11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 10 de agosto de 2008

"Expedientes secretos X: Quiero creer" (2008).


-- "The X Files: I Want to Believe". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Chris Carter.
-- Actuación: David Duchovny, Gillian Anderson, Amanda Peet, Billy Connolly, Xzibit, Mitch Pileggi, Callum Keith Rennie, Adam Godley, Alex Diakun, Nicki Aycox, Fagin Woodcock, Marco Niccoli, Carrie Ruscheinsky, Spencer Maybee, Veronika Hadrava.
-- Guión: Chris Carter y Frank Spotnitz, basados en la serie de televisión "Los expedientes secretos X" original de Chris Carter.
-- Banda Sonora: Mark Snow.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una agente del FBI desaparece misteriosamente. Otra agente del FBI distinta, educada en la Academia de Parapsicología Irina Spalko, recurre a la poco ortodoxa ayuda de un antiguo sacerdote católico, que entre gritos de "¡¡¡LA VEO, LA VEO, LA VEO!!!", etcétera, llega hasta un miembro mutilado, que no es de la agente del FBI. Y como ya no se puede estirar más el lazo del vidente psíquico metido a detective, no les queda más remedio que recurrir al viejo Spooky Mulder, por vía de Dana Scully. Ambos están fuera de las pistas, retirados, medio reclusos por aquí y por allá (ella en un hospital católico, y es que ahora sí puede trabajar para la Santa Madre Iglesia después de que la Curia Vaticana ha declarado que el Catolicismo es compatible con la creencia en extraterrestres... y Mulder, bueno... por ahí anda Mulder). El problema es que nada más meter sus narices en el asunto, Mulder y Scully descubren que el sacerdote de la visión beatífica ha sido enjuiciado por afilarse a 37 acólitos. Ups. Bueno, Mulder y Scully vuelven a lo de siempre: "Mulder, el tipo es un psicópata buscando su redención personal", "Scully, hay algo allá afuera, yo sé que lo hay, y le creo a ese tipo porque piensa en las maravillas de los lamas tibetanos y el Monstruo de Loch Ness", "¡Mulder, por favor, eso viola todas las leyes físicas conocidas, y además, míralo, el tipo tiene cara de recluso psiquiátrico!", etcétera. 15 años y todavía dándose vueltas en lo mismo (y eso que se revolcaron años atrás, en la serie, en la cama, y tuvieron a un bebé de paso). En fin, resulta que ambos se embarcan en la búsqueda, uno con fe y la otra con reluctancia, y empiezan a salir cosas. Siguen apareciendo miembros por aquí y por allá, y mientras Mulder insiste en creerle a pesar de que es, parece y huele a charlatán, Scully decide abocarse a un caso de enfermedad terminal de un pobre niñito rico en sabiduría y dones interiores, qué cargantes son esos niños por Dios, a pesar de que sus superiores sacerdotes del hospital católico dicen que no, que es una crueldad, que mejor dejárselo a que se muera en el cariñoso seno de la voluntad de Dios y todas esas cosas. Y como Dios escribe recto sobre renglones torcidos, toda esta maraña de personajes irá progresivamente descubriendo una macabra trama en que... Bueno, ya saben que odio tener que espoilerear el final, así es que vean la peli (o no, no sé cómo anda el animus soportandi)...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá en los lejanos 1993, en que las bandas de garage vendían más que Madonna, en que la música de verdá circulaba mediante casetes pirateados, y en que los grungies caminaban sobre la Tierra, una nueva serie de televisión llegó para romperla. "Expedientes secretos X" comparte con su contemporánea "Baywatch" el haber sido casi cancelada en su primera temporada por bajos ratings y por milagro se mantuvo en la parrilla una segunda temporada, para remontar y convertirse en el fenómeno mediático que cubrió casi todos los '90s (er, er... no creo que a los fanáticos les haga gracia ver a Fox Mulder tan coleguete con Mitch Buchannon, pero así es como es, ¿no?). La serie ascendió y ascendió hasta que, aprovechando el éxito televisivo, decidieron dar el paso rápido a la pantalla grande antes de que el horno se enfriara (algo similar a "Pokemon: La película"), y así es como llegó "Expedientes secretos X: Combate al futuro". La operación resultó regular, y marcó el clímax para una serie de televisión que después se dedicó básicamente a languidecer por cuatro años más, básicamente porque en la peli lo habían encajado todo, y ya sólo faltaba el grande finale para hacer reposar la serie (grande finale que, pues bien, terminó la serie y no llegó, ahora tenemos peli nueva y tampoco... y a ver si sacan la famosa secuela para el 2012...). Pasaron los años, llegaron los 2000, el asunto de la conspiranoia antigubernamental ya no se volvió broma después del 9-11 y el mundo debió soportar a una banda de gángsters neocon que dejaban al Sindicato como un grupo de fumadores sociales, y la franquicia de la X fue arrojada al congelador por un tiempo (pero para que la buena y vieja X no desapareciera, ahí se forraron con "X-Men" y secuelas al lado, después sacaron "Mutant X"...). Pero Chris Carter resultó mono porfiado. Tenía que serlo. Después de todo, con "Expedientes secretos X" le había dado el palo al águila, que después medio se le escurrió con feroces forcejeos de por medio con la incomprendida "Millennium", y se le terminó de aguar con la fracasada "Harsh Realm", por no hablar del anémico spin-off de los Pistoleros Solitarios. Y por qué no darle el palo de nuevo... Así como Gillian Anderson, cuya carrera cinematográfica después se hundió como plomo porque básicamente nunca pudo sacarse a Scully de encima, y a David Duchovny que por más "Kalifornia" y "Californication" que le pusiera, siempre seguirá siendo Fox Mulder... (bueno, salvo para los que lo recordamos por primera vez por haber interpretado a un detective travesti en "Twin Peaks", pero eso es aparte, hehehé). Así es que aquí los tenemos cabalgando de nuevo. Listos para la acción. Para la segunda ronda. Para ver si esta vez pueden regresar al asalto del Cielo. Darle el palo al alien. Hacernos creer otra vez como en el comienzoso comienzo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hablemos con franqueza desde el principio. Esta peli es irregular. Tiene fortalezas y flaquezas. Pero a diferencia de "Expedientes secretos X: Combate al futuro", que fue hecha con enormes pretensiones de big show y que por eso fue todo lo criticada que fue (salvo por el hard fandom de X-Files, pero es que bueno, si hay fanáticos duros por Traci Lords... no, mal ejemplo, voy de nuevo, si hay fanáticos duros por Mecano o por el cine de horror postapocalíptico italiano, entonces bueno...)... ¿en qué estaba? Ah, sí. "Expedientes secretos X: Combate al futuro" fue hecha con enormes pretensiones bigger than life, y por eso cuando se estrenó en cines y el grueso de la audiencia salió visiblemente decepcionada ("como un capítulo larga duración de la serie", fue lo más suave que escuché), la peli se hundió como plomada. Acá fueron más inteligentes, decidieron que seis años no pasan en vano, se dieron cuenta de que la serie había perdido fuelle en sus últimos años y no justificaba un gran regreso (a diferencia de "Viaje a las estrellas", por ejemplo, en que a pesar de haber pasado como diez años desde la cancelación de la serie original, ésta se había ido en gloria y majestad), y optaron por el bajo perfil. La peli huele, y de hecho es, una serie B cualquiera, o quizás como una serie B con un presupuesto algo más holgado. Nada de desplantes con la chequera ni efectismos para la platea. ¿La peli es poco más que aceptable? Sí, lo es. Pero tampoco pretende ser más. La empiezas a ver, y difícilmente podrías sentirte estafado (salvo que te hayas hecho una tonelada de expectativas antes, claro está). En este sentido se parece un poco al episodio piloto de la serie (que por cierto la FOX programa de tarde en tarde para rellenar oportunistamente el espacio CineFOX como si de una peli por todo lo alto se tratara), y de hecho funciona perfectamente como un piloto para una eventual "X-Files II: The Next Generation" (Nein, mein Gott, nein...!!! Ich bitten dich!!!). En ese sentido, las críticas desdeñosas y despectivas que le hacen a la peli ("más de lo mismo", "no calienta ni enfría", "ya están viejos y cansados", "Chris Carter se las tira") suenan a puro pedanterío cultureta. Por sintetizarlo en términos de la temporada cinematográfica 2008: esta peli nunca va a competir contra "Batman: El caballero de la noche" o "WALL-E", pero tampoco pretende hacer eso ni mucho menos. WYSIWYG. Así de simple.

-- Hay algo en esta peli, que la hace simpática como la serie B de toda la vida. Para darle chimuchina al asunto podríamos llamarla Lebengeist o algo así. Es la voluntad de manufacturar un producto digno con lo que se tiene. Conscientes de sus limitaciones, Chris Carter y compañía optan por el minimalismo y cuentan una historia con escaso eco paranormal, pero dándole a lo que verdaderamente pueden: una buena cinematografía, una buena banda sonora (cortesía del incombustible Mark Snow, una vez más cerca de las perillas del estudio de grabación), y protas carismáticos (bueno, lo de protas carismáticos se queda en Mulder y Scully, en realidad, porque hay que ver lo forzado de la aparición del siempre bienvenido Skinner, y la agente del FBI interpretada por Amanda Peet pasa por el metraje sin pena ni gloria, justificando sobradamente la desastrosa carrera actoral de la chica de los lindos ojos azules que se hiciera famosa por desnudarse en "Mi vecino el asesino"). En cuanto a la historia, está solucionada con trampa, con más de algún solapado deus ex machina por aquí y por allá. Pero a pesar de todo esto, pues bien, cómo decirlo... Se esfuerzan. La sudan. Para bien o para mal. Pero la sudan.
Y la peli está rodada en la nieve de Vancouver, hay que acalorarse para sudar ahí. Se ve que hay cariño, que no es sólo una fría operación de mercadotecnia. No se puede decir que tomen excesivos riesgos, pero tampoco están en piloto automático. Ayuda mucho a crear atmósfera, el estupendo uso de la fotografía, y así como "Expedientes secretos X: Combate al futuro" jugaba con la estética del cáncer negro, aquí se juega con la estética del hielo. Y funciona bien.

-- Para los fanáticos de toda la vida, la peli tiene por supuesto el gran regreso de Mulder y Scully, incluyendo un descarado reset button que permite liquidar la situación de perseguido outsider en que Mulder había quedado al final de la serie original. Aparece Skinner, aunque metido con calzador. La primera escena de Scully con Mulder tiene alguna reminiscencia a la mítica escena en que Scully y Mulder se encuentran por primera vez en la oficina del segundo. No mucho más. Pero suficiente. Es obvio que quince años han pasado, que Gillian Anderson ya no anda en los midtwenties sino en los 40 y que Duchovny es aún mayor, y ese cansancio como que se transmite a los personajes, y dentro del contexto funciona bien. Tampoco abusan de las referencias a la serie, y con eso la peli no se hace embrollada respecto del público en general. Incluso si no hubieran más pelis ni series (difícil, en tanto hayan fanáticos), este canto de cisne de los X-Files sería un digno y tranquilo final.

-- Quizás el tópico más interesante de la peli, que Chris Carter tiene el intelecto de introducir y la prudencia de no explotar, es la religión. El personaje del sacerdote pedófilo que recibe visiones divinas (¿divinas?), servido como se puede (a ratos bien, a ratos más o menos, pero en ningún minuto mal) por el actor Billy Connolly, plantea algunas cuestiones bastante crudas, a veces de viva voz y a veces con su sola presencia. ¿Dónde está el Bien, dónde está el Mal? ¿Puede alguien caído de la gracia volver a alcanzar la redención, o está perdido para siempre en las garras del Mal? ¿Hay un Dios allá arriba moviendo las piezas o no? ¿Elegiría ese Dios supremamente bondadoso, a un hombre tan horriblemente criminal como un pedófilo, como elemento de Su Justicia? ¿Hasta qué punto las cosas que pasan son casuales, y hasta qué punto son parte de un Plan Divino? ¿Quiere Dios que nos quedemos quietos y no hagamos nada para entregarnos a Su Voluntad, o bien cumplimos Su Voluntad participando activamente en el mundo e incluso corriendo riesgos profesionales, personales y vitales? ¿Qué grado de evidencia necesitamos para dar nuestra confianza a una hipótesis y empezar a creer en ella? Todas son preguntas de difícil respuesta, que en algún momento u otro de la peli surgen por aquí y por allá (más que en la serie original, en donde debían pasar a tapacaballo para darle espacio a la acción semanal), y que si bien la peli no contesta, bueno, tampoco podemos pedirle que lo haga, si es que ni Santo Tomás de Aquino ni Inmanuel Kant con toda su inteligencia se la pudieron... Pero es bueno que salgan a flote, aunque sea en una peli de serie B como ésta, en la que por cierto, su subtítulo de "Quiero creer" es más que un guiño gracioso al famoso afiche ése con el OVNI parloteando "I WANT TO BELIEVE". Puede verse esta peli, y después tener una tranquila y calmada discusión filosófica sobre el particular. A nadie le hará daño. Y, más allá de logros o defectos de la peli, con eso probablemente la plata de la entrada esté ganada.

IDEAL PARA: Seguidores de la serie original, y público casual buscando una peli que tenga asegurado un estándar mínimo de calidad a lo menos.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada de esta peli en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario de Fausto Ponce en El Economista.
-- (Ir a la página) Comentario en Sobras.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinet 2008.
-- (Ir a la página) Comentario en La Voz de Cristián.

(NOTA: Encontré algunos otros enlaces de interés, pero no los posteé aquí porque espoilerean el final, algo que va contra la política habitual de Cine 9009).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, con subtítulos en español].



jueves, 6 de diciembre de 2007

"El vidente" (2007).



-- "Next". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Lee Tamahori.
-- Actuación: Nicolas Cage, Julianne Moore, Jessica Biel, Thomas Kretschmann, Tory Kittles, José Zúñiga, Jim Beaver, Jason Butler Harner, Michael Trucco, Enzo Cilenti, Laetitia Danielle, Nicolas Pajon, Sergej Trifunovic, Charles Chun, Patricia Prata.
-- Guión: Gary Goldman, Jonathan Hensleigh y Paul Bernbaum, sobre una historia del primero, "basados" en un relato de Philip K. Dick.
-- Banda Sonora: Mark Isham.

-- "El vidente" en IMDb.
-- "El vidente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cris Johnson es un tipo que hace un lindo acto de magia en Las Vegas, bajo el chulo nombre de Frank Cadillac. Su número estrella es ser vidente, predecir lo que va a ocurrir... Pero el verdadero truco es que no hay truco. Nuestro buen Johnson, con el rostro siempre "se me termina el estreñimiento" de Nicolas Cage, es realmente capaz de ver su propio futuro, dos minutos a partir de su presente. Salvo por una rubia espectacular a la que ha visto, y de la que sabe sólo la hora que aparecerá y el lugar... pero no el día. Podía ser una bella historia de amor paranormal, pero no, ahí están los ágiles del FBI para arruinarle el día. Con una tenacidad que ni Dana Scully, aparece una agente del FBI que sospecha bien sospechado, que el tipo realmente ve el futuro, en contra de la opinión de sus superiores en la cadena de mando, que le exigen mejor dedicarse a la búsqueda de un aparato nuclear mejor (para no saltarse el lugar común), a lo que ella, dale con que si tenemos a un vidente de nuestro lado, tenemos la Batalla Contra El Terror ganada, etcétera. Para colmo, también los terroristas se enteran, y en vez de dedicarse a plantar su bomba nuclear, pues bien, se dedican a perseguir a nuestro vidente (lo que nos refrenda la idea de que hay que ser imbécil para ser terrorista, porque si hay un vidente suelto por ahí y quiero hacer algo malo, procuro salirme de su campo de visión y no traerlo para acá, tarados). Y ahí tenemos al bueno de Cris Johnson, que sólo quiere vivir su vida loca en paz y cazar a la chica de la hora y el lugar pero no la fecha, siendo perseguido por ambos flancos...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá en 1954, un escritor bastante pasado de roscas llamado Philip K. Dick escribió un relato llamado "El hombre dorado", en el cual se proponía llevarle la contra a todos los usos y costumbres establecidos en la Ciencia Ficción, de que los mutantes eran buenos, maravillosos, chupis, etcétera, unos Supermanes que iban a salvar a la Humanidad, en definitiva, y contó el cuento de un mutante que es, no diremos "malvado", pero sí que no tiene nada que ver con la Humanidad, sólo espera sobrevivir, y a la larga su capacidad de predecir el futuro podría llegar a darle la superioridad definitiva (bueno, eso y un detalle más que no referiré para no arruinarles la historia). Durante mucho tiempo, los cuentos de Philip K. Dick eran demasiado esquizoides para que alguien los entendiera en la pantalla, pero sus temas de quiebres temporales, identidad, conciencia, Divinidad, metarrealidad y filosofía trascendental fueron imponiéndose en una sociedad cada vez más internética, en donde hay gatos escribiendo reseñas de cine como en Cine 9009, y así llegaron adaptaciones como "Blade Runner", "El vengador del futuro", "Impostor", "Sentencia previa", "El pago"... Bueno, y esta cosa, que si es adaptación de Philip K. Dick, entonces yo soy Mohammed Alí.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por el comienzo. Si usted es fanático de Philip K. Dick, entonces NO QUERRÁ verla. A pesar de que en los créditos dice eso de "basado en The Golden Man de Philip K. Dick", la verdad es que no tiene nada que ver con el cuento original. Veamos: el cuento se ambienta en un futuro postapocalíptico y la peli en el presente, el cuento presenta a los mutantes como perseguidos y la peli no (no presenta mutantes, de hecho), el cuento muestra una agencia de control y caza de mutantes y la peli muestra al FBI, en el cuento el prota es una especie de bestia antropoide que no habla y en la peli tenemos que aguantarnos las caritas de estreñimiento "qué bien actúo porque parezco emocional" de Nicolas Cage, el cuento se ambienta casi íntegramente en laboratorios e instalaciones biológicas y la peli en Las Vegas y un motel por ahí, en el cuento no hay terroristas ni amenaza nuclear y en la peli sí, en el cuento el prota le echa los tejos a una científica y en la peli a una profesora... Seguramente los que hicieron los créditos estaban bromeando cuando dijeron que es una adaptación de Philip K. Dick, tanto más daba que la pasaran como adaptación de José Ortega y Gasset, y sonaba igualmente creíble (o increíble, mejor dicho).

-- Pero vamos ahora a la peli en sí. El guión no es malo, y contó con los honores de Gary Goldman, que ya había estado metida en una peli basada en Dick ("El vengador del futuro"), y que como dato de trivia, digamos que intentó adaptar "El reporte de la minoría" como secuela a esa peli (al final la adaptó Steven Spielberg como "Sentencia previa", tomando la saludable decisión de olvidarse de hacerla como secuela de la otra). Contó el señor Goldman, para ayudarse, con los oficios del experimentado Jonathan Hensleigh ("Duro de matar: La venganza", "El Santo", "Jumanji", "Armagedón", "El Castigador"... Sí, el hombre tiene altas y bajas). Con esos mimbres hubieran podido sacar algo bueno. Incluso explotan bien el tema de la exploración mental del tiempo. Pero por otra parte, hay numerosas cosas que quedan en el aire y sin explicación, y por lo tanto el guión queda en calidad de agujereado como queso suizo (¿cómo el FBI se enteró de los poderes psíquicos del prota, en primer lugar?, ¿cómo los terroristas supieron lo mismo?, ¿por qué, aparte de la razón cursi de que "el amor todo lo puede", el prota puede ver en el futuro más allá de los dos minutos si se trata de su chica?). Y ya no digamos ese final que... digamos... Si lo vemos como el final del proceso de toma de conciencia de nuestro prota, que pasa de ser un individualista acérrimo a un tipo que colabora con una causa mayor que la suya propia (aunque sea por amol lomántico), es un buen final. Si lo vemos en cambio como el desarrollo de la historia del combate contra una amenaza, es un cliffhanger del porte de una catedral, que por cierto canta a secuela por los cuatro costados (¡Dios, no, por favor!).

-- El resto a veces acierta y a veces no. Lee Tamahori, otrora chico maravilla de Nueva Zelanda ("El sonido y la furia"), y devenido en artesano de Hollywood ("Telaraña", la Bond "Otro día para morir", "xXx: Estado de emergencia"), claramente no sabe qué hacer con el material que tiene entre las manos, como no sea colgarse de un feeling a lo "24" por aquello de haber terroristas de por medio, y lo único que le resulta medianamente bien, qué casualidad, son las escenas de acción. Nicolas Cage actúa como siempre, o sea, como si la peli entera fuera un vehículo para su lucimiento personal, Julianne Moore repite su papel de Clarice Sterling de "Hannibal" con menos carisma si es que cabe, y Jessica Biel, a quien desde "El ilusionista" le hemos ido cobrando algo de respeto como actriz, más allá de las curvas peligrosas, trata de hacer lo que puede y de verdad que se esfuerza, esta chica, pero es que no hay caso, entre ella y Nicolas Cage simplemente no hay química. O sea, lo rescatable de la peli son las secuencias de acción. Y eso, en una peli que supuestamente va de un tipo que puede ver el futuro, sobre el bienestar individual versus la responsabilidad social, sobre qué trato debemos darle a los "especiales" como sociedad, es un derroche. Cero filosofía, puro eslogan: el tipo ve el futuro, así es que debe sacrificarse gracias a su gran don por la sociedad. Punto. Chuck Norris hubiera podido suscribirlo. Gran profundidad reflexiva, chicos, se ve que pusieron sus cerebros a calentar...

IDEAL PARA: Para, para, para... Ejem... Bueno, Jessica Biel aparece estupenda. Y explotan cosas. Algunas cosas, por lo menos.

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