Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 15 de noviembre de 2015
"Misión rescate" (2015).
-- "The Martian" (título original en inglés), "Marte" (título en España). Estados Unidos / Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Matt Damon, Jessica Chastain, Kristen Wiig, Jeff Daniels, Michael Peña, Kate Mara, Sean Bean, Sebastian Stan, Aksel Hennie, Chiwetel Ejiofor, Donald Glover, Benedict Wong, Mackenzie Davis, Naomi Scott, Nick Mohammed, Eddy Ko, Chen Shu.
-- Guión: Drew Goddard, basado en la novela de Andy Weir.
-- Banda sonora: Harry Gregson-Williams.
-- "Misión rescate" en IMDb.
-- "Misión rescate" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Marte, un par de décadas en el futuro a partir de ahora que en dos décadas más cuando vean la peli va a ser como ver ahora la segunda de las de Marty McFly que era el futuro y ahora es el pasao, y... ¿en qué estaba? Ah, sí, planeta Marte, en un futuro que pronto será pasado pa' partirnos la caja de risa. Un puñao de astronautas hacen cosas de astronautas, ya saben, astronautear de aquí pa'llá y tal, y de pronto, así como ná, aparece una tormenta de arena de'sas que te vuelcan la nave y hasta'hí llegaste, masho. Y... y... joer con mi sarcasmo, hoy día apesto. Más que de costumbre. En fin, en qué estaba, ah sí. Resulta que los astronautas salen toos escopetaos a la nave porque deben despegar porque si la nave se vuelca entonces despegan pero en horizontal y de hacer surfing U.S.A. sobre la superficie marciana la mar de bien, pero de despejar para volver al Pale Blue Dot, vayan jodiéndose. Pero como ALGUIEN tiene que palmarla pa'que haya peligro y tal, vamos y nos cargamos a... ¿Matt Damon? Pero, un momento... ¿el jodío no estaba en los afiches? ¿Y no era el prota? ¿Y el tagline no decía algo así como TRÁIGANLO DE VUELTA? Leñe, me muerdo las uñas de suspenso para ver si de verdad se lo han cargao o no... Ya, el caso es que despegan, la tripulación en masa se queda en choqui porque todos querían al Damon ése (joer, yo también, ¿hay acaso alguien que no le caiga bien ese pringao?), y despega-despega-que-te-despega... y salto a Marte. Y justo, ya os lo decía. Que no andaba muerto, que andaba de parranda. Porque, verán, el traje tiene chip que te avisa si el sujeto se le raja y se muere por exposición a la atmo marciana, pero al Matt Damon se le rajó y no se rompió porque el peazo ferro quedó atascadito justo para que sobreviva y la peli no se acabe en cinco minutos, y la inteligencia artificial, ni sé para que la llaman inteligencia si es así de inteligenbruta, no pesca que el Matt Damon está vivo (bueno, a lo mejor es una compu erudita franchute, no en balde a que se te atasque algo lo llaman "le petite morte"...). Lo primero que hace Matt Damon entonces es buscar entre los restos del desastre, descubre una pelota, la pinta con no sé qué, y la llama Wilson... no, estoy bromeando (¿alguien pescó la referencia? ¿alguien se acuerda de esa peli acaso? Que ya han pasao más de diez años, masho). Ya, ahora en serio, el caso es que descubre que catalizando no sé qué cosa con no sé qué otra cosa para quemar esa otra cosa de mecagoenlaputaquimiquina, tiene agua (¿no entendieron? Bueno, explicado de manera resumida y zentífica, es así: MAGIA). Luego decide que va a sazonar suelo marciano con sus propias feces, para abonar y cultivar, aunque por desgracia lo hace fuera de cámara, porque, a ver, vamos, díganme si no sería glorioso ver al Matt Damon encuclillao y tirando lulos por la puerta 'e servicio, Y TODO ESO JUSTIFICAO POR EL GUIÓN, ¿no? Matt Damon: primer ser humano en cagarse sobre Marte. El caso es que empieza a adaptarse a su nueva vida, mientras discurre-que-te-discurre a ver cómo joer se comunica con la Tierra, porque la antena se rompió con la tempestad, no hay repuestos, no le pega a la mecánica, lo que sea necesario para que HAYA DRAMA, que o si no, pues ET LLAMA CASA y se acaba el suspenso. Y al final, mirando unas fotitos del desastre, alguien en la NASA dice ¡¡¡JOER, PUEZ QUE ME HAN MOVÍO TALES O CUALES COSAS!!! Y deducen entonces que... ¡Matt Damon está vivo! Comienza entonces la desesperada misión para traer de regreso al soldado Ry... er, no, para ir a buscar al astronauta de Interest... no, tampoco... Bueno, para salvarlo. ¿De morir solo y aislado en el planeta Marte? ¡No, leñe! ¡De protagonizar una peli de Ridley Scott! Que a estas alturas actuar en una désas es casi como morir solo y aislado en Marte, la verdá, yo no sé qué será preferible...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
¿Soy yo, o ej que hay como una nueva tendenza de volver a esa vieja SensaFixión de máquinas y aparatitos y tuerquitas, y con menos magia galáctica? O sea, vuelve Star Wars, vale, tuvimos "Los Guardianes de la Galaxia" y tal, pero, por otra parte... "Gravedad" primero. "Interestelar" después. (Bueno, lo de "Interestelar", ehem, LOVE IS THE POWAH!!! yeah-baby...). Bueno, por mí que no se detengan. Que yastá bueno de tanta peli antizentífica, de HAY COSAS QUE EL HOMBRE NO DEBERÍA CONOCE-E-E-E-E-E-EEEEEERRR y tal. El caso es que la nueva entrega del asunto viene dirigida por Ridley Scott. Al que alguna vez llegué a llamar "papi Scott", fegúrense. Pero es que empezó Cine 9009, y el hombre que venía bastante sólido que daba gusto verlo por el XXI ("Gladiador", "Hannibal", "Un buen año", "Gángster americano", "Red de mentiras"), de pronto va y cae en una SEGUNDA edad de mierda. Bueno, "Robin Hood" no era mierdera, sólo un poquitín latera, pero "Prometeo" era coprofágica, "El abogado del crimen" era un mal chiste, y "Exodo: Dioses y reyes" era... era... bueno, mi opinión de ella depende mucho de cómo me levante cada mañana, algunas auroras de rosados dedos la encuentro no-tan-mala, y otras la encuentro no-tan-buena. El caso es que Ridley Scott se abocó a esta peli, dejando aparcadas OTRA VEZ la secuela de "Blade Runner" (loada sea Bastet) y la secuela de "Prometeo" (loada sea Bastet). Y la peli funcionó bien. Más que bien. 108 millones de inversión, 462 millones de taquilla (¡sí, joer! ¡La primera peli ambientada en Marte desde "El vengador del futuro" que NO ES VENENO EN LA TAQUILLA!). Alabanza por todas partes. Casi como un segundo "Gladiador". Bien por usted, Mr. Scott. Ahora viene lo bueno: mantener el tipo. Joer, ud. ya anda en la setentena, póngase serio de una buena vez, óigale. Muestre que ésta no le salió de chiripa, y que todavía tiene el pulso, ¿vale?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Déjenme decirlo así. Ves esta peli, y a medida que pasa el metraje, hasta llegas a desear que rescaten al Matt Damon ése. Vale, es el punto de la peli, pero es que... ¡Matt Damon, joer! ¡El tipo que en "Team America" era un robotrónico que sólo sabía decir MATT-DAMON! ¿De verdad te hubieras pensado que iba a llegar el día en que te iba a emocionar la perspectiva de que lo rescaten a él, en vez de, no sé... a Tom Hanks...? No, mal ejemplo, si el Hanks ése protagoniza la peli, se acaba en cinco minutos: los astronautas dicen que mejor darlo por muerto y si el otro insiste, se regresan a Marte y le pegan un balazo en la nuca después de hacerle cavar su tumba en tierra marziana por pesao. Voy de nuevo. ¿De verdad te hubieras pensado que iba a llegar el día en que te iba a emocionar la perspectiva de que rescaten a Matt Damon en vez de, no sé... a Christian Bale, o a Matthew McCon... Macon... Majunawecomoseescribaesetipo? ¡Joer, si en "Interestelar" querías que al Damon le cayera una estalactita encima, y eso antes de saberse que era EL TRAIDOR! (sí, spoiler, pero es que, joer... actor famoso... en toda la peli de "Interestelar" vienen diciendo que es un héroe... se cuenta la historia más inverosímil nada más llegan los otros... si estaba telegrafiao, vamos). El caso es que en esta peli QUIERES que lo rescaten, y eso quiere decir que es una MUY BUENA peli. ¿Gracias a qué? Por una vez en la vida... Por la ciencia. Porque la gran virtud de esta peli, es que huimos de todos los clichés del astronauta cobarde traidor, del técnico de la NASA pelotillero que atornilla al revés (hay un burócrata obstructivo, sí, pero por una vez en la vida lo es por motivos bastante razonables y técnicos, y no por el afán de joer que es propio de estas lacras), del chaqueta roja marcado para la muerte, etcétera. Esta peli se manda el tour de force de que no hay un verdadero conflicto entre personajes porque todos trabajan con una única meta en común: sacar al condenao Matt Damon de Marte y traerlo de regreso al planeta en donde pagas impuestos, te chulean las mujeres y votas por candidatos presidenciales que otros nombraron a tus espaldas (bien mirado, mejor se quedaba en Marte, el Damon ése). Los conflictos nacen de las diferentes estrategias que buscan los protas para conseguir el objetivo, no de, como decíamos, esa cosa tan joer la marrana que tienen otras pelis de este tipo. O si se quiere, el conflicto es MAN VS. NATURE, puro y simple, lo que no es novedad en el cine, por supuesto (de hecho, la peli a ratos se siente un poco Western, precisamente por lo mismo, lo que aplaudimos, claro está), pero que era un recurso narrativo bastante aparcadito en el manual del Buen Guionista de Jólivu. El tratamiento zentífico por su parte es increíblemente ajustado, desmintiendo con honores el tópico de que si haces una peli respetando la ciencia, te queda un ladrillo aburrido (bueno, la peli igual tiene sus salidas por aquí y por allá, siendo la más sangrante de todas que el Matt Damon camina por Marte como por la playa en donde le toman fotos a las minorras de Victoria's Secret, en circunstancias de que ese planeta tiene una gravedad micronésima en comparación a la Tierra, pero es un detalle bastante perdonable, considerando lo jodío que hubiera salido el hacer el FX y que el Matt Damon no se viera ridículo saltando como canguro). Tiene también sus momentos Jólivu, por supuesto, para incrementar la tensión y el drama. Pero en general, tenemos una peli con un tema interesantísimo, con un tratamiento muy correcto, FXs excelentes, actuaciones notables, un guión bastante ajustado... Joer, me desconozco. ¡Estoy diciendo que una peli es una OBRA MAESTRA! No, que esto es mucho, algo tengo que encontrarle... ¡Ah, ya sé! La banda sonora. Que le copiaron a "Los Guardianes de la Galaxia" el meterle un montón de música 70s, incluyendo "Starman" de David Bowie porque, weno, "Starman", del disco del Ziyi Estárdus ése y las Arañas de Marte, lo pescan, ¿no? Que eso estaba en la novela original, me soplan por ahí, pero a mí eso me la suda. El chiste para ser chiste se cuenta una sola vez. Ahora está repetido. Y se lo van a terminar de cargar con "Guardianes de la Galaxia 2", por supuesto, porque ya sabemos cómo se las gastan en las secuelas: si les gustó Jack Sparrow, traguen Jack Sparrow por triple, bitches. Pero bueno, que en general es una buena peli. ¡Joer, podría ser que la carrera de Ridley Scott resucitara después de esto! ¡Incluso hasta la carrera de Kate Mara, horriblemente jodida por "Los Cuatro Fantásticos", puede que vuelva a la vida! ¡Joer, puede ser que incluso la CARRERA REAL POR LLEGAR AL PLANETA MARTE acabe siendo reactivada gracias a un eventual renacido interés popular por poner hombrecitos a caminar sobre Marte! Quién sabe, lo que ahora es una peli de Sai-Fai, en treinta años más en 2045 sea el pasado como "Volver al Futuro II"... perdón, sea una peli de época en donde se nos refiera con nostalgia por el pasado, acerca de esos primeros héroes sobre Marte. Y todo por rescatar a Will Hunting...
IDEAL PARA: Ver la mejor peli de SF del 2015.
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domingo, 9 de diciembre de 2007
"La isla" (2005).

-- "The Island". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirigida por Michael Bay. Protagonizada por Ewan McGregor, Scarlett Johansson, Djimon Hounsou, Sean Bean, Steve Buscemi, Michael Clarke Duncan, Ethan Phillips, Brian Stepanek, Noa Tishby, Siobhan Flynn.
-- Guión: Caspian Tredwell-Owen, Alex Kurtzman y Roberto Orci, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Steve Jablonsky.
-- "La isla" en IMDb.
-- "La isla" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Hay una pesadilla. Entonces nosotros nos relajamos, porque sabemos que ingresamos a la peli correcta: en las de futuro postapocalíptico siempre la cosa parte con una pesadilla del prota. El prota despierta, y se encuentra con un mundo chupimente computarizado, que te analiza la orina, te prohibe comidas ricas a destajo, y que te proporciona ropa perfectamente lavada y planchada (¡hey, a cambio de ropa planchada, sería capaz de alimentarme de píldoras estilo Supersónicos, si me preguntan...!). Todo en esta sociedad futurista está ordenado y jerarquizado para funcionar como un reloj. Naturalmente: se supone que estamos en una colonia subterránea, que somos los últimos supervivientes de la Humanidad, que el mundo exterior está infectado por alguna clase de amenaza (biológica, se insinúa)... pero que algunos afortunados concursan en la lotería, para ganarse su ticket a "la Isla", el último reducto de la Tierra en el cual no existe contaminación. Todo hubiera funcionado a la perfección, pero el problema es que siempre hay alguien que, como nuestro prota, tiene el desagradable hábito de pensar más de la cuenta, y esto significa que cambia la aceptación borreguil por una serie de preguntas: ¿por qué siguen trayendo gente desde afuera, a cuántos supervivientes pueden encontrar si la plaga era realmente tan grande...?, ¿por qué tiene que ser toda la ropa de color blanco...?, cosas así. Parte de todas estas dudas radican en que ha hecho amistad con un tipo que trabaja en mantenimiento, y a través del cual ve algunas cosas raras. Todo quedaría hasta ahí, de no ser porque a este chico le gusta una chica (era que no, si esa chica viene en el envase de Scarlett Johansson), y cuando ella sale ganadora de la lotería, el chico decide dar un paso más allá y averiguar qué ocurre en verdad. Y lo que descubre no le gusta nada. Porque averigua que los ganadores de la lotería no van a dar a ninguna isla especial, y que todo el asunto de la colonia es un monumental fraude, creado con un siniestro propósito: los colonos son en realidad bancos de órganos ambulantes, cuyas partes son las piezas de repuesto que otras gentes allá arriba necesitan para seguir viviendo... Aunque eso signifique cambiar vida por vida ("quieren comerse la hamburguesa, no ver la vaca...", dice con su maravillosa perfomance el siempre on-the-top Steve Buscemi). Ahora, nuestro prota se embarca en una cruzada personal para salvar a su amada de las garras de su destino inevitable, fugarse desde la colonia, y esquivar aquello para lo cual han nacido (o se los ha hecho nacer)... antes de que los multimillonarios creadores de la colonia, y su equipo de mercenarios ex-marines, den con su paradero y los exterminen a conciencia.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1932 se publicó una inquietante novela, que a estas alturas del partido es una de las obras referenciales de la literatura del siglo XX, muy por encima de soporíferos matarratos intelectualoides como "Ulises" o William Faulkner. Me refiero, por supuesto, a "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, novela aburrida por donde las haya en cuanto libro, pero que planteó por primera vez, y de manera escalofriante, el tema del uso que se le podía dar a la clonación como medio de creación de una sociedad utópica ultraperfecta, pero también mortalmente aburrida y totalitaria. La novela nunca fue adaptada para el cine como tal, en parte porque su argumento es un latazo monumental, aunque han salido una enorme cantidad de adaptaciones bastardas que explotan la ecuación "distopía futurista + ingeniería genética" (ahí tienen "Gattaca", por ejemplo, aunque quizás la primera mención a los clones en el cine puede haber sido la por otra parte olvidable "Los niños del Brasil"). En los '90s, el tema de la clonación resurgió con fuerza por el tema de la oveja Dolly, y después por el anuncio de una empresa que clonaba mascotas (y que por cierto, quebró al poco tiempo). El siempre avispado Steven Spielberg decidió que había llegado la hora de "dar su visión personal" sobre el tema, eufemismo siempre eficaz para recubrir la frase "veamos qué está de moda para hacer una peli y forrarnos con ella". Y digámoslo desde ya, en manos de Steven Spielberg, "La isla" hubiera sido a lo menos un pequeño clásico del cine CF. Desgraciadamente, desde su alto sillón en DreamWorks, quizás por estar ocupado en la dirección de "La guerra de los mundos" (peli tampoco muy afortunada desde el punto de vista crítico), le entregó la dirección a Michael Bay. Sí, amigos, el perpetrador de "Armagedón", "Pearl Harbor" y "Transformers" es el autor intelectual y material de ese crimen conocido como "La isla". Tiemblen si no la han visto.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La primera mitad de la peli está por todo lo alto, y es quizás la versión definitiva de lo que es una sociedad distópica manejada a través de la clonación y la hipnopedia. El problema es que a mitad de peli, nuestros protas escapan. En un producto fílmico por otra parte tampoco terriblemente lucido, como lo es "Fuga en el siglo XXIII", cuyo argumento es muy similar (sólo que matando a los mayores de 30, en vez de tenerlos como banco de órganos), alargaron al máximo la primera parte, y la segunda la abreviaron, conscientes de que es la parte distópica la que tiene posibilidades. Aquí no: cuando los protas escapan, Michael Bay se desencadena, y cae en sus feos vicios narrativos de costumbre, o sea, acumular acción sin sentido, por el puro gusto de mostrar explosiones chulas, y gastarse una punta de millones en efectos especiales que no mejoran en lo absoluto la peli. Y es que oigan, es un crimen cuidar tanto la peli desde el punto de vista del acabado formal, y no prestarle mayor atención al argumento. Porque la historia tiene más agujeros que un queso suizo. De partida, para una peli tan preocupada por el aspecto científico y sociológico del asunto, incurre en algunas concesiones vergonzosas a la vieja escuela del Vitalismo, tan desacreditada desde los tiempos de los desvaríos misticientíficos de Teilhard de Chardin o Henri Bergson, como por ejemplo hacer que algunos clones tengan recuerdos de sus "progenitores" (¡oigan, la capacidad de generar una red neuronal se hereda, pero los recuerdos son todos adquiridos y no se transmiten por el ADN, genios!). Otro ejemplo, ahora de lógica interna de la peli: se supone que a la colonia ingresan "supervivientes", que en realidad son nuevos clones fabricados según van llegando clientes nuevos, lo que plantea el problema de que ¿cómo hacen para guardar más de un clon de cada cliente, en caso de que algo le pase al clon original, sin pretextar que han debido devolverlo desde la isla? Y ya no digamos la burrada garrafal, que no tiene nombre, que ya no es de lógica interna, sino de desidia al revisar el guión, de decir que los códigos de cada clon responden a la edad ("Alfa" tienen siete años, "Delta" tienen cuatro años, "Eco" tienen tres), y luego asignarle a cada personaje clon una edad distinta a pesar de compartir el mismo código. Tan garrafales son estos errores, que hasta yo, tan habituado a la suspensión de la incredulidad, pude darme cuenta por mí mismo y sin dificultad.
-- Las actuaciones y el elenco son un desperdicio. Nadie duda de la solvencia del quinteto protagónico (McGregor, Johansson, Bean, Buscemi y Clarke Duncan), pero considerando lo anémico de sus roles, lo mismo hubieran sacado tomando a actores de tercera fila, y se hubieran ahorrado un turrón en presupuesto. Porque Ewan McGregor no pasa de ser el héroe al uso, Scarlett Johansson no se sale del estereotipo de la compañera del héroe (aunque ¡¡¡BABA, BABA!!!, el traje ceñido realza magníficamente su turgencia), Sean Bean es el enésimo científico loco obsesionado con el dinero, el poder y ser Dios, y Michael Clarke Duncan aparece tan poquito y para una participación tan lastimosa, que... Mi Dios... ¿El fue Kingpin en lo de "Daredevil"...? Steve Buscemi trata de sacudirse el estereotipo introduciendo su característica actuación de tipo un poco fuera de órbita (con buen tacto, Michael Bay se lo trajo, después de haberle concedido un papel más o menos relevante en esa película de desastres que fue "Armagedón"... y "desastre" no sólo por el meteorito del tamaño de Texas); y le sale bien. Por cierto, como dato de trivia, la chica de Steve Buscemi es, en un rol prácticamente de cameo, nuestra entrañable Shawnee Smith, que tanta guerra ha dado como Amanda en la franquicia de "El juego del miedo" y secuelas. Y mencionemos también al bueno de Djimon Hounsou, el eterno negrito malo-pero-bueno o fuerte-pero-tierno según la ocasión (o ambos, si se tercia), que hace otro rol calcado del estereotipo, en este caso del duro de corazón que descubre su lado sensible y se pasa al bando de los buenos (aunque curiosamente, rompiendo el estereotipo, al final sobrevive, y lo hace de una sola pieza).
-- La parte de los efectos especiales está cuidada y solvente. Lo mismo vale para la estética. Al menos eso debemos acreditar al buenazo de Michael Bay (en este caso, "buenazo" fue un sarcasmo).
IDEAL PARA: Ver con harta paciencia, una peli que pudo haber sido buena, pudo haber sido grande, pudo haber sido icónica... pero que por ser una de Michael Bay, no lo fue.
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jueves, 1 de marzo de 2007
"Goldeneye" (1995).

-- "GoldenEye". Inglaterra / Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: Martin Campbell.
-- Actuación: Pierce Brosnan, Sean Bean, Izabella Scorupco, Famke Janssen, Joe Don Baker, Judi Dench, Gottfried John, Robbie Coltrane, Alan Cumming, Tchéky Karyo, Desmond Llewelyn, Samantha Bond, Michael Kitchen.
-- Guión: Jeffrey Caine y Bruce Feirstein, sobre una historia de Michael France, basados en los personajes creados por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: Eric Serra.
-- "Goldeneye" en IMDb.
-- "Goldeneye" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En una gran represa soviética, el inefable Bond James Bond se lanza a un gran salto en bungee, alcanzando el fondo de la misma. Ahí se encuentra con un compañero. Juntos, combaten al viejísimo enemigo soviético. Pero algo sale mal, desastrosamente mal, y el compañero pierde la vida, y Bond sale con los pies llenos de humo de pólvora. Años después, Bond está divirtiéndose en lo suyo, persiguiendo a una gatita en celo (es Famke Janssen, ¿OK?), y descubre que la chica está involucrada en una operación para robar un helicóptero resistente al pulso electromagnético nuclear. En forma paralela, un grupo de villanos toma por asalto una estación nuclear perdida al fondo de Siberia y un par de calles más allá. Desde la estación roban dos satélites GoldenEye, un ultrachupimegasecreto proyecto de la antigua Unión Soviética capaz de provocar eso mismo a lo que es resistente el helicóptero, un pulso electromagnético nuclear. Bond, listo como el hambre, ve de inmediato la conexión entre los GoldenEye y el helicóptero robado, y se lanza a una persecusión que lo llevará hasta donde nunca antes ha llegado, al corazón del Imperio del Mal, la Fortaleza de Sauron, la Estella de la Muerte de las pelis Bond: la Santa Madre Rusia...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Después de "Licencia para matar", la saga Bond estaba en serio compromiso, en particular por los débiles resultados económicos de ésta. En el intertanto el casi inmortal guionista Richard Maibaum, presente en casi todas las Bond desde "El satánico Doctor No", había finalmente pasado al reconfortante y consolador cielo de los guionistas, y además habían problemas legales sobre la franquicia Bond. Además, el material original de cuentos y novelas escritas por Ian Fleming estaba prácticamente agotado (aunque con el grado de fantasía de los guionistas para adaptar, esto era un problema menor, en realidad). Y para colmo el bloque oriental, el sempiterno enemigo de Bond, se había desplomado gracias a la mancha de Gorbachev y a los golpazos de vodka de Yeltsin. ¿Qué hacer para seguir explotando al Bond de los huevos de oro? En primer lugar, aprovechando que Timothy Dalton había desechado la posibilidad de rodar una tercera Bond, se dieron el lujo de contratar a Pierce Brosnan, ahora sí, considerando que lo habían intentado en 1987 para "Su nombre es peligro", pero no había podido por sus compromisos con la serie de TV "Remigton Steele". Además, aprovechando el deshielo y la Glasnot, qué mejor que poner a Bond en la mismísima Unión Soviética, como un Rocky Balboa cualquiera salido de "Rocky IV". En cuanto al argumento, no se calentaron excesivamente la cabeza. Se limitaron a tomar la vieja trama de "Operación Trueno", que ya había tenido un remake bastardo en "Nunca digas nunca jamás", cambiaron el avión por un helicóptero, y las dos bombas termonucleares por dos satélites capaces de soltar un pulso electromagnético, y dejemos seguir la serie hacia adelante. Era una apuesta arriesgada, presentar a un Bond nuevo, con un director también nuevo (Martin Campbell), después de cinco pelis al hilo dirigidas por John Glen que habían cubierto los '80s íntegros, y además con una trama que anunciaba descaradamente que el viejo Bond antirruso era historia. O quizás no...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es la primera Bond con Pierce Brosnan, quien en sus cuatro pelis interpretando al personaje, dio vida a un Bond bastante correcto. Probablemente es la mejor de las cuatro que hizo, con un Bond más clásico y bruto, sin los toques de sofisticación un tanto metrosexuales que fue ganando por el camino hasta "Otro día para morir".
-- Martin Campbell. Sin lugar a dudas es un gran director de acción, y sabe imprimir suspenso y tensión a las películas que filma, como bien lo demostró en "La máscara del Zorro" (y un poco menos en "La leyenda del Zorro"). Tan buenos resultados obtuvo, que los productores de las pelis Bond tuvieron el buen juicio, después de probar con los inanes Spottiswoode, Apted y Tamahori, de volver a colocarlo detrás de las cámaras para relanzar la saga Bond con Daniel Craig en "Casino Real". Siendo así el primer director Bond en repetirse plato desde los '80s.
-- Los villanos. Al pobre Sean Bean sólo le dan papeles de villano, como que intentó ser el Bond de reemplazo para Roger Moore y no resultó; y aquí entró (y salió casi de inmediato) en la saga Bond como villano. No es el más memorable de los villanos Bond, pero sin duda le imprime carácter a su personaje, el cual se ve un tanto perjudicado porque no es descrito como un supervillano al uso de las pelis Bond sino como un hombre vulgar y corriente, un tanto a la par con Bond, y por tanto no muy amenazante. Pero Bean cumple bien. Alan Cumming está perfecto como el computín detestable; años después se hará famoso interpretando a Nightcrawler en "X-Men II". Y Famke Janssen está en su salsa como la chica Bond mala, en un rol que, no por nada, la lanzó al estrellato, años antes de interpretar de su deslavada y gomosa interpretación de Jean Grey en "X-Men" y secuelas; de antología son sus escenas en las cuales se excita sexualmente matando por asfixia a otras personas...
-- Judi Dench. Una M mujer por sobre el machista Bond parecía sobre el papel una pésima idea, y el guión original no contemplaba algo así (fue idea de Martin Campbell), pero la elección de Dench para el rol demostró ser acertadísima, convirtiéndose desde entonces en pieza indispensable de los filmes Bond. Mencionemos también a Joe Don Baker, quien había hecho de villano Bond en "Su nombre es peligro", y que aquí repite plato, pero como Jack Wade, agente de la CIA amiguete de Bond. Y es que Félix Leiter, el antiguo y casi invisible amigo de Bond, pasado a retiro en "Licencia para matar", era demasiado indispensable en muchas pelis Bond, así es que hubo que buscarle reemplazo. El personaje de Jack Wade reaparecería en "El mañana nunca muere". (Por cierto, premio para que el que descubra el cameo de Minnie Driver en la peli).
-- Secuencias de acción pura y dura. El tiroteo en el ferrocarril. La escena en la represa. El secuestro del Goldeneye. Y muy en particular una que a estas alturas del partido es canónica dentro de las cintas Bond, cual es la persecusión que hace 007 de los villanos a bordo nada menos que de un tanque, reduciendo de paso a polvo a la bella San Petersburgo (si querían a alguien que hiciera el trabajo de manera más limpia debieron enviar a Mr. Bean, y no a Sean Bean, sino al de Rowan Atkinson, ¿no?).
-- La trama juega bien con la realidad política de la Unión Soviética posterior a la Perestroika, infestada de zares del crimen organizado y traficantes de armas, además de escuálidos controles sobre el armamento de alta tecnología. Es, en ese sentido, un digno colofón a las viejas historias de "James Bond vs. Unión Soviética", las cuales por motivos obvios no podían rodarse más. Además, son impecables las menciones aludiendo a que Bond sería un dinosaurio de la Guerra Fría, con métodos anticuados en medio de un mundo revolucionado por la computación e Internet. Lejos de esquivar el bulto, la película hace bien en hacerse cargo de todas esas cosas, y sale con elegancia de todos esos compromisos, presentando así al Bond post Guerra Fría en plena forma.
-- El argumento es bastante realista, hablando en términos comparativos respecto de otras películas Bond. El malo maloso no es un supervillano dispuesto a apoderarse del mundo o sembrar el caos mundial, sino que tiene un plan bastante más "aterrizado". Además, es un traficante de armas, lo que es una opción más natural que otros villanos Bond (ya en "Su nombre es peligro", el villano era también un traficante de armas). La trama es acción pura y dura, sin mucho espacio para extravagancias, corriendo la escena espectacular de rigor a cargo del golpe para apoderarse de Goldeneye. Y eso sería todo.
-- La banda sonora... ¿Qué decir de ella...? Durante casi un cuarto de siglo, entre "Desde Rusia con amor" y "Su nombre es peligro", y con poquísimas excepciones, el compositor John Barry se había transformado en un elemento Bond tan invisible como imprescindible, para que una Bond fuera realmente Bond. Tanto, que su reemplazo por Michael Kamen en "Licencia para matar" no había sido demasiado brillante. En "Goldeneye", para ponerse a tono con los electrónicos '90s, pusieron en el trabajo a Eric Serra, quien venía de laburar en "El perfecto asesino". El resultado es... es... ejem... Si te gustan las variaciones sobre el tema, está bien. Pero si eres amigo de lo clásico y hogareño de toda la vida, los esfuerzos de Serra por modernizarse a los '90s no funcionan excesivamente bien, que digamos.
IDEAL PARA: Ver una Bond en plena forma, considerando que al momento de su salida, todos daban a la franquicia por cadáver.
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