Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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miércoles, 18 de noviembre de 2015
"Rocky III" (1982).
-- "Rocky III". Estados Unidos. Año 1982.
-- Dirección: Sylvester Stallone.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Tony Burton, Mr. T, Hulk Hogan, Ian Fried, Al Silvani, Wally Taylor, Jim Hill, Don Sherman, Dennis James, Jim Healy.
-- Guión: Sylvester Stallone.
-- Banda Sonora: Bill Conti.
-- "Rocky III" en IMDb.
-- "Rocky III" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Han pasado tres años desde que Rocky Balboa conquistó el título mundial de peso completo de boxeo barriendo con Apollo Creed sobre la lona (ups, spoiler de la entrega anterior... ¿debí avisar...? ¡Por supuesto que no, leñe, si ustedes ya han visto esta ochentada como 50.000.000 de veces, y están leyendo este comentario únicamente por el placer de tener una nueva entrada escrita por vuestro seguro servidor el General Gato!). En fin, Rocky Balboa ahora es el campeón, y es tan campeón y too, que se presta para eventos benéficos como luchar contra Hulk Hogan (seriously), al tiempo que Filadelfia le erige nada menos que... ¡una estatua en vida! Pero no todos están contentos. La señora ahora tiene familia y como que empieza a preocuparse un poco por Rocky. El hermano de la señora le empieza a cobrar envidia porque es un fracasado y el tipo al que antaño vio arrastrarse por los lodos ahora está triunfando. El manejador está descontento porque todo ahora alrededor de Rocky es un payaseo monumental. Y viene todavía lo peor: Clubber Lang, un boxeador con una boca de vertedero municipal que acusa a Rocky de ser un pussy porque no se mide... ¡con él! Rocky Balboa se ha adocenado y amansado, y Clubber Lang... HE WANTS IT ALL!!! Por cierto, para añadirle más al asunto, Clubber Lang viene interpretado por Mr. T. ¿Se medirá Rocky con Mario Baracus...? Por supuesto que sí, o no habría peli. ¿Es una decisión sensata? Vamos, díganlo conmigo... I PITY THE FOOL!!!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Franquicias. Un fenómeno casi inexistente antes de los '80s (salvo la de James Bond, claro, que prosperó y siguió viva por una serie de anomalías, incluyendo algo tan extraño como un productor con visión y dispuesto a tomar riesgos), pero que "La guerra de las galaxias" había puesto de moda con el enorme rompehielos que fue "El Imperio contraataca" (y venía, claro está, "El regreso del Jedi", porque teníamos qué saber qué iba a ocurrir con el bueno y congelado de Han Solo). Pero probablemente nadie estaba pensando en una franquicia sobre un boxeador casi acabado, porque eso era Rocky Balboa en la primera y seminal "Rocky". Pero bueno, la peli fue un exitazo de taquilla, y además se erigió con el Oscar a la Mejor Película de 1976 ("Rocky" era buena, vale, pero el premio quizás estuvo mal adjudicado si pensamos que en esa categoría competía ese año contra "Todos los hombres del Presidente", "Esta tierra es mi tierra", "Network: Poder que mata" y "Taxi Driver"...), por lo que al tiempito salió la secuela, "Rocky II". Y claro, ni qué decirlo, "Rocky II" también fue un taquillazo, así es que, ¿vamos a por la tercera? El problema era el mismo de "Toy Story 3" y "La era del hielo 3": ¿sobre qué? Y si dichas terceras partes arrojaron por la borda algunas premisas de sus dos antecesoras para consolidarse con independencia de ellas, en "Rocky III" eligieron seguir la historia del boxeador que ya venía retirándose de la primera (si esto ya se parece al Jigsaw de "El juego del miedo 3"), ahora enfrentándole a un nuevo contendor. O sea, en "Rocky III"... ¡Rocky Balboa pasa a ocupar el lugar de villano que Apollo Creed tenía en las anteriores! Nada de raro entonces que "Rocky III" marque un significativo descenso de calidad en la saga, que se acentuaría con "Rocky IV" (mala-pero-divertida) y "Rocky V" (mala sin paliativos), hasta llegar por fin a "Rocky Balboa", el digno cierre de la saga como un todo... eso hubiéramos escrito hace algunos años atrás, aunque ahora que viene "Creed"... Bueno, al menos tuvieron el gusto de llamarla "Creed", porque de seguir sacando secuelas, íbamos a tener un despiporre de números romanos estilo el afiche de "Rocky XXXVIII" que aparecía en "Y dónde está el piloto 2"...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por las malas noticias. Frente al duro y frío realismo setentero de "Rocky" y en menor medida "Rocky II", la primera entrada de la franquicia en los '80s marca también un cambio de espíritu y de rumbo: en "Rocky III" asistimos al triunfalismo más desaforado y una trama estrambótica y casi de comic book como reemplazo. Con música ochentera (Survivor incluido) en reemplazo de la onda disco setentera. Bueno, Sylvester Stallone ha escrito todas las de Rocky, y ya en "Rocky III" no era el muerto de hambre tratando de triunfar en Hollywood que era en "Rocky", sino toda una superestrella (venía de rodar su otro gran exitazo que es "Rambo"), y eso en el guión se nota. Donde antes el drama salía de la situación desesperada del protagonista y su lucha contra el entorno, ahora tenemos MELOdrama de reemplazo (ese pobre Mickey...). Además, el antiguo villano Apollo Creed ahora aparece devenido en compañero del héroe, permitiendo de paso escenificar alguna que otra curiosa escena filogay... ¡Una saga ganadora del Oscar, devenida en culebrón venezolano! La peli cuenta con buenas ideas, sí, pero se encarga de cepillárselas con eficiencia superlativa. El concepto de Rocky peleando contra otro boxeador que es un poco lo que él mismo solía ser, tenía su miga de interés y hubiera dado para drama del bueno, pero el guión lo resuelve de manera tontísima haciendo que Clubber Lang sea un bocón malhablado que nos caiga mal, para que nos pongamos de parte del caballeroso y buen chato Rocky Balboa. Por todo lo anterior, "Rocky III" debería ser una mugre infecta... y vieran ustedes que no... Tampoco es una gran peli. Y de hecho, si han visto "Rocky" y "Rocky II" y ninguna otra, no necesitan seguir más allá (bueno, quizás "Rocky Balboa"). Pero el dinero queda salvado gracias a la estupenda dirección de Sylvester Stallone. Lo he dicho una y otra vez, y lo volveré a decir: el hecho de que Sylvester Stallone haya hecho a un montón de personajes cerebromúsculos nos hace pasar por alto el hecho de que, sentándose tras la cámara, Stallone suele ser bastante eficiente, contando sus historias de manera directa y envolvente. No va a pasar a la historia como un Hitchcock o un Kurosawa, pero tampoco deberíamos reconocer que si el cine es el arte de contar buenas historias con imágenes en movimiento, Stallone es un buen storyteller, y aquí en "Rocky III" lo confirma una vez más. Porque a pesar de que la trama es de cómic y a veces linda en lo absurdo (¿Sylvester Stallone contra Hulk Hogan...?), llega un minuto en que queremos que Stallone se pare de nuevo, se ponga guapo, y le cierre la estúpida bocota a Clubber Lang (¡oh, por favor, Mr. T, perdóneme por lo que acabo de escribir...! ¡Apiádese de este pobre tonto!). Y al final del día, eso es tan cine como los berrinches filosóficos y culturetas de otros realizadores. Además, vamos... Es cuestión de ver el afiche... ¿alguien que se siente a ver esta peli, puede legítimamente decir que venía engañado...?
-- "Eye of the Tiger", baby!!! "Eye of the Tiger"!!!
-- El final. Es un final simple y quizás no demasiado emotivo, pero hubiera sido perfecto y redondo para la saga como un todo. Pero claro, money talks...
IDEAL PARA: Divertirse un rato viendo machos aporreándose entre sí.
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martes, 17 de noviembre de 2015
"Rocky II" (1979).
-- "Rocky II" (título original en inglés), "Rocky II: La revancha" (título en México). Estados Unidos. Año 1979.
-- Dirección: Sylvester Stallone
-- Actuación: Sylvester Stallone, Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Tony Burton, Joe Spinell, Leonard Gaines, Sylvia Meals, Frank McRae, Al Silvani, John Pleshette, Stu Nahan, Bill Baldwin, Jerry Ziesmer.
-- Guión: Sylvester Stallone.
-- Banda sonora: Bill Conti.
-- "Rocky II" en IMDb.
-- "Rocky II" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Rocky ha conseguido sobrevivir a la gran aplanadora que es el Campeón Mundial Apollo Creed. No ganó, y Apollo retuvo el título, pero aún así falta algo, no se siente como si hubiera ganado... Si tan solo no siguieran llegando esas malditas cartas tipo "eres basura, Apollo, ese Rocky te desfloró la jeta en gajos, Rocky wins y tú apestas", quizás podría dormir más tranquilo... Entretanto, Rocky le ha prometido a su adorada Adrian que nunca más, no volverá a pelear, todo eso se acabó. Adrian está muy contenta, porque ahora el Semental Italiano la inseminará sólo a ella, y no andará por ahí en actividades bolsoeróticas con un putchinball o con un saco de arena. Pero Rocky es un cabezota, si hasta parece jugador de la Selección Nacional de Fútbol de Chile, y decide empezar a gastarse toda la pasta. Resultado: vuelve a la casilla 1. Tiene que recurrir entonces a actividades tan vergonzosas como vestirse de primitivántropo y meterse en una jaula con chicas de diminutos atuendos para promocionar una colonia de marca X. Intenta regresar a sus viejos trabajos, pero todo es en vano. Todo eso, mientras Apollo Creed le sigue buscando cosquillas, hasta que lo reta de nuevo, a la revancha, para que quede claro que él, Apollo Creed, es el machito, y lo de Rocky fue puro exceso de autoconfianza. El viejo Mickey dice que sí, que vamos a partirle la cara a ese maldito nigga (lo de "maldito nigga" lo he puesto yo, por siaca), pero Adrian, que ahora está preñada, dice por primera vez en la saga (y vendrán más veces) aquello de que no, de que prometiste, de que te van a matar... Rocky, insensible a los ruegos de su mujercita, empieza el entrenamiento, pero no se concentra, porque él, que tan machito se veía, en el fondo es un mamis que necesita del consentimiento de su mujercita. El tiempo se agota, Apollo Creed está preparándose para asar a la parrilla a nuestro buen Rocky, y ahora sólo un milagro podrá salvar a nuestro esforzado héroe de caer, esta vez de manera definitiva...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Resulta curioso que los grandes controladores de Hollywood, siendo las langostas bíblicas que son, no hayan descubierto antes el verdadero poder de las secuelas para construir franquicias. Y ejemplos habían. No sólo estaban las pelis de James Bond, que para 1976 sumaban ya casi una decena ("La espía que me amó" es la décima, y es de 1977). También estaban las clásicas pelis de monstruos, como la gran "La novia de Frankenstein", que resultó ser mejor que el "Frankenstein" original... (al menos, más ajustado al espíritu de Mary Shelley). ¡Diablos, si hasta "El Profesor Boligoma" había sacado secuela! Pero hasta el momento, la secuela era algo que se sacaba para alargar un poquito más las utilidades. Nadie pensaba en serio que las secuelas pudieran ser un negocio incluso mejor que el original, y aún más lejos estaba de la mente de los productores armar trilogías, precuelas, etcétera. Hasta que "El Padrino II" se forró de premios y buenas críticas, ganando fama de ser mejor que la original (algo que es bastante discutible, por cierto, a contrapelo de lo que digan los culturetas, que de todas maneras, como rutina, suelen estar equivocados). Lo que tanto James Bond como "El Padrino" y "Frankenstein" tenían en común, de todas maneras, era estar basadas en historias anteriores. "Rocky" seguramente es la primera película con guión completamente original, no basada en una novela o relato anterior, que tuvo su propia secuela de alto presupuesto, destinada a repetir el éxito (ya mencionamos el caso de "El Profesor Boligoma", pero eso fue casi un chiripazo, y no dejó consecuencias). "Rocky II" abrió así una espita muy peligrosa. Junto con "Superman II" y "El Imperio contraataca", enseñaron a los productores que las secuelas no eran simples exploits, sino que servían para construir franquicias que eran muy rentables, básicamente porque a la larga, la gente las iría a ver sí o sí, si es que la primera era exitosa, y aunque la segunda fuera mala, irían a la tercera igual, "por si mejora"... Y así van robándonos dinero de los bolsillos, malparidos. Gracias a "Rocky II", los productores hollywoodenses aprendieron a crear secuelas de "Shrek" o "Los piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra", y así es como hemos padecido desde entonces...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es en general una buena película. Aunque por desgracia, no consigue desprenderse de su carácter de secuela, siguiendo rigurosamente las líneas argumentales planteadas en la primera parte, de manera que si no viste "Rocky", mejor no veas "Rocky II" (a diferencia de "Rocky III" o "Rocky IV", que son perfectamente visibles por separado de las otras... "Rocky V" no, ésa es inmirable). El problema es que "Rocky" era de por sí notablemente buena, y eficaz en entretener a la audiencia, sin otra pretensión, y por ello, siendo mejor que muchas pelis culturetas que van de pretenciosas por la vida, y que se les ve escandalosamente el plumero. Hacer una secuela que se pudiera tan solo igualar a "Rocky", ya no digamos superarla, era tarea titánica. Y no se diga que no lo intentaron. Como he defendido en otras ocasiones, sin ser un gran artista cinematográfico, Sylvester Stallone es muy eficaz contando historias, apelando a ciertos resortes narrativos básicos y explotándolos al máximo, sin pretender ser bigger than life, y por eso con muchos mejores resultados que otros que tratan de exhibir patente de artista, en vano. Stallone hizo la secuela, y sin alcanzar la maestría de Avildsen (que por otra parte es un director más bien chato, que con "Rocky" y "Karate Kid" después acertó a ponerse en trance con los dioses del cine y parió sendos rubicundos bebés fílmicos), lo hace bastante bien. Podría haber optado por convertir a Rocky en un personaje heroico y cosmológico, pero no. Tiene la suficiente bonhomía para retratar a su héroe como un verdadero patán, incapaz de lidiar con su propio éxito, y eso lo hace aún más querible y entrañable, porque no es un superhombre sino un fulano de carne y hueso, al que todo llegó demasiado aprisa. Hay que tener agallas para escribir así, siendo que Rocky, como dijimos a propósito de "Rocky", es en realidad el alter ego del propio Stallone, y así como Rocky en la peli triunfó, Stallone lo hizo en el mundo real.
-- El talón de aquiles de la peli es el argumento. La primera mitad llega a ser soporífera. En la primera podían darse el lujo, para retratar a Rocky como un perdedor, pero aquí, cuando va ganando, quizás ponerle pie al acelerador hubiera sido bueno. Lo peor viene cuando, cual culebrón venezolano, Adrian tiene una crisis de salud, que la mantiene entre la vida y la muerte, etcétera. Decíamos que Stallone es un artesano eficaz, pero aquí se pasó de folletinista. Afortunadamente, Apollo Creed luce lo suficientemente cretino como para que le odiemos a lo largo de la peli, y después, cuando Rocky haga lo suyo (a saber, chancro duro de Apollo), hay ocasión de desquitarse.
-- Bill Conti. Lo volvió a hacer. Recontratado para componer el soundtrack (hizo el de la primera peli), aquí está igualmente solvente. Las pelis de Rocky no serían lo mismo sin la bonita partitura que Conti legó a la posteridad.
IDEAL PARA: Ver una secuela con músculo.
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lunes, 16 de noviembre de 2015
"Rocky" (1976).
-- "Rocky". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: John G. Avildsen.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Thayer David, Joe Spinell, Jimmy Gambina, Bill Baldwin, Al Silvani, George Memmoli, Jodi Letizia.
-- Guión: Sylvester Stallone.
-- Banda sonora: Bill Conti.
-- "Rocky" en IMDb.
-- "Rocky" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¡¡¡BUM!!! ¡¡¡BUM!!! ¡¡¡BUM!!! Los nudillos de oro (de bronce, mejor dicho) de un boxeador medio fracasado hacen puré de vagabundo, y le pagan unos dolarucos. No es mucho, así es que nuestro héroe, al que llaman "Roquita" ("Rocky" en inglés sería diminutivo de "Rock", ¿no?), tiene que habérselas con algunos trabajullos menos honorables, como por ejemplo favorecer a la fábrica de muletas más cercana quebrándole las piernas a los que le deben money al usurero de la plaza; esto, aunque Rocky Roquita tiene su corazoncito, y por lo tanto, generalmente los deja ir si es que abonan algo, en vez de regalarles una paliza por cortesía de la casa (mamón, seguro que Chuck Norris sí que se encontraba los cojones para el trabajo). Su vida transcurre plácida y cansina mientras trata de hacerle los puntos a Adrian, una timiducha dependienta de una tienda de mascotas a quien su hermano, a punta de maltrato, ha pasado su personalidad por la sartén de freir. La chica no quiere, no quiere y no quiere, pero es que Rocky Roquita es muy Rocky Roquita, así es que al final de todas maneras la chica cae, era que no, si por algo a Rocky Roquita le decían el Semental Italiano. Con semejante futuro por delante, jamás hubieran hecho una peli sobre el héroe, y menos habría dado origen a una franquicia, pero en ese minuto entra Apollo Creed, el más chupi de los boxeadores del mundo, que está ayuno de contrincantes que tengan las pelotas de donar su cuerpo para moler carne para gato, y que por tanto decide contratar a un boxeador, uno cualquiera, uno que sepa aguantar un par de asaltos y tirarse dignamente a la lona después. El elegido es (no por cualidades deportivas, sino por su apodo de "Semental Italiano"), nada menos que nuestro buen Rocky Roquita. Lo que Apollo Creed no sabe es que está peleando contra alguien cuyo alter ego se llama Rambo (o se llamará, vale, todavía no), y que le va a dar la pelea más dura de todas. Bueno, eso hasta que llegue la secuela, por supuesto.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Erase que se era una vez, hace muchos años atrás, un actor fracasado llamado Sylvester Stallone, que no se comía ni una rosca, y que una vez vio una pelea de boxeo que lo inspiró para escribir la historia de un boxeador fracasado que no se comía ni una rosca. Pero a este boxeador fracasado, por una vuelta cenicientesca del destino, le llegaba su oportunidad de oro, y entonces, como un Ubermensch al uso, por una vez le salía bien la cosa. Stallone se aferró a este guión como a su teddy bear regalón, hasta el punto que cuando alguien dijo "sí, vale, hagámosla, pero con James Caan", Stallone torció la mandíbula (aún más) y dijo algo así como: "hey, bro, hi no me dan el papel 'el prota'onista, me lleo el 'uión conmi'o". Así es que le dijeron que bueno, que la hiciera. Como he señalado en otras ocasiones, el cine de los '70s estaba lleno de catástrofes ("La aventura del Poseidón", "Infierno en la torre"), apocalipsis ("Cuando el futuro nos alcance"), mafiosos ("El Padrino"), y espías ("El hombre de la pistola de oro", la Bond más catastrófica hasta "Quantum of Solace") y etcétera, consecuencia lógica de la grave crisis moral en la que se había sumido Estados Unidos después de Watergate, así es que era el momento para una peli más optimista, en donde un perdedor como tú o yo, abrumado por un sistema en el que hasta las pelis de Hollywood te mostraban como un perdedor, proporcionara un poco de escapismo. "Rocky" se transformó en un negocio redondo. Costó apenas un millón y algo de dólares, y tuvo un retorno bruto de 117 millones de los verdes (sí, saquen cuentas y maréense), además de alzarse con tres Premios Oscar, a la Mejor Película, al Mejor Director, y a la Edición (por la pelea final, que fue rodada en secuencia inversa desde el último round hasta el primero, con todo el aparataje que eso significó para tratar el tema del maquillaje de las heridas). Y Sylvester Stallone, aunque no llegó a ganar como Mejor Actor ni como Mejor Guión Original (fue batido en ambas por "Network"), se hizo lo suficientemente famoso como para cubrirse de Razzies en los años venideros. Pero qué más da. Razzies o no razzies, el filón después le dio para "Rocky II", "Rocky III", "Rocky IV", "Rocky V", "Rocky Balboa" y "Creed", fíjense ustedes. Y tú, ¿qué has hecho con tu vida hoy día?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una de las más puras encarnaciones fílmicas del mito americano del self made man, y en forma más genérica, del viejo cuento de hadas del campesino devenido en príncipe. Rocky Roquita es un fracasado puteado por todos en esta vida, pero un día llega una invitación al baile de palac... perdón, a disputar el trofeo al Campeón Mundial, y... ¡qué creen! Sí, ya lo sé, voy a reventar el final, pero no importa, porque es un cuento de hadas, así es que el final es bastante obvio, ¿no? No, no gana la pelea, pero obtiene un maravilloso triunfo moral, se reencuentra a sí mismo, descubre de qué madera está hecho, etcétera. Es que debes tener el corazón hecho de concreto reforzado si no sueltas una lagrimita con nuestro buen Rocky Roquita gritando, como un buen chato cualquiera, eso de "Adrian..."... Buena parte del mérito, aparte del guión, por supuesto, radica en la convicción que tenía Sylvester Stallone para el papel (lo dicho, si es que Rocky era su alter ego, o por decirlo en términos más crudos e insultantes, su Mary Sue), y también por el buen hacer de John G. Avildsen, director discreto sin grandes highlights en su carrera, pero que después se las arreglaría para más o menos repetiría su hazaña con la injustamente subvalorada "Karate Kid". Después de todo, si la vieja historia de la Cenicienta funciona, ¿para qué cambiarlo...? (Mejor elimino las alusiones a la Cenicienta, porque si el Príncipe Encantado que la da la oportunidad a nuestro Rocky ceniciento es Apollo Creed, entonces el asunto quedaría un poco mariconazo, creo yo...).
-- Un punto interesante de esta peli, es la ENORME cantidad de subtexto acerca del AMERICAN DREAM. La peli se estrenó, y se ambienta, y no por casualidad, en el año del Bicentenario de Estados Unidos. ¿Y qué América describe la peli? La peli deconstruye de manera bastante sutil el sueño americano. Rocky es un tipo de esfuerzo y un buen chato, pero al final tiene que venir su golpe de suerte para triunfar... y lo que obtiene es un triunfo moral, no una victoria en toda regla. Claro, Rocky se aferra a su oportunidad como a un clavo ardiente, pero la oportunidad le llega por puro azar. La moraleja de la peli viene a ser: si estás en los sumideros, y no te llega tu día, te jodiste. Celebra el Bicentenario de un merdapaís que te margina y te condena a ser white trash sin futuro. En esto, "Rocky" es muy 70s, por supuesto. Ya vendrán las secuelas a decirnos que la cosa no era así, que AMERICA IS RIGHT, y donde digo digo digo diego, digo yo.
-- Los actores están en su punto. Sylvester Stallone hace su rol clásico, el del tipo que es un bruto sin remedio alguno, pero que en fondo igual es un buen chato, papel que aquí le salió bien, y después, de tanto repetirlo, lo gastó y se transformó en un insoportable en la pantalla. Talia Shire, por otra parte, que algunos años atrás había brillado como toda una Corleone en "El Padrino" y "El Padrino II", ahora brilla aún más porque no están Marlon Brando o Al Pacino para hacerle sombra. Burt Young se estrena como Paulie, rol que ya no le abandonará a pesar de su extensa carrera en producciones de medio y cuarto de pelo (en el fondo, suponemos que Young debe prenderle velitas a Stallone cada vez que ha decidido hacer una nueva de Rocky, y debió querer irse a su sepulcro después de rodar "Rocky Balboa"). Y mérito aparte se merece el gran Burgess Meredith, bien conocido por el aficionado al fantástico por haber sido una década antes nada menos que el Pingüino, en la mítica serie televisiva de "Batman" (sí, la de los ¡¡¡BANG!!!-¡¡¡POW!!!-¡¡¡CRASH!!!), y que aquí compone al gruñón, pero en el fondo sentimental, Mickey Goldmill. También fue la peli que le dio salario anual a Carl Weathers, como Apollo Creed, hasta que tuvieron a bien cargárselo en "Rocky IV" (¡ups! ¿dije lo que no debía?).
-- Bill Conti. ¿Quién es Bill Conti, dice usted? ¡¡¡HEREJE!!! ¡¡¡SACRÍLEGO!!! ¡¡¡BLASFEMO!!! ¡¡¡CONTRA EL MURO CON ESE PAGANO INFIEL!!! Bill Conti es el tipo que compuso el famoso tatataaaaaán... tatataaaaaán... de la banda sonora de "Rocky". Y no se agota aquí. También compuso la banda sonora de una Bond ("Sólo para tus ojos", reemplazando por la entrega al eterno John Barry), y de componer clásicos de la pantalla chica como "Dinastía", "Falcon Crest", "Cagney y Lacey"... ¡Ah, y se nos olvidaba "Karate Kid", a las órdenes otra vez de Avildsen! Puro '80s, el hombre, pero aquí, en 1976. ¿Qué más quieren, caramba?
-- Escenas para el recuerdo: Rocky Roquita dándole una lección a una nenaza porfiada (la misma que aparecerá treinta años después, con el caracho de otra actriz, en "Rocky Balboa"), Rocky Roquita en la tienda de mascotas y pasando de él, la vez en que Adrian se subleva y le grita cuatro verdades al patán de su hermano, y los clásicos infaltables, que son el "Adrian..." del final, la carrera por Filadelfia incluyendo el subir las escaleras, el entrenamiento en el matadero... ¡Cuántos recuerdos, Gran Bastet, cuántos recuerdos...!
IDEAL PARA: Ver la madre y padre de los filmes de autosuperación personal.
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domingo, 17 de agosto de 2008
"El caso Thomas Crown" (1999).

-- "The Thomas Crown Affair". Estados Unidos. Año 1999.
-- Dirección: John McTiernan.
-- Actuación: Pierce Brosnan, Rene Russo, Denis Leary, Fritz Weaver, Frankie Faison, Ben Gazzara, Mark Margolis, Esther Cañadas, Faye Dunaway.
-- Guión: Leslie Dixon y Kurt Wimmer, basados en el guión original de Alan Trustman para la peli "El caso Thomas Crown" de 1968.
-- Banda Sonora: Bill Conti.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¿Es Thomas Crown un tipo confiable? ¿Le mirarías la cara a Pierce Brosnan y dirías "sí, confío en este tipo"...? Hmmmmmm... El caso es que Thomas Crown es una piraña erizada de abogados y conexiones políticas. Lo tiene todo. Salvo un lindo cuadro. Colgando en un Museo. Incomprable. Hasta que un día, llega un simpático caballito de troya hasta las instalaciones del Museo. Bueno, hay una diferencia entre un sarcófago etrusco y un caballo grecoasiático, así es que las autoridades del museo se ponen medio sospechosas. Pero entre burocracia viene y burocracia va, el caballito se abre. Y sale una panda de siniestros eslavos. Los slavish empiezan a hacer cositas aquí y cositas allá, y los sistemas del Museo empiezan a colapsar. Y por esos accidentes accidentosos del destino, aparece Thomas Crown rondando por ahí. Thomasito le dice a un guardia "oye, pues, mira, parece que algo raro está pasando aquí", y se arma la de Dios es Cristo dentro del Museo. Y en medio del todo el caos, Thomas Crown aparece en una sala cualquiera y, ¡ups!, así como que no quiero, por accidente, uno de los cuadros termina en el interior del maletín... Los pillastres acaban sentados en la comisaría, contestando preguntas, mientras que aparece una misteriosa mujer yo-en-control, representando a la agencia aseguradora suiza, que inmediatamente se las apaña para entrometerse con porfía femenina en la investigación. La agente en cuestión, apenas mete su nariz a la licuadora, empieza a oler todas las cosas que están mal, y su pizpireta probóscide le revela de inmediato que Thomas Crown está detrás de todo esto. ¿Por qué? Pues... ¡Porque es Thomas Crown, carajo! El poli a cargo de la investigación, mosqueado por supuesto porque ya quería a la agente para contratar su propia póliza de seguros, pero si le están haciendo el trabajo policíaco por él, pues bien, por qué no... La agente entonces se embarcará en la misión imposible de seducir el pelo en pecho de Thomas Crown, sin terminar ella seducida por él... ¿Quién ganará este juego del gato y el ratón? Ayayay, es que ustedes no han aprendido nada, en el amor, para ganar, hay que sacrificar un poco, y si uno se pone a competir, todo se va al demonio, el odio sólo destruye, sólo el amor es fecundo, hijos míos, aleluya...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Por allá en 1968 se rodó una peli llamada "El caso Thomas Crown" (en español se ha exhibido también como "Sociedad para el crimen", por si acaso son cazadores de rarezas). La peli tuvo mediana recepción en su época por ser demasiado over-the-top (sí, es cierto, lo era), pero con el tiempo se transformó en pieza de culto, más que nada por lo onderos que se veían Steve McQueen y Faye Dunaway juntos, que por su no muy pulida trama. Pierce Brosnan, que no por nada es también el productor (¿pensaban que la peli lo lucía a él por casualidad...?) quería a John McTiernan en la dirección, él dijo no, luego dijo bueno ya, y cuando vio lo que se traían entre las manos, dijo: "¡Por Dios, es que ustedes no aprenden! ¿Acaso no se dan cuenta de que la original era un latazo? ¡Si la hacen igual, esto se va a pique! Déjenme mostrarles como se hace!". Uno de esos ejecutivos que están ahí por ser el hijo de Alguien, le dijo entonces a McTiernan: "¡Señor McTiernan, no me gusta el tonito en que me está hablando, usted va a resp...!", a lo que McTiernan respondió con tono solemne: "I'm Predator!!! I'm Die Hard!!! I'm Red October!!! And I can tell you, ugly crying kid, I WILL BE THOMAS CROWN!!!", después de lo cual miró a Pierce Brosnan y dijo respetuosamente "bueno, bueno, es metafórico, ambos sabemos que tú lo vas a interpretar, Piercito"... Bien, en realidad no sucedió así (salvo porque McTiernan iba, después no iba y al final fue, eso sí, pero el resto es ficción), pero tanto más hubiera sido así, porque el caso es que McTiernan dijo "esto no funciona, esto tampoco, esto menos... cambiémoslo así, así y asá". Y facturó una peli que no fue un éxito de masas, lo que se dice un éxito de masas, pero si gastó 48 millones y recuperó 71 millones de los verdes sólo en los cines de Estados Unidos, por no hablar de las ganancias planetarias y los derechos sobre el DVD... Y que dio pie para hablar durante años de un eventual "El caso Thomas Crown 2". Quién sabe.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Las comparaciones son inevitables, así es que digámoslo desde ya y ahorremos el suspenso. Generalmente, cuando se busca hacer remakes, se hacen sobre esas pelis que han adquirido cierto estatus de culto o clásicos, y eso porque algo de bueno tenían, razón por la que el remake, si es hecho a la rápida y sin inspiración, suele ser mucho más deslavado que el producto original. Sin embargo, en este caso la tenían fácil superando al Thomas Crown original (ya dijimos que el fuerte de "El caso Thomas Crown" de 1968 era la química de los personajes, no la trama), y aprovecharon bien la oportunidad. John McTiernan, hombre que nos ha entregado clásicos del cine popcornero como "Depredador", "Duro de matar", "La caza del Octubre Rojo", "El último héroe en acción" (peli seriamente subestimada) o "Trece guerreros", aquí se aplicó diligentemente a la tarea y consigue que la peli no decaiga en ningún minuto. Y eso, mezclando dos ingredientes que son como agua y aceite para cualquier peli: el suspenso policial (que exige mantenerte tenso en el asiento) y la historia romántica (que exige todo lo contrario, que te relajes y te pongas currucucú mi palomita en tu asiento). Las mejoras vienen dadas fundamentalmente por el lado de la trama policial, que en el original hacía agua por todas partes. Ahora sí que la investigadora de seguros luce como una detective, y no como una flamboyante cuasi parapsicóloga adivinando las cosas por puro "instinto femenino", sea lo que sea eso. También el policía es un hombre digno y esforzado, y no el aburrido y opaco chupatintas de la original. También la idea de robar un Museo da mucho más juego, y viene de McTiernan (en el original, el atraco era contra un banco y era por dinero, no por un cuadro). En general, fue el enfoque McTiernan lo que convirtió a esta peli de un fiasco seguro, en una real pieza de suspenso (que no de acción, si es que esto no es "Depredador" tampoco).
-- Los personajes en general están bien ajustados a sus cometidos. La idea de meter escenas de conversación entre Thomas Crown y su psiquiatra (interpretada por Faye Dunaway, en el infaltable cameo/homenaje a la peli original) es buena y le da nuevos perfiles, y el rol calza muy bien con el sentido flemático del humor de Pierce Brosnan. Rene Russo resultó también una gran opción para la detective de seguros (y pensar que en esos días era la chica adorno de "Freejack", "Arma mortal 3", "En la línea de fuego"... y siguió siéndolo después, qué caray, no es justa la vida...). Denis Leary le confiere una enorme dignidad al policía que es tercero en el triángulo, un personaje que en principio es terrible (no se anota goles ni con la investigación, ni con la detective tampoco), y con eso incrementa la tensión dramática, porque hasta dan ganas de que le toque en algún minuto. Y mencionemos para la trivia que en el rol de Anna "actúan" dos: Esther Cañadas, y su grotescamente hinchado par de labios. Bueno, por algo ni Esther Cañadas ni sus grotescamente hinchados labios tuvieron carrera actoral posterior.
IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso con empaque, y una peli romántica con un romance que, bien, no será GWTW, pero no lo hace mal tampoco.
ENLACES.
-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en español.
-- (Ir a la página) Comentario en La Butaca.net.
-- (Ir a la página) Comentario en El Ejercicio De La Inteligencia.
-- (Ir a la página) Comparación entre la original y el remake en Charlas Embotelladas.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Pierce Brosnan y Rene Russo bailando de lo lindo [en inglés, sin subtítulos].
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