándose sexy, completamente segura de sí misma y de lo que está haciendo. Gracias a ella, esta peli no luce como una relación maternofilial sino como una verdadera y equilibrada relación romántica, en la que incluso él pareciera ser a veces más maduro que ella (el personaje de él tiene 29, o sea, es 11 años menor, aunque el actor tenía 38... ¡menudo enredo!).

-- Pero el resto del elenco no se queda a la zaga. Paul Rudd es una magnífica elección como partner de la Michelle Pfeiffer, y se nota que se la pasaron bomba rodando esta peli (o eso, o son muy buenos actores, no sé). La creepy Saoirse Ronan (prueben a escribirlo ustedes), que daba de que hablar comiéndose con zapatos a todo el elenco de "Expiación, deseo y pecado" (Keira Knightley incluida) con sus tiernos 14 añitos, acá es capaz de dar la réplica a Michelle Pfeiffer sin transformarse en el cliché de la niñata antipática, pero con una personalidad bien marcada y definida. Sarah Alexander (ya actuó con la Pfeiffer como una de sus brujas subordinadas en "Stardust"), conocida por su protagónico en la brillante serie británica "Coupling", acá está a la altura como una odiosa secretaria que no es feliz si no ve desgracias a su alrededor. Stacey Dash, que ya estuviera en una Heckerling Movie (era la amiga nigga de Alicia Silverstone en "Ni idea"... ¡Bastet, esta chica tiene pacto con el diablo, no envejece!) está notable como la estrellita de medio pelo que le baja el sobrao y va y viene de sexy (se supone que es una veinteañera que interpreta a una adolescente de secundaria... y si alguien me hubiera dicho que ya pasó la cuarentena le hubiera arañado la nariz por mentiroso... ¡pero es cierto, ya pasó la cuarentena, señores!). Tracey Ullman está un poco insoportable como "conciencia de la prota", pero admitámoslo, el único aporte de esta señora a la Historia de la Civilización Occidental en realidad es haberle dado un segmento dentro de su programa ochentero a "Los Simpsons", antes de que obtuvieran media hora semanal para ellos solos. Y Jon Lovitz, ya envejecido, pero siempre good vibes, está topísimo como el ex marido de Michelle Pfeiffer (Michelle, él no te merecía... miau...).

-- La prota trabaja de productora/guionista de una serie de TV que tiene un nombre tan mascachicles como "¡Ustedes la llevan, chicas!", o algo así ("You go, girls!"), incluyendo la inevitable canción bubblegum de letra "no dejes que la vida destruya tus sueños", interpretada por la mina Tetanic de rigor (Stacey Dash, que por esos años era chica Playboy, por cierto... busquen en Google Image, sin el SafeSearch conectado por supuesto). Mientras más miraba la serie de TV dentro de la peli, más me parecía una sátira desenfadada de "Salvados por la campana", incluyendo una mención por ahí al personaje de Screech, que era el que verdaderamente la llevaba en la serie (por algo lo conservaron para el vergonzoso spin-off "Salvados por la campana: La nueva generación"... ¡sí, hicieron una!). ¡Ah! Y no debe olvidárseme el mencionar los escenarios de colores verde loro, rojo furia, amarillo chillón... Todo en delicado contraste con la vida cotidiana de los protas, en una quizás no demasiado sutil crítica contra cómo te venden fantasías preenvasadas por la TV, y tú te las tragas pasivamente porque te gustaría que tu opaca vida fuera como esos chicos guapos y esas chicas bigbreasted por la experiencia vicaria de sentarse frente a un artefacto en vez de ir a buscarse una vida. Y esto, sin necesidad de remarcar el mensaje, sólo introduciendo alguna sutileza por aquí y por allá...

-- Evita un defecto muy serio que arruina muchas comedias románticas, y que es el desconfiar de la comedia para crear una gran comedia. Me explico: muchas comedias románticas tratan de ser más románticas que comedia, y para esto crean situaciones de "me caigo y aporreo" para hacer reir en la primera mitad, y en la segunda viran al drama para mostrar que a pesar de ser comedia, también tienen alma y sentimientos (sensiblería y ñoñería, lo llamaría más bien). Sandra Bullock podría dar cátedra de eso, con sus caretos de "la c*g*é media peli, pero igual me merezco ser feliz, por qué no me resulta, ¡diablos!". Acá no. Cuando una escena pareciera que va a derivar al drama, se las arregla para mantener siempre el tono de comedia ligera. Con lo que esta peli gana muchos enteros en profundidad, porque el verdadero mensaje se va al subtexto, y no peca de discursiva en ningún minuto (bueno, quizás la no muy necesaria adición de Tracey Ullman... Pero en fin).

-- Escenas memorables. Paul Rudd bailando algo así como pseudobreakdance en el suelo de la disco. El primer beso. Michelle Pfeiffer mirando los intentos de su hija por acercarse al chico que la ignora (y que le gusta, claro está). La criatura Saoirse negociando la edad de su "primera vez" con su mami (lo dicho, esta chica es más creepy que Kirnsten Dunst en "Entrevista con el vampiro"). Sarah Alexander doing the bad girl. Todas las secuencias relativas al programa ése de las chicas arriba. El gran diálogo del director de la cadena diciendo "¡El rating se está desplomando, nada de temas serios como discriminación racial o embarazo adolescente, a partir de ahora pura comedia!". Y en general, la peli entera en realidad.

IDEAL PARA: Ver una gran comedia MILF, una gran comedia romántica, y una estupenda peli a secas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL NOVIO DE MI MADRE":

-- (Ir a la página) Nota en Todo Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Toma-Uno.com.
-- (Ir a la página) Compilación de comentarios en Pochoclo.com.
-- (Ir a la página) Comentario en El Comercio Perú.
-- (Ir a la página) Comentario en Dolce City.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- El jovenzuelo se lleva a la veterana a la disco y hace el mongo bailando [doblado al español de Ezpaña, pero no se preocupen, es una escena casi sin diálogo].



-- Saoirse Ronan haciendo lo suyo [en inglés, sin subtítulos].

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