11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 22 de junio de 2014

"Maléfica" (2014).


-- "Maleficent" (título original en inglés).
-- Dirección: Robert Stromberg.
-- Actuación: Angelina Jolie, Elle Fanning, Sharlto Copley, Lesley Manville, Imelda Staunton, Juno Temple, Sam Riley, Brenton Thwaites, Kenneth Cranham, Sarah Flind, Hannah New, Isobelle Molloy, Michael Higgins, Ella Purnell, Jackson Bews.
-- Guión: Linda Woolverton, basados en la historia adaptada por Erdman Penner y guionizada por Joe Rinaldi, Winston Hibler, Bill Peet, Ted Sears, Ralph Wright y Milt Banta, inspirados en el relato original de Charles Perrault, y el de Jacob Grimm y Wilhelm Grimm.
-- Banda Sonora: James Newton Howard.

-- "Maléfica" en IMDb.
-- "Maléfica" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Existen dos reinos y son enemigos entre sí porque... buenoooooo... son enemigos, ¿vale? El de los humanos es una mugre porque son humanos, y el de las criaturas mágicas y feéricas es la leche porque, bueno, es el de las criaturas mágicas y feéricas, ¿vale? (¿habrán querido hacer una alusión a San Agustín acá, eso de las dos ciudades y "la ciudad de Dios" y tal...? Siendo Disney...). El caso es que existe un hada buena que se llama Maléfica. ¿Por qué? Porque los padres eran unos cabrones, eso seguro. O sea, si tú eres papá y tomas a tu lindo bebé y lo llamas Lucifer Satán Pérez Padilla, pues a ver qué clase de padre te vamos a decir que eres. El caso es que Maléfica es chachipiruli y vuela y tal. Y de pronto conoce a un ladrón. Y ella, que se llama Maléfica, repetimos, se comporta súper benéfica porque cuando un par de guardias árboles made in Tolkien tratan de cargarse al ladronzuelo, va la hada en cuestión y lo salva. Y se hacen amiguis. El caso es que crecen (la cría en Angelina Jolie, cuyo parecido con la niña actriz que la interpreta de niña, justamente, es pura coincidencia), siguen siendo amiguis (¿pagafantas o con roce...? ¡Ah, misterio misterioso Disney!), pero los humanos odian a las hadas por la misma razón por la que los hombres odian a Dios (Disney movie, ¿recuerdan?), y atacan y tal. Y Maléfica, la villana del cuento, lo único que hace es defender HER BELOVED MOTHERLAND. El rey se emputece y amenaza con morirse, y promete el trono a quien le traiga a Maléfica en una bandeja (joer, ya se nos mariconizó, puro Salomé aquí). Y ahí salta el mejor amigo de Maléfica y va a buscarla porque la amistad es la amistad y la chica estará buena y tal, pero ejke un trono e' un trono, pueh. Y como es tan buen amigo, pues no la va a matar... mejor le cortamos las alas y tan listos, total, ella ej mujéh y va a saber perdonar, ¿no? Ay, querido, qué poco sabes de hembras. Porque Maléfica se toma muy a mal que le corten las alas, que en estos tiempos ya ninguna mujer aguanta, bueno, eso, que un hombre venga y le corte las alas, y decide que SE VENGARÁ. De la manera en que ya sabemos según la peli de 1959. O sea que cuando el príncipe se case y tal, le echará una maldición a la princesa Aurora blablablá. Cuánta maldad. Y todo porque le cortaron las alas, mujer vengativa. Que hay que saber tomarse las cosas con humor, joer. Después de too, ¿quién se quedó dormida al lado de un ladrón? ¿Ah, ah...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Retrocedamos en el tiempo nada menos que cincuenta más cinco. En 1959 se estrenó una peli que hoy en día es considerada un gran clásico Disney blablablá: "La bella durmiente". Decimos hoy en día porque lo que es en su época, la peli fue recibida con un resto de distancia. A la crítica le gustó a medias, el público respondió pero no todo lo que se esperaba, y en general parecía que iba a ser apenas otra entrega más de la factoría Disney, que no se mandaba una animada desde bienamada "La dama y el vagabundo" de 1955, y que parecía ser apenas otra más estilo cuento de hadas después de "Cenicienta", "Alicia en el País de las Maravillas" y "Peter Pan". (Que ironía, hoy en día los '50s parecen en retrospectiva la Edad de Oro de la animación Disney). Maléfica, la bruja dragón de "La bella durmiente", se transformó en uno de los icónicos villanos Disney, por... buenoooooo... por ser mala, por eso. Sin paliativos. Nada de morondangas de subtextos ni trasfondos ni otras tonteras que desde el Joker de "Batman" nos azotan, que el villano en el fondo es un pobre incomprendido, que tiene MOTIVACIONES, y otras mierdas tales (de manera emblemática, Christopher Nolan no pisa el palito con el Joker de "The Dark Knight", que al carecer de trasfondo, pasa a ser el MAL sin paliativos otra vez). Que son los malos y hay que aplastarlos como a cucarachas, joer, si para eso están. Porque resulta que si a todos los personajes hay que COMPRENDERLOS entonces tienes un Juego de Tronos en donde nadie es villano y por lo tanto no hay alegría en que alguien venza a alguien. Pero de todas maneras, en los estudios Disney decidieron dar el paso. Batmanizar (o Jokerizar, mejor dicho) a Maléfica. Que un personaje encarnación de la maldad pura y dura, pasara a tener un trasfondo, y con eso cargarse la mejor faceta del personaje, es alguien que nadie reflexionó. Total, si no les gusta, siempre pueden ignorar el producto (como "Regreso a Oz", ¿no?), y además ya habrán pasado por caja la manada de imbéciles, de todas maneras. La cosa se hablaba por allá por 2009, aunque el proyecto parece haber cobrado vuelo con el brutal (e inmerecido) éxito de "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton, que de paso levantó la temporada de caza sobre todos los cuentos infantiles antiguos, propinándonos así versiones dark (no mucho tampoco) - hipsters como "La chica de la capa roja", "Espejito espejito", "Blancanieves y el cazador" y "Hansel y Gretel: Cazadores de brujas". Tim Burton se bajó de "Maléfica", pero al final pusieron a cargo a Robert Stromberg con el debut directorial con mayor presupuesto de todos los tiempos, avalado porque el hombre ya tenía ganados unos Premios Oscares por ahí, por la dirección artística de "Avatar" y, sorpresa... "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton (justificadamente: lo artsy era casi lo único bueno de la peli de marras). (Por otra parte, ¿soy el único que advierte la coincidencia de que el director de esta peli se apellida igual que el villano de la peli Bond "La espía que me amó", el que pretendía desatar la Tercera Guerra Mundial para exterminar a la raza humana para recolonizar la Tierra desde una base subacuática que... pero divago aquí). Y a rodar que son dos días. A la cosa le ha ido bastante bien. La crítica, convencida a medias, pero el público la ha puesto a casi 350 millones de dólares (el doble de lo que costó) en apenas una quincena. Por lo que no hacen falta los poderes mágicos de Maléfica para profetizar lo que se viene: una peli sobre Scar alternativa a "El Rey León", una sobre Edgar alternativa a "Los aristogatos", una sobre Hans alternativa a "Frozen"... ah, perdón, eso es más difícil de verlo. Porque Maléfica es una villana hembra y los mencionados son casos de villanos machos, y ya sabemos que es más fácil justificar a una hembra que a un macho en este mundo, pobrecitas ellas, que no hay mujer mala sino hombre malo que le hizo daño en primer lugar, etcétera.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Una primera advertencia. Si están esperando ver un remake de "La bella durmiente" con un cambio de perspectiva, olvídense. Esta peli toma más o menos la anécdota argumental de la peli de 1959 y sus personajes, pero la historia que desarrolla es casi por completo nueva. Sobre esto le pasan el plumero con el manido "la historia que conocías no es la verdadera historia, esta es la verdadera historia, blablablá", donde escribí con la mano borro con el codo, etc. Pero... nada de comparaciones con la peli de 1959. Si hemos de definir a esta peli en relación con el imaginario en que se basa, quizás la mejor palabra sea... la odiada y denostada "reboot". De manera que, hablando de ¿POR QUÉ VERLA?... si tu motivo era reencontrarte con los personajes de 1959, mejor ahórrate una desilusión y ni la veas. Pero si estás dispuesto a ver otra cosa...

-- Segunda advertencia. Déjenme contarles una historia cualquiera. Es la de un mago o brujo que tiene alas, y que un día salva a una ladrona que entra a robar sus dominios. La ladrona en cuestión, ¿cómo se lo paga, la mala mujer? Le corta las alas y se las lleva a la reina para probar que el brujo o mago está muerto. El brujo o mago, mutilado y comprensiblemente enojado, decide volverse villano. Años después, la ladrona devenida ahora en reina tiene un hijo. El brujo aparece y maldice al hijo porque está muy enojado. La ladrona devenida en reina hace lo posible para salvarla, pero poco a poco desciende en los abismos de la paranoia, al tiempo que envía a su hijo, para salvarlo, al cuidado de tres tipos supinamente incompetentes que deberían ser denunciados a la asistencia social por negligencia en los cuidados familiares, pero que se supone es muy gracioso, mientras el brujo malo, poquito a poco, va despertando su corazón. El brujo, que a todo esto se ha ganado una cuerva sumisa de sirvienta para los mandados, de la que por cierto requetecontraabusa cada vez que ella se atreve a levantar la voz, decide tratar de levantar la maldición, pero no puede. Al final, todo se resuelve en una épica batalla en donde el brujo bueno castiga a la reina malvada, la maldición se levanta, y todos felices. Suena agresivamente sexista machista woman-hater, ¿no? Bueno, lo que acabo de describir es en realidad el argumento de esta peli, pero con los géneros cambiados. De manera que, segunda advertencia... ¿No te va el rollo hembrista feminazi? Entonces mejor ni te avecines a esta peli. Porque en esta peli TOOOOOODAS las chicas son buenas y sufridas y deben ser comprendidas en su profundo dolor (incluso hasta las tres hadas, portento de negligencia maternal, pero pintadas como tías muuuuuu maja simpáticas graciosetas ellas a pesar de todo), y todos los hombres, buenoooooo... veamos, son sólo cuatro: 1.- El ladrón devenido en rey que es un cabrón malparido SIN NINGUNA MOTIVACIÓN PARA SER MALVADO, 2.- El antiguo rey que odia al reino de las hadas SIN NINGUNA MOTIVACIÓN PARA ODIAR EL REINO DE LAS HADAS, 3.- El cuervo que es el único bueno porque es un mandao que se somete a cuanta humillación le quiera infligir la Maléfica, y que se supone ES GRACIOSO porque ES HOMBRE MANDONEADO en vez de ser mina mandoneada, y 4.- El príncipe, el único que muestra algo parecido a un interés romántico, y que al final termina por no pintar absolutamente nada en la peli. Y por el bando contrario tenemos a la Maléfica es el colmo de buena, sólo que es una mujer traicionada que hace las cosas por despecho y tal (joer, que se llama MALÉFICA, pero hasta que le cortan las alas no la vemos hacer absolutamente nada maléfico). Y la Aurora, ultra-pura-buena ella porque, buenoooooo... porque sí (en realidad por obra del hechizo de Maléfica, que es mujer y no hombre... hilando fino, eso es). ¡La Disney, santuario de los valores tradicionales machistas judeocristianos de toda la vida, haciendo una peli feminazi! ¡La segunda en realidad, si contamos "Frozen"! ¿Es que el mundo se ha vuelto loco? ¡El apocalipsis! ¡Perros y gatos viviendo juntos! ¡Histeria de masas! Con razón dice que a las gentes, la religión les dura hasta que los santos les tocan el bolsillo. Lo dicho: si no te va el rollito feminazi MUJERES RULEZ y ECRASEZ L'MACHO, entonces ni te acerques a esta peli.

-- Ya. Listo. Terminamos con la jungla de advertencias. Aparte de todo lo anterior, ¿está bien la peli? Sí... y no. Depende de las expectativas. Si lo que quieres es una peli que te vuele la cabeza y sea lo más mejol de lo mejol, entonces no. Pero para ver algo distraidillo, funciona muy bien. Los puntos fuertes: una Angelina Jolie que nació para interpretar el papel, que se roba todas las escenas, y que se echa la peli sobre los hombros y corre los 110 con vallas entera cargándola. Algunas escenas que son simplemente espectaculares (la escena en donde Angelina Jolie despierta para descubrir que la mutilaron durante la noche es escalofriante, y desde luego muy poco para-todo-espectador, así como la escena en donde le echa la maldición a Aurora, o la escena en donde trata de levantar la maldición de Aurora, que también cortan el aliento), y sobre todo el apartado visual, en donde queda probado que Robert Stronberg venía de esa división (eso, y su más bien flojo manejo del ritmo y la tensión narrativa, más pictórico que dramático para que nos entendamos). Una banda sonora OK por parte de James Newton Howard, demasiado entregada a los coros gregorianos latinajos de rigor, aunque funciona como alternativa a lo que podría haber sido un enésimo autoplagio de "The Dark Knight". Los puntos débiles: una Elle Fanning muy infrautilizada e infraactuada (joer, ¿esta niñata insoportable es la misma chica que se robaba la peli en "Super 8"?), unas hadas insoportables, tanto más cuando tratan de hacer que parezcan graciosas, la nula caracterización del villano (uno podría decir que si el punto de la peli era darle personalidad a la villana de "La bella durmiente", podrían haber arreglado eso sin echar a perderlo de la misma manera por otra parte, ¿no?, con un Sharlto Copley actuando muy bien, pero que poco puede hacer frente a lo misérrimo que le entrega el guión), escenas de acción que están OK pero que no hacen saltar de la silla, y un final quizás demasiado blandengue. Por cierto, el propio guión se encarga de cargarse uno de los aspectos más interesantes de la peli: a primera vista parece que Maléfica ha crecido como personaje y termina renunciando a su venganza cuando descubre que tiene sentimientos por Aurora... hasta que descubrimos que ella no ha tenido arte ni parte en eso (intencionadamente a lo menos) ya que el que toda la gente quiera a Aurora es parte de la maldición, y por lo tanto una Maléfica desatada y voluntariosa quizás hubiera reaccionado de manera muy diferente, por lo que todo lo enternecedor del final termina diluyéndose. Menudo peazo torpedo bajo la línea de flotación (en particular porque la peli no acredita la ironía y trata el final feliz sin ambigüedad ninguna). En definitiva, lo que queda es un producto muy bien hechito y confeccionado, uno que incluso hasta vale la pena de ser visto en el cine y todo... pero que deja con la sensación de que, con las ideas y conceptos que manejaban, podría haber sido algo mucho más grande, un clásico para las edades al nivel de las pelis Disney de los '50s e incluso más allá.

IDEAL PARA: Ver una interesante aunque irregular revisión del mito popular de la Bella Durmiente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 5 de agosto de 2007

"Harry Potter y la Orden del Fénix" (2007).


-- "Harry Potter and the Orden of the Phoenix". Estados Unidos / Inglaterra. Año 2007.
-- Dirección: David Yates.
-- Actuación: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Helena Bonham Carter, Robbie Coltrane, Tom Felton, Ralph Fiennes, Michael Gambon, Brendan Gleeson, Robert Hardy, Jason Isaacs, Katie Leung, Matthew Lewis, Evanna Lynch, Harry Melling, Devon Murray, Gary Oldman, James Phelps, Oliver Phelps, Alan Rickman, Fiona Shaw, Maggie Smith, Imelda Staunton, Natalia Tena, David Thewlis, Emma Thompson.
-- Guión: Michael Goldenberg, basado en la novela de J.K. Rowling.
-- Banda Sonora: Nicholas Hooper.

-- "Harry Potter y la Orden del Fénix" en IMDb.
-- "Harry Potter y la Orden del Fénix" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El asqueroso primito mimado y consentido por ese mugroso muggle (¿ven como suena parecido?) que cría a Harry Potter, va a molestarlo justo a tiempo para descubrir que cosas malas pasan allá afuera, allí donde el pobre Ubermensch quinceañero anda dando vueltas. Como por ejemplo, que los mortífagos aparecen haciendo de las suyas. Harry Potter tiene que defenderse como mejor puede, aunque eso implica usar la magia en el mundo de los inferiores muggles. Como eso está prohibido, es despachado a juicio. Potter sale bien librado gracias a los buenos auspicios del director de Hogwarts, para variar un poco, pero en respuesta el Ministerio de la Magia, quien ve con muy malos ojos todos esos rumores de que El Que No Puede Ser Mencionado En El Casting ha vuelto... (¡uh, qué terrible, mira, nadie lo puede nombrar...! ¡Cómete esto, VOLDEMORT, VOLDEMORT, VOLDEMORT... Interpretado por RALPH FIENNES!). El Ministerio de la Magia, con una actitud muy Neville Chamberlain ("¡no se preocupen, si Hitler es un gatito!"), en vez de ponerse en alerta interviene a Hogwarts para que los alumnos no armen alboroto (aquí en Chile podrían darle un par de lecciones sobre ello, los que reprimieron la Rebelión de los Pingüinos). Pronto, la nueva directora de Hogwarts hará de la vida en el interior un verdadero infierno, cegada por la autocomplacencia de que son los buenos y los puros y por tanto todo lo que hacen es ético y correcto... e inteligente (en particular, dejar de vigilar a Voldemort). Ahora, acabados todos los conductos regulares con los cuales los ciudadanos pueden hacerle llegar sus reclamos a las autoridades vía derecho de petición, los alumnos de Hogwarts, con Harry Potter a la cabeza, se lanzan a la única opción que les queda a los ciudadanos decentes que aman a su país: la rebelión.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Son tiempos duros para ser un demócrata defensor de los derechos humanos. Resulta que allá afuera, en nombre de la democracia, la tradición y los valores de siempre, una horda de tiranos encabezados por gente como George W. Bush y Dick Cheney, entre otros tenebrosos "ministros de magia" de la vida real, han estado oprimiendo y aplastando justamente todas esas tradiciones que dicen defender. No es raro que algo de ese espíritu se haya infiltrado en la venerable saga de J.K. Rowling, que en fechas cercanas al estreno de esta película estaría cerrada con una novela libremente traducible como "Harry Potter y las reliquias mortales". Desde que empezaron las pelis de Potter, y resultaron un éxito de taquilla, estaba claro que debían exprimir la gallina hasta el final. Independientemente de sus méritos literarios sans phrase, que pese a sus detractores los tiene, Rowling tuvo la inteligencia para comprender que un buen cuento de hadas no puede permanecer hablando sólo de haditas, y que en algún minuto Caperucita Roja debe enfrentarse al lobo tenebroso para crear esa sensación de ominosidad que es propia de los clásicos más nobles del género. Claro que, como el negocio es el negocio, la trama tardaría como cuatro o cinco tomos en ponerse oscura (no como "La dama en el agua", que tuvieron a bien no hacernos engullir siete historias al hilo)... Rowling encontró evidente inspiración (confesa o no) en el pasado de Inglaterra, en las espúreas maniobras de Neville Chamberlain para tratar de frenar a un Hitler que no quería ser frenado; los paralelos entre el Ministro de Magia y Chamberlain son más que evidentes. Algo que sintoniza bien con la Era Bush: si Bush y su banda de terroristas se permiten sembrar Irak de bombas, no es sólo porque ellos sean malvados, sino porque los ciudadanos del mundo con "mentalidad Ministerio de Magia" se lo permiten.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No sé si calificarla como la más impresionante de la saga fílmica, pero es uno de los puntos altos, junto con "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" (sobre la novela no nos corresponde pronunciarnos). No se diga que no la tuvieron difícil. La verdad de las cosas es que la entrega anterior, "Harry Potter y el cáliz de fuego", había dejado las cosas difíciles, básicamente porque era una soberana yasabenqué o poco menos (había sido dirigida por el generalmente nefasto Mike Newell). Y para colmo, "Harry Potter y la Orden del Fénix" está basada en un tocho de ¿900 páginas, si no me equivoco...? Es claro que sólo una mano firme en la dirección podría salvar a la quinta entrega de un desastre seguro, que no en taquilla (los fanáticos de Harry Potter son cosa seria), sí al menos en resultados artísticos. Esta misión cayó en un tal David Yates, al que no lo conocíamos ni en pelea de perros (media carrera del hombre como director está en TV), y que si bien es un tipo sin grandes ideas propias, sí sabe de trabajar con los mimbres propios de cualquier peli comercial (¡hey, estaría pintado para dirigir alguna secuela de James Bond!). Y eso que en el camino quedó (por declinación propia) nada menos que el gran Jean-Pierre Jeunet... (¿cómo hubiera sido Harry Potter dirigida por el tipo tras "Delicatessen", "Alien: La resurrección" y "Amélie"...?). Por eso, desde ya le maullamos agradecidos... ¡Gracias, Yates, por película concedida!

-- La historia, qué decir de la historia... Tiene nervio y garra. En el fondo es otra variante del clásico esquema "yo soy la justicia", popularizado por Clint "Harry el Sucio" Eastwood o Sylvester "Cobra" Stallone. Todos conocemos el esquema: los buenos y tranquilos ciudadanos tenemos una vida apacible y próspera circulando para conversar con nuestros vecinos y respetando las leyes, hasta que llega el villano a hacer su putada. El prota, entonces, como respeta las leyes y conversa con los vecinos, acude a las autoridades, sólo para descubrir que las instituciones no funcionan, y que si quiere justicia, tendrá que tomársela por mano propia. Ahora bien, dentro de este esquema, la peli arroja frontalmente por la borda uno de los mejores valores que tenían las entregas anteriores (algunas, por lo menos): la construcción de un argumento en clave detectivesca. Digámoslo desde ya, J.K. Rowlings no es una buena constructora de historias (usa y abusa del deus ex machina, entre otras cosas), pero con el ambiente de intriga a lo Agatha Christie contribuía a tapar esos baches. Aquí, justamente por faltar ese elemento, lo lineal de la historia está tan a la vista como el esqueleto de Kate Moss en una pasarela de Milán. Francamente, no sabría decir en dónde está la falla. Podría ser que adaptar el enorme pisapapeles que es la novela original en apenas dos horas y cuarto de peli sea imposible ("Lo que el viento se llevó" tiene cerca de mil páginas, y ver su adaptación al cine consume casi cuatro horas de tu vida, y eso comiéndose media novela en el camino). Podría ser que el material literario de base hubiera sido simplemente escrito en piloto automático. O podría ser que el guionista haya hecho una labor que lo haría digno de ir a parar a las fauces de los leones en el Anfiteatro Flavio. No lo sé. El caso es que la peli está trufada de personajes y situaciones tan fugaces, que parecen casi claves dirigidas a los que leyeron la novela, pero que quienes tomamos la sana opción de esperar al estreno fílmico para saber de qué va la cosa y ahorrarnos el ancho de banda para descargar el PDF de Internet, puede perdernos un poco. El guión está lleno de situaciones que parecen ir a generar algo grande, y de pronto, de manera abrupta, sin que sepamos bien por qué, estamos en otro lugar y otra situación completamente distinta, y cuando estamos adaptándonos al nuevo giro, ¡ZAS!, estamos en otra parte otra vez... Para que nos entendamos: eso está bien en una peli de acción, porque todos conocemos los códigos de las pelis de acción, y además en ellas lo que importa son las explosiones y la carnaza, pero en una peli con un poco más de argumento, puede ser como mínimo algo desorientador. ¿Me entienden ahora, por qué le estoy tan agradecido al señor David Yates por sus buenos oficios...?

-- Las actuaciones son el punto fuerte aquí. Daniel Radcliffe está un poco débil, usando y abusando del berrinche para dar a entender que es un chico a punto de explotar, pero en algunas escenas se supera a sí mismo. Rupert Grant muestra bien la evolución de su personaje, que pasó de ser el niño poca cosa a un adolescente cada vez más seguro de sí mismo. Emma Watson sigue siendo la manzana más deliciosa del huerto, pero ahora tiene competencia por parte de la novata Evanna Lynch, quien desde su rol ultrasecundario de Luna Lovegood se roba cada escena en que aparece; en la novela quizás esté claro, pero en la peli no termina de encajar bien que Harry prefiera a la sosa estudiante china en vez de esta rubiecita que es linda, y además lo entiende bien. En cuanto a los adultos, es casi una ofensa señalar lo bien que están: son la crema de la crema entre los actores británicos, y lo demuestran a cabalidad. Bueno, casi todos al menos (Helena Bonham Carter en el papel de psicótica gótica da un poco de pena, la verdad). Pero la que se lleva el cáliz de fuego con honores y se merienda a todo el resto del elenco como canapé, es Imelda Staunton como la nueva directora de Hogwarts; su personaje es literalmente la "tía buena" que te aprieta los cachetitos en un gesto de simpatía, pero que a poco de andar se descubre es una bruja japuta autoritaria, trepadora e incapaz de cuestionarse a sí misma, y que cuando alguien la confronta, se siente ofendida hasta lo más vivo porque la han pasado a llevar A ELLA, y que cuando consigue imponer un golpe de autoridad, lo hace con la más burlesca de las sonrisitas. Hacía tiempo que no daba tanto gusto que un villano recibiera su justo merecido como esta arpía solterona.

-- La secuencia en la Sala de las Profecías. Digámoslo con todas sus letras, la batalla final es bastante aburrida, resuelta a punta de puros fuegos artificiales y con varios desvergonzados deus ex machina, pero la secuencia inmediatamente anterior, la Sala de las Profecías, es bellísima. Y espartana. Pisos y pisos del Ministerio de la Magia, con pequeñas esferas para ver el futuro de cada persona. Austero. Orwelliano. Y con una fotografía maravillosa. Esos cinco minutos de peli deben contar como una de las mejores secuencias de todas las pelis de Harry Potter.

IDEAL PARA: Recordar que incluso en las pelis de magia, a veces hay que hacer entrar en vereda a los jerifaltes cuando se apoltronan demasiado en sus asientos y no hacen nada por el rebaño que supuestamente deben pastorear.

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