11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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viernes, 19 de enero de 2007

"El libertino" (2004).


-- "The libertine". Estados Unidos. Año 2004.
-- Dirección: Laurence Dunmore.
-- Actuación: Johnny Depp, Paul Ritter, John Malkovich, Stanley Townsend, Francesca Annis, Rosamund Pike, Tom Hollander, Richard Coyle, Tom Burke, Hugh Sachs, Rupert Friend, Kelly Reilly, Jack Davenport, Trudi Jackson.
-- Guión: Stephen Jeffreys, basado en su propia obra teatral.
-- Banda Sonora: Michael Nyman.

-- "El libertino" en IMDb.
-- "El libertino" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Les advierto: esto no va a gustarles, y no pretendo que les guste. Estamos en el siglo XVII, una época no tan civilizada como la nuestra, en la cual los poetas que escriben versitos contra el régimen son puestos en un cómodo destierro. Pero el rey Carlos II de Inglaterra necesita a su poeta oficial, porque hay varios encargos que quiere hacerle, así es que lo trae de regreso. Entre esos encargos están, por una parte, promoverlo a diputado para meter a uno de los suyos en el Parlamento, y además, escribir la gran obra de teatro que inmortalice al régimen, cual Virgilio de Augusto, cual Kypling de Victoria, cual Zurita de Lagos. En la actualidad, el rey Carlos II no es considerado como la cumbre del talento gubernamental, y eso justifica que le haya el encargo a un tarambanas tan cretino como Rochester, un tipejo que en su afán de desagradar para que se hable de él, le da lo mismo indisponerse con Su Majestad Real. Pero las cosas no se le dan bien a Rochester, porque sus años de lujuria están empezando a pasarle factura: la sífilis se lo está comiendo vivo. Además, encuentra una actriz con la cual queda embobado, prendado, etcétera. La decadencia está servida.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Existe una larga tradición en Hollywood de filmes mediocres sobre personajes malditos que, dicho sea de paso, no pueden remontar de su condición de espectáculo hollywoodense. La idea es ésta: se toma a un escritor o artista maldito, porque su halo romántico se supone que atraerá a la audiencia, pero para conseguir el financiamiento, se debe limar al personaje y "abuenarlo", y con eso, le quitan todo lo maldito que es su esencia y lo transforman en alguien tan anodino, que ya no vale la pena interesarse por él. Habíamos tenido ejemplos recientes en "Eclipse total" (sobre Rimbaud) y "Letras prohibidas" (sobre el Marqués de Sade) y ahora tenemos "El libertino". Alguien pensó que era buena idea adaptar la historia de Rochester, el poeta maricón inglés, para una obra de teatro, y puede que en ese soporte pasara, pero luego otro alguien decidió hacer el éxito culto del verano a partir de esto. Sumémosle la técnica importada del cine independiente, de utilizar toneladas de cámara en mano y cámaras digitales en vez de la fotografía neoclasicizante propia de las pelis "de época", y tenemos un filme que, honores sean hechos a la verdad, no tiene ni patas ni cabeza, por ninguna parte.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Está basada parcialmente en la biografía del Conde de Rochester, un rockstar del XVII que vivió rápido y murió joven. Eso de "basada en" es aproximado, por supuesto, porque a pesar de llamarse "El libertino", esta película muestra bien poco libertinaje; para que no digan lo anterior muestran de tarde en tarde alguna teta al aire, pero todo es tan plástico y exagerado que de libertinaje no tiene nada; en cuanto a lo del libertino mismo, toda su lujuria se reduce a decir algunas frasecitas provocadoras y dar a entender que se ha empotrado con alguna chica (el Rochester original no sólo era de la filosofía "fornicar, fornicar, que el mundo se va a acabar", sino que no discriminaba entre hombres y mujeres ni entre pasivos o activos para eso). O sea, es como hacer una peli de abogados sin mostrar ninguna escena de juicio, o una peli de médicos sin mostrar un hospital. Pero se supone que se trata del Conde de Rochester, eso sí.

-- ¿Diremos algo de los actores...? Puede que algunos consideren que aquí hay buenas interpretaciones. La verdad es que hay quien se esfuerza, como Rosamund Pike o la venerable Francesca Annis, pero a cambio la dupla protagónica Malkovich/Depp no pueden estar más lisérgicos, y se conforman con repetir lugares comunes actorales que ya han utilizado en otras cintas, sobreactuando descaradamente. Pero mencionémoslo, por aquello de que puede haber interpretación en contrario.

-- De los ripios narrativos, mejor ni hablar. Se afirma al comienzo de la peli que Rochester irá al Parlamento, pero eso no lo vemos hasta el final, y sólo para justificar el discursito de cierre. Ya mencionamos lo poco que se ve sobre libertinaje. Los personajes entran y salen sin ton ni son. No hay un eje central alrededor del cual se articulen las demás tramas y le den sentido. El prota no termina de definirse como un héroe maldito o como un fulano pasado de roscas. En definitiva, uno puede buenamente preguntarse qué historia es la que a fin de cuentas le están contando.

IDEAL PARA: Desmadejarse los sesos pensando hacia dónde demonios conduce esta película, y cuál diablos es el mensaje que se nos quiere transmitir (si es que se tiene resistencia contra el sueño).

domingo, 10 de diciembre de 2006

"Un buen año" (2006).


-- "A Good Year". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Russell Crowe, Albert Finney, Marion Cotillard, Abbie Cornish, Tom Hollander, Freddie Highmore, Rafe Spall, Archie Panjabi, Richard Coyle, Didier Bourdon, Isabelle Candelier, Kenneth Cranham.
-- Guión: Marc Klein, basado en la novela de Peter Mayle.
-- Banda Sonora: Marc Streitenfeld.

-- "Un buen año" en IMDb.
-- "Un buen año" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hace muchas cosechas atrás, había una vez, en un chateau con viñedo en Francia, un jovencito con su querido tío. O no tanto, porque le trampeaba de lo lindo, el niño al viejo. Años después, el jovencito se ha convertido en un asqueroso yuppie que brokea a su gusto en el mercado de valores de Londres. En ese minuto le llega la noticia de que el vejete se ha muerto, y por tanto, debido a la falta de testamento legal, es el único heredero de toda su fortuna. Como en Inglaterra las cosas se están poniendo calientes debido a una investigación sobre una, ejem, acción de corsario en el mercado bursátil, decide que es buena idea poner distancia por unos días, hasta que las aguas se calmen. Cuando llega allá, hace lo que todo buen yuppie de corazón cuando tiene algo entre sus manos: lo tasa, decide cuánto podría sacar, y luego manda a sus tiburones a venderlo por la mejor tajada posible. Pero las cosas no serán tan sencillas. Por un lamentable incidente, quedeará varado en Francia, prisionero de sus recuerdos de niñez, además cabe la posibilidad de que no sea el unico pariente vivo, y para colmo, ¡ups! una linda damita francesa se cruza en su camino. ¿Conseguirá el Gladiador Corazón de Hierro Crowe sobreponerse a todo esto y volver a su vida de magnificencia financiera, o quedará condenado para siempre a encontrar el sentido de la vida, el palcer de las cosas simples, y toda esa clase de escapismo nostálgico hollywoodense?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ridley Scott es uno de los cineastas más controversiales de las últimas décadas, no porque sus películas toquen temas escabrosos, sino por lo irregular de sus filmes. En la Filmoteca Scott es posible encontrar piezas artísticas del tonelaje de "Alien" y "Blade Runner", espectáculos visuales como "Leyenda" o "1492: La conquista del paraíso", truculencias como "Lluvia negra" o "Hannibal", filmes de entretención efectiva y simple como "Gladiador" o "Cruzada", pelis de género como "Thelma y Louise" o "La caída del Halcón Negro"... y ahora ESTO. ¿Qué es esto? Una comedia. ¿Una comedia? Sí, como suena. Una comedia. Otro clásico filme de género, en este caso, del género "viaja al lugar de tu infancia y recupérate a ti mismo". El argumento de este filme, ya lo habíamos visto: se llamaba "Bajo el Sol de Toscana", y lo interpretaba Diane Lane. ¡Eso es! "Un buen año" es "Bajo el sol de Toscana", pero en versión para chicos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una película llevadera y con ritmo. Por muy mediocres que sean los resultados de un filme de Ridley Scott, su solo nombre asegura dos cosas: sentido del ritmo y empaque visual. Como de costumbre, este filme tiene ambas cosas. Esa es la principal diferencia entre esta película y muchas otras historias de tipo "tu niñez te reclama" que caen en lo blandengue y el sentimentalismo cursi y lacrimoide. ¿Pero Scott...? No, Scott evade esa trampa, y opta por un registro deliberadamente frívolo, a la larga mucho más efectivo que los arrebatos lacrimógenos de otros cineastas de menor talento.

-- Russell Crowe. No es su mejor rol, ni de cerca, y demuestra una vez más sus limitaciones como actor, pero chorrea carisma por los cuatro costados, y consigue que un personaje en principio despreciable, como es el broker egoísta y autopagado que interpreta, se haga simpático a la platea.

-- Albert Finney. El gran Albert Finney. El Maestro Albert Finney. Aparece poquito, e incluso más avejentado que en varios filmes más antiguos. Pero lo poco que aparece, demuestra por qué es Albert Finney, y el resto de nosotros, mejor mirar para otro lado antes de que nos caiga alguno de sus rayos celestiales. Y eso, considerando que su personaje es, sin remedio alguno, y por exigencias del guión, el más cursi de todos...

-- Las chicas... ¡oh, la là...! Las chicas... Veamos, está la belleza american's style de la australiana Abbie Cornish, la elegancia clásica francesa de Marion Cotillard, y como condimento la belleza especiosa y exótica de Archie Panjabi. Y todas luciendo estupendos físicos. Lástima que no haya desnudos, pero no todo puede ser perfecto, ¿no?

IDEAL PARA: Terminarla silbando una tonadita alegre sobre lo feliz que se vive la vida.

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