Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de noviembre de 2016
"Horizonte profundo" (2016).
-- "Deepwater Horizon" (título original en inglés), "Marea negra" (título en España). Hong Kong / Estados Unidos. Año 2016.
-- Dirección: Peter Berg.
-- Actuación: Mark Wahlberg, Kurt Russell, John Malkovich, Gina Rodriguez, Dylan O'Brien, Kate Hudson, Ethan Suplee, Stella Allen, Joe Chrest, Henry Frost, Jeremy Sande, Brad Leland, J. D. Evermore, Robert Walker Branchaud, James DuMont, Garrett Hines, David Maldonado, Jason Kirkpatrick.
-- Guión: Matthew Michael Carnahan y Matthew Sand, sobre una historia del segundo, basados en un artículo de David Rohde y Stephanie Saul.
-- Banda sonora: Steve Jablonsky.
-- "Horizonte profundo" en IMDb.
-- "Horizonte profundo" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Luego del inevitable anuncio que nos dice que la cosa está basada en hechos reales y tal, vemos al muuu mino Mark Wahlberg y a la muuu mina Kate Hudson despertándose porque REALISMO MIS COHÓNEGATO (seriously. ¿Alguien piensa que esos culobonitos son un tipo que trabaja perforando petróleo y su amante redneck señora?). El caso es que como está basado en hechos reales o se supone, no vemos esa receta tan común que es DRAMA CONYUGAL QUE LA TRAGEDIA SE ENCARGARÁ DE RESOLVER, sino que son una pareja ná más chumichimurri ru-ru-rú y tal. Paso entonces a la escena en donde justo justiniano, mira tú qué casualitá, puez que va la pendeja 'e la familia (pque en estas pelis 'e tragedia, SIEMPRE la pareja amante y feliz tiene un hijo, de preferencia niña, y... un momento... ¿no tiene asma, la chica? ¡Milagro! Ah, claro. Basá en hechos reales. Aunque cuando eso ha detenido a los guionistas de Jólivu para...), va la pendeja 'e la familia, decía, y ensaya en casita la disertación sobre el trabajo 'e papi que va a decir en el cole (con lo que nos enteramos de que 1.- Papi se dedica a algo con perforar petróleo, y 2.- Maldita sea si entiendo un p*** punto acerca de la explicación). El caso es que el Mark Wahlberg va al trabajo, se reúnen los varios miembros del equipo (sólo falta que uno toque la armónica, otro sea fullero con las cartas, otro le haga a los cuchillos...), y al helicóptero para ir a la plataforma. En realitá, la pega 'e los ESFORZADOS OBREROS YANKETAS éstos no es extraer petróleo, sino hacer revisiones de seguritá, pa' que los obreros que vienen dezpué, ésos sigan extrayendo hidrocarburos y contaminando el planeta y gases invernadero y tal. (Ya ven, humanitos, si se volvieran a las energías renovables, tendrían un planeta más saludable, pero ni de coña pelis tan excitantes como ésta. ¿En dónde está el encanto de una peli de catástrofes en donde lo que la pifia es una central eólica o unos jodidos paneles solares? ¿Ah?). En fin, el caso es que llegan a la plataforma, y... er... well... Bueno, la veritá es que no se entiende musho lo que pasa pque LENGUAJE TÉCNICO y si no eres ingeniero petroquímico estás musho muuu jodío con entender, pero más o menos, lo que capté, es que los técnicos están atrasaos con las excavaciones, cada día de retraso son chorrocientomelonedólares que se están perdiendo, y que hacemos las cosas así como a la virulí pque si la plataforma estalla, pues a joderse, pero pérdidas monetarias, eso sí que no. La cosa llega a un punto crítico cuando el mando-medio-pero-entero-responsable se encoña con el jefe-patán-pero-bien-conectado y deciden que van a hacer una última prueba, sólo para ver si los sellos del tubo hacia abajo aguantan el chorro 'e petróleo que debe salir cuando empiecen a bombear. ¿Y aguantan? Déjenme darles una pista. Esta peli está basada en el desastre ecológico/petrolero/energeticapitalista del Golfo de México en 2011, considerado unánimemente por todos los expertos y por mí también como el peor accidente petrolero de la historia. Pque a ver quién tiene cohóne de rodar esta cosa si al final el oleoducto/plataforma/whatever NO revienta y por tanto NO HAY catástrofe ni FXs. La nigocia is la nigocia, quiridi, y ya saben, NO BOOM, NO FILM.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 2011 sucedió una de las mayores catástrofes ecológicas antropogénicas (o sea, que salió de un gambazo humano, dicho en plata) de todos los tiempos y sus alrededores, que es la crisis del derrame petrolero de la plataforma Deepwater Horizon (premio al nombre cool del año: el nombre es algo así como Horizonte de Agua Profunda, que es casi como nombre de anime de mechas. Por una vez en la vida que se justificaba que no tradujeran el título 'e la peli pque es nombre propio, y van y le ponen "Horizonte profundo" a este lado 'el charco, que está bien pero no tiene la mesma potenza, y el esperpéntico "Marea negra" en Ezpañah). La cosa fue tan jodía que, agárrense, hubo hasta... INVESTIGACIÓN. (Sí, joer, así de jodía fue, no pudieron llegar y echarle tierra así nada más. Tuvieron que hacer la pantomima de llamar testigos y joderse con interrogatorios antes de absolverlos en vez de, digamos, irse a jugar golf como si ná. Hay que joderse en esta vida). Otros que se movieron por la causa fueron esa especie agónica y dando sus últimos aletazos que es la PRENSA INDEPENDIENTE (cada vez menos independiente y cada vez más Perry White modelo Laurence Fishburne en "Borrogman vs Shhhfltman" que "no investiguemos pistas ni ná, esperemos que las cosas nos estallen en la cara pa' ver qué publicamos pque esto no es 1939"). Y en la prensa sale un artículo firmao por David Barstow, David S. Rohde y Stephanie Saul en el New York Times, y Jólivu qué dice, ¡M*****F****NG MONEY!, er, no, quise decir, "conciencia ecológica, drama de la vida real, blablablá, hagamos la peli". Pque, admitámoslo, la historia tenía ingredientes: 1.- Peli de desastres que augura bonicos FXs, 2.- En una plataforma petrolera, lo que no ha sido demasiao tocao por el cine (a diferencia 'e las pelis 'e terremotos, maremotos, maiquelbeimotos, que han sido sobajeaos hasta el hartazgo), 3.- Basao en hechos reales (que siempre queda bien en el marketing) 4.- con potencial moralina ecológica que eso siempre queda bien y en donde 5.- Los ricos son los malos (pque ya la cosa no está pa' satanizar Occupy Wall Street, que lo intentaron durante algunos añicos, y va y resulta ser que al final, WALL STREET SON LOS MAAALOS y eso no se puede tapar con un dedo, y el cine tiene que ir a donde están las ganancias). La cosa quedó a cargo de Lorenzo di Bonaventura, el ínclito productor de "Constantine" (er...), "Doom" (¡agh!), "Descarrilados" (¿esa cosa, cuál era...?), "Transfomes" (¡AGH, NO, MIS OJITOS NO! ¡¡¡AAAAAAGGGHHHHHH!!!), "Stardust" (¡mira tú, una buena!), "G.I.Joe: El origen de Cobra" (eeerrr...), "Agente Salt" (hmmm...), "Red"... (joder, empiezo a pensar que he visto más pelis Bonaventura de las que pensaba). Y subieron de paso al guionista de "El Reino", "Leones por corderos", "Los secretos del poder" y "Guerra Mundial Z" a bordo. Por alguna razón, la cosa se tardó algunos añitos, y se filmó apenas en 2015, a un costo de 156 melonedólares (de los cuales recuperaron chinchín 37, por aquello de filmar en Luisiana y que Luisiana te devuelve parte del costo como crédito por tener la gentileza de venir a rodar en nuestras tierras, amables forasteros). Lo que sumado a una recaudación cercana a los 100 melonedólares, hizo que... ups. Ups. UPS. ¡¡¡UUUUUUPS!!! Otra peli 2016 que perdió dinero. Y van unas cuantas. Joder, este año sí que ha sido apocalíptico para el cine made in Jólivu. Y tiene guasa que la recaudación de una peli de catástrofes, sea también una catástrofe. Guasa macabra, pero guasa.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Como pueden ver, el viejo cine de desastres, medio agónico en los 2010s, sigue dando aletazos. Parecía que con "Terremoto: La falla de San Andrés" iba a resucitar, y... no pasó. Bueno, esa peli tenía a las explolácteas Carla Gugino y Alexandra Daddario, mientras que aquí tenemos a A-Cup bustohuevofrito Kate Hudson nomáh, así es que parezque la clave pa' una buena peli de desastres, es que las actrices sean de C-Cup para arriba. Pero, ¿es "Horizonte profundo" una buena peli de desastres? La respuesta es sí. La peli consigue sacudirse el molde clásico de estas pelis (ya saben: varias historias cruzadas, elenco de estrellas ascendentes y viejas glorias cobrando cheque, catástrofe, X muertos cada Y minutos, la vieja fórmula de "La aventura del Poseidón" e "Infierno en la torre", vamos), en buena medida pque está, insistimos (¡ah, el marketing!), basada en hechos reales, y se concreta en su historia. La extensa parte preparatoria es un poco difícil de seguir pque los protas hablan en jerga técnica entre ellos, y por mucho que traten de simplificarlo, es fácil perderse y no entender capizca merda de lo que hablan si no se tiene unos cursillos de ingeniería en la carpeta (pero claro, si fuera demasiado explicativa, quedaría infantilizada y medio tontorrona. Esta es una de esas opciones de guión en que, por desgrazia, no se puede ganar). Pero dezpué, cuando llega la catástrofe, comienza lo bueno. La peli va directo y al grano, y consigue hacer creíble (no sé si real, pque ya sabemos aquello de "licencias dramáticas" y tal, pero sí creíble) que una cosa primero sale mal, luego otra, luego otra, y al final, todos agarrándose el culito mientras arrancan, y asado al palo el último que apaga la luz. O sea, la peli consigue eso que toda peli de catástrofes, y toda peli en general, debería lograr: que estemos metidos hasta el pellejo en la situación. En medio de todo, la peli tiene una cierta vocación Western de "nosotros contra la naturaleza", los recios machos (y una hembra, claro, que ya no son tiempos de mashimos anacrónicos) de botas bien puestas poniendo cara frente a la adversidad, aunque siempre con una actitud de "hombres comunes, entrenados-pero-comunes, metidos en una situación que los supera", tratando de ser heroicos apenas con lo que tienen, en vez de ser esos supermachos tipo Charlton Heston / Sylvester Stallone / La Roca que son PEAZO MÚSCULOS CONTRA LA NATURALEZA. La bandera yanki sale en un pedacito, era que no (aquello de los incentivos tributarios), pero la peli no trata en ningún minuto de apelar al patrioterismo barato (está en el subtexto: toos son yankis, toos los obreros son honrados en su pega, los únicos antiyankis son los malvados empresarios capitalistas, ¡joder, esta peli es ANTICAPITALISTA!), y eso que también como que se agradece. Las actuaciones en general están bien, aunque por el tipo 'e peli, en realitá eso es un poco lo de menos, aunque descuellan muy en particular John Malkovich como un jefazo cabrón psicópata que lo ves y lo odias, y una Kate Hudson que se luce en parte pque su PJ es el que no está metío en el fregao, y por tanto, le tocan las escenas más intimistas que son por supuesto las que más juego dan de cara a "dénme mi maldito Oscar"). En definitiva, esta peli se merece alabanzas por esquivar una serie de trampas potenciales que había en el camino: no se pasa de roscas dramatizando los hechos, no pinta a sus personajes como una legión de supermanes, no sobreexplica las cosas a nivel de infantilizar la cosa, limita aquello de "el drama de sus vidas personales" a lo justito. En ese sentido, no voy a decir que es la más mejol jodía peli de 2016, pero, leñe, se merecía un poquito más de cariño del que recibió en la taquilla. Un fracaso de taquilla, sí, pero uno realmente inmerecido. Aunque eso puede tener un efecto positivo: parezque no vamos a tener nuevas pelis de desastres en el horizonte profundo del cine por algunos añitos. Lo que siempre es una buena noticia, por zuporto. Nadie quiere otro "Daylight", otro "La furia de la montaña" u otro "Armagedón" en los cines para 2017 o 2018. Ni siquiera como alternativa a los supers que ya están más que un poco cansinos, y cuya sobreabundancia es la catástrofe cinéfila de estos días.
IDEAL PARA: Ver una peli de desastres que es bastante sólida en contar lo suyo.
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domingo, 9 de diciembre de 2007
"La isla" (2005).

-- "The Island". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirigida por Michael Bay. Protagonizada por Ewan McGregor, Scarlett Johansson, Djimon Hounsou, Sean Bean, Steve Buscemi, Michael Clarke Duncan, Ethan Phillips, Brian Stepanek, Noa Tishby, Siobhan Flynn.
-- Guión: Caspian Tredwell-Owen, Alex Kurtzman y Roberto Orci, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Steve Jablonsky.
-- "La isla" en IMDb.
-- "La isla" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Hay una pesadilla. Entonces nosotros nos relajamos, porque sabemos que ingresamos a la peli correcta: en las de futuro postapocalíptico siempre la cosa parte con una pesadilla del prota. El prota despierta, y se encuentra con un mundo chupimente computarizado, que te analiza la orina, te prohibe comidas ricas a destajo, y que te proporciona ropa perfectamente lavada y planchada (¡hey, a cambio de ropa planchada, sería capaz de alimentarme de píldoras estilo Supersónicos, si me preguntan...!). Todo en esta sociedad futurista está ordenado y jerarquizado para funcionar como un reloj. Naturalmente: se supone que estamos en una colonia subterránea, que somos los últimos supervivientes de la Humanidad, que el mundo exterior está infectado por alguna clase de amenaza (biológica, se insinúa)... pero que algunos afortunados concursan en la lotería, para ganarse su ticket a "la Isla", el último reducto de la Tierra en el cual no existe contaminación. Todo hubiera funcionado a la perfección, pero el problema es que siempre hay alguien que, como nuestro prota, tiene el desagradable hábito de pensar más de la cuenta, y esto significa que cambia la aceptación borreguil por una serie de preguntas: ¿por qué siguen trayendo gente desde afuera, a cuántos supervivientes pueden encontrar si la plaga era realmente tan grande...?, ¿por qué tiene que ser toda la ropa de color blanco...?, cosas así. Parte de todas estas dudas radican en que ha hecho amistad con un tipo que trabaja en mantenimiento, y a través del cual ve algunas cosas raras. Todo quedaría hasta ahí, de no ser porque a este chico le gusta una chica (era que no, si esa chica viene en el envase de Scarlett Johansson), y cuando ella sale ganadora de la lotería, el chico decide dar un paso más allá y averiguar qué ocurre en verdad. Y lo que descubre no le gusta nada. Porque averigua que los ganadores de la lotería no van a dar a ninguna isla especial, y que todo el asunto de la colonia es un monumental fraude, creado con un siniestro propósito: los colonos son en realidad bancos de órganos ambulantes, cuyas partes son las piezas de repuesto que otras gentes allá arriba necesitan para seguir viviendo... Aunque eso signifique cambiar vida por vida ("quieren comerse la hamburguesa, no ver la vaca...", dice con su maravillosa perfomance el siempre on-the-top Steve Buscemi). Ahora, nuestro prota se embarca en una cruzada personal para salvar a su amada de las garras de su destino inevitable, fugarse desde la colonia, y esquivar aquello para lo cual han nacido (o se los ha hecho nacer)... antes de que los multimillonarios creadores de la colonia, y su equipo de mercenarios ex-marines, den con su paradero y los exterminen a conciencia.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1932 se publicó una inquietante novela, que a estas alturas del partido es una de las obras referenciales de la literatura del siglo XX, muy por encima de soporíferos matarratos intelectualoides como "Ulises" o William Faulkner. Me refiero, por supuesto, a "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, novela aburrida por donde las haya en cuanto libro, pero que planteó por primera vez, y de manera escalofriante, el tema del uso que se le podía dar a la clonación como medio de creación de una sociedad utópica ultraperfecta, pero también mortalmente aburrida y totalitaria. La novela nunca fue adaptada para el cine como tal, en parte porque su argumento es un latazo monumental, aunque han salido una enorme cantidad de adaptaciones bastardas que explotan la ecuación "distopía futurista + ingeniería genética" (ahí tienen "Gattaca", por ejemplo, aunque quizás la primera mención a los clones en el cine puede haber sido la por otra parte olvidable "Los niños del Brasil"). En los '90s, el tema de la clonación resurgió con fuerza por el tema de la oveja Dolly, y después por el anuncio de una empresa que clonaba mascotas (y que por cierto, quebró al poco tiempo). El siempre avispado Steven Spielberg decidió que había llegado la hora de "dar su visión personal" sobre el tema, eufemismo siempre eficaz para recubrir la frase "veamos qué está de moda para hacer una peli y forrarnos con ella". Y digámoslo desde ya, en manos de Steven Spielberg, "La isla" hubiera sido a lo menos un pequeño clásico del cine CF. Desgraciadamente, desde su alto sillón en DreamWorks, quizás por estar ocupado en la dirección de "La guerra de los mundos" (peli tampoco muy afortunada desde el punto de vista crítico), le entregó la dirección a Michael Bay. Sí, amigos, el perpetrador de "Armagedón", "Pearl Harbor" y "Transformers" es el autor intelectual y material de ese crimen conocido como "La isla". Tiemblen si no la han visto.
¿POR QUÉ VERLA?
-- La primera mitad de la peli está por todo lo alto, y es quizás la versión definitiva de lo que es una sociedad distópica manejada a través de la clonación y la hipnopedia. El problema es que a mitad de peli, nuestros protas escapan. En un producto fílmico por otra parte tampoco terriblemente lucido, como lo es "Fuga en el siglo XXIII", cuyo argumento es muy similar (sólo que matando a los mayores de 30, en vez de tenerlos como banco de órganos), alargaron al máximo la primera parte, y la segunda la abreviaron, conscientes de que es la parte distópica la que tiene posibilidades. Aquí no: cuando los protas escapan, Michael Bay se desencadena, y cae en sus feos vicios narrativos de costumbre, o sea, acumular acción sin sentido, por el puro gusto de mostrar explosiones chulas, y gastarse una punta de millones en efectos especiales que no mejoran en lo absoluto la peli. Y es que oigan, es un crimen cuidar tanto la peli desde el punto de vista del acabado formal, y no prestarle mayor atención al argumento. Porque la historia tiene más agujeros que un queso suizo. De partida, para una peli tan preocupada por el aspecto científico y sociológico del asunto, incurre en algunas concesiones vergonzosas a la vieja escuela del Vitalismo, tan desacreditada desde los tiempos de los desvaríos misticientíficos de Teilhard de Chardin o Henri Bergson, como por ejemplo hacer que algunos clones tengan recuerdos de sus "progenitores" (¡oigan, la capacidad de generar una red neuronal se hereda, pero los recuerdos son todos adquiridos y no se transmiten por el ADN, genios!). Otro ejemplo, ahora de lógica interna de la peli: se supone que a la colonia ingresan "supervivientes", que en realidad son nuevos clones fabricados según van llegando clientes nuevos, lo que plantea el problema de que ¿cómo hacen para guardar más de un clon de cada cliente, en caso de que algo le pase al clon original, sin pretextar que han debido devolverlo desde la isla? Y ya no digamos la burrada garrafal, que no tiene nombre, que ya no es de lógica interna, sino de desidia al revisar el guión, de decir que los códigos de cada clon responden a la edad ("Alfa" tienen siete años, "Delta" tienen cuatro años, "Eco" tienen tres), y luego asignarle a cada personaje clon una edad distinta a pesar de compartir el mismo código. Tan garrafales son estos errores, que hasta yo, tan habituado a la suspensión de la incredulidad, pude darme cuenta por mí mismo y sin dificultad.
-- Las actuaciones y el elenco son un desperdicio. Nadie duda de la solvencia del quinteto protagónico (McGregor, Johansson, Bean, Buscemi y Clarke Duncan), pero considerando lo anémico de sus roles, lo mismo hubieran sacado tomando a actores de tercera fila, y se hubieran ahorrado un turrón en presupuesto. Porque Ewan McGregor no pasa de ser el héroe al uso, Scarlett Johansson no se sale del estereotipo de la compañera del héroe (aunque ¡¡¡BABA, BABA!!!, el traje ceñido realza magníficamente su turgencia), Sean Bean es el enésimo científico loco obsesionado con el dinero, el poder y ser Dios, y Michael Clarke Duncan aparece tan poquito y para una participación tan lastimosa, que... Mi Dios... ¿El fue Kingpin en lo de "Daredevil"...? Steve Buscemi trata de sacudirse el estereotipo introduciendo su característica actuación de tipo un poco fuera de órbita (con buen tacto, Michael Bay se lo trajo, después de haberle concedido un papel más o menos relevante en esa película de desastres que fue "Armagedón"... y "desastre" no sólo por el meteorito del tamaño de Texas); y le sale bien. Por cierto, como dato de trivia, la chica de Steve Buscemi es, en un rol prácticamente de cameo, nuestra entrañable Shawnee Smith, que tanta guerra ha dado como Amanda en la franquicia de "El juego del miedo" y secuelas. Y mencionemos también al bueno de Djimon Hounsou, el eterno negrito malo-pero-bueno o fuerte-pero-tierno según la ocasión (o ambos, si se tercia), que hace otro rol calcado del estereotipo, en este caso del duro de corazón que descubre su lado sensible y se pasa al bando de los buenos (aunque curiosamente, rompiendo el estereotipo, al final sobrevive, y lo hace de una sola pieza).
-- La parte de los efectos especiales está cuidada y solvente. Lo mismo vale para la estética. Al menos eso debemos acreditar al buenazo de Michael Bay (en este caso, "buenazo" fue un sarcasmo).
IDEAL PARA: Ver con harta paciencia, una peli que pudo haber sido buena, pudo haber sido grande, pudo haber sido icónica... pero que por ser una de Michael Bay, no lo fue.
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