11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 21 de marzo de 2013

"El Rey Escorpión" (2002).


-- "The Scorpion King". Estados Unidos / Alemania / Bélgica. Año 2002.
-- Dirección: Chuck Russell.
-- Actuación: Dwayne Johnson, Steven Brand, Michael Clarke Duncan, Kelly Hu, Bernard Hill, Grant Heslov, Peter Facinelli, Ralf Moeller, Branscombe Richmond, Roger Rees, Sherri Howard, Conrad Roberts, Joseph Ruskin, Esteban Cueto, Nils Allen Stewart.
-- Guión: Stephen Sommers, William Osborne y David Hayter, basados en una historia del primero y de Jonathan Hales.
-- Banda Sonora: John Debney.

-- "El Rey Escorpión" en IMDb.
-- "El Rey Escorpión" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Son los tiempos antiguos, tan antiguos que esto es una... ¡¡¡PRECUELA!!! Pero aunque antiguos, el mal ha tenido tiempo de crecer y amenaza con conquistar a todo el mundo civilizado, etcétera. Por supuesto que los defensores de las naciones libres (o sea, los caciques tribales no conquistados, nadie espere democracia en estas pelis) se reunen y deciden qué harán. El punto débil de Memnon, que así se llama el villano (sí, es un nombre griego en tiempos de los acadios, qué pasa con eso) es una hechicera que ve el futuro. Mata a la cheerleader, salva el mund... er, perdón, mata a la hechicera, salva el mundo. De manera que contratan al último de los acadios, que será el último, pero es que oigan... es... THE ROCK!!! IF YOU SMELL WHAT THE ROCK IS COOOOOOKIIIIIING...!!! (coo-KING... foreshadowing, eh?). De manera que tenemos a The Rock (llamado Mathayus, pero es que oigan, es como darle nombre a un personaje de Arnold Schwarzenegger, si al final siempre es Chuarzenega) en misión comando contra el campamento enemigo. La cosa sale bastante mal, pero The Rock, er, perdón, the Scorpion King, no se rinde, y ataca de nuevo. Era que no. La hechicera en cuestión no es una vieja erudita y sabia en cuestiones de la vida, sino una jovencita oriental con muy poca ropita que se ve de lo más bien en Maxim, y a quien su don no ha llegado después de años de inenarrables sufrimientos que han purificado su alma hasta alcanzar la sabiduría etcétera, sino que le ha llegado porque... en fin, es un don, lo tiene y punto (Kelly Hu, en sus buenos y brevísimos quince minutos de fama). De manera que ahí tenemos al Rey Escorpión corriendo detrás de la hechicera y dispuesto a linchar al villano para quedarse con ella... IF YOU SMELL WHAT THE SCORPION KING IS COOOOOOKIIIIIING...!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

A finales de los '90s, con el triunfo de "Matrix", y la nueva generación de efectos especiales por computadora capaces de mostrar monstruos como nunca el arte de Ray Harryhausen pudo, parecía que el viejo sword & sandals de toda la vida estaba sentenciado a muerte. O muerto, derechamente. ¡Y no! Ridley Scott usó CGI para recrear peazo coliseos en "Gladiador", la cosa fue grito y plata, y todos los estudios se volvieron hacia el género como si nunca lo hubieran abandonado en primer lugar, figúrense. Entre medio, la arriesgada apuesta de traer de regreso a la vida nada menos que... a... ¡"La momia"! ...rindió tantos dividendos, que salió un "La momia 2" y un "La momia 3: La maldición del Emperador Dragón". En "La momia 2" pusieron explícitamente una subtrama metiendo al Rey Escorpión con calzador e invitando a la Roca para ver si saltaba la liebre. Y saltó. Tanto, que salió esta secuela, o precuela mejor dicho, en que tomaron al personaje. Porque hay que ver hasta donde quieren estrujar la teta los de Hollywood: esto es una precuela de "La momia 2", que a su vez era secuela de "La momia", que a su vez era un remake de "La momia" con Boris Karloff (y a su vez, esta precuela de la secuela del remake engendraría su propia ya no digamos secuela sino franquicia, namely "El Rey Escorpión 2: El ascenso de un guerrero" y "El Rey Escorpión 3: La batalla por la libertad", aunque esta vez por supuesto direct-to-DVD y por supuesto sin The Rock para animar el cotarro). La cosa salió bastante bien en lo que cuenta, o sea, en la taquilla: costó 60 y recaudó 160 millones. Tal cual. Nada mal para el tipo que dirigió (me cabe su filmografía entera como director aquí) "Pesadilla 3: Los guerreros del sueño", "La mancha voraz", "La máscara", "El protector" e "Hija de la luz", currículum que puede resumirse aún más en "de tanto en tanto hasta le atino donde poner la cámara y too".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli tenía todas las papeletas para ser una mugre. Hablamos sobre una peli de un género en esa época en la UCI, con un actor del que nadie sabía a ciencia cierta qué esperar, un director que tanto te deja arriba con "La máscara" como te drena el hígado con "Hija de la luz", y que en el fondo es una maniobra desesperada de los estudios para seguir chupando a cuenta de las pelis de la Momia, en una época en donde nadie sabía si iba a salir una tercera (salió: la infame "La momia 3: La tumba del Emperador Dragón", que más valía no haberla rodado en primer lugar). ¡Y figúrense! ¡Resulta que la peli es entretenida! ¡Y es más que entretenida, es BUENA! Por varias razones. En primer lugar, la peli se mantiene en ese equilibrio justo de tomarse a sí misma en serio como para que las peripecias de los personajes nos interesen y sus peplas se vean espectaculares, pero no tanto que caiga en el ridículo más supino con un argumento que, bien en el fondo, es casi una partida de rol onscreen. Y en segundo lugar, todos los actores están en su punto, partiendo por la Roca tan superlativo que después de esta peli parecía ser the next best thing en materia de héroes de acción (lástima que después se lo fusilara con la inenarrablemente mala "El tesoro del Amazonas", pero bueno...), siguiendo por una Kelly Hu sexy de infarto, un Steven Brand tremendamente odioso como villano, y las apariciones delicatessen de Bernard Hill (Theoden de "Las Dos Torres" y "El regreso del Rey", en esa época chupando cámara a cuenta del prestigio de su rol en dichas pelis) y Michael Clarke Duncan como un afortunadísimo casting en una peli de estas características (Bastet, cómo se lo echa de menos). En realidad es poco más lo que se puede comentar de esta peli: es simplemente cine de entretención y nada más que eso, con un guión sencillo (pero no necesariamente simplón, ojo) y asumido plenamente dentro de lo que se espera. Es decir entretención de alturas, entretención como siempre debería hacerse, con personajes carismáticos, peripecias con cierto ingenio dentro de la fórmula (la escena con las hormigas es de antología), chicas buenorras y escenas de acción rodadas como corresponde (nada de pulso epiléptico aquí). ¿Qué más se puede pedir? La crítica en su tiempo la consideró como una peli menor, porque bueno, no arrojaba nueva luz sobre la naturaleza humana ni reflexionaba sobre los problemas metafísicos de la postmodernidad, pero es que vamos, no todo va a ser postestructuralismo tampoco, manga de aburridos. Pero Cine 9009 es un blog comprometido con el sufrido espectador, no con esos pretenciosos señoritos intelectualoides en sus torres de marfil, así es que no tiene ningún problema en proclamar lo obvio: que esta peli es uno de los mejores blockbusters de la década. Y si aún tienen el atrevimiento de dudar de la palabra de felino de vuestro seguro servidor el General Gato, entonces échense entre pecho y espalda "El Rey Escorpión 2: El ascenso de un guerrero", y echen un vistazo a cómo con el mismo material se podía haber perpetrado un horror en que todo lo que podía salir mal, salió mal (y merecido se lo tendrían, por dudar de este esforzado servidor). ¡Diablos, si está a años luz más mejol que "La momia 3: La tumba del Emperador Dragón", que rodó con dos veces y media el presupuesto de ésta!

IDEAL PARA: Ver una peli de aventuras simplemente espectacular.

domingo, 9 de diciembre de 2007

"La isla" (2005).


-- "The Island". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirigida por Michael Bay. Protagonizada por Ewan McGregor, Scarlett Johansson, Djimon Hounsou, Sean Bean, Steve Buscemi, Michael Clarke Duncan, Ethan Phillips, Brian Stepanek, Noa Tishby, Siobhan Flynn.
-- Guión: Caspian Tredwell-Owen, Alex Kurtzman y Roberto Orci, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Steve Jablonsky.

-- "La isla" en IMDb.
-- "La isla" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay una pesadilla. Entonces nosotros nos relajamos, porque sabemos que ingresamos a la peli correcta: en las de futuro postapocalíptico siempre la cosa parte con una pesadilla del prota. El prota despierta, y se encuentra con un mundo chupimente computarizado, que te analiza la orina, te prohibe comidas ricas a destajo, y que te proporciona ropa perfectamente lavada y planchada (¡hey, a cambio de ropa planchada, sería capaz de alimentarme de píldoras estilo Supersónicos, si me preguntan...!). Todo en esta sociedad futurista está ordenado y jerarquizado para funcionar como un reloj. Naturalmente: se supone que estamos en una colonia subterránea, que somos los últimos supervivientes de la Humanidad, que el mundo exterior está infectado por alguna clase de amenaza (biológica, se insinúa)... pero que algunos afortunados concursan en la lotería, para ganarse su ticket a "la Isla", el último reducto de la Tierra en el cual no existe contaminación. Todo hubiera funcionado a la perfección, pero el problema es que siempre hay alguien que, como nuestro prota, tiene el desagradable hábito de pensar más de la cuenta, y esto significa que cambia la aceptación borreguil por una serie de preguntas: ¿por qué siguen trayendo gente desde afuera, a cuántos supervivientes pueden encontrar si la plaga era realmente tan grande...?, ¿por qué tiene que ser toda la ropa de color blanco...?, cosas así. Parte de todas estas dudas radican en que ha hecho amistad con un tipo que trabaja en mantenimiento, y a través del cual ve algunas cosas raras. Todo quedaría hasta ahí, de no ser porque a este chico le gusta una chica (era que no, si esa chica viene en el envase de Scarlett Johansson), y cuando ella sale ganadora de la lotería, el chico decide dar un paso más allá y averiguar qué ocurre en verdad. Y lo que descubre no le gusta nada. Porque averigua que los ganadores de la lotería no van a dar a ninguna isla especial, y que todo el asunto de la colonia es un monumental fraude, creado con un siniestro propósito: los colonos son en realidad bancos de órganos ambulantes, cuyas partes son las piezas de repuesto que otras gentes allá arriba necesitan para seguir viviendo... Aunque eso signifique cambiar vida por vida ("quieren comerse la hamburguesa, no ver la vaca...", dice con su maravillosa perfomance el siempre on-the-top Steve Buscemi). Ahora, nuestro prota se embarca en una cruzada personal para salvar a su amada de las garras de su destino inevitable, fugarse desde la colonia, y esquivar aquello para lo cual han nacido (o se los ha hecho nacer)... antes de que los multimillonarios creadores de la colonia, y su equipo de mercenarios ex-marines, den con su paradero y los exterminen a conciencia.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1932 se publicó una inquietante novela, que a estas alturas del partido es una de las obras referenciales de la literatura del siglo XX, muy por encima de soporíferos matarratos intelectualoides como "Ulises" o William Faulkner. Me refiero, por supuesto, a "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, novela aburrida por donde las haya en cuanto libro, pero que planteó por primera vez, y de manera escalofriante, el tema del uso que se le podía dar a la clonación como medio de creación de una sociedad utópica ultraperfecta, pero también mortalmente aburrida y totalitaria. La novela nunca fue adaptada para el cine como tal, en parte porque su argumento es un latazo monumental, aunque han salido una enorme cantidad de adaptaciones bastardas que explotan la ecuación "distopía futurista + ingeniería genética" (ahí tienen "Gattaca", por ejemplo, aunque quizás la primera mención a los clones en el cine puede haber sido la por otra parte olvidable "Los niños del Brasil"). En los '90s, el tema de la clonación resurgió con fuerza por el tema de la oveja Dolly, y después por el anuncio de una empresa que clonaba mascotas (y que por cierto, quebró al poco tiempo). El siempre avispado Steven Spielberg decidió que había llegado la hora de "dar su visión personal" sobre el tema, eufemismo siempre eficaz para recubrir la frase "veamos qué está de moda para hacer una peli y forrarnos con ella". Y digámoslo desde ya, en manos de Steven Spielberg, "La isla" hubiera sido a lo menos un pequeño clásico del cine CF. Desgraciadamente, desde su alto sillón en DreamWorks, quizás por estar ocupado en la dirección de "La guerra de los mundos" (peli tampoco muy afortunada desde el punto de vista crítico), le entregó la dirección a Michael Bay. Sí, amigos, el perpetrador de "Armagedón", "Pearl Harbor" y "Transformers" es el autor intelectual y material de ese crimen conocido como "La isla". Tiemblen si no la han visto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La primera mitad de la peli está por todo lo alto, y es quizás la versión definitiva de lo que es una sociedad distópica manejada a través de la clonación y la hipnopedia. El problema es que a mitad de peli, nuestros protas escapan. En un producto fílmico por otra parte tampoco terriblemente lucido, como lo es "Fuga en el siglo XXIII", cuyo argumento es muy similar (sólo que matando a los mayores de 30, en vez de tenerlos como banco de órganos), alargaron al máximo la primera parte, y la segunda la abreviaron, conscientes de que es la parte distópica la que tiene posibilidades. Aquí no: cuando los protas escapan, Michael Bay se desencadena, y cae en sus feos vicios narrativos de costumbre, o sea, acumular acción sin sentido, por el puro gusto de mostrar explosiones chulas, y gastarse una punta de millones en efectos especiales que no mejoran en lo absoluto la peli. Y es que oigan, es un crimen cuidar tanto la peli desde el punto de vista del acabado formal, y no prestarle mayor atención al argumento. Porque la historia tiene más agujeros que un queso suizo. De partida, para una peli tan preocupada por el aspecto científico y sociológico del asunto, incurre en algunas concesiones vergonzosas a la vieja escuela del Vitalismo, tan desacreditada desde los tiempos de los desvaríos misticientíficos de Teilhard de Chardin o Henri Bergson, como por ejemplo hacer que algunos clones tengan recuerdos de sus "progenitores" (¡oigan, la capacidad de generar una red neuronal se hereda, pero los recuerdos son todos adquiridos y no se transmiten por el ADN, genios!). Otro ejemplo, ahora de lógica interna de la peli: se supone que a la colonia ingresan "supervivientes", que en realidad son nuevos clones fabricados según van llegando clientes nuevos, lo que plantea el problema de que ¿cómo hacen para guardar más de un clon de cada cliente, en caso de que algo le pase al clon original, sin pretextar que han debido devolverlo desde la isla? Y ya no digamos la burrada garrafal, que no tiene nombre, que ya no es de lógica interna, sino de desidia al revisar el guión, de decir que los códigos de cada clon responden a la edad ("Alfa" tienen siete años, "Delta" tienen cuatro años, "Eco" tienen tres), y luego asignarle a cada personaje clon una edad distinta a pesar de compartir el mismo código. Tan garrafales son estos errores, que hasta yo, tan habituado a la suspensión de la incredulidad, pude darme cuenta por mí mismo y sin dificultad.

-- Las actuaciones y el elenco son un desperdicio. Nadie duda de la solvencia del quinteto protagónico (McGregor, Johansson, Bean, Buscemi y Clarke Duncan), pero considerando lo anémico de sus roles, lo mismo hubieran sacado tomando a actores de tercera fila, y se hubieran ahorrado un turrón en presupuesto. Porque Ewan McGregor no pasa de ser el héroe al uso, Scarlett Johansson no se sale del estereotipo de la compañera del héroe (aunque ¡¡¡BABA, BABA!!!, el traje ceñido realza magníficamente su turgencia), Sean Bean es el enésimo científico loco obsesionado con el dinero, el poder y ser Dios, y Michael Clarke Duncan aparece tan poquito y para una participación tan lastimosa, que... Mi Dios... ¿El fue Kingpin en lo de "Daredevil"...? Steve Buscemi trata de sacudirse el estereotipo introduciendo su característica actuación de tipo un poco fuera de órbita (con buen tacto, Michael Bay se lo trajo, después de haberle concedido un papel más o menos relevante en esa película de desastres que fue "Armagedón"... y "desastre" no sólo por el meteorito del tamaño de Texas); y le sale bien. Por cierto, como dato de trivia, la chica de Steve Buscemi es, en un rol prácticamente de cameo, nuestra entrañable Shawnee Smith, que tanta guerra ha dado como Amanda en la franquicia de "El juego del miedo" y secuelas. Y mencionemos también al bueno de Djimon Hounsou, el eterno negrito malo-pero-bueno o fuerte-pero-tierno según la ocasión (o ambos, si se tercia), que hace otro rol calcado del estereotipo, en este caso del duro de corazón que descubre su lado sensible y se pasa al bando de los buenos (aunque curiosamente, rompiendo el estereotipo, al final sobrevive, y lo hace de una sola pieza).

-- La parte de los efectos especiales está cuidada y solvente. Lo mismo vale para la estética. Al menos eso debemos acreditar al buenazo de Michael Bay (en este caso, "buenazo" fue un sarcasmo).

IDEAL PARA: Ver con harta paciencia, una peli que pudo haber sido buena, pudo haber sido grande, pudo haber sido icónica... pero que por ser una de Michael Bay, no lo fue.

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