Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de octubre de 2013
"El cadáver de la novia" (2005).
-- "Corpse Bride" (título original en inglés), "La novia cadáver" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Tim Burton y Mike Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee, Michael Gough, Jane Horrocks, Enn Reitel, Deep Roy, Danny Elfman, Stephen Ballantyne.
-- Guión: John August, Caroline Thompson y Pamela Pettler, basados en personajes creados por Tim Burton y Carlos Grangel.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "El cadáver de la novia" en IMDb.
-- "El cadáver de la novia" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una linda cancioncita (habrán más, pero tranquilos, no hay abuso Disney' style aquí) nos informa de la situación general. Aldea europea (presumiblemente centroeuropea, o eslava, o quizás rusa, vaya uno a saber, aunque todos hablan inglés). Familia de traficantes de pescados supuestamente con dinero buscando ascenso social, versus familia noble pero empobrecida. Matrimonio arreglado entre el tierno y sentimental hijo de los pescaderos, y la tierna y sentimental hija de los nobles, que se miran y tocan el piano juntos (¡¡¡AAAWWWWWW...!!!!) y descubren que un matrimonio arreglado quizás no'stá tan mal si... ES CONTIGO. Leñe, así me gustaría que me arreglaran un matrimonio a mí. Bueno, el caso es que el prota, el jovencito de marras (el mismo prototipo jovencito timiducho poquita cosa demasiado sensible para su bien que es el prota habitual de las pelis de Burton, ni que se los hiciera traer de una fábrica a pedido y según molde, y los desembalara a razón de uno por peli) no termina de aprenderse los votos porque, verán, ESTÁ NERVIOSO (¿y dónde te quedaron los machos, chico?), y sale arrancando a perderse. En medio de la nieve. El frío. El bosque. Etcétera. Una vez solo, comienza a ensayar porque sí, porque en algo tiene que gastar su tiempo, y qué sería de esta clase de pelis sin que el personaje hiciera algo fuera de tiesto pero que consiguiera poner en marcha LA ACCIÓN. El caso es que por accidente pronuncia los votos matrimoniales bien, justo en el minuto en que el anillo se le resbala en una ramita seca que sale de la nieve del suelo que... eh... un minuto... ¿la ramita se está moviendo? ¿Está saliendo algo de ahí? Oh-Oh... Eso no es una ramita, es... ¡un esqueleto! ¡UNA NOVIA CADÁVER! Que ahora viene y le dice al atribulado prota... WE'RE MARRIED, YOU'RE MINE NOW. Vamos, díganlo conmigo. OH... CRAP. Sí, eso es. Muy bien entrenados, chicos...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Tim Burton. El hombre que partió haciendo pelis rompedoras ("Beetlejuice", "El joven manos de tijera"), que no se fue cortado del todo gracias a un exitazo comercial ("Batman"), hasta que la gente se acostumbró y él ya no pudo ser rompedor porque la gente le empezó a decir ¡¡¡TIENES QUE SEGUIR SIENDO YEBERRDE!!! ¿Hay algo más penoso que un tipo que tiene que seguir saliendo a escena diciendo oh-uá-miren-qué-rebelde-soy para recibir aclamaciones de la platea conservadora ávida de rebelarse, pero rebelarse DENTRO DEL SISTEMA??? Cómo Tim Burton no se ha tirado a un pozo, lo ignoro. El caso es que la trayectoria de Tim Burton parece lomo de dromedario, partió bien con su pentalogía básica ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"), empezó a irse lentamente a pique después de "Marcianos al ataque", pareció cobrar un segundo aliento con "El gran pez" después de que todos lo daban por sepultado con su fracasado intento de venderse al mercado en "El planeta de los simios", y terminó de irse por completo al descreste con "Alicia en el País de las Maravillas" y "Sombras tenebrosas" (aunque "Frankenweenie" estaba bastante bien, pero ya saben cómo es la gente, prefiere restregar el dedo en la llaga que felicitar y alabar. Es que ustedes los humanos son unos malparidos). (Al momento de escribir estas líneas está metido en un biopic llamado "Big Eyes". Ya veremos cómo resulta eso). El caso es que en su segunda edad de oro (algunos reemplazarían esto por "edad de plata", y los más malhablados por "edad de cobre y calderilla"), se le ocurrió rodar una peli stop-motion. Quizás porque todo el mundo le alababa la exitosísima "El extraño mundo de Jack"... que no es suya. O sea, la produjo, pero la dirigió Henry Selick (pobre tipo, nadie le da crédito por esa peli... ni tampoco por "Coraline", en la que Tim Burton ahí sí que no tuvo nada que ver). Y Tim Burton debe haberse dicho que ¡LEÑE, QUIERO TENER UNA DE STOP-MOTION EN EL CURRÍCULUM, PERO QUE SEA MÍA DE VERDAD DE MÍ! De manera que se embarcó en esta peli supuestamente basada en una leyenda o mito ruso o judío o azkenazi o algo así. Qué se yo. Pero los que sabemos, sabemos. Porque esta peli es en realidad un remake bastardo de "La diosa del amor", un olvidadísimo (y con razón) subproducto con Vanna White (en sus años de washona) de 1988 en que un pobre pringao se va a casar y por accidente le mete el anillo al dedo de la diosa Venus (er... empiezo a pensar que la premisa es más psicoanalítica de lo que creía) y la diosa despierta y too (leñe, si hasta el final es prácticamente el mismo). Peli que a su vez fue hecha un poco para colgarse al éxito de "Mannequin" de 1987, con Kim Cattrall cuando estaba buena y no como ahora que sólo la encuentran buena la gente de la farándula que trata de vendértela como TODAVÍA SÍ TODAVÍA SÍ. Que a su vez era una especie de remake bastardo, pero en versión maniquí, de una olvidada peli de 1948 llamada "Venus era mujer", en la que la diosa Venus resucita a partir de una estatua y se transforma en Ava Gardner, también en sus mejores años. Que no quedan ideas originales, leñe. (Bueno, en esta peli sí tuvieron una idea original. En las otras eran la Gardner, la Cattrall y la White las diosas. Aquí... es Helena Bonham Carter. Poniendo la voz nada más, por suerte. Que todavía tengo pesadillas con sus desnudos en "Las alas de la paloma").
¿POR QUÉ VERLA?
-- Podemos considerar a esta peli como parte del binomio de pelis realmente buenas hechas por Tim Burton en los 2000s (junto con "El gran pez"). Pero si "El gran pez" era luminosa, mágica y fantástica, ésta es tétrica, hechicera y horrorífica. Claro que al estilo Tim Burton. O sea, lo que otro director hubiera convertido en una historia sobre los buenos y nobles (¡y conservadores!) vivos siendo asaltados por el mundo de los muertos (léase "Poltergeist" de ese ícono del conservadurismo bienpensante yanketa que es Steven Spielberg, como productor pero igual), acá tenemos lo contrario, o sea, una historia sobre lo mucho que apesta la sociedad de los vivos, y como nada mejor que ponerle un muerto a tu vida para que todo sea más divertido. La peli misma está rodada de manera tal, que las escenas en vivolandia son en blanco y negro, casi de cine expresionista germánico (bueno, de donde Tim Burton se robó toda la estetica, para qué estamos), con poca o ninguna música, mientras que las escenas en muertovia son a todo color, luminosas, con muertos muy saltarines y música de verdad, que en este caso es jazz/blues etcétera (música estilo New Orleans, muy apropiado para la ocasión). O sea como "Titanic", en donde la verdadera diversión está en los Irish de tercera clase casi sin ratas, y no en los estiradetes del salón principal (pero con más garra aquí, si es Tim Burton y no James Cameron después de todo). El resultado final es por supuesto bastante subversivo: en este universo narrativo vale más estar muerto que vivo, porque los muertos se lo pasan pipa (a mitad de camino el cochero de la familia se muere, y pasar a mejor vida para él significa... justamente eso, pasar a mejor vida, sin tener que aguantar a patrones odiosos ni esa tos incurable fatal etcétera). O casi: al final, en una bajada de pantalones que se irá haciendo cada vez más habitual en el cine burtoniano, las cosas volverán a su cauce, aquí no ha pasao ná macho, etcétera. Hubiera sido interesante que la peli hubiera llegado hasta sus últimas consecuencias, pero me imagino que habría sido pasarse de tétrico para el grueso público, y en la época ya estábamos en el tiempo en donde Tim Burton estaba más preocupado de hacer caja que de otra cosa.
-- La peli tiene también un componente sicológico muy fuerte. Si la asumimos de manera literal, es un cuento fantástico sobre el más acá y el más allá. Vale por eso. Pero también la historia tiene un componente metafórico acerca del paso de la niñez a la adultez. La peli entera gira en torno al matrimonio como una especie de rito de pasaje, para los dos jóvenes comprometidos que, temerosos, aún así están dispuestos a dar el paso para contentar a sus familias, y aún encuentran que eso está bien porque, bueno, al menos son buenos novios el uno con el otro (en los cinco minutos antes de la boda, eso es). Pero luego el joven escapa, y descubre EL OTRO LADO. Que lo mismo podría ser un reflejo de su subconsciente. ¿Acaso el personaje no es el típico eterno surrogatorio de Tim Burton? ¿Y acaso Tim Burton no vive obsesionado en sus pelis con la muerte? ¿Y acaso Tim Burton no ha conectado tan bien con la audiencia debido justamente a su manera tan artística de presentar el tópico? ¿No es posible ver entonces a este joven como un adocenado tipo que no tiene voluntad para rebelarse, pero aún así su inconsciente se le resiste? Que el matrimonio sea un rito de pasaje también es un simbolismo desde otra vertiente: los dos jóvenes comprometidos están en principio dispuestos a seguir en el sistema, a hacerse adultos, mientras que la novia cadáver es juvenil e inmadura porque... bueno, porque nunca se casó, porque su sueño de un matrimonio quedó trunco, y sólo cerrando el círculo es como conseguirá trascender/whatever. A este respecto, la ruptura final de la pared entre los vivos y los muertos, que podría haber sido un escenario terrorífico (¡apocalipsis zombie! ¡Victoriano! ¡THE WALKING DEAD!), se transforma en todo lo contrario, en un espacio para el reencuentro y la reconciliación, con los vivos teniendo un momento de calidez dentro de sus vidas civilizadas (salvo el cura de mierda, al que la peli delata 24fps sí y 24fps también como un tipo sin alma, en otro irónico comentario social de Tim Burton), lo que a su vez puede funcionar como una metáfora acerca de cómo no deberíamos olvidarnos del pasado, o al menos no deberíamos olvidarnos de las cosas buenas de ese pasado, encarnadas en los seres queridos que hemos dejado atrás (o que simbólicamente, nos han dejado atrás). La solución final del triángulo amoroso refleja también el cierre de la tensión sicológica del prota, que aprende a encontrar la calidez en su vida sin necesidad de recurrir a mecanismos de fuga psicogénicas, emblematizado en la desaparición de la principal figura de dicha fuga. Tim Burton siempre ha estado jugando con el simbolismo de la muerte y el inconsciente en sus pelis, pero pocas veces ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí. ¡Leñe, pocas veces EL CINE EN TODA SU HISTORIA ha conseguido arañarlo de manera tan redonda y perfecta como aquí!
-- La realización es notable. Partiendo por la extraordinaria imaginación en los muñequitos, y siguiendo por el excelente trabajo de voces en inglés. Johnny Depp está en su salsa como eterno chico fetiche de Tim Burton, mientras que Emily Watson le inyecta una enorme ternura a su personaje de Victoria, en tanto que Helena Bonham Carter, por lo general actriz que tiende a tapar defectos de actuación con sobreactuación (si no puedes cantar bien, canta fuerte, dicen) entrega una poderosísima y carismática perfomance como la novia. Habla muy bien de esta peli que gracias a la interpretación del trío de protas (bueno, y la animación y el guión también), la resolución del triángulo amoroso no se hace tan obvia como de costumbre (lo típico, "la prota buena" y "la prota mala"), ya que la peli y sus intérpretes se las arreglan para repartir las simpatías de manera equitativa, con momentos en los que la balanza se inclina en una dirección, y momentos en los que se inclina en la contraria. A su alrededor el resto de los personajes está muy bien, aunque el que por supuesto y como de costumbre el que se merienda con patatas fritas al resto del elenco es un inmenso Christopher Lee dándole una voz casi cadavérica y de ultratumba al representante local de LA RELIGIÓN (y cuya típica manera casi circense de robarse la escena le viene de perillas a la tan soterrada como notoria parábola antirreligiosa que se desliza por debajo de la peli, mostrando a la religión establecida como otra herramienta hecha para coartar la libertad y aún la inteligencia de las personas). Complementado todo lo anterior con un Danny Elfman cuya tendencia al autoplagio aburre, pero que aquí se manda un soundtrack que quizás no sea lo máximo de lo máximo para escucharlo por separado, pero que encaja a las mil maravillas con la peli.
IDEAL PARA: Ver un Tim Burton en uno de los puntos más memorables de su carrera.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- "Tears to Shed" [en inglés, subtítulos en inglés y español].
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domingo, 18 de noviembre de 2012
"Operación Skyfall" (2012).
-- "Skyfall" (título original en inglés), "Skyfall" (el título que debería haber tenido igualmente en español, por una vez que se imponía el título en inglés y le meten lo que no tienen que meterle, malditos idiotas del demonio). Estados Unidos / Inglaterra. Año 2012.
-- Dirección: Sam Mendes.
-- Actuación: Daniel Craig, Judi Dench, Javier Bardem, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Bérénice Marlohe, Albert Finney, Ben Whishaw, Rory Kinnear, Ola Rapace, Helen McCrory, Nicholas Woodeson, Bill Buckhurst, Elize du Toit, Ian Bonar.
-- Guión: Neal Purvis, Robert Wade y John Logan, basados en los personajes creados por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: Thomas Newman.
-- "Operación Skyfall" en IMDb.
-- "Operación Skyfall" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un largo pasillo. Vemos a... Bond, James Bond. Con su pistola, muy fálico too. Ingresa a un lugar, y, ¿tiroteo? No, lo siento por el minuto, muy secuencia de precréditos será, pero bienvenidos a una Bond que... te hará pensar en el personaje. Por lo tanto la cosa parte con un minutito de Bond dándonos la lata sobre un tipo muriéndose y un hard-drive desaparecido. Sale afuera, y porque hay que apurar el guión, a santo de ná pasa una chica que es una compañera y que ha estado siguiendo al malo de turno. Bond entonces se embarca en una batalla-persecusión con el malo maloso que Michael Bay definiría como AWESOME, aunque el suspenso se corta porque hemos visto el trailer como sepetecientas millones de veces, y ya sabemos como termina: con M gritándole a la chica negra TAKE THE BLOODY SHOOT, ella disparando, y cargándose a Bond para que caiga bajo un puente (la negra es incompetente: listo, si los productores no querían enmarronar la peli con impolíticos subtextos racistas, ya metieron la gamba hasta el fondo). Secuencia de créditos con la tristona canción de Adele de rigor (seriously, para la Bond 24 ya me estoy temiendo que la canción Bond la interprete My Dying Bride), y tenemos el funeral de Bond James Bond. Sin mucho suspenso, porque óigale, yo he visto más escenas con Daniel Craig en el trailer, así es que sé que resucita. Bueno, en efecto, muerto no andaba, sino retirado aquí y allá, haciendo lo que mejor sabe hacer el Bond de Craig, o sea, livin' la vida wangst. En el intertanto, la jefaza M que ha estado dando tanta tabarra que era la jefa incluso ANTES del reboot del 2006, ve como le detonan el edificio del MI6 en sus propias narices. Por alguna razón, ahora que la democracia se está yendo a negro los políticos hacen su pega más que nunca, así es que fíjense, a M... ¡la someten a investigación! Y cuando la pobre ya está por decir eso de que ¡oh, y ahora quién podrá defenderme!, aparece... ¡Bond, James Bond! ¿A rajarle el bife chorizo al malo, como cualquiera Bond que se precie de tal y la razón por la que aprendimos a amar al personaje desde la Era Connery hasta la actualidad? Pues... no. En primer lugar no sabemos quién es el villano (bueno, es Javier Bardem, lo vimos en el trailer, pero in-universo no se sabe todavía), y en segunda, que Bond está más piltrafa que ser humano, así es que no está ni pa'l gato (ehm...). El caso es que Bond se saca bajo la manga (bueno, no la manga exactamente... la minga tampoco, malpensaos) la pista precisa que lo lleva hasta el matón del villano, usando LA MAGIA CSI. En una cruzada que los llevará a él y a ti al corazón mismo de lo que significa ser Bond-James-Bond. Qué bueno. Sólo tardamos 50 años y 23 pelis (más dos no-oficiales) en averiguarlo. Casi ná, masho.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
¿Alguien se acuerda a estas alturas del partido que a comienzos del 2000, después de la discreta "Otro día para morir", más la retirada de Pierce Brosnan y los cuatro años en el congelador, la saga Bond parecía estar siguiendo los pasos del Llanero Solitario, de Hopalong Cassidy y de otros insignes héroes retirados en el Museo de Cabezas de Futurama? ¿Alguien recuerda que cuando el nombre de Daniel Craig saltó a la palestra, la platea se churreteó en él hasta alisarse el vello intestinal? ¿No? Porque no les conviene acordarse, por eso. Alguien con un muy agudo sentido del cinismo podría decir que una franquicia sólidamente establecida como ésta es a prueba de bombas, que se vende sola, que habrá 007 en tanto el mundo sea mundo. Lo cual es relativo. ¿Recuerdan el batacazo de "Batman y Robin"? Bueno, después vino "Batman inicia", pero pasaron ocho años, y además tuvieron que rebutear de cero. Y han pasado seis años desde "Superman regresa" y lo que se viene es otro reboot... Y después de "La travesía del Viajero del Alba", nadie sabe a ciencia cierta qué pasará con Narnia (que para esa entrega ya había sido vendida de la Disney a la FOX por poco rentable, figúrense), y eso que entre el reducido pero fiel mercado de los meapilas C.S. Lewis se supone que se vende solito. O "Matrix", que fue tan revolucionaria que los estudios se la pasaron todos los 2000s robándole los FXs, pero que ha pasado una década desde "Matrix Revolutions" y la franquicia parece estar más muerta que... que... bueno, que la carrera de Keanu Reeves, que desde entonces nuestro carepalo-no-favorito ha ido de tumbo en tumbo y de "Constantine" en "El día en que la Tierra se detuvo" (y nosotros nos alegramos los muy malparidos...). Pero con "Casino Royale" fue otra cosa. Se arriesgaron a hacer una Bond diferente, más física que el cine de acción promedio 2006 (recuerden: bullet-time, actores colgados de cables, harto CGI...), robándole cosas a Jason Bourne y a Jack Bauer, y la cosa encajó muy bien. Tanto, que pudieron mandarse el cagazo de "Quantum of Solace" primero y después tirarse cuatro años sin peli Bond, y aún así las expectativas de la gente transformaron a "Operación Skyfall" (horrible título en español porque Skyfall no se refiere a ninguna operación, sino a algo que no spoilearé, pero que no necesita ninguna traducción) en la peli de acción no superheroica más esperada del 2012. Cuento corto: la peli fue estrenada sin seguir la trama de "Quantum of Solace" y el jodío grupo SPECT... er, Quantum, eso es, y se transformó en un taquillazo, empinándose al Top Ten de pelis más taquilleras en el mismo año en que el mítico himen de los 1000 millones fue rajado dos veces por "Los Vengadores" y "The Dark Knight Rises" a falta de una, y además se empinó al nivel de la Pixar de este año ("Valiente", que bueno, no rindió tanto como "Up" o "Toy Story 3", pero es que... ¡Pixar, leñe!). Que se diga lo que se diga, el público podrá ser inculto pero no exactamente tonto (bueno, salvo el caso de "Transformers 2: La venganza de los caídos", pero es que buenoooooo...). Además cosechando éxito de crítica. Y pensar que algunos ingenuotes, frente al follón de MGM, ya estaban enviándoles coronas de caridad al agente británico. Como si los interesados fueran a dejar de producir pelis de una franquicia en que cada entrega cuesta 150-200 millones de dólares y recauda 500 o más: hay que ser muy desinformado para no deducir lo obvio de este dato.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Nadie que se haya fusilado la totalidad de los comentarios de la totalidad de la franquicia que hemos publicado acá en Cine 9009 hace la rechalla de años, va a decir del argumento de esta peli que tenga elementos originales. ¿El villano es un antiguo agente británico renegado? "Goldeneye". ¿A Bond lo "matan" al comienzo y le dan funerales de honor y al final resulta que estaba vivo? "Sólo se vive dos veces". ¿La secuencia de precréditos termina con un fiasco de proporciones? "Otro día para morir". ¿El villano is back with a vengeance contra M? "El mundo no es suficiente". ¿Bond tiene la que quizás sea la única relación personal verdaderamente significativa de su vida? "007 al Servicio Secreto de Su Majestad". ¿Para Bond es personal porque alguien importante para él está en peligro físico? "Licencia para matar". ¿La guarida del villano es una isla? ¿De verdad quieren que enumere esta última? Sin embargo, aún así... Bueno, tenemos todos estos elementos, pero llevados TO THE EXXXXTREME!!! Para que nos entendamos, déjenme partir con unos fotogramas. En la secuencia de créditos, entre otras cosas, vemos un montón de imaginería de muerte, y en medio de ésta, a James Bond (Daniel Craig, lógicamente) disparándole cuatro veces a su propia sombra, y dejándole el correspondiente agujero en el corazón. Gráfico para lo que seguirá. Porque esta peli es un muy interesante ejercicio de exploración, acaso de deconstrucción, de James Bond como personaje. Con esto no quiero decir que estemos frente a una obra maestra ni mucho menos, y de hecho la peli tiene más de algún problemilla de importancia. Pero si te gusta James Bond como personaje (aunque no hayas visto todas las pelis ni te hayas bancado todos los comentarios que hemos publicado en Cine 9009, que nos hemos fusilado la saga completa, caramba, repito), no deja de tener su punto de interés la manera en que abordan su retrato. La peli tiene dos partes claramente diferenciadas (más les vale: el metraje es una anaconda de dos horas y media, a veces un poco aburridonas, todo hay que decirlo). La primera es lo que podríamos llamar la trama Bond más o menos típica, aunque despojada de casi todo ornamento y reducida a casi el esquema esencial: el malulo (anónimo en este caso por un rato, por una vez en la vida, ya que las de 007 en general se caracterizan por decir desde el inicio quién es el malo) se dedica a hacer maldades, el MI6 encuentra el hilo del cual tirar el ovillo, envían a Bond para la faena, Bond se tira a la chica del villano, es capturado por el villano, entra en su guarida (bueno, subversión aquí: es llevado prisionero), y el villano es derrotado. La ecuación clásica (dos de los guionistas, Neal Purvis y Robert Wade, se la han tirado de manera ininterrumpida desde "El mundo no es suficiente", figúrense). Rodada de manera un tanto morosa y con muy poca acción, por lo que el resultado como que se resiente un poco. Y luego empieza la segunda parte, con mucho la más interesante, y por qué no decirlo, la más adrenalínica también de la peli. En esta parte, por una vez en la vida, Bond deja de ser el cazador y se transforma en el cazado, lo que acentúa la sensación introspectiva. En el camino, Bond dice explícitamente que "viajarán al pasado". No se preocupen, no es "Volver al futuro" ni tendremos un DeLorean invisible otra vez. Viajar al pasado significa que para confrontar su batalla, no diré la más grande pero sí la más personal: en "Casino Royale" habíamos descubierto cómo ese bruto se había civilizado hasta convertirse en algo parecido al flemático toma-martinis-batidos-no-revueltos de smoking y refinamiento de señorito inglés decadente, pero ahora descubrimos por qué James Bond es un bruto en primer lugar. Buena parte del atractico del James Bond más clásico, el de Sean Connery (parodiado por Roger Moore, sí, pero restaurado a medias por Pierce Brosnan) es que por debajo de la fachada de civilización teníamos a un tipo que no le importaba nada ni nadie en su camino por cumplir con su misión. Bond es cool por eso, por su carácter canchero, por su aquí-te-las-traigo-Píter (bueno, algunos lo odian justamente por eso, y admitámoslo, algo de razón tienen también). Pero aquí vemos el reverso de la medalla: 007 es como es porque su espíritu está quebrado. Bond es canchero porque tiene que esconderle a todo el mundo, y en particular a sí mismo, que en verdad es el tipo más solitario y alienado del mundo. Y si le preguntas a James Bond por qué no se detiene de ser un héroe, jamás responderá algo tan macarra como Neo ("porque elijo serlo"), sino porque está tan crónicamente incapacitado para ser otra cosa, que nunca jamás se detendrá de hacer lo que hace. Por supuesto, esto pone en entredicho su carácter heroico: un héroe que no elige ser héroe en buena medida resulta mucho menos admirable como héroe, es alguien con quien es mucho más difícil identificarse porque la asunción implícita es que si pudiera elegir, no sería un héroe en lo absoluto (o antihéroe, para el caso). De hecho, el villano es presentado no como lo opuesto a Bond (como habitualmente ocurre: Bond es guapo, su enemigo no, Bond es bruto, su enemigo usa el cerebro, Bond es el súper macho, su enemigo suele tener disfunciones sexuales...), sino como una especie de exageración patológica del mismo 007, como el mismo prota podría llegar a ser si es que acaso llega a tener un mal día demasiado de más. Incluso cierta escena homoerótica del villano hacia Bond tiene otra connnotación si lo leemos de esa manera, como que el villano en el fondo es un Bond caído en el lado oscuro, y por lo tanto, hay como una insinuación de 007 es el súper macho que se tira a todas las minas por encubrir ciertas tendencias... muy de internado inglés, digámoslo así. Todo lo anterior son conclusiones quizás desagradables y odiosas, que el ídolo tiene pies de barro, y que en definitiva no es un tipo al que deberíamos admirar mucho (acaso compadecerlo), pero es bastante valiente que se hayan atrevido a hacer un planteamiento tan crítico hacia el personaje (después de todo, los productores de blockbusters tienden a ser muy cuidadosos, y por lo tanto muy poco atrevidos, a la hora de poner a sus personajes en la picota, no vaya a ser cosa que el público les de la espalda y se carguen la franquicia). Y por supuesto, es una que puedes aceptar o rechazar como espectador, puede que te guste o no. Puedes considerarlo como una lectura canónica o una alternativa del personaje. Lo interesante es que está hecho con buen gusto, con tacto, con sutileza (jamás vemos la infancia de James Bond en flashback, por ejemplo, haciendo mucho más aterradora esa caja de pandora que es el pasado en que la personalidad de 007 se quebró para siempre), y es una más que notable parábola acerca de cómo los héroes idealizados en general pertenecen... bueno, al mundo de las ideas justamente, que en la realidad las cosas no funcionan exactamente como en las pelis de Hollywood.
-- Javier Bardem. Se ha dicho, y yo repetiré lo dicho por otros: Bardem es un villano Bond impecable. No sé si uno de los mejores, pero sí uno notable. En realidad, el personaje en sí no está exactamente bien construido (se supone que es un agente doble cero con la misma preparación estándar que Bond, pero lo que sabe de computadoras deja en calzoncillos al malo de "Duro de matar 4.0"), y además su plan maligno es enredado hasta lo increíble (seriously... ¿qué les ha dado a los villanos últimamente porque parte de su plan consiste en ser capturado por el héroe? El Joker tenía un plan de contingencia al respecto en "The Dark Knight", Bane repite la movida en "The Dark Knight Rises", Loki lo hacía pasaje obligatorio de su estrategia en "Los Vengadores"... ¿Acaso no calculan sobre qué pasará con su plan maligno si el héroe en vez de capturarlo decide tomar el atajo gordiano de matarlo...?), en particular si se considera que con sus habilidades ciberterroristas tiene como chorrocientas millones de otras opciones más simples para humillar a la jefa (incluido borrarle la identidad como a Sandra Bullock en "La red", o volarle de un paraguazo todos sus ahorros de previsión social, y eso es lo que se me ocurre por el minuto y sin ser ningún genio). Pero la interpretación de Javier Bardem, un actor de fuste a fin de cuentas, lo hace memorable. Su primer encuentro con Bond es un duelo interpretativo de alturas (claramente cargado para el lado de Bardem), la escena en que tiene esa conversación con M es bastante creepy, y su última aparición en pantalla... La mayor parte de los buenos villanos Bond inspiran respeto, por supuesto, pero Javier Bardem inspira algo más: inspira MIEDO. Lo ves, y honestamente ruegas a los cielos porque el desgraciao no las emprenda contigo. De muy pocos villanos Bond puede decirse esto último.
-- El resto de la realización, está bien. Sam Mendes es un director que en general sabe llevar una historia, y eso se nota aquí. La fotografía al menos es lo que esperamos de una Bond, o sea, harto paisaje bonito, y una cámara que no parezca manejada por un condenado epiléptico (lo que hizo mucho por defenestrar a "Quantum of Solace", recordemos). A la peli la pierde un poco el exceso de folleteo, y a ratos como que pierde fuelle. Daniel Craig a estas alturas del partido ya se ha apoderado de James Bond hasta el punto que uno puede preguntarse qué pasará con él después de que abandone la franquicia, Judi Dench como M la borda como nunca (ayuda que es la peli Bond en donde tiene más tiempo en pantalla, claro), Ralph Fiennes desentona un poco pero no es una mala adición (no es que sea mal actor, claro, es que su personaje no termina de encajar del todo dentro del esquema, y parece más bien puesto para su gran final que otra cosa), Helen McCrory en su brevísimo rol como política sangrona está espectacular, y tener al gran y único Albert Finney disparando un fusil a su venerable edad con una eficacia que ni Bruce Willis óigale, eso sólo puede sumarle puntos. En el punto contrario tenemos a Naomie Harris, la mesmísima de "Piratas del Caribe: En el fin del mundo", que no termina de darle el punto a su personaje (¿en serio esta chica tan blanducha y falta de carácter es una agente secreto de campo? ¡Con razón Inglaterra perdió su Imperio Británico!). Thomas Newman a cargo de la banda sonora, como sustituto de las cinco entregas de David Arnold (que no lo hacía mal, pero tenía tendencia a ponerse estridente a ratos), se siente como una brisa de aire fresco, aunque todavía seguimos esperando al compositor que de verdad pueda sustituir al verdadero y único soundtrackista Bond, el finao John Barry (puestos a soñar un poco, por darle un toque retro y con distinción a la música, ¿por qué no llamar a Michael Giacchino? Que el hombre lo hizo muy bien en "Misión Imposible: Protocolo Fantasma", además de mandarse la mejor banda sonora Bond que no está en una peli Bond, que es el soundtrack de "Los Increíbles"...). La canción Bond interpretada por Adele, de las mejores de la franquicia, y además con una letra muy significativa, aunque ésta se entiende mucho mejor (y llega mucho más) una vez que uno ha visto el final de la peli. En definitiva, una peli Bond que, con sus altibajos y todo, valió la pena esperarla durante cuatro años.
IDEAL PARA: Fanáticos de James Bond, y amantes del cine de acción con substancia en general.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "OPERACIÓN SKYFALL":
-- "James Bond en Skyfall" en El Zoco de Lakkmanda.
-- "Skyfall" en Celuloides En Su Jugo.
-- "Skyfall - A New Generation" en Tierra de Cinéfagos.
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domingo, 15 de febrero de 2009
"Los duelistas" (1977).

-- "The Duellists". Inglaterra. Año 1977.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Keith Carradine, Harvey Keitel, Albert Finney, Edward Fox, Cristina Raines, Robert Stephens, Tom Conti, John McEnery, Diana Quick, Alun Armstrong, Maurice Colbourne, Gay Hamilton, Meg Wynn Owen, Jenny Runacre, Alan Webb.
-- Guión: Gerald Vaughan-Hughes, basado en un relato corto de Joseph Conrad.
-- Banda Sonora: Howard Blake.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Año 1800. El segundo suceso más importante del año es que Napoleón Bonaparte se ha hecho Cónsul de Francia y la gobierna en su puño. El primero es... ¡los duelistas! Bueno, los duelos están prohibidos, pero eso no va a detener a algunas gentes, ¿no? Un oficialito del Ejército del Premier Empire es enviado a poner bajo arresto a uno de estos sujetos. El tipo se mosquea porque él es un salvaje desatado que le gustan los duelos, y le mandan a un tipo todo compuestito y mijo a ponerle grilletes. De manera que le pone la espada para retarlo a duelo. El otro, que no, que no, que no, que yo soy right y no le hago, pero el duelista empedernido le sigue mostrando su espada, y el otro no le queda más remedio que cruzarse de aceros con él (sí, ya sé cómo suena, pero la peli venía así, ¿OK?). Lo que podría ser un incidente menor, acaba con un duelo en toda forma en que el duelista es castigado por su afición a manejar la espada, con una heridita en la muñeca (ya saben, para la otra póngale forrito a la espada...). Así es que quiere su amarga revancha, porque ya se sabe que no hay resentimiento peor que entre duelistas... El otro tipo, el oficialito todo correcto, pues bien, dice que no, que no, que no, que salió vivo de suerte una, pero que de otra... Pero ya ha probado la experiencia prohibida, el pecado de introducir la espada en el cuerpo de otro, y lentamente empezará a obsesionarse con la viril experiencia de salir del armario y empezar a gozar la lascivia de trabarse a duelo con espadas enemigas (en serio, este tipo empieza a pasar de las chicas para liarse a espadazo limpio...). Mientras tanto, allá afuera ruge el cañón y truena el pisar de los ejércitos, pero nada de la política ni el mundo exterior entra en la cada vez más sólida cadena que se forja entre nuestros dos masculinos protas, unidos cada vez más por su sórdido vicio secreto... ¿Se matarán el uno al otro como un par de maracas celosas? ¿Terminarán nuestros dos protas en el Desfile del Orgullo Espadachín...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Ridley Scott es sin lugar a dudas uno de los más prominentes directores del último cuarto del XX y comienzos del XXI. Su filmografía cuenta con títulos como "Alien", "Blade Runner", "Thelma y Louise", "1492: La conquista del paraíso", "Gladiador", "Hannibal", "Gángster americano", "Red de mentiras"... Bueno, también rodó "Hasta el límite" con Demi Moore, pero oigan, si los aviones se caen, cómo no se va a caer el pobre hombre alguna vez... Pero antes de todo eso ("Alien" fue su segunda peli), Ridley Scott fue el alumno aplicadito de Stanley Kubrick. En 1975, escapándose de la Sci-Fi de "2001: Odisea del espacio" y "La naranja mecánica", papi Kubrick sacó una peli de época al ruedo: "Barry Lyndon". Irónicamente, Ridley Scott hizo el viaje inverso, de una peli de época ("Los duelistas", que nos ocupa) a la Sci-Fi ("Alien"), pero en fin... "Los duelistas" tiene más de algún parecido con "Barry Lyndon", incluyendo el basarse en un relato clásico de un escritor inglés (William Tackeray en lo de Kubrick y Joseph Conrad en lo de Scott), el basarse en una época que en un caso es el siglo XVIII neoclásico y en el otro esa especie de Neoclasicismo tardío que es la era napoleónica, y el exquisito acabado visual de ambas pelis (y también, por qué no decirlo, un cierto y desasosegante sentimiento de odiosidad porque la peli termine luego, que "Barry Lyndon", alardes visuales aparte, es básicamente un latazo, y "Los duelistas" no tanto porque dura clavada la hora y media). "Los duelistas" tuvo un pasar más que discreto, en la crítica (que la vio como un hijo bastardo del mencionado "Barry Lyndon"), y en el público, que ese mismo año alucinaba en technicolor con "La guerra de las galaxias", "La espía que me amó", "Aeropuerto 77", "Simbad y el ojo del tigre", "El exorcista II", "El imperio de las hormigas"... La peli quedó tan olvidada, que ni siquiera los filogays, tan aficionados a reivindicar el kitsch pasteloso, han levantado esta peli como bandera (y eso que aquí hay cantera para cav... mejor no empleo esa clase de metáforas con esa clase de gente, ehm).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una temprana muestra de lo que después será el cine de Ridley Scott. Como hemos dicho, el señor Scott es un tipo más bien formal, que con ideas profundas. Si el guión tiene calado es capaz de sacarse grandes cosas de la manga ("Blade Runner"). Si no, al menos le proporciona a sus pelis un poderoso empaque visual con el cual disimula sus debilidades ("Thelma y Louise", "Cruzada"...). En este caso el guión sigue by-the-book a Joseph Conrad y por ende, es una peli profundamente clásica. Pero Ridley Scott sabe no abusar. La historia original de Conrad estaba basada en una famosa serie de duelos del XIX entre dos hombrones del ejército napoleónico de apellido Dupont y Fournier, pero la anécdota de dos quítame allá esas pajas agarrándose duelo tras duelo tras duelo no podía dar mucho de sí para una peli. Consciente de esto, Ridley Scott se ajusta a la horita y media y un poco más, y no llega a cansar.
-- El acabado estilístico de la peli es simplemente impecable. Ridley Scott rodó muchas escenas en locaciones naturales (porque el bajo presupuesto le impedía construir estudios demasiado suntuosos o con mucha utilería, dicen las malas lenguas), y ese naturalismo se transmite a la peli. Por otra parte, esteta como pocos, Ridley Scott se empapó a conciencia de la pintura del período, incluyendo la técnica y el cromatismo, y se las apaña para reproducir todo eso (el final de la peli es un disimulado homenaje a la pintura "Caminante sobre el mar de niebla", de Caspar David Friedrich). El resultado es una peli que, incluso en las escenas en que no cuenta nada de verdadera relevancia, sigue siendo una exquisitez visual.
-- La lectura habitual de esta peli, es que versa sobre los duelos y el honor. O sea, sobre hombres asfixiados por las reglas que les impulsan a defender el honor, aunque no quieran batirse a duelo. Esto, la peli lo refleja bien. Pero por otra parte, hay varias curiosas sublecturas respecto de la misma. Uno de los duelistas es un camorrero que ama el duelo por la pasión, por la vida, y por qué no decirlo, en el subtexto se lee que por la tensión sexual subyacente. El otro, primero un correctito oficial, de a poco se va dejando seducir por el deporte de cruzar espadas y... Para qué insisto, ya me entienden el punto. Pero la peli plantea así una curiosa tesis histórica: ¿eran acaso los duelos y la defensa del honor, una especie de sucedáneo socialmente aceptable de la homosexualidad, un deporte homoerótico al que poder entregarse sin causarle escándalo a nadie...? No es una tesis que vaya a reescribir la Historia, pero no deja de tener su miga plantear esto, de esta manera...
IDEAL PARA: Ver una peli de espadachines sueltos de trenzas.
ENLACES.
-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario en La Off Off Crítica.
-- (Ir a la página) Comentario en Quesito Rosa.
-- (Ir a la página) Comentario en Mis Películas Y Series Favoritas De Todos Los Tiempos.
-- (Ir a la página) Comentario en Tierra de Cinéfagos.
-- (Ir a la página) Comentario en El CritiKrator.
-- (Ir a la página) Comentario en El Sitio de Ciencia Ficción.
-- (Ir a la página) Comentario en Metros de Celuloide.
-- (Ir a la página) Comentario en La Senda Infinita.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- La primera vez que se hacen tira, en un duelo se entiende... [en inglés, sin subtítulos].
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Ridley Scott
jueves, 29 de noviembre de 2007
"Bourne: El ultimátum" (2007).

-- "The Bourne Ultimatum". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Paul Greengrass.
-- Actuación: Matt Damon, Julia Stiles, David Strathairn, Scott Glenn, Paddy Considine, Edgar Ramírez, Albert Finney, Joan Allen, Tom Gallop, Corey Johnson, Daniel Brühl, Joey Ansah, Colin Stinton, Dan Fredenburgh, Lucy Liemann.
-- Guión: Tony Gilroy, Scott Z. Burns y George Nolfi, sobre una historia para la pantalla de Tony Gilroy, vagamente basados en la novela de Robert Ludlum.
-- Banda Sonora: John Powell.
-- "Bourne: El ultimátum" en IMDb.
-- "Bourne: El ultimátum" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Moscú. Tienen a Jason Bourne en la mira. Pero Bourne es muy Bourne, y se les escapa. De manera que ahí tienen a la CIA otra vez haciendo el payaso. En particular cuando uno de sus agentes decide darle alfombra roja a la lengua, y denuncia la existencia de Jason Bourne como agente que trabaja para la CIA. La CIA se entera, por supuesto, pero piensa que es una buena oportunidad de darle caza por fin a Jason Bourne, iniciando entonces la persecusión. En la mira está el periodista que se metió allí donde no debió haberse metido, claro está, y Bourne se las arregla para contactarlo ganándole por pies a la CIA. Pero el periodista, no demasiado habituado a esto de estar en la línea de fuego, decide ponerse nervioso... Y ahí tenemos a Jason Bourne otra vez, ya no salvando el mundo ni el día, sino corriendo por su propio pellejo, en una carrera que lo llevará a través de los financistas de Madrid, los vericuetos de Tánger, y finalmente, a un epifánico encuentro con su propio pasado en Nueva York, cuando por fin descubra los secretos de Treadstone, y esté en posición de lidiar contra sus sucesores en Blackbriar...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Algún inspirado tuvo la buena idea, por allá en el 2002, de realizar una peli llamada "Identidad desconocida" (en realidad, el título original es "The Bourne Identity"). La peli estaba basada en una novela de Robert Ludlum, aunque con el correspondiente upgrade, ya que las novelas iban de Vietnam, mientras que éstas se emplazan en el mundo post 9-11. Fue la película justa en el momento justo. Al igual que "24", la saga fílmica de Jason Bourne lidió con los temas del terrorismo, las agencias de estado que manipulan a la opinión pública, y todas esas cosas que en el 2007 son moneda corriente, pero que proferirlas en el 2001 implicaba ser antipatriota, estar en contra de Estados Unidos, etcétera. La apuesta tuvo éxito, y Jason Bourne se transformó, sin lugar a dudas, en el gran referente del cine de espionaje y acción del 2000. Y he aquí que llega la tercera parte, en un año plagado de terceras partes ("Spiderman 3", "Shrek Tercero", "Piratas del Caribe 3", "Resident Evil 3")... y por una vez, tenemos una tercera parte de decente a francamente buena, como nos la merecíamos hacía tiempo, faltaba más, cómo nos explotan estos carajos de Hollywood...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Bueh, digamos desde ya que la saga empieza a dar señales de fatiga. Porque es más de lo mismo. Otra vez vemos a Jason Bourne viajando de acá para allá, lidiando con asesinos y siempre perseguido por la omnipresente CIA. Pero Paul Greengrass, que se repite plato en la saga (antes había dirigido "La supremacía de Bourne", y entre medio se las arregló para llevar a buen puerto la potente "Vuelo 93"), consigue que la empresa de estirar lo casi inestirable funcione bien. Porque la peli tiene un ritmo endiablado, y consigue el casi imposible de que lo mil veces visto en materia de secuencias de acción, tenga la suficiente dosis de adrenalina como para mantener al público al borde de la butaca. Y eso que la estructura es tan sencilla como un videojuego: Stage 1 Moscú (Fight!), Stage 2 London (Fight!), Stage 3 Madrid (Fight!), y los lugares sean apenas algo más que un decorado tipo mcguffin para lo que verdaderamente interesa, que es ver a Jason Bourne fileteando carne de asesinos por el camino. Cuando ya el asunto se tornaba medio flojito, a la altura del Stage 4 Tánger, pues un vuelco inesperado en la trama consigue inyectar nuevo suspenso, y de verdad que la secuencia en Tánger es adrenalina pura.
-- No siguen dándole vueltas a quién diablos es Jason Bourne. Vale bien lo que decía el tagline, de que "recuerda todo, no perdona nada". Ahora, por fin, averiguamos cuál es su verdadera identidad, y conocemos cuál fue el lugar en donde recibió entrenamiento. El mayor golpe bajo es, por supuesto, las verdaderas razones que tuvo Jason Bourne para terminar en el interior de Treadstone. Porque el periplo vital de Jason Bourne es un profundo mentís a los mediocres que se envuelven en la bandera del patrioterismo barato para justificar sus propias agendas personales. Algo que se insinuaba en las pelis anteriores de la saga, pero que ahora lo tenemos confirmado, por triplicado y firmado ante escribano. ¿Es o no es, la saga de Jason Bourne, fiel reflejo de lo que fue la ahora decadente Era Bush...?
-- El elenco está estelar. En una peli de acción más o menos arquetípica, con personajes de perfiles bien definidos (el jovencito cara-de-nervio, la chica linda de apoyo, el ambicioso cínico, la trabajo-para-los-malos-pero-soy-buena, el Malvado-en-su-Castillo), en donde por definición cuesta empujar los límites actorales, todos se las arreglan para estar en su punto. Jason Bourne una vez más compone a su tipo duro y sin contemplaciones, lejos del glamour de un James Bond (aunque los años pasan la cuenta, y ya no está tan mijo como en "Identidad desconocida"). Julia Stiles tiene un rol más relevante, aunque cae un tanto en el estereotipo de "chica en peligro" (¡si hasta en un segmento abandona la calle para entrar a una casa y subir escaleras...!). Joan Allen compone a una agente de la CIA con carisma. La adición de David Strathairn ("Río salvaje", "Sueño de una noche de verano", y en particular su gran rol como Edward Murrow en el protagónico de "Buenas noches y buena suerte") es también una gran baza de la peli, componiendo un gran villano, tan político y marrullero como dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para encubrir lo incubrible. Y como regalito final tenemos al gran y venerable Albert Finney (un poco como sandía calada, valga decirlo), como el Supremo Amo del Mal, el creador mismo del Proyecto Treadstone, y por lo tanto, antiguo mentor de Jason Bourne, con quien por supuesto, como corresponde a toda peli de "yo descubro mi pasado", el prota tendrá su encuentro final...
IDEAL PARA: Ver en qué termina (por ahora, al menos) el ajuste de cuentas entre Jason Bourne y los tipos que antaño firmaban su planilla de pagos.
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domingo, 10 de diciembre de 2006
"Un buen año" (2006).

-- "A Good Year". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Russell Crowe, Albert Finney, Marion Cotillard, Abbie Cornish, Tom Hollander, Freddie Highmore, Rafe Spall, Archie Panjabi, Richard Coyle, Didier Bourdon, Isabelle Candelier, Kenneth Cranham.
-- Guión: Marc Klein, basado en la novela de Peter Mayle.
-- Banda Sonora: Marc Streitenfeld.
-- "Un buen año" en IMDb.
-- "Un buen año" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Hace muchas cosechas atrás, había una vez, en un chateau con viñedo en Francia, un jovencito con su querido tío. O no tanto, porque le trampeaba de lo lindo, el niño al viejo. Años después, el jovencito se ha convertido en un asqueroso yuppie que brokea a su gusto en el mercado de valores de Londres. En ese minuto le llega la noticia de que el vejete se ha muerto, y por tanto, debido a la falta de testamento legal, es el único heredero de toda su fortuna. Como en Inglaterra las cosas se están poniendo calientes debido a una investigación sobre una, ejem, acción de corsario en el mercado bursátil, decide que es buena idea poner distancia por unos días, hasta que las aguas se calmen. Cuando llega allá, hace lo que todo buen yuppie de corazón cuando tiene algo entre sus manos: lo tasa, decide cuánto podría sacar, y luego manda a sus tiburones a venderlo por la mejor tajada posible. Pero las cosas no serán tan sencillas. Por un lamentable incidente, quedeará varado en Francia, prisionero de sus recuerdos de niñez, además cabe la posibilidad de que no sea el unico pariente vivo, y para colmo, ¡ups! una linda damita francesa se cruza en su camino. ¿Conseguirá el Gladiador Corazón de Hierro Crowe sobreponerse a todo esto y volver a su vida de magnificencia financiera, o quedará condenado para siempre a encontrar el sentido de la vida, el palcer de las cosas simples, y toda esa clase de escapismo nostálgico hollywoodense?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Ridley Scott es uno de los cineastas más controversiales de las últimas décadas, no porque sus películas toquen temas escabrosos, sino por lo irregular de sus filmes. En la Filmoteca Scott es posible encontrar piezas artísticas del tonelaje de "Alien" y "Blade Runner", espectáculos visuales como "Leyenda" o "1492: La conquista del paraíso", truculencias como "Lluvia negra" o "Hannibal", filmes de entretención efectiva y simple como "Gladiador" o "Cruzada", pelis de género como "Thelma y Louise" o "La caída del Halcón Negro"... y ahora ESTO. ¿Qué es esto? Una comedia. ¿Una comedia? Sí, como suena. Una comedia. Otro clásico filme de género, en este caso, del género "viaja al lugar de tu infancia y recupérate a ti mismo". El argumento de este filme, ya lo habíamos visto: se llamaba "Bajo el Sol de Toscana", y lo interpretaba Diane Lane. ¡Eso es! "Un buen año" es "Bajo el sol de Toscana", pero en versión para chicos.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una película llevadera y con ritmo. Por muy mediocres que sean los resultados de un filme de Ridley Scott, su solo nombre asegura dos cosas: sentido del ritmo y empaque visual. Como de costumbre, este filme tiene ambas cosas. Esa es la principal diferencia entre esta película y muchas otras historias de tipo "tu niñez te reclama" que caen en lo blandengue y el sentimentalismo cursi y lacrimoide. ¿Pero Scott...? No, Scott evade esa trampa, y opta por un registro deliberadamente frívolo, a la larga mucho más efectivo que los arrebatos lacrimógenos de otros cineastas de menor talento.
-- Russell Crowe. No es su mejor rol, ni de cerca, y demuestra una vez más sus limitaciones como actor, pero chorrea carisma por los cuatro costados, y consigue que un personaje en principio despreciable, como es el broker egoísta y autopagado que interpreta, se haga simpático a la platea.
-- Albert Finney. El gran Albert Finney. El Maestro Albert Finney. Aparece poquito, e incluso más avejentado que en varios filmes más antiguos. Pero lo poco que aparece, demuestra por qué es Albert Finney, y el resto de nosotros, mejor mirar para otro lado antes de que nos caiga alguno de sus rayos celestiales. Y eso, considerando que su personaje es, sin remedio alguno, y por exigencias del guión, el más cursi de todos...
-- Las chicas... ¡oh, la là...! Las chicas... Veamos, está la belleza american's style de la australiana Abbie Cornish, la elegancia clásica francesa de Marion Cotillard, y como condimento la belleza especiosa y exótica de Archie Panjabi. Y todas luciendo estupendos físicos. Lástima que no haya desnudos, pero no todo puede ser perfecto, ¿no?
IDEAL PARA: Terminarla silbando una tonadita alegre sobre lo feliz que se vive la vida.
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