11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 17 de enero de 2008

"Enemigo íntimo" (1997).


-- "The Devil's Own" (título original en inglés), "La sombra del diablo" (título en España). Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brad Pitt, Margaret Colin, Rubén Blades, Treat Williams, George Hearn, Mitch Ryan, Natascha McElhone, Paul Ronan, Simon Jones, Julia Stiles, Ashley Carin, Kelly Singer, David O'Hara, David Wilmot.
-- Guión: David Aaron Cohen, Vincent Patrick y Kevin Jarre, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Enemigo íntimo" en IMDb.
-- "Enemigo íntimo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1972. Una devota familia de irlandeses está tranquilamente dando las gracias a esa criatura de ciencia ficción llamada "Dios", cuando de pronto la protección divina se les acaba, y la familia es limpiamente masacrada por un grupo de sicarios. En respuesta, el pequeño hijo superviviente decide que la vida es una mierda, después de todo, y se hace terrorista (¡gran boceto de la psicología del personaje, yeah!). Pero como a comienzos de los '90s son malos tiempos para el IRA (la peli es de 1997, pero está ambientada en 1992-93), pues bien, el hijo pródigo de la nación irlandesa se marcha para buscar nuevos horizontes en América. Su red de contactos lo instala entonces en el sótano de la casa de un policía rodeado de mujeres, su esposa y sus tres hijas (¿así, tan fácil, a un perfecto desconocido... UN POLICÍA...?). ¿Creen ustedes que nuestro mijo terrorista escarmienta? Pues no. Porque a medida que se hace amiguete con el polizonte, también empieza a las andadas, buscando comprarse armas para el IRA y seguir fomentando la revolución, los bombazos, los niños destripados por el C-4. Lo de siempre, vamos. ¿Alcanzará nuestro poli a descubrir los pasos en que anda su nuevo protegido, antes de que a su familia le pase algo malo, muy, pero muy malo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el post 2000 los terroristas musulmanes son la moda, en los '90s tenían presencia significativa los malos del IRA, el Ejército Revolucionario Irlandés. Entre las pelis con "malo IRA" están "Lluvia de fuego", "Juego de patriotas", "El juego de las lágrimas", y un pequeño etcétera (no contamos "En el nombre del padre" por no ser los malos del IRA, pero a los protas los confunden con gentes del IRA); todas ellas presentan un retrato bastante poco favorable, por no decir poco interesante, de estos terroris, obviando el contenido político de sus proclamas a favor de la espectacularidad de la bomba volando un tranquilo y soñoliento pub inglés. "Enemigo íntimo" trató de hacer algo así como plegarse a la moda. Alguien discurrió que era buena idea entonces juntar a dos chulolindos como Harrison Ford y Brad Pitt, con la vieja fórmula "estrella consagrada vs. estrella ascendente". El problema es que el tiro salió por la culata porque ambas estrellas se miraron con odio en los ojos. Ford consideraba a Pitt como un entrometido advenedizo, y quería que la peli fuera sobre su personaje de policía. Pitt, por otra parte, ya se había hecho un lugar con "Entrevista con un vampiro", "Leyendas de pasión", "Los siete pecados capitales" y "Doce monos", así es que no estaba para dejarse chulear por ese viejecito gagá que alguna vez fue Han Solo e Indiana Jones, pero es que ahora son los '90s y tú al asilo, Ford, ¿OK? El resultado del choque de egos fue todo lo predecible que podía ser. Y si defecación es el nombre del juego, pues bien, hagámosla con estilo y contratemos a Alan J. Pakula, hombre con un prestigio bien ganado como dire de pelis de thriller político ("Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie"), pero que por decirlo vulgarmente, ya no estaba para esos trotes, como que sus últimas pelis habían sido "Juego de adultos", y en particular la desastrosa "Informe pelícano", tan mala que no la dieron en el cable ni los cuervos de Cine Zeta; por cierto, y para la trivia, un misericordioso accidente de tránsito que cegó de una manera muy bizarra la vida del señor Pakula poco después (un camión soltó por accidente un tubo de metal que cayó sobre su cabeza, lo sacó del camino y lo mató), a la arterioesclerótica edad de 70, le impidió seguir cayendo aún más bajo... ¡Misteriosos son los caminos de la Providencia!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algunos secundarios. Porque de los protas, ni hablar: Harrison Ford hace como que se esfuerza y a veces le resulta hasta creíble, pero mucho menos que en otros roles, mientras que Brad Pitt está claramente a disgusto y verlo actuar es algo parecido a que te metan un enema hasta el esófago. Pero desde su trinchera, Natascha McElhone se defiende bastante bien; en aquellos años la McElhone era la secundaria de lujo en pelis como "Sobreviviendo a Picasso", "El show de Truman" o "Ronin", y algo después en el "Solaris" de Soderbergh, pero por alguna razón desconocida nunca consiguió capitalizar su talento en una carrera actoral de serie A. Otro tanto ocurre con Margaret Colin, y es que el personaje de Harrison Ford no se merece una esposa como ésa (quizás si se hubiera esforzado más en actuar). Y casi para la trivia, aparece como hija mayor de Ford, una Julia Stiles hecha una cría, antes de transformarse en la promesa joven que a estas alturas del partido ya no es promesa ni es joven tampoco (su caída en picado ha llegado hasta el remake de "La profecía"). Mención aparte merece también la banda sonora de James Horner; por cierto, digamos que el señor Pakula usa la música incidental con contención, un poco al estilo del thriller setentero, en el cual es más importante el ruido ambiente (o el silencio ambiente) que extorsionar emocionalmente al público con música estridente que le diga qué debe sentir a cada instante. Aparte de eso, todo el resto está fatal. La subtrama del policía compañero corrupto, interpretado por el latino Rubén Blades para más inri, simplemente sobra, y además, por ser el compañero latino del héroe, ya sabemos de entrada que va a morir (en "Harry el Sucio" el compañero latino se la sacó más barata, sólo lo enviaron al hospital, pero es que ése no era corrupto). La película insiste en echar por la borda el suspenso del thriller, a favor de crear ambiente dramático con los personajes, opción que es suicida si los actores que interpretan a los personajes echan más tiempo en putearse unos a otros, que en actuar bien. Además, la historia del tráfico de armas es más lineal que las "curvas" de Kate Moss. Y ni hablar del final, precedible a más no poder.

IDEAL PARA: Hmmm... Hmmm... No, la verdad es que no se me ocurre para qué o quién podría ser ideal esta película. ¿Quizás para treintonas enamoradas de Brad Pitt, o cuarentonas enamoradas de Harrison Ford...?

jueves, 29 de noviembre de 2007

"Bourne: El ultimátum" (2007).


-- "The Bourne Ultimatum". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Paul Greengrass.
-- Actuación: Matt Damon, Julia Stiles, David Strathairn, Scott Glenn, Paddy Considine, Edgar Ramírez, Albert Finney, Joan Allen, Tom Gallop, Corey Johnson, Daniel Brühl, Joey Ansah, Colin Stinton, Dan Fredenburgh, Lucy Liemann.
-- Guión: Tony Gilroy, Scott Z. Burns y George Nolfi, sobre una historia para la pantalla de Tony Gilroy, vagamente basados en la novela de Robert Ludlum.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Bourne: El ultimátum" en IMDb.
-- "Bourne: El ultimátum" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Moscú. Tienen a Jason Bourne en la mira. Pero Bourne es muy Bourne, y se les escapa. De manera que ahí tienen a la CIA otra vez haciendo el payaso. En particular cuando uno de sus agentes decide darle alfombra roja a la lengua, y denuncia la existencia de Jason Bourne como agente que trabaja para la CIA. La CIA se entera, por supuesto, pero piensa que es una buena oportunidad de darle caza por fin a Jason Bourne, iniciando entonces la persecusión. En la mira está el periodista que se metió allí donde no debió haberse metido, claro está, y Bourne se las arregla para contactarlo ganándole por pies a la CIA. Pero el periodista, no demasiado habituado a esto de estar en la línea de fuego, decide ponerse nervioso... Y ahí tenemos a Jason Bourne otra vez, ya no salvando el mundo ni el día, sino corriendo por su propio pellejo, en una carrera que lo llevará a través de los financistas de Madrid, los vericuetos de Tánger, y finalmente, a un epifánico encuentro con su propio pasado en Nueva York, cuando por fin descubra los secretos de Treadstone, y esté en posición de lidiar contra sus sucesores en Blackbriar...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Algún inspirado tuvo la buena idea, por allá en el 2002, de realizar una peli llamada "Identidad desconocida" (en realidad, el título original es "The Bourne Identity"). La peli estaba basada en una novela de Robert Ludlum, aunque con el correspondiente upgrade, ya que las novelas iban de Vietnam, mientras que éstas se emplazan en el mundo post 9-11. Fue la película justa en el momento justo. Al igual que "24", la saga fílmica de Jason Bourne lidió con los temas del terrorismo, las agencias de estado que manipulan a la opinión pública, y todas esas cosas que en el 2007 son moneda corriente, pero que proferirlas en el 2001 implicaba ser antipatriota, estar en contra de Estados Unidos, etcétera. La apuesta tuvo éxito, y Jason Bourne se transformó, sin lugar a dudas, en el gran referente del cine de espionaje y acción del 2000. Y he aquí que llega la tercera parte, en un año plagado de terceras partes ("Spiderman 3", "Shrek Tercero", "Piratas del Caribe 3", "Resident Evil 3")... y por una vez, tenemos una tercera parte de decente a francamente buena, como nos la merecíamos hacía tiempo, faltaba más, cómo nos explotan estos carajos de Hollywood...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bueh, digamos desde ya que la saga empieza a dar señales de fatiga. Porque es más de lo mismo. Otra vez vemos a Jason Bourne viajando de acá para allá, lidiando con asesinos y siempre perseguido por la omnipresente CIA. Pero Paul Greengrass, que se repite plato en la saga (antes había dirigido "La supremacía de Bourne", y entre medio se las arregló para llevar a buen puerto la potente "Vuelo 93"), consigue que la empresa de estirar lo casi inestirable funcione bien. Porque la peli tiene un ritmo endiablado, y consigue el casi imposible de que lo mil veces visto en materia de secuencias de acción, tenga la suficiente dosis de adrenalina como para mantener al público al borde de la butaca. Y eso que la estructura es tan sencilla como un videojuego: Stage 1 Moscú (Fight!), Stage 2 London (Fight!), Stage 3 Madrid (Fight!), y los lugares sean apenas algo más que un decorado tipo mcguffin para lo que verdaderamente interesa, que es ver a Jason Bourne fileteando carne de asesinos por el camino. Cuando ya el asunto se tornaba medio flojito, a la altura del Stage 4 Tánger, pues un vuelco inesperado en la trama consigue inyectar nuevo suspenso, y de verdad que la secuencia en Tánger es adrenalina pura.

-- No siguen dándole vueltas a quién diablos es Jason Bourne. Vale bien lo que decía el tagline, de que "recuerda todo, no perdona nada". Ahora, por fin, averiguamos cuál es su verdadera identidad, y conocemos cuál fue el lugar en donde recibió entrenamiento. El mayor golpe bajo es, por supuesto, las verdaderas razones que tuvo Jason Bourne para terminar en el interior de Treadstone. Porque el periplo vital de Jason Bourne es un profundo mentís a los mediocres que se envuelven en la bandera del patrioterismo barato para justificar sus propias agendas personales. Algo que se insinuaba en las pelis anteriores de la saga, pero que ahora lo tenemos confirmado, por triplicado y firmado ante escribano. ¿Es o no es, la saga de Jason Bourne, fiel reflejo de lo que fue la ahora decadente Era Bush...?

-- El elenco está estelar. En una peli de acción más o menos arquetípica, con personajes de perfiles bien definidos (el jovencito cara-de-nervio, la chica linda de apoyo, el ambicioso cínico, la trabajo-para-los-malos-pero-soy-buena, el Malvado-en-su-Castillo), en donde por definición cuesta empujar los límites actorales, todos se las arreglan para estar en su punto. Jason Bourne una vez más compone a su tipo duro y sin contemplaciones, lejos del glamour de un James Bond (aunque los años pasan la cuenta, y ya no está tan mijo como en "Identidad desconocida"). Julia Stiles tiene un rol más relevante, aunque cae un tanto en el estereotipo de "chica en peligro" (¡si hasta en un segmento abandona la calle para entrar a una casa y subir escaleras...!). Joan Allen compone a una agente de la CIA con carisma. La adición de David Strathairn ("Río salvaje", "Sueño de una noche de verano", y en particular su gran rol como Edward Murrow en el protagónico de "Buenas noches y buena suerte") es también una gran baza de la peli, componiendo un gran villano, tan político y marrullero como dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para encubrir lo incubrible. Y como regalito final tenemos al gran y venerable Albert Finney (un poco como sandía calada, valga decirlo), como el Supremo Amo del Mal, el creador mismo del Proyecto Treadstone, y por lo tanto, antiguo mentor de Jason Bourne, con quien por supuesto, como corresponde a toda peli de "yo descubro mi pasado", el prota tendrá su encuentro final...

IDEAL PARA: Ver en qué termina (por ahora, al menos) el ajuste de cuentas entre Jason Bourne y los tipos que antaño firmaban su planilla de pagos.

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