11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 29 de noviembre de 2012

"Sombras tenebrosas" (2012).


-- "Dark Shadows". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Jackie Earle Haley, Jonny Lee Miller, Bella Heathcote, Chloë Grace Moretz, Gulliver McGrath, Ray Shirley, Christopher Lee, Alice Cooper, Ivan Kaye, Susanna Cappellaro, Josephine Butler.
-- Guión: Seth Grahame-Smith, sobre una historia de éste y de John August, basados en los personajes de la serie de televisión de Dan Curtis.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "Sombras tenebrosas" en IMDb.
-- "Sombras tenebrosas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El siglo XVIII, la época de los colonos yankis de ceño fruncido y chaquetitas. Una extensa narración en off nos describe como los Collins viajaron de Inglaterra a Maine para hacer prosperar la industria y mejorar las condiciones de vida de los nativos, en general todo eso que hace justificable que los europeos vengan para darnos la lata en América. Uno de los Collins, un tal Barnabas, resulta que salió un poco putero y se trajina a la sirvienta, como ha sucedido con todos los amos y criadas en los tiempos en que existía RESPETO por las jerarquías sociales, leñe. Pero la sirvienta, parece que es media comunacha porque quiere que su patrón... ¡responda por el acoso! ¡Que la despose! ¡La haga ascender en la escala social por medio del matrimonio! Que la enculá no es gratis, pueh, 'on patrón... Y Barnabas Collins dice que no, que las criadas están para follárselas pero las señoritas para ca(z)arse. La sirvienta, como buena proletaria, resulta que además es bruja, y brujería mediante consigue matar a la rival de amores y además convertir a Barnabas Collins en vampiro. Flashforward a... 1972. Con "Nights in White Satin", figúrense ustedes, cuando iban a pensar que los Moody Blues iban a terminar en una Burton movie. Una chica va a buscar su fortuna en la mansión de los Collins. Una vez llegada ahí, descubre a una excéntrica familia disfuncional. Después de como cuarto de hora dándonos la lata con eso, volvemos a lo bueno, a lo que nos hizo agendar ver la peli en algún minuto, a la historia del vampiro. Resulta que una retroexcavadora encuentra el féretro del vampiro, éste renace a la vida, y después de reponer fatigas con un poco de sangrita (sí, eso mesmo, es un vampi que hablamos), de inmediato se dirige a la mansión de los Collins. Allí descubre que la familia está en vías de arruinarse, que el negocio de la pesca está controlado por tiburones incluso más tiburones que su propia familia... y que la niñera recién llegada está muuuuuu wena (Bella Heathcote, tomando el relevo de Burton Girl de la sosilla Mia Wachinona). A poco andar, Barnabas Collins descubre que su antigua enemiga bruja sigue viva, y ambos se trenzarán en la consabida lucha de poderes y venganza y etcétera. O algo así. La verdad es que no me acuerdo mucho, porque el guión estaba más deshilachado que el manto en donde rasco las garras para echarme a dormir. Bueno, eso.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ahhh, el pobre Tim Burton. El chico genio de "Beetlejuice" que después fue elevado a las glorias con "Batman", antes de ser defenestrado porque su Batman ya no es tan molón como el Batman más cool, que es el de Christopher Nolan en "The Dark Knight". Antes que eso, ya Tim Burton se había botado a regalón y nos había regalado pelis entretenidas-pero-insubstanciales como "Marcianos al ataque" o "La leyenda del Jinete Sin Cabeza", para luego ir de cabeza a pelis simplemente insubstanciales como "El planeta de los simios", "Charlie y la fábrica de chocolates" y "Sweeney Todd". Excepción hecha de "El cadáver de la novia", que estaba bien, y "El gran pez", que es una anomalía por lo buena. ¿Cómo podía salir del pozo en que se metió con "Sweeney Todd", que a ratos parece más una autoparodia que otra cosa? Simple: haciendo un pacto fáustico con Disney. A resultas de eso le dejaron producir su proyecto mimado mascota te quiero mucho miau, que fue "Frankenweenie". Lo único que tenía que hacer era labor de galeras con "Alicia en el País de las Maravillas". Tanto con Marvel y "Los Vengadores" como con Tim Burton, la idea de la Disney pareciera ser comprarse marcas establecidas y dejarles hacer lo que quieran con lo visual y con presupuesto, en tanto no toquen los cojones con el contenido, que no ataque los valores sagrados WASP de la familia, el Cristianismo, y particularmente y más importante que los otros, el capitalismo. Entre medio, Tim Burton reanudó su vieja relación con la Warner, que le había producido "Sweeney Todd" y un chorreón de pelis para atrás. Con algo más de libertad creativa que bajo el alero de la Disney, Tim Burton chorreó... esto. Para ver qué tal está, pueden ustedes revisarlo in extenso en la siguiente sección, pero si quieren un adelanto... estoy rezando porque a Burton no se le ocurra hacer la adaptación para el cine de Cine 9009.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Frente a las devastadoras críticas que recibió esta peli, que la puso a la altura del zurullo o similar, la verdad es que taaaaaan mala no estaba. Aunque podía haber sido muuuuuucho pero muuuuuucho pero muuuuuu-uuuuuu-uuuuuucho mejor. Digamos que está más o menos malita, sin ser el desastre que otros dicen que es. A estas alturas del partido, por mucho que se critique a Tim Burton por repetir una y otra vez a su equipo creativo, la verdad es que han desarrollado un buen fiatto, y eso se nota. Claro, eso tiene su reverso negativo en el hecho de que Tim Burton a ratos pareciera estar rodando con el piloto automático, pero en fin. El punto fuerte acá son las actuaciones. Johnny Depp es un Barnabas Collins emo que a ratos lo logra, en particular cuando tiene que mostrarse feroz, aunque el resto del tiempo cuesta creer eso de que dice de que admiraba al Barnabas Collins original, o se hubiera preocupado un poco más de afinarlo. Michelle Pfeiffer como la matriarca Collins, en su primera incursión dentro de una peli Burton desde que hiciera de Gatúbela en "Batman regresa", se merienda con patatas como de costumbre a todo el resto. Helena Bonham Carter hace más o menos su rol borde de siempre, Jackie Earle Harley está más que nada para prestar testimonio (el más desaprovechado de los mejores actores de la peli), Bella Heathcore como interés romántico más o menos da la nota aunque sin pasarse tampoco (no es que actúe bien, pero fresco aún el recuerdo de Mia Washonoska en "Alicia en el País de las Maravillas"...), y Chloë Grace Moretz podría haberlo hecho mejor si su personaje hubiera tenido algo más de, ya saben... substancia. Pero cuando la peli agarra enteros y se vuelve un carnaval de diversiones, es teniendo a Eva Green gozándose a despiporre su rol de villana ultrasobreactuada, ultrasexy y ultra-lo-que-se-te-ocurra. Sólo Eva Green iba a poder conseguir sobreactuar de manera tan descarada, en un rol con tan poca enjundia, y salirse con la suya. ¡Si hasta Danny Elfman, acostumbrado a autoplagiarse a destajo, está hasta competente en el soundtrack! Con todos esos mimbres, cualquiera diría que el trabajo está prácticamente hecho. Además, Tim Burton conocía bien la serie original y la respetaba y adoraba, él no iba a sentarse en ella ni cagarse ni nada, ¿verdad? ¿VERDAAAAAAD...? Bastet, cúidame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo. Porque aquí falló un detalle esencial, uno que es capaz de tumbar al ferrocarril mejor cargado, al Superman más poderoso, al Tim Burton más... neoexpresionista, eso es. Y ese detalle es... tener un guión consistente. Interesante. Porque la cosa parte bien con el prólogo en el siglo XVIII a velocidad de metralleta (bastante creepy, me imagino, para quienes eligieron la peli basándose en el alegrecillo e insubstancial trailer, en donde el personaje de la amada de Barnabas Collins ni siquiera aparece, salvo en un pestañeo en donde no sabes que es ella si no has visto la peli). Luego viene la presentación de la familia, que es una lata pero una lata necesaria porque si no hablamos de los personajes, de qué vamos a hablar. Luego nos dicen que la villana anda rondando allá afuera y que todo se va a transformar en una lucha empresarial estilo Dallas, pero con pescado en vez de petróleo (hablando de glamour...), y... y... ¿Y...? Y ese es el problema. Nos quedamos con el "y" en la boca. Porque lo que viene después es básicamente una hora en donde no pasa nada, en donde los hechos se hilvanan un poco porque sí, en donde las distintas tramas y conflictos principales y secundarios no terminan de encajar bien, todo eso para un final en donde todo queda amarrado y convenientemente amarrado porque, bueno, es el final, por eso. Aunque sea con cola. Con cola de colafría, claro, pero también con cola de feroz peazo cliffhanger, con una subtrama cuya resolución final muestra a las claras que no sirve a ningún propósito narrativo dentro de la peli, sino que es el as bajo la manga para que venga... ¡¡¡SECUELA!!! No ayuda tampoco que una parte del humor viene de juegos de palabras en inglés acerca de Barnabas Collins hablando el XVIII vs. la jerga '70s... ("are you stoned or something?" - "They tried to stone me. It didn't work"), que o sabes inglés directo, o te lo pierdes. Vale que es la adaptación de una teleserie, y meter el universo narrativo de como un millar de capítulos dentro de una hora de peli es como inyectarle a una pulga la sangre de un caballo. Vale que su estructura de varios conflictos en paralelo trate de ser reminiscente de la estructura clásica de la soap opera de varias tramas simultáneas, incluyendo tener un elenco coral y todo. Vale que muchos de los incidentes de la peli están directamente inspirados en sucesos de la serie de 1972, y por lo tanto sean guiños para los pocos vejestorios que hayan visto la serie original y todavía caminen la Tierra en nuestros días (leñe, si el propio Barnabas Collins original se murió de viejo en el mismo 2012... a los 87). Pero un guión no puede ampararse en el "era demasiado difícil y no lo logramos" como justificación. O háganlo bien o no lo hagan. En este caso, un guión tejido con los palillos de tejer de una araña borracha se encarga de que a mitad de función estemos ya bostezando y preguntándonos para cuándo va a acabar la lata. Cuando llega la confrontación final, la cosa ni siquiera despierta interés: todo lo que estamos viendo es demasiado convencional para sacarnos del asiento (bueno, salvo el momento en que se muere la villana... sí, se muere, leñe, me mandé un spoiler, qué con eso, como si no lo supieras de antemano. El momento en que se muere la villana, que decía, que presume de alguna originalidad y es hasta triste y too. Pobre Eva Green, cargársela en "Casino Royale" y aquí, está de punto fijo parece). Así es que, ¿qué hacer con este respetuoso pero fallido homenaje emo y aséptico a las pelis Hammer? ("Sombas tenebrosas" no era de la Hammer, por supuesto, pero algo de inspiración había, aunque fuera por la época). Depende de cuánta sea tu tolerancia. Si te gustan las buenas actuaciones dentro de lo suyo, aquí hay para escarbar (no mucho, pero algo). Pero si eres la clase de público normal que le gusta que le cuenten, no sé, ya sabes, una HISTORIA, buenoooooo... mejor saltársela. Y rogar porque a Tim Burton no le de por hacer un homenaje al "Nosferatu" de 1922 el mejor de los días.

IDEAL PARA: La nueva generación emo que empieza a descubrir que la saga de los vampiros que brillan no es el colmo del vampirismo en el cine, pero que aún no han tenido ocasión de llegar hasta los verdaderos clásicos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 14 de septiembre de 2008

"El novio de mi madre" (2007).


-- "I Could Never Be Your Woman". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Amy Heckerling.
-- Actuación: Michelle Pfeiffer, Paul Rudd, Saoirse Ronan, Stacey Dash, Fred Willard, Jon Lovitz, Sarah Alexander, Tracey Ullman, Yasmin Paige, Rory Copus, O.T. Fagbenle, Jayden Berry-Garvey, Iddo Goldberg, Noah Lee Margetts, Jonathan Ryland.
-- Guión: Amy Heckerling.
-- Banda Sonora: Jess Bailey.

-- "El novio de mi madre" en IMDb.
-- "El novio de mi madre" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Ha pasado el tiempo, y Michelle Pfeiff... perdón, Rosie ya no es la jovencita rompehielos que alguna vez fue. Pasó la cuarentena, tiene una criatura chica que está entrando en los terribles 11 (¿o 12? Qué se yo, no me acuerdo), y su maridito decidió casarse con una chiquilla de veintialgos (sí, parece el chiste de "cambio una de cuarenta por dos de veinte"). La vida siempre le aguarda sorpresas, porque verán, aunque hay telarañas en el falopioverso, ser madre de una criatura que recién empieza a caer en las redes de aaaaaahhhhhh... amoooooor... y ser la guionista/productura/almamáter de una serie de TV de adolescentes cool es todo su mundo. Hasta que de pronto el cabronazo de su boss le dice que, bueno, verán, eso de programas infantiles/juveniles/whatever ya no rinde, no la lleva, y debemos introducir cambios en el programa si es que queremos mantenerlo a flote. Nuestra buena Rosie se resiste y se resiste, porque el brillante concepto de renovación es hacer un extreme-makeover, y nuestra chica dice que no, que eso está saturado, old-fashioned, etcétera, pero la palabra del jefe es la palabra del jefe, y se llama a un casting para proveer el papel de un nerd volviéndose el head of the class. Como suele suceder en los castings, se llena de chicos que compensan la falta de talento con chorreón de narcisismo (¡hey, lo mismo pasa en los torneos de "Vampiro: La Mascarada"!), y pareciera que la búsqueda es un fracaso, hasta que... ¡sorpresa, señores! Aparece el Chico Maravilla. Tan maravilla, que nuestra cuarentona Rosie empieza a qué estoy haciendo, poniendo ojitos, etcétera... Y el chico, pues, como que corresponde... Y empieza a flotar love in the air... Pero ¡quién está de por medio! ¡Oh, sí! ¡La hijita preadolescente! O no, porque el chico se la da vuelta enseñándole como pasar cierto videojuego que es el favorito del compañero de escuela de ella... Pero ése será el primero de los obstáculos. Vendrán peores. Incluyendo, por supuesto, la neurótica inseguridad de una cuarentona que cómo va a ser la Demi Moore de Ashtun... Ashtoon... Ash... No, no me digan ¡salud!, no estoy estornudando... ¿Cómo es que se llamaba ese impresentable? ¡Bueno, el criaturo ése, el pobre sustituto del gran Bruce Willis! Y eso por no hablar de las intrigas cruzadas en el ambiente laboral... El drama estaría servido, de no ser porque esto es una comedia. Y de las buenas, si me preguntan.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

MILF la lleva. En el 2000, las veinteañeras tienen un poquito de gusto a nada, de sosainas, y tienen que madurar su resto antes de llegar a los peligrosos treintas. Y los cuarentas y los cincuentas... Pregúntenselo a Ash... Esh... Pashtun Kuchen o como se llame, el que se afila a Demi Moore. O a Guy Ritchie, que se come los ya transitados Firestone de Madonna. Antaño, 30 era el umbral de la muerte para una mujer, y a los 40 estaban ya acabadas (para la gloria ese gran diálogo de Goldie Hawn en "El club de las divorciadas", que decía algo así como: 'Sólo existen tres edades para las actrices en Hollywood, jovencitas, fiscal de distrito y "Conduciendo a la Señora Daisy"'). Pero claro, a condición de que la MILF tenga recursos. Dinero. El poder del sex-appeal. Una MILF debe tener money para enchularse, hacerse las cirugías pertinentes, etcétera. Una MILF sin dinero no es MILF, es simplemente una veterana (dicho así, con cariño, por aquello de lo políticamente correcto). Antaño, una MILF era una mujer medio acabada ("El graduado"), y hasta tiempos bien recientes era una especie de fantasía adolescente ("Y tu mamá también"). Pero ahora, aunque sea una comedia, el tema se está volviendo serio. Mortalmente serio. Como en "Infidelidad", por ejemplo. Las MILF ya están aquí, y llegaron para quedarse. Así es que mejor tomárselo con humor. Como acá.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque todas las críticas positivas de esta peli han partido por elogiar a Michelle Pfeiffer (merecidamente, por lo demás), partamos primero por ese angelito invisible (o demonio, según el caso, pero angelito aquí) llamado "director". Amy Heckerling hace rato que pasó la sesentena (cero posibilidad de autorreferencia MILF aquí, entonces), pero en su vasta y no demasiado prolífica carrera fílmica ha dejado un puñado de pelis relativamente clásicas, de las que sólo me basta enunciar los títulos: "Años locos en Ridgemont High", "Vacaciones en Europa" (bueno, en este caso recordemos que es parte de la saga de Chevy Chase), "Mira quién habla", "Mira quién habla ahora", "Ni idea"... Esta peli podríamos considerarla como "más madura", incluso con una perspectiva más otoñal que las anteriores, debido al choque entre el "estoy vieja, la vida y el amor se acabaron para mí" y el "¡quiero vivir!". Pero bueno, la señora Heckerling sigue incombustible al pie del cañón, y no deja que lo melancólico del tema le carcoma lo principal, que es hacer reir. Y en eso lo logra, con un guión inteligente (escrito por ella misma) y una estupenda dirección de actores. Además, ella conoce más que sobradamente el ambiente de trabajo dentro de la televisión (tanto "Años locos en Ridgemont High" como "Ni idea" parieron sendas series de TV), así es que acá está en su salsa.

-- Ahora sí. Lo que estaban esperando. Michelle Pfeiffer: ¿se mantiene la vieja sobre su esqueleto o se la come la osteoporosis? Recordemos que la Pfeiffer (nativa de ¡1958!, o sea de la edad de Madonna y un año más joven que Sharon Stone) fue sex-symbol ya en los tempranos '80s (era la noviecita de Al Pacino en "Caracortada", y la siguió dando con "El hechizo del águila", "Casada con la mafia", "Relaciones peligrosas", la escena en que se revuelca con un vestido rojo sobre un piano en "Los fabulosos Baker Boys"...), y a la par que interpretaba magníficamente a Gatúbela en "Batman regresa", ya en 1991 aparecía como "vieja de vida sentimental acabada" (¡¡¡!!!) junto a Al Pacino (again) en la por otra parte estupenda "Frankie y Johnny". Uno podría esperar por tanto que la señora se arrastrara ahora en un fútil intento por volver a arañar la cartelera, como una Goldie Hawn cualquiera, ¡y no! Después de algunos años de silencio volvió con esta comedia, y con su insigne rol de "Stardust", no sólo asumiendo los años y llevándolos dignamente, sino que también pateando traseros sin necesidad de disimular las arrugas ni mucho menos. A punta de puro talento actoral. Y que lo tiene. Como acá, por ejemplo, asumiendo con valentía que ya no tiene 25 (bueno, tiene 49 y su personaje 40, pero en fin...). Y haciendo comedia de eso. Y mostrándose sexy, completamente segura de sí misma y de lo que está haciendo. Gracias a ella, esta peli no luce como una relación maternofilial sino como una verdadera y equilibrada relación romántica, en la que incluso él pareciera ser a veces más maduro que ella (el personaje de él tiene 29, o sea, es 11 años menor, aunque el actor tenía 38... ¡menudo enredo!).

-- Pero el resto del elenco no se queda a la zaga. Paul Rudd es una magnífica elección como partner de la Michelle Pfeiffer, y se nota que se la pasaron bomba rodando esta peli (o eso, o son muy buenos actores, no sé). La creepy Saoirse Ronan (prueben a escribirlo ustedes), que daba de que hablar comiéndose con zapatos a todo el elenco de "Expiación, deseo y pecado" (Keira Knightley incluida) con sus tiernos 14 añitos, acá es capaz de dar la réplica a Michelle Pfeiffer sin transformarse en el cliché de la niñata antipática, pero con una personalidad bien marcada y definida. Sarah Alexander (ya actuó con la Pfeiffer como una de sus brujas subordinadas en "Stardust"), conocida por su protagónico en la brillante serie británica "Coupling", acá está a la altura como una odiosa secretaria que no es feliz si no ve desgracias a su alrededor. Stacey Dash, que ya estuviera en una Heckerling Movie (era la amiga nigga de Alicia Silverstone en "Ni idea"... ¡Bastet, esta chica tiene pacto con el diablo, no envejece!) está notable como la estrellita de medio pelo que le baja el sobrao y va y viene de sexy (se supone que es una veinteañera que interpreta a una adolescente de secundaria... y si alguien me hubiera dicho que ya pasó la cuarentena le hubiera arañado la nariz por mentiroso... ¡pero es cierto, ya pasó la cuarentena, señores!). Tracey Ullman está un poco insoportable como "conciencia de la prota", pero admitámoslo, el único aporte de esta señora a la Historia de la Civilización Occidental en realidad es haberle dado un segmento dentro de su programa ochentero a "Los Simpsons", antes de que obtuvieran media hora semanal para ellos solos. Y Jon Lovitz, ya envejecido, pero siempre good vibes, está topísimo como el ex marido de Michelle Pfeiffer (Michelle, él no te merecía... miau...).

-- La prota trabaja de productora/guionista de una serie de TV que tiene un nombre tan mascachicles como "¡Ustedes la llevan, chicas!", o algo así ("You go, girls!"), incluyendo la inevitable canción bubblegum de letra "no dejes que la vida destruya tus sueños", interpretada por la mina Tetanic de rigor (Stacey Dash, que por esos años era chica Playboy, por cierto... busquen en Google Image, sin el SafeSearch conectado por supuesto). Mientras más miraba la serie de TV dentro de la peli, más me parecía una sátira desenfadada de "Salvados por la campana", incluyendo una mención por ahí al personaje de Screech, que era el que verdaderamente la llevaba en la serie (por algo lo conservaron para el vergonzoso spin-off "Salvados por la campana: La nueva generación"... ¡sí, hicieron una!). ¡Ah! Y no debe olvidárseme el mencionar los escenarios de colores verde loro, rojo furia, amarillo chillón... Todo en delicado contraste con la vida cotidiana de los protas, en una quizás no demasiado sutil crítica contra cómo te venden fantasías preenvasadas por la TV, y tú te las tragas pasivamente porque te gustaría que tu opaca vida fuera como esos chicos guapos y esas chicas bigbreasted por la experiencia vicaria de sentarse frente a un artefacto en vez de ir a buscarse una vida. Y esto, sin necesidad de remarcar el mensaje, sólo introduciendo alguna sutileza por aquí y por allá...

-- Evita un defecto muy serio que arruina muchas comedias románticas, y que es el desconfiar de la comedia para crear una gran comedia. Me explico: muchas comedias románticas tratan de ser más románticas que comedia, y para esto crean situaciones de "me caigo y aporreo" para hacer reir en la primera mitad, y en la segunda viran al drama para mostrar que a pesar de ser comedia, también tienen alma y sentimientos (sensiblería y ñoñería, lo llamaría más bien). Sandra Bullock podría dar cátedra de eso, con sus caretos de "la c*g*é media peli, pero igual me merezco ser feliz, por qué no me resulta, ¡diablos!". Acá no. Cuando una escena pareciera que va a derivar al drama, se las arregla para mantener siempre el tono de comedia ligera. Con lo que esta peli gana muchos enteros en profundidad, porque el verdadero mensaje se va al subtexto, y no peca de discursiva en ningún minuto (bueno, quizás la no muy necesaria adición de Tracey Ullman... Pero en fin).

-- Escenas memorables. Paul Rudd bailando algo así como pseudobreakdance en el suelo de la disco. El primer beso. Michelle Pfeiffer mirando los intentos de su hija por acercarse al chico que la ignora (y que le gusta, claro está). La criatura Saoirse negociando la edad de su "primera vez" con su mami (lo dicho, esta chica es más creepy que Kirnsten Dunst en "Entrevista con el vampiro"). Sarah Alexander doing the bad girl. Todas las secuencias relativas al programa ése de las chicas arriba. El gran diálogo del director de la cadena diciendo "¡El rating se está desplomando, nada de temas serios como discriminación racial o embarazo adolescente, a partir de ahora pura comedia!". Y en general, la peli entera en realidad.

IDEAL PARA: Ver una gran comedia MILF, una gran comedia romántica, y una estupenda peli a secas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL NOVIO DE MI MADRE":

-- (Ir a la página) Nota en Todo Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Toma-Uno.com.
-- (Ir a la página) Compilación de comentarios en Pochoclo.com.
-- (Ir a la página) Comentario en El Comercio Perú.
-- (Ir a la página) Comentario en Dolce City.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- El jovenzuelo se lleva a la veterana a la disco y hace el mongo bailando [doblado al español de Ezpaña, pero no se preocupen, es una escena casi sin diálogo].



-- Saoirse Ronan haciendo lo suyo [en inglés, sin subtítulos].

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