11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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viernes, 11 de febrero de 2011

"Temple de acero" (1969).


-- "True Grit" (título original en inglés), "Valor de ley" (título en España), "Valor de llei" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1969.
-- Dirección: Henry Hathaway.
-- Actuación: John Wayne, Glen Campbell, Kim Darby, Jeremy Slate, Robert Duvall, Dennis Hopper, Alfred Ryder, Strother Martin, Jeff Corey, Ron Soble, John Fiedler, James Westerfield, John Doucette, Donald Woods, Edith Atwater.
-- Guión: Marguerite Roberts, basada en la novela de Charles Portis.
-- Banda Sonora: Elmer Bernstein.

-- "Temple de acero" en IMDb.
-- "Temple de acero" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El viejo y plañidero Oeste. Una chiquilla camino a perder el "pre" en lo prepuberescente, se despide de su pá cuando éste parte, sin saber que ya no lo volverá a ver jamás, porque a su pá lo dejan tendío bien tendío en una caaalle. Y ni siquiera muere a manos de un buen villano, sino que de un pelafustán cualquieeera, que estaba mendigando techo en caaasa. Así es que la chica parte a buscar su destiiino. Concretamente, a encontrar un hombrón que le encaje cuatro balas al desgraciaaao. Lo encuentra en la figura de un Marshall bien amigo de disparar primero y preguntar despuéh, si señoh... Pero cuando quiere ir a entrevistarlo, éste se rehuuusa. Y es que la chica no le cae en graaacia. Pero ella insiste e insiiiste, hasta que se sale con la suuuya. Aunque el Marshall es viejo y acabaaado. Y además alcohólico, pues que hay que ver... Ahí van tres hombres a perseguir al desgraciaaao, que entre tanto se ha unido a una baaanda, y por lo tanto capturarlo ya no va a ser tan fácil, no señoh...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '50s, la vieja fórmula del Western de pistolero de camisita limpia contra hampones con pañuelos negros sobre la boca, empezaba a agotarse, en parte por repetición, en parte porque el Western era la épica del Far West que estaba viva en tanto quedaran en la audiencias gentes que hubieran sido niños en los milochonoventas o milnovecientos. Y se impuso el Western revisionista primero ("A la hora señalada", "El tren de las 3:10 a Yuma", "Más corazón que odio"), y luego desde el extranjero vino el gancho al hígado que fue el Spaghetti Western ("Por un puñado de dólares", "Por un puñado de dólares más", "El bueno, el malo y el feo"...), y el Western ya nunca más fue el mismo. Hollywood reaccionó entonces de dos maneras. Por un lado, spaguetiwesternizando sus propias producciones (por ejemplo, "Los profesionales" o "Dos mulas para la Hermana Sara"). Por la otra, tomando los viejos motivos y héroes del Western tradicional, pero desacralizando a los personajes, aunque sin sacrificar las otras cosas (fotografía limpia, camisitas bien lustrositas, auténticos paisajes medinusa en vez de Almería o los Apeninos). O sea, tomar la mala leche del Spaghetti Western y envolverlo en el delicado papel celofán del glamur jolivudense. "Temple de acero" se inscribe dentro de esta corriente. Por lo mismo tiene un sabor un poco ni chicha ni limoná. Pero se deja ver. Y es que John Wayne, otoñal y acabado, es mucho John Wayne. (A la fecha de postear esto no hemos podido ver el remake 2010 de esta peli, de los hermanos Coen, por cierto). (UPGRADE: Sí la vimos, y está comentada en Cine 9009: para leerla, seguir el enlace hasta "Temple de acero (2010)").

¿POR QUÉ VERLA?

-- Lo dicho. Esta peli trata de ser una puesta al día, a los tardíos '60s, del Western tradicional de toda la vida, y en esta empresa, como que se queda un poco corta de osada y también un poco corta de tradicional, en esa tierra de nadie que es la indefinición cinematográfica. No ayuda demasiado que el guión es morosito, morosito. La peli tiene un arranque de miedo, que en diez minutos te deja bien situado y listo para lo que viene. Y después, lo que viene es como una hora de interacción entre la chica y el pistolero viejo, mientras la primera intenta convencer al segundo. Cuando por fin salen de expedición, ya es como mitad de peli. Aunque después, cuando se trata de la expedición misma y empiezan a tronar los Winchester, la cosa se pone movida. Por cierto, y ya que estamos, la dirección estuvo a cargo de Henry Hathaway, director discreto que tenía su buena ración de Westerns en su capote, y que fuera del género nos regaló joyitas como "El Zorro del Desierto" o "Niágara".

-- Parte importante de esta peli, quizás el gran crédito para verla, es ver a John Wayne y a Kim Darby en escena. John Wayne no necesita presentación, es el prototipo del machomán del Western yanketa de toda la vida, pero en una época en que el tipo de cine que John Wayne hacía estaba desvaneciéndose, aún tuvo la energía necesaria para renovarse e interpretar el que probablemente es el personaje más salido de su carrera. Obtuvo el Premio Oscar al Mejor Actor en ese año, discutido porque hay quienes sostienen que sobreactúa descaradamente (yo no me incluyo entre ellos, porque el personaje es salido de fábrica, y se imponía una actuación de ese tipo), y que se lo dieron más que nada para que el pobre vejete pudiera irse a la tumba tranquilo con su tiíto Oscar. Fue el único de su carrera. A su lado está una debutante Kim Darby, en un papel que rechazaron o no pudieron tomar un bizarro listado que incluye a Mia Farrow, Sally Field (yes, she), Sondra Locke (futura señora Eastwood, por más señas), Aissa Wayne (sí, papi Wayne quería enchufar a su hijita, qué pasa con eso), Karen Carpenter (!), y una tal Tuesday Weld. Interesantemente, el veterano Wayne y la inexperta Darby se llevaron como el perro y el gato, debido al desprecio que John sentía por ella. Quizás por eso la química entre ambos es tan fuerte en pantalla: se supone que él la desprecia a ella, y ella está ansiosa por conseguir su premio, y eso es justamente lo que pasaba con los actores tras bambalinas. En cualquier caso, Kim Darby se apuntaba con esta peli de lleno como la nueva revelación actoral que debía inundar la pantalla en los '70s, y es una pérdida sensible que después de su carismático papel acá, se haya perdido en roles de segunda y tercera fila hasta desaparecer del cine sin que nadie se diera la gran cuenta.

-- A veces es increíble cómo estas pelis antiguas, con todo lo puritanos que eran los años pasados, se permitían licencias que serían impensables en el Hollywood de hoy en día. Veamos la situación. Se trata de una chica en sus catorce o quince, yéndose a perseguir un bandolero con dos hombrones mayores que son más fuertes que ella, y que en cualquier minuto podrían dar buena cuenta de ella (ya saben a lo que me refiero). Y la peli se asume esto como lo más natural del mundo. Claro, todo se plantea en la vena de una tensa relación paternofilial entre el viejo malcarado y la cría metiche, pero no cuesta demasiado correr el tejo y pensar a campo traviesa. No me extrañaría que parte importante del crédito en la supervivencia de esta peli, se le deba a las inconfesables ramificaciones subliminales que tiene la trama.

-- En esta peli vemos también a dos futuros grandotes del cine, haciendo papeles secundarios, pero aún así reconocibles. Está Robert Duvall como el jefe de los bandidos, y a pesar de estar hecho un crío, tiene una presencia que inunda la pantalla (faltaban tres años para su genial Tom Hagen de "El Padrino"). Y también Dennis Hopper, en el mismo año que se consagró por "Busco mi destino", haciendo un rolcito menor por ahí.

-- Sé que muchas veces hago un punteo para la banda sonora, y a estas alturas del partido ya deben estar aburridos de que no encuentre casi ninguna banda sonora mala (cuenten en todo caso las veces que NO lo he mencionado, si también las hay puñeteras). En este caso es el gran Elmer Bernstein el que nos brinda un estupendo soundtrack. La escena final de la peli (no, no diré cómo termina) no sería lo mismo ni tendría el mismo espíritu si no fuera por el estupendo tema de acompañamiento que Bernstein utiliza para la misma.

IDEAL PARA: Ver un Western que sale adelante un poco trabajosamente y por los puntos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

"Batman: La máscara del Fantasma" (1993).


-- "Batman: Mask of the Phantasm". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Eric Radomski y Bruce Timm.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Kevin Conroy, Dana Delany, Hart Bochner, Stacy Keach, Abe Vigoda, Dick Miller, John P. Ryan, Efrem Zimbalist Jr., Bob Hastings, Robert Costanzo, Mark Hamill, Marilu Henner, Jeff Bennett, Jane Downs, Ed Gilbert.
-- Guión: Alan Burnett, con aportes de Paul Dini, Martin Pasko, Michael Reaves, sobre una historia de Alan Burnett, basados en los personajes creados por Bob Kane y Jerry Robinson.
-- Banda Sonora: Shirley Walker.

-- "Batman: La máscara del Fantasma" en IMDb.
-- "Batman: La máscara del Fantasma" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Como de costumbre, los mafis siguen haciendo su trabajo en Ciudad Gótica, porque son tontos y no aprenden que Batman ronda y más tarde o más temprano los hará entrar en redil, pero si hicieran el Corleone y se fugaran a Las Vegas en busca de mejores aires, no habría serie de Batman (o tendríamos "Batman: Las Vegas" haciéndole la competencia a "Las Vegas" y "CSI"). El caso es que aparece, ¿Batman? Miren mejor, se supone que Batman no dice cosas creepys como "soy el ángel de la muerte" ni mata a nadie. Y ya tenemos a Batman sobre la pista de ese otro justiciero que salió más jarrilsucio que él mismo. Vendrá después una complicación adicional, porque resulta que una linda chica del pasado de Bruce Wayne (que es Batman, y espero que esto no sea spoiler, hehé) aparece para reavivar la vieja flama y pasión. Como es muy sospechoso que la chica y el masacracriminales aparezcan al mismo tiempo, ahí tienen a Batman investigando, en particular cuando las hebras de ambas historias parezcan empezar a entremezclarse, y todo con la policía respirándole al cuello, claro, que no faltan jerifaltes que opinan (no sin motivos plausibles, por lo demás, bien mirado) que Batman se volvió cucufato y los asesinatos de mafiosos son cosa de él. Y no se crean que los villanos no les queda una última carta que jugarse, para defenderse de quién los está masacrando: WHY SO SERIOUS...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Si en materia de superhéroes las pelis secuelas de "Superman" son prototípicamente tardo'70s y pleno'80s (ya saben: el espíritu colorinche, bien=luz y mal=oscuridad muy bien definidos, etcétera), las secuelas de "Batman" son más prototípicamente '90s. No es casualidad: Batman representa lo que podríamos llamar el "bien oscuro". A diferencia de Superman, que lucha contra el mal quedándose tan limpiecito, Batman lo hace metiéndose a las cloacas y ensuciándose tanto como los villanos. Al final, Batman resulta tan sicótico y alienado como las personas a las que dice combatir, y sólo una muy delgada línea les permite hacer la separación. Es decir, la clase de héroe que encajaba de maravillas en un medio social como los '90s, en donde todo era políticamente correcto, el bien había ganado sin paliativos, y por lo tanto eras uno de los nuestros o no eras nadie (y los grungies y los darkies eligieron ser nadie... hasta que sus movimientos fueron fagocitados por el mainstream, la triste historia de siempre). En ese medio, "Batman" explotó como C-4 en el panorama fílmico de 1989, y "Batman regresa" volvió a hacerlo, ambas a cargo de Tim Burton cuando él era TIM BURTON (como paniaguado ahora que es de Disney para "Alicia en el País de las Maravillas", el pobre da pena). Y así como otras pelis de la época ("Beetlejuice", "Rambo", "Robocop") acabaron convertidas en series de dibus, Batman también dio el paso. Sin embargo, a diferencia de las anteriores, un grupo de creativos capitaneados por Paul Dini y Bruce Timm aprovecharon la oportunidad para manufacturar algo superior al conocido take the money and run, y crearon la que probablemente es LA serie de dibujos animados de superhéroes de todos los tiempos. Eran historias para niños, sí, pero eran historias serias, con trasfondos potentes, personajes muy bien dibujados, y guiones ya no digamos brillantes para ser "dibus para niños", sino de un nivel que dejan a la mayor parte de las series "live action" como bostas a lo largo del camino. Y además, aunque el asunto se trataba de lucrarse con las pelis de Tim Burton y por lo tanto plagiaban su buen poco de "Batman" y "Batman regresa" (incluso hasta Danny Elfman estuvo a punto de componer el soundtrack, aunque por motivos de tiempo debió limitarse al tema central, un obvio rip-off de su tema para "Batman", y el soundtrack quedó en las competentes manos de Shirley Walker), consiguieron agarrar una personalidad propia. Los resultados fueron tan buenos que la franquicia continuó después con más aventuras de Batman, una serie animada de Superman, la serie futurista "Batman del futuro", y la dupleta "La Liga de la Justicia" y "Liga de la Justicia Ilimitada", además de varias pelis. Pero sin lugar a dudas, "Batman: La máscara del Fantasma" es la joya de la corona, el sitio en donde mejor mostraron su quehacer, estos creadores de este complejo universo fílmico. Si no conociera tan de cerca lo que pueden la codicia y la estupidez humanas, me parecería mentira que esta humilde peli para niños sea uno de los mejores Batman fílmicos jamás mostrados, y que al mismo tiempo los Estudios Warner estaban comprometiendo varias veces el presupuesto de esta peli para rodar la en definitiva muy inferior (por no decir al borde del desastre) "Batman eternamente", con el horroroso Val Kilmer poniéndose las mallas spandex.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Una de las más graves tensiones internas que tiene esta versión particular del universo DC, este metaverso con series de TV de Batman, Superman y la Liga de la Justicia (y, bueno, Static Shock, pero es que ésa no la vio ni el tipo del cableado eléctrico, y eso que es del mismo gremio) es el querer hacer un producto de calidad que al mismo tiempo fuera sencillo de digerir para los niños. Es increíble como consiguieron a pesar de todo crear un producto decente y de calidad con un lastre tan poderoso, pero "Batman: La máscara del Fantasma" no se libra de esto. Lo digo de entrada porque es un lo tomas o lo dejas. ¿Podía haber sido mejor? Sí. ¿Era factible hacerlo más adulto? No. Así de simple. Entendiendo esto, tenemos entre las manos una gran peli de superhéroes y una gran peli neonoir. La trama es bastante sencilla, y salvo alguna trampa argumental sobre la que no hablaré para no incurrir en spoilers, la identidad del Fantasma es bastante obvia para quien haya visto su buen turro de pelis policiales antes. Además, la trama sufre el lastre de que a mitad de juego entra el Guasón, que es un foco de atención demasiado poderoso, y por lo tanto, todo el asunto del Fantasma como que se desdibuja un poco. Sin embargo, si bien la historia probablemente queda un poco en deuda, es innegable que la peli la realizaron con todos sus bríos y con todo su amor. Pocas veces, si alguna, hemos visto a un Batman más débil o más vulnerable en escena. Asistimos a algo que la serie televisiva no nos había mostrado, que es cómo Bruce Wayne se transformó en Batman, todo eso referido en flashbacks, y con mucha intensidad dramática. Asimismo vemos el romance imposible entre dos pájaros condenados a no estar juntos (un poco como en "Batman regresa", aunque en esa peli Gatúbela era una villana sin contemplaciones). Todo esto acompañado por un trabajo de animación simplemente brillante. La secuencia de créditos, con la cámara viajando entre los edificios de Ciudad Gótica con el tema de Batman arreglado por Shirley Walker con esa especie de "coro de los niños muertos" de fondo, es una pequeña joyita en materia de cómo empezar una peli, y cómo hacer una secuencia que te crispe los pelos. El homenaje nada disimulado a la iconografía neonoir que constituye ese símil de la Feria Mundial de 1939, escenario importantísimo de la peli por lo que significa para los personajes, y por el simbolismo mismo de esa feria ("el mundo del futuro", etcétera) está también muy bien encajado. En resumen, se nota que esta peli no está hecha por un grupo de peseteros, sino por gente que quería contar una buena historia de Batman, y que se jugó el pellejo porque lo fuera. Y si a las ganas le sumamos el talento, obtenemos lo que obtenemos: una peli de Batman tan mortalmente seria o más, que más de alguna con actores de carne y hueso rondando por ahí.

-- Un tema importantísimo de la peli, y que en realidad forma parte de la mitología de Batman (pero pocas veces tan bien planteado como acá) es la constante tensión entre la justicia y la venganza. ¿Dónde está la línea divisoria entre ambas? La respuesta no queda clara, probablemente porque en la vida real tampoco haya una piedra de toque para eso. A través de los flashbacks asistimos a cómo Bruce Wayne, aconjogado por el cruel destino de sus padres, elige transformarse en el terror del mal (la brillante escena en que Alfred ve por primera vez a Batman es más que un poco reminiscente a las pelis de monstruos de los '30s). El Fantasma, por su parte, también tiene su propia agenda, y superficialmente podría definirse que su agenda es impartir justicia. Este problema ya lo habíamos visto por ejemplo en "Magnum 44", sobre qué pasa cuando a un justiciero que hace sus propias reglas le sale otro justiciero más salido aún: ¿quién dice que uno está salido y el otro no, quién dice que no son los dos los sonados...? En más de algún minuto vemos a Batman muy seguro de que está obrando por justicia, hasta que en su instante le espetan que si lo suyo no será en realidad venganza, no justicia. Pero eso a la vez nos lleva al viejo problema de cómo enfrentar al demonio con las armas del demonio. ¿Nos es lícito hacer el mal contra aquellos quienes hacen el mal? Si no lo hacemos, perecemos a manos del mal, pero si lo hacemos, somos tan malos como ellos. El tema había sido tocado varias veces en la serie televisiva, pero aquí lo destilan y explotan al máximo. El cierre de la peli, con ese brillante diálogo entre Bruce Wayne y Alfred reflexionando sobre la cruzada que Batman ha emprendido en contra de la maldad, en realidad no puede considerarse un cierre en absoluto: en tanto Batman no exorcise sus demonios internos, siempre estará caminando por esa cuerda floja. No en balde el propio Bruce Wayne, en un momento de la peli, dice que en vez de ello podría donar su fortuna para que se contraten más policías. Lo que la peli no dice, pero uno como espectador puede inferir, es un ¿y entonces qué? Porque claro, contratan más polis, pero a la vez los polis afrontarán la misma clase de decisiones morales difíciles que hace Batman. Y vuelta a empezar el círculo. La peli no es concluyente en este aspecto. Y difícilmente podría serlo. Esta es una situación paradójica para la cual no hay respuestas fáciles, y a ver si en realidad existe una respuesta, o ésta es puramente ilusoria.

IDEAL PARA: Ver una gran peli de Batman, una gran peli de vigilantes, y una buena reflexión sobre el tema de la justicia a secas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BATMAN: LA MÁSCARA DEL FANTASMA":

-- "Batman: Mask of the Phantom [tv/vd: Batman: La máscara del fantasma]" en La Abadía de Berzano.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en español].

jueves, 11 de noviembre de 2010

"Implacable" (1971).


-- "Get Carter" (título original en inglés), "Asesino implacable" (título en España). Inglaterra. Año 1971.
-- Dirección: Mike Hodges.
-- Actuación: Michael Caine, Ian Hendry, Britt Ekland, John Osborne, Tony Beckley, George Sewell, Geraldine Moffat, Dorothy White, Rosemarie Dunham, Petra Markham, Alun Armstrong, Bryan Mosley, Glynn Edwards, Bernard Hepton, Terence Rigby.
-- Guión: Mike Hodges, basado en una novela de Ted Lewis.
-- Banda Sonora: Roy Budd.

-- "Implacable" en IMDb.
-- "Implacable" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Estamos en una sala donde un grupo de mafiosos está disfrutando de los placeres de la pornografía. Er... ¿mafiosos-pornografía? ¿Acaso los mafiosos no son gente impertérrita y aplomada, estilo Vito Corleone, que jamás se consentirían ver tetas en pantalla...? Bueno, sí, porque éstos son mafiosos cutres, ingleses de baja estofa, no ítaloamericanos glamorosos Hollywood-style. Uno de los mafis es Michael Caine, cuyo nombre como personaje es Jack Carter, pero como siempre que interpreta a tipos duros hace más o menos los mismos gestos y actitudes, podemos decir que es Michael Caine y no hay pérdida. Resulta que a Michael Caine le han bajao el hermano, y quiere ir a los funerales. Sus jefes le dicen que tenga cuidado, que no quieren líos, lo de siempre. La muerte del hermano de Michael Caine ha sido un poco complicada, de ésas muertes que la policía caratula como accidente, pero que en realidad sabemos no son accidentes, si es que la policía en estas pelis es tonta como un tallo de apio. El caso es que nuestro prota viaja, y a poco de andar y meter las narices por aquí y por allá, descubre que la mafia local podría tener algo que ver con la muerte de su hermano, y que quizás no fuera tan casual. Y bueno, nuestro prota Michael Caine es putero y macarra, pero a la hora de que le busquen las cosquillas, es el que ríe más fuerte y al último. Porque no habrá nadie más que ría con él. El cementerio está a punto de vivir su hora punta, cortesía de Michael Caine, quien no va a parar hasta que los asesinos de su hermano (vamos, no es un gran spoiler, si ya suponían que el supuesto accidente no era tal, ¿verdad?) terminen todos también cruzando la ribera Estigia (que académico me quedó, ¿eh, eh?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Había una época en que los buenos eran bueeeeeenoooooos, pero bueeeeeenoooooos, pero muy bueeeeeenoooooos. Buenísimos. Como el pan. Resulta que en el cine no se podían pronunciar palabrotas (los héroes no decían cosas como "cabrón hijo de perra" o "bastardo salido de puta madre", sino ñoñerías como "bellaco", "malandrín", etcétera), el prota debía ser casto y puro (¡si besaba a la chica al final de la peli, ya era como para lanzarse el 4 de Julio en petardos!), y si el villano casi moribundo y al borde del precipicio le pedía ayuda al jovencito para salvar la vida, el jovencito debía extender la mano para ayudarle (a renglón seguido el malo, que para eso era el malo, lo traicionaba, intentaba matarlo una última vez, tropezaba, y caía al precipicio ahora sin remisión). Pero en los '70s, como que eso ya no colaba. O sea, el mundo había vivido la Revolución Hippie, y de pronto todo lo que era natural era bueno, y todas las convenciones sociales eran malas porque sí, porque eran malas y hacían al hombre no ser auténtico ni estar en contacto con la tierra ni todas esas zarajandas de toda la vida. El único pequeño problema es que esa década de los '60s en que los espíritus humanos llegaron tan altos como para ser realistas y pedir lo imposible, dieron paso a unos '70s en donde se revelaron los aspectos más sombríos de la naturaleza humana. Y el héroe dio paso al antihéroe. En los '60s un asesino despiadado y macarra como James Bond todavía era "aceptable" con su puntillo de aristócrata inglés, y uno hasta le perdonaba que fuera putero y todo, pero en los '70s, hasta ese último velo se cayó en definitiva. Y hubo cuatro nombres claves para ello, coincidentemente todos en 1971. Clint Eastwood como Harry el Sucio ("Harry el Sucio"). Gene Hackman como Popeye Doyle ("Contacto en Francia"). Richard Roundtree como John Shaft ("Shaft"). Y Michael Caine como Jack Carter, la que nos ocupa ("Implacable"). De ese cuarteto, la menos conocida y rescatada de las cuatro es probablemente ésta. Y con razón. Porque los otros eran buenos para desenfundar la pistola a destajo (con los malosos y con las mujeres, interprétese en el sentido más natural y obvio). Pero éste era demasiado bueno. El p*** amo. Y por pasarse de roscas, fue el menos popular. Además, su campo de operaciones no era allí donde pasan las cosas que importan (o sea, Estados Unidos), sino la proletaria y desimperializada Inglaterra. Quizás ayudó también que no desarrolló secuelas, a diferencia de "Contacto en Francia" (de la que salió "Contacto en Francia II") o las cuatro secuelas de Harry Pott... perdón, de Harry el Sucio, ehm, que uno ya se pone senil con los años. ¿En qué estaba? Ah, sí, en pasar directamente al análisis del más sórdido representante del "justice in my hands" de 1971, uno de los peores de la década de 1970, y uno de los peores a secas. Bueno, no está mal. Después de todo, todos aman a los chicos malos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No diré que esta peli te mantiene en vilo porque la primera hora es lisérgica a más no poder, pareciera que la trama no va a arrancar nunca, y servidor quien esto escribe pensaba que se había equivocado de peli y estaba viendo el prototipo de todos esos dramones sociales tatcherianos con las que el cine de los '80s, '90s y 2000s tanto se prodigó, para desgracia de tantas y tantas retinas cinéfilas en el mundo (el subgénero de proletas ingleses puteados en sí no es malo, pero el abuso, como en todo, le hizo mucho daño, y es que hay mucha caída libre entre las primeras pelis de Stephen Frears y "El secreto de Vera Drake"). Pero en la segunda mitad es que vemos a Jack Carter hacer lo suyo. Porque esa segunda parte es lisa y llanamente brutal. De bruto. De cavernícola. Nada de violencia estilizada a lo Hollywood, ¡oh, no! Estas no son, digámoslo ya, las bellamente coreografiadas secuencias de asesinato de "El padrino", que ya te dan ganas de que te acribillen las balas de tan lindo que se retuercen los cuerpos con la música de Nino Rota. Por el contrario, tenemos peleas sucias y rudas, muy viriles, en las que Jack Carter no se ahorra alguna salvajada por aquí y por allá, a santo de nada, porque aunque es el prota, él no es "el buenito". De hecho, la expresión "maldito cabrón joputa chingao 'e su perra madre" calza un poquito mejor con la personalidad de Jack Carter. El resultado: diversión garantizada. Necesario aquí es decir que el director, Mike Hodges, que se estrenaba aquí en la dirección, nunca más pudo estar tan en la gloria como aquí (General Gato quien esto escribe aprecia mucho otra peli suya, pero es que ustedes no se van a creer cuál es... ¡"Flash Gordon"!).

-- Michael Caine. Y es que esta peli fue rodada en los tiempos en que todavía Michael Caine era MICHAEL CAINE. En esos años estaba rodando cosas como "Zulu", "Alfie", "Ladrona por amor", "Golpe a la italiana", "El último valle"... Y aquí la borda como el maloso Jack Carter. Es cuestión de verle la cara cuando hace alguna de sus putadas (las de disparo o las de cama, tanto más da), y ya nos creemos que los malos le tengan tanto cuco. Un guión un tanto complicadillo hace que el resto de los personajes se nos pierdan, pero he aquí una carta de referencia para entender la situación: los personajes masculinos son carnaza que en algún minuto u otro acabarán pagando el haberse cruzado en el camino de Michael Caine, y los personajes femeninos son carnaza que en algún minuto u otro acabarán gimiendo sumisamente bajo los ímpetus gonadales de Michael Caine (salvo la siempre buenorra Britt Ekland, la de "El culto siniestro" y "El hombre de la pistola de oro"), a la que Michael Caine debe contentarse con estimular vía telefónica, en una de las más salidas escenas de la peli).

-- El sexo. ¡Oh, sí! Si el prota es putero, entonces el sexo debe estar de putifas. Y lo está. Hay una escena de sexo telefónico que es sucia a más no poder, y otra en la que muy acertadamente mezclan escenas de Michael Caine introduciendo la pija en un cuerpo femenino, con Michael Caine mismo manejando su automóvil y dándole a la palanca de cambios. Poco sutil, cierto, pero muy bien logrado.

-- La estética. La peli aprovecha muy bien esos ambientes brutalistas (Brutalismo: escuela arquitectónica que se sentía orgullosa de construir horrorosos edificios de cemento repletos de cañerías a plena vista para que los proletas pudieran malvivir y rodar algún día las pelis tatcherianas de toda la vida) que son tan característicos de la arquitectura proletaria inglesa. Es decir, ver esas casas cochambrosas de cemento desnudo hace que la peli sea más sucia y sórdida aún.

IDEAL PARA: Ver una de acción sucia. Realmente sucia.

VIDEOS.

-- Créditos iniciales de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- "Yo no lo maté"... [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 10 de junio de 2010

"Rise: Cazadora de sangre" (2007).


-- "Rise: Blood Hunter". Estados Unidos / Nueva Zelanda. Año 2007.
-- Dirección: Sebastian Gutierrez.
-- Actuación: Lucy Liu, Margo Harshman, Michael Chiklis, James D'Arcy, Carla Gugino, Robert Forster, Samaire Armstrong, Mako, Nick Lachey, Simon Rex, Cameron Goodman, Marilyn Manson, Anastasia Baranova, Cameron Richardson.
-- Guión: Sebastian Gutierrez.
-- Banda Sonora: Nathan Barr.

-- "Rise: Cazadora de sangre" en IMDb.
-- "Rise: Cazadora de sangre" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un bar de ésos, un vejete se está tomando un güiscacho, y se le aparece una bellísima chica haciéndole cariñatos. El vejete está a punto de cerrar trato (pasta x sexo), cuando de pronto aparece una mejor postora. De rasgos chinos. La chica no le hace ascos a eso de hacerlo con hombres o con mujeres, en tanto los billetes sean buenos, así es que se va con la china. Allí, la china le ordena con gelidez glacial, que se quite todo, de manera que la chica queda en topless, portaligas y tanga (y se ve la mar de bien, qué demonios...). Pero todo es una trampa. ¿Contra la chica? ¡Oh, no! Porque la china, siguiendo el tópico de que los chinos son gente misteriosa, da vuelta las tornas, libera a la chica, y mata al tipejo que ha orquestao todo. Salto temporal al pasado. Vemos como la china se la suda en un periódico, y ha escrito peazo artículo sobre el mundo gótico. La cosa se inflama porque la entrevistada estrella, una goticosa de pro, aparece salvajemente asesinada/escuartizada, etcétera. La periodista se le ocurre meter las narices, básicamente porque se lo ordenan, por aquello de vender periódicos, blah blah blah. El caso es que por meterse allí donde no la llaman, la periodista acaba secuestrada por una secta de vampiros (en la peli no se dice la palabra una sola vez, pero si vive de noche, bebe sangre y tiene colmillos... ya sabes). Después de darse una orgía con la chica, la dejan por muerta. Big mistake. La chica no sólo no está muerta... bueno, lo está, pero no muerta del todo... undead, semiviva, etcétera. Ahora es una de ellos. E irá y los cazará uno por uno. Como Kill Bill, pero a lo cutre, y con vampiros asesinos en vez de asesinos a secas. Y con Lucy Liu pateando traseros en vez de Uma Thurman.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por alguna razón, la década del 2000 fue la de los vampiros por excelencia. Se abrió con "Drácula 2000" y fue in crescendo hasta rematar con "True Blood" (bien) y "Crepúsculo" (mal). Probablemente porque el mundo allá afuera se ha vuelto vampírico. Todas las personas, de una manera o de otra, quieren obtener su tajada del pastel del mundo. Aunque sea vampirizando al mundo, precisamente. En este ambiente, cualquier cosa que tuviera vampiros, podía tener posibilidades de financiamiento. Cualquier cosa, he dicho. Incluso ésta.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Er... Bueno... Es una peli plagada de buenas intenciones. Esto no es "Crepúsculo", en la cual ser vampiro no era una maldición existencialista sino coolness a tope y con superpoderes (¿vampiros que brillan al sol, en vez de ser achicharrados como en barbacoa...? ¡Toma ya!). Aquí, ser vampiro es algo sucio y desagradable. Y además, te regodeas en ello. Que por adultez no se quede: esta peli tiene abundante sangre y gore, y además una enorme cantidad de sugerencias sexuales, además de una buena cuota de desnudos. Con todo eso podrían haber hecho algo bueno. Y sin embargo... no funciona. El guión es simplemente aburrido a más no poder. La anécdota central da con suerte para una hora, el tiempo suficiente para rellenar un capítulo de "Expedientes X" o "Supernatural", pero no: dale con que tiene que extenderse por dos horas el asunto. Cuando parece que va a acabar, algo nuevo sucede que alarga más lo inevitable. Porque sabemos como terminará: la chica va a vengarse de todos los malos. No es que sea malagradecido y reniegue de haber visto a Lucy Liu en bolas, a Carla Gugino en escenas lesbis (y van...) y a Cameron Richardson con peazo topless, pero lo que hace adulta a una peli adulta no es mostrar tías buenas empelotadas ni violencia descarnada, sino el tener ideas y planteamientos de peso. Y esta peli, por debajo de toda su crudeza, en el fondo es tan básica y esquemática como "Kill Bill". Con el agravante de que al menos "Kill Bill" era entretenida. Bueno, "Kill Bill 2" al menos, que la primera en realidad salía sobrando (sintomáticamente, en la primera salía Lucy Liu, también...). Que desde su efímero estrellato en "Ally McBeal", y después en "Los ángeles de Charlie", Lucy Liu viene cayendo a los tumbos por el acantilado, no es en realidad una sorpresa para nadie. Pero la cuestión es como diablos consiguieron convencer a Carla Gugino, que más o menos se las arregla para conservar un nombre que defender... Ah, verdad, ella hace cositas con el director. En cuanto a Marilyn Manson, cualquier cosa que huela a cultie potencialmente puede convencerlo, así es que se prestó (sí, aparece Marilyn Manson sin maquillaje, y hasta parece un tío buena onda y todo, miren ustedes...). Lo de Michael Chiklis es más complicado, porque usualmente es muy simpático y elige más o menos bien donde caer parado o al menos no tan magullado ("The Shield", "Los 4 Fantásticos", "Control total"), de manera que... La peor parte de todo, es que en esta peli consigue Lucy Liu una de sus mejores perfomance, a años luz de sus roles más clásicos (o por decirlo con mala leche, más estereotipados). Que ni una buena actuación de la prota Lucy Liu, ni la sangre, ni los desnudos, ni una fotografía entusiastamente darkgoth, ni un tema vendedor como los vampiros, consigan levantar a este muerto... O mejor dicho, que lo levantan a medias. Que esta peli es consecuente, joer: trata sobre muertos vivientes, y no es una peli ni viva ni muerta, sino una peli muerto viviente. Congruente hasta la sepultura, estos chicos. Bravo por ellos.

IDEAL PARA: Fanáticos de Lucy Liu, fanáticos de los vampiros, y cazadores de desnudos femeninos (o mejor esto último no: para eso existe Google Image con SafeSearch desactivado).

P.D. Haber sabido antes: el director/guionista de esta cosa había sido también de "En compañía del miedo". Las cosas que uno acaba tragándose únicamente por no saber. Bueno, ustedes tienen más suerte, al menos ya están advertidos... (¡¡¡Por el amor de Dios, no me digan que ya la vieron y se epataron, no podría perdonarme el haber llegado demasiado tarde al rescate!!!).

OTRAS PÁGINAS SOBRE "RISE: CAZADORA DE SANGRE":

-- "Rise: Cazadora de sangre" en Under The Rose.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Créanlo o no, el tipo detrás de la barra de bar es Marilyn Manson sin maquillaje [en inglés, subtítulos en... en... en... c'mon, don't f*** today, OK?].

domingo, 18 de abril de 2010

"Al filo de la oscuridad" (2010).


-- "Edge of Darkness" (título original en inglés), "Al límite" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Martin Campbell.
-- Actuación: Mel Gibson, Ray Winstone, Danny Huston, Bojana Novakovic, Shawn Roberts, David Aaron Baker, Jay O. Sanders, Denis O'Hare, Damian Young, Caterina Scorsone, Frank Grillo, Wayne Duvall, Gbenga Akinnagbe, Gabrielle Popa, Paul Sparks.
-- Guión: William Monahan y Andrew Bovell, basados en la serie televisiva escrita por Troy Kennedy-Martin.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "Al filo de la oscuridad" en IMDb.
-- "Al filo de la oscuridad" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mientras tres perejiles inertes amanecen enseñándoles flotación a los peces en un lago, un viejo y cansado policía recibe a su hija. Luego de un poco de diálogo padre-hija, que por una vez en la vida (¡horror, sacrilegio, acabo de mundo, se atrevieron a romper un tópico!) es una relación amistosa y distendida, no de ésas en que son compinches y se cuentan todo, que no es cosa de pasarse tampoco (es que el tópico es mucho tópico, y algo tenía que quedar), pero tampoco se mamporrean como la bocazas de la hija de John McClane a papi Willis. En fin, volviendo a ésta. El caso es que la hija aparece en casa, pero cuando se hace evidente que sufre una enfermedad, ella va a contarle algo a papi, y mientras él trata de llevarla al hospital, en la puerta de casita, un seco grito llamando por apellido ("¡¡¡CRAVEN!!!"), y ¡¡¡ZAZ!!!, la chica se come toda la recortada contra su curvilínea figura. Mientras los asesinos salen corriendo, el policía se queda en brazos con su hijita, que ahora ya no necesita ir al hospital sino al cementerio. 10 minutos de peli, y ya estamos en situación: Mel Gibson saldrá al mundo exterior, como el policía viejo que no tiene nada que perder, y llegará hasta las últimas consecuencias para desenmascarar a los responsables de la muerte de su hija (al principio piensa que iban a por él y la hija murió por error, pero no es un gran spoiler si digo que en realidad ella era el blanco desde el comienzo, si ése es uno de los giros de tuerca argumental menos originales en esta clase de pelis de "hombre honesto hace respirar justicia a su .38"). Y como la peli tiene que extenderse lo suyo, no son un par de pringaos los matones que en 15 minutos haya acabo de peli, sino una tremenduzca cachichupi temeastecagas corporación que tiene trapos sucios, etcétera. Y no revelaré más para no arruinarles la trama. Aunque para qué vamos a andarnos con rodeos, en este subgénero de pelis el argumento es lo de menos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Uno de los géneros fílmicos más atemporales de todos es el hombre que busca venganza. El cine nos ha legado obras maestras en esta línea, como por ejemplo "El justiciero de la ciudad" con Charles Bronson y cosas así (ahí era la esposa y no la hija a quien le daban alitas de ángel, pero esos son detalles). Mel Gibson pensó que la hacía buena si se inscribía para un remake de una serie televisiva inglesa ochentera llamada "Edge of Darkness", que partía de esta premisa. Lo que demuestra que Mel Gibson no es precisamente la aguja más aguda del alfiletero, porque ya había incursionado en el neo noir con la muy stylish pero en definitivamente bastante aburrida "Revancha", pero en fin. Era el retorno de Mel Gibson a la actuación desde su papel de religioso en "Señales" (¿y de qué le sirvió encontrar la Verdadera Fe si ocho años después le cargan la hija? Ah, verdad, es un actor, no es un reality). Quizás porque como director se le añejaron bastante rápido sus laureles de "La pasión de Cristo" (ni tan mala, ni tan buena, pero relegada a pescado de Semana Santa), y de "Apocalypto" un tiempo después nadie se acordaba, mientras que del Gibson actor todo el mundo piensa en "Mad Max", "Arma mortal" y "Lo que piensan las mujeres". Iba a ser negocio redondo, pero... el resultado fue discreto, las críticas fueron desde lo simpático hasta el hachazo limpio, y lo que es peor, la recaudación apenas anduvo bordeando lo que costó, sin utilidades (aunque habrá que ver después como la hace en el mercado del DVD, como de costumbre). Sorry Mel, para otra será...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Voy a decir algo que es la obviedad más grande del mundo, y ruego al paciente lector de Cine 9009 que no se sienta insultado en su inteligencia por tener que explicitar esto, pero hay gente que al criticar (en el sentido de "dejarle caer tronco padre") esta peli, no pareciera tener en cuenta el detalle. Esta es una peli de un género bien específico, cual es (lo volveré a decir) el tipo al que le cargan alguien especial, y va a buscar venganza por sí mismo. El espectro de pelis aquí es tan amplio como el que va desde "El justiciero de la ciudad" hasta "Gladiador", pero todas ellas siguen el mismo patrón: en los primeros quince minutos muere el "ser querido", y en el resto de la peli el prota se despachurra a gusto los asesinos, que generalmente son varios para catalizar bien catalizados los respetables sentimientos de venganza del público. Haciendo un guiño al capítulo "El cadáver de plástico" de Corona de Amenofis (sí, estoy lamiendo botas porque me acaban de ascender de colaborador a coeditor de Tribu de Plutón, qué pasa con eso...), en estas pelis el cadáver es de plástico, da lo mismo quién muere, lo importante es justamente que se muere y así el prota tiene un motivo para movilizar toda su brutalidad en contra de los malos, que se han definido a sí mismos como "malos" precisamente por matar a la persona querida del bueno. ¿Cine facho, reaccionario, etcétera? Indiscutiblemente. Pero así como no le vas a pedir más que exhibición de carne a las pelis de Shannon Whirry (enésima mención de ella en este blog, tengo que repasar sus pelis, parece...), tampoco a estas pelis es cuestión de exigirles mucha trama, un argumento original, grandes actuaciones, etcétera. Con que el bueno tenga madera de duro y los malos sean lo bastante malos como para que nos dé gusto verlos morir con mucho sufrimiento, suficiente. Puede discutirse si "Al filo de la oscuridad" es una buena peli a secas (la principal cojera es un guión bastante defectuoso con algunas incongruencias notables, digámoslo desde ya), pero sí que es una buena peli del género. Los que la hacen buena son la dupleta de Martin Campbell en la dirección y Mel Gibson en la actuación. Campbell es por lo general un artesano eficiente, y tiene a su haber el milagro cuasimariano de haber resucitado no una sino ¡dos! veces la moribunda saga de James Bond ("GoldenEye" introduciendo a Pierce Brosnan y "Casino Real" introduciendo a Daniel Craig), además de haberle dado buena forma a "La máscara del Zorro" (pero su secuela "La leyenda del Zorro" no era tan buena), e incluso un peli de guión desastroso como "Límite vertical" valía la pena de ser vista gracias a su manejo de los resortes de la acción pura y dura, todo lo que es aplicable a "Al filo de la oscuridad" (un valioso punto a favor es que la acción en esta peli, a contracorriente de la tendencia generalizada en el Hollywood actual, jamás resulta pasada de roscas, con el héroe haciendo el más imposible aún o con glamorosas explosiones CGI para hacer saltar a los adolescentes palomiteros). Mel Gibson, por su parte, compone un policía duro y seco sin tratar de dárselas (mucho) de macarra, y le compramos su talante amargado. Ray Winstone como el insider luce bien, Bojana Novakovic cumple con estar buenorra y poner cara de tía tierna (supongo que nadie de la audiencia se hubiera conmovido si la muerta fuera una gorda fea y con acné), y Howard Shore está discreto y bien en el soundtrack. ¿Una obra de arte? Definitivamente no. ¿Artesanía eficaz? Sí, y mucho. Si esto es una mala peli, entonces por favor, que me den más, que de repente se siente que hacen falta pelis más down-to-Earth como ésta en vez de tanto churro como "Furia de titanes" o "Iron Man 2" (nada en contra de ese tipo de cine, que ya me inscribo para ir a verlas, pero no es bueno que todo el cine de aventuras/acción sea ESE cine superlativo y CGIesco).

IDEAL PARA: Ver un thriller bastante aterrizado y bien resuelto en lo técnico.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "AL FILO DE LA OSCURIDAD":

-- "Crítica de 'Al filo de la oscuridad'" en Cinenovedades.
-- "Edge of Darkness" en Microcritic.
-- "Al límite (2010)" en Quesito Rosa.
-- "'Al límite', Mel Gibson es la santa justicia" en Blog de Cine.
-- "Al límite de la vergüenza" en Blog de Cine.
-- "Crítica: 'Al filo de la oscuridad'" en Pinche Película.
-- "Al filo de la Oscuridad: asesinatos, investigaciones y mucha acción" en Los Critters.
-- "Crítica 'Al filo de la oscuridad'" en Ahora Cine.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 16 de noviembre de 2008

"Quantum of Solace" (2008).


-- "Quantum of Solace". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Marc Forster.
-- Actuación: Daniel Craig, Olga Kurylenko, Mathieu Amalric, Judi Dench, Giancarlo Giannini, Gemma Arterton, Jeffrey Wright, David Harbour, Jesper Christensen, Anatole Taubman, Rory Kinnear, Tim Pigott-Smith, Joaquín Cosio, Fernando Guillén Cuervo, Jesús Ochoa.
-- Guión: Paul Haggis, y Neal Purvis y Robert Wade.
-- Banda Sonora: David Arnold.

-- "Quantum of Solace" en IMDb.
-- "Quantum of Solace" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Italia. Un grupo de personajes está haciendo torta de automóviles. Le vemos la cara a uno de ellos: es el siempre seriote 007. Después de hacer pulpa con varios product placements, descubrimos que ha secuestrado a un tal Mr. White (sí, ya lo conocen, había aparecido en el penúltimo fotograma de la peli anterior). Ahí el tipo le canta a 007 y a M que no saben el follón en que se están metiendo, tenemos gente en todas partes... Literalmente en todas partes, porque al tal Mr. White, por ineficiente, le confieren la pensión en fondos vitalicios La Bala Feliz, no vuelva nunca por su cheque porque se lo enviamos a domicilio. Y ahí tenemos otra vez a 007 haciendo el mono sobre los techos de Siena, en Italia. Bueno, resulta que en la pelea, el tipo que podía ser interrogado adopta la irritante conducta de agarrar un tiro de Bond, y ya sabemos que los muertos ni hablan ni toman café. Pero investigando no-se-bien-qué-cosa (acostúmbrense, el script está lleno de esos saltos fantasmagóricos en la veleidosa niebla de Guionlandia), dan con una pista que lleva a 007 hacia Haití. Y como ya se está haciendo costumbre, resulta que el desgraciao opta también por defenderse, miren qué más, así es que Bond, qué caray, vamos haciéndole el negocio a las funerarias... Pero esta vez, al menos, no se va con las manos vacías. Porque aparece una chica salida medio de la nada, diciéndole que se suba (para cuando se explique esto en el guión, ustedes se preguntarán que cómo tanta la coincidencia... Bueno, es James Bond, a él le llueven las chicas hermosas, así es que no pregunten). La chica en cuestión, descubre Bond, está liada con un poderoso empresario llamado Dominic Greene. De esta manera, 007 consigue llegar hasta la pista que lo pondrá en el camino de Quantum, un poderoso gremio transnacional conformado por los millonarios más chulos del planeta, y que a diferencia de la antigua SPECTRE (bueno, esto es un reboot, en esta continuidad no existe SPECTRE), no es que quieran infiltrarse en el mundo, es que ya lo han hecho y seguirán haciéndolo. Y así es como sigue el mundo, y James Bond en él...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La saga de James Bond, hoy día parte del panorama fílmico mundial, ha atravesado por varias crisis que la han tenido al borde de la cancelación: la primera retirada de Sean Connery, las primeras pelis de Roger Moore, la cuasi extinción de la franquicia con el fiasco de "Licencia para matar"... Después de "Otro día para morir", parecía que una vez más el futuro de 007 en el cine quedaba en entredicho. Por una parte, con la visible excepción de "Goldeneye", las pelis de Brosnan ("El mañana nunca muere", "El mundo no es suficiente" y "Otro día para morir") se habían ido estrambotizando cada vez más, y parecía haber poco más que contar sobre 007 que no fuera una repetición de lo mismo (incluso más, si después de todo, las pelis Bond son todas clónicas unas con otras...). Además, vino el baile de si Pierce Brosnan volvía por una quinta, si no volvía, si contratamos a un nuevo Bond, si contratamos un americano, un negro, un paralítico... Y así llegamos a "Casino Royale", en donde se jugaron el todo por el todo apostando al desconocido Daniel Craig, rebuteando la franquicia para hacer el 007: Day One, extirpando elementos asociados con la stravaganza como Moneypenny o Q, y colgándose al éxito de "24" para hacer de 007 un sucedáneo de Jack Bauer, pero en finolis (o colgándose, podríamos también decir, de la saga de Jason Bourne, que por su parte también se cuelga de "24" lo suyo, así es que por directa o por atajo, todos los caminos llevan a Roma...). La apuesta del reboot "the following takes place between the start of this movie and the end of this movie" resultó un éxito, en particular por la ecuación formada por Daniel Craig (todos los que denostaron a Craig antes de verlo como Bond, tuvieron que tragarse sus amargas palabras e indigestarse con ellas) y Martin Campbell, quién ya había hecho una vez el milagro de resucitar a Bond, con "GoldenEye", y que sabiamente se había apartado de la dirección a continuación, y aquí, doblemente sabio, repitió la misma operación dando el mismo paso hacia el lado. Subieron a Marc Forster a la dirección, quién se había hecho sus pinitos poniendo en cuatro patitas a Halle Berry en "Cambio de vida", aburguesando a Johnny Depp en "Encontrando el País de Nunca Jamás", y ahorquillando bien ahorquillado al pesadote de Will Ferrer en "Más extraño que la ficción", para que con toda esa relativa sapiencia fílmica (no es el más grande currículum de todos los tiempos, pero está mejor que Lee Tamahori, si me preguntan) algo hiciera con Bond. Y la sacaron rapidito, como hecha con churros, volviendo a la noble tradición de tener entrega nueva de una franquicia cada dos años (esto de los "X-Men" y secuelas que malacostumbraron a los estudios a nueva entrega cada tres años... ¡Si antes las hacían incluso de un año a otro y nadie se quejaba!). Bueno, así nos va.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una peli Bond. Una peli Bond más. No va a pasar a la historia ni como la mejor de todas ni como la peor. Se les ocurrió que, ya que estamos mostrando a un 007 más humano, más con matices, más de-a-de-veritas, nada mejor que poner una historia de venganzas. Y es que éstos no aprenden nada de la historia. Ya 007 había tenido historias de vendetta cobrado lo suyo de Blofeld en "Los diamantes son eternos" (por matarle a la señora) y de un narcotraficante de tres al cuarto en "Licencia para matar" (por usar a su amiguete Félix Leiter como canapé de tiburón, malparidos...). De hecho, esta peli podría ser un remake de "Licencia para matar" en toda forma: en ambas pelis 007 se intenta vengar, en ambas pelis su venganza lo lleva a convertirse en un renegado, en ambas pelis beben de las aguas de una serie de TV exitosa de su tiempo ("Miami Vice" en la primera y "24" en la que estamos comentando), en ambas hay un villano sudaca, en ambas la batalla final es en el continente de los espaldas mojadas (la ficticia República de Ithsmus en "Licencia para matar" y Bolivia acá)... Lo que es un mal precedente, si me preguntan. Porque puestos a hacer un autoremake, ¿por qué no hacerlo con "El satánico Doctor No" o "Goldfinger", que son de las pelis Bond buenas, en vez de una que es considerada por regla general como aquella que estuvo a punto de hundir como una plomada la franquicia para siempre...? En "Casino Royale" había un intento de subirse al carro de "24", en particular en la secuencia africana del comienzo (y ahora viene "24: Redención", ambientada en Africa, si es que estos tipos ya no saben quién se clonó con quién...), pero estaba contenida por la ambientación caribeña y eslava que le daba el toque chic que Jack Bauer no tiene. En cambio acá, la saga ha alcanzado el cúlmen de la jackbauerización, con escenarios sucios y sórdidos, que uno difícilmente asociaría con una peli Bond. Pero en fin, qué importa, igual tenemos una Bond diferente, y si el argumento es bueno... Bueno, ése es un gran "y si", si me preguntan. Porque el argumento es un latazo. Todo está arreglado de la manera más floja posible, si hasta pareciera que hubiera sido escrito por capítulos para así no liarse tomándose la molestia de escribir OTRO guión para el videojuego ("STAGE 1: Secuestra a Mr. White", "STAGE 2: Persigue al traidor", "STAGE 3: Persigue al contacto del traidor", "STAGE 4: Persigue a la chica"... "Do you want to save? Y/N"). A cierta altura de la peli uno puede preguntarse cómo Quantum llegó a ser tan superpoderosa e invisible, si lacayos suyos como Dominic Greene son tan fácilmente superados por un solo hombre, por muy masho man 007 que éste sea... Y ya promediando las dos horas de filme, pues como que los guionistas se van acordando de que deben terminar la peli para que la gente abandone el cine e ingrese la siguiente remesa de entradas vendidas, así es que apañan un final todo apurado, que perfectamente podía haber sucedido media hora antes sin detrimento de nada. Pero en fin, a cambio de un guión débil tendremos adrenalina para rato porque al menos tendremos lo que promete toda Bond al uso, que es espectacularidad al límite en las escenas de acción... Y vieran ustedes que no, porque si bien la peli está filmada muy correctamente (casi de manera adocenada) en las escenas de conversa, las escenas de acción están filmadas con esa nerviosa cámara en mano estilo "Transformers" o "Cloverfield" que no te dejan entender nada de lo que pasa, de modo que cuando empiezan los tiros, las persecusiones o las carreras de autos, puedes perfectamente desconectar el cerebro hasta que el saltimbanqueo termine y puedas mirar quién ganó... (bueno, Bond, por supuesto, qué esperaban, si tiene que salir vivo para que hagan una Bond 23...). Y para terminar de lastrarla, no se despega nunca de su carácter de secuela, pero al menos le ponen un énfasis supremo en la venganza... sólo para que al final (no reventaré el final, pero es que debo ser leal con mis lectores y advertirles algo que sea...) la tan mentada y traída venganza quede en algo que... mmmmmm... pues bien... Mejores venganzas las planificaba Edmundo Dantés, si me preguntan. ¿Es, en resumen, una mala peli? Probablemente no, si conseguimos abstraernos del hype multimedia alrededor ("¡El regreso de Daniel Craig, el Bond al que aprendiste a amar, como 007!"), e incluso podríamos considerarla como una correcta peli de acción. Pero "Casino Royale" dejó la vara demasiado alta, y "Quantum of Solace" se apega demasiado a ser secuela como para poder adquirir personalidad propia, y esto la convierte en un estreno perfectamente prescindible. O para esperar en DVD, tanto más da.

-- Judi Dench y Daniel Craig. A estas alturas del partido, con su sexto rol como jefaza de Bond, Judi Dench es casi una chica Bond por derecho propio, y nunca antes quedó esto tan visible como aquí, en donde es una especie de supermamá dura sin ser demasiado brutal, y comprensiva sin ser demasiado cercana. Daniel Craig sigue siendo el James Bond del siglo XXI, o de inicios del mismo por lo menos, y en realidad no se echa de menos a Pierce Brosnan en el papel (no es que seamos malagradecidos, si Pierce Brosnan nos regaló un estupendo Bond también, pero su metrosexualidad iba más con los '90s que con el mundo post 9-11). La química entre ambos es insuperable, y las escenas en que están juntos son estupendas. Olga Kurylenko, pues qué decir, lo intenta y se esfuerza de verdad, más que otras chicas Bond al uso, pero no lo consigue (a este paso vamos a decir que la M de Judi Dench es por MILF...). A cambio, Mathieu Amalric, por mucho que intente defender su interpretación, debe ser uno de los villanos Bond más penosos en años, y hay como una sensación de que derrotarlo al final no será una epifanía fílmica sino un mero trámite (no contaré el final, de todas maneras). ¡Si hasta Giancarlo Giannini y Jeffrey Wright, que repiten de "Casino Royale", se los ve aburridos en sus papeles! Y ni mencionemos a David Arnold, que dijo haberse preocupado al máximo con el soundtrack de la peli y haberlo pulido todo lo que pudo, y francamente, eso como que no se nota mucho. Para la próxima no te esfuerces demasiado y sé más espontáneo, Arnold, y ya ves cómo nos va mejor a todos...

-- Tiene su miga de interés que la trama gire en torno a una organización multinacional, el conglomerado Quantum, que maneja el mundo desde las sombras como un Skull & Bones cualquiera. El mundo de 007, con su elegancia y glamour, siempre ha tenido poco que hacer con la realidad realística, y cuando lo intenta debe hacerlo desde un ángulo superlativo ("Sólo para tus ojos"), o poner la realidad como un mero mcguffin ("El hombre de la pistola de oro"). Quantum, por el contrario, se siente como una organización muy real. Hay también un tratamiento bastante ambiguo respecto del tema ecológico, considerando que el villano utiliza la ecología como una coartada para sus propósitos de dominación mundial (a un chileno al uso le costaría no acordarse de Douglas Tompkins... ¿la estarán emprendiendo contra él?). Por su parte, hay en los diálogos más que meros guiños a la manera en que la política mundial es manejada por los intereses económicos de los superpoderosos, algo que en las pelis Bond tiende a saltarse porque se asume que el MI-6 y el propio James Bond son el representante de lo bueno y lo chulo sin contemporizaciones, y miren ustedes cómo ahora son las altas esferas británicas los que están metidos hasta las patas en mierd... perdón, en "abono" político con tal de salvaguardar los intereses patrios y corporativos (¿y es que hay diferencia entre ambos, en estos tiempos...?). Los tipos que hacen pelis Bond no se caracterizan por su pensamiento político progre-liberal, y uno puede preguntarse legítimamente qué clase de ideas estarán tratando de meternos de contrabando... Aunque por otra parte, hacer alusiones sutiles a Estados Unidos como una nación corrupta de pies a cabeza no es muy políticamente presentable... Bueno, quizás sea la gran ventaja de haberle dado un tratamiento un poco más realista a "Quantum of Solace" que otras pelis Bond. Aunque siempre queda la sensación de qué me habrán querido decir...

OTRAS PÁGINAS SOBRE "QUANTUM OF SOLACE".

-- (Ir a la página) Comentario en El Rancahuaso.
-- (Ir a la página) Comentario en Imagen en Negativo.
-- (Ir a la página) Comentario en El Crítico Reno.
-- (Ir a la página) Comentario en Dot Pod.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinesfera.cl.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 3 de abril de 2008

"El Castigador" (2004).


-- "The Punisher". Estados Unidos. Año 2004.
-- Dirección: Jonathan Hensleigh.
-- Actuación: Thomas Jane, John Travolta, Will Patton, Eddie Jemison, Rebecca Romijn, Ben Foster, John Pinette, Laura Harring, James Carpinello, Marco St. John, Samantha Mathis, Marcus Johns, Bonnie Johnson, Roy Scheider.
-- Guión: Jonathan Hensleigh y Michael France.
-- Banda Sonora: Carlo Siliotto.

-- "El Castigador" en IMDb.
-- "El Castigador" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Si digo que estamos en los muelles, de noche, ya saben lo que pasará. O sea, habrá un intercambio de material ilegal (armas, en este caso, aunque para esta clase de escenas el material suele dar lo mismo, y es un pretexto para que chicos buenos y chicos malos se arreen), habrán las clásicas reticencias entre los que intercambian, aparecerán los chicos buenos disparando a todo lo que se mueva, y varios saldrán muertos. En realidad, todo ha sido orquestado por el incombustible Frank Castle, para darle un rudo golpe al crimen organizado. Pero no sabe que varias desgracias han coincidido. Por un lado, en la operación ha salido muerto un chulito hijito de su papá, y ese papá es nada menos que Howard Saint, el supervillano dueño de un imperio del crimen que considera como algo bueno, noble, ético y leal el vengarse de aquellos quienes le hacen daño, porque sí, porque él es el macho alfa; y ya no digamos la esposa, que tres cuartos de lo mismo: la familia también debe sufrir, porque sí, porque mi bebé regalón el traficante de armas fue liquidado. Otra desgracia es que siempre hay alguien que puede soplar la información hacia afuera. De manera que los matones de Saint se ponen en camino. Frank Castle se ha escondido en el Caribe, y allí la está pasando chupi, pero los matones lo alcanzan. Lo que viene después es una masacre de proporciones, en donde toda la familia de Castle es aniquilada. Pero cometieron un error. Lo dieron por muerto. Sin ver el cadáver ni tomarle el pulso. Ahora, el antiguo Frank Castle ha muerto; en su lugar llega el Castigador. Porque esto no es venganza; es castigo. Y Howard Saint lo pagará caro, muy caro, porque con la justicia nadie se mete, carajo...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

The Punisher, A.K.A. el Castigador para los hispanohablantes, debe ser uno de los personajes más incómodos del Universo Marvel. Nacido originariamente como una némesis de Spiderman en un solo capítulo, su espíritu de matar primero y preguntar después caló hondo en la fanaticada, durante los reaganianos '80s. El problema es que el Castigador no es muy insertable dentro del resto del Universo Marvel, porque no sólo carece de superpoderes, sino que su trasfondo como héroe es de un marcado tono realista; difícilmente pasa como un villano que luche contra héroes más pirados que la vida, como por ejemplo el supuestamente ultrarrealista Batman (de la competencia, de DC Comics, por cierto, para los no enterados). Además, el tipo no es muy vendible como héroe, habida cuenta de que su código ético se parece más al de Harry Callahan o al de Jack Bauer, que al de los Hombres X o Superman, preocupados por ñoñerderías como el respeto por los derechos civiles y cosas como ésa. Bueh, el caso es que el Castigador llegó al cine en una oscura y no demasiado interesante adaptación, aprovechando el tirón de las pelis de duros ochenteras, y con ese clon de Chuck Norris venido a menos que fue Dolph Lundgren (sí, el mismísimo Ivan Drago de "Rocky IV" y He-Man de "Amos del universo"); lo cierto es que "El Castigador" de Lundgren era más que nada un vehículo para la exhibición de la por entonces más o menos boyante carrera del susodicho, más que sobre el Castigador como personaje en sí; ese mismo año otro vigilante, "Batman", de la casa rival, se encargó de sepultarlo en la taquilla. La nueva oportunidad vendría con el renacimiento del Universo Marvel en el cine, que propulsaron a partes iguales "X-Men" y "Spiderman". Entre una camionada de grava y una de arena, pasó colada en medio de otras adaptaciones su venerable figura, en una nueva pieza de acción que... digámoslo con todas sus letras, si no estás enterado de antemano que el Castigador pertenece al Universo Marvel, difícilmente dirías por esta película que el susodicho tiene algo en común con Spiderman, Hulk, Wolverine o Daredevil.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una buena película de acción. No de acción glamorosa y con explosiones a cámara lenta o con bullet time. Tampoco de la acción ultraviolenta y gore del cine serie B. Más bien pensamos en la acción de chicos rudos y dientes apretados. No hay espacio para el lucimiento coreográfico: el combate tiene un feeling a pelea de cantina que le otorgan puntos extras de realismo. Tampoco los villanos tratan de ser más grandes que la vida; no son más que matones enviados a hacer su trabajo, y que regresan después del horario de salida dentro de un cajón y con un crisantemo sobre la tapa (se enfrentaron al Castigador, ¿OKI?). El tratamiento realista le proporciona una sensación distinta, dentro de un género caracterizado por tratar de hacerlo el más grande y mejor, con resultados a menudo sorprendemente ridículos.

-- Thomas Jane es un gran Castigador. Nada de diálogos chulos, nada de poses. El tipo tenía una vida, y ahora ya no tiene nada. Determinación fría y torva. Como contrapartida, John Travolta como Howard Saint puede ser una opción quizás poco convincente, pero al menos no trata de hacerse el chulo cada cinco segundos como en "Código: Flecha Rota". Mención especial se llevan las féminas, por supuesto. Rebecca Romijn, en sus años de gloria (ese mismo año hizo su exquisita escena lésbica de "Mujer fatal") se las arregla por una vez en la vida para actuar, como una chica buena golpeada por la vida, aunque su exhuberante físico de gimnasio choque un poco con lo que esperaríamos de una fémina cuya vida consiste en sobrevivir por los bajos fondos; es también su segunda incursión en una película basada en una franquicia Marvel, después de haber interpretado a Mystique en "X-Men" y secuelas. La madura Laura Harring, por su parte, aparece poco, pero en su rol de femme fatale está exquisita (en particular por la escena del camisón); por cierto que tiene su morbo la manera en que encuentra su destino final, hehehé... Y también tiene feeling Samantha Mathis, en su cortita aparición como esposa de Frank Castle (o sea, como cadáver al cuarto de hora de película).

-- La venganza. ¿Creían que el Castigador se iba a limitar a coser a tiros a Howard Saint a la primera oportunidad? Pues no. Primero lo encontrará, lo investigará, descubrirá sus puntos débiles, y luego lo atacará hasta dejarlo sin nada. Y luego lo coserá a tiros. O no, mejor dicho. Además, estando Travolta detestable como de costumbre, tanto más gusto da que se lo vaya carcomiendo poco a poco. Aunque esa escena con explosiones que construyen el logotipo del Castigador que puede verse desde el aire, ya está muy vista (apareció en "El cuervo", y después fue copiada/homenajeada/plagiada en "Daredevil", y quién sabe en qué otra película iremos a verla)...

IDEAL PARA: Ver una pieza de acción "once more time, with feeling".

miércoles, 19 de abril de 2006

"Viaje a las estrellas II: La ira de Khan" (1982)


-- "Star Trek: The Wrath Of Khan". Estados Unidos. Año 1982.
-- Dirección: Nicholas Meyer.
-- Actuación: William Shatner, Ricardo Montalbán, Leonard Nimoy, DeForest Kelley, James Doohan, George Takei, Walter Koenig, Nichelle Nichols, Bibi Besch, Merritt Butrick, Paul Winfield, Kirstie Alley.
-- Guión: Jack B. Sowards y Nicholas Meyer (este último sin acreditar), sobre una historia de Harve Bennett, Jack B. Sowards y Samuel A. Peeples, basados en los personajes de Gene Roddenberry.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan" en IMDb.
-- "Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Durante una misión de reconocimiento, un miembro de la antigua tripulación del Enterprise tiene un desagradable encuentro con el pasado, encarnado en el muy macho Ricardo Montalban ataviado de pieles salvajes interpretando a Khan. Este descubre así el medio para abandonar su planeta de exilio, en donde el Capitán Kirk lo ha confinado años atrás. Peor aún: descubre la clave para acceder a Génesis, un proyecto que podría crear vida literalmente de la nada, convirtiendo rocas flotantes en el cosmos en verdaderos vergeles vivientes que solucionaran los problemas de hambre, superpoblación, etcétera... Y que Khan podría usar como arma genocida, lanzándolo sobre un planeta superhabitado y recomponiendo toda la materia orgánica, arrasando de paso con toda su población. Ahora, el Capitán Kirk y los suyos se verán enredados en la vendetta personal de Khan, un hombre dispuesto a sacrificarse a sí mismo con tal de aniquilar a su rival.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los fanáticos de "Viaje a las estrellas" enloquecieron de gusto con la película, pero al grueso público, pues bien, digámoslo de una vez: los dejó fríos. Demasiado filosófica, demasiado mística, demasiado existencialista, demasiado alejada de la space opera a lo Star Wars, que en ese tiempo era lo que vendía. Si tenía que haber una secuela, tenía que haber bastante acción. Así es que echaron mano de Khan, un personaje que había salido en la serie televisiva original, para inventarse una venganza y así justificar lo que el público quería: disparos, explosiones, etcétera. Y como en esa época empezaba a hablarse de drama ecológico, de superpoblación, etcétera, pues bien, habrá que mezclar un proyecto científico que aluda indirectamente a esos temas. Para la dirección, se deshicieron del venerable Robert Wise y contrataron a Nicholas Meyer, un extraño hombre orquesta que dirige películas, las escribe, y redacta novelas pastichosas en sus ratos libres (una de sus novelas más extrañas es "El ángel de la música", en donde Sherlock Holmes combate al Fantasma de la Opera... a eso me refiero con "pastichoso"). El resultado fue... veamos... los fanáticos trekkies dicen que es mejor que la primera, pero qué saben los fanáticos de cualquier clase sobre nada. Digamos que es diferente a la primera, harto diferente, y por tanto, sería injusto compararlas, en particular porque es notorio que las pretensiones de ambos filmes son distintas. Una serie televisiva o cinematográfica crece y se agiganta con la variedad y los distintos puntos de vista, y la saga de Star Trek se ha beneficiado harto de tener una filosófica como la primera, y una space opera de alturas como la segunda.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Porque es una space opera fantástica: aventura, pulso y nervio narrativo. Las motivaciones de los personajes son harto simples, casi de folletín, y sus movimientos por el espacio, tres cuartos de lo mismo, pero la película se asume desde el comienzo sin complejos autorales, así que está bien.

-- Surge una subtrama, la de la paternidad ignorada del Almirante Kirk (puro folletín, ya lo dije), que le añade un inesperado espesor dramático al personaje, algo que se reflejará en los filmes sucesivos de la serie. En la serie original iba de guaperas seduciendo alienígenas. Pues bien, ahora le pasan la cuenta, y tiene que hacerse responsable, emocionalmente hablando, por sus tropelías eróticas del pasado.

-- Ricardo Montalbán. Es que se roba la película, pura y simplemente. El personaje de Khan, un superhombre genéticamente modificado que es tirano genocida de la India a finales del siglo XX y que ha sido congelado, es teriblemente estereotipado, y los diálogos no pueden ser más ramplones, pero se las arregla, a punta de inyectarle testosterona, para hacer un memorable villano de opereta. En esos mismos años, para establecer comparaciones, era el estirado anfitrión de "La isla de la fantasía", un rol nada más disímil al de Khan. Eso es talento.

-- Para los fanáticos de la trivia, aparece una jovencísima Kirstey Alley, antes de la travoltiana trilogía de los bebés que hablan (Mira quien habla, Mira quien sigue hablando, Mira quien no para de hablar, Mira a quien siguen explotando para que hable... ya saben a cuál me refiero), y antes de engordar dramáticamente de peso hasta convertirse en una fat actress. ¡Y ella interpreta a un vulcano!

IDEAL PARA: Ver relajadamente una tarde o noche cualquiera, en vez de los bodrios impresentables que a veces ponen en el cable.

miércoles, 12 de abril de 2006

"Impacto fulminante" (1983).


-- "Sudden Impact". Estados Unidos. Año 1983.
-- Dirección: Clint Eastwood.
-- Actuación: Clint Eastwood, Sondra Locke, Pat Hingle, Bradford Dillman, Paul Drake, Audrie J. Neenan, Jack Thibeau, Michael Currie, Albert Popwell, Mark Keyloun, Kevyn Major Howard, Bette Ford, Nancy Parsons, Joe Bellan, Wendell Wellman.
-- Guión: Joseph Stinson, basado en una historia de Charles B. Pierce y Earl E. Smith, sobre los personajes de Harry Julian Fink y Rita M. Fink.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "Impacto fulminante" en IMDb.
-- "Impacto fulminante" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

San Francisco. Un chico está dándose la gran vida gimiendo mientras una golfa le mete mano allí donde ninguna chica decente toca jamás. Lo que no sabe es que la golfa tiene un par de balas marcadas con su nombre. ¡¡BANG!! ¡¡BANG!! Una al par de regalones de macho, y otra a la cabeza. Paralelamente, el polizonte Harry Callahan está metido hasta el pescuezo en problemas con sus superiores, para variar un poco. Así es que para sacarlo de San Francisco, lo mandan a investigar una conexión insignificante del caso anterior (dónde vivía el muerto, qué hacía, esa clase de cosas). Pero como los muertitos hacen romería cerca de Harry, pues bien, resulta que la chica revientotusgenitalesabalazolimpio hace de las suyas otra vez. Harry se encontrará entonces con una sórdida historia, en la que su, ejem, corazoncito (sí, tenía uno, aunque no lo crean) quedará suspendido en la balanza.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Empezaban los '80s. Lo que todos sabían (San Francisco, cueva de viciosos y sodomitas) era rumor público. Pero con más glamour. Así es que había que hacer una de Harry el Sucio con más sofisticación y elegancia. Y con más sordina, ojalá sexual. Además, así se aprovecha de profundizar un poco en la compleja personalidad de Harry el Sucio, dándole un poco de humanidad. Seamos sinceros, en eso último la película queda harto coja, pero cumple con hacer ingresar debidamente a Harry el Sucio desde los movedizos '70s, a los imperialistas '80s.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de Harry el Sucio. Eso debería ser razón más que suficiente para cualquiera, y el que diga que no, que se lo cosan a balazos (la filosofía Harry, que le dicen). Nada como descerrajarle un buen tiro a los joputas que son escoria en la sociedad. Aunque sin dejar de refregárselo a los jefes de turno, que son también joputas, pero con buenos puestos.

-- Se supone que es la película en donde vemos el lado humano de Harry el Sucio. Para quien le interese ver al héroe haciendo algo más que repartir balazos (flirteando, para ser exactos), pues bien, adelante...

-- Secuencias notables: al comienzo de la película, la manera de Harry para cargarse a un jefe mafioso es de antología. Y no, no lo hace a balazo limpio como es su estilo, pero es igual de joputa que siempre (y como el otro se lo merece).

-- La chica que se carnea uno por uno a los malos malosos, es digna pareja para Harry. Son tal para cual. Y además, viene con los rasgos angelicales de Sondra Locke. O sea, si me van a clavar una en los genitales y otra en el careto, pues bien, puestos a elegir Sondra Locke no está nada de mal...

-- En cuanto a los malos malosos, ¡qué escoria triste...! Si sólo por verles penosos y patéticos, ya hay mérito en esta película, porque para villanos que inspiren lástima, éstos se tienen el casting ganado...

IDEAL PARA: Quienes creen que el mejor remedio contra la escoria de la sociedad pasa lejos y de ladito por los tribunales de justicia (¿de qué, dijo usted?).

miércoles, 29 de marzo de 2006

"Sé lo que hicieron el verano pasado" (1997)


-- "I Know What You Did Last Summer". Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Jim Gillespie.
-- Actuación: Jennifer Love Hewitt, Sarah Michelle Gellar, Ryan Phillippe, Freddie Prinze Jr., Bridgette Wilson, Anne Heche, Johnny Galecki, Muse Watson, Stuart Greer, J. Don Ferguson, Deborah Hobart, Mary McMillan, Rasool J'Han, Dan Albright, Lynda Clark.
-- Guión: Kevin Williamson, más o menos basado en la novela de Lois Duncan.
-- Banda Sonora: John Debney.

-- "Sé lo que hicieron el verano pasado" en IMDb.
-- "Sé lo que hicieron el verano pasado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cuatro adolescentes muy lindos y pijos la pirran volteándose a un fulano que está donde no debería estar, o sea, paseándose bajo la luz de la luna a las y tantas de la madrugada, por una carretera de más o menos alta velocidad. Por supuesto que el muerto no está tan muerto, comienza a acosarlos, empieza a liquidarlos uno a uno, después de adoptar un arma asesina que sea emblemática (un gancho de carnicero, en este caso, pobre sucedáneo de las cuchillitas de Freddy). Lo increíble es que con un argumento tan arquetípico, haya dado lugar a una secuela (¿y qué? "Martes 13" ya va por la décima)...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Eran los años del triunfo de "Scream" y sus dos secuelas, así es que salieron filmes de todo tipo sobre adolescentes lindos y hormonales perseguidos por asesinos psicóticos en serie, etcétera. O sea, la vieja fórmula de Freddy Krueger y Jason Vorhees, pero con menos gracia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- JLH. La señorita Jennifer está a todo dar, y realmente dan ganas de... de... de... con un garfio... identificación con el villano, que se llama.

-- Aunque no se crea, la película tiene algo de suspenso. Con final tramposo, claro está, pero algo consigue estremecer.

-- Sarah Michelle Gellar se deja de aires de diva e interpreta a un personaje que no llega viva al final. ¡Ups! ¿Dijimos algo que no debíamos...?

-- La canción de créditos ("Summer Breeze") es un cover gótico de la banda Type O Negative, sobre un tema original de Seals & Crofts. El resto de la banda sonora, por cierto, no vale un pimiento.

-- Y... y... JLH, otra vez. Es que es de verdad, de verdad está a todo dar.

IDEAL PARA: Ver en horario de trasnoche, si hay ganas de una película livianita y llevadera.

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