11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 13 de junio de 2010

"Caravaggio" (2007).


-- "Caravaggio". Italia / Francia / España / Alemania. Año 2007.
-- Dirección: Angelo Longoni.
-- Actuación: Alessio Boni, Elena Sofia Ricci, Jordi Mollà, Paolo Briguglia, Claire Keim, Benjamin Sadler, François Montagut, Francesc Garrido, Paolo Giovannucci, Francesc Orella, Mauro Marino, Luigi Diberti, Ricard Sadurní, Roberto Bisacco, Marta Bifano, Arnaud Giovaninetti, Ruben Rigillo, Blas Roca-Rey, Francesco Siciliano, Sarah Felberbaum, Maurizio Donadoni, Joachim Bissmeier, Luca Capuano, Giuliano Oppes, Florian Teichtmeister, Manuel Witting.
-- Guión: James Carrington y Andrea Purgatori.
-- Banda Sonora: Luis Enríquez Bacalov.

-- "Caravaggio" en IMDb (serie televisiva original).
-- "Caravaggio" en la Wikipedia en italiano (serie televisiva original).

¿DE QUÉ SE TRATA?

A bordo de un velero de medio raídas velas, vemos a un hombre muriéndose, y como suele suceder en las pelis artíticah europeas, en vez de simplemente tumbarse pa' fallecer, va y nos suelta un tremendo monólogo acerca de la vida, la muerte y todo lo que está entre medio, que para eso él es un... ¡¡¡PERSONAJE HISTÓRICO!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!! De esa manera, su mente lo hace retroceder en el tiempo hasta la época en que era joven e indocumentado, y emprende el viaje a Roma. Porque, eso no lo había dicho, aunque el lector de Cine 9009 que sea culto ya lo habrá adivinado por el título de la peli, estamos en la Italia de finales del XVI, la época del Caravaggio histórico que sirve de base a este biopic, precisamente. Y en esa época el equivalente de los rockstars eran los... ¡¡¡PINTORES!!! ¡¡¡PINTA BONITOS CUADROS Y LUEGO DILE NO A LA PIRATERÍA!!! ¿En qué estaba? Ah, sí, Caravaggio yendo a Roma. Resulta que llega allá, y vive una vida sombría y putrefacta, porque como sabe cualquier historiador o literato de pro, en la época "¡Oh, Roma! en tu grandeza, en tu hermosura / huyó lo que era firme, y solamente / lo fugitivo permanece y dura". Que la ciudad que era sede papal era un putiferio infecto, lleno de duelos, intrigas políticas entre gentes de poca monta, y sífilis, amenizado todo ello por unas cuantas quemas de herejes a manera de asado dominguero. Resulta que Caravaggio las pasa un poco testas porque tiene un carácter de demonio y señor mío, pero como es un hombre talentoso, un poco el Rocky de los artistas del XVII, obtiene los favores (no sexuales, remarco el punto por lo que pudiera entenderse, si mal que mal, hablo de un provecto hombre de Iglesia, y ya ha quedado asentado que Caravaggio es "rarito") de un provecto hombre de Iglesia, precisamente, que lo protege y cuida por su talento con los pinceles (literalmente, no es metáfora sexual, insisto). Pero Caravaggio, bueno, Caravaggio es mucho Caravaggio, que no por remar por babor y estribor es menos machito a la hora de darse de trompadas con la gente, así es que se meterá en un problema y en otro y en otro más. Y entre medio, este pintor hasta pintaba y todo, el muy majo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Si su seguro servidor el General Gato tuviera que hacer un Top 100 de los mejores pintores de todos los tiempos, Caravaggio estaría en un lugar alto, pero muy alto. Caravaggio es pieza fundamental para entender un período pictórico tan apasionante y peculiar como lo es el Barroco, con su mezcla de pietismo espiritualista y su chocante brutalismo social. Pero si pasamos del Caravaggio pintor al Caravaggio personaje, nos encontramos con un tipo fascinante y complejo, un artista maldito en toda su dimensión, una especie de antecedente del rockstar del "vive rápido y muere joven". Si bien los conocedores suelen tener en alta estima a Caravaggio, su obra pictórica no es popular entre el grueso público como un Leonardo o un Goya simplemente porque su pintura es malsana, sórdida y opresiva (no por nada, a la corriente pictórica iniciada por Caravaggio, e imitada hasta la saciedad durante el siguiente medio siglo y más allá, se la llama "tenebrismo"). Caravaggio es capaz tanto de pintar el Baco borracho más andrógino ever, como de mostrar al bíblico Holofernes chillando como barraco mientras es degollado por una Judit que lo mira con la frialdad de una cocinera destripando el pescado para la cena. Un arte chocante, no apto para las masas, ni siquiera atenuado por el pretexto mitológico como sucede con el Saturno devorando a sus hijos de Goya, que es un cuadro monstruoso pero bueno, es tan fantástico que no produce tantas cositas como... bueno, como ESTO. Además, el Caravaggio histórico es un enigma, y ha sido objeto de más de un estudio siquiátrico que en clave retcon tratan de dilucidar si el tipo era sicótico, sicópata, paranoico, esquizoide, esquizofrénico, etcétera, porque con lo que se sabe de su vida, con un temperamento explosivo que siempre liado en problemas y muerto en oscuras y zafias circunstancias, no es probable que haya tenido lo que se llama una azotea bien entejada precisamente. De manera que adaptar la vida de Caravaggio para el cine es al mismo tiempo una experiencia desafiante (los artistas malditos metidos en su espiral de autodestrucción siempre dan jugo de sí, y si no díganselo a "Behind the Music") como un casi imposible, tanto por lo difícil de comprenderlo y plasmar lo que se alcanza a comprender de él, como porque a diferencia de un Rembrandt o un Picasso, la marca Caravaggio siempre ha sido un secretito entre conoceurs, no un for sale de multitiendas por pisos. La adaptación canónica de su vida, por cierto, mencionémoslo, es el biopic "Caravaggio" que le dedicara el maric... er... quiero decir, el interesante artista conceptual gay Derek Jarman, por allá por 1985. Lo que circuló como "Caravaggio" en el 2007 y siguientes, y que estamos comentando aquí, es en realidad la condensación en 130 minutos de una miniserie italiana que duraba 180 en su versión original en dos tandas. Bueno, "circuló" es un decir, que estreno comercial en cines, por lo menos en los cines de Chile, esta peli no lo tuvo, más allá de algún cine arte malamente sobreviviendo entre las multisalas copadas con "Iron Man 2", "Alicia en el País de las Maravillas" o "Furia de titanes". Es lo malo con Caravaggio, que no usaba una armadura chula, ni viajaba por mundos mágicos, ni era mitológico, y su único superpoder era saber usar bien el pincel...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Sabio es el hombre que conoce sus capacidades, y más sabio aún el que conoce sus limitaciones. "Caravaggio" podría ser un buen ejemplo de esta máxima. La peli es atrevida en aquello que juega de local, pero da un paso al lado en todas las honduras en las cuales podría naufragar. Meterse de lleno en el simbolismo y el universo pictórico de Caravaggio es como mínimo una tarea algo compleja, y o lo haces bien, o la cagas sin remedio. Esta peli prefiere moverse por el cómodo espacio del biopic al uso, contándonos la historia del pintor en forma más o menos novelada, e intercalando de tarde en tarde algunas escenas con personajes modelando para los cuadros de Caravaggio y mostrándonos así la gestación (que no el sentido o significado, eso se deja a la inteligencia y cultura del espectador) de cada obra. ¿Decepcionante? Un poco, sí, pero más decepcionante hubiera sido que se las hubieran dado de culturetas y hubieran fallado en el intento (y con Caravaggio es fácil pifiarla). A cambio, tenemos algo en lo que las producciones históricas italianas de la RAI nunca fallan: una suntuosa recreación de época (ayudada, claro está, porque Italia tiene las locaciones renacentistas intramuros), una rica fotografía (reminiscente del estilo caravaggiano mismo, aunque sin llegar al homenaje visual directo, en un alarde de estilismo sutil), una banda sonora algo incoherente pero muy potente (cortesía de Luis Bacalov, antaño soundtrackista de Spaghetti Westerns), y un guión bien llevado de principio a fin, que si bien se permite alguna que otra salida simbólica, en general está bien aterrizado. La recreación de época es magnífica, y no solamente en la parte formal (vestuarios, decorados) sino también en el contexto y mentalidad. La peli no se arruga en mostrarnos la Roma del siglo XVII como la ciudad bruta y mugrienta que era, ni tampoco hace ningún intento por blanquear la corrupción, el fanatismo y el puterío en que estaba sumergida la omnipresente Iglesia Católica por aquellos años. O sea, estamos en las antípodas del cine histórico hollywoodense, que si algún día se atreve con Caravaggio, lo convertiría en un héroe atormentado sin más, blanquearía su currículum (nada bisex, entendámosnos), y lo ubicaría en una Roma en donde todas las aldeanas pobretonas tendrían harapos de alta costura y dentadura Colgate. Además, la peli detalla bien la lucha que entablan las inevitables envidias, resquemores e intrigas con lo que los mediocres se oponen al genio que amenaza con sumergirlos. Quizás el único defecto de la peli es que algunas situaciones pasan de manera rápida y fugaz y no siempre es claro desde dónde vienen o hacia dónde van tales o cuales personajes, pero claro, estamos frente a la reducción de una serie televisiva, a la que le amputaron cerca de un tercio de metraje. Si sale en DVD, es probable que sea en el formato extendido de las tres horas, porque ahí no tienen las inevitables limitaciones de la distribución ("¿quiere usted que le distribuyamos una peli sobre un pintor italiano al que no lo conoce ni su madre, y además dura tres horas? ¿y cómo diablos le saco siete funciones diarias a una peli de tres horas, me puede decir, ah...?"), pero aún así, la peli en su formato de dos horas se defiende bien.

IDEAL PARA: Interiorizarse en la vida, pasión y milagros de uno de los más interesantes y complejos genios que ha producido el mundo de la Pintura.

VIDEOS.

-- Caravaggio pinta un retrato del Papa [en italiano, sin subtítulos].

martes, 2 de febrero de 2010

"Futurama: La bestia con el millón de brazos" (2008).


-- "Futurama: The Beast with a Billion Backs". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Peter Avanzino.
-- Actuación: Billy West, Katey Sagal, John Di Maggio, Tress MacNeille, Maurice LaMarche, Phil LaMarr, Lauren Tom, David Herman, Dan Castellaneta, David Cross, Stephen Hawking, Brittany Murphy.
-- Guión: Michael Rowe, basado en la serie creada por Matt Groening y desarrollada por éste y por David X. Cohen.
-- Banda Sonora: Christopher Tyng.

-- "Futurama: La bestia con el millón de brazos" en IMDb.
-- "Futurama: La bestia con el millón de brazos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una siniestra grieta espaciotemporal ha surgido en el espacio exterior hace un mes atrás, y la gente vive con la sombra de qué-es-eso, qué-puede-pasar, y etcétera. Fry, el eterno y adorabl... perdón, me sobrepasé, voy de nuevo. Fry, el eterno perdedor, se ha echado novia encima. Por fin la vida parece smile-and-sing por él, y hasta empezamos a encontrarlo un personaje interesante, pero, qué creen... Bueno, es Fry, no se iba a ligar a una chica linda y le iba a salir todo bien, si ya sabemos que el hombre tiene un tremendo "LOOOOOOSER" estampado en las espaldas. Esto, mientras el heroico escuadrón de Planet Express viaja hasta la dichosa grieta espaciotemporal y en vez de enviar un ser vivo para el otro lado, Bender tiene la brillante idea de que envíen a un robot (¿adivinan a quién terminan enviando?). Y ahí tienen al pobre Bender una vez más fuera de combate... en una sarta de situaciones que lo llevan hasta un muy caballeroso club robótico antihumanos. Bien, mientras el Untermensch trata de superar sus penitas amorosas y el robot confraterniza con sus nuevos amiguetes, la armada terrestre de Zapp Brannigan se lanza a la ofensiva, lista para destruir a esa malvada grieta espaciotemporal. Ahora es Fry quién deberá cruzar la grieta. Y lo que encuentra al otro lado es... es... es... Bueno, no quiero mandarme un spoiler (igual lo haré en los comentarios más abajo, así es que, qué más da... avisados quedan). El caso es que Fry se lo trae desde el otro lado (o ESO pasa desde el otro lado...). ¡Bah, reventémoslo! Total, la peli se llama "La bestia del millón de brazos", así es que, qué tan difícil puede ser adivinar el gran secreto. En efecto, hay una bestia al otro lado repletita de tentáculos, y que inicia la invasión de nuestro propio universo. ¿Porque nos quiere destruir? ¡No! Porque viene con muy románticas intenciones... con todas y cada una de las criaturas sintientes de nuestro universo. Sí, el universo entero transformado en el harén de un monstruo con tentáculos, chúpense ésa. (Er... no debí haber escrito eso último. Bueno, era metafórico, ¿vale?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo comentábamos a propósito de "El gran golpe de Bender". Todos decían que Futurama ya era Futurosaurius Extinctus, y miren ustedes, de la nada salió un deal-for-4-movies, para ver si Futurama tenía futuro (sí, chistes fáciles, ya lo sé, pero es que me lo ponen a huevo, qué quieren que haga...). Bueno, hay que entender, ahora en el siglo XXI ese concepto de widespread-success, en que un producto debía gustar a la mayor cantidad posible de audiencias (entiéndase "Expediente X" que apele a los frikis de corazón por los monstruos y conspiraciones, y a las señoritas de corazón bien puesto por eso de ver si a Scully se la comía Mulder...), ese concepto, decíamos, ya está obsoleto. En el XXI, en que te puedes descargártelo todo desde Internet, y nadie tiene exactamente los mismos gustos que nadie (aunque esa tendencia centrífuga se compensa a medias con el borreguismo centrípeto de - todos vampiros, todos por "Vampiro: La mascarada" y "Crepúsculo" - ), y en que con suerte te encuentras a un "con este no van a pelear yendo al cine" en Flixster, cada serie y peli no puede aspirar más que a ocupar un nicho determinado del mercado. Incluso hasta los blockbusters estilo "Transformers 2", a pesar de ser aplanadoras brutales en taquilla, son confeccionados para nichos determinados de mercado (en este caso, para colecciones de neuronas fritas a punta de brillantes FXs), y fuera de esos nichos, el asunto no se entiende (suerte que yo estoy en el nicho "me gustan las pelis bien hechitas más allá de los FXs, gracias"). "Futurama" no se gasta en debates existenciales, y apunta de una al target "frikis internéticos con actividad sexual tendiente a cero". Y como buen reflejo (o espejo) de la cultura friki, algunos capítulos de Futurama son notables, y otros son un desastre. "El gran golpe de Bender", la entrega anterior en la franquicia de Futurama, tendía hacia lo segundo, y sólo la pujante vitalidad de haber estado cuatro años en barbecho le daba cuerda suficiente para el ataque. ¿Qué esperar entonces de "La bestia con el millón de brazos"? Bueno, sigan leyendo en la sección "¿POR QUÉ VERLA?"... Pero bueno, adelantemos algo. Esta es de las buenas.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A diferencia de "El gran golpe de Bender", peli altamente masturbatoria para los fanáticos futurómanos de toda la vida, "La bestia con el millón de brazos" se sostiene perfectamente a sí misma como una historia unitaria. Sí, parte con el cliffhanger de la entrega anterior (esa grieta espaciotemporal en el cielo, ¿recuerdan? Bueno, no pueden recordar si no han visto la peli ni leído el comentario de "El gran golpe de Bender" en Cine 9009...), pero da un poco lo mismo porque todas las tramas (aparte del bendito cliffhanger) principian allí. Incluso podemos tomar la grieta espaciotemporal como una triquiñuela del guión para no liarse explicando algunas cosillas, un poco a lo mcguffin, y no pasa absolutamente nada. A partir de ahí, el desquicio, con una historia de escala literalmente cósmica (¿cósmica? ¡BIcósmica debería decir, si al final son dos universos completitos los que están en juego!), una sátira brillante de las historias de amor, y una de las más demoledoras críticas contra la religión que el cine nos ha entregado jamás. Aunque aparecen cameos de personajes fugazmente vistos en la serie televisiva, estos cameos son mucho más medidos y ajustados al libreto. Y esta peli no trata de ser una payasada ni deleitarnos con un argumento ingenioso, como la anterior, sino que se transforma en pura filosofía para las masas.

-- Este episodio clava certeramente el dedo en la llaga en una, ehem, entrecomillemos, "verdad", que nos han vendido durante mucho tiempo desde el púlpito de la religión, y de ahí a la cultura popular, incluyendo las estulticias sandrabulescas de Hollywood: que el amor es entrega, que el amor significa preocuparse de los demás, que el que ama debe amar hasta entregarlo todo. Esta es una verdad que de cuando en cuando es bueno recordarla, y alguna que otra peli igual lo hace (ahí tienen "Licencia para casarse", por ejemplo... ah, verdad, ni ustedes ni nadie aparte de su seguro servidor el General Gato la vio). Pero ésa no es TODA la verdad. La otra mitad del asunto, para que no digan que no hay filosofía en todo esto, es que se debe ser un poco egoísta para amar. ¿¿¿QUÉ???, me dirán ustedes. ¿¿¿CÓMO SE PUEDE AMAR A ALGUIEN SIENDO EGOÍSTA??? Bueno, a ver, genios, respóndanme... ¿Por qué aman a alguien? ¿Acaso no es porque se sienten bien estando con la persona amada y haciendo cosas por esa persona amada? (estamos hablando de los que aman de verdad, y no de los narcisistas que están con alguien "para no estar solos y que me regaloneen", claro está). Bien, ¿acaso si ustedes no hacen algo especial por esa persona amada, no son USTEDES quienes se sienten bien? (ustedes y la persona amada, claro, pero USTEDES). Q.E.D., el amor tiene una veta egoísta. Y eso tiene mucho que ver con la posesividad y los celos: si amas a alguien, tenderás a ser posesivo y celoso (lo malo, como de costumbre, no está en serlo, sino en el exceso, en serlo de manera irracional o a escala sopadenudillos). De ahí viene también que para amar a alguien, tienes que tener un poco de autorrespeto, que tu persona amada no te use como trapeador para el baño, etcétera. Esto que escribo no es una defensa cerrada y a ultranza de la monogamia, que se sabe hay gente que le viene aquello de parejas abiertas y menachatruás y swingers, y si se cruzan dos (¡o más!) con los mismos gustos y no tienen conflicto con eso, bien por ellos y quién va a ser el que les diga con causa que son unos pervertidillos. Pero sí implica que si tienes a alguien especial, tú debes ser alguien igualmente especial, y debes preocuparte TÚ de serlo, no que la otra persona te haga serlo especial. Parte importante del conflicto en esta peli gira en torno a ese problema: nuestra criatura espacial ama a TODO el universo (a todos los habitantes del universo, mejor dicho) sin distinción alguna. En definitiva (citando a "Los increíbles"), salta aquello de que en un mundo en donde todos son especiales, nadie en realidad lo es. ¿Qué significa entonces eso de "yo amo a todos"? La peli explota este asunto muy bien. Véanla y entenderán. Esta peli les enseñará sobre relaciones románticas mucho más que cualquier manual de autoayuda o superación, y desde luego que cualquier romanticada de J-Lo o de (¡¡¡Bastet me libre!!!) Kate Hudson.

-- Otro asunto muy bien desarrollado en esta peli, es la relación con Dios. La peli no lo dice abiertamente en ningún minuto, pero en el subtexto es casi evidente (ese Bender tratando literalmente de tomar el cielo por asalto como un Satán de Doré cualquiera al uso...). Al igual que Dios, la criatura del millón de brazos ama a todos por igual. Pero, ¿qué significa esa clase de amor? ¿Puede considerarse realmente amor cuando el único requisito que necesitas para ser amado, es simplemente existir? (O existir con conciencia propia, lo que tampoco es un requisito demasiado elevado si me preguntan). Los que se sienten amados por Dios se sienten muy especiales por eso, y sienten que el Espíritu les habla a sus corazones y etcétera, pero ellos mismos, a renglón seguido, muchas veces dicen que el Espíritu les habla a todos... ¿cómo pueden entonces sentirse TAN especiales? Fíjense que el precio de ese amor (¡y esta peli clava todo el aguijón en esto!) es desprenderte nada menos que de tu individualidad. Claro, eres uno con el universo entero, pero por otra parte, ¡ya no hay un "uno" del que podamos hablar! En resumen, los que pregonan el Deus Caritas Est, el "Dios es amor", y que por eso debes amar de vuelta a Dios, en el fondo están insultándote a la cara llamándote pobre bicho que no merece nada más digno que compartir tu experiencia amorosa con otros seis mil millones de terráqueos, vaya una manerita de potenciar el respeto por la dignidad humana. Dicho más crudamente: eres digno no porque seas persona, sino porque te entregas maniatado a un ente superior que supuestamente te ama y que te respeta no porque seas como eres, sino porque le ofrendas todo lo que tienes y todo lo que eres de manera incondicional. ¿Tanto puedes llegar a ODIARTE a tí mismo para destruirte de esa manera? Resulta interesante observar que con esta más o menos humilde peli de animación, realizada casi con el vuelto del pan en comparación a blockbusters cienciaficcioneros como "Terminator: La salvación" o "Transformers 2: La venganza de los caídos", aprenderás y reflexionarás mucho más sobre el mundo que con productos realizados con diez veces el presupuesto... y diez veces menos ideas.

IDEAL PARA: Reflexionar un poco sobre qué significa realmente amar y entregarse a alguien.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

lunes, 1 de febrero de 2010

"Futurama: El gran golpe de Bender" (2007).


-- "Futurama: Bender's Big Score". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Dwayne Carey-Hill.
-- Actuación: Voces de (en inglés) Billy West, Katey Sagal, John Di Maggio, Tress MacNeille, Maurice LaMarche, Phil LaMarr, Lauren Tom, David Herman, Dawnn Lewis, Kath Soucie, Frank Welker, Coolio, Al Gore, Mark Hamill, Tom Kenny.
-- Guión: Michael Rowe, sobre un desarrollo para televisión de Ken Keeler, con historia de éste y de David X. Cohen, sobre los personajes creados por Matt Groening y desarrollados por éste y por David X. Cohen.
-- Banda Sonora: Christopher Tyng.

-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en IMDb.
-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Han pasado los años, y esos ejecutivos que decidieron poner a Planet Express fuera de órbita han sido convertidos en polvo multiusos para... bueno, ¿para echar unos polvitos? (el chiste sería bueno, de no ser porque es un rip-off del mismo chiste que hicieron en "Padre de familia", en idénticas circunstancias, cuando esa serie oficialmente difunta también regresó al aire). En fin, no pasan ni cinco minutos y los tirismiquis de Planet Express ya están liados en problemas. Hermes Conrad, el simpático contador semirrasta, sufre un accidentillo estúpido, de esos que te cortan la cabeza, nada que sea un problema en el siglo XXXI por supuesto, porque a una pecera de cabezas y listo (debe ser la primera cabeza-en-frasco dentro de la serie que no viene desde el siglo XX). Leela aprovecha la ocasión para sentir hondo dolor por su colega, y además, para ligarse al peladito que justo trabajaba en la agencia de cabezas enfrascadas. El resto de la tripulación, demostrando hondo dolor por su coleguete, viaja hasta un planeta nudista a hacer un encargo y de paso a hacer un poco de gracioso nudismo alienígena. Por ahí justo pasaban un grupete de tipos que huelen a estafa al parsec de distancia, pero como si nuestros héroes fueran inteligentes no habría Futurama, pues bien, ellos llegan y firman. Al poquito, descubren dos desagradables hechos: 1.- Los estafadores se las han arreglado para apoderarse de Planet Express, y 2.- Bender ahora trabaja con los malosos (infectado con un troyano, vale, pero disfrutándolo igual, el jopú...). Y como si de una de Philip K. Dick se tratara, resulta que por esas revueltas del guión los buenos y los malos descubren que Philip J. Fry tiene estampadito en su reverendo culo la fórmula por la cual se puede viajar en el tiempo. Originando las consabidas paradojas espaciales de ya-saben-qué, si ustedes se han fumao SF hasta quedarse revolteaos con el asunto, o no estarían leyendo esto. Y contra lo que pudiera parecer, apenas llevamos como media hora de peli: faltan todavía 70 minutos de emocionantes y ruletarrusísticas aventuras con la tripulación que aprendiste a conocer y amar... O a cambiar el canal, si de todo hay en la viña de Bastet.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1999, la serie de TV "Futurama" reventó nuestras pantallas. ¿La reventó? Bueno, eso es materia de opiniones. "Futurama" es hondamente amada y reverenciada por los frikis, a pesar de haber evidencia de que la serie era, así-así, irregularcilla, como pueden ustedes verlo en el artículo contrafáctico sobre Futurama en Tribu de Plutón (y no, no me pagan por el espónsor... aunque deberían). Es lo mismo que pasa con "Sex and the City" o "Crepúsculo", que son productos con target, y por lo tanto, dentro del target van a decir que son genialadas Top-250 en IMDb, mientras que fuera van a dar su respinguito y decir que, bueno, ehm... En lo de "Futurama" lo entendieron bien, y desde el comienzo diseñaron la serie para que le gustara a los frikis, con un humor a veces muy fino y muy intelectual (ese capítulo en que Bender se convierte en un dios, y después encuentra a... ¿Dios?), y a veces con capítulos realmente deleznables (ése en que Leela se transforma en estrella de blataból o como se llame ese sucedáneo de béisbol...). Quizás por eso, a pesar de tener ratings bastante decentes para "una de marcianitos", acabó cancelada en 2003 (los exec de la FOX no eran frikis, por lo visto). Y, un poco como pasó con la tercera temporada de "Viaje a las estrellas" (y lo que después pasó con la quinta de "La Femme Nikita" y la segunda de "Dollhouse"), los fans se revolvieron y empezaron a vociferar para que la serie regresara al aire. Es lo que tiene ser friki, que como no tienes chica con la cual hacértelo, tienes todo el tiempo del mundo para ver series de TV frikitargeted y enviar E-Mails de protestas cargaditos de troyanos de diseño contra la cadena televisiva que te cierra la llave de beber tu serie regalona. El canal Comedy Central dijo entonces que el asunto pintaba bien, y llegaron a un acuerdo redondo con los creadores de Futurama: financiarían cuatro pelis que saldrían al mercado en DVD para testear la reacción de la audiencia, y ver si con eso encargaban una nueva temporada de Futurama. Y si eso no pasaba, pues que no importa, que agarramos las cuatro pelis, las troceamos en cuatro cada una, y tenemos dieciséis nuevos episodios de "Futurama" con sus respectivos "continuará", lo que en estos tiempos modernos post-Lost y post-Héroes equivale a una temporada completa y más. Y los creadores de Futurama, aferrándose a la oportunidad, sabían bien lo que tenían que hacer. Nada de tratar de ampliar la audiencia a riesgo de desnaturalizar la serie. La primera peli, dedicada a los fanáticos. O sea, si la serie era Futurama, esto iba a ser Futurama al cuadrado. Los fanáticos, de plácemes. El reducto de silenciosos discrepantes que estimamos a Futurama sin descorchar champaña por ella, en cambio, bueno... por hacerla demasiado Futurama le quitaron justamente todo lo que hacía disfrutable a la serie original. En fin. La supieron hacer, chicos, al menos...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Redundaré en lo mismo. Esta peli no es para gruesas audiencias. Aunque tiene una trama autocontenida, los guiños a la serie anterior, los cameos de ilustres secundarios ya aparecidos en la serie, y el enlace con varias subtramas a medio desarrollar en la serie, la convierten en material para acólitos bienobservantes de la religión del Futuramismo. Alguien no fanático puede verla y aún entenderla, pero sólo alguien que se haya tragado los ochentialgos episodios originales puede llegar en verdad a disfrutarla a cabalidad (suponiendo que haya disfrutado los ochentialgos episodios originales, claro está). Si no eres fanático de Futurama de camiseta puesta, es una mala idea que empieces a ver Futurama por aquí. Incluso llegan hasta el rizar el rizo de dedicarle casi un tercio de peli a recontar en un segundo nivel narrativo la historia del viaje del Fry congelado hasta el siglo XXXI (un poco como en "Volver al futuro II" te contaban de nuevo la historia de la promo de "Volver al futuro"... pero desde la perspectiva del viajero segundo que viajaba para ver al viajero primero del tiempo, que a su vez veía a los que no habían viajado... ya me entienden, y me entienden también si les digo que la gracia de "Volver al futuro II" se pierde si no han visto la primera "Volver al futuro", aunque se entienda el argumento). ¿Autohomenaje, autocomplacencia, agotamiento de ideas? Quién soy yo para decidir eso. Queda al final la sensación de que tenían muchas ideas, y no pudieron explotar a fondo ninguna. Y justo cuando el gran final nos estaba dejando gratamente sorprendidos, pues bien... (SEMI SPOILER AQUÍ), ahí quedó un cliffhanger de proporciones para enlazarla con la segunda ("La bestia del millón de brazos", FIN DEL SPOILER AQUÍ).

-- Si fuiste fanático de Futurama, esta peli te dejará más que satisfecho. Pocas veces en la serie el tarado y estúpido de Fry se vio tan... ¿cómo decirlo? Heroico quizás sería mucho... ¿Humano...? No, tampoco. ¿Filosófico...? Podría ser... Quizás "noble" sería la palabra adecuada. Leela, por su parte, está menos poochie que de costumbre, y eso se agradece (además, esa fugaz escena en que se está quitando la ropita en la playa nudista... ¿qué están esperando en Galaxellas que no se buscan esa imagen y la suben, ah?). Quizás el personaje más desaprovechado, dado su peso específico en la trama, sea Bender, a pesar de que en estricto rigor la peli se llama justamente "El gran golpe de Bender". De hecho, su gran golpe no es orquestado por él, sino por los malos malosos que lo utilizan, y dentro de la trama no tiene casi ninguna consecuencia, y la única que tiene, podría perfectamente haberse solucionado con un mecanismo argumental similar.

IDEAL PARA: Futurómanos terminales.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 10 de agosto de 2008

"Expedientes secretos X: Quiero creer" (2008).


-- "The X Files: I Want to Believe". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Chris Carter.
-- Actuación: David Duchovny, Gillian Anderson, Amanda Peet, Billy Connolly, Xzibit, Mitch Pileggi, Callum Keith Rennie, Adam Godley, Alex Diakun, Nicki Aycox, Fagin Woodcock, Marco Niccoli, Carrie Ruscheinsky, Spencer Maybee, Veronika Hadrava.
-- Guión: Chris Carter y Frank Spotnitz, basados en la serie de televisión "Los expedientes secretos X" original de Chris Carter.
-- Banda Sonora: Mark Snow.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una agente del FBI desaparece misteriosamente. Otra agente del FBI distinta, educada en la Academia de Parapsicología Irina Spalko, recurre a la poco ortodoxa ayuda de un antiguo sacerdote católico, que entre gritos de "¡¡¡LA VEO, LA VEO, LA VEO!!!", etcétera, llega hasta un miembro mutilado, que no es de la agente del FBI. Y como ya no se puede estirar más el lazo del vidente psíquico metido a detective, no les queda más remedio que recurrir al viejo Spooky Mulder, por vía de Dana Scully. Ambos están fuera de las pistas, retirados, medio reclusos por aquí y por allá (ella en un hospital católico, y es que ahora sí puede trabajar para la Santa Madre Iglesia después de que la Curia Vaticana ha declarado que el Catolicismo es compatible con la creencia en extraterrestres... y Mulder, bueno... por ahí anda Mulder). El problema es que nada más meter sus narices en el asunto, Mulder y Scully descubren que el sacerdote de la visión beatífica ha sido enjuiciado por afilarse a 37 acólitos. Ups. Bueno, Mulder y Scully vuelven a lo de siempre: "Mulder, el tipo es un psicópata buscando su redención personal", "Scully, hay algo allá afuera, yo sé que lo hay, y le creo a ese tipo porque piensa en las maravillas de los lamas tibetanos y el Monstruo de Loch Ness", "¡Mulder, por favor, eso viola todas las leyes físicas conocidas, y además, míralo, el tipo tiene cara de recluso psiquiátrico!", etcétera. 15 años y todavía dándose vueltas en lo mismo (y eso que se revolcaron años atrás, en la serie, en la cama, y tuvieron a un bebé de paso). En fin, resulta que ambos se embarcan en la búsqueda, uno con fe y la otra con reluctancia, y empiezan a salir cosas. Siguen apareciendo miembros por aquí y por allá, y mientras Mulder insiste en creerle a pesar de que es, parece y huele a charlatán, Scully decide abocarse a un caso de enfermedad terminal de un pobre niñito rico en sabiduría y dones interiores, qué cargantes son esos niños por Dios, a pesar de que sus superiores sacerdotes del hospital católico dicen que no, que es una crueldad, que mejor dejárselo a que se muera en el cariñoso seno de la voluntad de Dios y todas esas cosas. Y como Dios escribe recto sobre renglones torcidos, toda esta maraña de personajes irá progresivamente descubriendo una macabra trama en que... Bueno, ya saben que odio tener que espoilerear el final, así es que vean la peli (o no, no sé cómo anda el animus soportandi)...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá en los lejanos 1993, en que las bandas de garage vendían más que Madonna, en que la música de verdá circulaba mediante casetes pirateados, y en que los grungies caminaban sobre la Tierra, una nueva serie de televisión llegó para romperla. "Expedientes secretos X" comparte con su contemporánea "Baywatch" el haber sido casi cancelada en su primera temporada por bajos ratings y por milagro se mantuvo en la parrilla una segunda temporada, para remontar y convertirse en el fenómeno mediático que cubrió casi todos los '90s (er, er... no creo que a los fanáticos les haga gracia ver a Fox Mulder tan coleguete con Mitch Buchannon, pero así es como es, ¿no?). La serie ascendió y ascendió hasta que, aprovechando el éxito televisivo, decidieron dar el paso rápido a la pantalla grande antes de que el horno se enfriara (algo similar a "Pokemon: La película"), y así es como llegó "Expedientes secretos X: Combate al futuro". La operación resultó regular, y marcó el clímax para una serie de televisión que después se dedicó básicamente a languidecer por cuatro años más, básicamente porque en la peli lo habían encajado todo, y ya sólo faltaba el grande finale para hacer reposar la serie (grande finale que, pues bien, terminó la serie y no llegó, ahora tenemos peli nueva y tampoco... y a ver si sacan la famosa secuela para el 2012...). Pasaron los años, llegaron los 2000, el asunto de la conspiranoia antigubernamental ya no se volvió broma después del 9-11 y el mundo debió soportar a una banda de gángsters neocon que dejaban al Sindicato como un grupo de fumadores sociales, y la franquicia de la X fue arrojada al congelador por un tiempo (pero para que la buena y vieja X no desapareciera, ahí se forraron con "X-Men" y secuelas al lado, después sacaron "Mutant X"...). Pero Chris Carter resultó mono porfiado. Tenía que serlo. Después de todo, con "Expedientes secretos X" le había dado el palo al águila, que después medio se le escurrió con feroces forcejeos de por medio con la incomprendida "Millennium", y se le terminó de aguar con la fracasada "Harsh Realm", por no hablar del anémico spin-off de los Pistoleros Solitarios. Y por qué no darle el palo de nuevo... Así como Gillian Anderson, cuya carrera cinematográfica después se hundió como plomo porque básicamente nunca pudo sacarse a Scully de encima, y a David Duchovny que por más "Kalifornia" y "Californication" que le pusiera, siempre seguirá siendo Fox Mulder... (bueno, salvo para los que lo recordamos por primera vez por haber interpretado a un detective travesti en "Twin Peaks", pero eso es aparte, hehehé). Así es que aquí los tenemos cabalgando de nuevo. Listos para la acción. Para la segunda ronda. Para ver si esta vez pueden regresar al asalto del Cielo. Darle el palo al alien. Hacernos creer otra vez como en el comienzoso comienzo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hablemos con franqueza desde el principio. Esta peli es irregular. Tiene fortalezas y flaquezas. Pero a diferencia de "Expedientes secretos X: Combate al futuro", que fue hecha con enormes pretensiones de big show y que por eso fue todo lo criticada que fue (salvo por el hard fandom de X-Files, pero es que bueno, si hay fanáticos duros por Traci Lords... no, mal ejemplo, voy de nuevo, si hay fanáticos duros por Mecano o por el cine de horror postapocalíptico italiano, entonces bueno...)... ¿en qué estaba? Ah, sí. "Expedientes secretos X: Combate al futuro" fue hecha con enormes pretensiones bigger than life, y por eso cuando se estrenó en cines y el grueso de la audiencia salió visiblemente decepcionada ("como un capítulo larga duración de la serie", fue lo más suave que escuché), la peli se hundió como plomada. Acá fueron más inteligentes, decidieron que seis años no pasan en vano, se dieron cuenta de que la serie había perdido fuelle en sus últimos años y no justificaba un gran regreso (a diferencia de "Viaje a las estrellas", por ejemplo, en que a pesar de haber pasado como diez años desde la cancelación de la serie original, ésta se había ido en gloria y majestad), y optaron por el bajo perfil. La peli huele, y de hecho es, una serie B cualquiera, o quizás como una serie B con un presupuesto algo más holgado. Nada de desplantes con la chequera ni efectismos para la platea. ¿La peli es poco más que aceptable? Sí, lo es. Pero tampoco pretende ser más. La empiezas a ver, y difícilmente podrías sentirte estafado (salvo que te hayas hecho una tonelada de expectativas antes, claro está). En este sentido se parece un poco al episodio piloto de la serie (que por cierto la FOX programa de tarde en tarde para rellenar oportunistamente el espacio CineFOX como si de una peli por todo lo alto se tratara), y de hecho funciona perfectamente como un piloto para una eventual "X-Files II: The Next Generation" (Nein, mein Gott, nein...!!! Ich bitten dich!!!). En ese sentido, las críticas desdeñosas y despectivas que le hacen a la peli ("más de lo mismo", "no calienta ni enfría", "ya están viejos y cansados", "Chris Carter se las tira") suenan a puro pedanterío cultureta. Por sintetizarlo en términos de la temporada cinematográfica 2008: esta peli nunca va a competir contra "Batman: El caballero de la noche" o "WALL-E", pero tampoco pretende hacer eso ni mucho menos. WYSIWYG. Así de simple.

-- Hay algo en esta peli, que la hace simpática como la serie B de toda la vida. Para darle chimuchina al asunto podríamos llamarla Lebengeist o algo así. Es la voluntad de manufacturar un producto digno con lo que se tiene. Conscientes de sus limitaciones, Chris Carter y compañía optan por el minimalismo y cuentan una historia con escaso eco paranormal, pero dándole a lo que verdaderamente pueden: una buena cinematografía, una buena banda sonora (cortesía del incombustible Mark Snow, una vez más cerca de las perillas del estudio de grabación), y protas carismáticos (bueno, lo de protas carismáticos se queda en Mulder y Scully, en realidad, porque hay que ver lo forzado de la aparición del siempre bienvenido Skinner, y la agente del FBI interpretada por Amanda Peet pasa por el metraje sin pena ni gloria, justificando sobradamente la desastrosa carrera actoral de la chica de los lindos ojos azules que se hiciera famosa por desnudarse en "Mi vecino el asesino"). En cuanto a la historia, está solucionada con trampa, con más de algún solapado deus ex machina por aquí y por allá. Pero a pesar de todo esto, pues bien, cómo decirlo... Se esfuerzan. La sudan. Para bien o para mal. Pero la sudan.
Y la peli está rodada en la nieve de Vancouver, hay que acalorarse para sudar ahí. Se ve que hay cariño, que no es sólo una fría operación de mercadotecnia. No se puede decir que tomen excesivos riesgos, pero tampoco están en piloto automático. Ayuda mucho a crear atmósfera, el estupendo uso de la fotografía, y así como "Expedientes secretos X: Combate al futuro" jugaba con la estética del cáncer negro, aquí se juega con la estética del hielo. Y funciona bien.

-- Para los fanáticos de toda la vida, la peli tiene por supuesto el gran regreso de Mulder y Scully, incluyendo un descarado reset button que permite liquidar la situación de perseguido outsider en que Mulder había quedado al final de la serie original. Aparece Skinner, aunque metido con calzador. La primera escena de Scully con Mulder tiene alguna reminiscencia a la mítica escena en que Scully y Mulder se encuentran por primera vez en la oficina del segundo. No mucho más. Pero suficiente. Es obvio que quince años han pasado, que Gillian Anderson ya no anda en los midtwenties sino en los 40 y que Duchovny es aún mayor, y ese cansancio como que se transmite a los personajes, y dentro del contexto funciona bien. Tampoco abusan de las referencias a la serie, y con eso la peli no se hace embrollada respecto del público en general. Incluso si no hubieran más pelis ni series (difícil, en tanto hayan fanáticos), este canto de cisne de los X-Files sería un digno y tranquilo final.

-- Quizás el tópico más interesante de la peli, que Chris Carter tiene el intelecto de introducir y la prudencia de no explotar, es la religión. El personaje del sacerdote pedófilo que recibe visiones divinas (¿divinas?), servido como se puede (a ratos bien, a ratos más o menos, pero en ningún minuto mal) por el actor Billy Connolly, plantea algunas cuestiones bastante crudas, a veces de viva voz y a veces con su sola presencia. ¿Dónde está el Bien, dónde está el Mal? ¿Puede alguien caído de la gracia volver a alcanzar la redención, o está perdido para siempre en las garras del Mal? ¿Hay un Dios allá arriba moviendo las piezas o no? ¿Elegiría ese Dios supremamente bondadoso, a un hombre tan horriblemente criminal como un pedófilo, como elemento de Su Justicia? ¿Hasta qué punto las cosas que pasan son casuales, y hasta qué punto son parte de un Plan Divino? ¿Quiere Dios que nos quedemos quietos y no hagamos nada para entregarnos a Su Voluntad, o bien cumplimos Su Voluntad participando activamente en el mundo e incluso corriendo riesgos profesionales, personales y vitales? ¿Qué grado de evidencia necesitamos para dar nuestra confianza a una hipótesis y empezar a creer en ella? Todas son preguntas de difícil respuesta, que en algún momento u otro de la peli surgen por aquí y por allá (más que en la serie original, en donde debían pasar a tapacaballo para darle espacio a la acción semanal), y que si bien la peli no contesta, bueno, tampoco podemos pedirle que lo haga, si es que ni Santo Tomás de Aquino ni Inmanuel Kant con toda su inteligencia se la pudieron... Pero es bueno que salgan a flote, aunque sea en una peli de serie B como ésta, en la que por cierto, su subtítulo de "Quiero creer" es más que un guiño gracioso al famoso afiche ése con el OVNI parloteando "I WANT TO BELIEVE". Puede verse esta peli, y después tener una tranquila y calmada discusión filosófica sobre el particular. A nadie le hará daño. Y, más allá de logros o defectos de la peli, con eso probablemente la plata de la entrada esté ganada.

IDEAL PARA: Seguidores de la serie original, y público casual buscando una peli que tenga asegurado un estándar mínimo de calidad a lo menos.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada de esta peli en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario de Fausto Ponce en El Economista.
-- (Ir a la página) Comentario en Sobras.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinet 2008.
-- (Ir a la página) Comentario en La Voz de Cristián.

(NOTA: Encontré algunos otros enlaces de interés, pero no los posteé aquí porque espoilerean el final, algo que va contra la política habitual de Cine 9009).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, con subtítulos en español].



domingo, 13 de julio de 2008

"Sex and the City" (2008).


-- "Sex and the City". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Michael Patrick King.
-- Actuación: Sarah Jessica Parker, Kim Cattrall, Kristin Davis, Cynthia Nixon, Chris Noth, Candice Bergen, Jennifer Hudson, David Eigenberg, Evan Handler, Jason Lewis, Mario Cantone, Lynn Cohen, Willie Garson, Joanna Gleason, Joseph Pupo.
-- Guión: Michael Patrick King, basado en la serie televisiva "creada" por Darren Star, adaptada a su vez del libro de Candace Bushnell.
-- Banda Sonora: Aaron Zigman.

-- "Sex and the City" en IMDb.
-- "Sex and the City" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hola. Mi nombre es Carrie. Soy una tipa que me las doy de intelectual porque escribo una columna en una revista de modas (¡aunque no lo crean, el poder redactar decentemente en algo más que lenguaje de chat me hace superior al ochenta por ciento de la población occidental!), y que me la vivo en Nueva York a todo pasto, sin otras ocupaciones que mi vida seximental y la columna de mi diario en donde (¡HAHAHÁ!) me pagan por escribir vacuas reflexiones sobre la vida sentimental, que profundas no serán, pero es lo que el target objetivo de la revista de modas busca, así es que no contratarán a otra más erudita que yo para eso. En fin. Tengo a mi novio, Mr. Big, que es un tipo muy chulo, exitoso y refinado, porque de lo contrario no me habría fijado en él. Y a mi lado tengo a mis tres amiguis. Una es Samantha, una puta de cascos que, créanlo o no, aún no se ha pescado ninguna infección, y más aún, está monógamamente unida a un tipo más joven que ella, que la folla bien follada. Otra es Miranda, casada con un tipo poquita cosa, pero que igual nos cae simpático, porque dentro de su limitada inferior condición social, ¡es tan dije...! Y Charlotte, nuestra amiga finolis, lidiando con el tema de la maternidad y todo eso. Toda mi vida es perfecta. ¿Lo es? Quizás no. Quizás intentemos dar el próximo paso, porque eso es la vida, ¿no? Siempre dar el próximo paso, ¿no? Entonces, vamos y nos compramos un departamento grande, lujoso, lindo, todo porque mi monín, el gran Mr. Big, quiere regalonearme. Y me construye un ropero. Pero eso, en vez de tenerme contenta porque mi hombre me quiere y me ama, como que me fastidia un poco. Me intranquiliza. Porque si mi otro departamento lo vendo y las cosas salen mal, ¿a dónde iré? Así es que Mr. Big, tan dije él, me dice que nos casemos. ¿En serio? En serio. Así es que hice lo que toda mujer debería hacer: planificar su propia boda. Quería algo sencillo, pero es que llegó Charlotte con un amigo, y empezamos a planificar, y las cosas fueron cada vez más lindas. Mr. Big, como que se puso un poco idiotita, pero ¡qué va!, no debe ser nada importante, son los nervios de la boda nada más... Claro, él lleva dos divorcios en el cuerpo y está un poco asustadito para el tercer matrimonio, pobrecito, pero no importa porque todo saldrá bien porque él está... ¡conmigo! Pues bien, llega el día de la boda y estoy taaaaaan taaaaaan taaaaaan feliz, porque soy una chica linda y liberal, pero no tanto que no me ilusione con todos esos rituales de tortolitos, como el vestido de novia y los invitados, y la envidia de las otras chicas... Pero, ¡miren mi mala suerte...! No sabía que Miranda, mi amigui abogada, estaba trabajando en contra mía, y que Mr. Big iba a hacer un chiste idiota, y ese chiste idiota me iba a costar la boda... ¡Oh, my God, qué haré ahora...! OHMYGOD-OHMYGOD-OHMYGOD-OHMYGOD-OHMYGOD... Sufro tanto, soy tan infeliz, no sé cómo rellenar ahora mi vida, ya ni gastarme el sueldo mensual de una decena de obreros de la construcción del Tercer Mundo en un nuevo par de zapatos me consuela... Por cierto, qué idea más rara ésa, la que se me vino a la cabeza, ¿qué será esa cosa de "obrero de la construcción del Tercer Mundo"...? No sé, sé lo que es un obrero, a veces los veo haciendo trabajitos por ahí, sé lo que es una construcción porque vivo en una, y Tercer Mundo, no sé, habrá uno, quizás, me imagino, si existe una Quinta Dimensión debe haber un Tercer Mundo, ¿no? Bien, no importa, lo que importa es que soy infeliz-infeliz-infeliz-infeliz-muyinfeliz, y ahora nada me consuela. Bien, tendré que hacer algo con eso, tendré que ponerme otra vez a escribir esa columna tontorrona por la que me pagan tan bien y me ha hecho best-seller, llena de reflexiones autorreferentes, y quizás así tenga una explicación sobre lo que pasa...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hola, General Gato al habla otra vez. Mientras la marea retroochentera disminuye y la retronoventera levanta vuelo, llega otra adaptación de serie televisiva de aquellos años (y a pasos de otro titanic noventero: "Expedientes secretos X: Quiero creer"). Ya sé que "Sex and the City" está a caballo entre los '90s y el 2000, pero diría que es más lo primero que lo segundo. Hagamos memoria. Los '90s fueron la década de la autoabsorción, del My First and the Gimme Gimmes, de "Irene, yo y mi otro yo". Todo el mundo es pequeño e irrelevante frente a ese grande y majestuoso yo interior, convenientemente cultivado por los grungies que se las daban de artistas para justificar su solipsismo. Es también la década de "yo me enriquezco primero y más" que nos llevó a la quiebra de Enron y cosas así. ¡Demonios, si hasta tuvimos la primera Felación Presidencial Pública, cortesía de nuestro buen Bill Clinton y la Becaria del Ritmo! Las mujeres se sumaron a la moda, sumándose al carro del "dame, dame, dame", algo bien visible en productos tan diversos como "Buffy la Cazavampiros" (la serie genial, pero la prota, Bastet mía qué insufrible...) o "El diario de Bridget Jones", ambas con protas mujeres egoístas y absortas en sus propios lindos y frágiles sentimientos, hasta el punto de no poder ver más allá de su propia piel y empatizar con algún otro ser humano (¿para qué, si no son importantes para ella, salvo en lo que puedan entregarle como recursos humanos...?). En ese clima, una columnista del New York Times llamada Candace Burnell creó a un alter ego llamada Carrie Bradshaw (C.B. ambas, ¿captan?), con tanto éxito que transformó su columna en novela, y de allí pasó a la TV, por la poderosa alianza corporativa entre HBO (en aquella época un gran referente cultural, y hoy en día... Mmmmmm... sí, pero no tanto) y Darren Star, el cerebro detrás de taquillazos televisivos como "Beverly Hills 90210" o "Melrose Place" (quién crea que el hombre es un descerebrado por crear y desarrollar series tan huecas, que lo piense dos veces: no es por nada que una duró diez temporadas y la otra siete, con aceptables índices de audiencia cada una, lo que debe haberlo forrado en pasta...). La columna, y la serie subsiguiente, prendieron en su público objetivo: las mujeres autorreferentes que querían un producto banal e insubstancial, que reflejara sus propias vidas banales e insubstanciales, pero con una pátina de intelectualismo para esconder la rampante cretinez de las protas (autoengaño para las espectadoras mismas, que se ven identificadas en el cuarteto). Pero era una serie muy Era Clinton: tanta frivolidad, reflejo de la propia frivolidad de los Yueséi de la época (recuerden: fin de la Guerra Fría, prosperidad económica...), y que se acabó de una con el miedo al Holocausto Americano que sobrevino después del 9-11. En sus últimos años, la serie adquirió un tono más sombrío y maduro, más acorde con los tiempos del miedo al terror que se vivía, además de que es la fórmula clásica de Darren Star para hacer sobrevivir una serie y estirarla hasta su agotamiento (tanto "Sex and the City" como "Melrose Place" y "Beverly Hills 90210" partieron con capítulos más o menos autocontenidos, para privilegiar en temporadas posteriores las sagas y arcos argumentales). Pero cuando se acabó la serie, muchas mujeres quedaron huérfanas. ¿En dónde iban a encontrar amiguis sustitutas para sus tristes, aburridas y vacías vidas? No en obras literarias de mayor calado, por supuesto, porque eso significaría esforzarse en entender argumentos más profundos a través de estilos literarios más complejos. Tampoco en el teatro, por análogas razones. O en el cine, porque en éste, como buena parte de los productores son hombres, la visión de la mujer oscila entre la guerrera fetisha y el descanso del guerrero (o sea, una mujer ahombrada o una mujer sumisa, estereotipos ambos repugnantes al autorreferencialismo de esa clase de mujeres). De ahí que la peli hubiera tenido que venir casi de inmediato, como la gran maniobra comercial que era. La mala noticia es que el egotismo femenino que tan bien reflejaba la serie, le pasó la cuenta a los propios productores, cuando una de las protas, Kim Cattrall, decidió tratar de hacer su propio "me first and the gimme gimmes" y trató de cobrar y hacerse casi coprota con Sarah Jessica Parker. Bien, al final hubo acuerdo económico y luz verde (quizás ayudó que entretanto saliera "El diablo viste a la moda", amenazando con iniciar la saturación de un mercado amplio, pero también muy volátil). Y salió la peli. En plena era de desaceleración y recesión económica. Benditas sean Carrie y sus amigas, deben estar pensando los modistos de alta costura. De lo contrario, habrían tenido que cerrar, o bien, ¡horror!, hacer vestidos con arpillera para costales de papas. El ecosistema lo hubiera agradecido, pero sus manitos de diseñador se habrían resentido. En cambio, como ahora tenemos peli, depredación planetaria habemus. Al menos ya no usan negros en las algodoneras ni niños menores de 9 años en las textiles...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos claro. Esta peli está dirigida a un target bien específico: fanáticos de la serie de TV, y mujeres egóticas y autorreferentes. Darren Star tenía el asunto claro al respecto, y en ningún minuto trató de contentar a otro tipo de público. De ahí lo risibles de las críticas contra esta peli, sobre su superficialidad y banalidad. Sí, es superficial y es banal. ¿Y...? ¡De eso se trata, genios! No es una peli que vaya a competir por el nicho económico de "Meteoro", "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal", "WALL-E" o "El Príncipe Caspian", sino a explotar uno bien diferente, uno en donde lleva la ventaja comparativa. Y esa manada de gentes, fundamentalmente maricones y mujeres, suman legión. En ese sentido, la peli es franca y honesta, y no trata de engañarnos en ningún minuto, haciéndose la profunda o la linda. La acción de la peli dura un año completo, de verano a verano, lo que da pretexto para recrear en dos horas y media lo que con más calma hubiera sido una temporada completa. O sea, el hombre añadió una "temporada 7" resumida, a las seis de serie ya en DVD (supongo). Y aplica a rajatabla ese principio sagrado de los guionistas de culebrones, de "no richer, no wiser": al final del día los personajes no serán ni más ricos ni más sabios, porque ese cambio de estatus implicaría terminar con el dramón y matar la gallina de los huevos de oro. Si les gustó la serie de TV, les gustará la peli. Si no les gustó la serie original, olvídense, están perdiendo su tiempo aquí. Uno puede preguntarse, por supuesto, a qué clase de gente podría gustarle una peli sobre cuatro mujeres frívolas, superficiales, vacías, antipáticas y autorreferentes, y la respuesta es: a otro contingente de mujeres frívolas, superficiales, vacías, antipáticas y autorreferentes. Cuando fui a verla al cine, la sala estaba lleno de esos especímenes. A mi lado se sentó un batallón de cinco o seis de ésas, ya en sus treintas, que no pararon de hablar en toda la peli, sin preocuparse de que pudieran molestar a alguien más en la sala. Y Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda son sus heroínas. Y la peli ofrece a las mismas heroínas de siempre, de la TV, ahora en pantalla grande. Bien, si encajas en el target, probablemente disfrutes esto (por otra parte, si encajas en el target, no entiendo cómo demonios llegaste a Cine 9009, salvo que por accidente hayas pulsado el hiperlink que no era).

-- Una interesante posibilidad de esta peli es verla como una especie de ejercicio sociológico o metanarrativo (sí, ya sé, me puse cretino intelectualoide, ¿y? Si no te gsuta, escribe tu propio blog, genio). O sea, verla con un distanciamiento brechtiano. O sea, hablando en plata, no involucrarte con las protas, sino analizarlas cómo son. Veamos. Carrie es una tipa que se cree muy inteligente porque escribe una columna (otros son inteligentes porque descubren la Teoría de la Relatividad o pintan la "Mona Lisa", pero en fin, no pidamos tanto tampoco...), pero que en su vida personal es una imbécil de campeonato, que no se compromete con nada para no tener que afrontar el drama de crecimiento espiritual que significa tomar decisiones por sí misma (¿por qué naufraga su matrimonio? Porque el famoso Mr. Big es un pastel, vamos, es cierto, pero también porque ella lo provocó, haciéndole caso a todos respecto de su boda, excepto al más importante, a su futuro marido... y además por buscarse un marido tan cretino, en vez de usar su "penetrante inteligencia" para encontrar un especímen mejor... aunque eso podría dinamitar su autoimagen de "soy inteligente porque escribo una columna en un periódico"). Samantha es una chica que le gusta estar con ella misma, y cuando se compromete en una relación, se siente cada vez más ofuscada por tener que renunciar a sí misma: el precio de ser fiel a sí misma, en este caso, es romper una relación en la que debería tratar de negociar con otra persona (al menos ella es honesta consigo mismo y se reconoce como egoísta, en un gran diálogo final). Miranda es una bruja de cuidado que aplasta como hormiga a su marido, claramente alguien económicamente inferior a ella, y cuando después de un período de sequía él decide buscar agua en otra parte (vamos, que le pone los cuernos a la abogada, eso), ella en vez de preguntarse qué demonios pasó y cuestionarse qué los llevó a no tener sexo por tanto tiempo en primer lugar, lo abandona. Y Charlotte, la más sensata y equilibrada del grupo, la única que dice algo de sentido común como "¿soy la única de las cuatro que cree que amar significa darle prioridad al otro en vez de a uno mismo?", se revela como una chica racista y sexista de lo peor (hay que ver cómo le echa mierda a Mr. Big, por solidaridad entre amiguis, en vez de aplicar su raro talento para psicoanalizar gente y descubrir qué demonios salió mal). O sea, las cuatro se plantan a la vida, cada una con su estrategia en particular, pero las cuatro como pilares inamovibles, como Reinas de la Creación, como criaturas cuyos sentimientos y pensamientos, por escuálidos que sean, deben ser objetos dignos de pleitesía y adoración, sin cuestionamientos, porque para eso ellas son las importantes, y el resto a tomar aire. Hay una escena muy significativa de la peli acerca de esto. A la salida de un desfile de modas, una de las cuatro chicas bellas y bien producidas (Samantha, la puta, para ser más concretos) es bañada en su caro y bien cortado abrigo de pieles con pintura roja por un grupo de activistas mujeres que, a diferencia de las protas, están vestidas de una manera abyecta, son de modales zafios, y feas como el culo de una vaca: ésa es la imagen que la peli proyecta sobre personas que en el mundo hacen más que mirarse el ombligo y tratan de hacer activismo para cambiarlo y convertirlo en un lugar mejor. ¿Qué clase de hombre sería capaz de soportar a una chica como las del cuarteto? La respuesta es: uno que sea bien poco hombre, uno que sea incapaz de plantarse a la vida, y por ende pueda fácilmente ser arrollado por la mujer que lo haya escogido (olvídense que ese hombre va a escoger chica por sí mismo, faltaba más, con ególatras como ésas, eso sería como aceptar la decisión de alguien más, casi la rendición incondicional de la Alemania Nazi o poco menos). Ahí tienen al alfeñique siempre pidiéndole disculpas a Miranda, al inseguro y neurótico Mr. Big de Carrie, al siempre distante noviecito de Samantha, y al maridito de Charlotte no lo incluimos porque ella es un poco más subidita que el resto, a pesar de algunos tics y manías harto desagradables (eso de andar trayendo el postre en la cartera porque aunque sea un hotel cinco estrellas, sigue siendo México...).

-- ¿Es, al final del día, una buena peli? Probablamente no. En su afán de crear algo así como una "temporada 7" que lo cierre todo, se extiende como una anaconda de dos horas y media, con un montón de secuencias que salen simplemente sobrando (el chiste del perrito de Samantha, repetido por tercera o cuarta vez, ya pierde gracia, y no hablemos de la exasperantemente larga secuencia de Navidad). Pero está bien escrita, bien llevada, y en general bien realizada. No es una obra de arte, pero sí es una peli realizada con eficiencia. 30-45 menos de peli, con material editado y enviado al DVD, hubieran sido estupendos (¿cuánto irá a durar la peli en DVD con escenas descartadas del montaje final, tres horas un cuarto...?). Si la peli parece más mala de lo que es, no es porque realmente lo sea: es porque con personajes tan vacuos y pedestres como el cuarteto en cuestión, simplemente no hay mayor material dramático para hacer algo mejor. De donde no hay, no se puede sacar, y menos agua da una piedra. En ese sentido, los críticos que la lapidaron desde sus tribunas oficiales erraron el tiro: es una peli que apunta a un segmento particular de público, que no por casualidad no es el de ellos, y como tal debe ser entendida. Cuestionarla de otra manera es tan cretino como cuestionar una peli de acción de Arnold Schwarzenegger porque carece de profundidad temática y no posee una visión crítica sobre la naturaleza humana enfrentada a los traumas de la metamodernidad. Pero eso tampoco la hace una buena peli. Es simplemente una comedia más y el taquillazo de la temporada en materia de comedias románticas. Ni más ni menos que eso. En algunos años tendrá un gran valor como referente campy, igual que en la actualidad lucen tan ingenuotas esas pelis con moda sesentera y con coros suavecitos de mujeres tipo "chacharah.... babarah... chacharah... babarah...", debido justamente al derroche de presupuesto en moda y vestuario. Será curioso esperar hasta ese día...

IDEAL PARA: Fanáticos de la serie de TV, fetichistas de la moda y los zapatos, el grupo más aguerrido de seguidores de comedias románticas, y devoradores de culebrones.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "SEX AND THE CITY":

-- (Ir a la página). Comentario del blog Y Todo Empezó Con La Boda.
-- (Ir a la página). Comentario en Claudeia.
-- (Ir a la página). Comentario en Fortegaverso sobre la afición femenina a la serie.
-- (Ir a la página). Comentario en Red Moon Wonderland sobre el sentido de la peli.

VIDEOS.

-- Trailer de "Sex and the Pity"... perdón, de "Sex and the Kitties"... ¡perdón! de "Sex and the richies"... no, tampoco era así... "Sex and the Greedy"... no, menos... "Sex and the City"... ¡Ahí sí! Eso, trailer de esa peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 8 de junio de 2008

"Meteoro" (2008).


-- "Speed Racer". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Andy Wachowski, Larry Wachowski.
-- Actuación: Emile Hirsch, John Goodman, Christina Ricci, Susan Sarandon, Roger Allam, Matthew Fox, Nicholas Elia, Melissa Holroyd, Ariel Winter, Scott Porter, Kick Gurry, Christian Olivier, Mark Zak, Paulie Litt, Ralph Herforth, Rain, Yu Nan, Benno Fürmann.
-- Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski, basados en la serie de dibujos animados.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Meteoro" en IMDb.
-- "Ir a la página" en la Wikipedia en español.
-- "Meteoro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Como si fuera un réclame de Nike: vemos a Meteoro corriendo una gran carrera, pero, ¿está concentrado en la carrera? ¡No! Está haciendo rememoranzas, de cuando era niño cabezota, pero igual le hacía tilín a una compañera de colegio (su futura noviecita, claro está). Tenía un hermano mayor al que adoraba/idolatraba/hiperduliaba, pero éste, ¡¡¡CRASH BOOM BANG!!! termina hecho brochetitas cocidas en un accidente de carreras en la alta montaña, después de haberse hundido en el desprestigio. Pero Meteoro, su hermano menor, nunca dejó de creer en él. Y creció para convertirse en piloto de chismes de carrera (y en noviecito cambiabichosbucales con Trixie, la chica de la escuela). Hasta que un día llega a la casa, ¡¡¡CHACHAAAAAÁNNN!!!, un tipo estiradete y regodeómeenmillones, que le ofrece un churrupetecientimillonario contrato para las carreras. Meteoro y su gente van a la fábrica, invitados de cortesía por el forrao, pero, miren, pues-no-sé, es que toda esa cosa industrial, despersonalizada, sin alma, etcétera, como que no termina de convencerlos, porque ya saben, ni todas las máquinas ni el dinero del mundo pueden reemplazar aquello que se hace con convicción, con corazón... (sí, y por ejemplos como ésos nosotros seguimos pobres y los productores de Hollywood se forran... ¡fábrica de sueño que le llaman...!). Meteoro se niega a firmar el contrato, y el amable ultrillonario sufre una contorsión transformista, y ahora se convierte en un pijo vociferante "¡Nadie puede adorar a Dios y a Mammón al mismo tiempo, por eso yo me entrego a Mammón...!". Meteoro se va, el cretinillonario lo persigue con una campaña publicitaria infame y todo eso... Pero ya saben que allí donde está el espíritu... Go Speed Racer, go Speed Racer, go Speed Racer go...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Bajo las negras alas de la generación DarkGoth 2000, esa que se flipa con Nightwish y Evanescence, ha ido creciendo toda una generación del Año del Mundo de 1990-2000, aquellos que a finales de la primera década del XXI andan en los teens. A diferencia de sus más oscuros prototipos emodarkies ancestrales, que mamaron todos con "Vampiro: La Mascarada", éstos vienen con todo un respaldo de manga y animé por detrás. OK, el manga y el animé existían hace toda una generación en Occidente, hasta el punto que los otakus de sangre tienen a bien hacer desaparecer cosas como "Mazinger Z" o "Astroboy" en el horizonte prehistórico, porque para ellos la historia empieza con "DragonBall" o "Saint Seiya", y el Muro de Berlín a los registros arqueológicos de Indiana Jones, gracias. Pero la diferencia es que la Generación Japodicta se ha criao con Internet, y porla que se han visto animés con el YouTube y el BiTorrent. Para ellos, la idea de un mundo sin Internet, como en el cual nosotros los protas de "Soy leyenda" vivimos alguna vez, es un impensable, casi como si tuvieran que hacer una investigación forense sin los métodos de CSI. De este modo se han intoxicado de "Death Note", "Naruto", "Shin Shan" y otros dibus por el estilo. Era cuestión de tiempo antes de que alguien descubriera ese filón, y tratara de pasarlo al cine de toda la vida. De hecho, desde hace años que se vienen hablando de versiones fílmicas de DragonBall, Evangelion, y un largo etcétera. La primera que salió en la carrera de largada fue "Meteoro" ("Speed Racer" para los anglófilos), mientras que ya se habla de Tobey Maguire arrojando telarañas sobre Robotech. Es probable que el "cine basado en animé" sea para el 2010 lo que el "cine basado en superhéroes Marvel" fue para el 2000, y que "Meteoro" marque la pauta para el Año En Que Hicimos Contacto, así como "Mátrix" lo hizo para la Generación Interneta, que diez años después ronda los 20-30. The world is changing, the posthuman generation is rising, and we shall see with our own eyes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Los Wachowski lo hicieron de nuevo. "Mátrix", con todos sus defectos y falencias, resultó un hito generacional para los newlyborns entre 1980-1990, así como "La guerra de las galaxias" lo fue para los nativos 1965-1980. "Meteoro" puede terminar resultando igual de canónica, para el nasciturus con RUT post-1990. Semejante capacidad de renovación merece más que un aplauso. Al menos se la ganaron a George Lucas, cuya fastuosa Primera Trilogía, A.K.A. precuelas, se quedaron dramáticamente pegadas en la estética y principios morales de los '70s. Aunque por otra parte, esto no debería resultar una sorpresa. Después de todo, lo Wachowski emanan de esa tradición noventera (¡tan alejada en el tiempo que probablemente regrese como en el 2000 regresaron los '80s!) de escarabajo estercolero, de reciclarlo todo. "Mátrix" iba de reciclar el viejo cine de artes marciales y las historietas de superhéroes con un argumento en plan "Terminator". "Meteoro" va en reciclar toda la tradición manga/animé con un argumento... Pues bien, de manga/animé precisamente, signifique eso lo que signifique. Y Spielberg/Lucas en su tiempo iban de lo mismo ("La guerra de los galaxias" es un remake de alto presupuesto del serión dominical "Flash Gordon contra el universo", y "Los cazadores del Arca perdida" es lo mismo respecto de "La daga del Rey Salomón"...). Oh, Nietzsche, cuánto veneramos tu Eterno Retorno...

-- El apartado visual es simplemente espectacular. Bueh, eso es marca de fábrica de los Wachowski desde ese perversillo experimento de hacer Noir lésbico que fue "Sin límites", y se prolonga en cosas como "Mátrix" o "V de Vendetta", esta última no dirigida por ellos, pero es como si lo fuera. Se puede alegar, claro está, que la parte visual no es sino una traducción del animé de toda la vida, con colores chillones, nubes con forma de copos de algodón, casas prefabricadas, etcétera. Pero por otra parte, ¡caray!, hasta para traducir se necesita talento. Entre modernizar la estética (no me refiero a la parte técnica, al CGI, sino al dibujo o diseño) y mantenerse más o menos fiel al original (mejorado, por supuesto), optaron por la segunda, con el celo de un rabino transcribiendo la Torah o poco menos. Nunca una peli se vio tan animé hasta la fecha.

-- ¿La trama? Más o menos lo que se vio en la serie original. Un poco upgradeada para los tiempos, claro está, pero no mucho. Todo es cheesy, por supuesto, pero eso porque la serie original lo era. Hablando en plata: es una peli intencionadamente burbujosa. El problema con ello es que siempre se arriesgan a la intrascendencia, porque bien podría verse nada más que como un ejercicio retronostálgico. Aún así, la peli supera bien la prueba. Quizás el único punto en contra, es cuando quieren dárselas de grandes guionistas e intercalan los flashbacks y los flashforwards con las acciones "en tiempo presente", y que tienden a romper un poco la linealidad de la narración, y con ello, digámoslo, tienden a sacar al espectador del trance hipnótico necesario para dejarse llevar en forma por la peli (lo que quise decir con toda esa parrafada fue: los Wachowski nunca han sido grandes guionistas). Pero por suerte tampoco abusan demasiado de este recurso "I wanna Lost", así es que está bien.

IDEAL PARA: Ver una adaptación animé en forma, que se atreve a asumir riesgos creativos, y que bien podría transformarse en canónica a futuro.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "METEORO".

-- (Ir a la página). Comentario en Sobras.com.
-- (Ir a la página). Comentario en Barrocadas en el palacio del conde de Tartagalleta.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, con subtítulos].

"Transformers: La película" (1986).


-- "The Transformers: The Movie". Estados Unidos. Año 1986.
-- Dirección: Nelson Chin.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Judd Nelson, Orson Welles, Leonard Nimoy, Robert Stack, Norman Alden, Jack Angel, Michael Bell, Gregg Berger, Susan Blu, Arthur Burghardt, Corey Burton, Roger C. Carmel, Victor Caroli, Regis Cordic, Scatman Crothers, Peter Cullen, BJ Davis, Paul Eiding, Walker Edmiston.
-- Guión: Ron Friedman.
-- Banda Sonora: Vince DiCola.

-- "Transformers: La película" en IMDb.
-- "Transformers: La película" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot (¿qué se habrán fumado?) se está moviendo a toda pasta contra un simpático planetito poblado de robotitos. El muuuuuuuuuuuu gigantesco planeta robot, que responde al nombre de Unicron, devora entonces al mundillo pelele, y con más eficiencia que Galactus, porque lo hizo solito y sin tener heraldos surfistas que le apuñalen por la espalda. Mientras tanto, en el futuro distante, en el año 2005 (la peli es de 1986, la época en que "futuro" significaba calles apestosas con chicas malas enchaquetadas en cuero y punkies, ¿vale?), el Universo Conocido es blitzkriegzado por la guerra entre los juguetes robóticos buenos, que son los Autobots, y los juguetes robóticos malos, que son los Decepticons. Los Autobots se han apoderado de dos lunas de su planeta nativo Cybertron, pero no conformes en su desatada ambición imperialista, quieren quitarles a los Decepticons el planeta que ocupan (Cybertron, pues), con la excusa de que es su planeta nativo y no les gusta que les priven de peregrinar al Santo Robosepulcro. En esta RoboJihad, los Autobots planean un enlace entre Ciudad Autobot y las lunas, pero los Decepticons interceptan el convoy y hacen discontinuar la venta de unos cuantos muñequitos Autobots en las jugueterías. Luego usan el vehículo como Caballito de Troya para meterse en Ciudad Autobot, y casi barren con ellos. Mal por los robotitos, por supuesto, porque habrán bajas de lado y lado, bajas que serían mucho mejor aprovechadas si pudieran unir fuerzas y combatir de esta manera a Unicron, que por necesidades dramáticas del guión, enfila recto hacia Cybertron...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Lo dije a propósito de "Transformers" (la otra, la de carne y hueso, la cag... perdón, la deyección de Michael Bay), que en los '80s llegaron al extremo de la chunguez, de sacar series de TV auspiciadas por líneas de juguetes. Y éstas después saltaron al cine, o al DVD al menos. Ahí tienen "Amos del Universo" (basada en He-Man), "G.I.Joe: La película" (direct-to-VHS) y la que nos ocupa. En 1984 arribó a la TV una serie llamada "Transformers", y que fue grito y plata porque era de robots, y además estos robots eran muy chulos porque se transformaban. Claro que todos tenían la misma transformación básica (ya saben, meter los brazos y convertirse en vehículos o aviones), salvo unos pocos privilegiados que se transformaban en otras cosas, pero como lo que molaba eran los vehículos y aviones, tampoco nadie hacía demasiado caso de los otros. En fin, el caso es que la serie de televisión se vendió como churros, se convirtió en objeto de culto, fue secuestrada por el poder monetario del Duque Spielberg y entregada al Barón Bay en feudo para hacer cuanta trapacería se le ocurriera dentro de sus fronteras... Pero estoy adelantándome en el tiempo, incluso un poco más que el año 2005 de la peli que nos ocupa. Volvamos a ella. Sacaron la peli en 1986, y no la vio casi nadie. Ayudó la mala crítica, por supuesto, lo que no iba a alejar a los niños, pero sí a los papis que debían pagar el dinero de la entrada, y que dijeron "no, no, no, esa peli es muy violenta, ya sabes que la violencia es mala, y no te la llevo a ver". Bueno, hubo algunos padres más inconscientes que no querían educar a sus hijos sino entretenerlos, y los llevaron igual. En ese tiempo, mi amo no me quiso llevar. No importa, porque mis uñas quedaron afiladitas con su helecho regalón. En fin, garfieldadas aparte (la mala influencia de los cómic), lo cierto es que la peli fue un fracaso. Y bien merecido, por lo demás. Sí, a mí me gustaban los Transformers. Hubiera dado mi pata derecha, mis bigotes y mi cola por verla. Pero Bastet fue generosa conmigo y me lo impidió. De lo contrario, quizás intelectualmente siguiera siendo el Conscripto Gato, en vez de haber llegado a General Gato...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por un hecho casi obvio, pero no por ello con menos necesidad de mención. Esta peli fue hecha con fecha de entrega para la próxima semana, para aprovechar que los churros estaban todavía calientes y no debían enfriarse. Por otra parte, su público destinatario es justamente aquel que veía la serie de televisión. Ellos, los fanáticos, seguramente que gozarán como sexólogos chinos con las peripecias de sus juguetes favoritos entre la Tierra y Cybertron. La historia está diseñada específicamente para ser un puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie televisiva, y con ello la trama de la peli sufre un fuerte lastre. Para que nos entendamos, la primera mitad termina la historia de la segunda temporada (he ahí el duelo final entre el malvadísimo Megatron y el buenoide imperialista Optimus Prime), y la segunda mitad inagura la tercera temporada. Sí, es un enredo que no lo entiende nadie. No me culpen, yo sólo soy historiador del cine, nada más. Si quieres saber cómo Optimus Prime muere a manos de Megatron después de haber visto chorropetecientos capítulos de serie (¡UPS! Spoiler), entonces es tu deber cívico ver esto. El problema es que después de ese momento climático, a mitad de peli (¡UPS! Otro spoiler), viene el resto. Y no puede ser más anodino. La premisa del planeta gigante a punto de hacer mermelada de robot es interesante por sí misma, pero tiene el pequeño inconveniente de la escala: si el enemigo es físicamente muy grande, entonces el combate se dificulta y pierde interés (de hecho, la lucha final de los Autobots con Unicron linda el ridículo). Podía haber sido bien resuelta con un buen trabajo del binomio guionista-director. Lo repito: PODÍA haber sido bien resuelta etcétera. También NO PODÍA, como lógica consecuencia, y de hecho no pudieron. Es lo que tiene menospreciar a los niños: terminas creyendo que hacer una peli infantil sea sinónimo de hacer una peli ñoña, y no es el caso. Por el contrario, deberías ser incluso más cuidadoso en no caer en la ñoñería. La peli entera se resume en pelea, pelea, pelea. El desarrollo de personajes no es que sea mínimo, es que es nulo, incluso para los cánones de una de acción respetable. Aparte del duelo de Optimus Prime y Megatron, la única escena que excita medianamente la atención (fuera del imponente atracón que se manda Unicron en la primera escena, por supuesto, comienzo que pareciera ser homenajeado sutilmente en "Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer", con la idea de suprimir el carácter antropomórfico de Galactus), es aquella en que Megatron ajusta finalmente cuentas con el fastidioso Starscream. (Starscream, o sea "Grito estelar", con S intermedia, y no "Starcream", "Crema estelar", como traducen algunos no muy iluminados). Y esto también es a mitad de peli. ¡Ah, se me olvidaba! Uno de los protas humanos de la serie, veinte años en el futuro (2005, ¿recuerdan?), ha tenido un hijo, que es uno de esos niñatos que de tan adorable y heroico terminamos odiando. Lo dicho: los fanáticos de la serie se lo pasarán pipa. Los fanáticos irredentos, por lo menos (a mí me gustaba, ya lo dije, pero la peli, ejem...).

-- Bueno, mueren robots. No fue una decisión creativa, claro está (la razón última parece ser que los juguetes de los robots fueron discontinuados, y estrenaron otros juguetes nuevos, así es que para evitar que algún niño hinchara pidiendo los antiguos, que por lo demás estaban ya todos comprados, simplemente mataron a los personajes correspondientes en la peli). Pero mueren. Eso añade un poco de suspenso a la cosa. Después de todo, si la peli se abre con Megatron y sus esbirros cepillándose a cuatro de los buenos, entonces algo de tensión te mete tratar de adivinar a quién más le va a llegar la china. Y, contra la decisión de la juguetería responsable, algunos de los robots que parten en la peli, sí consiguen llegar vivos al final (a la rastra, por lo demás, pero vivos). Cosas como ésas no las veías en la serie original, en donde los robots se daban alegremente de tunazos, pero después se daban una reparadita y listo (y ahí tenemos a los críos matándose después al grito de "¡Yo soy Optimus Priiiiiime...!").

-- La música incidental, ¿qué decir? Bueno, en las partes de suspenso acompaña más que bien. Pero en las partes de acción vemos la inclusión de canciones que ¡horror! se corresponden con lo peor de la Música GlamFuckingHortera Metal ochentera, que en la época debieron quedar molonas (chicos malos ésos, ¿no?), pero en la actualidad descuadran por completo cualquier empeño por suspensión de la incredulidad. Y cuando dan paso a la música incidental de acción, ¿qué tenemos? Guitarras eléctricas tocadas en ese peculiar modo heavymetaloso conocido vulgarmente como "chillido de rata", y la comparación roedoril no le viene sólo por el timbre melódico. Pero en las escenas de suspenso acompaña bien, eso sí.

-- Para los historiadores del cine, digamos que fue la última peli en que participó Orson Welles. ¡¡¡Sí, mis amigos cinéfilos, el genio cinematográfico que partió su carrera con la justicieramente considerada mejor peli de la Historia del Cine, "El ciudadano Kane", rodada con miserables 25 años, cuatro décadas y media después vino acá, a recibir la extremaunción!!! Con los años, el genio de Welles no pudo desplegarse como correspondía, y se vio obligado a trabajar indignamente de garbancero por aquí y allá para pagar las cuentas, y suponemos que éste era otro de esos trabajos. Se dice que Welles, cuando le preguntaron por su personaje, dijo algo así como "soy un robot que es un planeta gigante, mato a muchos robotitos juguetes chicos que se hacen cosas horribles unos a otros, y entonces soy destruido". Las últimas palabras de Unicron en esta peli son, por tanto, "destino... no puedes... destruir... MI DESTINO", famosas últimas palabras después de las cuales su personaje muere, Welles sufrió después un ataque cardíaco, se despachó, y con eso se salvó de ir al estreno de la peli. Si les gustan esas morbosas recortinas de la Historia, pues vean a Kane/Welles/Unicron decir sus famosas últimas palabras, recordando aquello de sic transit omnia gloria mundi...

-- Momentos para el bronce: Unicron haciendo papilla de planeta, Optimus Prime vs. Megatron, la increíblemente maniquea introducción explicativa, la primera aparición de los Quintesson. Si toda, o al menos una parte importante de la peli, hubiera sido como esto...

IDEAL PARA: Fanáticos talibanes de los Transformers, historiadores del Transformerverso (debe haber alguno por ahí), y gente ociosa que pueda darse el gusto de perder una hora y media de su vida que, he aquí la mala noticia, nunca más podrán recuperar.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "TRANSFORMERS: LA PELÍCULA":

-- (Ir a la página). Comentario sobre la edición en DVD.
-- (Ir a la página). Esta peli en la comunidad Linkara.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Comienzo de la peli [en español]. -- Duelo final entre Megatron y Optimus Prime. Sigue la muerte de Optimus Prime [en español].

domingo, 4 de mayo de 2008

"Hechizada" (2005).


-- "Bewitched" (título original en inglés), "Embrujada" (título en España). Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Nora Ephron.
-- Actuación: Nicole Kidman, Will Ferrell, Shirley MacLaine, Michael Caine, Jason Schwartzman, Kristin Chenoweth, Heather Burns, Jim Turner, Stephen Colbert, David Alan Grier, Michael Badalucco, Carole Shelley, Steve Carell, Katie Finneran, James Lipton.
-- Guión: Nora Ephron y Delia Ephron, basadas en la serie televisiva creada por Sol Saks.
-- Banda Sonora: George Fenton.

-- "Hechizada" en IMDb.
-- "Hechizada" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Isabel Bigelow ha llegado a la ciudad, y la está pasando de maravillas. Está fascinada con los mortales y su modo de vida, y está lista para convertirse en una bella hechicera. Ahí está el runrún de papi diciendo que no, que eres una bruja, que cómo te vas a juntar con esa chusma antropomórfica, etcétera, pero la chica, dale con sus trece. Por otra parte hay un actor de rebajas, con su carrera hundida después del fracaso de una mastodóntica peli pseudoártica o pseudohimaláyica, no sé, y que ve su gran vehículo de promoción en... ¡el remake de "Hechizada"! (por supuesto, nadie le ha advertido que la serie de TV se trataba sobre ELLA y no sobre EL, pero es que este actor es un cabezahueca de la escuela "¿para qué me fijo en el resto si el importante soy yo?"). El problema es encontrar el reemplazo a la sin par Elizabeth Montgomery, pero para el actor, todo se hace magia descubriendo a la tal Isabel Bigelow, sin estar advertido, por supuesto, que se trata de una bruja. Las cosas empiezan a fluir, Isabel Bigelow cae en gracia, y la chica tonta es enredada en los manejos del malvado y abusivo actor. Ella lo quiere, ella lo adora, para ella es el único mortal... (como en la "Hechizada" clásica...)... pero a medio camino se da cuenta de que es un patán. Pero no puede dejar de quererlo. Y entonces aprenderá una de esas lecciones ñoñas y con moralina de Hollywood, de que no hay magia más poderosa que el amor, que no puedes pretender extorsionar el corazón de tu amado, que... Lo de siempre, vamos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Dentro de la ristra de comedias sobrenaturales que inundó la pantalla catódica en los '60s ("Mi bella genio", "Los locos Addams", "La familia Munster", "Mi marciano favorito"...), "La Hechizada" ocupó un lugar especial, como la bella historia de amor entre un mortal que, después de apercibirse que su esposa es una bruja, decide no pagarle a un abogado de divorcios sino que elige seguir con ella, y una esposa bruja que por amor hace el más grande de los sacrificios, cual es quedarse al lado de un tipo buena gente, pero cabezota y neurasténico como él solo. Después, en las últimas temporadas, vinieron capítulos faltos de creatividad como los remakes de la primera temporada, o esa historia en que Samantha viajaba a la Corte de Enrique VIII... Incluso dio hasta para una olvidada continuación, una serie de 13 capítulos con las peripecias de Tabitha la Bruja Adolescente, varios años después. En fin, resulta que en medio de la marejada de remakes de series antiguas de TV ("Los Angeles de Charlie", "Starsky y Hutch", "Miami Vice", "Los Dukes de Hazzard"...), alguien TENÍA que fijarse en la sitcom clásica por excelencia de los '60s. Alguien podría decir que los ejecutivos de Hollywood tendrían el tino de no profanar un clásico. Que no iban a poder repetir la magia. Que no iban a conseguir clonar ese aire de soñolientos post-Eisenhower que respiraba la serie original. Que no replicarían la química entre Darrin Stevens (Dick York) y Samantha Stevens (Elizabeth Montgomery). Pero se atrevieron. La perpetraron. ¿Alguien dudaba de que lo harían...? Y con Nora Ephron en el guión y la dirección, para echarle sal y limón a la herida.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es probablemente la peli más fina en la por otra parte detestable carrera de esa fabricante de mermelada casera que es Nora Ephron. Siempre he pensado que doña Nora debe pergueñar sus pelis entre tecito y tecito con sus amigas, conversando de temas tipo revista de frivolité (excluyendo la Cosmopolitan y sus artículos tipo "¡¡¡Los 10 mejores consejos sexuales para dejarlo pidiendo más en la cama!!!", que debe ser un poco fuerte para la señorona). Su repertorio incluye azucarados dulces de membrillo como "Sintonía de amor" (sí, ésa que metió por vía proctológica el bizarro concepto de Meg Ryan como lo máximo en materia de chicas enamoradas), "Michael: Tan solo un ángel", "Tienes un E-Mail" (la improbable dupla Hanks-Ryan al contraataque, ahora en versión digital Mátrix 2.0) y "Números de la suerte". La idea de tener a esta cineterrorista como guionista y directora del remake de "La Hechizada" debería haberle puesto los pelos de punta a cualquiera (y al ejecutivo responsable de esta decisión también, pero porque se habría puesto en la mira del Frente de Liberación Cinematográfica Mundial, que lo habría secuestrado y aplicado electricidad en cada arruga de sus test... volvamos a la peli, mejor). La cuestión es la siguiente: Nora Ephron sigue haciendo su mermelada casera de siempre, pero al menos trata de mantenerse dentro de la raya y no propasarse de ñoña como en sus UltraPatadas Ryan/Hanks. Además, para una comedia romántica clásica, Nora Ephron era mejor opción que Bryan Singer, David Lynch o McGee, ¿no?

-- El concepto básico de la peli es un experimento bastante interesante. El problema de cualquier adaptación de una serie de TV con más de dos décadas en el cuerpo, es que en el intertanto la ética, la moral y las costumbres han cambiado, por no hablar de la estética, y aquellos comportamientos que se veían como lo más natural del mundo, hoy en día son cavernícolas (ese machismo del Darrin original...), por no hablar de esos peinados que eran topísimos cuarenta años atrás, y hoy en día gritan ¡¡¡AGOGÓ!!! con pulmón y pleura incluidos. Entonces quedan tres caminos: o ser ultrarrespetuosos o al menos ultraserios con la serie original y caer en el ridículo más espantoso (el síndrome "Los Dukes de Hazzard", "Perdidos en el espacio"...), o eliminar todas las señas características de la serie de TV y hacer una peli al uso sin ninguno de los rasgos que la hizo exitosa en primer lugar ("Misión Imposible", "S.W.A.T."), o lisa y llanamente cargarse el concepto y hacer algo deliberadamente kitch traicionando de paso la idea original ("El Santo", "Los Angeles de Charlie"). Nora Ephron (démosle el crédito, pobre señora, si hasta los pollitos ciegos encuentran su grano... a veces) encontró la vuelta de tuerca definitiva: su peli no es un remake literal de "La Hechizada", sino un homenaje que toma este remake como pretexto para pergueñar una historia completamente independiente que, eso sí, toma elementos de la historia original. Por lo que esta peli es virtualmente inatacable: si algo está en posición, es porque es un remake, y si está fuera de lugar, es porque es una adaptación. ¡Más sabe la diabla por vieja...! Con esta idea en mente, es posible perdonarle muchas cosas a esta peli: el rampante machismo que destila (ese bruteque y egoísta actor no es Darrin, ¿recuerdan?), la prota ingenua que traiciona todo lo que era la Samantha original (Isabel Bigelow no es Samantha, ¿vale?), el aire de vaporoso glamour alrededor que la emparenta más con una softcore de Shannon Tweed que con la serie de TV original (it's not "Bewitched", it's something in the air...)... Claro, bien puede suceder que la gente quisiera ver la historia original en vez de una peli sobre un grupo de personajes que remakea la historia original. Cretinos. Para eso, mejor vean la serie original y olvídense de éste o de cualquier otro remake.

-- A pesar de algunas desviaciones notables (eso de poner a la bruja de pobrecilla ingenua, en vez de lo despabilada que era en la serie original, y al mortal como un egoísta jactancioso en vez de un esposo amante y preocupado), la peli se da maña para rescatar casi todos los elementos clásicos de la serie, incluyendo la sempiternamente desubicada Tía Clara, el Tío Arthur, la suegra metiche (aunque aquí, más discreta), el toque de nariz (imperdonable si faltaba), la vecinita que pasaba atestiguando lo inatestiguable, la secuencia de créditos en dibujos animados... Todo en otro orden, por supuesto (no es un remake, ¿recuerdan?), pero ahí están.

-- Nicole Kidman. Cuesta pensar que se barajaron los nombres de la insegura Jennifer Aniston, la desabrida Gwyneth Paltrow, la sosa Cameron Díaz o la eternamente wannabe Alicia Silverstone para tratar de ponerse en los zapatos de Samantha, después de ver su más que notable perfomance. ¡Qué no hubiera la Kidman, de tener un personaje y un guión realmente a la altura de la circunstancias! Hace lo que puede con lo que tiene, y en los momentos en que Nora Ephron la deja actuar en vez de obligarla a posar de ñoña, saca de manera absolutamente creíble la socarronería que tenía el personaje original. Su actuación consigue sobrevivir incluso a la descarada y estúpida sobreactuación de Will Ferrer, sin duda una malísima opción para Darrin Stevens (una malísima opción para casi todo lo que no sea "Más extraño que la ficción", en realidad). El personaje original iba a ser para Jim Carrey, pero claro, cosas pasan por el camino. Consigue sobrevivir también a los hercúleos esfuerzos de Nora Ephron por convertir una delicadamente irónica serie de TV sesentera, en una comedia romántica de los '40s, y a una peli sobre un matrimonio que se quiere, en un vulgar panfleto feminista. Alguien podrá alegar que el personaje es insoportable, que no es como la Samantha original. OK, pero si miran bien, no es culpa de la Kidman, que es una estupenda actriz cuando quiere (bueno, también hizo de psicóloga en "Batman eternamente", pero es que oigan, todos tenemos cadáveres en el armario, ¿no?).

-- El resto del elenco está bien. Steve Carrell en su breve intervención como el Tío Arthur, se lo toma un tanto a su manera, pero se columpia como quiere en Will Ferrer, y no sólo en términos de personaje, sino actorales también... Shirley McLaine es una aceptable Endora, aunque le falta un poco de la mala leche de la Agnes Moorehead original (lo siento, las comparaciones son inevitables). Michael Caine está un poco flojito, pero es que su papel como padre de Samantha también lo es. Y el resto de los secundarios, sin descollar demasiado, están bien colocados en sus sitios (pero no me cansaré de insistir: Will Ferrer es una pesada losa al cuello de esta peli).

IDEAL PARA: Ver un aceptable experimento fílmico en materia de remakes, quizás no tan bueno, pero tampoco tan deprimentemente malo como se pontificó en su minuto.

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