Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 22 de noviembre de 2012
"Los agentes del destino" (2011).
-- "The Adjustment Bureau" (título original en inglés), "Destino oculto" (título en España), "Destì ocult" (título en catalán). Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: George Nolfi.
-- Actuación: Matt Damon, Emily Blunt, Anthony Mackie, John Slattery, Michael Kelly, Terence Stamp, Donnie Keshawarz, Anthony Ruivivar, David Bishins, Jennifer Ehle, Jessica Lee Keller.
-- Guión: George Nolfi, basado en un relato de Philip K. Dick.
-- Banda Sonora: Thomas Newman.
-- "Los agentes del destino" en IMDb.
-- "Los agentes del destino" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Después de que salgan unas fotos de ésas que terminas maldiciendo the Age of Facebook, a una joven promesa política se la columpean por todo lo alto en unas elekziones. Mientras está en el baño, el tipejo repasa en voz alta su discurso de "la cagamos, pero en política se han visto muertos cargando ataúdes", cuando aparece una chica (sí, en el baño de hombres), y después de conversar dos o tres cositas, VAN Y SE DAN MENSO PEAZO'STRUJALABIOS CON LINGUA Y TOO. Y debería insertar un chiste fácil acerca de cómo Hollywood vende ilusiones románticas y todo eso, pero créanlo o no, el que ambos caigan tan rápido el uno por el otro está, por una vez y sin que sirva de precedente, justificado por los acontecimientos posteriores de la peli. El caso es que el político descubre entonces lo que es tener fuego en los cojones, y se manda discurso tan discurso que ríete de Barack. A partir de entonces se transforma en carta segura para la próxima elección en cuatro años más. Nuestro héroe trata entonces de buscar a esa chica burbujeante-pero-sin-personalidad-propia cuyo propósito narrativo es despertar al héroe y empujarlo a alcanzar sus más altas metas, pero... a ver, cómo explico esto... Resulta que un grupo de hombres de negro (no Will Smith, gracias a Bastet) tratando de manejar los acontecimientos a la manera en que los hacen todos los hombres de negro, o sea desde las sombras, se manda una metida de pata, y nuestro prota acaba viendo lo que no tiene que ver. O sea, a los hombres de negro haciendo su labor. Entonces los MIB lo secuestran y lo meten en una bodega TELETRANSPORTÁNDOLO A TRAVÉS DE UNA PUERTA. Joer, yo también estaría untao 'e miedo. El caso es que los hombres de negro le dicen que no le diga a nadie lo que ha visto, y además, ya que estamos, que no vuelva a ver a la chica porque no es parte del plan (quema de tarjeta con phone number incluida). Un plan tan planificado que nuestro héroe por supuesto no puede conocerlo. Y yo, mirando los créditos por ver si esto no lo escribió Chris Carter, o si no aparece el Fumador por ahí. Miro, y... nope. Pasan tres años, y nuestro joven político, ahora pensando en volver a postular a las elecciones, se reencuentra con la chica. Ella, por alguna razón, le perdona que en tres años ni un telefonazo ni chat ni guasap ni nada, y como que quieren arrejuntarse de nuevo. Lo que sigue, ya lo adivinaron: que aparecen los condenaos de negro otra vez a meter cuchara. ¿Por qué? Porque, bueno, supongo que tienen que justificar su salario a fin de mes, ¿no? Ahora, nuestro héroe tendrá que hacer lo imposible para defender su romance con esa chica a la que no conoce de nada salvo que es el amor amoroso de su vida entera, luchando contra la organización más poderosa de las organizaciones una lucha sin esperanzas que... buenoooooo... es Hollywood, para qué nos vamos a engañar, ¿no?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Philip K. Dick. El escritor de SciFi que para el cine valió más muerto que vivo. O sea, los jodidos se esperaron hasta que se muriera en 1982 para estrenar "Blade Runner". Pero desde ese entonces, Philip K. Dick (¡qué buen apellido ése, apto para meter...! Mejor sigamos) se ha transformado en presencia constante del cine. ¿"El vengador del futuro", "Minority Report", alguien...? Podríamos decir que Philip K. Dick es como Borges pero en yanki: la mitad de erudito y el doble de a ver cómo se la meto doblada a mi público. El hombre trabajaba con cositas raras como la naturaleza de la realidad, nuestra relación con nuestra memoria para construir nuestra identidad, la posibilidad de que poderes en la sombra tales como las grandes corporaciones o incluso Dios estuvieran manipulándonos, etcétera. Casi nada. No en balde algunos relatos de Philip K. Dick fueron cyberpunk antes de que existiera el Cyberpunk, y predijeron la idea de que nosotros ya no estamos demasiado seguros de quienes somos. ¿Crees que estás leyendo esto? Mira de nuevo. Quizás el General Gato ni siquiera existe, quizás sólo es una proyección de tu propia mente sicótica, y fuiste tú mismo quien creó Cine 9009, y por eso encuentras que es un blog tan bueno, si es que en el fondo repite como caja de resonancia tus propias opiniones, y en el fondo, cuando descubres tu identidad, descubres que no eres quien dice que es el carnet, sino que eres Philip K. Dick que ha vuelto a resucitar, y que está escribiendo esta mermelada en este minuto porque Philip K. Dick, o sea tú, eres Dios. Algo así sería un relato del bueno de Dick. O un perfil rareta de Facebook, ya puestos. Que hay muchos. Cientos. Miles. Y no quieres ser amigo de ellos. Ni vía Facebook siquiera.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Odio los clichés, pero lo usaré por expresarlo bien: "esta es una peli que te hace pensar". Pero no dicho como esas pelis culturetas llenas de incoherencias y cosas locas y posmo que te la meten doblada so pretexto de que si no entiendes no es la peli la mala sino tú el tontomorfo incapaz de entender ALTURAS. Veamos el planteamiento. Hay una serie de agentes que forman parte de una organización burrocrática con poderes que te defecas, y que son capaces de alterar la realidad, y la utilizan para guiar la existencia de las personas, trabajando para el típico jefe misterioso de esto-o-aquello. A partir de ahí, la peli juega de manera muy inteligente con los tópicos de la libertad, la determinación del destino, etcétera. Todos conocemos el estándar de las pelis hollywoodenses en donde si el destino favorece al héroe, entonces éste se cumple sí o sí, y si no lo favorece, el héroe siempre se las arregla para tirar de la hebra y romper la realidad y en general SCREW DESTINY, yo hago mis propias reglas. Destino a la carta, etcétera. Un ejemplo flagrante fue otra adaptación de Philip K. Dick, "Sentencia previa", en donde el prota se las arregla para saltarse el destino, la realidad y la fórmula mágica de la Coca Cola si hace falta, todo para que podamos tenir un HAPPY END como Hollywood manda (por otra parte en esa actuaba ¡¡¡TOM!!!, así es que, qué esperaban). Porque para eso fuiste al cine, ¿no? Para ver un happy end, que para finales infelices ya está la vida, ¿verdad? En la superficie, esta peli sigue un poco el mismo esquema: el destino (los agentes del destino, en forma literal, más bien) dice que el prota no puede reunirse con la chica por una razón u otra, y el héroe desea estar con la chica y hace lo imposible por hacer lo que todo yanketa de corazón hace, o sea, torcerle la mano al destino adverso blah-blah-blah. Pero en un segundo nivel, cabe preguntarse, ¿por qué? Bueno, por estar con la chica. ¿Y por qué desea estar con la chica...? Oh-crap... Si hacemos FFWD hasta el final (sin spoilers... bueno, trataré), ¿qué pasa con el destino? ¿Al final puede romperse o no? ¿Puede irse contra el plan o no? En ese sentido, el final no deja de ser paradójico, porque con la información que se entrega, uno puede preguntarse hasta qué punto el prota ha sido de verdad libre para escoger con libertad... suena como trabalenguas, pero tiene sentido si se sientan a verlo por sí mismos. Además, la peli abunda en un tema no siempre demasiado socorrido en Hollywood: la libertad de verdad no sólo sirve para que los seres humanos mejoren y se perfeccionen, sino también para hacer saltar al mundo en pedacitos. ¿Qué pasa en el mundo si no existen los agentes del destino? Uno de ellos es bien explícito: la Edad Media. Claro, esto es más debatible, cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío, pero en potencia está el concepto de que uno cuando es verdaderamente libre, no sólo lo es para la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, sino también para autodestruirse o aniquilar a los demás. Por otra parte, ¿qué pasa cuando para conseguir un gran bien se necesita infligir un gran mal? Nuestro prota es infeliz, y esa infelicidad le ha sido provocada por los agentes del destino con un propósito muy específico que quizás podríamos considerar como benevolente, pero ¿y qué pasa con el prota mismo, que tiene que bancarse sus propias lágrimas por el bien de los demás? Otra pregunta difícil. ¿La respuesta, al final del camino? La propia peli no entrega una definitiva. Interpretado de manera crasa, puede considerarse como una ida de olla teológica más o menos, pero la peli misma es muy ambigua al respecto. Después de todo, los famosos agentes del destino podrán ser muy poderosos, pero tampoco son todopoderosos, y pueden de una manera u otra ser burlados. Incluso está implícito en la peli que los agentes podrían ser mucho más badass, pero no lo son porque eso sería incluso para peor: los agentes del destino no tendrían libertad para, por decirlo así, "portarse mal". ¿Mi opinión personal? Sin spoilers, claro. Mi opinión final es que el famoso libro del destino, en donde se está escribiendo todos los eventos que suceden en esta peli, no es de Philip K. Dick, sino... "La crítica de la razón práctica" de Inmanuel Kant. Que a esos pobres condenaos sólo les falta andar llevando la etiqueta de "imperativo categórico" tatuado en la frente, vamos.
-- ¿La producción? Discreta, funcional, buena sin pasarse. Matt Damon hace un buen protagónico como ese político esto-o-aquello, Emily Blunt dota de carisma a un personaje sin más motivación ni objetivo en la vida dentro de la peli que preparar al héroe para ser héroe (pensar que con "El diablo viste a la moda" o "La joven Victoria" e incluso "El hombre lobo", Emily Blunt estaba coronándose para reina de las pelis fashion/deépoca, y ahora con ésta y "Looper" está transformándose a pasos vista en la nueva musa SciFi), y siempre es agradecido tener a Terence Stamp como malo maloso. La banda sonora de Thomas Newman, no particularmente memorable considerando que hablamos del tipo que compuso el soundtrack de "WALL-E" y de "Skyfall". La dirección es directa y funcional, privilegiando un aire vagamente irreal, haciendo así más creíbles los aspectos más surrealistas de la trama. Esta es la primera peli de George Nolfi, y si bien no es una obra maestra ni tiene demasiados ingredientes como para considerarle un cineasta de fuste (por otra parte, siendo su opera prima, se vale un poco de manga ancha al respecto), consigue eludir los tics más recurrentes del cine de Hollywood hoy por hoy (que no abusa de la fotografía azul/naranja ni de la cámara epiléptica ni del product placement etcétera). Incluso podemos decir que tenemos una peli con cierta personalidad, dentro de lo suyo. Dado como están las cosas allá afuera, no es menor.
IDEAL PARA: Hacerse un par de preguntitas de ésas de tipo quién soy, de dónde vengo y hacia dónde voy.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
Busca otras películas relacionadas:
+ Anthony Mackie,
+ Emily Blunt,
+ George Nolfi,
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2011,
Conspiración,
Religión
jueves, 24 de junio de 2010
"Zeitgeist" (2007).

-- "Zeitgeist, the Movie". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Peter Joseph.
-- Actuación: Nadie se prestó para actuar aquí.
-- Guión: Peter Joseph.
-- Banda Sonora: Peter Joseph.
(También Peter Joseph es Productor y Editor, y en Arte y Animación no porque está un tal Eric Clinton).
-- "Zeitgeist" en IMDb.
-- "Zeitgeist" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Trataré de resumir esto lo más fielmente posible, lo que no me será fácil porque "resumir" significa extraer lo esencial y eliminar los detalles, y lo esencial aquí, la columna vertebral de la peli, pues es un tanto confuso. Pero ahí vamos. Primero vemos la gran mentira de la religión, incluyendo que Jesús Tu Señor es en realidad una invención de la Iglesia Católica y de Constantino el Grande, y que Jesús en realidad es el antiguo Dios Sol reconvertido en símbolo cristiano. Luego vemos una serie de testimonios sobre el 9-11, y sobre como el 9-11 fue fabricado por el Gobierno de Estados Unidos, en un vasto complot organizado con la CIA, el FBI... Luego, vemos la historia de la Reserva Federal, y de cómo los banqueros de Estados Unidos se las están arreglando para quebrar a toda la economía. Y al final-final-final, todo eso remata en que se creará un Nuevo Orden Mundial con un Gobierno Unico Mundial, etcétera. Si ustedes le ven el sentido a este baturrillo de cosas, pues me avisan, cuates, que pos como que a mí se me echó la mula... O igual, como eran las cuatro de la mañana...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Conspiraciones. Qué sería del mundo sin ellas. Imaginémonos por un instante. Vemos al Presidente de los Estados Unidos gobernar así o gobernar asá, y de pronto aparece el líder opositor diciendo: "En honra del espíritu de la lealtad, y henchido de amor por mi nación, ¡os reto, noble caballero, a duelo a muerte!". ¿Se imaginan que la política fuera así? ¿O las finanzas? ¿O la religión? ¿O los consultorios de asistencia jurídica a los menesterosos? Todo a la luz del día, todo plenamente visible. ¡Vaya un mundo de locos que sería! ¡Imagínate, podrías confiar en TODO EL MUNDO! Qué asco de mundo, dónde está el suspenso, dónde está la emoción de saber que tu mejor amigo podría traicionarte por la espalda por un plato de monedas de oro o por 30 lentejas, mira tú... No existirían las teleseries venezolanas ni "24". No es por nada que las conspiraciones han sido y seguirán formando parte substancial de nuestra vida en sociedad. Tanto, que nadie llama "conspiración" a que tu compañero de oficina te aserruche el piso para quedar bien con tu jefe y birlarte el ascenso y el sueldo de paso. No, hombre, cuando hablamos de "conspiraciones", hablamos de cosas como la CIA, el Bilderberg, la Trilateral, los Illuminati, Nueva Suabia, los vril-ya, el Grupo Millennium, el Sindicato, los 13 y la Gran Raza de Yith, intrincados en elevadas esferas de poder controlándolo todo. Caldo de cultivo para toda clase de teorías conspiranoicas. Como "El Código da Vinci". Y como la que nos ocupa.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Todo buen creyente en las teorías de la conspiración sabe que para hacer tragar a la gente sus retorcidas ideas, deben primero aderezar ésta con algunos datos objetivos. El problema es que aquí, los árboles nunca dejan ver el bosque. ¿Cuál es el esquema global? Se supone que hay una gran conspiración, pero ¿qué tienen que ver exactamente los cristianos y su astrolatría con la Reserva Federal y con el 9-11? Hay varias posibilidades, pero si el tipo está haciendo un documental, creo que no sobra alguna explicación, sólo para los que somos demasiado tontos de no darnos cuenta de... ¡¡¡LA VERDAH!!! A las últimas, las cosas en esta peli devienen en uno de esos alocados capítulos de "Los expedientes secretos X" en donde el insider de turno le contaba a Mulder toda una serie de revelaciones sobre cómo los masones mayas habían predicho el fin del mundo en conjunción con unos extraterrestres tan poderosos que nunca se sabía bien cómo no terminaban de aplastar bien aplastados a Mulder y Scully. En definitiva, que todo está conectado con todo, tópico favorito de los conspiranoicos, pero que a las últimas no explica nada (vale, todo está conectado con todo, pero ¿cómo?). Súmese además que esto es un trabajo casi unipersonal, y además un estilo que trata de ser un Michael Moore de rebajas... y tenemos un hermoso cuento de brujas y lobos malos para hacer dormir a los niños (o no). El tono documental mete terror a la vena, eso ni qué decirlo. Algunas de las siniestras consecuencias de la computación y la pérdida de privacidad están a la vuelta de la esquina, y de que la gente lo pedirá es cosa de verlo habida cuenta de cómo las chicas ponen fotos suyas en bikini en Facebook. ¿Y...? Y además, ¡llamarla "Zeitgeist" ("el espíritu de los tiempos" en alemán, como el título de la segunda sección de los comentarios de Cine 9009)! ¿A santo de qué un título tan pretencioso? Si alguna vez ruedan alguna peli sobre la vida de Hegel, el título de Zeitgeist estaría bien, pero aquí... ¿en dónde diablos está el Zeitgeist, en qué minuto el espíritu de nuestra época o de cualquier época es el alma y motor de este descalabrillo? No se le puede negar entusiasmo al hombre, al tal Pedro José que escribe, dirige, produce y pone música, pero no basta el entusiasmo para hacer buen cine, ni siquiera cine medianamente decente o interesante. De lo contrario deberíamos considerar también como buen cine a las pelis cristianas de bajo presupuesto sobre la Biblia que emiten en los canales evangélicos ("Dejados atrás", "Apocalipsis"...), o a las pelis de Ed Wood, o a "Transformers". ¿Quieres ver una buena peli sobre lo que está pasando en Estados Unidos antes o después del 9-11? Un buen par de recomendaciones son "El mundo según Bush" y "Niebla de guerra". Incluso la denostada "Fahrenheit 9-11".
IDEAL PARA: Entrar en la onda conspiranooooooica, güey...
VIDEOS.
-- Inicio de la peli [en español].
Busca otras películas relacionadas:
+ Peter Joseph,
2007,
Conspiración,
Documental
domingo, 18 de abril de 2010
"Al filo de la oscuridad" (2010).
-- "Edge of Darkness" (título original en inglés), "Al límite" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Martin Campbell.
-- Actuación: Mel Gibson, Ray Winstone, Danny Huston, Bojana Novakovic, Shawn Roberts, David Aaron Baker, Jay O. Sanders, Denis O'Hare, Damian Young, Caterina Scorsone, Frank Grillo, Wayne Duvall, Gbenga Akinnagbe, Gabrielle Popa, Paul Sparks.
-- Guión: William Monahan y Andrew Bovell, basados en la serie televisiva escrita por Troy Kennedy-Martin.
-- Banda Sonora: Howard Shore.
-- "Al filo de la oscuridad" en IMDb.
-- "Al filo de la oscuridad" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Mientras tres perejiles inertes amanecen enseñándoles flotación a los peces en un lago, un viejo y cansado policía recibe a su hija. Luego de un poco de diálogo padre-hija, que por una vez en la vida (¡horror, sacrilegio, acabo de mundo, se atrevieron a romper un tópico!) es una relación amistosa y distendida, no de ésas en que son compinches y se cuentan todo, que no es cosa de pasarse tampoco (es que el tópico es mucho tópico, y algo tenía que quedar), pero tampoco se mamporrean como la bocazas de la hija de John McClane a papi Willis. En fin, volviendo a ésta. El caso es que la hija aparece en casa, pero cuando se hace evidente que sufre una enfermedad, ella va a contarle algo a papi, y mientras él trata de llevarla al hospital, en la puerta de casita, un seco grito llamando por apellido ("¡¡¡CRAVEN!!!"), y ¡¡¡ZAZ!!!, la chica se come toda la recortada contra su curvilínea figura. Mientras los asesinos salen corriendo, el policía se queda en brazos con su hijita, que ahora ya no necesita ir al hospital sino al cementerio. 10 minutos de peli, y ya estamos en situación: Mel Gibson saldrá al mundo exterior, como el policía viejo que no tiene nada que perder, y llegará hasta las últimas consecuencias para desenmascarar a los responsables de la muerte de su hija (al principio piensa que iban a por él y la hija murió por error, pero no es un gran spoiler si digo que en realidad ella era el blanco desde el comienzo, si ése es uno de los giros de tuerca argumental menos originales en esta clase de pelis de "hombre honesto hace respirar justicia a su .38"). Y como la peli tiene que extenderse lo suyo, no son un par de pringaos los matones que en 15 minutos haya acabo de peli, sino una tremenduzca cachichupi temeastecagas corporación que tiene trapos sucios, etcétera. Y no revelaré más para no arruinarles la trama. Aunque para qué vamos a andarnos con rodeos, en este subgénero de pelis el argumento es lo de menos.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Uno de los géneros fílmicos más atemporales de todos es el hombre que busca venganza. El cine nos ha legado obras maestras en esta línea, como por ejemplo "El justiciero de la ciudad" con Charles Bronson y cosas así (ahí era la esposa y no la hija a quien le daban alitas de ángel, pero esos son detalles). Mel Gibson pensó que la hacía buena si se inscribía para un remake de una serie televisiva inglesa ochentera llamada "Edge of Darkness", que partía de esta premisa. Lo que demuestra que Mel Gibson no es precisamente la aguja más aguda del alfiletero, porque ya había incursionado en el neo noir con la muy stylish pero en definitivamente bastante aburrida "Revancha", pero en fin. Era el retorno de Mel Gibson a la actuación desde su papel de religioso en "Señales" (¿y de qué le sirvió encontrar la Verdadera Fe si ocho años después le cargan la hija? Ah, verdad, es un actor, no es un reality). Quizás porque como director se le añejaron bastante rápido sus laureles de "La pasión de Cristo" (ni tan mala, ni tan buena, pero relegada a pescado de Semana Santa), y de "Apocalypto" un tiempo después nadie se acordaba, mientras que del Gibson actor todo el mundo piensa en "Mad Max", "Arma mortal" y "Lo que piensan las mujeres". Iba a ser negocio redondo, pero... el resultado fue discreto, las críticas fueron desde lo simpático hasta el hachazo limpio, y lo que es peor, la recaudación apenas anduvo bordeando lo que costó, sin utilidades (aunque habrá que ver después como la hace en el mercado del DVD, como de costumbre). Sorry Mel, para otra será...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Voy a decir algo que es la obviedad más grande del mundo, y ruego al paciente lector de Cine 9009 que no se sienta insultado en su inteligencia por tener que explicitar esto, pero hay gente que al criticar (en el sentido de "dejarle caer tronco padre") esta peli, no pareciera tener en cuenta el detalle. Esta es una peli de un género bien específico, cual es (lo volveré a decir) el tipo al que le cargan alguien especial, y va a buscar venganza por sí mismo. El espectro de pelis aquí es tan amplio como el que va desde "El justiciero de la ciudad" hasta "Gladiador", pero todas ellas siguen el mismo patrón: en los primeros quince minutos muere el "ser querido", y en el resto de la peli el prota se despachurra a gusto los asesinos, que generalmente son varios para catalizar bien catalizados los respetables sentimientos de venganza del público. Haciendo un guiño al capítulo "El cadáver de plástico" de Corona de Amenofis (sí, estoy lamiendo botas porque me acaban de ascender de colaborador a coeditor de Tribu de Plutón, qué pasa con eso...), en estas pelis el cadáver es de plástico, da lo mismo quién muere, lo importante es justamente que se muere y así el prota tiene un motivo para movilizar toda su brutalidad en contra de los malos, que se han definido a sí mismos como "malos" precisamente por matar a la persona querida del bueno. ¿Cine facho, reaccionario, etcétera? Indiscutiblemente. Pero así como no le vas a pedir más que exhibición de carne a las pelis de Shannon Whirry (enésima mención de ella en este blog, tengo que repasar sus pelis, parece...), tampoco a estas pelis es cuestión de exigirles mucha trama, un argumento original, grandes actuaciones, etcétera. Con que el bueno tenga madera de duro y los malos sean lo bastante malos como para que nos dé gusto verlos morir con mucho sufrimiento, suficiente. Puede discutirse si "Al filo de la oscuridad" es una buena peli a secas (la principal cojera es un guión bastante defectuoso con algunas incongruencias notables, digámoslo desde ya), pero sí que es una buena peli del género. Los que la hacen buena son la dupleta de Martin Campbell en la dirección y Mel Gibson en la actuación. Campbell es por lo general un artesano eficiente, y tiene a su haber el milagro cuasimariano de haber resucitado no una sino ¡dos! veces la moribunda saga de James Bond ("GoldenEye" introduciendo a Pierce Brosnan y "Casino Real" introduciendo a Daniel Craig), además de haberle dado buena forma a "La máscara del Zorro" (pero su secuela "La leyenda del Zorro" no era tan buena), e incluso un peli de guión desastroso como "Límite vertical" valía la pena de ser vista gracias a su manejo de los resortes de la acción pura y dura, todo lo que es aplicable a "Al filo de la oscuridad" (un valioso punto a favor es que la acción en esta peli, a contracorriente de la tendencia generalizada en el Hollywood actual, jamás resulta pasada de roscas, con el héroe haciendo el más imposible aún o con glamorosas explosiones CGI para hacer saltar a los adolescentes palomiteros). Mel Gibson, por su parte, compone un policía duro y seco sin tratar de dárselas (mucho) de macarra, y le compramos su talante amargado. Ray Winstone como el insider luce bien, Bojana Novakovic cumple con estar buenorra y poner cara de tía tierna (supongo que nadie de la audiencia se hubiera conmovido si la muerta fuera una gorda fea y con acné), y Howard Shore está discreto y bien en el soundtrack. ¿Una obra de arte? Definitivamente no. ¿Artesanía eficaz? Sí, y mucho. Si esto es una mala peli, entonces por favor, que me den más, que de repente se siente que hacen falta pelis más down-to-Earth como ésta en vez de tanto churro como "Furia de titanes" o "Iron Man 2" (nada en contra de ese tipo de cine, que ya me inscribo para ir a verlas, pero no es bueno que todo el cine de aventuras/acción sea ESE cine superlativo y CGIesco).
IDEAL PARA: Ver un thriller bastante aterrizado y bien resuelto en lo técnico.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "AL FILO DE LA OSCURIDAD":
-- "Crítica de 'Al filo de la oscuridad'" en Cinenovedades.
-- "Edge of Darkness" en Microcritic.
-- "Al límite (2010)" en Quesito Rosa.
-- "'Al límite', Mel Gibson es la santa justicia" en Blog de Cine.
-- "Al límite de la vergüenza" en Blog de Cine.
-- "Crítica: 'Al filo de la oscuridad'" en Pinche Película.
-- "Al filo de la Oscuridad: asesinatos, investigaciones y mucha acción" en Los Critters.
-- "Crítica 'Al filo de la oscuridad'" en Ahora Cine.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
Busca otras películas relacionadas:
+ Bojana Novakovic,
+ Danny Huston,
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+ Martin Campbell,
+ Mel Gibson,
+ Ray Winstone,
+ William Monahan,
2010,
Conspiración,
Policías,
Venganza
jueves, 13 de agosto de 2009
"Juego de espías" (2005).

-- "Silent Partner" (título en inglés), "Теневой партнер" (título en ruso). Estados Unidos / Rusia. Año 2005.
-- Dirección: James D. Deck.
-- Actuación: Tara Reid, Nick Moran, Gregg Henry, Patrick F. Gallagher, James D. Deck, Oleg Shtefanko, Igor Staroseltsev, Georgi Martirosyan, Irina Grigoryeva, Aleksandr Fastovskiy, Robert F. Lyons, James Keane, Sergei Konov, Veronika Izotova, Lyubov Germanova.
-- Guión: James D. Deck y Chris Larsen.
-- Banda Sonora: Larry Brown.
-- "Juego de espías" en IMDb.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¿Crreían acaso que desde la derrota de Iván Drrago a manos de RRocky Balboa se había terrminado la amenaza rrusa? Piénselo otrra vez, tovarrich. Hay un ministro ruso que las pasa canutas con una tovarich que le gusta, ya saben, hacer cositas porque hace cositas, si es que son todas unas sueltas. Algo después, el tipo aparece en su casa, con su bolita de plomo dentro del cerebro. Suicidio, dicen, pero claro, es la Santa Madre Rusia, y ya sabemos que allá se estila que te metan talio en la bebida para dejarte un desfigurao que no digamos. En Yueséi, por su parte, un analista de la CIA dice "la economía de los soviets va viento en popa ahora que pateamos el culo comunista, América debe invertir en Rusia y prestar dinero... y obtener suculentas ganancias al cabo de un tiempo, cuando el parque industrial ruso crezca lo suyo", y de que usen ese parque industrial para reflotar el Red Army, bueno, eso nadie lo dice. En fin. El caso es que el suicidio del ministro le cae como patada en el estómago, porque el ministro en cuestión era el interesado en el préstamo. Para salvar su operación, y también mandao por sus jerifaltes de la CIA, debe viajar a Moscú. Allí se topa con que todos dicen que es suicidio, que le quieren dar carpetazo, que nadie colabora, lo de siempre, vamos. Además, el tipo no es James Bond, precisamente, porque tiene una cara de pasmao que te la vieras. En un minuto, claro, se hace la pregunta clave: ¿por qué envían a un tarado como yo para hacer esta investigación? Y se responde: ¡Claro, envían a un tarado como yo porque nadie quiere que haya investigación! (si hay algo más penoso que ser un tarado, es serlo y más encima darse cuenta). Pero, fiel a su tradición personal de ser un tarado, en vez de acusar recibo y darse media vuelta a casita a cobrar el cheque y vivir en paz y hacerse chica y procrear nuevos taraditos, decide que sí hará la investigación, de todos modos. En estos menesteres acaba topándose con la chica que decíamos al comienzo, porque bueno, siempre en estas pelis la chica y el chico se reúnen, o no hay tensión dramática sobre si follan o no follan. Juntos, ambos librarán una épica lucha por desenterrar la verdad, contra todo el apparachitnik ruso y sus buenas conexiones mafiosas yankis de paso. ¡Nastarobia, camarada!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Ni James Bond en "GoldenEye" pudo limpiar ese hoyo infecto de corrupción económica y política que es Moscú a comienzos del XXI. Porque claro, derribaron a los tenebrosos Hijos de Stalin para instalar a los Hijos del Kapital en su lugar. Y el pueblo ruso, igual que siempre. Incluso, quizás peor. Aunque el clima es misericordioso: si estás muy cagao por la economía, siempre te queda la opción de dejarte morir de frío. O beber vodka a destajo, qué más da. En medio de todo esto, era cuestión de tiempo antes de que surgieran las coproducciones y alianzas fílmicas rusoamericanas. O sea, los yankis ponen el dinero (o los rusos, si hay que lavar lo suyo), y los rusos ponen los bellos paisajes y las basílicas de cúpulas doradas. "Juego de espías" (cuyo título original, "Silent partner", es un tanto más lógico para la trama, digámoslo, porque se refiere a un archivo computacional, y no, no es un espoiler porque se ve en los primeros diez minutos de trama) es un intento por hacer coproducción entre Rusia y América. Con la ubicua mano de Andrew Stevens por detrás como productor ejecutivo. ¿De quién, dice usted? ¡Joer, es que ustedes no vieron cine noventero! ¡Andrew Stevens era el productor/actor que se afilaba a Shannon Tweed en cosas como "Scorned", "Sueños ilícitos", "Night Eyes II"...! (¿quién dijo que Cine 9009 era solamente sobre cine de alturas? Yo no, por lo menos, y soy quien mantiene el blog funcionando, ¿eh?).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Digámoslo desde ya. Esta es la clase de pelis que se ven fácil, se digieren rápido y se olvidan con prontitud. Lo curioso es que, a pesar de su clara vocación de serie-B, es algo más estimable que el promedio. El argumento no es ninguna maravilla, y se sigue todos los tópicos del género (chica de infarto en peligro de muerte, chico lindo devenido en agente reluctante, conspiraciones en la sombra, traidores dentro de "los buenos", más unos cuantos tiroteos que animen el cotarro de cuando en cuando). El final podía haber sido algo bueno, pero no supieron montarlo bien, y quedó algo abierto a la libre interpretación, por decirlo con suavidad. Los giros de la trama permiten que la chica (Tara Reid, a quien nunca contratan por su talento actoral, ni menos cuando era la host de Wild On) muestre su peazo anatomía en una lencería obviamente diseñada para sus medidas corporales. Y las escenas de acción están relativamente bien resueltas, dentro de lo escaso del presupuesto (una persecusión automovilística, como manda el lugar común, un tiroteo con ametralladoras al mejor estilo "24"...). ¿Eso es demasiado poco para calificar a una peli como "buena"? Sí, estamos de acuerdo, pero es que la hizo el ya mencionado Andrew Stevens en coproducción con el Oso Ruso, con el vuelto del pan y tres sánguches de mermelada con mantequilla. Hay muchas otras pelis que las hacen con diez veces el presupuesto de lo que seguramente costó esto, que son tan pointless como ésta, y reciben mucha más atención y bombo, e incluso (¡AJ!) público. Buen truco: si te gastas una millonada, se nota que es una peli mediocre a la legua, mientras que si la haces con una mano por delante y la otra por detrás, las (escasas) virtudes relucen un poco por encima del marasmo general. Y al final, sí, la peli se aguanta y se defiende sola. De manera vacilante, pero se defiende.
-- Démosle algo de crédito a la banda sonora. No es una maravilla ni mucho menos, pero acompaña bien sin fastidiar, tiene los toques rusoskas justos para la ambientación, y si bien en ningún minuto tiene punch, tampoco distrae ni molesta.
IDEAL PARA: Ver de nochecita, en la camita, para conciliar el sueño con algo ligerito.
VIDEOS.
-- La escena de persecusión de autos [en inglés, doblada al ruso... yo qué culpa, así venía el video].
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jueves, 8 de junio de 2006
"El Código Da Vinci" (2006).

-- "The Da Vinci Code". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Ron Howard.
-- Actuación: Tom Hanks, Audrey Tautou, Ian McKellen, Jean Reno, Paul Bettany, Alfred Molina, Jürgen Prochnow, Etienne Chicot, Jean-Pierre Marielle.
-- Guión: Akiva Goldsman, basado en la novela de Dan Brown.
-- Banda Sonora: Hans Zimmer.
-- "El Código Da Vinci" en IMDb.
-- "El Código Da Vinci" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Mientras da una conferencia en París, el especialista en simbología Robert Langdon es "invitado" por la policía de París al Museo del Louvre, ya que sus conocimientos sobre esoterismo y abracadabra pueden ayudar en un misterioso crimen: el Conservador del museo ha aparecido muerto y desnudo, tirado en el piso como el hombre de Vitrubio (¡el dibujito ése del cuerpo humano con brazos y piernas extendido, de Leonardo da Vinci, no sean ignorantes, por favor!). Las cosas se complican cuando aparece una pizpireta criptóloga que revela ser la nieta del individuo, y que posee claves importantísimas para llegar hasta un gran secreto escondido: el priorato de Sión, una vieja orden esotérica, ha estado en lucha perenne contra la Iglesia Católica para proteger el Santo Grial, la sangre de Jesús, que no es otra cosa sino su descendencia (sí, Jesús según la película, tuvo descendientes). Y se complican aún más cuando un monje albino sacado de la mejor tradición Bond, James Bond, se pone a perseguir a la parejita (o sea, máquina de matar psicótica, y físicamente freak), porque el Opus Dei está metido hasta el pescuezo en el lío, y busca silenciar a como dé lugar a los sostenedores de tan importante secreto.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Se dice que un día en la playa, Dan Brown estaba leyendo un libro de Sidney Sheldon, cuando se fastidió diciendo "¡hasta un imbécil como yo puedo escribir algo mejor!". Y lo escribió. Y se supone que es mejor (claro que para mejores que ambos, Hawthorne, Borges, Lem...). Después de un par de arrebatos literarios parió "El Código Da Vinci", una novela pésimamente hilvanada y aún peor escrita, pero que con el cebo de "aquí encontrarás los secretos que nadie más te ha contado antes", se transformó en superventas mundial. Y es innegable que la novela cayó en terreno abonado: el tema de la religión ha ido cobrando vuelos cada vez mayores, gracias a Su Majestad el Presidente de los Estados Unidos George W. Bush, y a Benedicto XVI, por no hablar de los talibanes. La novela combina una serie de elementos ganadores: trama policíaca (armada con calzador, pero policíaca a fin de cuentas), la Iglesia Católica son los malos (tienen que serlo, si son todos unos pederastas, ¿no?), los "buenos" defienden a una diosa femenina (guiño al auge del movimiento hembrista actual), y hay referencias esotéricas para que el lector se sienta partícipe de un gran secreto y por ende pueda mirar por encima del hombro a su vecino ("Yo leí el Código Da Vinci, y por eso sé más cosas que tú, pobre pagano"). Por supuesto que más tarde o temprano iba a venir una película. Y por supuesto que, para preservar los sacrosantos equilibrios en la boletería de los cines, iba a ser una película harto respetuosa con el material original, por lo que el filme sobre esta pésima novela iba a ser también un pésimo filme. O quizás no tan malo (al menos no aburre en CASI ningún minuto), pero tampoco es una belleza de película. Y es que en definitiva, como mucho mejor plantea "El péndulo de Foucault" de Umberto Eco, sobre el mismo tema, quizás al final todo esto del esoterismo barato sea pura y simple agua de borrajas...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Salvo detalles puntuales, lo cierto es que la película es casi ciento por ciento fiel a la novela. Ahora bien, para los puristas esto puede resultar un plus, pero considerando el debilísimo argumento, eso es más que discutible. En la novela teníamos una criptóloga que no resolvía nada, un especialista en símbolos que no explicaba el simbolismo de nada (y cuando debe hacerlo de verdad, recurre a otro especialista con toda la humildad del mundo), y un detective incapaz de llevar adelante una investigación coherente, y, oiga usted, pues esas cosas podrían haberlas mejorado un poquito en la película, ¿no? Es decir, no hacía falta ser tan canónico eonl material original incluso en esos pequeños defectillos, ¿no? Eso, por no hablar de que al final, el baile de sospechosos candidatos a ser el "malo malísimo" llega a dar risa. Digamos que la película contó en el guión con los oficios de Akiva Goldsman, ilustre perpetrador de guiones como "El cliente", "Tiempo de matar", "Batman eternamente", "Batman y Robin", "Perdidos en el espacio", "Una mente brillante" y "Yo, robot". Ya saben a lo que van. Sí, el guionista de las dos Batman de Joel Schumacher adaptó a Dan Brown. Así de terrorífico. Más incluso que el Opus Dei.
-- Es una de Ron Howard. Y por ende, posee todo el "estilo" de una dirigida por Ron Howard: es decir, es una película técnicamente sólida como una casa, pero que carece de cualquier detalle que pudiera ser considerado como mínimamente imaginativo. Su currículum incluye "Splash", "Cocoon", "Willow", "Un horizonte lejano", "Apolo 13" y "Una mente brillante", para que nos entendamos. O sea, "El Código Da Vinci" tiene una buena fotografía, un buen uso de escenarios y un buen elenco, pero ninguna escena verdaderamente memorable... y eso que está tratando con los más sagrados misterios del Cristianismo. Quizás lo mejor esté en el sentido épico y un cierto airecillo bigger than life que le añaden las "escenas para el recuerdo", ya que las aburridas conversaciones intelectuales son sazonadas con imágenes de la Antigua Roma, el Concilio de Nicea (debe ser la primera vez que vemos una escena de este memorable momento histórico en el cine), las Cruzadas, la cacería de los templarios y la quema de brujas en la Edad Media. Lástima que no duren más de un minuto cada una, con suerte. En cuanto a la dirección de actores, brilla por su ausencia. No es que sus roles fueran la gran cantera de material dramático en la novela, pero eso podrían haberlo mejorado un poquitito en el trasvasijado al cine. En ningún minuto Tom Hanks impone el respeto que debería generar un catedrático de reputación internacional, mientras que Audrey Tatou actúa en piloto automático, lejos del encanto desplegado en "Amelie", y en cuanto a Ian McKellen (Gandalf en "El Señor de los Anillos" y Magneto en "X-Men"), hace el payaso más absoluto (involuntariamente) tratando de darle algo de seriedad a un personaje que no la tiene por ninguna parte.
-- El tratamiento del tema de la religión, de veta claramente gnóstica, masónica y demiúrgica, es algo también digno de verse. Lástima que antes, Discovery Channel y Nat Geo hayan saturado la parrilla programática con documentales y "documentales" sobre los mismos temas, a propósito del mismísimo Código Da Vinci (en esa época, en novela todavía)... O sea, aplicando televisionismo inverso, usted puede ver un documental Nat Geo sobre el Código Da Vinci de una hora, y sale lo mismo, pero sin la cara de pasmado de Tom Hanks.
-- Hans Zimmer. Este destacado soundtrackista compone una banda sonora que es indigna de la película a la que soporta (o al revés, mejor dicho: esta película no se merece semejante soundtrack). Usa los clásicos coros de iglesia, sin abusar de ellos, no resulta especialmente estridente, y a ratos pareciera que la película avanza sólo porque la música genera el efecto envolvente sobre la trama que no consiguen ni las alicaídas actuaciones, ni lo aburrido del guión, ni la poco imaginativa fotografía. La recomendación personal del General Gato es que si tienen un dinerillo para gastar en "El Código Da Vinci", no lo inviertan ni en la novela ni en el DVD, sino que le den la oportunidad a la banda sonora, que seguro es mejor inversión (y si quiere leer la novela o ver la película por esnobismo, piense cuánto más snob se verá diciendo "yo tengo el CD").
IDEAL PARA: Hacer vida social ulterior diciendo "yo ví la peli del código ése. Y no era tan buena" (u optativamente, a según los gustos y el público: "Y no era tan mala").
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