11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 3 de abril de 2008

"El Castigador" (2004).


-- "The Punisher". Estados Unidos. Año 2004.
-- Dirección: Jonathan Hensleigh.
-- Actuación: Thomas Jane, John Travolta, Will Patton, Eddie Jemison, Rebecca Romijn, Ben Foster, John Pinette, Laura Harring, James Carpinello, Marco St. John, Samantha Mathis, Marcus Johns, Bonnie Johnson, Roy Scheider.
-- Guión: Jonathan Hensleigh y Michael France.
-- Banda Sonora: Carlo Siliotto.

-- "El Castigador" en IMDb.
-- "El Castigador" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Si digo que estamos en los muelles, de noche, ya saben lo que pasará. O sea, habrá un intercambio de material ilegal (armas, en este caso, aunque para esta clase de escenas el material suele dar lo mismo, y es un pretexto para que chicos buenos y chicos malos se arreen), habrán las clásicas reticencias entre los que intercambian, aparecerán los chicos buenos disparando a todo lo que se mueva, y varios saldrán muertos. En realidad, todo ha sido orquestado por el incombustible Frank Castle, para darle un rudo golpe al crimen organizado. Pero no sabe que varias desgracias han coincidido. Por un lado, en la operación ha salido muerto un chulito hijito de su papá, y ese papá es nada menos que Howard Saint, el supervillano dueño de un imperio del crimen que considera como algo bueno, noble, ético y leal el vengarse de aquellos quienes le hacen daño, porque sí, porque él es el macho alfa; y ya no digamos la esposa, que tres cuartos de lo mismo: la familia también debe sufrir, porque sí, porque mi bebé regalón el traficante de armas fue liquidado. Otra desgracia es que siempre hay alguien que puede soplar la información hacia afuera. De manera que los matones de Saint se ponen en camino. Frank Castle se ha escondido en el Caribe, y allí la está pasando chupi, pero los matones lo alcanzan. Lo que viene después es una masacre de proporciones, en donde toda la familia de Castle es aniquilada. Pero cometieron un error. Lo dieron por muerto. Sin ver el cadáver ni tomarle el pulso. Ahora, el antiguo Frank Castle ha muerto; en su lugar llega el Castigador. Porque esto no es venganza; es castigo. Y Howard Saint lo pagará caro, muy caro, porque con la justicia nadie se mete, carajo...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

The Punisher, A.K.A. el Castigador para los hispanohablantes, debe ser uno de los personajes más incómodos del Universo Marvel. Nacido originariamente como una némesis de Spiderman en un solo capítulo, su espíritu de matar primero y preguntar después caló hondo en la fanaticada, durante los reaganianos '80s. El problema es que el Castigador no es muy insertable dentro del resto del Universo Marvel, porque no sólo carece de superpoderes, sino que su trasfondo como héroe es de un marcado tono realista; difícilmente pasa como un villano que luche contra héroes más pirados que la vida, como por ejemplo el supuestamente ultrarrealista Batman (de la competencia, de DC Comics, por cierto, para los no enterados). Además, el tipo no es muy vendible como héroe, habida cuenta de que su código ético se parece más al de Harry Callahan o al de Jack Bauer, que al de los Hombres X o Superman, preocupados por ñoñerderías como el respeto por los derechos civiles y cosas como ésa. Bueh, el caso es que el Castigador llegó al cine en una oscura y no demasiado interesante adaptación, aprovechando el tirón de las pelis de duros ochenteras, y con ese clon de Chuck Norris venido a menos que fue Dolph Lundgren (sí, el mismísimo Ivan Drago de "Rocky IV" y He-Man de "Amos del universo"); lo cierto es que "El Castigador" de Lundgren era más que nada un vehículo para la exhibición de la por entonces más o menos boyante carrera del susodicho, más que sobre el Castigador como personaje en sí; ese mismo año otro vigilante, "Batman", de la casa rival, se encargó de sepultarlo en la taquilla. La nueva oportunidad vendría con el renacimiento del Universo Marvel en el cine, que propulsaron a partes iguales "X-Men" y "Spiderman". Entre una camionada de grava y una de arena, pasó colada en medio de otras adaptaciones su venerable figura, en una nueva pieza de acción que... digámoslo con todas sus letras, si no estás enterado de antemano que el Castigador pertenece al Universo Marvel, difícilmente dirías por esta película que el susodicho tiene algo en común con Spiderman, Hulk, Wolverine o Daredevil.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una buena película de acción. No de acción glamorosa y con explosiones a cámara lenta o con bullet time. Tampoco de la acción ultraviolenta y gore del cine serie B. Más bien pensamos en la acción de chicos rudos y dientes apretados. No hay espacio para el lucimiento coreográfico: el combate tiene un feeling a pelea de cantina que le otorgan puntos extras de realismo. Tampoco los villanos tratan de ser más grandes que la vida; no son más que matones enviados a hacer su trabajo, y que regresan después del horario de salida dentro de un cajón y con un crisantemo sobre la tapa (se enfrentaron al Castigador, ¿OKI?). El tratamiento realista le proporciona una sensación distinta, dentro de un género caracterizado por tratar de hacerlo el más grande y mejor, con resultados a menudo sorprendemente ridículos.

-- Thomas Jane es un gran Castigador. Nada de diálogos chulos, nada de poses. El tipo tenía una vida, y ahora ya no tiene nada. Determinación fría y torva. Como contrapartida, John Travolta como Howard Saint puede ser una opción quizás poco convincente, pero al menos no trata de hacerse el chulo cada cinco segundos como en "Código: Flecha Rota". Mención especial se llevan las féminas, por supuesto. Rebecca Romijn, en sus años de gloria (ese mismo año hizo su exquisita escena lésbica de "Mujer fatal") se las arregla por una vez en la vida para actuar, como una chica buena golpeada por la vida, aunque su exhuberante físico de gimnasio choque un poco con lo que esperaríamos de una fémina cuya vida consiste en sobrevivir por los bajos fondos; es también su segunda incursión en una película basada en una franquicia Marvel, después de haber interpretado a Mystique en "X-Men" y secuelas. La madura Laura Harring, por su parte, aparece poco, pero en su rol de femme fatale está exquisita (en particular por la escena del camisón); por cierto que tiene su morbo la manera en que encuentra su destino final, hehehé... Y también tiene feeling Samantha Mathis, en su cortita aparición como esposa de Frank Castle (o sea, como cadáver al cuarto de hora de película).

-- La venganza. ¿Creían que el Castigador se iba a limitar a coser a tiros a Howard Saint a la primera oportunidad? Pues no. Primero lo encontrará, lo investigará, descubrirá sus puntos débiles, y luego lo atacará hasta dejarlo sin nada. Y luego lo coserá a tiros. O no, mejor dicho. Además, estando Travolta detestable como de costumbre, tanto más gusto da que se lo vaya carcomiendo poco a poco. Aunque esa escena con explosiones que construyen el logotipo del Castigador que puede verse desde el aire, ya está muy vista (apareció en "El cuervo", y después fue copiada/homenajeada/plagiada en "Daredevil", y quién sabe en qué otra película iremos a verla)...

IDEAL PARA: Ver una pieza de acción "once more time, with feeling".

jueves, 12 de abril de 2007

"300" (2006).


-- "300". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Zack Snyder.
-- Actuación: Gerard Butler, Lena Headey, Dominic West, David Wenham, Vincent Regan, Michael Fassbender, Tom Wisdom, Andrew Pleavin, Andrew Tiernan, Rodrigo Santoro, Giovani Cimmino, Stephen McHattie, Greg Kramer, Alex Ivanovici, Kelly Craig.
-- Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad y Michael Gordon, basados en la novela de Frank Miller y Lynn Varley.
-- Banda Sonora: Tyler Bates.

-- "300" en IMDb.
-- "300" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta es la historia de un joven que desde pequeño fue educado en el respeto a la tradición, en la fiereza del combate, que pudo medirse mano a mano con un simpático lobito que iba a escabechinárselo, y que cuando grande llegó a ser nada menos que... CHACHÁN... Leónidas el rey de Esparta. Estaba todo en paz y tranquilidad, y los pacíficos ciudadanos de Esparta iban en sus asuntos, cuando de pronto aparecen los emisarios de Jerjes el persa. Los emisarios exigen la sumisión de Esparta a Jerjes, a lo que Leónidas se porta como un pésimo anfitrión, y lo arroja a un pozo. Bueh, después de algo como eso, habrá que instalarse a la defensa. Pero los éforos que controlan el oráculo y la religión son unos gazmoñas que no entienden nada de heroísmo ni valores cívicos (¿alguna religión lo ha hecho?), y por ende no quieren que el machote Leónidas vaya a plantarle cara a los persas. Por lo que Leónidas, que no se va a preocupar por tonterías tales como "abuso de poder" o "gobierno constitucional", emprende un viajecito con su escolta de 300 bravos hasta el paso de las Termópilas, un punto tan angosto que las tropas de Jerjes, mucho más numerosas, no podrán desplegarse a gusto, y por lo tanto, los espartanos podrán resistir, y con un poco de suerte, obtener la victoria. La contienda está servida, y la escabechina también.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La historia de la Antigua Grecia, al revés de los militaristas romanos, no ha inspirado demasiado al cine, ya que poner en escena a escultores y filósofos puede parecer un poco afeminado a las masas, máxime si se consideran ciertas prácticas pedagógicas griegas ("venga para acá, niñito, y póngase en posición de que ingrese hasta su interior... toda la filosofía del mundo, ejem"). Pero como en la historia griega también hay episodios bélicos, pudieron rodarse cosas como "Los 300 espartanos", el año 1962. Esta película impresionó tan sensiblemente al dibujante Frank Miller, que decidió años después llevar a cabo, en historieta, la misma historia (o más o menos) que había visto en el cine. Empero, después de los resultados de "Robocop" y "Robocop 2", el dibujante de historietas Frank Miller prometió que jamás, pero jamás de los jamases, caería en aquello de que se adapte una historieta suya al cine, porque los ejecutivos de Hollywood son unos cerdos y unos buitres, y etcétera. Pero Robert Rodríguez consiguió convencerlo para que se adaptara "Sin City", con tan buenos resultados, que se descubrió un nuevo filón. Era cuestión de tiempo antes de que siguiera "300", porque mezcla aquello de adaptar una historieta casi como si ésta fuera el storyboard de la película, con un tema épico o heroico al mejor estilo de "El Señor de los Anillos", "Troya" o "Gladiador". Y he aquí que tenemos a esta historieta convertida en el evento fílmico de la temporada.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es, literalmente, una historieta convertida en película. Acá tenemos dos posibilidades: o te gustan las historietas o no. Si el caso es el primero, esta película te la gozarás de principio a fin. Si en cambio consideras que las historietas son ñoñas, estúpidas o una especie de infragénero literario, pues bien, mejor ni gastes el dinero.

-- La película es puro espectáculo visual. A eso hay que sacrificar otras cosas como, por ejemplo, la calidad de la historia, la cual está reducida a su mínima expresión (buenos muy buenos, malos muy malos, harta golpiza). Lo que cuenta aquí es el apartado visual, y digámoslo desde ya, compensa de sobra lo esmirriado del guión. "300" es la muestra de todo lo que se puede conseguir con un CGI de alta resolución, en buenas manos técnicas (aunque no se puede errar el tiro, teniendo el material de una historieta tan magnífica visualmente como base). Esta es una película para ver en el cine, con pantalla ancha, en una sala oscura, y no en el living de la casa, doblada al castellano y con propaganda cada veinte minutos.

-- Gerard Butler. Poco a poco y lentamente se ha ido posicionando, desde apariciones ultrasecundarias en "El mañana nunca muere", hasta apariciones más o menos estelares en cintas de segunda línea como "Drácula 2000", "Tomb Raider: La cuna de la vida" o "El reinado del fuego", y finalmente hasta posesionarse del protagónico en "El Fantasma de la Opera", de manera lo suficientemente camaleónica para que nadie se de demasiada cuenta de que se trata del mismo tipo yendo para allá y para acá. Quizás ahora se haga conocido para las grandes audiencias. Y bien mirado, se lo merece. Se la pasa gritando y chillando toda la película, pero es que como decíamos, lo que cuenta en este filme es el apartado visual, así es que, sin ser un prodigio de actuación (mejor estaba en la mencionada "El Fantasma de la Opera"), está bien.

-- Rodrigo Santoro. El brasileño se las arregla para componer a un villano memorable que al mismo tiempo se presenta como un hombrote imponente, y como un maricón afeminado en potencia. A pesar de eso, impone presencia. Que el villano tenga alguna seria deformidad sexual no es algo nuevo en el cine (tres cuartas partes de los villanos de James Bond son lo mismo), pero hacerlo de manera tan imponente no deja de ser un mérito, en particular considerando que debe sortear aquella escena en la que trata de hacerle sugerencias un tanto subidillas de tono a Leónidas, en el tono más melifluo que puede encontrar.

IDEAL PARA: Ver una historieta de valores épicos a 24 cuadros por segundo.

miércoles, 30 de agosto de 2006

"Garfield 2" (2006)


"Garfield: A tail of two kitties". Dirigida por Tim Hill. Protagonizada por Breckin Meyer, Jennifer Love Hewitt, Billy Connolly, Bill Murray (voz de Garfield... en inglés), Ian Abercrombie, Roger Rees, Lucy Davis. Estados Unidos. Año 2006.

¿De qué se trata?
Había una vez dos gatitos. Por si no lo notaron, el título original es: "Garfield: Una cola de dos gatitos", que en inglés suena más o menos parecido a la novela de Dickens "Historia de dos ciudades" ("A tale of two cities"). Bien, vuelvo al comienzo. Había una vez dos gatitos. Uno de ellos vivía una vida cómoda y regalada en su lindo castillo, como rey en sus dominios, y se llamaba Prince. Otro vivía una vida cómoda y regalada en su linda casita, rey de sus dominios, aunque éstos fueran más modestos, y se llamaba Garfield. Un buen día, la vejestoria del castillo en donde Prince vivía, tuvo a bien morirse, y nombró a Prince heredero de sus haberes. Con lo que se produjo el hondo rechinar de dientes de un pariente indeseable, que al mejor estilo Aristogatos (¿alguien menor de 30 la ha visto?), echa a Prince en una cestita por el río, para que la ancha corriente se lleve al indeseable, y quedarse ÉL con los bienes y el castillo. Por su parte, en Estados Unidos, John Bonachon está ansioso por pedirle matrimonio a Liz (¿John, matrimoniándose con Liz? Si ustedes sólo han leído la historieta, sabrán que eso es imposible porque Liz no soporta a John, pero en la peli anterior, titulada simplemente "Garfield", dicha trisección del ángulo, esa cuadratura del círculo, aquella duplicación del cubo, la pudimos ver). Como Liz parte de última hora a Inglaterra, John hace lo propio, persiguiéndola para darle una romántica sorpresa. Y Garfield con Odie se las apañan para hacer otro tanto, claro está. En Londres, ocurrirá el cambiazo: confundirán a Garfield con Prince, y lo llevarán al castillo, y lo propio, pero al revés, ocurrirá con Prince. Ahora, John Bonachon tiene un gato modoso y estirado en casa, al tiempo que en el castillo llega un gatoide yanki engreído y bufonesco, a ponerse en la mira del asesino de gatos que quiere heredar el castillo...

El espíritu de los tiempos.
El 19 de Julio de 1978, el gato Garfield literalmente estalló en las páginas de los diarios, y desde ese entonces se ha publicado de manera ininterrumpida todos los días sin descanso alguno, dando origen a una de las franquicias más rentables en el mundo de las historietas, y forrando de billullos los bolsillos de Jim Davis, su dibujante. Entonces, tras mucho meditarlo, decidió que habría una película de animación real sobre Garfield. Los resultados de "Garfield" no fueron tan deprimentemente malos como "Scooby Doo", pero aún así la película distaba mucho de ser algo grande. Pero insistieron. Decidieron que habría una segunda parte. E, increíblemente (o quizás no tanto, pensándolo bien, porque la vara no estaba demasiado alta), la segunda resultó mejor que la primera.

¿Por qué verla?
- Es una película sobre Garfield bastante decente. La historia no puede ser más clásica: en el fondo es el viejo cuento de "El príncipe y el mendigo", de Mark Twain, en donde el chico rico toma el lugar del chico pobre, y viceversa. A esto le sacan bastante partido, con una introducción al estilo de los libros de cuentos de hadas, robado palmariamente a "Shrek" (pero qué importa, funciona lo mismo). Y el desarrollo argumental gira en torno a los equívocos producidos entre Garfield y Prince. El elenco desmerece un poco, por cierto, pero sigue firme al pie del cañón la neumática Jennifer Love Hewitt como la veterinaria, así que todo está bien al respecto. El desarrollo es ingenuo e infantil, pero no más que la ya clásica serie de TV de los '80s (por otra parte, ¿qué esperaban?). Por suerte, los baches de la peli pasan soplados porque nadie en el equipo se toma realmente en serio el asunto, y esta manera distendida de filmar una película le hace mucho bien a un guión que no tiene otra pretensión sino hacer pasar una horita y media en una plácida comedia.
- Tiene a bien ser una segunda parte, continuando las situaciones de la primera, pero al mismo tiempo planteando una película autónoma. O sea, le da en el gusto a los que van por la secuela, y también a los que no vieron la anterior.
- En esta película, a diferencia de la anterior, Garfield es más Garfield. O sea, más maldadoso. ¡Ya echábamos eso de menos...!

IDEAL PARA: Ver por fin una película decente sobre Garfield.

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