11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 20 de abril de 2014

"Noé" (2014).


-- "Noah". Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: Darren Aronofsky.
-- Actuación: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Ray Winstone, Emma Watson, Logan Lerman, Anthony Hopkins, Douglas Booth, Leo McHugh Carroll, Dakota Goyo, Marton Csokas, Madison Davenport, Nolan Gross, Adam Griffith, Ariane Rinehart, Gavin Casalegno, Skylar Burke, y las voces de Frank Langella, Nick Nolte, Mark Margolis y Kevin Durand.
-- Guión: Darren Aronofsky y Ari Handel.
-- Banda Sonora: Clint Mansell.

-- "Noé" en IMDb.
-- "Noé" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En el origen fue la NADA. Que suponemos no es la misma nada de la Historia Interminable y tal. O el CAOS. Qué se yo. El caso es que de ahí salió LA CREACIÓN. Por obra de EL CREADOR. (A lo largo de la peli no se dirá la "palabra con D" en ningún minuto, siempre será el Creador pa'rriba y el Creador pa'bajo). El caso es que vivieron Adán y Eva, que se cargaron el mundo a manzanazo limpio, luego Caín y Abel, y Caín fue tan-pero-tan-pero-tan-malo, que mató a Abel. Hubo otro hijo también llamado Set. (Todo esto, informado por cartelitos intercalados con imágenes tipo flash en tus ojos). Los descendientes de Caín fundaron las ciudades y crearon la civilización industrial (seriously: dicho con tal expresión en la peli, ¡¡¡LOS CAINITAS SON ANTIECOLÓGICOS!!!). Los descendientes de Set se las dieron de amish ecológicos hippies, y sufrieron el destino inevitable de los tiempos legendarios: ser acosados y cazados por los más poderosos. (Repasemos: civilización industrial KAKA mata a pastores BUENOS, los malos son malos por ser de la SANGRE DE CAÍN y los buenos son los buenos por ser de la SANGRE DE SET. Joer, esta peli consiguió el milagro de ser INCLUSO MÁS RACISTA QUE LA MISMÍSIMA BIBLIA QUE DIO ORIGEN A ESTA VERSIÓN DE LA LEYENDA, lo que, hablando de un texto que se regocija en los "matar a los amalecitas", "matar a los moabitas", "matar a los jebuseos, fereceos, amorreos y dismenorreos", ya es decir). El caso es que a Lamec el papá de Noé se lo carga Tubalcaín, con el orgullo de MATÉ AL ÚLTIMO DE LOS DESCENDIENTES DE SET (por lo que sube en el pódium de villanos un peldaño por sobre el Coyote, que nunca consiguió cargarse al jodío Correcaminos). Y Tucalcaín se va del lugar sin ver si algún descendiente más descendiente todavía ha sobrevivido (como en efecto sucede, porque Noé si estaba escondido, que si lo matan no hay peli), justificado porque en la época no se había inventado el cine y por lo tanto no estaba enterado del cliché "dejaré que sus hijos sobrevivan y crezcan para que venguen su muerte". Pasan los años, Noé se echa mujer (sobre cuya raza o linaje no se nos informa, pero si fuera cierto que los cainitas exterminaron a todos los... er... setitas... seguro que era cainita ella misma, por lo que los hijos deberían ser híbridos mestizos, a pesar de lo cual los cainitas siguen siendo los malos porque, bueno, porque alguien tiene que serlo, joer). Y dos hijos. De pronto, Noé comienza a tener pesadillas de que vendrá un exterminio grande y masivo. Como buen patriarca bíblico, Noé se lo toma como un presagio, y pone la cara de too hipócrita de "uh, qué lástima, Di... er... el Creador los va a exterminar a todos, qué compungido estoy, veremos qué hacer, con mucha cara de dolor y sufrimiento de por medio". (A todo esto, ¿mencionamos que el mundo está hecho un erial que ni Chernobyl, óigale usté? ¿Y que de por medio hay unas criaturas de roca que antes eran ángeles y blablablá y tal? ¿Y que existe un mineral mágico místico llamado el zohar, y que sirve para básicamente cualquier cosa que se le tercie al guión?). En fin, el caso es que Noé tiene OTRO de esos sueños que supuestamente vienen del Creador (porque, vamos, será el Creador del Universo y tal, pero, ¿enviarle un FedEx con las instrucciones claritas en vez de sueños vagos e imprecisos? Eso sí que no. Si quieren ser profetas en Su Nombre, que trabajen y se desquicien lo suyo, leñe). En ese sueño ve una montaña, y Noé va y dice, ¡joer, es la montaña de mi abuelo Matusalén! (Como si no se hubieran hecho suficientes chistes a costa de Matusalén, ¿no?). Y una vez en la montaña de Matusalén, Noé tiene otro sueño inspirado por un objeto doméstico que HUBIERA FUNCIONADO LO MISMO EN SU PROPIA CARPA. Joer, los caminos del Creador, más que misteriosos, son tortuosos. El caso es que ahora, AL FIN, Noé decide que va a construir la famosa Arca para salvar a dos de cada especie, blablablá. Un comienzo con bríos, ¿no? No tanto. En todo lo que he referido anteriormente, HEMOS CRUZADO LA MARCA DE LOS 45 PRIMEROS MINUTOS DE PELI. Sí, joer, tres cuartos de hora hasta que Noé RECIÉN decide construir el Arca (la cosa dura dos horas y media, por siaca). Si ustedes pensaban que leer la mismísima Biblia era algo latero...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La Biblia. El texto religioso más traducido del mundo. Uno de los más adaptados para el cine. Y probablemente uno de los menos leídos también. ¿O no sabía usted que según la Biblia se debe apedrear a quienes usan tatuajes, son homosexuales o ven el tarot? Habiendo nacido el cine en el seno del mundo cristiano, y estando radicada su mayor industria mundial en uno de los países más pechoños del mundo (uno en donde te pueden exhibir a Dexter descuartizando pringaos con toda alegría en horario prime, pero si te muestran una teta de Janet Jackson, ¡¡¡ABOMINACIÓN ANTE LOS OJOS DE DIOS!!!)... era inevitable que la Biblia fuera adaptada vez sí y vez también al cine. Por tandas, eso sí. Hubo incluso un intento de adaptársela ENTERA a punta de blockbuster tras blockbuster tras blockbuster, cual harrypoteríada o crepusculíada cualquiera, aunque después del colosal fracaso de la primera entrega ("La Biblia" de 1966), la cosa no siguió adelante (por si les interesa: "La Biblia" describe todo el Génesis desde la Creación hasta cuando Dios le hace la vacilona a Abraham de "oye, llévate a tu hijo al monte y mátalo que lo quiero en sacrificio... no, que era broma, ten un poco de sentido del humor, Patriarca mío"... la secuela hubiera partido desde ahí hasta vaya uno a saber qué punto, el Exodo quizás). Las pelis bíblicas florecieron como setas en la época de los grandes epics de mediadosveinte (entre "El manto sagrado" de 1953 y "La caída del Imperio Romano" de 1964), pero luego fueron quedando un poco a trasmano, así como todo el cine de espadas y sandalias. Excepciones hechas por aquí y por allá, claro está. De parte de algunos blockbusters o intentos de tales ("El príncipe de Egipto", "El Rey David", "La última tentación de Cristo", "La pasión de Cristo"). O de las impenitentes productoras pequeñas cristianas que pupulan por ahí ("El Señor de los Milagros", "Una noche con el rey"...). Ni siquiera la oleada neocon post-2000 consiguió reactivar el interés en las pelis bíblicas. Puede que el género se haya revitalizado con "Gladiador" y tal, pero de cara al espectador moderno, parecía mucho más interesante el Gandalf de "El Señor de los Anillos" que el Cristo de los Evangelios, aunque sea porque enfrentarse a un balrog es tantipirulis veces más EPIC que multiplicar panes y peces. O acaso es que... como de costumbre... Hollywood reaccionó con tardanza, y recién ahora viene a acordarse del tema. Y lo hace por partida doble, figúrense. Dueling movies. Acaba de llegar la primera, "Noé", del director de "Pi", "Réquiem por un sueño", "La fuente de la vida", "El luchador" y "El cisne negro". Para finales de año se espera "Exodo" del ínclito Ridley Scott, que vuelve a algo de lo que le sale mejor, el cine épico ("Gladiador", ¿no?) después de haberla pifiado a lo grande con los cagazos sucesivos de "Prometeo" y "El abogado del crimen". ¿Y cómo le ha ido a "Noé"? Pues, no tan mal, considerando que no es "Capitán América y el soldado del invierno". 125 millones de presupuesto, y a algo más de un mes de su estreno estaba por alcanzar la marca de los 250M. La crítica la adoró, aunque sea porque es una Aronofsky movie, y es casi una tradición de que SI ES ARONOFSKY, ER GÜENO. Al público le disgustó un poco más. Sospecho que por lo lento del ritmo (seriously: ¿una peli de 140 minutos sobre lo que en la Biblia son apenas cuatro o cinco páginas de texto? ¡Ni el Jackson ése con "El Hobbit", óigale!). Y también por los infaltables que rasgan vestiduras porque NO ES TEXTUAL LITERAL A LA BIBLIA, o peor aún, porque ningún profeta debe ser mostrado en el cine porque eso es BLASFEMIA (actuar como profeta bíblico en una peli es blasfemia, pero tirar dos torres a punta de avionazos y dejar sembrados más de tres mil cadáveres de hombres, mujeres y niños, eso sí que no lo es. La religión tiene razones que la razón no comprende). Sólo el tiempo dirá si "Noé" terminará siendo lo que los mercachifles del cine alrededor del mercado fundamentalista cristiano esperan: un Diluvio Universal de nuevas producciones basadas en el libro exento de derechos de autor más popular del mundo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos de la base de que, aunque es una Biblic Movie que parece apuntar (de manera involuntaria, eso sí) a una resurrección del género bíblico en el cine, ésta no es la típica peli bíblica de las que exhiben en Semana Santa. O sea, demos por hecho que la van a exhibir de manera majadera cada Viernes o Sábado Santo en los años venideros, pero de ninguna manera juega en la misma liga que "El manto sagrado", "Los diez mandamientos", "La Biblia", etcétera. Esas son pelis respetuosas de cierta ortodoxia, que se permiten ciertos juegos de gancho para la taquilla (a saber: alguna que otra escena con espadas, y algo de lubricidad sexual, para que la gente pique, pero dejando bien en claro que ESO ES MALO, y así no ofender la santidad de nadie). El público cristiano de Estados Unidos es muy importante, y no es cosa de poner visiones alternativas, subversivas o directamente blasfemas de Cristo o los Profetas en un blockbuster para que después los cristianos hagan boicot y la peli pierda dinero. Es por eso que las pelis más subversivas respecto de la Biblia tienden a ser de bajo presupuesto, y con fines más artísticos ("El Evangelio según San Mateo" de Passolini o "La última tentación de Cristo" de Scorsese son excelente ejemplos aquí). "Noé" es una peli abiertamente subversiva, incluso blasfema en algunos pasajes, pero hecha con presupuesto blockbuster. Estamos lejos aquí del Noé bonachón interpretado por un jovial John Huston en "La Biblia" de 1966, y su narrativa más convencional (y con toques de humor, no en balde el de Noé es el mejor segmento de esa peli por otra parte demasiado ampulosa para su propio bien) de lo malo malísimos pecadores que son los hombres y de lo buenos y puros que son los profetas y sus familias. El Noé de esta peli es un antihéroe, casi tan peligroso para los suyos como los propios cainitas allá afuera. A través suyo, la peli deconstruye un montón de tópicos de las pelis bíblicas, y el cine épico en general. Así, la historia pareciera abrirse con la clásica trama de vendetta "¡¡¡VENGARÉ A MI PADRE!!!", pero eso después queda en nada (me imagino que a propósito). Luego, el Creador no se comunica claramente con Noé: éste recibe sueños proféticos, pero nunca queda claro si salen del Creador o de vaya uno a saber dónde demonios (y tampoco son sueños TAN informativos, como que el pobre Noé las pasa canutas como espectador de peli cultureta, para tratar de entender qué demonios le están diciendo). Matusalén no es presentado como el vejete gagá de la imaginería clásica (bueno, sí, también), sino más bien como una especie de guerrero mágico muuuuuu chachipiruli (un gran Anthony Hopkins, por lo demás, que hace mucho por dignificar a su personaje ligeramente ridiculillo, y a la peli en general). El propio escenario no tiene mucho de bíblico, y en su iconografía a ratos recuerda un mundo postapocalíptico tipo Mad Max, que el escenario mediooriental más convencional en esta clase de pelis (lo que origina la interesante y nunca bien respondida cuestión de qué demonios come la gente en semejante erial en donde parece claro que nadie puede cultivar nada y tampoco hay caza en abundancia). Noé mismo abomina de los cainitas entre otras cosas porque matan, pero él mismo después mata a unos cuantos en la labor (en defensa propia, vale, pero no es exactamente un gesto patriarcal de "volver la otra mejilla"). Y una vez producido el Diluvio, a Noé le baja un ataque de HOLIER THAN THOU y decide que la raza humana debe ser exterminada porque, bueno, porque sí, porque ésa es la Voluntad del Creador (joer, le llaman el Creador por algo, ¿no? ¿No se te ha ocurrido que la cosa no es sólo destruir, sino más bien destruir-y-crear?), y se vuelve un fanático fundamentalista que resulta tan peligroso como los cainitas. A su vez, Tubalcaín el líder de los cainitas (que por supuesto, aparte del asunto ése de la metalurgia, no tiene nada que ver con el Tubalcaín bíblico, del que por otra parte apenas se habla en tres o cuatro versículos del Texto Sagrado), por mucho discurso nietzscheano que le pongan (¡no hay nada que el Creador me de, que no pueda tomar yo mismo! ¡Háblame, Creador, si eres tan Creador!, y así sucesivamente), resulta que no deja de tener algo de razón porque, joer, es el líder de su pueblo, y si ve que un tipejo se le rebela y subleva y construye un Arca en donde él se ha autoinvitado y no envía una invitación a un evento de Facebook del que depende su propia vida, pues joer, claro que armo un ejército hasta los dientes y voy y trato de tomarme el arca por asalto, o qué iba a hacer, ¿quedarme a ser bautizado en agua hasta el punto de ahogo en castigo por sus pecados? Los propios ángeles caídos son una deconstrucción de los nefilim, que en la Biblia son ángeles con ataque de lujuria por las hembras humanas (cual marciano de peli '50s), y acá en realidad se sacrificaron para ayudar a la humanidad (que así se los pagó), y ahora ayudan a Noé a construir el arca y así redimirse ante el Creador (lo que es otra deconstrucción: la de cómo Noé con un puñadito de hijos, ellos solitos salvaron a toda la biosfera terrestre, como dice la Biblia que fue). Cam por su parte, a diferencia de la Biblia en donde es DESPRECIABLE así sin más, porque sí, porque alguien tiene que serlo, sí tiene un motivo bastante fundado para irse de piques con Noé: papi no lo deja follar, mientras que su hermano Set sí tiene en donde jugar a meter dos de cada especie (seriously). No es raro que a muchos fundamentalistas se les haya metido en el ojo una peli que da vuelta varios conceptos y tópicos de la Biblia. El Diluvio Universal ya no es mostrado como un juicio justo sobre la humanidad, sino como un horrendo genocidio cuyas consecuencias alcanzan incluso a un Noé psicológicamente quebrado porque, joer, en el fondo no parece ser un mal tipo, y a cualquier persona lo pilla mal parado el enterarse que viene el FIN DEL MUNDO, hasta el punto de enloquecer como lo hace el Noé de la peli. Es, en definitiva, no una peli que proporcione respuestas, o al menos no respuestas tranquilizadoras, sino que genera una serie de dudas y que invita a la reflexión: ¿qué significa ser bueno o justo? ¿Acaso no es tan malo por parte del Creador montarse un genocidio en masa para matar a los cainitas, como los cainitas mismos? ¿En qué punto el celo o fundamentalismo por EL BIEN y la VOLUNTAD DEL CREADOR terminan por corromper al ser humano y convertirlo en una bestia tan cruel como los pecadores, paganos e infieles? Esta peli enfila valientemente en todas estas cuestiones, y al final ofrece una respuesta, pero no es una respuesta fácil de asimilar o tragar. (((ZONA DE SPOILERS A CONTINUACIÓN. SI NO QUIERES SABER CÓMO TERMINA... BUENO... LO SABRÍAS SI LEYERAS LA BIBLIA... PERO AQUÍ LA HISTORIA ES ALGO DISIMILAR... EN CUALQUIER CASO, SÁLTATE AL SIGUIENTE PÁRRAFO SI NO QUIERES LEER SPOILERS GRUESOS A CONTINUACIÓN))). Al final, Noé trata de cumplir tan buenamente como puede la voluntad del Creador, o lo que él cree es la voluntad del Creador, pero todo es un gigantesco test de carácter, ya que cuando descubre que NO PUEDE llevar a cabo lo que él considera la voluntad del Creador hasta el último extremo, ENTONCES es cuando se manifiesta el último extremo de la voluntad del Creador, y el Arca finalmente arriba a tierra firme. ¿Cómo no va a odiar un espectador que sea un SELF-RIGHTEOUS ASSHOLE, un final y una conclusión como ésta? (((FIN DE LA ZONA DE SPOILERS))).

-- La realización tiene sus fortalezas y sus debilidades. La historia y el enfoque son interesantes, pero se lastran porque la cosa dura dos horas y media. Se hubiera beneficiado mucho de haberla recortado en media horita, sacando una escenita aquí y una escenita allá (o condensando el larguísimo prólogo de tres cuartos de hora). La reelaboración de la mitología bíblica es sencilla y elegante, y tiene un feeling atemporal que potencia mucho la historia (a ratos pareciera que estuviéramos más frente a un cómic europeo postapocalíptico de los '70s, o a algo en la vena de la secuencia de Taarna en "Heavy Metal", que a una peli bíblica, lo que hace mucho por destacar la originalidad de la propuesta). Algunas secuencias, particularmente la construcción del Arca y sus entresijos, se siguen con interés, aunque una vez ya en el Arca, Daronofsky como que se acuerda de que la crítica lo quiere por algo, así es que mete su marca de fábrica... ¡psicodrama! ...y termina convirtiendo un drama hasta el momento bastante sólido (o líquido) en... un culebrón venezolano. Con un poco de acción forzada por aquello de que el público no se le duerma. En fin, perfecto no podía ser tampoco. Al menos complementa con alguna gota de ternura (la chica ésa en la ciudad pecaminosa) y aún de humor (Matusalén quiere comer moras y VA A COMER SUS JODÍAS MORAS AUNQUE EL MUNDO ESTÉ CONDENADO A MOJARSE LAS PATAS HASTA EL COGOTE). Las escenas épicas son todo lo espectaculares que se puede pedir, incluyendo una escena de batalla, y la consabida inundación por supuesto. Las actuaciones están notablemente bien, con un Russell Crowe que consigue construir un Noé gigantesco a pesar de que el personaje en sí, en líneas de guión, no inspira demasiado heroísmo que digamos (ya Crowe fue el chico que reactivó el epic de romanos con "Gladiador", ¿hará lo mismo ahora con el epic bíblico con "Noé"? El afiche mismo de la peli pareciera querer remarcar el punto, aunque salga algo de humorismo involuntario a costa de cosas como "Crowe ahora está viejo de edad bíblica" o "el Gladiador se vuelve patriarca" o similares). Jennifer Connelly como su esposa, Ray Winstone como Tubalcaín y Logan Lerman como Cam están muy bien también (¡hey! ¡Lerman sabe actuar!), brillando en particular una Emma Watson ya completamente despegada de su rol más icónico (Hermíone, claro). Complementa un Clint Mansell que desde ya debería ser un serio contendor al Oscar a la Mejor Banda Sonora de 2014, si es que hubiera justicia en este mundo (al momento de escribir esto, está por verse). Pensándolo bien, mejor dénle el Oscar. Si son injustos con Mansell, capaz que venga un Diluvio Universal y nos arrase a todos. (Salvo que me metan en un arca con una gatita lo más guapa y monona que hay... para perpetuar la especie, ¿eh? No se piense otra cosa. Que soy un gato muy pulcro, loada sea Bastet).

IDEAL PARA: Ver una inusual y bastante heterodoxa recreación de la historia del Diluvio Universal.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



jueves, 20 de agosto de 2009

"Harry Potter y el misterio del Príncipe" (2009).


-- "Harry Potter and the Half-Blood Prince". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: David Yates.
-- Actuación: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Jim Broadbent, Helena Bonham Carter, Robbie Coltrane, Tom Felton, Sir Michael Gambon, Helen McCrory, Alan Rickman, Dame Maggie Smith, David Thewlis, Mark Williams, Julie Walters, Bonnie Wright, Hero Fiennes-Tiffin, Frank Dillane, Jessie Cave, Evanna Lynch, Dave Legeno, Tom Moorcroft.
-- Guión: Steve Kloves, basado en la novela de J.K. Rowling.
-- Banda Sonora: Nicholas Hooper.

-- "Harry Potter y el misterio del Príncipe" en IMDb.
-- "Harry Potter y el misterio del Príncipe" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Harry Potter está volviéndose poco a poco una celebridad (¿recién?), y no me refiero a esa obrita teatral en donde el actor aparecía en bolas, sino a que la intensificación de la guerra contra Voldemort hace que sea mucho más difícil mantener el secreto de la existencia del mundo mágico respecto de los mugrosos... perdón, los muggles. De hecho, ahora Voldemort lanza incluso un ataque en toda regla contra Londres (ya saben: en las pelis yankis es Washington, en las inglesas es Londres, y en las de Godzilla es Tokio). El siempre ambiguo Dumbledore en persona es quien esta vez recluta a Harry Potter, y lo lleva hasta un profe de esto-o-aquello que está en el retiro. Poco a poco, Dumbledore le va exponiendo a Harry Potter su compleja (ehm) y ajedrecística (¡ehm!) intriga (¡¡¡EEEEEEHM!!!), y éste se la toma en plan mongo, que ni se había enterado el chaval ni se va a enterar en un buen peazo peli, porque es que oigan, se veía venir a la legua desde la escena de presentación del nuevo personaje. Resulta que por alguna razón, recién ahora a Dumbledore se le ocurrió que podía poner a Harry Potter delante del otro profesor, como un cebo, para hacerlos amigotes y espiarlo. ¿Por qué? Porque el profe esconde un tenebroso secreto: fue él quien le enseñó al Tenebroso Señor Oscuro cómo ser un Tenebroso Señor Oscuro (sí, más o menos como Jar-Jar Binks cuando pidió poderes absolutos para Palpatine). Y si pensaban que lidiar con Voldemort y tratar de sacarle cuerpo de ventaja mientras sus ataques contra el Plaza Sésamo del Potterverso era lo peor que le podía pasar a Harry Potter, están equivocados. Porque resulta que ahora, las hormonas están revolucionadas, hay feromonas por todas partes, y todos los chicos quieren agarrar... ehm... su pedazo de pastel, digámoslo así. ¿Conseguirá Harry Potter ponerle atajo a Voldemort y sus malvados secuaces, antes de que las hormonas terminen por dar buena cuenta de él...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

De manera consistente, la saga fílmica de Harry Potter se ha mantenido como un hito de los 2000s, con pelis que, sin ser la revolución cinematográfica en dos patas, se inscriben entre lo mejorcito del cine blockbustero made in Hollywood. Nadie espera aquí cine d'auteur, por supuesto, pero como entretenimiento pasarratos, esta cosa que lleva acumuladas como quince horas de filmes hasta la sexta entrega, han funcionado de maravillas. Ni idea de qué tanto de eso se deba a la genialidad de los productores o a la reciedumbre del producto de base (nunca he leído una novela de Harry Potter, así es que no puedo hacer comparaciones), pero el caso es que se han sostenido aceptablemente bien por casi una década y seis entregas, con un elenco estable (el único cambiazo de proporciones fue la incorporación de Michael Gambon como Albus Dumbledore, forzado por el deceso del actor original Richard Harris) y un aceptable-a-estupendo nivel de producción. Por eso, el retraso de la sexta entrega tuvo incluso regusto a síndrome de abstinencia, en particular porque la saga iba darker y darker cada vez, alejándose de ese espíritu un tanto más ñoño de "Harry Potter y la piedra filosofal" o "Harry Potter y la cámara secreta". No es raro entonces que cuando llegó este producto, dirigido por el mismo tipo que había sacado adelante la digna "Harry Potter y la Orden del Fénix", la respuesta haya sido un tanto "WTF???". La crítica oficial ha tratado bien a esta peli, pero el mundo bloguero, por el contrario, la ha puesto a parir por el agujero chico. La crítica más escuchada es que "al libro original se le podía haber sacado más provecho" (bueno, eso mismo expresado con dos o tres... centenares... de procacidades adicionales, en muchos casos). Quien esto escribe no lo sabe porque, repito, no he leído la novela original, pero como que se intuye. Porque la peli es desmayadita-desmayadita. Bueno, igual se forró en taquilla, eso quién lo dudaba. Y lo que es peor: igual sigue siendo mejor que el estándar de los blockbusters hollywoodenses. What a wonderful world.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No es una peli ni buena ni mala. Es... la palabra para definirla es simplemente "rutinaria". Es la sexta entrega, había que hacerla para seguirse forrando de dinero, y creamos el puente para la séptima y la octava. En "Harry Potter y la Orden del Fénix", el director David Yates se nos había revelado como un artesano competente, capaz no de convertir la saga en algo elegíaco, pero sí por lo menos de crear un eficaz matarratos, y a priori parecía buena la idea de dejarlo dirigir las siguientes tres entregas (bueno, dos, pero es que ya saben, "Harry Potter y las reliquias de la muerte" vendrán en Parte I y Parte II al más puro estilo "Kill Bill", según ellos para preservar la integridad de la obra original, según nosotros para recaudar 2x1). Pero algo pasó por el camino. Conste que la peli, con sus más y sus menos, tiene sus puntos fuertes. Pero faltó atrevimiento. El asunto se abre nada menos que con la primera incursión del mundo mágico en contra de nuestro propio ignorante mundo, con una espectacular escena en donde recorremos Londres a toda pastilla montados en un mortífago, pero todo se resuelve en la caída de un puente y listo, cuando la situación ameritaba crear el caos más absoluto para dejar bien clarito que el asunto se pone feo de verdad. Y el final (no espoilearé el final, aunque los harrypotteros de pro ya se lo saben) está rodado de una manera tan fría y rutinaria, que no produce toda la emoción que se suponía debía producir una vuelta argumental como ESA (a ese respecto podría dar lecciones la espúrea "Harry Potter y el Cáliz de Fuego", que tenía un desarrollo inane, pero que con un final over-the-top conseguía voltear el tablero a su favor con una de las secuencias más emotivas de la saga). Si le sumamos la escuálida banda sonora de Nicholas Hooper y un guión que nunca parece decidirse si irse por el lado negro y liarse con los malos o por el lado rosa y contarnos el folletineo de los protas, y además ser incapaz de encajar ambas tramas, que por separado son interesantes, sí, pero juntas no pegan demasiado, estamos aviados. A ratos, diera la impresión de que tuvieron que echar una enorme cantidad de bártulos por la borda, que la novela original era más densa, y muchas situaciones se resuelven rapidito para abreviar todo lo que se pueda. El recurso es legítimo, si es que se sabe qué diablos abreviar y qué no (algo que supieron hacer muy bien, por poner un ejemplo distinto, pero también épico, los guionistas de "Lo que el viento se llevó", que debieron habérselas con un embrollado novelón de mil páginas), pero en este caso, Steve Kloves parece no haberlo sabido en demasía. De hecho, el título en castellano no tiene ningún sentido porque en definitiva no hay un profundo misterio policial que resolver, como en entregas anteriores, y además no hay ningún Príncipe en la peli (el título original era "Harry Potter y el Príncipe Mestizo", lo cual tiene mucho más sentido mirando bien la trama... pero que podía sonar racista, y eso de la corrección política... tengo entendido que lo de Príncipe viene de un detalle no develado en la peli, que por supuesto no voy a espoilerear). En fin.

-- Contra lo que podría parecer leyendo la parrafada anterior (¿siguen aquí todavía?), la peli no es despreciable. A lo largo de la mayor parte de la trama consigue mantener el interés sobre lo que se está narrando. Hay situaciones un tanto incongruentes en la peli (¿por qué Dumbledore no ejecutó su plan maestro incluso años antes?, ¿por qué no usó alguna vez la máquina del tiempo que vimos en "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban", o mejor aún, se construyó una?, ¿por qué se tarda tanto en explicarle por completo su plan a Harry?, ¿por qué Harry Potter no utiliza desde el comienzo la poción que le regala el profesor recién llegado para cumplir su misión de una?), pero también hay algunos chispazos interesantes. Las secuencias de flashback en que vemos a Tom Riddle antes de transformarse en Voldemort son simplemente impagables, gracias a los dos actores que lo interpretan a edades distintas. El gran Alan Rickman sigue agitando el cotarro como el sinuoso Severus Snape, y Jim Broadbent como ese profesor atribulado y asustado es una gran adquisición para la saga. Secundarios como Evanna Lynch (la excéntrica Luna Lovegood) y Jessie Cave (la nueva chica de Ron) son simplemente brillantes. Y el trío protagónico sigue infatigable al pie del cañón, siempre con buena química entre ellos, sin que se note cansancio después de haber estado casi una década metidos en sus roles. Pueden parecer pluses pequeños, pero admitámoslo, gracias a ellos el asunto se puede ver. Además, un poco más de aguante, sólo quedan dos más... (Bueno, eso hasta que J.K. Rowling descubra que sea buena o mala escritora, nadie la va a cotizar jamás por otra cosa que no sea Harry Potter, y se le ocurra escribir una secuela, o una precuela, o un libro paralelo, o una nueva trilogía, o vaya uno a saber qué...).

IDEAL PARA: Quienes han venido siguiendo con larga y estoica paciencia la saga fílmica de Harry Potter desde sus remotos inicios hasta la fecha.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- Otro trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 5 de agosto de 2007

"Harry Potter y la Orden del Fénix" (2007).


-- "Harry Potter and the Orden of the Phoenix". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2007.
-- Dirección: David Yates.
-- Actuación: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Helena Bonham Carter, Robbie Coltrane, Tom Felton, Ralph Fiennes, Michael Gambon, Brendan Gleeson, Robert Hardy, Jason Isaacs, Katie Leung, Matthew Lewis, Evanna Lynch, Harry Melling, Devon Murray, Gary Oldman, James Phelps, Oliver Phelps, Alan Rickman, Fiona Shaw, Maggie Smith, Imelda Staunton, Natalia Tena, David Thewlis, Emma Thompson.
-- Guión: Michael Goldenberg, basado en la novela de J.K. Rowling.
-- Banda Sonora: Nicholas Hooper.

-- "Harry Potter y la Orden del Fénix" en IMDb.
-- "Harry Potter y la Orden del Fénix" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El asqueroso primito mimado y consentido por ese mugroso muggle (¿ven como suena parecido?) que cría a Harry Potter, va a molestarlo justo a tiempo para descubrir que cosas malas pasan allá afuera, allí donde el pobre Ubermensch quinceañero anda dando vueltas. Como por ejemplo, que los mortífagos aparecen haciendo de las suyas. Harry Potter tiene que defenderse como mejor puede, aunque eso implica usar la magia en el mundo de los inferiores muggles. Como eso está prohibido, es despachado a juicio. Potter sale bien librado gracias a los buenos auspicios del director de Hogwarts, para variar un poco, pero en respuesta el Ministerio de la Magia, quien ve con muy malos ojos todos esos rumores de que El Que No Puede Ser Mencionado En El Casting ha vuelto... (¡uh, qué terrible, mira, nadie lo puede nombrar...! ¡Cómete esto, VOLDEMORT, VOLDEMORT, VOLDEMORT... Interpretado por RALPH FIENNES!). El Ministerio de la Magia, con una actitud muy Neville Chamberlain ("¡no se preocupen, si Hitler es un gatito!"), en vez de ponerse en alerta interviene a Hogwarts para que los alumnos no armen alboroto (aquí en Chile podrían darle un par de lecciones sobre ello, los que reprimieron la Rebelión de los Pingüinos). Pronto, la nueva directora de Hogwarts hará de la vida en el interior un verdadero infierno, cegada por la autocomplacencia de que son los buenos y los puros y por tanto todo lo que hacen es ético y correcto... e inteligente (en particular, dejar de vigilar a Voldemort). Ahora, acabados todos los conductos regulares con los cuales los ciudadanos pueden hacerle llegar sus reclamos a las autoridades vía derecho de petición, los alumnos de Hogwarts, con Harry Potter a la cabeza, se lanzan a la única opción que les queda a los ciudadanos decentes que aman a su país: la rebelión.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Son tiempos duros para ser un demócrata defensor de los derechos humanos. Resulta que allá afuera, en nombre de la democracia, la tradición y los valores de siempre, una horda de tiranos encabezados por gente como George W. Bush y Dick Cheney, entre otros tenebrosos "ministros de magia" de la vida real, han estado oprimiendo y aplastando justamente todas esas tradiciones que dicen defender. No es raro que algo de ese espíritu se haya infiltrado en la venerable saga de J.K. Rowling, que en fechas cercanas al estreno de esta película estaría cerrada con una novela libremente traducible como "Harry Potter y las reliquias mortales". Desde que empezaron las pelis de Potter, y resultaron un éxito de taquilla, estaba claro que debían exprimir la gallina hasta el final. Independientemente de sus méritos literarios sans phrase, que pese a sus detractores los tiene, Rowling tuvo la inteligencia para comprender que un buen cuento de hadas no puede permanecer hablando sólo de haditas, y que en algún minuto Caperucita Roja debe enfrentarse al lobo tenebroso para crear esa sensación de ominosidad que es propia de los clásicos más nobles del género. Claro que, como el negocio es el negocio, la trama tardaría como cuatro o cinco tomos en ponerse oscura (no como "La dama en el agua", que tuvieron a bien no hacernos engullir siete historias al hilo)... Rowling encontró evidente inspiración (confesa o no) en el pasado de Inglaterra, en las espúreas maniobras de Neville Chamberlain para tratar de frenar a un Hitler que no quería ser frenado; los paralelos entre el Ministro de Magia y Chamberlain son más que evidentes. Algo que sintoniza bien con la Era Bush: si Bush y su banda de terroristas se permiten sembrar Irak de bombas, no es sólo porque ellos sean malvados, sino porque los ciudadanos del mundo con "mentalidad Ministerio de Magia" se lo permiten.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No sé si calificarla como la más impresionante de la saga fílmica, pero es uno de los puntos altos, junto con "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" (sobre la novela no nos corresponde pronunciarnos). No se diga que no la tuvieron difícil. La verdad de las cosas es que la entrega anterior, "Harry Potter y el cáliz de fuego", había dejado las cosas difíciles, básicamente porque era una soberana yasabenqué o poco menos (había sido dirigida por el generalmente nefasto Mike Newell). Y para colmo, "Harry Potter y la Orden del Fénix" está basada en un tocho de ¿900 páginas, si no me equivoco...? Es claro que sólo una mano firme en la dirección podría salvar a la quinta entrega de un desastre seguro, que no en taquilla (los fanáticos de Harry Potter son cosa seria), sí al menos en resultados artísticos. Esta misión cayó en un tal David Yates, al que no lo conocíamos ni en pelea de perros (media carrera del hombre como director está en TV), y que si bien es un tipo sin grandes ideas propias, sí sabe de trabajar con los mimbres propios de cualquier peli comercial (¡hey, estaría pintado para dirigir alguna secuela de James Bond!). Y eso que en el camino quedó (por declinación propia) nada menos que el gran Jean-Pierre Jeunet... (¿cómo hubiera sido Harry Potter dirigida por el tipo tras "Delicatessen", "Alien: La resurrección" y "Amélie"...?). Por eso, desde ya le maullamos agradecidos... ¡Gracias, Yates, por película concedida!

-- La historia, qué decir de la historia... Tiene nervio y garra. En el fondo es otra variante del clásico esquema "yo soy la justicia", popularizado por Clint "Harry el Sucio" Eastwood o Sylvester "Cobra" Stallone. Todos conocemos el esquema: los buenos y tranquilos ciudadanos tenemos una vida apacible y próspera circulando para conversar con nuestros vecinos y respetando las leyes, hasta que llega el villano a hacer su putada. El prota, entonces, como respeta las leyes y conversa con los vecinos, acude a las autoridades, sólo para descubrir que las instituciones no funcionan, y que si quiere justicia, tendrá que tomársela por mano propia. Ahora bien, dentro de este esquema, la peli arroja frontalmente por la borda uno de los mejores valores que tenían las entregas anteriores (algunas, por lo menos): la construcción de un argumento en clave detectivesca. Digámoslo desde ya, J.K. Rowlings no es una buena constructora de historias (usa y abusa del deus ex machina, entre otras cosas), pero con el ambiente de intriga a lo Agatha Christie contribuía a tapar esos baches. Aquí, justamente por faltar ese elemento, lo lineal de la historia está tan a la vista como el esqueleto de Kate Moss en una pasarela de Milán. Francamente, no sabría decir en dónde está la falla. Podría ser que adaptar el enorme pisapapeles que es la novela original en apenas dos horas y cuarto de peli sea imposible ("Lo que el viento se llevó" tiene cerca de mil páginas, y ver su adaptación al cine consume casi cuatro horas de tu vida, y eso comiéndose media novela en el camino). Podría ser que el material literario de base hubiera sido simplemente escrito en piloto automático. O podría ser que el guionista haya hecho una labor que lo haría digno de ir a parar a las fauces de los leones en el Anfiteatro Flavio. No lo sé. El caso es que la peli está trufada de personajes y situaciones tan fugaces, que parecen casi claves dirigidas a los que leyeron la novela, pero que quienes tomamos la sana opción de esperar al estreno fílmico para saber de qué va la cosa y ahorrarnos el ancho de banda para descargar el PDF de Internet, puede perdernos un poco. El guión está lleno de situaciones que parecen ir a generar algo grande, y de pronto, de manera abrupta, sin que sepamos bien por qué, estamos en otro lugar y otra situación completamente distinta, y cuando estamos adaptándonos al nuevo giro, ¡ZAS!, estamos en otra parte otra vez... Para que nos entendamos: eso está bien en una peli de acción, porque todos conocemos los códigos de las pelis de acción, y además en ellas lo que importa son las explosiones y la carnaza, pero en una peli con un poco más de argumento, puede ser como mínimo algo desorientador. ¿Me entienden ahora, por qué le estoy tan agradecido al señor David Yates por sus buenos oficios...?

-- Las actuaciones son el punto fuerte aquí. Daniel Radcliffe está un poco débil, usando y abusando del berrinche para dar a entender que es un chico a punto de explotar, pero en algunas escenas se supera a sí mismo. Rupert Grant muestra bien la evolución de su personaje, que pasó de ser el niño poca cosa a un adolescente cada vez más seguro de sí mismo. Emma Watson sigue siendo la manzana más deliciosa del huerto, pero ahora tiene competencia por parte de la novata Evanna Lynch, quien desde su rol ultrasecundario de Luna Lovegood se roba cada escena en que aparece; en la novela quizás esté claro, pero en la peli no termina de encajar bien que Harry prefiera a la sosa estudiante china en vez de esta rubiecita que es linda, y además lo entiende bien. En cuanto a los adultos, es casi una ofensa señalar lo bien que están: son la crema de la crema entre los actores británicos, y lo demuestran a cabalidad. Bueno, casi todos al menos (Helena Bonham Carter en el papel de psicótica gótica da un poco de pena, la verdad). Pero la que se lleva el cáliz de fuego con honores y se merienda a todo el resto del elenco como canapé, es Imelda Staunton como la nueva directora de Hogwarts; su personaje es literalmente la "tía buena" que te aprieta los cachetitos en un gesto de simpatía, pero que a poco de andar se descubre es una bruja japuta autoritaria, trepadora e incapaz de cuestionarse a sí misma, y que cuando alguien la confronta, se siente ofendida hasta lo más vivo porque la han pasado a llevar A ELLA, y que cuando consigue imponer un golpe de autoridad, lo hace con la más burlesca de las sonrisitas. Hacía tiempo que no daba tanto gusto que un villano recibiera su justo merecido como esta arpía solterona.

-- La secuencia en la Sala de las Profecías. Digámoslo con todas sus letras, la batalla final es bastante aburrida, resuelta a punta de puros fuegos artificiales y con varios desvergonzados deus ex machina, pero la secuencia inmediatamente anterior, la Sala de las Profecías, es bellísima. Y espartana. Pisos y pisos del Ministerio de la Magia, con pequeñas esferas para ver el futuro de cada persona. Austero. Orwelliano. Y con una fotografía maravillosa. Esos cinco minutos de peli deben contar como una de las mejores secuencias de todas las pelis de Harry Potter.

IDEAL PARA: Recordar que incluso en las pelis de magia, a veces hay que hacer entrar en vereda a los jerifaltes cuando se apoltronan demasiado en sus asientos y no hacen nada por el rebaño que supuestamente deben pastorear.

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