Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 20 de abril de 2014
"Noé" (2014).
-- "Noah". Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: Darren Aronofsky.
-- Actuación: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Ray Winstone, Emma Watson, Logan Lerman, Anthony Hopkins, Douglas Booth, Leo McHugh Carroll, Dakota Goyo, Marton Csokas, Madison Davenport, Nolan Gross, Adam Griffith, Ariane Rinehart, Gavin Casalegno, Skylar Burke, y las voces de Frank Langella, Nick Nolte, Mark Margolis y Kevin Durand.
-- Guión: Darren Aronofsky y Ari Handel.
-- Banda Sonora: Clint Mansell.
-- "Noé" en IMDb.
-- "Noé" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En el origen fue la NADA. Que suponemos no es la misma nada de la Historia Interminable y tal. O el CAOS. Qué se yo. El caso es que de ahí salió LA CREACIÓN. Por obra de EL CREADOR. (A lo largo de la peli no se dirá la "palabra con D" en ningún minuto, siempre será el Creador pa'rriba y el Creador pa'bajo). El caso es que vivieron Adán y Eva, que se cargaron el mundo a manzanazo limpio, luego Caín y Abel, y Caín fue tan-pero-tan-pero-tan-malo, que mató a Abel. Hubo otro hijo también llamado Set. (Todo esto, informado por cartelitos intercalados con imágenes tipo flash en tus ojos). Los descendientes de Caín fundaron las ciudades y crearon la civilización industrial (seriously: dicho con tal expresión en la peli, ¡¡¡LOS CAINITAS SON ANTIECOLÓGICOS!!!). Los descendientes de Set se las dieron de amish ecológicos hippies, y sufrieron el destino inevitable de los tiempos legendarios: ser acosados y cazados por los más poderosos. (Repasemos: civilización industrial KAKA mata a pastores BUENOS, los malos son malos por ser de la SANGRE DE CAÍN y los buenos son los buenos por ser de la SANGRE DE SET. Joer, esta peli consiguió el milagro de ser INCLUSO MÁS RACISTA QUE LA MISMÍSIMA BIBLIA QUE DIO ORIGEN A ESTA VERSIÓN DE LA LEYENDA, lo que, hablando de un texto que se regocija en los "matar a los amalecitas", "matar a los moabitas", "matar a los jebuseos, fereceos, amorreos y dismenorreos", ya es decir). El caso es que a Lamec el papá de Noé se lo carga Tubalcaín, con el orgullo de MATÉ AL ÚLTIMO DE LOS DESCENDIENTES DE SET (por lo que sube en el pódium de villanos un peldaño por sobre el Coyote, que nunca consiguió cargarse al jodío Correcaminos). Y Tucalcaín se va del lugar sin ver si algún descendiente más descendiente todavía ha sobrevivido (como en efecto sucede, porque Noé si estaba escondido, que si lo matan no hay peli), justificado porque en la época no se había inventado el cine y por lo tanto no estaba enterado del cliché "dejaré que sus hijos sobrevivan y crezcan para que venguen su muerte". Pasan los años, Noé se echa mujer (sobre cuya raza o linaje no se nos informa, pero si fuera cierto que los cainitas exterminaron a todos los... er... setitas... seguro que era cainita ella misma, por lo que los hijos deberían ser híbridos mestizos, a pesar de lo cual los cainitas siguen siendo los malos porque, bueno, porque alguien tiene que serlo, joer). Y dos hijos. De pronto, Noé comienza a tener pesadillas de que vendrá un exterminio grande y masivo. Como buen patriarca bíblico, Noé se lo toma como un presagio, y pone la cara de too hipócrita de "uh, qué lástima, Di... er... el Creador los va a exterminar a todos, qué compungido estoy, veremos qué hacer, con mucha cara de dolor y sufrimiento de por medio". (A todo esto, ¿mencionamos que el mundo está hecho un erial que ni Chernobyl, óigale usté? ¿Y que de por medio hay unas criaturas de roca que antes eran ángeles y blablablá y tal? ¿Y que existe un mineral mágico místico llamado el zohar, y que sirve para básicamente cualquier cosa que se le tercie al guión?). En fin, el caso es que Noé tiene OTRO de esos sueños que supuestamente vienen del Creador (porque, vamos, será el Creador del Universo y tal, pero, ¿enviarle un FedEx con las instrucciones claritas en vez de sueños vagos e imprecisos? Eso sí que no. Si quieren ser profetas en Su Nombre, que trabajen y se desquicien lo suyo, leñe). En ese sueño ve una montaña, y Noé va y dice, ¡joer, es la montaña de mi abuelo Matusalén! (Como si no se hubieran hecho suficientes chistes a costa de Matusalén, ¿no?). Y una vez en la montaña de Matusalén, Noé tiene otro sueño inspirado por un objeto doméstico que HUBIERA FUNCIONADO LO MISMO EN SU PROPIA CARPA. Joer, los caminos del Creador, más que misteriosos, son tortuosos. El caso es que ahora, AL FIN, Noé decide que va a construir la famosa Arca para salvar a dos de cada especie, blablablá. Un comienzo con bríos, ¿no? No tanto. En todo lo que he referido anteriormente, HEMOS CRUZADO LA MARCA DE LOS 45 PRIMEROS MINUTOS DE PELI. Sí, joer, tres cuartos de hora hasta que Noé RECIÉN decide construir el Arca (la cosa dura dos horas y media, por siaca). Si ustedes pensaban que leer la mismísima Biblia era algo latero...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
La Biblia. El texto religioso más traducido del mundo. Uno de los más adaptados para el cine. Y probablemente uno de los menos leídos también. ¿O no sabía usted que según la Biblia se debe apedrear a quienes usan tatuajes, son homosexuales o ven el tarot? Habiendo nacido el cine en el seno del mundo cristiano, y estando radicada su mayor industria mundial en uno de los países más pechoños del mundo (uno en donde te pueden exhibir a Dexter descuartizando pringaos con toda alegría en horario prime, pero si te muestran una teta de Janet Jackson, ¡¡¡ABOMINACIÓN ANTE LOS OJOS DE DIOS!!!)... era inevitable que la Biblia fuera adaptada vez sí y vez también al cine. Por tandas, eso sí. Hubo incluso un intento de adaptársela ENTERA a punta de blockbuster tras blockbuster tras blockbuster, cual harrypoteríada o crepusculíada cualquiera, aunque después del colosal fracaso de la primera entrega ("La Biblia" de 1966), la cosa no siguió adelante (por si les interesa: "La Biblia" describe todo el Génesis desde la Creación hasta cuando Dios le hace la vacilona a Abraham de "oye, llévate a tu hijo al monte y mátalo que lo quiero en sacrificio... no, que era broma, ten un poco de sentido del humor, Patriarca mío"... la secuela hubiera partido desde ahí hasta vaya uno a saber qué punto, el Exodo quizás). Las pelis bíblicas florecieron como setas en la época de los grandes epics de mediadosveinte (entre "El manto sagrado" de 1953 y "La caída del Imperio Romano" de 1964), pero luego fueron quedando un poco a trasmano, así como todo el cine de espadas y sandalias. Excepciones hechas por aquí y por allá, claro está. De parte de algunos blockbusters o intentos de tales ("El príncipe de Egipto", "El Rey David", "La última tentación de Cristo", "La pasión de Cristo"). O de las impenitentes productoras pequeñas cristianas que pupulan por ahí ("El Señor de los Milagros", "Una noche con el rey"...). Ni siquiera la oleada neocon post-2000 consiguió reactivar el interés en las pelis bíblicas. Puede que el género se haya revitalizado con "Gladiador" y tal, pero de cara al espectador moderno, parecía mucho más interesante el Gandalf de "El Señor de los Anillos" que el Cristo de los Evangelios, aunque sea porque enfrentarse a un balrog es tantipirulis veces más EPIC que multiplicar panes y peces. O acaso es que... como de costumbre... Hollywood reaccionó con tardanza, y recién ahora viene a acordarse del tema. Y lo hace por partida doble, figúrense. Dueling movies. Acaba de llegar la primera, "Noé", del director de "Pi", "Réquiem por un sueño", "La fuente de la vida", "El luchador" y "El cisne negro". Para finales de año se espera "Exodo" del ínclito Ridley Scott, que vuelve a algo de lo que le sale mejor, el cine épico ("Gladiador", ¿no?) después de haberla pifiado a lo grande con los cagazos sucesivos de "Prometeo" y "El abogado del crimen". ¿Y cómo le ha ido a "Noé"? Pues, no tan mal, considerando que no es "Capitán América y el soldado del invierno". 125 millones de presupuesto, y a algo más de un mes de su estreno estaba por alcanzar la marca de los 250M. La crítica la adoró, aunque sea porque es una Aronofsky movie, y es casi una tradición de que SI ES ARONOFSKY, ER GÜENO. Al público le disgustó un poco más. Sospecho que por lo lento del ritmo (seriously: ¿una peli de 140 minutos sobre lo que en la Biblia son apenas cuatro o cinco páginas de texto? ¡Ni el Jackson ése con "El Hobbit", óigale!). Y también por los infaltables que rasgan vestiduras porque NO ES TEXTUAL LITERAL A LA BIBLIA, o peor aún, porque ningún profeta debe ser mostrado en el cine porque eso es BLASFEMIA (actuar como profeta bíblico en una peli es blasfemia, pero tirar dos torres a punta de avionazos y dejar sembrados más de tres mil cadáveres de hombres, mujeres y niños, eso sí que no lo es. La religión tiene razones que la razón no comprende). Sólo el tiempo dirá si "Noé" terminará siendo lo que los mercachifles del cine alrededor del mercado fundamentalista cristiano esperan: un Diluvio Universal de nuevas producciones basadas en el libro exento de derechos de autor más popular del mundo.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos de la base de que, aunque es una Biblic Movie que parece apuntar (de manera involuntaria, eso sí) a una resurrección del género bíblico en el cine, ésta no es la típica peli bíblica de las que exhiben en Semana Santa. O sea, demos por hecho que la van a exhibir de manera majadera cada Viernes o Sábado Santo en los años venideros, pero de ninguna manera juega en la misma liga que "El manto sagrado", "Los diez mandamientos", "La Biblia", etcétera. Esas son pelis respetuosas de cierta ortodoxia, que se permiten ciertos juegos de gancho para la taquilla (a saber: alguna que otra escena con espadas, y algo de lubricidad sexual, para que la gente pique, pero dejando bien en claro que ESO ES MALO, y así no ofender la santidad de nadie). El público cristiano de Estados Unidos es muy importante, y no es cosa de poner visiones alternativas, subversivas o directamente blasfemas de Cristo o los Profetas en un blockbuster para que después los cristianos hagan boicot y la peli pierda dinero. Es por eso que las pelis más subversivas respecto de la Biblia tienden a ser de bajo presupuesto, y con fines más artísticos ("El Evangelio según San Mateo" de Passolini o "La última tentación de Cristo" de Scorsese son excelente ejemplos aquí). "Noé" es una peli abiertamente subversiva, incluso blasfema en algunos pasajes, pero hecha con presupuesto blockbuster. Estamos lejos aquí del Noé bonachón interpretado por un jovial John Huston en "La Biblia" de 1966, y su narrativa más convencional (y con toques de humor, no en balde el de Noé es el mejor segmento de esa peli por otra parte demasiado ampulosa para su propio bien) de lo malo malísimos pecadores que son los hombres y de lo buenos y puros que son los profetas y sus familias. El Noé de esta peli es un antihéroe, casi tan peligroso para los suyos como los propios cainitas allá afuera. A través suyo, la peli deconstruye un montón de tópicos de las pelis bíblicas, y el cine épico en general. Así, la historia pareciera abrirse con la clásica trama de vendetta "¡¡¡VENGARÉ A MI PADRE!!!", pero eso después queda en nada (me imagino que a propósito). Luego, el Creador no se comunica claramente con Noé: éste recibe sueños proféticos, pero nunca queda claro si salen del Creador o de vaya uno a saber dónde demonios (y tampoco son sueños TAN informativos, como que el pobre Noé las pasa canutas como espectador de peli cultureta, para tratar de entender qué demonios le están diciendo). Matusalén no es presentado como el vejete gagá de la imaginería clásica (bueno, sí, también), sino más bien como una especie de guerrero mágico muuuuuu chachipiruli (un gran Anthony Hopkins, por lo demás, que hace mucho por dignificar a su personaje ligeramente ridiculillo, y a la peli en general). El propio escenario no tiene mucho de bíblico, y en su iconografía a ratos recuerda un mundo postapocalíptico tipo Mad Max, que el escenario mediooriental más convencional en esta clase de pelis (lo que origina la interesante y nunca bien respondida cuestión de qué demonios come la gente en semejante erial en donde parece claro que nadie puede cultivar nada y tampoco hay caza en abundancia). Noé mismo abomina de los cainitas entre otras cosas porque matan, pero él mismo después mata a unos cuantos en la labor (en defensa propia, vale, pero no es exactamente un gesto patriarcal de "volver la otra mejilla"). Y una vez producido el Diluvio, a Noé le baja un ataque de HOLIER THAN THOU y decide que la raza humana debe ser exterminada porque, bueno, porque sí, porque ésa es la Voluntad del Creador (joer, le llaman el Creador por algo, ¿no? ¿No se te ha ocurrido que la cosa no es sólo destruir, sino más bien destruir-y-crear?), y se vuelve un fanático fundamentalista que resulta tan peligroso como los cainitas. A su vez, Tubalcaín el líder de los cainitas (que por supuesto, aparte del asunto ése de la metalurgia, no tiene nada que ver con el Tubalcaín bíblico, del que por otra parte apenas se habla en tres o cuatro versículos del Texto Sagrado), por mucho discurso nietzscheano que le pongan (¡no hay nada que el Creador me de, que no pueda tomar yo mismo! ¡Háblame, Creador, si eres tan Creador!, y así sucesivamente), resulta que no deja de tener algo de razón porque, joer, es el líder de su pueblo, y si ve que un tipejo se le rebela y subleva y construye un Arca en donde él se ha autoinvitado y no envía una invitación a un evento de Facebook del que depende su propia vida, pues joer, claro que armo un ejército hasta los dientes y voy y trato de tomarme el arca por asalto, o qué iba a hacer, ¿quedarme a ser bautizado en agua hasta el punto de ahogo en castigo por sus pecados? Los propios ángeles caídos son una deconstrucción de los nefilim, que en la Biblia son ángeles con ataque de lujuria por las hembras humanas (cual marciano de peli '50s), y acá en realidad se sacrificaron para ayudar a la humanidad (que así se los pagó), y ahora ayudan a Noé a construir el arca y así redimirse ante el Creador (lo que es otra deconstrucción: la de cómo Noé con un puñadito de hijos, ellos solitos salvaron a toda la biosfera terrestre, como dice la Biblia que fue). Cam por su parte, a diferencia de la Biblia en donde es DESPRECIABLE así sin más, porque sí, porque alguien tiene que serlo, sí tiene un motivo bastante fundado para irse de piques con Noé: papi no lo deja follar, mientras que su hermano Set sí tiene en donde jugar a meter dos de cada especie (seriously). No es raro que a muchos fundamentalistas se les haya metido en el ojo una peli que da vuelta varios conceptos y tópicos de la Biblia. El Diluvio Universal ya no es mostrado como un juicio justo sobre la humanidad, sino como un horrendo genocidio cuyas consecuencias alcanzan incluso a un Noé psicológicamente quebrado porque, joer, en el fondo no parece ser un mal tipo, y a cualquier persona lo pilla mal parado el enterarse que viene el FIN DEL MUNDO, hasta el punto de enloquecer como lo hace el Noé de la peli. Es, en definitiva, no una peli que proporcione respuestas, o al menos no respuestas tranquilizadoras, sino que genera una serie de dudas y que invita a la reflexión: ¿qué significa ser bueno o justo? ¿Acaso no es tan malo por parte del Creador montarse un genocidio en masa para matar a los cainitas, como los cainitas mismos? ¿En qué punto el celo o fundamentalismo por EL BIEN y la VOLUNTAD DEL CREADOR terminan por corromper al ser humano y convertirlo en una bestia tan cruel como los pecadores, paganos e infieles? Esta peli enfila valientemente en todas estas cuestiones, y al final ofrece una respuesta, pero no es una respuesta fácil de asimilar o tragar. (((ZONA DE SPOILERS A CONTINUACIÓN. SI NO QUIERES SABER CÓMO TERMINA... BUENO... LO SABRÍAS SI LEYERAS LA BIBLIA... PERO AQUÍ LA HISTORIA ES ALGO DISIMILAR... EN CUALQUIER CASO, SÁLTATE AL SIGUIENTE PÁRRAFO SI NO QUIERES LEER SPOILERS GRUESOS A CONTINUACIÓN))). Al final, Noé trata de cumplir tan buenamente como puede la voluntad del Creador, o lo que él cree es la voluntad del Creador, pero todo es un gigantesco test de carácter, ya que cuando descubre que NO PUEDE llevar a cabo lo que él considera la voluntad del Creador hasta el último extremo, ENTONCES es cuando se manifiesta el último extremo de la voluntad del Creador, y el Arca finalmente arriba a tierra firme. ¿Cómo no va a odiar un espectador que sea un SELF-RIGHTEOUS ASSHOLE, un final y una conclusión como ésta? (((FIN DE LA ZONA DE SPOILERS))).
-- La realización tiene sus fortalezas y sus debilidades. La historia y el enfoque son interesantes, pero se lastran porque la cosa dura dos horas y media. Se hubiera beneficiado mucho de haberla recortado en media horita, sacando una escenita aquí y una escenita allá (o condensando el larguísimo prólogo de tres cuartos de hora). La reelaboración de la mitología bíblica es sencilla y elegante, y tiene un feeling atemporal que potencia mucho la historia (a ratos pareciera que estuviéramos más frente a un cómic europeo postapocalíptico de los '70s, o a algo en la vena de la secuencia de Taarna en "Heavy Metal", que a una peli bíblica, lo que hace mucho por destacar la originalidad de la propuesta). Algunas secuencias, particularmente la construcción del Arca y sus entresijos, se siguen con interés, aunque una vez ya en el Arca, Daronofsky como que se acuerda de que la crítica lo quiere por algo, así es que mete su marca de fábrica... ¡psicodrama! ...y termina convirtiendo un drama hasta el momento bastante sólido (o líquido) en... un culebrón venezolano. Con un poco de acción forzada por aquello de que el público no se le duerma. En fin, perfecto no podía ser tampoco. Al menos complementa con alguna gota de ternura (la chica ésa en la ciudad pecaminosa) y aún de humor (Matusalén quiere comer moras y VA A COMER SUS JODÍAS MORAS AUNQUE EL MUNDO ESTÉ CONDENADO A MOJARSE LAS PATAS HASTA EL COGOTE). Las escenas épicas son todo lo espectaculares que se puede pedir, incluyendo una escena de batalla, y la consabida inundación por supuesto. Las actuaciones están notablemente bien, con un Russell Crowe que consigue construir un Noé gigantesco a pesar de que el personaje en sí, en líneas de guión, no inspira demasiado heroísmo que digamos (ya Crowe fue el chico que reactivó el epic de romanos con "Gladiador", ¿hará lo mismo ahora con el epic bíblico con "Noé"? El afiche mismo de la peli pareciera querer remarcar el punto, aunque salga algo de humorismo involuntario a costa de cosas como "Crowe ahora está viejo de edad bíblica" o "el Gladiador se vuelve patriarca" o similares). Jennifer Connelly como su esposa, Ray Winstone como Tubalcaín y Logan Lerman como Cam están muy bien también (¡hey! ¡Lerman sabe actuar!), brillando en particular una Emma Watson ya completamente despegada de su rol más icónico (Hermíone, claro). Complementa un Clint Mansell que desde ya debería ser un serio contendor al Oscar a la Mejor Banda Sonora de 2014, si es que hubiera justicia en este mundo (al momento de escribir esto, está por verse). Pensándolo bien, mejor dénle el Oscar. Si son injustos con Mansell, capaz que venga un Diluvio Universal y nos arrase a todos. (Salvo que me metan en un arca con una gatita lo más guapa y monona que hay... para perpetuar la especie, ¿eh? No se piense otra cosa. Que soy un gato muy pulcro, loada sea Bastet).
IDEAL PARA: Ver una inusual y bastante heterodoxa recreación de la historia del Diluvio Universal.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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domingo, 30 de mayo de 2010
"Alicia en el País de las Maravillas" (2010).

-- "Alice in Wonderland". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Crispin Glover, Matt Lucas, Stephen Fry, Michael Sheen, Alan Rickman, Barbara Windsor, Paul Whitehouse, Timothy Spall, Marton Csokas, Tim Pigott-Smith, John Surman.
-- Guión: Linda Woolverton, basada en las obras de Lewis Carroll.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.
-- "Alicia en el País de las Maravillas" en IMDb.
-- "Alicia en el País de las Maravillas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La Inglaterra Victoriana, la época en que los gentlemen británicos se reproducían por bipartición, y los limpiachimeneas cantaban chinchimenea-chinchimeó, si hemos de creer a The History of the World by Disney. En este tiempo, una sesuda reunión de hombres de negocios se ve interrumpida cuando uno de ellos... ¡va a atender a su chica que ha sufrido una pesadilla! (es en serio, como si eso en la Inglaterra Victoriana no fuera tarea de mujeres o de la servidumbre). Bueno, resulta que el tipo es un visionario (no un visionario científico o un visionario artístico, que esto es una peli Disney, así es que es un visionario... ¡hombre de negocios!), y como buen visionario, nadie le hace caso. No lo mandan a la hoguera porque no es la Italia del siglo XVII ni el entorno cotidiano del General Gato, pero se reemplaza con esa especie de muerte en vida que es la condescendencia. Pasan los años, papi va a parar al patio 'e los callaos, y la antigua niñita con pesadillas ahora ha crecido hasta ser una criatura muy apetecible para aquello de tenderla panza arriba y hacerla pensar en Inglaterra. El problema es que ella, hija de su padre, hace cosas tales como... ¡cuestionar la sociedad! ¡hacerse preguntas! ¡pensar en que todo se puede hacer de una manera diferente! De pronto, ella descubre de la peor manera que tiene un matrimonio arreglado del que ella ni se había enterado, con un desagradable lordcito inglés. Panorama ideal para terminar de sorberse el seso, así es que la tenemos ahí saltando detrás de un conejo blanco con trajecito. Y cayéndose por un agujero. Y al otro lado del agujero, después de algunas peripecias que la muy majareta piensa que son un sueño, descubre que es la Elegida para Matar a la Bestia y restaurar el Bien en el País de las Maravillas. Y por si se lo están preguntando a cuenta de Inglaterra y victorianismo y mundos paralelos, no me confundí de peli. Estoy reseñando el comienzo de la Alicia de Tim Burton del 2010, no una de las de Harry Potter.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Hemos llegado hasta el equivalente cinematográfico de un magno crossover de historietas, en que tres superhéroes culturales confluyen para embarcarse en una cruzada artística. En un asiento del Salón de la Justicia Fílmica tenemos al sabio gurú, el Charles Xavier del grupo, que es Lewis Carroll, el tipo que en 1865, inspirándose en la revoltosa Alicia Lidell (no Kingsleigh, como en la peli), escribió una historia llamada "Alicia en el País de las Maravillas", que encontró su continuación en "Alicia a través del espejo". Las dos obras (más la primera que la segunda, justo es decirlo) son más que populares en el mundo angloparlante, aunque un tanto menos entre el hispanohablante debido a que en la traducción se pierden inevitablemente una serie de juegos de palabras y malabares verbales con los cuales Carroll (especialista en lógica matemática y lingüística y por tanto maestro en paradojas, por lo demás) trufó su peculiar obra. A pesar de esta popularidad, la obra siempre ha sido adaptada un tanto a desgana por el cine, debido a lo que podríamos llamar el factor subversivo. En la obra original nos encontramos con un mundo de locos, al que Alicia, en vez de ser buena chica victoriana y obedecer a sus mayores en todo, viene a dar vueltas patas arriba, poniendo de manifiesto el absurdo de las convenciones y manierismos sociales. Este mensaje es demasiado fuerte para muchas audiencias, a quienes les gusta que las olas estén bien quietecitas, y por lo tanto, una peli que adapte a Alicia de verdad no pasará de ser una rareza. No en balde, la única gran adaptación anterior que existía era la de "Alicia en el País de las Maravillas" de Walt Disney en 1951, en que los tonos subversivos de la obra original fueron limados debajo de una suave capa de almíbar para que nadie se sintiera demasiado ofendido. Lo que nos lleva al segundo gran paladín en esta cruzada: los Estudios Disney. Que después de una década particularmente sangrienta con ellos, como lo fueron los 2000s ("Vacas vaqueras", ¿recuerdan?), parecen ir otra vez rumbo a retomar su trono con cosas como "Bolt" y "La princesa y el sapo", porque eran demasiado grandes para quebrar, en particular debido a la filosofía monacalmente conservadora de los estudios. Y ya sabemos que el conservadurismo moral, como la mala hierba, nunca muere. Aunque para disfrazar esto le pongan el nombre más amable de "valores". Que los Estudios Disney estén adaptando "Alicia en el País de las Maravillas" no una sino dos veces, es casi tan surrealista como si Francisco Franco hubiera promovido una peli basada en una obra del rarito ése, el Federico García Lorca que le llaman, para que nos entendamos. Y bueno, los Estudios Disney serán conservadores, pero no TAN tontos. Hace rato que el mundo está en una marea diferente, y lo que se lleva es la rebelión juvenil, lo goth, lo dark, etcétera. ¿Cómo hacemos entonces una peli pechoña y puritana que tenga así como un aromilla a rebelión autoafirmativa adolescente? ¡Fácil! Llamamos a un director cuya marca sea sinónimo de peligro, pero que esté lo suficientemente domesticado y en horas bajas para hacer un pacto con el demonio y vender su alma a cambio de un plato de lentejas (o de lentejuelas, dado el caso). Pero, ¿quién será tan miserable, vendido, vil, rastrero, traidor, mentiroso, inescrupuloso, manipulador y egoísta como para ofrecerse maniatado así a las fauces de EL SISTEMA...? ¡Ah, claro! ¡Tim Burton! Total, si hizo "El planeta de los simios" por el vil dinero y se quedó tan ancho siguiendo como adolescente rebelde (el hombre ya pasó hace ratito la cincuentena, glup)... De esta manera, se fueron ensamblando los miembros de... ¡El Equipo A! (A de Alicia, claro). O "Dial A for Alice", el chiste que prefieran, hehehé.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Hay una constante sagrada en el cine hollywoodense, una clave que te permite agarrar el hilo que te llevará hasta el ovillo: ¿quién pone el money? Porque allí donde esté tu dinero, allí estará el corazón de la audiencia. Y la pasta no la pone Lewis Carroll (confortablemente muerto hace un santurrón de años) ni Tim Burton (demasiado rebelde para su propio bien), sino Disney. Así es que ésta será una peli Disney, sin ambages. Como lo dijimos, los Estudios Disney no se caracterizan por ser la punta de lanza del liberalismo moral, y por lo tanto, así como la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951 trataba de pulir los ángulos más filosos de la historia de Carroll tomando todos los elementos maravillosos que con su permanente saqueo han construido aquello que se ha llamado publicitariamente la "magia Disney", la "Alicia en el País de las Maravillas" del 2010 trata de ajustar esa misma esencia fantástica a un mensaje en definitiva ñoñoconservador. Disney ha sabido canalizar muy bien que la rebeldía juvenil es lo que la lleva, y ha creado productos de rebeldía perfectamente aséptica como Hannah Montana y Jonas Brothers, para explotar ese nicho de mercado y reconducir a esas ovejas descarriadas, porque al final del día los chicos serán rebeldes e individualistas, pero acaban aprendiendo una valiosa lección, y la rueda americana sigue girando. Esta Alicia es más o menos lo mismo: posee un gran empaque visual y un mensaje a primera vista muy progre (la chica se rebela contra las convenciones sociales... ¡es la Hannah del XIX!), para en definitiva esconder una peli familiar de las de toda la vida, con buenos muy buenos, malos muy malos, un mundo de fantasía de por medio, y una climática batalla final en donde la heroína asume que su Destino (¡!) es ser la Elegida (¡¡!!). O cómo cristianizar al socarrón Lewis Carroll y forrarse con mil millones de dólares a nivel mundial en el intento. Supongo que la mayor parte de las críticas acá cayeron por el lado de que todo el mundo se esperaba "la nueva de Tim Burton" (apoyado por la potente máquina publicitaria de Disney, claro está), y resulta que Tim Burton al final del día está para dirigir a su troupe de costumbre (Depp, Bonham Carter, Elfman) y crear el storyboard del asunto, calentar un poco la silla del director, y paremos de contar. O se esperaban una obra tan rica y profunda como la lectura original, cuando en realidad adaptar a Carroll de manera fiel al cine en una producción de alto presupuesto es imposible, porque esto excluye automáticamente el mensaje subversivo de fondo (ya pueden irse olvidando de los geniales diálogos sobre el Tiempo, aunque al menos se mantiene como un guiño la adivinanza sin solución). Desde ese punto de vista, tales críticas son bastante desatinadas. Mayor asidero tiene criticar a la peli por lo que realmente ofrece. Es decir, si es una peli de aventuras fantásticas que toma a la novela original como un pretexto para montar una de aventuras, ¿al menos lo hace bien? La respuesta es: a ratos. La cosa tarda en arrancar, pero bueno, en algún minuto lo hace, y entonces nos viene con una extensísima secuencia en el castillo de la villana, con una de las decisiones de guión más imbéciles ever (la Reina dice al ver un papiro que reconocería las greñas de Alicia en cualquier parte, y veinte minutos de peli después la tiene delante en carne y hueso y no sólo no la reconoce, sino que la invita a alojar y la hace su favorita, mira tú). La muy criticada secuencia final en donde todo se resuelve como una batalla de buenos contra villanos al uso, en realidad es lo que dentro de estas coordenadas viene a redimir un poco el contenido, y le da el aprobado y aceptable a la peli, entendida eso sí como una de aventuras pura y dura y no como la obra carrolliana original (de la que le dejaron la piel y le arrancaron todos los huesos) ni como la nueva genialidad burtoniana (que lo último genial que nos dio Burton a la fecha fue "El gran pez", y ya siete años nos separan de aquel entonces).
-- Quiero insistir un poco más en el mensaje de la peli, porque revela muchas cosas sobre la mentalidad del momento presente (2010 después de Cristo). Mentalidad yanki, sí, pero América es el mundo, para qué andarnos con cuentos. ¿Por qué, después de tantos años de ignorar al personaje, resulta que no sólo tenemos la Alicia de Tim Burton, sino además una miniserie (bastante más estimable que esta peli, por cierto, y protagonizada por Caterina Scorsone, por más señas) dedicada al personaje? Probablemente porque la obra original trataba sobre toda la podredumbre de un sistema corroído hasta la médula allí donde más duele, o sea, en la hipocresía y el puritanismo moral, algo que también se ha hecho dolorosamente visible desde el 9-11 en adelante. O sea, primero tuvimos a un Presidente de Estados Unidos que aprovechó el vuelo para mentir y declarar dos guerras en dos países allí donde no se les había perdido nada, después los corruptos banqueros que lo apoyaron estuvieron a punto de quebrar el sistema bancario, después fueron rescatados porque "eran demasiado grandes para caer" (sí, claro, gracias, y los de abajo que la carguen como siempre, porque a los otros no sólo los rescataron, sino que ni un día de cárcel como reos de "riesgo sistémico", cuando por bastante menos un ladrón de gallinas debe pudrirse sus buenos restos tomando el sol a cuadritos)... Y todo eso sin que se les despinte un solo segundo la cara de gentes respetables, que lo respetable se mide por la cantidad de días de vacaciones que tomas en los centros de esquís de Aspen o en las playas de Cancún, cosas ésas sí fácilmente mesurables y transables en bolsa. En resumen, vivimos en Wonderland (sintomáticamente llamado Underland en la peli, y que Alicia ha tomado por error como Wonderland, un cañero torpedo subliminal bajo la línea de flotación). Y las comparaciones son odiosas, pero mientras en la bastante low-perfil "Alice", la miniserie (que con sus elementos Sci-Fi steampunk tenía su encanto) se remarcaba abiertamente la rebeldía, acá en lo de Disney tenemos justamente lo contrario, o sea, al final ni rebeldía social ni nada. La pelea es entre dos aristócratas pijas (una más odiosa que la otra, pero ninguna demasiado simpática tampoco), en ningún minuto la rebelión pareciera destinada a cambiar el sistema ni nada, los locos en realidad no lo están tanto (y lo más bien que se avienen con el nuevo sistema después), y la propia Alicia, cuando por fin se descubre a sí misma (((¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!, ¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!, ¡¡¡SPOILER DEL FINAL!!!))), y descubre que es una heroína de tomo y lomo, abandona su pueril rebelión Hannah Montana de no usar corsets para dedicarse a causas más loables, como por ejemplo viajar a China para promover políticas corporativas que, la peli no lo dice, pero en el contexto histórico podemos suponerlo, significará el expolio masivo del capitalismo británico sobre los pobres chinos, que nada le habían hecho a Alicia. (((FIN DEL SPOILER AQUÍ))). O sea, ver esta peli nos proporciona una inestimable ventana a la mentalidad inconsciente de los tiburones grandes y su manera de ver el mundo. En un futuro, cuando escriban la historia de comienzos del XXI, esta peli probablemente será inevitable. Lo que no habla de su calidad cinematográfica, sino de su posición como documento histórico, pero bueno, un valor es un valor, a fin de cuentas.
-- Vamos al apartado actoral. Las actuaciones están irregulares. La prota (una bastante verde Mia Wasikowska) hace como que actúa de chica victoriana, pero confunde encorsetamiento con recitar diálogos de manera plana y con cara de fruncida (¿acaso en la academia de actuación no te enseñaron a relajar el ceño, mujer?), aunque el ejercicio fetichista de verla con armadura de combate no creo que le haga mal a nadie. Johnny Depp, por su parte, aunque hace un honrado intento por construir un personaje que no sea el Sombrerero Loco simplemente chiflado de la obra original, debo decir que es un personaje fallido, porque tratan de hacerlo oscilar entre el genio barrido por la tragedia, y el loco de perillas, y como ambas condiciones se excluyen mutuamente, el personaje naufraga por mucho Depp que le pongan (por cierto, no debe ser casualidad que este personaje tenga a ratos más protagonismo que la propia Alicia, si al final este genio que no está loco sino que es incomprendido es al final el personaje más burtoniano de todos). La que se roba la peli entera de principio a fin, con un personaje que parece un refinamiento de Bellatrix Lestrange (y dadas las circunstancias, ¿quién se queja por eso?), es Helena Bonham Carter, con una villana estupenda. La Reina Blanca, por su parte, viene interpretada por una Anne Hathaway pasadísima de roscas, y a ratos es difícil decidir si es el mejor papel de su vida, o si la chica se está mandando un cachondeo monumental a costillas de todo el proyecto para su propia risilla personal. Y el siempre salidorro Crispin Glover, que hubiera sido también un aceptable Sombrerero Loco (sí, ya saben, el Flaco Tenebroso de "Los Angeles de Charlie" y el papi de Michael J. Fox en "Volver al futuro") es el henchman de rigor, no demasiado amenazador ni siniestro en realidad, pero levantando asimismo a punta de weirdness un rol bastante plano en el papel. Los que la vieron doblada al español, se perdieron al gran Alan Rickman como la Oruga (un poco como su rol de Severus Snipe en lo de Harry Potter, todo sea dicho, pero una vez más sea dicho, quién se queja), a Stephen Fry como un Gato de Cheshire mucho más inquietante que la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951, y a Timothy Spall como el sabueso Bayard, un personaje un poco fuera de lugar en el contexto general, pero que aún así nos proporciona uno de los momentos más entrañables de la peli.
-- En el apartado técnico estamos en el área más segura. Solíamos decir que Hollywood nunca podía fallar acá porque con inyecciones tan brutales de dinero, es imposible que no saliera algo espectacular de todo aunque sea por paisajes y extras haciendo bulto, pero después de las peleas pésimamente coreografiadas de "Transformers" o "Quantum of Solace", ya es cosa de írselo preguntando. Acá, al menos, eso no pasa. Cada centavo invertido es un centavo bien invertido. La imaginería visual es simplemente magnífica y tiene personalidad propia, en vez de decantarse por la imitación servil de los grabados de Tenniel (aunque hay varias alusiones, como era inevitable, claro está), o por la blandenguería visual de la "Alicia en el País de las Maravillas" de 1951. Y Danny Elfman, por su parte, que hace rato vive de las rentas y se imita de cuando en cuando a sí mismo, acá al menos trata de construir una banda sonora con empaque, y a rasgos generales lo logra. El "Alice's Theme" con el que cierra la peli es simplemente magnífico... aunque, bueno, cualquier cosa es magnífica después de escuchar los aullidos ferales que Avril Lavigne trata de hacernos tragar como "canción", apenas empezada la secuencia de créditos.
IDEAL PARA: Pasar un rato relajado, con expectativas moderaditas.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS":
-- "Termina siendo “Alice in Wonderland” una película más de fantasía y aventuras" en Extracine.
-- "“Alicia en el País de las Maravillas” – En los límites de lo infumable" en Tierra de Cinéfagos.
-- "Alicia en el País de las Maravillas (2010)" en Quesito Rosa.
-- ""ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS" DE TIM BURTON / Excentricidad barroca frenta al surrealismo total de Lewis Carroll. Sobre las adaptaciones..." en (relatos agridulces) de Cine y Otras Culturas.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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